Plantas
Plantas
¿Qué son los alucinógenos? ¿De dónde vienen? Las respuestas a estas preguntas preceden a
un léxico de más de noventa plantas alucinógenas que han influido la visión del mundo de
muchos pueblos que consideran estas plantas como regalo de los dioses. Para complementar
este léxico botánico hay una guía de referencia que indica dónde se usa cada alucinógeno,
quién lo usa y en qué circunstancia, cómo se prepara y qué efectos tiene. En una investigación
etnográfica, Schultes y Hofmann, examinan el uso de catorce plantas alucinógenas
importantes entre personas de sociedades no industrializadas que han conservado sus ritos
religiosos de generación en generación. El doctor Schultes describe vividamente los
peregrinajes que se hacen para recolectar las plantas sagradas, así como los ritos, oraciones,
canciones y danzas asociados a su uso; describe también la conducta de los usuarios. Por otra
parte, las lúcidas explicaciones de la química de estas plantas que ofrece el doctor Hofmann
son una contribución única en la bioquímica de las sustancias psicotrópicas.
Tanto las plantas como los usuarios aparecen en fotografías, muchas de las cuales se publican
por primera vez. En el léxico cada planta se muestra a todo color. En la sección antropológica
hay una rica colección de fotografías de ceremonias, esculturas, pinturas, vasijas y textiles
relacionados con el uso ritual de estas plantas sagradas.
Plantas de los dioses es un testimonio fascinante y conmovedor del uso que los hombres han
hecho de los alucinógenos a lo largo de su historia, y a todo lo ancho del planeta. Incluye
también los descubrimientos antropólogicos y bioquímica más recientes en este área.
Richard Evans Schultes & Albert Hofmann
ePub r1.0
Titivillus 23.06.2019
Título original: Plants of the Gods. Origins of hallucinogenic use
Ilustración de cubierta: Xochipilli, Príncipe Flor, el dios de la música, el canto y los placeres
terrenales . México, cultura azteca, principios del siglo XVI, Museo Nacional de Antropología,
México. Fotografía: © Werner Forman Archive, Londres
María Sabina
Este libro no quiere ni pretende ser una guía para el uso de las plantas alucinógenas. Su
propósito es ofrecer información científica sobre un grupo de plantas cuyas variedades son o
han sido muy importantes en la vida cultural y religiosa de muchos grupos étnicos y
sociedades tribales. Advertimos a nuestros lectores que muchas de las plantas aquí descritas o
representadas están sujetas a las leyes sobre narcóticos de los respectivos países, su ingestión
constituye un delito sujeto a acción penal.
Las brujas de la Edad Media en Europa provocaban intoxicaciones con una gran cantidad de
infusiones, muchas de las cuales tenían por lo menos una de las belladonas (solanaceae )
como constituyente psicoactivo. Durante las intoxicaciones llevaban a cabo embrujos de todo
tipo, tanto malévolos como benévolos. Esta ilustración, un grabado en madera publicado en
1459, muestra a dos brujas conjurando a la lluvia y al trueno, tal vez durante una época de
sequía, y preparando una pócima para estos propósitos.
CONTENIDO
Prefacio
Introducción
El reino vegetal
Léxico de plantas
Amanita
(amanita)
Hyoscyamus
(beleño)
Atropa
(belladona)
Mandragora
(mandrágora)
El néctar de la delicia
Cannabis
Claviceps
(cornezuelo)
Datura
(
dhatura, toloache, tornaloco
Tabernanthe
(iboga)
Anadenanthera peregrina
(yopo)
Anadenanthera colubrina
(cebil)
Banisteriopsis
(ayahuasca)
Psychotria
(chacruna)
Brugmansia
(floripondio)
Lophophora
(peyote)
(teonanácatl)
Hierba de la pastora
Salvia divinorum
Trichocereus
(San Pedro)
La enredadera de la serpiente
Ipomoea
(badoh negro)
Turbina
(ololiuqui)
Virola
(epená)
Duboisia
Epílogo
Bibliografía
Fotografías
Notas
Prefacio
Las primeras formas de vida en la Tierra fueron de tipo vegetal. Las plantas fueron la base
para el desarrollo de formas de vida superiores, del reino animal y finalmente del ser humano.
La cubierta verde de la Tierra tiene una relación maravillosa con el sol: absorbe los rayos
solares para sintetizar compuestos orgánicos que son los materiales básicos de los organismos
vegetales y animales. De esta manera la energía solar fluye hacia la Tierra y es almacenada en
la materia vegetal en forma de energía química, fuente de todos los procesos vitales. Así, el
reino vegetal no sólo provee los alimentos para desarrollar nuestro organismo y las calorías
para cubrir nuestras necesidades energéticas, sino también las vitaminas esenciales para
guiar el metabolismo y muchos principios activos empleados en los medicamentos.
Para los indígenas huicholes de México el peyote (Lophophora williamsii ) no es una “planta”
sino una “deidad” o regalo de la diosa de la Tierra a los hombres para que éstos puedan
comunicarse con ella mediante una contemplación mística; para ello, los huicholes celebran
anualmente las fiestas del peyote, durante las cuales todos los miembros de la tribu ingieren
los peyotes recién recolectados.
La íntima relación entre el mundo vegetal y el organismo humano se manifiesta en particular
en que algunas plantas producen sustancias que pueden influir en las profundidades de la
mente y del espíritu del hombre. Los efectos maravillosos, inexplicables y hasta pavorosos de
estas plantas aclaran lo importante que fueron en la vida religiosa de las culturas antiguas y la
veneración como drogas mágicas y sagradas con que son tratadas aún por ciertos grupos
nativos que han conservado sus tradiciones. Este libro se ocupa de dichas plantas.
Porque en la conciencia está lo Maravilloso con que sobrepasar las cosas. Y el peyote nos dice
dónde está…
Sin embargo, todavía no se han valorado plenamente los beneficios que podrían obtenerse del
uso correcto de los principios activos de estas plantas para aliviar los padecimientos humanos.
Algunas plantas contienen compuestos químicos capaces de alterar las percepciones visuales,
auditivas, táctiles, olfativas y gustativas, o de causar psicosis artificiales que, sin duda, han
sido conocidas y empleadas por el ser humano desde sus primeras experiencias con la
vegetación ambiente. Los sorprendentes efectos de estas plantas son con frecuencia
inexplicables y misteriosos.
No es de extrañar, pues, que hayan tenido un papel tan importante en los ritos religiosos de
antiguas civilizaciones, y que sean aún motivo de veneración y temor, como elementos
sagrados para ciertas tribus con un nivel cultural arcaico caracterizado por tradiciones y
modos de vida ancestrales. ¿Qué mejor manera de tomar contacto con el mundo espiritual
tuvo el hombre de las sociedades arcaicas que el uso de plantas cuyos efectos psíquicos
permitían la comunicación con lo sobrenatural? ¿Qué método más directo para permitir al
hombre liberarse de los límites prosaicos de su existencia mundana y entrar temporalmente a
los fascinantes mundos de indescriptibles maravillas que los alucinógenos abrían para él?
Las plantas alucinógenas son extrañas, místicas y desconcertantes. ¿Por qué?, porque sólo
recientemente están siendo motivo de estudios científicos. El resultado de estas
investigaciones seguramente aumentará el interés en los posibles usos de estas plantas
biodinámicas, ya que la mente del hombre, al igual que el cuerpo, necesita agentes
correctivos y curativos.
¿La comprensión del uso y la composición química de estas drogas, que no causan adicción,
nos llevará a descubrir, tal vez, nuevas herramientas farmacéuticas para la investigación y el
tratamiento psiquiátrico? El sistema nervioso central es un órgano sumamente complejo, y la
psiquiatría no ha avanzado de manera tan rápida como otros campos de la medicina, en
especial por falta de métodos adecuados. En este sentido, los principios químicos activos de
las plantas capaces de alterar la mente podrían ser de gran importancia si se usan de manera
precisa.
Creemos que los científicos, por el bien de la humanidad y su desarrollo, deben hacer
accesible el conocimiento técnico a aquellos que lo requieran; con esa intención ofrecemos el
presente libro, esperando que contribuya a los intereses prácticos de la humanidad.
Albert Hofmann
Cuando el libro Plantas de los dioses se publicó en 1979 marcó un hito en la etnobotánica y la
etnofarmacología. El libro ha impresionado, inspirado y motivado a realizar sus propios
estudios a numerosos investigadores jóvenes en todo el mundo, lo que ha resultado en gran
cantidad de conocimientos nuevos acerca de las “plantas de los dioses”: se aclararon muchas
dudas sobre los efectos y sustancias de las plantas psicoactivas. Procuré incorporar las nuevas
informaciones a este libro de manera que no perdiera su carácter original y de que, por otro
lado, reflejara el estado actual de los conocimientos. Espero que las “plantas de los dioses”
sigan conservando su lugar en nuestro mundo y lleguen a las personas interesadas en lo
sagrado de la naturaleza.
Christian Rätsch
¿Qué son las plantasalucinógenas?
Muchas plantas son tóxicas, por lo que no es una casualidad que la raíz etimológica de la
palabra tóxico , de uso común entre los especialistas, sea τoζικoν (toxikón) a su vez derivada
de τoζoν (arco), cuyo significado original era “flecha envenenada”.
Las plantas medicinales, precisamente porque son tóxicas, pueden aliviar o curar
enfermedades. De hecho, popularmente se acepta que el término tóxico implique
envenenamiento con resultados fatales. Sin embargo, tal como lo escribió Paracelso en el
siglo XVI: “Todas las cosas tienen veneno, y no hay nada que no lo tenga. Si una cosa es
veneno o no, depende solamente de la dosis”.
La diferencia entre un veneno, una medicina y un narcótico es sólo la dosis. La digital, por
ejemplo, en dosis apropiadas es una de las medicinas más eficaces y recomendadas para las
afecciones cardíacas; sin embargo, en dosis demasiado altas puede resultar un veneno mortal.
Por extensión, debería decirse que una sustancia tóxica es una sustancia animal, vegetal o
química, que se ingiere con un propósito no alimentario y que no tiene un notable efecto
biodinámico en el cuerpo. Es claro que se trata de una definición muy amplia, una definición
que incluiría sustancias como la cafeína, que empleada en su forma normal como estimulante
no produce síntomas que verdaderamente sean producto de una intoxicación, pero en dosis
altas definitivamente se trata de un veneno peligroso.
Los alucinógenos deben clasificarse como tóxicos porque sin duda provocan intoxicaciones
(estados de trance, embriaguez); se parecen, en el amplio sentido de la palabra, a los
narcóticos. La palabra narcótico viene del griego ναρκoύν (narkoyn , entumecer) y
etimológicamente se refiere a una sustancia que, sin tener en cuenta cuán estimulante pueda
ser en alguna de sus fases de actividad, termina por producir un estado depresivo en el
sistema nervioso central. En este sentido, también el alcohol es un narcótico, pero
estimulantes como la cafeína no entran en esta definición, pues en dosis normales no
provocan depresiones, aunque sí son psicoactivos. En español no existe una palabra que
englobe narcóticos y estimulantes, como sí la hay en alemán: Genuβmittel (medio que produce
placer).
Hace ya mucho tiempo que la Datura se ha asociado con el culto de Shiva, el dios de la India
asociado a su vez con los poderes creativos y destructores del universo. En esta extraordinaria
escultura de bronce del siglo XI o XII, proveniente del sureste de la India, se puede ver a
Shiva danzando el Anandatán-dava, la séptima y última de sus danzas, donde se combinan
todos los rasgos de su carácter. Shiva aplasta con su pie derecho al demonio Apasmârapurusa,
que es la personificación de la ignorancia. Shiva sostiene con la mano derecha superior un
tambor diminuto que simboliza el tiempo a través del ritmo de su danza cósmica, en el campo
de la vida y la creación. Su mano derecha inferior se encuentra en la posición abhayamudrá,
expresando la cualidad de Shiva de guardián del universo. En la mano superior izquierda
sostiene una llama que quema el velo de la ilusión. Su mano inferior izquierda, en la posición
de gajahasta, apunta a su pie izquierdo levantado libre en el espacio, simbolizando la
liberación espiritual. Su cabello está atado con una banda, en la que dos serpientes sostienen
un cráneo como ornamentación central; esto muestra los dos aspectos destructores de Shiva:
el tiempo y la muerte. A su derecha se puede ver una flor de Datura . También aparecen
botones de Datura trenzados con su pelo ondulante.
Esta pintura del chamán peruano Pablo Amaringo muestra la preparación y los efectos de la
bebida de ayahuasca, la medicina más importante de los indígenas de la Amazonia. La poción
mágica tiene propiedades visionarias en grado sumo y revela a sus consumidores la
“verdadera realidad”, el mundo fantástico de las visiones.
Los alucinógenos, hablando en términos generales, son todos narcóticos, aunque no se conoce
ninguno que cause adicción o narcosis.
Hay una enorme variedad de alucinaciones: el tipo más común y corriente es el visual, a
menudo en colores; sin embargo, todos los sentidos pueden sufrir alucinaciones: visuales,
auditivas, táctiles, olfativas y gustativas. Por lo regular una sola planta alucinógena, como
ocurre en el caso del peyote o de la mariguana, provoca distintas alucinaciones.
El uso alucinógeno del cáñamo (Cannabis ) se remonta a tiempos muy antiguos: es posible que
la ingestión de esta droga haya sido la causante de las danzas frenéticas de los chamanes
mongoles.
Los alucinógenos pueden causar también psicosis artificiales, lo que dio origen a uno de los
términos usados para nombrar esta clase de agentes activos: psicotomiméticos (que provoca
estados psicóticos). No obstante, las últimas investigaciones del funcionamiento cerebral han
comprobado que las actividades cerebrales provocadas por alucinógenos difieren
fundamentalmente de las que se presentan durante psicosis auténticas.
Estudios recientes han demostrado que los efectos psicofisiológicos son tan complejos que la
palabra alucinógenos no alcanza a cubrir toda la gama de reacciones. Por esta razón ha
surgido una nomenclatura desconcertante, ya que ninguno de los términos, como phantastica,
eidéticos, psicógenos, psicodislépticos, psicotógenos, psicotomiméticos, psicodélicos,
enteógenos , etc., describe por completo los efectos psicofisiológicos. En Europa tales efectos
son llamados con frecuencia phantastica .
Derecha : En la India las flores del estramonio (Datura metel ), altamente alucinógeno, se
ofrendan al dios hindú Shiva y también se fuman ritualmente.Izquierda : El beleño
(Hyoscyamus albus ) pertenece a las plantas alucinógenas más importantes de Europa. En la
antigua Grecia se empleó en la adivinación y como incienso ritual.
La verdad es que no hay una sola palabra que delimite este grupo tan variado de plantas
psicoactivas. El toxicólogo alemán Louis Lewin, quien utilizó por primera vez el término
phantastica , admite que el término phantastica “no cubre todos los aspectos que hubiera
querido”. La palabra alucinógeno es fácil de entender, aunque es importante advertir que no
todas estas plantas producen verdaderas alucinaciones. La palabra psicotomimético se emplea
frecuentemente, pero no es aceptada por muchos especialistas debido a que no todas las
plantas de este grupo producen estados parecidos a la psicosis. A pesar de ello utilizaremos
en este libro dichos términos (alucinógeno y psicotomimético ) por ser de uso común.
María Sabina mastica con devoción “los niños santos”, como llama cariñosamente a los
hongos mágicos que poseen propiedades alucinógenas y curativas.
Los cambios psíquicos y los estados sublimes de conciencia provocados por los alucinógenos
se encuentran tan alejados de la vida ordinaria que resulta casi imposible describirlos en el
lenguaje corriente. Una persona bajo los efectos de un alucinógeno abandona su mundo
familiar y actúa según otras normas, en otras dimensiones y en un tiempo distinto. Aun
cuando la mayor parte de los alucinógenos proviene de las plantas, algunos se derivan del
reino animal (sapos, ranas, peces) y otros son de origen sintético (LSD, TMA, DOB). Su uso se
remonta a la prehistoria, de tal manera que se ha postulado que la idea misma de la divinidad
surgió como resultado de los sobrenaturales efectos de estos agentes. En general, el concepto
de enfermedad o muerte por causas físicas u orgánicas les es extraño a los pueblos
aborígenes, pues para ellos ambas son el resultado de intervenciones del mundo espiritual.
Por lo tanto, dado que el curandero o el paciente tiene la posibilidad de comunicarse con los
dioses y los espíritus por medio de los alucinógenos, éstos son considerados la medicina por
excelencia de la farmacopea nativa: son más importantes que los paliativos y medicinas que
actúan directamente sobre el cuerpo, por eso se han convertido poco a poco en la base de la
práctica “médica” en casi todas las sociedades aborígenes.
Las plantas alucinógenas deben sus efectos a un número limitado de sustancias químicas que
actúan de modo específico en alguna parte definida del sistema nervioso central. El estado
alucinógeno normalmente no dura mucho tiempo: desaparece cuando los principios que lo
causan son metabolizados y excretados por el cuerpo; al parecer, hay una diferencia entre lo
que llamamos “alucinaciones verdaderas” (visiones) y lo que podríamos denominar
“seudoalucinaciones”. Pueden provocarse condiciones muy semejantes a las alucinaciones
mediante algunas plantas altamente tóxicas que alteran el metabolismo normal, de tal forma
que fácilmente pueden desarrollarse condiciones mentales anormales. Algunas de las plantas
con las que experimentaron los miembros de la llamada subcultura de la droga y que se
consideraron como nuevos alucinógenos (p. ej. Salvinovin A) pertenecen también a esta
categoría. De hecho, se pueden provocar condiciones seudoalucinógenas sin ingerir
sustancias o plantas tóxicas; las fiebres muy altas provocan reacciones semejantes. Fanáticos
religiosos de la Edad Media lograron inducir alteraciones tan profundas en su metabolismo
mediante privaciones de agua y comida por periodos prolongados hasta llegar a experimentar
verdaderas visiones y a escuchar voces en estas condiciones seudoalucinógenas.
María Sabina, la chamana mazateca, inciensa los hongos sagrados antes de ingerirlos en una
velada o ceremonia de curación.
El reino vegetal
Antes del siglo XVIII no existía una clasificación lógica de las plantas y sus nombres que fuera
generalmente aceptada. En los distintos países de Europa eran conocidas por sus nombres
vernáculos, mientras que los investigadores usaban farragosas frases descriptivas en latín,
que, con frecuencia, estaban formadas por varias palabras.
Sin embargo, no fue sino hasta el siglo XVIII cuando Carolus Linnaeus, o Carl von Linné, un
médico naturalista sueco y profesor en la Universidad de Upsala presentó el primer sistema
congruente y científico de nomenclatura para las plantas en su monumental libro de 1.200
páginas titulado Species Plantarum , publicado en 1753.
Linnaeus agrupó las plantas de acuerdo con su “sistema sexual”; un sistema simple de
veinticuatro clases, basado principalmente en el número y las características de los
estambres. Linnaeus dio a cada planta un nombre genérico y uno específico, dando como
resultado una nomenclatura binomial. Ya otros botánicos habían utilizado binomios, pero
Linnaeus fue el primero en emplear consistentemente el sistema. Aunque hoy en día ya no se
usa su clasificación de las plantas, artificiosa y poco adecuada desde el punto de vista del
conocimiento evolutivo del reino vegetal que habría de venir más tarde, su nomenclatura
binominal ha sido aceptada universalmente y los botánicos están de acuerdo en que el año
1753 constituye el punto de partida de la nomenclatura actualmente aceptada.
En 1753, creyendo que había clasificado la mayor parte de la flora del mundo, Linnaeus
calculó que el tamaño del reino vegetal sería, cuando más, de unas 10.000 especies; sin
embargo la obra de Linnaeus y la influencia que ejerció a través de sus estudiantes
estimularon el interés por la flora de las nuevas tierras abiertas a la colonización y a la
exploración. Consecuentemente, cerca de un siglo después, en 1847, el botánico inglés John
Lindley llegó a estimar que existían unas 100.000 especies agrupadas en 8.900 géneros.
Las especies alucinógenas se presentan entre las plantas más evolucionadas que dan flor
(angiospermas), y en la división de plantas más simples (hongos). Las angiospermas se dividen
en monocotiledóneas (semillas sin divisiones) y dicotiledóneas (semilla dividida en dos
partes).El cáñamo (mariguana) y la belladona (arriba ), así como la amanita (abajo, derecha )
son representantes típicos de las plantas psicoactivas.
Las espermatofitas son plantas que dan semilla, y están subdivididas en plantas que dan piña
(gimnospermas) y en plantas que dan flor (angiospermas).Las dicotiledóneas (plantas que dan
flor y semillas divididas en dos) se dividen en archiclamideas (pétalos ausentes o separados) y
metaclamideas (pétalos unidos).Los hongos y los mohos, las algas, los musgos y las hepáticas
(briofitas), además de los helechos (pteridofitas), forman parte de las plantas simples.
Aunque la botánica moderna sólo tiene dos siglos, los cálculos han aumentado mucho: varían
de 280.000 a 700.000 especies; en general, los botánicos que se dedican a investigar las
extensas y poco exploradas regiones tropicales suelen inclinarse en favor del número más
alto.
Especialistas modernos estiman que existen de 30.000 a 100.000 especies de hongos. Este
margen tan grande de diferencia se debe en parte a la falta de estudios detallados de muchos
grupos y en parte a la forma inadecuada de definir algunos de los miembros unicelulares. Un
micólogo contemporáneo, tomando en cuenta que la recolección de hongos en los trópicos,
donde abundan, ha sido escasa, sugiere que pueden existir unas 200.000 especies.
Las hojas y la flor del alucinógeno Datura innoxia , que pertenece a una de las familias de
fanerógamas más evolucionadas.
Todas las algas son acuáticas y más de la mitad son marinas; este variado grupo de plantas
puede tener de 19.000 a 32.000 especies. Se han encontrado algas en fósiles precámbricos
cuya antigüedad data de mil a tres mil millones de años. Estas algas procarióticas de color
azul-verde (Collenia ) representan las formas más antiguas de vida en la Tierra.
Los líquenes, un curioso grupo de plantas que abarcan la unión simbiótica de un alga y un
hongo, se estiman de 16.000 a 20.000 especies divididas en 450 géneros.
Las briofitas incluyen dos grupos: musgos y hepáticas. La mayoría son tropicales, y con el
aumento de las investigaciones en este campo se espera que aparezcan muchas más. El que
no sean plantas útiles explica en parte la falta de interés en conocer su extensión.
Este fósil de algas azul-verde (Collenia ) tiene aproximadamente 2,3 mil millones de años y
representa una de las formas más antiguas de vida en nuestro planeta.
Este fósil de algas del Cámbrico boliviano comprueba que Una forma de vida puede
conservarse durante millones de años.
Las estimaciones acerca de su extensión varían: muchos de los botánicos sostienen que hay de
200.000 a 250.000 especies agrupadas en 300 familias. Otros estiman, tal vez de manera más
realista, que existen unas 500.000 especies.
Hay dos grupos principales de angiospermas: las monocotiledóneas, plantas cuya semilla no
está subdividida, y aquellas que normalmente tienen la semilla dividida en dos partes. Se
considera que las monocotiledóneas corresponden a la cuarta parte de todas las
angiospermas. Algunas del reino vegetal son de particular importancia desde el punto de vista
de las especies biodinámicas, las cuales contienen compuestos significativos por su actividad
medicinal o por sus propiedades alucinógenas.
Cada vez existe mayor interés en los hongos: casi todos los antibióticos de uso común se
derivan de ellos. La industria farmacéutica también los emplea, por ejemplo, para sintetizar
esteroides. Puede ser que los compuestos alucinógenos abunden entre los hongos, pero los
que han tenido mayor importancia para la humanidad pertenecen a los ascomicetos
(cornezuelo) y los basidiomicetos (varios hongos y bejines). La importancia de los hongos
como "fuente de aflotoxinas en los alimentos sólo ha sido reconocida muy recientemente.
Es interesante hacer notar que las algas y los líquenes no han aportado, hasta la fecha,
ninguna especie alucinógena. Sin embargo, un número impresionante de nuevos compuestos
biodinámicos, algunos con posible valor médico, se han aislado ya de las algas.
Investigaciones recientes hacen cada vez más promisoria la posibilidad de aislar principios
activos de los líquenes: ya se han obtenido muchos compuestos inhibidores de bacterias;
también contienen muchas sustancias interesantes desde el punto de vista químico. Se
conocen ciertos líquidos alucinógenos empleados en el extremo noroeste de Norteamérica,
pero aún no se han identificado especímenes ni se posee información confiable. El liquen
Dictyonema se usa como medio psicoactivo en Sudamérica. Las briofitas han sido
despreciadas fitoquímicamente; las pocas que han sido estudiadas dieron muy pocas
esperanzas de servir como fuente de compuestos biodinámicos. De la misma forma, en la
etnomedicina, los musgos y las hepáticas al parecer han sido ignorados casi por completo.
Sin embargo, las investigaciones fitoquímicas distan de ser exhaustivas. Las investigaciones
más recientes apuntan hacia un campo de riqueza insospechada en compuestos biodinámicos
de interés potencial para la medicina y la industria: lactonas sesquiterpenoides, ecdiosonas,
alcaloides y glicóridos cianogenados. Un estudio reciente hecho con 44 helechos de Trinidad
dio el sorprendente resultado de 77% de extractos con actividad antibacterial. Hasta la fecha
no se han descubierto constituyentes alucinógenos en los helechos, ni en el laboratorio ni
entre las sociedades aborígenes, aunque se sabe que en Sudamérica se emplean helechos
como aditivos en bebidas alucinógenas (ayahuasca).
Entre las espermatofitas, las gimnospermas poseen sólo algunos principios biodinámicos: se
les conoce principalmente como fuente del alcaloide simpatomimético llamado “efedrina” y de
un alcaloide muy tóxico llamado “taxina”. Muchas de estas especies tienen gran importancia
económica por ser fuente de resinas y maderas. Este grupo de plantas con semilla es rico
también en estilbinas, que son fisiológicamente activas, y en otros compuestos que actúan
como agentes protectores contra el deterioro del duramen (aceites esenciales).
Desde muchos puntos de vista, las angiospermas son plantas muy importantes, como grupo
más dominante y numeroso, porque representan la fuente de la mayor parte de nuestras
medicinas de origen vegetal. La mayoría de las especies tóxicas son angiospermas y casi todos
los alucinógenos y narcóticos usados por el hombre pertenecen a dicho grupo.
Investigación fitoquímicade las plantas sagradas
Por lo expuesto en el capítulo anterior, es fácil entender por qué las angiospermas han sido
tan estudiadas por los químicos, mas los análisis de este tipo aún no llegan a ser exhaustivos.
Evidentemente el reino vegetal es un emporio que sólo ha sido estudiado en parte cuando se
han buscado principios biodinámicos, ya que cada especie es una verdadera fábrica química.
Aunque los aborígenes han descubierto muchas propiedades medicinales, tóxicas y narcóticas
en su vegetación ambiente, no hay razón para suponer que la experimentación de éstos haya
dado a conocer todos los principios psicoactivos ocultos en estas plantas. Sin duda nuevos
alucinógenos se esconden en el reino vegetal y es posible que en ellos se hallen sustancias
que podrían ser de gran interés para la medicina moderna.
Respecto a la cantidad y el empleo de los alucinógenos, existe una discrepancia entre Eurasia
y América que se debe a los diferentes desarrollos culturales. Las tribus indígenas americanas
han conservado su carácter de sociedades cazadoras, aunque muchos grupos han pasado a
realizar actividades predominantemente agrícolas. Su supervivencia depende directamente de
la capacidad de cada uno de garantizar por medio de su destreza como cazador la
subsistencia de sus miembros. Los regalos del más allá o los poderes mágicos de origen
sobrenatural determinan si un varón se convertirá en cazador y guerrero valiente al llegar a la
edad madura. De allí ha de comprenderse el afán ferviente, característico de la mayoría de las
sociedades nativas de América, de experimentar visiones. Las religiones de los indígenas
americanos, basadas en el chamanismo de las sociedades cazadoras, siguen buscando
activamente la experiencia mística individual, y uno de los medios más sencillos y
convincentes para lograrlo son las plantas psicoactivas provistas de poderes sobrenaturales.
En cambio, en las culturas asiáticas la vida pastoril y la agricultura ocuparon el lugar de la
caza y, en consecuencia, disminuyeron el aprecio hacia las plantas psicoactivas, así como su
empleo ritual.
Entre las diferentes disciplinas que estudian las plantas de los dioses, cómo la etnología, la
teología, la historia, el folclor, etc., las ciencias naturales botánica y química son de especial
importancia. A continuación describiremos el trabajo de los químicos que analizaron los
constituyentes de las plantas usadas en ritos religiosos y en las curaciones mágicas.
El botánico debe establecer la identidad de las plantas que en el pasado fueron usadas como
drogas sagradas en determinadas culturas o por ciertos grupos étnicos, o que se siguen
usando hoy con este propósito. El siguiente paso que se debe explorar científicamente es:
¿qué constituyentes, qué sustancias en estas plantas producen los efectos que las han llevado
a ser usadas en los más diversos ritos religiosos y mágicos? Lo que el químico busca es el
principio activo: la quintaesencia o quinta essentia , nombre con el que Paracelso llamaba a
los compuestos activos de las drogas de origen vegetal.
Entre los cientos de sustancias que constituyen la composición química de una planta, sólo
una o dos, ocasionalmente hasta media docena, de estas sustancias son responsables de los
efectos psicoactivos. La proporción en peso de estos principios activos es, normalmente, sólo
una fracción del 1% y, con frecuencia, tan sólo una parte en mil de la planta. Los principales
constituyentes de las plantas frescas, por lo común más de 90% de su peso, son la celulosa
(que brinda la estructura de soporte) y el agua (como solvente y medio de transpone de los
nutrientes y los productos metabólicos de las plantas). Los carbohidratos, tales como el
almidón y varios azúcares, las proteínas, los pigmentos, las sales minerales, entre otros,
suman un buen porcentaje. Normalmente estos elementos constituyen, de hecho, toda la
planta, siendo esto lo común entre todas las plantas superiores. Las sustancias que tienen
efectos fisiológicos y psíquicos especiales se hallan sólo entre algunas plantas particulares: se
trata de sustancias cuya estructura química es, por lo general, muy distinta de los
constituyentes y productos metabólicos comunes.
No se sabe qué función pueden tener estas sustancias especiales en la vida de las plantas.
Han surgido varias teorías. La mayor parte de los principios psicoactivos en las plantas
sagradas contiene nitrógeno, lo que ha hecho pensar que pueden ser productos de desecho
del metabolismo vegetal, como el ácido úrico en los organismos animales, que eliminan el
exceso de nitrógeno. Si esta teoría fuera cierta se esperaría que todas las plantas contuvieran
constituyentes nitrogenados semejantes; sin embargo, no es así. Muchos de los compuestos
psicoactivos son tóxicos si se toman en dosis altas, por lo que se ha sugerido que podrían
servir a la planta como protección contra los animales. No obstante, esta teoría es poco
convincente, ya que muchas plantas venenosas sirven, de hecho, de alimento a los animales
que son inmunes a sus constituyentes tóxicos.
Así, el problema permanece sin ser resuelto. Sigue siendo un acertijo de la naturaleza el por
qué ciertas plantas producen sustancias con efectos específicos en las funciones mentales y
emocionales del hombre.
Papaver somniferum del Medizinalpflanzen-Atlas , volumen I, de Köhler, 1887. Este atlas
constituye uno de los libros más sobresalientes dedicado a las plantas que se editó en el siglo
pasado.
Los fitoquímicos tienen la importante y atractiva tarea de separar los principios activos del
resto de materiales de la planta y de producirlos en forma pura. Una vez que se han separado
los principios activos, se pueden analizar para determinar los elementos que los componen,
las proporciones relativas de carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno, etc., y establecer la
estructura molecular que tienen estos elementos. El siguiente paso es la síntesis del principio
activo, es decir, producirlo en el tubo de ensayo, independientemente de la planta.
Con los compuestos puros, hayan sido éstos aislados de la planta o producidos sintéticamente,
se pueden hacer pruebas farmacológicas y clínicas exactas y reproducibles. Esto no es posible
con las plantas completas, a causa de lo variable del contenido de los principios activos y de la
interferencia que producen otros constituyentes.
El primer principio psicoativo que se pudo aislar de una planta en forma pura fue la morfina,
un alcaloide que contiene la amapola. El farmacéutico Friedrich Sertürner lo aisló por primera
vez en 1806. A partir de entonces, se han hecho enormes esfuerzos para desarrollar métodos
más eficaces de separación y purificación de los principios activos; las técnicas más
importantes, sin embargo, sólo se han desarrollado en las últimas décadas. Éstas incluyen
técnicas como las de la cromatografía: métodos de separación basados en el hecho de que
distintas sustancias se adhieren en grados diversos a materiales absorbentes, o bien se
distribuyen de manera no uniforme en solventes no mezclables. También los métodos para el
análisis cualitativo y para establecer la estructura química de los compuestos han sufrido
cambios fundamentales en los últimos años. Antiguamente, se hubieran necesitado varias
generaciones de químicos para elucidar las complejas estructuras de los compuestos
naturales. Ahora se necesitan sólo unas semanas, e incluso unos cuantos días, para obtener
estas determinaciones con las técnicas espectroanalíticas y con los análisis de rayos X. De la
misma manera los métodos de síntesis química han sido mejorados notablemente.
Algunas sustancias psicoactivas vegetales son producidas también por animales. La secreción
de la piel del sapo del río Colorado (Bufo alvarius ) contiene considerables cantidades de 5-
MeO-DMT.
Las contribuciones hechas por los químicos al estudio de las drogas contenidas en las plantas
sagradas pueden ilustrarse con el ejemplo de los hongos alucinógenos de México. Los
etnólogos encontraron que algunas comunidades indígenas en el sur de México usaban estos
hongos en el curso de sus ceremonias religiosas. Los micólogos los identificaron. Los análisis
químicos mostraron cuáles eran las especies causantes de los trances que pudieron
observarse durante estas ceremonias. Una especie de hongo psicoactivo, que los científicos
mismos probaron, pudo crecer en condiciones de laboratorio: Albert Hofmann logró aislar dos
compuestos activos de estos. La pureza y la homogeneidad química de un compuesto se puede
demostrar por su facilidad para cristalizar, a menos que sea un líquido. Los dos principios
alucinógenos conocidos como psilocibina y psilocina, hallados en el hongo sagrado Psilocybe
mexicana , fueron obtenidos en forma de cristales incoloros.
Una vez obtenidos los principios activos de los hongos en forma cristalina pura, se hizo
posible extender la investigación a otros campos tales como la psiquiatría, con provechosos
resultados.
Se determinó la estructura química de los principios alucinógenos de los hongos (véase las
fórmulas estructurales en las páginas 184 a 187), y se encontró que estos compuestos estaban
íntimamente relacionados, desde el punto de vista químico, con sustancias (serotonina) que
existen en forma natural en el cerebro, y que tienen un papel muy importante en la regulación
de las funciones psíquicas.
Muchos alcaloides cristalizan escasamente como bases libres. Sin embargo, se pueden
separar como sales cristalizadas, ya sea enfriando la solución que había sido saturada en
caliente, o bien, evaporando el solvente. Por eso, estos alcaloides se neutralizan con un ácido
adecuado para su cristalización: es decir, son transformados en sal con el ácido respectivo.
Como cada sustancia tiene una forma cristalina específica, ésta sirve para identificar y
caracterizar aquélla. Es necesario tener a los alcaloides, o a cualquier sustancia, en forma
cristalina para poder aplicarles los modernos métodos de análisis con rayos X a fin de
determinar la masa atómica de la red cristalina, lo que permitirá elucidar su constitución
química.
Como los compuestos puros se pueden administrar en dosis exactas, se pudo estudiar su
acción farmacológica en condiciones reproducibles en experimentos con animales, y se
determinó también su espectro de acción psicotrópica en los seres humanos. Esto no podía
hacerse con los hongos, pues su contenido de principios activos tiende a variar mucho, entre
0,1 y 0,6% del peso seco de la planta. La mayor parte de este contenido es psilocibina, ya que
de la psilocina normalmente sólo hay trazas. La dosis efectiva media para los humanos es de 8
a 16 mg de psilocibina o de psilocina. En lugar de ingerir dos gramos de hongos secos, que no
tienen un sabor muy agradable, sólo se necesita tomar aproximadamente 0,008 g de
psilocibina para experimentar efectos alucinógenos que duran varias horas.
Una vez que los principios activos se pudieron obtener en forma pura, fue posible estudiar su
uso y aplicaciones efectivas en la medicina. Se encontró que eran particularmente útiles como
medicamentos auxiliares en el psicoanálisis y la psicoterapia.
El río más largo del mundo corre a través de la selva más grande […] Poco a poco comienzo a
comprender que en una selva, que es prácticamente ilimitada, casi ocho millones de
kilómetros cuadrados cubiertos de árboles y nada más que árboles, donde los nativos no
vacilan en talar los árboles más nobles que se cruzan en su camino, como nosotros lo hacemos
con la maleza más vil, un solo árbol destruido no deja un hueco mayor y no es más extrañado
que un brote de hierba o una amapola que uno arranca en un campo inglés.
Richard Spruce
La fotografía muestra una vista aérea del río Kuluene, el tributario más austral del río Xingú,
uno de los mayores afluentes del Amazonas.
“Había árboles enormes, coronados con magnifico follaje, infestados de parásitos fantásticos y
trenzados con lianas cuyo grosor variaba desde hilos delgados hasta masas comparables a la
del enorme pitón; las lianas eran redondas, aplanadas, con nudos o enrolladas con la
regularidad de un cable. Entremezcladas con los árboles, y frecuentemente de la misma
altura, crecían nobles palmas. Había otras especies de la misma familia mucho más bonitas,
con troncos anillados que en ocasiones difícilmente eran más gruesas que un dedo, pero que
lucían frondas emplumadas y racimos de frutos negros o rojos, parecidos a los de plantas
afines de mayor estatura, y que formaban, junto con matas y arbustos de muchos tipos, una
maleza tupida, no muy densa visualmente ni muy difícil de penetrar […] sin embargo, hay que
hacer notar que la selva más alta es generalmente la más fácil de atravesar, ya que la mayoría
de las lianas y los parásitos […] están demasiado arriba como para impedir el paso”. Richard
Spruce
Distribución geográficade las plantas alucinógenasy su uso
Existen muchas más plantas alucinógenas que las que el hombre ha descubierto. Del probable
medio millón de especies de la flora terrestre, sólo unas 1.000 han sido empleadas por sus
propiedades alucinógenas. Pocas áreas del globo carecen de alucinógenos significativos para
la cultura de sus habitantes.
Yoguis hindúes fuman mariguana antes de practicar los difíciles ejercicios corporales y la
meditación, en este caso en el templo de Shiva en Pashupatinath cerca de Katmandú, Nepal.
En las Antillas las especies alucinógenas no son numerosas. Los indígenas utilizaban sólo una
de estas plantas: el rapé, conocido como cohoba; además se cree que esta costumbre fue
introducida por los indígenas de las regiones del Orinoco que invadían las islas del Caribe. De
manera similar, América del Norte (desde el norte de México) es bastante pobre en
alucinógenos. Se empleaban extensivamente varias especies de Datura , siendo su uso más
intenso en el suroeste. Los indígenas de la región de Texas y áreas adyacentes usaban el frijol
rojo o frijol de mescal como base de una ceremonia que se llevaba a cabo para provocar
visiones. Existen pruebas indirectas, de la arqueología, que señalan que la semilla del castaño
mexicano fue utilizada alguna vez como alucinógeno. Los indígenas del norte de Canadá
mascaban las raíces de la planta llamada gladiolo dulce como medicina y también por sus
supuestos efectos alucinógenos.
Los alucinógenos pueden provocar visiones que son asimiladas posteriormente en forma
artística para así llevar lo experimentado al mundo cotidiano (Christian Rätsch, Hallucigenia ,
acuarela, ca . 1993).
Sin lugar a dudas, México representa la zona más rica del mundo tanto en la diversidad de sus
alucinógenos como en el uso que de ellos han hecho los grupos indígenas; se trata de un
fenómeno difícil de comprender si consideramos que la flora del país ofrece un número
relativamente reducido de especies. Indudablemente el cacto llamado “peyote” es el
alucinógeno sagrado más importante, aunque se siguen utilizando otras especies con
propósitos mágicos y religiosos en el norte de México. El hongo que los aztecas conocían con
el nombre de teonanácatl tuvo también gran importancia en el México antiguo, y la sigue
teniendo en los rituales religiosos. Actualmente se emplean por lo menos 24 especies de estos
hongos en el sur de México. Ololiuqui, la semilla de la maravilla, es otro alucinógeno muy
importante; lo fue para la religión azteca y sigue empleándose en el sur de México. Hay
muchos alucinógenos más cuya importancia es secundaria: el toloache y otras especies del
grupo de la Datura ; el frijol de mescal o frijolillo empleado en el norte; el pipiltzintzintli de los
aztecas; la menta conocida como hierba de la pastora; la genista o retama entre los indios
yaqui; piule, sinicuichi, zacatechichi, el bejín de los mixtecas y muchos más.
Los principales alucinógenos
Las plantas alucinógenas, así como su utilización, se extienden por todo el mundo, tal como lo
muestra este mapa, aunque hay claros geográficos significativos.
Existen más plantas usadas como alucinógenos en el Nuevo Mundo que en el Viejo, se
conocen cerca de 130 especies utilizadas en el hemisferio occidental, mientras que en el
hemisferio oriental se conocen alrededor de 50. Sin embargo, los botánicos no tienen
fundamentos para creer que la flora del Nuevo Mundo sea más rica o más pobre en plantas
alucinógenas que la del Viejo Mundo.
Léxico de plantas
El léxico de plantas incluye una descripción general desde el punto de vista botánico de
noventa y siete plantas que tienen propiedades psicoactivas.
La investigación botánica de las plantas medicinales se ha convertido, con los años, en una
disciplina cada vez más exacta y desarrollada. En 1543 Leonard Fuchs, el autor de uno de los
herbarios más bellamente ilustrados, presentó este fiel dibujo de la Datura stramonium o
toloache (izquierda).Unos 300 años después Köhler publicó, en su obra Medizinalpflanzen , un
dibujo más detallado de esta planta terapéutica tan importante (centro). A 125 años de
establecida la nomenclatura binomial del herbario de Linneo, nuestra herbolaria ha
incrementado mucho el conocimiento de las variaciones morfológicas entre las diferentes
especies vegetales a través de la recolección de especímenes secos de todo el mundo.La
tercera ilustración nos muestra un típico espécimen de herbario correspondiente al toloache;
éste es el tipo de material que en la actualidad certifica la identificación botánica.La
tecnología moderna (por ejemplo, los microscopios de barrido electrónico) hace posible que se
obtengan más detalles morfológicos, tales como las vellosidades de la superficie de una hoja
de toloache (derecha), lo que dará mayor precisión al trabajo de identificación de plantas.
Las plantas están ordenadas alfabéticamente, de acuerdo con el nombre genérico en latín. Se
ha seguido este orden porque existe una gran variedad de nombres populares. Ya que este
volumen está escrito para el público en general, las descripciones botánicas son breves,
destacando las características más evidentes y visibles de cada planta. Cuando el espacio lo
permite, se da información adicional de carácter histórico, etnológico, fitoquímico y, en
ocasiones, psicofarmacológico. Así hemos intentado brindar un punto de vista
interdisciplinario en este léxico introductorio. Las ilustraciones del léxico son, en parte,
acuarelas hechas a partir de las plantas vivas o de especímenes de herbarios, cuando esto ha
sido posible; la mayoría son reproducciones directas de fotografías en color. Algunas de las
plantas aquí descritas están acompañadas por primera vez de una ilustración.
Esta lista incluye los nombres comunes de las plantas con un número que indica su
localización en el léxico. El léxico ha sido ordenado alfabéticamente, de acuerdo con el
nombre del género.
Número de la entrada.
La tabla de referencia “Panorama del uso de las plantas alucinógenas”, páginas 65-79, da el
nombre botánico y los nombres comunes de las plantas: describe su historia, etnografía,
contexto, preparación, componentes químicos, efectos y propósito de su utilización.
