Material Itinerario Pascual 2023-EDITADO
Material Itinerario Pascual 2023-EDITADO
INTRODUCCIÓN ................................................................................................................................................... 3
........................................................................................................................................................... 21
ENCUENTRO 1: “EL LAICO Y EL LAVADO DE LOS PIES COMO SIGNO DE SERVICIO Y
AMOR”…………………………………………………………………………………………………….... 22- 25
ENCUENTRO 2: “LA ÚLTIMA CENA E INSTITUCIÓN DEL AMOR” ................................................. 26 - 29
ENCUENTRO 3: “GETSEMANÍ” .............................................................................................................. 30 - 32
ENCUENTRO 4: “CAMINO A LA CRUZ” ................................................................................................ 33 - 36
......................................................................................................................................................... 37
ENCUENTRO N° 1: “EL CAMINO DE LA CRUZ” .................................................................................. 38 - 51
ENCUENTRO N° 2: “EL PESO DE LAS PALABRAS”: ........................................................................... 52 - 55
ENCUENTRO N° 3: “EL PERDÓN” .......................................................................................................... 56 - 59
ENCUENTRO N° 4: “LA CRUZ MUESTRA DE SALVACIÓN Y SÍMBOLO DE AMOR” ................... 60 - 63
.......................................................................................................................................................... 64
ENCUENTRO N° 1: SACRAMENTO: LA EUCARISTÍA Y LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA.......... 65 - 68
ENCUENTRO N° 2: “LOS SIETE DOLORES DE MARÍA” ..................................................................... 69 - 72
ENCUENTRO N° 3: “MARÍA, MODELO Y PROTOTIPO DE ESPIRITUALIDAD LAICAL”.............. 73 - 77
........................................................................................................................................ 78
ENCUENTRO N° 1: DEJANDO ATRÁS EL PECADO ............................................................................ 79 - 80
..................................................................................................................................................... 81 - 92
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Introducción
Apreciados jóvenes y hermanos en Cristo Jesús, que la paz del Señor esté con nosotros. Este año
les presentamos una propuesta para que podamos vivir día a día la cuaresma, la muerte y
resurrección de nuestro Salvador y así también la venida del Espíritu Santo. En esta ocasión nos
enfocamos más que nada en las vivencias que a diario tenemos así también acompañados de la
vocación laical de cada uno de nosotros.
Deseamos que este material que preparamos con mucho amor sea de utilidad para ustedes, que
puedan aprovecharlo al máximo y que lo mejoren con sus ideas brillantes que seguro está guiada
por el Santo Espíritu para que puedan vivir plenamente los días que estaremos rememorando.
Dejémonos guiar por Él para que obre en nosotros y que se realice todo según su voluntad.
Unidos en oración y fe en Dios que nos ayudará con todo, les mandamos un abrazo y nuestros
mejores deseos de que todo nos salga superbién.
¡Que el Señor nos bendiga, nos guarde y nos mire con agrado!
Con amor: Equipo de Redacción 2023.
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“Huellas de laico”
• Materiales: Hojas blancas (de acuerdo a la cantidad del grupo)
Ver
Los laicos somos población mayoritaria en el mundo católico. Según estadísticas, existen
aproximadamente 1.359.612.000 católicos, siendo el 17,73% de la población mundial. Así también,
el mismo estudio menciona que existen 410.219 sacerdotes a nivel mundial; de esta forma, se puede
decir que existen 3.314 personas por sacerdote en el mundo.
Es por eso que los laicos como parte fundamental para el mantenimiento y subsistencia de la Iglesia
Católica, como cocreadores de vida junto con Dios, encargados de educar y guiar a las próximas
generaciones de cristianos para la vida, debemos vivir de manera comprometida con Cristo
buscando cumplir nuestro rol en la misión evangelizadora de la Iglesia.
Como bien lo dijo el Papa Francisco en la JMJ Polonia (2016): “Queridos jóvenes, no vinimos a
este mundo a “vegetar”, a pasarla cómodamente, a hacer de la vida un sofá que nos adormezca; al
contrario, hemos venido a otra cosa, a dejar una huella. Es muy triste pasar por la vida sin dejar una
huella. Pero cuando optamos por la comodidad, por confundir felicidad por consumir, entonces el
precio que pagamos es muy, pero muy caro: perdemos la libertad. No somos libres de dejar una
huella.”
Los laicos evangelizamos a través del ejemplo, en nuestro día a día. Hablando en silencio del
evangelio a través de nuestros gestos, decisiones, palabras, etc.
Fuente: García, J. (2022, 21 octubre). Actualizados los datos estadísticos de la Iglesia católica en el
mundo. Omnes. https://omnesmag.com/actualidad/datos-
estadísticos-iglesia/
Juzgar
Se reparte una hoja blanca a cada persona. En la misma hoja blanca, cada quien le coloca algún
signo o símbolo (que no sean sus nombres) con el que pueda reconocer su hoja, sin que las demás
personas vean el símbolo, la idea es poder mantenerlo de manera anónima.
Estas hojas blancas serán todas recolectadas por el guía o facilitador una vez que estén todas
“firmadas”.
Se vuelve a repartir las hojas entre los participantes de manera aleatoria, sin delatar los verdaderos
dueños de dichas hojas. Cada uno debe colocar un mensaje, también puede ser una frase, palabras
de aliento, desaliento, una pregunta, una idea, una reflexión, sus propios sentimientos, lo que
quieras. Una vez que culmine de escribir el mensaje vuelvo a rotar la hoja a otro miembro del grupo;
así hasta que todos hayan escrito un mensaje en todas las hojas (o hasta que completen la mayor
cantidad). Se debe recordar que los mensajes son anónimos, tanto el emisor como el receptor (no se
debe saber quien escribió qué).
Cuando todas las hojas se hayan completado, se vuelven a entregar al facilitador.
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Esta vez, cada quien debe buscar su propia hoja (a la que colocó el símbolo al inicio) y retornar a
sus lugares a leer los mensajes colocados en la misma (también puede realizarse en voz alta si lo
desea).
Por último, respondemos: ¿Cómo me sentí al leer el mensaje final? ¿Qué fue lo que coloqué a los
demás? ¿Es un mensaje que Jesús entregaría el día de hoy?
Actuar
En la vida diaria, nos podemos cruzar con millones de personas (en el trabajo, colegio, facultad,
peluquería, en el super, etc.) Siempre estamos rodeados de alguien más.
Es por eso que es tan importante pensar en qué es lo que yo estoy dejando en los demás, cual es mi
aporte a su camino de santidad. ¿Lo estoy ayudando? ¿Lo estoy complicando? ¿Facilito sus tareas
o las hago más difíciles?
Como jóvenes debemos tener en cuenta que nuestro camino en esta vida es aún largo, tenemos
muchas experiencias por delante, y por ende, todos los días nos cruzamos con muchas personas.
Pero, ¿qué es lo que yo transmito a los demás? Debemos pensar en qué queremos transmitir, y cuál
es el mensaje que Jesús transmite a través de nosotros.
Es importante tener en cuenta siempre, que así como nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo,
nuestras acciones deben ser reflejo de lo que haría Jesús en el mundo de hoy.
Tener en cuenta que todo lo que haga o diga causa un impacto en las personas que tengo alrededor
y es por eso que debo cuidar mis expresiones; para así construir y reforzar mi compromiso de laico
buscando ser luz en la vida de los demás.
“Carrera a la santidad”
• Materiales: Pelotas, globitos de agua, cartón o cartulinas, contenedores de agua.
Ver
Para la Iglesia, los santos son los “héroes” de la fe católica. Así como los superhéroes que podemos
ver en las películas, que accionan en busca del bien común y son vitoreados por el pueblo, de la
misma forma los santos interceden por nosotros y nuestro bienestar una vez que llamamos a su
ayuda. Pero el mundo actual, ¿se deja ayudar por ellos?
Juzgar
Se realizan equipos, (los que sean necesarios de acuerdo a la cantidad de personas), una vez
conformados los equipos, a cada uno se le entrega un contenedor con agua mezclada con pintura,
una pelota (también pueden utilizarse globitos de agua), y un cartón o cartulina (2 o 3).
Primeramente, cada grupo deberá elegir un santo de su devoción, cuyo nombre deberá colocar en el
cartón o cartulina.
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Todos los grupos se aglutinan en dos conjuntos grandes a ambos costados del predio en el que se
realiza la actividad, dejando el medio libre.
Por turnos 3 personas de un equipo deben pasar entremedio del conjunto de grupos, dos poseen el
“escudo” (el cartón o cartulina) que protege al miembro que debe pasar de un extremo a otro;
mientras los demás equipos deben intentar acertar con la pelota mojada con pintura al miembro sin
escudo que debe llegar al otro extremo para alcanzar el objetivo, si lo aciertan debe volver a la base.
El objetivo del juego es juntar la mayor cantidad de objetos necesarios para el día a día de cualquier
católico (Biblias, cuaderno, crucifijos, rosarios, zapatos, etc. Las cantidades de cada uno serán de
acuerdo al deseo del charlista), que estarán colocadas en un extremo a los cuales también se le
asignará un puntaje definido a cada ítem. Todo el puntaje se suma al final del juego para definir el
ganador.
Actuar
La sociedad de hoy busca que cada día sea una carrera nueva, para conseguir distintas metas
pautadas por ella misma (carrera profesional, matrimonio, hijos, vocación, etc.). Muchas veces nos
obliga a ir corriendo de un lado a otro sin llegar a conseguir lo que realmente anhelamos, que es la
felicidad. Y como cristianos católicos, sabemos que la verdadera felicidad nace de Cristo, de
seguirlo y buscar Su gloria, no la nuestra.
En esa “carrera social”, nosotros como cristianos católicos, corremos también la
“Carrera a la santidad”, en la cual debemos sortear los riesgos o amenazas de la sociedad actual que
nos buscan derrotar en el alcance de nuestro objetivo final.
Así como los escudos protegen a los soldados en las guerras, así los santos nos protegen en nuestro
día a día. Ellos nos acompañan y nos ayudan a conseguir aquello que necesitamos para alcanzar la
santidad, siempre y cuando, nosotros también nos dejemos acompañar por ellos.
Los elementos que obtuvieron son herramientas que nos ayudan a caminar hacia el camino de la fe,
que, como laicos, todos estamos llamados a seguir: la SANTIDAD.
Los santos nos acompañan y nos enseñan el camino que ellos mismos han recorrido en este mundo.
Ellos fueron los victoriosos que aprendieron a seguir a Jesús a pesar de las dificultades de su tiempo
en esta tierra, y así como hace un momento, a pesar de las muchas “piedras” que les hayan sido
arrojadas, fueron capaces de llegar al cielo y hoy disfrutan en la Gloria Eterna de nuestro Padre
Dios.
Que, como jóvenes laicos comprometidos, aprendamos a dejarnos guiar y encaminar por ellos hacia
Jesús en esta cuaresma, para aprender a caminar con El y todos Sus santos en busca del mismo ideal.
Por laico se entiende a todo cristiano, excepto los miembros del orden sagrado y del estado religioso
reconocido en la Iglesia. Son, por tanto, cristianos que están incorporados a Cristo por el bautismo,
que forman el Pueblo de Dios y que participan de las funciones de Cristo: Sacerdote, Profeta y Rey.
Comenzamos así nuestro segundo encuentro, teniendo en cuenta que anteriormente compartimos
sobre lo que es la “Vocación Misionera de los Laicos”, eso nos invita a darnos
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cuenta de nuestra función como Laicos en la Iglesia desde el bautismo. Desde nuestra confirmación
nos hemos comprometidos en vivir con la fe que nos han inculcado las personas con las que
compartimos durante ese tiempo, eso luego se convierte en una “opción de vida”, es decir que
estamos comprometidos con Cristo y la Iglesia como miembros del Pueblo de Dios.
Ver
Eso implica, tener en cuenta muchos factores al momento de llevar una vida de “Laico/a”, vivir en
coherencia de vida, estar comprometidos con la comunidad a la cual pertenezco, cumplir con la
misión que se me asigna, etc. Claramente, San Pablo en su Carta a los cristianos de Roma, nos habla
de que todos formamos un solo cuerpo en Cristo, y en lo que respecta a cada uno, somos miembros
de ese cuerpo, es decir, cada uno de nosotros fuimos llamados con un propósito dentro del Reino,
fuimos creados para construir el Reino de Dios en la tierra. Somos muchos los miembros de la
Iglesia, de la comunidad y Dios en su Gracia infinita nos ha dado y tenemos diferentes aptitudes. El
que tiene el don de la profecía, que lo ejerza según le medida de la fe. El que tiene el don del
ministerio, que sirva. El que tiene el don de enseñar, que enseñe. El que tiene el don de exhortación
que exhorte. El que comparte sus bienes, que dé con sencillez. El que preside la comunidad, que lo
haga con solicitud. El que practica misericordia, que lo haga con alegría. Cf. Carta del Apóstol Pablo
a los cristianos de Roma 12, 5-16a. Este pasaje nos ilumina la realidad, y vemos que muchas
personas sirven desde el lugar que le toca estar, ya sea desde su profesión, trabajo, estudio o
formación, pero lo hace con esa aptitud que Dios le dio.
Juzgar
Al escuchar la palabra “Laico”, muchas veces nos quedamos con la idea de que lo son solo las
personas que ayudan directamente en la Iglesia y que no son consagrados (sacerdotes, religiosas y
religiosas), por ejemplo; el que ayuda en la parroquia, en las capillas, nosotros los jóvenes del grupo
juvenil, los del coro, catequistas, personas que trabajan en alguna instancia de la Iglesia, etc. Pero
como mencionamos más arriba, todos somos miembros y formamos un solo cuerpo en la Iglesia, y
cuando decimos “todos”, somos todas las personas bautizadas, la gran mayoría de los cristianos,
mujeres y hombres, en su importante e imprescindible papel específico.
Entregar una hoja blanca, en donde puedan escribir lo que ellos creen importante sobre la
conversación. Tratar de que los jóvenes no respondan directamente las preguntas, sino que las
mismas sirvan de guía para una conversación o un debate sobre el tema, al terminar la actividad
propuesta que duraría unos 25 a 30 minutos, cada grupo deberá compartir una breve y resumida
conclusión sobre lo debatido en el grupo.
1.
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• Mira a tu alrededor, ¿cuáles son esos espacios en donde están los laicos
comprometidos con la Iglesia?
• Mira a tu alrededor y analiza cuáles serían esas áreas y espacios (ya sea en el ámbito
empresarial, político, educación, salud, etc.) que hoy requieren de Laicos capacitados
en la comunidad y/o en el país entero.
2.
Como mencionamos más arriba, el laico católico debe actuar en coherencia con su fe y vivir de
acuerdo a las enseñanzas de Jesucristo en cada momento de su vida. ¿Cómo se logra eso? ¿Acaso
debo entregar mi vida al cuidado de enfermos, ir a la selva como misionero? No es necesario pero
valido, y es que los laicos católicos debemos dar testimonio desde nuestra propia realidad, por eso
estuvimos compartiendo las reflexiones anteriormente y vimos cómo se ve y en que ayuda la tarea
del laico y en que afecta la no participación del laico en la comunidad.
El primer encuentro que tenemos los católicos con el mundo y con Dios, es a través de nuestras
vivencias cotidianas de la vida; en la familia, en el colegio o en la universidad, en el trabajo o en la
comunidad donde estamos. Los fieles laicos son llamados por Dios para contribuir a la santificación
del mundo y a su propia santificación y así construir el reino de Dios, mediante acciones, que
guiados por el Evangelio nos permita cumplir con el propósito de la misión. Con esto podemos decir
que algunas de esas acciones y las más básicas son: siendo un buen hijo/a, esposo/a, hermano/a,
estudiante, etc.
Un segundo paso en el encuentro entre un laico católico y el mundo, se produce a través de la
presencia de los mismos en los espacios sociales que influyen en la comunidad, tales como
asociaciones, comisiones vecinales, fundaciones de beneficencia, medios de comunicación, partidos
políticos.
El laico católico tiene la responsabilidad de ordenar los asuntos temporales según Dios. El laico se
convierte en testigo e instrumento vivo de Dios y de la Iglesia, ya que el laico tiene injerencia en
aquellos asuntos del mundo en donde los religiosos no tienen llegada. Hoy en día, se reconoce
bastante el protagonismo que tienen los laicos en la misión evangelizadora de la Iglesia, y la
influencia que tiene las opiniones de personas que actúan de acuerdo a la verdad y más aun con el
Evangelio.
Actuar
Luego de todo lo reflexionado, debatido y compartido sobre el tema propuesto y tenemos clara la
idea del compromiso del laico católico. Es muy importante tratar de comprender la misión que cada
uno de nosotros tenemos y tratar de cumplirla en cada momento. Tenemos diferentes misiones,
porque cada uno tenemos una experiencia distinta, una vivencia distinta.
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Proponemos acciones simples y básicas para tratar de cumplir con la misión del laico comprometido,
se puede y debe aplicar en todos los ámbitos de la vida.
Ver
• Profundizar en la interpretación del texto evangélico Lucas 15, 11 – 32 y a
través de la reflexión identificar la importancia del valor del perdón y la reconciliación.
• preparamos un lugar acogedor donde en el centro se visualice un Altar; que tenga
un crucifijo y la Sagrada Biblia.
•
El perdón y la misericordia son realidades ante todo personales, dones que hacen parte del ser
humano, se desarrollan en su más profunda interioridad, las relaciones humanas y los lazos
fraternos. Por lo demás son valores, que en la parábola del hijo pródigo se debe prestar particular
atención a las acciones que realizan los actores y las palabras que pronuncian. Es aquí donde
emergen sus verdaderos sentimientos, los valores que tienen en el corazón, los
verdaderos propósitos que persiguen.
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Recibimos la Palabra de Dios, Lucas 15, 11 – 32
También les dijo: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo al padre: "Padre, dame la
parte de la herencia que me corresponde." Y él les repartió la herencia. Pocos días después el hijo
menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano donde malgastó su herencia viviendo como un
libertino. Cuando hubo gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país, y comenzó a
pasar necesidad. Entonces, fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que les envió
a sus fincas a apacentar puercos. Y llegó a desear llenar su vientre con las algarrobas que comían
los puercos, pero nadie se las daba. Y entrando en sí mismo, dijo: "¡Cuántos jornaleros de mi padre
tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre! Me levantaré, iré a mi padre
y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como
a uno de tus jornaleros." Y, levantándose, partió hacia su padre. «Pero cuando aún estaba muy
lejos, su padre lo vio y, conmovido corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente. El hijo le dijo:
"Padre, pequé contra ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo." Pero el padre dijo a sus siervos:
"Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, poned un anillo en su mano y unas sandalias en los pies.
Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío estaba
muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado". Y comenzaron la fiesta. Su hijo
mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música y las danzas; y
llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. Él le dijo: "Ha vuelto tu hermano y tu
padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano." Él se irritó y no quería entrar.
Salió su padre, y le suplicaba. Pero él replicó a su padre: "Hace tantos años que te sirvo, y jamás
dejé de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis
amigos; ¡ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu herencia con prostitutas, has
matado para él el novillo cebado!"
Pero él le dijo: "Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero convenía celebrar una
fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido,
y ha sido hallado."
Juzgar
Lucas presenta en esta parábola a Dios como un Padre amoroso, dispuesto siempre a perdonar. En
ella Lucas “describe simplemente lo que interesa para el mensaje: las personas un padre y dos hijos.
No se trata solamente de un padre y de un hijo. Los números, obviamente, están proporcionados a
personas”. Al ubicarnos en el nacimiento de esta parábola se observa que “surge de un escándalo
de los fariseos, porque los publicanos eran bien tratados por Jesús”; los fariseos se consideraban
puros, buenos, conocedores de la ley, ejercían su poder y dominio sobre el pueblo, discriminaban a
los más pobres, los más humildes y enfermos.
“La ley de Moisés mandaba que al hijo mayor le corresponden dos terceras partes de la herencia y
al menor una tercera parte” (Deuteronomio 21,17). El padre acepta la petición de su hijo, no le niega
la parte de la herencia que le corresponde, respeta la decisión de su hijo, se marchó del hogar, “a un
país extraño, lejano como desterrado, al alejarse de su hogar cayó en brazos de la miseria, de la
humillación material y espiritual de la desesperación” ese deseo de estar lejos de su hogar, lo llevó
a cometer muchos errores, malgastando su dinero hasta el punto de tener que ir a cuidar cerdos y
alimentarse de su comida. “para un hebreo, esto era un trabajo denigrante que
encima de todo no alcanzaba para saciar su hambre”.
