j
8 8 bis. La yod. 45
44 Vocales del latín vulgar. § 8 bit
mente una consonante, sino una semiconsonante, como la 1
se asimila a la é, y el diptongo oe a la 6. De este modo los de pié, radio, articulación explosiva agrupada con la conso-
siete sonidos vocálicos d, ié, é, í, ué, ó, ú, representan en el nante anterior, o una semivocal, como la 1 de baile, peine,
romance español las siete vocales del latín vulgar. articulación implosiva agrupada a la vocal que la prece-
En sílaba átona las siete vocales se redujeron a cinco de (i).
cuando son iniciales de palabra, y a tres cuando son fina-
1] Esta yod, que escribiremos 1 o y, no existía origina-
les, según muestra el siguiente cuadro:
riamente en latín, pero se produjo de diversas maneras.
Primero, la i o la e en hiato con una vocal siguiente, que
, Canti- formaba sílaba por sí en la pronunciación cuidada, tendía en
dad y V o c a l acentuada V o c a l atona Inicial V o c a l atona f i n a l
timbre
a la pronunciación corriente a perder su carácter silábico, ha-
ciéndose semiconsonante; en los poetas, lo mismo en Plau-
ft ,1 ( látus lado árStru arado causám cosa
a a to que en Virgilio, se hallan casos de silabeo dor-mio, deor-
à a ( granu grano pán&ria panera causSs cosas sum, por dor-mi-o, de-or-sum, y en el siglo III de Cristo, esta
e pronunciación era muy común, por lo que el Appendix
é eL. ie j térra tierra tértenu terreno patrém padre Probi la corrige reiteradas veces en casos como «lancea
6 e rgte red sCcüru seguro 1 patrGs padres non laitcia, linteum non lintium, vinea non vinia, cavea non
e e cavia», etJi'La yod surgió también por vocalización de una
Ï i
1- clbu cebo pilcare llegar legít lee
consonante velar agrupadu: faetmn > fa[tn; o por pérdida
1 1 i j flcu higo i j fIcaria higuera dixl dije
de una vocal o una consonante: ntajorinum > rnaj(o)rinu
6 ç ue j nôva n u e v a > tna[rittu, sartaginem > sarta(y)ine > saría[ne, canta{v)i
( dól5re dolor amtt amo
> cantal; o por atracción de una vocal de la silaba siguien-
5 0 le5ne león 0' sSlanus solano sgrvOs siervos
0 0
te: caldaria > ca!da\ra, según vamos a especificar.
ü y bücca boca lücrare lograr sérvüm siervo 2] LU yod, como es articulación semivocálica extrema-
ü y u j cüpa cuba uj dürftia dureza lacüs lagos
(t) La yod Implosiva puede pnrocer más eficiente que lu explosiva, se-
gún nota G. MILURDIT, Rev. des Languts romanes, LV1I, 1914, pdg. 124,
a causa del distinto silabeo ( b a s i u , hecho b a i s u Inflexiona la a, beso,
8 bis. L A YOD Y Et W A U ; SU INFLUJO. - La serie de vo-
mientras r i t d l u no la Inflexiona, rayo, s i l a b e i n d o s e baj-su, ra-dju, com-
cales expuesta en el cuadro anterior se altera mucho cuan- parable ¿ste segundo a M a - l u Mayo); poro vamos a mostrar quo lo de-
do a cada una de ellas le sigue el sonido palatal que llama- cisivo en la Inflexión es la fecha o duración de la yod y el timbre diverso
mos yod. Esta yod es análoga a la consonante y del latin de la vocal precedente. La implosiva producida en c'l no inflexiona la a,
mientras en ct si: n o v a c ( u ) l a navaja, pero t r a c t u trecho. La explosiva
m a j o r e , j e j u n a r e , o del español mayor, ayunar, etc., pe-
inflexiona la í en vindímla vendimia, pero no la a en labiu labio.
ro no se halla intervocálica como la y, pues no es propia-
g 8 bis. Cuatro clases de yod. 47
46 Vocales. Efectos dí la y o d . 8 8 bis.
mente cerrada (es más cerrada que la i vocal), suele con- en la inflexión vocálica como en la palatalización de las
tagiar su cerrazón a la vocal precedente, cerrándola un gra- consonantes, por lo cual sólo rara vez echaremos mano de
do. En la serie de las vocales anteriores o palatales, la a ejemplos sacados de la conjugación.
