Guia MEGA Aprendizaje Acelerado PDF
Guia MEGA Aprendizaje Acelerado PDF
Más rápido
Para tener una
ventaja competitiva
“Los analfabetos del siglo XXI no serán los que no sepan leer y escribir,
sino los que no sepan aprender, desaprender y reaprender.”
ALVIN TOFFLER
Esta GUÍA MEGA te orientará acerca de las nuevas habilidades que puedes sumar a tu capacitación
y cómo aprender más rápido.
Podrás conocer a fondo los estilos y modalidades de un aprendizaje eficaz, descubrir tus afinidades
y conocer exhaustivamente los recursos para aprender.
La reciente pandemia aceleró los cambios y hoy el mundo profesional compite con otras reglas.
Para sobrevivir en él, no basta con tener una excelente capacitación en algún sector.
En el pasado, para sobresalir, se nos recomendaba la especialización, incluso profundizando, cuando era
posible, en un solo sub-tema de esa especialización.
Hoy, la interacción tecnológica en múltiples disciplinas a escala global, hace que el especialista luzca como
el limitado trabajador de un ya remoto pasado.
Antes se despreciaba a los generalistas, considerando que no dominaban ningún tema a la perfección.
¿Qué estás dispuesto a hacer para ingresar en la nueva categoría de los profesionales más buscados?
Los polímatas no son una novedad. En el pasado, muchos creadores demostraron su capacidad en más de
una rama del arte o de la ciencia y su habilidad para combinarla, como Leonardo da Vinci que, como inven-
tor, utilizó a la vez, sus conocimientos de dibujo y matemáticas o como Benjamín Franklin, inventor del
pararrayos, pero capaz, a la vez, de unir sus conocimientos científicos a la sociología, la política y la naveg-
ación.
Hoy se buscan polímatas como ellos. Es decir, talentos multifacéticos, eruditos en más de una disciplina y
capaces de integrarlas en una nueva.
No se elige a los generalistas de conocimientos superficiales, sino a los especialistas capaces de agregar
más especialidades a su ya profunda base de conocimientos y combinarlas.
Hace falta, entonces no solo mantener la especialidad inicial al día, sino capacitarse en uno, dos o más
sectores conectados con nuestra profesión para tener las armas necesarias para competir y sobresalir.
Como señala PETER HOLLINS, autor de Aprende como un polímata, “Debemos apuntar a ser entusiastas y
activos estudiantes. Para ello, debemos constantemente buscar y relacionar los materiales de aprendizaje
con nuestra experiencia de vida y profesión. Si somos deportistas, podemos usar las matemáticas para
calcular estadísticas, si somos emprendedores interesados en las leyes, podemos comenzar eligiendo
tópicos como contratos de trabajo, legislación laboral, permisos legales, o ética comercial.”
Siempre y cuando encuentres la forma de integrarla con lo que ya sabes y lograr una nueva especialidad
que te instale como un talento único en el 1% de tu profesión.
Y aprender rápido.
Para convertirte en un talento multifacético, conviene dejar atrás los prejuicios heredados de
una época en la que poco se sabía del cerebro, la conducta humana y las posibilidades de aprendizaje.
Durante mucho tiempo se sostuvo que se nace con una inteligencia fija o determinadas aptitudes
inmodificables.
Más tarde se puso el acento en las condiciones culturales, ambientales, económicas y sociales
que las acompañan, las que les permitían alcanzar su máximo potencial.
Las investigaciones de las últimas décadas han demostrado, sin embargo, lo limitado de estos prejuicios.
El cerebro tiene una capacidad ilimitada de aprendizaje, siempre y cuando se abandone una mentalidad
fija—la idea de que la inteligencia y talentos son natos—y se adopte, en cambio, una mentalidad de
crecimiento—la idea de que podemos siempre expandir más nuestra inteligencia y adquirir nuevas
capacidades.
Carol Dweck, una psicóloga social norteamericana y autora del libro Mentalidad: La nueva psicología del
éxito, elaboró su teoría acerca de la mentalidad fija y la mentalidad de crecimiento basada en su propia
experiencia escolar.
En el aula de 6to grado de su escuela en Nueva York, los alumnos eran ubicados según su cociente
intelectual.
Los de cociente más alto, eran elegidos para borrar el pizarrón, llevar una nota al director o izar la bandera.
Los de cociente más bajo, se esforzaban por competir y acceder a las preciadas tareas.
Dweck descubrió así que no era el cociente intelectual lo que hacía la diferencia real entre ambos grupos,
sino el tipo de personalidad.
Los de mentalidad fija trataban de conservar lo que tenían, sin progresar más allá de lo nato,
y los que tienen mentalidad de crecimiento, se esforzaban en ir más allá.
Así, puede haber cerebros con mayores pliegues y conexiones, y áreas organizadas de tal modo que
favorezcan más un tipo de inteligencia que otra, pero el talento y la capacidad creativa no son innatos.
En vez de ser víctima de una mentalidad fija—pensar que tu inteligencia o talento vienen dados por la
naturaleza y son fijos—debes adoptar una mentalidad de crecimiento—entender que en, un contexto de
aprendizaje, no tienes límites.
