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Familia: Clave en Educación Cívica

Este artículo explora el papel de la familia en la educación cívica. Argumenta que la familia es un ámbito educativo central para el desarrollo de virtudes cívicas a través de la socialización política. La familia participa en la formación de la identidad política de sus miembros a través de prácticas cotidianas formales e informales. La familia desempeña un papel crucial en moldear la capacidad ética de sus miembros para participar en la política.

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Familia: Clave en Educación Cívica

Este artículo explora el papel de la familia en la educación cívica. Argumenta que la familia es un ámbito educativo central para el desarrollo de virtudes cívicas a través de la socialización política. La familia participa en la formación de la identidad política de sus miembros a través de prácticas cotidianas formales e informales. La familia desempeña un papel crucial en moldear la capacidad ética de sus miembros para participar en la política.

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Civilizar: Ciencias Sociales y Humanas, 19(37), 43-54 julio-diciembre de 2019

DOI: https://doi.org/10.22518/usergioa/jour/ccsh/2019.2/a06

La familia, primer ámbito de


ISSN 1657-8953 e-ISSN: 2619-189X

educación cívica*

The family: the First Area of Civic Education


Iván Darío Moreno Acero§
Pámela Leyva-Townsend‡
Ciro Parra Moreno¶

Resumen
*
Artículo de reflexión. Las circunstancias históricas y sociales actuales que evidencian un deterioro de la
§
Licenciado en filosofía, Magíster en democracia y de la capacidad para actuar como ciudadanos críticos y reflexivos, exi-
Educación y Doctorando en estudios So- gen fortalecer tanto los ejercicios de formación ciudadana como el rol de los nuevos
ciales de la Universidad Externado de
Colombia. Actualmente es profesor-in- actores. En el caso del presente artículo se explora el rol de la familia en la educación
vestigador del Instituto de la Familia de cívica. El objetivo de este texto es mostrar que la familia es un ámbito educativo cen-
la Universidad de la Sabana. tral en la formación de un conjunto de virtudes cívicas y, por ende, en el desarrollo de
Correo electrónico:
[email protected]
una capacidad ética de actuación política.
0000-0003-1308-6184
Palabras Clave

Administradora de Instituciones de
Servicios de la Universidad de La Saba- Familia, educación cívica, virtudes, actuación política, socialización política.
na y Magíster en Estudios Sociales de la
Universidad del Rosario. Actualmente
es profesora del Instituto de La Familia Abstract
de la Universidad de La Sabana en Chía,
Colombia. The current historical and social circumstances, which evidence a deterioration of
Correo electrónico: democracy and of the capacity to act as critical and reflexive citizens, demand the
[email protected]
0000-0002-9256-8271 strengthening of both citizen training exercises and the role of new actors. In the
present essay, the role of the family in civic education is explored. The text aims to

Licenciado en administración y super-
visión educativa de la Universidad de demonstrate that the family is a central educational sphere in the formation of a set
la Sabana y Doctor en Pedagogía de la of civic virtues and, therefore, in the development of an ethical capacity for political
Universidad de Navarra. Actualmente es
Decano de la Facultad de Educación de la action.
Universidad de la Sabana.
Correo electrónico:
[email protected] Keywords
0000-0001-8774-6531 Family, civic education, virtues, political behavior, political popularization.
Como citar:
Moreno-Acero, I., Leyva-Townsend, P.,
y Parra-Moreno, C. (2019). La Familia,
primer ámbito de educación cívica. Civili-
zar: Ciencias Sociales y Humanas, 19(37),
43-54. doi: 10.22518/usergioa/jour/
ccsh/2019.2/a06

Recibido: 10/01/2019
Revisado: 01/07/2019
Aprobado: 05/07/2019

Licencia Creative Commons


Atribución-NoComercial-
SinDerivar 4.0 Internacional
(CC BY-NC-ND 4.0).

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Iván Darío Moreno Acero, Pámela Leyva-Townsend,
Ciro Parra Moreno

