¿DIOS ES TRES
PERSONAS?
Dios desafía la lógica humana, por lógica aveces no podemos
entender tantas cosas mateo 11:25-28
Aunque la palabra «Trinidad» no aparece en la Biblia sí está la
enseñanza sobre eso. No por el hecho de no aparecer en la
Biblia dejamos de creer en ello, hay otras palabras como
«Omnisciencia» (que Dios lo sabe todo) que no aparece en la
Biblia pero creemos la verdad, que enseña la Biblia, que nada
hay oculto de Dios.
Dios es Uno: «Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es»
(Deuteronomio 6:4). «Mirad a mí, y sed salvos, todos los términos
de la tierra, porque yo soy Dios, y no hay más» (Isaías 45:22).
Génesis 1:26
26
Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra
imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los
peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en
toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la
tierra.
Gén 3:22 Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de
nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su
mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para
siempre.
Gén 11:6 Y dijo Jehová: He aquí el pueblo es uno, y todos
éstos tienen un solo lenguaje; y han comenzado la obra, y
nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer.
Gén 11:7 Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí
su lengua, para que ninguno entienda el habla de su
compañero.
Isa 6:8 Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién
enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo:
Heme aquí, envíame a mí.
Dios es tres personas (Padre, Hijo y Espíritu Santo): Algunos
versículos que distinguen estas tres personas son: [Padre e Hijo]
«Y si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy yo solo, sino
yo y el que me envió, el Padre» (Juan 8:16). [Padre, Hijo y
Espíritu Santo] «Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador,
para que esté con vosotros para siempre… Mas el Consolador, el
Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre» (Juan
14:16 y 26). Note como Jesús habla de otro cuando se refiere al
Consolador o Espíritu Santo, indicando que Jesús y el Espíritu
Santo son dos personas. Además, Jesús está pidiendo al Padre,
mostrando que también son dos personas. En el bautismo del
Señor Jesucristo vemos claramente las tres personas
involucradas, al mismo tiempo, cuando Jesús estaba siendo
bautizado, Dios el Padre habló desde los cielos diciendo «Este es
mi Hijo amado en quien tengo complacencia» y el Espíritu Santo
descendió en forma corporal como de paloma (Mateo 3:16-17)
Mat 28:19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones,
bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;
Mat 3:16 Después de ser bautizado, salió Jesús del agua;
en aquel momento los cielos se abrieron, el Espíritu Santo
descendió sobre él en forma de paloma
Mat 3:17 y se oyó una voz de los cielos, que decía: Este es
mi Hijo amado, en quien me complazco.
Luc 4:18 «El Espíritu del Señor está sobre mí,por cuanto
me ha ungidopara anunciar buenas nuevas a los pobres.Me
ha enviado a proclamar libertad a los cautivosy dar vista a
los ciegos,a poner en libertad a los oprimidos,
Flp 2:6 quien, siendo por naturaleza Dios,no
consideró el ser igual a Dios como algo a qué
aferrarse.
Flp 2:7 Por el contrario, se rebajó
voluntariamente,tomando la naturaleza de siervoy
haciéndose semejante a los seres humanos.
Flp 2:8 Y al manifestarse como hombre,se humilló
a sí mismoy se hizo obediente hasta la muerte,¡y
muerte de cruz!
Estas tres personas son uno:
¡Oh profundidad de las riquezas de la
sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán
insondables son sus juicios, e inescrutables
sus caminos!
«Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre,
el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno» (1 Juan
5:7). No se refiere a que estos tres «es» uno, como si se
tratara de una misma persona, sino que dice estos tres «son»
uno, indicando que son tres personas pero un solo Dios.
El Espíritu Santo es una persona, no una fuerza: El Espíritu
Santo habla: «Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si
oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestros corazones
(Hebreos 3:7-8). Oye, guía y enseña: «Pero cuando venga el
Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no
hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que
oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir» (Juan
16:13). Puede amar: «Pero os ruego, hermanos, por nuestro
Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu, que me ayudéis
orando por mí a Dios» (Romanos 15:30). Tiene voluntad:
«Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu,
repartiendo a cada uno en particular como él quiere» (1
Corintios 12:11). Se le puede mentir: «Y dijo Pedro: Ananías,
¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al
Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad?»
(Hechos 5:3), a una fuerza no se le puede mentir.
Isa 48:16 Acercaos a mí, oíd esto: desde el principio no
hablé en secreto; desde que eso se hizo, allí estaba yo; y
ahora me envió Jehová el Señor, y su Espíritu.
Isa 48:17 Así ha dicho Jehová, Redentor tuyo, el Santo de
Israel: Yo soy Jehová Dios tuyo, que te enseña
provechosamente, que te encamina por el camino que
debes seguir.
Jua 20:28 Entonces Tomás respondió y le dijo:
¡Señor mío, y Dios mío!
Jua 10:30 Yo y el Padre uno somos.
Muchas veces tratamos de entender a Dios de acuerdo a la
lógica humana, sin darnos cuenta que precisamente por eso Él es
Dios, va más allá de nuestra lógica, como lo expresó el apóstol
Pablo: «¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la
ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e
inescrutables sus caminos! Porque ¿quién entendió la mente del
Señor? ¿O quién fue su consejero?» (Romanos 11:33-34). Es por
eso que Hebreos nos dice que «sin fe es imposible agradar a
Dios», hay verdades que, aunque no las podemos explicar de
acuerdo a la lógica humana, la creemos porque Dios lo dice en su
Palabra.