Que puedes desarrollar aquello que tienes, hasta medidas que a priori te pueden parecer inalcanzables.
Un ejemplo típico del poder de la mentalidad de crecimiento es el modo natural en que los niños aprenden
simultáneamente varios idiomas sin esfuerzo, cuando están expuestos a ellos.
Al no tener el prejuicio de una mentalidad fija, su mentalidad de crecimiento absorbe naturalmente los
nuevos conocimientos.
Aprenden porque están expuestos a esos idiomas y a un ritmo sin pausa de aprendizaje y práctica activa.
Del mismo modo, como adulto, puedes no solo aprender idiomas sino incorporar todo tipo de aprendizaje
que sea útil a tu emprendimiento o profesión.
- En la nueva economía del siglo 21, no basta con ser un experto en una sola
especialidad.
A la hora de aprender algo nuevo o de practicar lo que hemos aprendido, el cerebro—traiga lo que traiga
desde el nacimiento—tampoco es un ente fijo.
Se comporta como una máquina en permanente evolución, agregando sin pausa conexiones al complejo
circuito neurológico.
La mielina y la neuroplasticidad
Tu sistema neurológico tiene muchos circuitos conectados entre sí por una sustancia llamada mielina.
Cuánto más recubiertos estén los circuitos por esta sustancia, más velozmente reaccionarás.
Es por eso que, cuánto más usas una capacidad, menos consciente eres de ella y más automáticamente
procedes.
Tu cerebro, además, gracias a su neuroplasticidad, puede crear, todo el tiempo, nuevos circuitos.
La neuroplasticidad es la capacidad de tu cerebro para reorganizar sus patrones de conectividad, reajustan-
do su funcionalidad.
La plasticidad cerebral es una propiedad del sistema nervioso que persiste a lo largo de la vida y lo que te
permite la adquisición de nuevas capacidades.
Esa neuroplasticidad con la que cuentas, promueve tu desarrollo, sostiene tus procesos de aprendizaje,
mejora tus capacidades cognitivas y crea comunicaciones más eficientes entre todas tus redes sensoriales.
Por otra parte, la repetición, práctica constante y ampliación de nuestros conocimientos fortalecen nuestra
neuroplasticidad innata.
Es así como tu desempeño como profesional llega así a la excelencia a través de una enorme práctica:
el uso frecuente de tus capacidades refuerza y amplía el circuito neurológico, ayuda a descartar errores
y se vuelve natural.
Una prueba de esta habilidad del cerebro es que, del mismo modo, puedes desarrollar malos hábitos y
encontrarte luego con que es muy difícil modificarlos, ya que, como los buenos, se anclan firmemente en
nuestro cerebro.
Para tener en cuenta: producimos más mielina en los años jóvenes y hasta los 50 años, aproximadamente.
Es por eso que los de mayor edad deben usar permanentemente sus capacidades, so riesgo de perderlas.
Así, si bien es más fácil aprender y practicar nuevas habilidades cuando se es joven, no hay un límite de
edad para seguir adquiriendo nuevos conocimientos.
Aprender nuevas cosas ampliará tu talento y te hará más competitivo cuando puedas integrar
lo nuevo a tu habilidad principal.
Ya lo has experimentado.
Como bien señala Daniel Coyle en su libro The Talent Code, para aumentar nuestra capacidad principal,
no hay otro camino que la práctica profunda y con un enfoque sin distracciones para fijar los buenos
hábitos, aumentando a la vez la dificultad, y evitando las cómodas mesetas de lo ya conocido.
O sea, debes ir siempre más allá de lo que puedes hacer en el momento, sin tentarte por permanecer
cómodamente en tu zona de confort.
Incluso, puedes buscar a propósito las posibles equivocaciones, ejercitándote en un entorno seguro,
como modo de aprender y llegar a tu mejor performance sin correr riesgos.
Gracias a la poderosa capacidad de tu cerebro para expandir sus circuitos, tu talento o habilidad
natural irán aumentando con la práctica.
Se calcula que el nivel de atención necesario para una práctica profunda en cualquier disciplina
no puede durar más que de 3 a 5 horas continuas.
Es por eso que te convendrá siempre concentrarte en una práctica intensa y enfocada antes que en la dura
y agotadora práctica de muchísimas horas seguidas en las que, obligatoriamente, perderás la atención y
dejarás de grabar los contenidos.
Las prácticas irregulares y espaciadas, aunque intentes compensar con muchas horas seguidas, son igual-
mente ineficientes.
En este sentido, el control exterior de un instructor o guía, te ayudará a mantener una práctica intensa,
regular y estable.
Del mismo modo, separar la práctica en diversos temas o áreas de mejora, te ayudará a mantener
una mayor intensidad y concentración.
No elijas aprender algo que en realidad no te interesa, por más útil que lo creas
El real interés y pasión que tengas en aumentar tu conocimiento y habilidad, es lo que te permitirá
persistir y avanzar.
Si tienes pasión por aprender, lo único que te resta por hacer es utilizar las mejores estrategias
de aprendizaje.
