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Tema 19. Historia Geológica de La Tierra.

El documento describe la historia geológica de la Tierra desde su formación hace 4600 millones de años hasta la actualidad. Se divide la historia en eones (Hádico, Arcaico, Proterozoico y Fanerozoico), y se explican los principales eventos geológicos, cambios ambientales y evolución de la vida en cada uno de ellos, incluyendo la formación de la corteza terrestre, la aparición del oxígeno en la atmósfera, la deriva de los continentes y la aparición de los primeros organismos fotosinté
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Tema 19. Historia Geológica de La Tierra.

El documento describe la historia geológica de la Tierra desde su formación hace 4600 millones de años hasta la actualidad. Se divide la historia en eones (Hádico, Arcaico, Proterozoico y Fanerozoico), y se explican los principales eventos geológicos, cambios ambientales y evolución de la vida en cada uno de ellos, incluyendo la formación de la corteza terrestre, la aparición del oxígeno en la atmósfera, la deriva de los continentes y la aparición de los primeros organismos fotosinté
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TEMA 19. LA HISTORIA GEOLÓGICA DE LA TIERRA. FAUNA Y FLORA FÓSILES.

Índice

1. Introducción
2. Los problemas de la reconstrucción del pasado
2.1. Paleogeografía
2.2. Paleoclimatología
2.3. Paleoecología
2.4. Paleobiogeografía
3. La historia geológica de la Tierra. Fauna y flora fósiles
3.1. El eón Hádico
3.2. El eón Arcaico
3.3. El eón Proterozoico
3.4. El eón Fanerozoico
4. Conclusión
5. Bibliografía

1. Introducción

Conocer el pasado geológico de la Tierra es muy complejo debido al largo tiempo transcurrido
desde su origen, hace aproximadamente 4600 millones de años (Ma). Atendiendo a la cantidad
del registro fósil disponible, el pasado geológico de la Tierra puede dividirse en dos periodos.
En el primero y más reciente, los fósiles son abundantes y, por tanto, se han podido
reconstruir con bastante precisión sus características; éste abarca desde hace 1000 Ma hasta la
actualidad, incluyendo parte del eón proterozoico y el eón fanerozoico al completo. El
segundo, corresponde a la totalidad del tiempo restante y en él hay poco o ningún registro
fósil.

La información obtenida a partir del estudio de los fósiles y los sedimentos ha permitido
conocer, entre otras cosas, qué climas tenía el planeta Tierra en el pasado y deducir cuál era la
posición de los continentes respecto a los polos y entre sí. De todos estos estudios se extrae
que a lo largo de la historia geológica del plantea, al menos han existido dos “Pangeas”, quizá
tres. Por otro lado, gracias al registro fósil y su estudio se han podido establecer las relaciones
entre los diferentes grupos de seres vivos y su momento de aparición y extinción,
construyendo un “árbol de la vida” en el que se plasma dicha información.

2. Los problemas de la reconstrucción del pasado

La Historia Geológica es la parte de la Geología que pretende reconstruir la fisionomía


planetaria en relación a los aspectos geográfico y climático o la distribución y evolución de los
organismos. Para ello, se apoya en los datos aportados por las disciplinas que se describen a
continuación:

2.1. Paleogeografía

Las reconstrucciones paleogeográficas tienen dos vertientes. La primera hace referencia a


averiguar qué posición ocupaban los continentes en el pasado. Para ello, son imprescindibles
los datos paleomagnéticos (aportados por las anomalías magnéticas y las curvas de deriva
polar aparente). La segunda consiste en reconstrucciones a escala de la cuenca sedimentaria
poniendo especial atención en la composición y tamaño de grano. Dichas cuencas dan cuenta
de las condiciones hidrodinámicas del medio sedimentario, aportan indicaciones
paleoclimáticas básicas y permiten inferir las condiciones paleoecológias del medio.

2.2. Paleoclimatología

El estudio de los climas pasados está basado, principalmente, en los datos sedimentarios y
paleontológicos. En el primer caso son de gran utilidad las estructuras y sedimentos glaciares;
en el segundo, la proporción de los diferentes isótopos de oxígeno (O 16 y O18) presentes en las
conchas de foraminíferos (tal proporción permite determinar qué temperatura tenía el océano
cuándo se formó la concha).

