La inevitable caída de Arnor
El Reino de Arnor fue establecido por Elendil el Alto en el año 3320 de la Segunda
Edad del Sol, al igual que su reino hermano en el sur, es decir Gondor, Arnor fue una de
las fuerzas principales en la guerra de última alianza, el conflicto que termino el reinado
de Sauron, el segundo señor oscuro de la Tierra Media, y que llevó al fin de la Segunda
Edad. Pero al contrario que el reino del sur, en Arnor, la primera mitad de la Tercera
Edad vio el declive, la separación, y finalmente, la ruina total del reino, ¿qué fue lo que
llevo a esta situación? ¿Acaso las condiciones de Arnor y Gondor fueron diferentes
desde un principio? ¿Tuvo Arnor una oportunidad de prosperar? ¿La caída del reino del
norte era inevitable?
Pues, sí y no, como se verá a continuación, la situación social, geográfica y política del
reino del norte hizo que cualquier intento de formar un estado duradero en la tierra de
Eriador fuera un reto enorme. Así pues, creo que para tener una imagen completa de la
ruina de Arnor, hay que analizar la historia de la región de Eriador previa a la fundación
del reino del norte.
1. De Eriador y sus pueblos
Eriador era una extensa región en el noroeste de la Tierra Media. Sus fronteras eran:
Al este, las Montañas Nubladas, al norte, la bahía helada de Forochel, al oeste, las
montañas de Ered Lindon y al sur, el río Aguada Gris o Gwathló y la tierra de
Enedwaith.
Durante mucho tiempo, la región estuvo cubierta por un gran bosque, y si bien, parte
de la tierra era relativamente plana, las regiones interiores estaban llenas de colinas,
Cerca del Golfo de Lhûn se encuentran, de oeste a este, las Colinas de la Torre , las
Colinas Lejanas y las Quebradas Blancas . Más al este, tras el Bosque Viejo, se
encuentran las Quebradas de los Túmulos, y más al suroeste las Quebradas del Sur.
Lejos de allí, en el norte se hallan las Quebradas del Norte, mientras que casi en el
centro de Eriador se encuentran las Colinas del Viento. Además de esas, también se
encuentran las Colinas del Crepúsculo o Nenuial al oeste y al sur del lago del mismo
nombre.
Grandes ríos atraviesan también Eriador, los más importantes, nombrados de oeste a
este, son los siguientes: el río Mithlond, que desemboca en el Golfo de Lhûn, y el
río Lhûn, su afluente; el río Baranduin que nace en el Lago Nenuial; y el río
Gwatlhó o Aguada Gris, que posee muchos afluentes, como el Mitheithel o
Fontegrís, el Bruinen o Sonora, el Glanduin y el Sirannon, que forman en su
desembocadura los pantanos de Nîn-in-Eilph.
Ahora bien, durante los primeros siglos de la segunda edad, Eriador se estaba
volviendo una región bastante dinámica, en donde la población era realmente
variada, por un lado, en la región interior, había numerosas compañías de elfos
Nandor que iban errantes por la tierra, pero sí de elfos hablamos, al otro lado de las
montañas azules, se encontraba el reino de Lindon, gobernado por Gil-Galad, alto
rey de los Noldor en la Tierra Media y nominalmente considerado como alto rey de
los elfos de la Tierra Media y de Eriador, en Lindon, estaba el gran puerto de
Mithlond, los Puertos Grises capital del reino. En las montañas azules habían
pequeñas colonias de enanos, pero hacia el este, hacia las montañas nubladas, se
encontraba el gran reino de los enanos, Khazad Dum, qué después fue llamado
Moria. Para el año 750 S.E. los elfos establecieron el reino de Eregion, cuya capital,
Ost-in-Edhil, se ubicaba cerca de la entrada oeste de Khazad- Dum, en aquellos días
los elfos y los enanos fueron amigos, y el comercio floreció y beneficio a ambos
pueblos. Pero poco antes de la fundación de Ost-in-Edhil, otro pueblo llego a
Eriador, y estos recién llegados también comerciaron con los elfos y los enanos,
pero el impacto que dejarían en la región sería mucho más profundo.
Los númenóreanos
En general, los hombres del oeste de la Tierra Media, descendían de tres pueblos, a
los que los elfos se referían en forma general como Edain, los amigos de los elfos,
estos hombres, los Edain, erraron durante la primera edad hasta llegar a la región
más occidental de la Tierra Media, Beleriand. Allí, descubrieron los grandes reinos
de los elfos Noldor y Sindar, y los Edain se maravillaron y además de entablar
alianza y amistad, los Edain tomaron como reyes a los elfos de Beleriand. Pero los
elfos estaban en guerra con el señor oscuro de Arda, Morgoth, y al final, después de
numerosas tragedias y pérdidas, la derrota de los elfos y los edain era casi completa.
Finalmente, la ayuda llegó desde occidente, los Valar, los poderes del mundo,
enviaron sus ejércitos para derrocar a Morgoth y capturarlo, cosa que finalmente se
logró pero, tal fue el estruendo causado por los ejércitos de ambos bandos que, al
final, Beleriand fue abnegada por el mar, quedando solo la porción de tierra que se
convertiría en el reino de Lindon. Así termino el reinado de Morgoth y la primera
edad del sol.
En recompensa por las penurias y las pérdidas sufridas por los edain en la guerra, los
Valar enviaron a sus heraldos, los Maiar, y ellos levantaron una isla con forma de
estrella en medio del Gran Mar, los maiar instruyeron a los hombres que fundaron el
reino de Númenór en aquella isla, cuyo primer rey fue Elros hermano gemelo de
Elrond, pues ambos eran descendiente de las tres familias nobles de las casas de los
Edain y de los reyes de los Noldor y los Sindar.
Así, los Edain se volvieron los más altos, fuertes, sabios, y hermosos de los hombres
del mundo, más parecidos en todo a los elfos que a los hombres, su tiempo de vida
era en un principio tres veces mayor al de los hombres comunes, y tenían vista
penetrante y los ojos grises. Pero en un inicio, y para toda la historia de su pueblo
para ser precisos, los hijos siempre fueron pocos, y al tener una expectativa de vida
que rondaba los 250 años en el caso del pueblo llano, los dúnedain, edain del oeste,
tenían por costumbre casarse tarde.
Cabe mencionar aquí que los tres pueblos de los Edain eran las casas de Beör, Hador
y Haleth, llamadas así por los tres caudillos más importantes de los Edain de
Beleriand, el pueblo de Hador era el más numeroso de los tres, y por tanto, la
mayoría de la población de Númenór descendía de dicho pueblo de cabellos
dorados, por otro lado, en el oeste de la isla vivían los descendientes de la casa de
Beör, y de la casa de Haleth, pocos descendientes había, este pequeño dato será
importante.
Así pues, durante los primeros siglos de la S.E. los dúnedain crecieron en número
lentamente, y se sentían contentos en su isla pero, para el siglo VII S.E. impulsados
por el rey Tar-Aldarion el navegante, los dúnedain se lanzaron a explorar las costas
de la Tierra Media, y reestablecieron su alianza con los elfos y entablaron relaciones
con los hombres nativos a los que enseñaron lo necesario para una vida plena, en
muchos lugares instruyeron en la siembra y cosecha de las semillas y la
construcción en piedra, y los hombres menores recordaron siempre en sus historias a
los hombres del mar.
Y es en este contexto en que se fundó el primer enclave númenóreano en Endor, el
pequeño puerto fue llamado Vinyalondë, el puerto nuevo en la lengua de los Altos
elfos, después se le llamó Lond Daer, el gran puerto en sindarin. Lond Daer estaba
ubicado cerca de la desembocadura del rio Gwatló, en la costa oriental del rio, que a
su vez, marca los límites entre la región de Eriador y lo que después se llamó
Enedwaith.
Ya se ha mencionado que, en un principio las relaciones con los nativos fueron
cordiales pero, al pasar los años, los dúnedain iniciaron una expansión naval sin
precedentes, y para lograr esto, se necesitaba madera, un recurso que Eriador tenía
en abundancia.
Los hombres nativos y el colonialismo númenóreano temprano
En el interior de Eriador, en los lugares cercanos a las colinas de Evendim, y en
torno al rio Baranduin, el Brandivino como después le llamaron los Hobbbits,
habitaba el grupo de hombres que los dúnedain llamaron Hombres Medios, estos
eran descendientes de la primera de las casas de los Edain, es decir, la casa de Beör.
Estos hombres eran altos, de piel más bien blanca, pero de ojos y cabellos que solían
ser de distintos matices de marrón al negro, y aquí hay que mencionar un elemento
que afectaría para siempre las relaciones entre los dúnedain y el resto de pueblos, y
ese elemento era el lenguaje, el pueblo de Beör y el pueblo de Hador, hablaban una
lengua muy similar, pues en un principio, fueron un mismo pueblo. Cuando llegaron
a Beleriand, los Edain aprendieron rápidamente el sindarin, la lengua de los elfos
grises, y de uso común en Beleriand, aun así, los hombres de Hador en particular,
hablaban el sindarin pero, nunca dejaron de usar el lenguaje que les era propio.
Como se ha dicho, la mayoría del pueblo dúnedain descendía de la casa de Hador, y
su lengua se mezcló con elementos del sindarin, de tal forma que surgió el
Aduniaco, la lengua de los hombres de Númenór, el sindarin fue por mucho tiempo
hablado por todos, y en el oeste era la lengua común de los que descendían del
pueblo de Beör. Cuando los dúnedain empezaron a entablar relaciones en la Tierra
Media, tuvieron alegría y reconocieron el parentesco con los hombres de Eriador,
gracias al lenguaje que estos hablaban, lo mismo sucedió después con los hombres
de Rhovanion al otro lado de las montañas nubladas. Pero con los hombres de la
casa de Haleth, las cosas no fueron tan simples.
