Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias Vol.
7 Nº3 (2008)
El modelo de integración multinivel para la formación
en servicio del profesorado
María Gabriela Lorenzo
Centro de Investigación y Apoyo a la Educación Científica (CIAEC). Facultad de
Farmacia y Bioquímica. Universidad de Buenos Aires. E-mail:
[email protected] Resumen: En este trabajo, presentamos algunas acciones desarrolladas
desde la universidad con el propósito de acercar y articular con otros niveles
educativos, a través de una propuesta de trabajo conjunto empleando la
extensión como estrategia educativa. El programa Ciencia entre Todos (CET)
del Centro de Investigación y Apoyo a la Educación Científica (CIAEC) muestra
a las actividades de extensión como una fuente inagotable de problemas y
soluciones para la construcción del conocimiento científico en el campo de la
educación científica. Proponemos el modelo de integración multinivel como
estrategia para el mejoramiento de la enseñanza y del aprendizaje de las
ciencias en todos los niveles educativos, con una nueva mirada que incluye
además, la perspectiva del género y la alfabetización científica.
Simultáneamente, provee nuevas situaciones a ser investigadas por la
didáctica de las ciencias. A través de nuestros proyectos de investigación-
extensión intentamos re-definir el rol de la universidad en la capacitación de
docentes.
Palabras clave: Extensión, capacitación docente, educación científica,
articulación universidad-escuela, investigación didáctica.
Title: University extra-mural activities like strategy for teachers training,
and its contribution to didactic research.
Abstract: In this work, we present some actions developed from the
university in order to approach, articulate and work together with other
educative levels employing the extension like educative strategy. Science by
and for everyone Program (Ciencia entre Todos, CET) of the Centro de
Investigación y Apoyo a la Educación Científica (CIAEC) shows the extension
like a huge source of problems and solutions for the construction of scientific
knowledge in the realm of Science Education. CET Program is focused to the
improvement of teaching and learning sciences in all educative levels, with a
new and enriched glance about gender perspective and scientific literacy.
Concurrently, it provides new issues for the research. By means of our
extension-research projects we intend to re-define the role of university in
training of teachers.
Key words: Extra-mural activities, teachers training, science education,
school-university articulation, didactic research.
597
Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias Vol. 7 Nº3 (2008)
Introducción
El objetivo de este trabajo es presentar una experiencia inédita de
articulación universidad-escuela, realizada en el ámbito de la Facultad de
Farmacia y Bioquímica (FFyB) a través del Centro de Investigación y Apoyo a
la Educación Científica. Comentaremos algunas de las acciones implementadas
para acercarse e interactuar con otros niveles del sistema educativo,
empleando la extensión como estrategia educativa. Mostraremos además como
la extensión universitaria resulta una fuente inagotable de insumos, de
problemas y de soluciones para la construcción del conocimiento científico en
el área de la didáctica de las ciencias. Por último describiremos nuestra
propuesta para la formación en servicio del profesorado a través de un nuevo
modelo de integración multinivel (MIM) implementado a partir de nuestros
proyectos de extensión-investigación que redefinen el rol de la universidad en
la formación y en la capacitación de profesores a través de un trabajo
articulado para el estudio de la problemática de la formación de profesores de
ciencias abordado en forma conjunta con una mirada integral e integradora.
Para dar sentido a esta presentación, describiremos brevemente el contexto
en el cual se enmarca esta experiencia. La FFyB es una de las trece unidades
académicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), la universidad pública
argentina con el mayor número de alumnos matriculados (aproximadamente
294.000 estudiantes de grado, según el censo 2004). En dicha facultad,
fundada en 1957, se imparten las carreras de farmacia y bioquímica y
también, las de ópticos técnicos, bioterio y varias licenciaturas y
especializaciones de posgrado vinculadas a la industria farmacéutica y con el
sistema de salud humana. Esto implica que desde hace cincuenta años ha
estado firmemente comprometida con el estudio de las disciplinas que integran
el área de salud y de aquellas que le dan sustento, con una fuerte mirada
empirista. Por ello, es que esta experiencia que presentamos a continuación
cobra singular importancia porque incorpora una nueva dimensión a la
problemática universitaria.