Agara 35
Aguacolla 94
Ajuca 56
Amanita (mosquero) 3
Árbol de campanilla 42
Axocatzin 86
Ayahuasca 9
Badoh 95
Badoh negro 43
Bakana 24
Bakana 84
Beleño amarillo 40
Belladona 8
Bhang 17
Borrachero 11
Borrachero 30
Borrachero 42
Botón de mescal 51
Caapi 9
Caapi-pinima 93
Calomel dulce 2
Cáñamo 17
Cawe 62
Cebil 4
Cebolleta 61
Charas 17
Chautle 7
Chichipe 86
Chilicote 34
Chiricaspi 13
Chiric-sanango 13
Cohoba 5
Colorines 34
Colorines 88
“Copelandia” 63
Cornezuelo 20
Cowhage 58
Daggha 48
Dama de noche 19
Datura 28
Dutra 28
El ahijado 21
El macho 21
El nene 21
Epená 96
Ereriba 39
Ergor 20
Esakuna 25
Fang-k’uei 72
Flor de paja 37
Floripondio 11
Frijol coral 88
Frijol de mescal 88
Frijol rojo 88
Frijoles 88
Galanga 45
Ganja 17
Genista canaria 26
Gi’-i-sa-wa 52
Gi’-i-wa 52
Gladiolo dulce 2
Hachís 17
Hierba de la pastora 82
Hierba de la virgen 82
Hierba loca 70
Hikuli 24
Hikuli 51
Hikuli mulato 33
Hikuli rosapara 33
Hikuli rosapara 53
Hikuli sunamé 7
Hikuri 32
Hikuri 53
Huanto 11
Huéipatl 87
Huilca 4
Iboga 90
Jurema 56
Kanna 83
Kieli 87
Kif 17
Koribo 92
Kwashi 66
Latúe 47
Lirio de raíz 2
Macis 59
Maicoa 11
Maleza de Jimson 29
Malva colorada 86
Mandrágora 54
Maraba 45
Mariguana 17
Mashi-hiri 44
Matwú 14
Ninfa 60
Nonda 10
Nuez moscada 59
Nyakwana 96
Ololiuqui 95
Paguando 42
Peyote 51
Peyote cimarrón 7
Peyotillo 68
Pino torcido 67
Pipiltzintzmtli 82
Pitallito 32
Piule 43
Piule 81
Quetzalaxochiácatl 60
Ruda siria 68
Saguaro 18
San Pedro 94
Shang-la 75
Shanin 71
Shanshi 23
She-to 64
Sinicuichi 36
Taglli 70
Taique 30
Takini 38
Ta-ma 17
Tecomaxóchitl 87
Teonanácatl 22
Teonanácatl 64
Teonanácatl 78
Teonanácatl 76
Thle-pelakano 16
Tlililtzin 43
Toé 11
Toloache 27
Toloatzin 27
Tonga 12
To-shka 64
Totubjansush 42
Tsuwiri 7
Tupa 50
Vilca 4
Wichowaka 62
Wichuri 24
Wikuriki 53
Yahutli 91
Yajé 93
Yakee 96
Yopo 5
Yün-shih 15
Zacatechichi 16
Un indígena sudamericano recolecta las flores de una “planta de los dioses”, un floripondio
sanguíneo (Brugmansia sanguinea ). Esta planta, rica en alcaloides, se cultiva y se emplea,
desde hace siglos o milenios, como medio psicoactivo en la región andina. Los indígenas
advierten que esta planta no debe usarse imprudentemente, puesto que puede provocar
fuertes alucinaciones y delirios. Se dice que sólo los chamanes con mucha experiencia tienen
la capacidad de utilizar el “espíritu de la planta” para sus propósitos (adivinaciones,
curaciones). La planta inflige severos castigos a cualquier persona que la trata sin respeto.
ACACIA Mill. (750-800)
Acacia
Leguminosae
1 Australia
Algunas acacias son un aditivo tradicional para productos psicoactivos (betel, cerveza, balche,
pituri, pulque). Varias especies son apropiadas para elaborar análogos de la ayahuasca.
Numerosas especies australianas de Acacia (A. maidenii, A. phlebophylla, A. simplicifolia )
contienen elevadas concentraciones de DMT
Acacia maidenii , hermoso árbol erecto con un resplandor plateado, contiene diferentes
triptaminas y 0,36% de DMT en la corteza. Las hojas se utilizan como fuente de DMT en la
elaboración de análogos de ayahuasca. Esta acacia se cultiva con buenos resultados en zonas
templadas (p. ej. en California o en el sur de Europa).
ACORUS L. (2)
Acorus calamus L.
Gladiolo dulce
Araceae
Algunas pruebas, si bien débiles e indirectas, sugieren que los indígenas crees del noroeste de
Canadá masticaban ocasionalmente el rizoma del gladiolo dulce por sus efectos psicoactivos.
El gladiolo dulce es una planta herbácea, semiacuática, con un largo rizoma rastrero,
aromático, que produce renuevos de hojas; éstas son lineales y espadiformes y pueden medir
hasta 2 m de largo. Las diminutas flores nacen sobre un espádice lateral, sólido, amarillo-
verdoso. El rizoma contiene un aceite esencial, fuente del valor medicinal de la planta.
Se ha sugerido que los principios activos de esta planta son alfa-asarona y beta-asarona.
Existe semejanza estructural entre la asarona y la mescalina, un alcaloide psicoactivo, aunque
las plantas utilizadas por los indígenas no contienen asarona.
AMANITA L. (50-60)
Pers.
Amanita
Amanitaceae
Este hongo es quizás el alucinógeno más antiguo usado por la humanidad y fue identificado
como el soma de la antigua India.
Anadenanthera colubrina
(Vellozo) Brennan
Cebil, Vilca
Leguminosae
4 Noroeste de Argentina
La corteza de este árbol, que sólo alcanza una altura de 3 a 19 m, es casi negra, a menudo
cubierta de espinas coniformes o de cordones nudosos. Las hojas son finamente flabeliformes
y miden hasta 30 cm de largo. Las flores de color blanco-amarillento son globosas. Las vainas
de los frutos son coriáceas, de color café oscuro, alcanzan una longitud de hasta 35 cm y
contienen semillas muy aplanadas, de redondas a rectangulares, de 1 a 2 cm de ancho, de
color café-rojizo. El árbol casi no se puede distinguir de Anadenanthera peregrina , muy afín a
éste.
Desde hace unos 4.500 años los indígenas del sur de los Andes han usado las semillas
ritualmente como alucinógenos: de ellas se elabora rapé, se fuman o se beben como aditivo de
la cerveza. Son empleadas sobre todo en el chamanismo
Speg.
Yopo
Leguminosae
Diferentes tribus, sobre todo la de los yanomamö y los waika, siguen empleando este árbol,
oriundo de los lindes de las áreas boscosas de Guayana, para elaborar el epená. Para ello se
obtienen de las semillas, a las que se agregan otras sustancias y ceniza vegetal de los árboles
cultivados, los rapés utilizados en los ritos chamanísticos. Las semillas contienen
principalmente N,N-dimetiltriptamina (DMT), así como 5-MeO-DMT y otras triptaminas.
Los chamanes de los pueblos que habitan en la selva tropical de la región del Orinoco (por
ejemplo, los piaroa) cultivan el árbol, que no es originario de otra zona, para asegurar las
existencias de rapé.
Argyreia nervosa
Rosa hawaiana
Convolvulaceae
La planta es originaria de la India, donde ha sido empleada como medicina desde tiempos muy
antiguos; no se ha comprobado su uso tradicional como enteógeno. Gracias a las
investigaciones fitoquímicas se sabe que la rosa hawaiana es un potente psicodélico. Las
semillas contienen 0,3% de alcaloides del cornezuelo (ergolinas, isoamidas de ácido lisérgico).
La mayoría de los “psiconautas” describen el efecto de 4 a 8 semillas como muy “parecido al
LSD”.
Peyote cimarrón
Cactaceae
7 México y Texas
Esta planta posee cactos pequeños, de color verde-grisáceo a gris-púrpura o pardusco y 10-15
cm de diámetro. A menudo se les da el nombre de “piedras vivientes”, pues pueden
confundirse fácilmente con las piedras de los desiertos rocosos donde crecen.
Los indígenas del norte y centro de México consideran al A. fissuratus y al A. retusus como
falsos peyotes. Estas especies de cactáceas están relacionadas con Lophophora (L. williamsii
es el cacto del peyote) y son típicas del desierto; crecen preferentemente a pleno sol en
lugares rocosos o arenosos.
ATROPA L. (4)
Atropa belladonna L.
Belladona
Solanaceae
Se cree que la belladona figuró como un ingrediente importante en muchos de los brebajes de
brujería de la Antigüedad. Hay un extenso registro de envenenamientos accidentales y
premeditados asociados a la belladona. A. belladonna tuvo un papel importante en la guerra
de los escoceses, bajo Duncan I, contra el rey noruego Sven Canuto, alrededor de 1035 d. C.
Los escoceses destruyeron al ejército escandinavo enviándole alimentos y cerveza a los que se
había adicionado la somnífera belladona.
Aparte de la belladona común existe una variedad con flores amarillas (var. lutea ) que se da
con menor frecuencia, así como algunas especies relacionadas poco conocidas. La belladona
de la India (Atropa acuminata Royle ex Lindl.) se cultiva con fines farmacéuticos debido a su
alto contenido de escopolamina.
Banisteriopsis caapi
Liana de ayahuasca
Malpighiaceae
Estas gigantescas lianas del bosque son la base de una importante bebida alucinógena
(ayahuasca) ritual, consumida en la parte occidental del valle de la Amazonia y por tribus
aisladas de Colombia y Ecuador en la vertiente del Pacífico.
Ambas especies son lianas con corteza lisa, de color café; la inflorescencia es multiflora y las
flores pequeñas son de color rosado. B. inebrians se diferencia de B. caapi principalmente por
sus hojas ovaladas, un poco más gruesas y estrechas, así como por la forma de la sámara. La
liana contiene inhibidores de MAO (harmalina, harmina, etc.).
Boletus manicus Heim
Nonda
Boletaceae
10Cosmopolita
Varias especies de Boletus están involucradas en la curiosa “locura de los hongos” de los
kumas de Nueva Guinea. Uno de estos hongos es Boletus reayi , que se caracteriza por su
robusto píleo hemisférico café-rojizo y amarillo-crema en la periferia; mide 2-4 cm de
diámetro. La pulpa del píleo es de color limón. El estípite varía de anaranjado en la parte
superior a verde jaspeado y gris-rosa en la parte media, y verde en la base. Las esporas, que
son elongado-elipsoides, tienen una pared amarillenta, pero por dentro son de color oliváceo.
B. manicus es un hongo bien conocido, el cual, como su nombre lo indica (manicus, manía),
tiene algunas propiedades tóxicas. Hasta ahora no se han detectado principios activos
alucinógenos
Floripondio dorado
Solanaceae
La especie más difundida está en los Andes, Brugmansia aurea , con dos formas: una de flores
amarillas y otra de flores blancas. En la literatura horticultural a menudo se ha identificado
equivocadamente como Brugmansia arborea (o Datura arborea ), nombre de una planta menos
común. B. áurea es un arbusto o árbol pequeño que mide hasta 9 m de alto, con hojas
oblongo-elípticas, a menudo finamente vellosas de 10 a 40 cm de largo y de 5 a 16 cm de
ancho. Su parte basal es delgada y está completamente encerrada por el cáliz; los dentículos
de la corola son curvos y de 4 a 6 cm de largo. El fruto es ovoide-elongado, liso, verde y
variable en tamaño; permanece carnoso, nunca se torna duro o lanoso. Las semillas
angulosas, negruzcas o parduscas son relativamente largas (9-12 mm). Además de su uso
como alucinógeno, todas las especies de este género han sido importantes en medicina contra
una amplia variedad de enfermedades, sobre todo para tratar dolores reumáticos. Contienen
alcaloides tropanos, que son altamente alucinógenos, sobre todo la escopolamina. La
composición química del floripondio es muy similar a la de las daturas Latua pubiflora y
Scopolia carniolica .
Brugmansia sanguinea
Floripondio sanguineo
Solanaceae
Todas las partes de la planta contienen alcaloides de trepano; las flores, principalmente
atropina y sólo trazas de escopolamina; las semillas, casi 0,17% de alcaloides, de los cuales
78% son escopolaminas.
BRUNFELSIA L. (40)
B. grandiflora D. Don
Chiricaspi
Solanaceae
B. chiricaspi y B. grandiflora son arbustos o árboles pequeños que alcanzan una altura de 3 m.
Las hojas oblongas o lanceoladas miden de 6-30 cm de longitud y están esparcidas a lo largo
de las ramillas.
B. chiricaspi difiere de B. grandiflora porque tiene hojas mucho más grandes, pecíolos más
largos, una inflorescencia de pocas flores y lóbulos de la corola inflexionados hacia atrás.
Mahoú
Compositae
Cacalia cordifolia es una pequeña planta trepadora que tiene tallos pulverulento-pubescentes
y hexagonales. Las hojas son delgadas, ovadas y cordiformes en la base, de 4-9 cm de
longitud. La cabezuela floral es subsésil o pedicelada, de más o menos 1 cm de largo.
Esta y varias otras especies de Cacalia han sido clasificadas en algunas zonas del norte de
México como peyote y posiblemente alguna vez hayan sido empleadas con fines alucinatorios.
Cacalia cordifolia es un presunto afrodisíaco y remedio contra la esterilidad usado en México.
Un alcaloide ha sido extraído de esta planta, pero no existen pruebas de un principio activo
químico con propiedades psicoactivas.
Al parecer, esta planta poco estudiada se confunde a menudo con Calea zacatechichi
CAESALPINIA L. (100)
Yün-shih
Leguminosae
Esta planta es una gran trepadora con hojas pinnadas de 23-38 cm de longitud; los folíolos son
oblongo-lineales, en pares de 8-12. Los racimos grandes, erectos y no ramificados con sus
flores de color amarillo-canario son muy vistosos. El fruto es elongado-ovoide, liso y tiene de
4-8 semillas ovoides, moteadas de blanco y negro, de 1 cm de longitud. Un alcaloide de
estructura química desconocida ha sido aislado a partir de C. sepiaria .
CALEA L. (95)
Zacate amargo
Compositae
Recientes informes sugieren que los indígenas chontales de Oaxaca toman como alucinógeno
un té de las hojas secas y molidas. Los curanderos chontales, quienes creen en las visiones
tenidas en sueños y aseguran que el zacatechichi clarifica los sentidos, nombran a la planta
thlepelakano u “hoja de dios”. Ningún constituyente alucinógeno ha sido aislado.
CANNABIS L. (3)
Cannabis sativa L.
Cáñamo
Cannabaceae
CARNEGIA (1)
Carnegia gigantea
Saguaro
Cactaceae
Aunque no hay informes sobre el empleo del saguaro como una planta alucinógena, éste
contiene alcaloides farmacológicamente activos, capaces de producir efectos químicos en los
seres humanos. Del saguaro se han aislado la carnegina, la 5-hidroxicarnegina y la
norcarnegina, además de trazas de 3-metoxitiramina y el alcaloide arizonina (una base de la
tetrahidroquinolina).
CESTRUM L. (160)
Dama de noche
Solanaceae
19Chile
Los mapuches del sur de Chile emplean Cestrum parqui como medicina y en rituales (en
curaciones chamanísticas). La planta es tan poderosa que puede resistir a los ataques de
brujos o de nigromantes. Las hojas secas de Cestrum parqui se fuman o se usan como
incienso.
Las hojas de este arbusto, que mide hasta 1,5 m de alto, son angostas, lanceoladas, de color
verde opaco. Las flores amarillas, tubulares y de cinco lóbulos crecen en ramilletes en las
puntas de los tallos. En Chile florecen entre octubre y noviembre, y emanan un penetrante
aroma. Los frutos de baya de la planta son redondo-ovalados y adquieren un color negro
brillante cuando maduran.
Cestrum parqui contiene solasonina, un alcaloide esteroide glicósido, así como solasonidina y
un alcaloide amargo (parquina con la fórmula aditiva C21 H39 NO8 ) cuyos efectos son
similares a los de la estricnina y de la atropina.
Tulasne
Cornezuelo
Clavicipitaceae
Este hongo produce alcaloides psicoactivos y tóxicos. El ciclo de vida de esta especie
comprende dos periodos: un estado activo y otro latente; el ergot o cornezuelo representa el
estado latente de Claviceps purpurea . En la primavera, cuando el cornezuelo cae al suelo,
produce cabezas globosas, en las cuales están los ascocarpos, dentro de los que crecen las
ascas, cada una con ascosporas filamentosas; éstas se diseminan cuando se rompen las aseas
y el viento las lleva a los estigmas de las flores del centeno. En las espigas así infectadas
germinan nuevos cornezuelos.
El nene, el ahijado
Labiatae
Teonanácatl
Agaricaceae/Bolbitiaceae
22Cosmopolita
Conocybe siligineoides ha sido registrado como uno de los hongos alucinógenos sagrados de
México. La psilocibina aún no ha sido aislada de esta especie, pero se ha demostrado que
Conocybe cyanopus , solamente conocido en los Estados Unidos, contiene dicho alcaloide
psicoactivo. Este bello hongo, de aproximadamente 8 cm de alto, que crece sobre madera
podrida, tiene un píleo de hasta 2,5 cm de diámetro, de color café rojizo y anaranjado. Las
láminas son de color azafrán o naranjapardusco, y las esporas de color amarillo-cromo.
CORIARIA L. (15)
Coriaria thymifolia
H. B. K. ex Willd.
Shanshi
Coriariaceae
Coriaria thymifolia es un arbusto, generalmente hasta de 1,8 m de alto. Las hojas son oblongo-
ovadas, de 1-2 cm de longitud y nacen de ramas laterales delgadas y arqueadas. Las pequeñas
flores púrpura oscuro se presentan densamente sobre largos racimos pendulosos. Hasta ahora
no se ha aislado ningún principio psicoactivo.
CORYPHANTHA (64)
(Engelm.) Lern.
Bakana
Cactaceae
CYMBOPOGON (60)
Sprengel
Esakuna
Gramineae
Esta hierba perenne tiene tallos robustos y erectos con hojas lineales o lanceoladas,
basalmente anchas y redondeadas, que terminan en una punta fina. Esta especie crece en
Gabón, el Congo y Malawi.
Poco se sabe acerca de las propiedades psicoactivas de esta hierba. El género Cymbopogon es
rico en aceites esenciales y se han encontrado sustancias esferoidales en algunas especies.
CYTISUS L. (30)
O. Kuntze
Genista
Leguminosae
(D. meteloides )
Toloache
Solanaceae
Datura innoxia es la especie más importante en los centros de mayor uso intensivo de Datura
en México y sudoeste de Norteamérica. Éste es el famoso toloache de México, una de las
plantas de los dioses entre los aztecas y otros indígenas. Los tarahumaras del México actual
adicionan las raíces, semillas y hojas de D. innoxia a la cerveza de maíz ceremonial, tesgüino.
Datura innoxia es una hierba perenne de hasta 1 m de alto, grisácea debido a las finas
vellosidades que tiene sobre el follaje; las hojas ladeadas hacia fuera o subenteras miden
hasta 5 cm de longitud. Las flores dulcemente perfumadas, erectas, de 14-23 cm de longitud,
son blancas; la corola tiene 10 puntas. El fruto colgante es casi globoso, cubierto con afiladas
espinas.
DATURA L. (14-16)
Datura metel L.
Datura
Solanaceae
La especie más importante de Datura para uso medicinal y alucinógeno en el Viejo Mundo es
Datura metel .
Las flores, generalmente de color púrpura, son erectas en sentido vertical u oblicuo.
Todas las especies de Datura contienen las siguientes sustancias alucinógenas: alcaloides
tropanos, escopolamina, hiosciamina y un poco de atropina.
DATURA L. (14-16)
Datura stramonium L.
Estramonio
Solanaceae
Taique
Desfontainiaceae
Desfontainia spinosa es un hermoso arbusto con hojas lustrosas verde oscuro; las flores son
tubulares y rojas, con el ápice amarillo. Se ha registrado como un alucinógeno en Chile y en el
sur de Colombia. En Chile se conoce como “taique”, y en Colombia, como “borrachero”.
Los chamanes colombianos de la tribu kamsá toman un té de las hojas para diagnosticar
enfermedades o “para soñar”. Nada se conoce aún de los constituyentes químicos de
Desfontainia .
Los chamanes del sur de Chile emplean Desfontainia de modo similar a Latua pubiflora .
Duboisia howoodii
F. v. Muell.
Pituri
Solanaceae
31Australia central
Arbusto perenne y ramificado con tallos leñosos; mide de 2.5 a 3 m de alto. Su madera es
amarillenta y despide un intenso olor a vainilla. Las hojas verdes son lineal-lanceoladas (12-15
cm de largo y 8 mm de ancho), de bordes enteros y estrechas en el pecíolo. Las flores blancas,
a veces jaspeadas de rosa, son campaniformes (hasta 7 mm de largo) y crecen en racimos en
las puntas de las ramas. El fruto es una baya negra (6 mm de largo) con numerosas semillas
pequeñas.
Este arbusto psicoactivo ha sido empleado hedonista y ritualmente por los aborígenes
australianos. Las hojas se recolectan en agosto, se dejan secar o se tuestan al fuego.
Contiene diferentes alcaloides muy estimulantes, pero también son tóxicos: piturina,
duboisina, d-nornicotina y nicotina. De la raíz se han aislado hiosciamina y escopolamina, dos
alcaloides alucinógenos de tropano.
ECHINOCEREUS (75)
Engelm.
Echinocereus triglochidiatus
Engelm.
Pitallito
Cactaceae
Los indígenas tarahumaras del estado de Chihuahua en el norte de México consideran dos
especies de las áreas montañosas como falsos peyotes o hikuri. Éstos no son tan fuertes como
Ariocarpus, Coryphantha, Epithelantha, Mammillaria o Lophophora .
EPITHELANTHA (3)
Epithelantha micromeris
Cactaceae
Este cacto espinoso, uno de los “falsos peyotes” de los indígenas tarahumaras de Chihuahua,
tiene frutos ácidos pero comestibles llamados “chilitos”. Los curanderos toman hikuli mulato
para hacer su visión más clara y alcanzan la comunicación con hechiceros. Los corredores lo
toman como un estimulante y “protector”, y los indígenas creen que prolonga la vida. Se cree
que es capaz de conducir a la gente mala a la locura o tirarla a precipicios.
Este pequeño cacto globoso crece hasta 6 cm de diámetro. Los tubérculos inferiores, de 2 mm
de longitud, están dispuestos en múltiples espirales. Las numerosas espinas blancas casi
ocultan a los tubérculos: las espinas radiales inferiores miden 2 mm de largo; las superiores,
aproximadamente 1 cm. Las pequeñas flores surgen del centro de la planta.
ERYTHRINA L. (110)
Colorines
Leguminosae
Erythrina flabelliformis es un arbusto o árbol pequeño con ramas espinosas. Los folíolos son
de 6-9 cm de largo y comúnmente más anchos que largos. Los racimos densamente
multiflorales llevan flores rojas de 3-6 cm de longitud. Las vainas están superficialmente
constreñidas entre las semillas y contienen de dos a muchos frijoles rojo-oscuro. Esta especie
es común en las regiones cálido-secas del norte y centro de México y en las del sudoeste
norteamericano.
GALBULIMIMA (3)
F. M. Bailey
Galbulimima belgraveana
Agani
Himantandraceae
Los nativos de Papua Nueva Guinea hierven la corteza y las hojas de este árbol con una
especie de Homalomena para preparar un té que conduce a un sueño profundo, durante el
cual se experimentan visiones. Este árbol, oriundo del noreste de Australia, de Papua Nueva
Guinea y de las islas Molucas tiene un solo tronco y alcanza 27 m de altura. La corteza
escamosa, altamente aromática, de color gris pardusco, mide 1 cm de espesor. Las hojas
elípticas, de bordes enteros, son de un color verde metálico lustroso arriba y de color café
abajo, normalmente de 11-15 cm de longitud por 5-7 cm de ancho. Las flores no tienen pétalos
pero sí muchos estambres sobresalientes.
Heimia salicifolia
Sinicuichi
Lythraceae
Este género posee tres especies muy similares que desempeñan importantes papeles en la
medicina popular. Varios nombres vernáculos brasileños parecen indicar que se conoce su
psicoactividad, por ejemplo: abre-o-sol (abre el sol) y herva da vida (hierba de la vida).
Sinicuichi (Heimia salicifolia ) mide 60-180 cm de alto y tiene hojas lanceoladas de 2-9 cm de
largo.
Flor de paja
Compositae
Los curanderos de los zulúes de Sudáfrica usan dos especies de Helichrysum “para inhalarlas
e inducir trances”. Se supone que las plantas se fuman para este efecto. Helichrysum
foetidum es una hierba erecta, ramificada, de 20-30 cm de alto. Es ligeramente leñosa cerca
de la base y muy aromática. Las hojas son lanosas arriba y glandulares abajo. Las flores se
presentan en racimos terminales corimbosos con varias cabezuelas pedunculadas, de 2-4 cm
de diámetro, sostenidas por brácteas de color crema o amarillo oro. Estas especies de
Helichrysum son algunas de las plantas conocidas como siemprevivas o flores de paja.
Cumarina y diterpenos son sustancias aisladas de este género, pero no se ha aislado ningún
constituyente con propiedades alucinógenas.
Helicostylis pedunculata
Benoist
Takini
Moraceae
HOMALOMENA (142)
Schott
Ereriba
Araceae
Las especies de Homalomena son hierbas grandes o pequeñas, con rizomas agradablemente
aromáticos. Las hojas nacen sobre tallos muy cortos; raramente sobrepasan 15 cm de
longitud. Las partes femenina y masculina del espádice están próximas. En los análisis
químicos realizados hasta la fecha no se ha encontrado ninguna sustancia alucinógena.
HYOSCYAMUS L. (10-20)
Hyoscyamus albus L.
Beleño amarillo
Solanaceae
Todas las partes de la hierba contienen hiosciamina y escopolamina, ambas son alcaloides de
tropano.
HYOSCYAMUS L. (20)
Hyoscyamus niger L.
Beleño negro
Solanaceae
Los principios activos de este género solanáceo son alcaloides de tropano, especialmente
escopolamina, que produce fuertes efectos alucinógenos.
IOCHROMA Benth (24)
Paguando
Solanaceae
Los chamanes de los indígenas kamsá de los Andes colombianos usan I. fuchsioides como
medio auxiliar para diagnósticos difíciles. La intoxicación no es agradable y deja efectos
posteriores por varios días. El arbusto también se estima como medicina para tratar
dificultades digestivas o de función intestinal y para ayudar en casos de parto difícil.
También otras especies de Iochroma son empleadas en Sudamérica (Perú), por los chamanes,
y en la medicina popular.
IPOMOEA (500)
Ipomoea violacea L.
Piule-Badoh negro
Convolvulaceae
Las semillas de esta enredadera son estimadas en el estado de Oaxaca, al sur de México,
como uno de los principales alucinógenos: se usan tanto en la adivinación como en ceremonias
rituales, así como con propósitos curativos y mágico-religiosos. Los indígenas chinantecos y
mazatecos nombran a las semillas “piule”, y los zapotecos, “badoh negro”. Antes de la
Conquista los aztecas las conocieron como tlililtzin y las emplearon de la misma forma que el
ololiuqui, un alucinógeno que se obtiene de las semillas de Turbina corymbosa (otra especie
de enredadera).
Ipomoea violacea , también llamada I. rubrocaerulea , es una enredadera anual con hojas
enteras, oblongas, profundamente entalladas. El fruto tiene semillas negras y oblongo-
angulares. Esta especie variable, también muy conocida en la horticultura, crece en el oeste y
sur de México y Guatemala, así como en las Indias Occidentales (Caribe). Se puede encontrar
también en Sudamérica. Las semillas contienen sustancias similares al LSD.
JUSTICIA L. (350)
stenophylla Leonard
Mashi-hiri
Acanthaceae
Kaempferia galanga L.
Galanga
Zingiberaceae
Kaempferia galanga se usa como alucinógeno en Nueva Guinea. En todo su hábitat los
rizomas altamente aromáticos se estiman como una especie para sazonar arroz; en la
medicina popular se emplea como expectorante y carminativo, y también como afrodisíaco. Un
té de las hojas se prepara para aliviar el dolor de garganta, hinchazones, reumatismo e
inflamaciones de los ojos. En Malasia la planta fue adicionada al veneno de las flechas
preparado de Antiaris toxicaria .
Las flores efímeras son blancas y aparecen de manera individual en el centro de la planta;
alcanzan aproximadamente 2,5 cm en amplitud.
Además del alto contenido de aceites esenciales del rizoma, poco se conoce de la química de
la planta. Los efectos psicoactivos se deben posiblemente a constituyentes de los aceites
esenciales.
LAGOCHILUS Bunge (35)
Labiatae
46Asia central
Las tribus tajfik, tártara, turcomana y uzbeka, de las secas estepas del Turkestán, solían tomar
un té hecho de las hojas tostadas de la menta Lagochilus inebrians como embriagante. Las
hojas se mezclan a menudo con tallos, puntas de frutos y flores. Las propiedades
farmacológicas de esta planta fueron estudiadas detenidamente en la Unión Soviética. Por sus
efectos hemostáticos se recomienda como auxiliar en la coagulación. También se considera
útil en el tratamiento de alergias y enfermedades de la piel; además, tiene propiedades
sedantes y calmantes.
Latúe
Solanaceae
47Chile
Planta de 2-9 m de alto, con uno o más troncos principales; la corteza es de color rojizo a café
grisáceo. Las espinas, rígidas de 2,5 cm de largo, surgen de las axilas de la hoja. Las hojas son
estrechamente elípticas, de arriba verde oscuro a claro, de abajo más pálidas y de borde
aserrado. Las flores tienen un cáliz campaniforme y persistente, de color verde a purpuráceo,
y una corola urceolada más grande, de color magenta a rojo violeta con una abertura de 1 cm.
El fruto es una baya globosa, de casi 2,5 cm de diámetro, con numerosas semillas arriñonadas.
Daggha
Labiatae
48Sudáfrica
El arbusto sudafricano tiene flores anaranjadas y presumiblemente es “alucinógeno”. En
África es conocido como dacha, daggha o wild dagga , “cáñamo silvestre”. Los hotentotes
(heusaquas) y los bosquimanos fuman los capullos y las hojas como embriagantes. Es posible
que también este arbusto pertenezca a las plantas embriagantes, agrupadas bajo el término
genérico kanna (cf. Sceletium tortuosum ). Las hojas resinosas, o bien la resina obtenida al
raspar las hojas, se fuman puras o mezcladas con tabaco. No hay estudios químicos.
LEONURUS L. (5-6)
Leonurus sibiricus L.
Marijuanillo
Labiatae
El marijuanillo se menciona como t’uei en el “Libro de las canciones” Shih Ching (100-500 a.
C.) de la antigua China. Fue elogiado como planta medicinal en los antiguos herbarios chinos.
Las hojas secas, recolectadas de la hierba floreciente, se fuman en Centro y Sudamérica como
sucedáneo de la mariguana (1 a 2 g por cigarrillo).
LOBELIA L. (250)
Lobelia tupa L.
Campanulaceae
(Lobeliaceae)
El exuberante follaje cubre casi toda la planta; las hojas son a menudo ligeramente vellosas.
La corola está a veces encorvada hacia abajo y a veces hacia atrás; sus lóbulos están unidos
en el ápice.
Coult.
Peyote
Cactaceae
51México y Texas
Dos especies de Lophophora se han clasificado botánicamente, ambas difieren morfológica y
químicamente. Son plantas globosas y pequeñas, sin espinas, verde-grisáceas o verde-
azulosas, con apariencia de cabeza. La parte superior o corona es suculenta y clorofílica; está
dividida radialmente por 5 a 13 costillas redondeadas.
Los indígenas cortan la corona y la secan para ingerirla como alucinógeno. Esta cabeza seca,
que tiene forma de disco, se conoce como botón de mescal o peyote.
Los efectos alucinógenos del peyote son fuertes, con visiones caleldoscópicas ricamente
coloreadas. También pueden modificar los sentidos del oído, del gusto y del tacto. Se han
registrado dos estados en la intoxicación: al principio, un periodo de satisfacción general
acompañada de una sensibilidad intensificada; luego una fase de gran calma y pesadez
muscular, con una disminución en la atención a estímulos externos mientras aumenta la
concentración meditativa.
LYCOPERDON L. (50-100)
Gi’-i-wá
Lycoperdaceae
Las esporas esféricas, de color café con un sutil matiz violeta, miden no más de 10 μ de
diámetro. Esta especie crece en el suelo: en los claros de los bosques y en pastizales.
Haw.
Mammillaria spp.
Cactaceae
Entre los falsos peyotes más importantes de los tarahumaras hay varias especies de
Mammillaria , plantas redondas con espinas robustas.
Mammillaria craigii es globosa pero algo aplanada apicalmente; tiene tubérculos cónicos-
angulares, de casi 1 cm de longitud, y axilas y areolas lanosas al principio. Las espinas
centrales son de casi 5 mm de largo, y las flores rosa, de 1,5 cm.
MANDRÁGORA L. (6)
Mandragora officinarum L.
Mandrágora
Solanaceae
El contenido total de alcaloides del tipo tropano en las raíces es de 0,4%. Los principales
alcaloides son la hiosciamina y la escopolamina, pero la planta contiene también atropina,
cuscohigrina y mandragorina.
Maquira sclerophylla
(Ducke) C. C. Berg
Rapé de los indios
Moraceae
MIMOSA L. (500)
Jurema
Leguminosae
56México y Brasil
Matorral esparcidamente espinoso que crece en abundancia en las caatingas áridas del este
de Brasil. Las espinas están basalmente inflamadas y son de 3 mm de largo. La vaina o
legumbre es de 2,5 a 3 cm de longitud y se rompe en 4 a 6 secciones.
Kratom
Rubiaceae
57Sudeste de Asia (Tailandia, del norte de la península de Malasia a Borneo, Nueva Guinea)
Este árbol o arbusto tropical crece en zonas pantanosas; a menudo sólo mide 3-4 m, y raras
veces, 12-16 m. Su tronco es recto, con ramas bifurcadas que crecen oblicuamente hacia
arriba. Las hojas ovaladas (8-12 cm de largo) son de color verde y tienen una extensa
superficie, acuminada en las puntas. Las flores, de un color intensamente amarillo, forman
grupos globosos que nacen con un pedúnculo largo desde las axilas de las hojas. Las semillas
son aliformes.
Las hojas secas se fuman, se mastican o se preparan como extracto, llamado kratom o
mambog .
El efecto psicoactivo de kratom es (tanto de acuerdo con las experiencias propias tenidas
durante ingestiones como según las descripciones literarias y las propiedades farmacológicas
de los principios activos) estimulante como la cocaína y, a la vez, depresivo como la morfina,
es decir, una paradoja: como si se estuviera masticando coca y fumando opio al mismo tiempo.
Cuando se mastican las hojas frescas, el efecto estimulante se produce después de tan sólo 5-
10 minutos.
En el siglo XIX ya se había informado que el kratom se empleaba en Malasia como sucedáneo
del opio y como cura de la “opiomanía”. La planta contiene varios alcaloides indólicos. Al
parecer, la principal sustancia activa, la mitraginina, se tolera muy bien y casi no produce
efectos tóxicos, ni cuando se administran dosis altas.
En África y Asia se conocen, además, otras especies de Mitragyna . Algunas han adquirido
importancia en la medicina popular, probablemente porque contienen alcaloides similares.
Los futuros estudios etnofarmacológicos de este género podrían arrojar resultados muy
interesantes.
Cowhage
Leguminosae
Esta hierba robusta, trepadora, con tallos angulosos y agudos, tiene hojas trifolioladas. Los
folíolos, oblongos u ovalados, son densamente vellosos en ambas superficies. Las flores son
púrpura-oscuras o azuladas y miden de 2 a 3 cm de longitud; nacen en cortos racimos
colgantes. Las vainas, que tienen pelos largos, tiesos e hirientes, miden de 4 a 9 cm de largo y
1 cm de espesor.
Nuez moscada
Myristicaceae
La fracción aromática del aceite de nuez moscada está constituida por nueve componentes
que pertenecen a los grupos de los terpenos y éteres aromáticos (miristicina y otros).
NYMPHAEA L. (50)
Nymphaeaceae
Existen pruebas de que Nymphaea quizás haya sido empleada como sustancia psicoactiva
tanto en el Nuevo como en el Viejo Mundo. El aislamiento de la apomorfina psicoactiva ha
ofrecido bases científicas para sostener esta hipótesis. De N. ampla también se pueden
obtener la nuciferina y la nornuciferina.
Nymphaea ampla tiene hojas algo gruesas, dentadas, color púrpura en la superficie inferior y
con un diámetro de 14 a 28 cm. Las hermosas y llamativas flores blancas, con estambres
amarillos y con un diámetro de 30 a 190, miden de 7 a 13 cm en la madurez.
Las hojas ovadas y peltadas de Nymphaea caerulea , planta nativa de Egipto, son
irregularmente dentadas, miden de 12 a 15 cm de diámetro, con manchas púrpura-verdosas
en la superficie inferior. Las flores son de color azul claro, pero blanquecinas en el centro; se
abren durante tres días por la mañana.
ONCIDIUM Sw. (350)
Cebolleta
Orchidaceae
Oncidium cebolleta es una orquídea epifítica que crece sobre escarpadas rocosas en las
tierras de los indígenas tarahumaras de México. Se conoce poco del uso de esta planta: en
ocasiones se empleó como alucinógeno en sustitución del peyote o hikuri (Lophophora
williamsii ). Esta orquídea tropical está ampliamente distribuida en el Nuevo Mundo. Los
seudobulbos aparecen como pequeñas protuberancias en la base de las hojas; éstas son
erectas, redondeadas, carnosas, verde-grisáceas y manchadas de púrpura. La espiga floral, a
menudo arqueada, tiene un pedúnculo verde con manchas de color púrpura a café-púrpura.
Las flores están adornadas con pétalos y sépalos: los sépalos son de color amarillo-pardusco y
los pétalos tienen manchas de color café oscuro. Se ha aislado un alcaloide de Oncidium
cebolleta .
PACHYCEREUS (5)
Pachycerecus pecten-aboriginum
Wichowaka
Cactaceae
62México
Este alto cacto, columnar y arborescente, surge de un tronco de 1,8 m de diámetro y alcanza
una altura de 10,5 m. Es una planta de diversos usos entre los indígenas. Las cortas espinas
tienen un color característico: gris con puntas negras. Las flores miden de 5 a 8 cm: los
pétalos externos son de color púrpura y la parte interna es blanca. El fruto es globoso y está
densamente cubierto con una lana amarilla de la que salen largas cerdas también amarillas.
Los tarahumaras, quienes conocen la planta como “cawe” y “wichowaka”, preparan con el
jugo de las ramas jóvenes una bebida narcótica que causa vértigos y alucinaciones visuales. El
cacto se usa también para fines curativos.
PANAEOLUS (20-60)
(Fr.) Quélet
Copelandia, Yambur
Coprinaceae
Los habitantes de Bali cultivan P. cyanescens sobre estiércol de vaca o búfalo e ingieren el
hongo durante sus festividades, así como para inspiración artificial. Además, lo venden como
alucinógeno a los extranjeros que viajan por la región.
PANAEOLUS (20-60)
(Fr.) Quélet
Coprinaceae
64Cosmopolita
Este hongo, que pertenece al pequeño género Panaeolus , es uno de los hongos alucinógenos
sagrados empleado por los indígenas mazatecos y chinantecos del noreste de Oaxaca, México,
en la adivinación y otras ceremonias mágicas. En mazateco se conoce como t-ha-nasa, she-to y
to-shka. Esta y otras especies de Panaeolus contienen el alcaloide alucinógeno psilocibina.
P. sphinctrinus es un hongo delicado que crece sobre estiércol de vaca en los bosques, campos
abiertos y junto a los caminos: es de color café amarillento y mide hasta 10 cm de altura.
Tiene un pileo acampanado-ovoide, de color café-grisáceo, que llega a medir hasta 3 cm de
diámetro; el estípite es gris oscuro. Las láminas son negro-parduscas, con esporas
limoniformes de color negro. La pulpa es delgada, de color similar al pileo y apenas olorosa.
El hecho de que los indígenas de Oaxaca usen este hongo, junto con muchas otras especies,
demuestra que los chamanes conocen una asombrosa variedad de hongos, que mezclan
dependiendo de la temporada. condición climática y uso especifico.
Hoy los investigadores creen que en las comunidades indígenas se emplean y conocen los
efectos de muchos otros géneros y especies de hongos desconocidos por los científicos
modernos.
PANAEOLUS (20-60)
(Fr.) Quélet
Panaeolus subbalteatus
Berk. et Broome
Hongo de estiércol
Coprinaceae
Este hongo crece sobre todo en dehesas abonadas con bostas de caballo. Su píleo, de 2 a 6 cm
de diámetro algo abombado, crece rápida y llanamente. Al principio es húmedo y de color
café; al secarse, palidece en el centro, de ahí que el borde tenga un aspecto más oscuro. Las
láminas son recodadas, de color café rojizo; luego se vuelven negras por las esporas.
No hay información sobre el uso tradicional de este hongo. Quizá fue un ingrediente del
aguamiel o de la cerveza de los antiguos germanos, pues hay una simbiosis entre el hongo y el
caballo sagrado, para Odin, dios germánico del éxtasis.
Los frutos contienen, además de casi 0,7% de psilocibina y 0,46% de baeocistina, mucha
serotonina y 5-hidroxi-triptófano pero nada de psilocina. El hongo produce efectos
psicoactivos a partir de 1,5 g de peso seco; 2,7 g producen efectos visionarios.
PANCRATIUM L. (15)
Kwashi
Amaryllidaceae
Algunas de las 15 especies son potentes venenos cardíacos y otras son vomitivas; se dice que
una causa la muerte por parálisis del sistema nervioso central. P. trianthum se considera una
de las especies más tóxicas, pero se sabe poco acerca de su uso. En Dobe (en la República de
Botswana) los bosquimanos estiman esta planta como un alucinógeno y la emplean frotando
los bulbos rebanados sobre heridas hechas en el cuero cabelludo con un objeto puntiagudo.
En el África occidental tropical P. trianthum parece tener una gran importancia religiosa.
Pandanus sp.
Pino torcido
Pandanaceae
Las hojas de algunas especies alcanzan una longitud de 4,5 m y se usan para tejer petates.
Tienen púas encorvadas hacia arriba y hacia abajo.
PEGANUM L. (6)
Peganum harmala L.
Ruda siria
Zygophyllaceae
La gran importancia que tiene P. harmala en la medicina popular en las regiones donde crece
podría ser un indico de que antaño la población autóctona usó esta planta como alucinógeno
en sus ceremonias religiosas y mágicas.
Peyotillo
Cactaceae
69México
Se presume que este cacto redondo es considerado en México un falso peyote; sus nombres
vernáculos son peyote o peyotillo.
Este hermoso cacto, Pelecyphora aselliformis , es una planta solitaria, cónico-cilíndrica, verde-
grisácea y afelpada. Los tubérculos, lateralmente aplanados, son espirales y llevan espinas
pectinadas muy pequeñas en forma de escamas. Las flores son apicales, campaniformes y
miden hasta 3 cm de ancho; las partes externas del perianto son blancas, y las internas, rojo-
violetas.
La ingestión de este cacto produce efectos similares a los del peyote (Lophophora ), por lo que
los chamanes solían usar el peyotillo en sustitución del peyote.
PERNETTYA (20)
Gaud.-Beaup.
Klotzch
Taglli
Ericaceae
70De México a los Andes, Islas Galápagos, Islas Malvinas y Nueva Zelanda
Numerosos informes indican que Pernettya es intoxicante. El fruto de Pernettya furens , la
hued-hued o hierba loca de Chile, causa confusión mental, locura y hasta demencia crónica.
Se dice que los efectos de la intoxicación son similares a los causados por Datura .
La taglli o pernettya parvifolia tiene frutos tóxicos, capaces de provocar alucinaciones u otras
alteraciones psíquicas y motoras.
Las dos especies de Pernettya son arbustos pequeños, suberectos, con ramas ascendentes
densamente foliadas. Las flores son color blanco al rosa; el fruto es una baya color blanco al
púrpura.
En Pernettya furens se han encontrado sesquiterpenos; otras especies (por ejemplo, Pernettya
mucronata ) contienen andromedotoxinas.
Shanin
Solanaceae
Informes recientes indican que una especie de Petunia se emplea como alucinógeno en las
tierras altas de Ecuador, aunque no se sabe qué grupo indígena usa esta droga, llamada
“shanin”, ni de qué especie se trata.
PEUCEDANUM L. (125)
Fang-k’uei
Umbelliferae
La raíz de fang-k’uei tiene uso medicinal en China como laxante, diurético, remedio contra la
tos y calmante. A pesar de que los científicos pensaron que era más bien dañina, su uso
continuo puede producir efectos tónicos.