Las gentes de la casa de Haleth, no eran particularmente altas, otras características
nos son desconocidas, pero es probable que tuvieran los cabellos marrones o rojizos
en algunos casos, lo que sabemos con certeza es que los Haladin eran un pueblo
aparte, siempre se mantuvieron más alejados de los elfos que los hombres de las
otras casas de los Edain, y generalmente no eran muy abiertos a los cambios en su
forma de vida. La gran mayoría de este pueblo se quedó en el este de las montañas
azules y poblaron principalmente las regiónes boscosas de Minhiriath y Enedwaith
en las orillas del Gwathló, pero también pastoreaban ovejas y así llegaron a poblar
parte de las regiones que después serían los montes de Dunland, los valles de ambos
lados de las montañas blancas, la tierra que después se conocería como Bree y la
región nororiental de Eriador, después conocida como Rhudaur. El lenguaje que
hablaban se volvió distinto conforme su pueblo se asentó en diferentes lugares pero,
no era en nada parecido al lenguaje de las casas de Beör y Hador, por tanto, cuando
los dúnedain llegaron a la Tierra Media, no les reconocieron como hombres medios.
Otra de las cosas que caracterizaban a estos pueblos descendientes de la casa de
Haleth era un fuerte sentido de pertenencia a su tierra y apreciaban su libertad por
sobre todo, así , cuando los dúnedain fundaron Lond Daer como enclave comercial
pequeño y astillero, las relaciones entre ambos pueblos no empeoraron demasiado,
pero no paso mucho tiempo antes de que los dúnedain empezaran a devastar grandes
extensiones de los bosques de Minhiriath y Enedwaith y los habitantes de aquellas
regiones se volvieron hostiles.
Con el paso de los años, los dúnedain continuaron su deforestación de los bosques y
los hombres del Gwathló, que en su mayoría vivían en comunidades pequeñas y
apartadas, pusieron resistencia en vano, muchos de los que no se sometieron a los
dúnedain escaparon hacia las colinas de Dunland o hacia el bosque de Eryn Vorn,
muchos otros siguieron por las tierras errando de un lugar a otro y atacando a los
dúnedain siempre que podían. Para el año 1200, los dúnedain empezaron a
establecer colonias permanentes en las costas de la Tierra Media, de esta forma se
generó un profundo resentimiento hacia los dúnedain que más tarde fue
aprovechado por un mal que crecía en las sombras.
En el año 1200 S.E. un elfo de gran belleza se presentó ante el rey Gil-Galad de
Lindon, ofreciendo consejo y sabiduría, se presentó a sí mismo como Annatar, señor
de los dones, enviado de los Valar, pero ni Gil-Galad ni Elrond, su heraldo,
confiaron en las palabras de este extraño personaje, pero en Eregion, Annatar fue
recibido.
Los herreros de Eregion dirigidos por Celebrimbor, ya eran grandes artífices y
habían aprendido y enseñado mucho a los enanos de Moria, pero viendo la habilidad
de Annatar, sintieron más deseos de conocimiento, así Annatar empezó a instruir a
Celebrimbor y a los suyos, para el año 1600, los herreros de Eregion llegaron a la
cúspide de su habilidad y crearon los anillos de poder.
La guerra de Eriador
Mientras la habilidad de los herreros de Eregion aumentaba, el poder de los
dúnedain también crecía, Lond Daer fue fortificada, y a pesar de que la fortaleza no
era tan masiva y magnifica como muchas que vinieron después, los enemigos nunca
pudieron tomarla por la fuerza. Entre los años 750 al 1600 de la Segunda Edad, las
relaciones entre los númenóreanos y los hombres del Gwathló no hicieron más que
empeorar, lentamente Minhiriath y Enedwaith fueron deforestadas y la población de
Minhiriath empezó a ser reemplazada por hombres medios y colonos dúnedain.
Ahora bien, durante todo ese tiempo los pueblos libres tuvieron una paz relativa,
pero como se ha dicho, la sombra crecía en secreto. Sauron, principal de los
sirvientes de Morgoth se había ocultado lejos en el este tras la caída de su señor, y
durante un tiempo pensó en reparar los daños hechos a la tierra e instruir a los elfos
y a los hombres, pero rápidamente descubrió lo fácil que era obtener el servicio y
respeto de los hombres, y el deseo de orden se transformó en un deseo de
dominación. Así fue que Sauron se estableció en Mordor, una tierra yerma en el
este, en donde un poderoso volcán cubría todo con sus cenizas, cerca del volcán,
empezó la construcción de Barad Dur, la torre oscura, una fortaleza prácticamente
inexpugnable, fue en Mordor en donde concibió el plan de los anillos de poder.
Usando su habilidad para adquirir la forma que deseara, Sauron viajo hacia los
reinos de los Noldor, y como se ha dicho, en Lindon fue rechazado pero, en Eregion
fue recibido. La intención de Sauron era crear anillos, que incrementarían los dones
naturales de los portadores, pero en secreto, Sauron ligo el poder de esos anillos en
otro artefacto, un anillo maestro que dominara al resto, el anillo único.
En este anillo, Sauron puso gran parte de su poder hasta tal punto que la existencia
misma del señor oscuro fue ligada al anillo. Para el año 1600, Sauron completo la
construcción de Barad Dur y la forja del anillo único fue finalizada, fue en ese
momento, cuando el señor oscuro se puso el anillo, que Celebrimbor supo que había
sido engañado. Celebrimbor había creado 3 anillos sin la ayuda de Sauron y decidió
ocultarlos con los señores elfos más importantes, dos fueron entregados a Gil Galad
en Lindon y uno fue a manos de Galadriel, que en ese momento vivía en Lorien.
Para el año 1693 Sauron se declaró abiertamente como señor oscuro, y después de
que Celebrimbor se negara a entregar los anillos, la guerra entre los elfos y Sauron
empezó, a pesar de que las fuerzas de Sauron tardaron dos años en estar listas, para
1695 sus huestes habían cruzado Calenardhon, derrotaron a una fuerza de elfos
dirigidos por Celeborn, esposo de Galadriel, y lograron repeler a un ejército enviado
desde Lindon a cargo de Elrond que solo se pudo replegar gracias a un ataque de los
enanos de Khazad Dum y los elfos de Lorien contra la retaguardia del ejército del
señor oscuro.
Ahora, las fuerzas de Sauron, compuestas por orcos, trolls, lobos y hombres, eran
tan numerosas que pudieron dividirse para diferentes tareas, el grueso del ejército
asedio Ost in Edhil, otra parte, persiguió a Celeborn y Elrond que habían encontrado
un valle escondido al que llamaron Imladris, o Rivendell. Y una tercera parte, fue
enviada a destrozar toda la oposición que encontraran en Eriador, así, la tierra fue
destrozada, incontables comunidades fueron destruidas e incluso Enedwaith, tierra
de natal de varios de los hombres aliados a Sauron fue magullada. Aunque no está
del todo claro, puede que haya sido durante estos eventos que restos de los pueblos
de Haleth fundara la aldea de Bree.
En 1697, Ost in Edhil fue conquistada, saqueada y quedó en la ruina junto con todo
el reino de Eregion, bajo tortura, Celebrimbor reveló el escondite de 16 anillos de
poder, pero la localización de los 3 de su creación no se la revelo a nadie, entonces,
los orcos le dieron una muerte cruel y llenaron su cuerpo de flechas, Sauron ordeno
que el cadáver mutilado de su enemigo fuera empalado para llevarlo como
estandarte. Para el 1699 Sauron había conquistado toda Eriador y el sacrificio de
Celebrimbor fue en vano pues, Sauron dedujo que por fuerza, los anillos debían
estar en posesión de los señores elfos más importantes.
Sin embargo, Sauron no pudo conquistar a los enanos de Khazad Dum, y a pesar de
que incontables hombres, mujeres, niños y elfos fueron masacrados muchos otros
lograron refugiarse en Imladris o en Lindon, allí Gil Galad fortifico los cruces del
Lhûn pues sabía que no podría ganar en campo abierto. Ahora bien, Sauron se
disponía a atacar Lindon pero su campaña de destrucción tuvo un efecto que él no
deseaba pues, las fuerzas de Elrond y Gil-Galad se multiplicaron gracias a los
refugiados, por tanto, dejo parte de su ejército en el este para evitar un posible
contraataque de Elrond o de los enanos.
Ya en 1695 Gil Galad había solicitado la ayuda de los númenóreanos y estos,
enviaron suministros y guerreros a Mithlond, pero el rey de Númenór Tar Minastir,
decidió que eso no iba a ser todo, aunque tomo tiempo, el rey envió una enorme
flota llena de soldados listos para la guerra, en 1700 la flota llego a Mithlond, y
junto a los elfos hicieron retroceder a Sauron hasta Sarn Forn, uno de los cruces del
rio Baranduin, ahí Sauron presento batalla pero, rápidamente fue empujado hacia el
rio Gwathló. Allí, en los cruces del rio, Sauron encontró refuerzos preparados para
la batalla pero el Almirante númenóreano Ciryatur había previsto la victoria en
Mithlond, por lo que dividió una parte considerable de su ejército para que
desembarcara en Lond Daer.