CÓMO APRENDER A APRENDER RÁPIDO
Es preciso ahora discriminar bien qué, cómo, cuándo, por qué y dónde te conectarás
con la nueva información que precisas incorporar.
Según Tim Ferris, uno de los más famosos innovadores en técnicas empresarias y de inversión, existen
reglas y técnicas bien precisas que constituyen la base de cómo aprender rápidamente en cualquier campo
o materia e incorporar cualquier tipo de conocimiento o habilidad.
Ferris, como estudiante en una universidad de Tokio, fracasó inicialmente en aprender japonés pero, gracias
a un hecho fortuito, además de aprender japonés en tiempo récord, se transformó en un experto en la
técnica de aprender idiomas.
Cuando por casualidad encontró un poster con los 1945 kanji—caracteres - básicos del idioma japonés, los
más usados habitualmente.
Antes, había intentado aprender siguiendo los métodos convencionales de incorporación paulatina de
vocabulario y reglas gramaticales.
Pero, con el poster, descubrió que limitando lo que debía aprender a lo esencial, obtenía un éxito inmediato.
Desde entonces para Ferris, la regla por la cual es posible aprender rápidamente un idioma o cualquier otra
cosa, es elegir adecuadamente la información a incorporar.
Debes encontrar rápidamente el material de estudio que presenta la mayor frecuencia de uso.
Si eliges el material equivocado, el libro de texto inadecuado, no importa cuánto método y constancia tengas
para estudiar ni cuan bueno sea tu instructor.
Al estudiar un idioma, tampoco importa el contenido de los textos con los que aprendas: lo que importa es
que aprendas las palabras con más frecuencia de uso.
En un corto tiempo aprenderás así todo lo básico que debes saber para comprender el idioma y utilizarlo.
La segunda condición para aprender rápido y eficientemente, es que tu aprendizaje sea sostenido y, para
ello, debes escoger un idioma u otra habilidad que realmente te interese y un horario que puedas mantener.
Un aprendizaje lento no es eficiente: es por eso que, en la adquisición de un nuevo idioma o de cualquier
otra habilidad, desde patinar sobre hielo a matemáticas superiores, el método de Tim Ferris nos hace
aprender muy rápido.
Las reglas a seguir
1) Divide el contenido de lo que se desees aprender en partes lo más pequeñas posibles. Estas
unidades serán los ladrillos fundacionales de tu aprendizaje.
2) Identifica cuáles de estas unidades conforma el 20% más importante que te permitirá obtener el
80% de los resultados buscados o sea, su frecuencia de uso.
4) Señala los hitos que debes ir superando, los que confirmarán tu progreso y te ayudarán a persistir
en tu programa.
5) Exígete cumplir un horario, teniendo siempre en cuenta tu capacidad de atención y cómo encaja el
nuevo conocimiento dentro lo que ya sabes.
No importa cuál sea el nuevo conocimiento que desees incorporar, sabes que te llevará determinadas horas
por semana.
No es cierto que adquirir una nueva habilidad y dominarla lleve muchísimo tiempo.
La estrategia es entrar rápidamente en materia, dominar lo básico y adquirir una sólida experiencia por
medio de una aproximación intensiva durante un corto tiempo.
Puedes hacer una inmersión intensiva aprovechando la infinita variedad de conocimientos en todas las
profesiones, hoy al alcance de todos a través de Internet y, muchas veces, en forma gratuita.
Preocúpate más bien por mantener un compromiso sostenido y consistente con tu aprendizaje.
1) La materia que has elegido ya tiene expertos. Encuéntralos y ellos serán tu vara de medida, ya que
quieres aprender lo que ellos ya saben.
2) Entra rápido en contacto con todos los materiales o técnicas que debes incorporar.
3) Elige el medio y el o los métodos. Libros y publicaciones, textos, entrevistas, o clases online, clases presenciales
privadas o grupales.
8) Ante los desafíos y dificultades, no temas y redobla tu aprendizaje. Tu miedo cuando no aprendes rápido no te
está diciendo que no eres capaz, sino debes insistir hasta dominar la habilidad o conocimiento.
.
9) Al completar tu programa, te sentirás orgulloso y confiado para continuar con tu nueva práctica y seguir
perfeccionándote.
10) La práctica constante te convertirá con el tiempo en un experto igual a los que te propusiste como modelo al
comienzo.
¿Cómo han hecho los Elon Musk, Bill Gates o Jeff Bezos para llegar al tope de sus profesiones?
Distinguiendo.
Encontraron nuevos modos dentro de los habituales modos, y su aprendizaje se transformó en realidades
revolucionarias.
Para el aprendizaje de cualquier nuevo tema, sin embargo, lo más importante es hacer consciente el funcio-
namiento del proceso mental de distinciones.
Es la capacidad para distinguir rápidamente lo principal de lo accesorio y diferenciar los diversos componen-
tes y materiales de un tema, lo que facilita la organización de tu aprendizaje.
Por otra parte, ser consciente de los diferentes niveles en que se desenvuelve tu aprendizaje, te ayudará a
conocer mejor tus recursos mentales y a adquirir tu nueva capacidad.
