REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD BICENTENARIA DE ARAGUA
SAN JOAQUÍN DE TURMERO-ESTADO ARAGUA
INFORME ESCRITO
Autora: Yusmary A T
CI 25527537
Sección 1
Prof. Yelitza M García G
Turmero, 6 de noviembre del 2022
INTRODUCCION
Los protocolos de intervención psicológica y los programas de
intervención para la promoción de la salud mental y la prevención de los
trastornos mentales son importantes herramientas que pueden ayudar a
mejorar la salud mental de las personas. Estos programas pueden
proporcionar una forma efectiva de abordar los problemas de salud mental
de forma global o individual.
El objetivo de este informe es presentar la importancia del protocolo
general de intervención psicológica y los programas de intervención para la
promoción de la salud mental y la prevención de los trastornos mentales. Se
discutirán los elementos y tipos que componen estos programas y cómo
pueden ayudar a mejorar la salud mental de las personas y se proporcionará
una breve descripción de cómo se llevan a cabo estos programas.
DESCRIPCIÓN DE LOS PROTOCOLOS Y ETAPAS DE ABORDAJE
CLÍNICO PARA DIAGNOSTICAR LAS DIFERENTES PATOLOGÍAS QUE
SE PRESENTAN EN LA ETAPA DE LA ADULTEZ, SEGUIMIENTO Y
EVALUACIÓN.
El protocolo de abordaje clínico para diagnosticar las diferentes
patologías psicológicas que se presentan en la etapa de la adultez se basa
en una serie de entrevistas y pruebas psicológicas específicas. En primer
lugar, el psicólogo realizará una entrevista inicial con el paciente para
obtener información general sobre su historia y síntomas. A continuación, se
le realizarán pruebas psicológicas específicas para evaluar el funcionamiento
cognitivo, afectivo y psicomotor del paciente. Finalmente, el psicólogo
realizará una entrevista de seguimiento con el paciente para evaluar los
resultados de las pruebas y el tratamiento.
Del mismo modo se rigen también de las etapas del abordaje clínico para
diagnosticar las diferentes patologías psicológicas que se presentan en la
etapa de la adultez consisten en cuatro etapas: la historia clínica, el examen
físico, la evaluación psicológica y el diagnóstico. En la historia clínica, el
psicólogo recopilará información sobre los síntomas del paciente, su historia
médica y su historia familiar. En el examen físico, el psicólogo evaluará el
estado físico del paciente para descartar condiciones médicas que puedan
estar causando los síntomas esto de la mano con el médico. La evaluación
psicológica es una evaluación más exhaustiva de la mente y el
comportamiento del paciente, y se realiza mediante pruebas y entrevistas. El
diagnóstico se basa en la historia clínica, el examen físico, la evaluación
psicológica y otros criterios establecidos por los manuales diagnósticos,
como el Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM) o el
CIE-10.
1. Identificación de la patología: El primer paso en el diagnóstico de una
patología psicológica es la identificación de los síntomas que se están
presentando. Esto puede incluir una evaluación de los síntomas físicos, así
como una evaluación de los síntomas psicológicos.
2. Historia clínica: Una vez que se han identificado los síntomas, el
siguiente paso es recopilar una historia clínica. Esto implicará una entrevista
a fondo con el paciente, así como la recopilación de información de otros
médicos y/o profesionales de la salud que hayan estado involucrados en el
cuidado del paciente.
3. Evaluación psicológica: Una vez que se cuenta con una historia clínica,
el siguiente paso es realizar una evaluación psicológica. Esto implicará la
utilización de pruebas y/o cuestionarios especialmente diseñados para
evaluar el estado mental y el funcionamiento psicológico del paciente.
Entrevista clínica: es la principal herramienta de diagnóstico en
psicología. Se trata de una conversación en la que el psicólogo trata
de comprender el problema del paciente y evaluar su estado mental.
Pruebas psicológicas: son herramientas útiles para complementar la
entrevista clínica y para obtener una visión más objetiva del estado
mental del paciente.
Observación: el psicólogo puede observar el comportamiento del
paciente en su entorno natural o en una situación controlada para
evaluar su estado mental.
Registros médicos: el psicólogo puede consultar los registros médicos
del paciente para obtener información sobre su estado de salud física
y mental.
Informes de familiares y amigos: el psicólogo puede solicitar informes
de familiares y amigos del paciente para obtener una visión más
amplia de su estado mental.
4. Diagnóstico: El último paso en el diagnóstico de una patología
psicológica es el diagnóstico. Esto implicará la evaluación de toda la
información recopilada durante los pasos anteriores para determinar qué
patología psicológica está presente y qué tratamiento es el más adecuado.
El psicólogo realiza una evaluación inicial del paciente para determinar
el alcance y la naturaleza de sus problemas.