PHALARIS L. (10)
Phalaris arundinacea L.
Alpiste arundináceo
Gramineae
73Cosmopolita
Planta herbácea, perenne, de tallos verdes grisáceos (de hasta 2 m de altura), que pueden
ramificarse. Las hojas largas y anchas tienen bordes ásperos y nacen de los tallos. La panícula
puede ser verde-pálida o rojo-morada y las espiguillas son de una flor.
Las propiedades psicoactivas de Phalaris no se conocían hasta que se realizaron unos análisis
fitoquímicos con fines agrícolas. A base de experimentos los “chamanes de matraz” buscan
cómo emplear esta planta para elaborar análogos de ayahuasca y extractos de DMT.
Todas las panes de la planta contienen alcaloides de indol cuya composición puede variar
mucho, ya que depende del género, especie, lugar, tiempo de cosecha, etc.; por lo general se
trata de DMT, MMT y 5-MeO-DMT. Además, la hierba puede poseer elevadas concentraciones
de gramina, un alcaloide muy tóxico.
Trin ex Steud.
Carrizo
Grammeae
74Cosmopolita
Planta herbácea, la más alta de Europa central, que crece en las orillas de los lagos. Esta
hierba palustre y perenne desarrolla un rizoma robusto y muy ramificado. Los tallos miden 1-3
m de alto y las hojas, de bordes ásperos, miden 40-50 cm de largo y 1-2 cm de ancho. La
panoja es muy grande (15-40 cm de largo), de ella nacen espiguillas morado-oscuras, que
tienen de cuatro a seis flores (inflorescencia de julio a septiembre). Las semillas maduran en
invierno, cuando las hojas caen y la panoja se pone blanca.
El rizoma contiene DMT, 5-MeO-DMT, bufotenina y gramina. Los informes acerca de sus
efectos psicoactivos son contradictorios.
PHYTOLACCA L. (36)
Shang-la
Phytolaccaceae
Phytolacca acinosa es rica en saponinas y se dice que la savia de las hojas frescas tiene
propiedades antivirales.
PSILOCYBE (180)
(Fr.) Quélet
Sing
Strophariaceae
P. cubensis puede alcanzar una altura de 4 a 8 cm y algunas veces hasta más de 15 cm. El
píleo es cónico-acampanado, al principio es acuminado y después convexo o plano; es de color
amarillo dorado, café anaranjado a blanquecino cerca del margen; con la edad o al
maltratarse se mancha de azul. El estípite es hueco, generalmente más grueso en la base;
tiene surcos longitudinales y es de color blanco, aunque con el tiempo se vuelve amarillento o
rojo cenizo. Las láminas son blancas, gris-violeta o café-púrpura.
Strophariaceae
Teonanácatl
Strophariaceae
78México
Muchas especies de Psilocybe son empleadas en el sur de México como hongos sagrados,
siendo Psilocybe mexicana una de las especies más usadas.
Gorrito de enano
Strophariaceae
Es probable que en las postrimerías de la Edad Media P. semilanceata haya sido usado como
alucinógeno en España, por mujeres acusadas de ser brujas. Presumiblemente. los nómadas
de los Alpes lo conocían como el “hongo de los sueños” y lo usaban tradicionalmente como
sustancia psicoactiva. Hoy este hongo lo ingieren ritualmente ciertos grupos.
PSYCHOTRIA L. (1200-1400)
Psychotria viridis
Ruiz et pavón
Chacruna
Rubiaceae
Las hojas deben recolectarse por la mañana y pueden utilizarse frescas o secas para elaborar
ayahuasca: actualmente también se emplean para preparar análogos de ayahuasca.
Las hojas contienen de 0,1 a 0,61% de DMT, además de trazas de alcaloides similares (MMT y
MTHC): sin embargo, por lo general su contenido es de alrededor de 0,3% de DMT.
RHYNCHOSIA Lour. (300)
Piule
Leguminosae
Los bellos frijoles rojos y negros de algunas especies de Rhynchosia quizá empleados en el
México antiguo como alucinógenos. Las dos especies R. longeracemosa y R. pyramidalis se
parecen mucho: ambas son trepadoras, con flores en racimos largos. Las flores de R.
longeracemosa son amarillas y las semillas son moteadas de color café claro y oscuro. R.
pyramidalis tiene flores verdosas y bonitas semillas, mitad rojas y mitad negras
Salvia divinorum
Hierba de la pastora
Labiatae
82Oaxaca, México
En el estado mexicano de Oaxaca los indígenas mazatecos cultivan Salvia divinorum para usar
las hojas en rituales adivinatorios debido a sus propiedades alucinógenas: las hojas se muelen
en metate y se diluyen en agua; esta solución se bebe y las hojas frescas se mastican. La
planta es conocida como hierba de la pastora o hierba de la virgen y se cultiva en los llanos
ocultos de los bosques.
Salvia divinorum es una planta herbácea, perenne, con hojas ovadas de márgenes finamente
dentadas.
Se ha sugerido que el alucinógeno pipiltzintzintli de los antiguos aztecas fue Salvia divinorum
, pero en la actualidad parece ser sólo usada por los mazatecos.
SCELETIUM (1000)
Sceletium tortuosum L.
Kanna
Aizoaceae
83Sudáfrica
Hace más de dos siglos los exploradores holandeses informaron que los hotentotes de
Sudáfrica masticaban la raíz de una planta, conocida como “kanna” o “channa”, para inducir
visiones. Este nombre común se aplica hoy a varias especies de Sceletium , las cuales
contienen mesembrina y mesembrenina, cuyos efectos sedantes, similares a los de la cocaína,
son capaces de provocar letargo.
Sceletium expansum es un arbusto que alcanza hasta 30 cm de alto, con tallos glabros,
carnosos y extensas ramas postradas. Las flores que nacen sobre ramas solitarias en grupos
de 1 a 5 son blancas o amarillo-claras y miden de 4 a 5 cm de lado a lado. El fruto es angular.
SCIRPUS L. (300)
Bakana
Cyperaceae
84Cosmopolita
Una de las hierbas más eficaces usada por los tarahumaras de México es aparentemente una
especie de Scirpus . Los indígenas tarahumaras temen cultivar bakana por miedo a volverse
locos. Algunos curanderos siempre llevan consigo bakana para mitigar los dolores. Se cree
que la parte subterránea tuberosa cura la locura, y la planta completa es un protector para los
tarahumaras que sufren de enfermedades mentales.
SCOPOLIA (3-5)
Hierba de Carniola
Solanaceae
Es posible que en Eslovenia haya sido usada para elaborar ungüentos mágicos. En Prusia
oriental la raíz se empleaba como embriagante popular, como aditivo de la cerveza y como
afrodisíaco.
SIDA L. (200)
Malva colorada
Malvaceae
Las raíces de ambas especies de Sida contienen el alcaloide estimulante efedrina. La hierba
seca despide un fuerte olor de cumarina. En S. rhombifolia se ha comprobado la presencia de
alcaloides (por ejemplo, colina, betafenetilamina e indolalcaloides), de aceites esenciales y de
sesquiterpenos.
Kieli
Solanaceae
El género Solandra , como se sospechaba en vista de sus cercanas relaciones con Datura ,
contiene alcaloides de trepano: se han extraído hiosciamina, escopolamina, nortropina,
tropina, cuscohigrina y otras bases.
SOPHORA L. (50)
Sophora secundiflora
Frijol de mescal
Leguminosae
Los vistosos frijoles rojos de este arbusto se usaron alguna vez como alucinógeno en
Norteamérica. Las semillas de Sophora secundiflora contienen citisina, un alcaloide
sumamente tóxico que pertenece farmacológicamente al mismo grupo de la nicotina. Este
alcaloide provoca náuseas, convulsiones y ocasionalmente la muerte por paro respiratorio
cuando se ingiere en altas dosis. La cistina no produce un verdadero efecto alucinógeno sino
una fuerte intoxicación, que causa cierta clase de delirio acompañado de visiones.
TABERNAEMONTANA L. (120)
Tabernaemontana spp.
Tabernaemontana-Arten
Apocynaceae
En la Amazonia el sanango (T. sananho R. & P.) es considerado un remedio universal; las
hojas, la raíz y la corteza, rica en látex, se emplean en la medicina popular. Las hojas de este
árbol, que llega a medir 5 m, se utilizan como aditivo de la ayahuasca, y combinadas con
Virola , para elaborar un alucinógeno de efectos orales. En la Amazonia se cree que el
sanango es una “planta para la memoria”: se agrega a la ayahuasca para recordar mejor las
visiones experimentadas.
Desde hace poco se realizan estudios fitoquímicos de este género, en el cual predominan los
alcaloides indólicos, de ahí que en algunas especies se hayan encontrado ibogaína y
voacangina. Es por eso que se tiene especial interés en este género a fin de descubrir nuevas
plantas psicoactivas. De algunas especies (T. coffeoides Bojer ex DC. y T. crassa Benth.) ya se
conocen sus efectos psicoactivos.
Iboga
Apocynaceae
TAGETES L. (50)
Yauhtli
Compositae
Para provocarse visiones, los huicholes de México fuman una mezcla de Nicotiana rustica y
Tagetes lucida , la que frecuentemente acompañan con cerveza de maíz. Ocasionalmente
también Tagetes lucida se fuma sola.
Esta planta es una hierba perenne, fuertemente perfumada, que mide hasta 46 cm de alto. Las
hojas están opuestas y son ovado-lanceoladas, de borde dentado y punteadas con glándulas
oleosas. Las cabezuelas florales se presentan en densos grupos terminales. Esta especie,
originaria de México, abunda mucho en los estados de Nayarit y Jalisco.
No se han aislado alcaloides de Tagetes , sin embargo, el género es rico en aceites esenciales
y derivados del tiofeno; asimismo, en los análisis se ha comprobado la presencia de inosita,
saponinas, taninos, derivados de cumarina y glicóridos cianógenos.
Tanaecium nocturnum
Bignoniaceae
Tanaecium nocturnum es una enredadera muy ramificada con hojas anchas. Las flores son
blancas, de 16,5 cm de longitud y tubulares; nacen en racimos de 8 cm de largo, los cuales
tienen de 5 a 8 flores y parten del tallo, mismo que emite un olor semejante al aceite de
almendra cuando se corta. Los Indígenas paumari del río Purús elaboran de las hojas un rapé
llamado koribó-nafuni . Los chamanes lo forman para tratar casos difíciles, como, por ejemplo,
para extraer objetos mágicos del cuerpo de un enfermo. Únicamente los hombres usan el
rapé: durante el ritual lo toman para proteger a los niños y caen en trance. Se dice que
Tanaecium nocturnum es una especie afrodisíaca usada por los indígenas del Chocó
colombiano. La planta se emplea también en la medicina popular indígena: los karitana (Porto
Velho, Brasil) usan las hojas contra la diarrea; los wayāpi (Guayana) lavan las partes
infectadas con una cocción de la corteza o del tallo; los palikur preparan una cocción de las
hojas para baños de cabeza a fin de aliviar la migraña, y los yanomamö untan la savia recién
exprimida sobre la piel pruriginosa.
Las hojas de koribo contienen ácido cianhídrico y glicóridos cianógenos, los cuales se
desintegran al tostar las hojas. No se puede afirmar que los productos de la desintegración de
las toxinas contribuyen al efecto psicoactivo de T. nocturnum . Se ignora si existen otros
principios activos en las hojas o en otras partes de la planta. Quizás esta planta, poco
estudiada, contenga sustancias cuya estructura química y cuyos efectos farmacológicos son
hasta ahora desconocidos.
Tetrapteris methystica
R. E. Schult.
Caapi-pinima
Malpighiaceae
Tetrapteris methystica (T. mucronata ) es un matorral trepador, de corteza negra. Las hojas
son verticiladas, ovadas y de color verde brillante arriba y verde cenizo abajo. La
inflorescencia, que tiene pocas flores, es más corta que las hojas. Los sépalos son gruesos,
vellosos en la superficie exterior, ovadolanceolados y con ocho glándulas negras de forma
oval; los pétalos extendidos membranosos, amarillos y rojos o café en el centro son elongado-
orbiculados, de 1 cm de largo por 2 mm de ancho.
Los Indígenas nómadas makú del río Tikié, la zona más noroccidental de la Amazonia
brasileña, preparan una bebida alucinógena (una clase de ayahuasca o caapi) de la corteza de
Tetrapteris methystica . Los Informes sobre los efectos de la droga sugieren que contiene
alcaloides del tipo betacarbolino.
TRICHOCEREUS (52)
Trichocereus pachanoi
San Pedro
Cactaceae
Este cacto es una planta columnar, ramificada y de 3 a 6 m de altura. Los capullos aguzados
se abren por la noche para dar grandes flores de 19 a 24 cm de diámetro, aromáticas y en
forma de embudo, cuyos segmentos internos son blancos y cuyos segmentos externos son de
color café rojizo; los filamentos de los estambres son verdes. Tanto el fruto como las escamas
sobre el tubo floral tienen pelos largos y negros.
Ololiuqui
Convolvulaceae
Esta planta es una enredadera grande y leñosa. El fruto es seco, indehiscente y elipsoidal;
lleva una sola semilla dura, finamente vellosa. La semilla contiene amidas del ácido lisérgico,
una sustancia similar al LSD.
Las semillas de Turbina corymbosa aún se utilizan ritualmente en el sur de México: los
piuleros de Oaxaca las usan para la adivinación; los chamanes de los mayas de Yucatán ponen
la semilla en una bebida de aguamiel y la toman para caer en trance profético. En la medicina
tradicional de los mayas esta planta se usa también para tratar los tumores. En Cuba se
emplea para facilitar los partos.
Cumala
Myristicaceae
La mayoría o si no es que todas las especies de Virola tienen una copiosa “resina” roja en la
corteza interna, de la que a veces se elaboran pequeñas píldoras o un rapé alucinógeno.
VOACANGA (10-20)
Voacanga spp.
Voacanga
Apocynaceae
97África tropical
Las especies, similares entre sí, del poco estudiado género Voacanga crecen como arbustos o
pequeños árboles perennifolios, profusamente ramificados. Sus flores son amarillas o blancas
de cinco pétalos y producen frutos dobles simétricos. Por la corteza fluye látex.
La corteza y las semillas de Voacanga africana Stapf. , originaria de África, contienen hasta
10% de alcaloides indólicos tipo iboga (voacamina, como alcaloide principal, e ibogaína);
presumiblemente son estimulantes y alucinógenas. En África occidental la corteza se emplea
como droga para cazar, como estimulante y como potente afrodisíaco. Se dice que los brujos
africanos usan las semillas para provocar visiones.
En África occidental los brujos ingieren las semillas de Voacanga grandiflora (Miq.) Rolfe con
fines visionarios. Sin embargo todavía no se conocen los detalles, ya que los conocimientos de
los brujos son guardados como secreto.
Usuarios de plantasalucinógenas
La amanita, empleada en todo el mundo por los chamanes, fue identificada con el soma de la
India antigua.
Hay muchos ejemplos, como se verá en las siguientes páginas, de plantas que son sagradas y
aun veneradas como dioses. El soma, ese antiguo narcótico divino de la India, se puede citar
como el ejemplo más sobresaliente, porque aunque hay muchos alucinógenos que son
mediadores sagrados entre el ser humano y lo sobrenatural, el soma no es un mediador sino
un dios. Es tan sagrado que se ha llegado a pensar que la idea misma de divinidad pudo haber
brotado de experiencias de efectos sobrenaturales que se han tenido con este alucinógeno. El
hongo sagrado mexicano tiene también una larga historia en el chamanismo y en la religión.
Los aztecas lo llamaban “teonanácatl” (carne de los dioses) y lo ingerían en las ceremonias.
Hace más de 3.000 años la cultura maya de las tierras altas de Guatemala había desarrollado
una compleja religión que utilizaba los hongos. Sin embargo, tal vez el más famoso
alucinógeno sagrado sea el peyote, que entre los huicholes de México se considera idéntico al
venado y al maíz, que constituyen la base de su vida y son considerados sagrados. Tatewari, el
primer chamán, guió la primera expedición para recolectar peyote; desde entonces se hacen
viajes cada año para recolectar el cacto: son las peregrinaciones sagradas a Wirikuta, el
paradisíaco lugar de origen de sus antepasados. En América del Sur la ayahuasca revela el
mundo real y muestra que la vida diaria es una ilusión. Ayahuasca significa “enredadera del
alma” en lengua nativa. Aludiendo a una experiencia frecuente después de la ingestión, se
dice que el alma se separa del cuerpo y se comunica con los antecesores y las fuerzas del
mundo espiritual. Beber caapi hace posible el retorno “al vientre materno, a la fuente y al
origen de todas las cosas”, y cuando los indígenas ven “todas las divinidades tribales, la
creación del universo, los primeros seres humanos y los animales, se familiarizan con el
establecimiento del orden social” (Reichel-Dolmatoff).
Esta figura azteca de principios del siglo XVI que representa a Xochipilli, el extasiado príncipe
de las Flores, fue desenterrada en Tlalmanalco, en las faldas del volcán Popocatépetl. Los
glifos estilizados representan varias plantas alucinógenas (de izquierda a derecha ): un hongo,
el zarcillo de la maravilla, la flor del tabaco, la flor de la sagrada maravilla, el botón de
sinicuiche y, en el pedestal, hongos estilizados de Psilocybe aztecorum.
Ya sea que sólo el chamán o el chamán y los comulgantes, o nada más los comulgantes
absorban o ingieran bebidas de Ilex , infusiones de Datura , tabaco […] peyote, semillas de
ololiuqui, hongos, hojas de menta narcótica o de ayahuasca […] el principio etnográfico es el
mismo. Estas plantas contienen el poder del espíritu .
Weston La Barre
La creación del mundo en una representación cronológica de los indígenas huicholes. Los
dioses emergieron del inframundo a la Madre Tierra gracias a que Kauyumari, Nuestro Viejo
Hermano Venado, halló la nierika o puerta de entrada. La nierika (arriba, centro ) unifica el
espíritu de las cosas y los mundos. Por ella cobran vida todos los seres. Debajo de la nierika de
Kauyumari Nuestra Madre Águila (al centro ) inclina su cabeza para escuchar a Kauyumari,
que está sentado en una roca (abajo, derecha), cuyas palabras sagradas descienden por un
hilo a una vasija, donde se transforman en energía vital, representada como una flor blanca.
Arriba de Kauyumari el espíritu de la Lluvia, en forma de serpiente, da vida a los dioses.
Tatewari, el primer chamán y espíritu del Fuego (arriba, derecha ), se inclina para escuchar el
canto de Kauyumari. Ambos están conectados a una canasta medicinal (centro, derecha) que
los une como chamanes aliados. Nuestro Padre Sol (arriba, izquierda ) está enlazado con el
espíritu del Alba (la figura anaranjada que está debajo ). El sol y el espíritu del Alba se
encuentran en Wirikuta, la Tierra Sagrada del Peyote. Allí están también la nierika de
Kauyumari y el templo de la Cola del Viejo Hermano Venado. Cola de Venado, con cuernos
rojos, está representado en forma antropomorfa (abajo, centro ). Detrás de Cola de Venado
está Nuestra Madre el Mar. Una grulla le trae un guaje ceremonial con las palabras de
Kauyumari. El Venado Azul (centro, izquierda ) anima las ofrendas sagradas. Una corriente de
energía vital fluye de él al guaje de Nuestra Madre el Mar; también ofrece su sangre al maíz
que crece, sostén de la vida que germina bajo su cuerpo.
La cultura sinú de Colombia (de 1200 a 1600 d. C.) nos ha dejado muchos enigmáticos
pectorales de oro con motivos en forma de hongos. Acaso impliquen la existencia de un culto
en que se emplearan los hongos alucinógenos que se dan en la región. Muchos de los
pectorales tienen estructuras en forma de alas, que posiblemente signifiquen el vuelo mágico,
característica frecuente de la intoxicación con hongos.
Es difícil encontrar una cultura aborigen que no conozca o use al menos una planta
psicoactiva; incluso las hojas del tabaco y de la coca pueden provocar visiones cuando se
administran en grandes dosis. Un ejemplo de este tipo lo encontramos entre los warao de
Venezuela, quienes fuman tabaco para inducir estados de trance acompañados de
experiencias espirituales, que, prácticamente, se pueden considerar visiones. Hoy se emplean
más especies de plantas como alucinógenos en el Nuevo Mundo que en el Viejo Mundo, sin
embargo, en ambos hemisferios existen muy pocas áreas donde la población no haya tenido
experiencias con alucinógenos.
Sin embargo, no hay regla sin excepción: hasta donde se sabe, los esquimales conocen
únicamente una planta psicoactiva, y los habitantes de las islas de Polinesia, el kava-kava
(Piper-methysticum ), pero parece que nunca han probado un verdadero alucinógeno, ya que
el kava-kava está clasificado como hipnótico.
África casi no ha sido estudiada respecto a plantas con principios activos y es probable que
tenga especies alucinógenas que la comunidad científica aún no conoce. Sin embargo, se
puede asegurar que son pocas las regiones del mundo donde no se use una planta psicoactiva
o donde no se haya usado en otro tiempo.
En las tablas de las páginas 66-79 se proporciona con más detalle un resumen general del
material tratado en las otras secciones del libro, en el cual se tomaron en cuenta dos puntos
en particular:
Las fuentes de información provienen de muy distintas disciplinas; es decir, son de carácter
interdisciplinario.
Los datos, a menudo muy escasos o imprecisos, demuestran la urgente necesidad de estudios
más profundos.
Es obvio que tal progreso en los estudios futuros sólo se logrará cuando se base en la
integración de los datos de las diversas disciplinas: antropología, botánica, química, historia,
medicina, mitología, farmacología, filología, religión, etcétera.
Son las personas de las sociedades primitivas e íntimamente familiarizadas con su vegetación
ambiental quienes han descubierto los alucinógenos y les han dado uso. El avance implacable
de la civilización occidental llega con mayor rapidez e intensidad a los pueblos más remotos y
escondidos. La aculturación significa inevitablemente la muerte de las tradiciones ancestrales
y la desaparición del conocimiento acumulado generación tras generación. Por ello, es
urgente que se acelere el ritmo de la investigación antes de que este conocimiento quede
enterrado para siempre junto con la cultura que lo engendró.
En el siglo pasado el botánico inglés Richard Spruce pasó 14 años haciendo estudios de
campo en América del Sur. Incansable investigador de las plantas, puede llamársele el
prototipo del etnobotánico de la América tropical. Sus estudios científicos constituyeron las
bases de investigación de los alucinógenos yopo y caapi, investigación que aún no ha
concluido.
Una precisa identificación botánica de las plantas nativas es básica para un buen
entendimiento de los alucinógenos; sin embargo, no siempre se dispone de tal conocimiento.
En forma ideal la determinación botánica de un producto debe hacerse sobre la base de un
espécimen de muestra, porque sólo de esta manera se puede garantizar la exactitud. A veces
es necesario basar una identificación en un nombre común o en una descripción sencilla; sin
embargo, esto siempre provocará ciertas dudas sobre su precisión. No menos imprescindible
es que las investigaciones químicas se funden sobre material debidamente comprobado. Una
brillante labor fitoquímica a menudo es inútil si persisten graves dudas sobre la identidad del
material original
Símbolos clave usados para designarlos tipos de plantas en las siguientes tablas:
XERÓFITAS Y SUCULENTAS
LIANAS
ENREDADERAS Y TREPADORAS
PASTOS Y JUNCIAS
HIERBAS
LILIÁCEAS
HONGOS
ORQUÍDEAS
ARBUSTOS
ÁRBOLES
PLANTAS ACUÁTICAS
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
Acacia
Acacia maidenii
F. von Muell.;
A. phlebophylla
F. von Muell.;
A. simplicifolia
Druce
El
es
California.
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
A. maidenii
A. simplicifolia
o de las hojas de
A. phlebophylla
Peganum harmala
y se ingieren.
corteza de
A. maidenii
las hojas de
A. phlebophylla
A. simplicifolia
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
35
Agara
Galbulimima belgraveana
(F. v
Muell.) Sprague
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Intoxicación alucinógena
Homalomena
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
73
Alpiste arundináceo
Phalaris arundinacea
L.
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
En el curso de las investigaciones realizadas
sobre los análogos de ayahuasca se descubrió una especie de alpiste rica en DMT y apropiada
para el empleo
con
Peganum harmala
, tiene efectos visionarios, por lo que puede beberse como sucedáneo de ayahuasca
tóxica
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
Amanita Matamosca
(véanse también
Amanita muscaria
muscaria bien podría ser el misterioso soma, narcótico divino de la India antigua, consumido
por los
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
y ceremonias curativas
Vaccinium oliginorum
o de
Epilobium angustifolium
. En Siberia en
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
Ayahuasca Caapi
Yajé
(véanse también
las pp 124-139)
Banisteriopsis caapi
B. inebrians
Morton;
B. rusbyana
(Ndz.) Morton
Diplopterys cabrerana
(Cuatr.)
B Gates]
Amazonia por tribus aisladas de los Andes colombianos y ecuatorianos de la vertiente del
Pacífico.
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
hace posible comunicarse con los antepasados y que bajo su influencia el alma del hombre
puede abandonar el cuerpo y vagar libremente
B. rusbyana
Diplopterys cabrerana
) y de
Psychotria viridis
La corteza también puede masticarse Estudios recientes indican que estas plantas del
Cuando esta bebida amarga y nauseabunda se ingiere, los efectos varían de la embriaguez
agradable sin consecuencias posteriores a secuelas de
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
43
Bado negro
Piule
Tlililtzin
(véanse también
laspp. 170-175)
Ipomoea violacea
L.
conocida por los aztecas como “tlililtzin”, fue utilizada de igual forma que el ololiuqui; los
chinantecos y
negro"
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
En el sur de México esta enredadera es considerada uno de los alucinógenos más importantes
para la adivinación y en los rituales mágico-religiosos y curativos
Turbina corymbosa
ololiuqui).
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
24
Bakana
Hikuli
Wichuri
Coryphantha compacta
(Engelm.)
C. spp
C. compacta
(wichuri, también conocida como “bakana” o “bakanawa”) es una especie de peyote o hikuli
("véase peyote
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Fines medicinales Considerada por los chamanes como poderosa medicina, es muy temida y
apreciada por los indígenas
eficaz)
aislado de
Coryphantha
: se supone que este género será objeto de futuros estudios más detallados
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
84
Bakana
Scirpus
sp
Una especie de
Scirpus
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Scirpus
Scirpus
se recolectan
Se ha informado de alcaloides en
Scirpus
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
40
Beleño
(véanse también
Hyoscyamus niger
L.;
H. albus
L.
En la Grecia y Roma antiguas informes sobre “bebidas mágicas” indican que el beleño sirvió a
menudo
como ingrediente
41
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
La hierba seca se fuma o se usa como incienso, las semillas se emplean principalmente
como sustancia de incienso La hierba se emplea en lugar del lúpulo como aditivo de cerveza.
La dosificación individual varía mucho.
son los alcaloides de tropano, sobre todo la hiosciamina y la escopolamina; esta última es la
causante
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
Belladona
Atropa belladonna
L.
Europa y Cercano Oriente
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
sabbath
Hoy la
A. belladonna
de drogas medicinales
psicoactivos
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
93
Caapi-pinima
Caapi
(véase ayahuasca)
Tetrapteris methystica
R. E. Schult.;
T. mucronata
Cav.
El caapi-pinima es consumido por los nómadas makú del río Tikié en el noroeste amazónico de
Brasil
Banisteriopsis
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Intoxicación alucinógena.
De la corteza de
T. methystica
se prepara una
bebida con agua fría. La infusión es amarillenta, a diferencia del color café-amarillento del
Banisteriopsis
de
T. methystica
que
Banisteriopsis
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
74
Carrizo
Carrizo común
Cañaveral
Phragmites australis
(Cav.)
Trinius ex Steudel
recientemente
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
ayahuasca.
Peganum harmala
por lo menos 15
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
62
Cawe
Wichowaka
Pachycereus pecten-aboriginum
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
este cacto
P. pectenaboriginum
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
61
Cebolleta
Oncidium cebolleta
(Jacq.) Sw.
Se sospecha que los tarahumaras de México consumen esta orquídea como alucinógeno.
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
del peyote
Se ha informado de un alcaloide de
O. cebolleta
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
34
Colorines
Chilicote
Erythrina americana
Mill.,
E. coralloides
E. flabelliformis
Kearney
Con frecuencia, en México los frijoles de varias especies se venden junto con los de
Sophora secundifiora
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
similares de
Sophora secundiflora
Algunas especies de
Erythrina
contienen alcaloides
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
63
“Copelandia”
Yambur
Panaeolus cyanescens
Singer
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
En
C. cyanescens
psilocina y 0,6% de psilocibina, que son los contenidos más elevados y jamás vistos en hongos
alucinógenos
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
58
Cowhage
Mucuna pruriens
(L.) DC
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Posiblemente algunos pueblos indios utilizaron las propiedades psicoactivas de esta planta En
la India
Mucuna
Aunque
Mucuna
activa alucinógena
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
80
Chacruna
Cahua
Psychotria viridis
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Banisteriopsis caapi
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
13
Chiricaspi
Chiric-sanango
Brunfelsia chiricaspi
Plowman;
B. grandiflora
D. Don;
B. grandiflora
D. Don ssp.
schultesii
Plowman
Brunfelsia
es conocida como “borrachero” por los indígenas colombianos y como chiricaspi (árbol frío)
Ecuador y Perú).
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Brunfelsia
Brunfelsia
de Ecuador añaden
Brunfelsia
Banisteriopsis
(véase
Se ha encontrado escopoletina en la
Brunfelsia
(árbol frío).
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
48
Dacha
Daggha
Wild dagga
Leonotis leonurus
(L.) R. Br.
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
de la
Cannabis
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
19
Dama de noche
Palqui
Cestrum laevigatum
Schlecht.;
Cestrum parqui
L’Herit
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
como incienso
mariguana
Los frutos inmaduros, las hojas y las flores contienen saponinas, las cuales no se consideran
alucinógenas
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
28
Datura
Dutra
(véanse también
Datura metel
L.
D. metel
se menciona como planta alucinógena en
D. ferox
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
relajarse
cigarros de
Cannabis
Véase
toloache
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
21
El nene
El ahijado
El macho
Coleus blumei
Benth.;
C. pumilus
Blanc
la
Salvia
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Coleus
se utiliza como planta adivinatoria y
Coleus
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
96
Epená
Nyakwana
Yakee
(véanse también
Virola calophylla
Warb.;
V. calophylloidea
Markgr.;
V. elongata
V. theiodora
(Spr.) Warb.
Virola
V. theiodora
localidad o la tribu; en Brasil los nombres más comunes son paricá, epená y nyakwana; en
Colombia,
yakee y yato
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
ocasiones, incluso, pueden hacerlo sin ninguna relación ritual. Los curanderos utilizan
de enfermedades.
los curanderos
Amasita
o la
corteza de
Elizabetha princeps
Otros indígenas talan el árbol, recogen la resina, la hierven para obtener una pasta, la secan
al sol y la muelen y tamizan. Pueden añadir las cenizas de varias cortezas y el polvo de
recogen
coordinar la actividad muscular, náuseas, alucinaciones visuales y, por último, sueño profundo
pero
inquieto
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
39
Ereriba
Homalomena
sp.
Homalomena
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
de
Galbulimima belgraveana
véase
agara)
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
20
Ergot
Cornezuelo
(véanse también
las pp 102-105)
Claviceps purpurea
(Fr.) Tulasne
de Eleusis de la antigua Grecia Cuando por accidente se molía el ergot junto con el centeno
para elaborar
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Europa medieval.
Fue extensivamente empleado por las parteras en casos de parto difícil durante la Edad
fuerte vasoconstrictor
Los alcaloides de la ergotina, sobre todo los derivados del ácido lisérgico, son los ingredientes
farmacológicamente activos del ergot Los alcaloides de
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
25
Esakuna
Cymbopogon densiflorus
Stapf.
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
profetices
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
72
Fang-k’uei
Peucedanum japonicum
Thunb.
China
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Medicina tradicional
en
P. japonicum
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
37
Flor de paja
Helichrysum foetidum
(L.) Moench;
H. stenopterum
DC.
Zululandia, Sudáfrica
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Estas hierbas son utilizadas por los curanderos “para que produzcan trances” al inhalarlas
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
11
Floripondio
Borrachero
Brugmansia arborea
(L.) Lagerh.;
B. aurea
Lagerh.;
B. x insignis
B. sanguinea
B. suaveolens
B. versicolor
Lagerht.;
B. vulcanicola
(A. S. Barclay) R. E.
Schult.
La
Brugmansia
la llaman “huacacachu”.
12
Huacacachu
Huanto
Maicoa
Toa
Tonga
(véanse también
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Brugmansia
mapuches, como remedio para los niños tercos Los chibchas daban chicha fermentada a
semillas molidas mezcladas con bebidas fermentadas o como una infusión hecha de las
hojas
Brugmansia
alcaloides tienen una composición similar. Este peligroso alucinógeno a menudo causa
intoxicaciones
que lo ha consumido antes de que entre en profundo sopor, durante el cual experimenta
visiones
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
88
Frijol de mescal
Frijol coral
Colorines
Frijoles
Frijol rojo
Sophora secundiflora
(Ort.)
Lag. ex DC
cuenca del río Bravo desde hace 9 000 años cuando menos.
1820.
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Lophophora
de
S. secundiflora
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
45
Galanga
Maraba
Kaempferia galanga
L.
Existen algunos informes de que esta planta se utiliza como alucinógeno en Nueva Guinea.
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
hojas
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
26
Genista
Cytisus canariensis
(L.) O. Kuntze
La genista, originaria de las Islas Canarias, fue incorporada a las sociedades aborígenes
americanas
Parece ser que la genista ha adquirido una importante función entre los yaquis de México.
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
de la magia
En
Cytisus
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
52
Gi’-i-Wa
Gi’-i-Sa-Wa
Lycoperdon marginatum
Vitt.;
L. mixtecorum
Heim
Lycoperdon
Lycoperdon
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Los hongos se ingieren para provocar alucinaciones auditivas. Se dice que al ingerirlos los
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
82
Hierba de la pastora
Hierba de la virgen
Pipiltzintzintli
Salvia divinorum
S. divinorum
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
S. divinorum
es cultivada y usada por los mazatecos en rituales adivinatorios por sus propiedades
alucinógenas. Parece ser que la utilizan cuando el teonanácatl o las semillas de ololiuqui
escasean
Las hojas frescas se mastican o se muelen en el metate, luego se diluyen en agua y se cuelan
para obtener una bebida
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
33
Hikuli mulato
Hikuli rosapara
Epithelantha micromeris
(Engelm.;
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
o secas
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
Hikuli sunamé
Chautle
Peyote cimarrón
Tsuwiri
Ariocarpus fissuratus
Schumann;
A. retusus
Scheidw.
A. fissuratus
Lophophora
): los
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Los tarahumaras emplean el cacto con fines mágicos y creen que impide los robos, ya que este
Ariocarpus
es malo y
agua.
de este cacto.
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
90
Iboga
(véanse a también
Tabernanthe iboga
Baill.
T. iboga
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
T. iboga
es empleado con fines mágico-religiosos, sobre todo en el culto bwiti. Sirve para comunicarse
con los antepasados y el mundo
T. iboga
T. iboga
alucinógenos
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
56
Jurema
Ajuca
Mimosa hostilis
(Mart.) Benth.;
M. verrucosa
Benth.;
Mimosa tenuiflora
(Willd.) Poir.
Apreciada en el este de Brasil en el estado de Pernambuco, donde varias tribus, casi extintas,
utilizan
la planta en ceremonias.
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
M. hostilis
La raíz de
M. hostilis
jurema"
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
83
Kanna
Mesembryanthemum expansum
L.;
M. tortuosum
L.,
Sceletium tortuosum
(L) N. E. Br.
Hace más de dos siglos los exploradores holandeses informaron que los hotentotes de
Sudáfrica utilizaban la raíz de una planta conocida como “channa”
o "kanna
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
En las regiones remotas de Sudáfrica las raíces y las hojas aún se usan. Parece ser que
embriagante
El nombre
kanna
de
Sceletium
Mesembryanthemum
, las cuales tienen alcaloides (mesembrina y mesembrenina) sedantes cuyos efectos producen
letargo; kanna también produce una fuerte intoxicación
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
87
Kieli/kieri
Huéipatl
Tecomaxóchitl
Solandra brevicalyx
Standl.;
S. guerrerensis
Martínez
Solandra
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
en la hechicería.
S. guerrerensis
se utiliza
Guerrero
embriagante.
El género
Solandra
, estrechamente relacionado
con
Datura
alucinógenos.
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
92
Koribo
Tanaecium nocturnum
(Barb.-Rodr.)
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Según descripciones hechas por botánicos recolectores acerca del perfume de la planta, es de
suponer que produce ácido cianhídrico.
De
T. nocturnum
taninos.
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
57
Kratom
Biak-Biak
Mitragyna speciosa
Korthals
del opio.
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Las hojas se mastican frescas, se fuman secas o se beben como infusión o extracto. Las
altamente psicoactivas
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
66
Kwashi
Pancratium trianthum
Herbert
Dobe, Botswana
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
como alucinógeno y sirve como remedio tradicional; se supone que tiene un significado
religioso en África occidental
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
47
Latué
Latua pubiflora
(Griseb.) Baill.
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Las hojas y los frutos contienen 0,15% de hiosciamina y 0,08% de escopolamina, causantes de
la actividad alucinógena
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
60
Ninfa
Quetzalaxochiácatl
Nymphaea ampla
(Salisb.) DC.;
N. caerulea
Sav.
Los lirios acuáticos ocuparon un prominente lugar en la mitología y en el arte de las culturas
minoica y
N. ampla
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Nymphaea
N. ampla
alucinógenos"
Las flores de
Nymphaea ampla
se fuman, y el
Los alcaloides apomorfina, nuciferina y nornuciferina han sido aislados de los rizomas de
N. ampla
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
Lirio dulce
Lirio de raíz
Calomel dulce
Acorus calamus
L.
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
El rizoma se mastica
En grandes dosis puede producir alucinaciones visuales y otros efectos semejantes a los del
LSD
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
86
Malva colorada
Chichipe
Axocatzin
S. rhombifolia L.
Se dice que
Sida acuta
S. rhombifolia
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
la mariguana.
Se fuma
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
54
Mandrágora
(véanse también
Mandragora officinarum
L.
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
la raíz de la tierra porque se creía que los chillidos de la planta al ser desenterrada podían
Los elementos psicoactivos se deben a los alcaloides de tropano, con hiosciamina como
ingrediente
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
29
Manzano espinoso
Estramonio
Maleza de Jimson
(véanse también
las pp 106-111
Datura stramonium
L.
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
de hechicería
Es posible que las raíces del manzano espinoso se utilicen para la bebida alucinógena
wysoccan
Véase
toloache
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
17
Mariguana
Bhang
Charas
Dagga
Ganja
Hachís
Cáñamo
Kif
Ta ma
(véanse también
Cannabis sativa
L.;
C. indica
Lam.
En la India el consumo de
Cannabis
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Cannabis
tradicional y como sustancia psicoactiva. El cáñamo era fuente de fibras, fruto comestible,
aceite
consumo de
Cannabis
se ha extendido a casi
Cannabis
varían.
hojas y las puntas de las flores secas y machacadas se mezclan a menudo con tabaco u
otras hierbas para elaborar cigarrillos.
En los
países islámicos del norte de África y del oeste de Asia millones de personas también la
fuman, muchas veces con narguiles, o comen
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
49
Marijuanillo
Leonorus sibiricus
L.
sucedáneo de la mariguana
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Cannabis
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
44
Mashi-hiri
Justicia pectoralis
Jacq. var.
stenophylla
Leonard
Los waikás y otros nativos del alto Orinoco y de las partes vecinas del noroeste brasileño
cultivan la
Justicia
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Justicia
Virola
véase
triptaminas.
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
14
Matwú
Cacalia cordifolia
L. fil.
México
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
esterilidad.
No hay referencias acerca de las propiedades alucinógenas de la planta; se dice que tiene un
solo alcaloide
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
46
Lagochilus inebrians
Bunge
Turkestán preparan un té de
L. inebrians
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Intoxicación alucinógena
la fragancia.
Se sabe que la planta contiene un compuesto cristalino llamado “lagochilina”, diterpeno que
es similar
al de la droga
Herba grindelia
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
10
Nonda
Boletus kumeus
Heim; B.
manicus
Heim;
B. nigroviolaceus
Heim;
B. reayi
Heim
Nueva Guinea
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Boletus
de la locura".
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
59
Nuez moscada
Macis
Myristica fragrans
Houtt.
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Los ingredientes del aceite de nuez moscada, sumamente tóxicos y peligrosos en elevadas
dosis,
que provoca delirio junto con alucinaciones, acompañados de agudo dolor de cabeza, vértigo
y náuseas.
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
95
Ololiuqui
Badoh
(véanse también
Turbina corymbosa
(L.) Raf.;
Rivea corymbosa
Rivea corymbosa
México.
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Hoy las pequeñas semillas redondas son utilizadas en la adivinación y la hechicería por los
por la persona que va a ser tratada, son molidas por una mujer virgen en un metate; se
apartado
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
42
Paguando
Borrachero
Totubjansush
Iochroma fuchsioides
Miers.
Andes colombianos
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
difíciles
igual cantidad de hojas, en general un puñado. Cuando la infusión que resulta se enfría,
horas
alucinógenos.
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
51
Peyote
Hikuli
Botón de mescal
(véanse también
Lophophora diffusa
(Croizat) Bravo;
L. williamsii
(Lem.) Coult.
Hoy la
Lophophora
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
69
Peyotillo
Pelecyphora aselliformis
Ehrenb
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Lophophora williamsii
).
de alcaloides.
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
67
Pino torcido
Pandanus
sp
Nueva Guinea
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Pandanus
una especie de
Pandanus
de nueces supuestamente provoca “conducta irracional”, conocida entre los aborígenes como
"locura
de Karuka"
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
32
Pitailito
Hikuli
Echinocereus salmdyckianus
Scheer;
E. triglochidiatus
Engelm.
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
En el análisis químico de
E. triglochidiatus
se ha
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
31
Pituri
Poison bush
Duboisia hopwoodii
F. von Muell.
Las hojas de la pituri se han empleado ritual, hedonista y medicinalmente en Australia desde
hace
40.000 años
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
estimulante que fomenta la participación social, como droga mágica de los chamanes y
los aborígenes australianos La pituri se mastica como narcótico, como estimulante y para
provocar “sueños” (
dreamings
Las hojas fermentadas se mastican, como tabaco, con cenizas vegetales alcalinas, otras
sustancias.
Las hojas contienen diferentes alcaloides psicoactivos, como piturina, nicotina, nornicotina,
anabasina
sino también escopolamina. Los efectos de las hojas masticadas pueden ser narcóticos,
estimulantes
y alucinógenos.
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
81
Piule
Rhynchosia longeracemosa
Mart. &
Gal.;
R. phaseoloides
R. pyramidalis
(Lam.) Urb.
Rhynchosia
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Los indígenas de Oaxaca nombran las semillas con el mismo nombre con que aluden a
dondiego de día (
Turbina corymbosa
Rhynchosia
farmacológicos con
R. phaseoloides
produjeron un
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
55
Maquira sclerophylla
(Ducke)
C. C Berg
Maquira
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
ancianos
M. sclerophylla
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
Rosa hawaiana
Hawaiian Baby
Woodrose
Argyreia nervosa
Desde tiempos muy antiguos en la India la rosa hawaiana ha sido empleada como remedio en
la medicina ayurveda
No se ha comprobado ningún uso
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
mediana intensidad
de ácido lisérgico
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
68
Ruda siria
Peganum harmala
L.
Hoy
P. harmala
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
harmala
deben a los alcaloides tipo β-carbolina, como harmina, harmalina, tetrahidroamina y bases
emparentadas, que se hallan en por lo menos ocho familias de
plantas superiores.
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
18
Saguaro
Camegia gigantea
(Engelm.)
Aunque
parece ser que no hay informes etnológicos del saguaro como alucinógeno, la planta es un
remedio
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
contra el reumatismo
El fruto de
Carnegia
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
94
San Pedro
Aguacolla
Gigantón
(véanse también
Echinopsis pachanoi
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Intoxicación alucinógena.
La ingestión de
T. pachanoi
hierven en agua durante varias horas. A veces se agregan otras plantas, como
, etcétera.
La
T. pachanoi
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
75
Shang-la
Phytolacca acinosa
Roxb.
China
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Shang-la es una planta medicinal muy conocida en China. Presuntamente fue utilizada por
alucinógenos
Las flores y raíces forman parte de la medicina china: las flores son únicamente para uso
apoplejía.