La Taxonomía de Bloom
Las categorías son, de la más simple a la más compleja: Conocimiento, Comprensión, Aplicación, Análisis,
Síntesis y Evaluación.
Pensamiento de
Taxonomía de Orden Superior
BLOOM ABSTRACTO
2001 CREAR
EVALUAR
ANALIZAR
APLICAR
COMPRENDER
CONCRETO
RECORDAR
Pensamiento de
Orden Inferior
Por otra parte, tienes también que poder distinguir los tres niveles posibles en los que accedes al cono-
cimiento:
Derek Cabrera y Laura Colossi, en su libro Thinking at Every Desk, nos alertan acerca de la necesidad de
tener un lenguaje para comprender y usar mejor nuestra capacidad de distinguir.
Podrás ser así auténticamente metacognitivo y capaz de elegir y crear variaciones y nuevas metas en el
aprendizaje y, más tarde, en la combinación de capacidades.
Cuando cada milisegundo automáticamente comparas, contrastas, defines, diferencias, nombras, señalas,
disciernes, conoces, recuerdas, identificas, opones, asemejas, y un larga lista de sinónimos y antónimos de
las acciones antes mencionadas, estás utilizando la antigua y universal estructura de las distinciones.
Ser consciente de esta estructura mental y aprender a jugar con ella, llevará tu aprendizaje a un campo
infinitamente más creativo y acelerará tu adquisición de conocimientos.
Una vez que hayas incorporado el nuevo conocimiento o habilidad, esta capacidad consciente de explorar
por medio de las distinciones te hará más creativo en tu negocio o profesión.
Distinguirás así mejor entre el qué hacer y cómo hacerlo, identificaras mejor los errores discriminando los
forzados de los no forzados, y evaluarás las decisiones a tomar según más de un criterio.
“Las distinciones que hacemos o, más importante, las que no reconocemos”, dicen Cabrera y Colossi,
“tienen amplias implicaciones en nuestra vida personal y profesional en diferentes campos desde la ciencia
hasta la geopolítica”....
“Uno se sorprende al ver cuán invisibles pueden ser estas distinciones y cómo pueden afectar
inconscientemente nuestras decisiones.”
Ser capaz de distinguir es un requisito tanto para las tareas más sencillas como para el pensamiento
de más alto nivel.
Al ser más consciente de las distinciones que haces y de su estructura latente, serás más sofisticado
analíticamente, más creativo, más organizado en tu pensamiento e incluso, más inteligente emocionalmente.
Ver lo que los demás no ven, te ayudará a descubrir oportunidades e identificar peligros antes que los
demás.
En definitiva, comprender la estructura subyacente de las distinciones te hará ser aún más inteligente.
LA NEUROCIENCIA DE TU APRENDIZAJE
Aprender requiere que tu cerebro ponga en movimiento funciones abstractas, tales como comprender,
procesar la información, recordar, ser capaz de repetir y de reelaborar.
Estas funciones tienen una base fisiológica que, como ya hemos visto, no es fija.
Comprender cómo funciona tu cerebro al aprender, te ayudará del mismo modo en que conocer su físico,
ayuda al atleta.
Pensar que resumir, subrayar, usar reglas mnemónicas, conjurar imágenes asociadas al texto o releer y
repasar, son técnicas eficientes que te pueden a retener y fijar lo que acabas de aprender, es un error.
Estas son técnicas pasivas, que se limitan a reproducir constantemente lo elaborado por otros y no son
capaces de anclar en tu memoria los datos necesarios para comprender a fondo un tema.
Para recordar, el cerebro, por el contrario, requiere una participación activa de tu parte.
Usar estrategias activas de aprendizaje – tales como hacer flash cards, diagramas y autoevaluarse – es
mucho más efectivo.
Del mismo modo, tu cerebro reaccionará con viveza y velocidad cuando lo aprendido esté asociado a
alguna emoción.
Para recordar un tema y sus detalles, ayuda que ese tema signifique algo importante en tu vida o profesión.
La pasión por dominar una habilidad hará más para fijar la memoria, que todos los subrayados en diferentes
colores con que puedas cubrir los textos de aprendizaje.
Es tu interrogación activa del texto, o tu diálogo participativo con el instructor, lo que llevará a profundizar y
anclar el conocimiento.
Lucha por comprender lo que no comprendes, sin recurrir a una simple memorización repetitiva para salir del
paso.
Aduéñate de un conocimiento, déjalo y vuelve a él con frescura al día siguiente, para verlo desde un nuevo
ángulo.
Vale más que te involucres a fondo durante una hora diaria de interrogación y aprendizaje, que releer y
subrayar durante veinte horas seguidas.
Distribuye el estudio en el tiempo y mezcla varias materias: la variedad es una estrategia eficaz.
Peter Hollins en su libro Neuro-Learning: Principles from the Science of Learning, hace notar las inmensas
ventajas de una práctica espaciada ya que permite que el cerebro trabaje mejor.
Al igual que el músculo de los atletas, es la práctica constante y espaciada la que construye y afirma el
nuevo conocimiento, creando las nuevas conexiones y circuitos.
"El mayor enemigo del conocimiento no es la ignorancia, es la ilusión del conocimiento", dijo el físico y
escritor Stephen Hawking.
