2.
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Tratamientos
térmicos
Mendoza Celis
SIN
CAMBIOS DE
COMPOSICION
•RECOCIDO
•TEMPLADO
•REVENIDO
•NORMALIZADO
Recocido
El recocido es un proceso de tratamiento térmico utilizado
para reducir la dureza, aumentar la ductilidad y ayudar a
eliminar las tensiones internas.
Beneficios
Dependiendo de las propiedades deseadas, los
beneficios varían e incluyen:
Mecanizado más fácil.
Estabilidad dimensional.
Mejora de las propiedades mecánicas y eléctricas.
Aplicaciones y materiales
Principalmente, los productos semiacabados, como
piezas forjadas, láminas y alambres trabajados en frío,
piezas de fundición, etc.
Las variaciones de recocido se pueden aplicar a todos
los metales.
Detalles del proceso
El recocido es un término genérico y puede clasificarse en función de la
temperatura. Se lleva a cabo por varios motivos:
Para suavizar el metal y facilitar el mecanizado.
Para aliviar las tensiones internas inducidas por algún proceso
anterior (a menudo para permitir el procesamiento adicional sin la
producción de fracturas).
Para corregir un estructura de grano grueso.
Para aportar elementos de aleación en una solución.
Los objetivos del recocido son tanto eliminar las
tensiones internas producidas por tratamientos
anteriores (como el templado) como aumentar la
plasticidad, la ductilidad y la tenacidad del material.
El recocido se realiza en tres etapas: primero se
calienta el material hasta la temperatura de
recocido, después se mantiene la temperatura
durante un tiempo determinado. Por último se
deja enfriar el material lentamente. Se deben
preparar debidamente las piezas que se vayan a
recocer y además se debe eliminar la herrumbre
y el óxido.
Recocido de eliminación de tensiones
Por medio de la deformación en frío se presentan
tensiones en el material. Dichas tensiones pueden
provocar deformaciones en las piezas, pero pueden
eliminarse mediante un recocido calentando el
metal entre 550 y 650 °C y manteniendo la
temperatura durante 30-120 minutos. Después se
enfría de forma lenta.
Recocido de ablandamiento
Los materiales templados o ricos en carbono (sobre 0,9%) son
difíciles de trabajar mediante arranque de viruta (torneado,
fresado, etc.) o mediante deformación en frío. Para ablandar
el material puede hacerse un recocido. Se calienta la pieza
entre 650 y 750 °C, tras lo cual se mantiene la temperatura
durante 3-4 horas antes de disminuir lentamente su
temperatura. Es habitual mantener una subida y bajada
alternativa de la temperatura en torno a los 723 °C.
RECOCIDO NORMALEDITAR
MEDIANTE EL RECOCIDO NORMAL SE AFINA EL
GRANO DE LA ESTRUCTURA Y SE COMPENSAN
LAS IRREGULARIDADES DE LAS PIEZAS
PRODUCIDAS POR DEFORMACIONES, YA SEA
EN CALIENTE O EN FRÍO, TALES COMO
DOBLADO, FUNDICIÓN, SOLDADURA, ETC. EL
PROCEDIMIENTO CONSISTE EN CALENTAR A
TEMPERATURAS ENTRE 750 Y 980 °C,
CONFORME AL CONTENIDO DE CARBONO DEL
MATERIAL, TRAS LO QUE SE MANTIENE LA
TEMPERATURA PARA DESPUÉS DEJAR ENFRIAR
LENTAMENTE AL AIRE.
TEMPLADO
El templado es un tratamiento térmico que se
emplea para incrementar la dureza de las
aleaciones de hierro. Es también una técnica
para aumentar la dureza del vidrio.
Para los metales, el templado se realiza
generalmente después de endurecer para
aumentar la dureza, y se realiza calentando el
metal a una temperatura mucho más baja que la
utilizada para el endurecimiento. La
temperatura exacta determina que dureza se
alcanza, y depende tanto de la composición
específica de la aleación como de las propiedades
deseadas en el producto terminado.
Por ejemplo, las herramientas muy duras a
menudo se templan a bajas temperaturas,
mientras que los resortes se templan a
temperaturas mucho más altas. Para aumentar
la dureza del vidrio, el templado se realiza
calentando y luego enfriando rápidamente la
superficie del vidrio.
El endurecimiento por enfriamiento rápido es un
proceso mecánico en el que el acero y las aleaciones de
hierro fundido se refuerzan y endurecen. Esto se hace
calentando el material a una cierta temperatura,
dependiendo del material.
