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Crianza Bíblica: Amor y Disciplina

El documento proporciona instrucciones bíblicas sobre la crianza de los hijos. Se divide en cuatro áreas principales: 1) Amar a los hijos, 2) Enseñar y guiar a los hijos, 3) Disciplinar a los hijos, 4) Dar el ejemplo a los hijos. Cita varios versículos que enfatizan la importancia de amar, enseñar, disciplinar y guiar a los hijos según las enseñanzas de Dios encontradas en la Biblia.

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Crianza Bíblica: Amor y Disciplina

El documento proporciona instrucciones bíblicas sobre la crianza de los hijos. Se divide en cuatro áreas principales: 1) Amar a los hijos, 2) Enseñar y guiar a los hijos, 3) Disciplinar a los hijos, 4) Dar el ejemplo a los hijos. Cita varios versículos que enfatizan la importancia de amar, enseñar, disciplinar y guiar a los hijos según las enseñanzas de Dios encontradas en la Biblia.

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DIAP 1

El deseo más grande de la mujer,


tradicionalmente, ha sido el de ser madre. Hoy
día, para muchas mujeres, quizás el éxito
personal, una carrera profesional, las
posesiones materiales u otras cosas sean sus
deseos más grande, pero para muchas, aun
sigue siendo, el ser madre, el tener hijos,
amarlos, cuidarlos y criarlos. La Biblia nos
muestra que para la mujer cristiana (y para el
hombre igual) lo más importante debería ser,
primeramente, su relación con Dios, con su
esposo, y con sus hijos. En los tiempos Bíblicos,
para la mujer, el ser madre era la meta más
importante en sus vidas. Me intriga la historia
en 1 Reyes 3:16-28 de Salomón al comienzo de
su reinado con las dos mujeres que probaron su
sabiduría.
16
En aquel tiempo vinieron al rey dos mujeres
rameras y se presentaron ante él. 17 Una de
ellas dijo:
—¡Ah, señor mío! Yo y esta mujer habitábamos
en una misma casa, y yo di a luz estando con
ella en la casa. 18 Aconteció que al tercer día de
dar yo a luz, ésta dio a luz también, y
habitábamos nosotras juntas; ningún extraño
estaba en la casa, fuera de nosotras dos. 19 Una
noche el hijo de esta mujer murió, porque ella
se acostó sobre él. 20 Ella se levantó a
medianoche y quitó a mi hijo de mi lado,
mientras yo, tu sierva, estaba durmiendo; lo
puso a su lado y colocó al lado mío a su hijo
muerto. 21 Cuando me levanté de madrugada
para dar el pecho a mi hijo, encontré que
estaba muerto; pero lo observé por la mañana y
vi que no era mi hijo, el que yo había dado a luz.
22
Entonces la otra mujer dijo:
—No; mi hijo es el que vive y tu hijo es el que ha
muerto.
—No; tu hijo es el muerto, y mi hijo es el que
vive —volvió a decir la otra.
Así discutían delante del rey. 23 El rey entonces
dijo: «Ésta afirma: “Mi hijo es el que vive y tu
hijo es el que ha muerto”; la otra dice: “No, el
tuyo es el muerto y mi hijo es el que vive.”» 24 Y
añadió el rey:
—Traedme una espada.
Y trajeron al rey una espada. 25 En seguida el rey
dijo:
—Partid en dos al niño vivo, y dad la mitad a la
una y la otra mitad a la otra.
26
Entonces la mujer de quien era el hijo vivo
habló al rey (porque sus entrañas se le
conmovieron por su hijo), y le dijo:
—¡Ah, señor mío! Dad a ésta el niño vivo, y no
lo matéis.
—Ni a mí ni a ti; ¡partidlo! —dijo la otra.
27
Entonces el rey respondió:
—Entregad a aquélla el niño vivo, y no lo
matéis; ella es su madre.
28
Todo Israel oyó aquel juicio que había
pronunciado el rey, y temieron al rey, pues
vieron que Dios le había dado sabiduría para
juzgar.
¡Lo que no haría una madre por un hijo! El
Salmo 127:3 dice, “He aquí, don del SEÑOR son
los hijos; recompensa es el fruto del vientre.”
Dios quiere que amemos a nuestros hijos y que
le enseñamos de Él.
DIAP 2
Genny Monchamp, autora de, “Historias de La
Biblia para los Pequeñitos” y otros libros