El término ilusión del conocimiento proviene de la psicología cognitiva y fue acuñado primero por los científi-
cos Steven Sloman y Philip Fernbach, que estudiaron un fenómeno poco analizado: que no pensamos solos
y que la adquisición del conocimiento tiene un componente comunitario.
Ellos descubrieron que los humanos poseemos individualmente conocimientos detallados muy limitados y
que, en realidad, para funcionar cotidianamente, no sólo utilizamos el conocimiento almacenado en nuestros
cerebros, sino información proveniente de nuestro cuerpo, del ambiente y, en particular, de otras personas.
Esa información no siempre es correcta y, mucho menos, en nuestra era de comunicación democrática, sin
filtros.
Sin darte cuenta, puedes creer en noticias u hechos falsos, adoptar posiciones equivocadas frente a la
realidad o asumir como propios prejuicios ajenos.
De ahí que, en cualquier aprendizaje tienes que tener mucho cuidado con algunos conocimientos que das
por verdaderos.
Tras mucho de lo que aceptas como conocimiento válido, pueden esconderse la improvisación, la ignorancia
o la inexactitud.
El aprendizaje activo te hace menos vulnerable a los sesgos cognitivos que quizá hayas incorporado incon-
scientemente.
Estando permanentemente alerta y en contacto con el material que estás estudiando, detectarás tus
reacciones.
A veces de desconcierto, otras de aceptación pasiva y automática de algún concepto, examina tus reac-
ciones con cuidado para verificar la validez del conocimiento.
Así, aprenderás un tema mejor y desde más de un ángulo, toda vez que aparezca una información novedosa
que tu sesgo de confirmación inicialmente rechace o dispute.
O cuando con, arrastrado por la heurística de disponibilidad, te cueste evitar el atajo mental de simplificar o
descartar cualquier nueva asociación.
Elon Musk, hoy el hombre más rico del mundo, es un polímata con varias habilidades en su haber y con una
bien conocida capacidad para aprender rápidamente algo nuevo.
Musk sostiene que “La mayoría de las personas es poco ambiciosa: podrían aprender y saber mucho más de
lo que creen. Hay que considerar el conocimiento como un árbol semántico y comprender primero lo básico,
el tronco y las grandes ramas, antes de detenerse en los detalles como las hojas, las flores y los frutos, o no
se comprenderá nunca de dónde salen estos últimos.”
Ya has visto las técnicas para adquirir conocimiento desglosando ese conocimiento desde lo esencial, como
propone Musk, pero quizá no tengas aún la técnica de auto-control necesaria para progresar, como él, en la
dirección correcta.
Si tienes un instructor, este será el encargado de ir evaluando y calificando tu aprendizaje pero, si eres tu
propio mentor, deberás diseñar, además de un programa de metas, un programa de castigos y recompensas
y atenerte honorablemente a cumplirlo.
Postergar las tareas programadas para cumplir una meta o, peor aún, abandonar el cumplimiento de esta, no
te debe resultar indiferente.
Sin embargo, las personalidades más exitosas de finales del siglo 20 y del siglo 21, como Elon Musk, Steve
Jobs,Warren Buffett y Jeff Bezos, entre muchos otros, e incluso muchas de la historia, fueron exitosos
generalistas, desde Aristóteles a Galileo, desde Descartes a Darwin.
Tú quieres tener éxito y por eso te has preocupado por aprender más.
Dominar más de una especialidad es lo que aproxima a cualquier individuo al genio, a la posibilidad de
introducir variantes en cualquier materia y encontrar caminos creativos aún no transitados.
Ni los primeros tienen garantizado el éxito ni los segundos están condenados al fracaso.
Ambos, sin embargo, con una mentalidad de crecimiento, y decididos a estar al tope absoluto en sus
profesiones, pueden recurrir a un nuevo modelo mental: el del polímata.
El polímata moderno se define como alguien competente en al menos tres diferentes materias y capaz de
integrarlas en una habilidad que lo coloque dentro del 1% más capacitado.
Aprendiendo a través
de diversas disciplinas
Aplicándolas en
un tema específico
para obtener
un resultado.
• Nunca ha sido más fácil y rápido adquirir una nueva especialidad. El polímata recurre a los infinitos
recursos educativos en todos los medios, en especial en Internet, ya sea de cursos o de instructores,
pagos o gratuitos.
• La industria, los servicios y los gobiernos requieren cada vez más profesionales que resuelvan
problemas complejos que involucran más de un área. Es el polímata que domine estas áreas múltiples
quien es contratado.
• Cada vez más aparecen nuevos campos de investigación y desarrollo de nuevos productos y
servicios. El polímata los detecta y aporta la suma de sus habilidades para la innovación.
• La economía global, con sus múltiples idiomas y culturas, cada día está más interrelacionada y en
expansión exponencial. El polímata es el profesional que mejor se adapta a ella y el que puede
conseguir un éxito que trascienda la escala local.
Todo emprendedor sabe lo difícil que es descubrir esa idea original que de base a un negocio.