P. acinosa
tiene una elevada concentración de saponinas. La toxicidad y los efectos alucinógenos del
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
71
Shanin
Petunia violacea
Lindl.
Petunia
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
vuelo
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
23
Shanshi
Coriaria thymifolia
H. B. K. ex Willd.
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
El fruto se come
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
36
Sinicuichi
Heimia salicifolia
(H. B. K.)
Heimia
H. salicifolia
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Los nativos mexicanos afirman que el sinicuichi posee virtudes sobrenaturales; sin embargo,
la planta no parece que sea consumida ritual o ceremonialmente.
ayuda a recordar con claridad acontecimientos de hace mucho tiempo e, incluso, sucesos
prenatales
H. salicifolia
se diluyen y muelen en
bebida embriagante
Alcaloides del tipo de la quinolzidina han sido aislados de esta planta, entre ellos está la
criogenina
(vertina), a la cual se podría atribuir el efecto psicótropo. La bebida causa vértigo, una
placentera somnolencia y la sensación de que el mundo circundante se está oscureciendo y
encogiendo. A veces
de lejos
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
89
Tabernaemontana
Tabernaemontana coffeoides
Bojer
ex DC.;
T. crassa
Benth.;
T. dichotoma
Roxb.;
T. pandacaqui
Poir,
Ervatamia
pandacaqui
(Poir.) Pichon
Tabemaemontanus
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
En África occidental
Tabernaemontana crassa
T. dichotoma
Las semillas de
T. dichotoma
se usan como
ibogaína (por ejemplo, voacangina), que pueden tener poderosos efectos visionarios o
alucinógenos.
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
70
Taglli
Hierba loca
Pernettya furens
(Hook. ex DC.)
Klotzch,
P. parvifolia
Benth
En Chile
P. furens
P. parvifolia
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Pernettya
en Sudamérica.
El fruto se come
P. furens
P. parvifolia
. Los
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
30
Taique
Borrachero
Latuy
Desfontainia spinosa
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Los curanderos de la tribu kamsá beben un té
unté.
D. spinosa
. La droga provoca visiones, y algunos curanderos aseguran que “se vuelven locos”
temporalmente bajo su influencia.
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
38
Takini
Helicostylis pedunculata
Benoist;
H. tomentosa
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
de la planta
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
22
Teonanácatl
Panaeolus sphinctrinus
(Fr.) Quélet;
Psilocybe acutissima
Heim;
P. aztecorum
Heim,
P. caerulescens
Murr;
P. caerulescens
Murr. var
albida
Heim;
P. caerulescens
Murr. var
mazatecorum
Heim;
P. caerulescens
Murr. var
nigripes
Heim;
P. caerulescens
Murr var.
ombrophila
Heim;
P. mexicana
Heim;
P. mixaeensis
Heim;
P. semperviva
P. wassonii
Heim;
P. yungensis
Singer;
P. zapotecorum
Heim;
Psilocybe cubensis
Earle
Panaeolus sphinctrinus
Psilocybe cubensis
63
65
She-to
76
To-shka
79
Hongo milagroso
(véanse también
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Ingestión sacramental y mitológica; hoy se utiliza en la adivinación y en ceremonias curativas.
Los contactos con el cristianismo y con
influencia en la profunda veneración que caracteriza el ritual de los hongos. Se cree que
algunas especies de
Psilocybe
son también
P. mexicana
hongo sagrado más típico Lo común es comer de dos a 30 hongos (según el tipo disponible) en
una ceremonia de hongos, que pueden ser comidos frescos (machacados) o bebidos
(preparados en infusión).
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
27
Toloache
Toloatzin
(véanse también
Datura innoxia
ex Tromms;
D. kymatocarpa
A. S.
Barclay,
D pruinosa
Greenm.;
D. quercifolia
H. B. K.;
D. reburra
A. S. Barclay,
D. stramonium
L.;
D. wrightii
Regel
D. meteloides, D. innoxia
Estados Unidos
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Datura innoxia
y alucinógeno sagrado.
D. innoxia
a una
Datura
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
50
Tupa
Lobelia tupa
L. tupa
sus propiedades embriagantes. Otros grupos indígenas andinos la consumen como vomitivo y
laxante.
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
tradicional.
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
97
Voacanga
Voacanga africana
Stapf.;
V. bracteata
Stapf.
V. dregei
E. Mey;
V. grandiflora
(Miq.) Rolfe
En África se han empleado desde tiempos antiguos muchas especies de
Voacanga
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
varias especies de
Voacanga
para provocarse
visiones
de
Voacanga
se ingieren
Muchas especies de
Voacanga
a la ibogaína
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
53
Wichuriki
Hikuli rosapara
Hikuri
Mammillaria craigii
Lindsay;
M. grahamii
Engelm.;
M. senilis
(Lodd.) Weber
Varias especies de
Mammillaria
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Consumido para provocar alucinaciones visuales.
M. grahamii
en ceremonias especiales
M. craigii
de la planta
M. heyderii
, pariente cercano de
M. craigii
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
91
Yauhtli
Tagetes lucida
Cav
como
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
En ocasiones
T. lucida
se fuma sola
Nicotiana rustica
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
Yopo
Cohoba
Huilca (vilca)
Anadenanthera colubrina
(Vell.) Brenan;
A. colubrina
cebil
(Griseb.)
Altschul;
A. peregrina
(L.) Speg.;
A. peregrina
falcata
(Benfh.) Altschul
A. peregrina
es utilizada hoy por tribus de la cuenca del Orinoco, donde la planta se conoce como “yopo”;
fue mencionada por primera vez en 1946. Ya no se consume en las Indias Occidentales. Se
cree que los indígenas de Argentina y del sur de Perú consumieron la
A. colubrina
Cebil
(véanse también
las pp 116-119
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
una pasta, que a su vez se tuesta para secarla. Después de molerla para obtener un polvo
caracol
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
15
Yün-shih
Caesalpinia sepiaria
Roxb.;
C. decapetala
(Roth) Alston
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Si las flores son consumidas durante un periodo prolongado, se dice que provocan una
N.º DE
REF.
NOMBRE COMÚN
TIPO
DE
PLANTA
NOMBRE
CIENTÍFICO
CONSUMO:
HISTORIA
Y ETNOGRAFÍA
16
Zacatechichi
Thle-pelakano
Zacate amargo
Calea zacatechichi
Schlecht.
CONSUMO
SIGNIFICADO CULTURAL
Y PROPÓSITO
PREPARACIÓN
E INGESTIÓN
COMPOSICIÓN
QUÍMICA
Y EFECTOS
Amanita muscaria , uno de los alucinógenos más antiguos, se emplea en ambos hemisferios, y
para la bioquímica ha resultado de particular interés porque su principio activo se excreta de
una manera atípica, sin metabolizar.
El uso del peyote, Lophophora williamsii , un cacto alucinógeno también muy antiguo, se ha
propagado desde México, su lugar de origen, hasta los Estados Unidos (Texas), donde
actualmente es la base de una nueva religión indígena.
El uso religioso de los hongos en México y Guatemala es muy antiguo; entre los aztecas era,
en tiempos de la Conquista, un elemento esencial de su vida cultural. Los constituyentes
psicoactivos de los hongos, conocidos por los nativos como teonanácatl, son estructuras
novedosas que no se conocían en otras plantas.
También muy importantes, e igualmente antiguas, son las semillas de la maravilla (ololiuqui),
cuyo uso ha persistido hasta la fecha en el sur de México. Las sustancias psicoactivas de esta
planta son de gran interés desde el punto de vista químico y taxonómico: se encuentran sólo
en un grupo de hongos que no tienen parentesco entre sí y que pudo haber sido muy
importante como alucinógeno en Grecia antigua; entre ellos se encuentra el cornezuelo.
La imagen de esta mandrágora es un grabado del conocido artista brasileño Matthäus Merian,
a principios del siglo XVIII.
Hay tres polvos de rapé que son importantes en ciertas culturas de América del Sur. Uno,
utilizado en la Amazonia occidental, se prepara a partir de una resina que produce la corteza
de varias especies de Virola . Los otros polvos se preparan de las semillas de una especie de
Anadenanthera y se utilizan en el Orinoco, la Amazonia y Argentina.
AMANITA
Amanita
3AMANITA
Amanita[*]
El soma, ese narcótico divino de la antigua India, conquistó un lugar privilegiado en las
ceremonias mágico-religiosas de los arios que, hace 3.500 años, bajaron del norte hacia el
valle del Indo, donde propagaron su culto. Los invasores adoraban al sagrado intoxicante y
bebían extractos de amanita en sus rituales. Mientras que la mayor parte de las plantas
alucinógenas fueron consideradas como simples mediadores con lo divino, el soma se
reconoció como un dios por sí mismo. Una antigua tradición hindú, recogida en el Rig-Veda (el
libro más antiguo de los Vedas), afirma que “Parjanya, el dios del trueno, fue el padre del
soma” (Indra).
“Entra al corazón de Indra, receptáculo de soma, como ríos que entran al océano, tú que
complaces a Mitra, Varuna, Vayu, ¡oh fundamento del cielo!”. “Padre de los dioses, progenitor
de la fuerza vital, fundamento del cielo, fundación de la tierra”.
De los más de mil himnos sagrados que componen el Rig-Veda , 120 están dedicados
exclusivamente al soma. Pero el culto fue reprimido, y la planta, originalmente tan sagrada,
cayó en el olvido; otras plantas sin o con pocas sustancias psicoactivas, tomaron su lugar. No
obstante, la identidad del soma permaneció como uno de los enigmas de la etnobotánica por
más de 2.000 años. Sólo en 1968 estudios interdisciplinarios mostraron con pruebas
contundentes que el narcótico sagrado de los antiguos hindúes era un hongo: Amanita
muscaria . La Amanita muscaria es tal vez el más antiguo de los alucinógenos y
probablemente también el más utilizado.
Los chamanes de Siberia usan en sus ceremonias vestuarios simbólicos muy vistosos y
tambores adornados. Las figuras aquí representadas son chamanes de los distritos Bratsk y
Kamchatka (de izquierda a derecha ).
El uso peculiar de la Amanita muscaria como alucinógeno esta documentado desde 1730. Fue
entonces cuando un oficial militar sueco, quien estuvo 12 años en Siberia como prisionero de
guerra, informó que en algunas tribus de la región los chamanes empleaban la amanita como
un intoxicante. Este uso persistió entre algunos grupos ugrofineses desperdigados en Siberia.
Algunas tradiciones sugieren que otros grupos en esta vasta región boreal también ingirieron
el hongo.
Una leyenda koryak habla de un héroe, Gran Cuervo, que capturó una ballena y luego fue
incapaz de regresar un animal tan pesado al mar. El dios Vahiyinin (Existencia) le dijo que
comiera espíritus de wapaq para conseguir la fuerza que necesitaba. Vahiyinin escupió sobre
la tierra y brotaron pequeñas plantas blancas: los espíritus de wapaq .
Una vez que comió wapaq , Gran Cuervo se volvió sumamente fuerte, y suplicó: “¡Oh, wapaq !,
crece por siempre en la tierra”. Después de lo cual ordenó a su gente aprender lo que wapaq
podía enseñarles. Wapaq es la amanita , el regalo de Vahiyinin.
Las tribus de Siberia que comían estos hongos no conocían otros intoxicantes hasta que los
rusos introdujeron el alcohol. Secaban los hongos al sol y se los comían, solos o en un extracto
con agua, con leche de reno o con el jugo de varias plantas dulces. Cuando el hongo se comía
en estado sólido, se humedecía primero en la boca, o bien, una mujer no dejaba de ensalivarlo
hasta formar una bolita húmeda, como una píldora, que el hombre se comía. El uso ceremonial
de la amanita desarrolló la práctica ritual de beber la orina, ya que estas tribus aprendieron
que los principios psicoactivos del hongo pasan sin ser metabolizados por el cuerpo o en
forma de metabolitos todavía activos, lo cual es poco usual con relación con los compuestos
alucinógenos de las plantas. Uno de los primeros informes refiere que los koryak “vierten
agua sobre algunos hongos y los hierven. Luego beben este licor y se intoxican; los más
pobres que no tienen los medios para acopiar los hongos, se apostaban alrededor de las
tiendas de los ricos buscando la oportunidad en que los invitados salían para orinar, y
sosteniendo un recipiente de madera recogían la orina. Después la bebían, y como conservaba
parte de las virtudes de los hongos, lograban intoxicarse también”.
Definitivamente el Rig-Veda hace referencia a este ritual del soma, en que se bebía la orina:
“Los hombres hinchados orinan el soma que fluye. Los señores, con las vejigas hinchadas,
orinan el soma con rápidos movimientos”. Los sacerdotes que personificaban a Indra y Vayu,
habiendo bebido soma en la leche, orinaban soma. En los poemas védicos, orina no es un
término ofensivo sino una metáfora de carácter noble para describir la lluvia: la bendición de
la lluvia se compara a un torrente de orina y las nubes fertilizan la tierra con su orina.
La amanita (Amanita muscaria ) crece en todo el mundo y se asocia en casi todas partes con el
mundo de las hadas, con otras realidades y prácticas chamanísticas.
La química de la amanita
Hace un siglo se pensaba que el principio activo de la Amanita muscaria era la muscarina, que
fue aislada por Schmiedeberg y Koppe. Sin embargo, se ha demostrado que esto no era cierto.
Recientemente Eugsteren Suiza y Takemoto en Japón aislaron los compuestos que causan los
efectos psicótropos: el ácido iboténico y el alcaloide muscimole. El hongo se come
normalmente seco. En el proceso de secado ocurre una transformación química que conviene
el ácido iboténico en muscimole, que es el constituyente más activo.
Cuando la intoxicación con amanita es fuerte, los sentidos se trastornan, los objetos
circundantes aparecen como si fueran muy grandes o muy pequeños, y hay alucinaciones
acompañadas de movimientos espontáneos y convulsiones. “Hasta donde pude darme cuenta,
los ataques de gran animación se alternan con momentos de profundas depresiones. Las
personas intoxicadas con amanita se sientan calmadamente, se mecen de lado a lado e,
incluso, toman parte en conversaciones con su familia. De pronto, sus ojos se dilatan,
comienzan a gesticular convulsivamente, a sostener conversaciones con personas que
supuestamente ven, cantan y bailan. Luego viene otro intervalo de descanso”.
A pesar de que a menudo se tiene temor a la amanita por considerarla equivocadamente un
hongo venenoso, elaborarlo como dulces de la buena suerte es una costumbre muy difundida.
Durante las fiestas de año nuevo se encienden petardos en forma de amanita para asegurarse
de que el año en cierne traiga felicidad y prosperidad.
Esta ilustración de un libro infantil alemán (Mecki y los siete enanos ) muestra lo que sucede
cuando se fuma la amanita : aparecen los espíritus de los hongos.
Es posible que la amanita haya sido idéntica a la superdroga védica soma. Hoy el belcko
(Ephedra gerardiana ) se conoce en Nepal como somalata (planta del soma). Ephedra no es
alucinógeno ni psicodélico, pero es muy estimulante.
Los primeros pobladores de América vinieron de Asia, cruzando lentamente la región del
estrecho de Bering. Los antropólogos han encontrado muchos rasgos culturales en América
relacionados con las culturas asiáticas. Descubrimientos recientes han revelado vestigios de
importancia mágico-religiosa que la amanita ha conservado en las culturas norteamericanas.
Hay datos indiscutibles acerca del uso de la amanita como alucinógeno entre los dogrib
athabascan, que viven en las montañas Mackenzie al noroeste de Canadá. Estos grupos
indígenas utilizan la Amanita muscaria como un sacramento en sus prácticas chamánicas. Un
joven neófito informó que el chamán lo había “arrebatado” (sea eso lo que fuere): “Yo no tenía
voluntad, ni poder sobre mí mismo. No comía, no dormía, no pensaba […] ya no estaba yo en
mi cuerpo”. Después de una sesión posterior, escribió: “Purificado y maduro para la visión, me
levanto, una rebosante bola de semillas en el espacio […] he cantado la melodía que hace
añicos las estructuras. Y la melodía que deshace el caos, y he sangrado […] he estado con los
muertos y he asaltado el laberinto”.
Recientemente se ha descubierto que los indígenas ojibwa que habitan en las orillas del Lago
Superior (Michigan) utilizan la Amanita muscaria en sus rituales: el hongo desempeña el papel
de un alucinógeno sagrado en una ceremonia tradicional celebrada cada año; el hongo se
llama oshtimisk wajashkwedo (hongo de cabeza roja).
El Tengu con su rostro rojo y su nariz larga es considerado en Japón el espíritu de la amanita .
La persona que prueba el hongo llamado Beni-Tengu-Dake (hongo rojo de Tengu), en Japón,
puede encontrarse con el duende en persona.
El mito del soma védico continúa vigente hasta nuestros días: aquí como nombre de un bar en
un hotel de lujo de Delhi.
Las hierbas para embrujar
ATROPA
Belladona
40
HYOSCYAMUS
Beleño
41
54
MANDRÁGORA
Mandrágora
Estas tres plantas solanáceas contienen una concentración relativamente alta de alcaloides de
tropano, básicamente atropina, hiosciamina y escopolamina; hay otras bases de las cuales sólo
se hallan trazas. Aparentemente es la escopolamina, y no la atropina ni la hiosciamina, la que
produce los efectos alucinógenos. La intoxicación es seguida de una narcosis en la que se
presentan alucinaciones durante la transición de la conciencia al sueño. La atropina ha
servido como modelo a los químicos para sintetizar muchos compuestos alucinógenos. Sus
efectos (y los efectos de la escopolamina) difieren de aquellos que exhiben los alucinógenos
naturales usuales; son extremadamente tóxicas y quienes las utilizan no recuerdan nada de lo
experimentado durante la intoxicación, pierden todo sentido de la realidad y caen en un
profundo sueño.
La flor amarilla de la muy rara variedad Atropa belladonna var. lutea . La belladona es
apreciada en la magia y en la hechicería como una planta sumamente eficaz.Las flores
acampanadas de la belladona (Atropa belladonna ) evidencian claramente que pertenece a las
solanáceas.
El beleño (Hyoscyamus ) era conocido y temido en los primeros periodos clásicos; pronto se
descubrió que había tres especies de esta planta, siendo la negra la más potente, capaz de
causar demencia. Los antiguos egipcios dejaron por escrito su conocimiento acerca del beleño
en el Papiro de Ebers, que data de unos 1.500 años a. C. Homero describió algunas bebidas
mágicas cuyos efectos parecen indicar que el beleño era su principal ingrediente. En la
antigua Grecia servía como veneno, para aparentar locura y para adquirir facultades
proféticas. Se ha sugerido que las sacerdotisas del oráculo de Delfos hacían sus profecías
intoxicadas con el humo de las semillas del beleño. En el siglo XIII el obispo Alberto el Grande
informó que el beleño era empleado por los nigromantes.
Las flores de la mandrágora (Mandragora officinarum ) pueden apreciarse sólo raras veces, ya
que desaparecen después de una breve florescencia.
Desde tiempos muy remotos se sabe que la propiedad del beleño es mitigar el dolor: ha sido
empleado para aliviar los sufrimientos de los sentenciados a la tortura y la muerte. Tiene la
ventaja de que no sólo alivia el dolor, sino que induce a un estado de completa inconsciencia.
Su empleo más conocido era como ingrediente principal en los llamados “ungüentos mágicos”.
Cuando los jóvenes iban a ingresar a uno de estos grupos dedicados a la brujería,
frecuentemente tomaban una bebida preparada con beleño, de tal forma que era fácil
persuadirlos y comprometerlos en los rituales sabáticos preparatorios para su aceptación
oficial en los círculos de la brujería.
Quienes han experimentado la intoxicación provocada por el beleño sienten una presión en la
cabeza y como si alguien les cerrara los párpados por la fuerza; la vista disminuye, la forma de
los objetos se distorsiona y se presentan alucinaciones visuales sumamente extrañas. Con
frecuencia la intoxicación se presenta acompañada de alucinaciones gustativas y olfativas. El
sueño, interrumpido por sueños confusos, termina con la embriaguez.
La flor del beleño negro (Hyoscyamus niger ) tiene un colorido característico y un diseño
incomparable. Antaño se veía en esta flor el ojo del diablo.
Las tres plantas solanáceas, beleño, belladona y mandrágora , contienen los mismos principios
activos: principalmente los alcaloides hiosciamina, atropina y escopolamina, además de
alcaloides secundarios en cantidades pequeñas. Pero las plantas difieren en la concentración
relativa de los alcaloides. Mientras que la belladona contiene, además de hiosciamina y
atropina, poca escopolamina; este alcaloide constituye el principal componente de la
mandrágora y, sobre todo, del beleño. Los alcaloides están en toda la planta, hallándose la
concentración mayor en semillas y raíces. Los efectos alucinógenos se deben principalmente a
la escopolamina. La atropina y la hiosciamina no son muy activas a ese respecto.
De acuerdo con esta ilustración del Codex Juliana , el herbario griego Dioscórides recibió la
mandrágora de manos de Heuresis, la diosa de los descubrimientos, lo cual ilustra la creencia
de que esta medicina era una planta de los dioses.
La antigua “diosa de las brujas”, Hécate, era la dueña de las hierbas mágicas psicoactivas,
sobre todo de las solanáceas. En este grabado en color de William Blake está representada
junto con sus espíritus animales chamanísticos.
Otras especies de Hyoscyamus tienen propiedades semejantes a las mencionadas y en
ocasiones son utilizadas en la misma forma. El beleño de la India y de Egipto (H. muticus ),
que crecen en los desiertos de Egipto hacia el este de Afganistán y la India, es empleado como
intoxicante cuando se fuman las hojas secas. Los beduinos, en particular, lo emplean para
emborracharse y en algunas regiones de Asia y África se fuma mezclado con Cannabis .
La belladona, Atropa belladonna , es nativa de Europa, pero crece ahora también como planta
silvestre (como planta de cultivo que ha vuelto a su estado silvestre) en los Estados Unidos y
en la India. Su nombre genérico Atropa viene de la parca griega Atropos, la inflexible,
encargada de cortar el hilo de la vida. El epíteto significa “bella dama” y hace alusión al uso
de la savia de la planta para dilatar las pupilas de los ojos de las damas italianas, que creían
que la mirada soñadora producida por este intoxicante les daba un atractivo incomparable.
Muchos de los nombres vernáculos de esta planta se refieren a sus propiedades intoxicantes,
por ejemplo: la cereza del mago, baya de los brujos, yerba del diablo o baya asesina.
En la mitología griega, las ménades de las orgías dionisiacas se arrojaban con los ojos
dilatados a los brazos de los hombres que adoraban a Dionisios (dios del vino), o bien “con
ojos de fuego” caían sobre ellos para despedazarlos y comérselos. Es posible que el vino de las
bacanales fuera adulterado con el jugo de la belladona. Sin embargo, fue en los albores de la
época moderna cuando la belladona asumió su papel más importante en la brujería y en la
magia. Era uno de los principales ingredientes de las pócimas y los ungüentos empleados por
brujos y magos. Había una mezcla muy potente que contenía belladona, beleño, mandrágora y
la grasa de un niño nacido muerto, que se frotaba sobre la piel o se insertaba en la vagina
para ser absorbida. La famosa escoba de las brujas tiene una larga historia en las tradiciones
mágicas europeas. En una investigación realizada en 1324 por sospecha de brujería se
informó que “al revisar el armario de la dama se encontró un tubo de ungüento con el cual
engrasaba un bastón; sobre éste cabalgaba a trote y galope contra viento y marea y como ella
quisiera”. Más tarde, en el siglo XV, un documento muy parecido señalaba: “Pero el vulgo
cree, y las brujas confiesan, que en ciertos días y noches untan un palo y lo montan para
llegar a un lugar determinado, o bien se untan ellas mismas bajo los brazos o en otras partes
vellosas, y a veces llevan amuletos entre el cabello”. Porta, un contemporáneo de Galileo,
escribió en 1589 que bajo los efectos de la pócima preparada con estas plantas solanáceas “el
hombre siente a veces que se convierte en un pez y, aleteando con los brazos, se echaba a
nadar en el piso; a veces parecía que saltaban del agua para volver a hundirse. Otros creían
que se habían convertido en un ganso: comen hierba y picotean la tierra con sus dientes como
un ganso; de vez en cuando cantan y aletean”. La mandrágora se tornó famosa en la magia y
en la brujería a causa de sus poderosos efectos narcóticos y por la forma tan extraña de su
raíz. Sería difícil encontrar un mejor ejemplo de la aplicación de la filosofía llamada doctrina
de las signaturas; la raíz de esta planta perenne, aunque en primera instancia no lo parezca,
tiene tantas ramificaciones y es tan retorcida que, ocasionalmente, se llega a parecer a un
cuerpo humano.
Aquí, la mandrágora antropomorfa adorna la portada de un libro sobre plantas medicinales.
Desde tiempos muy remotos, surgieron curiosas creencias acerca de la necesidad de tener un
gran cuidado en la cosecha de esta planta. Teofrasto, en el siglo III a. C., escribió que los
recolectores de plantas medicinales dibujaban círculos alrededor de la mandrágora para
luego, mirando hacia el oeste, cortar la punta de la raíz; el resto de la raíz se arrancaba
después de que los recolectores habían bailado ciertas danzas y recitado fórmulas especiales.
Dos siglos antes, el griego Pitágoras describió la forma antropomorfa de la raíz de la
mandrágora. En tiempos del Imperio romano esta magia comenzó a ser asociada
extensivamente con las propiedades psicoactivas de la planta. En el siglo I d. C., Flavio Josefo
escribió que cerca del Mar Muerto crecía una planta que resplandecía con una luz roja por la
noche y que era difícil aproximarse, pues la planta se escondía cada vez que una persona se
acercaba; sin embargo podía ser “domada” si se salpicaba con orina y sangre menstrual.
Arrancar la planta constituía un peligro para el cuerpo y el alma, pero un perro, atado a la
raíz, era empleado para extraerla, después de lo cual, según esta creencia popular, el animal
normalmente moría.
Tanto en el Viejo como en el Nuevo Mundo los anfibios (sobre todo los sapos), que
frecuentemente contienen sustancias tóxicas, han sido asociados con la brujería y la magia.
En Europa, algunos de estos animales eran agregados a veces a las infusiones preparadas por
los brujos.
Las flores aromáticas de la mandrágora (Mandragora officinarum ) se llaman también
“manzanas del amor”, pues son idénticas a las “manzanas doradas” de Afrodita.
El apogeo de la mandragora parece haber llegado a fines del siglo XVI. En esta época los
herbarios comenzaron a dudar de algunas de las leyendas asociadas con la planta. Ya en 1526
el inglés Turner había negado que todas las raíces de la mandrágora tuvieran forma humana,
y protestó contra las creencias relacionadas con su antropomorfismo. Otro herbario inglés,
Gerard, escribió en 1597: “Todos estos sueños y cuentos de viejas han de desaparecer de
vuestros libros y de vuestra memoria sabiendo que todos son falsos y de lo más engañoso,
pues tanto yo como mis sirvientes hemos desenterrado, plantado y replantado muchas”. Sin
embargo, las supersticiones que rodeaban a la mandrágora pervivieron en el folclor europeo
hasta bien entrado el siglo XIX.
En el templo de Apolo en Delfos, el “centro del mundo”, Pitia, una sibila o sacerdotisa,
pregonaba sus oráculos después de haberse intoxicado con el humo del beleño.
La raíz del ginseng (Panax ginseng ) no sólo se parece a la de la mandrágora, sino que los
poderes arcanos y mágicos atribuidos a ella en Corea son similares a los otorgados a la
mandrágora en Europa.
El dios del sol y del oráculo Apolo durante una libación frente a un cuervo (hallazgo en
Delfos).
El néctar de la delicia
17
CANNABIS
Mariguana
Una tradición india sostiene que los dioses le dieron a la humanidad la planta del cáñamo para
que pudiera obtener deleite, valor y deseos sexuales potenciados. La Cannabis brotó cuando el
néctar o amrita goteó desde los cielos. Otra historia cuenta que cuando los dioses, ayudados
por los demonios, batieron el océano de leche para obtener amrita, no obtuvieron ésta sino
Cannabis , uno de los néctares divinos. Fue consagrado a Shiva y constituyó la bebida favorita
de Indra. Después de haber batido el océano, los demonios trataron de obtener el control
sobre amrita, pero los dioses pudieron impedírselo, por lo que dieron a la Cannabis el nombre
de vijaya (victoria) para conmemorar su triunfo. En la India se cree desde entonces que esta
planta de los dioses confiere poderes sobrenaturales a la persona que la utilice.
Cáñamo silvestre (Cannabis indica ) con vistosas flores hembras en la región Langtang (Nepal,
Himalaya).
Esta relación del hombre con la Cannabis existe probablemente desde hace unos 10.000 años,
es decir, desde el descubrimiento de la agricultura en el Viejo Mundo. La Cannabis , uno de
nuestros cultivos más antiguos, es la fuente de fibra de cáñamo, de aceite y de aquenios o
“semillas” utilizadas como alimento por el hombre; tiene propiedades narcóticas y se emplea
tanto en la medicina tradicional como en la farmacología moderna para tratar numerosas
enfermedades.
Flor de macho de un cáñamo híbrido (Cannabis indica x sativa ).
Es en buena parte por sus múltiples usos por lo que la Cannabis ha sido llevada a muchas
regiones del mundo. Cuando las plantas han tenido una larga relación con el ser humano y
con la agricultura, se desarrollan de manera extraña: como crecen en un medio ambiente
nuevo y distinto, frecuentemente tienen oportunidades de formar híbridos que no
fructificarían en su medio ambiente original; se apartan del cultivo y no es raro verlas
convertirse en agresiva maleza. También pueden transformarse por la selección que va
haciendo el hombre de determinadas características relacionadas con un uso específico.
Muchas de las plantas cultivadas difieren tanto de sus tipos ancestrales que resulta muy difícil
desentrañar su historia evolutiva, aunque éste no es el caso de la Cannabis .
Shiva, el dios hindú de tez azul, es consideradoun sibarita del cáñamo, planta sagrada de los
dioses empleada en rituales religiosos y en prácticas sexuales del tantra.
La clasificación botánica de la Cannabis ha sido incierta durante mucho tiempo. Los botánicos
no se ponían de acuerdo respecto a qué familia pertenece la Cannabis : los primeros
investigadores la colocaron en la familia de las ortigas (Urticaceae ): después fue ubicada en
la familia de la higuera (Moraceae ). La corriente general hoy en día es la de asignarla a una
familia especial, Cannabaceae , la cual consta sólo de dos géneros: la Cannabis y el Humulus
(lúpulo). Hay incluso desacuerdo respecto a cuántas especies de Cannabis existen: unos
afirmaban que el género comprendía únicamente una sola especie, altamente variable; otros
decían que había varias especies distintas entre sí. Actualmente todo parece indicar que se
trata de tres especies: C. indica, C. ruderalis y C. sativa . Estas especies se distinguen por sus
diferentes modos de crecimiento, por las características de sus aquenios y especialmente por
las grandes diferencias que hay en la estructura de las fibras.
Los sadhus u “hombres sagrados” de pelo largo de la India consagran su vida a Shiva: no
poseen propiedades, practican yoga y la meditación y consumen considerables cantidades de
charas (hachís pulverizado a mano) y ganja (mariguana), a veces mezcladas con datura y otras
plantas psicoactivas (sadhus en el templo de Shiva en Pashupatinath, valle de Katmandú,
Nepal).
No podemos saber cuál de los diferentes usos de la Cannabis se descubrió primero. Dado que
los usos de las plantas proceden del método más simple al más complejo, se podría presumir
que lo primero que llamó la atención del ser humano fueron las útiles fibras del cáñamo.
En China se han conservado muestras de esta fibra que datan de 4.000 años a. C., así como de
hilo y cuerdas de cáñamo en Turkestán de casi 3.000 años a. C. También se han encontrado
piedras utilizadas para batir la fibra del cáñamo en algunas zonas muy antiguas de Taiwan, así
como impresiones de cordel de cáñamo hechas en algunas piezas de cerámica. En Turquía se
han encontrado textiles fabricados con cáñamo de finales del siglo VIII a. C., así como un
espécimen cuestionable de cáñamo en una tumba egipcia que tiene entre tres y cuatro mil
años.
Los vedas hindúes cantaron a la Cannabis como a uno de los néctares divinos, capaz de
otorgar al hombre todo tipo de dones, desde salud y larga vida, hasta visiones de los dioses.
El Zend-Avesta del año 600 a. C. menciona una resina intoxicante y los asirios ya en el siglo IX
a. C. usaban la Cannabis como incienso.
La Cannabis es consumida por mucha gente en todo el mundo aunque casi siempre de manera
ilegal. Se acostumbra fumar los productos del cáñamo en forma de cigarros de hachís liados y
hay numerosos productos para el consumidor: papel especial (hojas grandes hechas, en lo
posible, de cáñamo), cajitas de metal para cigarros, encendedores, etcétera.
En China hay inscripciones de la dinastía Chou del año 700 al 500 a. C. que acompañan el
antiguo ideograma de Cannabis, Ma , con una connotación “negativa”, ya que indican sus
propiedades estupefacientes. Como esta idea obviamente es muy anterior a la escritura, el
Pen Tsao Ching , escrito cerca del año 100 d. C., pero que se remonta al legendario
emperador Shen-Nung (2000 a. C.). puede ser tomado como una prueba de que los chinos
conocían, y probablemente usaban, las propiedades psicoactivas de esta planta desde tiempos
muy antiguos. Un sacerdote taoísta escribió en el siglo V a. C. que la Cannabis era empleada
por “los nigromantes, en combinación con ginseng, para adelantarse en el tiempo y revelar
sucesos futuros”. Durante estos primeros periodos el uso de la Cannabis estaba asociado, sin
duda alguna, con el chamanismo en China, pero cuando los chinos entraron en contacto con
los europeos, unos 1.500 años después, el chamanismo había empezado a declinar y el uso de
la planta como intoxicante parecía haber cesado y caído en el olvido. Así pues, en aquel
tiempo su valor en China era fundamentalmente como fuente de fibra. Hay, sin embargo,
informes sobre el cultivo ininterrumpido del cáñamo en China desde tiempos neolíticos, y se
ha llegado a sugerir que la Cannabis puede ser originaria de China y no de Asia central.
En África el cáñamo se fuma como medicina y estimulante, como lo muestra esta talla en
madera.Extremo superior : La hoja característica del cáñamo (Cannabis indica ) era
anteriormente un emblema de la subcultura y de la rebelión. Ahora se ha convertido en el
símbolo de la conciencia ecológica.
Alrededor del año 500 a. C., el escritor griego Herodoto describió un baño de vapor de los
escitas; señaló que “hacían una tienda clavando en la tierra tres palos que se apoyaban uno en
otro y extendían alrededor pieles de lana, arregladas de tal forma que quedaran lo más cerca
posible; dentro de la tienda ponían un plato en el piso en el cual colocaban varias piedras
sumamente calientes y añadían entonces algunas semillas de cáñamo […] inmediatamente se
producía humo y se formaba tal vapor, que ningún baño de vapor griego lo podría superar; los
escitas se deleitaban, y daban gritos de felicidad”.
Sólo recientemente los arqueólogos han encontrado en las excavaciones de las tumbas escitas
de Asia central, que datan de 500 a 300 a. C., trípodes, odres, braseros y carbón con restos de
fruta y hojas de Cannabis . En general se ha aceptado que la Cannabis es originaria de Asia
central y que los escitas llevaron la planta hacia el oeste, hasta Europa.
Aunque no es seguro que los griegos y los romanos hayan utilizado la Cannabis para
intoxicarse, se sabe que conocían los efectos psicoactivos de esta droga. Demócrito mencionó
que ocasionalmente se bebía con vino y mirra para producir estados visionarios: Galeno
escribió hacia 200 d. C. que era común ofrecer cáñamo a los invitados para incitar la hilaridad
y el disfrute.
La Cannabis llegó a Europa por el norte. El poeta romano Lucilio la menciona en el año 120 a.
C., Plinio el viejo describió la preparación y las diferentes calidades de las fibras de cáñamo; y
se ha encontrado cordel de cáñamo en unas ruinas romanas en Inglaterra que datan de los
años 140-180 d. C.
No hay duda de que la producción de fibras de cáñamo representa una utilización muy
temprana de la Cannabis , pero es probable que el consumo de los aquenios haya sido anterior
al descubrimiento de las útiles fibras. Estos aquenios son muy nutritivos y es difícil imaginar
que los primeros hombres, en una constante búsqueda de alimento, hayan ignorado esta
propiedad. Algunos descubrimientos arqueológicos de aquenios de cáñamo en Alemania,
fechados en unos 500 años a. C., señalan el uso de estos productos vegetales como alimento.
Desde tiempos remotos hasta el presente, los aquenios del cáñamo han sido utilizados como
alimento en Europa oriental y en los Estados Unidos como uno de los principales ingredientes
de la comida para pájaros.
Se dice que el emperador chino Shen-Nung fue el descubridor de las propiedades medicinales
de muchas plantas. Su farmacopea, que se piensa fue compilada en el año 2737 a. C.,
consigna que la Cannabis sativa incluye tanto plantas masculinas como femeninas.
Hay numerosos cultivos de cáñamo que casi no contienen THC, el principio activo
embriagante y euforizante. Estas especies sirven únicamente para la obtención de fibras pero
no para el consumo personal, como lo advierte el letrero en el jardín botánico de la ciudad de
Berna, Suiza.
Pero fue en la antigua India donde este “regalo de los dioses” encontró un uso exhaustivo en
la medicina popular. Se creía que agilizaba la mente, prolongaba la vida, mejoraba el juicio,
bajaba la fiebre, inducía al sueño y curaba la disentería. Por sus propiedades psicoactivas
tenía más valor que las medicinas que poseían sólo una actividad física. La obra médica
llamada Sushrata afirmaba que podía curar la lepra. El Bharaprakasha del año 1600 d. C.,
aproximadamente, lo describe como antiflemático, digestivo, capaz de afectar la bilis,
punzante y astringente; se prescribía para estimular el apetito, mejorar la digestión y afinar la
voz.
El uso de la Cannabis está muy difundido entre los pueblos del Nuevo y del Viejo Mundo.
Estas fotografías muestran una mujer de la tribu kung de Sudáfrica, un pigmeo del Congo, un
viajero en Cachemira y fumadores de hachís en el norte de África (de izquierda a derecha ).
Su uso medicinal en la India era muy amplio, ya que cubría desde el control de la caspa hasta
el alivio de dolores de cabeza, manías, insomnio, enfermedades venéreas, tos ferina, dolores
de oídos y tuberculosis.
La fama medicinal de la Cannabis se propagó junto con la planta. En algunas partes de África
era estimada por aliviar la disentería, el paludismo, el ántrax y la fiebre. Hasta hoy los
hotentotes y los mfengu proclaman su eficiencia contra las mordeduras de serpiente, y las
mujeres sotho alcanzan una estupefacción parcial fumando mariguana antes de dar a luz.
La química de la mariguana
Mientras que los principios psicoactivos de casi todas las plantas alucinógenas son alcaloides,
los constituyentes activos de la Cannabis son compuestos aceitosos no nitrogenados. Las
propiedades alucinógenas de los productos elaborados a partir de la Cannabis se deben a los
cannabinoides, de los cuales el más efectivo es el tetrahidrocannabinol, o THC, cuyo nombre
químico es: Δ9 -3,4-transtetrahidrocannabinol. La concentración más alta se halla en la resina
de las inflorescencias pistiladas sin fertilizar. Después de haber sido elucidada su estructura
química (véase modelo molecular en p. 184), que representa su estructura tridimensional),
recientemente se ha logrado sintetizar el THC.
Nombre botánico
Nombre común
Parte de la planta
Alchornea floribunda
Niando
Raíz
Argemone mexicana
Amapola espinosa
Hojas
Artemisia mexicana
Estafiate
Hierba
Galea zacatechichi
Zacatechichi
Hierba
Canavalia maritima
Hojas
Catharanthus roseus
Siempreviva malgache
Hojas
Cecropia mexicana
Chancarro
Hojas
Cestrum laevigatum
Maconha
Hojas
Cestrum parqui
Palqui
Hojas
Cymbopogon densiflorus
Hierba limonera
Extracto de flores
Helichrysum foetidum
Flor de paja
Hierba
Helichrysum stenopterum
Flor de paja
Hierba
Hieracium pilocella
Oreja de liebre
Hierba
Leonotis leonurus
Dagga silvestre
Hierba
Leonurus sibiricus
Marijuanillo
Hierba
Nepeta cataria
Menta de gato
Hierba
Piper auritum
Pimienta dorada
Hojas
Sceletium tortuosum
Kougued
Hierba, raíz
Sida acuta
Malva amarilla
Hierba
Sida rhombifolia
Escobilla
Hierba
Turnera diffusa
Damiana
Hierba
Zornia latifolia
Maconha brava
Hojas secas
Zornia diphylla
Maconha brava
Hojas
Aunque la Cannabis es hoy el estimulante psicoactivo más empleado en todo el mundo, su uso
como narcótico, excepto en Asia, parece no ser muy antiguo, aunque sus propiedades
euforizantes se reconocían en la época clásica. En Tebas se preparaba una bebida con el
cáñamo, que, se decía, tenía efectos semejantes a los del opio. Galeno señaló que se producía
una intoxicación si se comía en exceso pan preparado con cáñamo. El uso de Cannabis como
embriagante parece haber sido difundido al este y al oeste por las hordas bárbaras de Asia
central, especialmente por los escitas, que tuvieron una influencia cultural muy profunda en la
antigua Grecia y en Europa oriental. El conocimiento acerca de los efectos psicoactivos del
cáñamo también es muy antiguo en la historia de la India, como lo indica la gran importancia
mitológica y espiritual de esta planta. Una preparación, llamada “bhang”, era tan sagrada que
se consideraba que podía disipar el mal, traer buena suerte y apartar al hombre del pecado.
Aquellos que pisaran las hojas de esta planta sagrada sufrirían pérdidas o desgracias; en
cambio, se sellaban juramentos sagrados sobre el cáñamo. La bebida favorita de Indra, dios
del firmamento, estaba hecha de Cannabis , y Shiva, el dios hindú, ordenaba que durante la
siembra, al quitar la maleza y al cosechar esta planta sagrada, se cantara la palabra bhangi
repetidas veces. El conocimiento y el uso de sus propiedades intoxicantes se extendieron a
Asia Menor. El cáñamo fue empleado como incienso en Asiria en el primer milenio a. C., y
probablemente también como intoxicante. Aunque no se menciona en la Biblia, algunos
pasajes pueden referirse tangencialmente a los efectos de la resina de Cannabis o del hachís.
Es probable que las preparaciones de Cannabis hayan cobrado su máxima importancia en un
contexto religioso en los Himalayas de la India y en el altiplano del Tíbet. La preparación
llamada “bhang” es suave: se hace una pasta machacando las hojas secas o los vástagos
floreados con condimentos, y se consume como un dulce, conocido como maajun , o en forma
de té. Otra preparación llamada ganja se elabora con las puntas secas de las flores pistiladas
de las plantas de cultivo, ricas en resina, las cuales se comprimen por varios días para
provocar algunos cambios químicos; esta preparación generalmente se fuma con tabaco o
datura. Otra preparación, llamada “charas”, consiste en la resina misma, una masa pardusca,
que se usa en mezclas para fumar.
En el norte de la India se hacen bolitas de las hojas, molidas y diluidas en agua, del cáñamo,
que se comercializan bajo el nombre de bhang (escaparate de la tienda gubernamental Ganja
de Varanasi/Benarés).Las bolitas de bhang se comen o se beben esponjadas en una mezcla de
leche, yogur y agua (las llamadas bhang-lassi).
Estas tres fotografías muestran la germinación de una planta de cáñamo. Las hojas
redondeadas son los cotiledones de la semilla. Las primeras hojas propiamente dichas son
siempre sencillas y no divididas como las hojas maduras.Arriba, izquierda : Los indios coras de
la Sierra Madre Occidental de México fuman Cannabis en el curso de sus ceremonias
sagradas. Es raro encontrar que una planta foránea se adopte para ser usada en ceremonias
religiosas indígenas, pero parece que tanto los coras de México como los cunas de Panamá
han adoptado el ritual de fumar Cannabis , sin importarles que la planta haya sido introducida
por los europeos.
Hemp Drug
La leyenda sostiene que el uso del cáñamo fue introducido en Persia por un peregrino de la
India durante el reinado de Khursu (531-579 d. C.), pero se sabe que los asirios utilizaron el
cáñamo como incienso durante el primer milenio antes de Cristo.