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Esta situación lo lleva a reflexionar, asume su responsabilidad, fue él mismo quien eligió su propio
destino, “quien género la división patrimonial desde la perspectiva de la herencia”. Es la hora de
reconocerse débil y pecador, de saber que lo material no colma los deseos más profundos del ser
humano. Debe regresar a buscar su dignidad, su hogar, se reconoce pecador sabe que “el pecado es
todo aquello que no deja llevar una vida plena. Que nos impide reconocer la casa del padre como
nuestra casa, haciéndonos olvidar que somos hermanos”. Esa es la experiencia del hijo mayor, al
rechazar la actitud amorosa del padre, su reacción de indignación y reproche, le cuesta aceptar el
regreso de su hermano, la posibilidad de que regrese de nuevo, de saber que a pesar de todo hay que
sentir una profunda alegría por la conversión de todos aquellos que reconocen su pecado y acogen
el perdón y la misericordia de Dios.
Esta parábola “es una parábola abierta que entrega a los oyentes la responsabilidad de sus propias
decisiones” nos invita a replantear nuestras propias opciones de vida, a tener confianza en la bondad
infinita de Dios Padre, a fortalecer la humildad suficiente para celebrar el regreso de aquellos
hermanos nuestros que buscan la reintegración social, la acogida y comunión eclesial.
Para resaltar el valor del perdón y de la reconciliación; toda la pedagogía de Jesús en el Evangelio
consiste en confiar en la libertad de los hombres y mujeres que, heridos por el pecado, van a su
encuentro. Es cierto que Jesús les revela que son pecadores, pero, al mismo tiempo, libera su libertad
cautiva para entrar en una vida nueva. La acusación de nuestro pecado pide un acto consciente por
nuestra parte, que se transforma en un acto de confianza. Esta confesión nos libera, nos hace libres
ante Cristo y podemos dar testimonio del perdón de Dios, manifestado a cada uno por el mismo
Cristo. “Si, me levantaré, iré a mi Padre”, dice el hijo perdido de la parábola. El padre con el que se
encuentra es el Misericordioso, el que nos invita y anima por su gracia a reanudar una alianza nueva
y eterna en el sacramento de la penitencia y la reconciliación. “Confesarse”, “reconciliarse” es
mucho más que un rito o un trámite. Es el momento culmine de amistad con Jesús. Para los jóvenes,
que descubren y forman su persona, es la mejor oportunidad de ir construyendo su vida sólidamente
fundada en Cristo.
Actuar
Actividad individual, realiza un proceso de discernimiento profundo y personal. Lee de nuevo la
parábola del hijo pródigo; céntrate en la experiencia de la misericordia que tiene cada personaje:
• Piensa en el Padre. ¿Qué sentimiento tiene ante su hijo joven y qué los provoca? ¿De qué
manera expresa su misericordia?
• Ahora piensa en ti. ¿Qué tan misericordioso/a eres con quienes te ofenden? ¿Hay alguien
que espera tu perdón? ¿Qué necesitas hacer para perdonar incondicionalmente?
• Reflexiona sobre la experiencia del hijo menor. ¿Qué tanto conoces el corazón de su
padre? ¿Con qué expectativas regresa a él? ¿Qué siente al ver cómo lo recibe su padre? ¿Qué
siente ante la actitud de su hermano?
• Ahora reflexiona sobre tu vida. ¿Conoces bien el corazón misericordioso de Dios? ¿Cómo
buscas su misericordia después de haberlo ofendido?
• Medita sobre los sentimientos del hermano mayor. ¿Qué sentimiento existe en su corazón
con relación a su padre? ¿Qué siente ante el retorno de su hermano? ¿Qué siente ante sí
mismo?
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• Ahora analiza tus sentimientos. ¿Cómo sueles reaccionar ante quienes te ofenden o hacen
daño a tu ser querido? ¿Estás satisfecho/a de reaccionar así? ¿Por qué? ¿Cómo te gustaría
reaccionar?
Termina tu meditación poniéndote en las manos misericordiosas de Dios, y pídele que haga tu
corazón semejante al suyo. Luego comparte lo que más resuena en tu interior para motivar a otros
jóvenes.
Desafío del día: luego de compartir y comprometerse a perdonar sin condiciones a los demás, es
perdonarse así mismo. Con ese compromiso les regalamos una pulsera blanca (que simboliza un
corazón limpio).
Ver
“El poder de la confianza”
Se solicita un voluntario, al que se le vendarán los ojos. Se ayuda al voluntario a subirse a una silla
o algún lugar con una altura similar. Se pide otro voluntario que se colocará junto al que tiene los
ojos vendados, a quien se le indica que debe dejarse caer, y que el otro lo recibirá en sus brazos. A
algunos se les dirá que quien los va a recibir es alguno del grupo que sea bastante fuerte y a otros se
les dirá que los va a recibir alguno del grupo menudo y débil (para influir en la confianza para
dejarse caer).
Luego de repetir la dinámica con otros voluntarios, se invita a los participantes que se dejaron caer,
a compartir las experiencias vividas. Las preguntas que se harán son:
• ¿Qué sensaciones y sentimientos experimentaste?
• ¿Tuviste miedo? ¿Por qué sí o por qué no?
• ¿Cómo te sentiste después de caer?
De lo compartido puede llegarse a descubrir lo siguiente:
• El que estaba con los ojos vendados sentía miedo de dejarse caer porque no veía lo que
estaba sucediendo.
• Tuvo menos miedo quien tenía confianza en la persona que lo iba a recibir, o si sabía que
quien lo iba a recibir era lo suficientemente fuerte para sostenerlo.
• Cuando quien se le dijo que lo iba a recibir era alguien pequeño y con no mucha fuerza, se
sintió poca confianza y algo de miedo.
Para concluir la dinámica, se deja en claro lo que se ha deducido de la misma:
• El que tenía los ojos vendados era invitado a dejarse caer, aunque no veía lo que ocurría
• Había alguien esperándolo con los brazos extendidos para recibirlo y quitarle la venda de
los ojos.
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• Era preciso tener confianza, aunque no se viera al que lo estaba esperando Era
preciso "dejarse caer".
Por su obra redentora, Jesucristo ofrece a todo hombre la salvación y el perdón de los pecados. Pero
es necesario que cada hombre haga propia esta salvación. Y esto se logra mediante la fe y la
conversión.
La fe consiste no solo en creer en Dios sino en creerle a Dios, confiar en sus promesas y obedecer
sus mandatos. Es preciso primero aceptar a Jesucristo como Salvador personal y renunciar a
cualquier otra cosa que pudiese apartarnos de Él.
La conversión implica cambiar nuestra vida, dejando todo aquello que se opone a la voluntad divina
y viviendo según el estilo de vida que nos propone Dios por medio de Jesucristo.
Juzgar
Con la salvación que nos trajo Jesucristo ocurre lo mismo. JESÚS ya nos salvó… de una vez y para
todas, no hace falta nada más de su parte… Pero todavía hace falta que nosotros hagamos nuestra
esa salvación. ¿Y cómo se hace nuestra esa salvación? Tiene mucho que ver con lo que acabamos
de vivir en la dinámica.
Explicamos brevemente los pasos a seguir para llegar a la conversión…
°
• La fe es el requisito para la salvación. Repartir a los participantes los siguientes textos
narran numerosos milagros de Jesucristo, y uno de Pablo. Para analizar las citas bíblicas que
están mencionadas a continuación será necesario formar tres grupos y distribuir dos citas
bíblicas por grupo.
-Mt 9,1-2: Curación de un paralítico
-Mt 9,20-22: Curación de una mujer con flujo de sangre
-Mt 9,27-29: Curación de 2 ciegos
-Mt 15,21-28: Curación de la hija de una cananea
-Mc 10,46.51-52: Curación del ciego de Jericó.
-Lc 7,36-38.48.50: La pecadora arrepentida
Pedir a los participantes que descubran el común denominador en todos ellos: el requisito
indispensable para que el enfermo fuera curado, era que tuviera fe. Quien obra el milagro, siempre
termina diciendo: "Vete, tu fe te ha salvado". Lo mismo ocurre con nosotros. El primer requisito
para que recibamos la Salvación de Jesucristo es que tengamos fe.
• Y ¿qué es la fe? San Pablo la define muy bien en su carta a los Hebreos: "La fe es garantía
de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven" (Heb 11,1).
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Al término de las reflexiones en grupo se debate acerca de la conversión de acuerdo a los tres puntos
seguido de las citas bíblicas extraídas a continuación:
°
Pero para recibir la salvación de Jesucristo, no basta solamente con "creer" en El y en su salvación.
Para que el niño del cuento fuera rescatado de las llamas, no bastó con que creyese en que su papá
estaba ahí abajo, sino que tuvo que "saltar". Este acto de valentía y de confianza plena, se llama
Conversión.
• Inmediatamente después del discurso de Pedro luego de Pentecostés, los que habían creído
en todas las cosas que Pedro anunció, preguntaron "Hermanos, ¿qué debemos hacer?". Pedro
respondió "Conviértanse y háganse bautizar en el nombre de Jesucristo para que les sean
perdonados los pecados…" (He 2,37-38).
• La conversión es un cambio de vida, para lo cual hay que nacer de nuevo. Como le dijo
Jesús a Nicodemo: "Te aseguro que el que no renace de lo alto, no puede ver el Reino de
Dios" (Jn. 3,3)
• Según Marcos, cuando Jesús comienza su predicación, su primer mensaje es:
"Conviértanse y crean en la Buena Noticia" (Mc 1,15b).
Actuar
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niño, a lo que éste respondió mientras abrazaba al bombero que lo sostenía en brazos: "Porque éste
es mi papá".
Así es la fe. Es esa confianza ciega que cree, aunque no ve, porque sabe en quién la está poniendo.
El niño no saltaba porque no tenía confianza en esos hombres que no conocía, pero cuando apareció
su padre, se arrojó inmediatamente a sus brazos, aunque el humo le impedía verlo, pero oía esa voz
que conocía y que lo conocía a él. Al igual que en el juego, la confianza o no para dejarse caer
dependía de quién fuera la persona que lo iba a recibir.
La fe tiene, entonces, dos facetas:
• Creer, y no solamente creer en Dios, sino creerle a Dios. El diablo también cree en Dios, y
eso no le vale de nada. La fe no es un "acto intelectual" de aceptar que Dios existe, sino que
es una actitud interior de aceptación de su Plan de Salvación.
• Confiar. Implica un abandono incondicional en las manos de Dios, así como aquel niño que
fue capaz de arrojarse en medio del humo y de las llamas, porque era su papá el que estaba
ahí abajo.
• Por la fe alcanzamos la Salvación: El objetivo de la fe es alcanzar la salvación, así lo
definen los primeros apóstoles en sus cartas:
-Ante la pregunta del carcelero: "¿Qué debo hacer para alcanzar la salvación?", Pablo le responde:
"Cree en el Señor Jesús y te salvarás tú y toda tu familia" (He 16,30-31) -"El que crea y sea bautizado
se salvará. El que no crea se condenará" (Mc 16,16)
-"Todo el que crea en El, alcanza por su nombre el perdón de los pecados" (He 10,43) -"Ustedes
deben saber que la remisión de los pecados le ha sido anunciada por El. Y la justificación que ustedes
no podían alcanzar por la Ley de Moisés, gracias a El la alcanza todo el que cree" (He13,38-39)
Cuento: "El elefante atado a la estaca"
"Cada vez que voy a un circo, me llama poderosamente la atención la imagen del elefante, grande
e imponente, con una pata atada con una cadena a una pequeña estaca clavada al suelo. ¿Alguna vez
han prestado atención? ¿Nunca se han preguntado cómo es posible que semejante animal se deje
retener por una pequeña estaca clavada en el suelo? ¿Cómo semejante bestia capaz de arrancar de
cuajo un árbol con su trompa permanece atado a una minúscula estaca que le sostiene una pata?
Ocurre que alguna vez ese inmenso animal, fue un elefantito bebé, del tamaño de un ternero. Y
siendo pequeño, ataron su débil patita a una cadena y con ella a una estaca clavada en el suelo. El
pequeño animalito tironeó y tironeó para tratar de soltarse, sin lograrlo. Tal vez pasó días jalado de
la cadena intentando liberarse, sin conseguirlo. Así luchó y forcejeó hasta que por fin, un día,
exhausto cayó rendido al suelo, dándose por vencido.
Pasaron los años, y el bebé elefantito se convirtió en un enorme elefante adulto y fuerte. Pero de su
memoria no se ha borrado nunca aquella imagen de haberse sentido derrotado por la
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estaca, y de aquellos frustrantes días de forcejeo. Hoy, siendo un adulto, cuando siente su pata atada
a la estaca, ni siquiera intenta liberarse, porque en su interior sigue siendo el elefantito bebé
derrotado por la pequeña estaca…"
En nuestra vida ocurre lo mismo. Después de tantos años de vivir esclavizados al pecado, nos hemos
acostumbrado a sentirnos más débiles que el pecado. Sin embargo, Jesús, por medio de su muerte y
resurrección nos ha dado la fuerza suficiente para liberarnos, pero hace falta que nosotros nos demos
cuenta y demos el gran paso: la conversión.
Mientras la oración de compromiso se puede escuchar lentamente la siguiente canción "Déjame
nacer de nuevo" u otro similar.
Compromiso personal a través de la oración "Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi
voz y me abre, entraré a él…" (Ap. 3,20)
Realizamos un Acto de Fe y un Acto de Conversión, diciéndole a Jesús que creemos en Él, que lo
amamos y queremos que entre en nuestras vidas y las transforme. La profesión de la fe, proclama a
Cristo como su salvador y Mesías, nos proponemos una conversión de vida para entregar a Jesús
por entero y vivir de acuerdo
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“El laico y el lavado de los pies como signo de servicio y amor”
• Comenzar en la sala de charlas (o en algún lugar al aire libre, que sería mucho
mejor) pero todo depende del espacio con el que se cuente, con símbolos (frases) al
descubierto, tales como: “Servicio”, “Humildad”, “Laico”, “Sacrificio”, “Amor”, “Pecado”,
etc., que tengan relación con el tema y luego preparar un pequeño “círculo empático” que
indicará la escena y servirá como centro del sentido del tema.
• Palangana, recipiente o pileta inflable, balde, hojas o cartulinas, tijeras,
bolígrafos, toalla y vendas para los ojos de los participantes.
Asimismo, se pide que 5 personas puedan vestirse como laicos en diferentes aspectos y/o
funciones: Carcelero/a, enfermero/a, policía, vagabundo, drogadicto, borracho, pobre,
millonario, o cualquier otro que les parezca conveniente.
Ver
Señor Jesús, postrado de rodillas ante Ti te pido encarecidamente que me enseñes a quererte tal y
como tú me amas; hazme ver tu rostro en el rostro de las personas con las que vivo y se cruzan en
mi camino; muéstrame el camino para ser buena persona y que Tú te conviertas en el centro de mi
vida, vida que te entrego y pongo confiadamente en tus manos. Ayúdame, Señor, a aceptar a todos
los que me rodean como son y haz que mi corazón abierto tenga con ellos esos gestos de amor, de
fraternidad y humildad que tú me pides como testimonio de mi ser cristiano. Por Jesucristo,
Nuestro Señor, Amén.
Ambientamos el lugar en donde se desarrollará el tema con las frases citadas anteriormente y
mencionamos lo siguiente:
“Si no te lavo, no tendrás parte conmigo” Porque sabía quién lo iba a entregar, por eso
dijo: “No todos están limpios”.
En el Lavatorio de los Pies queda muy clara la misión de la Iglesia en el mundo: servir. Nuestra
misión es el amor, que se puede manifestar de diferentes formas en nuestra vida, y una de ellas el
servicio a los demás.
Cristo está en Julia, una madre con tres hijos que ha sufrido malos tratos por su marido; en José,
colombiano, que huye de su país porque está perseguido; en Sara, la mujer que se ve obligada a
abortar; en la familia de Martín que vive en una vivienda infrahumana; en Carlos, la persona sin
hogar que se ha quedado sin casa porque ninguno de su familia le quiere acoger o no tiene a nadie
porque es “nadie” para el mundo; en Manu, joven que ha caído en las drogas y roba a sus padres
para conseguir la heroína; en el abuelo que está solo; en Hernán, joven alcohólico que no puede
volver a casa y rehabilitarse porque su madre también es alcohólica; en Luna, mujer que por
defender en su país la igualdad entre hombres y mujeres se ve obligada a salir y ahora es amenazada,
no solo ella sino también su familia que está en ese país; en la familia de Pedro que no
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sabe si cenarán hoy; en Pepe, padre de familia que se ha quedado sin trabajo y no sabe cuál es su
futuro; en Sandra, enferma de cáncer que sufre; en Nico, joven de 17 años que hoy está triste y no
sabemos qué le ocurre; en el que está solo; en Tomás, el que está acosado; en Sandra, que no tiene
con quién hablar; en Amalia que ha perdido toda esperanza…En todos ellos está Cristo, y a todos
ellos los tenemos que amar, y amar es servir.
Por lo tanto, este lavatorio no solo se celebra el Jueves Santo sino que se recuerda en nuestro día a
día, en el servicio a los demás. En la Pastoral de Juventud lo sabemos bien. Esa es nuestra misión:
SERVIR. Cada día trabajadores, voluntarios, sacerdotes celebran ese Jueves Santo, porque cada día
es un día de servicio, un día de entrega y de AMOR sin límites. Y ese servicio sin límites se da en
cada momento, porque allí donde nadie quiere estar está el servicio de un joven de la pastoral.
En el servicio nos volvemos pequeños, nos volvemos más pobres, más sencillos, más iguales. El
servicio es salir de nosotros mismos; abandonar nuestro egoísmo, y dejar paso al prójimo; y como
dice la canción: amar es entregarse, olvidándose de sí. El servicio es perdonar. Jesús lavó los pies a
sus discípulos incluso al que sabía que lo iba a entregar, a Judas Iscariote. Humanamente es muy
difícil ese perdón. ¿O no? Muchas veces lo pensamos, sabiendo lo que iba a hacer le perdona. ¡Puede
haber acaso mayor ejemplo del perdón, inclinarnos a lavar los pies a aquel amigo que decide
entregarnos!
¡Servir!, una palabra clave del Evangelio. Y en el Evangelio de la vida también tiene que serlo.
Ahora, para vivir mejor lo que Cristo mismo y sus discípulos vivieron: leemos el Evangelio según
san Juan 13, 1-15.
Juzgar
Que el animador haga estas preguntas: ¿Por qué esta escena? ¿Por qué así? ¿Qué es lo que
podemos decir ahora? ¿Qué nos quiere decir Jesús? ¿Qué le respondemos?
Luego de un momento de reflexión, y de escuchar las respuestas y vivencias de los jóvenes, se
prosigue de la siguiente manera:
El animador prepara un balde con agua, la latona o piscina, una toalla y los coloca a un costado;
asimismo, entrega a los jóvenes (que están en un círculo grande) hojas o cartulinas pequeñas, en los
que escribirán todo aquello que quieren limpiar, todo aquello que necesita ser purificado y que
entregan a Jesús para que Él pueda encargarse de ello. Les da un pequeño momento para que puedan
realizar ese trabajo y posteriormente pide a dos de los participantes que agarren el balde y la latona,
preparen el agua para ser purificada y con el que se lavarán los pies.
Luego, pide a todos los participantes que se tapen los ojos con las vendas y pongan sus papelitos
doblados frente a ellos. En ese momento repiten todos juntos esta oración:
¡Señor, lávame los pies para caminar siempre puro y limpio y ser digno de Ti! ¡Señor, Judas
te traicionó y es el símbolo viviente de quien errando le mantienes tu amor incondicional! ¡Señor,
cuando derrames sobre mis pies el agua tibia de tu misericordia, ayúdame a orar siempre con el
corazón abierto hacia Ti para acoger tu amor y saber darlo a los demás y mientras secas mis pies
cansados que mi corazón experimente un profundo arrepentimiento por tantas traiciones que
cometo contra ti y contra los demás! ¡Salvación o perdición: ¡Señor opto por la
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primera opción, pero envía tu Espíritu para hacerme más fácil mi camino de cruz! Por Jesucristo
Nuestro Señor, Amén.
En ese momento comienza el ritual de la purificación, del lavado de los pies, y allí es donde entran
los que están disfrazados de laicos en sus diferentes facetas y funciones, y de manera intercalada
van lavándole los pies a los participantes y agarrando sus papelitos sin tirar aún al agua, se
recomienda poner una música conocida de fondo para disfrutar mejor del momento, cantando y
agradeciendo a Dios.