pasa a e, la 9 pasa a 9, la 9 pasa a 1; y en la serio de las a) Yod primera; la que produce las consonantes románi-
vocales posteriores o velares, la 9 pasa a 9, y la 9 pasa a u; cas V Y *• La palatalización del grupo latino TY O CY en V O
en cuanto a la 1 y la u, siendo las vocales más cerradas, no % es do las más antiguas do todas, § 53*: v l t i u veno,
pueden sufrir inflexión ninguna. Asi pues, bajo el influjo de a c i a r i u acero; habiéndose formado muy temprano las con-
una yod, las siete vocales acentuadas quedan reducidas a sonantes f o e, la yod desapareció, sin haber ejercido influjo
cuatro: • (procedente de a y de 9), 1 (procedente de 9 y do alguno sobre la vocal. Nótese como los verbos -er, -ir, si-
i), o (procedente do 9), y u (procedente do 9 y do u). La guen normas aparte: mOtio mido, inflexionó la vocal y no
acción de la yod es menos señalada sobre la vocal átona palatalizó la consonante, todo lo contrario que en las pala-
inicial, caso en que las cinco vocales inacentuadas quedan bras no conjugables, § i i 4 ¡ n i c .
reducidas a tres: e (procedente de a), t (procedente de 9, 9, b) Yod segunda; la que da origen a ¡as consonante! ro-
1), a (procedente de 9, 9,. u).—Esta inflexión vocálica ocurre mánicas 11 >J y ft. Atribuimos a una segunda época dos
de un modo análogo en los demás romances, pero en espa- clases do grupos consonánticos con yod. En primer lugar
ñol es más frecuente, y está aún poco estudiada. Trataré de los que produjeron el sonido palatal 11, después hecho J, a
clasificar históricamente los fenómenos, poniendo un poco saber: LY, § 53,.: c o n c l l i u > concello > concejo; y C'L, G'Í.,
de orden en tan difícil materia. La gradación cronológica T'L, por vocalización de la consonante velar agrupada, § 57:
que establezco en la persistencia o duración de la yod espe- a p l c ( ü ) l a > *abeg'la > *abeyla > abella > abeja. En esta
ro dará claridad a la materia. época hay que colocar la yod que produjo fl, esto es, los
grupos latinos NY, § 5 3 A , ON, § 53B» Y N G 8 , § 4 7 , * : insignia
3] La yod no sólo influye en cerrar o inflexionar la vo-
enseña.—Estas clases de yod inflexionan las vocales abierr
cal, sino que palataliza además la consonante inmediata, y
tas 9 y 9, impidiendo su diptongación, salvo la yod de ñ,
su influjo sobre la vocal está subordinado a su acción sobre
que no inflexiona la 9; y a la inversa, no inflexionan las vo-
la consonante. Cuando la yod palatalizó muy pronto la con-
cales cerradas 9 y 9, salvo la yod de ñ que inflexiona la 9.
sonante, absorbiéndose en ella, no tuvo tiempo para influir
Nunca inflexionan la a.
sobre la vocal; y cuanto por más tiempo se conservó la yod
sin ser absorbida en la consonante, tanto más influyó sobre c) Yod tercera; la que produjo la consonante románica
las varias clases de vocales.—Téngase presente en lo que y, o no alteró la consonante. En primer lugar la yod que da
vamos a decir que la yod flexional de los verbos - e r e , siempre y, o sea, los grupos latinos GY, DY, § 53,,: r a d i a
-•' « , § § 113 y 114, presionada por la analogía de otras for- raya. Después, la que vaciló, no alterando la consonante
mas verbales, § 104, siguió caminos muy apartados, tanto unas veces, o produciendo otras veces y, § 53,: p l u v i a
48 Vocala. Cuatro clases de yod. 8 8 bis. 6 8 bis. Cuatro clases de yod. 49
lluvia, f f l v e a hoya. — Esta yod inflexiona regularmente las 4] El siguiente cuadro puede servir como guía de con-
vocales abiertas 9 y 9, impidiendo su diptongación, y vacila junto para la lectura de los párrafos que citamos en el mis-
respecto a las vocales cerradas, inflexionando unas veces mo. En la palabra puesta como ejemplo, la vocal inflexiona-
9 > i, 9 > u y otras veces no. Nunca inflexiona la a. da va en tipo negrita; cuando la inflexión ocurre regular-
d) Yod cuarta; 1°, la que produce dos consonantes romá- mente en los demás casos análogos, se indica con un trazo
nicas, la ch y la antigua x, moderna J, y 20, la yod procedente vertical; y si la inflexión es vacilante, se indica con un trazo
de metátesis o síncopa de algún sonido latino. Primero, la discontinuo. Como se ve, estas indicaciones de inflexión
CT latina, que vocalizando la c, produjo la ch española, § 50^ aumentan conforme el cuadro desciende hacia su base, con-
semejantemente ui/""-, § 4 7 í f : . l a c t a lucha; y KS o x, firmando la serie cronológica que establecemos respecto a
que por igual vocalización dió la palatal x del español anti- las cuatro clases de yod.