A pesar de que al principio el hachís fue prohibido por el islam, su uso se difundió a lo largo
de toda Asia Menor. En 1378 las autoridades trataron de acabar con el cáñamo en el territorio
árabe mediante la imposición de fuertes castigos.
Arriba, izquierda : Cannabis sativa , vellosidades bien desarrolladas de tipo glandular y no
glandular en varias fases de desarrollo.Extremo superior, derecha : Diferentes tipos de
vellosiades glandulares de Cannabis: glándula capitada con un prominente seudotallo en la
superficie de la pared de la antera que mira hacia a centro de la flor.Arriba, derecha :
Glándula bulbosa de la superficie adaxial de una hoja. El tallo y la cabeza están formados por
dos células cada uno. La punta de la glándula posee una pequeña región en forma de disco
debajo de la cual se acumula resina en la membrana.
Cosecha de Cannabis sativa a principios de siglo para obtener cáñamo. Estas especies llegan a
tener 6 m de altura. De la Cannabis indica , una especie baja, piramidal y profusamente
ramificada, se obtiene un hachís muy fuerte.
Esta maravillosa experiencia ocurre frecuentemente como si fuera producida por un poder
invisible y superior que actúa en la persona desde fuera […] Este delicioso y singular estado
[…] no da señal de aviso. Es tan inesperado como un fantasma, una obsesión intermitente de
la que debemos obtener, si somos inteligentes, la certeza de una mejor existencia. Esta
agudeza del pensamiento, este entusiasmo de los sentidos y del espíritu, deben haberle
parecido al hombre, a través de los tiempos, una gran bendición.
El cáñamo se esparció por distintas áreas del Nuevo Mundo, pero salvo pocas excepciones, la
planta no ha penetrado significativamente en las ceremonias y creencias religiosas nativas de
América. Hay, sin embargo, excepciones, como el uso que hacen los indios tepecanos del
noroeste de México del cáñamo: lo emplean, bajo el nombre de Rosa María, cuando no pueden
conseguir peyote. Es reciente el conocimiento que se tiene acerca de una ceremonia de
curación comunal que practican los indios de los estados de Veracruz, Hidalgo y Puebla, en
México, con una planta que llaman Santa Rosa, identificada como Cannabis sativa , que es
considerada tanto una planta como una intercesora sagrada ante la Virgen. Aunque la
ceremonia está basada principalmente en elementos cristianos, la planta es adorada como una
deidad de la tierra, y se cree que está viva y que representa una parte del corazón de Dios.
La mariguana está compuesta de las hojas secas, más o menos fermentadas, de la planta
femenina del cáñamo.
20
CLAVICEPS
Cornezuelo
De todas las especies de Claviceps el cornezuelo del centeno (Secale cereale ) es la más
importante, conocida como C. purpurea . Esta esclerotización de color café o púrpura oscuro,
perteneciente a un hongo que se origina en la cariopsis del centeno, es muy común en Europa.
El esclerocio del cornezuelo es el estado latente del hongo.
Si bien el cornezuelo infecta varios tipos de hierbas, como mejor se le conoce es como
parásito de las espinas del centeno.
Los cornezuelos del centeno son considerablemente más grandes que los cornezuelos de la
hierba Paspalum
San Antonio, por quien el fuego se bautizó como “el fuego de San Antonio”, vivió como
ermitaño religioso en Egipto; murió a la edad de 105 años en el año 356 d. C. Es el santo
protector contra el “purgatorio”, la epilepsia y las infecciones. Durante las cruzadas los
caballeros trajeron sus restos a Dauphiné, Francia, para ser enterrados en la iglesia de St.
Didier-la-Mothe. Fue aquí, en Dauphiné, donde se desató la primera plaga de “fuego sagrado”
en 1039 d. C. Un rico ciudadano, Gastón, y su hijo fueron aquejados por el mal; Gastón
prometió dar toda su fortuna para ayudar a otras víctimas si San Antonio lo curaba a él y a su
hijo. Así sucedió y poco después se fundó en este pueblo francés un hospital que se dedicaba
sobre todo al cuidado de los enfermos de ergotismo y se estableció la Orden de San Antonio.
Todos los principios activos del cornezuelo son alcaloides indólicos derivados del mismo
compuesto básico: ácido lisérgico. El cornezuelo del centeno (Secale cornutum ) contiene
principalmente alcaloides del grupo de la ergotamina y la ergotoxina, en los cuales el ácido
lisérgico está unido a un radical peptídico. Estos alcaloides causan el ergotismo gangrenoso.
En cambio, el cornezuelo de las hierbas silvestres básicamente contiene amidas simples del
ácido lisérgico, ergina e hidroxietilamida del ácido lisérgico, de los cuales sólo hay trazas en el
cornezuelo del centeno. Parece ser que estos alcaloides psicótropos tienen que ver con la
forma convulsiva del ergotismo; se encuentran también en ololiuqui (Turbina corymbosa ), la
droga mágica de México, y en otras enredaderas (Ipomoea violacea y Argyreia nervosa ).
Se creía que una peregrinación al santuario consagrado a San Antonio curaba la afección; sin
embargo, es de suponer que las mejoras se debían a un cambio de dieta (pan sin cornezuelo).
Sólo en 1676, unos 500 años después del apogeo del fuego de San Antonio, fue descubierta la
verdadera causa del ergotismo, dando por resultado la introducción de medidas de control.
Los molineros de la Edad Media frecuentemente guardaban la harina de centeno limpio para
los ricos, mientras que vendían la preparada con “centeno espoleado” (centeno infectado con
cornezuelo) a los clientes más pobres. Cuando se conoció la causa, la vigilancia en los molinos
redujo rápidamente las epidemias del fuego de San Antonio.
Es posible que los cornezuelos, ricos en alcaloides, de la hierba Paspalum se hayan empleado
como ingrediente secreto del Kykeon, la bebida eleusina de iniciación.
La última epidemia grande afectó en 1926-1927 a la región entre Kazan y el Ural en el sur de
Rusia. Se ha sugerido que los brotes de brujería en Nueva Inglaterra, especialmente en
Salem, Massachusetts, se debieron a envenenamientos con cornezuelo.
A pesar de que las parteras habían usado el cornezuelo como remedio contra los dolores del
parto desde tiempos muy antiguos, como consta en la susodicha cita hecha por Loniceras, no
fue sino hasta principios del siglo XIX cuando la droga empezó a ser aceptada por la
farmacopea. En 1808 el médico estadounidense John Stearns publicó el primer estudio
científico acerca del empleo del cornezuelo como medicamento para facilitar el parto. En
1823, también en los Estados Unidos, fue publicado un trabajo de Prescott, mientras que en el
mismo año fue dada a conocer en Lyon, Francia, una disertación de Desgranges sobre los
efectos curativos del cornezuelo. Pero un año después otro médico estadounidense, Hosak,
advirtió en una publicación científica (1824) contra el uso del cornezuelo para agilizar el parto
y recomendó emplearlo únicamente para cortar los sangrados secundinas.
Perséfone, la reina de los muertos, haciendo una ofrenda de espigas, se halla entronizada
junto a su esposo, Hades, el señor del inframundo. En sus manos sostiene tallos de cereales.
Originalmente se trataba de una diosa asociada con el grano, pero fue secuestrada por Hades
y llevada al inframundo. Su retorno del reino de los muertos fue relacionado con las
experiencias del renacimiento simbólico de los misterios eleusinos, en las que los adoradores
griegos creían que la restauración de la diosa en el mundo superior aseguraba a los fieles su
propia resurrección. Es posible que estos extraordinarios sucesos en la vida de Perséfone
hayan estado relacionados con la intoxicación causada por el cornezuelo, ya que los griegos
poseían amplios conocimientos de las propiedades químicas de sus plantas.
Portada de un librito sobreel cornezuelo (1771).
El estudio botánico del cornezuelo tiene también una larga historia. La primera ilustración es
el grabado en madera de Caspar Bauhins “Theatrum Botanicum”, impreso en 1658 en Basilea;
en este mismo año se publicó además una investigación científica del médico y botánico
francés Dodart. Sin embargo, todavía a mediados del siglo XVIII los botánicos no sabían que el
cornezuelo era producido por un hongo. Eso lo descubrió en 1764 el botánico alemán Von
Münchhausen, aunque su opinión no fue aceptada hasta que el famoso botánico de Candolle la
confirmó en 1815. El análisis químico de los principios activos del cornezuelo no arrojó
resultados hasta principios del siglo XX, cuando se descubrieron los alcaloides como
portadores de toxicidad pero también de efectos curativos. El primer alcaloide del cornezuelo
empleado por la medicina, sobre todo como remedio contra la migraña, fue la ergotamina, que
había sido aislada en 1918. En 1935 se obtuvo del cornezuelo el alcaloide ergonovina en forma
pura, el cual ha demostrado ser un valioso hemostático de sangrados secundinas. Desde
entonces se han elaborado importantes medicamentos a partir de otros alcaloides del
cornezuelo, los cuales se emplean en medicina interna, gerontología y psiquiatría. Así el
cornezuelo ha evolucionado a lo largo de su historia, desde su posible uso sacramental en los
misterios eleusinos y ser un veneno temido en la Edad Media hasta constituirse en una
pródiga fuente de nuevos medicamentos.
La flor sagrada de la Estrella Boreal
25
DATURA
Manzano espinoso
27
Dhatura
Toloache
28
Toloatzin
Torna loco
29
Una hermosa leyenda de los indios zuñi relata el origen divino de la aneglakya, Datura innoxia
, su planta más sagrada:
“En los tiempos antiguos un muchacho y una muchacha, hermano y hermana [el nombre del
muchacho era A’neglakya, y el de la muchacha, A’neglakyatsi’tsa], vivían en el interior de la
tierra, pero frecuentemente salían al mundo exterior y caminaban mucho, observando
atentamente todo lo que veían y escuchaban y repitiendo todo a su madre. Esta plática
constante no les gustaba a los Divinos (hijos gemelos del Padre Sol). Saliendo al encuentro de
los muchachos, los Divinos preguntaron: ‘¿Cómo están?’, y los hermanos contestaron:
‘Estamos contentos’. Les dijeron a los Divinos cómo podían hacer para que alguien soñara y
viera fantasmas y cómo podían hacer para que alguien caminara un poco y viera al que ha
cometido un hurto. Después de este encuentro los Divinos llegaron a la conclusión de que
A’neglakya y A’neglakyatsi’tsa sabían demasiado, por lo cual debían ser borrados para
siempre de este mudo; así, los Divinos lograron que hermano y hermana desaparecieran
dentro de la tierra. Allí donde descendieron brotaron flores, que eran exactamente iguales a
las flores que portaban a los lados de la cabeza cuando visitaron la tierra. A causa de esto los
Divinos llamaron a la planta ‘a’neglakya’, como el muchacho. La planta original ha tenido
muchos hijos sobre la tierra; algunas de las flores están teñidas de amarillo; algunas están
teñidas de azul; algunas, de rojo, y otra son blancas; los colores correspondientes a los cuatro
puntos cardinales”.
Izquierda : Datura stramonium var. tatula es muy común en el Himalaya; la planta se puede
reconocer fácilmente por el color morado de sus flores.Derecha : La Datura sagrada (Datura
metel ) es cultivada a menudo en los cúmulos de piedras de sacrificio para los dioses de las
montañas (fotografía tomada cerca de Tukche, Nepal).
Ésta y otras especies relacionadas de Datura han sido empleadas como alucinógenos sagrados
desde hace mucho tiempo en México y en el suroeste norteamericano y han tenido un papel
importante en la medicina nativa y en los ritos mágico-religiosos. Sin embargo, el indudable
peligro de este potente narcótico nunca ha sido puesto en duda, incluso en tiempos remotos.
La química de la datura
Las distintas especies de Datura contienen los mismos alcaloides principales que las plantas
solanáceas afines (floripondio, belladona, beleño y mandrágora): hiosciamina y, en grandes
concentraciones, escopolamina. La meteloidina es un alcaloide secundario característico de la
Datura metel .
En el Viejo Mundo la Datura ha tenido una larga historia como medicina y como alucinógeno
sagrado, aunque, aparentemente, el género nunca ha gozado de la importancia ceremonial
que ha tenido en el Nuevo Mundo. Antiguos textos chinos y sánscritos mencionan la Datura
metel . Sin duda, ésta fue la especie que dio a conocer Avicena, un médico árabe del siglo XI,
bajo el nombre de jouzmathal (“nuez de metel”); este informe aparece también en los escritos
de Dioscórides. El nombre metel ha sido tomado del término árabe, mientras que el nombre
genérico Datura fue adaptado del sánscrito al latín por Linneo. En China esta planta se
consideraba sagrada: el cielo roció la planta con gotas de lluvia mientras Buda predicaba. La
leyenda taoísta sostiene que la Datura metel es una de las estrellas circumpolares y que los
enviados de esta estrella a la Tierra traen una flor de esta planta en la mano. Durante las
dinastías Sung y Ming se introdujeron en China muchas especies de Datura de la India, esto
es, entre los años 960 y 1644 d. C., por lo cual no fueron consignadas en los herbarios más
antiguos. En 1596 el herbario Li Shihchen explicó los usos medicinales de una de estas
especies conocida como man-t’o-lo; las flores y las semillas eran empleadas para curar
erupciones en el rostro, y la planta se recetaba, por vía interna, contra resfriados,
enfermedades nerviosas y otros problemas. También se usaba como anestésico, mezclada con
Cannabis y vino, para cirugías menores. Sus propiedades narcóticas eran conocidas por los
chinos, pues Li Shihchen experimentó personalmente con la planta y escribió: “Según las
tradiciones, se supone que si uno recoge las flores para ser usadas con el vino mientras uno se
está riendo, el vino producirá movimientos de risa; si las flores se recogen mientras uno
danza, el vino producirá movimiento de danza”.
El fruto colgante de Datura innoxia , en el que aparecen claramente las semillas. Los
chamanes mastican las semillas para provocar trances clarividentes.
Izquierda : En el México antiguo muchas especies de Datura fueron sumamente importantes
por sus poderes medicinales y alucinógenos. El folio 29 del “Manuscrito Badianus” (Codex
Berberini Latina 241) ilustra dos especies distintas de Datura , con una descripción de su uso
terapéutico. Este documento de 1542 representa el primer herbario escrito en el Nuevo
Mundo.Derecha : Una flor de Datura como ofrenda sobre un Shiva-Lingam cerca de
Pashupatinath (Nepal).
El fruto típico de Datura metel .En la India se entrega comoofrenda al dios Shiva.
De manera similar, en otras partes de Asia, la D. metel era muy estimada en la medicina
nativa y como intoxicante. Todavía en nuestra época, en Indochina, se fuman mezclas de las
semillas o las hojas pulverizadas con Cannabis o tabaco. En 1578 fue mencionada como un
afrodisíaco de uso común en las Indias Orientales. Desde la temprana Antigüedad clásica se
sabía cuan peligrosa era la Datura metel . El herbario inglés Gerard creía que la Datura era el
Hippomanes , que, según el poeta griego Teócrito, volvía locos a los caballos.
La Datura stramonium var. ferox , una especie que se encuentra ahora ampliamente
distribuida en las zonas más calientes de ambos hemisferios, tiene prácticamente los mismos
usos que la D. metel . Se emplea especialmente en África. En Tanganica se adiciona al pombe,
que es una especie de cerveza, por sus efectos intoxicantes. En África es común que se fumen
las hojas para aliviar el asma y otros problemas pulmonares.
La flor de Datura innoxia en pleno brote, llamada “xtohkuh” (rumbo a los dioses) en lengua
maya. Se sigue empleando en el chamanismo (adivinación, curación de enfermos).
En el Nuevo Mundo los mexicanos llamaban “toloache” a la Datura , que es una versión
moderna del antiguo término azteca toloatzin (cabeza inclinada, haciendo referencia a los
movimientos de su fruto). También se le conocía en náhuatl como “tolohuaxíhuitl” y “tlápatl”.
No sólo se le empleaba para provocar alucinaciones visuales, sino también tenía usos
medicinales, en especial, para aliviar dolores reumáticos y reducir hinchazones. Un poco
después de la Conquista de México Hernández menciona en un escrito los valores medicinales
de la planta, pero advierte que el uso excesivo puede volver locos a los pacientes, pues
provoca varias y vanas imaginaciones". En México no ha disminuido su uso ni en las
ceremonias mágico-religiosas ni como terapéutico. Entre los yaquis, por ejemplo, las mujeres
la toman para aliviar los dolores del parto. La Datura es considerada tan poderosa que sólo
puede ser manejada por “alguien de autoridad”. Un etnobotánico escribió: “Mis recolecciones
de estas plantas eran acompañadas frecuentemente por advertencias de que me volvería loco
y moriría a causa del mal trato que les daba. Algunos indígenas se rehusaban a hablar
conmigo durante algunos días después de la recolección”. No es raro que el toloache se
agregue como aditivo embriagante al mezcal, un licor destilado de agave , o “como
catalizador, para provocar buenos sentimientos y visiones”, al tesgüino, una bebida
fermentada de maíz. Entre los indígenas del suroeste de Norteamérica la Datura innoxia ha
cobrado una importancia extraordinaria como elemento sagrado y es la planta alucinógena
más utilizada. Los zuñis creen que esta planta pertenece a la Fraternidad de los Sacerdotes de
la Lluvia; sólo estos sacerdotes pueden recolectar sus raíces. Ellos se ponen el polvo de la raíz
en los ojos para comunicarse con el Reino Emplumado durante la noche; mastican las raíces
para pedir a los muertos que intercedan ante los espíritus para que llueva. Los sacerdotes
también utilizan la Datura innoxia , por sus efectos analgésicos, para mitigar el dolor durante
operaciones menores, reacomodar huesos y limpiar de heridas ulceradas. Los yokut, que
llaman a esta planta “tanayin”, toman la droga sólo durante la primavera, pues la consideran
venenosa en el verano; se les da a los adolescentes, tanto a hombres como a mujeres, sólo una
vez en la vida para asegurarles una vida buena y sana.
Frente a la efigie del nandi, el toro sagrado de Shiva, se ha depositado una fruta de Datura
como ofrenda.
En el norte de la India se hacen collares con las frutas de la Datura para ofrendarlos al dios
hindú Shiva
Los curanderos del norte de Perú acostumbran emplear en sus ceremonias un perfume
llamado “chamico”, en alusión a la Datura .
La tribu yuma cree que a los guerreros se les puede revelar el futuro bajo la influencia del
toloache. Esta gente utiliza la planta para adquirir poderes ocultos; si durante un trance de
Datura un pájaro le canta a un hombre, éste adquiere poderes curativos.
Izquierda, arriba : Fruto espinoso de una rara especie de Datura .Izquierda, abajo : La flor del
estramonio (Datura stramonium var. tatula ) se abre por la tarde, despide un delicioso aroma
durante la noche y se marchita en la mañana siguiente.Derecha : Una variedad morada de
Datura metel , mejor conocida como Datura fastuosa . Esta planta es empleada,
principalmente en África, como intoxicante en rituales de iniciación.
Muéstrale
del toloache.
del toloache.
me marearon.
del toloache.
Y la bebida me hizo
tambalear.
Le sobra un arco
al cazador.
Me sorprendió y me mató.
y los arrojó.
El cazador,
sobrando cañas.
Me sorprendió y me mató.
y los arrojó.
Ninguna mariposa
embriagada se posa.
F. Russel
Los navajos estiman la Datura por sus propiedades visionarias; la utilizan para diagnosticar y
curar enfermedades o simplemente para intoxicarse. Sin embargo, el uso que le dan los
navajos siempre es de orientación mágica.
Se cree ahora que la Datura stramonium es nativa del este de Norteamérica, donde los
algonquines y otras tribus pudieron haberla utilizado como un alucinógeno ceremonial. Los
indios de Virginia usaban una droga mágica con propiedades tóxicas en sus ritos de iniciación
(la ceremonia huskanawing). Probablemente el ingrediente activo era Datura stramonium .
Los jóvenes eran recluidos por largos periodos y “no se les daba otra sustancia que la infusión
o producto de cocción de algunas raíces venenosas, intoxicantes”. Durante la prueba
“desvivían su vida anterior”, y al comenzar su vida de hombres adultos perdían toda la
memoria de su niñez.
Esta ilustración de los antiguos escritos del franciscano español Sahagún, quien fue misionero
en México poco después de la Conquista, muestra el uso de la Datura como infusión para
aliviar el reumatismo. Aún hoy hay farmacopeas modernas que recomiendan este uso.
En México existe una especie rara de Datura , tan distinta que se le ha asignado una sección
separada dentro del género para ser clasificada. Es la D. ceratocaula , una planta carnosa con
gruesos vástagos ahorquillados que crece en suelos pantanosos o en el agua. Conocida como
“torna loco” (que enloquece), es un narcótico muy poderoso. En el México antiguo se le tenía
gran veneración y era considerada “la hermana del ololiuqui”. Casi no se sabe nada acerca del
uso como alucinógeno que pueda tener hoy.
Los efectos de todas las especies de Datura son semejantes, ya que sus constituyentes
químicos son muy parecidos. La actividad fisiológica comienza con un estado de lasitud, que
va avanzando hasta llegar a un periodo de alucinaciones, seguido por un sueño profundo y la
pérdida del conocimiento.
El efecto psicoactivo de todas las especies de la Datura es tan fuerte que huelga preguntarse
por qué los pueblos nativos de todo el mundo las han considerado plantas de los dioses.
Un mago kuma del noreste de África guía una danza ritual de mujeres en trance. Las mujeres
ingieren antes una poción secreta que consiste en una mezcla de diversas plantas, la mayor
parte de las cuales no son conocidas, entre ellas se encuentra la Datura metel var. fastuosa .
Las mujeres son poseídas por los espíritus que se sirven de ellas para volver al mundo de los
vivos.
El sendero hacia los antepasados
90
TABERNANTHE
Iboga
“Zame ye Mebege [el último de los dioses creadores] nos dio la eboka. Un día […] vio al
pigmeo Bitamu en lo alto de un árbol atanga, recogiendo fruta. Lo hizo caer. Murió, y Zame
hizo venir su espíritu a él. Zame cortó los deditos de las manos y de los pies del cadáver del
pigmeo y los plantó en distintas partes del bosque. Crecieron y se convirtieron en la planta de
eboka”.
Este arbusto es una de las pocas especies de las apocináceas que se utiliza como alucinógeno;
llega a tener una altura de 1,5 a 2 metros. La raíz amarillenta, que es la parte activa de la
planta, contiene los alcaloides psicoactivos. Se raspa la corteza de la raíz y se come
directamente, o bien, se prepara un polvo; también es bebida en forma de infusión. La iboga
es fundamental en el culto bwiti y en otras sociedades secretas de Gabón y del Congo. La
droga se toma de dos maneras: regularmente en dosis pequeñas antes y durante la primera
parte de la ceremonia y otra vez después de la medianoche en una dosis más pequeña; luego
en la iniciación en el culto una o dos veces en dosis excesivas de una a tres canastas durante
un periodo de 8 a 24 horas para “abrir la cabeza” y provocar “un contacto con los antepasados
a través de un colapso físico y alucinaciones”.
Las plantas de la iboga que se necesitan para los rituales son cultivadas a un lado del templo
del culto bwiti.
La droga tiene gran influencia social. Según los nativos, el iniciado sólo puede ingresar al
culto una vez que haya visto a Bwiti, el dios de la iniciación, y la única manera de llegar a
verlo es comiendo iboga. Tanto las danzas tribales como las complejas ceremonias asociadas
al consumo de iboga varían mucho de localidad en localidad.
La iboga está íntimamente asociada con la muerte: la planta es con frecuencia
antropomorfizada como un ser sobrenatural, un “antepasado genérico”, que puede valorar o
despreciar tanto a un individuo que puede llevárselo al reino de los muertos. Las dosis
excesivas tomadas durante las iniciaciones llegan a producir la muerte, aunque normalmente
la intoxicación sólo interfiere en la actividad motora, por lo que los iniciados permanecen
sentados con la vista clavada en el espacio; poco más tarde se desploman y tienen que ser
llevados a un lugar especial o a un refugio en el bosque. Durante este periodo, que es casi un
estado de coma, la “sombra” (alma) abandona el cuerpo para vagar con los antepasados en la
tierra de los muertos. Los banzie (ángeles), o sea, los iniciados, relatan así sus visiones: “Un
pariente muerto vino hacia mí en el sueño y me dijo que comiera iboga”. “Yo estaba enfermo y
me aconsejó que comiera iboga para curarme”. “Yo caminé o volé sobre un camino de muchos
colores y sobre muchos ríos que me llevaron con los antepasados; ellos me condujeron ante
los grandes dioses”. La iboga puede actuar como un estimulante poderoso, pues permite
mantener a quien la toma una actividad física extraordinaria por largos periodos sin sentir
fatiga. Frecuentemente se experimenta la sensación de estar flotando: de levitar. Los objetos
se ven rodeados de espectros o arco iris, señal para el banzie o el iniciado de que se está
aproximando al reino de los antepasados y los dioses. La percepción del tiempo cambia, el
tiempo se alarga: el iniciado siente que su viaje espiritual ha durado muchas horas y hasta
días. El cuerpo se siente como si estuviera separado; alguien dijo: “Aquí estoy y allí está mi
cuerpo llevando a cabo sus acciones”. Las dosis altas producen sinestesias auditivas, olfativas
y gustativas. El estado de ánimo puede variar de miedo a euforia.
Las raíces de la iboga se comen ritualmente en el culto bwiti para provocar visiones de los
antepasados.
Antiguos fetiches de madera de los fang, que antaño estaban relacionados con el culto de la
iboga.
La química de la iboga
El primer informe sobre sus efectos alucinógenos data de 1903; describe las experiencias de
un iniciado bajo una fuerte dosis de iboga: “Pronto todos sus nervios y tendones se estiraron
de una manera extraña. Una locura epiléptica se apodera de él durante la cual, inconsciente,
vocea palabras que tienen un sentido profético cuando son escuchadas por los iniciados”.
Tanto la influencia social ejercida por el culto bwiti como el número de conversos al mismo
han aumentado continuamente durante las últimas décadas. El culto le sirve a la población
nativa para defenderse de las influencias culturales extranjeras, las cuales invaden cada vez
más su sociedad, que se encuentra en un proceso de transformación. La droga y sus
respectivos cultos les permiten resistir mejor la vertiginosa transición del individualismo de su
vida tribal tradicional al colectivismo y la pérdida de identidad provocados por la civilización
occidental que los está invadiendo. También ofrece la más fuerte resistencia contra la
expansión misional del cristianismo y del islam, ya que ha unificado a muchas de las tribus
guerreras, que antes eran hostiles entre sí, frente a las innovaciones impuestas por los
europeos. Tal como dijo un iniciado: “Ni el catolicismo ni el protestantismo son nuestra
religión. Las iglesias de los misioneros no me hacen feliz”.
La música ocupa un lugar central en el culto bwiti. Los arpistas no sólo tocan las cuerdas, sino
que cantan liturgias que describen la cosmovisión de la comunidad de los fieles (Gabón).
La importancia cultural de la droga puede observarse en todas partes. La palabra iboga se usa
para nombrar a todo el culto bwiti; ndzie-boka (comedor de boga) quiere decir miembro del
culto; nyiba-eboka significa la religión que rodea a esta planta narcótica. En todos los
sentidos, la iboga es una planta de los dioses. Parece que está aquí para quedarse en las
culturas nativas del África centro-occidental.
Las semillas de los espíritus de Hekula
ANADENANTHERA PEREGRINA
Yopo
En el principio el Sol creó a varios seres para servir como intermediarios entre Él y la Tierra.
Creó también un rapé alucinógeno para que el hombre tuviera contacto con los seres
sobrenaturales. El Sol guardó este polvo en su ombligo, pero la Hija del Sol lo encontró. Así se
volvió accesible al hombre: un producto vegetal adquirido directamente de los dioses.
Ya en 1496 uno de los primeros informes españoles mencionaba que los taínos de La Española
inhalaban un polvo llamado “cohoba” para comunicarse con el mundo de los espíritus. Era tan
fuerte que aquellos que lo usaban perdían el conocimiento; cuando la acción estupefaciente
comenzaba a disminuir, se aflojaban los brazos y las piernas, así como la cabeza, y casi
inmediatamente creían que habían visto voltearse de cabeza la habitación, de tal forma que
los hombres andaban caminando por el techo. Este polvo ya no se emplea en las Antillas,
principalmente porque desaparecieron sus pobladores aborígenes.
Muchas tribus indígenas emplean las semillas aplanadas del árbol de yopo (Anadenanthera
peregrina ) como rapé chamanístico (colección de Guayana).
El barón Alexander von Humboldt y su recolector Aimé Bonpland exploraron la flora del río
Orinoco en la frontera entre Colombia y Venezuela. Allí conocieron el uso y la preparación del
rapé de yopo en 1801.
Ahora se sospecha que el yopo haya sido mucho más utilizado en periodos anteriores. Hay
pruebas de que en tiempos prehispánicos las tribus chibchas de los Andes colombianos y de
los llanos del alto Orinoco utilizaban este polvo alucinógeno.
La Anadenanthera crece profusamente en los vastos llanos del norte de la Amazonia brasileña.
El árbol da largas vainas que contienen de seis a doce semillas, de las que se obtiene el rapé
alucinógeno.
Un misionero que vivía en los llanos colombianos escribió en 1560 que los indios del río
Guaviare “están acostumbrados a usar yopo y tabaco, siendo la primera una semilla o vaina de
un árbol […] entran en un estado somnoliento mientras el diablo, en sus sueños, les muestra
las vanidades y corrupciones que él quiere que vean y que ellos toman como verdaderas
revelaciones en las que creen, así se vean amenazados de muerte. Este hábito de tomar yopo y
tabaco está muy generalizado en el Nuevo Reino”. Otro cronista escribió en 1599: “Aquí
mascan hayo o coca y jopa y tabaco […] volviéndose locos, y el diablo les habla […] Jopa es un
árbol con pequeñas vainas parecidas a las de las arvejas, aunque las semillas en el interior son
un poco más chicas”. El yopo era tan importante en Colombia antes de la Conquista que los
indios del altiplano, donde este árbol no crece, mercaban la droga en las tierras bajas
tropicales para comercializarla. Los muisca de los Andes colombianos, según uno de los
primeros historiadores españoles, usaban este rapé: “Jop: hierba para adivinar usada por los
mojas o sacerdotes del sol en Tunja y en Bogotá”. Los muisca “no viajan ni hacen la guerra, ni
ninguna otra cosa importante sin saber de antemano cuál será el resultado, para lo cual
utilizan dos hierbas llamadas Yop y Osca”.
Las hojas finamente pinnadas constituyen un importante rasgo distintivo del árbol de yopo; sin
embargo, las hojas no contienen ningún principio activo.
Estos artefactos asociados con el uso y la preparación del rapé de yopo fueron coleccionados
en las riberas del Orinoco por el explorador inglés Richard Spruce hace más de 125 años. Se
conservan en el museo del Kew, Inglaterra.
El polvo de yopo, como sucede entre los guahibo, puede ser tomado diariamente como
estimulante. Sin embargo, lo más común es que sea empleado por los payés (chamanes) para
provocar trances y visiones a fin de comunicarse con los espíritus de hekula . A menudo es
empleado para profetizar o adivinar y para proteger a la tribu contra desgracias, epidemias y
enfermedades, o para que los cazadores, y también sus perros, estén más ágiles y alertas.
Durante excavaciones arqueológicas en el Caribe y en América del Sur se han hallado
numerosos artefactos que se usaban como utensilios para el rapé o que representan el empleo
ritual del rapé (ejemplos de Haití, Costa Rica, Colombia y Brasil).
Ha habido una gran confusión desde hace mucho tiempo entre los rapés alucinógenos
preparados de Anadenanthera , de Virola y de algunas otras plantas. Por lo tanto, los
numerosos mapas de la literatura antropológica que muestran enormes áreas de América del
Sur como regiones donde se consume el rapé derivado de la Anadenanthera deben ser
tratados con reservas.
Secuencia de fotografías, pp. 118-119: No hay duda de que el uso más intenso que se hace del
rapé de yopo preparado a partir de Anadenanthera peregrina está entre los grupos waiká, que
viven al sur de Venezuela y en las regiones del norte de Brasil. Estos pueblos consumen
enormes cantidades del polvo alucinógeno, aspirándolo con fuerza por la nariz por medio de
largos tubos hechos con los tallos de algunas plantas marantáceas. Los chamanes waikás,
antes de inhalar yopo, se reúnen y cantan invocando a los espíritus de Hekula, con los cuales
se comunicarán durante la intoxicación. El polvo actúa de modo rápido, ocasionando al
principio un profuso flujo mucoso por la nariz, a veces un notable temblor de los músculos,
especialmente en los brazos, y expresiones contorsionadas del rostro. Este periodo da
rápidamente paso a uno en el cual los chamanes comienzan a dar brincos, a gesticular y a
gritar violentamente llamando a los espíritus de Hekula. La agitación extenuante dura de
media a una hora; finalmente, agotados por completo, caen en un estupor que es casi un
trance, durante el cual experimentan visiones.
En 1741 el misionero jesuita Gumilla, quien escribió mucho sobre la geografía del Orinoco,
describió el uso de yopo entre los otomacos: "Tienen otra abominable costumbre que es la de
intoxicarse a través de las narices con ciertos polvos malignos que llaman “yupa”, que los
priva por completo de razón y los hace tomar furiosamente las armas". Después de una
descripción de cómo se prepara el rapé con la adición de cal de conchas de caracol, informó
que “antes de una batalla se entregan a un paroxismo con yupa, se hieren y, llenos de sangre
y de rabia, entran a la batalla cual rabiosos jaguares”.
El primer informe científico del yopo fue redactado por el explorador Alexander von
Humboldt, quien identificó su origen botánico y señaló que los indios maypures del Orinoco,
donde fue testigo de la preparación de esta droga en 1801, rompían las largas vainas, las
humedecían y dejaban que fermentaran; cuando se ponían negras, se amasaban las semillas,
restablecidas con harina de mandioca y con cal de caracoles. Se hacían unas galletas que
posteriormente se machacaban cuando hacía falta el rapé. Erróneamente Humboldt creyó que
“no se crea que […] las vainas son la principal causa […] de los efectos del polvo […] estos
efectos se deben a la cal recientemente calcinada”. Tiempo después, Spruce ofreció un
informe muy detallado sobre la preparación y el uso del yopo entre los guahibos del Orinoco.
Hizo una colección muy completa de material etnográñco relacionado con esta sustancia; las
semillas que recogió para ser estudiadas en 1851 no fueron analizadas químicamente sino
hasta 1977.
“Una horda nómada de indios guahibos acampaba en las sabanas de los maypures y en una
visita a su campo vi a un viejo que molía semillas de niopo. […] Primero se tuestan las
semillas; después se pulverizan en un plato de madera […] Se sostienen en las rodillas
mediante una ancha agarradera que se toma con la mano izquierda, mientras con la derecha
se sostiene una pequeña espátula o mano de mortero […] con que se muelen las semillas […]
El polvo se guarda en un estuche elaborado con un trozo de hueso de la pierna de un jaguar
[…] Para inhalar el polvo, usan un aparato hecho con huesos de las patas de las garzas o de
otras aves de patas largas, que se ensamblan en forma de letra Y”.
Hay grandes variaciones en la manera de preparar el yopo de una tribu a otra y de un área a
otra. Normalmente las semillas se tuestan y se pulverizan. También es común que se agregue
cal obtenida de los caracoles o cenizas de ciertas plantas, aunque algunos indios usan el rapé
sin esta mezcla alcalina. No parece ser que se mezclen otras plantas con el polvo de
Anadenanthera .
El nombre cebil se refiere tanto a un árbol (Anadenanthera colubrina ) como a sus semillas,
las cuales pueden desarrollar fuertes efectos psicoactivos.
Arriba, de izquierda a derecha: Los matacos preparan una cocción con las vainas frescas, o
sea todavía verdes, del cebil para hacer lavados de cabeza como remedio contra las jaquecas.
El cebil, las “semillas de la civilización” (semilla Anadenanthera colubrina ), contiene
bufotenina como principal sustancia activa. Las vainas maduras del árbol cebil
(Anadenanthera colubrina var. cebil) se acumulan bajo el cobertizo formado por las hojas.
Corteza nudosa del árbol argentino del cebil (Anadenanthera colubrina var. cebil) con vainas
maduras.
Algunas variedades de las semillas del cebil contienen exclusivamente bufotenina (fórmula
aditiva C12 H15 ON2 ) como principio psicoactivo. En otras muestras de semillas se han
encontrado 5-MeO-MMT, DMT, DMT-N -óxidos, bufotenina y 5-OH-DMT-N -óxidos. Todas las
muestras contenían únicamente 15 mg/g de bufotenina.
Las semillas secas de los árboles que se dan en el noreste de Argentina (Salta) contienen
principalmente bufotenina (más de 4%), una sustancia afín (tal vez serotonina) y, por lo
demás, ningún otro alcaloide o triptamina. En la muestra de semillas del huerto de un chamán
mataco se encontró 12% de bufotenina. Las vainas maduras contienen algo de bufotenina.
Los chamanes de los wichis (indígenas matacos) del noroeste de Argentina usan hasta hoy el
rapé preparado a partir de cebil; los chamanes de los matacos prefieren fumar las semillas
secas o tostadas en pipas o en forma de cigarros. Las semillas del cebil son para ellos un
medio para internarse en la otra realidad y ejercer influencia sobre ella; es decir, el cebil es la
puerta hacia el mundo visionario, al menos así lo expresa el chamán Fortunato Ruíz, quien
fuma las semillas con tabaco y aromo, igual que sus antepasados hace 5.000 años. Por eso se
puede afirmar que el noroeste de Argentina es la región con la más larga e ininterrumpida
tradición del empleo ritual y chamanístico de esta sustancia psicoactiva.
Cuando en los últimos años algunos indígenas matacos fueron convertidos al cristianismo,
identificaron inmediatamente el árbol bíblico de la ciencia del bien y del mal con cebil, aunque
no lo ven como “fruta prohibida” sino como la fruta de un árbol sagrado empleado por los
chamanes con fines curativos.
Asimismo, las semillas de villca eran importantes en las ceremonias de los incas como aditivo
psicoactivo en la cerveza: “el jugo” de villca se vertía gota a gota en la bebida fermentada de
maíz y el adivino la bebía para ver el futuro. También las lavativas de uso medicinal o
chamanístico se conocían como villca .
Las alucinaciones provocadas por el cebil parecen haber influido de manera fundamental en la
iconografía del llamado “estilo tiahuanaco”. Motivos similares también son un rasgo
característico de la iconografía de Chavín de Huantar; por ejemplo, las serpientes,
entrelazadas y aovilladas unas con otras, que brotan de la cabeza del dios del oráculo pueden
interpretarse como alucinaciones provocadas por el cebil.
El efecto visionario del rapé del cebil dura cerca de 20 minutos y comprende fuertes
alucinaciones, que a menudo aparecen sólo en blanco y negro y con menor frecuencia en
colores. No son (o sólo excepcionalmente) geométricas sino muy diluidas y descentradas;
además, hacen pensar en las representaciones de la cultura tiahuanaca.
En 1996 la artista alemana Nana Nauwald reprodujo una experiencia con las semillas del cebil
en una pintura titulada No hay nada separado de mí , la cual muestra las típicas visiones
“vermiformes”.
Asimismo, las semillas de cebil tienen efectos alucinógenos cuando se fuman. El efecto es muy
intenso durante unos 30 minutos y disminuye progresivamente hasta desaparecer por
completo después de dos horas. El efecto comienza con una sensación de pesantez; después
de 5 a 10 minutos, con los ojos cerrados, se presentan alucinaciones visuales, que fluyen
confundiéndose a manera de gusanos o serpientes. A veces se presentan alucinaciones
geométricas, simétricas o cristalográficas. En casos contados se producen fuertes visiones de
carácter realista (experiencias de levitación, viajes a otros mundos, transformación en algún
animal, etc.).
Guarnición precolombina de utensilios para el rapé de una tumba de San Pedro de Atacama.
Recipiente precolombino para el rapé, tallado en hueso (San Pedro de Atacama, Chile).
BANISTERIOPSIS
Ayahuasca
80
PSYCHOTRIA
Chacruna
68
PEGANUM
Steppenraute
93
TETRAPTERIS
Yajé
Hay un intoxicante mágico en el extremo noroeste de América del Sur, usado por los
indígenas para liberar el alma de su confinamiento corporal para que viaje libremente fuera
del cuerpo y regrese a él a voluntad. El alma, así liberada, lleva a su poseedor de las
realidades de la vida cotidiana a un reino maravilloso que considera real, en el que él permite
comunicarse con sus antepasados. El término quechua para esta bebida embriagante es
ayahuasca (soga del ahorcado o enredadera del alma), una alusión a la liberación del alma. La
población nativa cree que las plantas de las que se prepara esta bebida son en verdad divinas,
ya que su tejido contiene una sustancia que otorga poderes sobrenaturales: un regalo de los
dioses a los primeros indígenas de la Tierra. La ayahuasca tiene varios nombres nativos:
caapi, dápa, mihi, kahi, natema, pindé o yajé. La bebida, usada en la profecía, la adivinación,
la brujería y la medicina, está tan profundamente arraigada en la filosofía y mitología nativas
que no cabe duda de su gran antigüedad como parte esencial de la vida aborigen.
La ayahuasca (Banisteriopsis caapi ) es una majestuosa enredadera tropical de rápido
crecimiento. Los trozos del tallo de la ayahuasca constituyen la base para elaborar la bebida
ayahuasca.
Dos especies muy allegadas del género malpigiáceo Banisteriopsis (B. caapi y B. inebrians )
son las plantas más importantes en la preparación de la ayahuasca. Sin embargo,
aparentemente, hay ocasiones en que otras especies se utilizan según la región: B. quitensis,
Mascagnia glandurifera, M. psilophylla var. antifebri, Tetrapteris methystica y T. mucronata .
Todas estas plantas son largas lianas de los bosques y pertenecen a la misma familia.
Banisteriopsis caapi y B. inebrians se cultivan con frecuencia para tenerlas a la mano en caso
necesario.
Hay muchas plantas de diversas familias que a veces se agregan a la bebida básica para
alterar sus efectos intoxicantes. Las mezclas más comunes se preparan con hojas de
Diplopterys cabrerana y con las de los rubiáceos Psychotria carthaginensis o P. viridis . Otras
plantas psicoactivas, como Brugmansia suaveolens, Brumfelsia chiricaspi y B. grandiflora ,
también pueden agregarse. Entre las muchas plantas usadas están el tabaco; la apocinácea
Malouetia tamaquarina y una especie de Tabernaemontana ; el Telistachya lanceolata var.
crispa o toé negra; la marantácea, Calathea veitichiana ; el amarantáceo Alternanthera
lehmannii y una especie de Iresine ; algunos helechos, incluyendo Lygodium venustum y
Lomariopsis japurensis ; de la familia del muérdago, Phrygylanthus eugenioides ; la albahaca
americana Ocimum micranthum ; una especie del género Cyperus ; varios cactos, incluyendo
Opuntia y Epiphillus , y de las gutíferas, un ejemplar del género Clusia .
Entre los indios del Vaupés colombiano, los tucanos, por ejemplo, se distinguen entre seis
“especies” de ayahuasca o kahi. Su identificación botánica aún no ha sido posible en todos los
casos, aunque estas plantas tengan nombres nativos definidos. Kahiriáma, la planta más
fuerte, produce alucinaciones auditivas y anuncia sucesos futuros. Se ha dicho que causa la
muerte si se usa inadecuadamente. Méné-kahi-má es la segunda en potencia; se cree que
atrae visiones de serpientes verdes. Si bien la corteza se usa, se dice que causa la muerte si
no es tomada con cautela. Ambas “especies” podrían incluso no pertenecer a Banisteriopsis ,
ni siquiera a la familia de las malpigiáceas.
Un indígena shipibo con una liana de ayahuasca cultivada en su huerto.
También tú has sido creada por Dios, el creador de los seres humanos.
Ábreme todos tus mundos medicinales. Quiero curar los cuerpos enfermos:
quiero curar a este niño enfermo y a esta mujer enferma, haciéndolo todo bien."
La tercera en potencia se llama “suá-na-kahi-má” (kahi del jaguar rojo) y produce visiones en
rojo. Kahi-vaí bucurarijomá (kahi de la cabeza de mono) hace que los monos alucinen y griten.