2.3. Paleoecología

La distribución de los seres vivos no es casual, sino que responde a un conjunto de condiciones
ambientales específico (como la temperatura, la iluminación o la salinidad). Por eso, conocer
los requerimientos particulares de los taxones fósiles permite usarlos como indicadores
paleoambientales dentro de un contexto geológico amplio, pues su presencia o ausencia nos
va a aportar información.

2.4. Paleobiogeografia

Hace referencia a la distribución de las distintas especies fósiles y del hábitat requerido para su
desarrollo. A partir de su distribución se puede de deducir la existencia de barreras o puentes
entre continentes en épocas pasadas.

3. La historia geológica de la Tierra. Fauna y flora fósiles.


3.1. El eón Hádico

El eón Hádico es el intervalo de tiempo comprendido entre los primeros 500-600 Ma de la


Tierra. Todos los eventos que ocurrieron durante este eón (los cuales se describen a
continuación) están fundamentados en datos obtenidos de meteoritos, rocas lunares y
minerales terrestres de 4.400 Ma ya que las rocas más antiguas de la superficie terrestre
tienen 4.030 Ma.

 Formación del sistema solar. El punto de partida fue la contracción de la nebulosa


protosolar original que dio lugar al proto-Sol. Posteriormente, la violenta actividad del
viento solar barre los elementos que no se habían acumulado en el Sol. Los más ligeros
(H, He, H2O, etc.) son empujados hacia el exterior del sistema, los cuales darán lugar a
los planetas exteriores, grandes y gaseosos. Los elementos refractarios (Si y Fe)
permanecen en el interior del sistema y forman los planetas interiores, pequeños y
rocosos. Este proceso duró 100 Ma.
 El origen de la Tierra. La colisión de un planetesimal del tamaño de Marte con la Tierra
origina la Luna. Asimismo, en sus inicios, la Tierra sufrió un intenso bombardeo
meteorítico que contribuyó a la acreción planetaria y, se especula, supuso un aporte
de agua, elementos volátiles y materia orgánica los cuales permitieron la posterior
evolución de la biosfera e hidrosfera terrestres. Posteriormente tienen lugar los
siguientes eventos, muchos de los cuales ocurren a la vez:
o Diferenciación de la Tierra. La fusión de la Tierra, debido al alcance de
elevadas temperaturas, permite la distribución de los materiales. Los más
densos se acumulan en el centro y forman el núcleo (hierro y níquel) y los más
ligeros dan lugar al manto (silicatos).
o Formación y estabilización de la primera corteza. Ocurre cuando la
temperatura del manto desciende de 1000 ºC, ésta se forma por
diferenciación del manto.
o Desgasificación interior y formación de la atmósfera y primeros océanos.
Debido al intenso vulcanismo ocurrido durante los primeros Ma, se liberan
desde el manto compuestos gaseosos que permiten la formación de la
atmósfera primitiva; estos compuestos son el dióxido de carbono, el nitrógeno
molecular y el vapor de agua principalmente. Posteriormente, al descender la
temperatura planetaria, el vapor de agua comienza a condensar y se forman
los primeros océanos que ocupan las regiones más deprimidas de la Tierra.
3.2. El eón Arcaico

El eón Arcaico comienza hace 4.030 Ma, que es la edad que tienen las rocas más antiguas de la
Tierra, y finaliza hace 2.500 Ma. Dichas rocas forman parte de las áreas cratónicas de Tierra,
aunque sólo un 7% es de edad Arcaica. En estas regiones predominan dos tipos de terrenos:
los “complejos gneis-granulita”, compuestos por rocas ígneas y metamórficas; y los
“cinturones de rocas verdes” que rodean a los primeros y se componen de rocas volcánicas y
sedimentarias.

Aunque el registro Arcaico es escaso y fragmentario se sabe que tuvieron lugar los siguientes
eventos. Hace unos 2800 Ma ocurre un proceso importante de cratonización que lleva al
engrosamiento cortical y supone la formación de los núcleos de los actuales continentes. Tal
proceso se hace más acusado hacia los 2500 Ma marcando, por un lado, la aparición de los
procesos de tectónica de placas similares a los actuales y, por otro, el límite Arcaico-
Proterozoico. Por otro lado, aparecen los primeros indicios de vida primitiva. Se ha descrito la
presencia de restos orgánicos pertenecientes a microorganismos quimioautótrofos en
cinturones de rocas verdes; asimismo, aparecen estromatilitos en rocas de hace 3.500 Ma, lo
cual indica la pronta aparición de la fotosíntesis.

