Salmos 34 Nueva Traducción Viviente
Salmo de David, acerca de cuándo se hizo pasar por loco frente a Abimelec, quien lo echó de su
presencia.
1 Alabaré al Señor en todo tiempo;
a cada momento pronunciaré sus alabanzas.
4 Oré al Señor, y él me respondió;
me libró de todos mis temores.
5 Los que buscan su ayuda estarán radiantes de alegría;
ninguna sombra de vergüenza les oscurecerá el rostro.
6 En mi desesperación oré, y el Señor me escuchó;
me salvó de todas mis dificultades.
7 Pues el ángel del Señor es un guardián;
rodea y defiende a todos los que le temen.
8 Prueben y vean que el Señor es bueno;
¡qué alegría para los que se refugian en él!
9 Teman al Señor, ustedes los de su pueblo santo,
pues los que le temen tendrán todo lo que necesitan.
12
¿Quieres vivir una vida
larga y próspera?
13
¡Entonces refrena tu lengua de hablar el mal
y tus labios de decir mentiras!
15 Los ojos del SEÑOR están sobre los que hacen lo bueno;
sus oídos están abiertos a sus gritos de auxilio.
19
La persona íntegra enfrenta muchas dificultades,
pero el SEÑOR llega al rescate en cada ocasión.
22
Pero el SEÑOR redimirá a los que le sirven;
ninguno que se refugie en él será condenado.
DIOS TAMBIEN TIENE SUEÑOS
Y SON MAS LOCOS QUE LOS MIOS
¿Qué es un sueño? Es una promesa, es algo que no existe pero tiene el potencial de existir. Si el
sueño es grande, lo que va a resultar de él es algo grande y si es pequeño, resultará en algo
pequeño. ¡Así de simple!
Muchas personas creen que estar bendecido(a) es solo tener riquezas financieras (esto puede ser
en parte), y la verdad es que hay muchas personas que abundan en riquezas y son más pobres que
una persona que lucha día a día para comer el plato del día,
Un sueño es una visión hacia el futuro de lo que anhelamos tener o alcanzar.
Los sueños de Dios son tan grandes e ilimitados que la vida de un solo hombre no es suficiente para
cumplirlo, se necesita una generación completa para llevarlo a cabo.
pero nunca nos muestra el proceso por el que debemos pasar para llegar a él y ahí es que muchos
de nosotros nos equivocamos cuando creemos que no hay desiertos para llegar a la tierra prometida,
¿Qué características tienen éstos? Los sueños que surgen del corazón del hombre “vuelan bajito”,
es decir, ¡no son grandes! Sueñas, por ejemplo, con un sueldo, con un trabajo mejor; sueñas con
una casa mejor, etc. Sueñas con esas cosas a las que Jesús llama añadidura
Normalmente, los sueños de Dios meten miedo. Los sueños pequeños son más bien para cuestiones
personales, como mi casa, mi trabajo, mi sueldo, mi matrimonio, mi familia, mi auto, mi piscina, etc.
Esos son sueños pequeños, en cambio, los sueños de Dios promueven bendición para muchos.
Cuando Dios pone un sueño en el corazón de una persona, no es para bendecirla a ella sola, sino a
muchos.
La visión y los sueños de Dios son el origen de grandes emprendimientos. Nada grande se hará si
no hay primeramente un sueño. ¿Qué es un sueño? Es una concepción, una idea de algo que se
quiere realizar. Dios toma un hombre e imprime en su corazón algún anhelo suyo y para poder
abrazar los anhelos del Señor tendremos que saber renunciar a nuestros anhelos. Si tú no sueltas
tus sueños, nunca serás un ejecutor de los sueños de Dios y quedarás atado a tus sueños.