La más débil de las “especies” alucinógenas de kahi o ajúwri-kahi-má produce un efecto
moderado, pero se agrega a la bebida para ayudar al méné-ka-hi-má. Todas estas especies
probablemente se refieren a Banisteriopsis caapi . Kahi-somomá o kahi-uco (kahi que hace
vomitar) es un arbusto cuyas hojas se agregan a la bebida, que son conocidas como
“vomitivos”; se trata sin duda de Diplopterys cabrerana , la misma planta conocida entre los
siona-tucanos occidentales con el nombre de oco-yajé.
Aunque no es tan famosa como el peyote o los hongos sagrados de México, la ayahuasca ha
llamado la atención porque nuevos artículos periodísticos han exaltado sus poderes
telepáticos. De hecho, en la investigación química de la Banisteriopsis se llamó telepathine al
primer alcaloide aislado.
Spruce, explorador y botánico inglés, recolectó las primeras muestras de Banisteriopsis caapi
en 1851. Envió a Inglaterra muestras de la planta para su análisis químico. Estas muestras se
encontraron en 1969 en el Museo del Real Jardín Botánico de Kew.
Entre los kofanes de Colombia y Ecuador un curandero, en particular, es quien prepara curare
y yajé. El yajé se toma antes de la cacería por la creencia de que las visiones revelarán los
lugares donde hay que buscar a los animales.
La ingestión de ayahuasca por lo regular produce náusea, vértigo y vómito y lleva tanto a
estados eufóricos como agresivos. Con frecuencia el indígena ve abrumadores ataques de
serpientes gigantescas y de jaguares. Estos animales a menudo lo humillan, ya que él sólo es
un hombre. La repetida aparición de estos jaguares y serpientes en las visiones por ayahuasca
intriga a los psicólogos. Se entiende que dichos animales tengan ese papel por ser los únicos
seres respetados y temidos por los indios de los bosques tropicales; debido a su poder y
subrepción asumen un lugar primordial en las creencias religiosas aborígenes. En muchas
tribus el chamán se convierte en un felino durante la intoxicación y ejerce sus poderes como
un gato montés. Los curanderos yekwanas imitan los rugidos del jaguar. Los tucanos
bebedores de ayahuasca pueden experimentar pesadillas, en las que son devorados entre las
garras de un jaguar o en las que serpientes gigantescas se aproximan para enroscarse en sus
cuerpos. Serpientes de brillantes colores suben y bajan por los pilares de la casa.
La droga también puede ser un instrumento del chamán para diagnosticar enfermedades,
resguardar a su pueblo de un desastre inminente, adivinar las tretas del enemigo o profetizar
el futuro. Pero es más que el instrumento del chamán. Penetra en tal grado en casi todos los
aspectos de la vida de los nativos y se ingiere en cantidades tan grandes que difícilmente
puede equipararse con algún otro alucinógeno. Quienes la ingieren, chamanes o no, ven a
todos los dioses y a los primeros hombres y animales y llegan a comprender el lugar que
ocupan en su comunidad.
La química de la ayahuasca
Banisteriopsis
spp.
Harmina
Kochia scoparia
(L.) Schrad.
Harmina, harmano
Passiflora involucrata
β-carbolinas
Passiflora
spp.
Peganum harmala
L.
tefrahidroharmina. harmalina
Strychnos usambarensis
Gilg.
Harmano
Tribulus terrestris
L.
Harmina y otras
En las ceremonias en que ingieren caapi los barasanas del río Piraparaná bailan en fila con
pasos complicados; mientras, acompañan sus cantos con grandes sonajas de calabaza.
Las numerosas tribus tucanas de la cuenca del río Vaupés, en la zona fronteriza entre
Colombia y Brasil, practican una ancestral ceremonia masculina. La danza yuruparí, en la que
el caapi es el principal elemento, permite que los participantes entren en comunicación con
los espíritus de los muertos.
La ayahuasca es sobre todo una medicina, la gran medicina. El guía de la ayahuasca entre los
campas de Perú es un chamán especializado, quien, de acuerdo con una antigua enseñanza,
mantiene e incrementa su poder si usa el tabaco y la ayahuasca. El chamán campa, bajo el
efecto de la ayahuasca, adquiere una voz misteriosa y distante; sobreviene un temblor en sus
mandíbulas que indica la llegada de buenos espíritus, quienes, espléndidamente ataviados,
cantan y danzan frente a él. El canto del chamán es el mero eco de la voz de los espíritus.
Durante el canto el alma del chamán puede emprender largos viajes; ese fenómeno no afecta
el desarrollo de la ceremonia ni la destreza del chamán para comunicar los deseos de los
espíritus a los participantes. Las almas de los chamanes de las tribus cohibo y shipibo de Perú
viajan en una canoa tripulada por demonios para reconquistar almas perdidas o robadas.
El mural en el aeropuerto de Cuzco (Perú) muestra el mundo visionario de la ayahuasca.
La intoxicación con ayahuasca puede ser muy violenta. Produce visiones luminosas después de
un periodo de vértigo, nerviosismo, profusa transpiración y algunas veces náusea. Durante la
etapa de lasitud se inicia el juego de colores: al principio en blanco, después en un azul difuso
ahumado que poco a poco aumenta en intensidad; termina en un sueño profundo acompañado
de fantasías y fiebre. Un efecto secundario muy desagradable y frecuente después de la
intoxicación es una fuerte diarrea. Por el aditivo de triptaminas muchos de estos efectos se
intensifican; aparecen, además, palpitaciones, convulsiones, midriasis y taquicardia. Muestras
de indiferencia o de una mayor agresividad suelen anunciar estados avanzados de
intoxicación.
En un informe muy detallado sobre una danza se describe la ceremonia como sigue: “Un
profundo sonar de tambores desde el interior de la maloca anuncia la aparición de los místicos
cornos yuruparís. Tan sólo una sutil indicación de uno de los más viejos hace que todas las
mujeres, desde las madres con sus niños de pecho hasta las viejas sin dientes y arrugadas, se
refugien en el bosque para escuchar desde lejos los sonidos profundos y misteriosos de las
trompetas; se cree que al mirarlas se conjura la muerte de cualquier mujer […] El payé
[chamán] y los más viejos no vacilarán en ayudar en los trabajos del misterio mediante la
juiciosa administración de veneno a cualquier mujer que se pase de curiosa.
”En un semicírculo disonante se disponen los ejecutantes portando cuatro pares de cuernos,
sacados de sus escondites, para producir las primeras notas profundas y lúgubres. Mientras
tanto, muchos de los viejos abren sus bolsas tangatara de plumas ceremoniales y seleccionan
con sumo cuidado collares brillantes de plumas que amarran a la parte media de los largos
cornos.
”Cuatro viejos, con perfecto ritmo y dominio dramático, desfilan a través de la maloca
soplando los cornos recién decorados, danzando con pequeños pasos hacia delante y hacia
atrás. A intervalos, una pareja danza hacia fuera; sus cornos se levantan en lo alto y regresan
después de un momento. La expansión y contracción de los collares de plumas produce un
estallido de color traslúcido contra la intensa luz. La primera de las salvajes flagelaciones
empieza con los más jóvenes y el maestro de ceremonias aparece con la vasija roja de barro,
de rara forma, que contiene la poderosa bebida narcótica llamada ‘caapi’. El líquido castaño,
espeso y amargo se sirve en dos recipientes de calabaza, delgados y redondos; muchos
bebedores pronto vomitan.
Un jarro de cerveza de los indígenas shipibos y conibos está pintado completamente con
motivos de la ayahuasca. Derecha: Mujeres shipibas pintan una vasija de cerámica con
motivos de la ayahuasca.
”Unos 12 viejos se adornan con finísimas diademas hechas con las plumas resplandecientes
del guacamayo, con largas plumas de garza, con piezas ovales de piel aherrumbrada del
araguato, escamas, anillos de botín hechos de cordones de pelo de mono, valiosos de
armadillo, cilindros de cuarcita y cinturones de dientes de jaguar. Ataviados con estas
magnificentes muestras del arte salvaje, los hombres forman un semicírculo, en el que
danzan, se balancean, cada uno apoyando su mano derecha sobre el hombro del vecino, al
unísono, y marcando los pasos lentamente. El viejo payé dirige al grupo mientras fuma, para
la bendición de sus compañeros, un puro gigantesco, que se encuentra en una horqueta
ceremonial grabada, y hace vibrar constantemente la lanzasonaja. El grupo entona el solemne
y bien conocido canto ceremonial cachirí; sus graves voces suben y bajan mezclándose con el
misterioso sonar de los cornos yuruparís”.
Muchas especies del género Banisteriopsis , como esta B. muricata del sur de México,
producen grandes cantidades de β-carbolinas, inhibidores de MAO, por lo que son
especialmente apropiadas para usarlas en la elaboración de análogos de la ayahuasca.
Los tucanos creen que cuando los primeros hombres llegaron para poblar el Vaupés tuvieron
lugar muchos acontecimientos extraordinarios. La gente tuvo que soportar muchos años de
penurias y desgracias antes de residir en las nuevas regiones. En los ríos vivían serpientes
escondidas y peces peligrosos; el aire estaba poblado de espíritus caníbales, de ahí que los
tucanos recibieran con azoro los elementos básicos de su cultura.
Entre estos primeros tucanos vivía una mujer, la primera mujer de la creación, que “ahogó” a
los hombres en visiones. Los tucanos creen que durante el coito el hombre se “ahoga”; esto
equivale en su lengua a tener visiones. La primera mujer quedó embarazada, el Sol-padre la
preñó a través del ojo. Ella dio a luz a un niño que fue caapi: la planta narcótica. El niño nació
durante un fuerte resplandor de luz. La mujer Yajé cortó el cordón umbilical, y frotando al
niño con plantas mágicas, le dio forma a su cuerpo. El niño caapi creció cuidando, incluso ya
como anciano, celosamente sus poderes alucinógenos. De este niño viejo, dueño del caapi o
del acto sexual, los tucanos recibieron el semen. Gerardo Reichel-Dolmatoff escribió que para
el indio “la experiencia alucinógena es esencialmente sexual […] al sublimarla, al pasar de lo
erótico, de lo sensual, a la unión mística con la era mitológica; el estado intrauterino es la
última meta que sólo alcanzan algunos pocos, pero que todos anhelan”.
Una mujer shipiba pinta un pedazo de tela con motivos tradicionales de la ayahuasca.
La farmacia de la selva de los indígenas shipibos del Perú. Numerosas plantas medicinales se
ingieren junto con la ayahuasca para aumentar los efectos de ésta.
Se ha pensado que el arte indígena se basa en gran parte en la experiencia visionaria. Los
colores tienen un significado simbólico: el amarillo o el blanco cremoso guardan una
significación seminal que indica la fertilización solar; el rojo, color del útero, del fuego y del
calor, simboliza la fecundidad femenina; el azul representa el pensamiento inducido al fumar
tabaco. Estos colores acompañan las intoxicaciones de ayahuasca y se interpretan de acuerdo
con su contenido simbólico. Muchos diseños complicados, grabados en las rocas de las riberas
de la región Vaupés, se basan sin duda en experiencias con la droga. Asimismo, las pinturas
estereotipadas de las paredes de madera de las casas comunales de los tucanos representan
temas de la alucinación con ayahuasca. Las pinturas y decorados de vasijas, casas, cestos y
otros utensilios domésticos pertenecen a dos categorías: diseños abstractos y motivos
figurativos. Los indios conocen esta diferenciación y dicen que se debe a la intoxicación de
caapi. “Alguien que mire a un hombre trabajar o que encuentre un dibujo dirá: ‘Esto es lo que
uno ve con tres tazas de yajé’; a veces puede especificarse la planta usada por los efectos
narcóticos de las diferentes preparaciones”, así lo presume G. Reichel-Dolmatoff.
A quien experimenta la intoxicación le aparece una cají (ayahuasca) que crece y enverdece,
que da flores para finalmente desaparecer. El momento de la florescencia es considerado la
culminación de la experiencia.
Parecería que tan importante droga habría llamado la atención de los europeos desde fecha
temprana, pero no fue así. De cualquier forma, en 1851 el botánico inglés Spruce, quien
recolectaba muestras entre las tribus tucanas del río Vaupés de Brasil, se encontró con el
caapi y envió material a Inglaterra para su estudio químico. Tres años después observó el uso
del caapi entre los guahibos del alto Orinoco. Más tarde encontró la ayahuasca entre los
zaparos de Ecuador y la identificó con aquél.
Un indio barasana, cerca de su maloca, traza en la arena diseños que ha visto durante la
intoxicación con caapi. Se ha dicho que muchos de estos motivos inducidos por el caapi son,
por un lado, parte del patrimonio cultural; por otro, efectos bioquímicos específicos
producidos por los principios activos de la planta.
Desde los tiempos de Spruce muchos viajeros y exploradores mencionan la droga; sin
embargo, sólo recientemente se le ha prestado atención. De hecho, para 1969 no se había
llevado a cabo el análisis de las muestras de Spruce, recogidas en 1851.
Es mucho lo que queda por saber de la ayahuasca, caapi y yajé. Resta poco antes de que la
adaptación forzada a la cultura de los blancos o incluso la extinción de las tribus haga
imposible el estudio de los secretos de estas costumbres y tradiciones antiguas y del empleo
de uno de los alucinógenos más fascinantes y culturalmente importantes.
Este bello grabado sobre una roca de granito en Nyí, en el bajo Piraparaná de Colombia, es
obviamente antiguo. Los rápidos en este punto del río están en el ecuador de la Tierra. Se dice
que en esta turbulenta zona del río fue donde el Sol Padre se desposó con la Madre Tierra
para crear a los primeros tucanos. Los indios interpretan el rostro triangular como una
vagina, y la figura humana estilizada, como un falo alado.
El talentoso pintor peruano Yando, hijo de un ayahuasquero de Pucallpa, dibujó esta visión de
ayahuasca en la que las complejidades de la alucinación se tratan con imágenes en las que se
mezclan hábilmente las dimensiones micro y macroscópicas
Las plantas que se agregan a la bebida de la ayahuasca para dotarla de un poder curativo
especifico o de una característica determinada son (selección):
Ai curo
Euphorbia sp.
Ají
Capsicum frutescens
como tónico
Amacisa
Erythrina spp.
como purgante
Ayahuma
Couroupita guianensis
Batsikawa
Psychotria sp.
para calmar y reducir las visiones
Cabalonga
Thevetia sp.
Catahua
Hura crepitans
como purgante
Ceiba
Ceiba pentandra
Chiricaspi
Brunfelsia spp.
Cuchura-caspi
Malouetia tamaquarina
Cumala
Virola spp.
Floripondio
Brugmansia spp.
flechas mágicas (
chonteado
) y casos de encantamientos
Guatillo
Iochroma fuchsioides
Guayusa
Ilex guayusa
vómitos, purificación
Hiporuru
Alchornea castanaefolia
contra la diarrea
Kana
Sabicea amazonensis
Lupuna
Chorisia insignis
Pfaffia
Pfaffia iresinoides
Pichana
Ocimum micranthum
contra fiebres
Piripiri
Cyperus sp.
Pulma
Calathea veitchiana
Rami
Lygodium venustum
Remo caspi
Pithecellobium laetum
Sananco
Tabernaemontana sananho
la artritis
Sucuba
Himatanthus sucuuba
Tabaco
Nicotiana rustica
para la desintoxicación
Toé
Ipomoea carnea
Uña de gato
Uncaria tomentosa
Análogosde ayahuasca
“La investigación psiconáutica de la farmahuasca está tan alejada de las corrientes científicas
principales que tuvieron que transcurrir casi tres décadas para que los científicos
independientes, que no recibían apoyo de nadie y estaban recluidos en su ‘clandestinidad’,
pusieran a prueba la teoría de los inhibidores de enzimas de la farmacología de la ayahuasca.
¡Es paradójico que precisamente esta línea de investigación fuera la que habría de ocupar el
lugar central en los estudios de la bioquímica de la conciencia y de la genética de las
funciones cerebrales patológicas, lo que pronto podría quedar comprobado! Así, la
investigación de la ayahuasca no sólo constituye una cúspide neurocientífica, sino que
también la inhibición reversible de MAO en la ayahuasca podría ser una alternativa factible y
menos tóxica que los compuestos dañinos que actualmente se emplean en la medicina”, así
describe el químico en sustancias naturales Jonathan Ott.
Ott opina que el valor de los análogos de la ayahuasca radica en sus efectos enteogénicos, que
contribuyen a una ecología espiritual más profunda y a una visión mística integral. La
ayahuasca y sus análogos provocan, pero únicamente cuando se administran en dosis
adecuadas, un éxtasis chamanístico:
“El éxtasis chamanístico es la verdadera ‘religión de los tiempos antiguos’; las iglesias
modernas no son más que desvaídas reminiscencias de ésta. Nuestros antepasados
descubrieron en muchos lugares y en muchos momentos que la sufrida humanidad puede,
mediante la experiencia enteogénica y la extática, reconciliar la inteligencia cultivada, la que
separa a cada uno de los seres humanos de todas las demás criaturas e, incluso, de otros seres
humanos, con los cuerpos maravillosamente animales, salvajes e indomados que también
somos. No es necesario creer en ello, ya que la experiencia extática misma nos da la creencia
en la unidad e integridad verdaderas del universo: la creencia en nosotros mismos como
partes integrales de un todo. Es ella la que nos revela la excelsitud sublime de nuestro
universo y el milagro oscilante, opalescente y alquímico que representa la conciencia
cotidiana. Los enteógenos como la ayahuasca podrían ser la medicina adecuada para la
humanidad hipermaterialista en el umbral de un nuevo milenio, durante el cual se decidirá si
nuestra especie seguirá creciendo y floreciendo o si habrá de destruirse a sí misma en un
masivo holocausto biológico, que no podrá compararse con nada que haya sucedido en este
planeta durante los últimos 65 millones de años. La reformación enteogénica es nuestra más
grande esperanza para curar a nuestra Querida Señora Gaea y promueve a la vez un
verdadero renacimiento religioso en un nuevo milenio”.
Las semillas de Mimosa scabrella contienen DMT; es decir, pueden usarse para elaborar
análogos de la ayahuasca.
Todas las recetas para los análogos de ayahuasca deben incluir un inhibidor de MAO y un
promotor de DMT.
Hasta hoy se ha experimentado sobre todo con Banisteriopsis caapi, Banisteriopsis spp. y
Peganum harmala , pero la naturaleza también ofrece otros inhibidores de MAO, como
Tribulus terrestris . Como proveedores de DMT se acostumbra emplear Psychotria viridis y
Mimosa tenuiflora , aunque existen más posibilidades (véase la tabla).
1. Las hojas de la muy rara Acacia phlebophylla , que crece únicamente en una montaña de
Australia, son ricas en DMT. 2. La corteza de Acacia maidenii contiene concentraciones muy
elevadas de DMT. 3. Las semillas del árbol Dictyoloma incanescens . Este árbol contiene
grandes cantidades de 5-MeO-DMT. 4. Los pueblos nativos acostumbran elaborar objetos de
joyería con las semillas de Mucuna pruriens . Las semillas contienen altas concentraciones de
DMT y 5-MeO-DM.
5. Una especie del género Desmodium , rico en DMT6. La hierba Phalaris arundinacea var.
Turkey Red contiene mucho DMT.7. La corteza seca de la raíz de Mimosa tenuiflora es rica en
alcaloides psicoactivos; también contiene alrededor de 1% de DMT, por lo que es apropiada
para elaborar análogos de ayahuasca.
Las plantas con DMT que pueden usarse para elaborar análogos de ayahuasca
Planta madre
Droga
Triptaminas
Gramineae (Poaceae)
Arundo donax
L.
Rizoma
DMT
Phalaris arundinacea
L.
Hierba, raíz
DMT
Phalaris tuberosa
L. [familia italiana]
Hojas
DMT
Phragmites australis
Rizoma
DMT, 5-MeO-DMT
Leguminosae (Fabaceae)
Acacia maidenii
F. v. Muel.
Corteza
0,36% DMT
Acacia phlebophylla
F. v. Muel.
Hojas
0,3% DMT
Acacia simplicifolia
Druce
Corteza, hojas
0,81% DMT
Anadenanthera peregrina
(L.) Spag.
Corteza
DMT, 5-MeO-DMT
Desmanthus illinoensis
(Michx.) MacM.
Corteza de la raíz
Desmodium pulchellum
Benth. exBak
Corteza de la raíz
DMT
Desmodium
spp.
DMT
Lespedeza capitata
Michx.
DMT
Mimosa scabrella
Benth.
Corteza
DMT
Mimosa tenuiflora
(Willd.) Poir
Corteza de la raíz
0,57-1% DMT
Mucuna pruriens
DC
Semillas
DMT, 5-MeO-DMT
Malpighiaceae
Diplopterys cabrerana
(Cuatr.) Gates
Hojas
DMT, 5-MeO-DMT
Myristicaceae
Virola sebifera
Aub.
Corteza
DMT
Virola theiodora
Flores
0,44% DMT
Virola
spp.
Corteza/resina
DMT, 5-MeO-DMT
Rubiaceae
Psychotria poeppigiana
Muell.-Arg.
Hojas
DMT
Psychotria viridis
R. et P.
Hojas
DMT
Rutaceae
Dictyoloma incanescens
DC.
Corteza
0,04% 5-MeO-DMT
Aparte del empleo auténticamente chamanístico de la ayahuasca, durante los últimos años se
han constituido en la Amazonia varias iglesias sincréticas que usan la ayahuasca como
sacramento. Tanto en el culto Santo Daime como en la iglesia ayahuasca União do Vegetal se
convoca a los fieles a reuniones periódicas, en las cuales beben juntos ayahuasca y cantan
canciones religiosas. Guiados por un sacerdote, los fieles visitan tanto a los espíritus de los
bosques como a los santos cristianos. Muchos hallan en estos cultos un nuevo sentido para la
vida y la salvación de su alma. Para los seguidores de estas iglesias brasileñas, que ya se
establecieron en Europa, el uso de la poción mágica es tan legal como lo es para los chamanes
de los bosques.
Santo Daime, la bebida ritual del culto del mismo nombre, y hoasca , el sacramento de la otra
iglesia, se obtienen, según la original receta indígena, hirviendo la liana Banisteriopsis caapi y
las hojas de la chacruna (Psychotria viridis ), que son psicodélicos muy potentes.
El culto Santo Daime se ha constituido en una iglesia propia en Amsterdam; allí se está
investigando además la posibilidad de usar la ayahuasca como remedio en el tratamiento de
las adicciones.
Juremahuasca o Mimohuasca
Este análogo de ayahuasca es considerado la preparación que más se tolera y que más efectos
psicoactivos tiene. Por persona se necesitan: 3 g de semillas de Peganum harmala , finamente
molidas; 9 g de corteza de la raíz de Mimosa tenuiflora , y jugo de limón.
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BRUGMANSIA
Floripondio, Engelstrompete
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BRUGMANSIA SANGUINEA
Los guambianos del sur de Colombia dicen de Brugmansia vulcanicola : “¡Qué placentero es el
perfume de las flores largas y acampanadas del yas cuando uno las huele por la tarde! Pero el
árbol tiene un espíritu en forma de águila que llega con el viento y luego desaparece […] El
espíritu es tan malo que si una persona se queda al pie del árbol, olvidará todo, sintiéndose
como si estuviera en las alas del espíritu del yas […] Si es una mujer […] al descansar a la
sombra del árbol, soñará con hombres de la tribu de los paez, luego, una figura será
depositada en su vientre y nacerá seis meses después como semillas del árbol”.
Las especies de Brugmansia son nativas de América del Sur. En el pasado, se consideraba la
Brugmansia como un subgénero de Datura . Sin embargo, los recientes y minuciosos estudios
biológicos de estas plantas muestran que deben clasificarse dentro de un género propio. Las
propiedades de las especies y su distribución local indican una larga relación con el hombre.
1. Los chamanes de Colombia y del norte de Perú acostumbran emplear Brugmansia aurea ,
cuyas flores son de color amarillo dorado. 2. Los chamanes indígenas fuman con fines
curativos las flores y semillas.
3. El fruto maduro de Brugmansia sanguinea . Este floripondio desarrolla frutos con mucha
más frecuencia que las otras especies. 4. La flor de Brugmansia sanguinea .
Poco se sabe sobre el uso de Brugmansia antes de la Conquista, aunque hay algunas
referencias dispersas sobre estos alucinógenos. El científico francés De la Condamine
menciona su uso entre los omaguas del río Marañón. Los exploradores Von Humboldt y
Bonpland anotaron que la tonga, la B. sanguinea de flores rojas, era una planta sagrada de los
sacerdotes en el Templo del Sol en Sogamoso, Colombia.
Brugmansia arborea, B. aurea y B. sanguínea crecen por lo regular a una altitud de más de
1800 m. Las semillas son ampliamente utilizadas como un aditivo de la chicha. Las hojas y
flores molidas se preparan en agua caliente o fría para tomarse como té. Las hojas pueden
mezclarse con una infusión de tabaco. Algunos indios raspan la corteza suave y verde en los
tallos y la remojan en agua para su uso. La intoxicación de Brugmansia varía, aunque siempre
se caracteriza por una fase violenta. Probablemente no exista una descripción tan sucinta de
sus efectos como la que dio Johann J. Tschudi, quien observó sus efectos en 1846 en Perú: el
nativo “cayó en un pesado estupor, fijó sus ojos inexpresivos en el suelo; su boca permaneció
convulsivamente cerrada y las fosas nasales se dilataron. Después de un cuarto de hora sus
ojos empezaron a girar, brotó espuma de su boca y todo el cuerpo fue presa de terribles
convulsiones. Una vez que pasaron estos síntomas violentos, siguió un profundo sueño que
duró varias horas; cuando el sujeto se recobró, relató las particularidades de la visita que hizo
a sus antepasados”.
Los jíbaros les dan a los niños necios una bebida de B. sanguinea con maíz reseco; cuando
están intoxicados, son reprendidos de manera que los espíritus de los antepasados también
puedan participar en ello. En el Chocó se agregaban semillas de Brugmansia a una chicha
mágica, pues creían que producía en los niños una excitación, durante la cual podían
descubrir oro.
Los indios de Perú todavía llaman a Brugmansia sanguinea “huaca” o “huacachaca” (planta de
la tumba), ya que existe la creencia de que revela tesoros enterrados antiguamente en las
sepulturas.
Quizá ninguna localidad iguala al valle de Sibundoy, en los Andes de Colombia, en lo que se
refiere al uso embriagante de Brugmansia . Los indios inganos y kamsás usan como
alucinógenos varias especies silvestres y un buen número de cultivos locales. Los indígenas de
esta región, en especial los chamanes, han desarrollado un conocimiento profundo sobre los
efectos de estas plantas.
La química de Brugmansia
Estos cultivos, que normalmente son propiedad de chamanes específicos, reciben nombres
nativos. Las hojas del buyés (B. aurea ) se usan principalmente para curar el reumatismo; se
trata de una medicina efectiva con alta concentración de alcaloides de tropano. El biangan era
empleado en la antigüedad por los cazadores: las hojas y las flores se mezclaban con la
comida de los perros para que éstos pudieran encontrar más presas. La hoja de amarón, en
forma de lengua, es apreciada como remedio para curar supuraciones y reumatismos. El
cultivo más raro es el del salamán, cuyas hojas están extrañamente atrofiadas; se emplea en el
tratamiento del reumatismo y como alucinógeno. Quinde y munchira son las que presentan
mayores irregularidades en la forma de sus hojas; las dos se usan como alucinógenos aunque
también en el tratamiento de reumatismo, como eméticos, carminativos, vermífugos y
supurantes; la munchira también se emplea para curar erisipelas. Quinde es el cultivo más
ampliamente difundido en Sibundoy; munchira es el más tóxico. Las variedades llamadas
“dientes” y “ocre” se usan principalmente contra los dolores reumáticos.
Un joven kamsá de Sibundoy, Colombia, sostiene una flor y varias hojas de Culebra
borrachera antes de mezclarlas en un té cuyos efectos intoxicantes lo prepararán para
aprender los secretos del uso de los alucinógenos en la magia y en la medicina.
En el valle de Sibundoy, en el sur de Colombia, es donde el uso de Brugmansia es más
intensivo. Salvador Chindoy de la tribu kamsá es uno de los chamanes más conocidos. En la
fotografía aparece con su vestimenta ceremonial al principio de una intoxicación de
Brugmansia provocada con fines adivinatorios.
Algunos botánicos piensan que uno de esos curiosos cultivos es la culebra borrachera. Más
potente que ningún otro cultivo de Brugmansia , es usada como alucinógeno para la
adivinación; también es una medicina muy efectiva para aliviar los dolores reumáticos o
artríticos.
Por sus efectos psicoactivos, los cultivos quinde y munchira se usan con mayor frecuencia. El
jugo que se obtiene de las hojas o de las flores se bebe solo o en una preparación con agua o
aguardiente (un destilado alcohólico del azúcar). Por lo regular, en Sibundoy los chamanes
son los únicos que toman Brugmansia . La mayoría de los chamanes “ven” terribles
apariciones de jaguares y serpientes venenosas. Es posible que el uso de la Brugmansia como
alucinógeno esté muy limitado debido a los molestos síntomas y a los desagradables efectos
que posteriormente produce. Los jíbaros creen que la vida normal es una ilusión, que los
verdaderos poderes son sobrenaturales y subyacen tras la vida cotidiana. El chamán, con sus
potentes plantas alucinógenas, puede ascender al mundo de la maravilla etérea para allí
pactar con las fuerzas del mal.
El joven jíbaro, a la edad de seis años, debe adquirir un “alma externa”, un arutam wakani , el
alma productora de visiones, que le permita comunicarse con sus antecesores. Para adquirir
su arutam , el muchacho y su padre realizan una peregrinación a una cascada sagrada, se
bañan en ella, ayunan y beben agua de tabaco. También toman maikoa o jugo de Brugmansia
para establecer contacto con lo sobrenatural; entonces el arutam del muchacho se manifiesta
en forma de jaguares y anacondas que penetran en su cuerpo.
Este dibujo, hecho por un indio guambiano del sur de los Andes de Colombia, muestra a una
mujer nativa bajo un árbol borrachero, Brugmansia vulcanicola . La representación de un
águila, asociada a un espíritu maligno, indica la peligrosa toxicidad de este árbol: la persona
que se detenga bajo él comienza a olvidarse de todo y a sentir que vuela.
Las hermosas flores de los floripondios inspiraron a un artista del art nouveau (estampado
textil elaborado a partir de un diseño de Alphonse Mucha, París, 1896; el original se
encuentra en el Museo del Estado Federado de Baden-Wurtemberg, Stuttgart, Alemania).
Con frecuencia, los jíbaros toman natema (ayahuasca) o Banisteriopsis para adquirir el arutam
, pero si el natema no tiene los efectos deseados, utilizan entonces Brugmansia como
embriagante fuerte. Los jíbaros afirman que la intoxicación con maikoa puede producir locura.
Desde cualquier punto de vista, las especies de Brugmansia , a pesar de su belleza, no han
sido aceptadas fácilmente. Son plantas de los dioses, pero no como el peyote, los hongos
mágicos de México y la ayahuasca: los regalos más hermosos de los dioses. Sus efectos
poderosos y molestos, con periodos de violencia e incluso demencia temporal, así como los
males que siguen a su ingestión la han colocado en un lugar de segunda categoría. Es verdad
que son plantas de los dioses, pero ellos no siempre se esfuerzan por hacer la vida fácil.
El águila maligna revolotea sobre el hombre, y su borrachero es una señal perenne que
recuerda que no siempre es fácil tener una audiencia con los dioses.
Las huellas del pequeño venado
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LOPHOPHORA
Peyote
Desde la llegada de los primeros europeos al Nuevo Mundo, el peyote ha provocado una y otra
vez controversia, represión y persecución. Condenada por los conquistadores españoles por su
“satánica superchería” y atacada en repetidas ocasiones por los gobiernos locales y grupos
religiosos en los Estados Unidos de América, la planta, sin embargo, sigue ocupando un lugar
sacramental de primer orden entre los indígenas de México y su uso se ha extendido a las
tribus norteamericanas en los últimos 100 años. La persistencia con que se ha sostenido y
extendido el culto del peyote constituye un capítulo fascinante de la historia del Nuevo
Mundo, así como un reto para antropólogos y psicólogos, botánicos y farmacólogos quienes
continúan estudiando la planta en su constitución y en su relación con los hombres.
Podemos decir que este cacto sin espinas mexicano es el prototipo de los alucinógenos del
Nuevo Mundo. Es una de las primeras drogas que descubren los europeos, y de las plantas
que hallan los conquistadores es ésta, sin duda, la que provoca las visiones más
espectaculares. Los españoles encontraron al peyote firmemente establecido en las religiones
nativas y sus esfuerzos por exterminarlo hicieron que su culto se desplazara a las montañas,
donde perdura hasta la fecha. ¿Qué tan antiguo es el culto del peyote? Uno de los primeros
cronistas españoles, fray Bernardino de Sahagún, estima, basándose en varios relatos
históricos tomados de la cronología indígena, que los toltecas y chichimecas conocían el
peyote por lo menos 1.890 años antes de la llegada de los europeos. Este cálculo indica que la
“divina planta” de México ha sido usada desde hace más de 2.000 años. Carl Lumholtz, el
etnólogo danés que realizó los primeros trabajos sobre los indios de Chihuahua, estima que el
culto del peyote es aún más antiguo. Demostró que un símbolo utilizado por los indios
tarahumaras en la ceremonia del peyote aparece en tallas rituales muy antiguas, preservadas
en rocas volcánicas de Mesoamérica.
Las coronas de los peyotes adquieren diferentes formas según la edad y las condiciones de
crecimiento.
Los huicholes, después de experimentar las visiones que han recibido gracias a la ingestión de
peyote, llevan a los santuarios de la Madre Tierra, que se encuentran en lugares remotos de
las montañas, “serpientes de peyote” como muestra de su agradecimiento. Los motivos
bordados con perlas que adornan a estas serpientes representan el peyote.
No se sabe si los chichimecas fueron los primeros en descubrir las propiedades psicoactivas
del peyote. Algunos estudiosos creen que los indios tarahumaras, que habitan áreas donde
crece el peyote, fueron los primeros en descubrir sus propiedades y que ellos lo propagaron
entre los coras, huicholes y otras tribus. Puesto que la planta crece en varias localidades de
México, es muy posible que un buen número de tribus haya descubierto por separado sus
defectos intoxicantes.
Un peyote muy viejo y grande con retoños laterales al cual los indígenas llaman “abuelo”.
Varios jesuitas españoles del siglo XVII atestiguaron que los indios mexicanos usaban el
peyote, en forma medicinal y ceremonial, para curar muchos males, pero que también tenían
“horribles visiones” cuando estaban intoxicados con el cacto. El padre Andrés Pérez de Ribas,
jesuita del siglo XVII, que vivió durante 16 años en Sinaloa, informó que el peyote se tomaba
regularmente, pero que su uso, incluso medicinal, estaba prohibido y penado debido a su
relación con “rituales paganos y supersticiones”, que buscaban conectar a los hombres con
espíritus malignos a través de “fantasías diabólicas”.
El doctor Francisco Hernández, médico personal del rey Felipe II de España, enviado para
estudiar la medicina azteca, ofrece la primera descripción completa del cacto viviente. En su
estudio etnobotánico de la Nueva España Hernández describió al peyotl (llamado así en la
lengua náhuatl de los aztecas) de la siguiente manera: “La raíz es de tamaño mediano y no
desarrolla ramas ni hojas; tiene una especie de vellosidad adherida y esto dificulta su
descripción. Hombres y mujeres dicen que han sido dañados por él. Parece ser que su sabor
es dulzón y moderadamente picoso. Se dice que proporciona alivio cuando se aplica
machacado en las articulaciones doloridas. Se atribuyen maravillosas propiedades a esta raíz,
si es que puede darse alguna fe de lo que comúnmente se dice a este respecto. Causa en
aquellos que lo ingieren la capacidad de prever y predecir hechos”. A fines del siglo XVII, un
misionero español realizó en Nayarit la primera descripción sobre el ritual del peyote. Anotó,
al referirse a la tribu cora: “Cerca del músico se hallaba sentado el jefe de los cantores, que
marcaba el compás. Cada uno tenía un asistente que lo sustituía cuando empezaba a fatigarse.
Por un lado había una bandeja con peyote, raíz diabólica que ellos trituran para beberla y no
sentirse debilitados durante la prolongada función; ésta se inició con la formación de un
círculo de hombres y mujeres, que ocupaba todo el lugar que se había dispuesto para ese
propósito. Uno tras otro danzaban en rueda o marcaban el compás con sus pies, rodeando al
músico y maestro del coro con quienes brindaban y cantaban en el mismo tono disonante que
ellos les asignaban. Bailaban toda la noche, desde las cinco de la tarde hasta las siete de la
mañana, sin detenerse ni abandonar el círculo. Al terminar la danza, los que pudieron
sostenerse se quedaron de pie; la mayoría no podía mover sus piernas por el peyote y el vino
que habían tomado”.
Es posible que entre los coras, huicholes y tarahumaras la esencia de la ceremonia haya
cambiado poco. La danza sigue siendo la parte principal.
Porque en la conciencia está lo Maravilloso con que sobrepasar las cosas. Y el peyote nos dice
dónde está…
El ritual del peyote que celebran los huicholes en la actualidad es el más cercano a las
ceremonias del México prehispánico. La descripción que hace Sahagún del ritual
teochichimeca podría corresponder muy bien a una ceremonia de los huicholes
contemporáneos; estos indígenas siguen reuniéndose en el desierto, 480 km al noreste de sus
tierras, en las montañas de la Sierra Madre Occidental de México; cantan y bailan toda la
noche y el día y gritan apasionadamente. Entre las plantas psicotrópicas nativas es el peyote
la que más estiman y relegan los hongos sagrados, la maravilla, la Datura y los tecomaxóchitl
al campo de la brujería. En México casi todos los primeros informes fueron elaborados por
misioneros que se oponían al uso del peyote en las prácticas religiosas de los indígenas. Para
ellos, el peyote no tenía lugar en el cristianismo por sus “asociaciones paganas”. El resultado
de la intolerancia que los eclesiásticos españoles tenían hacia cualquier culto que no fuera el
suyo fue una persecución encarnizada. Sin embargo, los indígenas se mostraron renuentes a
dejar su tradición, firmemente establecida durante varios siglos.
Varios cactos, en México también conocidos como peyote, hikuli, peyotillo, “peyote pequeño”
o “falso peyote”. Por lo general, contienen el principio activo mescalina y otros alcaloides
psicoactivos. Arriba izquierda: Ariocarpus retusus . Arriba derecha: Astrophyton asterias .
Abajo izquierda: Aztekium riterii . Abajo derecha: Ariocarpus fissuratus .
La represión contra el peyote fue extrema. Cerca de San Antonio, Texas, por ejemplo, un cura
publicó en 1760 un manual con preguntas para los conversos. Entre éstas incluía las
siguientes: “¿Has comido carne de hombre? ¿Has comido peyote?”. Otro cura, el padre
Nicolás de León, examinaba en forma similar a los conversos potenciales: “¿Eres tú adivino?
¿Has anunciado sucesos futuros mediante la lectura de augurios, la interpretación de sueños o
el trazo de círculos y figuras en el agua? ¿Has adornado con guirnaldas de flores los sitios en
donde hay ídolos? ¿Has chupado la sangre de otros? ¿Has caminado durante la noche
convocando la ayuda de los demonios? ¿Has bebido peyote o se lo has dado a beber a otros
para descubrir secretos o el lugar en donde se encuentran objetos perdidos o robados”.
Has visto cómo caminamos en busca del peyote. Cómo vamos, sin comer, sin beber, con
mucha voluntad. Todos con un solo corazón. Así nos vamos haciendo huicholes. Ésta es
nuestra unidad. Esto, lo que debemos defender.
Durante la última década del siglo XIX, el explorador Carl Lumholtz observó el uso del peyote
entre los indios de la Sierra Madre Occidental de México, principalmente entre los huicholes y
tarahumaras; describió la ceremonia del peyote y varios cactos empleados con Lophophora
williamsii o en lugar de éste.
Sin embargo, ningún antropólogo observó o participó en la cacería del peyote hasta 1960,
cuando un escritor mexicano y varios antropólogos recibieron autorización de los huicholes
para acompañarlos en algunas peregrinaciones. Los huicholes hacen un viaje sagrado una vez
al año, para obtener “hikuri”, como le llaman a su cacto sagrado. Un experimentado
mara’akame o chamán, que está en contacto con Tatewari (Nuestro Abuelo Fuego), es quien
guía la expedición. Tatewari, el dios Peyote, es el dios huichol más antiguo. Se le personifica
con plantas de peyote en sus manos y pies y es el intérprete de todas las deidades para los
chamanes modernos; unas veces, a través de visiones; otras, indirectamente, a través de
Kauyumari (Persona del Venado Sagrado y héroe cultural). Tatewari condujo la primera
peregrinación del peyote a Wirikuta, región ancestral donde abunda el peyote, muy lejos del
área en la que actualmente viven los 9.000 huicholes. Guiados por el chamán, los
participantes, 10 o 15, toman la identidad de un antepasado deificado mientras siguen a
Tatewari “para encontrar su vida”.
Cada peregrino trae ofrendas al peyote. Una vez que estos regalos se disponen
cuidadosamente en el suelo, los peregrinos encienden velas y las levantan hacia el sol
saliente. Lloran y ruegan para que los dioses acepten sus ofrendas: mientras tanto, Ramón
(segundo de derecha a izquierda) canta fervorosamente.
La cacería del peyote es literalmente una cacería. Los peregrinos llevan guajes con el tabaco
que se necesita para el ritual del viaje; de regreso estos guajes casi siempre contienen agua
de Wirikuta. Por lo general, llevan tortillas como único alimento; al llegar a Wirikuta comen
peyote. Los huicholes recorren grandes distancias para llegar. Actualmente, una buena parte
del viaje la hacen en vehículos, pero hasta no hace mucho los indios caminaban unos 300
kilómetros para llegar a Wirikuta.
Al llegar ante las sagradas montañas que rodean Wirikuta, los peregrinos reciben un baño
ritual y rezan a la fertilidad y a la lluvia. Entre los cantos y plegarias del chamán se inicia el
peligroso tránsito al otro mundo. Este paso tiene dos etapas: la primera es “el puente hacia las
nubes estruendosas”, y la segunda, “la separación de las nubes”. Estas estaciones no
representan un lugar en la Tierra, sino que pertenecen a la “geografía de la mente”; para los
participantes, pasar de una etapa a otra es un suceso lleno de emoción. Cuando llegan al
lugar, el chamán inicia una serie de prácticas ceremoniales, narra historias sobre la antigua
tradición del peyote e invoca protección para lo que ha de venir. Aquellos que van por primera
vez llevan los ojos vendados, y el chamán conduce a los participantes hasta el “umbral
cósmico”, en el cual sólo él puede ver. Todos se detienen, encienden velas y murmuran
plegarias, mientras, el chamán canta imbuido de fuerzas sobrenaturales.
Finalmente aparece el peyote. El chamán ha visto las huellas del venado. Lanza una flecha
que va a dar al cacto. Los peregrinos hacen ofrendas al primer hikuri. Buscan más peyote y
llenan varias canastas con la planta. Al día siguiente continúa la recolección; parte de este
peyote se guarda para compartirlo con los que se quedaron en casa y el resto es para venderlo
a los coras y tarahumaras, quienes, aunque usan el peyote, no van en su búsqueda.
Huicholes al regreso de la peregrinación.Izquierda : Un recolector de peyote que carga una
canasta llena de peyotes.
Entonces tiene lugar una ceremonia en la que se distribuye tabaco. Las flechas se colocan
apuntando a los cuatro puntos cardinales y se enciende una fogata a medianoche. Según los
huicholes, el tabaco pertenece al fuego, el chamán lo bendice ante el fuego tocándolo con
plumas y distribuye a los peregrinos una porción que cada uno coloca en su guaje; esto
simboliza el nacimiento del tabaco.
La “trinidad” huichola (venado, maíz y peyote) es un conjunto con un alto contenido simbólico.
El peyote representa el eslabón atemporal con lo sobrenatural. En la cacería anual del peyote
que hacen los huicholes los peregrinos lanzan una flecha al primer peyote que encuentran.
Este peyote se asocia con un venado que muere y demanda una serie de cantos especiales;
también se ofrecen semillas de maíz.
También los indígenas yaquis del norte de México representan el peyote como un venado, así
lo muestra esta talla en madera.
Para los huicholes la cacería del peyote es un regreso a Wirikuta, al paraíso, al arquetípico
principio y final de un pasado mitológico. Un mara’akame huichol contemporáneo se expresa
como sigue: “Un día todo será como lo has visto ahí, en Wirikuta. Regresarán las Primeras
Gentes. Los campos serán cristalinos y puros; todo esto aún no está claro para mí, pero en
cinco años más lo sabré mediante más revelaciones. El mundo terminará y la unidad estará de
vuelta aquí, pero sólo para el huichol puro”.
