SI TU ME OLVIDAS
Quiero que sepas una cosa.
Tú sabes cómo es esto:
si miro la luna de cristal, la rama roja
del lento otoño en mi ventana,
si toco junto al fuego la impalpable ceniza
o el arrugado cuerpo de la leña,
todo me lleva a ti, como si todo lo que existe,
aromas, luz, metales, fueran pequeños barcos que navegan
hacia las islas tuyas que me aguardan.
Ahora bien, si poco a poco dejas de quererme
dejaré de quererte poco a poco.
Si de pronto me olvidas no me busques,
que ya te habré olvidado.
Si consideras largo y loco
el viento de banderas que pasa por mi vida
y te decides a dejarme a la orilla
del corazón en que tengo raíces,
piensa que, en ese día,
a esa hora levantaré los brazos
y saldrán mis raíces a buscar otra tierra.
Pero si cada día,
cada hora sientes que a mí estás destinada
con dulzura implacable.
Si cada día sube
una flor a tus labios a buscarme,
ay amor mío, ay mía,
en mí todo ese fuego se repite,
en mí nada se apaga ni se olvida,
mi amor se nutre de tu amor, amada,
y mientras vivas estará en tus brazos
sin salir de los míos.
NO CULPES A NADIE
Nunca te quejes de nadie, ni de nada,
porque fundamentalmente tú has hecho
lo que querías en tu vida.
Acepta la dificultad de edificarte a ti
mismo y el valor de empezar corrigiéndote.
El triunfo del verdadero hombre surge de
las cenizas de su error.
Nunca te quejes de tu soledad o de tu suerte,
enfréntala con valor y acéptala.
De una manera u otra es el resultado de
tus actos y prueba que tú siempre
has de ganar..
No te amargues de tu propio fracaso ni
se lo cargues a otro, acéptate ahora o
seguirás justificándote como un niño.
Recuerda que cualquier momento es
bueno para comenzar y que ninguno es
tan terrible para claudicar.
No olvides que la causa de tu presente
es tu pasado así como la causa de tu
futuro será tu presente.
Aprende de los audaces, de los fuertes,
de quien no acepta situaciones,
de quien vivirá a pesar de todo,
piensa menos en tus problemas
y más en tu trabajo y tus problemas
sin eliminarlos morirán.
Aprende a nacer desde el dolor y a ser
más grande que el más grande de los obstáculos,
mírate en el espejo de ti mismo
y serás libre y fuerte y dejarás de ser un
títere de las circunstancias porque tú
mismo eres tu destino.
Levántate y mira el sol por las mañanas
y respira la luz del amanecer.
Tú eres parte de la fuerza de tu vida,
ahora despiértate, lucha, camina,
decídete y triunfarás en la vida;
nunca pienses en la suerte,
porque la suerte es:
el pretexto de los fracasados…
NO TE QUIERO SINO PORQUE TE QUIERO
No te quiero sino porque te quiero
y de quererte a no quererte llego
y de esperarte cuando no te espero
pasa mi corazón del frío al fuego.
Te quiero sólo porque a ti te quiero,
te odio sin fin, y odiándote te ruego,
y la medida de mi amor viajero
es no verte y amarte como un ciego.
Tal vez consumirá la luz de enero,
su rayo cruel, mi corazón entero,
robándome la llave del sosiego.
En esta historia sólo yo me muero
y moriré de amor porque te quiero,
porque te quiero, amor, a sangre y fuego.
Tomado del libro Cien sonetos de amor.
A pesar de que la mayoría de poemas de Neruda tratan sobre el amor, éste hace referencia a la culpa. El
mensaje es claro: no culpes a nadie, mírate a ti mismo y sal adelante. Siempre con la cabeza bien alta.
El amor, al igual que el signo, es arbitrario, no tiene razones, no tiene argumentos. Simplemente es y se
deja estar. En ese ser y estar el amor molesto a veces, pues al amante le irrita la percepción de ser un
cautivo voluntario, un cautivo sin guardia. Pero ese sacrificio es sublime, es experiencia densa, es
consumación del propio ser.
Biografía
Nacido el 12 de julio de 1904 en Parral, en la región chilena de Maule, la madre del poeta murió sólo un mes
más tarde de que naciera él, momento en que su padre, un empleado ferroviario, se instaló en Temuco, donde
el joven Pablo Neruda cursó sus primeros estudios y conoció a Gabriela Mistral. Comenzó muy pronto a
escribir poesía, y en 1921 publicó La canción de la fiesta, su primer poema, con el seudónimo de Pablo
Neruda (en homenaje al poeta checo Jan Neruda), nombre que mantuvo a partir de entonces y que legalizaría
en 1946.
También en Temuco comenzó a trabajar en un periódico, hasta que a los dieciséis años se trasladó a
Santiago para cursar estudios de profesor de francés. Allí se incorporó como redactor a la revista Claridad, en
la que aparecieron poemas suyos. Tras publicar algunos libros de poesía, en 1924 alcanzó fama internacional
con Veinte poemas de amor y una canción desesperada, obra que, junto con Tentativa del hombre infinito,
distingue la primera etapa de su producción poética, señalada por la transición del modernismo a formas
vanguardistas influidas por el creacionismo de Vicente Huidobro.
