Fluir (Flow)
Una psicología de la felicidad
Mihaly Csikszentmihalyi
Editorial Kairós, 2005
Reseña
Encontrar la felicidad es un anhelo humano
desde el inicio de los tiempos. Sin embargo, la
civilización parece haber fracasado en su
búsqueda. En la época contemporánea, la gente
debe comprender que la felicidad no se alcanza
mediante el control de los acontecimientos o la
satisfacción de sus deseos, sino con el
entrenamiento de su conciencia, lo que implica
interpretar y filtrar las experiencias cotidianas
de manera positiva. En esta reveladora obra, el
afamado psicólogo Mihály Csíkszentmihályi le
enseñará como lograr ese estado ideal de
conciencia en el que es posible disfrutar
intensamente de cada momento y concentrarse
en su trabajo con plenitud.
Ideas fundamentales
• La felicidad es una condición que se debe
preparar, cultivar y preservar.
• La capacidad de la conciencia para prestar
atención es limitada.
• El estado de flujo se caracteriza por una
concentración sostenida, durante la cual se
experimenta un sentimiento de plenitud.
• El control de la conciencia permite fluir
incluso en circunstancias adversas.
• El cultivo de los sentidos y la sensibilidad le
ayudan a fluir.
• El aprendizaje y el ejercicio del pensamiento
también lo facilitan.
• Las personas que fluyen durante el trabajo
son más felices.
• La comunidad y la familia son fuentes de
plenitud.
• Las crisis deben motivar el crecimiento
personal.
• La mayor felicidad se consigue cuando la
vida tiene un significado superior.
Resumen
La felicidad es una condición que se
debe preparar, cultivar y preservar.
Numerosos estudios demuestran que aquellas
personas que controlan su experiencia interior
consiguen mejorar su calidad de vida. Ello
significa que la felicidad no depende
únicamente de su control de los
acontecimientos externos, sino más bien de su
armonía psíquica, la cual se consigue cuando
sus acciones y sus metas se alinean
coherentemente.
El ser humano debe asumir que la realidad es
impredecible y caótica: siempre habrá eventos
que escapen a su control y deseos imposibles de
satisfacer. Las religiones y los sistemas de
creencias de las distintas civilizaciones pueden
entenderse como una manera de dar orden y
coherencia a un mundo en caos; han sido una
manera de dar certeza y sentido a la vida de sus
respectivas comunidades.
Sin embargo, en el mundo moderno las viejas
religiones ya no aportan las respuestas ni los
fundamentos necesarios para vivir. Resulta
imperativo encontrar nuevas respuestas, ya que
semejante vacío existencial ha provocado el
aumento de las patologías sociales y otros
problemas públicos. Es fundamental que las
personas cuestionen el individualismo, el
consumismo y la superficialidad que
caracterizan al sistema económico y político
actual. Para ello, es necesario iniciar un camino
de crecimiento y conocimiento individual.
Lamentablemente, en las sociedades modernas
existe escaso apoyo y orientación al respecto.
“El control sobre la conciencia no puede
institucionalizarse. Tan pronto como se
convierte en parte de un conjunto de
normas y reglas sociales deja de ser una
forma eficaz del modo que originalmente
se pretendía”.
El estado de ujo se caracteriza por una
concentración sostenida, durante la
cual se experimenta un sentimiento de
plenitud.
La mayoría de las personas ha experimentado
este estado de profunda satisfacción y regocijo
en el que son dueñas de sí mismas y trabajan
arduamente por una causa. A este estado se le
conoce como “flujo”. En función de la
fl
personalidad, cada persona establece la
jerarquía de las prioridades e intereses en los
cuales centra su atención.
A través de la conciencia, el ser humano
representa la información para evaluarla y
tomar decisiones vitales. Sin embargo, la
capacidad del ser humano para procesar la
información es limitada, por lo que solo puede
atender a un número finito de hechos en un
lapso determinado. Así, debe aprovechar su
energía psíquica selectivamente. Las personas
deben entrenarse en el dominio de la conciencia
con práctica y dedicación.
En cada momento el ser humano debe elegir
entre diferentes estímulos tanto externos como
internos. Una experiencia óptima de atención se
consigue cuando la información que capta la
conciencia es congruente con sus metas;
entonces la energía psíquica fluye sin obstáculos
ni preocupaciones.
“Cuando la información desorganiza la
conciencia al amenazar sus metas,
sucede el desorden interior, o entropía
psíquica, una desorganización de la
personalidad que menoscaba su
efectividad”.
Aumentar la calidad de vida depende
fundamentalmente del control de su
conciencia.
Los contenidos de la conciencia pueden hacer
feliz o miserable a una persona, con
independencia de sus circunstancias. De hecho,
el control de su conciencia es de mayor
importancia que el cumplimiento de sus deseos.