Así, los ejércitos conjuntos de Lindon y Númenór, sumados a los refuerzos que
marcharon desde Lond Daer, atraparon al ejercitó de Sauron entre el yunque y el
martillo, las fuerzas de Númenór compuestas por altos soldados de infantería pesada
bien armados con cota de malla, grandes escudos, espadas y lanzas, y con el apoyo
de letales arqueros equipados con arcos de acero hueco capaces de penetrar la
armadura de los enemigos eran una fuerza de combate imparable. Esa fue la batalla
del Gwathló en la que las fuerzas del oeste destruyeron a la hueste de Sauron, quien
escapo de la batalla, al final, apenas pudo cruzar el Anduin con una pequeña escolta.
Después de la victoria decisiva en el Gwathló, las fuerzas de Gil Galad y Elrond
rompieron el asedio a Imladris y Eriador fue liberada.
Pero la victoria, sobre todo para los elfos fue, a lo mucho, pírrica. Eriador quedó
completamente devastada y la guerra fue el primero de muchos golpes a la
composición demográfica de la región, con Eregion destruido el principal aliado
comercial de los enanos desapareció y Sauron juró odio eterno hacia los enanos del
pueblo de Durin, de ahí en adelante, los orcos les atacaron cada vez que podían y las
colonias del este quedaron aisladas, lo que a su vez afecto a los hombres de
Rhovanion, reduciéndolos a tribus poco sofisticadas.
Por otra parte, la guerra de Eriador tuvo un efecto domino en los dúnedain, con
Minhiriath y Enedwaith en la ruina y sin el comercio directo con los elfos, Lond
Daer y Eriador en general declino en importancia, por lo que los dúnedain se
enfocaron en el sur de la Tierra Media, a partir del año 1701, los númenóreanos
empezaron a establecer plazas fortificadas en las costas desde las cuales podían
controlar a los hombres menores. Así empezaron los días del declive de Númenór,
no un declive de poder, pues por lo que quedaba de la segunda edad, los dúnedain
serían la fuerza más poderosa fuera de Valinor, el declive fue más bien moral pues,
los dúnedain extrajeron tributo a los hombres menores y los señores y reyes de
Númenór se volvieron orgullosos y con el pasar de los años, se volvieron crueles
tiranos, creando pequeños reinos en el sur, pero parte de las riquezas de todas esas
tierras regresaban a Númenór en enormes barcos.
El colonialismo tardío y la caída de Númenór
Como se ha dicho, el poder de los númenóreanos creció de sobremanera después de
la guerra de Eriador pero, con ello vino un cambio cultural en la mayoría del pueblo
y en los reyes de Númenór. Lentamente, los dúnedain establecieron centros de poder
en la Tierra Media, aquellos enclaves que antaño habían sido usados para comerciar
e instruir, se convirtieron en grandes fortificaciones, y los númenóreanos se
convirtieron en señores de aquellas tierras, algunos se proclamaron reyes pero, los
reyezuelos de la Tierra Media debían pagar tributo al rey de los númenóreanos en
Armenelos, la capital de reino, cuya autoridad era superior a la de los demás.
Con el flujo de riquezas y con su poder aumentando constantemente, los dúnedain
empezaron a resentir a los elfos y a los Valar pues estos, al contrario que los
hombres, eran inmortales. Los númenóreanos, a pesar de ser los humanos más
avanzados del mundo y contar con una larga vida, empezaron a temer a la muerte,
los reyes de Númenór, que antaño habían vivido una media de 400 años empezaron
a envejecer más rápidamente y lo mismo pasó con el pueblo llano. Las antiguas
costumbres, en especial el hablar las lenguas elficas se perdieron lentamente pues
los númenóreanos no querían saber nada de los elfos a los que empezaron a odiar y
temer.
Pero no todo el pueblo pensaba igual, para el año 2000 S.E. la población de
Númenór se había dividido en dos facciones, la más grande era la de los hombres
del rey que dejaron de hablar las lenguas elficas y mantenían un dominio estricto
sobre los hombres de la Tierra Media y por otro lado, estaban los fieles, aquellos
que deseaban mantener la alianza con los elfos, la reverencia a Ilúvatar y los Valar,
y trataban a los hombres menores con algo de respeto.
Para el año 2350 los fieles fundaron el puerto de Pelargir en el delta del rio Anduin,
poco después, los asentamientos en lo que después sería Gondor crecieron de
sobremanera en especial con la fundación de la ciudad fortaleza que después se
llamaría Dol-Amroth en un promontorio de la península de Belfalas.
La migración de los fieles aumento aún más a partir del año 3102 cuando Ar-
Gimilzor subió al trono de Númenór, los reyes anteriores habían abandonado el uso
de las lenguas élficas pero, Gimilzor prohibió su uso en toda la isla, además, el rey
obligo a los fieles, que habitaban principalmente las regiones occidentales de la isla
a asentarse cerca del puerto de Rómmena en el este, desde donde podían ser
vigilados. Debido a esto la progresiva migración de los fieles a la Tierra Media se
transformó en un verdadero éxodo, familias enteras tuvieron que abandonar la isla y
llevaron consigo frutos y plantas como la vid, el tabaco, y la planta medicinal
Athelas.
Pero el éxodo se dio mayoritariamente hacia las tierras que después serían Gondor,
la migración hacia Eriador fue más pequeña pues, Gondor ofrecía a sus habitantes
fértiles tierras, hermosas praderas llenas de flores, valles verdes y fértiles en las
montañas habitadas por nativos amigables que después fueron integrados
exitosamente al reino.
Eriador por su parte, ofrecía el contacto con los Altos Elfos de Lindon, y tierras
fértiles en el interior de la región, pero las regiones de Enedwaith, Dunland, y
Rhudaur estaban habitadas por montañeses hostiles, los inviernos eran más fríos, y
el espacio cultivable, en especial en el este era limitado, y como se comprobó en la
guerra contra Sauron, Eriador carecía de defensas naturales, lo que hacía más difícil
defender el territorio.
Es así que la población de Eriador, tanto dúnedain como de nativos, se concentraba
principalmente entorno al rio Lhun y al Baranduin, las quebradas de los túmulos, las
quebradas del norte, las colinas y el Lago Nenuial y alrededor del Gwathlló en
cuyas fuentes más tarde se estableció otro puerto, Tharbad, que conectaba ambos
lados del rio con un puente de piedra, pero Eriador nunca se recuperó del todo de las
heridas de la guerra contra Sauron, es así que con todo esto ya se puede tener en
claro el primero de los grandes problemas de Arnor, la población siempre fue
relativamente pequeña y llena de tensiones étnicas.
Para el 3255 S.E. Pharazon, miembro de la familia real de Númenór, desposo a su
prima Miriel, quien debía ser la legítima reina, y usurpo el trono pues, los
matrimonios entre parientes tan cercanos eran ilegales pero, Pharzon era un líder
popular mientras que Miriel era parte de los fieles. Así fue como el último rey de
Númenór, Ar-Pharazon el dorado llego al trono.
Apenas 6 años después, Sauron volvía a atacar, y esta vez dirigió sus huestes a las
colonias númenóreanas en las costas, al enterarse de esto y de que Sauron ahora se
hacía llamar el señor de la Tierra Media y rey de los hombres, Ar-Pharazon
comando una gran flota que desembarco en Umbar, principal enclave de los
Dúnedain en la Tierra Media, y los sirvientes de Sauron escaparon ante las huestes
de los númenóreanos y Sauron entendió que jamás podría derrotarles por la fuerza
de las armas.
Así fue que, tomando una forma bella, Sauron se humillo ante el rey y fue tomado
como prisionero y llevado a Númenór pero en tres años Sauron se volvió el
principal consejero del rey, u con sus consejos, la caída de Númenór era inminente,
los señores númenóreanos de la Tierra Media, desde hace tiempo tiranos, se
volvieron aún más crueles, esclavizaron a los hombres menores, y les mataban por
deporte, saquearon sus ciudades y pueblos, tomaron a sus mujeres por la fuerza, y
por orden de Sauron, muchos fueron sacrificados en templos erguidos para adorar a
Morgoth, el más grande de los cuales estaba dentro de la propia Armenelos.
Así fue que para el 3019, sintiendo que la vejez le llegaba, y convencido por Sauron,
Ar –Pharazon dirigió la flora más grande jamás ensamblada hacia el oeste, hacia
Valinor, quebrantando así la prohibición impuesta por los Valar pues estaba
convencido de que conquistando las tierras imperecederas, conquistaría la
inmortalidad. Pero cuando la flota anclo en las costas de Valinor, Eru Ilúvatar, el
Dios creador y padre de todo cambió la forma del mundo, separando Valinor de la
Tierra y haciéndola redonda, los soldados fueron sepultados bajos las montañas que
se derrumbaban a su alrededor y la gran armada cayo en los abismos del mar.
Finalmente, una gran ola avanzó hacia la propia Númenór, borrándola de la
existencia y limpiando la inmundicia de sus habitantes, pero también se perdieron
las grandes obras y toda la ciencia y sabiduría del reino, mujeres y niños perecieron
pero no todo estaba perdido para el pueblo Dúnedain.
La fundación de los reinos en el exilio
Tar-Elendil, cuarto rey de Númenór tuvo tres hijos, un varón y dos mujeres,
Silmariën fue la mayor de todos pero, en aquellos días las mujeres no podían
heredar la corona sin embargo, Silmariën desposo a Elatan miembro de una
importante familia del oeste, fue así que el rey otorgó a Silmariën el título de
Señora de Andúnië, ciudad que previa a la fundación de Armenelos y Rómenna fue
el asentamiento principal de Númenór.