Los problemas económicos indujeron a Pablo Neruda a emprender, en 1926, la carrera consular que lo llevó a
residir en Birmania, Ceilán, Java, Singapur y, entre 1934 y 1938, en España, donde se relacionó con Federico
García Lorca, Rafael Alberti, Vicente Aleixandre, Gerardo Diego, Miguel Hernández y otros componentes de la
llamada Generación del 27, y fundó la revista Caballo Verde para la Poesía. Desde su primer manifiesto tomó
partido por una «poesía sin pureza» y próxima a la realidad inmediata, en consonancia con su toma de
conciencia social. En tal sentido, Neruda apoyó a los republicanos al estallar la Guerra Civil española (preludio
de la Segunda Guerra Mundial) y escribió España en el corazón (1937).
Previamente, sin embargo, sus poemas habían experimentado una transición hacia formas herméticas y hacia
un tono más sombrío al reflejar el paso del tiempo, el caos y la muerte en la realidad cotidiana, temas
dominantes en otro de sus libros imprescindibles, Residencia en la tierra, publicado en dos partes en 1933 y
1935 y que constituye el eje de su segunda etapa. Imágenes originalísimas y audaces de raigambre
surrealista expresan en esta obra una visión profundamente desolada del ser humano, extraviado en un
mundo caótico e incomprensible.
De regreso en Chile, en 1939 Neruda ingresó en el Partido Comunista y su obra experimentó un giro hacia la
militancia política. Esta tercera etapa, que tuvo su preludio en España en el corazón (1937), culminaría con la
exaltación de los mitos americanos de su Canto general (1950). En 1945 fue el primer poeta en ser
galardonado con el Premio Nacional de Literatura de Chile. Al mismo tiempo, desde su escaño de
senador, Pablo Neruda utilizó su oratoria para denunciar los abusos y las desigualdades del sistema. Tal
actitud provocó la persecución gubernamental y su posterior exilio en Argentina.
De allí pasó a México, y más tarde viajó por la URSS, China y los países de la Europa del Este. Tras este
viaje, durante el cual Neruda escribió poemas laudatorios y propagandísticos y recibió el Premio Lenin de la
Paz, volvió a Chile. A partir de entonces, la poesía de Pablo Neruda inició una nueva etapa en la que la
simplicidad formal se correspondió con una gran intensidad lírica y un tono general de serenidad; el mismo
título de una obra central de este periodo, Odas elementales (1954-1957), caracteriza los versos de aquellos
años. En 1956 se separó de su segunda esposa, Delia del Carril, para unirse a Matilde Urrutia, que
acompañaría al poeta hasta el final de sus días.
Su prestigio internacional fue reconocido en 1971, año en que se le concedió el premio Nobel de Literatura. El
año anterior Pablo Neruda había renunciado a la candidatura presidencial en favor de Salvador Allende, quien
lo nombró poco después embajador en París. Dos años más tarde, ya gravemente enfermo, regresó a Chile.
Falleció en Santiago el 23 de septiembre de 1973, profundamente afectado por el golpe de estado del
general Augusto Pinochet, que doce días antes había derrocado a Salvador Allende.
La Mulata.
Cuentan que hace muchos años, en Córdova, existió una mujer misteriosa, porque vivía aislada del
trato social y no se conoció su procedencia. Se dice que era huraña porque su belleza era tanta que
cuando salía a la calle, era víctima de habladurías. Se le conocía también porque usaba hierbas para
hacer curaciones maravillosas y por predecir sucesos naturales, como temblores y hasta por conjurar
tormentas.
Esa fama empezó a inquietar a los habitantes de Córdova, quienes la empezaron a acusar de bruja.
Todos parecían obsesionados con ella, pero el alcalde era el principal. Su nombre era Martín de
Ocaña, un hombre ya de edad que le confesó su amor y le ofreció hasta "las perlas de la virgen", con
tal de que ella estuviera con él, pero la mulata no accedió.
Don Martín, despechado y desairado, la acusó de haberlo hecho tomar un brebaje para que perdiera
la razón. La mulata, a la fuerza, fue llevada a la Fortaleza de San Juan de Ulúa, donde fue juzgada y
castigada a morir quemada en leña verde frente a todo el pueblo.
Mientras esperaba su castigo, logró convencer al guardia para que le regalara un gis. Él no se pudo
resistir y se lo consiguió. La mulata empezó a dibujar en las paredes de su celda un barco con las
velas desplegadas que se mecía sobre las olas del mar.
Era una obra de arte que dejaba perplejo a cualquiera. Fue entonces cuando la mulata preguntó:
¿Qué es lo que crees que le hace falta al barco? A lo que el carcelero le contestó: Andar... En eso
ella le dijo: Pues mira como anda... La mulata dio un salto y se subió al barco, despidiéndose del
hombre que la resguardaba, quien sólo veía lo que sucedía asombrado, el barco se perdió en el
horizonte que ella dibujó.
