MINISTERIO PÚBLICO
FISCALÍA DE LA NACIÓN
09º Fiscalía Provincial Penal de Lima
EXPEDIENTE Nº 3549-2014.
Secretario Sarmiento.
09º J.P.L.
DICTAMEN No 078-2019
SEÑOR JUEZ PENAL:
Viene a ésta Fiscalía Provincial Penal la instrucción seguida
contra EDDY ARTURO ACUÑA RENGIFO por delito contra la libertad –
violación de la libertad sexual (actos contra el pudor de menor de edad) -, en
agravio de la menor de iniciales C.S.M.A de (11) once años de edad.
HECHOS:
Aparece de autos que al procesado Eddy Arturo Acuña
Rengifo, se le atribuye el hecho de haber realizado tocamientos indebidos a la
menor agraviada de iniciales C.S.M.A.
Es del caso que Eddy Arturo Acuña Rengifo, el día 05 de
marzo del año 2014, a las 15:30 le habría realizado tocamientos indebidos en
sus partes pudendas a la menor de iniciales C. S. M. A. de 11 años de edad, en
circunstancias en que aprovechó que la citada menor se acercó a su tienda
ubicada en su domicilio ubicado en calle Hermilio Valdizán № 475 - Jesús María,
para comprar productos de limpieza (lejía y Poet), es cuando el imputado Eddy
Arturo Acuña Rengifo estaba por salir por la puerta que da a la quinta que esta
al costado, pidiéndole la menor que le dé una caja de fósforos y un poet siendo
que al dárselos el imputado le habría dicho: “quieres que te toque"
retrocediendo la menor quien le respondió “Cómo" a lo que el imputado volvió a
decirle "si quieres que te toque" a lo que la menor volvió a retroceder, cuando
el imputado le jaló de la mano y le dijo: "ven más acá, no vaya a ser que te vea
la señora Isabel" entonces entró por la puerta principal de la tienda un señor
pero se fue rápido; en ese momento la menor trató de irse pero el imputado
Acuña Rengifo le agarró del brazo y la jaló, en ese momento le agarró el seno
izquierdo y le quiso besar el seno derecho luego quiso agarrarle la vagina y la
menor le metió un manazo y se golpeó la mano en la puerta, en ese momento
el procesado le dio S/ 15.00 soles (un billete de diez soles y una moneda de
cinco soles), se los puso en la mano y le cerró el puño, diciéndole chau y
empujándole, la niña le devolvió la plata circunstancias en que el investigado
reaccionó bajándose la parte delantera el short azulino que tenía puesto, y le
mostró su pene diciéndole "Mira como me pones" poniéndole en la mano a la
menor un billete de S/.20.00 nuevos soles, quien salió corriendo dirigiéndose a
su casa que está ubicado al costado de la tienda del procesado, ingresó, arrugó
los veinte soles y los arrojó al suelo, comunicándole el hecho a la señora
"Isabel" quien no le creyó, así como por teléfono a su progenitora Karla
Giovanna Alvitres Santa María quien salió de su trabajo y encaró al denunciado
quien aceptó haberle realizado tocamientos a la menor diciéndole que no lo
volvería hacer y pidiéndole que no le diga nada a nadie; que, la menor le
comunicó el hecho al testigo Dante Goyo Puricahua Ticlavilca quien se acercó a
la tienda del procesado con el fin de reclamarle que es lo que había hecho con
la niña, contestándole el denunciado que no lo volvería hacer y que esa niña
tiene relaciones con unos amigos de él.
ANÁLISIS PROBATORIO:
Habiendo vencido en exceso el plazo ordinario así como el
ampliatorio de la presente instrucción, es menester de este Ministerio Público
emitir el correspondiente dictamen.
En el Derecho Penal además del catálogo de delitos y la
caracterización de las penas es fundamental los principios por los que se rige: el
principio de legalidad, de presunción de inocencia, de duda razonable, de
intervención mínima del derecho penal, el de proporcionalidad de las penas, el
de no retroactividad de las disposiciones sancionadoras desfavorables;
principios todos ellos que no son como suele pensarse formas para que los
delincuentes eviten la actuación de los tribunales, sino principios que tienden a
proteger a la persona que pueda llegar a enfrentarse con la justicia penal.
Para la existencia de esta modalidad del delito se requiere,
como condición imprescindible, que el acto erótico se ejecute sin
consentimiento de la persona púber. En la segunda modalidad del atentado al
pudor es irrelevante para la integración del delito que los impúberes
proporcionen o no su consentimiento. Por tanto, aquí, no es propiamente la
libertad sexual de los ofendidos lo que se trata de garantizar con la
conminación de las penas, sino más bien, por interés colectivo, familiar e
individual, su seguridad social contra los actos lascivos facilitadores de una
prematura corrupción en sujetos que, por su corta edad y escaso desarrollo
fisiológico, ni siquiera son aptos para las funciones sexuales externas y para
emitir consentimiento válido y consciente. La temprana edad impide a los niños
resistir psíquicamente pretensiones lúbricas cuyo significado, verdadero alcance
y reales consecuencias ignoran racionalmente1.