Introducción menores, sino uno multidireccional; las reflexiones


La familia es reconocida como núcleo básico que comparten los niños sobre su realidad podrían
de la sociedad, como unidad ecosistémica clave, es incidir en la transformación del horizonte de com-
decir, un espacio cotidiano en el que se entretejen prensión de sus familiares y, por tanto, en el de sus
redes de apoyo, confianza, mutualidad y solidaridad principios. En consecuencia, reducir la socialización
(Estupiñán y Hernández, 2007; Muaze, 2016). Tam- política a un ejercicio unidireccional, supondría el
bién se comprende como un ámbito para la vida en desconocimiento de los niños, en primer lugar, como
la medida en que permite la constitución del ser de sujetos sociales de derecho y, en segundo lugar,
la persona, de su identidad y de los rasgos que lo como agentes sociales, cuya voz y participación que,
definen como un animal político y un ser social. De de acuerdo con Zuluaga (2004), es necesaria para la
igual modo, como un agente social y educativo o un estructuración de la comunidad.
actor preponderante en los procesos de socialización Así las cosas, el propósito de este ensayo es
de los principales códigos sociales, de los principios ofrecer una perspectiva reflexiva sobre el rol que
comunes que condicionan la existencia y el funcio- la familia cumple en la educación cívica, a través
namiento de una sociedad (Rodríguez, 2013; Plaza y de sus prácticas cotidianas de socialización política;
Caro, 2016). perspectiva orientada a demostrar que la familia es
De esta forma, la familia participa activamente un ámbito crucial para el desarrollo de un conjunto
de las prácticas de socialización política, pues es ella de virtudes cívicas y, por ende, para la formación de
quien acompaña de manera permanente el proceso un tipo de capacidad virtuosa de actuación política.
de agenciamiento y desarrollo que se inicia con el Familia
nacimiento. La formación inicial configura de modo
La familia es una unidad ecosistémica de vida
ininterrumpido y definitivo nuestra identidad, y
que se encarga, en un sentido extenso, del proceso
empieza en la unidad familiar cotidiana; allí, cada
de formación de los sujetos. “La familia es una
uno de los espacios incidirá en la formación y en la
comunidad de amor y solidaridad” (D’Agostino,
configuración de un sentido amplio o restringido de
1991, p. 18). Es una unidad ecosistémica de vida
alteridad, comunidad, bien, etc.
porque en su intimidad relacional y en su vida ordi-
De acuerdo con Osorio (2004), hay diversas naria, se producen espacios vitales por medio de los
formas de socialización política: formal, planificada que se constituye la persona. De esta manera, desde
e informal. Para el contexto familiar, se pueden el momento mismo de la gestación, es un actor deci-
presentar cualquiera de estas, o las tres; la variabi- sivo y clave en la constitución y configuración de las
lidad depende del interés y de la intención que cada cualidades o características que definen al hombre
familia tenga con respecto al proceso formativo y al como persona.
tipo de enseñanza y sociedad que quiera construir.
En efecto, como unidad ecosistémica es una
A esto dice:
fuente formativa primaria cuya labor es proteger,
Podemos realizar una distinción entre socialización
cuidar y formar, así como humanizar y humanizar.
formal, planificada y prescrita por las instituciones
Esto implica que, mediante las prácticas cotidianas
sociales, e informal, más propia de las vivencias y
experiencias de la vida cotidiana. La socialización de crianza, sensibiliza y concientiza a la persona
ha de ser entendida en el marco de un proceso sobre su condición humana, de ser racional, libre y
dinámico que genera un intercambio complejo y a social, que puede participar activamente en la con-
través del cual cada sujeto interactúa con su medio figuración y dotación de sentido del mundo social y
y con agentes de muy diverso tipo. (p. 1). natural que le rodea.
Las tensiones y transacciones de la cotidianidad Entenderla como unidad ecosistémica conlleva
familiar, así como las prácticas educativas inten- a aceptarla como un organismo vivo, que se adapta a
cionadas o no, tienen un alcance en la formación y los tiempos y espacios; como una célula social inter-
estructuración de la identidad política de las perso- dependiente que es afectada y afectante del medio
nas que conforman la familia. Los procesos transac- que habita. Ella posee voluntad, libertad y capaci-
cionales de intercambio y comunicación de códigos dad para incidir de forma activa en la construcción
sociales llevan a que la socialización política no sea de la realidad, tanto de su medio social como en
un proceso unidireccional, es decir, de adultos a su intimidad. La vida ordinaria de la familia, con

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La familia, primer ámbito de educación cívica

