La Actitud: Clave para la Felicidad
La Actitud: Clave para la Felicidad
La
actitud para mi es mas importante que los hechos. Es mas importante que el pasado,
la educación , el dinero, que las circunstancias, que el fracaso, que los éxitos.
Que lo que otras personas piensan o dicen o hacen. Es mas importante que la
apariencia talento o habilidad. Es hacer o deshacer una empresa, una iglesia, una
casa. Lo notable es que tenemos una elección todos los días respecto a la actitud
que asumiremos ese día. No podemos cambiar nuestro pasado, no podemos cambiar el
hecho de que la gente actuará de una manera determinada. No podemos cambiar lo
inevitable. lo único que podemos hacer es jugar en la cuerda que tenemos, y esa es
nuestra actitud. Estoy convencido de que la vida es el 10% lo que me pasa y el 90%
como reacciono ante ello. Y así es contigo, estamos a cargo de nuestras actitudes.
(Charles R. Swindoll)
LO QUE PIENSEN LOS DEMÁS DE TI, NO ES TU PROBLEMA. Para ser feliz tienes que
controlar tus propios pensamientos y tu actitud para poder mantenerte positivo a
pesar de toda la negatividad que puede existir a tu alrededor. Cuando alguien te
falte el respeto o quiera destruir tus sueños, simplemente sonríe, y tómalo como
parte de tu crecimiento y evolución personal. Ten en cuenta que cuando peor te
traten, es cuando más tienes que aferrarte a quien tú eres de verdad. No dejes que
la negatividad de los demás afecte tu vida. Su pesimismo no es problema tuyo. Como
dice el gran maestro Don Miguel Ruiz en 'Los Cuatro Acuerdos' no puedes tomarte
nada personalmente, aunque tu mente te haga creer que todo es personal. También
tienes que tener mucho cuidado de tratar de convertirte en alguien que no eres
simplemente para impresionar porque creas que no eres suficiente o llegas a la
altura de algo. Tú ya tienes todo lo que necesitas para ser feliz y triunfar en la
vida. La única persona a la que tienes que demostrar algo es a ti misma. Si quieres
cambiar, hazlo por ti, para convertirte en una mejor persona y tener un mejor
futuro. Quieras o no, la gente va a seguir hablando independientemente de la
actitud y de las decisiones que tomes. Por lo tanto, no te preocupes tanto por lo
que los demás puedan pensar de ti, y preocúpate más por lo que tú mismo puedes
creer de ti. Lucha por tus sueños y has oídos sordos a los demás, salvo aquellas
personas que te apoyan y quieran lo mejor para ti. Haz lo que te haga feliz, y
rodéate de gente que te haga sonreír. Al final del día, ten en cuenta que la vida
pasa muy deprisa y sólo tienes ahora, el presente, para vivirla. Sólo tú puedes
tomar la decisión si quieres perder el tiempo en lo que los demás piensen de ti, o
si quieres tomar el control del destino de tu vida. ¿Qué quieres hacer?
La verdad es que las palabras ofensivas, los malos modales o los golpes hablan más
de quienes los emplean que de aquellos que los reciben.
El motivo de que nos tomemos las cosas personalmente es “la importancia personal“.
Consideramos que todo gira a nuestro alrededor, y que somos responsables de todo lo
que sucede. Sin embargo, “nada de lo que los demás hacen es por ti. Lo hacen por
ellos mismos. Todos vivimos en nuestro propio sueño, en nuestra propia mente. Los
demás están en un mundo completamente distinto de aquel en que vive cada uno de
nosotros”, dice Miguel Ruiz.
Acepta que cada cual es libre de actuar como le plazca o decir lo que le dé la gana
y tú, por mucho que quieras no vas a poder cambiarlo.
No te tomes nada personalmente. El que te trata mal, o dice algo desagradable habla
más de él que lo que dice de ti. Esa persona se presenta ante los demás como lo que
es y tú solo has sido un medio para que se desenmascare.
¿Qué es lo que realmente te afecta a ti? ¿Cuánto hay de verdad en lo que te ha
dicho y tu "ego" se ha ofendido o se ha dado por aludido? ¿Qué te hace pensar que
lo que dice es más cierto que lo que tú piensas o que su comportamiento tiene más
valor que el tuyo?
Tú decides cómo te sientes. No le des el poder a la otra persona de cómo sentirte
tú. Tu sabes gestionar tus emociones, y sabes que el pensamiento da lugar al
sentimiento, por lo que si quieres sentirte mejor has de pensar mejor.
Protege tu autoestima. Lidiar continuamente con personas difíciles puede ser muy
desgastante y puede minar tu autoestima. Por eso, es importante que te asegures de
blindarla a prueba de balas. Recuerda que las opiniones que los demás tienen de ti
no son una verdad absoluta y no te definen como persona. De hecho, considera que
sus ataques incluso pueden ser un intento desesperado de alimentar su propia
autoestima. Céntrate en las personas que realmente te valoran y fomenta las
cualidades que te harán crecer. Olvídate del resto.
El día que dejes de creer que necesitas de la aprobación ajena, ese día comenzarás
a vivir tu vida de verdad. Porque la opinión ajena no te hace el mercado, no te
paga la renta, y no sirve para nada. Mientras tú no hagas daño a nadie, vive tu
vida. Y descubre que aunque seas la persona más buena del universo, igual alguien
hablará mal de ti. Con razón, sin razón, o aún sin conocerte. Así es este mundo, y
tú tienes que adaptarte, sonreír, y seguir la vida. Y ya sabemos que tú y yo no
somos perfectos, pero a fin de cuentas... a quién le importa?.