Una vez terminada la ronda del lavatorio, se les pide a los participantes que se quiten las vendas y
encontrarán a los laicos tirados en el centro del círculo con los papeles que ellos han entregado a
Jesús para que se purificaran, explicarles que ellos son los que siempre dan todo por nosotros a pesar
de que tengan dificultades, de que sin importar las apariencias y/o hechos que hayan realizado, Jesús
siempre da la oportunidad de ayudar a los demás y hoy ellos fueron los elegidos para purificarnos a
todos, por ello se invita a que todos aquellos que sientan el llamado de ayudar a los demás, se
levanten y ayuden a esos laicos que están tirados en el piso y les laven los pies, les digan palabras
alentadoras y agradezcan siempre por su servicio.
Se termina este momento con un fuerte y caluroso abrazo entre todos los participantes, volviendo a
explicar la importancia del amor y del servicio en favor de los demás.
Actuar
Como última parte, se insta a todos que este sea el inicio de nuestro servicio insondable e
incondicional para con nuestros hermanos, y que esta dinámica del lavado de los pies sirva para
entender que todos somos iguales y que Jesús nos quiere JUNTOS Y UNIDOS.
Luego el animador vuelve a tomar la palabra y dice: Hoy, juntos pediremos al Señor que nos dé
un corazón humilde y bien dispuesto para servir. Oremos juntos repitiendo estas palabras:
Dios amoroso, Vuelve mis ojos al prójimo, que pueda ver a cada uno como tú me ves a mí
con una dignidad innata que trasciende apariencias, circunstancias, clase y todo estatus terrenal
que son temporales. Ayúdame a ver al prójimo como tu hijo amado, eternamente.
Vuelve mis oídos al prójimo, que pueda escuchar su clamor tal como tú escuchas el mío con
una compasión y ternura que me acerca más en medio del sufrimiento. Ayúdame a escuchar al
prójimo como tu hijo amado, eternamente.
Vuelve mi mente al prójimo, que yo pueda llegar a entenderlo como tú me entiendes
luchando por encontrar sentido y plenitud en un mundo que está fragmentado y tu luz en un mundo
sombrío. Ayúdame a comprender al prójimo como tu hijo amado, eternamente.
Vuelve mis pies al prójimo, que pueda acercarme a ellos a través de las brechas que nos
separan brechas ampliadas con demasiada frecuencia por las ilusiones de la familia, la tribu,
credo, raza…incluso la propia alteridad. Ayúdame a acercarme al prójimo como tu hijo amado,
eternamente.
Vuelve mis manos al prójimo, que los pueda servir como tú me sirves con un toque que
purifica, que sana, que alimenta, y que tranquiliza. Ayúdame a servir al prójimo como tu hijo
amado, eternamente.
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Vuelve mi corazón al prójimo, Que pueda amarlos como tú me amas firme, clemente,
siempre misericordioso, con paciencia, viendo mi alegría en la suya. Ayúdame a amar al prójimo
como tu hijo amado, eternamente.
Dios amoroso, Vuelve mi vida al prójimo que pueda vivir en solidaridad con ellos, y por lo
tanto contigo, para siempre. AMÉN
• Comenzar en la sala de charlas (o en algún lugar al aire libre, que sería mucho
mejor) pero todo depende del espacio con el que se cuente, con símbolos (frases) al
descubierto, tales como: “Servicio”, “Entrega”, “Pan”, “Sacrificio”, “Amor”, “Pecado”,
“Vino”, “Laico”, etc., que tengan relación con el tema y luego preparar un pequeño “círculo
empático” que indicará la escena y servirá como centro del sentido del tema.
• Representación del Pan y del Vino, cruces de papel, palomitas de papel, corazones
de papel, rosario, velas, biblia.
Asimismo, se pide que 6 a 7 personas puedan organizarse para un sketch.
Ver
LA DECEPCIÓN MÁS GRANDE.
Actores:
1- El amigo cumpleañero (protagonista)
2- El mejor amigo que es influenciado.
3- Los 5 amigos desinteresados.
SKETCH
Se presenta el amigo “cumpleañero”, les cuenta a los jóvenes presentes que preparó una fiesta
espectacular nunca antes vista, debido a que años anteriores no pudo hacerlo por culpa de la
pandemia, para poder pasarla con sus amigos y conocidos y que en ese momento iba a empezar a
invitarles a través del grupo de WhatsApp.
En eso, aparecen los amigos desinteresados hablando entre ellos. El cumpleañero les saluda, pero
no le hacen caso. Vuelve a saludar y le saludan sin mostrar mucho interés. A lo que igual el
cumpleañero insiste que consiguió un hermoso lugar con una piscina, cancha de vóley, pádel, billar,
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etc., y que él ya les había mandado la invitación vía WhatsApp, pero que igual les invita de manera
personal y que él pondría todo el asado para compartir, el chupi, etc.
Los demás mirándose entre ellos le dicen que no saben si podrán, que estarán ocupados porque justo
ese día hay fiesta monumental en Mbokajaty del Yhaguy y en Primero de Marzo luego, y que están
indecisos en cuál de ellos ir (sin siquiera considerar la invitación del cumpleañero). El amigo
cumpleañero insiste y les dice que preparará el asado (o hamburguesa, etc.) y que les espera con las
bebidas bien frías que él pondría todo, a lo que su mejor amigo (el influenciado) dice que si o si irá
a su fiesta, recibiendo dudas de todos los demás. Luego de mucha insistencia, los demás amigos
dicen que “tratarán” de ir y se retiran del lugar.
Cambia la escenografía y se ve al amigo preparando el asado, enfriando el chupi, etc., feliz porque
sus amigos irán a su fiesta. Sin embargo, pasa el tiempo y no aparecen. Y a la par que pasa el tiempo,
el amigo más se preocupa y entristece. El mejor amigo que supuestamente iría si o si, fue
influenciado por los demás para acompañarlos a la fiesta de estas dos ciudades y dejar plantado al
cumpleañero, algo que él acepta y se acopla al grupo.
En un momento, el cumpleañero le llama a uno de ellos (a lo que él contesta y le dice a todos que
se callen) y le dice que no irá porque tiene otra actividad, llama a otro y le dice que se quedó dormido
y otro le dice que tiene “cosas que hacer con su familia” (se pueden buscar otras excusas que vayan
con la realidad de los jóvenes). Situación que al joven destroza y decepciona enormemente y se
queda solo y triste todo ese momento que con tanto esfuerzo había preparado.
Reflexión: El animador pregunta a los que vieron la dramatización, cómo se sentirían si sus
amigos le hicieran eso, y cómo se habrá sentido el cumpleañero. De la misma forma Jesús se siente
destrozado, decepcionado e incluso le duele más, cuando cada domingo nos invita a comulgar en la
misa, pero le ponemos excusas y no vamos, cuando nos invita a un encuentro juvenil y priorizamos
otras cosas del mundo (y otra reflexión que crean conveniente añadir en esta parte).
EL COMPARTIR EN LA MESA
Se les pide a los jóvenes que hagan un círculo grande y puedan sentarse alrededor de una mesa.
Se prepara un ambiente adecuado:
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Juzgar
En este momento el animador invita a los participantes que se levanten a agarrar algo de la mesa, lo
que más les llame la atención (puede ser el corazón, la paloma o la cruz de papel) y luego se sientan
nuevamente.
Mientras tanto, el animador prepara en la mesa el Pan y el Vino (que puede ser pan de miga o mbeju,
y gaseosa, pero si o si algo para que se pueda comer y compartir) para luego explicarles a los jóvenes
qué se hará con esos alimentos.
El animador toma nuevamente la palabra y dice: Escuchando estas preciosas y amorosas
palabras de Jesús, viendo su corazón aquí entregado sobre el altar… ¿Somos capaces de recibirlo
adecuadamente?
En la eucaristía Él se entrega de vuelta a nosotros, repitiendo las palabras que dijo a sus apóstoles
en la Última Cena: “Esto es mi cuerpo, esta es mi sangre. Hagan esto en conmemoración mía” (cf.
Lc 22, 17- 20).
Sí, el Jueves Santo, recordamos la Última Cena: la primera misa. Desde entonces los apóstoles, y
sus sucesores, celebramos y somos reconocidos por acudir a la “fracción del pan”, como el centro
de nuestra vida cristiana (cf. Hch 2, 42; Lc 24, 35).
En la Eucaristía Jesús está presente desde hace dos mil años, y ahí nos regala todo el consuelo y las
gracias que necesitamos, solo se debe creer con el corazón para recibirle. Celebremos hoy la
institución de la eucaristía en la Última Cena, recordando que la misa es memorial de aquel
momento, sacrificio del Señor que se entrega por nosotros y banquete de la salvación donde el Señor
derrocha su gracia sobre nuestras almas (cf. Ef 1, 8). Imagínense, Dios quiere estar con nosotros, su
corazón quiere darse a nosotros y habitar en nuestra alma.
Ahora nos preguntamos de forma individual: ¿Permitimos que Dios entre a nuestras vidas? Él nos
espera en la Eucaristía ¿acudimos a Él? ¿Lo recibimos?
En este momento se les invita a los jóvenes a que puedan expresar a viva voz qué es lo que le viene
a la mente al ver el símbolo que tomaron de la mesa, qué es lo que quieren decirle a Jesucristo a
través de ese símbolo, y así sucesivamente hasta que todos expresen sus sentimientos.
Actuar
Al terminar la parte de los símbolos se les invita a todos los jóvenes que se pongan de rodillas y
bendigan todos juntos la mesa del Señor, la mesa del sacrificio de Jesús, la mesa del amor más
grande del universo diciendo todos juntos:
Señor Jesús, te doy gracias porque en tu Última Cena no nos lavas de manera teórica sino
viva y real. Gracias porque nos lavas con tu Palabra, con tu Presencia Viva. Haz, Señor, que tus
palabras y tu presencia, las acoja en mi interior con el corazón abierto, con oración profunda, con
fe cierta, para que se convierta para mí, en una fuerza que purifique, sane, y sea motivo de entrega
al prójimo.
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Lávame, Señor Jesús, para renacer limpio al encuentro del prójimo, para encontrarme
contigo, en él. Señor, quiero amarte más, quiero amar más al prójimo, quiero que mi vida no esté
centrada en mí mismo/a, sino como Tú nos enseñas hoy a vivir por los demás, en una actitud de
servicio permanente.
Señor Jesús, Tú nos entregas generosamente tu vida, quiero llenarme intensamente de tu
amor infinito. Hazme, Señor, vivir en el presente de tu existencia y no alejarme jamás de Ti.
Ayúdame, Señor, a no vivir de egoísmos estériles y aprender a levantar la mirada y el corazón para
orientarme a ti y no a la mundanidad.
Señor Jesús, tú me has hecho para amar y para servir porque es el mandamiento nuevo que
nos has dado. Concédeme, Señor, la gracia de amar sin esperar nada, de ponerme al servicio
desinteresado de los demás, de no hacer distinciones. Quiero, Señor Jesús, dar cabida en mi
corazón a todos los que se crucen en mi camino. No permitas, Señor, que nunca aparte a nadie de
mi mesa.
Ayúdame, Señor con la gracia del Espíritu Santo, a ser generoso/a siempre, a dar sin
calcular, a servir sin esperar recompensas y aplausos, y con alegría y servicio sencillo, a devolver
siempre bien por mal, a amar gratuitamente, a acercarme al que menos me gusta, a donarme con
generosidad al que más me necesita. Gracias, Señor, porque me siento lavado por tu amor. Que
este sentimiento me permita salir de mi mismo/a, para crecer en mi vida y ser don para los que me
rodean. AMÉN.
Al terminar la oración, el animador, tal y como lo hizo Jesús hace más de 2000 años, agarra el pan
y el vino, los bendice, y lo pasa para que todos los jóvenes puedan disfrutar de la última cena del
Señor, y sean partícipes de este gran milagro (en este momento sería bueno acompañar con una
música de fondo, como por ejemplo “Ya no eres Pan y Vino” y/o los que ya escuchamos
anteriormente, y se invita a los jóvenes a cantar y alabar al señor con oraciones y cantos).
Para terminar el momento, el animador invita a hacer un compromiso:
“En la eucaristía que recibiremos hoy (si ya tuvieron misa se propone para la misa de la Vigilia
Pascual o la comunión de la celebración del viernes), prepararemos nuestro corazón con la mayor
devoción posible para sentir a Jesús ¡No entristezcamos a Jesús! Comulguemos la mayor cantidad
de veces que podamos en la semana y seamos agradecidos.
“Getsemaní”
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Ver
Salen del Cenáculo, situado en la parte alta de la ciudad, y recorren el camino hacia el monte de los
olivos por la escala de los Macabeos. Era una media hora de camino. Jesús empieza a sentir en su
alma una tristeza extraña, que deja a todos sin saber qué decir y cómo consolarle. Pero le siguen en
aquel camino iluminado por la luna de abril. Estaban ya en el día de la Pascua.
Juzgar
"Entonces llegó Jesús con ellos a una finca llamada Getsemaní, y dijo a los discípulos: Sentaos aquí
mientras voy allá a orar". Parecía como de costumbre, pero tiene el alma en tensión. Las emociones
de la cena le llevan a una vigilia de alma que quiere entregarse del todo. Ocho de los discípulos se
quedan en una cueva, resguardados del relente de la noche. El Señor se aleja de ellos llevándose
sólo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, Juan y Santiago. Son los mismos que estuvieron en la
transfiguración del Tabor contemplando su gloria, y los que vieron con sus ojos la resurrección de
la hija de Jairo. Ahora van a ser testigos de algo mucho más difícil de entender: la agonía de Cristo,
que quedará reducido a un hombre despojado de gloria y esplendor, como si estuviese derrotado. Y
tienen que seguir creyendo que es Dios y hombre verdadero contemplándolo inerme, humillado,
derrotado, sufriente. Es una situación que sólo se puede superar el escándalo con una fe nueva.
Jesús se retira como a un tiro de piedra a un lugar donde existe una enorme roca. Y "empezó a
entristecerse y a sentir angustia. Entonces les dijo: Mi alma está triste hasta la muerte. Quedaos aquí
y velad conmigo"(Mt 26, 36). No se trata de una batalla cualquiera, sino de un amor que va a sufrir
la mayor dificultad. Cuando en el fondo del alma se vive el gozo de la presencia del Padre, lo externo
se torna menos difícil. Pero ahora Jesús experimenta como una no presencia, aunque el Padre esté
siempre allí.
A Jesús se le hace presente todo el sufrimiento de la crucifixión. De esto se trata. De amar a pesar
de los pesares. Y viene la angustia, el desasosiego, las lágrimas, el desaliento. Experimenta los
efectos del pecado en su alma, especialmente la separación de Padre, que es lo más difícil, es un
comienzo del descenso a los infiernos que ocurrirá después de la muerte. Es un anonadamiento en
su alma. Ha comenzado la Pasión cruenta en su alma. Pero no cede, sigue rezando, y sigue amando
la voluntad del Padre que también es la suya, y ama a los hombres todos, que son los causantes de
ese dolor.
"Y adelantándose un poco, se postró rostro en tierra mientras oraba diciendo: Padre mío, si es
posible, que pase de mí este cáliz; pero no sea como yo quiero, sino como quieras Tú". Jesús llama
a su Padre, con acentos de hijo pequeño, le llama "Abba". Él es el Hijo que cumple la voluntad
amorosa del Padre. El Padre quiere salvar a los hombres por la línea del máximo amor; y el Hijo
quiere esa voluntad que costará tanto dolor. Ese es el precio de la salvación de los hombres: un acto
de misericordia que cumple, al tiempo, toda justicia.
Entonces "Un ángel del cielo se le apareció para confortarle. Y entrando en agonía oraba con más
fervor y su sudor vino a ser como gotas de sangre que caían sobre la tierra". Todo el
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cuerpo está empapado en ese extraño sudor de sangre. La angustia del alma llega ser terror; pero no
le vence, no desiste Jesús de su empeño de entregarse. Quiere la voluntad del Padre, que es la suya,
no la del cuerpo que se resiste, lleno de pavor.
En este estado busca consuelo en los suyos. "Volvió junto a sus discípulos y los encontró dormidos;
entonces dijo a Pedro: ¿Ni siquiera habéis sido capaces de velar una hora conmigo?" Es una queja
para los que no han sabido estar a la altura de las circunstancias. Se excusan por el cansancio, pero
es un sueño extraño, su causa es "la tristeza", es como una evasión cuando los enemigos de Jesús
bullen aquella noche sin ceder a sueños ni descansos. Pero de nuevo Jesús se rehace y se vuelca en
aquellos que no saben, ni pueden, hacer más. Y les dice: "Velad y orad para no caer en tentación:
pues el espíritu está pronto, pero la carne es débil". El sueño de los discípulos tiene también una
causa infra natural; es el diablo, que envuelve en su tiniebla las mentes y los espíritus de todos. Jesús
no lucha sólo contra su debilidad, sino contra el príncipe de las tinieblas que está desplegando todo
su poder; y ellos, sus seguidores, sin oración no son nada. La oración será la fuerza para vencer
cualquier dificultad; al mismo diablo con todo su extraño poder.
Ya muy entrada la noche Cristo se retira durante un tiempo largo, y se repite la oración, la agonía
que no puede superar a pesar del consuelo del ángel. Y "de nuevo se apartó por segunda vez y oró
diciendo: Padre mío, si no es posible que esto pase sin que yo lo beba, hágase tu voluntad. Volvió
otra vez y los encontró dormidos, pues sus ojos estaban cargados de sueño. Y dejándolos, se apartó
una vez más, y oró por tercera vez repitiendo las mismas palabras". La insistencia es amor que no
cede; es una verdadera pasión en el alma, y también en el cuerpo. Parece un desecho de los hombres,
está humillado y parece derrotado; supera una y otra vez la tentación y la oración que se hace más
intensa.
"Finalmente va junto a sus discípulos y les dice: Dormid ya y descansad; mirad, ha llegado la hora,
y el Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de los pecadores. Levantaos, vamos; ya llega el
que me va a entregar". Se levanta, por fin, el Señor. Se limpia el rostro con el paño para cubrir la
cabeza que queda empapado en sangre lo deja en el suelo doblado. Se adereza el aspecto. Va donde
se encuentran Juan, Pedro y Santiago, después se dirigen donde duermen los otros ocho. Se
despiertan también con excusas, están confusos.
Actuar
A lo largo de una vida, surgen muchas dificultades. Unas las superamos, otras las soportamos como
podemos y algunas nos mortifican. Tenemos miedo, inseguridad y dudas. Hay etapas de
desconcierto, son momentos de gran frustración. Le pedimos a nuestro Padre que aparte de nosotros
la amargura. ¿Le decimos también que se haga su voluntad? ¿Nos dormimos como hicieron los
apóstoles? Estamos confusos, como ellos. Le negamos, no entendemos el motivo de nuestra
desolación. Es humano. No somos perfectos, pero recordemos que Él sabe lo que necesitamos. No
importa las veces que tropecemos, lo que importa es que volvamos a levantarnos. No es un camino
de rosas, en el sufrimiento es cuando necesitamos más a Dios y cuando menos le
buscamos, pero él siempre está a nuestro lado. En ese momento, tal vez no
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apreciamos que Él nos da fuerzas para seguir el tortuoso camino que debemos recorrer. Si confiamos
en su promesa, seguiremos haciendo un mundo mejor.
• Hojas blancas, recipiente (en el que podamos quemar papeles), lápices, fósforo o
encendedor y 1 vela.
Entregamos a todos los participantes 1 hoja con un lápiz y de forma personal escriben sus dolencias,
soledades, todo lo que les pesa y lo que les haya recordado el pasaje Bíblico, todo lo que queremos
ofrecer a Dios.
Una vez que se termine de escribir de a uno van a ir pasando hasta el lugar donde esté colocado el
recipiente y la vela encendida y van a quemar su hojita, mientras se quema dicen a viva voz o en su
interior: “Señor mío, comparto contigo mi pesar, ayúdame a alivianar mi carga o apártala de
mí, si es tu voluntad, sólo ya no puedo. Ayúdame Señor que te necesito” o una oración personal,
y una vez que se haya quemado por completo la hoja, pasan de vuelta a sus lugares.
“Camino a la Cruz”
Ver
La cruz es el símbolo más distintivo del cristianismo. Nos recuerda el gran sacrificio que hizo Jesús,
al permitir que le mataran de una forma tan cruel y dolorosa. En la cruz, Jesús llevó el castigo que
merecíamos por nuestros pecados... y lo hizo por amor. A través de la muerte de Jesús en la cruz,
Dios nos dio la oportunidad de acceder a la vida eterna con él.
