El cacao
no fue descubierto por nuestros antepasados españoles hasta principios del Siglo XVI, cuando Cristóbal Colón y
su tripulación, anclados en la isla de Guanja frente a las costas de lo que hoy es Honduras, recibieron como presente de
los habitantes de esta isla unas pequeñas nueces de forma ovalada y color marrón.
Con ellas, se elaboraba el “xocolatl”, una bebida de fuerte sabor que producía una gran energía y vitalidad. La palabra
maya con que se designaba al grano “cacau” derivaba de la voz antigua “chacahuaa”, y a su vez de la palabra náhuatl
“cacahuatl” pasó al español como cacao y casi sin modificaciones del español a los demás idiomas del mundo.
Aunque esta cultura implementó su uso en el resto de mesoamérica, es a los mayas a quienes se les da el crédito por
las primeras referencias de la historia a su consumo.También fueron ellos los que crearon la bebida exclusiva para la
nobleza, que consistía en cacao triturado con agua fría y aderezado con vainilla, achiote y chile.
Además, los mayas comercializaron la semilla del cacao con otras culturas como la azteca, quienes utilizaban esta planta
como moneda. En el imperio azteca, Moctezuma recibía parte de sus tributos en almendras de cacao, porque estimaba
mucho sus bayas como monedas. Como bebida, Moctezuma recibía 160 millones de bayas de cacao, útiles para preparar
diariamente 50 tazas de chocolate, para su consumo personal.
Para los aztecas, las semillas de las que obtenían el chocolate eran un regalo del dios Quetzalcoatl, dios de la
sabiduría. Por eso, aunque el cacao era tan cotidiano en el trueque, la bebida que producía estaba reservada sólo para
rituales, eventos especiales y para la clase privilegiada a la que pertenecían los clérigos y emperadores. Se dice que fue
el propio Moctezuma quién ofreció este brebaje a Hernán Cortés cuando llegó a Tenochtitlán.
Ingredientes chocolate de mole: Chile mulato, ajonjolín, cacahuate, galleta de animalito, almendra, chipotle rojo,
chocolate, anís, tortilla quemada, canela, plátano, pasas
Ingredientes trufa: lleva chocolate amargo, mantequilla y crema para batir
Existen diferentes relatos con intervenciones divinas y hasta demoniacas, pero en este caso, la historia real es mucho
más interesante que la ficción.
Entre los mitos y leyendas que envuelven al mole poblano, sobresale una historia que asegura que el mole fue creado en
el Convento de Santa Rosa, 1681, por Sor Andrea de la Asunción.
Esta monja creó el mole con inspiración divina y el aroma que se esparció por el lugar y fue tan intenso que la madre
superiora rompió su voto de silencio, gritando: “Hermana, ¡qué buen mole!”, mientras que las demás monjas la
corregían diciendo: “se dice muele”.
Otro mito, el de Pascualillo, que cuenta que el mole fue creado por accidente cuando se preparaba una cena para el
obispo Juan de Palafox.
Entonces, el diablo hizo tropezar a Fray Pascual cuando iba a guardar algunos chiles e ingredientes en la alacena,
ocasionando que éstos cayeran sin querer en la olla donde se cocinaba el guajolote.
Evidentemente, los tres historiadores concuerdan con que estos relatos deben ser tomados como algo anecdótico y
divertido, pero sin ningún rigor histórico.
ENTONCES, ¿CÓMO ES QUE HAY HISTORIA DEL MOLE POBLANO EN LA ÉPOCA PREHISPÁNICA?
El mole tiene raíces ancestrales, ya que el término mole, está derivado de la voz nahua mulli, que por coincidencia
significa moler en castellano, ya que los ingredientes del mulli eran molidos en el metate y/o el molcajete.
Los moles tenían un carácter ritual, como en el caso de los aztecas que lo ofrendaban como agradecimiento a
Xiuhtecuhtli, Dios del fuego, por eventos tanto trascendentales, como nacimientos y matrimonios, como cotidianos,
como haber realizado bien una encomienda.
1. Mole poblano
2. Mole verde
3. Manchamanteles
4. Negro
5. Mole de Xico
6. Amarillo
7. Chichilo
8. Mole de San Pedro Atocpan
9. Mole Prieto
10. Blanco o de novia