El señor de Andúnië se convirtió en el segundo título nobiliario más importante del
reino pues, ellos también pertenecían al linaje de Elros y es la única rama secundaria
de este linaje que se conoce con certeza. Pero al contrario que los reyes, Los Señores
de Andúnië jamás cayeron en la oscuridad, y durante mucho tiempo ayudaron a los
fieles en secreto, y además de preservar las antiguas tradiciones, los señores de
Andúnië poseían el anillo de Barahir, una de las reliquias heredadas de los héroes de
la primera edad, y si bien, aquel anillo no poseía ningún poder particular, servía
como recordatorio de la herencia cultural de los dúnedain.
Cuando Sauron convenció a Ar-Pharazon de invadir Valinor, Amandil, señor de
Andúnië decidió actuar. Llevando consigo unos pocos sirvientes, partió en secreto
hacia el oeste con la intención de advertir a los Valar de la inminente invasión y
rogar por perdón para los hombres, parece que Valandil no cumplió su cometido
pero, antes de irse preparo a su hijo Elendil el Alto para partir hacia la Tierra Media.
Fue así, que cuando la gran ola avanzó arrasó con Númenór, Elendil y sus hijos
Isildur y Anárion, ya habían partido en nueve barcos en los cuales llevaban a sus
parientes, amigos cercanos, a los pocos fieles que aún había en la isla, siete piedras
videntes las Palantir, pergaminos de ciencia y un fruto del Árbol Blanco. Desde los
barcos vieron con horror la caída de su hogar y los fuertes vientos y mareas los
separaron, finalmente, el viento los arrojó a las costas de la Tierra Media, Isildur y
Anárion, junto a cinco barcos, llegaron a las desembocaduras del Anduin, las cuales
remontaron hasta llegar a Pelargir.
Los cuatro barcos restantes llegaron a Mithlond, en donde Elendil hizo una profunda
amistad con Gil-Galad, era el año 3320 de la Segunda Edad del Sol y Elendil, siendo
el hombre más cercano al linaje de Elros, reclamó para sí el señorío de todos los
dúnedain en la Tierra Media. Poco después, los dúnedain en el exilio establecieron
centros de poder, tres ciudades fueron edificadas en el sur, Minas Anor, Minas Ithil,
y en medio de ambas Osgiliath, la ciudadela de las estrellas, la ciudad más grande de
ambos reinos y capital del reino de Gondor desde la cual, Isildur y Anárion
gobernaron el reino del sur.
Por su parte, Elendil fundó el reino de Arnor y estableció su residencia en
Annúminas, la Torre del Oeste, ciudad edificada en la orilla sur oriental del lago
Nenuial cerca de la fuente del Baranduin, Annúminas, fue designada como la capital
de Arnor y al ser la residencia del Alto Rey, se puede decir que la Torre del Oeste
era la capital espiritual de los reinos en el exilio, Elendil decidió que el cetro de
Andúnië, que sus ancestros habían llevado como símbolo de su cargo sería el nuevo
símbolo de la realeza de Arnor, así mismo, Elendil llevaba en su frente un aro de
mithril con una gema blanca incrustada en el medio, la Elendilmir, estrella de
Elendil, el cetro se convirtió en el cetro de Annúminas. En Arnor, otra ciudad
fortaleza fue establecida, a los pies de las colinas del norte se fundó Fornost Erain,
la fortaleza norteña de los reyes, asentamiento que funciono como ciudad fortaleza
contra posibles incursiones de los montañeses del norte y otras amenazas.
En el extremo nororiental de Eriador habitaba un pueblo de hombres hostiles a todos
los otros habitantes de la región, sus origines son desconocidos pero, es probable
que tuvieran parentesco con los orientales que llegaron a Beleriand en la primera
edad y que traicionaron a los elfos en su momento de necesidad, estos hombres eran
de piel cetrina, cabellos oscuros y de menor estatura que los hombres medios, pero
eran feroces en la batalla y vivían entorno a las frías montañas de Angmar. En el
noroeste de Eriador, en la bahía helada de Forochel, habitaba el pueblo al que los
dúnedain conocían como Lossoth, los hombres de las nieves, que vivían una
existencia semi nómade, construían iglús, y usaban trineos, estos hombres vivían
apartados, eran ariscos pero no crueles.
Annúminas
Fornost Erain
Y en este punto es fácil darse cuenta la diferencia entre la densidad demográfica
entre el reino del norte y el del sur, en Gondor se fundaron tres ciudades, Osgiliath
era particularmente grande pues ocupaba ambos lados del Anduin, las Torres del sol
y de la luna, aunque no tan grandes, también eran fortalezas masivas, y muy
probablemente habría pueblos grandes en torno a Lossarnach y Lebennin donde se
encontraba el puerto de Pelargir y también la pequeña ciudad de Linhir que
conectaba Lebennin con Belfalas, poblada hasta tal punto que Elendil otorgo el
estatus de príncipes a los señores de la península.
Aun así, los 100 años que siguieron al establecimiento de los reinos en el exilio
fueron prósperos, con grandes centros de poder bien establecidos, los dúnedain
conectaron sus dominios, grandes carreteras se construyeron, la principal, la vía real,
salía desde Pelargir a Minas Anor, desde allí, la ruta recorría Anorien y el sur de
Calenardhon pasando en medio de las fortalezas construidas para defender el paso
entre las montañas nubladas y las montañas blancas, Angrenost, la famosa torre
negra que después se conoció como Isengard y Aglarond, después conocida como
Cuernavilla y el abismo de Helm.
La ruta iba hacia el noroeste, pasando entre Dunland y Enedwaith hasta llegar a
Tharbad, asentamiento que fue establecido y fortificado por ambos reinos, de
Tharbad, la ruta iba a Bree y de ahí en línea casi recta a Fornost. Otras rutas como la
antigua Gran vía del Este- Oeste conectaban toda Eriador desde Khazad-Dum hasta
Ered Luin, pasado por Amon Sul hacia el oeste donde la vía se conectaba con otras
rutas establecidas desde Annúminas a Mithlond.
La Vía Real
Todos estos grandes proyectos de construcción se pudieron llevar a cabo gracias a
los esfuerzos coordinados de ambos reinos, cosa que se podía hacer con el uso de las
siete Palantir que Elendil y sus hijos trajeron consigo al exilio en la Tierra Media.
Tres de estas piedras estaban en posesión de Elendil y repartidas en Arnor, una
estaba en Annúminas, otra en Elostirion en las colinas de las torres y la última y
principal en la torre de Amon Sûl una poderosa fortaleza edificada en la Cima de los
Vientos la elevación más austral de las Colinas de los Vientos.
Ahora bien, los esfuerzos de Elendil y los suyos se enfocaron en consolidar su poder
y pacificar a los nativos hostiles, cosa que no se logró del todo, en Eriador los
montañeses de Rhudaur reconocieron el dominio de Arnor pero, la población
dúnedain en aquella región era realmente pequeña y consistía en una pequeña clase
de nobleza aristocrática.
Por otra parte, se construyeron fuertes en torno a la vía real entre Enedwaith y
Dunland, cuyo propósito era salvaguardar el tráfico de norte a sur, pero poco éxito
hubo en integrar a los nativos de esas regiones a la sociedad de los reinos,
seguramente, en Arnor se hubieran hecho mayor esfuerzo en anexar esas tierras y
tratar de repoblar lentamente las regiones abandonadas de Eriador, pero las cosas no
iban a ser así.
La Guerra de la Última Alianza: La primera de las grandes catástrofes de
Arnor
En el año 3429 de la Segunda Edad, un fatídico día, los habitantes de Gondor vieron
con horror como el Orodruim, la montaña de fuego de Mordor volvía a entrar en
erupción, así los dúnedain entendieron que su más grande enemigo no había
perecido en la caída de Númenór. Si bien, el cuerpo de Sauron fue destruido en el
cataclismo, su espíritu perduro y gracias al Anillo Único pudo recuperarse
rápidamente, de hecho, después se pudo evidenciar que su regreso fue demasiado
apresurado.
Poco después de la explosión, un masivo ataque cayó sobre Minas Ithil, la ciudadela
fue conquistada y ocupada por sirvientes de Sauron, pero Isildur y su familia
pudieron escapar e Isildur llevó consigo un fruto del Árbol Blanco que había
plantado en su ciudad. En un pequeño barco, el rey de Gondor y los suyos
navegaron hacia el norte para ir al encuentro de Elendil. Al llegar al norte, Elendil
escucho a Isildur y luego tomo consejo con Gil-Galad quien entendió que el
conflicto en Gondor decidiría el futuro de la Tierra Media, así, en el año 3430 la
Última Alianza de elfos y hombres fue formada, un año más tarde, las legiones de
Arnor y Lindon se unieron en Amon Sûl para marchar juntos hacia Imladris en
donde pasaron 3 años preparando municiones y suministros y estableciendo alianzas
con los reinos elficos del bosque verde y Lorien además de los enanos de Khazad
Dum y probablemente con los hombres del norte de varias regiones de Rhovanion.
La alianza cruzo las montañas nubladas en 3434 para marchar al este del Anduin, en
el camino se unieron el resto de pueblos y finalmente llegaron a la región que
después se llamó Dagorlad, la planicie de la batalla, al norte de la puerta negra en
donde, las huestes de Sauron les hicieron frente. La batalla fue dura y en un ataque
apresurado de las fuerzas de Oropher rey del Bosque Verde, la mitad de su ejercitó
fue destruido y el propio Oropher cayó en combate, un oscuro preámbulo de las
batallas por venir.
