Delitos Contra la Vida Humana
Delitos Contra la Vida Humana
Hay concurso de leyes cuando hay una conducta que constituye dos delitos, pero por el principio
del bis in idem, no podemos castigarlo por los dos delitos, por lo que debemos tener en cuenta una
serie de criterios (especialidad, subsidiariedad, alternatividad, consunción): EJEMPLO, Cuando
mato a alguien dolosamente siempre hay lesiones, pero si mato a alguien y me castigan por
homicidio doloso y por lesiones dolosas, se está castigando dos veces por la misma herida.
Esto lo diferenciamos del concurso de delitos, en que en este no se produce el principio bis in
idem, ya que no se está castigando dos veces.
1. HOMICIDIO.
Hay diferentes tipos de delitos: delitos contra las personas, con bienes jurídicos individuales (como
el homicidio) o delitos contra la sociedad, con bienes jurídicos que afectan a toda la población
(como el tráfico de drogas, seguridad vial y la corrupción)
El bien jurídico protegido en todos los delitos contra la vida es la vida humana misma, recogido en
el art. 15 CE, aunque los límites de la protección jurídica vienen marcados por la propia
temporalidad de la vida humana, sometida al nacimiento, desarrollo y muerte. No se puede
proteger la vida que todavía no existe o que ya ha dejado de existir y es difícil determinar cuándo
comienza y acaba.
Se distinguen en cuanto al bien jurídico de la vida, los delitos contra la vida humana dependiente, y
respecto a los independientes se tutela la vida desde el nacimiento hasta la muerte.
Debemos distinguir en que momento pasamos de una vida humana dependiente a una
independiente.
Desde el punto de vista del derecho penal vigente en España, la vida humana independiente y con
ella su destrucción como homicidio comienza desde el momento del nacimiento, entendiendo por
tal, la total expulsión del claustro materno, como recoge el art. 30 CC.
Siendo indiferente que tras esta expulsión se produzca el corte del cordón umbilical o que en el
caso del parto por cesárea la expulsión se produzca por extracción del vientre materno o que se
haya producido ya o no la respiración pulmonar autónoma del recién nacido. Es decir, que en
tanto no se produzca el nacimiento cualquier actuación delictiva contra la vida dependiente será
calificada como aborto o lesiones al feto. También será necesario constatar que nació vivo, lo cual
plantea problemas en determinar si la muerte se produjo o no antes del nacimiento.
Se admite tanto la muerte por parada cardiorrespiratoria como la muerte encefálica, definiendo
el diagnóstico de la muerte como el proceso por el que se confirma el cese irreversible de las
funciones circulatorio y respiratorio o de las funciones encefálicas. Estos criterios se establecen a
efectos de poder realizar el trasplante de un órgano vital del ya declarado muerto a una persona
viva, lo normal es que fuera de estos casos la certificación de un médico baste para dar por muerto
a una persona. Cuando se trata de parada cardiorrespiratoria esta ha de ser definitiva para
considerar a la persona como que ha muerte.
Según el art 138.1 establece que el que matare a otro será castigado como reo de homicidio con la
pena de prisión de 10 a 15 años
Objeto material: sobre el que recae directamente la acción, es la persona viva físicamente
considerada, es decir, nacida.
Bien jurídico protegido: la vida humana independientemente como valor ideal.
Sujetos activo y pasivo: pueden serlo cualquier persona sin más limitaciones que las que
provienen del concurso de leyes.
En cuanto al sujeto pasivo, hay delitos que regulan el homicidio con características específicas con
un bien jurídico doble, el bien jurídico de la vida y una función de representación, por ejemplo, si el
sujeto pasivo es el rey, el delito aplicable es el del art. 485 por concurso de leyes (art 8 )
especialidad o si se trata de un jefe de Estado extranjero el art. 605 y, también puede haber en
relación al sujeto activo un concurso de leyes por especialidad, con una regulación específica para
delitos de terrorismo (art 573 bis) EJEMPLO: Si yo mato al rey, sabiendo que es el rey, la conducta
constituye homicidio doloso, homicidio al rey doloso, hay concurso de leyes, estamos castigando
por lo mismo por lo que hay bis in ídem, aplico el homicidio al rey, basándonos en el criterio de
especialidad.
La conducta típica es matar a otra persona. *Es posible la comisión por omisión, siempre
que el sujeto activo tenga una posición de garante fundada en un deber legal o
contractual, o en la creación de un riesgo para la vida mediante una acción u omisión
precedente.
El resultado típico es la muerte efectiva de una persona que antes estaba viva y nacida y
ahora está muerta por muerte cerebral o cardiorrespiratoria, es decir, la muerte efectiva.
Entre la acción de matar y el resultado muerte debe mediar una relación de causalidad. Para esto
es suficiente con atender a la teoría de la equivalencia de las condiciones, si bien entendida en el
sentido de que es causa toda conducta que contribuye a la producción de un resultado desde un
punto de vista físico, lógico o natural.
Una vez resueltos de esta manera los problemas de causalidad, los casos más conflictivos deben
abordarse con la teoría de la imputación objetiva que permita delimitar, de entre todas las causas
del resultado, aquella que el ordenamiento considera relevante y a la que atribuye el resultado.
Además, tenemos que plantearnos que también se puede cometer en comisión por omisión. Si una
persona con posición de garante deja morir a alguien es igual homicidio que si fuera una acción. El
principio de legalidad no permite ampliar un delito más allá de lo que dice el texto de la ley, de
manera que solo se puede considerar garante a aquel que tenga una obligación legal o contractual
de actual establecido por ley, por contrato o actuar procedente (padres, obligación asumida
voluntariamente como socorrista, médico o tu provocas la situación como un atropello)
B. TIPO SUBJETIVO:
Una vez que tenemos esto entonces nos planteamos si hay dolo o imprudencia. Si no lo ha matado
no podemos plantearnos si lo ha matado por dolo o imprudencia. Por lo tanto, hay que ir siempre
en este orden. El tipo subjetivo específico del delito de homicidio previsto en el art. 138.1 es el
doloso, tipificándose el homicidio imprudente en el art. 142. El llamado homicidio
preterintencional no es más que un subcaso del homicidio imprudente, al que por su especial
importancia dedicamos un epígrafe independiente.
DOLO
En el Dolo se exige el conocimiento y voluntad de realizar las circunstancias del tipo objetivo, es
decir, saber que se mata a otra persona y querer hacerlo. Basta con el dolo eventual, es decir, que
es suficiente con que el autor haya previsto la muerte de otra persona como una consecuencia muy
probable de su acción y a pesar de ello haya actuado. Sin embargo, no es siempre fácil distinguir en
la práctica entre el homicidio con dolo eventual y el causado por imprudencia grave.
IMPRUDENCIA
La imprudencia, constituye el límite mínimo para la imputación subjetiva del resultado delictivo.