El psicólogo luego establece un plan de tratamiento con el paciente,
que puede incluir técnicas de terapia, ejercicios de relajación y/o
asesoramiento.
El psicólogo realiza sesiones regulares de seguimiento con el
paciente para evaluar el progreso y hacer ajustes en el plan de
tratamiento, si es necesario.
El psicólogo también puede coordinar el tratamiento con otros
profesionales de la salud, como médicos o terapeutas ocupacionales,
si es necesario.
Finalmente, el psicólogo ayuda al paciente a establecer un plan para
el seguimiento a largo plazo para asegurarse de que sus problemas
no vuelvan a surgir.
DESCRIPCIÓN DE LA METODOLOGÍA PARA ESTUDIO DE CASOS
El estudio de casos es una metodología de investigación cuyo objetivo es
analizar un sujeto en profundidad, de forma exhaustiva y con un enfoque
multidisciplinar. Se trata de un método utilizado tanto en psicología como en
otras disciplinas, como la medicina, la sociología o la antropología. La
principal característica del estudio de casos es que se centra en un sujeto en
concreto, lo que le permite analizarlo de forma íntegra y profunda. Otro
aspecto relevante es que se trata de un método multidisciplinar, es decir, que
se puede utilizar una variedad de enfoques y técnicas de investigación para
estudiar el caso.
El estudio de casos se puede realizar de forma descriptiva o analítica. En
el primer caso, el objetivo es describir el caso de forma detallada, mientras
que, en el método analítico, el objetivo es analizarlo y extraer conclusiones a
partir de él. La metodología del estudio de casos se puede dividir en varias
fases:
1. Selección del caso: en esta fase se decide qué caso se va a estudiar.
Es importante tener en cuenta que el caso debe ser representativo de
la población de estudio y que debe presentar un interés científico.
2. Recopilación de datos: en esta fase se recopilan todos los datos
relevantes sobre el caso. Se pueden utilizar diferentes técnicas de
recopilación de datos, como entrevistas, observación o análisis de
documentos.
3. Análisis de datos: una vez recopilados todos los datos, se procede a
su análisis. En este proceso se busca identificar las principales
características del caso y extraer conclusiones a partir de él.
4. Redacción del informe: finalmente, se redacta un informe sobre el
estudio de casos. En este informe se describen los resultados del
análisis y se presentan las conclusiones a las que se ha llegado.
PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN PARA LA PROMOCIÓN DE LA
SALUD MENTAL.
La salud mental es un estado de bienestar en el que la persona puede
afrontar los problemas cotidianos de la vida, trabajar de forma productiva y
creativa para ser capaz de hacer un aporte a la comunidad. Es por esto que
es tan importante la promoción de la salud mental ya que estos se centran en
fomentar el bienestar y prevenir el desarrollo de problemas de salud mental.
Los programas de intervención para la promoción de la salud mental
deben tener ciertas características para ser efectivos. En primer lugar, deben
estar basados en la evidencia, lo que significa que deben estar respaldados
por investigaciones que demuestren que son efectivos. En segundo lugar,
deben ser asequibles, lo que significa que deben estar disponibles para
todas las personas que puedan beneficiarse de ellos. Y, en tercer lugar,
deben ser sostenibles, lo que significa que deben poder mantenerse a largo
plazo.
Estos programas se han desarrollado con el objetivo de mejorar el
bienestar mental de la población y prevenir el desarrollo de trastornos
mentales, se pueden clasificar en tres categorías: programas universales,
selectivos e indicados.
Programas universales
Los programas universales se dirigen a toda la población de un área
geográfica específica, independientemente de si tienen problemas de salud
mental o no. El objetivo de estos programas es mejorar el bienestar mental
de la población y prevenir el desarrollo de trastornos mentales, se han
desarrollado para abordar los factores de riesgo que se han identificado
como importantes para el desarrollo de trastornos mentales, como la
pobreza, el aislamiento social, el estrés y la falta de educación, por ejemplo,
un programa universal podría ser los programas de educación sobre la salud
mental, los programas de prevención del delito y los programas de
promoción de la resiliencia.
Programas selectivos
Los programas selectivos se dirigen a grupos de personas que tienen un
mayor riesgo de desarrollar problemas de salud mental, Estos programas se
centran en la identificación de los factores de riesgo y la prevención de los
trastornos mentales. Los programas selectivos se han desarrollado para
abordar los factores de riesgo que se han identificado como importantes para
el desarrollo de trastornos mentales, como la pobreza, el aislamiento social,
el estrés y la falta de educación. Algunos ejemplos de programas selectivos
son los programas de intervención temprana para niños con problemas del
desarrollo, los programas de atención a las víctimas de violencia y los
programas de atención a las personas con problemas de salud mental.