cristianos para niños, escribió: "Muestre a sus
hijos el amor de Dios amándolos a ellos y a los
demás como Cristo los ama a ustedes. Sé rápido
para perdonar, no guardes rencor, busca lo que
es mejor y habla suavemente en las áreas de
sus vidas que necesitan crecimiento".
Buenísimo consejo de esta hermana. Dios nos
da nuestros hijos, y como don de Dios,
deberíamos de criarlos a la manera de Él.
La crianza bíblica de nuestros hijos comienza y
termina en el hogar. Es una tarea diaria
mientras están con nosotros nuestros hijos.
DIAP 3
El clásico autor y teólogo Carlos Spurgeon
decía, "Que ningún padre cristiano caiga en la
ilusión de que la Escuela Dominical está
destinada a aliviarlos de sus deberes
personales. La primera y más natural condición
de las cosas es que los padres cristianos
entrenen a sus propios hijos en la crianza y
amonestación del Señor". Dios nos da en Su
Palabra muchísimas instrucciones en la crianza
de nuestros hijos. Las instrucciones de Dios en
cuanto a la crianza de nuestros hijos son muy
distintas a las instrucciones que nos da el
mundo. Nuestro manual de crianza de niños se
llama La Biblia. No es lo que nos enseña el
mundo. Vamos a ver algunas de las
instrucciones bíblicas hoy y en la próxima
enseñanza, veremos algunos consejos de
cristianos expertos en el tema.
DIAP 4
Las instrucciones de Dios hacia la crianza de
nuestros hijos se pueden catalogar en cuatro
áreas: 1) Amando a Nuestros Hijos 2)
Enseñando y Guiando a Nuestros Hijos 3)
Disciplinando a Nuestros Hijos 4) Poniendo el
Ejemplo para Nuestros Hijos
DIAP 5
Vamos a 1) Amando a Nuestros Hijos
Salmos 113:9 Él hace habitar en familia a la
estéril, Que se goza en ser madre de hijos.
Aleluya. Dios nos muestra que la mujer que Le
busca, se goza en ser madre.
Desafortunadamente, en la cultura de hoy día,
los matrimonios del mismo sexo y los abortos
van aumentando señalando un rechazo a la
maternidad al diseño de Dios.
Tito 2:4 que enseñen a las mujeres jóvenes a
amar a sus maridos y a sus hijos. No solo amar
a los hijos, pero notarán que Dios dice primero,
a los maridos. Los estudios científicos han
encontrado que donde hay un matrimonio
estable y fuerte, hay mejores probabilidades
para hijos emocionalmente saludables. El
mostrarle amor a nuestros hijos de parte de
padre y madre es el ingrediente principal para
las otras áreas de su crianza. Se enseña, se guía
y se disciplina con amor y por amor.
DIAP 6
Vamos a la: 2) Enseñando y Guiando a
Nuestros Hijos
2 Timoteo 3:15-16 15 y que desde la niñez has
sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te
pueden hacer sabio para la salvación por la fe
que es en Cristo Jesús. 16 Toda la Escritura es
inspirada por Dios, y útil para enseñar, para
redargüir, para corregir, para instruir en
justicia. El tema principal y final de las Sagradas
Escrituras es el Evangelio de Cristo y en el
evangelio está el poder de Dios para salvación.
El que es expuesto desde niño a La Palabra de
Dios es instruido en sabiduría divina. Pablo le
recuerda esto al joven Timoteo. Nuestra fe
aumentará a medida que aplicamos La Palabra
de Dios a nuestras vidas y seremos salvos de
muchas situaciones en nuestra vida terrenal
cuando seguimos La Palabra de Dios.
DIAP 7
Proverbios 22:6 Instruye al niño en su camino,
Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.
Varios teólogos dan la explicación que la
traducción hebrea de la frase “instruye al niño
en su camino” significa que deberíamos de
instruir a nuestros hijos a la manera que ellos
mejor aprenden según sus talentos y
capacidades. Ya que cada niño es individual,
instrúyelo en la manera específica que requiere
cada niño individual para que honren a Dios en
sus vidas. A veces tenemos la tendencia de
hacer de los proverbios, promesas de Dios. Es
importante que entendamos que los proverbios