Sólo se castiga cuando está prevista y cuando hay una infracción del cuidado debido, para el
homicidio la modalidad de castigo de imprudencia se recoge en el art 142.1 y 142.2 CP.
En el art 142.1 el homicidio imprudente grave se castiga con la pena de prisión de 1 a 4 años si se
causa por imprudencia grave. Habrá que apreciar imprudencia grave cuando se entienda que se
ha infringido el deber de cuidado vulnerando las más elementales reglas de diligencia exigidas en
una actividad.
Tras la reforma en el art 142.1 por la LO 2/2019 “Se reputará en todo caso, imprudencia grave la
conducción en la que la concurrencia de alguna de las circunstancias previstas en el art 379
determinará la producción del hecho”, por lo que, si se conducía con el exceso de velocidad
indicado o bajo los efectos del alcohol o la droga y este ha determinado la muerte, no habrá
margen para la interpretación judicial. Aunque se deja claro que puede haber otros supuestos de
imprudencia grave en la conducción además de los dispuestos.
En el art 142.1 también se dispone que siempre que el homicidio por imprudencia grave se hubiera
cometido utilizando un vehículo a motor o un ciclomotor se impondrá, además, la pena de
privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores de 1 a 6 años. Si se hubiera
cometido utilizando un arma de fuego se impondrá la pena de privación del derecho de porte o
tenencia de armas por un tiempo de 1 a 6 años y en caso de que se dé para algunas actividades
profesionales la imprudencia, se recurre para determinar la gravedad a las reglas técnicas o
científicas generalmente admitidas, llamadas “lex artis”, por lo que si se da la imprudencia por
imprudencia profesional se impondrá además la pena de inhabilitación especial para el ejercicio de
la profesión en un período de 3 a 6 años.
Si se dan todos los requisitos, habrá tantos delitos de homicidio como resultados de muerte se
hayan producido, aunque los plurales resultados se deriven de una sola acción imprudente.
En el art 142 bis, se permite imponer la pena superior en un grado a la del homicidio por
imprudencia grave si el hecho revistiere «notoria gravedad» en atención a la «singular entidad y
relevancia» del riesgo creado y del deber normativo de cuidado infringido, y hubiere provocado la
muerte de dos o más personas o la muerte de una y lesiones del art. 152.1.2.º o 3.º en las demás.
Se puede llegar incluso a imponer la pena superior en dos grados si el número de fallecidos «fuere
muy elevado»
En el art 142.2 se recoge la imprudencia menos grave. La pena será menos grave, siendo difícil de
marcar los límites entre la imprudencia grave y menos grave. Queda recogido en el art 142.2, que
establece que, si el homicidio se hubiera cometido utilizando un vehículo a motor o un ciclomotor,
a imprudencia se reputará como menos grave cuando no sea calificada de grave, siempre que el
hecho sea consecuencia de una infracción grave de las normas sobre tráfico, circulación de
vehículos a motor y seguridad vial, apreciada la entidad de esta por el juez o tribunal. En el art
142.2 se recogen las mismas previsiones para el caso de cometer el homicidio utilizando vehículo
de motor o ciclomotor, produciéndose la privación del derecho a conducir vehículos a motor y
ciclomotores de 3 a 18 meses, así como también el uso de armas de fuego, con la privación del
derecho de porte tenencia de armas por tiempo de 3 a 18 meses, aunque aquí son de imposición
facultativa. No hay previsión especial para la imprudencia menos grave profesional. Todo ello sin
perjuicio de lo que pueda acordarse como indemnización para los herederos de la víctima por la vía
de la responsabilidad civil. Salvo en los casos en que se produzca utilizando un vehículo a motor o
un ciclomotor, el delito previsto en este apartado solo será perseguible mediante denuncia de la
persona agraviada o de su representante legal.
*MODIFICACION SEPTIEMBRE 2022* Se reputará en todo caso como imprudencia menos grave
aquella no calificada como grave en la que para la producción del hecho haya sido determinante la
comisión de alguna de las infracciones graves de las normas de tráfico, circulación de vehículos a
motor y seguridad vial. La valoración sobre la existencia o no de la determinación deberá
apreciarse en resolución motivada. No hay previsión especial para la imprudencia menos graves
profesional. Todo ello sin perjuicio de lo que pueda acordarse como indemnización para los
herederos de la víctima por la vía de la responsabilidad civil.
HOMICIDIO PRETERINTENCIONAL:
Se da cuando a consecuencia de unas lesiones dolosas causadas sin dolo de matar se produce la
muerte del agredido y éste es imputable a título de imprudencia (cuando el sujeto quiere solo
lesionar y acaba matando, hay solo de lesionar, pero no de matar). “Preter” es cuando algo se
produce más allá de lo que se pretendía. Debe ser resuelto con ayuda de los principios generales de
imputación objetiva y subjetiva.
No es un delito en sí, en realidad, son dos delitos (lesiones dolosas y homicidio imprudente), se da
cuando el sujeto lesiona dolosamente, pero se produce una muerte imputable objetivamente e
imprudente. Aquí habría concurso de delitos porque si castigo solo por uno de los delitos no estaría
castigando todo, con lo cual hay un concurso de delitos. Un mismo sujeto por un mismo hecho
puede provocar dos delitos diferentes incluso sobre la misma víctima, uno por imprudencia y otro
por dolo. Si hubiera dolo respecto a la muerte no hay mayor problema porque sería dolo directo de
primer grado, el problema es que hay homicidio por imprudencia pues, aunque las lesiones se
provocan intencionadamente la muerte no era su intención, con lo cual se castiga por los dos
delitos sin afectar al non bis in ídem, puesto que no se está castigando lo mismo, una cosa es la
lesión intencionada y otra la muerte imprudente.
Si respecto de la muerte no es imprudencia sino dolo eventual no nos encontramos ante homicidio
preterintencional, sino ante un homicidio doloso consumado que absorbería las lesiones causadas
al darse un concurso de leyes a resolver por consunción. Por tanto, distinguir entre dolo de lesionar
y dolo de matar es un problema difícil de resolver en la práctica (depende de donde, cuántas veces
se ha lesionado, relaciones anteriores, etc).
Según el art 138.2 los hechos serán castigados con la pena superior en grado cuando concurra en
su comisión alguna de las circunstancias del apartado 1 del art 140, o cuando los hechos sean
además constitutivos de un delito atentado del art 550:
- Que la víctima sea menor de dieciséis años, o se trate de una persona especialmente
vulnerable por razón de su edad, enfermedad o discapacidad.
Lo que se entiende por discapacidad se recoge en el art 25 y además, para la aplicación de esta
calificación se requiere el conocimiento aproximado de la edad de la víctima de su carácter de
vulnerable
- Que el hecho fuera subsiguiente a un delito contra la libertad sexual que el autor hubiera
cometido sobre la víctima.