sus situaciones interactivas conflictivas, dialógicas, poseen un espacio físico y simbólico de origen y de
emocionales y normativas, permite la transmi- retorno.
sión de los principales esquemas de pensamiento Esta red de apoyo es una estructura social
y acción que se requiere para vivir en comunidad desde la que se acompaña el crecimiento humano,
y, desplegar con amplitud los rasgos humanos, es cuyo propósito es brindar un soporte espiritual-in-
decir, cada una de las dimensiones que definen la telectual, material-formal y emocional-sentimental
personalidad. a través de la vinculación colaborativa. Como red
En la perspectiva de familia que propone Estu- de apoyo, facilita el intercambio de saberes, la cons-
piñán y Hernández (2007) se halla que: trucción contributiva de lo familiar y la articulación
La familia es una unidad ecosistémica de supervi- de las necesidades, expectativas y creencias alrede-
vencia y de construcción de solidaridades de destino, dor de los fines comunes que ella y sus miembros se
a través de los rituales cotidianos, los mitos y las han planteado de manera singular.
ideas acerca de la vida, en el interjuego de los ciclos Los espacios familiares son lugares transac-
evolutivos de todos los miembros de la familia en cionales donde se intercambian y comunican, de
su contexto sociocultural… La familia es una forma
manera educativa, las formas en que cada miem-
de vida en común, constituida para satisfacer las
bro de la familia habita, experimenta y comprende
necesidades emocionales de los miembros a través
de la interacción. El afecto, el odio, la complacen- el mundo. De esta forma, la familia también es
cia y todos los demás sentimientos, muchas veces un espacio dialogal-colaborativo que propicia la
encontrados, proveen un ambiente dentro del cual construcción de un sentido de mundo común. Este
los individuos viven procesos que determinarán su principio determina la forma en que se socializan
estilo de interacción en otros contextos. (pp. 57-61). las creencias o representaciones de los fenómenos
Lo anterior implica que la familia no es una particulares y su totalidad, ya que las prácticas
institución pasiva o acrítica que se deja llevar por educativas familiares no pueden ser un proceso de
las circunstancias históricas, políticas y sociales; imposición o de entera apertura desestructurada,
también puede incidir en el curso de los eventos, ya sino un diálogo equilibrado-democrático intergene-
que está en capacidad para elegir la forma en que racional que facilite la adaptación, el aprendizaje y el
educa, los sentidos que le otorga a los principios que tránsito de la persona por el mundo.
transmite y los vehículos que emplea para este fin. Como espacio dialógico dinámico evoluciona
Es un espacio de supervivencia endógeno y exógeno. conforme cambian sus miembros en el proceso de
Como espacio endógeno de supervivencia faci- ampliación de sus horizontes de comprensión. No
lita la conservación de la vida de sus miembros y, obstante, esta evolución o adaptación debe ser ten-
como espacio exógeno de supervivencia garantiza la diente al mantenimiento de sus funciones sustanti-
conservación y la promoción de la vida en los medios vas, al fortalecimiento de su capacidad formativa y
sociales y naturales. En el primer caso, a través del su rol social como una institución estructuradora
amor, de la promoción permanente de la dignidad de la realidad.
inherente que posee la vida, del respeto constante Verla como una institución natural que se
de los derechos humanos de sus miembros y de la adapta a los retos y vicisitudes equivale a advertirla
defensa incansable de la vida ante las circunstancias como una institución perenne, cuyas funciones y
límite en que su valor se torna relativo; esta institu- tareas son irremplazables. De esta forma, la familia
ción es conservadora y promotora de la vida. En el “evoluciona gracias a las perturbaciones que sur-
segundo caso, implica que sus prácticas se orientan gen de su interior y de su entorno y se reorganizan
al desarrollo de un sentido moral del compromiso permanentemente en virtud de sus propios meca-
que la persona posee para sí y para con “otros” nismos redundantes, inherentes a su naturaleza”
(Hall, 2016). (Estupiñán y Hernández, 2007, p. 65).
Además, es una red de solidaridades de destino En este sentido, y siguiendo a Estupiñán y Her-
que por medio de los encuentros cotidianos afianza nández, es un sistema vivo que desarrolla fortalezas
los lazos de unidad, intimidad y mutualidad o apoyo. y capacidades “para protegerse de los eventos ines-
Cada uno de estos elementos brinda la seguridad y perados y para promover la adaptación después de
la confianza de que se pertenece a un lugar; que se las crisis” (2007, p. 65). Esta idea de familia como

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Iván Darío Moreno Acero, Pámela Leyva-Townsend,
Ciro Parra Moreno

