El alcohol que normalmente se consume y que es una sustancia legal en Colombia y en muchos
otros países, esta compuesto principalmente por etanol o también conocido alcohol etílico, este se
obtiene a partir de fermentación, en las que se encuentran cantidades del 4 al 20%, y por
destilación, cuyas bebidas tienen concentraciones superiores al 40%.
El etanol es un fármaco depresor del SNC, está relacionado con múltiples funciones mediadas por
neurotransmisores, algunas de las que se observan en un consumidor, con concentraciones de
alcohol bajas, son sensaciones de placer como, relajación, euforia, mayor confianza y en el otro
extremo, en concentraciones elevadas es un toxico que puede llevar a estados de coma y la
muerte.
La sensación de placer explicaría el efecto adictivo que tiene el consumo de alcohol en las
personas.
El etanol actúa principalmente sobre receptores GABA tipo A, lo cual favorece la acción inhibitoria
de GABA, lo cual se traduce en una hiperpolarización neuronal, esto se produce gracias a que el
receptor GABA-A, es un receptor para canales de cloro, al llegar el etanol y actuar sobre el
receptor, este se va a abrir y permite el paso de cloro con carga negativa hacia la neurona y por
eso se da la hiperpolarización, al mismo tiempo, el etanol actúa sobre receptores para glutamato,
AMPA y NMDA inhibiendo sus funciones como la cognitiva y por ello la excitación neuronal decae.
En cuanto al por que se produce la adicción en el consumo de alcohol, sabemos que esta se debe a
que el etanol tiene influencia sobre la liberación de dopamina en el circuito cortico-estriado-pálido
tálamo-cortical, el cual está relacionado con actividades motoras, cognitivas y emocionales, en
este caso nos enfocamos en el aspecto emocional, que está involucrado con gratificación y
recompensa; la dopamina se sintetiza principalmente a partir del complejo sustancia negra, dentro
del cual encontramos la sustancia negra pars compacta y el área tegmental ventral, en el caso de
las adicciones, la dopamina proviene del área tegmental ventral por medio de la vía mesolímbico
cortical, es un regulador del núcleo accumbens, el cual inhibe el globo pálido interno y permite la
liberación del núcleo anterior del tálamo, para que este tenga comunicación con estructuras de la
corteza como la corteza del cíngulo y la corteza prefrontal medial y basa, las cuales se relacionan
con lo emocional, de esta manera, al haber mayor liberación de dopamina que estimule el núcleo
accumbens, todo el circuito se ve alterado y esto se traduce en una mayor comunicación entre el
tálamo y la corteza, lo que produce sensaciones de placer induciendo al consumidor a un estado
en el que su cerebro le pida la ingesta de alcohol para sentirse bien.
El alcoholismo es catalogado también como una enfermedad compleja, es decir, necesita de varios
factores ambientales y genéticos para que se manifieste, en este sentido, encontramos que hay
una predisposición genética en el consumo, encontrando así que genes involucrados en el
metabolismo del alcohol, pueden estar asociados a que haya individuos en los que se necesiten
mayores cantidades de alcohol para alcanzar niveles de alicoramiento que generen las sensaciones
de placer deseadas, lo que conlleva a un mayor riesgo de generar dependencia, los genes que se
han asociado son: ADH1B, ADH1C, ALDH2 y CYP2E1.
El metabolismo del etanol se da principalmente hepático, es decir, se metaboliza en el hígado el
90%, el 10% se da por vías accesorias como el riñón y los pulmones.
El alcohol tiene rápida absorción en el tracto gastrointestinal, intestino delgado y estomago
principalmente, aunque la velocidad de absorción también esta determinada por factores como el
nivel de alcohol ingerido, la presencia o ausencia de alimentos, factores genéticos y género.
Sabemos que el alcohol es una molécula hidrosoluble, lo que le permite distribuirse por todo el
agua corporal y atravesar fácilmente la barrera hematoencefálica y placentaria en el caso de una
mujer en estado de embarazo.
En el hígado se metaboliza por medio de tres vías metabólicas y es importante mencionar que
dichos procesos son de orden cero, esto se refiere a que, sin importar las concentraciones
plasmáticas de alcohol, siempre se va a metabolizar o eliminar un volumen constante, que en el
caso del alcohol es de 10 a 30 ml/hora.
1. Enzima alcohol deshidrogenasa: esta enzima transforma el etanol en acetaldehído, pero
esta es dependiente de un cofactor que es el nicotin adenin dinucleótido NAD+ el cual es
reducido a su forma NADH (esta primera reacción ocurre en el citosol), el acetaldehído
se convierte en acetato o ácido acético por acción de la enzima acetaldehído
deshidrogenasa que también tiene como cofactor a NAD+ (esta reacción ocurre en la
mitocondria), de acetato se convierte en Acetil coA, por medio de la enzima acetato-
CoA-ligasa, lo que permite que el alcohol ingrese al ciclo de kreps para la producción
de energía mediante la formación de cuerpos cetónicos , síntesis de colesterol, síntesis de
ácidos grasos.
2. Vía del sistema microsomal de oxidación (MEOS): es una vía que es utilizada o que se le ve
mayor funcionalidad en consumidores crónicos, en los cuales la enzima alcohol
deshidrogenasa no tiene suficiente capacidad para metabolizar toda la cantidad de alcohol
presente, dicha vía depende de enzimas provenientes del citocromo P450, entonces
tenemos que el etanol es convertido en acetaldehído por medio de CYP2E1 y de ahí sigue
su curso de metabolización similar al descrito en el punto 1.