Es decir, la misma persona, primero comete un delito contra la libertad sexual de la víctima y
después la mata. Hay dos problemas graves:
Esta cualificación no exige en ningún momento expresamente que la muerte tenga que ver con la
actividad del grupo u organización criminal. La mera pertenencia a un grupo criminal, según el art
570 bis del CP ya se considera delito, pero entre este delito de pertenencia y el homicidio
cualificado hay concurso de leyes a resolver por alternatividad. En cualquier caso, si se trata de un
grupo u organización terrorista, será de preferente aplicación el delito de muerte con fines
terroristas, que prevé la pena de prisión permanente revisable. Según el código se aplicará pena
superior porque el sujeto pertenece al grupo criminal pero no habla de que la actividad criminal
deba tener relación con la muerte de la víctima.
- Son reos de atentado en el homicidio, los que agredieren o, con intimidación grave o
violencia, opusieren resistencia grave a la autoridad, a sus agentes o funcionarios
públicos, o los acometieren, cuando se hallen en el ejercicio de las funciones de sus cargos
o con ocasión de ellas.
Debemos tener en cuenta, además, que se considerarán actos de atentado los cometidos contra
los funcionarios docentes o sanitarios que se hallen en el ejercicio de las funciones propias de su
cargo, o con ocasión de ellas. El asesinato no tiene la cualificación por atentado, lo cual no tiene
mucho sentido. Si se mata a un policía es un homicidio tipo cualificado, pero si lo mata por
asesinato, es un asesinato y un atentado, como no hay bis in ídem pues se apreciaría por concurso
de delitos. Para ello hubiera sido suficiente con las reglas del concurso ideal entre homicidio y
atentado, que son las que siempre se han aplicado en este tipo de hecho, sin embargo, con la
aplicación de la pena superior en grado a la prevista para el tipo básico se derogan las reglas
concursales. Por tanto, la aplicación de este tipo cualificado desplaza al delito de atentado del art
550 con un concurso de leyes por consunción.
Como regla general, habría tanto delitos de homicidios como victimas haya. No obstante, hay dos
novedades que lo modifican:
- Casos de homicidios por imprudencia grave con pluralidad de victimas (142 bis):
En los casos previstos en el número 1 del artículo anterior, el Juez o Tribunal podrá imponer
motivadamente la pena superior en un grado, en la extensión que estime conveniente, si el hecho
revistiere notoria gravedad, en atención a la singular entidad y relevancia del riesgo creado y del
deber normativo de cuidado infringido, y hubiere provocado la muerte de dos o más personas o la
muerte de una y lesiones constitutivas de delito del artículo 152.1.2.º o 3.º en las demás, y en dos
grados si el número de fallecidos fuere muy elevado. Uno de los principales problemas es que no
sabemos si se aplica a todos los delitos por imprudencia grave o solo a delitos de seguridad vial.
Existen unos acuerdos del Tribunal Supremo. Este está compuesto por varias salas, entonces
cuando cada una dice una cosa diferente se llega a estos acuerdos, es decir, a una unificación de
criterios. El Acuerdo del Pleno no jurisdiccional de 20 de enero de 2015 estableció que los ataques
contra la vida de varias personas «ejecutados con dolo directo o eventual, se haya producido o no el
resultado, siempre que se realicen a partir de una única acción, han de ser tratados a efectos de
penalidad conforme a las reglas previstas para el concurso real (art. 73 Cp y 76 Cp), salvo la
existencia de regla penológica especial (v.gr. art. 382 del Cp)»
Por tanto, Para los casos de homicidios dolosos es el TS el que se separa de la doctrina al considerar
que los ataques contra la vida de varias personas ejecutados con dolo directo o eventual, se haya
producido o no el resultado, siempre que se realicen a partir de una única acción, han de ser
tratados a efectos de penalidad conforme las reglas previstas para el concurso real (art 73 y 76),
salvo la existencia de regla penológica especial. La explicación que se alega son razones de justicia
material y proporcionalidad de la pena, no suficientes para fundamentar una interpretación
contraria a los art 73, 76 y 77 y que resulta perjudicial para el reo.
2. ASESINATO.
La muerte de una persona a consecuencia de la acción realizada por otra, valiéndose de medios
especialmente peligrosos o revelando una especial maldad o peligrosidad, ha sido tradicionalmente
castigada más severamente que el simple homicidio, constituyendo el delito llamado asesinato.
El asesinato no es, por consiguiente, más que la muerte de otra persona ejecutada con las
circunstancias mencionadas en el artículo 139.1. Del tenor literal se desprende que basta la
concurrencia de una de ellas para elevar la muerte de la persona a la categoría de asesinato, es
decir, requiere que se den una o más de las circunstancias en el art 139.1 para considerar
asesinato.
Es el contenido en el art. 139.1 CP, según el cual será castigado con la pena de prisión de 15 a 25
años, como reo de asesinato, el que matare a otro concurriendo alguna de las circunstancias
siguientes:
Con alevosía
Por precio, recompensa o promesa
Con ensañamiento, aumentando deliberada e inhumanamente el dolor del ofendido
Para facilitar la comisión de otro delito o para evitar que se descubra.
A. TIPO OBJETIVO
Homicidio y asesinato tienen algunas características comunes. Así, a parte de la igualdad en el bien
jurídico protegido, coinciden los sujetos, activo y pasivo, el objeto material y los problemas de la
relación de causalidad e imputación objetiva. Pero, como ya se ha dicho, es la concurrencia de
alguna de las circunstancias del art. 139.1 lo que diferencia el homicidio del asesinato. El asesinato
requiere que se den una o más de las circunstancias descritas en el art. 139.1.CP (las tres primeras
coinciden con agravantes del art. 22 CP)
Se diferencia también del homicidio en que se castiga únicamente en su forma dolosa mientras que
en el homicidio se castiga su forma dolosa e imprudente.
ALEVOSÍA:
Según el art. 22.1ª: “Hay alevosía cuando el culpable comete cualquiera de los delitos contra las
personas empleando en la ejecución medios, modos o formas que tiendan directa o
especialmente a asegurarla, sin el riesgo que para su persona pudiera proceder de la defensa por
parte del ofendido”. Ejemplo: veneno, un francotirador, una bomba, prender fuego a una casa.
En el art 22.2 hay una agravante “Ejecutar el hecho mediante disfraz, con abuso de superioridad o
aprovechando las circunstancias de lugar, tiempo o auxilio de otras personas que debiliten la
defensa del ofendido o faciliten la impunidad del delincuente” conocido como abuso de
superioridad, la jurisprudencia dice que es muy parecida a la alevosía. Por lo que a veces es difícil
de distinguirla, ya que la alevosía da lugar al asesinato, mientras que el abuso de superioridad es
una circunstancia modificativa genera por lo que estaríamos ante un homicidio.