Es por ello que el placer hedonista proporciona
un gozo superficial y efímero. Estudios
demuestran que el mayor disfrute sucede
cuando las personas se dedican con pasión a
una meta trascendente que las lleve más allá de
sus límites habituales y a entrar en estado de
flujo.
Quienes buscan la felicidad en la riqueza, el
poder o el placer material no la encontrarán
salvo que aprendan a controlar su experiencia
para que encuentren alegría en un crecimiento
personal diario y voluntario.
Según investigaciones, las actividades de mayor
disfrute suelen compartir algunas
características fundamentales, que incluyen:
• Desafío a las habilidades personales –
Actividades que constituyen un reto físico o
mental con posibilidades plausibles de éxito.
• Combinación de acción y conciencia –
Aquellas que demandan numerosas
habilidades que se pueden mejorar.
• Objetivos claros y retroalimentación –
Poseen metas entendidas y compartidas.
Tras el logro, hay una gratificación.
• Concentración intensa – Al realizarlas
estas actividades se deja a de lado cualquier
pensamiento o preocupación ajena a ellas.
• Sensación de control – Brindan una
percepción de control y dominio de las
circunstancias.
• Pérdida de autoconciencia –
Actividades donde la personalidad
individual pasa a segundo término mientras
se fluye con la ejecución de la actividad.
• Pérdida del sentido del tiempo –
Cuando el tiempo parece avanzar con mayor
rapidez.
Las actividades que comparten estas
características son gratificantes en sí mismas.
No se necesita una recompensa adicional para
realizarlas, ya que el estado de flujo que
conllevan es un aliciente suficiente en sí mismo.
A estas actividades se les llama “autotélicas”.
Desde luego, muchas actividades de
supervivencia son autotélicas por una causa
biológica. Sin embargo, algunas personas
pueden encontrar esa satisfacción en algunas
actividades perniciosas o dañinas para sí
mismos o los demás, como el crimen o la
agresión.
“La tarea consiste en aprender a
disfrutar de la vida cotidiana sin
disminuir las oportunidades de las demás
personas para que disfruten con las
suyas”.
El control de la conciencia permite uir
incluso en circunstancias adversas.
fl
Las personas que han sido privadas de su
libertad o que viven otro tipo de desventuras
también pueden fluir si concentran su atención
en actividades cotidianas con base en las cuales
emprendan un crecimiento personal motivador.
Los juegos, en general, suelen ser sumamente
gratificantes y favorecer el flujo, al igual que las
experiencias religiosas y rituales. De igual
forma, participar en proyectos sociales y
políticos lleva a las personas a estados de flujo
notables. Asimismo, parece haber una base
genética que interviene en la capacidad para
concentrarse plenamente y fluir.
“Cada sistema social puede evaluarse
entonces desde el punto de vista de la
entropía psíquica que ocasiona, midiendo
ese desorden no con referencia a un
orden ideal de un sistema de creencias,
sino respecto a las metas de los miembros
de esa misma sociedad”.
Los niños deben crecer en ambientes amorosos
y libres donde puedan desarrollarse con
seguridad y encontrar desafíos apropiados, lo
que fortalecerá su inteligencia emocional y
definirá su identidad.
El cultivo de los sentidos y la
sensibilidad le ayudan a uir.
El esfuerzo físico enfocado en la superación de
metas es una práctica que brinda satisfacción
profunda. Asimismo, el erotismo y la
exploración sexual responsable pueden llegar a
ser prácticas de flujo. Por otra parte, prácticas
como el yoga o las artes marciales han sido por
cientos de años medios óptimos mediante los
cuales algunas culturas orientales han
alcanzado el flujo.
Refinar sus sentidos mediante la contemplación
artística también es una actividad
enriquecedora que puede ejercerse con
plenitud. Cultivar sus sentidos para apreciar la
pintura, la música o el arte culinario puede ser
una actividad ardua de crecimiento y
superación personal. Practicar cualquiera de
estas artes es una forma ideal de fluir.
fl
“El otro peligro que tienen las delicias
culinarias –y aquí vuelven a ser obvios
los paralelismos con el sexo– es que
pueden convertirse en una adicción”.
El aprendizaje y el ejercicio del
pensamiento también facilitan el ujo.
La lectura es la principal actividad de flujo
intelectual. Al igual que jugar ajedrez o resolver
crucigramas, conlleva un esfuerzo desafiante y
placentero. El conocimiento de la historia o el
estudio de cualquier ciencia también puede
brindar una satisfacción equivalente. Usted
mismo puede volverse historiador, escritor,
filósofo o científico aficionado, como una
manera de crecer y enriquecer su vida. En el
fondo, ello implica mantener una actitud de
aprendizaje a lo largo del tiempo.
