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Estructura y funciones del sistema linfático

El documento describe la estructura y función del sistema linfático. El sistema linfático está formado por una red de capilares, vasos y ganglios linfáticos que transportan la linfa a través del cuerpo. La linfa drena el exceso de líquido de los tejidos, transporta lípidos y macromoléculas, y facilita la respuesta inmune. Los principales componentes del sistema linfático son los capilares, vasos y ganglios linfáticos, y los dos principales conductos linfáticos.

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Estructura y funciones del sistema linfático

El documento describe la estructura y función del sistema linfático. El sistema linfático está formado por una red de capilares, vasos y ganglios linfáticos que transportan la linfa a través del cuerpo. La linfa drena el exceso de líquido de los tejidos, transporta lípidos y macromoléculas, y facilita la respuesta inmune. Los principales componentes del sistema linfático son los capilares, vasos y ganglios linfáticos, y los dos principales conductos linfáticos.

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Universidad Pedro Henríquez Ureña

Facultad de ciencias agropecuarias y recursos naturales

Escuela de Veterinaria

Materia

Biología General II

Docente

Natividad Sánchez
Sección

04

Sustentante

Lia Garcia

Matricula

22-1405
Sistema linfático

El sistema linfático está constituido por una red de ganglios y vasos linfáticos que

transportan la linfa y que discurren a través de determinados órganos, tejidos y de la

médula ósea roja. Esta última contiene las células madre de las que se originan los

linfocitos. El sistema linfático desempeña tres funciones principales:

1. Drenaje del líquido intersticial. Los vasos linfáticos drenan el líquido intersticial

excesivo producido por los tejidos (aproximadamente el 10% del total del líquido

intersticial).

2. Transporte de lípidos alimentarios, proteínas y macromoléculas. Los vasos linfáticos

transportan los lípidos y vitaminas liposolubles (A, D, E y K) que se absorben en el tubo

digestivo.

3. Facilitación de la respuesta inmunitaria. El tejido linfático inicia respuestas muy

específicas, dirigidas contra microorganismos o células anormales. Los linfocitos, con

ayuda de los macrófagos, reconocen células extrañas, microbios, toxinas y células

cancerosas, y responden de dos formas principalmente. Los linfocitos T destruyen a los

invasores causando su lisis o con la liberación de sustancias citotóxicas (que producen la

muerte celular), mientras que los linfocitos B se diferencian en células plasmáticas

secretoras de anticuerpos, que son proteínas que se combinan con sustancias extrañas

específicas y las destruyen.

Todos los tejidos de nuestro cuerpo, con la excepción de los tejidos avasculares, el

sistema nervioso central, la médula ósea roja o ciertas partes del bazo, tienen vías

linfáticas que drenan el exceso de líquido directamente desde los espacios intersticiales.
El sistema linfático se origina en los capilares linfáticos, que se encuentran en los

espacios intersticiales, donde convergen los capilares sanguíneos para formar vénulas,

recogiendo el líquido intersticial drenado, para posteriormente converger el resto de

capilares linfáticos y formar vasos linfáticos más grandes, similares a las venas en su

estructura, si bien de paredes más delgadas y con más válvulas. A intervalos variables en

dichos vasos hay estructuras de tejido linfático, los ganglios linfáticos.

Estructura del sistema linfático

Capilares linfaticos

Estos capilares se encuentran en prácticamente todo el organismo (excepto en los

tejidos mencionados anteriormente), con un diámetro poco mayor que los capilares

sanguíneos (15-75 micras) y con una longitud de 0.5 milímetros (mm). La estructura

especial de estos capilares permite que el líquido intersticial fluya al interior de los

mismos, pero no hacia fuera. Los bordes de las células endoteliales que componen la

pared de un capilar linfático están superpuestos; cuando la presión es mayor en el líquido

intersticial que en la linfa, las células se separan ligeramente, como al abrirse una válvula

unidireccional, y el líquido entra en el capilar. Si la presión es mayor en este último, las

células se adhieren estrechamente entre sí e impiden que la linfa regrese al líquido intersticial.
Los filamentos de anclaje, dispuestos en ángulo recto al capilar, fijan las

células endoteliales de éste al tejido circundante. La acumulación excesiva de líquido en

los tejidos y el edema consecuente estira dichos filamentos, lo cual agranda los espacios

entre las células endoteliales y permite que fluya más líquido dentro del capilar linfático.
Colectores linfáticos prenodales

Su función es transportar la linfa desde los capilares hasta los ganglios linfáticos. En

ellos, las paredes están más estructuradas, la membrana basal está más desarrollada y

aparecen válvulas en su luz. La primera válvula se localiza donde se inicia el colector.