Las presentaciones son herramientas de
Esto produce un material más duro ya sea mediante el
comunicación que se pueden usar.
endurecimiento de la superficie o el endurecimiento
total, variando la velocidad a la que se enfría el
material. A continuación, el material se templa a
menudo para reducir la fragilidad que puede aumentar
debido al proceso de templado.
Propósito
Antes del endurecimiento, los aceros fundidos y el
hierro tienen una estructura de grano perlítico
uniforme y laminar (o en capas) . Se trata de una
mezcla de ferrita y cementita que se forma cuando
el acero o el hierro fundido se fabrican y enfrían a
un ritmo lento.
La perlita no es un material ideal para muchas
aplicaciones comunes de aleaciones de acero, ya
que es bastante blanda. Al calentar la perlita
más allá de su temperatura de transición
eutectoide de 727 °C y luego enfriar
rápidamente, parte de la estructura cristalina del
material se puede transformar en una estructura
mucho más dura conocida como martensita.
Los aceros con esta estructura martensítica se
utilizan a menudo en aplicaciones en las que la
pieza de trabajo debe ser muy resistente a la
deformación, como el filo de las hojas. Esto es
muy eficaz.
Proceso
El proceso de enfriamiento es una progresión que
comienza con el calentamiento de la muestra. La
mayoría de los materiales se calientan entre 815 y 900
°C , prestando especial atención a mantener uniformes
las temperaturas en toda la pieza de trabajo. Minimizar
el calentamiento desigual y el sobrecalentamiento es
clave para impartir las propiedades deseadas del
material.
El segundo paso en el proceso de enfriamiento es
el remojo. Las piezas de trabajo se pueden
remojar en aire (horno de aire), en un baño de
líquido o en una aspiradora. La asignación de
tiempo recomendada en baños de sal o plomo es
de hasta 6 minutos. Los tiempos de remojo
pueden variar un poco más en vacío. Al igual que
en la etapa de calentamiento, es importante que
la temperatura en toda la muestra permanezca
lo más uniforme posible durante el remojo.
Revenido
El revenido es un tratamiento térmico a baja
temperatura (por debajo de A1) que se realiza
normalmente después de un proceso de temple neutro,
temple doble, carburación en atmósfera,
carbonitruración o temple por inducción, con el
objetivo de alcanzar la proporción de dureza y
resistencia deseada.
Beneficios
La dureza máxima de un grado de acero obtenida
mediante temple proporciona una solidez limitada. El
revenido reduce la dureza del material y aumenta la
solidez. El revenido permite adaptar propiedades de los
materiales (relación dureza/resistencia) para una
aplicación específica.
Aplicaciones y materiales
El revenido se puede dividir en tres grupos principales:
Revenido a baja temperatura (160-300 °C), que se
utiliza para los componentes de cementación en
caja y los aceros para herramientas de trabajo en
frío Por lo general, el requisito de dureza está
alrededor de los 60 HRC.
Revenido de aceros para muelles (300-500 °C), que
se utiliza en aceros para muelles o aplicaciones
similares. Por lo general, el requisito de dureza está
alrededor de los 45 HRC.
Revenido a alta temperatura (500 °C o superior) que se
utiliza para aceros enfriados rápidamente y revenidos,
aceros para herramientas de trabajo en caliente y acero
de alta velocidad. La dureza variará entre 300HB y 65HRC,
dependiendo del material.
Detalles del proceso
La temperatura de revenido puede variar,
dependiendo de los requisitos y el grado de
acero, entre 160 y 500 °C o una temperatura
superior. El revenido se realiza normalmente en
los hornos de revenido, que se pueden equipar
con gas protector opcional. El gas protector
impedirá que la superficie se oxide durante el
proceso, y se utiliza principalmente para
temperaturas de revenido más elevadas.
Para algunos tipos de acero, el tiempo de mantenimiento a la
temperatura de revenido es de gran importancia; un tiempo
de mantenimiento más prolongado corresponderá a una
temperatura de revenido superior. Dependiendo del grado de
acero y a determinados intervalos de temperatura, puede
producirse un fenómeno conocido como fragilización por
revenido.
Normalmente, el revenido dentro de este intervalo de
temperatura debe evitarse. Estas áreas se muestran en
los catálogos de los proveedores de acero, así como la
temperatura de revenido más adecuada en función de
los requisitos de dureza.
Fines
Mejorar los efectos del temple, llevando al acero a
un punto de mínima fragilidad.
Reducir las tensiones internas de transformación
que se originan en el temple.