Juzgar
El sufrimiento es algo que repugna al hombre. Para muchos su realidad es, justamente, la prueba de
que Dios no existe: les parece imposible que un Ser Todopoderoso y lleno de amor no usara ese
amor y ese poder para impedir que haya guerras, asesinatos, injusticias, niños que nacen deformes,
cáncer que mata a madres cuando sus hijos más necesitan, etc.
Al cristiano se le pide mucho más: no solo creer en Dios a pesar de la existencia del sufrimiento,
sino también saber aceptar ese sufrimiento como camino de amor.
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Este es el punto donde se dividen los espíritus y donde se decide si somos o no cristianos. Somos
cristianos de verdad desde el momento en que aceptamos la cruz, porque es en la cruz donde se
prueba nuestro corazón de hijos.
La cruz se produce cuando nuestra voluntad se “cruza” con la voluntad del Padre Dios: cuando yo
quiero una cosa, y Él me pide otra o permite que suceda algo que va en contra de mis deseos.
Si entonces acepto la cruz, me hago verdadero hijo porque manifiesto que confío en mi Padre,
porque creo que sus caminos son más sabios que los míos, y que me dejo conducir por ellos
renunciando a los míos, aunque me duela.
Siendo bueno, Dios no podría permitir nunca el mal, sobre el bien, si de él no resultara beneficio
alguno. Lo que sucede es que no siempre descubrimos el fruto positivo que surge de lo vivido,
porque no conocemos la totalidad del plan de Dios.
El sentido de muchos dolores nuestros, tal vez lo entenderemos recién en el cielo. Allí, al ver el plan
total que Dios tenía con nuestra vida comprenderemos que todos nuestros sufrimientos los permitió
por amor: para corregirnos y educarnos, para librarnos del egoísmo y de la afición por los bienes
terrenales, para obligarnos a crecer en dimensiones nuevas, para enriquecernos espiritualmente.
Así el sufrimiento no es castigo de Él sino, al contrario, prueba de su amor como Padre. San Pedro
compara el sufrimiento con un crisol, donde Dios purifica el oro de nuestra fe y de nuestro amor.
Cuando Dios hace sufrir, significa que nos está dando una oportunidad de crecer en el amor y la
confianza, de desarrollar aspectos nuevos de nuestra personalidad cristiana, que hasta ahora estaban
dormidos, atrofiados o enfermos.
Cristo y la Santísima Virgen sufrieron muchísimo, precisamente porque fueron los más amados por
Dios. También ha sido el destino de todos los santos, los grandes predilectos de Dios.
Todo sufrimiento y cruz que aceptamos como cristianos es siempre participación de la Pasión de
Cristo. Él se entregó hasta la cruz como expiación por nuestros pecados. Así nosotros participamos,
por medio de nuestro sufrir, en esta expiación, no sólo por los pecados propios, sino también por
los pecados de los demás.
Y siempre cuando nos es dada una nueva cruz, debemos verla en unión con Él, nuestro Redentor.
Cuando consideramos así nuestra cruz como parte de su cruz, aprenderemos con más facilidad a
llevarla pacientes, obedientes y, con el tiempo, incluso alegres.
Así lo hizo, ante todo, María, la Madre de Jesús. Lo acompañó durante su vida en los tiempos felices
y en los tiempos difíciles, hasta el pie de la cruz. Y por eso no es sólo Cristo quien está con nosotros,
en tiempos de dolor, sino que también su Madre, que es nuestra Madre, está con nosotros al pie de
nuestra cruz.
Y en la medida en que participamos, así como Ella en la Pasión de Jesús, tenemos también la
promesa de participar en la vida glorificada de Cristo en el cielo, tal como ya lo está haciendo María
desde su Asunción.
Pongamos en cada Eucaristía, nuestro sufrimiento y cruz personal sobre la patena, como nuestra
ofrenda, para unirlo con el sacrificio perfecto de Cristo en la cruz.
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Dentro de la cultura de los primeros cristianos la cruz tenía una connotación negativa, era el símbolo
de la ejecución de los peores criminales. Los cristianos usaban otros símbolos tales como el dibujo
de un pez para reconocerse e identificarse. Existen personas a las que les gusta llevar una cruz en
un colgante (cadena/joya) como protección o amuleto. Sin embargo, la cruz es un símbolo de algo
poderoso que sucedió sobre ella. La cruz no tiene poder en sí misma. Su poder y relevancia vienen
de Jesús, Dios encarnado, su muerte en la cruz y su resurrección.
Veamos algunas de las cosas que la cruz representa. Recibamos gozo y demos gracias a Dios por
su inmenso amor al dar su vida en la cruz por nuestros antepasados, por nosotros y por los que van
a nacer.
Cuando el hombre pecó por primera vez en el Jardín del Edén, se creó una barrera con Dios.
Quedaron atrás la amistad y el compañerismo que habían disfrutado antes de que el pecado entrara
al mundo. Pero el amor de Dios por el ser humano es tan grande que no podía dejar que todo quedara
así para siempre. Así que Dios decidió proveer la manera para restaurar esa amistad. Gracias a Jesús
podemos ser salvos y moraremos eternamente con Él. El ser humano, debido al pecado, nunca habría
logrado reparar el daño hecho. El único sacrificio completamente puro y aceptable ante Dios fue el
que Él mismo proveyó: Jesucristo, Dios hecho hombre, quien murió y resucitó para que podamos
tener vida eterna.
Durante la última cena de Jesús con sus discípulos, él les dijo algo muy importante. Les dejó claro
que su sacrificio en la cruz marcaría el comienzo de la nueva alianza entre Dios y los hombres. Usó
el pan y el vino para explicarlo, símbolos que ellos entendían, ya que la cena de la Pascua tenía (y
aún tiene) un gran simbolismo para el pueblo judío. Durante esa fiesta ellos recuerdan la liberación
del pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto (Éxodo 12).
La sangre que Jesús derramó en la cruz del Calvario marcó un nuevo comienzo, una nueva alianza
entre Dios y los hombres. A través de su cuerpo partido (quebrantado) y de su propia sangre
derramada obtenemos la limpieza de nuestros pecados. Él fue el Cordero perfecto y sin mancha que
vino a quitar el pecado del mundo (Juan 1,29; Isaías 53,7). Y cuando aceptamos a Jesús como Señor
y Salvador de nuestras vidas recibimos la limpieza y el perdón de nuestros pecados.
Cristo murió por toda la humanidad y luego resucitó de entre los muertos. ¡Él venció la muerte y
vive para siempre! Cuando lo recibimos como Señor de nuestras vidas esa victoria viene a ser
nuestra herencia. Aunque nuestro cuerpo físico muera, tendremos vida eterna junto con él,
viviremos para Dios por toda la eternidad.
Pero Jesús no solo nos consiguió la victoria sobre la muerte. Gracias a su sacrificio también
recibimos el poder para vencer al pecado. Ya no somos esclavos del pecado. Es una de las libertades
que tenemos en él. Dios nos llena de su Espíritu Santo y nos da las fuerzas para vencer día tras día
las tentaciones que se nos presentan. Cristo vive en nosotros y al poner nuestra fe en él y dejarnos
guiar por él, experimentamos la victoria sobre el poder del pecado. ¡Vivimos para su gloria!
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Cuando Jesús murió en la cruz mostró de una vez por todas que Dios reina, sobre todo, incluidos el
diablo y la oscuridad espiritual. Nada ni nadie tiene más poder que Dios. En el momento en que
Jesús murió toda la tierra se estremeció, el velo del templo se rasgó, las rocas se partieron y los
sepulcros se abrieron (Mateo 27,50-54). ¡Nada fue indiferente! En ese preciso instante se marcó un
nuevo comienzo en el ámbito espiritual. Fue el momento en el que Jesús ganó nuestro acceso a la
vida eterna y derrotó al enemigo de nuestras almas.
Actuar
Para la dinámica necesitaremos hojas blancas y lápices.
Romanos 10:17 "Así que la fe viene del oír, y el oír, por la palabra de Cristo."
Formamos grupos (de acuerdo a la cantidad, en lo posible 2 grupos) y les pedimos que dibujen lo
que significa la Cruz para nosotros y lo que creemos que es el plan de Dios para el otro grupo de
acuerdo a lo que aprendimos del desarrollo del tema.
Una vez finalizado se ponen de frente y el “grupo 1” le muestra sus dibujos al “grupo 2” sin mediar
palabra y allí el “grupo 2” debe explicar lo que entiende del dibujo del otro grupo, y viceversa. Al
final evaluamos la percepción que tenemos y si creemos que estamos en el buen camino que nos
lleva a la santa Cruz de Cristo.
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° “El camino de la Cruz”
Ver
¿Cuál es tu signo? … se aguardan respuestas, como Acuario, Sagitario, Géminis, etc. ¿estás
seguro? ¿no habían cambiado y ahora pasaste de Piscis a Acuario? Pues déjame contarte que nuestro
signo como Cristianos ¿lo somos verdad? es “la cruz” ¡sí! esa cruz que Cristo cargó por nosotros,
esa cruz que nos recuerda su infinito amor, su misericordia sin límites, ¿pueden pararse firmes?,
ahora… estiren los brazos a los costados, ¿qué formamos? una cruz, cierto, cada uno de nosotros
carga con su propia cruz, y Cristo quiere ayudarnos a llevarla, no hagamos vana la suya y dejemos
que camine con nosotros.
La Palabra "Viacrucis" está formada con raíces latinas y significa "calvario, pasos que siguió Jesús
hasta el monte del Calvario donde lo crucificaron”. Sus componentes léxicos son: vía (camino) y
crucis (de la cruz) Ahora, vayamos a recorrer ese camino con Él.
Pilato les preguntó: «¿y qué hago con Jesús, llamado el Mesías?» Contestaron todos: «¡que lo
crucifiquen!» Pilato insistió: «pues ¿qué mal ha hecho?» Pero ellos gritaban más fuerte: «¡que lo
crucifiquen!» Entonces les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarlo, lo entregó para que lo
crucificaran. Palabra de Dios…
Reflexión
Todos los días tomamos decisiones, y a veces seguimos escogiendo a Barrabases en lugar de escoger a
Cristo en nuestra vida, vemos que se cometen injusticias, desde el gobierno, sigue ganando “quién da
más” en cada elección, también sufrimos en nuestro camino y muchas veces somos víctimas de esas
malas elecciones de parte de los que tienen poder, ¿acaso no fuiste de pequeño el que mejor bailaba,
pero pusieron al frente al otro niño porque era el hijo del intendente o de una persona influyente? tu
proyecto fue espectacular pero ganó el del que pagó para mandarlo hacer, te esforzaste por ocupar un
lugar y tener un personaje en la obra, pero te tocó de “extra” porque el organizador dio privilegio a sus
amigos, te preparaste años para leer en una Misa importante pero no te dieron lugar porque “ya están
los que tienen que estar”, estudiaste un montón y no ingresaste a la facu o no ganaste la beca porque
pues el político de turno tiene sus cupos y entregó a sus seguidores, ese que debió ser tu lugar, y para
los un poco más grandecitos, ese trabajo soñado, no te lo dieron porque no accediste a dejar de lado tus
principios….
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Hoy Jesús quien también fue víctima de un grupo de personas que eligió mal, te abraza, te
recuerda que te ama, y que sos valioso ante sus ojos, que estás aquí porque Él te eligió, y eres
privilegiado porque Él camina de tu mano, quiere que sanes de aquella mala elección que te hizo
daño, pues Él sana los corazones destrozados y venda sus heridas, eres su hijo muy amado y en ti
se deleita. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Los soldados del gobernador se llevaron a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la
compañía: lo desnudaron y le pusieron un manto de color púrpura y trenzando una corona de espinas
se la ciñeron a la cabeza y le pusieron una caña en la mano derecha. Y doblando ante él la rodilla,
se burlaban de él diciendo: «¡Salve, Rey de los judíos!». Luego lo escupían, le quitaban la caña y le
golpeaban con ella en la cabeza. Y terminada la burla, le quitaron el manto, le pusieron su ropa y lo
llevaron a crucificar. Palabra de Dios…
Reflexión
El “bullying”, término nuevo, acción antiquísima, ¡sí! ¿puedes creer? el Rey de reyes sufrió bullying
en ese camino de la cruz, ¿cuántas veces pasamos por lo mismo? si sos bajito, gordo, flaco, no hay
que le calce los zapatos del mundo, no que el rubio, el moreno, sin olvidar al pelirrojo llorando en
la esquina porque es una zanahoria, y nos obligan a escondernos detrás de filtros en redes sociales
y nos empujan a no mostrarnos como somos y ocultar nuestra hermosa y verdadera identidad, ese
error cuando pasaste a leer al frente, esa caída en aquel desfile estudiantil, esa laguna mental que te
dio para la exposición, ese penal que fallaste, que nunca se olvidaron que se burlaron hasta que te
fuiste a llorar al baño y volviste como si nada porque “no sos maricón”, si tenes rulos te los planchas
porque que pelada ese “aka shara”, si tenes lacio, “lacio muerto” hay que ponerle más onda, y algo
que nos pide ponerle más garra aún que es que en vez de enojarnos y querer pegarle al que nos hace
bullying otra vez tenemos que rezar por él, *pero por favor, faltaba más y sí* porque de la
abundancia del corazón habla la boca, y todas esas burlas que recibimos alguna vez, son solo un
poco de la mugre que tiene en el corazón aquel que lo hace “pobrecito/a”, pero sí, si quieres conocer
el corazón de alguien escúchalo, y ahí veras…
Jesús te ama, conoce cada uno de tus cabellos, te formó desde el seno de tu madre y te hizo
hermoso ante sus ojos, así como sos, con ojos azules o marrones, nariz pequeña o grande, sos la
corona de su creación, te hizo a su imagen y semejanza, amale vos también, perdónale a aquel que
alguna vez se burló de vos, eleva una oración al cielo por él y libérate eso, ama y respeta a tu
semejante y sobre todas las cosas guarda tu corazón porque de él emana vida. Padrenuestro,
Avemaría y Gloria.
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V /. Te adoramos o Cristo y te bendecimos.
Él soportó nuestros sufrimientos y aguantó nuestros dolores; nosotros lo estimamos leproso, herido
de Dios y humillado, traspasado por nuestras rebeliones, triturado por nuestros crímenes. Nuestro
castigo saludable vino sobre él, sus cicatrices nos curaron. Todos errábamos como ovejas, cada uno
siguiendo su camino, y el Señor cargó sobre él todos nuestros crímenes.
Reflexión
¿Quién no se cayó alguna vez? Creo que a todos nos habrá pasado, de pequeños probablemente más
de uno ocultaba la caída porque a veces en lugar de curarnos terminábamos recibiendo más regaños
que cualquier otra cosa, y llorar estaba casi hasta prohibido porque “no era para tanto”, y si
seguíamos “nos iban a dar verdaderos motivos para llorar”, o cuánto nos dolió esa caída en la escuela
pero nos levantamos rápido para que la risa y la burla duren lo menos posible, Jesús también fue
humillado en aquella caída, y no deseó que los otros se caigan más fuerte, al contrario pidió piedad
y misericordia para ellos, también están los otros tipos de caídas que no dejan marcas inmediatas,
como la caída en las drogas, en el alcohol, en la depresión, y no te sientas mal, está permitido caerse,
pero te animo a levantarte, sabemos que cuesta, que a veces recaemos o no encontramos el camino
de vuelta a casa, pero Dios te ama y tiene un propósito para tu vida, sino no estarías aquí hoy, Él no
mira tú pasado, te mira con ojos de amor, te pasa la mano, te sostiene fuerte y quiere levantarte para
seguir caminando contigo y que se cumpla su propósito en ti, solo debes decirle que sí ¡ánimo!
¡arriba!
Amado Jesús, que también sufriste en aquella caída, abrázanos con tu amor, llénanos de tu
paz, no te acuerdes de los extravíos de nuestra vida pasada, sino acuérdate de nosotros según tu
amor, cuesta, pero queremos caminar contigo, no abandones la obra de tus manos, queremos
prendernos de ella, levantarnos más fuertes y que se pueda cumplir tu propósito en nosotros.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
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R /. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: «Mira, éste está puesto para que muchos en Israel
caigan y se levanten; será una bandera discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones.
Y a ti, una espada te traspasará el alma». Su madre conservaba todo esto en su corazón. Palabra de
Dios…
Reflexión
¿Qué mejor sensación que encontrarte con mamá después de un día complicado? Estudiaste
muchísimo pero salió en el examen justo eso que se te pasó, el chico que te gusta te rompió el
corazón o la chica que te gusta terminó saliendo con tu amigo, ese primer dos en la facu después de
haber sido el mejor alumno del cole, pero no hay nada que una caricia de mamá un abrazo de abuela
y ese calor de hogar no puedan sanar, las madres son ángeles en nuestras vidas a quienes tenemos
que honrar, valorar y respetar, Jesús tiene la suya, y que mujer más virtuosa escogió y nos amó tanto
que también la comparte con nosotros.
Amado Jesús, tú que hasta en los momentos más duros de esta dimensión de vida honraste a tu
madre quién te acompañó en todo momento, muéstranos cómo honrar a la nuestra y como ser
mejores hijos, te damos gracias por compartir con nosotros a tu santa madre y por los ángeles que
permitiste que sean las nuestras en nuestro paso por la tierra. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Al salir, encontraron a un hombre de Cirene, llamado Simón, y lo forzaron a que llevara la cruz.
Jesús había dicho a sus discípulos: «El que quiera venir conmigo, que se niegue a sí mismo, que
cargue con su cruz y me siga». Palabra de Dios…
Reflexión
¿Alguna vez recibiste una consecuencia por estar en el lugar equivocado? Ese grupito de atrás todos
a la dirección, “pero vos solo estuviste ahí” no hiciste nada pero te tocó también pagar los platos
rotos por estar donde no debías, Simón de Cirene nos enseña muchas cosas, pero en esta oportunidad
resaltaremos dos muy importantes, debemos cuidar donde y con quién estamos, recordamos el
pasaje bíblico donde un paralítico fue sanado gracias a la fe de sus amigos que le hicieron entrar
junto a Jesús por el techo, sin embargo Simón de Cirene probablemente no hubiese
sido obligado a llevar la cruz si no estuviese mironeando esa vez, por otra parte
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debemos aprender a ayudar al semejante a pasar sus pruebas, y es promesa de Dios de que mientras
lo hacemos, Él se ocupa de las nuestras, haciéndolo un poco más sencillo, “apoco nunca aprendiste
más mientras le enseñas a alguien que estudiando solo”.
Señor Jesús, queremos que seas siempre nuestra luz y guía, para poder saber dónde y con
quien debemos caminar en la vida, estamos a tu disposición para poder ser instrumentos de tu amor
y que nos puedas brindar las herramientas necesarias para poder ser de bendición para el hermano
que nos necesita y podamos ayudarle a cargar su cruz. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
No tenía figura ni belleza. Lo vimos sin aspecto atrayente, despreciado y evitado por los hombres,
como un hombre de dolores, acostumbrado a sufrimientos, ante el cual se ocultan los rostros;
despreciado y desestimado.
Reflexión
¿Alguna vez te sentiste despreciado, apartado, feo, menospreciado? Y ahora bueno, se aplica el
“mira de quien te burlaste” (risas), tal vez todos lo hemos hecho, y ni siquiera es porque seamos
menos que otros y mucho menos feos, muchas veces nuestra luz brilla tanto que el mundo intenta
apagarnos de mil maneras para que no iluminemos a otros ni seamos de bendición en sus vidas,
también probablemente lo que tiene aquel que te desprecia es envidia porque tus virtudes son tantas
que le molestan, quisiste ser parte del grupo vip de la escuela, te rechazaron, y no solo pasa afuera,
también puede ocurrir dentro de la Iglesia, que brillaste tanto en una actividad pastoral que te vieron
como una amenaza e hicieron de todo para que te alejes en lugar de recibirte con los brazos abiertos,
de todo y de todos debemos aprender, a no ser como los que alguna vez nos rechazaron y quisieron
repelernos y a ser más como la verónica y enjugar el rostro de nuestros prójimos que sufren y son
marginados y ser una caricia para el alma de aquel cuyo rostro puede estar deslumbrante pero por
dentro está destrozado.
Querido joven… eres hermoso a los ojos de Dios, Él te creó a su imagen y semejanza, se
interesa por tu vida, y se ocupa de ti, te ama de sobremanera y te pide que te levantes y que brilles
porque su luz se refleja sobre ti. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
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V /. Te adoramos o Cristo y te bendecimos.