3.3. El eón Proterozoico

El eón Proterozoico comienza hace 2500 Ma y se extiende hasta los 542 Ma. Se divide en tres
eras: paleoproterozoica, mesoproterozoica y neoproterozoica. Sus rocas forman la mayor
parte de los continentes de la Tierra.

A continuación se describen las condiciones paleoambientales en este eón así como los
procesos geológicos y la evolución de los seres vivos que tuvo lugar a lo largo de sus 1.960 Ma.

Respecto a los procesos geológicos, en este eón se formaron los primeros continentes a partir
de los núcleos de la corteza continental Arcaica. En sus márgenes se desarrollan plataformas
continentales y fosas tectónicas que se llenan de sedimentos; esto es fruto de la tectónica de
placas que, recordemos, ya es similar a la actual (la ofiolita más antigua conocida data de hace
1970 Ma). Más tarde, tuvo lugar un evento magmático extraordinario no asociado a ningún
proceso orogénico, que siguió contribuyendo al engrosamiento cortical debido a la intrusión
masiva de plutones. Durante el proterozoico medio-superior, hace unos 1.100 Ma, surgen los
primeros orógenos lineales (denominados “cinturones móviles) debido a la convergencia de
masas continentales que van a dar lugar al primer supercontinente conocido, Rodinia.

Respecto a las condiciones paleoambientales de la Tierra en este eón, gracias a la información


aportada por el estudio de paleosuelos o minerales sensibles al oxígeno, se sabe que hace
2200 Ma se produjo la oxigenación de la atmósfera, alcanzando el oxígeno una concentración
del 15% de forma brusca. La oxigenación de la atmósfera se produjo desde aguas someras,
estas áreas muestran formaciones de hierro bandeado como prueba. En las zonas profundas
de los océanos, en cambio, se mantuvieron ambientes anóxicos, encontrando en estas áreas
carbonatos ferrosos, lutitas o pizarras negras. Por otro lado, tanto en el paleoproterozoico
como en el neoproterozoico tuvieron lugar glaciaciones extremas, la última de ellas hace 717
Ma. Sus mecanismos de formación quedan recogidos en la “hipótesis de la bola de nieve”.

En este eón se produce la aparición de la célula eucariota. El primer fósil de eucariota


corresponde al alga macroscópica Grypania espiralis, hallada en depósitos de 2.100 Ma en la
formación Negaunee de Michigan. El registro paleontológico muestra, además, restos de los
primeros metazoos, concretamente Cloudina y Namacalathus, ambos organismos del
neoproterozoico y asociados a los depósitos de carbonatos de arrecifes microbialitos. Otro
hecho remarcable, es la presencia en el registro paleontológico de la llamada “Fauna de
Ediacara” (por descubrirse sus fósiles en las colinas de Ediacara, al Sur de Australia). La fauna
de Ediacara aparece hace 635 Ma, se trata de metazoos insólitos, difíciles de situar en el árbol
de la vida ya que, de momento, se cree no tienen relación con grupos del Fanerozoico. El
registro fósil demuestra que los organismos productores de estos fósiles ocupaban hábitats
someros de forma ubicua, formando parte de comunidades estables y diversas.

3.4. El eón Fanerozoico


En eón fanerozoico comprende los últimos 542 Ma de historia geológica de la Tierra y se
caracteriza por la presencia de fósiles abundantes en las rocas sedimentarias. En función de las
características de estos fósiles, se divide en tres eras: paleozoica, mesozoica y cenozoica.

3.4.1. Era Paleozoica


El paleozoico comprende los 291 Ma que van desde la aparición de los primeros fósiles con
esqueletos calcáreos, hace 542 Ma, hasta la gran crisis faunística que tuvo lugar hace 251 Ma.

 Cámbrico

A principios del cámbrico las masas continentales se encuentran situadas casi en su


totalidad en el hemisferio sur formando un gran continente llamado Gondwana. Existen,
además, otros tres continentes de menor tamaño situados en el hemisferio norte:
Laurentia, Báltica y Siberia. Los continentes se encuentran separados por un océano global
denominado Panthalassa.
En este periodo tiene lugar la aparición de los primeros fósiles con esqueletos calcáreos, lo
hacen en gran cantidad por eso a este evento se le denomina “Explosión Cámbrica”. Los
organismos más abundantes son los invertebrados marinos que sufren una importante
radiación adaptativa; los grupos fósiles más importantes son los trilobites (60%),
braquiópodos (30%) y equinodermos. Los arqueociatos (poríferos) son los organismos
constructores de arrecifes y, los únicos vertebrados conocidos, los peces sin mandíbula o
agnatos. En este periodo aparecen también los primeros depredadores y presas.