una institución que se puede reparar y recobrar en La familia le aporta a la vida social un matiz espe-
los momentos de crisis, lleva también a entender cial como espacio de la subjetividad, sitio de una
que: interioridad libre y desenvuelta donde tiene lugar el
cultivo de la identidad del sujeto. La familia sienta
La familia es un bien de la humanidad que coevo-
las bases de su desarrollo personal y aporta la pro-
luciona con todos los demás sistemas sociales, par-
tección afectiva. La familia es la mediadora entre
ticipa como unidad activa en el interjuego social y
lo público y lo privado gracias a la formación que
requiere en consecuencia respecto a su autonomía
requiere el ejercicio de la ciudadanía. La familia
y reconocimiento de su pleno protagonismo en la
expresa una forma particular de la vida social, pues
conservación constructiva de los individuos y de la
por ella atraviesa la construcción de lo público, el
sociedad… La familia no es solo objeto de derechos
retraimiento a lo privado y el disfrute de lo íntimo.
y de aplicación de políticas que la protejan. Debe
La familia es un actor decisorio en el desarrollo
ser considerada un actor social participante en la
social, una instancia deliberante y actuante de la
construcción de las políticas sociales que la afectan.
sociedad civil. (p. 17).
(pp. 6-19).
Como se puede comprender desde los diferen-
Por tanto, a la familia se le debe entender
tes aportes mencionados, la familia no se agota en
como un actor social clave, un bien en sí mismo,
la privacidad del hogar, por el contrario, cada una de
un organismo vivo; una célula cuya función prin-
sus rutinas impacta en la sociedad. Es la garante de
cipal consiste en constituir la sociedad por medio
socialización inicial de los valores y normas que una
de la formación, cuidado y protección de la persona.
comunidad de vida posee. Por ello, sobre la familia
Las características que la definen como un actor
recae la transmisión de la cultura y los principales
social clave, y no como un elemento subsidiario y
símbolos que constituyen los sentidos de persona
secundario de la sociedad, están relacionadas con
y mundo, con los que un sujeto se relaciona y des-
los roles sociales, políticos, culturales e históricos
envuelve socialmente (Valdés, Carlos, Quintana y
que desempeña; o lo que es igual, con las acciones
Madrid, 2016).
sociales sustantivas tendientes al mantenimiento
y prolongación de sociedades justas, responsables, Como un espacio de relación y socialización,
equitativas y democráticas (Nora, 2011). Se ha insis- es un escenario que, de modo intencionado o no,
tido en que aquellas cuestiones vienen unidas a genera un conjunto de prácticas sociales con un
su labor cotidiana formativa, implícita o explícita, alcance educativo en el desarrollo y formación de
dirigida a que el ser humano se haga persona y par- los niños y jóvenes (Matos, 2015). Es un lugar que no
ticipe activamente en la construcción de lo común. está exento de tensiones (conflictos-choques-disyun-
tivas) entre ella y la sociedad, entre padres e hijos, y
Educación familiar entre los hijos y la sociedad.
Esta es una institución que le dona a los suje- Las prácticas educativas que cada familia
tos y a la sociedad un conjunto de esquemas que emplea varían de una cultura a otra, lo que no
condicionan la acción, de principios normativos que varía es el fin con el que una familia trasmite los
regularán sus prácticas sociales privadas y públicas. principios sociales, ya que, estos le facilitan al niño
Desde la antropología, la sociología y la filosofía se ha participar activamente en la comunidad de vida de
estudiado y promovido este valor. Por ejemplo, para sus padres. Siguiendo el planteamiento de que la
Donati (2003) la familia es la raíz de la sociedad, familia es escenario que cumple una labor educa-
por lo que, si ella “se rompe, también la sociedad tiva sustantiva, Donati (2003) propone dos ideas al
se rompe; si la familia se vuelve líquida, también la respecto: La primera, ella es el origen de la sociedad
sociedad se vuelve líquida” (p. 15). Por otra parte, humana. Al respecto nos dice:
para Schrecker (1970) “sirve de apoyo a la civili- La familia es un fenómeno primordial ya que es
zación y, en cierto modo, es apoyada por esta… es, el elemento fundante de la sociedad desde el ini-
incuestionablemente, un elemento intrínseco de la cio de la historia humana. Más concretamente, la
vida humana” (p. 275). Atendiendo a otro referente, sociedad nace cuando nace la familia (Lévi-Strauss,
en la Declaración Universal de los Derechos Huma- 1969), nace «con» ella, en el mismo momento y del
nos se consagra la familia como elemento natural y mismo modo. En los inicios de la humanidad, la
fundamental de la sociedad (Art. 16). sociedad se forma a partir de que hace familia (se
Desde la perspectiva de Estupiñán y Hernández: dice que la familia, en aquel momento, coincide con

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La familia, primer ámbito de educación cívica