Yo soy el hombre que ha visto la miseria bajo el látigo de su furor. Él me ha llevado y me ha hecho
caminar en tinieblas y sin luz. Ha cercado mis caminos con piedras sillares, ha torcido mis senderos.
Ha quebrado mis dientes con guijarro, me ha revolcado en la ceniza. Palabra de Dios…
Reflexión
Están esos días grises, en los que nos sentimos realmente miserables, es como si todo estuviese mal,
y todas las luces estén apagadas y no podemos mirar hacia adelante, y para completar es como que
estamos como con una miopía espiritual, no debemos tener miedo o vergüenza cuando estemos así,
somos humanos, el mismo Cristo camino entre ello cuando estuvo en el camino de la cruz por
nosotros, todos pasamos por ello, es por ello que debemos vivir en comunidad, y poder acudir a
nuestros hermanos, que ellos puedan ser nuestra luz en ese tiempo y por supuesto buscar a nuestro
mejor amigo por excelencia que mira nuestra miseria con el corazón, ese que lleno de amor y
misericordia que nos espera siempre con un abrazo para mostrarnos el camino para salir de esa
situación, sea cual sea tu circunstancia oscura, va pasar, porque siempre que llovió paró ¡Dios te
ama!
Gracias Señor por mirar nuestra miseria con el corazón, por pasarnos tu mano amiga para
ayudarnos salir de las tinieblas, por tu luz por tu amor, muéstranos como ser esa mano amiga y esa
luz para nuestros semejantes. Amén. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Jesús se volvió hacia ellas y les dijo: Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, llorad por vosotras y por
vuestros hijos, porque mirad que llegará el día en que dirán: «dichosas las estériles y los vientres
que no han dado a luz y los pechos que no han criado». Entonces empezarán a decirles a los montes:
«Desplomaos sobre nosotros»; y a las colinas: «Sepultadnos»; porque si así tratan al leño verde,
¿qué pasará con el seco?
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Reflexión
No lloren por el que está sufriendo, lloren más bien por el que lo hace sufrir, porque es ley de la
naturaleza, que cada acción tiene una reacción y su consecuencia recibirá en el tiempo que deba ser,
nosotros no podemos juzgar pues no sabemos la medida, pero hay uno que todo lo sabe y todo lo
ve y es él quién dictará el juicio por cada uno, a veces decimos cómo puede estar tan tranquilo con
todo el mal que hace, cómo lo que a mí me pasa de todo y ese ahí “chill” como si nada siendo que
es tan malo, tan cruel, tan tóxico, y realmente no sabemos, no sabemos si puede dormir por las
noches, no sabemos si la envidia que lo lleva a dañarte no es tan grande que sufre tanto y no se
conforme con nada, no conocemos los traumas que pueden llevarlo a actuar como lo hace, no
sabemos si hace el mal que no quiere, porque vale recordar que todos somos buenos solo que
algunos no saben cómo serlo, recemos por nuestros enemigos y perseguidores como el Señor nos
pide, y no sobre todo miremos nuestro interior para que no seamos nosotros perseguidores de
nuestro prójimo.
Amado Jesús perdón por las veces que hacemos llorar a nuestro prójimo, perdón por nuestro
juzgamiento, por nuestras quejas, queremos tener un corazón más amoroso y más agradecido.
Amén. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Bueno es para el hombre soportar el yugo desde su juventud. Que se sienta solitario y silencioso,
cuando el Señor se lo impone; que ponga su boca en el polvo: quizá haya esperanza; que tienda la
mejilla a quien lo hiere, que se harte de oprobios. Porque el Señor no desecha para siempre a los
humanos: si llega a afligir, se apiada luego según su inmenso amor. Palabra de Dios…
Reflexión
Me siento solo… podemos estar rodeados de un montón de gente y aun así sentirnos de esa manera,
en los tiempos donde las condolencias se dan por WhatsApp y las fiestas de cumpleaños se llenan
de extraños, donde la superficialidad o redes sociales son más importantes que la cercanía real,
donde podemos tener miles de corazones en Instagram pero cuando nuestro corazón necesita un
abrazo, nadie aparece, Jesús nos dice que carguemos con su yugo que es suave y su carga que es
liviana que seamos pacientes y humildes de corazón y encontraremos el descanso, no tengamos
miedo ni vergüenza para pedir ayuda, todos podemos caernos, lo importante es levantarnos, siempre
encontraremos una mano amiga que nos impulse, Dios nos envía ángeles pero debemos ser humildes
para reconocerlos, y cuando nos toque ser uno de ellos, hagámoslo desinteresadamente, que la
recompensa vendrá de arriba.
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Amado Jesús te rogamos que nos abraces según tu amor, que no abandones la obra de tus
manos que somos nosotros muéstranos al semejante que nos necesita y que pueda sentir tu amor a
través de nosotros, y vos que conoces nuestros corazones que nunca nos falte el prójimo que nos
llene de amor de tu parte. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Cuando llegaron al lugar llamado Gólgota (que quiere decir «La Calavera»), le dieron a beber vino
mezclado con hiel; él lo probó, pero no quiso beberlo. Después de crucificarlo, se repartieron su
ropa echándola a suertes y luego se sentaron a custodiarlo. Palabra de Dios…
Reflexión
Cuando sentimos nos han quitado todo, nos sentimos desnudos ante los ojos de los demás, tan
lastimados por ciertas situaciones que nos ocurren que ya ni discernimos lo que recibimos, estamos
tan expuestos, tan sensibles que hacemos nuestro hasta lo que no nos corresponde, empiezan a surgir
los sentimientos de culpa, el “si no hubiese hecho eso o aquello” internalizamos críticas, burla,
insultos, queremos escuchar o practicar todo lo que nos ofrece el mundo, soluciones “mágicas” a
nuestros problemas, a través de sustancias nocivas, exceso de alcohol, al mismo Jesús le ofrecieron
esa hiel, ese vino adulterado cuando tuvo sed y vemos que primero lo rechazó pero más adelante lo
bebió, si caíste, “ok”, sos humano, pero abre los ojos, esos hermosos ojos que Dios te dio y que
puedas ver todo lo bueno que Él te ofrece, que te puedas limpiar de todo aquello que el mundo te
dio de beber y puedas saborear de la dulzura de la palabra, de un deporte sano, de un baile sin
descontrol, de cantar a todo pulmón tu canción favorita, porque podemos ser muy felices sin
excesos.
Amado Jesús, gracias por amarnos como somos, gracias por tomar de nuestra mano y
levantarnos de nuestras caídas, gracias por saciarnos con tu amor y tu misericordia. Amén.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
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R /. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Encima de la cabeza colocaron un letrero con la acusación: «Este es Jesús, el Rey de los judíos».
Crucificaron con él a dos bandidos, uno a la derecha y otro a la izquierda. Los que pasaban, lo
injuriaban y decían meneando la cabeza: «Tú que destruías el templo y lo reconstruías en tres días,
sálvate a ti mismo; si eres Hijo de Dios, baja de la cruz». Los sumos sacerdotes con los letrados y
los senadores se burlaban también diciendo: «A otros ha salvado y él no se puede salvar. ¿No es el
Rey de Israel? Que baje ahora de la cruz y le creeremos». Palabra de Dios…
Reflexión
Se burlaron de Jesús, el verdadero y único rey, el dueño de la creación, la pureza más pura, en
tiempos, siempre hubo bullying solo que recién le pusieron nombre, todos somos valiosos en nuestra
individualidad, en nuestras diferencias, sino nos hubiesen hecho en queseras para ser todos iguales,
que no tengas la habilidad de hablar en público como ese compañero tuyo, es válido porque vos
podes ser un máster dibujando y él no, no sos maricon por no saber jugar fútbol o no sos un robot
por no saber bailar, tenemos dones y carismas distintos y estamos hechos para vivir en comunidad
y no como islas, lo que debemos buscar es cómo ser más para servir mejor, complementarnos y en
esa común unión con Dios por delante.
Amado Jesús gracias por los dones y carismas que recibimos de ti, muéstranos cómo
utilizarlos bien para ser dignos trabajadores de tu viña y que podamos valorar a los demás en su
individualidad y ser los valientes jugadores de tu equipo en la posición que nos toca. Padrenuestro,
Avemaría y Gloria.
Desde el mediodía hasta la media tarde vinieron tinieblas sobre toda aquella región. A media tarde
Jesús gritó: «Elí, Elí lamá sabaktaní», es decir: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?»
Al oírlo algunos de los que estaban por allí dijeron: «A Elías llama éste». Uno de ellos fue corriendo;
enseguida cogió una esponja empapada en vinagre y, sujetándola en una caña, le dio de beber. Los
demás decían: «Déjalo, a ver si viene Elías a salvarlo». Jesús, dio otro grito fuerte y exhaló el
espíritu. El centurión y sus hombres, que custodiaban a Jesús, al ver el terremoto y lo que pasaba
dijeron aterrorizados: «Realmente éste era Hijo de Dios». Palabra de Dios…
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Reflexión
Que estación más difícil, estamos instados a estar siempre alegres y reírnos de gusto como dice en
la palabra, pero en esta dimensión de vida, a más de uno le habrá pegado el bajón y no cualquiera
sino fuertísimo, de esos que te duele el corazón y se te estruja el alma, y te sentís muerto por dentro,
sea cual sea la causa, la pérdida de aquel familiar amado, la traición de una amigo, el engaño de un
novio, ese fracaso que para otro es insignificante y se soluciona con un borrón y cuenta nueva, con
yoga, un corte de pelo, una salida a bailar o el gym, para a vos te puede estar haciendo pedazos y es
válido porque a cada uno le pega diferente y el dolor ajeno “se respeta”, no se minimiza, no se ofrece
una solución mágica, mucho menos uno puede echar broma o burla al respecto, cada uno tiene un
proceso diferente para sanar y volver a vivir, la depresión existe, la ansiedad también, no es un
invento del joven, no es una moda, y mucho menos es voluntario, a ti que la viviste, la estás viviendo,
estás al borde, no te juzgo, menos lo hará aquel que murió en la cruz por tu salvación, ¡ánimo!
¡arriba! comprendo tu dolor, pero no tienes por qué vivirlo solo, podremos salir de esta juntos, y
con tu testimonio podrás ayudar a otro joven y demostrarle que sí se puede.
Amado Jesús, que diste tu vida por mí en la cruz, ayúdame a no hacer vano ese acto de
amor, ayúdame a resucitar en esta dimensión de vida, que pueda levantarme del estado en que me
encuentro y pueda conocer la verdadera felicidad de tu mano, y con mi testimonio hacer que más
jóvenes te conozcan y sean felices conmigo y contigo. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
El centurión y sus hombres, que custodiaban a Jesús, al ver el terremoto y lo que pasaba dijeron
aterrorizados: «Realmente éste era Hijo de Dios». Había allí muchas mujeres que miraban desde
lejos, aquellas que habían seguido a Jesús desde Galilea para atenderle. Palabra de Dios…
Reflexión
Nos estamos aproximando al final de este camino, en este momento recordamos cuando Mamá
María recibe el cuerpo de Jesús ¡qué dolor incomparable! ¿Se imaginan a una madre recibir el
cuerpo de su hijo sin vida? ¡Cuántas madres sufrieron ese dolor en la pandemia! y lastimosamente
siguen sufriendo por otros motivos como accidentes, suicidios, la tasa de este último motivo ha
aumentado considerablemente en este último tiempo, sabemos que a veces no podes, más que es
difícil que por más que lo intentas no logras salir de ese pozo, pero ni te imaginas el dolor que
causaría tu ausencia prematura, sobre todo a mamá, a papá, a abuela, hay muchísima gente que te
ama, y de por ahí hasta hace un momento no lo veías pero te amamos y estamos aquí para vos, ¡te
abrazo y rezo por vos!
42
Esta oración va para nuestra Mami, que privilegio que el rey de reyes la haya compartido
con nosotros, amada Mamá María, gracias primeramente por tu sí, por tu obediencia, por tu
templanza por tu fortaleza, por tanto amor, te pido tu abrazo, tu calor, y que me enseñes a guardar
las cosas en mi corazón como lo hacías vos. Amén. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
José, tomando el cuerpo de Jesús, lo envolvió en una sábana limpia, lo puso en el sepulcro nuevo
que se había excavado en una roca, rodó una piedra grande a la entrada del sepulcro y se marchó.
María Magdalena y la otra María se quedaron allí sentadas enfrente del sepulcro. Palabra de Dios…
Reflexión
Que aguante el de María Magdalena y Marta que se quedaron hasta el final y que coraje el de José
que fue a pedir el cuerpo, a veces nos toca ser ese que está hasta el final, que aunque ya le dijiste
muchas veces a esa amiga “date cuenta” o “ahí no es” igual estás cuando te viene llorando de vuelta
la muy muy, o cuando el amigo viene con el corazón malherido después de que claramente le
avisaste que iba a pasar otra vez, toca ser el que se queda a recoger la basura cuando todo el mundo
se fue, o aquel que está en los momentos divertidos pero también se queda en los no tan agradables,
hoy aprovecho para decirte gracias, por ser tan buen amigo, gracias porque aunque podrías haber
estado haciendo algo más divertido, te quedaste con ese amigo cuando más necesitaba, gracias por
ser la mano de Dios, y haber acariciado el alma, tal vez no dijiste nada, pero ni te imaginas lo grande
de tu acción con solo haber estado, gracias por haber perseverado, gracias por estar hasta el final.
Amado Jesús, queremos aprender a ser perseverantes como María Magdalena y Marta,
aprender a tener el coraje de José de Arimatea y aprovechamos en este momento para agradecerte
por los ángeles que enviaste en nuestra vida y fueron nuestros José, Magdalena y Marta cuando
más necesitamos. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
“No sé en qué estación del vía crucis de tu vida estás en este momento, pero
quiero recordarte que no estás solo, que estás conmigo y yo con vos, que la
Pastoral de Juventud reza por vos y que te amamos con el amor de Jesús”.
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° “El peso de las Palabras”
→ El lugar puede ser al aire libre de preferencia, en el patio bajo sombra, ambientado con
alguna cruz grande (de cartulina u otro material), algunas telas de color morado, y piedras… para
simular el calvario, en donde se encuentra Cristo clavado en la cruz.
→ El animador tendrá el material en mano para la lectura de las 7 palabras, copias de las 7
palabras para los grupos (opcional), bolsitas de hielo con arena o piedritas algo pesadas (calcular o 8
a 10 bolsitas por equipo), un balde u otro recipiente por grupo para tener ubicadas las bolsitas.
Ver
Las 7 palabras de Jesús en la cruz tienen lugar el viernes de dolores, momentos antes de que Cristo
expire.
Con este tema la intención es desglosar la importancia y el valor místico de las palabras de Jesús,
su trascendencia hasta la actualidad. Con la finalidad de que el joven participante se sienta
identificado y pueda vivir más íntimamente el triduo pascual para una exitosa pascua.
Juzgar
→ "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen" (Lc 23,34)
Cristo como puente que nos une a nosotros directamente al Padre, le pide que nos absuelva las
heridas que ya lo han puesto en la Cruz. Por medio de estas palabras pide perdón por las veces que
el nombre de Dios es tomado como burla, como un chiste.
Jesús dijo en el Capítulo 25 de San Mateo, que todo lo que hagamos a los más humildes a él lo
hacemos.
• Cuando ofrecen sus servicios de pésima calidad en las oficinas públicas, hospitales, escuela,
transporte.
• Cuando burocratizan excesivamente los trámites para los ciudadanos realizar cualquier
papeleo.
• Cuando es más fácil priorizar la moda que la oración cotidiana.
• Cuando los padres de familia, son puestos en último lugar y son priorizadas los contenidos
vacíos de los videos en redes sociales.
¿Me ha pasado algo similar? ¿He vivido lo poco que se menciona en esta primera palabra?
44
Como el ladrón bueno que lo reconoce como verdadero hijo de Dios, así también hemos de
reconocer a Cristo como centro de nuestra vida. Contemplar su donación total, su generosa entrega
sin condiciones y sin límites para amar y perdonar, para unir y salvar.
Sin importar las circunstancias pronunciar su nombre encomendándonos a Él, así seremos
merecedores del paraíso.
Este misterio nos habla hoy al corazón, porque en medio de la incertidumbre, de la angustia, Él nos
abre a la esperanza, a creer, que ese amor como al ladrón arrepentido no le abandonaría ya, pasara
lo que pasara.
Qué gran dicha la de nosotros que tenemos a una madre universal, la primera discípula, la que
guarda tantos quebrantos dentro e intercede por cada hijo que adoptó desde el momento que el Rey
de Reyes cumplía voluntariamente las promesas de Dios.
María es la mujer bendita entre las mujeres, ella doliente sigue contemplando a su hijo crucificado.
El discípulo amado es la otra cara de la medalla, el hombre perdonado en sus errores puede volver
a Dios y sanar su corazón y su libertad, puede volver a su madre María.
→ "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?" (Mt 27, 46)
Es verdad que, en la situación de pobreza, a veces hasta de miseria, hay que hacer sacrificios para
sobrevivir, igualmente no hemos de dar la espalda a la familia que está en primer lugar.
Respondamos en nuestro interior: Familia: ¿Por qué no hemos abandonado?
Pensemos qué tal pasamos durante el encierro en la pandemia, a algunos les tocó vivir solos, en
algún pueblo ajeno, a otros, en sus casas, todo el día con la familia reunida, aburrida. También hubo
quienes pasaron incomunicados, sin trabajo, otros en los hospitales.
Este grito de Jesús significa sin dudas, la necesidad de Jesús de beber agua, sin embargo, San Juan
le dan un sentido más profundo: Es la dimensión espiritual de la sed de Cristo. Es la sed de llevar a
plenitud las Escrituras y su misión.
¿Cómo le paga la humanidad a ese que les da seis jarrones de agua convertida en vino para
devolverle la alegría en las bodas de Caná?; ahora le ofrece un jarro de vinagre para hacerle más
cruel el suplicio de la cruz cuando experimenta la sed.
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Estamos más concentrados en saciar nuestras propias necesidades o más bien nuestros propios
gustos que olvidamos que Jesús vino para que estemos en comunidad, que pensemos en lo grave
que existe en el mundo y podamos ser parte de la solución.
Evitemos ser de esos hijos que no tienen tiempo para sus padres, que no se dedican a conocer a sus
parejas, que maltratan a los niños solo porque son niños y hacen ruido, evitemos alejarnos de los
valores que se nos inculcaron, pues Nuestro Señor que está en la Cruz tiene sed de humildad y
misericordia de nosotros.
Si algo valora la sociedad de nuestra iglesia, es su disponibilidad para el servicio y, sobre todo, a
los excluidos y a los pobres. A todos nos gusta tener cerca a personas serviciales, dispuestas, atentas
y detallistas. Seamos nosotros esas personas que están siempre disponibles para servir.
Finalmente, Jesús nos enseñó el valor de la fidelidad a nuestros propósitos. Nos muestra siendo Él
mismo, el mayor ejemplo de fidelidad a lo que se ha propuesto. ¿Nos cuesta seguir con nuestros
propósitos cuando las cosas no van bien? ¿Pienso en que Jesús me dejaría sin opciones alguna vez?
Él no solo fue tentado por el diablo en su peregrinar por el desierto, también se encontró a muchas
personas que le iban desanimando, tanto con sus palabras como con sus actitudes… Pero Jesús no
se rindió, fue perseverante y luchó con todas sus fuerzas hasta el final.
Con esta palabra, Jesús da por concluidas las acciones que le había encomendado su Padre (Jn 17,4)
y que realizó a la perfección (Mc 7,37)
Finalizando su agonía decide ofrecerse como todas las veces al Padre, a través de Cristo podemos
ver una vez más la mansedumbre, su rectitud; del Mesías aprendimos lo importante es el ser
cumplidores de la ley, y más importante todavía: evitar las acciones que nos colocan delante de él.
Jesús nos enseñó que lo correcto no es devolverle al otro el mal que nos ha hecho (Mt 5, 38) y que
no solo debemos amar a los que nos aman (Mt 5, 44), sino marcar la diferencia con nuestros actos
en donde estemos.
Actuar
Se dividen en grupos de modo que cada grupo tenga hasta 5 a 6 participantes aproximadamente (que
no sean muy numerosos para que se vean todos a la cara y se escuchen bien), en cada grupo se
sientan en círculo en el suelo los 5 o 6 miembros, en otro círculo otro grupo y así… Se les otorga
un balde con varias bolsitas de arena húmeda (como de ¼ o bolsita de hielo) o puede reemplazarse
con piedritas algo pesadas, la intención es que cada grupo tenga en un recipiente mucho peso, y a
medida que vayan hablando y profundizando las palabras, (se han de sentir identificados con
algunas) allí cada participante agarra una bolsita de arena y la va cargando entre sus manos/brazos.