guo, hecha] en lo moderno, § 50,: t a x u tejo. A éstos hay
Clases de yod 9 '3| f IO, 9 Mj t ti,
que sumar el grupo GR (no CR) cuya g, hecha fricativa, se » 9,
vocaliza: i n t e g r u a g r u , § 4 8 n. 2. Después tenemos la TY, CY tórtia péttia lútea malltia minada
1.° Ç. «
yod de los grupos RY, SY, PY, § 53,, a veces hecha implosi- 53«
fuerza pieza loza maleza amenaza
va, atraída de la sílaba postónica a la sílaba acentuada: c a l -
53« L Y , C'L 1 fOlia • r6g(u)la cüscüliu cllia palea
d a r i u > caldairo > caldeiro > caldero. A esta última épo-
ca pertenece también la yod producida por síncopa de soni- 57t " > J Ihoja ¡reja coscojo ceja paja
2.'
dos latinos, ora por pérdida de !a vocal protónica, § 24, o NY, GN sflmniu I Ingéniu I cQnea llgna aranca
53»
postónica, § 25: m a j ( o ) r i n u > mairinu > meirino > me- ft sueno 1engcfto 1 cufia lefia arafia
50,
rino,; ora por pérdida de una consonante: farraglne >
G Y , DY Ipddlu I pfllfigiu : rügio ¡ fastldiu exagiu
ferra(y)ine > ferrein > herrén; p r o b a ( v ) i >proba\ > pro- 53,
bei> probé (§ 118,). A estos casos son semejantes los rarí- y IpOyo 1 poleo i huyo 1 hastío ensayo
3.«
simos que tenían en latín un hiato como el grecismo l & I c u s , DY, MY I fdvaa 1 nfirviu grdbeu IvindCmia labiu
53.
trisílabo que con el tiempo pasó a bisílabo, la\gu > lei- [Link], 1 hoya 1 nervio f r u y o royo ( v e n d i m i a labio
go > lego.—Constituimos con esta cuarta yod una última
CT, X I nOcte I ICctu I trQcta strlctu I factu
época; es la yod más persistente, la que opera sobre toda 50,
ch,x>J 1 noche 1 lecho 1 trucha estrecho 1 h e c h o
clase de vocales Inflexiona regularmente las vocales abier-
tas 9 > e y 9 > o; [Link] regularmente las voca- R Y , S Y , PY I cdriu I matéria I augüriu I círeu I riparia
53.
les cerradas 9 > 1 y 9 > u, salvo la excepción -9ct- cuya Ir, la, i p 1 cuero 1 madera 1 a g ü e r o 1 cirio 1 ribera
9 permanece intacta; en fin inflexiona la a, nunca inflexio- sincopas |colli(g)o I gr6(g)« I co(g)Itat • t{pi(d)u |proba(v)i
nada antes. varias Icojo 1 grey 1 cuida 1 tibio 1 probé
Vocalei. Cuatro clases de yod. W a u .
Vemos que las vocales que más temprano se inflexionan
son las abiertas 9 y 9; la tendencia asimiladora obra con
fuerza atrayendo esas dos articulaciones al punto do las
otras 9 y 9 comunes en el idioma y muy semejantes. La a
es la vocal que más tardó en llegar a la inflexión, por ha-
llarse demasiado distante de la yod. Un lugar intermedio
ocupan las vocales cerradas 9 y 9 que se resisten bastante
a inflexionarse, vacilando entro asimilarso a la yod o man-
tenerse, por disimilación respecto do este sonido demasiado
vecino, conservando su punto de articulación originario, y
la 9 obedece más a esta disimilación conservadora por lo
mismo quo es más afín a la yod que la o,
5] La I final latina, como vocal extremamente cerrada
de la serie anterior, se equipara a la yod en algo, pues
inflexiona tanto la p como la 9 acentuadas: v é n l ven,
§114,. tibí \iid.
6] Por su pai;te el wau, o sea la ora semiconsonante,
explosiva, agrupada a la consonante precedente ( a q u a ) , ora
semivocal, implosiva, agrupada a la vocal precedente (auro),
ejerce un influjo parecido al de la yod, contribuyendo a
cerrar la vocal que antecede. Pero es articulación menos
común que la yod, y su infujo es menor. Sus varios oríge-
nes son análogos a los de la yod: unas veces existe ya en
latín, t a u r u ; otras, procede de vocalización "de una conso-
nante agrupada, a l t e r u antro, § 9fl; otras, proviene de
una metátesis, v l d ü a > viuda, § II 3 ,; s a p u i > saupi,
§ 9S; otras, se produce en virtud de una diptongación ro-
mánica viruela, ciruela, § 18,,