En el primer caso, se empieza con sorpresa y en el segundo caso se acaba con sorpresa. La alevosía
debe encontrarse en el inicio, pues es una forma de matar que elijo que tiende a asegurar el
resultado. Si al final te mato cara a cara eso no quita que la alevosía esté, pues yo he elegido esa
forma destinada a matar. En el segundo caso, en cambio no existe alevosía pues el ataque ha
empezado mutuamente. Lo verdaderamente importante es cómo empieza la ejecución de la
muerte. Como mucho me estaré aprovechando de una circunstancia que me encuentra, pero no he
elegido yo esa forma. Concepto de unidad de acción: es una acción la que ocurre en una unidad de
espacio y finalidad. Solo podemos hablar de alevosía sobrevenida cuando hay dos acciones
separadas en el espacio y en el tiempo. Ejemplo: dos personas en una fiesta se pelean e intentan
acuchillarse, el otro, la primera acción la calificaríamos como tentativa y la segunda como asesinato
consumado.
El que lo ofrece es participe como inductor o cooperador necesario, mientras que el que lo acepta
es autor directo del asesinato. No confundir con móvil económico.
El precio se paga por adelantado, la recompensa no es necesariamente dinero pero tiene que tener
un valor económico. Si luego no nos pagan, seguiría siendo asesinato por promesa, porque estamos
actuando por el precio.
Ejemplo: acuéstate conmigo y mato a tu marido: no seria un asesinato ya que no se calificaría como
precio, puesto que no tiene valor económico.
- ENSAÑAMIENTO.
Causar dolor no implica ensañamiento. Para que el ensañamiento se dé, debe aumentarse
deliberada e inhumanamente el dolor de la víctima de manera totalmente innecesatia, además
de provocar padecimientos innecesarios para la ejecución del delito. Se incluye tanto el dolor físico
como psicológico (por ejemplo, tengo una pistola y te digo que está cargada, aunque realmente no
lo está, engaño psicológico)
Si elijo una forma de matar que te causa sufrimiento, pero no era mi objetivo, no se calificaría
como ensañamiento. Por lo tanto, para que se califique como ensañamiento, debo de querer que la
victima sufre y además debo de conseguirlo. Por ejemplo: si la victima muere a la primera
puñalada, las 14 posteriores se consideran post-mortem, por lo que no se consideraría
ensañamiento, ya que la victima no esta sufriendo por las 14 puñaladas posteriores.
No queda claro en cualquier caso, si este precepto sólo puede aplicarse a quien ocasiona la muerte
para facilitarse a sí mismo la comisión del delito, o si abarca también los casos en que quiere
facilitarle el delito a un tercero, esta última parece ser la respuesta más correcta.
Tampoco indica el precepto si cabe aplicar asesinato en el caso en que la muerte sea consecuencia
directa del delito facilitado, por ejemplo, si se mata a la víctima de robo para poder facilitar la
sustracción, en este caso no cabría aplicar el delito.
La otra modalidad de esta circunstancia, matar para que no se descubra otro delito, también
resulta cuestionable en la medida en que tampoco refleja siempre una gravedad adicional. Se
entiende que si el delito ya es conocido o ha sido ya descubierto, matar a quién lo ha denunciado, o
al policía que intenta detener al autor, no haría aplicable esta circunstancia y por tanto, no sería
asesinato o por lo menos no lo sería en base a esta circunstancia.
No es necesario que la muerte sea inmediatamente posterior al delito que se pretende ocultar,
aunque eso no significa que sea aplicaba cuando el delito que se pretende encubrir, se cometió
hace ya mucho tiempo y ni siquiera sea perseguible por haber prescrito, pero el autor pretende
que no se conozca por razones familiares o sociales. Para aplicar esta circunstancia no se exige que
el autor de la muerte sea también el autor del delito previo.
- TIPO CUALIFICADO:
Basta que se dé una sola de las circunstancias mencionadas en el art. 139.1 para la calificación del
hecho como asesinato. Puede suceder, sin embargo, que en la muerte de una persona concurra
más de una de las circunstancias citadas en el art. 139.1. En este caso, una de las dos se toma para
calificar el hecho como asesinato, mientras que la otra dará lugar a la aplicación del tipo cualificado
del artículo 139.2, o lo que es lo mismo, la aplicación de la pena del tipo básico en su mitad
superior (20 a 25 años de prisión).
De esta manera, dentro de este marco se computarán, conforme a las reglas generales de
determinación de la pena del artículo 66 CP, las circunstancias agravantes adicionales que
concurren
se caracterizan por dar lugar a la prisión permanente revisable, es decir, la cadena perpetua.
Tiene que ser un tipo hipercualificado, lo que nos viene a decir que primero tiene que darse el
asesinato.
Primero tiene que haber como mínimo una o puede haber más, y ademas una de las cuatro cosas
que se dicen el 140, la pena automaticamente es prision permenentw revisable. Puedo venir
directamente del tipo cualificado o del hipercualificado.
Art 140: el asesinato será castigado con la prision permanente revisable cuando concurra alguna, o
más de dos.
que la víctima sea menor de 16 años, o se trate de una persona especialmente vulnerable por
enfermedad, discapacidad. No podemos decir que matar a un recien nacido es asesinato alevoso.
Aplica el tribubal supremo alevosoa por desvalimiento y tipo hipercualificado por vicyima
vulnerable? Si el asesinato se constituyw exclusivamente sobre la base de la alevosoa del
desvalimiento, luego no podemos aplica PPR por desvalimiento. Ejemplo: tribunal supremo dice
que la muerte de recien nacido es asesinato por desvalimiento pero no hipercualificado, mientras
que para nosotros es homicidio cualificado por victima menor de 16 años. Ejemplo 2: victima que
se considera menor de edad pero el asesinato no se ha construido sobre exclusivamente la alevosia
(terminar de escuchar el audio min4) un padre droga a sus hijas en la cena y luego las corta con una
sierra, el tribunal supremo ante esto dictamina prision permanente revisable, ya que la alevosia en
este caso no se basa en la edad sino que se basa en dormirlas para luego matarlas por lo que no
hay bis in idem en aplicar luego tipo hipercualificado por menor de edad, en la medida en que la
alevosia mo se basa en la edad sino en la forma. [….] cuando aplica la alevosia por desvalimiento en
base exclusivamente al desvalimiento luego no aplica el tipo hipercualificado.
*el hecho de estar dormido no se considera vulnerable; siempre y cuando no te hayan dormido con
el proposito de matarle.
La pena aplicable a las cualificaciones previstas en el art. 140 es la prisión permanente revisable.
Las circunstancias que cualifican este tipo se encuentran recogidas en el artículo 140 CP:
Teniendo en cuenta que como dijimos, esta cualificación está prevista también para el homicidio y
que esta previsión hace insostenible ya una interpretación de que toda muerte de un ser desvalido
es automáticamente alevosa, habrá que interpretar que aquí solo será aplicable si primero puede
calificarse la muerte como asesinato por alguna otra circunstancia distinta de la alevosía. En otras
palabras, si la víctima es especialmente vulnerable y ello hace innecesario usar medios o formas en
la producción de la muerte que aseguren la ejecución e impidan la defensa (ej: la muerte de un
bebé), lo que procede es aplicar el homicidio cualificado, no asesinato alevoso.