Las tradiciones universitarias en el nuevo siglo
A grandes rasgos, las prácticas de enseñanza en la universidad parecen
haber resistido los profundos cambios sociales y culturales del mundo
contemporáneo (Monereo y Pozo, 2003). En cambio, a pesar de nuestros
reclamos como docentes, las prácticas de aprendizaje de nuestros/as
estudiantes han seguido diferentes derroteros. ¿Cómo hacer para que tan
diferentes caminos converjan en un recorrido común? Seguramente no exista
una única, certera e infalible respuesta a este interrogante. Sin embargo, el
conocimiento de lo que ocurre será un ingrediente imprescindible en la
búsqueda de soluciones. Salir del claustro es en estos días una necesidad, un
reclamo silencioso de una sociedad que espera que la universidad esté a la
altura de los tiempos que corren.
De acuerdo con el Estatuto Universitario, las misiones fundacionales de la
UBA son la promoción, la difusión y la preservación de la cultura mediante la
598
Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias Vol. 7 Nº3 (2008)
producción de conocimiento a través de la investigación científica, y la
enseñanza. Además de su tarea específica de centro de estudios y de
enseñanza superior procura difundir los beneficios de su acción cultural y social
directa, mediante la extensión universitaria.
La extensión universitaria es entendida entonces como todas aquellas
acciones que vinculan a la universidad, como institución académico-científica,
con su entorno sociocultural a la que pertenece. A pesar de su relevancia las
actividades de extensión han quedado muchas veces relegadas, a expensas de
las actividades de investigación y/o de enseñanza.
Las tareas propias de la investigación científica han ido ocupando un lugar
central en los intereses de los profesores (sin distinción de jerarquías
académicas) tal vez propiciado por las acciones que vinculan linealmente el
índice de impacto de los artículos publicados no sólo con el salario, sino
también con la conservación del puesto de trabajo.
Tradicionalmente, las universidades han cumplido con mayor o menor éxito
su misión de enseñanza destinada a formar graduados profesionales capaces
de insertarse en el mercado laboral. Aunque sin embargo, no podemos
desconocer el alto grado de deserción y abandono de estudiantes en los
primeros años de carrera además de la demora en el tránsito curricular de
aquellos que permanecen en el sistema con el consiguiente retraso en alcanzar
el título universitario.
¿Qué responsabilidades le compete a la universidad en estos casos? ¿Qué
acciones podrían tomarse desde la universidad para afrontar estos problemas?
En los últimos tiempos ha ido aumentando la preocupación sobre la calidad
de la enseñanza y los logros de los aprendizajes de los alumnos y las alumnas
en todos los campos del conocimiento, en especial en la educación científica
(Guber y col., 2007). Es ahí entonces, donde la extensión universitaria cobra
importancia como una alternativa para hacer frente a los problemas que
afectan a los procesos de enseñanza y aprendizaje de las ciencias ofreciendo
una nueva mirada sobre el mejoramiento de la educación científica para
diversos niveles del sistema educativo.
Centro de Investigación y Apoyo a la Educación Científica (CIAEC):
Un espacio para la investigación, la formación y la extensión en
ciencias básicas (química, física y biología)
Irremediablemente, la enseñanza de las Ciencias Naturales nos desafía.
Parafraseando a Hernández y Sancho (1993) “para enseñar ciencias no basta
con saber ciencias” pero tampoco con sólo saber enseñar. Se requiere un
conocimiento profundo de la estructura de las disciplinas con una visión
actualizada y dinámica, y estrategias didácticas adecuadas, para ofrecerles a
los alumnos una visión auténtica de su compleja naturaleza.
Entonces, es necesario establecer y consolidar una relación transformadora
entre la universidad y la sociedad superadora de las tradicionales prácticas tan
profundamente arraigadas en la cultura universitaria. Para ello, pensamos en
599
Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias Vol. 7 Nº3 (2008)
implementar un programa comunicacional, educativo y científico, que
defendiera la importancia de la equidad en el acceso al conocimiento y una
educación para todos/as, y que contribuyera con el desarrollo sostenible de la
región. Conforme con esto, la sociedad, el estado y las diferentes instituciones
educativas se configuran en un sistema en un delicado equilibrio dinámico que
por tanto exige un modo sistémico de abordaje.
En este sentido, la FFyB ha mostrado y muestra un particular interés por las
cuestiones relacionadas con el mejoramiento de la calidad de la enseñanza, la
calidad de los aprendizajes de los estudiantes y la formación de sus docentes.