Pero a pesar de las bajas de los elfos silvanos, el resto de la alianza pudo aplastar a
las fuerzas de Sauron y lograron atravesar la Puerta Negra para dirigirse a Barad Dur
la cuál, fue asediada durante siete largos y penosos años. Aunque Tolkien, como
suele ser el caso, no da muchos detalles del desarrollo de la guerra, podemos inferir
varias cosas con seguridad.
La primera es que las bajas fueron extremadamente desastrosas para la mayoría de
los involucrados sin embargo, el poder de los Dúnedain y de los elfos era grande en
aquellos días y a pesar de estar en desventaja numérica la alianza pudo aprovechar
los errores tácticos de Sauron, la habilidad superior de sus tropas y el liderazgo de
los grandes reyes Gil-Galad con su lanza Aeglos y a Elendil el alto quien portaba la
espada Narsil una antigua reliquia de los descendientes de la casa de Beör para
tomar ventaja.
Los númenóreanos eran los hombres de más grande estatura en el mundo, el
númenóreano promedio medía entre 1.90m a 2.10m, Elendil era llamado El Alto. En
el campo de batalla la presencia del rey de los dúnedain del oeste, con sus 2.45m
sería terrible para sus enemigos, la habilidad y el equipamiento de los guerreros de
la alianza era completamente superior, pero no todos tenían los mismos recursos o
no estaban dispuestos a recibirlos de sus propios aliados como era el caso de los
gobernantes sindar de los elfos silvanos de Lorien y Eryn Galen cuyos reyes Amdir
y Oropher se negaron a aceptar el comando superior de Gil-Galad por viejas afrentas
entre los Noldor y los Sindar.
En Dagorlad, Oropher ataco antes de que Gil-Galad diera la orden y Amdir y los
suyos le siguieron, el ataque fue feroz, pero a pesar de que los elfos silvanos eran
guerreros hábiles, estaban pobremente equipados en comparación a los noldor y a
los dúnedain y sin el apoyo del resto de las tropas, se vieron rápidamente
abrumados, los elfos silvanos habían perdido casi a la mitad de su ejército y a sus
dos reyes antes de que el resto de la alianza pudiera salvarlos.
El desastre en Dagorlad sirvió para que Amroth y Thranduil, ahora reyes de Lorien
y de Eryn Galen respectivamente entendieran la importancia de mantener la
cohesión entre las fuerzas aliadas. Como se ha dicho, Barad Dur fue asediada por
siete años en los cuales los aliados se vieron constantemente acosadas por los
proyectiles del enemigo y ataques esporádicos de las fuerza de Sauron, y si bien,
tanto los dúnedain como los elfos y los enanos portaban armaduras de gran calidad,
ni siquiera el Mithril puede detener una flecha que atraviese un ojo, o al pesado
martillo de un troll, el propio Anárion pereció por una piedra lanzada desde Barad
Dur que aplasto su casco de guerra y su cráneo. Es fácil pensar en los sirvientes
sureños y orientales de Sauron usando arqueros montados para acribillar a sus
enemigos a distancia, y el simple hecho de luchar en las tierra yermas de Mordor
debió de ser agotador, en especial para los hombres medios de Arnor, que se
encontraban a cientos de kilómetros de su hogar.
Pero a pesar de luchar en su propia tierra y de contar con cientos de miles de orcos y
sirvientes humanos, y con una fortaleza inexpugnable, Sauron subestimo a sus
enemigos, sus fuerzas fueron incapaces de penetrar en el interior de Gondor, y en
Dagorlad, su intento por repeler a la alianza con fuerza bruta solo termino en la
aniquilación de una considerable parte de sus ejércitos, con Barad Dur bajo asedio,
las líneas de suministros fueron cortadas y los refuerzos del este y del sur tendrían
que atravesar el cerco de la alianza cosa que, nunca pudieron lograr.
Finalmente, la presión fue demasiada, y Sauron salió de su torre. El ataque repentino
del señor oscuro fue abrumador pero Gil-Galad y Elendil no iban a dejar que todo el
sufrimiento y las pérdidas de sus tropas fueran en vano. No sabemos con exactitud
cuál fue la secuencia de eventos pero, sabemos que Gil-Galad murió quemado por la
mano de Sauron y la espada de Elendil se quebró bajo su inerte cuerpo, ambos reyes
se sacrificaron en un combate contra Sauron quien, quedó herido mortalmente, fue
en ese momento, en el que Sauron estaba moribundo y en el suelo, cuando Isildur
tomo los trozos de Narsil y con ellos, corto el Anillo Único del dedo de Sauron. El
señor oscuro había perdido su habilidad de cambiar de forma a voluntad en la caída
de Númenór por lo que, cuando regresó a la Tierra Media tomo una forma alta,
oscura y amenazadora, ese cuerpo fue asesinado por Gil-Galad y Elendil y su
espíritu pudo haber sido destruido pero Isildur no escucho a Elrond y Cirdan,
quienes le dijeron que arrojara el anillo a los fuegos del Orodruin. En lugar de hacer
eso, Isildur tomo el anillo para sí, “en prenda por mi padre y hermano” le dijo a
Elrond.
Nosotros, como lectores, podemos juzgar la decisión de Isildur, por la cual, Sauron
pudo continuar su existencia y eventualmente regresar a Mordor sin embargo, no
hay que olvidar que el Anillo Único estaba hecho para corromper, durante el Señor
de los Anillos, podemos observar como el poder corruptor del anillo envuelve en su
sombra a su portador y finalmente es incapaz de destruirlo, quizá uno pudiera evitar
el poder del anillo rehusando a llevarlo pero, una vez en contacto con él, es difícil
imaginar que hubiera una criatura viva en Arda capaz de destruir el anillo por
voluntad propia.
Así, con el Señor Oscuro y sus ciervos derrotados y Mordor despoblada, la Segunda
Edad del Sol llegó a su fin, Gil-Galad, Elendil, Anárion, Amdir y Oropher murieron,
y la pérdida de hombres de los reinos de todos ellos con excepción de Gondor,
fueron devastadoras. Para los Noldor, la perdida de Gil-Galad represento el fin de
sus reyes en la Tierra Media pues Gil-Galad no tenía ningún descendiente, el único
que podría haber reclamado la corona era Elrond pero, el decidió quedarse como
señor de Imladris, mientras que el señorío de Lindon paso a Cirdan. A partir de este
punto, los altos elfos abandonaron Endor en números cada vez mayores, y pasaron a
convertirse en jugadores secundarios en el escenario mundial.
Por otro lado, las tropas de Arnor regresaron a su reino con ejército que era apenas
una pálida sombra del que partió. Las pérdidas fueron tan graves que el floreciente
reino, cuya población de por sí ya era pequeña, jamás se pudo recuperar, muchas
regiones de Arnor fueron despobladas aumentando así el problema de disminución
demográfica. Pero el desastre de Arnor apenas empezaba.
El Desastre de los Campos Gladios y el declive de Arnor
En el año 2 de la Tercera Edad, Isildur sembró el retoño del Árbol Blanco en el patio
principal de Minas Anor, la ciudad de su hermano, poco después, partió de Gondor
en el otoño tardío, confiando el gobierno del reino del sur a Meneldil hijo de
Anárion. Isildur iría al reino del norte en donde se asentaría para gobernar como
Alto Rey de los dúnedain, junto a él, partieron sus tres hijos mayores Elendur,
Aratan, y Ciryon, y junto a ellos doscientos caballeros 1 y una pequeña compañía de
arqueros, todos veteranos endurecidos en la guerra. El reducido ejército de Arnor,
había regresado al reino por la Vía Real poco antes.
Isildur y los suyos salieron de la puerta oriental de Osgiliath con la intención de
subir cerca de las orillas del Anduin y cruzar el río para después tomar el Paso Alto
y atravesar las Montañas Nubladas hacia Rivendel en dónde esperaban la esposa de
Isildur y su hijo menor Valandil, además, Isildur pretendía tomar consejo con
Elrond con respecto al anillo único, cuyo poder empezaba a perturbar al rey.
El hecho de que Isildur llevará consigo a sus tres hijos que, previo a la guerra habían
vivido en Gondor, para mí, demuestra una intención de formar lazos más fuertes en
el gobierno de Arnor, quizá la intención de Isildur era dividir el poder de Arnor
entre sus hijos, convirtiéndolos en vice regentes de las regiones principales del reino
del norte mientras él se ocupaba del gobierno de ambos reinos desde la capital para
eventualmente pasar el cetro de Annúminas, la Elendilmir y las demás reliquias a
Elendur, su hijo mayor. Pero eso es una mera suposición de mi parte.
Sea como sea, la compañía avanzó sin mayores problemas hasta llegar a los campos
gladios, allí una fuerza de orcos les embosco, antes de ser atacados, Isildur entrego a
su escudero Ohtar los trozos de Narsil y le ordeno llevarlos a Rivendel a toda costa.
La batalla que siguió, descrita por entero en “El Desastre de los Campos Gladios” de
los Cuentos Inconclusos de Númenór y la Tierra Media, fue larga y brutal, tanto
Aratan como Ciryon perecieron y finalmente Elendur le dijo a Isildur que usara el
anillo para escapar. Pidiendo perdón a su heredero y con el corazón apesadumbrado,
Isildur se puso el anillo y escapo, pero la fuerte corriente del Anduin le volvió a
arrastrar y el anillo, que tenía voluntad propia, le traiciono, resbalándose de su dedo.
