Tema 4
Tema 4
• Principio de audiencia.
• Principio de igualdad de armas.
• Principios de dualidad de posiciones.
A) EL PRINCIPIO DE AUDIENCIA.
“Nadie puede ser condenado sin haber sido oído y vencido en juicio”, para que un proceso sea
justo, tanto en su desarrollo como en su resultado, las partes han de ser oídas. La resolución
requiere el previo conocimiento de los datos referidos a aquella.
Sin embargo, existe una diferencia entre su aplicación en el ámbito del proceso civil y en el
proceso penal.
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cautelares de carácter personal, así la prisión provisional, o la libertad condicional, tiende
a garantizar la presencia del imputado en el plenario y con ello la posibilidad de
celebración del mismo. Con carácter general, existen excepciones, pues el llamado juicio
de faltas puede celebrase en ausencia del imputado y lo mismo ocurre en los
procedimientos abreviados, cuando la pena solicitada no exceda de dos años de pena
privativa de libertad.
B) EL PRINCIPIO DE IGUALDAD.
En todo proceso existen dos posiciones enfrentadas. Cada sujeto procesal parte de las mismas
oportunidades de actuación. Por ello el principio de igualdad requiere que todo proceso
jurisdiccional se construya respetando la «igualdad de armas procesales», es decir, asignando a
las partes equivalentes medios de ataque y defensa.
Cada parte por la posición que ocupa en el proceso conlleva necesariamente una diferenciación
en sus formas de actuar; lo que requiere dicho principio es la necesidad de equilibrar las
actuaciones sobre las mismas; así, para cada acto de pretensión debe regularse se
correspondiente acto de defensa.
C) EL PRINCIPIO DE DUALIDAD.
En el proceso civil, para que exista, debe iniciarse por demanda donde se determine quién es el
actor y quien el demandado, en el proceso penal para la celebración del juicio oral debe haber
acusador y acusado.
Lo fundamental es la dualidad de posiciones, pero en cada posición procesal pueden existir uno
o varios sujetos. Cabe que existan en el proceso civil varios actores (litisconsorcio activo) o varios
demandados (litisconsorcio pasivo) y en la misma medida en el proceso penal (Ministerio Fiscal,
acusador popular, acusador particular). Dicha posibilidad no quiebra la dualidad.
Aunque los principios jurídico naturales deben informar la construcción de todos los procesos
jurisdiccionales, existen otra serie de principios, los jurídico-técnicos que no guardan relación
directa con los postulados elementales de justicia, sino con la forma contingente en que, en un
momento determinado y bajo un ordenamiento concreto, se garantizan los derechos individuales
generales.
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Estos principios jurídico-técnicos son distintos en los procesos dependiendo de la naturaleza de
las normas sustantivas que corresponden aplicar a la resolución de fondo del litigio.
A) EL PRINCIPIO DISPOSITIVO.
El principio dispositivo habrá de inspirar necesariamente los procesos donde la norma sustantiva
a aplicar caiga en el ámbito de la actuación de los derechos cuya titularidad sea de carácter
privado o particular. Por ello, las capacidades dispositivas de los sujetos, deben ser las mismas
que se le reconocen en el ámbito del tráfico jurídico privado. La disposición no abarca tan sólo a
la materia sustantiva, sino incluso a la existencia o no del mismo proceso. La voluntad de las
partes desempeña el inicio, desarrollo y terminación.
Sin embargo, en la práctica, esta descripción tan genérica de dicho principio puede encontrar
dificultades en su materialización; por ello, la doctrina ha dotado de una mayor concreción al
mismo a través de los que se han venido denominando “principios consecuencia”, por los que se
delimitan los ámbitos procesales de actuación dispositiva de las partes procesales y su influencia
real en el proceso.
o Inicio a instancia de parte: Los sujetos particulares pueden elegir entre someter sus
conflicto, o no, antes los órganos jurisdiccionales del Estado cuando estos entran dentro
de su poder de disposición. Ello implica, que el órgano jurisdiccional nunca puede iniciar
un proceso civil de oficio, ha de atemperarse la Administración de Justicia a que sea el
propio sujeto implicado el que solicite su actuación jurisdiccional.
o Delimitación del objeto: Son los propios litigantes los que con sus alegaciones definen lo
que vaya a ser y sea objeto de enjuiciamiento. La pretensión queda delimitada, en
principio, por lo que el actor concreta en su demanda.
o Aportación de parte: Las partes tienen capacidad para decidir cuál es el material que
quieren aportar para conformar el material sobre el cual el juez ha de fundamentar su
decisión. Lo que las partes aleguen será objeto de enjuiciamiento y nada más. El juez no
puede realizar una investigación de oficio sobre la historia del conflicto. Se trata de
enjuiciar con base en una “verdad formal”, las que las partes aporten.