la sociedad). Al principio de la existencia temporal a los niños realizar su agenciamiento como indivi-
de una sociedad no existe el individuo aislado, sino duos, es decir, como seres políticos, y como actores
el grupo familia: si el individuo está completamente sociales.
aislado, muere. Toda sociedad asume la forma de
El rol de la familia como un agente educativo,
una amplia parentela (tribu, clan o gens), y la socie-
dad que se va desarrollando está constituida por las
facilita su valoración como una unidad social que,
relaciones entre tribus y clanes. Por tanto, en un por su rol natural, genera el desarrollo de esquemas
primer sentido, la familia es primordial en cuanto sociales, como es el caso de las virtudes, centrales
que sin ella lo social no adquiere existencia histó- para la vida en comunidad de un sujeto. Sobre esto,
rica (2003, p. 21). Isaacs (2010) plantea que es posible lograr que las
Segundo, propone que la familia da lugar a la personas:
civilización. Sobre esto afirma: Desarrollen las virtudes motivadas por el amor, por
saber que todo miembro de la familia tiene el deber
[La familia] es un fenómeno primordial porque, en
de ayudar a los demás miembros a mejorar, por-
el curso de la evolución humana, es la matriz fun-
que mientras uno convive con otras intimidades en
damental del proceso de civilización (Zimmerman,
una organización natural, lo que crece o lo que se
1971). Aquí primordial no significa que está en el
enferma es un mismo cuerpo, una misma entidad,
origen de la civilización, sino que, en el contexto y
la familia… En la familia, porque existe confianza
en el presente, también en niveles más desarrolla-
personal en los demás y porque existe confianza en
dos y diferenciados de la evolución social, la familia
el futuro, en las potencialidades de las personas por
es precondición de toda posible adquisición de civi-
ser únicas y valiosas, se pueden elevar las miras de
lización. No se alude ahora a que la familia sea el
los niños de tal modo que impregnan sus actos con
lugar (sistema social primario viviente) en que se
amor, y llegan a amar el mundo apasionadamente…
reproduce la especie humana. Se alude a algo más
La familia hemos dicho es sede del desarrollo de las
esencial. Se indica que una sociedad no puede exis-
virtudes humanas… Cabe advertir que, sin la fami-
tir si no dispone de una cultura que pueda pensar
lia, difícilmente se podría conseguir el desarrollo
y vivir de forma «familiar», y esto está más allá
de estos hábitos operativos buenos, contando con la
del horizonte meramente familiar (es lo descono-
intensidad con que se viven y con la rectitud de los
cido, extraño, lo no familiar) (Horkheimer-Adorno,
motivos al vivir. (pp. 25-29).
1966). Aún más, la capacidad de desarrollo de cual-
quier sociedad consiste en saber traducir lo no-fa- La particularidad educativa de la familia se
miliar en familiar (Kuhmann, 1989b). Para hacerlo, encuentra en que se encarga de modo peculiar del
debe recorrer categorías simbólicas que tienen en la desarrollo de hábitos operativos, los cuales se trans-
familia su arquetipo. En este sentido, la familia es miten mediante la vivencialidad, la ejemplaridad y
primordial en cuanto que encarna una distinción la reflexividad. La vivencialidad es una acción edu-
(familiar/no-familiar) sin la cual el proceso de civi- cativa íntima que alimenta de modo permanente los
lización no puede avanzar (Donati, 2003, p. 21). esquemas con los que se entienden los fenómenos
En relación con lo anterior, la familia se postula del mundo, las virtudes y las actuaciones virtuosas.
como un escenario educativo, para la construcción La enseñanza ejemplar para Steiner es la única
de la sociedad y para la configuración de la identidad autoridad pedagógica honrada y estable (2011). Así,
de los sujetos y de su condición como seres sociales, la ejemplaridad será la única didáctica honrada por
pues es evidente que ella transmite la carga sim- la cual la familia podrá transmitir el valor, el sen-
bólica inicial, con la que se construyen un sentido tido y el significado de la virtud y de las acciones
de mundo, del otro y del yo individual, para ellos virtuosas. Esto lleva a reconocer que la ruptura
mismos y para la comunidad que habitan. entre el discurso y la práctica en la enseñanza de
las virtudes conduce no solo a la contradicción, sino
Familia, educadora de virtudes
también a la pérdida de legitimidad de lo que se
Tal como lo han mostrado algunos estudios intentaba enseñar.
adelantados por Ramos (1990), Jaime (2000), Bar-
A la enseñanza formal de las virtudes se debe
beito (2002), Nateras (2003), Tapia (2003), Abela
sumar la vivencialidad de estas, para que los niños
(2003), Rodríguez (2007), Jaime (2010), Cebotarev
y jóvenes evidencien de facto que son principios rea-
(2011), Aguirre (2011), Rincón (2012), Gonzáles
les y prácticos, que llevan a la configuración de una
(2015), Patiño (2014), entre otros, la familia trans-
vida buena. Pero, a la vivencialidad y la ejemplaridad
mite los principales códigos sociales que le permiten
Civilizar: Ciencias Sociales y Humanas, 19(37), 43-54
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Iván Darío Moreno Acero, Pámela Leyva-Townsend,
Ciro Parra Moreno