Cambiar las características mecánicas en las
piezas templadas generando los siguientes
efectos:
Reducir la resistencia a la rotura por
tracción, el límite elástico y la dureza.
Elevar las características de ductilidad;
alargamiento, estricción y las de tenacidad;
resiliencia.
Hornos
Horno de revenido: hasta 650 °C.
Horno de baño en sales: hasta 1000 °C.
Horno a combustión con carro automatizado.
Normalizado
La normalización es un proceso de recocido con el
objetivo de dejar el material en estado normal, es decir,
con ausencia de tensiones internas y con distribución
uniforme del carbono. Para ello, se mantienen las
temperaturas altas hasta la total transformación en
austenita con enfriamiento al aire.
El normalizado es un tratamiento térmico que se
emplea para dar al acero una estructura y
características tecnológicas que se consideran el
estado natural o final del material que fue
sometido a trabajos de forja, laminación o
tratamientos defectuosos. Se hace como
preparación de la pieza para el temple.
Ventajas del calentamiento por inducción:
Procesado en línea con control de parámetros en
tiempo real
Ciclo de calor preciso y repetitivo
Capacidad de calentar áreas pequeñas sin variar las
características del resto de la pieza.
Resultados metalúrgicos similares a los obtenidos en
hornos convencionales
Reducción de oxidación de la superficie
Mayor eficiencia energética
Menor espacio ocupado
Menor contaminación del medio
Mayor calidad del puesto de trabajo
El procedimiento consiste en calentar la pieza entre 30
y 50 grados Celsius por encima de la temperaturacrítica
superior, tanto para aceros hipereutectoides, como
para aceros hipoeutectoides, y mantener esa
temperatura el tiempo suficiente para conseguir la
transformación completa en austenita. A continuación
se deja enfriar en aire tranquilo, obteniéndose una
estructura uniforme.
Con esto se consigue una estructura perlítica con el
grano más fino y más uniforme que la estructura
previa al tratamiento, consiguiendo un acero más
tenaz. Es lo que llamamos perlita fina (observar un
diagrama TTT, de la fase austenita y posteriormente
realizar una isoterma a una temperatura
determinada).
La temperatura de cristalización no debe
sobrepasar mucho la temperatura crítica.
El tiempo al que se debe tener la pieza a esta
temperatura deberá ser lo más corto posible.
El calentamiento será lo más rápido posible.
La clase y velocidad de enfriamiento deberán
ser adecuados a las características del
material que se trate.
En el proceso de tratamiento térmico de la
fundición de NORMALIZADO ocurren las mismas
transformación es que en el acero.
Sin embargo, éstas se complican por el hecho de
que durante el calentamiento de la fundición se
puede desarrollar el proceso de grafitización.
RECOCIDO DE ABLANDAMIENTO O FERRITIZACION
Existen dos procesos de recocido que suelen ser
aplicados a las fundiciones grises:
1° De eliminación de tensiones, y
2° De ablandamiento
A continuación se estudiarán con detalle cada uno de
ellos.
Con cambios de composición
Nitruracion
La nitruración es un proceso de endurecimiento
superficial que se lleva a cabo en los aceros que
proporcionan mayor durabilidad en componentes
expuestos a la fricción, al desgaste y al ataque químico
por aluminio. La nitruración se realiza a temperaturas
más bajas que las que se emplean en los procesos de
temple, por lo que se registra una variación
dimensional nula o mínima durante el tratamiento.
El proceso introduce nitrógeno (nitruración) o nitrógeno +
carbono (nitrocarburación) en la superficie de las piezas,
lo que produce la formación de las capas superficiales
endurecidas compuestas por nitruros responsables de la
importante mejora del rendimiento de las piezas. La
nitruración consiste en un tratamiento final que se debe
realizar una vez que las piezas estén finalizadas.
La dureza superficial obtenida depende de la composición
química del acero (cuando mayor sea el contenido de
aleación, mayor será el endurecimiento) y el espesor de la
capa generada varía también en función del tipo de acero
utilizado y del tiempo o la temperatura seleccionados para el
tratamiento. La tecnología empleada está registrada bajo la
denominación Allnit© y se puede aplicar a cualquier tipo de
acero, excepto a aceros inoxidables, para los cuales se utiliza
la nitruración por plasma.
En el caso de la fundición inyectada, la aplicación de
una capa posterior oxidada ligeramente porosa
garantiza la retención de fluidos lubricantes que
promueven un mejor comportamiento de los moldes,
tanto a la hora de desmoldar como en la creación de
una barrera adicional al efecto de corrosión por el
aluminio líquido.