Para los tarahumaras el culto del peyote es menos importante. Muchos compran el cacto a los
huicholes. Aunque las dos tribus viven apartadas cientos de kilómetros y no están muy
vinculadas, llaman al peyote “hikuri” y sus cultos son semejantes. La danza tarahumara del
peyote puede realizarse, en cualquier época del año, para traer salud y prosperidad a la tribu
o simplemente para rendir culto a los dioses. A veces se incorpora a otras fiestas ya
establecidas. La parte principal de la ceremonia consiste en una serie de danzas y plegarias,
seguidas por un día de fiesta. La fiesta se lleva a cabo en un área despejada y bien barrida,
donde se colocan leños de roble y pino, orientados en dirección este-oeste, para encender una
fogata. El nombre tarahumara de esta danza significa “moverse alrededor del fuego”, y
además del peyote mismo, el fuego es el elemento más importante. El maestro de la
ceremonia es secundado por varias mujeres, quienes preparan las plantas de hikuri para su
uso: muelen el cacto fresco en un metate y cuidan que no se derrame una sola gota del
líquido. Una mujer recoge todo el jugo en una jícara, incluida el agua que se había usado para
lavar el metate. El maestro de la ceremonia se coloca al oeste del fuego y una cruz se levanta
en el lado opuesto. Hay un agujero a los pies del maestro donde éste puede escupir. Cerca de
él, a un lado o incrustado en un hoyo en forma de raíz, se coloca el peyote. El maestro cubre el
cacto con una jícara invertida y la presiona para marcar un círculo en la tierra. Quita la jícara
y dibuja en el polvo una cruz que representa al mundo; después la vuelve a colocar en su
lugar. Este utensilio sirve como caja de resonancia de un raspador. El peyote está bajo la caja
de resonancia porque le gusta el sonido.
Entonces, se ofrece incienso de copal a la cruz. Los ayudantes, después de mirar al este, se
ponen de rodillas para persignarse, además, se les dan sonajas de pata de venado o campanas
para acompañar la danza.
La vasija con el peyote molido se coloca junto a la cruz y uno de los asistentes lo sirve en una
jícara; da tres vueltas alrededor de la fogata si la jícara es para el maestro de la ceremonia y
una si es para cualquiera de los demás participantes. Las canciones alaban al peyote por la
protección que brinda a la tribu y por su “hermosa intoxicación”.
Así como los huicholes, los tarahumaras a menudo realizan ceremonias curativas. El chamán
tarahumara cura al amanecer. Primero termina de danzar con tres golpes secos. Después de
levantarse toca con agua la frente de todos. Luego toca tres veces con su bastón al paciente al
tiempo que golpea también tres veces el suelo. El polvo que produce con el raspado, aunque
sea poco, es un poderoso dador de salud y vida y se guarda para uso medicinal.
El rito final envía al peyote de regreso a casa. El chamán extiende los brazos hacia la salida
del sol y exclama tres veces con voz áspera: “En la madrugada hikuli había llegado, desde San
Ignacio y Satapolio, montado en hermosas palomas verdes para celebrar con los tarahumaras
al terminar la danza, cuando la gente ofrece comida en sacrificio y también come y bebe. Una
vez que ha concedido sus bendiciones, se convierte en una bola y vuela de regreso a su
refugio”.
El chamán huichol Ramón Medina Silva espera silenciosamente las visiones del peyote.
Envuelto en su sarape contempla el fuego ceremonial, sentado durante horas, sin moverse,
hasta recibir los mensajes de los dioses.
Parece ser que los indios kiowas y comanches, durante sus visitas a un grupo indígena del
norte de México, fueron los primeros en conocer esta planta sagrada. Los indios de Estados
Unidos se han visto obligados a vivir en reservaciones desde la última mitad del siglo XIX, por
lo que gran parte de su herencia cultural se ha desintegrado y desaparecido. Ante esta
fatalidad desastrosa, varios líderes indios, especialmente los de las tribus reubicadas en
Oklahoma, empezaron a propagar en forma activa un nuevo culto del peyote, que se adapta a
las necesidades de los grupos indígenas más avanzados de los Estados Unidos.
Los kiowas y comanches eran los defensores más activos de la nueva religión. En la actualidad
el tipo de ceremonia del peyote que celebran estos grupos es la que prevalece al norte de la
frontera mexicana. Esta ceremonia, a juzgar por la rápida propagación de la nueva religión
del peyote, atrajo a las tribus de las planicies y después a otros grupos.
La exitosa difusión del nuevo culto del peyote trajo como resultado una fuerte oposición por
parte de los misioneros y de las autoridades locales. La ferocidad de esta oposición hizo que
las autoridades locales promulgaran una legislación represiva a pesar de la opinión científica,
según la cual debería permitirse el uso del peyote en las prácticas religiosas de los indios. Con
la intención de proteger el derecho a una libre actividad religiosa, los indios estadounidenses
organizaron el culto al peyote en un grupo religioso legalizado: la Iglesia Nativa Americana.
Este movimiento religioso, desconocido en los Estados Unidos antes de 1885, reunió en 1922
a 13.300 miembros. En la actualidad se afirma que los miembros de esta Iglesia ascienden a
unos 250 mil. Puesto que los indígenas de los Estados Unidos viven lejos del hábitat natural
del peyote, utilizan la cabeza seca del cacto: el llamado “botón de mescal”. Algunas tribus
norteamericanas siguen enviando peregrinos para buscar el cacto, como las tribus mexicanas;
sin embargo, la mayoría lo obtiene por la compra y el correo.
El roadman de la Iglesia Nativa Americana oficia la sesión del peyote como representante del
Gran Espíritu. Su labor consiste en mostrar a los creyentes el “camino del peyote”. En la
pintura de Stephen Mopope el roadman porta los objetos tradicionales de la ceremonia
religiosa: el abanico, el cetro y la sonaja. En su mejilla está pintada la corona de una planta de
peyote.
En la pintura del centro, también de Mopope, aparecen los cantantes en el interior del tipi
sagrado. En medio está el Padre Fuego y el altar en forma de luna creciente. Encima del tipi
está el tambor de agua del peyote.
El chamán sioux Henry Crow Dog está cantando en una sesión de peyote en la reservación de
Rosebud.
Las ceremonias del peyote varían de una tribu a otra. El típico servicio de los indios de la
planicie se realiza en un tipi levantado sobre un altar, elaborado cuidadosamente con tierra o
barro; la ceremonia dura toda una noche, y una vez que ha concluido, el tipi se quita. Algunas
tribus llevan a cabo sus ceremonias en casas redondas de madera, que tienen un altar
permanente de cemento; los indios osages y quapawes tienen incluso casas redondas
iluminadas con electricidad.
La sonaja del peyote es un instrumento importante en la ceremonia del peyote de la Iglesia
Nativa Americana.
La fotografía muestra el cetro emplumado del roadman , símbolo de su autoridad. Junto a éste
hay dos palos para encender los cigarrillos rituales (uno de ellos indica en la combinación del
pájaro trueno y la cruz la fusión de los elementos cristianos y nativos); hojas de maíz para
cigarrillos; una baqueta de tambor; varias sonajas de calabaza; dos collares de frijol de
mescal, parte del atuendo del roadman ; un atado de ramas de artemisa (Artemisia
ludoviciana ); botones de peyote; una corbata especial para la ceremonia del peyote; un paño
negro para el peyote; un silbato hecho del hueso del ala de un águila, y una pila de agujas de
cedro que se usan como incienso.
El padre peyote (un enorme botón de mescal) se coloca en medio del altar sobre una cruz o
una roseta de hojas de artemisa. El altar, en forma de media luna, es el símbolo del espíritu
del peyote, el cual nunca se retira del altar una vez iniciada la ceremonia. Tan pronto como se
coloca el padre peyote en su lugar, la conversación se interrumpe y todos dirigen la vista
hacia el altar.
En el círculo de devotos corren tabaco y hojas de maíz o roble con las que cada uno lía un
cigarrillo que fuma mientras el guía reza la plegaria inicial. El siguiente paso es la purificación
de los botones de mescal con incienso de cedro. Después de esta bendición el roadman toma
cuatro botones de una bolsa que en seguida hace circular en dirección de las manecillas del
reloj; cada uno de los devotos toma cuatro botones. En cualquier momento de la ceremonia se
puede pedir más peyote a discreción personal. Algunos peyoteros comen hasta 36 botones en
una noche y hay quienes se jactan de haber ingerido más de 50. La cantidad promedio quizás
sea alrededor de 12.
El roadman empieza los cantos; la canción inicial es siempre la misma y se canta en tono nasal
y elevado. En la traducción la canción dice: “Que los dioses me bendigan, me ayuden y me den
poder y entendimiento”.
La diosa del peyote o Madre Tierra de los huicholes en una representación moderna. Su
vestido está adornado con símbolos del cacto sagrado. Se les ha dado el peyote a los seres
humanos para que puedan comunicarse con la diosa y así venerar respetuosamente y explotar
adecuadamente la tierra.
Un chamán huichol (mara’akame ) canta junto con sus ayudantes frente al templo en el que se
llevará a cabo la ceremonia del peyote
El peyote, molido y mezclado con agua, se ofrece a los participantes en la ceremonia
embriagante.
Además de su uso como sacramento religioso, se le reconoce por su valor medicinal. Algunos
indios afirman que si el peyote se usa correctamente, todas las demás medicinas son
superfluas. Es posible que sus cualidades curativas sean, más que ningún otra, las
responsables de que el culto del peyote se haya difundido tan rápidamente en los Estados
Unidos.
Los indios usan el abanico del peyote, hecho de plumas de papagayo (navajos), para provocar
visiones durante el ritual.
Para comprender las medicinas de los nativos americanos, se debe tener presente la
diferencia que existe entre el concepto de agente medicinal que maneja la población nativa y
el que rige nuestra medicina moderna occidental. En las sociedades aborígenes en general no
existe la idea de la muerte “natural” o de enfermedades exclusivamente físicas, ya que éstas
se deben siempre a la intervención de fuerzas sobrenaturales. Existen dos tipos de
“medicinas”: las que tienen efectos exclusivamente físicos (por ejemplo, las que curan el dolor
de muelas o los males digestivos) y las que por excelencia, mediante diversas visiones, ponen
al curandero en comunicación con los espíritus malévolos que causan la enfermedad y la
muerte.
Los factores que influyen en la rápida y tenaz difusión de la religión del peyote en los Estados
Unidos son muchos y se encuentran estrechamente interrelacionados. Entre los más obvios
podemos mencionar éstos: la adquisición fácil y legal del alucinógeno, la ausencia de
restricciones federales, el cese de guerras entre las tribus, la vida en las reservaciones con la
consecuente formación de matrimonios intertribales y el continuo intercambio pacífico de
ideas religiosas y sociales, la facilidad del transporte y de los servicios de correo y, finalmente,
el deseo de encontrarle un sentido a la vida como consecuencia de la resignación general de
los indios ante la irrupción y expansión de la cultura de los blancos. En 1995 Bill Clinton les
permitió el uso del peyote a los miembros de la Iglesia Nativa Americana.
Las florecillas de los dioses
22
CONOCYBE
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PANAEOLUS
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65
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PSILOCYBE
Teonanácatl
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Hongo mágico
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79
“Hay un mundo más allá del nuestro, un mundo invisible, lejano pero también cercano. Allí
vive Dios, viven los muertos, los espíritus y los santos; es un mundo donde todo ha sucedido y
todo se sabe. Ese mundo habla, tiene un lenguaje propio. Yo repito lo que me dice. Los hongos
sagrados me llevan y me traen al mundo donde todo se sabe. Son ellos, los hongos sagrados,
los que hablan en una forma que yo puedo entender. Yo les pregunto y ellos me responden.
Cuando regreso del viaje, digo lo que ellos me han dicho, me han mostrado”.
En esta reverente forma describe María Sabina, la conocida chamana mazateca, los poderes
divinos de los hongos alucinógenos, que ella utiliza en su ceremonia de origen ancestral.
Uno de los ejemplares más grandes hasta ahora encontrados de Psilocybe azurescens .
Pocas plantas de los dioses han recibido tanta veneración como los hongos sagrados de
México. Por dicho carácter los aztecas los llamaban “teonanácatl” (carne de Dios). Aunque los
hongos no florecen, los aztecas también los llamaban “flores”, y los indígenas que aún los
utilizan en sus rituales religiosos también usan términos cariñosos, como “florecitas”, para
nombrarlos.
Cuando los españoles conquistaron México, quedaron estupefactos al ver que los nativos
adoraban a sus dioses con la ayuda de peyotl, ololiuqui, teonanácatl y otras plantas
embriagantes. Para las autoridades eclesiásticas europeas los hongos eran especialmente
repulsivos, y por eso hicieron todo lo posible para erradicar su uso en las prácticas religiosas.
“Poseen otro método de intoxicación que intensifica su crueldad; usan para eso un cierto tipo
de setas pequeñas […] así llegan a ver miles de visiones, especialmente serpientes […] En su
lengua llaman a estos hongos ‘teunamacatlth’, lo que significa ‘carne de Dios’ o ‘del diablo’, a
los cuales ellos adoran; de esta manera, con tal amarga vitualla su cruel Dios los respalda”.
En 1656 apareció una guía para misioneros que atacaba las idolatrías indígenas, incluida la
ingestión de hongos, y que recomendaba su extirpación. No sólo había escritos que
condenaban a teonanácatl, sino que también había ilustraciones que lo denunciaban. En una
aparece el diablo incitando a un indígena a comer hongos; en otra un diablo danza sobre los
hongos.
“Pero antes de exponer esta [idolatría] —decía uno de los clérigos—, quisiera decir algo sobre
la naturaleza de los llamados hongos [los cuales] son pequeños y amarillentos; para
recogerlos, los sacerdotes y viejos, designados como ministros para este engaño, van a las
colinas y pasan casi toda la noche dando sermones y rezando supersticiosamente. Al
amanecer, cuando empieza a soplar cierta brisa que ellos conocen, salen en su búsqueda,
atribuyéndoles divinidad. Cuando se comen o beben, causan intoxicación, privan de sus
sentidos a aquellos que los ingieren y les hacen creer mil absurdos”.
1. Psilocybe mexicana ; 2. Psilocybe semperviva ; 3 Psilocybe yungensis ;4. Psilocybe
caerulescens var. mazatecorum ; 5. Psilocybe caerulescens var. nigripes
El doctor Francisco Hernández, médico personal del rey de España, escribió que había tres
tipos de hongos embriagantes que se veneraban. Después de describir una especie mortal,
anotó que “otros, cuando se comen, no causan la muerte sino la locura, que en muchas
ocasiones es permanente; su síntoma es una especie de risa incontrolable. Por lo regular se
les llama ‘teyhuintli’; son de un color amarillo subido, picantes y de una frescura no
desagradable. Existen otros que, sin inducir a risa, producen visiones de todo tipo, como
guerras e imágenes de demonios. Hay otros que son muy apreciados por los príncipes en sus
fiestas y banquetes. Se procuran en vigilias imponentes y terribles que duran toda la noche.
Este tipo es de color tostado y algo picante en su sabor”.
Durante cuatro siglos nada se supo sobre el culto de los hongos; incluso, se dudó que éstos se
utilizaran como alucinógenos en las ceremonias. La iglesia hizo un trabajo de persecución tan
exitoso que logró desplazar el culto a la clandestinidad. Fue hasta el siglo XX cuando los
antropólogos y botánicos pudieron descifrar los secretos referentes al empleo de este hongo.
En 1979 se encontró en la región de Astoria, Oregón, el hongo más grande y más activo jamás
conocido. Psylocybe azurescens es el hongo con la más alta concentración de psilocibina.
Ahora se sabe que muchos de estos hongos se utilizan en ritos religiosos y oraculares entre los
mazatecos, chinantecos, chatinos, mixes, zapotecos y mixtecos de Oaxaca, los nahuas y
posiblemente otomíes de Puebla y tarascos de Michoacán. Actualmente, son los mazatecos los
que más utilizan los hongos sagrados
La abundancia de los hongos varía de año en año y de acuerdo con la estación. Puede haber
años en que una o más especies sean raras o incluso falten; también varía su distribución, de
ahí que cada chamán tenga sus hongos favoritos y se abstenga de usar otros; por ejemplo,
María Sabina no utilizaba Psilocybe cubensis ; además, para cada propósito, se usan hongos
diferentes. Por lo tanto, es difícil que las expediciones etnobotánicas encuentren las mismas
especies empleadas a un mismo tiempo, ni siquiera en la misma localidad o por la misma
tribu.
Los estudios químicos indican que la psilocibina y, en menor grado, la psilocina se encuentran
presentes en muchas de las especies de hongos empleados en las ceremonias de México. De
hecho, estos componentes se han aislado de muchas especies de Psilocybe y de otros géneros
que crecen en todo el mundo en zonas muy apartadas entre sí; sin embargo, en la actualidad
sólo en las ceremonias nativas de México se utilizan hongos que contienen psilocibina.
La ceremonia del hongo es una sesión que dura toda la noche y que puede comprender un
ritual curativo. Los cantos acompañan la parte principal de la ceremonia. La intoxicación se
caracteriza por visiones fantásticamente coloreadas y en movimiento caleidoscópico; en
algunas ocasiones también hay alucinaciones auditivas; el participante se sumerge en vuelos
que lo llevan a mundos fantásticos sobrenaturales.
El fraile español del siglo XVI Bernardino de Sahagún denunció el uso sacramental de
teonanácatl, el “hongo maravilloso”. Este dibujo que aparece en el Códice Florentino , la
famosa crónica de Sahagún, muestra a un espíritu demoníaco flotando sobre unos hongos
someramente esbozados.
La química de teonanácatl
Los hongos Psilocybe deben sus efectos alucinógenos a dos alcaloides llamados “psilocibina” y
“psilocina”.
La psilocibina, el principal componente, es el éster del ácido fosfórico de la psilocina, que, por
lo regular, sólo aparece en cantidades menores. La psilocibina y la psilocina, como derivados
de triptaminas, pertenecen a la clase de los alcaloides (en la p. 186 aparecen sus cristales y
sus estructuras químicas). Es muy significativa la relación química que existe entre estos
alucinógenos y el compuesto fisiológico serotonina. La serotonina (véase el modelo molecular
en p. 187) es un neurotransmisor importante en la bioquímica de las funciones psíquicas.
Tanto la psilocibina como la psilocina pueden producirse sintéticamente. La dosis activa en el
hombre es de 6 a 12 mg; de 20 a 30 mg provocan fuertes visiones.
Izquierda : En las iglesias católicas de México se venera a un santo peculiar llamado “El
Niño”. Los indígenas mexicanos ven en él una personificación del hongo sagrado al cual
llaman en español “niño” (altar en San Cristóbal de las Casas, Chiapas).Derecha : El hongo
maravilloso tropical Psilocybe cubensis (o Stropharia cubensis ) se recolectó y describió
micológicamente por primera vez en Cuba. Crece en todas las zonas tropicales y se desarrolla
muy bien en bostas de vaca.
Una muchacha virgen recolecta los hongos en el bosque en luna nueva, después los lleva a la
iglesia y los deposita en el altar. Nunca se venden en el mercado. Los mazatecos llaman a los
hongos “nti-si-tho”; nti es un diminutivo de respeto y cariño; el resto del nombre significa “el
que brota”. Un mazateco explica poéticamente este pensamiento: “El honguillo viene por sí
mismo, no se sabe de dónde, como el viento que viene sin saber de dónde ni por qué”.
El chamán o la chamana cantan durante varias horas, golpeando sus manos rítmicamente
contra los muslos. El canto de María Sabina ha sido grabado y traducido: en gran parte
expresa sus cualidades personales que le permiten curar e interpretar el poder divino a través
de los hongos. Una selección de su canto puede darnos una idea de éste:
El primer no indígena que presenció la ceremonia mazateca, R. Gordon Wasson, escribió los
siguientes pensamientos sobre el uso de los hongos:
“Quiero decir algo sobre los efectos psíquicos que produce la ingestión de hongos. Estos
efectos son completamente diferentes a los del alcohol, tan distintos como es el día de la
noche. Aquí entramos en una discusión en la cual el vocabulario del inglés o de cualquier otra
lengua europea es seriamente deficiente. No hay palabras para expresar lo que se siente al
estar, podríamos decir, ‘hongado’. Durante cientos de años, quizá miles, hemos pensado en
estos asuntos en términos del alcohol; ahora tenemos que romper las barreras impuestas por
nuestra obsesión por el alcohol. Queramos o no, estamos entre las paredes de la prisión de
nuestro vocabulario cotidiano. Escogiendo con habilidad las palabras, quizá podamos
encontrar términos aceptables para describir debidamente sentimientos o pensamientos
nuevos, pero cuando el estado de la mente es radicalmente distinto, completamente nuevo,
todas nuestras viejas palabras fallan. ¿Cómo decirle a un hombre que ha nacido ciego lo que
es ver? En este caso, la analogía es válida; superficialmente, un hombre que está ‘hongado’
muestra algunos de los síntomas objetivos de la intoxicación o de la borrachera. Ahora bien,
en todas las palabras que describen el estado de borrachera, desde ‘intoxicado’ (que
literalmente significa ‘envenenado’) hasta una infinidad de corrientes vulgarismos, está
implícito el desprecio, la degradación y lo peyorativo. Si usamos por analogía los términos que
se relacionan con el alcohol, perjudicamos al hongo, y ya que entre nosotros hay pocos que se
han ‘hongado’, corremos el riesgo de juzgar sin objetividad la experiencia. Lo que necesitamos
es un vocabulario para describir todas las modalidades de un embriagante divino”.
En 1958 la famosa chamana María Sabina realizó una velada a favor de un joven de 17 años,
muy enfermo, llamado Perfecto José García.De izquierda a derecha: Perfecto aguarda el
comienzo de la velada.Al principio de la ceremonia él permanece de pie y María Sabina lo
mira de lado.Después de sahumar los pares de hongos con incienso, la chamana los pone en
manos de Perfecto para que éste los ingiera.Perfecto se ha enterado del diagnóstico
desfavorable que María Sabina escuchó con la ayuda de los hongos; no hay esperanza de que
se recupere. Perfecto se desploma lleno de terror y desesperación.La chamana y su hija han
escuchado que el alma de Perfecto está perdida; a pesar del diagnóstico siguen cantando en
espera de más indicaciones
Después de recibir seis pares de hongos en la ceremonia, el participante neófito los ingiere.
Experimenta la sensación de que su alma, librada del cuerpo, flota en el espacio. Ve “figuras
geométricas, angulares, de colores muy ricos; éstas se desarrollan hasta formar estructuras
arquitectónicas; los muros de piedra aparecen en colores brillantes con oro, ónix y ébano y se
extienden más allá de la vista en proporciones infinitas. Las visiones arquitectónicas parecen
orientadas, parecen pertenecer a la […] arquitectura descrita por los visionarios de la Biblia.
Bajo la tenue luz de la luna el ramo de flores en la mesa toma las dimensiones y la forma de
un carruaje imperial, un carro triunfal tirado por […] criaturas conocidas solamente en la
mitología”.
Parece que los hongos se han empleado desde hace varios siglos en ceremonias de
Mesoamérica. Algunas fuentes antiguas sugieren que las lenguas mayas de Guatemala usaban
nombres de hongos para el inframundo. En sitios arqueológicos cercanos a la ciudad de
Guatemala se han encontrado miniaturas de piedra en forma de hongo, que tienen 2.200 años;
se piensa que tales efigies, enterradas junto con un dignatario maya, indican una posible
relación con los Nueve Señores de Xibalbá, que aparecen en el libro sagrado del Popol Vuh .
Actualmente se han descubierto más de 200 efigies en forma de hongo; la más antigua data
del primer milenio a. C. Aunque la mayoría son de Guatemala, se han descubierto algunas en
El Salvador y Honduras y más al norte, en México, en los estados de Veracruz y Guerrero.
Estos hongos de piedra indican la gran antigüedad del uso sagrado de los hongos
alucinógenos.
Recientemente se descubrió en las faldas del volcán Popocatépetl una magnífica escultura de
Xochipilli, príncipe azteca de las Flores, hecha a principios del siglo XVI (véase ilustración p.
62). Su rostro está en estado de éxtasis; pareciera que contempla las visiones de una
intoxicación; tiene la cabeza ligeramente vuelta hacia arriba como si escuchara voces. Su
cuerpo está grabado con flores estilizadas que han sido identificadas como plantas sagradas,
en su mayoría embriagantes. El pedestal sobre el cual está sentado tiene un diseño que
representa cortes de sombreretes de Psilocybe aztecorum , hongo alucinógeno que
únicamente crece en este volcán. Sin duda Xochipilli no sólo representa al príncipe de las
flores sino más específicamente al príncipe de las flores embriagantes; aquí se incluyen los
hongos, llamados en la poesía náhuatl “flores” o “flores que intoxican”.
Los niños santos (Psilocybe mexicana ) curan. Bajan la fiebre, desconstipan, alivian los
resfriados y los dolores de muelas. Expulsan los malos espíritus del cuerpo o liberan el
espíritu del enfermo.
María Sabina
En la actualidad, cerca del centro ceremonial maya clásico de Palenque, se usan unas
especies de Psilocybe y una de Panaeolus ; los hongos alucinógenos también se usan en la
región fronteriza entre México y Guatemala. Aún no ha sido posible determinar si estos cultos
modernos de hongos en la región maya guardan vestigios de un antiguo uso o si se han
introducido recientemente desde Oaxaca.
De cualquier manera, las pruebas que se han acumulado sugieren que un culto de hongos se
practicaba ya en tiempos prehistóricos (del año 100 a. C. al 300-400 d. C.), al noroeste de
México, en Colima, Jalisco y Nayarit. Hay unas efigies funerarias que tienen dos “cuernos”
que sobresalen de la cabeza y los arqueólogos creen que representan sacerdotes o “deidades”
masculinas y femeninas relacionadas con los hongos. Asimismo, las tradiciones de los
indígenas huicholes de Jalisco indican la posibilidad de que estos hongos se hayan empleado
religiosamente desde tiempos muy remotos
Respecto a América del Sur, donde abundan estos hongos psicoactivos, no hay pruebas de su
uso contemporáneo, aunque existen muchos indicios de su utilización en la antigüedad.
Existen informes de finales del siglo XVII y principios del XVIII en los que se dice que los
yurimaguas de la Amazonia peruana consumían una potente bebida embriagante elaborada a
base de un “hongo de árbol”. El informe jesuita explica que los indios “mezclan los hongos que
crecen en los árboles caídos con una especie de película rojiza que por lo regular se adhiere a
los troncos podridos. La película es muy picosa. Cualquier persona que pruebe este brebaje
caerá infaliblemente bajo sus efectos después de tres tragos, ya que es muy fuerte o, mejor
dicho, sumamente tóxica”. Se ha pensado que el hongo de árbol puede ser el psicoactivo
Psilocybe yungensis que crece en esta región.
La sinceridad y la fe absoluta en el poder revelador de los hongos son evidentes en estas
fotografías de María Sabina; mientras canta y palmea toda la noche en la ceremonia, se siente
en pleno contacto con ese otro mundo que los hongos le han permitido visitar
En Colombia se han encontrado muchos pectorales antropomórficos de oro que tienen dos
ornamentos en forma de cúpulas en la cabeza. La mayoría se ha descubierto en la zona de
Sinú en el noroeste de Colombia y en la región de Calima en la costa del Pacífico. A falta de un
mejor término se les ha nombrado “dioses de campana de teléfono”, ya que los ornamentos
semiesféricos y huecos se parecen a las campanas de los viejos teléfonos. Se piensa que son
efigies que representan al hongo. Los descubrimientos de artefactos similares en Panamá,
Costa Rica y Yucatán pueden indicar la presencia continua de un culto prehistórico de hongos
sagrados que abarca desde México hasta América del Sur.
Recojo el “niño que brota de la tierra” (Psilocybe caerulescens ) y veo a Dios, lo veo brotando
de la tierra.
María Sabina
La hierba de la pastora
82
SALVIA DIVINORUM
Wahrsagesalbei
Salvia divinorum es otra planta psicoactiva muy relacionada con los cultos indígenas de los
hongos. Aún no se ha aclarado del todo si esta planta ya había sido usada ritualmente en
tiempos prehispánicos, porque es posible que sea el pipiltzintzintli de los aztecas.
Las y los chamanes mazatecos de Oaxaca usan Salvia divinorum , también llamada “hierba de
la pastora” o “pastora”, en rituales adivinatorios y curativos como sucedáneo, en general, de
los hongos psicoactivos, los que normalmente prefieren. María Sabina dijo al respecto: “Si
quiero curar a un enfermo en tiempos en los que no hay hongos, debo recurrir a las hojas de
la pastora . Al molerlas e ingerirlas trabajan igual que los niños. Desde luego, la pastora no
tiene tanto poder como los hongos”.
El empleo ritual de Salvia divinorum es muy similar al de los hongos: los rituales se llevan a
cabo durante la noche, en la oscuridad y en silencio completos. El curandero está a solas con
su paciente, pero también pueden estar presentes otros pacientes e incluso personas sanas.
Antes de que el chamán mastique y chupe las hojas, éstas se sahúman con copal y se
consagran a los dioses mientras se dicen oraciones. Después de masticar las hojas, los
participantes se acuestan y se quedan, en lo posible, completamente callados. Ruidos y
fuentes de luz perturban de manera considerable la experiencia visionaria. En general, los
rituales de Salvia no duran más de una o dos horas debido a que los efectos de las hojas se
disipan más rápidamente que los de los hongos maravillosos. Si la intensidad de las visiones
fue suficiente, el chamán puede identificar la causa de la enfermedad u otro problema; les da
a los pacientes los consejos correspondientes para luego disolver la velada.
Los aztecas conocían y empleaban una planta, llamada “pipiltzintzintli” (el más noble príncipe
niño), en rituales enteogénicos, que era similar a los hongos maravillosos de México
(Psilocybe mexicana ). Esta planta existía en forma masculina (“el macho”) y femenina (“la
hembra”). En el Archivo Nacional de la Ciudad de México se encuentran las actas de la
Inquisición de los años 1696, 1698 y 1706, que mencionan la planta pipiltzintzintli y sus
efectos intoxicantes. Varios autores presumen que se trataba de la hierba de la pastora.
Los mazatecos ingieren 13 pares de hojas frescas (o sea 26 piezas), lían una especie de
“cigarro” (tabaco) y lo ponen en la boca para chuparlo o mascarlo. El jugo no se traga, pues
los principios activos se absorben a través de la mucosa bucal. Para uno de estos “cigarros” se
necesitan al menos seis hojas frescas (dosis umbral); para lograr un efecto más acentuado
pueden tomarse 8 o 10 hojas. Con este método los efectos comienzan casi después de 10 min y
duran 45 min.
Los mazatecos consideran Coleus pumilus como una planta emparentada con la hierba de la
pastora.
Las hojas secas también se fuman puras: tan sólo la mitad de una hoja mediana (2 o 3
inhalaciones profundas) puede provocar fuertes efectos psicoactivos, pero en general se
fuman 1 o 2 hojas.
La mayoría de las personas que han empleado Salvia en forma de tabaco para mascar, tintura
o cigarro refieren los efectos psicoactivos como muy estrafalarios e insólitos, prácticamente
incomparables con los efectos conocidos de otras sustancias psicodélicas. A menudo se
percibe una sinuosidad de la habitación, y sensaciones como si el cuerpo estuviera
aplanándose o rodando y experiencias extracorpóreas son consideradas como típicas.
En la taxonomía popular de los mazatecos Salvia divinorum está emparentada con dos
especies o formas de Coleus blumei (también de la familia de las labiadas): Salvia se conoce
como “la hembra”; Coleus pumilus , introducido desde Asia, como “el macho”, y Coleus blumei
, como “el nene” o “el ahijado”. Las hojas frescas se emplean igual que las de Salvia divinorum
; es decir, como tabaco para mascar. Parece que los adivinos y chamanes mazatecos usan las
hojas de Coleus blumei y C. pumilus sólo como sucedáneo de Salvia divinorum , lo que explica
su reputación como plantas psicoactivas.
94
TRICHOCEREUS
San Pedro
“San Pedro posee un simbolismo especial en el curanderismo , ya que el San Pedro siempre
está en armonía con los poderes de los animales, de los seres o personajes fuertes, de los
seres verdaderos, de los seres sobrenaturales”.
Piezas de San Pedro aplicadas para su venta en el mercado de los brujos de Chiclayo en el
norte de Perú. El cacto de San Pedro, que crece muy rápidamente, desarrolla pocas espinas o
ninguna cuando es planta de cultivo.
En el noroeste de Argentina se da una especie de Trichocereus que aún no ha sido clasificada
botánicamente; también es conocida como San Pedro y empleada por sus propiedades
psicoactivas.
El cacto San Pedro, Trichocereus pachanoi , es sin duda una de las plantas mágicas más
antiguas de América del Sur. La prueba arqueológica más vetusta se remonta al año 1300 a.
C., es una talla de piedra que se encuentra en el norte de Perú en un templo de la cultura
chavín. Casi tan antiguos son los textiles chavines que representan al cacto con figuras de
colibrí y de jaguar. Algunas piezas de cerámica peruana de los años 1000 a 700 a. C. muestran
la planta relacionada con el venado, y otras, varios siglos después, al cacto y al jaguar con
espirales estilizadas que ilustran las experiencias alucinógenas que la planta provoca. En la
costa sur de Perú hay grandes urnas de cerámica de la cultura nazca, de 100 a. C. a 500 d. C.,
en las que aparece el San Pedro. Cuando los españoles llegaron a Perú, el uso de Trichocereus
estaba muy extendido. Un escrito eclesiástico decía que los chamanes “tomaban una bebida
llamada ‘achuma’, un agua que preparan con la savia de unos cactos delgados y lisos”, y
“como es muy fuerte, después de tomarla pierden el juicio, quedan privados de los sentidos y
tienen visiones en las que se les aparece el diablo”. Como sucedió con el peyote en México, la
Iglesia católica luchó contra el cacto de San Pedro: “Ésta es la planta con la que el diablo
engaña a los indios […] en su paganismo la usan para sus mentiras y supersticiones […]
aquellos que la beben pierden la conciencia y quedan como muertos; incluso se ha visto que
algunos mueren a causa del enfriamiento que produce en el cerebro. Transportados por la
bebida, los indios sueñan en mil absurdos y los creen como si fuesen realidad”. El uso actual
del cacto de San Pedro en las regiones costeras de Perú y en los Andes de Perú y Bolivia ha
recibido una fuerte influencia cristiana que aparece incluso en el nombre de la planta, que
posiblemente se originó en la creencia cristiana de que San Pedro custodia las llaves del cielo.
Sin embargo, el contexto global del ritual de orientación lunar que circunscribe su uso indica
que se trata de una verdadera amalgama de elementos cristianos y paganos, característico en
América del Sur.
Hoy el San Pedro se emplea para curar enfermedades, para la adivinación, para hacer brujería
amorosa, para combatir cualquier tipo de hechicería y para asegurar éxito en empresas
personales. Es una, pero la principal, de las muchas plantas “mágicas” conocidas y usadas por
los chamanes y que se recolectan en los Altos Andes, cerca de unas lagunas sagradas.
Centro, izquierda: La flor de San Pedro permanece cerrada durante el día.Centro, derecha:
Las grandes flores de San Pedro florecen por la tarde, desplegando todo su esplendor.
Los chamanes acuden cada año a esas lagunas para purificarse y visitar a individuos muy
especiales, expertos en brujería y “dueños” de plantas divinas capaces de despertar, con
ayuda del San Pedro, poderes sobrenaturales del espíritu. Incluso los enfermos hacen un
esfuerzo por hacer peregrinaciones hasta esos lugares remotos y sagrados. Se cree que el
penitente pasará por una metamorfosis en esas lagunas y que las plantas de esa región, en
especial el San Pedro, poseen propiedades extraordinariamente poderosas para curar
enfermedades y provocar brujerías.
Los chamanes distinguen cuatro “tipos” de cactos a partir del número de costillas que tienen;
los más raros por tener cuatro son considerados los más potentes; poseen poderes
sobrenaturales muy especiales, ya que las cuatro costillas representan los “cuatro vientos” y
los “cuatro caminos”. El cacto se conoce como San Pedro en la costa norte de Perú, como
“huachuma” en la zona norte de los Andes y como “achuma” en Bolivia; la palabra boliviana
chumarse (emborracharse) se deriva de achuma. Aguacella y gigantón son sus nombres
ecuatorianos.
Recipiente de cerámica, perteneciente a la cultura chimú, 1200 a. C. de una mujer con cara de
búho, la cual posiblemente es hierbera y chamana porque sostiene un San Pedro
(Trichocereus ).
Normalmente los tallos del cacto se consiguen en el mercado, se cortan en rebanadas, como el
pan, y se hierven en agua durante más de siete horas. Después de beber el San Pedro, otras
hierbas medicinales, que frecuentemente sirven como ayuda, activan el “poder interior” del
chamán cuando empiezan a hablarle. El San Pedro puede tomarse solo, pero con frecuencia se
le agregan otras plantas hervidas por separado; entonces la bebida se llama “cimora”. Entre
las plantas que se usan como aditivos están éstas: el cacto andino Neoraimondia macrostibas ,
una especie de la amarantácea Iresine , la euforbiácea Pedilanthus tithymaloides y la
campanulácea Isotoma longiflora . Es probable que todas estas plantas, con excepción de
Iresine , tengan principios biodinámicos. Se dice que Iresine sirve para curar la “locura”.
También es usual que se agregue Brugmansia aurea o B. sanguinea , dos potentes
alucinógenos.
Muchas hierbas, agrupadas bajo el nombre colectivo “conduro” y que pertenecen a diferentes
géneros (por ejemplo, Lycopodium ), son aditivos tradicionales de la bebida de San Pedro.
A las orillas de la laguna Shimbe un curandero prepara su mesa para el ritual de San Pedro.
El San Pedro fue identificado correctamente apenas hace poco tiempo. Antiguos estudios
químicos y psiquiátricos en Perú lo reconocieron de manera errónea como Opuntia cylindrica .
Los estudios recientes señalan la gran importancia de los aditivos vegetales, una investigación
que merece mayor atención. Hay ocasiones en que la magia requiere de otros aditivos;
entonces, para asegurar la eficacia de la bebida, se utilizan huesos molidos y polvo de
cementerio. Como declaró un observador: el San Pedro es “el catalizador que activa todo el
complejo de fuerzas que trabajan en una sesión curativa, especialmente los poderes
visionarios y oculares” del chamán, quien puede adueñarse de la identidad de otro hombre. La
magia del San Pedro puede ir más allá de la curación y la adivinación; se cree que cuida las
casas como un perro, obliga a los intrusos a salir horrorizados mediante un chiflido aterrador.
Un chamán describe los principales efectos de Trichocereus pachanoi : “[…] la droga primero
produce somnolencia o un estado de sueño y una sensación de letargo, […] un ligero vértigo
[…] y después, una gran ‘visión’, un esclarecimiento de todas las facultades. Provoca un ligero
adormecimiento del cuerpo, seguido de un estado de completa tranquilidad. Entonces,
sobreviene una separación, una especie de fuerza visual […] incluso de todos los sentidos […]
aun del sexto sentido, la sensación […] telepática de proyectarse a través del tiempo y la
materia”.
El chamán puede tomar la droga, dársela exclusivamente al paciente o tomarla junto con él. El
objetivo del chamán en su ritual curativo es hacer que su paciente “florezca” durante la
ceremonia nocturna, hacer que su subconsciente se “abra como una flor”, como el
Trichocereus , que florece de noche. A veces los pacientes permanecen en estado de
contemplación y calma; algunas otras empiezan a bailar e incluso se arrojan al suelo
convulsivamente.
Los tallos recolectados y almacenados del cacto San Pedro siguen creciendo y, a menudo,
siguen retoñando después de meses e, incluso, años.
La euforbiácea Pedilanthus tithymaloides se agrega a veces a la bebida de San Pedro para
intensificar sus efectos. Algunas personas afirman que Pedilanthus tiene propiedades
alucinógenas, lo que aún no ha sido comprobado.
Como sucede con otros alucinógenos, ésta es una planta que los dioses dieron al hombre para
ayudarle a experimentar el éxtasis, liberación del alma, “en una forma tenue, simple y casi
instantánea”. El éxtasis es la preparación para el vuelo sagrado, que permite al hombre ser el
mediador entre su existencia mortal y las fuerzas sobrenaturales.
La enredadera de la serpiente
43
IPOMOEA
Badoh negro
95
TURBINA
Ololiuqui
Hace cuatro siglos un misionero español en México escribió: “Ololiuqui […] priva de la razón a
quien lo usa […] Es en esta forma como los nativos se comunican con el diablo, ya que
usualmente hablan cuando se intoxican con ololiuqui; se engañan con varias alucinaciones que
atribuyen a la deidad que según ellos reside en las semillas”.
Un escrito reciente señala que en Oaxaca (México) no se ha dejado de asociar al ololiuqui con
la deidad: “En todas estas referencias vemos dos culturas en duelo de muerte [españoles e
indígenas] [y vemos] la tenacidad y astucia de los indios para defender a su querido ololiuqui.
Los indios parecen haber ganado. En la actualidad podemos ver que en casi todos los pueblos
de Oaxaca los nativos siguen usando la semilla como un remedio cotidiano para sus males”. El
uso del alucinógeno maravilla, tan importante en la vida del México prehispánico, quedó
replegado en el siglo XX a las zonas más alejadas.
Un informe español escrito en tiempos muy cercanos a la Conquista afirmaba que los aztecas
tenían “una hierba llamada ‘cóatl-xoxouhqui’ [serpiente verde], que poseía una semilla
llamada ‘ololiuqui’”. Un dibujo antiguo la representa como una maravilla de frutos
aglomerados, hojas cordiformes, raíz tuberosa y aspecto de planta trepadora. En 1651 el
médico del rey de España, Francisco Hernández, identificó al ololiuqui como una maravilla e
informó profesionalmente: "Ololiuqui, que algunos llaman “coaxihuitl” o “planta serpiente”, es
una hierba trepadora con hojas delgadas, verdes, cordiformes; tallo delgado, verde, terete;
flores largas y blancas. La semilla es redonda y muy parecida a la del cilantro, de ahí el
nombre [en náhuatl el término ololiuqui significa “cosa redonda”] de la planta. Las raíces son
fibrosas y delgadas. La planta provoca quemaduras de cuarto grado. Cura la sífilis y mitiga el
dolor producido por los escalofríos. Alivia la flatulencia y remueve tumores. Si se mezcla con
un poco de resina, desvanece los escalofríos y estimula y ayuda en alto grado en casos de
dislocaciones, fracturas y problemas pélvicos de la mujer. La semilla tiene algunos usos
medicinales. Si se pulveriza o toma como cocción, o si se usa como cataplasma, en la cabeza o
la frente, con leche y chile se dice que cura problemas del ojo. Cuando se bebe, actúa como
afrodisíaco. Tiene un gusto picoso y muy caliente. Antiguamente, cuando los sacerdotes
querían comunicarse con sus dioses y recibir un mensaje, comían esta planta para provocar el
delirio. Se les aparecían miles de visiones y alucinaciones satánicas. En su manera de actuar,
esta planta puede compararse con Solanum maniacum de Dioscórides. Crece en los campos
de zonas templadas."
Otras referencias antiguas afirmaban que “ololiuqui es una semilla parecida a la lenteja […]
producida por una especie de hiedra […]; cuando se bebe, esta semilla priva de sus sentidos a
aquel que la toma, ya que es muy potente”, y “no estaría mal abstenerse de decir en dónde
crece, ya que significa poco que esta planta se describa aquí o que los españoles tengan
conocimiento de ella”.
El tallo muy leñoso de la enredadera ololiuqui.
Los botones y las semillas de Ipomoea violacea tienen una forma muy característica.
La enredadera Convolvulus tricolor , originaria de Europa, también contiene alcaloides
psicoactivos, pero se desconoce si ha sido empleada ritualmente.
La química de la ololiuqui
Los compuestos alucinógenos del ololiuqui son los alcaloides del ácido lisérgico. Se trata del
mismo tipo de alcaloides aislados en el cornezuelo de centeno. La amida del ácido lisérgico,
también conocida como “ergina”, y el ácido lisérgico hidroxietilamida son los componentes
principales de la mezcla alcaloide del ololiuqui y pertenecen a la clase de los alcaloides
indólicos. Su disposición molecular aparece en la página 187. El radical triptamina en la
estructura cíclica del ácido lisérgico entabla relación, así como los principios activos de la
Psilocybe , con la hormona cerebral serotonina. El LSD, dietilamida del ácido lisérgico, es un
componente semisintético y el alucinógeno más potente que se conoce hasta la fecha. Difiere
de la amida del ácido lisérgico sólo por el remplazo de dos átomos de hidrógeno por dos
grupos de etilo (p. 187). El principio activo del ololiuqui (dosis alucinógena de 2 a 5 mg) es, de
cualquier manera, aproximadamente 100 veces menos potente que el LSD (dosis alucinógena
de 0,05 mg).