de las virtudes hay que añadir la reflexividad; un La socialización política intencionada (for-
análisis estructurado, consciente y puntual, sobre mal-planificada) o no intencionada (informal), en
los aspectos positivos y negativos de la ausencia y la que la familia es un agente clave, tiene un efecto
presencia de las virtudes en la cotidianidad. trascendente en la constitución de la identidad de la
La puesta en práctica de estos tres principios persona, sobre todo en su formación y empodera-
como elementos necesarios para la enseñanza de las miento como ciudadano. Al ser el primer escenario
virtudes, no requiere de un gran esfuerzo; precisa de vida y un ámbito transaccional, el significado y el
de la consciencia de cualquiera de los padres sobre sentido que desde allí se atribuyen a la ciudadanía
el hecho de que sus actos, hasta los más mínimos, y a sus valores serán cruciales. Si bien, todas las
generan un efecto educativo permanente, requiere instituciones sociales participan desde sus particu-
de la disposición y apertura al diálogo; de una laridades en la formación y conformación de la iden-
escucha atenta y asertiva que “supone encuentro, tidad política, la familia se destaca por su presencia
comunicación que apunte hacia la posibilidad de continua y por su condición de red de apoyo.
comunión que sólo se da cuando se cree, se valora Savater (1997) soporta la idea de esta sociali-
al otro, cuando emerge el respeto y la confianza” zación ciudadana en el ámbito familiar, recalcando
(Cussianovich , 2003, p. 88). la coincidencia de los estudiosos en atribuir a la
Empero, con respecto a esto, ¿qué virtudes se «socialización primaria», gran importancia. Como
podrían enseñar? Para Isaacs (2010), esta pregunta él mismo explica:
se debe responder en función a: En la familia el niño aprende —o debería apren-
1) Los rasgos estructurales de la edad en cuestión, der— aptitudes tan fundamentales como hablar,
2) la naturaleza de cada virtud, 3) las caracterís- asearse, vestirse, obedecer a los mayores, proteger
ticas y posibilidades reales del joven que estamos a los más pequeños (es decir, convivir con perso-
educando, 4) las características y necesidades de la nas de diferentes edades), compartir alimentos y
familia y de la sociedad en que vive el joven [y], 5) otros dones con quienes les rodean, participar en
las preferencias y capacidades personales de padres juegos colectivos respetando los reglamentos, rezar
(p. 38). a los dioses (si la familia es religiosa), distinguir a
nivel primario lo que está bien de lo que está mal
Una vez se reconocen estos elementos formales, según las pautas de la comunidad a la que perte-
Isaacs (2010) propone que las virtudes a enseñar nece, etc. Todo ello conforma lo que los estudiosos
deberían ser: obediencia, sinceridad y el orden hasta llaman «socialización primaria» del neófito, por la
los siete años; fortaleza, perseverancia, laboriosidad, cual éste se convierte en un miembro más o menos
paciencia, responsabilidad, justicia y generosidad estándar de la sociedad (1997, p. 26).
desde los ocho hasta los doce años; desde los trece Desde el punto de vista de Nussbaum (2011),
hasta los quince años pudor, sobriedad, sencillez, por vía del ejemplo, la familia potencia o limita
sociabilidad, amistad, respeto y patriotismo; la capacidad que posee libre y conscientemente
desde los dieciséis hasta los dieciocho años un ciudadano para participar en la sociedad. Es
prudencia, flexibilidad, comprensión, lealtad, en la intimidad del hogar, en el cuidado diligente,
audacia, humildad y optimismo. Cada estadio de oportuno y respetuoso entre los miembros, donde
virtudes se propone en función de la capacidad se gesta la formación ciudadana. En palabras de
de aprendizaje del niño y, de su habilidad para Savater (2002), “una vida familiar entre personas
evidenciar en su cotidianidad el valor de estos prin- adultas comprometidas efectiva y eficazmente en el
cipios de acción. crecimiento de los niños es indispensable para crear
Familia y educación cívica ciudadanos capaces de enfrentarse al poder” (p. 85).
La familia debe enfocar sus esfuerzos cotidia- El poder socializador de este ámbito de vida
nos al desarrollo de un conjunto de hábitos sociales se caracteriza por que sus prácticas se orientan, de
operativos loables, acciones tendientes al bien; al modo específico, hacia la formación de un conjunto
buen uso del libre albedrío, al decir de Tomás de de virtudes cívicas que inciden en la actuación ciu-
Aquino (1997), acciones que lleven a la familia a des- dadana de todos sus miembros. Al ser un escenario
cubrir el valor del bien y de la excelencia. informal, las virtudes cívicas se socializan ejem-
plarmente. Es la reflexión praxeológica sobre una
situación o un problema privado o público, que se