3. Vía de las catalasas: es una vía poco usual y si una persona necesita de esta vía para
metabolizar el alcohol, significa que las concentraciones son muy elevadas, en este caso el
etanol para ser convertido en acetaldehído necesita de catalasa, la cual cuenta con
cofactores como el peróxido de hidrogeno, y de acetaldehído pasa a acetato por medio del
mismo proceso anteriormente descrito.
El etanol tiene una amplia distribución en el organismo, de esta manera encontramos efectos
como el incremento de la síntesis de ácidos grasos y triglicéridos lo que conlleva a una
hiperlipidemia y esta a su vez, esta genera hígado graso y que posteriormente aparezca cirrosis
hepática; también se produce inhibición de la gluconeogénesis hepática y aumenta la resistencia a
la insulina, esto sugiere un riesgo importante ya que se puede dar una hipoglicemia que puede
causar la muerte (nivel de glucosa por debajo de lo normal).
También se ve alterada la absorción de tiamina (vitamina B1) a través del tracto gastrointestinal,
teniendo en cuenta que la tiamina actúa como una coenzima de enzimas implicadas en el
metabolismo de la glucosa en el cerebro, al estar alterada la absorción de tiamina se puede
presentar una patología conocida como encefalopatía de Wernicke.
El etano, más exactamente el acetaldehído, provoca la liberación de catecolaminas, histamina y
bradiquinina, las cuelas causan vasodilatación a nivel cardiovascular, vasodilatación cutánea que
favorece la termólisis y es por esto que se da la disminución de temperatura corporal, también
encontramos efectos como, mareos, vómitos, hipotensión, alteraciones de la frecuencia cardiaca e
incluso broncoconstricción.
La toxicidad se empieza a dar cuando hay demasiado alcohol en el organismo y este mismo no es
capaz de metabolizarlo todo en un tiempo que no implique riesgos para la salud, de esta manera
se han establecido algunos valores de referencia sobre los niveles de alcohol y sus efectos.
Encontramos los siguientes valores:
30-100 mg/dl: se afecta el control fino, el tiempo de reacción, euforia, aumenta la
confianza y se podría decir que en un consumidor que en un estado sobrio es por decirlo
de alguna manera, callado, bajo la influencia del alcohol empieza a hablar más y su
interacción social aumenta, también se da deterioro leve o moderado de las funciones
cognitivas y dificultades motoras.
100-150 mg/dl: el 50% de las personas pueden estar muy intoxicadas con ataxia y
disartria, grave deterioro mental y físico, euforia, combatividad, puede haber taquicardia y
aumento de la presión arterial, náuseas, vómitos.
150-200 mg/dl: perdida del juicio, habla arrastrada, desinhibición
>200 mg/dl: generalmente produce coma, además hipotensión e hipotermia en personas
que no beben habitualmente, y a concentraciones mayores a 400 mg/dl las consecuencias
son letales.
Encontramos que puede haber una intoxicación aguda, la que se presenta generalmente en
consumidores no recurrentes, esta cursa con efectos que van desde las sensaciones placenteras a
casos en los que los niveles de alcohol son muy altos y se da pérdida de conciencia, coma e
incluso, muerte por depresión cardiorrespiratoria.
En la intoxicación crónica, encontramos que esta se da en personas cuyo consumo es habitual, en
la que se presentan alteraciones digestivas, trastornos nutritivos por carencias vitamínicas y
proteicas, alteraciones hepáticas, hipomagnesemia, alteraciones neurológicas (polineuritis
alcohólica, psicosis tóxica, delirio de celos, síndrome de Korsakoff, encefalopatía de Wernicke), en
este sentido es importante resaltar que el alcoholismo es considerado como un factor de riesgo
para cáncer gástrico.
Es importante mencionar que las personas que tienen un consumo crónico, al intentar dejar la
bebida sufren síndrome de abstinencia, el cual cursa con insomnio, temblor, sudación, anorexia,
alucinaciones, y convulsiones, lo que hace que esta sintomatología sea vista como lo peor del
tratamiento de desintoxicación y para el consumidor sea mucho mas viable volver a consumir.
El etanol tiene uso terapéutico sobre la intoxicación por metanol, en el que el etanol bloquea la
formación de los metabolitos (formaldehído y ácido fórmico), responsables de la toxicidad, debido
a su alta afinidad por la alcohol deshidrogenasa (ADH) 10-20 más afinidad que el metanol, en este
sentido sabemos que el formaldehido y el ácido fórmico son tóxicos que causan, al inicio, cefalea,
vértigo, somnolencia o un estado de embriaguez leve, en casos graves se evidencia problemas
visuales que pueden desencadenar ceguera total, también se da taquicardia, se da acidosis
metabólica, coma, muerte del paciente.
Para que el tratamiento surja efecto se deben mantener los niveles de etanol entre 100-150
mg/100 ml en el organismo se puede administrar por vía oral o intravenosa, lo recomendable es la
intravenosa, el etanol debe ser disuelto, si se suministra por vía oral se diluye en agua hasta llegar
a una concentración del 20-30%, y por intravenosa se diluye en suero glucosado hasta llegar al 5-
10%.
https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1137-66272003000200007
http://www.scielo.org.co/pdf/rfmun/v54n1/v54n1a05.pdf
https://revista.sebbm.es/repositorio/pdf/172/dossier172_alcohol.pdf
http://www.scielo.org.co/pdf/rfmun/v63n3/v63n3a16.pdf