Al terminar la última palabra el animador los invita a que entre los grupos vean en
sus baldes si quedó algo de peso o agarraron muy pocos.
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SIGNIFICADO
El animador pregunta:
¿Qué parece significar el peso que tienen en sus brazos? (algunos pueden decir que es la culpa, los
problemas, el peso de Jesús en la Cruz…) todas son compatibles y aceptadas.
La intención es crear consciencia, cada participante en la edad que tenga, ha vivido su propia Cruz,
Cristo no es ajeno a ninguno, que las bolsitas que agarraron sean oportunidades para dejarse amar
por el Mesías. Que se dejen envolver en la pastoral juvenil, valorándose como parte importante de
la Iglesia. Cristo muere, pero resucitará. Que los corazones estén preparados para la pascua que se
aproxima…
•
Música de fondo: Tú perdón - Laura Guerrero (opcional, podría ser otra canción), espacio
agradable y tranquilo.
Preparar un mural para mejor vivencia del tema; debe llevar carteles con algunas frases referentes
al perdón:
Ejemplos:
- “Cuando perdonas, amas. Y cuando amas, la luz de Dios brilla sobre ti”
- “El perdón te hace libre y le da paz a tu corazón”
- “El que perdona la ofensa, cultiva el amor” Proverbios 17, 9
- “La misericordia de Dios no tiene límites”
•
- Libros grandes y pesados
- Retazos de hoja blanca y lápices
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Palabra y sean partícipes de tu amor. Señor, perdóname por mis pecados y hazme
sentir tu Santa Misericordia. Amén
Ver
Damos introducción al tema con la dinámica llamada: “El peso de las acciones”
Pídeles a 5 jóvenes voluntarios del grupo que pasen al frente para demostrar la dinámica, es
necesario que extiendan sus brazos y colócale sobre ellos un libro pesado y lo deben sostener en la
misma posición durante 2 minutos. En un momento, estos empezarán a bajarlos por el peso del libro.
En ese instante, puedes hacerles las siguientes preguntas: ¿Es muy difícil sostener el peso? ¿Les
parece cada vez más pesado? Entonces, permíteles bajar los brazos y pregúntales nuevamente: ¿Qué
sintieron sus brazos al dejar el libro? Seguramente, la respuesta será que se sintieron aliviados.
La conclusión es que, eso mismo es lo que sentimos cuando nos acercamos al sacramento de la
penitencia, es dañino cargar con nuestros pecados por mucho tiempo, soportamos el peso hasta que
no podemos más y, luego, al pedir perdón a Dios, nos sentimos aliviados y liberados. En ese
momento, experimentamos una sensación de bienestar, pues nos hemos quitado un peso de encima.
El Señor siempre nos espera con los brazos abiertos para poder liberarnos, sanarnos y restaurarnos.
Su misericordia no tiene límites, tampoco nos pone condiciones, sólo desea que nos acerquemos
con humildad y sinceridad; dejemos todas nuestras culpas, penas, rencores, odio, egoísmo ante la
cruz de Nuestro Señor Jesucristo y Él, en su divina misericordia, los transformará en frutos de amor,
gratitud y alegría.
Juzgar
En este momento, reflexionamos a partir de la siguiente cita bíblica:
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 18, 21-35
Por eso, el Reino de los Cielos se parece a un rey que quiso arreglar las cuentas con sus servidores.
Comenzada la tarea, le presentaron a uno que debía diez mil talentos. Como no podía pagar, el rey
mandó que fuera vendido junto con su mujer, sus hijos y todo lo que tenía, para saldar la deuda. El
servidor se arrojó a sus pies, diciéndole: «Dame un plazo y te pagaré todo». El rey se compadeció,
lo dejó ir y, además, le perdonó la deuda.
Al salir, este servidor encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, tomándolo
del cuello hasta ahogarlo, le dijo: «Págame lo que me debes». El otro se arrojó a sus pies y le
suplicó: «Dame un plazo y te pagaré la deuda». Pero él no quiso, sino que lo hizo poner en la cárcel
hasta que pagara lo que debía.
Los demás servidores, al ver lo que había sucedido, se apenaron mucho y fueron a contarlo a su
señor. Este lo mandó llamar y le dijo:» ¡Miserable! Me suplicaste, y te perdoné la deuda. ¿No
debías también tú tener compasión de tu compañero, como yo me compadecí de
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ti?» E indignado, el rey lo entregó en manos de los verdugos hasta que pagara todo lo que debía.
Lo mismo hará también mi Padre celestial con ustedes, si no perdonan de corazón a sus hermanos”.
Palabra del Señor.
→ Sugerencia: se puede realizar una dramatización del pasaje bíblico, para mejor comprensión.
Repartimos a los jóvenes los retazos de hoja blanca (esto también lo podemos hacer antes del
desarrollo del tema).
Pedimos que escriban en el centro del papel: “Si no perdonan de corazón a sus hermanos”, damos
un pequeño espacio para que puedan reflexionar (aprox. 1 minuto) durante este espacio podemos
ambientar con una canción de fondo (No sé qué viste en mí-Hakuna Group).
Solicitamos a los jóvenes que escriban en el papel los nombres de las personas a quienes necesitan
perdonar, todas esas personas que de alguna u otra forma cometieron algún mal contra nosotros; y
de TODO CORAZÓN, desde lo más profundo de nuestro ser, perdonamos a nuestros hermanos
poniendo así en práctica el mandamiento de Jesús: “Ámense los unos a los otros”, pues perdonar
es un gesto de amor.
Luego, compartimos juntos: sólo cuando nos asumimos perdonados gratuitamente por Dios,
podemos entender que espera de nosotros también un perdón gratuito. Cuando logramos asumir una
actitud de perdón, encontramos una armonía y paz interior que nos hace parecidos a nuestro Padre
Dios. ¿Por qué no perdonar si al final de cuentas salimos beneficiados?
El perdón, la capacidad de perdonar, es un signo de la madurez de la persona y una señal del
discípulo de Jesús, quien es Rey de Misericordia. Lo que más oscurece la armonía interior es la
incapacidad de perdonar. A quien hace más daño el rencor es a quien lo lleva en su corazón.
Tratemos de mirar con los mismos ojos de Jesús y no busquemos ningún desquite contra el agresor,
pero tampoco quedemos con el corazón podrido. Sólo quien se pone delante de Dios que perdona,
es capaz de perdonar.
Actuar
El Rey de la Misericordia que es capaz de perdonar las deudas más grandes y los peores pecados,
es capaz de recibir y aceptar nuevamente al pecador, no lleva cuentas de los delitos, ni lo está
acechando para sorprenderlo en el pecado, ofrece nuevamente su amor incondicional a quienes se
vuelven a Él. Hagamos conocer su misericordia sobre este mundo que tanto lo necesita, perdonemos
a nuestros hermanos de todo corazón.
Padre, me declaro culpable, pido clemencia, perdón por mis pecados. A ti no te gusta ni la venganza
ni el rencor, tu corazón es compasivo y misericordioso, y sé que sólo estás esperando a que tenga
la humildad de reconocer mi pecado, arrepentirme y pedir perdón, para desbordar la abundancia
de tu misericordia. Padre, perdóname, quiero recibir el abrazo eterno.
Padre, envía tu Espíritu de amor y perdona mis pecados, purifícame, sáname, restáurame,
renuévame con la sangre redentora de tu Hijo; ayúdame a tener un corazón como el suyo, un
49
corazón humilde y generoso capaz de perdonar, arranca de mí el corazón de piedra y dame un
corazón de carne. Amén
•
- Cruz en el centro: se propone colocar una cruz de madera de tamaño mediano justo en el centro
donde será desarrollado el tema en posición vertical, en caso de no tener a disposición preparar de
otro material; ya sea: cartón, puede armarse en el suelo con velas, cartulina u otro elemento
dependiendo de tu creatividad.
- Corazones: pueden preparase con cartulinas o goma eva de color rojo en distintos tamaños
(grande, mediano y pequeño) colocar cerca de la cruz para estimular la atención de los jóvenes.
- Música: propiciar un ambiente tranquilo y de meditación acompañado de algunas canciones de
fondo.
•
- Pequeños corazones para que los participantes puedan escribir, si no son corazones utilizar
círculos o pedazos de papel.
- Bolígrafos
- Cinta scratch o adhesiva
- Biblia
Ver
En el marco del tiempo en que vivió Jesús, la cruz significaba un castigo vergonzoso y humillante,
que se utilizaba para ajusticiar a los que no eran ciudadanos romanos por delitos o crímenes
cometidos. La cruz aparece, pues, en el contexto de esa época como una forma de matar humillante,
porque al crucificado se le colgaba desnudo en el madero y moría asfixiado.
Lentamente, la persona iba dejando la vida, entre la deshidratación, el desangramiento por las
heridas de los clavos y la asfixia. Cuando no querían que el reo muriera tan rápido, no lo crucificaban
con clavos, sino que lo amarraban a la cruz y simplemente lo dejaban colgado para que éste muriera
a los dos o tres días. Pero cuando querían que la muerte fuera más cruel e impactante, lo clavaban
con clavos para que la persona se desangrara más rápido, igual que cuando se mata a un animal.
Esta forma de morir vergonzosa y humillante se reservaba para personas que la gente odiaba mucho.
La crucifixión de Jesús fue pedida por el mismo pueblo judío, hostigado por los sacerdotes y
fariseos, que veían en Cristo un enemigo y un peligro. Pidieron para su hermano judío una muerte
humillante, la muerte en cruz.
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En el evangelio de San Mateo 27,22-26, da cuenta del juzgamiento de Jesús:
“Pilato les preguntó, ‘¿Y qué quieren que haga con Jesús, el que llaman el Mesías?’ Todos
contestaron, “¡Crucifícalo! Pilato les dijo, pues ¿qué mal ha hecho? Pero ellos volvieron a gritar,
“¡Crucifícalo! Cuando Pilato vio que no conseguía nada, sino que el alboroto era cada vez mayor,
mandó traer agua y se lavó las manos delante de todos, diciendo, ‘Yo no soy responsable de la
muerte de este hombre; es cosa de ustedes.’ Toda la gente contestó, ‘¡Nosotros y nuestros hijos nos
hacemos responsables de su muerte!’ Entonces Pilato dejó libre a Barrabás; luego mandó azotar
a Jesús y lo entregó para que lo crucificaran.”
Cristo Jesús murió rápidamente, en unas tres horas, desangrado, deshidratado y asfixiado hasta
morir, totalmente agotado. Jesús llevaba ya una tortura previa la noche anterior, y tenía un
sufrimiento muy hondo a nivel humano porque fue traicionado por sus discípulos. Esto es
importante para poder adentrarnos más en el misterio de la cruz.
Juzgar
En este momento hacemos entrega de los corazoncitos o la forma que decidimos utilizar para que
luego puedan hacer sus compromisos.
Leamos ahora algo curioso que aparece en la carta de San Pablo a los Gálatas, (6, 11-16)
La circuncisión era una señal de salvación para los judíos. La marca que quedaba en la persona era
su signo de salvación. Pero para San Pablo ninguno de esos ritos son salvíficos. Es más, ningún rito
hecho por obra del ser humano es salvífico en sí mismo, porque nadie puede salvarse a sí mismo;
solamente Dios puede salvarnos. Entonces, Pablo nos dice que si queremos gloriarnos y salvarnos
que sea por medio de la cruz de Cristo.
En San Pablo ocurre una transformación. Él se gloría de la cruz de Cristo por la que él ha muerto al
mundo. Pablo no quiere gloriarse de nada sino de la cruz de nuestro Señor Jesucristo, pues por este
medio el mundo ha muerto para él. Lo que antes era un castigo vergonzoso se convierte ahora en un
timbre de gloria, el signo máximo de que estamos siendo salvados.
La cruz de Cristo para los cristianos no significa simplemente una muerte vergonzosa colgado de
un madero. La muerte de Jesucristo el Señor representa el pago o rescate por los pecados cometidos
por la humanidad, porque no había manera humana de pagar lo que habíamos hecho de ofensas a
Dios desde el principio de los tiempos hasta ahora. Esa deuda solamente podía ser pagada con la
sangre del Hijo de Dios. La muerte de Cristo es camino de salvación por la forma en que muere,
colgado de la cruz, por las torturas y la forma inhumana en que fue ajusticiado, por la intención de
Cristo de morir por amor a nosotros y por la entrega que el Padre hace de Cristo por la salvación
nuestra.
La muerte de Cristo es el pago o rescate por nuestros pecados, el sacrificio supremo, la prueba más
grande de amor, la oblación más pura. Porque Cristo es Dios y hombre, es de parte nuestra la
inmolación perfecta, la entrega total y el sacrificio máximo en la que el hombre totalmente inocente,
limpio y puro se ofrece en sacrificio por todos. Jesús es el siervo doliente del que habla el Profeta
Isaías, que se ofrece como sacrificio por todo lo que ha vivido y pecado la humanidad. Por eso la
muerte en cruz es el signo máximo y la garantía suprema que tenemos de que estamos siendo
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salvados. Aun así, libremente, cualquiera puede condenarse. Pero, estamos siendo salvados por Dios
porque El no condena; cada persona se condena a sí misma.
Actuar
La cruz se convierte entonces en el signo máximo de salvación, la más grande prueba de amor, el
sello que Dios imprime en la historia de la salvación para decir que la humanidad en su Hijo se ha
salvado. La cruz es salvífica como signo de la muerte de alguien que dio todo por nuestra salvación,
la cruz es el símbolo del abundante amor que nuestro padre celestial nos tiene.
Nosotros estamos siendo clavados en la cruz de Cristo y muertos al pecado y al mundo. La
identificación es mística y espiritual; tiene que ver con nuestra manera de involucrarnos con el
misterio. Él está clavado y muerto a la vida en este mundo. Nosotros, en El, nos dejamos clavar en
la cruz y morimos al pecado y al mundo. Por eso, en El seremos resucitados.
Esta es la forma de introducirse en este misterio salvífico. Así como Cristo murió a la vida terrena,
nosotros morimos al pecado y al mundo, involucrados e identificados en El. La cruz es la
demostración de nuestra salvación y el signo de amor por el que nos gloriamos de Cristo, por la cual
hemos sido clavados y muertos al pecado obteniendo así la garantía de que Dios nos ama sin
medidas y espera nuestra correspondencia cada día.
Para concluir los jóvenes van pasando hasta la cruz que se ha preparado en el centro colocando sus
respectivos compromisos, motivarlos a que sea sincero y desde el corazón, aquello que ellos deseen
que muera en la cruz y eso que esperan resucite con Cristo en la pascua, se puede ambientar con las
siguientes canciones: La Cruz (Athenas), Nadie te ama como yo (Martín Valverde), Jesucristo Basta
(Un Corazón).
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53
° Sacramento: La Eucaristía y la Santísima Virgen
María.
Ver
Se hace la distribución de las hojas a los participantes, que usaran luego para escribir sus a plegarias
a María.
Pedimos 5 voluntarios que nos ayudarán al final para encender las velas, si hemos optado por
utilizarlas, en caso contrario, omitir este paso.
El padre capuchino llamado Miguel de Cosenza, en el Siglo XVII, llamó a María con el título
“Nuestra Señora del Santísimo Sacramento”. Y dos siglos más tarde, San Julián Eymard, fundador
de los Sacramentinos y apóstol de la eucaristía y de María, dejaba a sus hijos el título y la devoción
a Nuestra Señora del Santísimo Sacramento. ¿Qué relación hay, pues, entre la eucaristía y María
Santísima? ¿Podemos en justicia llamar a María “Nuestra Señora del Santísimo Sacramento”?
María fue el primer Sagrario en el que Cristo puso su morada, recibiendo de su madre la primera
adoración como Hijo de Dios que asume la naturaleza humana para redimir al hombre.
Imaginémonos cómo trató a Jesús en su seno, qué diálogos de amor con ese Dios al que alimentaba
y al mismo tiempo del que ella misma se alimentaba día y noche.
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Imaginémonos la delicadeza para con ese hijo, cuando iba y venía, trabajaba o cocinaba, o iba a la
fuente. Pondría su mano sobre el vientre y sentiría moverse a ese hijo suyo que era también, hijo de
Dios.
María durante esos nueve meses fue viviendo las virtudes teologales.
Vivía la fe. Creía profundamente que ese Hijo que crecía en sus entrañas era Dios encarnado. Y ella
le dio ese trozo de carne y su latido humano. Vivía la esperanza; esa esperanza en el Mesías
prometido ya estaba por cumplirse y Ella era la portadora de esa esperanza hecha ya realidad. Vivía
el amor; un amor hecho entrega a su Hijo. María entregaba su cuerpo a su Hijo y derramaba e
infundía su sangre a su Hijo. Si no hay sangre derramada, el amor es incompleto. Sólo con sangre
y sacrificio el amor se autentifica, se purifica.
Juzgar
Tal como nuestra madre María Santísima supo acoger al salvador en su seno, con mucha humildad
y por sobre todo infinito amor, ahora mismo también lo hará con nosotros. Para eso animemos a
que los jóvenes plasmen en ese pedazo de papel aquello que ofrecen desde sus corazones como
ofrenda u homenaje humilde y sincero a María, Madre del Salvador y nuestra Madre; para que ella
la acoja en su seno virginal y de esa manera se convierta en algo agradable para el gran sacrificio
que hace Cristo en cada Eucaristía. (Pedimos que reserven para después)
María está presente como Madre en todas las celebraciones eucarísticas. Ella llevó toda su vida una
vida eucaristizada, es decir, vivía en continua acción de gracias a Dios por haber sido elegida para
ser la Madre de Dios, vivía intercediendo por nosotros, los hijos de Eva, que vivíamos en el exilio,
esperando la venida del Mesías y la liberación verdadera. Y como dijo el papa en su encíclica sobre
la eucaristía, María es mujer eucaristizada porque vivió las actitudes de toda eucaristía: es mujer de
fe, es mujer sacrificada y su presencia reconforta.
Vivía en continuo sufrimiento, Getsemaní y Calvario. También Ella, como Jesús, fue triturada,
como el grano de trigo y como la uva pisoteada, de donde brotará ese pan que se hará Cuerpo de
Jesús que nos alimentará y ese mosto que será bebida de salvación.
La eucaristía que vivía María era misteriosa, espiritual, pero real. Su vida fue marcada por la entrega
a su hijo y a los hombres.
¿Por qué en algunas de las apariciones, María pide la comunión?
Porque eucaristía y María están estrechamente unidas. Por lo tanto, Cristo en la eucaristía es
sacrificio, alimento, presencia, y María en la eucaristía experimenta: el sacrificio de su hijo una vez
más, pues cada misa es vivir el Calvario, y María estuvo al pie del Calvario.
En la eucaristía María nos vuelve a dar a su hijo para alimentarnos, junto al corazón de su hijo,
palpita el corazón de la Madre. Por tanto, en cada misa experimentamos la presencia de Cristo y de
María.
No es ciertamente la presencia de María en la eucaristía una presencia como la de Cristo, real,
sustancial. Es más bien una presencia espiritual que sentimos en el alma. Es María quien nos ofrece
el Cuerpo de su Hijo, pues en cada misa nace, muere y resucita su hijo por la salvación de los
hombres y la glorificación de su Padre.
55
Actuar
Cristo en la eucaristía es su Cuerpo que se entrega y es su Sangre que se derrama para alimento y
salvación de todos los hombres. Pero, ¿quién dio a Jesús ese cuerpo humano y esa sangre humana?
¡María!
Por tanto, el mismo cuerpo que recibimos en la Comunión es la misma carne que le dio María para
que Jesús se encarnara y se hiciese hombre. Gustemos, valoremos, disfrutemos en la Comunión no
sólo el Cuerpo de Cristo sino ese cuerpo que María le dio. Por tanto, tiene todo el encanto, el sabor,
la pureza del cuerpo de María. Pero bajo las apariencias del pan y vino. ¡Es la fe, nuestra fe, que ve
más allá de ese pan!
En este momento irán acercándose uno por uno los participantes con sus respectivas hojas a
depositar sus ofrendas a la Virgen. (Pedir que los coloquen dentro del Rosario preparado) Música
de fondo: Madre de la Eucaristía – Hermanas Clarisas (opcional)
Una vez terminado el ítem anterior proceder a encender las velas o las luces y pedimos a todos
ponerse de rodillas para contemplar al Sagrario precioso que tenemos delante nuestro.