Aplicaciones de la nitruración
La nitruración se aplica principalmente a piezas que son
sometidas regularmente a grandes fuerzas de rozamiento y
de carga, tales como pistas de rodamientos, camisas de
cilindros, árboles de levas, engranajes sin fin, etc. Estas
aplicaciones requieren que las piezas tengan un núcleo con
cierta elasticidad, que absorba golpes y vibraciones, y una
superficie de gran dureza que resista la fricción y el
desgaste.
Aceros para nitruración
No todos los aceros son aptos para nitrurar, ya que en
ocasiones el procedimiento puede resultar
contraproducente, tales como los aceros al carbón, en los
que el nitrógeno penetra demasiado rápido en la estructura
y la capa nitrurada tiende a desprenderse.
Para este proceso resulta conveniente que en la
composición de la aleación haya una cierta cantidad de
aluminio (1% aproximadamente). Algunos ejemplos de
aceros aptos para la nitruración son:
Acero para nitruración al Cr-Mo-V de alta
resistencia: La composición extra de este
acero es la siguiente: 0,32% C, 3,25% Cr, 0,40%
Mo y 0,22%V. Una vez tratado alcanza una
resistencia mecánica de 120 kg/mm². La capa
nitrurada se adhiere muy bien al núcleo sin
temor a descascarillamiento. Se utiliza para
construir piezas de gran resistencia y elevada
dureza superficial para resistir el desgaste.
Acero para nitruración al Cr-Mo-V de
resistencia media: la composición extra de
este acero es 0,25% C, 3,25%Cr, 0,40% Mo y
0,25% V. Tiene características y aplicaciones
parecidos al anterior, solamente que su
resistencia mecánica es de 100 kg/mm².
Acero para nitruración al Cr-Al-Mo de alta dureza: la
composición extra de este acero es 0,40% C, 1,50% Cr,
0,20% Mo y 1% Al. La capa nitrurada de este acero puede
descascarillarse y es de gran fragilidad. Se utiliza para
piezas que soporten una resistencia media y la mayor
dureza superficial posible. Si la pieza es muy blanda
puede ser recomendable un temple previo a la
nitruración para endurecerla y evitar el
descascarillamiento.
La nitruración iónica es una técnica de difusión asistida
por plasma, que se aplica con éxito para endurecer aceros
inoxidables austeníticos sin disminuir su resistencia a la
corrosión, mientras que en aceros martensíticos no ha
dado tan buenos resultados, debido a que, en la mayoría
de los casos, afecta su resistencia .
Cementacion
La cementación es un tratamiento termoquímico
que se aplica en piezas de acero. El proceso aporta
carbono a la superficie mediante difusión, que se
impregna modificando su composición.
Utilidad
La cementación tiene por objeto endurecer la superficie de
una pieza sin modificar su núcleo, originando una pieza
formada por dos materiales: la del núcleo de acero (con bajo
índice de carbono tenaz y resistente a la fatiga), y la parte de
la superficie (de acero con mayor concentración de carbono)
0,2% de carbono. Consiste en recubrir las partes a cementar de
una materia rica en carbono, llamada cementante, y someter
la pieza durante varias horas a altas temperaturas
(típicamente, 900 °C).
En estas condiciones, el carbono penetra en la
superficie que recubre a razón de 0,1 a 0,2 mm por hora
de tratamiento. A la pieza cementada se le da el
tratamiento térmico correspondiente, temple y
revenido, y cada una de las dos zonas de la pieza,
adquirirá las cualidades que corresponden a su
porcentaje de carbono.
Aceros de cementación
Son apropiados para cementación los aceros de bajo
contenido de carbono. El cromo acelera la velocidad de
penetración del carbono. Los aceros al cromo níquel
tienen buenas cualidades mecánicas y responden muy
bien a este proceso. Una concentración de níquel por
encima del 5% retarda el proceso de cementación.[cita
requerida]
Según sean los requisitos de dureza y resistencia
mecánica existen varios tipos de aceros
adecuados para recibir el tratamiento de
cementación y posterior tratamiento térmico.
Tipos de aceros para cementación
Aceros para cementación al carbono: Cementación
a 900-950 °C, primer temple a 880-910 °C en agua o
aceite, segundo temple a 740-770 °C en agua.
Revenido a 200 °C como máximo.[cita requerida]
Aplicaciones: Piezas poco cargadas y de espesor
reducido, de poca responsabilidad y escasa tenacidad
en el núcleo.