Las uniones intercelulares se hacen más juntas y más impermeables a moléculas de gran

tamaño. Son permeables al agua y a pequeñas moléculas. En su pared se pueden

distinguir tres capas diferentes:

a) La íntima, formada por un endotelio, una membrana basal y una capa de tejido

subendotelial. Presenta válvulas, que están formadas por un repliegue del endotelio con

un eje conjuntivo. Las válvulas son más numerosas y cercanas que las venosas. En los

espacios intervalvulares los vasos linfáticos están más dilatados. Las válvulas son semilunares y
se colocan por pares a la misma altura. A medida que aumenta el tamaño

del colector disminuye el número de válvulas y el espacio intervalvular aumenta.

b) La muscular media, con células musculares de disposición helicoidal.

c) La adventicia, con fibras colágenas y elásticas. En ellas existen vasos sanguíneos

y terminaciones nerviosas.

Estos colectores a nivel de las extremidades constituyen dos grandes sistemas: el

superficial o supraaponeurótico y el profundo o subaponeurótico. Ambos se localizan en

vecindad a sus venas correspondientes y llevan un recorrido rectilíneo.

Ganglios linfáticos

Los ganglios linfáticos son órganos encapsulados que se encuentran en el trayecto

de los vasos linfáticos, repartidos por todo el organismo. En el cuerpo humano existen
entre 500 y 1000 ganglios linfáticos. Todo vaso linfático debe pasar por un ganglio antes

de desembocar en el torrente sanguíneo. Los vasos aferentes entran por la parte convexa

del ganglio, saliendo por el hilio las venas y los vasos eferentes. Por este mismo hilio

entran las arterias y los nervios que se irán distribuyendo en el interior del ganglio a

través de trabéculas. En general, los ganglios se reúnen formando cadenas ganglionares,

aunque en ocasiones pueden aparecer ganglios solitarios, como el ganglio preauricular o

el ganglio tibial anterior. Teniendo en cuenta su localización podemos distinguir entre

ganglios colectores, ganglios superficiales y ganglios profundos. La estructura histológica

y la fisiología específica del ganglio linfático serán descritas en el siguiente apartado.

Colectores postnadales

Salen del hilio de los ganglios y se dirigen a un nuevo grupo de ganglios, o bien a

los grandes troncos linfáticos. Su estructura es similar a los colectores prenodales, con un

aumento progresivo de la luz y del grosor de los mismos, a expensas fundamentalmente

de la media y la adventicia. Poseen válvulas tricúspides.

Troncos linfáticos

Drenan ya grandes regiones del cuerpo. Se forman a partir de la unión de diversos

colectores postnodales, y a su vez forman, al fusionarse entre ellos, los conductos

linfáticos. Su estructura es trilaminar y tienen abundantes válvulas. Al igual que los

colectores, tienen nervios y vasos a nivel de la adventicia.

Conductos linfáticos

Existen dos conductos colectores que no son simétricos: el conducto torácico y la


gran vena linfática. La estructura es similar a las venas del mismo calibre, pero la media está más
desarrollada y tiene más células musculares dispuestas longitudinal y circularmente. La
adventicia está menos desarrollada, pero contiene los vasa vasorum y filetes nerviosos, como las
venas.

1- Conducto torácico:

Es el colector más importante y recoge la linfa de todos los linfáticos del cuerpo

excepto de la mitad derecha de tórax, cuello y cabeza, y brazo derecho. Se inicia a nivel

de la parte superior del abdomen por fusión de los colectores linfáticos

infradiafragmáticos. En su origen existe una zona ensanchada: la cisterna de Pecquet. A

nivel del tórax asciende entre la aorta y la vena ázigos y, posteriormente por el lado

izquierdo del esófago, desembocando, a modo de cayado, en el ángulo venoso

yugulosubclavio izquierdo. Su longitud es de 20 a 30 centímetros, y su diámetro de 3-5

mm. No tiene válvulas excepto en su trayecto distal.

2- Conducto linfático derecho:

También llamado gran vena linfática. Se forma por la unión de los troncos

yugular, subclavio y broncomediastínico derecho. Drena la linfa procedente del miembro

superior derecho y de la parte derecha de cabeza, cuello y tórax. Está situado en la parte

anterolateral de la base del cuello, delante del músculo escaleno anterior, desembocando

en el ángulo venoso yugulosubclavio derecho. Su diámetro es de 2 mm y su longitud de

15-20 cm. En el punto de desembocadura se observan uno o dos repliegues valvulares.

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