 Ordovícico

Durante el Ordovícico tiene lugar el inicio de la orogenia caledónica fruto del comienzo del
cierre de mares y océanos que separaban los fragmentos de la antigua Rodinia.

Los organismos más importantes siguen siendo los trilobites y braquiópodos. La vida se
separa de la interfase agua-sedimento, aparecen las primeras bioturbaciones profundas y
una epifauna que ancla sus raíces en el sedimento (briozoos), al mismo tiempo se van
colonizando aguas más profundas. Ocurre de nuevo otra gran radiación adaptativa que
propicia el desarrollo de muchos grupos de invertebrados: graptolites (organismos
coloniales que se sitúan en la base evolutiva de los cordados y constituyen excelentes
fósiles índice dada su rápida evolución) o nautiloideos (cefalópodos con concha). Los
arrecifes son construidos por una asociación de corales tabulados y estromatopóridos. Por
otro lado, aparecen las primeras plantas verdes (hepáticas).

A finales del ordovícico y asociado a una glaciación en Gondwana tiene lugar la primera
gran extinción que da lugar la desaparición de un tercio de las familias de braquiópodos y
briozoos.

 Silúrico

Este es uno de los periodos en los que el mar alcanza sus mayores cotas (el otro es el
Cretácico superior), esto genera gran cantidad de mares continentales en los que se
depositan lutitas que, con el tiempo, se transformarán en pizarras. Otra consecuencia de
este evento es el desarrollo de grandes complejos arrecifales (formados por corales
tabulados y estromatopóridos). Por otro lado, Báltica y Laurentia colisionan dando lugar a
las orogenias Apalachiana (primera) y Caledónica.

Comienza la colonización de hábitats terrestres pues aparecen las primeras plantas


vasculares y, siguiendo a éstas, los primeros artrópodos terrestres. Aunque sin restos
fósiles, otros colonizadores pioneros debieron ser los hongos, líquenes y gusanos. En el
medio marino tiene lugar la aparición de peces con mandíbula (gnatostomados).

 Devónico

La convergencia de Laurentia y Báltica forma Laurasia y da lugar a la segunda orogenia


Apalachiana. La fuerte erosión de las montañas origina depósitos de arenisca roja antigua
en Europa y Norteamérica. El clima es cálido y con lluvias torrenciales.
El Devónico es la edad de los peces dada la enorme diversidad de grupos que aparecen. Se
desarrollan los placodermos, los condrictios (peces cartilaginosos), los acantodios y los
osteíctios, todos ellos mandibulados. Los placodermos tienen un fuerte escudo cefálico
como defensa frente a predadores marinos. Un grupo de los osteíctios va a dar lugar, con
el tiempo, a los tetrápodos (anfibios). En tierra firme tiene lugar un rápido desarrollo de
árboles y bosques, se desarrollan helechos y helechos con semillas (espermatófitas
ancestrales) lo cual supone la liberación definitiva de los hábitats acuáticos.

A finales del devónico tiene lugar la segunda gran extinción que afecta al 60-75% de los
grupos de peces y produce un colapso casi total de las comunidades arrecifales.

 Carbonífero

En el carbonífero tiene lugar la creación de Pangea y ocurre la orogenia Varisca fruto de la


colisión entre Laurasia y Gondwana (está muy bien representada en la Península Ibérica).
Como consecuencia de esta nueva distribución de los continentes se forma el mar de
Tethys que es un brazo de Panthalassa, tiene orientación E-O y ocupa latitudes
ecuatoriales. Por otro lado, tiene lugar la formación de grandes depósitos de carbón (que
dan nombre al periodo), éstos están asociados a continentes con bajo relieve y zonas
pantanosas.

Respecto a la fauna marina fósil, los corales tabulados y estromatopóridos desaparecen,


ocupando este nicho los crinoides que forman grandes bancos carbonatados. Los brioozos
y braquiópodos siguen siendo abundantes pero los trilobites son cada vez más escasos. Se
extinguen los placodermos y se da la primera gran radiación de los tiburones. Aparecen
los fusilínidos (grupo de foraminíferos) excelentes fósiles guía durante el Carbonífero-
Permico.