Conforme se ha establecido en el Acuerdo Plenario N° 02-
2005-CJ/ 116: “El canon de la suficiencia de la prueba – de la idoneidad de la
prueba de cargo para fundamentar la incriminación del imputado -, sobre la
base de la apreciación lógica, en casos particularmente sensibles referidos a las
declaraciones de los coimputados y de los agraviados –en los que la posición
especial de dichos sujetos en el proceso, por su relación con el objeto del
proceso: el hecho punible-, debe cumplirse a partir de la configuración
1
González de la Vega. Francisco. Derecho Penal Mexicano. Los Delitos. Editorial Porrúa. México.
2003. Pág. 354 y 355.
razonable de determinadas reglas o criterios de valoración”. La Corte Suprema
de Justicia de la República, a través del mencionado Acuerdo Plenario, ha
reconocido que las declaraciones de los agraviados del delito deben ser
sometidas a ciertas reglas de valoración.
Dentro de las reglas de valoración de la prueba testimonial,
la Corte Suprema de Justicia de la República ha señalado que “la virtualidad
procesal para enervar la presunción de inocencia del imputado” dependerá de
que no concurran las siguientes razones objetivas de invalidez:
I. Ausencia de incredibilidad subjetiva: es decir, la ausencia de
circunstancias subjetivas que afecten la imparcialidad del testigo, como
el odio, resentimientos, enemistad u otras similares;
II. Verosimilitud de la declaración del agraviado, que depende además de
las corroboraciones periféricas que puedan realizarse; y,
III. Persistencia de la declaración del agraviado.
Bajo este contexto, a fojas 38/39 se glosa el Certificado
Médico Legal No 015126-CLS del 06 de marzo del 2014, evaluación realizada a
la menor de iniciales C.S.M.A, documento en el que se indica que la examinada
no presenta signos de desfloración, no presenta signos de coito contranatura,
no presenta signos de lesiones corporales paragenitales ni extragenitales, no
requiere incapacidad médico legal.
A fojas 10/12, corre la manifestación policial de la menor de
iniciales C. S. M. A. de 11 años de edad, quien ha referido los hechos
denunciados y que los tocamientos se realizaron por encima de su ropa.
A fojas 13/15 se glosa la manifestación de Karla Giovanna
Alvitres, quien es la madre de la menor, de quien recibió su llamada indicándole
que había recibido tocamientos en sus partes íntimas por el señor de la bodega
donde tienen una línea de crédito, manifiesta que colgó el teléfono y de
inmediato fue a reclamarle al señor de la bodega por qué había cometido esa
acción con su menor hija lo cual el señor Arturo admitió que efectivamente se
hacía responsable del delito cometido pero que no le dijera a nadie y que lo
disculpe, pues Giovanna no se quedó tranquila y se fue a su casa donde se
encontraba su menor hija llorando acompañada de la señora Isabel, lo cual con
ella dijeron que no lo podían creer, su hija le mostró los 20 nuevos soles que
los había arrojado al piso; así, salió a la calle para solicitar el apoyo de
serenazgo a la vez que el procesado la seguía por atrás llamándola, lo cual no
le hizo caso, siendo intervenido posteriormente el imputado.
El imputado Eddy Arturo Acuña Rengifo en su declaración
policial de fojas 16/18, viene negando los tocamientos a la menor agraviada,
aduciendo que la madre de dicha menor le quiere hacer daño, que ha tenido
cáncer de testículo y se chequea cada seis, niega haber aceptado ante Dante
Goyo Puricahua Ticlavilca haber realizado los tocamientos a la menor agraviada,
señalando que la menor agraviada entró a la tienda para pedirle prestado la
suma de S/. 15.00 soles y que luego pidió que le prestara S/20.00 soles y que
su madre después le devolvería dicha suma, versión que es desvirtuada por la
menor agraviada en su declaración policial.
A nivel judicial en su instructiva de fojas 169/173 el
imputado Acuña Rengifo refirió que en aquella oportunidad, la menor se acercó
a su tienda como otros días, requiriéndole unos productos, solicitando un
préstamo de dinero urgente, otorgándole así los S/ 20.00 soles requeridos, así
como que sus acciones y de la menor, pudieron ser visualizadas por una
señorita que se hallaba hablando por teléfono; que, al cabo de un rato, se
apersonó la madre de la menor con un sujeto que se identificó como policía,
quienes le reclamaban por un aspecto que desconocía y que él sólo refirió al
hecho que no volvería a difundir el comentario que la menor había sido vista al
interior de un hostal con un tipo mayor de edad, negando haber admitido los
cargos que le atribuye la menor agraviada.