M a r í a
56
→ Acondicionar el espacio con una imagen de un corazón (lo más grande posible),
hecho en hojas blancas o isopor, ubicado en el centro mismo del espacio junto con una
imagen de la Santísima Virgen María (si es posible Ntra. Sra. de los Dolores), aunque
podemos utilizar cualquiera de las advocaciones con la cual dispongamos.
→ Invitar a los participantes a crear un ambiente relajado de reflexión, serenidad y
silencio.
✓ Los siete dolores de nuestra Madre Santísima escritos en cartulinas, con cinta por
detrás para adherirlo al corazón (las cartulinas pueden tener forma de espadas-opcional).
1 La profecía de Simeón
2 La huida a Egipto
3 La pérdida de Jesús Niño en Jerusalén
4 El encuentro con Jesús camino del calvario
5 La muerte de Cristo en la Cruz
6 Cuando bajan a Jesús de la Cruz y le colocan en sus brazos el cuerpo muerto de su Hijo
7 Cuando sepultan a Jesús
V e r
Para el inicio del tema, ponemos de fondo una canción instrumental de meditación, pedimos a los
jóvenes que cierren los ojos y agachen la cabeza para mayor concentración, diles que traigan a su
mente la imagen de nuestra Madre María, a los pies de la Cruz de Nuestro Señor; mientras esto,
se va leyendo lo más reflexivo posible el siguiente fragmento del Stabat Mater Dolorosa:
57
Al terminar de leer el fragmento, damos un momento de reflexión a los jóvenes y luego
procedemos a continuar con el desarrollo del tema.
En esta tierra el amor y el dolor van muy juntos. Y bien lo podemos observar en Nuestra
Madre María Santísima, la Virgen de los Dolores. Quien sufrió muchas penas y dolores
desde la profecía de Simeón hasta la sepultura de su amado Hijo.
El libro del Apocalipsis, nos describe a la "Mujer vestida de sol, con la luna a sus pies y
coronada con una corona de doce estrellas...y nos dice que "gritaba con dolores de parto"
(Ap 12,1-2). Estos dolores son los que le produjo el parto sobrenatural de la Iglesia y de los
miembros del cuerpo místico de su Hijo. El parto donde María nos recibe a todos como hijos,
ocurrió al pie de la cruz de su amado Hijo Jesús. Y María, seguirá sufriendo dolores de parto
hasta que su Hijo no haya nacido en todos los corazones de los hombres.
La Iglesia nos invita a meditar en los dolores de la Virgen, especialmente en siete de ellos
(siete es un número que en lenguaje bíblico es símbolo de plenitud o totalidad). Estos
representan los siete momentos culminantes de los dolores de Nuestra Madre. Y se han
representado esos siete dolores, con siete espadas que traspasan el corazón tan puro de María.
Notemos, que estos siete dolores están en relación con Jesús, porque el sufrimiento de María
proviene de su total comunión con el Redentor. Sus corazones eran y son uno. Es por esta
unión que los sufrimientos de Cristo, son los de Su Madre, y los de María, son los del Corazón
de Cristo. Hay en ellos una perfecta reciprocidad en el amor y en el dolor. Fueron tantas las
espadas de la Madre como los dolores del Hijo. Cada punzada que daban a Jesús en el cuerpo,
era una lanza que traspasaba, espiritualmente, al Corazón de la Virgen; cada bofetada, cada
azote, cada llaga...eran puñaladas que daban a su Corazón materno, tan tierno y noble.
J u z g a r
Distribuimos a los participantes en 7 grupos, pedimos que se integren con sus respectivos
grupos y repartimos a los mismos un dolor de María escritos en cartulinas (lo podemos repartir
correlativamente o de manera espontánea) y también marcadores, al contar todos con sus
respectivos materiales, solicitamos que los jóvenes reflexionen acerca del dolor de María que
les corresponde y anoten todos, en la misma cartulina los momentos de su vida en el cual
también sufrieron dolores y debieron derramar lágrima, o están atravesando un momento difícil
y lo quieren depositar en el santísimo corazón de María (todos los integrantes del grupo deben
escribir por lo mínimo un dolor o sufrimiento). Les asignamos 10-15 minutos de tiempo
aproximadamente para que lo puedan realizar.
Sugerencia: si así es preciso, se pueden facilitar a los jóvenes las citas bíblicas en las cuáles
aparecen los dolores de Nuestra Madre.
• Lc 2, 22-35
• Mt 2,13.15
• Lc 2.41-50
• Mt 27, 27-32
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• Jn 19, 17-39
• Mc 15, 42-46
• Jn 19, 25-42
Al término del espacio de compartir con el grupo, solicitamos a los participantes a que, desde el lugar
en que se encuentren puedan cerrar nuevamente los ojos y pensar en eso que escribieron, aquello que
lo está haciendo sufrir, llorar, aquello que lo lastima, que le cuesta superar, que le pesa en sus hombros
y conciencia, todas aquellas situaciones dolorosas y difíciles; ambientamos con la canción “El diario
de María”.
A c t u a r
Luego cada grupo, con todos los integrantes sosteniendo la cartulina (es muy importante que todos lo
sostengan) se acercan hasta Nuestra Madre María y su sagrado Corazón para depositar en él todas esas
adversidades, dolores y sufrimientos, sabiendo que Ella siempre intercede por nosotros, nos acompaña
y ampara. Pues Ella, más que nadie conoce de los padecimientos. Una Madre llena de amor, que nos
consuela en las tribulaciones terrenales. Ella está con nosotros, nos cubre con su maternal y noble
amor.
También debemos hacer hincapié al motivo por el cual todos sostuvimos la cartulina que contenía el
dolor de María junto con los nuestros; pues no sólo la Virgen María nos acompaña en esos momentos,
también tenemos hermanos quienes nos tienden una mano, nos brindan palabras de aliento, que son
nuestro paño de lágrimas y nos animan a continuar luchando por un mundo mejor, por un mundo que
refleje el Amor de Dios. No estamos solos, tenemos hermanos en Cristo, tenemos la protección de
Nuestra Madre María, la iluminación del Santo Espíritu y la intercesión de todos los santos de Dios.
Para culminar, nos comprometemos a honrar los sufrimientos más hondos de la vida de María en la
tierra que, al pie de la Cruz, Nuestro Señor Jesucristo nos entregó como Madre Nuestra, poco antes de
morir y en respuesta a esta demostración suprema de Su Amor por nosotros, digamos cada día de
nuestras vidas:
¡SI, ELLA ES MI MADRE!
Jesús, yo la recibo y te
pido que me prestes tu
corazón para amar a
María como Tú la amas.
Amén
59
° “María, Modelo y Prototipo de Espiritualidad Laical”
“La Virgen María, es la luz que nos ilumina el camino para llegar a Jesús”
Ornamentar el espacio con una Imagen de la Virgen María con flores, rosas, biblia, rosario,
virtudes de María escritas “Humildad, Amor, Fe, Paciencia, Castidad, Pobreza, Obediencia”, una vela
encendida y un crucifijo.
Biblia para buscar las citas bíblicas, lápiz, bolígrafos y cuadernos u hojas para apuntes, molde
de corazones en cartulinas para que el joven escriba su compromiso de vida laical, recipiente para
colocar dos preguntas, reproductor de sonidos para poner las músicas.
Ver
Antes de dar inicio al desarrollo del tema se proclama la siguiente oración:
¡Oh, Virgen Madre Santísima! estamos aquí delante de ti en tu presencia, como Madre nuestra y
nosotros como tus hijos cobijados bajo tu manto para que nos ilumines con el Espíritu Santo, y así
cada día más podamos acercarnos a tu hijo Jesús.
Queremos imitar tu sencillez de vida laical con profunda fe en Dios, para ser llamados a la conversión
por medio de la oración al Espíritu Santo, ¡de esa manera pueda obrar en nuestros corazones y
podamos vivir como verdaderos cristianos! Por María Madre nuestra. Que así sea.
A continuación, se hace una explicación a cerca de ¿qué es la espiritualidad?
Escribimos estas dos respuestas que se encuentran a continuación en una hoja y lo depositamos en un
recipiente, pedimos a dos jóvenes para que puedan sacar un papelito y luego puedan leerlo, posterior a
eso el charlista da una breve síntesis de lo que se leyó para mejor comprensión.
La “espiritualidad” es la forma concreta, existencial, de vivir la criatura humana, el misterio de
Dios, manifestado en Cristo y por Cristo, gracias a la acción del Espíritu en la vida del cristiano (cf.
Ef 2,18).
También la espiritualidad es la forma de vivir nuestra vida cristiana, la cual se centra en Cristo y en
el Espíritu, que es acogida por la fe, expresada por el amor y viviéndola en esperanza, dentro de nuestra
60
comunidad eclesial. La espiritualidad abarca muchas partes de nuestra vida humana –trabajo,
relaciones, política, economía, cultura…- que se tienen que unificar según los criterios del Espíritu.
Existen algunos medios que nos ayudan a los laicos para vivir esta espiritualidad. Es la gracia de la
unidad. La espiritualidad es la síntesis entre la fe y la vida. Como laicos, por eso, debemos sintetizar
los siguientes elementos:
• La Palabra de Dios es imprescindible para iniciar el seguimiento a Cristo para el servicio del Reino.
• Los Sacramentos: Bautismo, Confirmación, Eucaristía, Penitencia, Matrimonio, como momentos
privilegiados en el camino de celebrar nuestra fe y comprometernos con ella.
• La oración es un momento donde expresamos la gratuidad de nuestra vocación cristiana y
reconstruimos la fortaleza necesaria para construir el Reino en medio del mundo.
• La vida ordinaria (familia, trabajo, ocio, uso de los bienes, compromiso social y político...),
entendida y vivida en actitud de ofrecimiento espiritual y de construcción del Reino de Dios en esos
ambientes (cf. Rm 12,1).
Presencia y acción de María, modelo y prototipo de esta espiritualidad laical. Ella que fue mujer
del pueblo, esposa de José, viuda..., invita a vivir algunas actitudes típicamente evangélicas: la escucha
de la Palabra, la fidelidad en las pruebas, la limpieza del corazón, la donación a los demás, el servicio
callado y eficaz (cf. MC 32-37).
No nos basta con solo saber estas informaciones, sino más bien deben quedar impregnadas en nuestros
sentimientos y corazones. Es importante ser autónomos como laicos, para la espiritualidad laical e
integrar aquello que conforma el mundo laical: el mundo, el trabajo, la familia, la sociedad. Todo esto
nos ayuda a crecer en el camino de nuestra vida laical para lograr la santidad.
María es modelo de una espiritualidad laical vivida claramente en medio del mundo. Lo que la
caracteriza es su sencillez y simplicidad de lo cotidiano, de las ocupaciones de la casa, como mujer del
pueblo. Ella no “huye del mundo”, sino se santifica en medio del mundo. María está centrada en el Dios
de la vida. Cree en la Providencia de Dios Padre, hasta sus últimas consecuencias: en Belén, en Egipto,
en Nazareth y en el Gólgota. La espiritualidad laical de María no tiene nada de libros. La santidad de
María se realiza dentro de las siguientes ocupaciones: sus deberes de madre, esposa, dueña de casa y
buena vecina. María, se siente y sabe profundamente comprometida con su pueblo de Israel. Ella al
haber aceptado ser la Madre del Mesías, ocupa un lugar clave en la historia. Mucho menos se revelo a
pesar de su compromiso la lleve a estar junto a la cruz y que una espada atraviese su corazón.
Esta Virgen, hermana y madre nuestra,
compañera y colaboradora del Señor, encuentra el alimento de su espiritualidad en el contacto vivo
con el Dios de la vida. Sus palabras las escucha meditándolas en su corazón y poniéndolas en
práctica. Su participación en la comunidad cristiana primitiva, en sus reuniones eucarísticas, debe
haber sido extraordinariamente profunda. Quién podía estar más compenetrada que Ella de la
renovación del sacrificio de Cristo, luego de haberse ofrecido con Él como una sola hostia al Padre.
Por todo esto, María es ejemplo preclaro de una vida laical, de una santidad en medio del mundo.
Por Ella tenemos que guiarnos y su espiritualidad hemos de imitar.
Para comprender mejor la acción de María como modelo y prototipo de espiritualidad laical leemos y
reflexionamos las siguientes citas bíblicas: Lc 1, 39-56 y Lc 2, 51-52
61
Juzgar
De acuerdo a la cantidad de jóvenes se les agrupa formando así 7 grupos (enumerar en siete virtudes
de María “Humildad, Amor, Creer, Esperar, Castidad, Pobreza y Obediencia) en ese mismo ambiente
en grupo pedimos que permanezcan, escribiremos en un papel las siguientes misiones y funciones a
las que María estaba llamada a realizar como mujer laica, mujer de su tiempo y de su ambiente: Misión
sacerdotal, Misión profética y Misión real; Función laical de María: Anunciación,
Visitación, Belén, Presentación. Lo que se presenta a continuación aplica a nuestra vida laical… en el
material del año pasado encontramos la información enfocada en María. Solicitamos a que cada grupo
pueda hacer un mini sketch (por ello es importante presentas estas misiones y funciones descriptas en
una hojita y que los grupos saquen de un recipiente), al término de cada presentación se pide que un
miembro del grupo de una explicación de lo representado desde una mirada laical.
→ Misión sacerdotal: Los laicos participan en la misión sacerdotal de Cristo a través de todas sus
obras, oraciones, tareas apostólicas, la vida conyugal y familiar, el trabajo diario, el descanso
espiritual y corporal, si se realizan en el espíritu, incluso las molestias de la vida, asumidas con
paciencia; todo ello se convierte en sacrificios espirituales, agradables a Dios por Jesucristo cuando
se unen a la ofrenda del Señor en la celebración de la Eucaristía, consagrando el mismo mundo a
Dios. De modo muy especial los padres participan de la misión de santificación impregnando de
espíritu cristiano la vida conyugal y procurando la educación cristiana de los hijos. También los
laicos, con las condiciones requeridas, pueden ser admitidos a ciertos ministerios.
→ Misión profética: Los laicos también participan de la misión profética de Cristo, evangelizando con
el anuncio de Cristo comunicado con el testimonio de la vida y de la palabra. Esta evangelización
de los laicos adquiere una nota específica y una eficacia particular por el hecho de que se realiza
en las condiciones generales de nuestro mundo. Los fieles laicos idóneos y formados para ello
pueden colaborar en la formación catequística (CIC cc. 774, 776, 780), en la enseñanza de las
ciencias sagradas (CIC c. 229), en los medios de comunicación social (CIC c. 823,1). Tienen también
el derecho e incluso el deber de manifestar a los pastores su opinión sobre el bien de la Iglesia y de
manifestarla a los demás fieles, con el debido respeto y salvando siempre la integridad de la fe y de
las costumbres (CIC c. 212,3).
→ Misión real: Finalmente, los laicos participan en la misión real de Cristo. Los fieles laicos han de
sanear las estructuras y las condiciones del mundo, impregnando de valores morales la cultura y
las realidades humanas17. Los laicos pueden ser llamados a colaborar con sus pastores en tareas
propiamente eclesiales: pueden cooperar a tenor del derecho en el ejercicio de la potestad de
gobierno (CIC c. 129,2), con su presencia en los Concilios particulares (CIC c. 443,4), en los
Sínodos diocesanos (CIC c. 463), en los Consejos Pastorales (CIC cc. 511, 536); en el ejercicio in
solidum de la tarea pastoral de una parroquia (CIC c. 517,2), en la celebración de los Consejos de
asuntos económicos (CIC c. 492, 1); la participación en tribunales eclesiásticos (CIC c. 1421,2)
- Función laical de María en la anunciación: Sucede en una simple casa. María se convierte en el
nuevo espacio en el que Dios visita a su pueblo. Ahora, todos los lugares son idóneos para la
manifestación de Dios, no solo el templo. Por su FE, Dios se encarna en Ella y comienza a ser
mediación sacerdotal entre Dios y los hombres, siendo laica.
- Función laical de María en la visitación: María no es solo morada de Dios, sino que, como Arca de
la Alianza lleva a Dios allí donde el hombre se encuentra. María es signo de la presencia dinámica
62
de Dios que va a los lugares de necesidad. No se queda en el templo. Lleva a Dios con su prima
Isabel.
- Función laical de María en Cuando va a Belén, María fue el arca que llevó a Dios a un pesebre, a un
lugar no cultual… en la pobreza, la sencillez. En Belén Todos, como María, llamados a ser SIGNO
para llevar a Cristo al mundo.
- Función laical de María en la presentación Jesús es presentado al templo por María, persona ajena
al templo, laica y mujer, a la que Dios había considerado digna morada de su Hijo. Al hacerlo, ella
es el medio por el cual Jesús es reconocido ante su pueblo como consuelo y salvación.
Al cierre de la última presentación en un ambiente de reflexión con música de fondo de Athenas –
Contigo María, Hermana Glenda “Ahí tienes a tu Madre” y estas tres preguntas escritas en una hoja se
entrega a los grupos y luego de un debate entre ellos una persona pasa a plenaria)
Preguntas para la reflexión:
1. ¿Cómo podríamos como laicos asumir más responsabilidades en la vida y la expansión de la
Iglesia?
2. ¿Qué me dice la frase?: Todos están ahora llamados a transformarse en santos, cada uno en su
ambiente.
3. ¿Cómo me imagino el día a día de María?
Actuar
María siendo una mujer sencilla, humilde, generosa, aprendió a vivir, desde lo cotidiano, una
espiritualidad que la llevó al encuentro con Dios y con los hermanos.
Reconoció la voluntad de Dios y acoge lo que Él tenía preparado, la misión a la que fue llamada.
Hoy como jóvenes por medio de María estamos llamados a una misión en nuestra casa, comunidad,
sociedad, trabajo, colegio, en la pastoral o comunidad juvenil o dónde el deber nos llame. Por ello
solicitamos a cada joven para que pueda escribir en un papel que modelo de espiritualidad laical
de la Virgen María se compromete a llevar a cabo dentro de su misión pastoral.
En el lugar de la ambientación donde tenemos la imagen de la Virgen María en el centro pedimos a
los jóvenes que al son de la música de Athenas – Contigo, María pasen a depositar en forma de un
camino como un signo de compromiso que se toma al recibir la gracia del mensaje de María Madre
Nuestra por medio del tema desarrollado.
Al mismo tiempo se va creando un ambiente de oración y contemplación, dependiendo de la
creatividad y espontaneidad del charlista se va haciendo una oración de agradecimiento del momento
que se está viviendo. Cuando todos depositen su compromiso se hace un círculo y se dan un fuerte
abrazo entre todos.
63
64
° Dejando atrás el Pecado
Ver
Jesús ha resucitado conforme lo había dicho (Mc 9,9-10); conforme a las Escrituras (Lc 24, 25-27)
La Resurrección tiene dos sentidos: Jesús ha vuelto a la vida (Lc 24,5) y Jesús ha sido glorificado, o
exaltado (Jn 17, 1). Él ahora es reconocido como Hijo de Dios, es la manifestación del Dios invisible.
Juzgar
Lectura sugerida: Jn 20, 1-9.
El cordero de Dios quiere acercarnos al centro, que seamos despiertos y a través de la fe podamos llegar
a la Santidad. Hoy es un día alegre que nos invita a que veamos las cosas desde otros ángulos, teniendo
en cuenta nuestra condición como laicos, participamos en la triple misión sacerdotal, profética y real
de Cristo. ¿Qué nos cuesta? Desde nuestra realidad ¿cómo puedo aportar, que me identifica como
persona? Eso lo ofrezco al Señor.
• Misión Sacerdotal de Cristo: a través de todas sus obras, oraciones, vida familiar, conyugal y
familiar, el trabajo diario, el descanso espiritual y corporal, todos estos, asumidos con paciencia
se convierten en sacrificios espirituales, agradables a Dios por Jesucristo.
• Misión Profética de Cristo: Evangelizando con el anuncio de Cristo, comunicado por el
testimonio de la vida y de la palabra.
• Misión Real de Cristo: Como laicos hemos de sanear las estructuras y condiciones del mundo
impregnado de valores morales la cultura y las realidades humanas. (Cfr. CIC. n. 909)
Ninguna actividad puede sustraerse a la soberanía de Dios, así todo laico es testigo e instrumento vivo
de la misión de la Iglesia misma (Cfr. CIC. N. 911)
A partir de hoy, que el amor que sentimos sea motor para llenar de alegrías la iglesia, la doméstica (la
familia), la parroquia, la Iglesia en salida, buscando siempre lo sencillo y lo simple.