1
No hay que confundirse, el título de caballero (Roquen) no implica que estos hayan sido unidades de
caballería, es más, al ser tan altos, era difícil para los dúnedain encontrar monturas adecuadas, es por
eso que la compañía de Isildur iba a pie.
Aun así, el rey logró llegar a la otra orilla del Anduin, en donde los orcos vieron una
enorme figura emergiendo del rio, a la cuál llenaron de flechas. Así cayo el Alto
Rey de los dúnedain del norte y el sur.
La pérdida de Isildur y sus hijos es una tragedia cuyas repercusiones afectarían
profundamente el porvenir de ambos reinos pero, principalmente al reino del norte.
En su mundo, Tolkien es muy afín a la idea de que un buen rey es fundamental para
la prosperidad del reino, el rey debe ser sabio, fuerte y decisivo, y generalmente
cumple el rol de juez en todos los asuntos del reino y se encarga de dirigir a los
ejércitos. Un buen rey es capaz de mantener el orden del reino aunque su gobierno
no sea centralizado, lo que era el caso de todos los reinos que conocemos en su obra.
Y con la muerte de Isildur y sus hijos mayores, Arnor no contaría con un gran rey.
El cetro de Annúminas fue heredado por Valandil un muchacho que contaba 13 años
cuando su padre y sus hermanos murieron, el joven Valandil era el único
sobreviviente de la línea de Isildur, el primogénito de Elendil, y sea cuál sea el
destino que los reinos en el exilio hubieran tenido si continuaban en paz o si el
desastre de los campos gladios no hubiera sucedido, una cosa es segura, el título de
Alto Rey después de Elendil, era para Isildur, y después de él, en Annúminas iban a
reinar Elendur y sus descendientes.
Pero claro que ni lo uno ni lo otro sucedió, Elendur, quién era el más parecido a
Elendil de entre todos sus descendientes, murió sin descendencia propia, Arnor no
tuvo a un rey nacido en Númenór o que si quiera, se hubiera criado junto a los
grandes reyes como era el caso de Meneldil en el sur, en Arnor el cetro de
Annúminas paso a un joven que tuvo que esperar a cumplir los 21 para recibirlo,
pero Valandil no heredo el título de Alto Rey.
Los nobles de Gondor, y yo considero que el propio Meneldil de quien se decía era
el último hombre nacido en Númenór, no veían una razón para ser los súbditos de
un chico a cientos de kilómetros al norte, los dúnedain tenían una larga vida por
aquel entonces, y seguramente, muchos vieron y conocieron a Elendil y a sus hijos
y nietos en la guerra, pero al menor de todos, en su mente, los nobles del sur solo le
debían amistad y alianza, pero que el joven señor de un reino lejano con cientos de
problemas propios tuviera autoridad sobre ellos era inaceptable. Con todo esto,
ahora se puede comprender mejor el porqué de la separación de Arnor y Gondor
que, si bien, continuaron siendo aliados, se distanciaron el uno del otro hasta el
punto en que en el futuro, los señores de Gondor verían como poca cosa a sus
parientes en el norte.
Pero a pesar de todo, el reinado de Valandil fue largo y pacífico, sin embargo, el
texto no menciona ningún acontecimiento particular, Eldacar sucedió a Valandil,
Arantar sucedió a Eldacar, Tarcil sucedió a Eldacar, y Tarondor a Tarcil, todos
vivieron reinados pacíficos pero cabe resaltar el hecho de que los reyes de Arnor
empezaron a vivir menos que sus parientes en Gondor. Eldacar vivió 252 años
mientras que Valandil vivió 260 años, y Arantar vivió 2 años menos que su
predecesor, y con los reyes que le siguieron paso lo mismo, cada hijo, viviendo unos
5 años menos que el padre, un signo del declive de los dúnedain en el norte.
Ahora bien, Tarondor fue sucedido por Valandur, y dicho monarca, fue el primer rey
de Arnor desde Isildur en sufrir una muerte violenta pero claro, Tolkien no da
ningún tipo de detalle al respecto así que, solo queda especular. Quizá, Valandur
murió intentando extinguir una rebelión en Rhudaur, o quizá fue víctima de sus
nobles y es que, eventos futuros dan a entender que la nobleza de Arnor tenía gran
autonomía, quizá Valandur intentara imponer orden entre los señores y aquellos a
los que no les parecía pudieron haber organizado un complot palaciego para que
Elendur, hijo de Valandur, tomara el cetro de Annúminas en una posición más
precaria.
Como se ha dicho, el control del reino no era ejercido directamente por el rey, por lo
que el territorio era gobernado por señores feudales, en buenas condiciones, los
señores administran sus dominios de forma pacífica, comerciando con el resto de
feudos y en la guerra, el señor debía convocar al pueblo de su feudo y proveerles
armas y entrenamiento para ponerlos al servicio del rey. Pero si el rey carece de una
presencia poderosa, o no está dispuesto a ejercer sus funciones activamente, los
señores pueden volverse problemáticos. Parece que este era el caso en Arnor.
Elendur gobernó hasta el fin de sus días y fue sucedido por Eärendur, quien sería el
último Alto Rey de Arnor.
La separación del reino del norte: la segunda catástrofe de Arnor
Eärendur, murió en el año 861 de la Tercera Edad y con su muerte, Arnor descendió
al caos. Amlaith, el mayor de los 3 hijos del fallecido rey debía heredar el cetro de
Annúminas sin embargo, sus hermanos no estaban de acuerdo. Ya sea porque el
pueblo no veía a Amlaith como un gobernante digno, ya sea porque los nobles de las
regiones sureñas y orientales del reino tenían demasiada autonomía, ya sea porque
los hermanos menores tenían gran poder en esas regiones, ya sea porque Amlaith no
tenía los recursos o la intención de hacer la guerra a sus hermanos, o lo que creo más
probable, una combinación de todos estos factores, los hermanos menores de
Amlaith declararon independencia de Arnor creando dos pequeños estados:
Cardolan y Rhudaur. Por su parte, Amlaith se convirtió en el primer rey de
Arthedain.
Arthedain, se encontraba en el noroeste de Eriador, dentro de su territorio, se
encontraban las tierras que iban desde el Lhûn hasta el Baranduin, y la tierra al
norte de la gran vía hasta las Colinas de los vientos, Arthedain, ocupaba las tierras
más pobladas de Eriador y tenía la posesión de Fornost Erain, ciudadela que se
convirtió en capital del reino en algún punto del reinado de Amlaith pues,
Annúminas ya no podía ser mantenida efectivamente de tal forma que fue
abandonada, una muestra del declive demográfico en el reino.
Cardolan, ocupaba principalmente la región de Minhiriath en donde se encontraba el
puerto de Tharbad, Cardolan tenía la posesión de las Quebradas de los Túmulos, en
donde vivía buena parte de la población dúnedain del reino, las fronteras de
Cardolan eran el rio Gwatló, el Baranduin, y la gran vía.
Finalmente, Rhudaur se encontraba en el noreste, y comprendía las regiones entre
las Landas de Etten, la gran vía, las montañas nubladas, y el ángulo entre el rio
Mitheithel o Fuentegris y el Bruinen, el Sonora. Rhudaur era el reino más pequeño y
con la situación más precaria pues, su población era mayoritariamente compuesta
por hombres de las colinas que vivían en comunidades muy apartadas entre sí
debido al montañoso y agreste terreno de la región.
Ahora bien, Arnor había estado en continuo declive desde el inicio de la tercera
edad y la separación del reino aceleró aún más esta situación, pues aunque nunca
hubo grandes batallas, tanto Cardolan como Rhudaur disputaban a Arthedain la
posesión de Amon Sûl pues, la fortaleza, aparte de estar situada en una defendible
posición estratégica, tenía en su interior a la Palantir principal del reino del norte.
Así, las escaramuzas en las fronteras de los 3 reinos eran constantes y aún más entre
Cardolan y Rhudaur pues, estos reinos se disputaban la posesión de la tierra de Bree.
Pero, si bien, los conflictos internos aceleraron el declive de los dúnedain de Arnor,
iba a ser una amenaza externa la que iba a poner fin al reino del norte pues, en el año
1300 de la Tercera Edad, entre las landas de Etten, las montañas de Angmar, a
ambos lados de las montañas nubladas y con capital en Carn Dum, una antigua
fortaleza de las fuerzas de Morgoth, , el señor de los Nagul , principal sirviente de
Sauron, fundó el maligno reino de Angmar convocando en la oscura fortaleza a
hombres que habitaban aquel inhóspito lugar y a todas las criaturas malignas de las
regiones cercanas multiplicando sus fuerzas con orcos, lobos y trolls.
La Guerra de Angmar
En el año 1349, Argeleb I sucedió a su padre Malvegil en el el trono de Fornost y,
en aquel año Argeleb reclamó para sí el reino de Cardolan y Rhudaur en donde, el
linaje de Isildur se había extinguido, Cardolan aceptó y su regente se convirtió en un
príncipe vasallo a Argeleb, en Rhudaur sin embargo, el reclamo fue rechazado ya
que la elite dúnedain gobernante de aquel reino había sido efectivamente derrocada
y un señor de los montañeses se había convertido en el principal gobernante, pero la
verdad era que aquel montañés era solamente una marioneta del Rey Brujo de
Angmar, nombre con el que conocían los dúnedain al rey del maligno reino en el
norte.