En tierra firme se desarrollan grandes bosques con helechos y coníferas, los cuales ocupan
zonas pantanosas. Los invertebrados adquieren gran tamaño, se cree que debido a la
ausencia de depredadores y una atmósfera rica en oxígeno. Los insectos se diversifican
enormemente y aparecen los primeros alados. El hecho más importante es la aparición del
huevo amniota que condujo a la aparición de los reptiles a partir de los anfibios tras una
serie de importantes radiaciones adaptativas.

 Pérmico

En el pérmico el supercontinente Pangea ya está formado, con el mar de Tethys ocupando


la zona ecuatorial.

A mediados del Pérmico el clima se vuelve más cálido y se aridifica. Este hecho provoca la
acumulación de importantes depósitos evaporíticos y la prominencia de coníferas y
ginkgos sobre los helechos con y sin semilla.

Los pelicosaurios son los carnívoros que ocupan la cima de la cadena alimenticia. Tiene
lugar el desarrollo de los terápsidos, los cuales tienen una fisiología parecida a la de los
mamíferos y otras características similares (por ejemplo la heterodonia).
El Pérmico finaliza con la mayor extinción que ha ocurrido en la historia de la Tierra
(también llamada como “La Gran Mortandad”). El 60%-90% de las especies marinas
desaparecieron y el 75% e los organismos terrestres se extinguieron.

3.4.2. Era Mesozoica

La era Mesozoica integra el periodo de tiempo comprendido entre hace 251 Ma hasta hace 65
Ma. Se divide en tres periodos: Triásico, Jurásico y Cretácico.

 Triásico

Durante el Triásico comienza la disgregación de Pangea con una etapa de rifting que
produce la separación entre la antigua Gondwana (al sur) y la antigua Laurasia (al norte).
Durante este periodo hay un elevado efecto invernadero que produce la ausencia de
casquetes polares y un clima cálido y seco que se vuelve templado en los polos. Sin
embargo, a finales del periodo el clima se hace más húmedo.

La vida marina se caracteriza, en un primer momento, por la diversificación gradual de los


invertebrados. Predominan los bivalvos, ammonoideos y unos pocos braquiópodos,
vuelven a ser comunes los estromatolitos. Hacia el triásico medio se hacen comunes los
equinodermos y aparecen los hexacoralarios. A finales del triásico los bivalvos y
gasterópodos ocupan los nichos dejados por los braquiópodos y los ammonoideos se
expanden rápidamente a partir del único género superviviente a la extinción pérmica.

En cuanto a los vertebrados marinos, se expanden los osteíctios y tiene lugar una gran
diversificación de reptiles marinos, aparecen, por ejemplo, los ictiosaurios o los
plesiosaurios.

En tierra firme ocurre una importante evolución de los tetrápodos y aparecen todos los
ancestros de los grupos dominantes actuales: tortugas, arcosaurios (y sus descendientes,
dinosaurios y aves, cocodrilos y pterosaurios), lagartos (incluyendo a las serpientes) y
cynodontos (uno de los pocos grupos de sinápsidos que sobrevivió a la extinción del
pérmico y que dan lugar a los mamíferos modernos).

A finales del pérmico tiene lugar la cuarta gran extinción. Desaparecen un 20% de las
familias de animales marinos. En tierra firme afecta a terápsidos (reptiles mamiferoides),
saurópodos (un grupo de dinosaurios) y grandes anfibios.

 Jurásico

Durante este periodo Pangea sigue fracturándose y el mar de Tethys se ensancha. Se


produce la creación de corteza oceánica entre África y Norteamérica y África y Europa. El
clima está caracterizado por monzones en las zonas costeras ecuatoriales y aridez en el
interior de los continentes. Éste se vuelve más templado y húmedo conforme avanza la
ruptura de los continentes.

Tras la extinción del triásico la fauna se recupera. En el medio marino son abundantes los
cefalópodos y peces, que son cazados por grandes cocodrilos marinos, ictiosaurios y
plesiosaurios. Los mares tropicales recuerdan a los actuales, con abundancia de estrellas y
erizos de mar y bivalvos. Tienen origen las tortugas modernas.