Otro escribió maravillado: “Es notable la gran fe que estos nativos tienen en la semilla […], la
consultan como un oráculo para enterarse de muchas cosas, especialmente aquellas en las
que el poder de la mente humana no puede penetrar […] Consultan esto a través de sus
engañosos doctores, quienes practican la ingestión de ololiuqui como una profesión […] Si un
doctor que no bebe ololiuqui desea liberar de algún mal a un paciente, le recomienda que
tome esta bebida […] El doctor determina el día y la hora en que debe tomarse la bebida y
establece la razón por la cual el paciente debe hacerlo”. La confesión de un penitente azteca
muestra la relación del ololiuqui con la brujería: “He creído en los sueños, en las hierbas
mágicas, en el peyote, en ololiuqui, en el búho”.
La enredadera Ipomoea carnea se emplea como intoxicante en América del Sur, pues contiene
alcaloides psicoactivos similares a que los del cornezuelo.
Los aztecas preparaban un bálsamo que empleaban en sus sacrificios: “Tomaban insectos
venenosos […] y los quemaban, mezclaban sus cenizas con la pata del ocotl, tabaco, ololiuqui y
algunos insectos vivos. Presentaban a sus dioses esta mezcla diabólica y ungían sus propios
cuerpos con ella. Después perdían el miedo ante cualquier peligro”. Otro informe afirmaba
que “ponen la preparación frente a sus dioses, asegurando que es la comida de los dioses […]
y con ella se transforman en doctores brujos y comulgan con el diablo”.
En 1916 un botánico estadounidense sospechó erróneamente que el ololiuqui era una especie
de Datura . Tenía varias razones: Datura era un intoxicante muy conocido, su flor se parecía a
la de la maravilla (aún no se conocían las sustancias psicoactivas de la maravilla) y los
síntomas de la intoxicación con ololiuqui se parecían a los que producía la ingestión de Datura
. Esta equívoca identificación fue ampliamente aceptada en aquel momento.
En uno de los murales de Teotihuacán, México (500 d. C.), figuran una diosa madre azteca y
sus sacerdotes con una enredadera estilizada de ololiuqui. El néctar alucinógeno mana de las
flores de la planta. Los “ojos incorpóreos” y los pájaros son otras representaciones de la
intoxicación alucinógena.
En 1939 se recolectó material identificable como Turbina corymbosa entre los chinantecas y
zapotecas de Oaxaca, donde se cultivaba para utilizarla como alucinógeno. El nombre
chinanteco amu-kia significa “medicina para la adivinación”. Por lo regular se muelen 13
semillas y se toman mezcladas con agua o con una bebida alcohólica. La intoxicación
comienza rápidamente con alucinaciones visuales. Puede presentarse un estado intermedio de
vértigo seguido de lasitud, euforia, modorra y una narcosis hipnótica. El indio se encuentra en
un estado de indiferencia hacia lo que sucede y en esta circunstancia es muy sugestionable.
Los nativos dicen que los efectos de la intoxicación dura tres horas y que raras veces tiene
efectos posteriores desagradables. El ololiuqui se toma de noche y, en contraste con el peyote
y los hongos, se administra a un individuo solo en un lugar tranquilo y aislado.
Se ha visto que los chinantecas, mazatecas y otras tribus de Oaxaca usan las semillas de
Turbina corymbosa . En Oaxaca se conocen con el nombre de piule , aunque cada tribu utiliza
un nombre particular para designar las semillas.
Parece ser que los aztecas emplearon el nombre ololiuqui para designar varias plantas; sin
embargo, sólo una tiene propiedades psicoactivas. Sobre una de ellas en un antiguo
testimonio se dijo esto: “hay una hierba llamada ‘ololiuqui’ o ‘xixicamatic’, cuyas hojas se
parecen al miltomate (sp. Physalis ), y sus flores son delgadas y amarillas. La raíz es redonda y
del tamaño de una col”. Esta planta podría no pertenecer a Turbina corymbosa , pero su
identidad permanece en el misterio. El tercer ololiuqui, también llamado “hueyytzontecon”, se
usaba en la medicina como laxante, característica que lo relaciona con la familia de la
maravilla; sin embargo, la planta no pertenece a la familia de las convolvuláceas.
Los aztecas consideraban como alucinógeno sagrado a otra maravilla: Ipomoea violacea ;
llamaban “tlitliltzin” a sus semillas; este término en náhuatl más un sufijo que indica
reverencia significa “negro”. Las semillas de esta maravilla son alargadas, angulosas y negras,
mientras que las de Turbina corymbosa son redondas y cafés. Un antiguo informe mencionaba
ambas especies y señalaba que tanto el peyote como ololiuqui y tlitliltzin son psicoactivos.
Ipomoea violacea se usa especialmente en las áreas zapoteca y chatín de Oaxaca, donde se le
conoce con el nombre de badoh negro . En algunos poblados zapotecos se conocen tanto
Turbina corymbosa como Ipomoea violacea ; en otros sólo se usa la segunda.
Una chamana zapoteca en San Bartolo Yautepec, México, prepara una infusión con semillas
de Ipomoea violacea .
A las semillas negras se les llama “machos” y son las que toman los hombres; las mujeres
ingieren semillas cafés, llamadas “hembras”. Las semillas negras, según los indígenas, son
más potentes que las cafés; esta afirmación se ha verificado mediante estudios químicos. La
dosis consiste por lo regular en siete o un múltiplo de siete; en otras ocasiones la cantidad que
se administra es 13, número del espíritu protector
Como en el caso de Turbina , las semillas del badoh negro se muelen y se ponen en una jícara
con agua. Las partículas sólidas se cuelan y el líquido queda listo para su ingestión.
Las semillas cafés y redondas de Turbina corymbosa ; a la derecha, las semillas negras y
angulosas de Ipomoea violacea .
Un informe reciente sobre el uso de las semillas de Ipomoea violacea entre los zapotecos
señala que el badoh negro es un elemento verdaderamente importante en la vida de estos
indígenas: “La adivinación sobre cómo recuperarse de una enfermedad se practica mediante
el uso de una planta que se ha señalado como narcótica. Esta planta […] crece en el patio […]
de una familia que vende sus semillas y sus hojas […] para administrarlas a los pacientes […]
el paciente, que debe estar solo con el curandero o en un lugar solitario, donde ni siquiera
pueda escuchar el canto de un gallo, tiene un sueño en el que aparecen ante él dos niños,
mujer y hombre, los niños de la planta (bador ), que llegan y le hablan. Estos espíritus de la
planta también pueden informar sobre objetos perdidos”. El ritual moderno realizado con las
semillas de maravilla incorpora muchos elementos cristianos. Algunos de los nombres, semilla
de la Virgen y hierba María, muestran un sincretismo de lo cristiano con lo pagano e indican
claramente que Turbina corymbosa e Ipomoea son consideradas como regalos de los dioses.
El semen del sol
96
VIROLA
Epená
En el principio de los tiempos el Sol Padre practicó el incesto con su hija; ella concibió el viho
frotando el pene de su padre. Fue así que los tucanos recibieron del semen del sol la droga
que se inhala y que aún se venera como tal. El intoxicante se conserva en recipientes llamados
“muhipu-nuri” o “pene del sol”. Este alucinógeno permite a los tucanos consultar el mundo del
espíritu, especialmente a Viho-mahse, la persona rapé, quien desde su morada en la Vía
Láctea cuida todos los asuntos humanos. Los chamanes no establecen contacto directo con
ninguna fuerza espiritual que no haya sido aceptada por Viho-mahse. En consecuencia, el rapé
representa uno de los instrumentos más importantes del payé o chamán.
Aunque las 60 especies de Virola crecen distribuidas en todas las selvas del Nuevo Mundo y,
por lo menos, una docena de estas especies tiene principios psicoactivos, sólo en la Amazonia
occidental y en algunas partes de la cuenca del Orinoco se utiliza el género Virola como
fuente para la preparación de un embriagante sagrado.
Las especies más importantes que sirven de base para la preparación del rapé intoxicante son:
Virola calophylla, V. calophylloidea, V. elongata y V. theiodora ; esta última es sin duda la más
utilizada. En algunos lugares se usan V. rufula, V. cuspidata y otras especies. Hay, por
ejemplo, algunas tribus indígenas, los nómadas makús del río Piraparaná de Colombia, que
ingieren directamente la “resina de la corteza”, sin ninguna preparación, de V. elongata .
Otras tribus, especialmente los boras y witotos, hacen bolitas con una pasta de resina y las
ingieren como píldoras; ellos prefieren usar V. peruviana, V. surinamesis, V. theiodora y,
posiblemente, V. loretensis . Los chamanes de Venezuela, según algunas relaciones más o
menos vagas, fuman la corteza de V. sebifera “en danzas para curar la fiebre” o la hierven y
después la toman como una poción que “aleja los malos espíritus”.
A pesar de que la significación mitológica y el uso del rapé epená mágico-religioso indican que
se trata de una tradición muy antigua, los antropólogos no tuvieron conocimiento de esta
droga hasta hace muy poco tiempo.
Aunque era un explorador botánico perspicaz, Spruce nunca descubrió este uso psicoactivo
fundamental de Virola , a pesar del estudio particular que él realizó sobre este grupo de
plantas y que condujo al descubrimiento de un buen número de especies nuevas para la
ciencia. La primera referencia sobre este alucinógeno data de principios del siglo XX, de
cuando un etnólogo alemán descubrió su uso entre los yekwanas que habitan en la región del
alto Orinoco.
En 1938 se estableció una relación botánica entre Virola y el rapé. El botánico brasileño
Ducke señaló que las hojas de V. theiodora y V. cuspidata eran la base para la preparación del
rapé; aunque las hojas no se usan en la elaboración de la droga, esta indicación sirvió para
centrar la atención en Virola , de la que no se sospechaba semejante uso.
Algunos recientes estudios de campo han mostrado que el uso de este rapé psicoactivo está
difundido entre muchos grupos indígenas de la Amazonia colombiana, la cuenca del alto
Orinoco en Colombia y Venezuela, el río Negro y otras regiones de la Amazonia occidental de
Brasil. La región más meridional donde se ha observado el uso de Virola es la del suroeste de
la Amazonia brasileña, entre los indios paumaré del río Purús.
Parece ser que la droga se encuentra más arraigada en las tribus del alto Orinoco en
Venezuela y en las de los afluentes de la parte norte del río Negro en Brasil; a estas tribus se
les conoce con el nombre genérico de waikás. Existen varios nombres para estos grupos; los
antropólogos los conocen por lo general como kirishanás, shirianás, karauetarés, karimés,
parahurés, surarás, pakidáis y yanomamas. Todas estas tribus llaman al rapé “epená”,
“ebena”, “nyakwana” o usan algunas variantes de este término. Al noroeste de Brasil a esta
droga y a algunas otras se les llama “paricá”.
La hoja, la inflorescencia y el fruto verde del árbol, de la selva tropical, Virola calophylla
.Derecha : La rama con inflorescencias de Virola theiodora .
A diferencia de los indios colombianos, para quienes el uso del rapé se restringe por lo regular
a los chamanes, las tribus antes mencionadas utilizan frecuentemente el intoxicante en su
vida diaria. Todos los miembros masculinos del grupo, mayores de 13 o 14 años, pueden
participar. El alucinógeno se inhala en cantidades formidables, esto por lo menos en una
ceremonia anual en la cual se consume ininterrumpidamente durante un periodo de dos o tres
días.
Las tribus waikás utilizan otros métodos de preparación. Los que viven en la zona del Orinoco
raspan la capa de cámbium de la corteza y del tronco y ponen los cortes a secar lentamente
sobre el fuego; de esta manera pueden guardarlos para usarlos después. Antes de obtener la
droga, hidratan los cortes y los hierven durante media hora o más; el líquido obtenido se
reduce a un jarabe, que después de secarlo totalmente, no dejan de moler hasta obtener un
polvo fino, que luego ciernen. Este polvo se mezcla en cantidades iguales con otro polvo,
preparado con las hojas secas y aromáticas de una plantita cultivada para este propósito que
se llama Justicia pectoralis var. stenophylla . Finalmente agregan un tercer ingrediente: las
cenizas de una hermosa y rara planta leguminosa llamada “ama” o “amasita” (Elizabetha
princeps ). Rebanan la dura corteza exterior en pedacitos y colocan éstos sobre las brasas;
después los retiran para quemarlos a fuego lento hasta que no se conviertan en cenizas.
Una vez al año los indios waikás del noreste de Brasil acuden a una ceremonia
endocanibalista en la que preparan y consumen enormes cantidades de rapé de Virola . La
ceremonia se lleva a cabo en casas circulares muy características y se celebra en
conmemoración de las personas que hayan fallecido el año anterior.
En zonas más orientales los waikás de Brasil preparan el rapé en la selva. Cortan los árboles y
pelan los troncos para obtener largas tiras de corteza. Un flujo abundante de líquido color rojo
sangre se acumula rápidamente en la parte interior de la corteza. Después de calentar
ligeramente las cortezas, el chamán escurre la “resina” en una vasija de barro que se coloca
sobre el fuego. Cuando el líquido rojo se vuelve espeso como un jarabe denso, se deja secar al
sol, y ya cristalizado en un sólido de color ámbar rojizo no se deja de moler hasta que su
consistencia sea como la del talco. Este polvo, el rapé nyakwana, puede emplearse
directamente, aunque por lo regular se le agregan hojas pulverizadas de Justicia “para
mejorar su olor”.
El análisis químico de varios rapés de Virola ha revelado la presencia de una media docena de
alcaloides del tipo indólico estrechamente emparentados entre sí; se trata de derivados
simples de triptamina, de cadena abierta o cíclicos con un sistema tetrahidro-carbolina. Los
principales componentes de este rapé son 5-metoxi-N,N -dimetiltriptamina y dimetiltriptamina
(DMT). También aparecen indicios de 6-metoxi-N , N -dimetiltriptamina, monometiltriptamina,
2-metil- y 1,2-dimetil-6-metoxi-tetrahidro-carbolina. La mezcla alcaloide es casi idéntica a la
que se sustrajo de los rapés preparados con especies de Anadenanthera .
Los waikás limpian y escogen cuidadosamente las hojas de Justicia antes de secarlas.Uno de
los métodos utilizados para la preparación del rapé de Virola comienza con la acumulación del
líquido rojo y resinoso de la parte interior de la corteza, que se solidifica mediante el
calentamiento.Un indígena witoto bate el jarabe que queda después de hervir la resina de
Virola .
Los chamanes waikás usan con frecuencia epená en los rituales curativos. La intrincada
relación de las prácticas mágico-religiosas y las “medicinales” de estos pueblos dificulta la
distinción entre lo sobrenatural y lo cotidiano. De hecho, los indígenas mismos no establecen
distinción alguna entre estos dos campos.
Un chamán mahekototeri lucha contra la muerte, una amenaza siempre presente. Los waikás
creen que la comunicación con el mundo del espíritu durante la intoxicación con Virola
permite al chamán alejar a la muerte, la que ven como una actividad de los espíritus
malévolos.
Las bolitas de resina pegajosa se pasan sobre este polvo. Existe una gran variedad de plantas
que pueden utilizarse para elaborar esta “sal”, a la que los witotos llaman “le-sa”. Gustavia
poeppigiana , de la familia Lecythidaceae , es una fuente muy usada a fin de obtener cenizas
para la filtración. De la misma familia es el gigantesco árbol Eschweilera itayensis cuya
corteza es muy apreciada. También se emplea un árbol no identificado de la misma familia,
conocido por los nativos como cha-pe-na. El tocón leñoso de una especie de Carludovica o
Sphaeradenia de la familia Cyclanthaceseae también se reduce a cenizas para tal propósito.
Las hojas y las flores fragantes del aroídeo Spathiphyllum cannaefolium proveen una ceniza
de la que se extrae una sal de alta calidad. La corteza de una especie silvestre de Theobroma
y la de varias palmas pequeñas, probablemente especies de Geonoma y Bactris , se usan
también en forma muy similar.
Este es un rapé mágico […] que se prepara con la corteza de cierto árbol […] el brujo esparce
en el aire una cantidad pequeña […] a través de una caña. Después inhala […] y absorbe el
polvo con cada una de las fosas nasales […] de inmediato el médico-brujo empieza a cantar y
gritar mientras balancea la parte superior de su cuerpo hacia atrás y hacia delante.
Los boras de Perú sólo quitan la corteza de las partes bajas del tronco (1,25-2,5 m). La capa
exterior de la corteza, dura y quebradiza, no se deja de descascar hasta que sólo queda la
suave floema interior. Esta capa toma rápidamente un color café por la “resina” oxidada que
se solidifica; para triturarla, se coloca sobre un tronco y se golpea con un mazo. Los
fragmentos se sumergen en agua y a veces se amasan media hora o más; después se ponen a
hervir otra media hora. Los restos de corteza se exprimen y luego se retiran, y el líquido que
queda en el fuego no se deja de mover constantemente hasta que adquiere una constitución
pastosa; con esta pasta se hacen bolitas para su ingestión.
Las hojas de Justicia secas son muy aromáticas y algunas veces se agregan al rapé de Virola .
De cualquier forma, también son fuente para la preparación de un rapé alucinógeno. La ceniza
que los waikás agregan al rapé de Virola la obtienen invariablemente de la corteza quemada
del árbol, hermoso y raro, Elizabetha princeps .
Los boras usan pocas plantas para preparar la “sal” con la que cubren las bolitas: emplean
únicamente las hojas y el tocón de una especie de Carludovica y una palma del género
Scheelea .
Los indígenas, familiarizados con los efectos alucinógenos de los árboles de Virola , tienen un
conocimiento impresionante sobre los distintos tipos de árboles que, para el botánico, podrían
parecer de la misma especie. Aún antes de quitar la corteza de los árboles pueden predecir en
cuánto tiempo la exudación empezará a tornarse rojiza, si tendrá un sabor suave o picante, en
cuánto tiempo conservará sus efectos si se le convierte en rapé y muchas otras características
ocultas. No es posible afirmar si estas sutiles diferencias se deben a la edad del árbol, a la
estación del año, a las condiciones ecológicas, a la manera de florecer o dar frutos o a otros
factores ambientales o fisiológicos; sin embargo, es incuestionable la destreza que poseen los
indios para reconocer estas diferencias, que son muy significativas por el uso alucinógeno y
medicinal de los árboles y por expresarlas en su lengua.
Las hojas de Justicia pectoralis var. stenophylla son un aditivo importante de los rapés
obtenidos de las resinas de Virola .
Pituri: la puerta al tiempo del ensueño
31
DUBOISIA
Pituri
Por lo general, las hojas de pituri se mastican mezcladas con cenizas vegetales alcalinas en
forma de tabaco. Pituri quita el hambre y la sed, tiene efectos intoxicantes y provoca sueños
apasionados. Se cree que por eso los aborígenes emplean pituri como droga mágica. En la
magia de los aborígenes entrar en el “tiempo del ensueño”, el estado trascendental original
del ser, es de importancia fundamental; el tiempo del ensueño es un estado mental alterado.
En esta pintura del artista aborigen Walangari Karntawarra Jakamarra los puntos grises
representan los arbustos de pituri (detalle del óleo, 1994).
En el tiempo del ensueño se pueden definir y efectuar todos los actos mágicos que influyen en
el estado normal, el cual se percibe como irreal. Parece ser que había diferentes especies de
pituri para distintos propósitos, cada una asociada a canciones y tótems específicos, así como
a los respectivos “senderos del ensueño” o songlines ; algunas de estas songlines se cantaban
como “senderos de pituri”. Se creía que pituri llevaba a cuesta el respectivo lugar de la
región; había incluso clanes de pituri. Pituri carga dentro de sí el “ensueño del lugar” donde
crece, mismo que ofrece a los seres humanos.
Izquierda : El tronco de pituri. Centro : El arbusto de pituri. Derecha : Las hojas fermentadas
de pituri.
La química de pituri
Duboisia hopwoodii contiene varios alcaloides altamente estimulantes pero también tóxicos
(piturina, duboisina, D-nornicotina y nicotina), siendo D-nornicotina la principal sustancia
activa. Además, se han aislado miosmina, N -formilnornicotina, cotinina, N -acetilnornicotina,
anabasina, anatabina, anatalinas y bipiridil. En la raíz se ha encontrado el alucinógeno
alcaloide de trepano hiosciamina, así como trazas de escopolamina, nicotina, nornicotina,
metanicotina, miosmina y N -formilnornicotina. Duboisia myoporoides contiene grandes
cantidades de escopolamina.
Proteacea
Mimosaceae (Leguminosae)
Acacia pruinocarpa
Cassia spp.
Rhamnaceae
Myrtaceae
Melaleuca sp.
Goodenia es un sucedáneo de las hojas de pituri (Duboisia hopwoodii ): las plantas del género
Goodenia , muy abundantes en Australia, tienen cierta importancia como plantas medicinales
y alimenticias en la etnobotánica de los aborígenes. Goodenia lunata se llama “ngkulpa
ankirriyngka” en la lengua alyawara; las hojas secas se mastican mezcladas con ceniza
vegetal. Parece ser que las hojas de Goodenia lunata tienen efectos ligeramente psicoactivos.
Las hojas secas o fermentadas se mezclan con diferentes aditivos para elaborar pedazos de
tabaco para mascar. Por un lado, se trata de cenizas vegetales, y por otro, de aglutinantes
como pelos de animales, fibras vegetales, ocre amarillo, resina de eucalipto y, desde hace
poco, azúcar. Los efectos de cada una de las preparaciones de pituri son, en parte, muy
diferentes: algunos son altamente estimulantes, y otros, ligeramente estimulantes; también
hay algunos que son euforizantes y otros que son visionarios.
Estructura química de los alucinógenos
Casi todos los alucinógenos obtenidos de las plantas contienen nitrógeno y pertenecen, por
tanto, a una clase de compuestos químicos llamados “alcaloides”. Los químicos utilizan el
término alcaloide para los productos metabólicos nitrogenados de las plantas que tienen
propiedades alcalinas, es decir, “del tipo de los álcalis” (alcaloides). Entre las plantas más
importantes que tienen propiedades psicoactivas tanto el cáñamo (Cannabis ) como la hierba
de la pastora (Salvia divinorum ) son las especies más importantes porque sus principios
activos no contienen nitrógeno; los principios activos más importantes de estas dos plantas
son el tetrahidrocannabinol (THC) y la salvinorina A, respectivamente.
TETRAHIDROCANNABINOL (THC).
Estudios recientes demuestran las diferencias que hay en la estructura interna del tallo entre
la Cannabis sativa (izquierda ) y la C. indica . Como puede verse en estas secciones
microscópicas, una de las diferencias más importantes es que las vesículas conductoras se
presentan normalmente aisladas en el primer caso, lo que contrasta con las vesículas
agrupadas consistentemente en el segundo. El THC, sustancia extraída sólo de la Cannabis ,
se halla concentrado en la resina, por lo que está ausente en los tejidos de sostén (tallo).
Hay otra planta sagrada mexicana, elololiuqui (maravilla), cuyos principios alucinógenos se
derivan de la triptamina, que en este caso se halla incorporada a una compleja estructura
cíclica llamada “ergolina”. Los modelos moleculares de la página 187 muestran la relación
estructural que hay entre la amida del ácido lisérgico y la hidroxietilamida del mismo ácido
(los constituyentes activos principales del ololiuqui), la serotonina, que es un neurotransmisor,
la psilocibina y la psilocina.
No es un hecho casual que los alucinógenos más importantes de las plantas y las hormonas
cerebrales, serotonina y noradrenalina, tengan la misma estructura básica. Esta asombrosa
relación puede ayudar a explicar la potencia psicotrópica de estos alucinógenos. Como tienen
la misma estructura básica, estos alucinógenos pueden actuar en los mismos sitios del sistema
nervioso que las ya mencionadas hormonas cerebrales, como si fueran llaves semejantes que
abran un mismo candado. El resultado es que las funciones psicofisiológicas asociadas a estas
zonas del cerebro se ven alteradas, suprimidas, estimuladas o modificadas de una u otra
manera.
Los modelos moleculares de el LSD y del ISO-LSD de la página 187 muestran que los átomos,
aunque estén unidos entre sí de la misma manera, tienen un arreglo espacial diferente.
Las moléculas que difieren tan sólo en su arreglo espacial se conocen como
“estereoisómeros”. Éstos sólo existen en moléculas que tienen estructuras asimétricas, siendo
por lo general uno de los arreglos espaciales, teóricamente posibles, más activo que el otro.
La configuración espacial, aparte de la composición química, cumple un papel crucial en la
determinación de las actividades tanto alucinógenas como farmacológicas en general.
Los modelos moleculares de los alucinógenos muestran los elementos químicos que
constituyen estas sustancias: las esferas negras indican átomos de carbono; las blancas, de
hidrógeno; las rojas, de oxígeno; las verdes, de nitrógeno, y la amarilla, un átomo de fósforo.
Con el fin de que la representación de la estructura molecular fuera lo más clara posible, se
simbolizó la unión entre los átomos con unas barras, ya que en realidad no hay espacio entre
los átomos. Más aún, los átomos de distintos elementos tienen tamaños diferentes. En estos
modelos sólo se ha destacado el tamaño pequeño de los átomos de hidrógeno.Es muy difícil
imaginar las dimensiones reales de los átomos y las moléculas: 0,1 mg (la décima parte de una
milésima de gramo) de un alucinógeno, una cantidad apenas visible, contiene unas 2 × 1017
(200.000.000.000.000.000) moléculas.
Dr. Albert Hofmann, nacido en 1906, descubridor del LSD y de los principios alucinógenos del
teonanácatl y del ololiuqui, aparece aquí con un modelo molecular del LSD en su laboratorio
de investigación farmacéutico-química de la empresa Sandoz, Basilea, 1943.
La estrecha relación química que existe entre los principios activos del ololiuqui y el LSD, el
alucinógeno más potente que se conoce hoy, resulta evidente cuando se comparan los
modelos moleculares de la amida del ácido lisérgico y de la hidroxietilamida del ácido
lisérgico con la dietilamida del ácido lisérgico.
Las propiedades activas de los alucinógenos no sólo se deben al tipo de átomos que los
componen sino también al arreglo espacial de los átomos en la molécula, porque esto es
igualmente importante para determinar los efectos alucinógenos. Por ejemplo: el LSD y el
ISO-LSD contienen los mismos elementos, pero difieren en el arreglo espacial del grupo
dietilamida. El ISO-LSD prácticamente no tiene efectos alucinógenos en comparación con el
LSD.
El uso de compuestos alucinógenos puros y el de las plantas de que se extraen tienen los
mismos principios en medicina y en las ceremonias mágico-religiosas. En ambos casos los
efectos consisten en profundas alteraciones psíquicas respecto a la apreciación de la realidad.
No sólo se ve afectada la percepción del mundo exterior, sino también la percepción de la
propia personalidad del sujeto. Los cambios en la experiencia sensorial del mundo exterior se
deben a un cambio en la sensibilidad de los órganos de los sentidos. Los alucinógenos
estimulan la percepción sensorial, particularmente la vista y el oído. Estos cambios en la
percepción indican la profunda influencia que tienen los alucinógenos sobre la esencia misma
de nuestro ser: la conciencia.
Nuestra experiencia de la realidad resulta incomprensible sin un sujeto, un ego, que perciba
esta realidad. La experiencia subjetiva de la llamada “realidad objetiva” es el resultado de las
interacciones entre las señales sensoriales externas, mediadas por los órganos de los sentidos,
y el ego, que lleva esta información a nivel de la conciencia. Así pues, uno puede pensar que el
mundo exterior es una fuente de información o de señales y que el yo profundo es un receptor.
El traductor en este caso es el ego. Si uno de estos dos elementos está ausente, ya sea el
emisor o el receptor, la realidad no existe: no hay música en la radio y la pantalla está vacía.
Si aceptamos que la realidad es el producto de la interacción entre un emisor y un receptor, la
percepción de una realidad distinta bajo la influencia de alucinógenos puede ser explicada por
el hecho de que el cerebro, que es donde se encuentra la conciencia, sufre dramáticos
cambios bioquímicos. El receptor se ve ajustado para recibir otras longitudes de onda,
distintas de aquellas asociadas con la realidad normal y cotidiana. Desde esta perspectiva, la
experiencia subjetiva de la realidad es infinita, pero depende de la capacidad del receptor,
que puede ser transformada ampliamente a través de modificaciones bioquímicas en la esfera
cerebral.
El primer tratado sobre embriagantes pertenece, aparentemente, a la tesis doctoral de
Alander, un discípulo de Linneo, padre de la botánica moderna. Esta tesis, defendida en
Uppsala, Suecia, en 1762, es una amalgama de información científica y seudocientífica. Es
probable que algún asistente a la defensa de la tesis haya dibujado los perfiles que aparecen
en la portada, quizá retrató a los sinodales.
En general, experimentamos la vida desde un punto de vista muy limitado. Este es el llamado
“estado normal”. Sin embargo, mediante los alucinógenos la percepción de la realidad puede
cambiar radicalmente y expandirse. Estos distintos aspectos o niveles de una sola realidad no
son mutuamente exclusivos sino complementarios. Forman una realidad global, trascendente
e intemporal
¿Cuál es esta diferencia característica, esencial, entre la realidad cotidiana y las imágenes
vistas durante las intoxicaciones alucinógenas? En los estados normales de conciencia, en la
realidad de todos los días, el ego y el mundo exterior están separados; uno queda confrontado
con el mundo exterior, que se ha transformado en un objeto. Esta frontera entre el ego que
experimenta y el mundo exterior desaparece o se vuelve borrosa, según el grado de
intoxicación, bajo la influencia de los alucinógenos. Se establece un mecanismo de
retroalimentación entre el receptor y el emisor. Parte del ego alcanza el mundo exterior, los
objetos que nos rodean, que comienzan a adquirir vida y un significado profundo y diferente.
Esta experiencia puede ser gozosa o demoníaca, pues involucra la pérdida del ego, que
gozaba de confianza. El nuevo ego se siente relacionado con los objetos exteriores de un modo
especial, lleno de dicha, y lo mismo le sucede con los seres humanos.
Las experiencias visionarias provocadas por los alucinógenos son una fuente de inspiración
para los pintores. Estas dos acuarelas de Christian Rätsch, pintadas después de ingerir LSD,
muestran el carácter místico de las experiencias.
Esta experiencia de una profunda comunicación con el mundo exterior puede culminar en la
sensación de ser uno con toda la creación. Este estado de conciencia cósmica que puede ser
obtenido en circunstancias favorables mediante alucinógenos está relacionado con el éxtasis
religioso espontáneo conocido como unio mystica o, en la experiencia oriental de la vida
religiosa, como samadhi o satori . En ambos estados se experimenta la realidad como
iluminada por esa instancia trascendental en la que tanto la creación y el ego como el emisor
y el receptor son uno.
El LSD se distribuye normalmente en forma de hojas de papel secante. Los motivos establecen
a menudo relaciones místicas y utilizan iconos de religiones orientales. El dios hindú aquí
representado se considera el guardián de la puerta hacia otros mundos.
Estos dibujos se realizaron en 1972. Los dos de arriba fueron hechos antes y después de una
sesión con LSD. Los tres de abajo fueron hechos antes, durante y después de una sesión en la
que se empleó el mismo alucinógeno.
El alucinógeno no cura por sí mismo; más bien, es un auxiliar medicinal que, utilizado en el
contexto global del psicoanálisis o la psicoterapia, torna más efectivos estos métodos y reduce
el periodo requerido de tratamiento. Hay dos modos distintos de utilizarlo para este propósito.
Uno de estos métodos, desarrollado en los hospitales europeos, se conoce con el nombre de
“psicólisis”, que consiste en administrar dosis medianas de alucinógenos durante varias
sesiones sucesivas y a intervalos específicos. Luego las experiencias del paciente, bajo la
influencia del alucinógeno, se discuten en sesiones de grupo y se expresan a través de
pinturas y dibujos. El término psicólisis fue creado por Ronald A. Sandison, un psicoterapeuta
inglés de la escuela de Jung. El componente lisis indica la disolución de tensiones y conflictos
psicológicos. El segundo método es el más aceptado en los Estados Unidos. Después de una
intensa preparación psicológica apropiada para cada individuo, el paciente recibe una sola
dosis muy fuerte de un alucinógeno. Lo que pretende esta “terapéutica psicodélica” es
producir un estado religioso-místico de éxtasis que pueda brindar un punto de partida para
restructurar la personalidad del paciente. El término psicodélico significa “lo que manifiesta
la mente” y fue acuñado por el psiquiatra Humphrey Osmond.
El uso de los alucinógenos como una ayuda en el psicoanálisis y en la psicoterapia está basado
en efectos contrarios a los que producen las drogas psicótropas conocidas como
“tranquilizantes”. Estas últimas tienden más bien a suprimir los problemas y conflictos del
paciente, haciéndolos aparecer menos serios e importantes de lo que son, mientras que los
alucinógenos sacan estos conflictos a la luz y los vuelven más intensos, de tal forma que
pueden ser más claramente reconocidos y volverse así accesibles a la psicoterapia.
Las drogas alucinógenas siguen siendo un tema de disputa en los círculos médicos en cuanto a
su valor como ayuda en el psicoanálisis y en la psicoterapia. Sin embargo, también se siguen
discutiendo técnicas tales como los electrochoques, los tratamientos con insulina y la
psicocirugía, métodos estos que conllevan mucho más grandes peligros que el uso de
alucinógenos, que en manos expertas se pueden considerar virtualmente inofensivos.
Uno de los aspectos más importantes del entrenamiento clínico del psicoterapeuta que trabaja
con alucinógenos es la propia experimentación con estas sustancias. A través de estas
experiencias puede lograr un conocimiento directo de los mundos que visitarán sus pacientes.
Hay un área en que el uso médico de los alucinógenos, y en especial del LSD, involucra serias
consideraciones éticas: el cuidado de los moribundos. Médicos de hospitales estadounidenses
han observado que los pacientes cancerosos que padecen de agudos dolores y que ya no
responden a los tratamientos convencionales contra el dolor pueden ser aliviados parcial o
totalmente con LSD. Probablemente esta acción no es de índole analgésica común. Parece ser
que lo que sucede es que la percepción del dolor desaparece; bajo la influencia de la droga la
mente del paciente se separa del cuerpo en tal grado que el dolor físico ya no la alcanza. Una
vez más, si se quiere que el uso de alucinógenos sea efectivo en casos como éste, es
absolutamente necesario preparar al paciente mentalmente y explicarle qué tipo de
experiencias puede afrontar y qué cambios pueden ocurrir. También se pueden obtener
grandes beneficios si se guían los pensamientos hacia aspectos religiosos; esto puede ser
propiciado por un sacerdote o por un psicoterapeuta. Hay muchos informes sobre moribundos
que libres de dolor en un éxtasis provocado por LSD han llegado a percibir el significado de la
vida y de la muerte y han muerto en paz, reconciliados con su destino y libres de temor.
Izquierda : En la pintura El espíritu y la materia son indivisibles se pone de manifiesto una
percepción experimentada con frecuencia bajo la influencia de los alucinógenos.Derecha :
Muchas personas descubren “la voluntad de vivir…” después de haber probado las plantas de
los dioses. Aquí La voluntad de vivir es una creación pictórica de Nana Nauwald.
El uso medicinal de las drogas alucinógenas difiere del que hacen los chamanes y los
curanderos de plantas sagradas en que éstos últimos ingieren la planta alucinógena o beben
una pócima preparada a partir de ella, mientras que en la medicina convencional la sustancia
alucinógena solamente es administrada al paciente. Sin embargo, en ambos casos los efectos
psicológicos son los mismos, ya que las reacciones provocadas por la droga que sirven de
ayuda en el psicoanálisis y en la psicoterapia son las mismas que brindan al chamán poderes
extraordinarios de curación y adivinación. Los efectos consisten en la pérdida o disolución de
la barrera del Yo-Tú, lo cual da por resultado la desaparición de la conciencia cotidiana para
dar lugar a la experiencia mística de la unidad.
Epílogo
Louis Lewin fue uno de los investigadores más relevantes en el estudio interdisciplinario de
los alucinógenos. Hace más de medio siglo este famoso toxicólogo berlinés captó la profunda
significación de los alucinógenos en la evolución cultural de la raza humana cuando escribió
en su libro Phantastica esto:
"Desde que conocemos al hombre sabemos que ha estado consumiendo sustancias que no
tienen valor nutritivo y que han sido tomadas con el solo propósito de producir, durante cierto
tiempo, un sentimiento de euforia, de paz y de un elevado y agradable estado subjetivo de
bienestar. El hombre encontró estos poderes en las bebidas alcohólicas y en algunas pocas
sustancias vegetales, mismas que aún se emplean con este propósito.
"Su energía potencial ha cubierto toda la Tierra y ha establecido comunicación entre distintos
pueblos, a pesar de las montañas y los mares que los separan. Estas sustancias han formado
un puente de unión entre los hombres de hemisferios opuestos, entre los civilizados y los no
civilizados, y, desde que cautivaron a los hombres, les han abierto caminos para su expansión,
de que luego fueron útiles para otros propósitos. Produjeron en los pueblos antiguos
características que se han conservado hasta nuestros días, demostrando un maravilloso grado
de interacción entre gente distinta de una forma tan cierta y exacta como la que un químico
puede observar entre dos sustancias por medio de sus reacciones. Parece ser que siempre se
necesitan cientos o miles de años para establecer a través de estos medios el contacto
inconsciente entre pueblos enteros de todo un continente.
"Los motivos para el uso habitual u ocasional de estas sustancias son mucho más interesantes
para el pensador que la mera recolección de datos que hay acerca de ellas. Aquí se
encuentran todos los contrastes humanos, barbarie y civilización, con todos sus diferentes
grados de posesiones materiales, status social, conocimiento, creencias, edad y dones del
cuerpo, de la mente y del alma.
“Los impulsos físicos que son capaces de unir a tan diversas e incalculables clases de hombres
bajo su encanto deben ser extraordinarios y poderosos. Muchos han expresado opiniones
acerca de estas sustancias, pero pocos las han calado en su conjunto y en sus propiedades
intrínsecas y, menos aún, han percibido su más profundo significado y comprendido los
motivos que han llevado a usar estas sustancias en las que se almacenan semejantes
energías”.
En 1911 Carl Hartwich publicó Die menschlichen Genussmittel , extenso estudio de Carl
Hartwich, en el que describió detalladamente alrededor de 30 plantas psicoactivas; además,
mencionó otras más, así como el año en que fue publicada la obra de Ernst Freiherr von Bibra.
A pesar de que desde 1855 se habían llevado a cabo únicamente algunas investigaciones
químicas y botánicas aisladas sobre estas plantas con propiedades activas tan peculiares,
Hartwich sostenía con gran optimismo que los estudios de los alucinógenos estaban en pleno
desarrollo y ya casi terminados.
En 1924, 13 años después, Louis Lewin, tal vez la figura más influyente en la
psicofarmacología, publicó su Phantastica , un libro de extraordinaria profundidad
interdisciplinaria. Presentó una historia completa de más de 20 plantas y describió unos
cuantos compuestos sintéticos que se utilizan en todo el mundo por sus efectos estimulantes e
intoxicantes. Destacó su importancia para el estudio científico, especialmente en los campos
de la botánica, etnobotánica, química, farmacología, medicina, psicología y psiquiatría, así
como en los de la etnología, historia y sociología. Lewin escribió acerca de su obra
Phantastica que “el contenido de este libro ofrece un punto de partida para realizar nuevas
investigaciones en las áreas científicas anteriormente mencionadas”.
Desde 1930 hasta nuestros días el estudio interdisciplinario de las plantas ha ido aumentando
cada vez más. Se han clarificado y comprobado muchos de los conocimientos anteriores, y los
nuevos descubrimientos en varios de estos campos se han sucedido de manera vertiginosa. A
pesar de los avances que se han logrado durante los últimos 125 años en las diferentes
disciplinas, todavía queda muchísimo trabajo por hacer respecto a estas “plantas de los
dioses”.
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(35), 44 (38, 39), 46 (46) y abajo, 48 (52, 53) y abajo, 49 (55, 56), 53 (70, 72) y abajo, 56 (84) y
abajo, 58 (89, 90), 59 (93), 60 (96), 62, 88, 118, 119, 122, arriba, 132, 133 derecha, 145
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Rätsch, C., Hamburgo: 7, 8, 13 centro, derecha, 17 centro, centro Izquierda, 18, 19, 21 arriba,
22, 24/25, 27, 30, 34, 35, 36 (8), 37, 38 (16, 17), 39, 40 (23. 24), 42, 43 (34, 36, 37), 44 (40,
41), 45, 46 (45, 47, 48), 47, 48 (53), 49 (57), 50, 51, 52, 53 (69, 71) 54, 55 (77, 78, 80), 56 (81,
83), 57, 58 (91), 59 (92, 94), 60 (95, 97), 83 abajo, 84 arriba, centro Izquierda abajo, 85 arriba
derecha, centro, 86, 87, arriba izquierda, arriba derecha, 89 abajo, 90 abajo, 91, 92, 93, 94,
95 arriba, 96 arriba, abajo, 97 arriba Izquierda, arriba derecha, 101 arriba, 102, 103 arriba
derecha, abajo der., 104, 105 derecha, 106, 107 arriba, abajo izquierda, abajo derecha, 108
arriba derecha, abajo, 109, 110 abajo izquierda, derecha, 1121,113 arriba, abajo izquierda,
114 arriba, 115 arriba, 117 izquierda, 117 arriba izquierda, 120, 121, 122 abajo, 123, 124,
125, 128, 129, 130, 131, 134, 135, 136, 137, 138, 139, 140, 141, 142 derecha, 144, 145 abajo,
146, 147 arriba, 150 arriba, 151 arriba derecha, 152 arriba, 153 arriba Izquierda, 154 arriba
izquierda, 155 abajo, 156 arriba, 157 arriba, 158, 159 abajo, 164, 165, 166, 167, 168 arriba
derecha, centro abajo, 169, 170, arriba izquierda, abajo, 172 arriba, 173, 175 arriba, 176 1,
181 derecha, 182, 189, 190 izquierda.
Rauh, Prof. Dr. W., Institut für Systematische Botanik und Pflanzengeographie der Universität
Heidelberg: 16 arriba derecha, centro y abajo, 17 centro, 60.
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arriba.
Schultes, R. E., Harvard Botanical Museum Cambridge, Mass.: 98 abajo, 117 arriba derecha,
126 centro, derecha, 127 derecha, 133 izquierda 142, 178.
Science Photo Library, Londres (Long Ashton Research Station, University of Bristol): 31
derecha.
Richardson, Woods and Bogart. Autorizado por: And/Or Press, PO Box 2246, Berkeley, Cal.
94702: 97 abajo derecha.
Smith, E. W., Cambridge, Mass.: 157/157 abajo, 171 arriba derecha, 176 derecha
Wasson, R. G., Harvard Botanical Museum, Cambridge, Mass.: 14, 15 (foto A B. Richardson),
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Zerries, O., Munich: 118 abajo derecha, 118/119, 119 arriba, derecha.
RICHARD EVANS SCHULTES (1915-2001), izquierda, uno de los fundadores de la
etnobotánica y la etnofarmacología, estudió los usos diversos que los indígenas dan a las
plantas, principalmente en la región noroccidental de la Amazonia, donde permaneció catorce
años. Fue titular de la cátedra Paul C. Mangeldorf de Ciencias Naturales en la Universidad de
Harvard y director del Museo Botánico de Harvard.
El doctor ALBERT HOFMANN (1906-2008), descubridor del LSD, fue director de los
Laboratorios de Investigación Farmacéutico-Química de Sandoz Ltd., de Basilea, Suiza. Ha
sintetizado y aislado numerosos alcaloides psicoactivos, contribuyendo inmensamente al
estudio de la bioquímica.
Los doctores Schultes y Hofmann son coautores de Botánica y química de los alucinógenos .
Notas
[*] El número se refiere al léxico de plantas, páginas 31 a 60; el nombre común se refiere a las
tablas de referencia del capítulo “Panorama del uso de las plantas alucinógenas”, páginas 65 a
79). <<
[*] En el original esta ilustración parece no corresponder al pie de foto, o viceversa. (Nota de
editor digital) . <<