Con las tenciones estallando, los Hobbits empezaron a migrar hacia el oeste pues,
previamente habían habitado en el ángulo entre el Sonora y el Fuente Gris, tierra
que estaba en medio de los tres reinos, por lo que los Hobbits escaparon
principalmente hacia a Bree. En 1356 Argeleb fortifico las Colinas de los Vientos
pero cayó en batalla contra Rhudaur y Angmar, por lo que la defensa del reino pasó
a Arveleg hijo de Argeleb quien, con ayuda de Cardolan y Lindon, pudo expulsar a
sus enemigos de las Colinas de los Vientos.
Así, las fronteras de Arthedain fueron salvadas por el momento, lo que permitió que
los dúnedain pudieran ensamblar sus fuerzas en una frontera armada entre las
Colinas de los Vientos, la Gran Vía, y el bajo Bruinen por lo que el poder de
Angmar se centró en destruir Imladris la cual, fue asediada. Pero en 1409, el Rey
Brujo dirigió sus fuerzas hacia Cardolan, quebrando las defensas del reino en el bajo
Bruinen. Cuando las fuerzas de Angmar penetraron el rio, Cardolan estaba
condenada pues, todas sus tierras estaban desprotegidas y carecían de defensas
naturales.
Por tanto, las fuerzas del rey brujo devastaron el país y los restos de sus habitantes
se refugiaron en Tyrn Gorthad, (las quebradas de los túmulos) y en el Bosque Viejo,
por otro lado, Amon Sûl fue rodeada, los dúnedain de Arthedain fueron derrotados y
la torre fue saqueada y quemada dejando solo una humeante ruina, en aquel ataque,
Arveleg cayó en combate y los soldados que sobrevivieron se retiraron hacia
Fornost, llevando consigo la Palantir de Amon Sûl. Rhudaur fue ocupada por
hombres malignos al servicio de Angmar, y los pocos dúnedain que quedaban en el
país fueron muertos o escaparon al oeste. Ahora, las fuerzas del rey brujo se
dirigieron hacia Fornost.
Pero en el ataque a las Quebradas del Norte el joven Araphor hijo de Arveleg,
dirigió las fuerzas de su reino en una desesperada defensa lo que permitió que las
fuerzas de Lindon cayeran sobre la retaguardia del enemigo y junto a los restos de
Arthedain los pudieron expulsar de las Quebradas del Norte. Así, los elfos de
Lindon se juntaron con Elrond quien, trajo consigo refuerzos enviados desde Lorien
con los cuales avanzaron hacia el norte y asediaron Carn Dum.
La defensa de Fornost
Así, el desastre total fue evitado pero, una vez más, Eriador quedó en ruinas, la
efectividad de Cardolan como fuerza militar fue totalmente quebrada y no se
recobraría nunca más, Arthedain sobrevivió pero, sus poderosas defensas fronterizas
fueron completamente arrasadas y los restos de la población se refugiaron en el
lejano oeste, cerca del Lhûn, y otra gran mayoría busco la seguridad de Fornost y las
Quebradas del Norte, es posible que sin la ayuda de los elfos, Arthedain también
hubiera perecido en la ofensiva del Rey Brujo.
Pero Arthedain continúo y gracias al poder de los elfos la amenaza de Angmar fue
contenida pero, en aquellos días, la fuerza de los Eldar decrecía con el paso de cada
año y si bien, Carn Dum fue asediada, no pudo ser conquistada ni Angmar destruida.
Para el año 1601, el rey Argeleb II cedió las tierras que después se conocerían como
La Comarca a los medianos pues, aquella tierra estaba completamente deshabitada,
lo que para mí, demuestra hasta qué punto había caído Arthedain pues, aquellas
tierras eran fértiles, y los Hobbits aprovecharían esto para cultivar trigo, cebada,
fresas y bayas, y la famosa hierba de pipa. El hecho de que no hubiera habitantes ahí
demuestra la magnitud del declive demográfico de Arnor.
Para el año 1636, la Gran Plaga que devastó toda la Tierra Media llegó a Cardolan,
arrasando con los pocos habitantes de Minhiriath y Tyrn Gorthad, marcando así el
final de aquel reino sin embargo, antes de caer en la ruina total, los herreros de
Cardolan fabricaron dagas cargadas de hechizos capaces de lastimar a los espíritus
malignos y al propio Rey Brujo, como se demostró en la Batalla de los Campos del
Pelennor. Por su parte, Arthedain no sintió demasiado los efectos de la plaga, quizá
porque en este punto, Fornost estaba muy aislada del resto de Eriador. Sin embargo,
el resto de Eriador sufrió gravemente, Rhudaur en especial quedo absolutamente
devastada.
En los siglos que pasaron, los problemas de población en Arthedain continuaron y el
reino no pudo prosperar, para el año 1900 Angmar volvía a recuperarse lentamente y
las escaramuzas fronterizas se reanudaron, sin embargo, fue durante el reinado de
Araphan en el norte y de Ondoher en el sur, que los reinos dúnedain en el exilio
volvieron a establecer relaciones diplomáticas más cercanas pues, por fin habían
empezado a entender que los males que afectaban a ambos reinos seguramente
provenían de una única fuente.
En 1940, Arvedui heredero de Arthedain, desposo a Fíriel, hija de Ondoher de
Gondor sementando así la relación entre ambos reinos pero, por el momento Gondor
no podía brindar ninguna ayuda militar pues, sus fronteras se encontraban
amenazadas por la poderosa confederación de los Aurigas del este. Así, Araphan
continuó defendiendo las fronteras de Arthedain con fuerzas menguantes y lo mismo
hizo Arvedui al ascender al trono.
En 1944, Gondor se encontraba enfrentando una amenaza existencial pues los
Aurigas, aliados con los Haradrim y los Variags de Khand, atacaron Gondor tanto
por el norte como por el sur por lo que, Ondoher dividió las fuerzas de Gondor en
dos, una dirigida por el mismo y por sus dos hijos mayores iría al norte y otra,
dirigida por Eärnil un miembro de la familia real, iría al sur.
En la batalla en el norte, los aurigas atraparon desprevenidas a las fuerzas de Gondor
y tanto Ondoher como sus hijos murieron, el tercer hijo de Ondoher Faramir,
pereció en la retirada de la caballería pues, se había mezclado junto a los jinetes de
los hombres del norte a pesar de que su deber era quedarse en Minas Tirith. Para
suerte de Gondor, Eärnil derroto a los variags y a los haradrim y llevando a su
ejército a toda prisa hacia el norte, reunió a los soldados que quedaban del ejército
real y en la noche, cayó sobre el campamento de los aurigas, masacrando a sus
enemigos y quebrantando su poder.
Y he aquí que un dilema se presentó ante el consejo de Gondor ya que, la rama
principal de la familia real había perecido y Arvedui de Arthedain presentó su
reclamo al trono de Gondor pues él era el principal descendiente de Elendil y
además era el esposo de Fíriel, única hija superviviente de Ondoher. A esto, el
consejo de Gondor, de los cuales, la principal figura era el senescal Pelendur
respondió “La corona y la realeza de Gondor pertenecen solamente a los herederos
de Meneldil hijo de Anárion a quién, Isildur le entrego el reino. En Gondor, esta
herencia es reconocida solamente a través de los hijos, y no hemos escuchado que
las leyes sean diferentes en Arnor”
A esto Arvedui respondió “Elendil tuvo dos hijos, de quienes Isildur fue el mayor y
el heredero de su padre. Hemos escuchado que el nombre de Elendil se mantiene
hasta este día a la cabeza del linaje de los reyes de Gondor, ya que él era tomado por
Alto Rey de todas las tierras de los dúnedain. Mientras Elendil vivió, el reinado
conjunto en el sur fue encomendado a sus hijos pero, cuando Elendil cayó, Isildur
partió para asumir el alto reinado de su padre, y encomendó el reinado del sur al hijo
de su hermano en forma similar a la que el gobernó en nombre de Elendil. El no
pretendía renunciar a su reinado en Gondor, ni tampoco quería que el reino de
Elendil se mantuviera separado para siempre”
“Además, en la Antigua Númenór, el cetro descendía al hijo mayor del rey, fuera
este hombre o mujer. Es verdad que la ley no ha sido aplicada en las tierras en el
exilio, siempre afligidas por la guerra, pero esa es la ley de nuestro pueblo, y a ella
apelamos ya que los hijos de Ondoher murieron sin descendencia”
A esto, el consejo de Gondor no respondió y la corona alada paso a Eärnil, el capitán
victorioso. Eärnil era un hombre sabio y no permitió que las relaciones entre los
reinos dúnedain se volvieran a debilitar, así, escribió a Arvedui diciéndole que había
recibido la corona de acuerdo a las leyes y necesidades del reino del sur pero “Yo no
olvido la realeza de Arnor, ni reniego de nuestro parentesco, ni deseo que los reinos
de Elendil se mantengan separados. He de enviarte cuando lo necesites, siempre y
cuando pueda hacerlo”
Arvedui, cuyo nombre significa último rey, fue nombrado así al momento de su
nacimiento por Malvegil el vidente, quién, dijo a Araphan “Arvedui has de llamarle
porque él será el último en Arthedain. Pero una decisión se presentara ante los
dúnedain y si escogen la que parece menos esperanzadora, entonces tú hijo cambiara
su nombre y gobernara un gran reino. Si no, muchas penurias y vidas de hombres
pasaran hasta que los dúnedain se eleven como un pueblo unido”
Arvedui no cambió su nombre y como Malvegil predijo, él fue el último rey de
Arthedain. Y en verdad, si Gondor y Arthedain se hubieran unido en aquel
entonces, la historia hubiera sido muy diferente, pero pienso que la unión entre
ambos reinos no hubiera hecho nada por Arthedain qué, para ese punto estaba al
borde de la destrucción total, y el poder de Gondor estaba realmente reducido y en
un constante declive.