EJEMPLOS
JOSÉ SOÑÓ LOS SUEÑOS DE DIOS
ANA Y PENINA
PABLO
DAVID
Una cosa he demandado a Jehová, esta buscaré;
Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida,
Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo. Salmos 27:4
Repaso de la historia de David
Después de vencer al gigante, David consiguió la confianza de los criados y del pueblo, se ganó la amistad
de Jonatán y el amor de Mical, quien fue su primera esposa; y ambos, Jonatán y Mical, eran hijos de Saúl. Y,
precisamente eso, produjo los celos del rey Saúl, que ordenó capturarle. David tuvo que huir al desierto con un
escuadrón de 200 guerreros leales y se convirtió en el paladín de los oprimidos. Allí aceptó la protección del rey
filisteo Aquis de Gat, enemigo de Israel, y situó a su familia y los suyos en la ciudad filistea de Siclag. Cuando Aquis
se fue a la guerra contra el rey Saúl, David no pudo acompañarle porque los otros nobles no confiaban en él.
David finge estar loco en Gat
10
Aquel día David se levantó y huyó de la presencia de Saúl, y se fue a Aquis, rey de Gat. 11 Los
servidores de Aquis le dijeron:
—¿No es este David, el rey de la tierra? ¿No es este aquel a quien cantaban con danzas, diciendo:
“Saúl derrotó a sus miles, y David a sus diez miles”?
12
David tomó a pecho estas palabras y tuvo gran temor de Aquis, rey de Gat. 13 Así que cambió su
conducta delante de ellos, fingiéndose loco cuando estaba con ellos. Hacía marcas en las puertas de
la ciudad y dejaba caer su saliva sobre su barba.
14
Entonces Aquis dijo a sus servidores:
—¡He aquí, ven que este es un hombre demente! ¿Por qué me lo han traído? 15 ¿Acaso me faltan locos
a mí, para que me traigan a este, a fin de que haga locuras en mi presencia? ¿Había este de entrar en
mi casa?
David, rey de Judá
Esta batalla, que tuvo lugar en Gilboá, acabó con la vida del rey Saúl y de su hijo Jonatán, amigo de
David. La Casa de Saúl estaba prácticamente anulada y David se dirigió a la ciudad de Hebrón para
ser nombrado rey de Judá. Pero los norteños no estaban de acuerdo con tal decisión y buscaron a
un descendiente del difunto rey para nombrarle como sucesor. El escogido fue su hijo Isboset, al que
nombraron rey. Este intentó ganarse la confianza del reino, pero dos caudillos seguidores de David
decidieron asesinarle en su propia casa. Cuando se presentaron ante el rey David esperaban una
recompensa, pero se encontraron con la muerte. David no estuvo de acuerdo con la muerte de su
enemigo y decidió ejecutarles por asesinato.
En Hebrón, el rey David no conseguía la confianza de los norteños y decidió que, para unir a las
doce tribus israelitas, debía buscar una ciudad neutral donde gobernar. Sin embargo, con la muerte
del hijo del difunto rey Saúl, los ancianos de Israel se acercaron a Hebrón manifestando lealtad a
David, que por entonces tenía 30 años.15
Isboset, =significa "Varón de Baal"
pero dos caudillos seguidores de David decidieron asesinarle en su propia casa. Recab y Baana,
quienes esperaban una recompensa por parte de David; este, sin embargo, mandó a ajusticiarlos
2 de Samuel 4 :1
Y Jonatán hijo de Saúl tenía un ahijo lisiado de los pies. Tenía cinco años de edad cuando
llegó de Jezreel la noticia de la muerte de Saúl y de Jonatán, y su nodriza le tomó y huyó; y
mientras iba huyendo apresuradamente, se le cayó el niño y quedó cojo. Su nombre era
Mefi-boset.
Mefi-boset o Mefivoshet "destructor de la vergüenza"
Maquir es alguien a quien se le vendió.
Ellos Vivian en Lodebar = es dolor, miseria, tristeza, oscuridad, soledad y desesperanza, un estado
espiritual de los despojados de fe.
MEFIBOSET o Merib-baal era hijo de Jonatán y nieto del rey Saúl. Sin embargo, el que fuera miembro de la
primera familia real de Israel no le aseguró un futuro glorioso. Él nació después que su abuelo Saúl había
perdido el reinado. Entonces, cuando Mefiboset tenía cinco años de edad, su padre y su abuelo murieron en
batalla. Al escuchar las noticias de este incidente, la nodriza de Mefiboset, llena de pánico, huyó con el niño.
