LA GUERRA QUE SE GANA SOLO SI NOS RENDIMOS
Texto: Ezequiel 5: 1 – 17
Introducción: si un enemigo te ataca y no tienes ninguna posibilidad de ganar ya que él te
supera en todo, entonces, ¿cuál sería la reacción inteligente para ganar una batalla que de
antemano ya está perdida? (Lucas 14: 31)
i. El Señor dramatiza su mensaje: “Profecía representada” (vv. 1 - 4)
1. El profeta y su cuerpo como recurso didáctico para la profecía (v. 1a)
[Contexto histórico: ¿qué significaba en la antigüedad raparse la cabeza y la
barba – (2 Samuel 10: 4; Isaías 3: 24; 15: 2; Jeremías 47: 5; 48: 37; Ezequiel
7: 18)]
2. El profeta se le explica que debe hacer con su cabello (vv. 1b – 4)
ii. El Señor interpreta su mensaje: “Profecía explicada” (vv. 5 - 17)
1. El Señor revela la identidad de su acusado/enemigo: Jerusalén (v. 5)
2. El Señor expone la causa de su juicio contra Jerusalén (vv. 6, 7, 11)
3. El Señor da a conocer su plan contra Jerusalén (vv. 8 – 10; 12 – 17)
Conclusión
El Señor no permanece indiferente hacia la violación deliberada de Jerusalén hacia su Ley. En
su justicia, recurre al profeta para que comunique su indignación no solo a través del discurso
oral sino también desde la representación. El Señor le pagará a Jerusalén con la misma moneda:
burla y humillación.
Aplicación
Hermano (a), si como iglesia decidimos de manera deliberada exponer a la burla el sacrificio
de Cristo a la mirada de los impíos, ¿será posible ridiculizar a Jesús y no recibir el merecido por
ello? (Hebreos 10: 26 - 31)
UNA DIGRESIÓN
Objetivo: identificar un concepto bíblico en el capítulo que nos ayude a comprender de
manera más holística la teología de Ezequiel y, a su vez, nos dé más luz al momento de
interpretar el N.T.
Hijo de Hombre
“Y tú, hijo de hombre, tomate…” (v. 1)
i. Aparece 99 veces en el libro de Ezequiel el cual tiene 48 capítulos lo cual equivale
a 2.0% por cada capítulo. Ahora, después de Ezequiel donde más aparece el concepto
es en Salmos (28 veces); en Jeremías (19 veces); en 2 Samuel y 1 Crónicas (18 veces
en cada uno) y, en los evangelios de Mateo (31 veces); en Lucas (28 veces); en
Marcos (15 veces) de ahí que, surge el interrogante: ¿Cuál es la razón que justifica la
repetición de este sustantivo “hijo de Hombre” en el libro de Ezequiel, el profeta?
ii. Su uso en los evangelios: su uso tiene la función de hacer énfasis en la humanidad
de Cristo, pero sin la connotación teológica de pecado ya que Cristo obedeció en
todo, pero sin pecado (hebreos 4: 15). Recordemos que este sustantivo fue empleado
por el mismo Cristo, es decir, él mismo se auto –describió como “el hijo del hombre”,
no como un hijo, sino “el”, el articulo denota particularidad, alguien especial, sin
reemplazo. Según los teólogos, es posible que Jesús al auto-describirse de esta
manera esté estableciendo una relación entre la condición espiritual de Israel con su
tiempo: así como Ezequiel fue el -hijo de hombre para con Israel estando en el exilio
que estaba decidido a no volverse a Dios, de igual manera, estaba Israel en los
tiempos de Cristo, en efecto, su rechazo contra Dios se consumaría en la crucifixión
de Cristo. En total, de esta manera, Cristo sería el -hijo del hombre en sus días: un
enviado de Dios que, al igual, que Ezequiel, sería rechazado por Israel: el pueblo de
Dios.
iii. Ezequiel, el profeta que más énfasis hacen en Dios: su Palabra, su gloria, su obra, la
obediencia, entre otros, a tributos e intervenciones
1. “Yo soy Jehová” 67 veces; 19 veces en Isaías y 18 veces
en Éxodos
2. “Yo Jehová he hablado” 19 veces; 4 veces en Jeremías
3. “Así ha dicho Jehová” 121 veces; 126 veces superado por
Jeremías
4. La gloria de Dios 13 veces; 20 veces en Isaías, quien le
supera y 12 veces en Salmos
5. “casa de Israel” 82 veces; 25 veces tanto en 1 Reyes y
en Jeremías
Este énfasis responde a la pregunta: ¿por qué estamos aquí en Babilonia? Por cierto,
Babilonia parece en 149 veces en Jeremías (Caps. 20 – 52), quien fue un profeta pre –exílico y
exílico, es decir, que vivió y ejercicio su ministerio antes y durante el cautiverio de Babilonia a
Judá. Ciertamente, el profeta Jeremías fue, según indican los teólogos, la última oportunidad que
Dios le dio a Judá para librarlo de un castigo anunciado de antemano, pero este profeta, al igual
que los anteriores, Miqueas, Oseas, Isaías, entre otros, no fue escuchado, fue rechazado, él y su
mensaje, por extensión, un rechazo a quien le comisiono, es decir, Jehová Dios, el Señor. En
consecuencia, el énfasis excesivo de Ezequiel en Dios se parafrasea así:
a) “Israel, en tanto, tú no eres, yo Jehová Dios soy…” (67 veces)
b) “Israel, en tanto, tu voz se ahoga, yo Jehová he hablado (19 veces) – Así ha dicho Jehová…”
(121 veces)
c) “Israel, en tanto, tu hermosura a desaparecido, mi gloria resplandece …” (13 veces)
d) “Israel, en tanto, tu tiemblas ante Babilonia, yo por ti, puedo reducir a Babilonia a cenizas
por amor a ti, amado pueblo mío…” (82 veces)
En conclusión: ya que Adán e Israel fallaron en la obediencia a la Palabra de Dios, es Cristo
quien viene a obedecer la Ley – Palabra de Dios dada a Moisés (Mateo 5: 17); es la Palabra
misma de Dios “el Logos” (Juan 1: 1); es quien viene a traernos el nuevo mensaje de Dios “el
evangelio” (Mateo 4: 23).
En síntesis: cambia algunas condiciones respecto a Pacto, es decir, la relación de Dios hacia
el pecador, pero el énfasis sigue siendo el mismo: lo que sabemos, lo que hacemos, lo que
sentimos y lo que somos, depende única y exclusivamente, de la Palabra de Dios. Esta es, la
relación de Ezequiel en el N.T que se cumple en Cristo y el llamado y desafío de la iglesia.