Evaluación y diagnóstico clínico.
En este capítulo y en el siguiente exploraremos las contribuciones que han
otorgado las pruebas y la evaluación de la práctica en la psicología clínica. que
las pruebas conllevan inferencias limitadas sobre las puntuaciones particulares,
la evaluación encierra una pregunta cuyo sentido es más profundo: de la
información importante que se recopila de cada una de las fuentes las pruebas
son subjetivamente objetivas, de esta forma que los psicólogos clínicos con
extensa experiencia generalmente permanecen según la interpretación.
Breve historia de la evaluación.
La evaluación trata sobre la valoración de los individuos como una base para la
toma de elecciones. Las elecciones relacionadas en la evaluación son variadas
y dependen del escenario que exista. paciente. En contraste, un psicólogo que
está en las fuerzas armadas usa la evaluación como un medio para elegir
individuos para asignaciones especiales.
Los candidatos para el servicio secreto se sometían 4 días a tests escritos,
entrevistas y pruebas de personalidad, bajo el escrutinio de los psicólogos y
psiquiatras de OSS. Proporción de información de los candidatos, la cual
integraba los resultados de las entrevistas, datos de las pruebas, listados y
calificaciones de los candidatos.
Evaluación.
La evaluación se define como el proceso por medio del cual se evalúan las
propiedades, fortalezas y debilidades de un sujeto como base para tomar
elecciones.
El término incorpora una amplia variedad de actividades, que van desde la
evaluación detallada (descripción de los indicios de un paciente como una
ayuda para el diagnóstico), hasta la evaluación servible (determinación de las
propiedades situacionales y relativas al carácter del individuo que sirven para
conservar los comportamientos inadaptados), o bien, la evaluación prescriptiva
(recomendación de los tipos de participación que parecen ser más benéficos).
la evaluación sirve para responder cuestiones sobre los individuos que
consultan a un psicólogo. Las cuestiones que se hallan en la evaluación
acostumbran ser indirectas (por ejemplo, "¿el paciente es un viable suicida en
este momento?") o más complicadas y con diversas aristas ("¿por qué este
infante no desea ir al colegio y cómo debemos contestar a este problema?").
Una característica de las evaluaciones es que se requieren distintas fuentes de
información para responder las cuestiones más importantes.
La evaluación es un proceso en el que los psicólogos clínicos integran tres
componentes:
1) La razón de la evaluación.
2) La orientación teórica preferida.
3) Las fuentes relevantes de información.
Aunque el profesional siempre actúa como el jefe ante los instrumentos de
evaluación, debe integrar continuamente estos tres elementos para realizar una
evaluación exitosa.
Una evaluación además es un resultado en el cual el psicólogo practicante
expresa conclusiones, sugerencias, o elecciones en un informe o reporte
escrito. El reporte de evaluación hace una diferencia importante en la vida del
paciente y, por lo tanto, tendrá que escribirse con gran cuidado
Fases de la evaluación.
Una evaluación procede a través de varias fases:
1) Planeación: en la planearían, el psicólogo practicante establece el
objetivo de la evaluación. Esta podría ser un peligro notable, en
particular dentro del escenario institucional.
2) Recolección de datos: la recolección de datos involucra la selección de
las superiores fuentes de información para los fines de la evaluación. La
entrevista clínica casi constantemente es un elemento de la recolección
de datos, y ésta incluye una forma especializada de entrevistas famosa
como la prueba del estado de la mente.
3) Inferencia: la fase de la inferencia (o deducción) es sustancial, puesto
que en ella el profesional tendrá que dictaminar si confía en su juicio
personal o en las fórmulas fundamentadas en la averiguación sobre la
interpretación de los datos.
4) Juicio clínico: en el juicio clínico el psicólogo practicante usa el juicio
personal para diagnosticar, clasificar o adivinar la conducta. En el juicio
actuarial usa una fórmula basada en las indagaciones para diagnosticar,
clasificar o pronosticar la conducta.
Finalmente, la evaluación involucra la transmisión de los resultados y la
comunicación de las sugerencias. Aun cuando las conclusiones de una
evaluación con frecuencia se comunican en persona, el reporte escrito también
es fundamental.
Orientación teórica.
La orientación teórica hace referencia al criterio que debería tener el
profesional sobre la personalidad, la psicopatología y los procedimientos para
hacer una evaluación.
El margen de la orientación teórica adoptada por los doctores es importante. La
disparidad más obvia está entre los psicólogos practicantes que se enfocan
sobre la conducta abierto y esos que buscan comprender motivaciones
inconscientes. Empero además tienen la posibilidad de observarse distintas
orientaciones teóricas. Ciertos expertos buscan comprender la conducta
presente explorando en su entorno evolutivo (la visión evolucionista), mientras
tanto que otros se centran en detectar al síndrome psicopatológico que mejor
cuadra con las conductas del paciente (el criterio del psicodiagnóstico). Es
posible que los expertos de todos dichos campos escojan diferentes artefactos
para una evaluación y apelen a suposiciones contrastantes para hallar la lógica
de los datos.
Fuentes de información.
Las fuentes de información para el margen de evaluación, se catalogan a partir
de las entrevistas no estructuradas guiadas solamente por la intuición del
examinador, hasta las pruebas estandarizadas regidas por los métodos e
inicios de puntuación formales. En cualquier punto entre éstas hay métodos
con composición moderada como por ejemplo un examen del estado de la
mente, una evaluación del comportamiento y las entrevistas programadas. En
esta parte revisaremos las promesas y trampas que se suscitan por medio de
la recolección de la información para la evaluación.
La entrevista de evaluación.
Entrevista: Una entrevista es un intercambio verbal cara a cara por medio del
cual el entrevistador aspira a generar como contestación cierta información o
expresiones sobre la crítica o las creencias que tiene el paciente.
Los psicólogos practicantes generalmente inician una entrevista de evaluación
con una o más metas explícitas en mente.
Cinco cuestiones más comunes de referencia que incitan a una evaluación:
1) ¿Qué diagnóstico se ajusta a la presentación actual de esta persona?
2) ¿Cuál es el pronóstico para la condición de esta persona?
3) ¿Qué tan deteriorado se encuentra el funcionamiento actual de esta
persona?
4) ¿Qué tratamiento es más probable que rinda efectos positivos?
5) ¿Qué factores contribuyen o causan los trastornos del paciente?
Aun cuando se piense que la evaluación psicológica es un procedimiento para
obtener respuestas a una o bastante más de estas preguntas, esto no supone
que el profesional tendrá que hacer una evaluación con una directriz semejante
a un interrogatorio. Las entrevistas efectivas se facilitan por el desarrollo de la
confianza y el saber recíproco, de manera que el paciente se sienta a gusto al
revelar información personal.
Carlos José Rodríguez.
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