Respecto a la posibilidad de aplicar la cualificación por ser la víctima menor de dieciséis años, será
necesario el conocimiento siquiera aproximado de la edad de la víctima, por lo que, en el caso en
que el autor no lo supiera y creyera fundadamente que la víctima era mayor de esa edad, no podrá
aplicarse la cualificación, salvo que se estime que en este caso la edad es una mera condición
objetiva de punibilidad, que no precisa ser conocida por el autor. La mejor forma de evitar este
problema respecto al conocimiento de la edad es considerar que lo importante es que el autor
tenga conocimiento de la situación de vulnerabilidad del menor. Matar a un menor de dieciséis
años en el curso de una pelea, cara a cara, constituye un delito cualificado del delito de homicidio,
no de asesinato.
2. La circunstancia 2º del art. 140.1 plantea los problemas que ya vimos en relación con la
circunstancia 4º del art. 139.1, cuando se mata a la víctima del delito contra la libertad
sexual para evitar que denuncie el hecho.
En el caso de que la víctima de delito sea un menor de dieciséis años, más que de un delito contra
la libertad sexual se trata de un delito contra la “indemnidad sexual”, lo que literalmente
interpretado podría dar lugar a entender que no sería ésta la cualificación aplicable, sino la primera
del art. 140.1, que igualmente da lugar a la aplicación de la prisión permanente. También habrá
que exigir una conexión temporal de inmediatez entre la producción subsiguiente de la muerte y la
realización del delito contra la libertad sexual. Si el autor mata a la víctima varios días después,
entre otras cosas para evitar que lo denuncie como venganza por haberlo hecho, entiendo que esta
cualificación no debe ser aplicada.
3. La 3º circunstancia del art. 140.1 se aplica cuando “el delito que se hubiera cometido por
quien perteneciera a un grupo u organización criminal”. Pero hay que tener en cuenta que
si el sujeto actúa con finalidad terrorista, la causación de la muerte permite aplicar la
prisión permanente, incluso aunque no se dé ninguna de las circunstancias del asesinato,
lo que hace de preferible aplicación el delito de terrorismo.
Aunque esta circunstancia no lo exige expresamente, habrá que entender que esta cualificación
solo es aplicable si la muerte está relacionada con la actividad con la organización o grupo criminal.
4. En el art. 140.2 se contiene una cualificación específica para cuando el reo de asesinato
hubiera sido condenado por la muerte de más de dos personas, esto es, cuando el sujeto
hubiera sido condenado previamente por otros delitos contra la vida y, por tanto, se dé
una reincidencia.
Se trata, por tanto, de una exasperación punitiva para los llamados ``serial killer ́ ́. Resulta
incoherente, sin embargo, que no sea posible aplicar esta cualificación cuando se juzga a un sujeto
por varias muertes, si no tiene antecedentes. Según una sentencia del tribunal supremo no puede
aplicarse el 140.2 cuando se juzguen varias muertes producidas simultáneamente, no obstante la
relación es vaga.
Aplicación restrictiva del tribunal de este artículo, pues es una cuestión muy grave, por lo que solo
se aplicará para homicidio doloso, o asesinato
INFORMACIÓN EXTRA
El artículo 141 nos dice que la provocación, la conspiración y la proposición será castigada con la
pena inferior en uno o dos grados. (para homicidio doloso y asesinato).
El artículo 140 bis del CP, establece que a las personas condenadas por más de un delito de
homicidio o asesinato se podrá imponer una medida de seguridad aislada (libertad vigilada). Es una
medida de seguridad rara, porque se impone a un culpable, y se cumple una vez terminada la pena.
Se cumple una vez terminada la pena y solo se puede imponer cuando esté previsto. Si entre
culpable y víctima de asesinato u homicidio existe un hijo en común, se retira la patria potestad.
*DIFERENCIA*
139.1.4: Para facilitar la comisión de otro delito o para evitar que se descubra / 140.1.2: Que el
hecho fuera subsiguiente a un delito contra la libertad sexual que el autor hubiera cometido sobre
la víctima.
Diferencia entre estos dos artículos, el asesinato por encubrir no tiene que ser subsiguiente. Para
encubrir puede ser cualquier delito no es necesario que sea sexual. En el asesinato para encubrir
puede ser para encubrir a otro.
+TIPO SUBJETIVO:
A diferencia de lo que ocurre con el homicidio, no se puede cometer un asesinato por imprudencia.
La naturaleza misma de las circunstancias del art. 139.1 se opone a esta posibilidad, ya que unas
exigen la referencia del dolo a ellas (alevosía y ensañamiento), mientras que el precio, recompensa
o promesa, y la ejecución de la muerte para cometer otro delito o para evitar que se descubra,
constituyen móviles incompatibles con la imprudencia.
Por tanto, sólo se admite únicamente el asesinato por dolo, incluyendo el eventual. Hay que tener
en cuenta el exceso, en el caso de los participes si el autor va más allá de lo que el participe, sabe
no podemos responsabilizar al participe.
El suicidio es un ataque contra la propia vida del que lo realiza. El suicidio, como tal, es impune en
nuestro Derecho, lo que no significa indiferencia del ordenamiento jurídico frente a tal acto. En
derecho penal lo importante es si la persona quiere morir, si la persona quiere morir es suicidio y si
no quiere morir es asesinato u homicidio. El suicidio no es un delito como tal, sino que es una
conducta atípica. Por tanto, el legislador ha considerado que no puede castigar a quien atente
contra su propia vida. Pero en el caso de que en la toma de la decisión del suicidio o en la ejecución
del mismo intervienen terceras personas, el legislador ha tipificado en el art 143 una serie de
conductas de participación en el suicidio que probablemente hubieran quedado impunes sobre la
base del principio de accesoriedad de la participación.
Por tanto, se produce suicidio cuando tenemos dos requisitos: voluntad de morir y capacidad para
decidir.
- Voluntad de morir: si el sujeto no sabe que la conducta es letal no hay suicidio, pues no
tenia voluntad de morir. Tampoco tenemos suicidio cuando la conducta del sujeto es poco
prudente. Tampoco cuando podamos hablar de que hay una alta probabilidad de muerte.
- Capacidad para entender la situación: Tiene que entender la trascendencia de la conducta
que está realizando y que puede ser letal. Si por ejemplo convencemos a un enfermo
mental que se tire desde una azotea y este cree que va a poder volar. No se considera
como suicidio pues no sabia lo letal o mortal que era el hecho.
Delito consumad cuando el suicida muere. Delito tentado, cuando el sujeto comience los actos, por
ejemplo, que ponga un pie fuera de la azotea. En estos delitos no se castiga la proposición,
conspiración
Art 143.1: “El que induzca al suicidio de otro será castigado con la pena de prisión de cuatro a ocho
años”.