Así, el actor, puede, perfectamente, “renunciar” al derecho que está ejercitando, dicha
renuncia obligará al juez a dictar sentencia, con eficacia de cosa juzgada que desestime
su pretensión de fondo, es decir, que acoja dicha renuncia.
En ambos supuestos el órgano jurisdiccional “no enjuicia” sino que hace suya en la
sentencia la voluntad manifestada por cada una de las partes.
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o Disponibilidad sobre la subsistencia del proceso: Es la eficacia que para la propia
prosecución del proceso tenga la voluntad del actor. Puede apartarse tratándose de un
abandono del proceso por el actor, que procesalmente se denomina “desistimiento”. La
demanda puede volver a interponerse en los mismos términos. (bilateralidad).
B) EL PRINCIPIO DE OFICIALIDAD.
o El inicio del proceso: de oficio, no es necesario para iniciar la fase preliminar a instancia
de parte. El propio juez, de oficio, puede y debe iniciar el proceso penal en cuanto tenga
noticias de la comisión de un presunto hecho delictivo.
o Objeto del proceso: en el proceso penal, el interés público que deviene en el principio de
necesidad exige que los hechos que han de ser enjuiciados respondan a la verdad
material, es decir a la verdad histórica. La aportación de parte y comprobación de los
hechos también será de oficio por el juez.
o No disponibilidad sobre el objeto del proceso: Con carácter general, no es posible dejar
el inicio del proceso en poder de cualquier persona. Por tanto no cabe el poder de
disposición del proceso, pero sí el principio de oportunidad en delitos pequeños.
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Sin embargo, se va asentando la idea de la introducción en los procesos penales del
llamado principio de oportunidad, que sería como un régimen de alternativa o excepción
al principio de legalidad y atañe sobre todo al comportamiento del Ministerio Fiscal en el
ámbito procesal.
La forma hace referencia a la configuración externa y aparente del proceso. Son dos, por un lado,
la forma inquisitiva y, por otro, la forma contradictoria que podrían explicarse a través de criterios
de horizontalidad y verticalidad.
A) FORMA INQUISITIVA.
La estructura inquisitiva conforma una visión vertical de la justicia impartida por el juez, que
ostenta un protagonismo absoluto en el proceso. Él investiga para conocer los datos y
circunstancias que formarán el material fáctico, delimita la pretensión, la ejercita y, por último,
dicta sentencia. Normalmente se ha aplicado a los procesos penales.
Los rasgos comunes han sido el secreto, prueba tasada y escritura de las actuaciones donde caben
apelaciones.
B) FORMA CONTRADICTORIA.
La horizontalidad conlleva que las principales actividades procesales se lleven inter partes. Los
litigantes son los que protagonizan la mayoría de actos que conforman el proceso, en la que cada
acto de parte le sucede una actuación de la parte contraria. El juez por tanto desempeña una
actividad casi expectante como testigo para después dictar sentencia.
Los rasgos comunes son, la oralidad y la publicidad de las actuaciones, la única instancia, y la libre
valoración de la prueba.
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A) EL SISTEMA ACUSATORIO PENAL ESPAÑOL.
Podemos decir que nuestro proceso penal se encuentra entre ambas formas anteriormente
mencionadas debido a sus dos fases. Por lo que podemos tenerlo en cuenta como un tercero que
a su vez se divide en dos fases:
• La fase de plenario si ha de darse la contradicción puesto que para que pueda darse el
juicio oral son necesariamente necesario dos presupuestos subjetivos: una persona para
quien se dirige la acusación y por otra parte, la parte de la propia acusación.
Como consecuencia de estas dos formas dentro del proceso penal también se alude al cambio de
un juez de una respecto a la otra, y, además a la correlación entre acusación y sentencia.
El procedimiento es la forma externa del proceso, aquello que se percibe con los sentidos. Las
formas que pueden adoptar los procedimientos son dos fundamentalmente: la oralidad y la
escritura. Habiendo procesos predominantemente orales o escritos, ya que no son absolutas.
A) LA ORALIDAD.
En el Art. 120 CE y en el Art. 229 LOPJ, establecen que los procedimientos serán
predominantemente orales, sobre todo en materia criminal.
Para conjugar la forma oral, con la necesaria documentación y acreditación de las actuaciones
judiciales, deberá dejarse constancia (escrita) en los autos de la realización de la misma y de su
contenido.
A) Inmediación. Se regula en el Art. 137 LEC. Se requiere la presencia del juez o magistrado
en todas esas actividades que a la postre haya de dictar sentencia. Así lo dispone el Art.