Si bien muchas veces el éxito de un negocio descansa más en otros factores como el momento en que se
llega al público, la idea que introduzca algún nuevo producto o servicio en el mercado continúa siendo
fundamental.
La adquisición de nuevos conocimientos suele estar a la base de las innovaciones.
La unión de varias disciplinas suele lograr un concepto original, un punto de partida desde el cual pensar el
nuevo producto o servicio.
¿Cómo puedes entonces vincular el aprendizaje con la integración de nuevos conocimientos a nuestra
profesión?
Pueden ser complementarias, como el diseño gráfico o la redacción de contenidos al marketing, directa-
mente conectadas, como el marketing y la programación, y hasta opuestas, como el marketing y la filosofía
o la música.
Luego, deberás aprender a transferir los conocimientos de una temática a la otra, inspirándote en otros que
hayan unido con éxito dos campos complementarios, conectados u opuestos.
Las combinaciones son infinitas y un repaso de los modelos mentales más comunes puede ayudarte a
percibir las combinaciones con mayor potencial.
Utilizando tu creciente habilidad de diferenciación, evaluarás sin prejuicios todas las posibles materias y
temáticas, discriminando ventajas y desventajas, conexión con alguno de tus previos intereses o con tu
expertise profesional, o abandonándote a la simple aventura de transitar un terreno desconocido.
Sin refugiarte en los modelos miméticos, cediendo a la tentación de imitar a otros profesionales exitosos, o
de negar la realidad, escudado en un sesgo de superviviente, o limitando tus posibilidades con un sesgo de
compromiso y consistencia, aumentarás deliberadamente tu círculo de competencias.
Dentro de este marco, donde sumas tu lucidez acerca de los marcos mentales a tu capacidad de distinción,
aumentarás las oportunidades de transformarte en ese profesional excepcional que hará toda la diferencia.
Encontrarás tu nicho especial con mayor facilidad y podrás sostenerlo con absoluta solvencia.
Conseguirás que tu nuevo aporte, además de ser original, responda a las necesidades de los consumidores
y, muy posiblemente, distingas al mismo tiempo, cuál es el momento adecuado para lanzarlo al mercado.
COMBINANDO APTITUDES
Te apasione o no tu aptitud principal, ya has recorrido un largo camino de aprendizaje con ella. Ya estás al
tope de esa especialización o cerca. ¿Cómo elegir bien las aptitudes que combinen con ella?
Es casi imposible que domines como maestros más de una especialidad y permanezcas al tope de ella.
Pero, estar entre el 25% de los mejores en más de dos o tres especialidades, te ayudará a estar entre el 5%
de los mejores en la nueva combinación.
Steve Jobs es una muestra cabal de la combinación de arte y tecnología en los negocios.
En el campo del marketing y la comunicación, toda nueva habilidad, por modesta que sea, te creará nuevas
oportunidades: aprender a codificar, a escribir mejor o a hablar en público son habilidades de alto
rendimiento.
En las carreras científicas, combinar especialidades de punta muy requeridas, como biología y sociología,
crea una nueva especialización, la biosociología.
• Debes descartar de entrada el aprendizaje de temas que pueden ser entretenidos pero una distrac-
ción innecesaria de tu objetivo y también renunciar a los temas que estudiarías por mero placer pero
que no aportan nada a tu especialidad principal.
Califica las capacidades según sean duraderas, útiles, puedas usarlas ya, sean únicas y raras, de uso
universal, complementarias y de tu genuino interés.
Responder a estas preguntas y elegir bien las nuevas capacidades, te ayudará a multiplicar por 10 el factor
de resultado y éxito.
Es, por excelencia, un autodidacta que busca aprender más cosas más rápido
RESUMEN
Ya has elegido tu nueva habilidad, has aprendido y has comenzado a incorporarla a tu profesión o negocio.
Para ello, deberás comprometerte con una práctica deliberada de tu nueva habilidad, en tu profesión o en la
performance de tu negocio.
El creador del concepto de práctica deliberada es el psicólogo social Anders Ericsson, que en su libro Peak
se ocupó de la importancia personal y social de buscar la excelencia.
Según él, la práctica deliberada es el único camino para alcanzar el máximo nivel de desempeño en cualquier
carrera y triunfar competitivamente.
Sirve esencialmente para mejorar mucho más velozmente alguna habilidad específica que con una práctica
mecánica y repetitiva.
Dice Ericsson: “Sin importar cuál sea el tipo de capacidad adquirida o a adquirir, el mejor modo de mejorar
de nuestra habilidad en el tiempo es guiarnos por un único conjunto de principios”.
Como señala acertadamente Ericsson: “La razón por la que la mayor parte de las personas no posee capaci-
dades extraordinarias no es porque no sean intrínsecamente capaces, sino porque se sienten bien en su
zona de confort y nunca afrontan el trabajo que se requiere para salir de esta.”
No hay otro modo de ser expertos y sobresalir, sin el esfuerzo de una práctica deliberada.
Opuesta al habitual concepto de práctica como una repetición regular y mecánica, la práctica deliberada te
exige una atención intensa y un propósito: mejorar en lo que haces.
Si bien es posible que nunca llegues a una maestría absoluta, la práctica deliberada conseguirá siempre que
vayas siempre un poco más allá de tus limitaciones.
