REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA
LA EDUCACIÓN UNIVERSITARIA INSTITUTO
UNIVERSITARIO JESÚS OBRERO
EXTENSIÓN BARQUISIMETO
La cultura
Nombres: Javier Madero
Mayker Bautista
Jonathan Soteldo
C.I. 28454036
30145684
26846519
Unidad Curricular: MEC-ANF-433
Barquisimeto, mayo 2022
La cultura es un factor clave para asegurar el éxito del cambio social,
representa el patrimonio que es la base para determinar el futuro,
Modela las identidades de las personas. La cultura influye en las
relaciones sociales y cuando hablamos de la cultura, nos referimos a
todo lo que nos permite tener conciencia, elegir, expresarnos o crear.
La cultura tiene la función social, psicológica y adaptativa:
La función social consiste en reunir a las personas en una colectivas
específica. A través de la cultura las personas pueden comunicarse
entre sí, tener unos vínculos e intereses comunes. La función
psicológica: La cultura moldea las personalidades que componen una
sociedad y así se hacen miembros de una sociedad y no de otra. Y La
función adaptativa de la cultura posibilita la adaptación del hombre a su
entorno.
Pero en general se puede decir que es la forma en que un grupo de
personas viven y comparten sus creencias, valores y formas de
expresión. La cultura se transmite de generación en generación y puede
ser influenciada por muchos factores, como la religión, el lenguaje, la
historia, la geografía, el clima, la economía y la política. La cultura es
más que la suma de sus partes, es un todo complejo e interrelacionado.
Por ejemplo, la comida es un aspecto de la cultura, pero también lo son
la forma en que se prepara y se come la comida, así como las creencias
y valores que rodean a la comida. De la misma forma, el arte es otro
aspecto de la cultura, pero también lo son las formas en que se produce
y se consume el arte, así como las creencias y valores que lo rodean.
La cultura puede ser una fuente de orgullo y pertenencia, pero también
puede ser una fuente de conflictos. Por ejemplo, las diferencias
culturales pueden ser una fuente de conflictos cuando las personas no
comparten los mismos valores o creencias. También pueden surgir
conflictos cuando una persona o un grupo trata de imponer su cultura a
otras personas o grupos. La cultura es un concepto muy amplio y
complejo, pero es esencial para entender la humanidad.
La manera en que los adultos llevan a cabo estas actividades es un
factor que está arraigado en su(s) cultura(s) y se ve influenciado por
ésta(s). A medida que los niños se desarrollan y aprenden, están cada
vez más expuestos a distintos tipos de información, desde información
factual del mundo que los rodea, hasta reglas y expectativas sociales
sobre su conducta. A los niños se les incentiva a que participen en
ciertas conductas o las inicien y se les disuade de participar en otras.
Por ejemplo, en algunas culturas, los padres motivan a sus niños de
hasta 3 años a que se alimenten solos usando las manos; en cambio,
en otras, los padres son quienes le dan de comer al niño. Las familias
comunican sus expectativas de manera verbal y no verbal. A medida
que los niños van creciendo también comienzan a demostrar niveles
cada vez más altos de conocimientos culturales. Para cuando los niños
llegan a la edad de asistir a la escuela preescolar, ya tienen
conocimientos culturales sobre las reglas que existen en su entorno.
Algunas de estas reglas incluyen cómo usar objetos, qué conductas son
(o no son) aceptables y cómo relacionarse con miembros mayores o
menores de la familia.
Las interacciones familiares y las rutinas diarias como la fuente de la
información cultural de los niños. Cuando los niños nacen dentro de una
familia, biológicamente ya están equipados para ser entusiastas
observadores de sus propias familias. A medida que van creciendo
participan más en las actividades de la familia. Sin lugar a dudas, los
integrantes de la familia del bebé se han criado en una o más culturas
y también han desarrollado sus propios conocimientos culturales. A
medida que el bebé se desarrolla, es cada vez más capaz de participar
en las actividades familiares y de influir en otros miembros de la familia.