La caída de Arthedain
Para el año 1973, el poder de Angmar se volvía a acrecentar y Arvedui envió
mensajes a Gondor, pidiendo ayuda ante el inminente ataque de Agmar, así Eärnil
de Gondor encomendó a su hijo Eärnur para la preparación de una flota y un ejercitó
que partiera hacia el norte. La flota arribo en Mithlond en 1975, muy tarde.
Antes de que el invierno de 1974 terminara, el Rey Brujo ataco Fornost Erain con
una fuerza abrumadora, los dúnedain fueron derrotados, Fornost fue saqueada y
ocupada por las fuerzas de Angmar, y los sobrevivientes de Arthedain liderados por
Aranath, hijo de Arvedui escaparon hacia el oeste, buscando la seguridad de la
frontera con Lindon, Por su parte, el rey escapo hacia el norte con una escolta de
caballeros, llevando con ellos las Palantiri de Amon Sûl y de Annúminas. Arvedui
se refugió con el pueblo de los Lossoth, los ariscos habitantes de la bahía helada de
Forochel, un pueblo y región que tan solo estaban nominalmente bajo el control de
Arnor.
En el exilio, Arvedui se ganó el aprecio de los Lossoth, quienes alimentaron a los
hombres del rey y los resguardaron del frío de la región. A inicios de 1975, antes de
que terminara el invierno, Cirdan envió un barco desde Lindon para que recogiera a
Arvedui, y la nave llegó a Forochel en donde el rey dejo el anillo de Barahir como
prenda por la ayuda recibida de los Lossoth quienes, a pesar de estar intimidados por
el gran navío elfico, acercaron al rey lo suficiente para que pudiera embarcar sin
embargo, el líder de los nativos le dijo a Arvedui que lo mejor sería esperar al final
del invierno para partir.
Pero Arvedui hizo caso omiso, llevando consigo las Palantiri, Arvedui subió al
barco en el que encontró su fin pues, los fuertes vientos arrastraron al barco hacia las
rocas destrozándolo por completo, nadie sobrevivió y las Palantiri se perdieron en el
mar.
En el año 1975, la flota de Gondor llego a Lindon, ocupando Mithlond, Harlond y
Forlond, de los barcos salió un ejército que a los ojos del pueblo de Eriador, era una
fuerza lista para una guerra de grandes reyes, aunque en realidad, esta fuerza era
apenas una fracción del poder de Gondor que de hecho, ya palidecía en comparación
a siglos pasados, en los que Gondor fue la nación más poderosa de la Tierra Media.
El pueblo de Arthedain alabo por sobre todo a la caballería aliada, compuesta por
valientes príncipes de Rhovanion a lomos de sementales que pocos en Arthedain
conocían, es probable que la poderosa caballería pesada de Dol-Amroth también
estuviera presente.
Cirdan convoco a todos los pueblos libres de Eriador que desearan poner fin al terror
de Angmar, y una vez se reunieron todas las fuerzas, el ejército del oeste partió
hacia Fornost. El Rey Brujo por su parte, había crecido en orgullo, y decidió que no
esperaría a ser asediado en la fortaleza, sus fuerzas aplastarían al enemigo en campo
abierto y los empujarían hacía el Lhûn.
En la batalla, que ocurrió en los campos entre el lago Nenuial y las Quebradas del
Norte, la infantería del oeste se sobrepuso al enemigo, que empezó a retirarse hacia
Fornost, en ese momento, la caballería de Gondor, que había rodeado las colinas,
cayó sobre el enemigo con una brutal carga que hizo que la retirada se convirtiera en
un caos de desorden. El Rey Brujo, juntando todas las tropas que pudo, escapó hacia
el norte, buscando la seguridad de Carn Dum, pero la caballería de Gondor les dio
persecución y atraparon a las fuerzas malignas justo cuando el poderoso señor elfo
Glorfindel, cayó sobre el enemigo con un contingente de caballería enviada desde
Rivendell, así las fuerzas del Rey Brujo fueron destruidas casi por completo.
El Rey Brujo sin embargo, cargo toda su furia en contra de Eärnur, y el caballo del
capitán de Gondor no pudo resistir al horror y escapo, dejando a Eärnur con un
enorme deseo de venganza que el Rey Brujo compartía, el señor de los Nazgul,
escapo ante la carga de Glorfindel, quien dijo a Eärnur que no lo intentara perseguir
pues, “su destino aún está muy lejos, y no caerá por mano de hombre”
Así llego el final de Angmar, las tropas de Gondor se retiraron de Eriador y las paz
volvió a la región, al menos por un tiempo. Pero el final de Arthedain también
ocurrió en esta guerra, Aranath, quién era por derecho el rey de Arthedain, llegó a la
conclusión de que era imposible restablecer el reino con la poca población que
quedaba. Al igual que Annúminas, Fornost fue abandonada y con el pasar de los
años, ambas ciudades se convirtieron en ruinas. En Eriador, solamente Bree y La
Comarca pudieron continuar con una existencia mayoritariamente pacífica por lo
que quedaba de la tercera edad.
Esa paz fue mantenida por los dúnedain, que pasaron a convertirse en un pueblo
errante, los hombres se dedicaron a cazar a los sirvientes de Sauron desde las
sombras, con arco y flecha y en emboscadas, los hombres menores les conocían
como montaraces y creían que eran hombres sombríos y les tenían poca confianza.
Araphan se convirtió en el primer capitán de los dúnedain del norte en 1976,
perpetuando el linaje de Isildur en secreto, Araphan era hijo de Arvedui y Fíriel de
Gondor por lo que, en él y sus descendientes se juntaban los linajes de Isildur y
Anárion, lo que daba mayor legitimidad al reclamo sobre el trono de Gondor, algo
que los capitanes de los dúnedain nunca olvidaron y continuaron llevando en sus
nombres el prefijo Ar, que significa rey, aunque pasaría mucho tiempo antes de que
uno de ellos reclamara su señorío sobre los reinos en el exilio.
Volviendo a la pregunta original, yo considero que los hechos históricos condenaron
a Arnor al fracaso, la poca población, la falta de un liderazgo fuerte, los intereses
individualistas de los nobles, la separación del reino y las subsecuentes guerras,
llevaron a los dúnedain del norte a un declive rápido, la caída de Arnor era solo
cuestión de tiempo.
Quizá algunos se pregunten porque Gondor no intervino antes, puedo decir que la
separación de los reinos al inicio de la tercera edad dejo resentimiento entre los
nobles de Arnor, seguramente, la idea de solicitar ayuda a Gondor cuando la guerra
contra Angmar inició no pasó por la cabeza de los reyes de Arthedain e incluso, si
solicitaron ayuda, en aquellos momentos Gondor estaba ocupada lidiando con
tenciones internas que eventualmente desembocaron en una sangrienta guerra civil
que debilitaría al reino del sur enormemente, después, Gondor tuvo que defenderse
de los ataques de los corsarios de Umbar y perdió aún más poder tratando de
recuperar los territorios que perdieron en el sur, seguidamente la plaga devastó a
Gondor y a sus aliados en Rhovanion, dejándolos expuestos a los hombres del este.
Fueron estos problemas los que llevaron a Gondor a tratar de salvar a Arthedain
pues, lo que menos le hacía falta era un nuevo enemigo en el norte, que
probablemente hubiera tratado de ganarse la alianza de los dunledinos y hubiera
afectado a los pueblos libres del norte causando una reacción en cadena de
refugiados desesperados y eventualmente, Gondor se hubiera encontrado rodeado
por Angmar en el noroeste, y Mordor y sus aliados en el este y el sur.
Pero, a pesar de todo, los pueblos libres de Eriador pudieron recuperarse lentamente,
aunque en los años siguientes, los orcos de las montañas nubladas se volverían una
amenaza sería, y dos crueles inviernos azotaron la región, en 2912, las inundaciones
que siguieron al invierno devastaron Minhiriath y Enedwaith, la ciudad de Tharbad,
que había luchado para sobrevivir como ciudad estado independiente, fue arruinada
y abandonada, pero en los años siguientes, las aldeas de pescadores volvieron a
aparecer en la región, el este de Eriador sin embargo, permaneció inhabitado por lo
que quedo de la tercera edad.
Si Isildur y sus hijos no hubieran perecido en los Campos Gladios, es posible que
Arnor hubiera podido prosperar, pero las cosas no fueron así y el reino del norte
sufrió un lento declive que inevitablemente culminaría con la caída del reino. Pero
para principios de la Cuarta Edad, Arnor volvió a ser establecido por Aragorn,
llamado en esos tiempos Elessar, rey del reino unido de Arnor y Gondor, la
población del oeste de la Tierra Media creció de sobremanera en esos años, hasta el
punto que en Eriador, Annúminas fue reparada y volvió a tomar su lugar como
capital del reino del norte, por otro lado, los herederos de Elessar, heredarían la
corona alada de Gondor, el cetro de Annúminas, el anillo de Barahir, la espada
Andúril, y la Elendilmir, la estrella de Elendil, y en ellos, vivió la imagen del
esplendor de los reyes de antaño.