Este interés se manifiesta por ejemplo, en la participación en los proyectos
Fondo para el Mejoramiento de la Calidad Universitaria (FOMEC), la
incorporación de la Asesoría Pedagógica y la reciente creación de la Carrera
Docente para la formación de los docentes de la propia Facultad y los procesos
de autoevaluación.
En esta dirección, dada la recomendación de acompañar a las actividades de
mejoramiento de la calidad, consideradas en un sentido amplio, por
actividades de investigación que sostengan y nutran de nuevos conocimientos
a una práctica educativa compleja y multidimensional, la Facultad ha
propiciado el desarrollo de proyectos de investigación en el área de la didáctica
de las ciencias, de capacitación de profesores para el mejoramiento de la
calidad de la enseñanza y ha sido la primera de las facultades no
pertenecientes al área de “educación” de todo el país en facilitar la realización
de tesis doctorales en este campo (Lorenzo, 2001).
Asimismo, atendiendo al mandato fundacional de desarrollar actividades de
extensión, particularmente en el campo de la didáctica de las ciencias, la FFyB
ha abordado la responsabilidad de contribuir con el mejoramiento de otros
niveles educativos a través del desarrollo de proyectos específicos. Llegado
este punto, se hizo importante centralizar las actividades de investigación y de
extensión en el campo de la didáctica de las ciencias a través de la creación de
una entidad que coordinara y desarrollara proyectos en esta nueva y necesaria
línea de acción. Fue así como el Centro de Investigación y Apoyo a la
Educación Científica (CIAEC) (figura 1) comenzó su existencia en diciembre de
2004 persiguiendo los siguientes objetivos:
a) Desarrollar la investigación didáctica en el área de las ciencias,
atendiendo al campo de las ciencias de la salud, para producir conocimientos
que contribuyan al mejoramiento de la calidad de la enseñanza.
b) Coordinar la transferencia de conocimientos desde el ámbito universitario
a otros niveles de la educación (superior no universitaria, secundaria,
polimodal, secundaria básica y enseñanza general básica) respondiendo a las
necesidades de dichos sectores.
c) Promover la realización de tesis doctorales en el área.
d) Constituir un centro de referencia y apoyo para aquellas acciones
relacionadas con la educación científica.
600
Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias Vol. 7 Nº3 (2008)
UNIVERSIDAD
FFYB
CIAEC
Profesores Estudiante
SOCIEDAD
Figura 1.- Centro de Investigación y Apoyo a la Educación Científica: un nexo entre
la universidad y la sociedad.
La extensión y la investigación: ¿Complemento o incompatibilidad?
Por primera vez en la FFyB en el año 2005, se implementaron actividades de
extensión vinculadas con la articulación con otros niveles del sistema
educativo.
El Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación, a través de la
Dirección Nacional de Gestión Curricular y Formación Docente convocó a
universidades nacionales, facultades o unidades académicas equivalentes,
institutos de Formación Docente y otros centros académicos de investigación y
formación a presentar proyectos dirigidos al mejoramiento de las escuelas de
nivel medio, que aportaran al enriquecimiento de las trayectorias escolares de
los alumnos y al fortalecimiento de las condiciones de egreso, de modo de
favorecer el pasaje al nivel superior y/o a una mejor inserción social y laboral.
La UBA obtuvo la aprobación de cinco de los 257 proyectos evaluados de todo
el país, uno de los cuales corresponde al presentado por nosotros. Así, el
primer proyecto de extensión que se concretó desde el CIAEC se denominó
Ciencia entre todos para jóvenes con mejor futuro (Lorenzo y Rossi, 2007a).
Este proyecto logró convertirse en un verdadero Programa actuando como
motor de numerosas acciones. Así, el Programa Ciencia entre todos (CET)
(Lorenzo, 2006 a y b) brinda un nuevo espacio para nuevas y variadas
actividades. El Programa CET se orienta al mejoramiento de la calidad de la
enseñanza y del aprendizaje de las ciencias en distintos niveles educativos, con
un enfoque integrador que propicia la alfabetización científica de toda la
comunidad educativa. Al mismo tiempo considera la importancia de las
condiciones de permanencia y egreso de los alumnos de la escuela secundaria
y las posibilidades de pasaje de estudiantes a la universidad u otros estudios
superiores y al mercado del trabajo, la actualización y la capacitación de los
profesores y el asesoramiento en servicio para la resolución de problemas
concretos en escenarios concretos.