Aceros para cementación al Cr-Ni de 125 kgf/mm²:
Tiene en su composición un 1% de Cr y un 4,15% de
Ni. Cementación a 850 °C - 900 °C, primer temple a
900 °C - 830 °C en aceite, segundo temple a 740-780
°C en aceite. Revenido a 200 °C como máximo.
Aplicaciones: Piezas de gran resistencia en el núcleo y
buena tenacidad. Elementos de máquinas y motores.
Engranajes, levas, etc.
Aceros para cementación al Cr-Mo de 95 kgf/mm²:
Tiene en su composición un 1,15% de Cr y un 0,20%
de Mo. Cementación a 890 °C - 940 °C, primer
temple a 870 °C - 900 °C en aceite, segundo temple
a 790 °C - 820 °C en aceite. Revenido a 200 °C como
máximo.
Aplicaciones: Piezas para automóviles y maquinaria
de gran dureza superficial y núcleo resistente.
Piezas que sufran gran desgaste y transmitan
esfuerzos elevados. Engranajes, levas, etc.
Aceros para cementación al Cr-Ni-Mo de 135 kgf/mm²:
Tiene en su composición un 0,65% de Cr, un 4% de Ni y
un 0,25% de Mo. Cementación a 880 °C - 930 °C, primer
temple a 830 °C - 860 °C con aire o aceite, segundo
temple a 740 °C - 770 °C con aceite. Revenido a 200 °C
como máximo.
Aplicaciones: Piezas de grandes dimensiones de alta
resistencia y dureza superficial. Máquinas y motores de
máxima responsabilidad, ruedas dentadas, etc.
Cianuracion
La cianuración es un tratamiento termoquímico
que se da a los aceros. Cuando se quiere obtener
una superficie dura y resistente al desgaste, se
debe efectuar un baño de cianuro fundido.
La cianuración se puede considerar como un
tratamiento intermedio entre la cementación y la
nitruración ya que el endurecimiento se consigue
por la acción combinada del carbono y el
nitrógeno a una temperatura determinada.
Tratamiento termoquímico
La Cianuración se efectúa a una temperatura justamente
por encima de la temperatura crítica del corazón de la
pieza, se introduce la pieza en una solución que
generalmente consta de cianuro de sodio con cloruro de
sodio y carbonato de sodio, el enfriamiento se da
directamente por inmersión al salir del baño de cianuro,
con esto se obtiene una profundidad de superficie templada
uniforme de unos 0.25 mm en un tiempo de una hora.
Cianuración (C+N). Endurecimiento superficial
de pequeñas piezas de acero. Se utilizan
baños con cianuro, carbonato y cianato
sódico. Se aplican entre 750 ºC y 950 °C
aproximadamente.
Posteriormente hay que templar las piezas. Se
cementa colocando las piezas en baños de
mezclas de sales fundidas (cianuro, HCN), de
modo que el carbono difunde desde el baño
hacia el interior del metal. Produce una capa
más profunda, más rica en carbono y menos
nitrógeno.
Los baños de cianuro se usan generalmente en los
procesos de temple de acero para impedir la
descarburación de la superficie. Sus principales ventajas
son: la buena eliminación de oxidación, la profundidad
de la superficie es duradera, el contenido de carbono se
reparte homogéneamente y de gran rapidez de
penetración.
También posee ciertas desventajas como son: el
lavado de las piezas posterior al tratamiento para
prevenir la herrumbre, la revisión de la
composición del baño ha de ser de forma
periódica y la alta peligrosidad de las sales de
cianuro, dado que éstas son venenosas.
Podemos realizar la cianuración de dos maneras diferentes,
como son: A la flama el calentamiento del acero se realiza de
forma local, de modo que con el enfriamiento se produzca un
temple localizado en la región afectada. La profundidad de
temple con este proceso varia de 1,5 a 6,5 mm este método
se emplea en superficies de piezas grandes por su
deformación que es mínima. Para aceros al carbono el
contenido de este debe ser entre 0,35 % a 0,70 %, aunque
también puede templarse a la llama aceros contenido de
carbono más alto si se tiene cuidado de impedir el
agrietamiento de la superficie.
Por inducción el calentamiento se realiza por
corriente eléctrica, el calentamiento por resistencia
es útil para templar secciones localizadas de
algunas piezas forjadas y de fundición, pero en
general su principal aplicación es para calentar
partes de sección transversal uniforme
De forma general, el proceso de cianuración es el
más ampliamente utilizado para la extracción de
oro y plata a partir de sus minerales.