Tu neuroplasticidad cerebral, con su capacidad de formar nuevas conexiones sinápticas y reestructurar los
circuitos neuronales es tu gran aliada a la hora de la práctica deliberada.
Gracias a ella, podrás incorporar y conservar en forma permanente cualquier nueva habilidad o cono-
cimiento.
Desarrollar una práctica deliberada, ya para asentar nuevos conocimientos o fortalecer antiguos, requiere
técnicas específicas para ser eficaz.
En cambio, cuando practicas, está ejercitando cada uno de los elementos de tu saber y eres totalmente
consciente acerca de cómo ir mejorando cada uno de ellos.
La que te obliga a buscar los errores y debilidades, afrontarlos y corregirlos, sin importar el tiempo y la
energía que te demanden.
Y la que, cuando un plan de mejorar un elemento fracasa y no avanzas, te obliga a crear otro plan y volver a
intentar hasta lograr tu objetivo.
Por medio de la práctica deliberada, superarás tus limitaciones y podrás, incluso, imponerte metas más
elevadas que las del comienzo.
Esta es una verdad universal que sirve para las carreras médicas y artísticas, para las carreras deportivas y
la enseñanza en todos los niveles, y, de distintas formas, en prácticamente todas las profesiones.
En su célebre libro Fuera de Serie: Por qué algunas personas tienen éxito y otras no, Malcom Gladwell
atribuyó el éxito inusual a una mezcla de suerte—por ejemplo, según el lugar o familia dónde una persona ha
nacido, pudo haber tenido un mejor acceso a una educación superior, o medios para desarrollarla—y a
aproximadamente 10.000 horas de práctica.
Gladwell basó este número en muy completas investigaciones, que incluyeron las propias investigaciones de
Ericsson y que dieron como resultado estadístico que los número uno en todas las profesiones, tenían tras
de sí, ese tiempo de práctica antes de llegar al tope de su maestría.
Aunque la idea de que hacen falta 10.000 horas de práctica para dominar como maestro una habilidad se
hizo popular, conviene no perder de vista lo que Gladwell se olvidó de aclarar y que Ericsson subraya: “No
se trata de meramente practicar sino de ejercer una práctica deliberada”.
APRENDER ENSEÑANDO
Charlie Munger, el socio de Warren Buffet, sostiene que aprender más rápido que otros, es la mejor y más
duradera ventaja competitiva.
Aunque parezca contrario a la intuición, la más rápida y eficaz manera de aprender es enseñar.
Por lo tanto, aprender a enseñar y enseñar, expresan otro formato a considerar de la práctica deliberada.
Cuando enseñas a otros lo que sabes se produce en nuestra mente una magia inesperada.
Te das cuenta inmediatamente de los errores de pensamiento que pudieras tener, tienes mayor inspiración
creativa, tus ideas se refinan, ves los patrones de repetición con mayor claridad, recibes comentarios que
mejoran tus ideas.
• Aprendes algo nuevo al preparar una clase o recolectar los materiales para darla.
• No puedes evitar la discusión interna acerca de lo que vas a decir, ponderando nuevas opciones e
incluso soñando con ellas.
• Explicando una idea a otra persona te das cuenta de que, en realidad, no la comprendiste tan bien
como creías.
Al compartir ese conocimiento socialmente, creas un proceso activo de asimilación, corrección y fortalec-
imiento de ese conocimiento.
Gracias a la interconexión global con Internet, enseñar y, por lo tanto, aprender, toma una dimensión
infinita.
Puedes compartir conocimientos con todo tipo de personas de todas las nacionalidades y crear así un
cúmulo creciente de mayor experiencia en un tema, con ramificaciones originales e insospechadas.
Puedes tener un diario o blog en la red donde compartir conocimientos, organizar mastermindings—re-
uniones de varios expertos para intercambiar conocimientos- e, incluso, hacer una extensión de tu profesión
hacia la enseñanza online.
Enseñar es en sí una profesión, cada vez más requerida globalmente y que, muy posiblemente, esté a la
base de la nueva economía del compartir.
El siguiente diagrama resume por qué aprender por tu cuenta y luego enseñar a otros, es una de las maneras
más eficaces para incorporar conocimientos:
PASIVO
Leer sin tomar notas
Tasa de
aprendizaje
ACTIVO
Resaltar el texto o tomar
apuntes literales
CONSTRUCTIVO
Explicártelo a ti mismo/a, tomar notas
en tus propias palabras, reflexionar en
voz alta, preguntarse y responderse
acerca del tema
INTERACTIVO
Enseñar explicándolo a otros,
debatir o dialogar
Como bien dice Peter Hollins en su libro How to teach anything, “El maravilloso efecto secundario de
dominar la técnica para ser un maestro eficaz, es que te hace un mejor estudiante, en la medida
en que te familiarizas con las técnicas de adquisición y enseñanza de aprendizaje como
un tema valioso para estudiar en sí mismo.”
EL MÉTODO FEYNMAN
El método Feynman es un modelo mental que se utiliza como técnica de comprensión para ayudarte a
aprender algo, por muy complicado de entender que sea, y poder transmitirlo a otro como enseñanza.