601
Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias Vol. 7 Nº3 (2008)
De este modo, vinculando diferentes actividades de docencia, investigación
y extensión, enfocamos nuestra atención en el desarrollo y el fortalecimiento
de la articulación entre los distintos niveles del sistema educativo entre sí,
construyendo un lugar de referencia para la reflexión, el planteo de situaciones
problemáticas y la exploración de respuestas que orienten hacia la búsqueda
de acciones tendientes al mejoramiento de la calidad educativa y la excelencia
académica.
La misión del CIAEC en esta propuesta discurre por dos dimensiones. La
primera es facilitar la llegada de información y ayudar al establecimiento de
vínculos productivos entre la comunidad escolar y el nivel de autoridades. La
segunda, difundir las acciones emprendidas en el ámbito científico, a nivel
profesional y a toda la comunidad en general, empleando los medios de
comunicación a su disposición, concediendo entrevistas en radio, televisión y
sitios de Internet.
Los propósitos que persigue Ciencia entre Todos como programa de
extensión incluyen:
a) El abordaje de las ciencias y sus métodos para resignificar su aporte en el
desarrollo de las capacidades cognitivas, metacognitivas y sociales de
estudiantes y profesores.
b) Construir un espacio en el ámbito universitario, para el intercambio, la
reflexión y la producción de conocimiento entre distintos actores de la
problemática educativa con una mirada compartida, fortaleciendo la formación
en el área de las Ciencias.
c) Promover el trabajo cooperativo, garantizando los espacios de expresión
para todas las voces, el consenso y el disenso, en un ambiente de permanente
respeto.
d) Propiciar la autonomía y la autogestión de los profesores y las profesoras
avanzando en la construcción de estrategias que aseguren la transferencia,
institucionalización y sustentabilidad de las innovaciones pedagógicas.
e) Apoyar innovaciones para mejorar la calidad de la escuela secundaria,
con un enfoque integrador que incida en la alfabetización científica de toda la
comunidad escolar.
Inicialmente, el modo de abordaje elegido para alcanzarlos fue la
construcción y consolidación de una red de trabajo entre el CIAEC y cinco
escuelas de la Provincia de Buenos Aires, a la que luego se incorporó un
instituto de formación de profesorado (Cuadro 1).
La metodología “enredada” (Lorenzo, 2007 a y b, Lorenzo y col., 2007)
promueve una nueva forma de comunicación que permite sostener los
procesos de enseñanza y aprendizaje. Las acciones vehiculizadas por la red
incluyen el intercambio de información entre los participantes (profesores,
alumnos y otros miembros de la comunidad educativa), intercambio de
materiales (guías de actividades, libros de texto), proyectos y actividades para
ser desarrollados en forma conjunta, foro de discusión de ideas, por mencionar
602
Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias Vol. 7 Nº3 (2008)
algunas. La red se sostiene en un formato electrónico virtual a través de su
página web en el sitio de la FBI (http://www.ffyb.uba.ar/ciencia_entre_todos).
Nombre Nivel Modalidades Ubicación Tipo de Gestión
Comunicación, Arte
y Diseño
Escuela República ESB Morón.
Economía y Gestión Privada
Argentina Polimodal Urbana
de las
Organizaciones
Centro de
Guaminí
Educación de ADULTOS
ESB Urbana Pública
Adultos P. de INTEGRADO
(rural)
sarmiento Nº 703
Humanidades y
Ciencias Sociales
con orientación en
Ciencias de la
Comunicación, y Mar del
Instituto Stella ESB
Economía y Gestión Plata. Confesional
Maris Adoratrices Polimodal
de las Urbana
Organizaciones
orientada a
Emprendimientos
Empresariales.
E. Nº 710 DR. M. La Plata
ESB ADULTOS Pública
Moreno Urbana
Economía y Gestión
de las
Escuela de Polimodal y Mar del
Organizaciones –
Educación Bachillerato de Plata.
Humanidades y Pública
Polimodal N° 19 Adultos Urbana
Ciencias Sociales-
(suburbios)
Gestión y
Administración
Profesorado de
química y de
La Plata
ISFD Nº 95 Profesorado Ciencias Naturales Pública
Urbana
con trayecto en
Biología.
