NEVUS MELANOCITICOS
La palabra nevo deriva del latín naevus, que significa marca de nacimiento, y se emplea
para describir un hamartoma, crecimiento exagerado de un tejido normal. El apellido que
se le da al nevo nos indica el origen celular del mismo.
Los nevus melanocíticos (NM), vulgarmente conocidos como lunares o pecas, son lesiones
circunscritas del sistema melanocitario cutáneo y se definen como la proliferación benigna
de melanocitos.
es una pequeña mancha de la piel de coloración marrón o negruzca.
DATOS EPIDEMIOLÓGICOS
Son las neoplasias de la piel que se observan con mayor frecuencia.
Afectan a todas las razas y a ambos sexos.
Se presentan en 1.2% de los recién nacidos.
Se observa un promedio de 14.6 nevos por persona de piel blanca, 11 en mestizos
y 7 en individuos de raza negra.
en 54% miden menos de 1 cm de diámetro.
Los nevos de unión se producen en 3% de las personas de raza blanca, y en 16% de
las de raza negra.
Uno de cada 200 000 a 500 000 se torna maligno.
ETIOPATOGENIA
Los nevos pigmentados o melanocíticos son proliferaciones de melanocitos, que pueden
aparecer desde el nacimiento (nevos congénitos), pero la mayoría se presentan en la
infancia o adolescencia y se les llama nevos melanocíticos adquiridos; hay factores que se
relacionan con la aparición de los nevos:
Los antecedentes hereditarios en padres con gran cantidad de nevos.
El grado de exposición solar durante la niñez, en especial si es intensa e
intermitente.
Características fenotípicas, como la piel clara.
CLASIFICACIÓN
Pueden ser congénitos o adquiridos. Según el tamaño, los nevos congénitos se denominan
de manera arbitraria pequeños si miden hasta 1.9 cm, grandes si van de 2 a 19.9 cm y
gigantes a los de más de 20 cm.
Por la localización histopatológica se clasifican en nevos de unión, compuesto e
intradérmico. Los nevos de unión se ubican en la capa basal de la epidermis o unión
dermoepidérmica, los compuestos tienen nidos de melanocitos tanto en la epidermis
como en la dermis y los intradérmicos son aquellos que sólo presentan células névicas en
la dermis.
NEVOS DE UNIÓN
Se presenta en cualquier parte del cuerpo, con predominio en los genitales, palmas de las
manos y plantas de los pies, extremidades inferiores y tronco; a veces aparece en la matriz
ungueal.
mancha de color café (marrón) o negra, bien delimitada, de 1 a 6 mm, rara vez de varios
centímetros, pero de no más de 3 cm; superficie es lisa, y la pigmentación uniforme, con
límites exactos y regulares; en ocasiones está un poco elevado.
NEVO COMPUESTO
Se localiza en cualquier parte de la piel, como la cabeza y el cuello, las palmas de las
manos, plantas de los pies y dorso de las manos; al principio se presenta como una
mancha ligeramente elevada, hasta llegar a una neoformación sésil de 6 mm y hasta 2 a 4
cm, de color rojizo, café o negro; evoluciona hasta adoptar un aspecto “nodular”; la
superficie es lisa, verrugosa o queratósica, sin pelos.
NEVO INTRADÉRMICO
Predomina en adultos, y casi no se observa en la niñez. Aparece en cualquier parte de la
superficie cutánea; se localiza en cabeza, cara y cuello. Es una neoformación elevada y
cupuliforme, que puede ser de superficie lisa, polipoide, verrugosa o pilosa, sésil o
pediculada, y del color de la piel, castaño, negro o azul. En general, estas neoformaciones
son múltiples y miden de 1 mm a 1 cm de diámetro; muestran un contorno regular. La
evolución es estable, pero puede modificarse en la pubertad o con los embarazos; se ve
regresión durante el quinto a sexto decenios de la vida.
NEVOS MELANOCÍTICOS CONGÉNITOS
DEFINICIÓN
Nevos constituidos por la proliferación de melanocitos, congénitos, con frecuentes en el
tronco. Afectan gran parte de la superficie cutánea; de ahí sus diversos nombres. Son
pigmentados y pilosos. Los nevos gigantes (más de 20 cm) a veces se tornan malignos (5 a
15%), lo cual puede ocurrir entre el nacimiento y los 60 años de edad; en 50% esto sucede
antes de los tres años de edad.
DATOS EPIDEMIOLÓGICOS
Son raros, constituyen 1% de los nevos melanocíticos. Se estima una incidencia de 1/20
000 recién nacidos, y una prevalencia de 0.005%.
Afectan a ambos sexos.
ETIOPATOGENIA
Se forman en el transcurso de la vida fetal, durante el proceso de gestación. Se consideran
hamartomas derivados de la cresta neural producidos por una mutación en el gen RAS
antes del día 40 de gestación; esto determina defectos de la migración celulares, están
presentes al momento del nacimiento.
CUADRO CLÍNICO
Los nevos congénitos pueden ser pequeños (menores de 1.9 cm), grandes (de 2 a 19.9 cm)
y gigantes (más de 20 cm); dado que el tamaño es proporcional a la superficie corporal.
Algunos autores los clasifican con base en el porcentaje de superficie afectada; otros los
clasifican en tipos 1 y 2, en función de si aparecen antes de los dos años de edad o
después.