La pascua de Cristo es lo mismo que nuestra pascua del pecado a la vida, el domingo de Pascua es la
pascua de las Pascuas, La más importante de todas, donde es marcado el triunfo. Por ello como
65
laicos, bautizados tenemos el día domingo de cada semana para celebrar la Resurrección de Cristo
que venció a la muerte cumpliendo la promesa de Dios.
Actuar
→ Paso 1: En una bandeja van a poner un número en cada tarjetita boca para bajo
→ Paso 2: los participantes van sacando sus tarjetas sin poder ver qué números les va a tocar,
al retirar todas, se juntan los 1 con el 1, 2 con el 2, 3 con el 3… de manera que los
participantes queden en parejas/ dúos.
→ Paso 3: El animador les invita a sentarse, lee en voz alta el Evangelio propuesto y luego
reflexiona con ellos el sentido del día y el Juzgar propuesto más arriba.
→ Paso 4: reflexionando también cada uno asume su pascua, entrando a la pascua ese jueves
santo… cada uno tenía una vida, hoy ya domingo ha resucitado junto con el Rey de Reyes
y es momento de accionar como bautizado.
Con los materiales dispuestos sobre la mesa, agarra la cruz de cartulina, escribe su nombre y
entregándole su cruz le dice a su dúo, “yo hoy te escucho, confía en mí”
En ese momento se animan para poder confiarle algo que hayan aprendido en la pascua, qué alegrías
siente, si perdió el miedo a algo, qué le incentivó durante la pascua joven. Al terminar, el otro amigo/a
hace lo mismo y comienza a contar su experiencia.
SIGNIFICADO
El mejor evangelio de un joven, es otro joven, sabemos que Dios siempre se valió por personas
sencillas, humildes, de corazón noble para que a través de ellos se conozca a Dios, Cristo mismo nos
invita varias veces a no tener miedo de hacer lo bueno. Entonces hagamos eso, seamos un laico
comprometido comenzando ahora, me gané un amigo/a, debo escucharlo, le regalo mi cruz para que
sepa que la amistad con Cristo es la más poderosa y alegre.
Para concluir con la dinámica, podemos escuchar alguna canción alegre, acorde, que conozcan y
puedan cantarla todos juntos en un círculo grande. Por ejemplo: “Es por Cristo”
66
67
° “Abrazados por el Espíritu Santo”
También para complementar la ambientación se pueden preparar carteles con formas de palomas y
llamas de fuegos ya que estos símbolos nos representan la llegada del Espíritu Santo
Biblia, ropas y telas para la dramatización.
Ver
El animador invita a todos los participantes a ponerse en disposición de oración se inicia con la señal
de la cruz y se reza la oración al Espíritu Santo.
Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles, enciende en ellos el fuego de tu amor.
Envía señor a tu espíritu para darnos nueva vida y se renovará la faz de la tierra.
Oh Dios que iluminaste los corazones de tus fieles, con la ciencia del Espíritu Santo
Haz que guiados por este mismo espíritu, saboreemos la dulzura del bien y gocemos siempre de su
divino consuelo.
Por Jesucristo nuestro señor. Amén.
Una vez terminada la oración inicial el animador realiza estas preguntas pausadamente para los
disertantes
- ¿Qué entienden por pentecostés?
- ¿A quién se les apareció el Espíritu Santo?
- ¿Quiénes son llamados a recibirle a Dios a través de su Espíritu?
68
Esperar unos 3 minutos aproximadamente para que los participantes respondan a viva voz es decir
libremente de acuerdo al conocimiento que tenga cada uno de ellos.
Observación: no se permite utilizar el celular para investigar acerca de la respuesta ni utilizar libros,
biblias, materiales de acuerdo al tema, etc.
Cuando compartan cada uno sus respuestas el animador también puede responder explicando la gran
importancia que tiene estas preguntas.
•
PENTECOSTÉS, algo más que la venida del espíritu...
La fiesta de Pentecostés es uno de los domingos más importantes del año, después de la Pascua. En el
Antiguo Testamento era la fiesta de la cosecha y, posteriormente, los israelitas, la unieron a la Alianza
en el Monte Sinaí, cincuenta días después de la salida de Egipto.
Es uno de los tiempos litúrgicos muy importantes ya que con este evento se culmina el tiempo de
Pascua e inicia la segunda parte del tiempo ordinario.
Esta fiesta de la venida del Espíritu Santo es muy importante para cada uno de nosotros porque a través
de ella somos llamados para acercarnos a Dios con la ayuda de su Espíritu.
•
Se les aparecieron a los apóstoles, a unas mujeres que estaban allí y a la Virgen María que estaba con
ellos, también a otras personas ajenas que eran de naciones vecinas. (Hechos 2, 2-4
•
Todos somos llamados para recibirlo ya sean mujeres, varones, niños, adultos, etc.
El animador también puede dejar que los disertantes agreguen comentarios referentes al tema para
profundizar la importancia de lo que estamos recordando.
Juzgar
En este momento el animador pide a los jóvenes que se ubiquen en la cita bíblica de Hechos 2,1-11
Este pasaje bíblico de los hechos de los apóstoles se puede dramatizar (de acuerdo a la disponibilidad
de los jóvenes, utilizando los recursos con que se pueda contar, ya sean ropas similares de aquellas
épocas)
Observación: Para la dramatización se necesitará al menos siete jóvenes varones y cinco mujeres.
Los cuales cinco de los varones representarán a los apóstoles, 1 mujer que imitará a la Virgen María
y dos de ellas las mujeres que estaban en ese momento.
El resto de los jóvenes que serían dos varones y dos mujeres pueden imitar a la actualidad de hoy en
día, por ejemplo; un joven puede simular ser un adicto a las drogas, otro simular ser alcohólico y el
resto pueden imitar ser parte de algún movimiento que se encuentra en la actualidad como la
comunidad LGBTI, etc.
69
(Si no se cuenta con esta cantidad de jóvenes con los que dispongan se puede realizar esta
presentación)
Cuando el animador vaya leyendo de apoco la lectura propuesta, los jóvenes realizarán la
dramatización y al finalizar dejarán un mensaje con su actuación.
¿De qué manera? Los que actuarán como la actualidad de hoy en día se acercarán a los apóstoles y a
los demás, confiándose por también acercarse al llamado que nos deja el Espíritu Santo de Dios, al
sentir que el señor nos va a aceptar a todos por igual, para que sepamos que nos espera con los brazos
abiertos y siempre acompañado de su Espíritu.
Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De repente vino del
cielo un ruido, como el de una violenta ráfaga de viento, que llenó toda la casa donde estaban, y
aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y fueron posándose sobre cada uno de
ellos. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el
Espíritu les concedía que se expresaran. Estaban de paso en Jerusalén judíos piadosos, llegados de
todas las naciones que hay bajo el cielo. Y entre el gentío que acudió al oír aquel ruido, cada uno los
oía hablar en su propia lengua. Todos quedaron muy desconcertados y se decían, llenos de estupor
y admiración: «Pero éstos ¿no son todos galileos? ¡Y miren cómo hablan! Cada uno de nosotros les
oímos en nuestra propia lengua nativa. Entre nosotros hay partos, medos y elamitas, habitantes de
Mesopotamia, Judea, Capadocia, del Ponto y Asia, de Frigia, Pánfila, Egipto y de la parte de Libia
que limita con Cirene. Hay forasteros que vienen de Roma, unos judíos y otros extranjeros, que
aceptaron sus creencias, cretenses y árabes. Y todos los oímos hablar en nuestras propias lenguas
las maravillas de Dios.»
Palabra de Dios…
Luego de que los jóvenes terminen de realizar esta dinámica el animador pide que estén en actitud de
oración ya que dará una reflexión acerca del hecho de la lectura y el mensaje que deja.
Para este momento se puede optar por una canción instrumental de fondo como:
Pentecostés, o sea, cincuenta días (después de la Pascua) era una de las principales fiestas judías. Por
eso muchos judíos que vivían en países extranjeros habían venido en peregrinación a su país y se
encontraban en Jerusalén.
Ese día ocurre el “Bautismo de Fuego” anunciado por Juan (Lc. 3,16)
El viento huracanado indica la venida del Espíritu Santo (en el idioma hebreo, espíritu se dice con la
misma palabra que soplo) y uno de los Apóstoles guiado por él se pone a hablar en distinta lengua
70
(Juan 15, 26-27). (Juan 16,13) En adelante los apóstoles saben lo que hablan y por eso lo hablan con
fuerza.
Hoy en día nosotros somos los apóstoles de Dios y con más razón debemos hablar con mucha fuerza,
gritar el amor, difundir la paz y por sobre todo hacer saber que él nos acepta a cada uno de nosotros.
El día de pentecostés también es un día de llamado para todos, porque el Espíritu Santo es parte de la
Santísima Trinidad, también parte de Dios, la conversión es un símbolo de amor hacia esa fe que
tenemos y es un sello espiritual indeleble incomparado.
(Si el animador desea agregar más reflexiones es optativo)
Actuar
Dejemos guiarnos por el Espíritu Santo de Dios y con su ayuda superaremos cada prueba que
se nos atraviesa en la vida diaria.
Conozcamos más acerca de la tercera persona que forma parte de la Santísima Trinidad. Y celebremos
en la misa eucarística la venida del mismo Espíritu.
El disertante puede pedir a los jóvenes acercarse más al Espíritu Santo cumpliendo con
algún compromiso personal como:
• Ir a misa
• Acudir junto al Santísimo (cualquier día de la semana)
• Ayudar en la comunidad juvenil
• Hacer un gesto de amor por alguien y a través de ello personalmente uno sentirá su
corazón arder como el fuego del Espíritu Santo.
Somos todos llamados para acudir a Dios, hoy se manifiesta a través de su Espíritu Santo, para que,
fortalecidos con el Cuerpo y la Sangre de tu hijo, llenos de su Espíritu Santo que viene y baja como
una ráfaga de viento se hace sentir un solo ser. Sepamos abrirle nuestro corazón y que pueda penetrar
en todo nuestro ser con su gracia y amor infinito. Amén
Se pueden realizar alabanzas al culminar el tema.
71
(en específico o igual otro color que se tenga), también colocamos una imagen del Espíritu Santo (lo
que se disponga) una vela encendida, flores naturales o artificiales, los carteles (dones y símbolos)
se pueden ubicar alrededor del altar.
Ver
De acuerdo a la cantidad de participantes se les divide en dos grupos de igual cantidad (en lo posible).
El animador necesita un cronometro (puede ser utilizado un celular).
Se preparan dos laberintos con ayuda de objetos como sillas o se dibuja por el piso con la ayuda de una
tiza, inicia en un punto y termina en el otro.
Se pide a dos voluntarios que sean partes del juego, un representante de cada grupo, se les venda los
ojos e inician en un punto.
El animador debe cronometrar cuanto tiempo tardan en llegar hasta el punto final,
Cada equipo debe alentar a su representante con voces de aliento, guiándole hasta de qué lado debe ir,
etc. Y el representante debe reconocer la voz de su equipo y guiarse por lo que le digan.
Una vez que cada uno de ellos lleguen hasta el punto final el animador realiza las siguientes
preguntas:
• ¿Qué sintieron cuando tenían los ojos vendados?
• ¿Fue fácil reconocer la voz de los integrantes de cada grupo o equipo?
• ¿Costo caminar con los ojos vendados como si fuera estar en la oscuridad?
Cuando respondan todo el animador comenta esta breve reflexión acerca del juego:
Es un juego que podemos comparar con nuestra vida ¿Por qué? Porque a veces repentinamente sentimos
que todo se nos nubla, que todo es oscuro, sentimos que no vemos nada y no sabemos hacia dónde ir, a
quien escuchar, llegamos hasta el punto que nos deprimimos.
Bueno… Hoy el Espíritu Santo de Dios te visita con sus siete maravillosos donde para poder alivianarte
de todo lo que estás pasando.
Llega para poder iluminarte en la oscuridad, para demostrarte que es esa Luz que muchas veces tienes
cerca de ti y no le das importancia o espacio.
El Espíritu Santo viene a sanar y a curar cada dolor que tienes en tu vida, llega a ser esa “Curita para la
herida”
El animador siguiendo con el desarrollo del tema pide a todos que se pongan en una actitud de oración
y se eleva una oración al Espíritu Santo repitiendo seguidamente del que lo lea. (puede leer algún
voluntario)
72
Ven Espíritu Santo, envía tu luz desde el cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.
Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo, tregua en el duro trabajo, brisa en las
horas de fuego, gozo que enjuaga las lágrimas y reconforta en los duelos.
Entra hasta el fondo del alma, divina luz y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por
dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento.
Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero.
Reparte tus Siete Dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén.
Juzgar
Conozcamos más acerca de los siete dones del Espíritu Santo:
La vida moral de los cristianos está sostenida por los dones
del Espíritu Santo. Estos son disposiciones permanentes que
hacen al hombre dócil para seguir los impulsos del Espíritu
Santo:
1) La sabiduría: es uno de los dones del Espíritu
Santo, pero no se trata sencillamente de la sabiduría humana,
que es fruto del conocimiento y de la experiencia.
La sabiduría es la gracia de poder ver cada cosa con los ojos de
Dios. Es sencillamente eso: ver el mundo, ver las situaciones,
las ocasiones, los problemas, todo, con los ojos de Dios.
2) El entendimiento: Está estrechamente
relacionado con la fe. Cuando el Espíritu Santo habita en
nuestro corazón e ilumina nuestra mente, nos hace crecer día a día en la comprensión de lo que el Señor ha
dicho y ha realizado. Comprender las enseñanzas de Jesús, comprender el Evangelio, comprender la Palabra
de Dios.
3) El consejo: En el momento en el que lo acogemos y lo albergamos en nuestro corazón, el
Espíritu Santo comienza a hacernos sensibles a su voz y a orientar nuestros pensamientos, nuestros
sentimientos y nuestras intenciones según el corazón de Dios.
Al mismo tiempo, nos conduce cada vez más a dirigir nuestra mirada interior hacia Jesús, como modelo de
nuestro modo de actuar y de relacionarnos con Dios Padre y con los hermanos.
73
4) La fortaleza: Cuántos hombres y mujeres —nosotros no conocemos sus nombres— honran
a nuestro pueblo, honran a nuestra Iglesia, porque son fuertes al llevar adelante su vida, su familia, su trabajo
y su fe.
5) La ciencia: En el Génesis se pone de relieve que Dios se complace de su Creación,
subrayando repetidamente la belleza y la bondad de cada cosa. Al término de cada jornada, está escrito: Y
vio Dios que era bueno.
Si Dios ve que la Creación es una cosa buena, es algo hermoso, también nosotros debemos asumir esta
actitud. He aquí el don de ciencia que nos hace ver esta belleza; alabemos a Dios, démosle gracias por
habernos dado tanta belleza.
6) La piedad: Este don no significa tener compasión de alguien, es decir, tener piedad por el
prójimo, sino que indica nuestra pertenencia a Dios y nuestro vínculo profundo con Él, un vínculo que da
sentido a toda nuestra vida y que nos mantiene firmes, en comunión con Él, incluso en los momentos más
difíciles y tormentosos.
Se trata de una relación vivida con el corazón: es nuestra amistad con Dios, que nos dona Jesús, una amistad
que cambia nuestra vida y nos llena de entusiasmo, de alegría.
7) El temor de Dios: El temor de Dios, uno de los 7 dones del Espíritu Santo, no consiste en
tener miedo de Dios: sabemos bien que Dios es Padre, y que nos ama y quiere nuestra salvación, y siempre
perdona; por lo cual no hay motivo para tener miedo de Él.
El temor de Dios, en cambio, es el don del Espíritu que nos recuerda cuán pequeños somos ante Dios y su
amor, y que nuestro bien está en abandonarnos con humildad, con respeto y confianza en sus manos. Esto
es el temor de Dios: el abandono en la bondad de nuestro Padre que nos quiere mucho.
Los frutos del Espíritu Santo son perfecciones que forman en nosotros el Espíritu Santo como
primicias de la gloria eterna. La tradición de la iglesia enumera doce y se encuentra en Gálatas 5, 22
– 26.
1) Caridad: Es el primer y principal fruto del Espíritu Santo. El amor, la caridad, es la primera
manifestación de nuestra unión con Cristo. La caridad delicada y operativa con quienes conviven o
trabajan en nuestros mismos quehaceres es la primera manifestación de la acción del Espíritu Santo en
el alma.
2) Alegría: La alegría es consecuencia del amor, por eso al cristiano se le distingue por su
alegría, que permanece por encima del dolor y del fracaso.
3) Paz: La paz, fruto del Espíritu Santo, es ausencia de agitación y el descanso de la voluntad
en la posesión estable del bien. Esta paz supone la lucha constante contra las tendencias desordenadas
de las propias pasiones.
4) Paciencia: Las almas que se dejan guiar por el Paráclito producen el fruto de la paciencia,
que lleva a soportar con igualdad de ánimo, sin quejas ni lamentos estériles, los sufrimientos físicos y
morales que toda vida lleva consigo.
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5) Comprensión: Este fruto del Espíritu Santo da al alma la certeza de que –si pone los medios,
si hay lucha ascética, si recomienza siempre- se realizarán esos propósitos, a pesar de los obstáculos
objetivos que se pueden encontrar, a pesar de las flaquezas y de los errores y pecados, si los hubiera.
6) Bondad: Es una disposición estable de la voluntad que nos inclina querer toda clase de bienes
para otros, sin distinción alguna: amigos o enemigos, parientes o desconocidos, vecinos o lejanos.
7) Fidelidad: Una persona fiel es la que cumple sus deberes, aún los más pequeños, y en quien
los demás pueden depositar su confianza. Nada hay comparable a un amigo fiel –dice la Sagrada
Escritura-; su precio es incalculable. Ser fieles es una forma de vivir la justicia y la caridad.
8) Benignidad: Es esa predisposición del corazón que nos inclina a hacer el bien a los demás.
Este fruto se manifiesta en multitud de obras de misericordia, corporales y espirituales, que los
cristianos realizan en el mundo entero sin acepción de personas.
9) Mansedumbre: El alma que posee este fruto del Espíritu Santo no se impacienta, ni alberga
sentimientos de rencor ante las ofensas o injurias que recibe de otras personas, aunque sienta –y a veces
muy vivamente por la mayor finura que adquiera en el trato con Dios- las asperezas de los demás, los
desaires, las humillaciones.
10) Modestia: Una persona modesta es aquella que sabe comportarse de modo
equilibrado y justo en cada situación, y aprecia los talentos que posee, sin exagerarlos ni
empequeñecerlos, porque sabe que son un regalo de Dios para ponerlos al servicio de los demás. Este
fruto del Espíritu Santo se refleja en el porte exterior de la persona, en su modo de hablar y de vestir,
de tratar a la gente y de comportarse socialmente. La modestia es atrayente porque refleja la sencillez
y el orden exterior.
11) Continencia: Es el fruto que permite mantener en orden los gustos y placeres
terrenales, desde el comer y beber hasta el divertirse.
12) Castidad: Es el fruto que da la victoria sobre todo aquello que divide el corazón del
amor a Dios, puede referirse a lo sexual, pero sobre todo a aquello que puede robarle al cristiano su
relación con Dios.
1) El agua: el Espíritu es pues también agua viva que brota de Cristo como de su manantial y
que en nosotros brota en la vida eterna.
2) El fuego: simboliza el ardor en el pecho que llega a través del Espíritu Santo
Actuar
Para ir cerrando el tema el animador menciona estas citas bíblicas para compartir todos juntos y de esa
manera poder comprender acerca de la importancia del Espíritu Santo.
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Para la oración final se les entrega una pequeña hoja (pueden ser hojas blancas cortadas o cartulinas
cortadas) y todos escriben de manera personal pidiéndole al Espíritu Santo uno de sus dones (se da un
tiempo establecido de 3 minutos aproximadamente para que lo hagan), cuando lo escriban todo, se fija
la mirada al altar y el animador dice estas palabras:
Espíritu Santo de Dios te abrimos nuestro corazón y nuestra mente para que puedas entrar y permanecer
en nosotros para siempre.
Te pedimos que nos regales estos dones: Cada uno lee de manera ordenada… Una vez
concluida la lectura se reza la oración del Espíritu Santo.
Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles, enciende en ellos el fuego de tu amor.
Envía señor a tu espíritu para darnos nueva vida y se renovará la faz de la tierra.
Oh Dios que iluminaste los corazones de tus fieles, con la ciencia del Espíritu Santo
Haz que, guiados por este mismo Espíritu, saboreemos la dulzura del bien y gocemos
siempre de su divino consuelo. Por Jesucristo nuestro señor. Amén
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