no son promesas sino que son principios.
Aunque este es un principio general y un
proverbio sabio, sabemos que hay algunos que
buscan entrenar a su hijo en el camino que
deben seguir, pero lamentablemente se
apartan del camino: se vuelven rebeldes y se
desvían del camino de la justicia. Pero la
Escritura siempre anima a esos padres a
esperar en el Señor, a orar por su
arrepentimiento, y a buscar el día en que el
pródigo regrese al redil, con un corazón
penitente y un grito de perdón, porque no es la
voluntad de Dios que nadie perezca, sino que
todos se arrepientan. Cuando criamos a
nuestros hijos en el temor de Dios podemos
estar tranquilos con El Señor que hemos hecho
la voluntad de Él con lo que nos ha dado. La
decisión de aceptar a Cristo como Señor y
Salvador depende del corazón de cada uno de
nuestros hijos e hijas.
DIAP 8
Deuteronomio 6:6-7 6 Y estas palabras que yo
te mando hoy, estarán sobre tu corazón; 7 y las
repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando
en tu casa, y andando por el camino, y al
acostarte, y cuando te levantes. Así como el
proverbio anterior, como padres ponemos
sobre el corazón de nuestros niños las
enseñanzas del Señor diariamente.
DIAP 9
Proverbios 12:1 El que ama la instrucción ama
la sabiduría; Mas el que aborrece la reprensión
es ignorante. No todo niño ama la instrucción.
DIAP 10
3) Disciplinando a Nuestros Hijos
Efesios 6:4 Y vosotros, padres, no provoquéis a
ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y
amonestación del Señor. La disciplina sin amor
provocará ira en nuestros hijos. El peor
momento para disciplinar a nuestros hijos en
cuando nosotros mismos estamos en un estado
de ira descontrolada ya que la ira mas bien
provoca la ira.
DIAP 11
Proverbios 19:18 Castiga a tu hijo en tanto que
hay esperanza; Mas no se apresure tu alma
para destruirlo.
No hay una ventana interminable de
oportunidad para castigar y disciplinar
sabiamente a nuestros hijos. La edad y las
circunstancias limitan la oportunidad de una
capacitación efectiva, por lo que debe hacerse
mientras haya esperanza. Puede llegar el
momento en que desearía haber hecho mucho
más para castigar a su hijo o hija.
DIAP 12
Hebreos 12:11 11 Es verdad que ninguna
disciplina al presente parece ser causa de gozo,
sino de tristeza; pero después da fruto apacible
de justicia a los que en ella han sido ejercitados.
DIAP 13
Proverbios 22:15 La necedad está ligada en el
corazón del muchacho; Mas la vara de la
corrección la alejará de él. Nuestros hijos, aun
los pequeños, pecan sin habérsele enseñado lo
que es el pecado. Esta es nuestra naturaleza
heredada de nuestros antiguos ancestros, Adán
y Eva. Este es uno de varios proverbios que
hablan de la disciplina corporal con la vara. Es
importante que entendamos que aquí se está
hablando literalmente de una vara. Muchos
cristianos hoy día influenciados por las
enseñanzas del mundo intentan interpretar
toda mención de vara a algo ilustrativo. ¡La
vara es la vara!
DIAP 14
Proverbios 13:24 El que detiene el castigo, a su
hijo aborrece; Mas el que lo ama, desde
temprano lo corrige. Detener el castigo a
nuestros hijos no es amarlos. Mas bien es
aborrecerlos.
DIAP 15
Proverbios 23:13-14 13 No rehúses corregir al
muchacho; Porque si lo castigas con vara, no
morirá. 14 Lo castigarás con vara, Y librarás su
alma del Seol. Este versículo confirma que la
vara no es figurativa. ¡La vara es una vara que
físicamente pica y que interiormente
quebranta!
DIAP 16
Proverbios 29:15-17 15 La vara y la corrección
dan sabiduría; Mas el muchacho consentido
avergonzará a su madre.16 Cuando los impíos
son muchos, mucha es la transgresión; Mas los
justos verán la ruina de ellos. 17 Corrige a tu
hijo, y te dará descanso, Y dará alegría a tu
alma. No hay nada que traiga más paz a los
padres que ver a sus hijos en los caminos del