“Mucha gente abandona el aprendizaje
después de dejar la escuela porque trece o
veinte años de educación motivada
extrínsecamente es todavía una fuente de
desagradables recuerdos”.
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Las personas que uyen durante el
trabajo son más felices.
Las actividades laborales también pueden ser
una fuente de flujo y realización personal,
especialmente cuando producen una
interacción social satisfactoria. Muchas
personas que viven en comunidades en
entornos rurales fluyen plenamente al realizar
sus labores, sobre todo cuando estas implican
un contacto con la naturaleza y prácticas
tradicionales. No obstante, los jóvenes de estas
mismas comunidades no siempre comparten
esta cualidad.
Los trabajos contemporáneos industrializados
presentan mayores obstáculos para lograr el
flujo. Desde luego, en condiciones de
explotación, es difícil lograr el crecimiento y la
concentración óptimos. Incluso los trabajos
creativos o estimulantes pueden volverse
repetitivos si no se buscan desafíos y metas
trascendentes. Lo mismo puede decirse del
tiempo libre; el cual, tristemente, suele
desaprovecharse en actividades sin metas ni
gratificaciones profundas.
fl
“Cuando sentimos que empleamos la
atención en una tarea contra nuestra
voluntad, es como si nuestra energía
psíquica estuviese siendo derrochada”.
La comunidad y la familia son fuentes
de plenitud.
En un entorno social, las personas encuentran
los estímulos y la retroalimentación necesarios
para mantenerse motivados y en crecimiento.
Por el contrario, en soledad, suele ser difícil
encontrar estímulos y retos a partir de los
cuales ordenar su vida. Los seres humanos por
naturaleza tienden a la socialización. Sin
embargo, en ocasiones el contacto social
también puede ser una causa de estrés e
insatisfacción que altera su equilibrio
emocional.
Las personas que viven en soledad deben
establecer un orden riguroso sobre el cual
establecerse metas que les aseguren una vida de
retos y motivación, no importa si estos retos son
intrascendentes en términos de supervivencia o
si se buscan artificialmente. Ciertos monjes de
Japón, por ejemplo, son famosos por destruir el
templo de su aldea cada cierto tiempo, con tal
de tener el reto de levantarlo de nuevo.
“Hay grandes oportunidades para la
alegría y para el crecimiento que solo
pueden experimentarse en la vida
familiar, y estas gratificaciones
intrínsecas no son menos presentes hoy
que en el pasado, de hecho,
probablemente son mucho más fáciles de
conseguir hoy que en cualquier otra
época previa”.
Asimismo, es posible experimentar gran alegría
y disfrute con la confianza y la liberación que
suscitan los amigos, con quienes se suelen vivir
experiencias de crecimiento y aprendizaje. Lo
mismo se puede decir de la participación en
proyectos comunitarios de impacto colectivo,
cuya trascendencia es en sí misma de un orden
superior en tanto que beneficia a la sociedad en
su conjunto.
Las crisis deben motivar el crecimiento
personal.
Incluso la mayor adversidad o desgracia puede
convertirse en un desafío a superar a partir del
cual alcanzar un estado de flujo. Ello ha
caracterizado a muchos de los grandes
personajes de la historia quienes han superado
la adversidad y se han hecho más fuertes y
sabios. Ante cualquier situación negativa, es
preciso definir unas metas claras y centrarse
con atención en sus tareas diarias, a fin de
aprender a disfrutar de la experiencia de
enfrentar la crisis.
“En una situación amenazadora es
natural movilizar la energía psíquica,
dirigirla al interior y usarla como una
defensa contra la amenaza”.
La mayor felicidad se consigue cuando
la vida tiene un signi cado superior.
Vivir con un significado implica tener una meta
clara y una razón para cumplirla; debe tener
una causa que trascienda la propia existencia y
la finitud humana. Por lo general, una vida con
significado superior implica incidir de manera
positiva en la vida de los demás.
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“Si interpretamos las vidas de los
animales desde un punto de vista
humano, llegaríamos a la conclusión de
que están en flujo la mayoría del tiempo
porque su percepción de lo que deben
hacer generalmente coincide con lo que
están dispuestos a hacer”.
Cuando es posible elegir, las personas prefieren
hacer lo necesario para vivir en un estado de
mayor conciencia y conocimiento, aunque ello
implique nuevos desafíos para su psique y
presente nuevos retos para logar su flujo en el
presente.
Sobre el autor
Mihály Csíkszentmihályi, un reconocido
especialista en psicología y gestión, fue jefe del
Departamento de Psicología de la Universidad
de Chicago, entre otros prestigiosos puestos
académicos y de investigación.