En cuanto al medio terrestre, se originan las aves en el Jurásico superior, las cuales
conviven con los pterosaurios en el aire. Ocurre una gran diversificación de los dinosaurios
que ocupan todo tipo de hábitats. Los mamíferos, que ya habían aparecido anteriormente,
son pequeños e insectívoros.

 Cretácico

Durante este periodo se crea el atlántico sur y el mar vuelve a alcanzar un nivel muy alto
(en parte por la expansión del fondo oceánico, en parte por la ausencia de casquetes
polares). Los mares someros son abundantes, se crean numerosos depósitos calcáreos
(conocidos como depósitos de Creta, que dan nombre al periodo). Asimismo, se
establecen conexiones marinas N-S entre masas de agua.

Los dinosaurios están diversificados y establecidos. Existe un amplio abanico de aves y


dinosaurios con plumas. Aparecen las serpientes y se originan los tres principales grupos
de mamíferos. Aparecen las angiospermas, las cuales sufren una gran radiación adaptativa
a finales del cretácico y llevan aparejadas la diversificación de los insectos. En el medio
marino aparecen las diatomeas (fitoplancton) y son los rudistas (bivalvos) los organismos
constructores de arrecifes.

El límite Cretácico-Paleógeno (límite K-Pg) está marcado por la quinta gran extinción que
afectó al 50-60% de las especies animales; los dinosaurios, reptiles marinos, pterosaurios,
ammonites y belemnites se extinguieron. Dicha extinción fue provocada por la caída de un
meteorito de grandes dimensiones en la península de Yucatán, aunque, se cree, que el
periodo de grandes erupciones que sufrió el planeta en aquel momento (tal y como
atestigua la meseta de Deccan) la acrecentó.

3.4.3. Era Cenozoica

La era Cenozoica sólo abarca el 1,5% del tiempo geológico. Se corresponde con los últimos 65
Ma de historia del planeta y se divide en tres periodos: Paleógeno (dividido en Paleoceno,
Eoceno y Oligoceno), Neógeno (dividido en Mioceno y Plioceno) y Cuaternario (dividido en
Pleistoceno y Holoceno).

Los continentes ya tienen más o menos la disposición actual. Durante esta era tiene lugar una
importante actividad orogénica. La orogenia alpina forma los Cárpatos, Alpes, Apeninos,
Pirineos, Bética e Ibérica. En Sudamérica tiene lugar la orogenia Andina y en Asia la formación
del Himalaya al colisionar la India con la placa Euroasiática. Fruto de este último evento se
desarrolla la meseta del Tíbet, la cual tiene incidencia en el clima global.

El clima al principio del Cenozoico es cálido pero a finales del Eoceno hay una importante caída
de las temperaturas. Se desarrollan hielos árticos y da comienzo la circulación de aguas
profundas en el océano Atlántico (corriente termohalina). Durante el Plioceno se forma el
istmo de Panamá que corta la circulación entre el Pacífico y el Atlántico. Por su parte, la
separación entre Australia y la Antártida propicia la formación de la corriente circumpolar.
En el cuaternario ocurren una serie de glaciaciones cíclicas asociadas a los ciclos de
Milankovitch. La última glaciación finaliza hace unos 11.000 años (a principios del Holoceno).

La vida en el Cenozoico se recupera tras la extinción del Cretácio-Paleógeno. A finales del


eoceno los arrecifes formados por corales son abundantes. Ocurre una importante radiación
de los tiburones y los teleósteos se diversifican. Tienen origen varias líneas de mamíferos
marinos. También durante el Eoceno, tiene lugar una importante diversificación de los
mamíferos; en Australia predominan los marsupiales y algunos monotremas, en Sudamérica
son abundantes los ungulados y desdentados (también se observan algunos marsupiales), y en
Europa, África y Asia predominan los placentados.

El cenozoico también se caracteriza por la aparición de los primates y la evolución de los


homínidos. Hace unos 6 Ma una línea de los Homínidos se separa de sus ancestros que, por su
parte, van a original los grandes simios actuales (gorilas, chimpancés…). Los “homininos” son
los seres humanos actuales y todos los fósiles de nuestra propia línea evolutiva, todos estamos
caracterizados por caminar erguidos y tener pulgares totalmente oponibles. Los homininos se
dividen en diversos géneros: Ardipithecus, Australopithecus, Parántropos y Homo. Homo
habilis es el primer representante del género Homo. Nuestra especie, Homo sapiens, aparece
en áfrica hace unos 200.000 años.

4. Conclusión
5. Bibliografía

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