Señor.
DIAP 17
Proverbios 20:30 Los azotes que hieren son
medicina para el malo, Y el castigo purifica el
corazón. El Rey David dice que Dios no
despreciará un corazón contrito y humillado.
Hay ocasiones en que el quebrantamiento del
corazón de un niño requiere la varita con amor.
DIAP 18
Una cuarta área en la crianza bíblica de
nuestros hijos es: 4) Poniendo el Ejemplo para
Nuestros Hijos
1 Corintios 11:1 Sed imitadores de mí, así como
yo de Cristo. El apóstol Pablo era un hombre de
carne y hueso como cada uno de nosotros. ¿Te
sentirías cómodo/a diciéndole esto mismo a tus
hijos?
DIAP 19
1 Timoteo 4:12 12 Ninguno tenga en poco tu
juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en
palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.
¿Estamos siendo ejemplo para nuestros hijos
en estas áreas?
DIAP 20
1 Pedro 5:3 3 no como teniendo señorío sobre
los que están a vuestro cuidado, sino siendo
ejemplos de la grey. Como padres, nuestra grey
son nuestros hijos. Ese es nuestro rebaño
principal.
DIAP 21
1 Pedro 2:12 12 manteniendo buena vuestra
manera de vivir entre los gentiles; para que en
lo que murmuran de vosotros como de
malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la
visitación, al considerar vuestras buenas obras.
Este pasaje tiene tanto impacto en esta cultura
en que nos encontramos. El mundo va a
criticar la manera en que criamos a nuestros
hijos, pero a la larga serán ellos quienes verán
la gloria de Dios en nuestros actos.
DIAP 22
Filipenses 4:9 9 Lo que aprendisteis y recibisteis
y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de
paz estará con vosotros. De nuevo, este es un
reto para todos nosotros el poder decirle eso a
nuestros hijos. Haz como yo hago y no solo lo
que digo.
DIAP 23
Filipenses 3:17 17 Hermanos, sed imitadores de
mí, y mirad a los que así se conducen según el
ejemplo que tenéis en nosotros. Este versículo
nos requiere a ser dos cosas: 1) Ser ejemplo
para nuestros hijos y 2) andar con aquellos que
son buen ejemplo para nuestros hijos.
DIAP 24
Tito 2:7 7 presentándote tú en todo como
ejemplo de buenas obras; en la enseñanza
mostrando integridad, seriedad. Cuando
estamos en las buenas obras que Dios tiene
preparadas de antemano para nosotros (Efesios
2:10), nuestros hijos tendrán en sus mentes el
modelo de la vida del cristiano fiel.
DIAP 25
Mateo 15:14-16 14 Vosotros sois la luz del
mundo; una ciudad asentada sobre un monte
no se puede esconder. 15 Ni se enciende una luz
y se pone debajo de un almud, sino sobre el
candelero, y alumbra a todos los que están en
casa. 16 Así alumbre vuestra luz delante de los
hombres, para que vean vuestras buenas obras,
y glorifiquen a vuestro Padre que está en los
cielos.
DIAP 26 CIERRE…
Como padres y madres cristianos, el primer
lugar donde se va ver nuestra luz va a ser en
nuestros hogares entre nuestras familias.
Nuestros niños necesitan ver de nosotros, sus
padres, hombre y mujeres que temen al Señor y
que Lo amamos sobre todas las cosas
incluyendo nuestras propias vidas. En cuanto a
nosotros y nuestra casa, serviremos al Señor y
no tendremos otros dioses. Necesitamos poner a
Dios delante de todo incluyendo nuestros
mismos hijos. Cuando Jesús es el centro de
nuestras vidas, nuestros hijos serán criados a la
manera de nuestro Padre Celestial quien nos dio
Su Hijo perfecto para el perdón de nuestros
pecados. Jesús será nuestro ejemplo en la
crianza de nuestros hijos. La crianza de
nuestros hijos a la manera de Dios nos requiere
amarlos como nos ama Dios, instruirles y
enseñarles en las cosas de nuestro Padre
Celestial, disciplinarlos como nos dice Su
Palabra, y ser ejemplos de Cristo para ellos.
Que Dios nos ayude a cumplir con esto por
amor a Él y por amor nuestros hijos.
EVANGELIO/OREMOS

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