229.2 LOPJ.
B) La valoración de esas actuaciones implica la presencia del juez, sobre todo las que
contiene prácticas de prueba. Sin embargo, se permite la realización de actos procesales
a través de videoconferencia.
D) Publicidad. (Art. 138 LEC). En una actuación procesal que se realiza de forma oral, es más
fácil, o asequible cumplir con la exigencia de la publicidad de las actuaciones judiciales,
que exige nuestra Constitución en el Art. 120.1, y que reitera la LOPJ en su Art. 232. La
publicidad sirve de garantía a la recta impartición de justicia.
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B) LA ESCRITURA.
La escritura implica, lógicamente, que la comunicación de las partes procesales entre sí, con el
órgano jurisdiccional y de éste con aquéllas se realice en un soporte material que contenga un
pensamiento humano de forma escrita. Supone que no existe una relación directa; por ello, los
principios consecuencia de la misma son los siguientes:
b) Ordenación de los actos: preclusión (Art. 136 LEC). Ligada a la dispersión temporal de la
actividad procesal. Si los actos se dispersan en el tiempo, ello no debe suponer en ningún
caso desorden en la tramitación; cada actuación procesal debe realizarse en un orden
lógico.
c) Secreto.
Las partes tienen un amplio poder de disposición en el proceso civil. Este poder de disposición va
a implicar la terminación del mismo de forma anticipada, con fuerza de cosa juzgada o sin ella y,
en todo caso, sin entrar en el fondo del mismo. A pesar de las limitaciones de cada manifestación
en concreto el poder de disposición va a quedar limitado por dos aspectos. El primero es la
necesidad de que las partes sean titulares de la pretensión y el segundo existe procesos en los
que se va a limitar el poder de disposición de las partes por el interés público que subyace y que
el Estado no quiere que quede en manos de las partes.
A) RENUNCIA
a) Concepto y delimitación
La renuncia es un acto unilateral del demandante por el que se decide abandonar el derecho
subjetivo o su derecho a pretender y, por tanto la pretensión, provocando la finalización anormal
del proceso mediante la emisión de un resolución jurisdiccional que ha de gozar de los efectos
de cosa juzgada, y que ha de impedir, por tanto, la incoación de un nuevo proceso sobre el mismo
objeto de la renuncia.
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El artículo 20.1 nos señala que el demandante puede renunciar “a la acción ejercitada o al
derecho en que funde su pretensión.
b) Requisitos
El primer requisito de la renuncia es que debe ser clara, expresa y plena. El segundo requisito es
que la renuncia se debe realizar por medio de procurador con poder especial que contemple la
posibilidad de este acto de renuncia (25.1.1o)
El articulo 19.3 LEC nos señala que a renuncia podrá realizarse en cualquier momento de la
primera instancia o de los recursos o dela ejecución de sentencia. La renuncia en primera
instancia conllevará una sentencia absolutoria al demandado, si en cambio se produce en
segunda instancia dependerá del pronunciamiento de la sentencia recurrida.
La renuncia debe ser legalmente admisible, por lo que La renuncia no debe ser contraria al orden
público y no perjudicar a terceros. Además son inadmisibles las renuncias realizadas con mala fe
procesal (art. 247 LEC).
Si no adolece ninguna prohibición, la renuncia vincula al tribunal que debe dictar sentencia
absolviendo al demandado de la pretensión del demandante y con plenos efectos de cosa juzgada
material (art. 20.1 LEC)
B) EL DESISTIMIENTO
El desistimiento es un acto procesal del actor que provoca la finalización anticipada del proceso
sin entrar en el fondo del asunto. El actor desiste del procedimiento iniciado por él, por tanto
carece del efecto de cosa juzgada material la resolución que apruebe el desistimiento y puede
volver a plantearlo en el futuro.
El desistimiento es el acto unilateral del actor por el cual desiste del proceso jurisdiccional por él
iniciado, que supone una terminación anormal y anticipada del mismo mediante una resolución
que carece de efecto de cosa juzgada material pudiendo, por tanto, volver a plantearlo antes los
órganos jurisdiccionales para la obtención de la tutela que pretendía obtener objeto del proceso
desistido.
a) Requisitos
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El desistimiento se puede producir en cualquier momento de la primera instancia o de los
recursos o de la ejecución de sentencia (art. 19.3). Como prescribe el articulo 20.2 LEC, sería un
acto unilateral cuando el demandado no ha sido emplazado para contestar la demanda o se
encuentre en rebeldía. Fuera de los casos expresados, hay que dar traslado, por diez días, al
demandado del desistimiento del demandante para que se pronuncie sobre la conformidad de
dar por terminado el procedimiento. Si el demandado prestare su conformidad al desistimiento
o no se opusiese a él dentro del plazo expresado, el letrado de la administración de Justicia dictara
decreto acordando el sobreseimiento y el actor podrá promover nuevo juicio sobre el mismo
objeto (art.20.3). Si el demandado se opusiere al desistimiento, el juez determinara lo que estime
oportuno (art 20.3).