Los nevos gigantes son neoformaciones exuberantes que ocupan 15 a 35% de la superficie
corporal.. Son más frecuentes en tronco, pero pueden encontrarse en piernas y nalgas;
muestran tendencia a seguir los dermatomas. Según la localización, se conocen como
nevos en calzón, vestido, estola, bañador, calcetín y otros. Es una neoformación de color
café a negro, un poco infiltrada, de superficie lisa, verrugosa o queratósica, con una
consistencia de “cuero” o “concha de tortuga”, casi siempre con pelos terminales, largos y
gruesos, que pueden formar remolinos en la línea media. Es posible que haya nevos
satélite de menor tamaño (91 a 96%).
La evolución es progresiva; la coloración se torna cada vez más oscura; la superficie se
hace rugosa y de aspecto “nodular”; los pelos se hacen más ostensibles.
NEVO DISPLÁSICO O ATÍPICO
DEFINICIÓN
Nevo melanocítico, indicador de riesgo de melanoma. Tiene características clínicas y
biológicas tanto de lesión benigna melanocítica como de melanoma.
DATOS EPIDEMIOLÓGICOS
Es raro; la prevalencia en Estados Unidos varía de 2 a 17% en personas con antecedentes
familiares de melanoma, y aparece durante los primeros dos decenios de vida. Se ha
calculado que 1 de cada 300 nevos tiene potencial de evolución hacia melanoma, y este
último se observa en 10% de los nevos displásicos en menores de 30 años de edad. en la
estructura histológica.
CUADRO CLÍNICO
Predomina en sujetos de raza blanca con fototipos I y II; es un nevo adquirido que por lo
general se hace evidente en la pubertad.
Suele ser múltiple, de unos 0.6 cm de diámetro, asimétrico, de color café claro u oscuro,
sin pelos, con pigmentación irregular y bordes difusos. Hay una variante eritematosa,
parecida a lentigo o queratosis seborreica. A veces presentan una parte central más
pigmentada que da una imagen en huevo frito; pueden ser más claros en la parte central,
con imagen en diana.* Predomina en el tronco, a veces en la piel cabelluda, mamas, pubis
y nalgas.
El síndrome del nevo displásico es familiar, con herencia autosómica dominante; se
caracteriza por la presencia de 100 o más nevos, de los cuales por lo menos uno mide 8
mm o más de diámetro, y otro al menos muestra características atípicas; es un precursor
de melanoma (3 a 46%).
DATOS HISTOPATOLÓGICOS
Los nevos displásicos tienen cambios arquitecturales, citológicos y del estroma. Pueden
ser nevos de unión o compuestos, los nidos pueden ser de diferentes tamaños, fusionarse
y extenderse más allá del componente dérmico (“hombros”). Presentan diferentes grados
de atipia citológica (leve, moderada o grave) y en la dermis se observa fibroplasia del
colágeno y un leve infiltrado inflamatorio por linfocitos. Debe de describirse como nevo
con alteración de la arquitectura y estructura histológica, especificando el grado de atipia.
DIAGNOSTICO
El diagnóstico de nevus es un diagnóstico clínico, tan solo con la inspección ocular. A
veces el dermatólogo se ayuda de un aparato (dermatoscopio) que es una especie de lupa
que mejora la visión de la lesión. En algunos casos el médico puede dudar de si se ha
transformado en un tumor maligno (melanoma) por lo que puede recomendar realizar
una biopsia y extirpar el lunar para su análisis.
DIAGNOSTICO DIFERENCIAL.
Algunos lunares se pueden convertir en unos tumores malignos llamados melanomas
aunque esta transformación es infrecuente.
Para evitar su transformación en melanomas, se debe evitar la exposición al sol o
realizarla con cremas de protección solar elevada. En personas con muchos lunares o con
nevus displásicos es imprescindible realizar periódicamente un examen de todas las
lesiones y ver si alguna ha cambiado de tamaño, forma, color o aspecto externo. se debe
sospechar en la transformación maligna de un lunar en las siguientes circunstancias:
ABCDE:
Asimetría. Lunares con crecimiento asimétrico.
Bordes irregulares.
Coloración distinta de una zona a otra del mismo lunar.
Diámetro mayor de 6 mm (el grosor de un lapicero).
Elevación de su superficie.
Lunares que sangren.
Lunares que piquen o duelan.
Cambios en su forma o en su tamaño en poco tiempo.
TRATAMIENTO
En general no se requiere, o debe individualizarse según el tamaño, la localización, las
dificultades técnicas del procedimiento quirúrgico, los riesgos de la anestesia, la
proporción riesgo:beneficio, y las expectativas estéticas
El tratamiento quirúrgico es curativo si se sospecha transformación maligna, es
profiláctico si hay riesgo de melanoma, y estético para prevenir las consecuencias de
estigmatización psicosocial. Se recomienda la extirpación quirúrgica de nevo displásico si
se encuentra en la palma de las manos o la planta de los pies, muestra pigmentación
moteada, y mide más de 5 mm; si se presenta en la matriz ungueal y existe una banda
única de más de 4 mm; cuando hay asimetría notoria, áreas de regresión o cambios de
color; en cualquier nevo con características atípicas, si se sospecha degeneración maligna
se debe proceder a extirpación, sin importar la presencia o no de pelos terminales.
El raspado (curetaje), la dermabrasión y el láser pueden dar buenos resultados estéticos,
pero es discutible su influencia sobre la aparición de melanoma y no se puede hacer
estudio histopatológico para confirmar su benignidad.
La detección temprana del nevo displásico (Clark) o de lesiones sospechosas de
melanoma, ayuda a identificar lesiones malignas en etapas tempranas y disminuir la
probabilidad de metástasis y muerte por melanoma.
En el nevo gigante congénito el tratamiento es, además, neurológico, psiquiátrico y
quirúrgico; si el nevo se localiza en el eje axial posterior (dorso, nuca o cabeza), se
recomiendan controles neurológicos y una resonancia magnética.