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La familia, primer ámbito de educación cívica

lleva a cabo en este ámbito, la que tiene un alcance ción de servicio; el conocimiento de los Derechos
formativo, ya que el insumo de la socialización será Humanos, la comprensión de los problemas sociales
la vida misma, sobre la que se discute y piensa en y la cooperación comunitaria (Naval, García, Puig y
familia para reconocer y aprehender los hábitos Anxo, 2011, p. 88); así como también en el desarro-
sociales prudenciales o nocivos. llo de conocimientos democráticos, el aprendizaje de
Para Pereira (2004), el eje de la educación cívica las habilidades y los procesos de participación cívica
es la socialización de los valores y las virtudes, que y política responsable (Naval, 2003, p. 13).
conformarán la base de la actuación ciudadana y En resumen, dentro de este escenario, la edu-
democrática: cación cívica se postula como un eje fundamental
La vitalidad de una democracia dependerá de las para la formación ciudadana (Coronel, 2012, p.
medidas que se tomen para articular su educación 169), pues contribuye a que las personas afiancen
cívica, la que deberá ser tanto en virtudes como en una perspectiva humanista cívica, crítica y propo-
valores. Estas dos posibles líneas de la educación sitiva. Igualmente, la educación familiar cívica se
cívica conforman procesos que deben estar orien- debe orientar hacia el desarrollo de unas aptitudes
tados a asegurar las condiciones operativas de la y actitudes personales. Es decir, la formación en
democracia, que tiene en las condiciones del diálogo este ámbito debe dar cuenta de unas virtudes que
su criterio normativo más fuerte. En tal sentido, orienten a la persona, dentro de la trama social,
tanto los valores como las virtudes operarán como
hacia la tolerancia (Guichot, 2012), el respeto, la res-
posibilitantes de la democracia, por lo que la reali-
zación de los valores de libertad, igualdad, respeto
ponsabilidad, el civismo, la integridad, la autodis-
activo, solidaridad y diálogo, a través del ejercicio de ciplina, la compasión, la honestidad, la promoción
las virtudes cívicas de sentido crítico, solidaridad, del bien común (Marina, 2005) y la “realización del
apertura al diálogo y participación activa, propi- diálogo como corazón de una sociedad democrática”
ciará la construcción de la democracia deliberativa. (Pereira, 2004, pp. 267-269).
(p. 280). Los aprendizajes que surgen de la educación
En este sentido, se entiende que la educación cívica conforman un sistema de principios socia-
cívica se dirige a la formación de hábitos virtuosos, les que regulan, de manera ética, la vida de los
se orienta hacia la concienciación de la responsabi- ciudadanos. Esta regulación será humanística y
lidad que los ciudadanos tienen hacia ellos mismos no contractual, dado que el sentido de las acciones
y su comunidad de vida, pero también a una vincu- de los ciudadanos se cimienta en el compromiso
lación real y activa con el medio social y ambiental que tienen hacia el Otro y no, como expone Tapia
(Vaillant, 2008; Fernández, 2014). (2009), en el compromiso contractual centrado en
Las virtudes que se edifican en la educación un beneficio o un castigo instrumental que ejecuta
cívica contribuyen al crecimiento material y espi- un actor social externo.
ritual de las personas y la sociedad, pues forman De acuerdo con lo anterior, la educación cívica
personalidades dispuestas a la aceptación radical familiar, redunda en la formación de una ética ciu-
del otro, a acoger y reconocer la dignidad inherente dadana, pues las virtudes que socializa inciden en
que hay en toda forma de vida. Esto quiere decir que la persona, en la configuración de un sentido de su
“el objetivo de la educación cívica deberá ser educar responsabilidad consigo mismo y la sociedad:
la mirada de los ciudadanos para poder reconocer La idea ética de ciudadanía nos resulta ahora muy
la humanidad en aquellas dimensiones en que suele extraña, pero los conflictos sociales nos fuerzan
ser negada” (Pereira, 2004, pp. 275-276); lo cual a recuperarla. Todas las culturas transmiten
implica, una amplia labor de la familia y con una mediante la educación un modelo de persona, un
dimensión ética, pues ella se encarga de socializar modelo de comportamiento y un modelo de socie-
en sus miembros el sentido de lo humano, su valor dad. El nuestro está claro: Deseamos que nuestros
y defensa. conciudadanos sean libres, responsables, coopera-
dores, solidarios, justos y compasivos. Necesitamos
Las prácticas reflexivas familiares, como que su comportamiento esté dirigido por proyectos
espacios de educación cívica, han de enfocarse en de felicidad privada que sean compatibles, com-
el desarrollo de la solidaridad (Altarejos y Naval, partibles y cooperadores respecto de la felicidad de
2005); el significado y el sentido en la construcción los demás. Y aspiramos a una sociedad justa, que
social de la ciudadanía y el desarrollo de una voca-
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Iván Darío Moreno Acero, Pámela Leyva-Townsend,
Ciro Parra Moreno