Consiste en tomar una información compleja y resumirla en un mensaje simple que se entienda fácilmente,
descomponiendo los conceptos en sus elementos más básicos, para luego volver a unirlos construyendo
una base sólida para la información nueva.
El método Feynman es especialmente útil para estudiar conceptos científicos y matemáticos, pero también
puede sernos de utilidad para aprender historia, literatura o teorías complejas.
2. Desarrolla el concepto
Anota debajo del nombre del concepto, su explicación.
3. Revisa y completa
Una vez que tengas el concepto desarrollado, será el momento de revisar.
El método Feyman te convierte primero en un estudiante activo primero y luego en un maestro capaz de
enseñar lo aprendido.
Mejora tu comprensión del concepto hasta dominarlo y ser capaz de transmitirlo con exactitud.
Con la técnica de Richard Feynman para estudiar obtendremos un entendimiento sólido de los conceptos
que tenemos que aprender.
- Para asentar tu aprendizaje debes conocer cómo hacer una práctica deliberada.
- Cuánto más practiques según este método, mejor dominarás tu nueva habilidad.
Cualquiera sea el campo de tu aprendizaje, intervendrá el cerebro, cuando no el resto del cuerpo en el caso
de las habilidades deportivas, médicas, creativas o artísticas que apelan a un desempeño físico.
Un buen estado físico y de salud contribuirá a una mejor performance intelectual, emocional y corporal.
• Practicar regularmente deportes o actividades físicas; el ejercicio físico aeróbico beneficia de modo
especial la capacidad cerebral.
• Evita el exceso de grasas en la alimentación, estas reducen la sensibilidad de las moléculas del
cerebro que forman parte de los mecanismos de plasticidad neuronal que hacen posible la formación
de la memoria.
• Duerme las horas necesarias en horarios regulares, dormir bien prepara al cerebro para aprender y
potencia la formación y estabilización de la memoria. Dormir es así una forma cerebral de practicar y
fortalecer lo aprendido durante el día.
No siempre el esfuerzo de mantenerse al día con las últimas novedades de nuestra profesión,
te acercará al éxito.
A veces, te rendirá más dedicar ese mismo tiempo a buscar conocimientos profundos que, justamente,
no sean demasiado conocidos.
Basta con que tus amigos académicos te enseñen primero cómo y dónde buscar alrededor de
tus temas de interés.
En ir detectando luego las redes por donde circula dicha información, identificando y en lo posible
entrevistando a otros académicos, investigadores y aficionados
Y, finalmente, leyendo libros sobre la materia y buscando en Internet artículos y otros materiales
de relevancia.
Este tipo de búsqueda informal te proveerá de un aprendizaje acelerado cuando estés intentando ampliar tu
esfera de conocimientos.
Pero, también te conectará con un tipo de aprendizaje que antes era prácticamente imposible o requería
muchísimo tiempo: el aprendizaje personalizado dentro de una calificada red de personas e instituciones.
Internet te conecta con toda clase de bibliotecas, librerías online, grupos de estudios, clases gratuitas en las
mejores universidades del mundo, instructores e investigadores individuales con los cuales puedes inter-
cambiar o aprender.
Existen más de 8 millones de investigadores académicos en el mundo y todos ellos son, de un modo u otro,
accesibles en la red.
Mucho de su conocimiento está publicado en Internet y es, incluso, accesible en forma gratuita.
Y lo que es relevante para ti: ese conocimiento permanece durante bastante tiempo poco conocido por el
público en general y está a tu entera disposición para que establezcas conexiones originales con tus
disciplinas.
TÉCNICAS PARA APRENDER A TRAVÉS
DE LA INVESTIGACIÓN ACADÉMICA
Busca en lo posible temas pocos transitados que puedan conectarse con tu profesión.
La mayor parte del éxito en la búsqueda de información en Internet consiste en el uso de las palabras clave
adecuadas: busca en forma creativa palabras de tu profesión en simultáneo con palabras de otras discipli-
nas e investiga a fondo los resultados. Te sorprenderás encontrando más de una nueva idea.
No desprecies Wikipedia: podrá contener inexactitudes que siempre podrás cotejar y verificar, pero te
ofrecerá valiosa información sobre personas y hechos, empresas y productos.
Aprende a discriminar: una vez que estés tras las huellas de algo que verdaderamente te interesa, busca la
información de mayor valor y consulta los trabajos de los expertos.
Conserva un registro de tus búsquedas académicas: darán un lustre muy profesional a tu trabajo final
cuando precises exhibirlo a otros.
Mantén tu mente abierta y deja que la investigación vaya cambiando tus ideas y creando nuevos modelos
mentales.
Puedes leer trabajos, escuchar podcasts, ver entrevistas en YouTube, asistir a clases online, tener entrevis-
tas con académicos o investigadores: tú eliges tu propio medio de aprendizaje.
Lo importante es que, a fin de cuentas, tus conocimientos tengan la dimensión que necesitas para ser único,
un talento original.
¿Sabías que la mayoría de los líderes en todos los campos del conocimiento son polímatas?