La persona de Dante Goyo Puricahua Ticlavilca en su
declaración policial de fojas 19 ha referido que cuando salió de almorzar de su
casa y que pasó por la vivienda de la señora Karla, vio que la menor salió
corriendo y se le acercó llorando diciéndole "hay un señor de la bodega y me
manoseo" contándole lo sucedido por lo que se dirigió a la tienda referida con
el fin de al reclamarle al denunciado que es lo que había hecho con la niña,
contestándole el denunciado asustado que no lo volvería hacer y que esa niña
tiene relaciones con unos amigos de él, siendo que el imputado habría aceptado
delante de él que le había tocado sus partes íntimas a la menor, que se
encontraba asustado y que no lo volvería hacer.
La persona de Yurtenia Farida Arizabal Vera en su
declaración policial de fojas 20 y siguientes, indicó que se dirigió a la bodega
(del imputado) a realizar una llamada a su mamá que se encuentra en España y
que vio a la menor ingresa a la bodega sólo por un tiempo de tres minutos y se
retiró de lo más normal a su casa y el señor seguía trabajando en su tienda;
que, la niña estaba en la tienda y el señor detrás del mostrador que es alto y
que es imposible que dicha menor ingresara, ya que para ingresar a la
trastienda el paso está bloqueado por una vitrina alta de cerca de 1.80mt, no
habiendo visualizado nada extraño.
El interior de la bodega del imputado se haya perennizada
con las vistas fotográficas de fojas 35 y 36.
A fojas 347/351, se glosa la Evaluación Psiquiátrica No
004323-2019-PSQ realizada al imputado Acuña Rengifo en el que se concluye
que el examinado no presenta psicosis, es dueño de su voluntad, es una
persona heterosexual, no presenta disfunciones sexuales.
La Evaluación Psicológica No 004491-2019-PS realizada al
imputado se glosa a fojas 355/357, donde se concluye que el examinado tiene
una personalidad compulsiva – dependiente, preferencia sexual heterosexual.
Ahora bien, hemos de partir de que la declaración de un
testigo único, sea la víctima de un delito o de un testigo sin tal condición,
puede ser actividad probatoria hábil en principio, pare enervar el derecho a la
presunción de inocencia. Elemento esencial para esa valoración es la compulsa
a través de la cual se forma convicción, no solo por lo que el agraviado ha
manifestado, sino también por su disposición las reacciones que sus
afirmaciones provocan en otras personas la seguridad que trasmite, en
definitiva todo lo que rodea una declaración y que la hace creíble, o no, para
formar la convicción judicial.
Como destaca el Acuerdo Plenario número 02-2005/CJ-116,
del 30 de setiembre del 2005, la declaración de la víctima ha sido emitida como
prueba de cargo hábil para enervar ese derecho fundamental. Ello no significa,
desde luego, que con dicha declaración quede automáticamente desvirtuada la
presunción de inocencia del acusado, en el sentido de que se invierta la carga
de la prueba. Por ello, el testimonio de la víctima cuando se erige en prueba de
cargo, como normalmente sucede en hechos como el que nos ocupa, está
sujeto a la hora de su valoración a unos criterios, como son los de ausencia de
incredibilidad, verosimilitud del testimonio, persistencia en la incriminación y
existencia de corroboraciones externas a esa declaración incriminatoria,
parámetros mínimos de contraste establecidos como pautas lógicas y criterios
orientativos que ayudan a la racionalidad de su valoración, esto es, apreciada
en conciencia y con racionalidad.
Así, en el caso que nos ocupa, debemos advertir que entre
imputado y la madre de la presunta víctima, existía una relación comercial pues
el primero tenía una bodega al interior de una quinta y la segunda realizaba o
mandaba realizar compras al crédito allí deudas que luego cancelaba, habiendo
señalado el imputado que en ocasiones le solicitaban préstamos de dinero en
pequeñas cantidades, como el día de la ocurrencia cuando en primera instancia
le fueron solicitados quince soles, luego veinte soles, que fueron entregados
posteriormente a la autoridad policial como presunto pago para que la menor
guarde su silencio; acápite aparte merece mencionar lo afirmado por la menor
afectada cuando alegó que el imputado le jaló de la mano y la condujo al
interior de la tienda donde le agarró el seno izquierdo y le quiso besar el seno
derecho, luego empujarla al exterior cl el dinero que le entregó, para después
bajarse la parte delantera el short azulino que tenía puesto, y le mostró su pene
diciéndole: "mira como me pones", situación que no resulta razonable ni
entendible que el imputado estuviese realizando actos que linden con lo
libidinoso en presencia de extraños, pues su tienda es un local que atiende con
la puerta abierta, está al interior de una quinta con diversos interiores, así como
que al momento de los hechos, había una persona hablando por teléfono.