Puesto que todas las actividades familiares tienen lugar o se “sitúan”
dentro de la cultura (o culturas) de la familia, estas interacciones les
ofrecen a los niños la posibilidad de ser “aprendices del pensamiento”,
es decir, ser parte de un largo proceso mediante el cual se conecta el
desarrollo individual del niño con maneras culturalmente específicas de
pensar, aprender y vivir.
A nivel de familia, las familias individuales toman decisiones distintas
sobre cómo vivir la vida. Por ejemplo, algunas personas pueden optar
por vivir como sus padres, en cambio otros opten por hacer las cosas
de una manera distinta. Por último, la cultura puede analizarse a nivel
individual. Por ejemplo, cada persona decide en qué medida desea
transmitir y participar en las tradiciones, las creencias y los valores de
su grupo y familia. Una de las formas en que uno puede pensar en
cultura a nivel individual es contemplando a sus hermanos. ¿Se parece
usted más, o menos, a uno o varios de sus hermanos? Estas diferencias
pueden existir aun cuando lo hayan criado en la misma familia, dentro
de la misma comunidad y dentro del mismo grupo cultural. Por lo tanto,
aunque la cultura constituye una influencia importante en el desarrollo,
el tener conocimientos sobre el grupo cultural de una persona no
necesariamente nos dice mucho acerca de esa persona como individuo.
en la cultura no es una “cosa” sola, sino que puede entenderse a varios
niveles. En segundo lugar, la cultura “por sí sola” no explica todo aquello
que tiene que ver con las acciones o las conductas de una persona o
de un grupo de personas. Por lo tanto, la cultura constituye uno de varios
elementos importantes dentro del desarrollo del niño, pero no es el
único. La cultura es una forma (o formas) de vida. En otras palabras, la
cultura no es lo único que puede explicar el desarrollo humano. Como
se mencionaba en los Principios multiculturales originales, la cultura es
“dinámica y evoluciona y se adapta”. Los seres humanos también son
dinámicos, es decir, las personas cambian y se adaptan a las
circunstancias de su vida.
La relación entre culturas es el intercambio de ideas, valores y
costumbres que se produce entre grupos de personas de diferentes
culturas. Este intercambio puede ser voluntario o involuntario, y puede
darse a través de la comunicación directa o indirecta. El intercambio de
ideas, valores y costumbres entre diferentes culturas puede tener un
impacto positivo o negativo en el desarrollo de las mismas. En algunos
casos, el intercambio de ideas puede enriquecer las diferentes culturas
y ayudar a que se desarrollen de forma más completa y equilibrada. En
otros casos, el intercambio de ideas puede llevar a conflictos y tensiones
entre las diferentes culturas, especialmente si estas ideas son
percibidas como amenazantes para los valores y las creencias de una
de las culturas involucradas.
La relación entre culturas es un proceso dinámico en el que los
individuos y los grupos interactúan constantemente, y en el que las
diferentes culturas se influyen mutuamente. El diálogo y el respeto
mutuo son esenciales para que este proceso se desarrolle de forma
positiva. La cultura es una característica humana que se define como el
conjunto de conocimientos, creencias, valores, normas y costumbres
que comparten un grupo de personas y que les sirven para organizar su
forma de vida. La cultura está influenciada por el entorno social, político
y económico en el que se desarrolla y, a su vez, influye en estos
ámbitos. La relación entre culturas es el intercambio de ideas, valores y
costumbres que se produce entre grupos de personas de diferentes
culturas. Este intercambio puede ser voluntario o involuntario, y puede
darse a través de la comunicación directa o indirecta. El intercambio de
ideas, valores y costumbres entre diferentes culturas puede tener un
impacto positivo o negativo en el desarrollo de las mismas. En algunos
casos, el intercambio de ideas puede enriquecer las diferentes culturas
y ayudar a que se desarrollen de forma más completa y equilibrada. En
otros casos, el intercambio de ideas puede llevar a conflictos y tensiones
entre las diferentes culturas, especialmente si estas ideas son
percibidas como amenazantes para los valores y las creencias de una
de las culturas involucradas. La relación entre culturas es un proceso
dinámico en el que los individuos y los grupos interactúan
constantemente, y en el que las diferentes culturas se influyen
mutuamente. El diálogo y el respeto mutuo son esenciales para que este
proceso se desarrolle de forma positiva.