CONTEXTO HISTÓRICO
Immanuel Kant nació el 22 de abril de 1724 en Konigsberg, antigua capital de la Prusia
oriental en el seno de una familia humilde y numerosa. A los 17 años ingresó en la
facultad de filosofía de su pueblo natal. Desde 1746 debido a su precaria situación
económica, con la muerte de su padre, ejerció como preceptor privado.
Kant tiene varias cátedras de universidades alemanas como Berlín, sin embargo la
rechazó por tener que abandonar su ciudad natal. En 1770 accede a una cátedra de
Metafísica y Lógica de la universidad de Konigsberg. En 1775 obtiene el título de doctor y
comienza su trabajo como privatdozent, cuyos honorarios procedían de pago directo de
los alumnos. Para Kant este periodo fue de estabilidad económica y dedicación al estudio.
El prestigio de Kant iba en aumento y llegó a ser decano de la facultad de filosofía,
miembro del senado universitario y rector de la universidad. Debido a las censuras de sus
escritos sobre la religión tuvo problemas con el gobierno de Prusia. Por ello Federico
Guillermo II le prohibió impartir clases o escribir sobre asuntos religiosos. Kant obedeció
esta orden hasta la muerte del rey y en 1797, por problemas de salud, abandonó su
puesto en la universidad y el 12 de febrero de 1804 falleció.
Kant pertenece al movimiento cultural de la Ilustración desarrollado en el [Link] que
influyó en toda Europa, era un hombre de ideales liberales, que creía en dos cosas, el
progreso y la ciencia de Newton, que influyó en toda Europa. Abarcó todos los campos,
desde el cultural, político, artístico hasta el filosófico. Gracias a la Revolución Científica la
razón y la ciencia iluminaron el destino del ser humano, mientras que en el ámbito político
destaca el despotismo ilustrado.
Desde el punto de vista filosófico, la Ilustración no constituyó un conjunto de doctrinas,
sino fue una actitud general sobre el punto de vista de ciertos temas. Los rasgos más
importantes de la filosofía ilustrada fueron: la confianza en la razón, defensa de la religión
natural y el deísmo, crítica a la tradición, nueva actitud ante la historia y la importancia de
la idea del progreso. Destacaron asimismo ilustrados como Voltaire, con la defensa de la
tolerancia, Montesquieu, con su división de poderes, y Rousseau, creador del contrato
social, lo cuales se encargan de ejercer una labor publicista mediante la difusión de sus
ideales por medio de los avances científicos y filosóficos como las Enciclopedias y
Diccionarios.
De manera que el pensamiento de Kant estuvo influenciado por una parte por la
ilustración y por otra parte por dos grandes corrientes filosóficas previas a su época, que
son el racionalismo de Descartes y el empirismo de Hume, el cual le convenció de
abandonar la confianza plena en la razón como método para conocer la realidad, hecho
que desencadenó el enfrentamiento entre racionalistas y empiristas. Además, el elemento
de su estudio fueron la metafísica y el escolasticismo racionalista, cuyo colector fue Wolf.
Precisamente a
partir de este racionalismo se establecieron como temas la ontología referente al estudio
del ser, la cosmología como el estudio del Universo, la psicología empírica y racional
relacionada con el estudio sobre el alma y lo conocido sobre la economía, la política o la
ética. Con este sistema filosófico se desarrollaron los tres grandes temas de la metafísica:
Alma, Mundo y Dios, sobre los cuales el autor hará una profunda crítica estos temas Kant
hará una profunda crítica.
Después, se impone el contractualismo según el cual el hombre vivía en estado de
naturaleza antes de que existiese el Estado y la autoridad. Tal que Hobbes, Locke,
Rousseau y Kant se plantearon cómo éramos y vivíamos en estado de naturaleza y qué
nos llevó a salir de él, haciendo alusión al contrato social como un acuerdo en la sociedad
en relación con sus derechos, deberes y la existencia de un Estado dotado de autoridad
para gobernar en el marco de un conjunto de leyes y de normas morales establecidas, por
ello este ha de respetar los principios de libertad, igualdad, ciudadanía, representatividad
y separación de poderes.
Y por último tenemos la libertad de pensamiento ligada al triunfo del protestantismo de
Lutero y el pietismo de Kant, un movimiento luterano que defendía la relación personal de
cada individuo con Dios.