A lo largo de la historia son muchos casos que dan como ejemplos de buenas personas
que han estado en el lado equivocado de la historia. Somos reacios al cambio, así que
suele ser más fácil aceptar que las cosas sean como siempre han sido.
Las personas LGBT (Lésbianas Gay, Bisexual, Trans) somos ciudadanos como
cualquier otro. Personalmente no soy homofóbico y mis amigos bueno la mayoría
tampoco, pero se sabe que personas que rechazan la validez de estas relaciones, y que
desean negar a estas parejas
los mismos beneficios que otras parejas casadas gozan, ciertamente no merecemos ser
tratados como ciudadanos de segunda clase por cualquier persona. Así como es difícil
creer que alguna vez se les negaron los derechos del matrimonio a las parejas
interraciales, o derechos de voto a las mujeres y los afro-americanos, si esto continua,
vamos a ver a la prohibición del matrimonio gay con la misma incredulidad y
vergüenza.
Los niños están muy bien en las familias con padres del mismo sexo. Todas las
organizaciones profesionales más importantes con experiencia en el bienestar de los
niños han emitido los informes y resoluciones en apoyo de los derechos de los padres de
gays y lesbianas. (Profesora Judith Stacey, New York University). Estas
organizaciones,entre otras, son la Academia Americana de Pediatría, la Academia
Americana de Psiquiatría Infantil y Adolescente, la Asociación Americana de
Psiquiatría, la Asociación Americana de Psicología, la Asociación Psicoanalítica
Americana, la Liga de Bienestar.
Infantil de América, el Consejo Norteamericano de niños en adopción, y la Asociación
Canadiense de Psicología.
La sociedad evoluciona. Se escucha una y otra vez que "no se puede redefinir el
matrimonio." Bueno, ¿por qué no? Hemos podido redefinir el matrimonio a lo largo de
la historia. De hecho, hay registro de esto en la historia. La Biblia (que se utiliza a
menudo para defender la definición de matrimonio de 'un hombre' / 'una mujer') está
lleno de matrimonios polígamos. También hay una larga historia de reconocimiento de
matrimonios igualitarios en todo el mundo por dar algunos ejemplos: Irlanda, España,
Portugal, Holanda, Francia, Alemania, Inglaterra, Estados Unidos, Canadá, Bélgica,
Argentina y Uruguay. A lo largo de la historia, el matrimonio ha significado cosas
distintas: ha representado el amor, la concesión de derechos de propiedad, o la
protección de líneas de sangre.
En algunas culturas, dos hombres y dos mujeres han sido autorizados a casarse.
Las personas siempre se han casado por muchas razones diferentes: jurídicas, sociales,
económicas, espirituales y religiosas.
Es interesante ver que los sectores políticos que apoyan la prohibición de los
matrimonios del mismo sexo también parecen estar interesadas en que la intrusión del
Estado disminuya. Quieren que el Estado brinde buena atención médica, por ejemplo.
Quieren menos regulaciones para las empresas. Les preocupa que el gobierno les vaya a
quitar sus derechos: de libertad de expresión, de propiedad, a practicar su religión, entre
otras, y de elegir en qué tipo de colegios quieren que estudien sus hijos.
Se enfurecen cuando el gobierno trata de decirles lo que no debe comer, donde pueden o
no pueden fumar. Y estas mismas personas quieren que el gobierno restrinja los
derechos de otras personas. ¿Cómo conciliar la creencia en un Estado pequeño, menos
intrusivo con su aprobación de leyes encaminadas a restringir los derechos de los
ciudadanos que pagan impuestos y el control de lo que se debe y no se debe en
cuestiones de filiación? Es absurdo. ¿Estos grupos quiere una desregulación? Entonces
desregularicemos el matrimonio.
La mayoría de las parejas gay son personas iguales que las personas heterosexuales;
trabajan en empresas, son empleados, estudiantes, trabajan en oficinas, en hospitales, en
bancos, y en instituciones públicas. Comen en restaurantes y hacen sus compras en el
supermercado a fin de mes. Son dueños de mascotas, y algunos van a la iglesia. Se
ofrecen como voluntarios en organizaciones sociales, ven el futbol y compran
hamburguesas. ¿De qué tienen miedo? ¿Qué va a cambiar al permitir que gays y
lesbianas se comprometan el uno al otro y disfruten de los beneficios que las demás
parejas heterosexuales disfrutan? Nadie quiere ir por la vida sin saber cómo los van a
tratar algunos de los momentos difíciles de la vida.
¿Por qué arriesgarnos a lo que el cambio podría acarrear? Hace setenta años, las mujeres
no podían votar en este país y tenían que renunciar a la función pública cuando se
casaban. Ambas cosas nos parecen increíbles hoy, pero fueron apoyadas en su momento
por muchas personas buenas y respetables, que no pudieron ver el daño que estas
políticas estaban causando, o la validez de los argumentos de la otra parte, que a
menudo se veían como radicales, en vez de modernos.
La discusión del proyecto de ley de Matrimonio Igualitario le exige a los legisladores
una mirada de país, para las generaciones futuras, y que hagan algo que beneficie a
largo plazo a toda la sociedad. En nuestro país hay un proyecto de ley sobre el
“Matrimonio Igualitario” PROYECTO DE LEY Nº 525/2021-CR . No se trata de
debilitar una de las instituciones más fuertes de la sociedad, se trata de fortalecer su
peso, hacerla inclusiva y para todos. Se trata de eliminar la sensación de vergüenza,
aislamiento y humillación de muchos, que se sienten excluidos. La eventual aprobación
de este proyecto de ley permite que los hombres y mujeres gays y lesbianas sean, por
primera vez, ciudadanos iguales en su propio país. No hay excepciones; no hay
advertencias; no hay condiciones; exactamente iguales. Esto no es un acto de
generosidad hacia una minoría, es un acto de liderazgo de una mayoría. Es el
reconocimiento de que la mayoría no alcanza su superioridad haciendo que otro grupo
se sienta inferior. Reconoce que las relaciones de personas del mismo sexo son iguales a
las relaciones entre personas de distinto sexo, y al hacerlo, todos experimentan una
mejoría sin verse disminuidos.
Hay personas buenas y honorables en este país que no están seguras si se debe legislar
sobre el matrimonio igualitario. No tienen prejuicios. Tan solo tienen preocupaciones.
No debemos descartar o ignorar sus preocupaciones, sino que debemos tratar de darles
respuesta, guiarlos y aliviarlos. Nos corresponde a nosotros convencerlos de que este
cambio es para mejor.
Pero este año hubo un caso controversial por el pedido de matrimonio de una pareja que
demando y asi se fue que es al tribunal constitucional que lo desestimo la demanda por
el siempre hecho que no se esta violando ningún derecho constitucional de los
demandantes por que en nuestra carta magna no existe en ningún articulo el matrimonio
igualitario solo dice que el matrimonio debe ser varón y mujer en nuestro código civil
en el articulo 234 pero aun asi teniendo un análisis de nuestra constitución no menciona
que el matrimonio debe ser varón y mujer solo hablá de que en el
Artículo 5.- Concubinato La unión estable de un varón y una mujer, libres de
impedimento matrimonial, que forman un hogar de hecho, da lugar a una comunidad de
bienes sujeta al régimen de la sociedad de gananciales en cuanto sea aplicable.