+TIPO OBJETIVO:
Conducta típica: convencer a alguien para que se quite la vida de forma directa y de forma eficaz .
Lo importante es que, si el sujeto no había tomado la decisión, y tras convencerle nosotros lo hace,
ahí sí hablaríamos de inducción al suicidio. Pues cuando alguien ya esta decidido a suicidarse y
nosotros le apoyamos, no se considera inducción, pues ya está convencido de que lo iba a hacer.
*Pacto de suicidio, cuando dos personas quieren suicidarse, y las dos se tiran por una azotea, uno
de ellos muere y el otro no. Podemos castigarla de inducción al suicidio, no por el suicidio propio ya
que esto es una conducta atípica, sino que esta convenciendo al otro para que lo haga, pues los dos
han acordado que si uno se suicida le otro también.
+TIPO SUBJETIVO: solo es posible la comisión dolosa (no dolo eventual)
Art 143.2: “Se impondrá la pena de prisión de dos a cinco años al que coopere con actos necesarios
al suicidio de una persona”.
+TIPO OBJETIVO:
En este caso se requiere que el cooperador realice actos totalmente necesarios que determinen el
suicidio. Por ejemplo, si quiere suicidarse con somníferos y yo soy farmacéutico y se los administro,
esto haciendo un acto necesario y que es requerido para que la persona se suicide. Esto se medirá
dependiendo de la necesidad requerida de los actos proporcionados para el suicidio.
Comisión por omisión en cooperación necesaria al suicidio: equivalencia y sujeto activo con
posición de garante. Ejemplo: un padre tiene un hijo que le dice que se quiere quitar la vida, se
acerca al balcón. La no intervención del padre no podemos decir que es intervención, pero si
podemos tener cooperación necesaria al suicidio, ya que hay equivalencia. No impedir el suicidio del
sujeto estamos posibilitando que se suicidio y como tenemos posición de garante ya que es el
padre, tenemos cooperación necesaria por comisión por omisión, ya que podría haber impedido el
suicidio.
Ejemplo: en el caso de provocación al suicidio mediante engaño se crea ficticiamente una situación
de la que se espera que lleve a alguien a matarse (se le dice a alguien que tiene un cáncer incurable
del que morirá en unos meses con terribles dolores). No cabe hablar aquí de inducción al suicidio,
así como tampoco de autoría mediata en un homicidio o asesinato, pero sí de cooperación al
suicidio en comisión por omisión.
Art. 143.3. CP: “Será castigado con la pena de prisión de seis a diez años si la cooperación llegara
hasta el punto de ejecutar la muerte”.
Conducta típica: causar la muerte a petición de la víctima, este también se puede cometer en
comisión por omisión.
Ejemplo: cuando por ejemplo necesitas para suicidarte algo para inyectarte, yo te lo administro, al
final no eres capaz de hacerlo por lo que me pides amí, que te lo inyecte y yo lo hago. En este caos
nos encontramos con los tres delitos a la vez. No podemos castigar por los tres delitos a la vez, pues
hay un concurso de leyes, se resuelve por especialidad, por lo que se castiga por el que tenga la
pena más grave. En este caso la operación ejecutiva al suicidio.
Art. 143.4 CP “El que causare o cooperare activamente con actos necesario y directos a la muerte
de otro, por la petición expresa, seria e inequívoca de éste, en el caso de que la víctima sufriera una
enfermedad grave que conduciría necesariamente a su muerte, o produjera graves padecimientos
permanentes y difíciles de soportar, será castigado con la pena inferior en uno o dos grados a las
señaladas en los números 2º y 3º de este artículo.”
No obstante, el art 143.5 de la eutanasia: “no incurrirán en responsabilidad penal quien causare o
cooperare activamente a la muerte de otra persona cumpliendo lo establecido en la Ley Orgánica
reguladora de la eutanasia”
La eutanasia se vincula a alguien que tiene una situación personal grave que le imposibilita el
desarrollo de su vida.
Para que la eutanasia esté justificada tiene que darse una serie de requisitos: un procedimiento,
voluntad de morir (consentimiento) y que se produzca una enfermedad grave irreversible:
- Situación objetivamente que impida llevar una vida normal, que sea grave o terminal y
que genera un sufrimiento físico o psíquico grave.
- Voluntad de morir (consentimiento serio e inequívoco), se constata de dos formas: Hablar
con un médico diciendo que quiere morir y debe realizarse por escrito y se vuelve a
preguntar a los 15 días para saber si la decisión es firme. O puede quedar recogido en el
testamento vital dejando constatada la voluntad de morir en ciertas circunstancias.
- Un procedimiento complejo en el que se constate que se cumplen los requisitos para
aplicar la eutanasia. Éste se inicia con la solicitud del paciente y a partir de ahí se detalla en
la Ley el procedimiento para la realización de la prestación de ayuda para morir que
involucra al médico responsable y a un segundo médico que será el que corrobore que se
dan los requisitos.
Por tanto, se considera como delito privilegiado cuando no cumplo con el procedimiento, es decir,
lo hago fuera de la ley, por ejemplo, cuando lo hago por mi cuenta con mis amigos. En este caso se
podría castigar. En el apartado 4º se mantiene la posibilidad de atenuar la pena 1 o 2 grados a
quien causa o coopera activamente con actos necesarios y directos a la muerte de una persona, si
se dan los requisitos que se exigen en el apartado 5º pero la ayuda tiene lugar fuera de las vías
legales
La inducción no está justificada para el personal sanitario. El sujeto es el que decide que quiere
morir. La atenuante se aplica cuando no se cumplen los requisitos previstos en la ley.
DELITO EN REDES:
Art 143 bis: Se castiga un momento previo al suicidio “La distribución o difusión pública a través de
Internet, del teléfono o de cualquier otra tecnología de la información o de la comunicación de
contenidos específicamente destinados a promover, fomentar o incitar al suicidio de personas
menores de edad o personas con discapacidad necesitadas de especial protección será castigada
con la pena de prisión de uno a cuatro años.
Las autoridades judiciales ordenarán la adopción de las medidas necesarias para la retirada de los
contenidos a los que se refiere el párrafo anterior, para la interrupción de los servicios que ofrezcan
predominantemente dichos contenidos o para el bloqueo de unos y otros cuando radiquen en el
extranjero.
Esto es un plan B cuando no puedo reunir los requisitos necesarios para la inducción al suicidio.
Aunque hay que tener en cuenta que solo podrá aplicarse a menor de edad o personas con
discapacidad.
+TIPO OBJETIVO:
En el ámbito del Derecho Penal, el aborto puede definirse como la muerte del feto voluntariamente
ocasionada bien en el seno de la embarazada, bien provocando su expulsión prematuramente en
condiciones de no viabilidad extrauterina. El bien jurídico protegido es la vida del feto o vida
humana dependiente, teniendo en cuenta otros intereses como la vida, la salud, la libertad o la
dignidad de la embarazada. Es un delito de resultado que produce la muerte del feto, por tanto,
este ha de estar vivo. Puede darse en comisión por omisión.