C) EL ALLANAMIENTO
a) Clases
b) Requisitos
En cuanto a los requisitos formales y el momento procesal para realizarlo, son los mismos que
para el resto de actos de disposición.
En caso de que el órgano jurisdiccional estime que no se cumplen los requisitos planteados
dictará auto rechazando el allanamiento. Si, en cambio concurren los mismo, dictara sentencia
condenatoria de acuerdo con lo allanado por el demandado (art 21.1 LEC).
c) Efectos
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• Si el allanamiento el total se dictara sentencia condenatoria al demandado o, lo que es lo
mismo estimatoria de las pretensiones del demandante (art. 21.1 LEC). En cuanto a la
condena en costas dependerá de si se ha producido en el plazo para contestar a la
demanda, donde no habrá condena en costas, salvo que se aprecie mala fe por parte del
tribunal, que se estima que ha producido un requerimiento de cumplimento extrajudicial
al demandado con carácter previo a la presentación de la demanda (art. 395) o si el
allanamiento se produce con posterioridad a la contestación se condenara en costas.
D) LA TRANSACCIÓN
El articulo 19.2 LEC reconoce a la transacción como un instrumento bilateral para la finalización
del proceso ya que otorga a las partes esta posibilidad. El 1809 del CC define a la transacción
como un contrato por el cual las partes, dando, prometiendo o reteniendo cada una alguna cosa,
evitan la provocación de un pleito o ponen término al que había comenzado. El CC contempla
una transacción extrajudicial.
a) Requisitos
Necesita poder especial del procurador (art 25.2.1o) y se puede realizar en cualquier momento
del proceso (art.19.3). La LEC insta a que se produzca la transacción en la audiencia previa del
juicio ordinario o en la vista del juicio verbal.
La LEC establece un requisito adicional y es la homologación judicial por el tribunal que esté
conociendo del litigio del acuerdo o convenio que alcanza las partes.
b) Efectos
El efecto que produce es la terminación anticipada del proceso con un auto que tendrá fuerza
ejecutiva al tratarse de un título ejecutivo reconocido en el art. 517.2.3o LEC.
E) CADUCIDAD DE LA SENTENCIA
El articulo 237 delimita la caducidad de instancia se tendrán por abandonadas las instancias y
recursos en toda clase de pleitos si, pese al impulso de oficio de las actuaciones, no se produce
actividad procesal alguna en el plazo de dos años, cuando el pleito se hallare en primera instancia;
y de uno, si estuviere en segunda instancia o pendiente de recurso extraordinario por infracción
procesal o de recurso de casación. Estos plazos se contarán desde la última notificación a las
partes.
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Las partes podrán solicitar la suspensión del proceso, que será acordada por el letrado de
Administración de Justicia mediante decreto, siempre que no perjudique al interés general o al
tercero y que el plazo de suspensión no supere los 60 días. Si transcurrido ese plazo, las partes
no solicitan la reanudación del proceso el proceso queda en suspendo en tanto en cuanto las
partes no soliciten su continuación o se produzca la caducidad de la instancia.
a) Efectos:
F) SOBRESEIMIENTO
El sobreseimiento del proceso es una resolución judicial que pone fin al proceso sin resolver la
cuestión de fondo. Se puede llegar a través de alguna de las formas de terminación anormal del
proceso anteriores, se hará mediante resolución judicial en forma de auto, o por el Letrado de la
Administración de Justicia en forma de decreto.
El articulo 22 LEC señala que se puede dar por terminado un proceso si ‘cuando, por
circunstancias sobrevenidas a la demanda y a la reconvención, dejare de haber interés legítimo
en obtener la tutela judicial pretendida, porque se hayan satisfecho, fuera del proceso, las
pretensiones del actor y, en su caso, del demandado reconviniente o por cualquier otra causa’.
Estamos antes supuestos en los que ha dejado de existir un interés legítimo en la obtención de la
tutela judicial pretendida por satisfacción extraprocesal o porque no existe carencia en el objeto.
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Si se decide continuar, no cabra recurso en contra. Si por el contrario decide que no hay interés
legítimo, el proceso finalizara pero si cabria recurso de apelación (art.22.3 LEC).
En cuantos a las costas, si ha existido consenso en la terminación, no hay condena en costas (art
22.1 LEC). Si no hay existido dicho consenso, se condenara en costas a la parte que vea rechazada
su pretensión (art.22.2)
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