Sobre este tema, se advierte que la declaración de Dante
Goyo Puricahua Ticlavilca es una referencial, pues su versión de lo ocurrido
partió de lo vertido a su persona por la menor presuntamente afectada quien
“salió” corriendo – de su vivienda - y se le acercó llorando; al respecto, debe
señalarse que de haber ocurrido algo tan íntimo no se entiende el por qué la
menor haya acudido a una tercera persona para contarle lo vivido, máxime si
ello le causó algún grado de indignación o afectación vivencial; de otro lado,
tenemos que Yurlenia Farida Arizabal Vera ha señalado que se dirigió a la
tienda que está al lado de su casa, conducida por el imputado,, en razón que
ésta cuenta con dos teléfonos públicos – uno afuera y otro al interior de la
tienda -, a realizar una llamada a su madre quien radica en Madrid, habiendo
apreciado el ingreso al interior de la tienda de la menor agraviada quien se
dirigió al mostrador, intercambiando palabras con el imputado que estaba al
otro lado de ese mostrador, luego de unos tres minutos salió del ambiente sin
llorar ni gritar e ingresó a su vivienda, concluyó refiriendo que la menor no
pudo haber ingresado a la trastienda pues el paso está bloqueado por una
vitrina.
A ello se suma el hecho que Karla Giovanna Alvitres, no ha
indicado que luego de tomar conocimiento de los hechos, retornó a su vivienda
donde se encontraba su menor hija llorando acompañada de la señora Isabel,
siendo que a fojas 185, obra la declaración jurada de la persona de Clara
Ysabel Salazar Ortiz (hoy fallecida ver fojas 338) señaló que en ningún
momento ha visto que la niña – la agraviada -, ha salido gritando o llorando –
de la tienda -, pasó de lo más normal; que, se alude que “pasó” pues Marisol
Baquerizo Neyra en su declaración jurada de fojas 184 indicó que la señora
Isabel permaneció sentada en la puerta de acceso a la quinta antes y después
de que fue a recoger a sus menores hijas del colegio, así como en el teléfono –
de la tienda - estaba Yurlenia Farida Arizabal Vera.
De otro lado, no se han realizado protocolo alguno de
pericia psicológica en la menor agraviada, en el que se indique que la misma
evidencie algún tipo de indicador significativo de afectación emocional, ello con
la finalidad de ilustrar si el evento supuestamente sufrido, en la realidad ocurrió
conforme lo indicó inicialmente.
Por último, si bien Eddy Arturo Acuña Rengifo, presentó al
examen una personalidad con rasgos compulsivos – dependientes, ello no
resulta suficiente fundamente a fin de formular una acusación fiscal en su
contra, sin que existan otros elementos que no han sido recabados pese al
tiempo transcurrido, que corroboren las imputaciones en su contra, habida
cuenta que para esta clase de delitos se requiere haber obrado con dolo,
entendido como conocimiento y voluntad de realizar el tipo objetivo de un
delito (dolus naturalis).
Por estas consideraciones, no habiéndose desvirtuado así el
principio de presunción de inocencia que le cabe al procesado, ya que para ser
desvirtuado dicho principio se requiere de la existencia de una mínima y
suficiente actividad probatoria producida con las debidas garantías procesales,
principio de presunción de inocencia que consagra el artículo segundo inciso
veinticuatro parágrafo e) de la Constitución Política del Estado, con sujeción a
sus atribuciones funcionales y de acuerdo a lo establecido en el artículo 4º del
Decreto Legislativo Nº 124, la Fiscal Provincial Penal que suscribe:
NO FORMULA ACUSACIÓN FISCAL contra EDDY ARTURO ACUÑA
RENGIFO por delito contra la libertad – violación de la libertad sexual (actos
contra el pudor de menor de edad) -, en agravio de la menor de iniciales
C.S.M.A de (11) once años de edad, y conforme a lo dispuesto por el artículo
221º del Código de Procedimientos Penales modificado por la Ley No 24388, y
si el Juzgado fuese del mismo parecer, solicito se declare el
SOBRESEIMIENTO de la presente instrucción, debiendo ser ARCHIVADA en
forma DEFINITIVA y disponerse la anulación de los antecedentes generados
con la misma.
PRIMER OTROSÍ DIGO: se adjunta (01) un cuaderno de embargo a fojas 34
y (01) un cuaderno de prisión preventiva de fojas 93.
Lima, 03 de abril del 2019.
FC/gv