Durante la huida, Mefiboset se cayó y quedó lisiado para el resto de su vida, cojo de ambos pies. Alrededor de
siete años después, su tío Is-bóset fue asesinado a sangre fría. (2 Sam. 4:4-8) Mefiboset ciertamente fue
víctima de circunstancias trágicas
Mefiboset se casó joven y llegó a ser padre de un niño; de Mica. Con su familia, Mefiboset estableció su hogar
con Maquir, un hombre prominente y rico de Lo-debar, una ciudad de Galaad.
Después que David había estado firmemente establecido en el reinado sobre todo Israel por algunos años, dio
atención considerada a la promesa que había hecho bajo juramento a su amigo Jonatán. (1 Sam. 20:42) Por
amor a Jonatán, David deseaba ser bondadoso con cualquiera que quedara de la casa de Saúl. David supo
de Mefiboset por medio de Siba, un siervo de Saúl, y no se demoró en llamar al hijo de Jonatán.
David dijo: — ¡Saludos, Mefiboset!
Mefiboset respondió: — Yo soy su siervo.
— ¡No tengas miedo! — le dijo David — , mi intención es mostrarte mi bondad por lo que
le prometí a tu padre, Jonatán. Te daré todas las propiedades que pertenecían a tu abuelo
Saúl, y comerás aquí conmigo, a la mesa del rey.
Mefiboset se inclinó respetuosamente y exclamó: — ¿Quién es su siervo para que le
muestre tal bondad a un perro muerto como yo?
2 Samuel 9: 5–8
Bondad de David hacia Mefi-boset
9 Dijo David: ¿Ha quedado alguno de la casa de Saúl, a quien haga yo misericordia por amor de
Jonatán? 2 Y había un siervo de la casa de Saúl, que se llamaba Siba, al cual llamaron para que viniese
a David. Y el rey le dijo: ¿Eres tú Siba? Y él respondió: Tu siervo. 3 El rey le dijo: ¿No ha quedado nadie
de la casa de Saúl, a quien haga yo misericordia de Dios? Y Siba respondió al rey: Aún ha quedado un
hijo de Jonatán, lisiado de los pies. 4 Entonces el rey le preguntó: ¿Dónde está? Y Siba respondió al
rey: He aquí, está en casa de Maquir hijo de Amiel, en Lodebar. 5 Entonces envió el rey David, y le trajo
de la casa de Maquir hijo de Amiel, de Lodebar. 6 Y vino Mefi-boset, hijo de Jonatán hijo de Saúl, a
David, y se postró sobre su rostro e hizo reverencia. Y dijo David: Mefi-boset. Y él respondió: He aquí
tu siervo. 7 Y le dijo David: No tengas temor, porque yo a la verdad haré contigo misericordia por
amor de Jonatán tu padre, y te devolveré todas las tierras de Saúl tu padre; y tú comerás siempre a mi
mesa. 8 Y él inclinándose, dijo: ¿Quién es tu siervo, para que mires a un perro muerto como yo?
9
Entonces el rey llamó a Siba siervo de Saúl, y le dijo: Todo lo que fue de Saúl y de toda su casa, yo lo
he dado al hijo de tu señor. 10 Tú, pues, le labrarás las tierras, tú con tus hijos y tus siervos, y
almacenarás los frutos, para que el hijo de tu señor tenga pan para comer; pero Mefi-boset el hijo de
tu señor comerá siempre a mi mesa. Y tenía Siba quince hijos y veinte siervos. 11 Y respondió Siba al
rey: Conforme a todo lo que ha mandado mi señor el rey a su siervo, así lo hará tu siervo. Mefi-boset,
dijo el rey, comerá a mi mesa, como uno de los hijos del rey. 12 Y tenía Mefi-boset un hijo pequeño,
que se llamaba Micaía. Y toda la familia de la casa de Siba eran siervos de Mefi-boset. 13 Y moraba
Mefi-boset en Jerusalén, porque comía siempre a la mesa del rey; y estaba lisiado de ambos pies.