Programas indicados
son aquellos que se dirigen a personas que ya presentan síntomas de un
trastorno mental, pero que todavía no han sido diagnosticadas. Estos
programas tienen como objetivo prevenir que los síntomas se agraven y que
la persona desarrolle un trastorno mental, estos programas pueden incluir el
seguimiento de la salud mental de la persona, el apoyo psicológico y el
acceso a los servicios de salud mental. Es por esta razón que pueden ser
efectivas para prevenir el deterioro de la salud mental y para mejorar la
calidad de vida de las personas. Sin embargo, el acceso a estos programas
sigue siendo limitado en todo el mundo.
Las intervenciones para la promoción de la salud mental pueden ser
realizadas por profesionales de la salud, por el personal de los servicios
sociales o por voluntarios. También deben estar diseñados de forma que se
adapten a las necesidades específicas de la población a la que se dirigen.
La planificación de programas para el seguimiento y evaluación de la
intervención psicológica es un proceso sistemático que permite a los
psicólogos establecer objetivos, diseñar actividades y seguir el progreso de
los clientes durante el curso de una intervención psicológica. Este proceso
también facilita la evaluación del éxito de la intervención y el ajuste de los
programas en función de las necesidades de los clientes.
Se realiza a partir de un diagnóstico previo que permita identificar el
problema a tratar y establecer un plan de actuación adecuado. Para que
luego se ejecute en función de los objetivos a alcanzar, de las características
del problema y de las necesidades de la persona a intervenir. por lo tanto
esta debe ser flexible y adaptable a las necesidades de la persona a
intervenir, ya que estas pueden cambiar con el tiempo. Y debe ser revisada
periódicamente para evaluar su eficacia y, en caso necesario, modificarla.
FASES EN LA PLANIFICACIÓN DE PROGRAMAS PARA EL
SEGUIMIENTO Y EVALUACIÓN DE LA INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA:
1. Establecer objetivos: El primer paso en la planificación de un
programa de seguimiento de intervención psicológica es establecer los
objetivos del programa. Estos objetivos deben estar alineados con los
objetivos de la intervención psicológica y deben ser específicos,
medibles y alcanzables.
2. Identificar a los participantes: El segundo paso es identificar a los
participantes del programa de seguimiento. Esto incluirá a todos los
clientes que hayan participado en la intervención psicológica, así
como a cualquier otra persona que pueda estar involucrada en el
proceso de seguimiento.
3. Diseñar el programa: El tercer paso es diseñar el programa de
seguimiento. Esto incluirá la determinación de la frecuencia y el
formato de las sesiones de seguimiento, así como el desarrollo de
materiales y recursos específicos para el programa.
4. Implementar el programa: El cuarto paso es implementar el programa
de seguimiento. Esto implicará llevar a cabo las sesiones de
seguimiento según lo planeado y asegurarse de que todos los
participantes estén involucrados y comprometidos con el programa.
5. Evaluar el programa: El quinto y último paso es evaluar el programa
de seguimiento. Esto implicará realizar un seguimiento de los
resultados del programa y evaluar si se están logrando los objetivos
establecidos.
De igual modo si se lleva a cabo un programa de intervención psicológica
y los resultados no son los esperados, es importante analizar qué ha podido
ocurrir. Es posible que hayan surgido algunos problemas a lo largo del
proceso de intervención que hayan impedido que se alcancen los objetivos
previstos. Por ejemplo, puede que no se haya establecido una buena
relación entre el psicólogo y el paciente, o que no se hayan utilizado las
técnicas adecuadas.
Lo primero que se debe hacer es analizar qué está fallando, ya que es
importante tener en cuenta que, a veces, los problemas no están en el
programa en sí, sino en la forma en que se está implementando. Por ello, es
importante revisar todos los pasos de la intervención y asegurarse de que se
están llevando a cabo de la forma correcta.
En segundo lugar, si se determina que el programa de intervención
psicológica en sí es el problema, entonces es necesario hacer algunos
cambios. Lo primero que se debe hacer es identificar qué es lo que está
fallando y, a partir de ahí, buscar soluciones. Es importante tener en cuenta
que, a veces, los problemas no son fáciles de identificar, por lo que es
necesario tener mucha paciencia y perseverancia. Y, por último, es
importante evaluar de nuevo el programa de intervención psicológica, esto
permite determinar si los cambios han sido efectivos y, en caso de que no lo
sean, qué más se puede hacer al respecto para mejorarlo.
En conclusión, si un programa de intervención psicológica no está dando
los resultados esperados, lo primero que se debe hacer es analizar qué está
fallando. A partir de ahí, se pueden hacer los cambios necesarios para
mejorar el programa y, finalmente, evaluar de nuevo si estos cambios han
sido efectivos.
BLIBIOGRAFIA
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Madrid: Síntesis.