Es atípico cualquier comportamiento sobre feto o embrión preimplantatorio, sobre feto muerto,
sobre feto sin viabilidad. Así como los abortos naturales en las primeras semanas, fecundación in
vitro, métodos anticonceptivos (DIU, píldora del día de después)
La doctrina dominante se inclina por admitir el comienzo de la vida humana a efectos penales en el
momento de la anidación a los 14 días de la fecundación. Hasta la semana 14 entre el conflicto de
la vida del feto y los intereses de la embarazada, predominarían los intereses de esta, siempre y
cuando se cumplan unos requisitos formales (que se lleve a cabo en un centro médico). A partir de
estas 14 semanas podrán darse el aborto por causas medicolegales, por ejemplo, que se ponga el
riesgo la vida de la embarazada.
+TIPO SUBJETIVO:
El aborto realizado por tercero, fuera de los casos permitidos legalmente, es punible tanto si se
ocasiona dolosamente, como si se provoca por imprudencia grave. Sin embargo, sólo es punible la
comisión dolosa en el caso de la mujer que realiza su propio aborto o consiente en uno ilegal,
quedando exenta de pena la embarazada en el caso de un aborto causado por imprudencia.
MODALIDADES DE ABORTO.
Podemos distinguir tres grupos en base a la siguiente cuestión: ¿Quién causa el aborto?
Aborto por tercero doloso: cualquier persona distinta de la embarazada de cuyo aborto
hablamos. Sin consentimiento de la embarazada y por tercero doloso, es el delito más
grave.
Aborto por embarazada doloso: en relación con la embarazada se castigará siempre
menos.
Aborto por terceros imprudencia grave: la imprudencia sólo podrá castigarse frente a
terceros.
1. ABORTO DOLOSO REALIZADO POR UN TERCERO:
En este caso la embarazada no está en las 14 semanas y no hay casusas médicas para hacerlo, pero
sí tenemos el consentimiento de la embarazada. Es decir, no estamos dentro de los casos legales
(14 semanas y causas médicas)
Según el art 145.1: El que produzca el aborto de una mujer, con su consentimiento, fuera de los
casos permitidos por la ley será castigado con la pena de prisión de uno a tres años e inhabilitación
especial para ejercer cualquier profesión sanitaria, o para prestar servicios de toda índole en
clínicas, establecimientos o consultorios ginecológicos, públicos o privados, por tiempo de uno a seis
años.
Aquí encontramos dos tipos cualificados, (los aplicaremos si el riesgo de hacerlo fuera de un centro
sea superior en relación al sitio en el que se está haciendo):
- Tipo cualificado potestativo: Hasta ahora hemos visto que los tipos cualificados son
obligatorios. Sin embargo, en este caso no se obliga al juez a subir la pena, sino que se le
permite imponer la pena en su mitad superior, cuando, según el art 145 los actos descritos
en este apartado se realicen fuera de un centro o establecimiento público o privado
acreditado.
- Tipo cualificado no potestativo: Según el art 145.3: el juez o tribunal impondrá las penas
respectivamente previstas en este artículo en su mitad superior cuando la conducta se
llevare a cabo a partir de la vigésimo segunda semana de gestación. Por ejemplo: si el
aborto se produce en la semana 23 se establece el tipo cualificado, sin embargo, si se
produce en la semana 20 se establece el tipo básico.
Ante esto el art 145 bis establece: Será castigado con la pena de multa de seis a doce meses e
inhabilitación especial para prestar servicios de toda índole en clínicas, establecimientos o
consultorios ginecológicos, públicos o privados, por tiempo de seis meses a dos años, el que dentro
de los casos contemplados en la ley (casos legales: 14 semanas y causa medica), practique un
aborto A DÍA DE HOY (antes de la reforma):
a) sin haber comprobado que la mujer haya recibido la información previa relativa a los derechos,
prestaciones y ayudas públicas de apoyo a la maternidad;
b) sin haber transcurrido el período de espera contemplado en la legislación;
c) sin contar con los dictámenes previos preceptivos;
d) fuera de un centro o establecimiento público o privado acreditado. En este caso, el juez podrá
imponer la pena en su mitad superior.
*Una vez aprobada la reforma dos de çestos delitos desaparecerán (A y C)
- Tipo cualificado: art 145.2 bis: el juez o tribunal impondrá las penas previstas en este
artículo en su mitad superior cuando el aborto se haya practicado a partir de la vigésimo
segunda semana de gestación.
*Si se mata a una mujer embarazada, habría dos delitos: delito de aborto y delito de
homicidio/asesinato. NO habría bis in ídem.
Según el art 145.2 la mujer que produjere su aborto o consintiere que otra persona se lo cause,
fuera de los casos permitidos por la ley, será castigada con la pena de multa de seis a veinticuatro
meses.
A efectos legales, tan autora es la embarazada que causa su propio delito como la que consiente
que se le produzca el aborto por terceros. A excepción del art 145.3 bis que establece que la
embarazada no será penada a tenor de este precepto, es decir, si lo que falta es un dictamen
médico, por ejemplo, se castiga al que causa el aborto y no a la embarazada.
Es decir, la embarazada solo responde de este delito si consiente o se practica el aborto fuera de
los casos permitidos por la ley. Por el contrario, si el aborto se practica dentro de los casos
permitidos, pero sin cumplir los requisitos formales del art 145 bis, la embarazada no responde.
Cuando la mujer produjere su aborto o consintiere que otra persona se lo cause fuera de los casos
permitidos por la ley. La embarazada tiene una conducta típica de dos delitos, participación
(inducción o cooperación necesaria) de un tercero y a la vez autora de un delito de consentir un
aborto de un tercero fuera de los casos legales, concurso de leyes, se aplica el criterio de la
especialidad. Si la embarazada se provoca a ella misma el aborto hay solo un delito. El delito
también se puede cometer si consiente que un tercero se lo cause.
3. ABORTO OCASINADO POR IMPRUDENCIA GRAVE POR TERCEROS (ART 146 CP):
Según el art 146 El que por imprudencia grave ocasionare un aborto será castigado con la pena de
prisión de tres a cinco meses o multa de seis a 10 meses. Cuando el aborto fuere cometido por
imprudencia profesional se impondrá asimismo la pena de inhabilitación especial para el ejercicio
de la profesión, oficio o cargo por un período de uno a tres años. La embarazada no será penada a
tenor de este precepto.
En este caso no cabe la imprudencia menos grave o leve. Sólo cabe imprudencia a terceros, nunca a
la embarazada. Si a pesar de la imprudencia el aborto no se produce, pero el feto sufre lesiones o
una enfermedad que perjudique gravemente su normal desarrollo, o provoque en el mismo una
grave tara física o psíquica, será aplicable el delito de lesiones al feto en su modalidad imprudente
previsto en el art.158 CP.