mejore el bienestar y las posibilidades de cada uno mente sobre ellas mismos, su comunidad local, el
de sus miembros (Marina, 2005, p. 5). bien común y el contexto global; refleja la capacidad
Con la ética ciudadana que resulta de la educa- de enunciación cotidiana de los derechos y deberes,
ción cívica, se adquieren un conjunto de principios pero también, del sentir común de los miembros de
prácticos que ordenan la relación del sujeto con su su comunidad local y global. La ciudadanía respon-
medio social y natural. Este tipo de ética opera como sable se explica como condición constitutiva per se,
un lineamiento social que estructura los comporta- ya que es un escenario de comunicación en el que
mientos políticos. Ésta se construye en los espacios se hace posible el desarrollo de la identidad del ser
cotidianos de la realidad familiar, mediante la con- humano como ser social solidario; de esquemas de
tinua reflexión y problematización de los distintos pensamiento y acción que lo hacen consciente de
códigos deontológicos que hacen parte de la comu- su lugar en el mundo y de sus responsabilidades
nidad de vida de la que se participa, así como de los cívicas. La ciudadanía responsable es el escenario
comportamientos enfocados o no a la búsqueda del donde se vinculan e igualan, en lo político, todos los
bien social. individuos, pues esta condición no depende de un
Las virtudes aprendidas en el ámbito familiar rol otorgado, ni de unos beneficios que adquiridos,
dejan de estar en el fuero interno, para convertirse o de un conjunto específico de prácticas políticas,
las acciones sociales. En este orden de ideas, la ética sino de los distintos mecanismos políticos y sociales
ciudadana ya no es el reino exclusivo de los hábitos por medio de los cuales se ejercen los derechos, los
operativos, es también el de las habilidades sociales deberes, la libertad y la autonomía.
que facilitan la ordenación del mundo, la solución Conclusión
de los problemas elementales y prácticos que cada
Uno de los principales aportes de la familia
persona enfrenta en su cotidianidad.
como institución estructuradora a la persona y la
Si la familia es un bien en sí, su práctica edu- sociedad es la socialización política; en especial la
cativa se debe dirigir ontológicamente a la sociali- educación en virtudes cívicas. Esto evidencia que es
zación de virtudes cívicas y, a la conformación de en la cotidianidad de la vida familiar donde se siem-
una capacidad deontológica para ser un ciudadano bra la semilla que hace posible y real una democra-
responsable: cia participativa y dialogante-deliberativa, ya que, a
La noción de “ciudadanía responsable” lleva a cues- la vez que se es un buen padre y actor cívico, se es
tiones relativas a la sensibilización y al conocimiento también un buen educador, un virtuoso socializador
de los derechos y deberes. Asimismo está estrecha- de principios democráticos que da lugar en su hogar
mente relacionada con los valores cívicos, como la
a la concertación, el respeto, la justicia, la conversa-
democracia y los derechos humanos, la igualdad,
ción solidaria y la escucha activa. Así, la educación
la participación, el asociacionismo, la cohesión
social, la solidaridad, la tolerancia a la diversidad cívica es “un elemento de construcción personal y
y la justicia social… Por tanto, podría decirse que, social, un recurso para el conocimiento de la pro-
por lo general, la “ciudadanía responsable” engloba blemática social contemporánea y de los valores y
aspectos relacionados con el conocimiento y el ejer- proyectos éticos presentes, un incentivo para el
cicio de los derechos y responsabilidades cívicas. reconocimiento y el ejercicio del compromiso cívico
Igualmente, todos los países asocian el concepto y la responsabilidad” (Mayordomo, 2008, p. 231).
con ciertos valores estrechamente relacionados con Cuando se reconoce que la familia no es un
el papel de un ciudadano responsable. Entre ellos transmisor pasivo, sino un actor social clave que
se incluye la democracia, la dignidad humana, la
orienta los procesos educativos hacia la búsqueda de
libertad, el respeto por los derechos humanos, la
metas propias, se abre la oportunidad para valorar
tolerancia, la igualdad, el respeto a la ley, la justicia
social, la solidaridad, la responsabilidad, la lealtad, la capacidad de encausar, de manera intencionada,
la cooperación, la participación y el desarrollo espi- la formación de sus miembros hacia la construcción
ritual, moral, cultural, mental y físico (Eurydice, de principios fundamentales de acción. Fundamen-
2005, pp. 10-13). tos “capaces de nutrir una moral voluntaria deli-
Así, la ciudadanía responsable se puede enten- berante (educación de juicio) vis a vis la apertura a
der como la condición política, social y cultural con una educación orientada a ampliar la solidaridad y
la que las personas actúan y reflexionan crítica- a la práctica de virtudes ciudadanas referidas a los

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