EL GUSANO DE ORO
En el pueblo de El Liberal, municipio de Teloloapan, vivía un señor llamado Otoniel. Éste era un
campesino que se dedicaba a la siembra de maíz, calabaza y frijol, y a cuidar unas pocas cabezas
de ganado vacuno y caprino que tenía. En una ocasión, cuando estaba arando su tierra para
sembrar, vio que algo brillaba con el sol. Se acercó para ver qué era lo que había visto relucir y vio
entonces que era un gusano de oro puro, de unos treinta centímetros de largo aproximadamente.
Pero este gusano estaba vivo, y caminaba arrastrándose por el suelo. El campesino lo tomó entre
sus manos y en ese instante oyó en su mente una voz que le decía: “vamos a hacer un trato, si tú
me llevas a tu casa y me tratas bien, dándome de comer lo que yo te pida, entonces yo, en
agradecimiento, voy a hacer del baño, pero todo lo que haga no será excremento, sino que serán
monedas de oro puro”. El campesino aceptó el trato y se llevó al gusano a su casa. Lo encerró en un
cuarto y ahí le llevaba de comer todo lo que el gusano le pedía, y éste, en retribución, hacía del baño
todos los días, dejando regadas varias monedas de oro.
Así pasaron los años, el señor se volvió rico, compró muchas tierras y ganado y ahora tenía peones
que trabajaban para él. Tanta riqueza despertó la envidia y ambición de uno de sus hermanos, el
cual se llamaba Alejandro. Éste, de forma astuta, hizo tomar de más a su hermano Otoniel hasta el
punto de emborracharlo, y entonces le preguntó: “oye hermano, ¿de dónde sacas tanto dinero?”.
Otoniel, como estaba tomado, le confesó la verdad, le contó del gusano de oro que había encontrado
y luego se quedó dormido. Alejandro aprovechó el momento para entrar al cuarto donde estaba el
gusano de oro, lo agarró y se lo llevó para su casa. Ahí lo encerró en un cuarto y le puso comida. Lo
dejó solo y al otro día fue a asomarse para ver cuántas monedas de oro había dejado. Pero grande
fue su sorpresa al ver que no había nada de gusano, lo único que encontró fue un bejuco en forma
de gusano y en vez de monedas de oro, un montón de piedras.
Cuenta la gente que este gusano de oro sólo se le aparece a las personas de buen corazón, o a
aquellas que le caen bien, para ayudarlas y ofrecerles sus servicios; pero si alguien de mal corazón o
envidioso llega a encontrarlo o agarrarlo, entonces deja de ser de oro y se convierte en un pedazo de
palo o bejuco, para castigar, de esta manera, a los ambiciosos.
Leyenda Mexicana corta: El callejón del beso
Todo viajero que viene a la ciudad Guanajuato pregunta por el Callejón del Beso, lugar al que se
atribuye varias leyendas.
Una de ellas es el Callejón del beso, la leyenda cuenta lo siguiente:
Doña Carmen era hija única de un hombre intransigente y violento, pero como suele suceder,
siempre triunfa el amor por infortunado que éste sea.
Doña Carmen era cortejada por su galán, don Luis, en un templo cercano al hogar de la mujer,
primero ofreciendo de su mano a la de ella el agua bendita. Al ser descubierta la encerraron, la
amenazaron de enviarla a un convento, y lo peor de todo, casarla en España con un viejo y rico
noble, con lo que, además, acrecentaría el padre su mermada hacienda.
La bella y sumisa mujer y su dama de compañía, doña Brígida, no pararon de llorar e implorar juntas.
Antes de someterse al sacrificio, pensaron que Brígida llevaría una misiva a Don Luis con la noticia
nueva.
Mil conjeturas se hizo el hombre enamorado, pero de ella, hubo una que le pareció la más acertada.
Una ventana de la casa de doña Carmen daba hacia un angosto callejón, tan estrecho que era
posible, asomado a la ventana, tocar con la mano la pared de enfrente.
Si lograban entrar a la casa de al lado, podría hablar con su amada y, entre los dos, encontrar una
solución a su problema.
Pregunto quién era el dueño de aquella casa y la compro a precio de oro
Hay que imaginar cuál fue la sorpresa de doña Carmen cuando, asomada a su balcón, se encontró a
tan corta distancia con el hombre de sus sueños
Unos cuantos instantes habían transcurrido de aquella maravillosa charla amorosa, que, cuando más
abstraídos se hallaban los dos amantes, del fondo de la casa se escucharon frases violentas. Era el
padre de doña Carmen increpando a Brígida, quien se jugaba a la misma vida por impedir que su
amo entrara a la alcoba de su señora.
El padre apartó a aquella mujer protectora de doña Carmen, y con cuchillo en la mano, de un solo
golpe lo clavo en el pecho de su hija.
Don Luis enmudeció de espanto la mano de doña Carmen seguía entre las suyas, pero cada vez
más fría.
Ante lo inevitable, don Luis dejó un tierno beso sobre aquella mano tersa y pálida, ya sin vida.
Por esto a este lugar, sin duda unos de los más típicos de nuestra ciudad, se llama el Callejón del
Beso.