El art.146 CP también es aplicable en los casos en los que el aborto se produzca como consecuencia
de violencias o malos tratos sobre la mujer que ya de por sí constituyen una conducta imprudente
respecto a la producción del aborto, cuando el sujeto sabe que la mujer a la que maltrata o golpea
está embarazada. En un estado de gestación avanzado con gravedad en los golpes, y más aún
dirigidos al vientre, podría apreciarse dolo eventual. Igualmente cabe el concurso entre el aborto
punible y las lesiones u homicidio de la mujer embarazada.
→ Se admite un supuesto especial de justificación del aborto con consentimiento de la mujer, sin
límite temporal, cuando se detecten anomalías fetales incompatibles con la vida o se detecte en el
feto una enfermedad grave e incurable en el momento del diagnóstico.
El incumplimiento de los presupuestos o requisitos exigidos para la interrupción lícita del embarazo
determina la aplicación de los arts.145 o 145 bis CP
REQUISITOS COMUNES
La LO 11/2015 21 septiembre aprobada por el PP, actualmente tenemos vigente la reforma que
aprobó el PP que subía la edad mínima a 18 años, en el caso de los menores de 18 años podrán
hacerlo junto con el consentimiento de sus representantes legales. Cuando se apruebe la reforma
actual volveremos a la edad mínima de 16 años y ellas podrán decidir sus representantes legales.
En el caso de los discapacitados, podría llevarse a cabo, por ejemplo, la esterilización por
consentimiento de los padres, de aquí hemos pasado a un reconocimiento a nivel legal el derecho
de las personas discapacitadas a tomar decisiones sexuales. Por tanto, no sólo no va a realizarse la
esterilización forzosa, sino que también va a apoyarse en caso de que lo necesite, en caso, de que
su discapacidad sea tan grave que le impida siquiera entender lo que conlleva la maternidad, sí que
se tendrá en cuenta el juicio de sus representantes legales.
REQUISITOS ESPECÍFICOS:
a) Se haya informado a la mujer embarazada sobre los derechos, prestaciones y ayudas públicas de
apoyo a la maternidad.
b) Que se haya transcurrido un plazo de al menos tres días desde cuando se informa y la realización
de la intervención.
El cumplimiento de ambos requisitos priva de relevancia penal al aborto: por tanto, más que como
una causa de justificación propiamente dicha se puede calificar como una justificación
procedimental que determina la exclusión de la tipicidad. El error sobre sus presupuestos debe
considerarse como un error de tipo, que caso de ser vencible y deberse a imprudencia grave dará
lugar a la aplicación del respectivo tipo imprudente.
A) JUSTIFICACION PROCEDIMENTAL
b) Que se haya transcurrido un plazo de al menos tres días desde cuando se informa y la realización
de la intervención.
El cumplimiento de ambos requisitos priva de relevancia penal al aborto: por tanto, más que como
una causa de justificación propiamente dicha se puede calificar como una justificación
procedimental que determina la exclusión de la tipicidad. El error sobre sus presupuestos debe
considerarse como un error de tipo, que caso de ser vencible y deberse a imprudencia grave dará
lugar a la aplicación del respectivo tipo imprudente
1. ABORTO TERAPÉUTICO:
a) Que no se superen las 22 semanas de gestación y siempre que exista grave riesgo para la vida o
la salud de la embarazada y así conste en un dictamen emitido con anterioridad a la intervención
por un médico especialista distinto al que la practique o realice. En caso de urgencia por riesgo vital
para la gestación podrá prescindir del dictamen.
Es la existencia de un grave riesgo para la vida o la salud de la embarazada, que debe medirse en
función de las circunstancias del caso concreto, no en abstracto. La existencia del riesgo debe
medirse en términos de probabilidad y no de seguridad absoluta. Decidir en casos de duda sobre la
existencia del presupuesto objetivo de esta indicación la continuidad de un embarazo en contra de
la voluntad de la mujer supone un acto de prepotencia médica.
El peligro debe derivarse de algún tipo de enfermedad, somática o psíquica, que el embarazo
puede desencadenar o agravar en la mujer embarazada, no del riesgo inherente a todo embarazo y
consecuentemente al parto.
Tres variables:
Este supuesto tiene una doble regulación. La primera es que tiene en común con el de la indicación
terapéutica el límite temporal de las veintidós semanas y la constatación de su presupuesto médico
en un dictamen emitido con anterioridad a la intervención, pero ese dictamen debe ser emitido por
dos médicos especialistas distintos del que practique o dirija la interrupción del embarazo. El
presupuesto objetivo específico de esta indicación es que exista riesgo de graves anomalías en el
feto que sean incompatibles con la vida.
La segunda se refiere a las anomalías fetales incompatibles con la vida o en el caso en el que se
detecte en el feto una enfermedad extremadamente grave e incurable en el momento del
diagnóstico. En el primer supuesto, el dictamen tiene que ser emitido por un médico especialista
distinto del que practique la intervención, mientras que en el segundo, éste dictamen tiene que ser
confirmado por un comité clínico.
Una vez confirmado el diagnóstico por el comité, la mujer decidirá sobre la intervención. Si decide
continuar con el embarazo, su decisión debe ser respetada pero, si el diagnóstico no confirma el
presupuesto del apartado c) la mujer no podrá abortar, al menos en base a este presupuesto. La
particularidad de esta indicación es que la interrupción del embarazo no tiene límite temporal,
aunque debe respetar el límite entre la vida dependiente e independiente, debiendo calificarse
como homicidio la provocación de la muerte del ya nacido, aunque las graves anomalías que se
detectaron en el feto persistan tras el nacimiento.
El art.145 bis, 3 CP recoge una cláusula general de impunidad para la mujer embarazada que aborte
dentro de los casos contemplados en la ley, cuando no se cumpla el requisito de que el aborto se
practique en un centro acreditado, no se hayan emitido los dictámenes médicos exigidos, no haya
transcurrido el periodo de espera o no se haya comprobado que la embarazada ha recibido la
información preceptiva. Siguen siendo aplicables los principios generales del estado de necesidad.
TENTATIVA
Fuera de los casos en los que está permitida o justificada la interrupción del embarazo, el aborto
sigue siendo un hecho punible y por tanto, también puede serlo cuando se quede en fase de
tentativa.
El que a las prácticas abortivas no siga el resultado feticida que constituye el resultado consumativo
propio del aborto, puede obedecer entre otras causas a que la mujer no esté embarazada.
Los límites objetivos representados por la puesta en peligro, en este caso la vida humana
dependiente, impiden el castigo de la tentativa en este supuesto, debiendo estimarse un delito
imposible o tentativa absolutamente inidónea de aborto, no punible conforme al artículo 16 del CP.
En los demás casos de tentativa de aborto, es necesario que comiencen los actos ejecutivos del
mismo, no siendo suficiente con la realización de actos preparatorios