Cuadro 1.- Instituciones educativas vinculadas al CIAEC
Los y las docentes de todos los niveles, así como sus alumnos y alumnas
participaron en reuniones de organización y gestión del proyecto, colaboraron
en la realización de actividades, entre otras tantas acciones compartidas
(cuadro 2).
Simultáneamente, la investigación se visualiza como una actividad que
atraviesa la totalidad del Programa CET en un intercambio continuo y
permanente con el resto de las tareas. En todos los proyectos del Programa
CET proponemos una autoevaluación procesual que se interrogue sobre el
valor educativo de las innovaciones implementadas y que sirva como medio
603
Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias Vol. 7 Nº3 (2008)
para entenderlas y mejorarlas. La evaluación se considera como una parte
más del proyecto (Santos Guerra, 1996).
Nivel educativo Docentes Alumnos
De instituciones participantes
14 1275
(Primaria y Secundaria)
Superior no universitaria 4 5
Universitarios 17 2
Total 35 1282
Cuadro 2.- Docentes y Alumnos participantes del Programa CET
Esta forma de concebir a la evaluación atiende a la dimensión cualitativa en
cuanto a la mejora de cada proyecto a través de su comprensión, del
conocimiento de su funcionamiento y de sus resultados. Se realiza durante el
proceso mismo, por lo que permite ir conociendo lo que sucede mientras
sucede, y así llegado el caso, intervenir estratégicamente y tomar decisiones
que conlleven a una mejora del mismo. La metodología de esta evaluación
comprende la recopilación de la información necesaria para analizar e
interpretar la realidad del desarrollo del proyecto, por ejemplo, a través de
observaciones de clases, diario del profesor, encuestas, entrevistas,
construcción de portafolios (Danielson y Abrutyn, 1999).
Por otra parte, en forma complementaria, la evaluación que se realiza en el
marco del Programa CET persigue además un propósito educativo. En
principio, se trata de una evaluación para la comprensión y la mejora del
proyecto; pero, fundamentalmente pretende transmitir una cultura de la
evaluación como un instrumento más de la práctica educativa en el ámbito
escolar, sirviendo como modelo y ejercicio para que los participantes
desarrollen sus habilidades de reflexión y autocrítica de su propia realidad para
intervenir sobre ella y mejorarla.
El trabajo en estos escenarios concretos (la escuela, el aula) ofrece
situaciones problemáticas reales susceptibles de ser abordadas desde la
investigación didáctica para la búsqueda de soluciones plausibles. De este
modo, la tradicional línea investigativa que busca la promoción general del
conocimiento, se enriquece con los aportes de la investigación aplicada (Bucat,
2004). Así, durante el desarrollo de los diferentes proyectos se recaban datos
respecto a la problemática específica de acuerdo con ciertos temas de interés:
la comunicación en ciencias (Lorenzo y Rossi, 2007c), el lenguaje científico, las
concepciones sobre la naturaleza de la ciencia (Acevedo, 2003, Vázquez y col.,
2000), los trabajos prácticos experimentales, ciencia y género, conocimiento
pedagógico del contenido (CPC), por mencionar nuestras grandes líneas de
investigación.
¿Cómo se articulan los conocimientos de la investigación didáctica con la
enseñanza de las ciencias naturales y de cada disciplina en particular? Dada su
604
Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias Vol. 7 Nº3 (2008)
dificultad (Gil y Pessoa, 2000) es en este aspecto fundamentalmente donde
creemos que nuestro aporte resulta más relevante y significativo, sirviendo de
nexo entre el nivel experto de construcción de la ciencia y el recorte de
contenidos para ser enseñados en la escuela, de modo que permita reconstruir
el conocimiento científico y lograr una comprensión genuina por parte de los y
las profesores/as en primera instancia y finalmente en los y las alumnos/as,
distinguiendo entre el conocimiento personal, educativo y científico, sabiendo
diferenciar los procedimientos necesarios para hacer ciencia, de los necesarios
para aprender ciencia (Pozo y Gómez, 1998).
Enseñar e investigar en la universidad: Nuevas miradas, nuevos
desafíos
A.- El rol de la universidad en la formación y en la capacitación de
profesores: El Modelo de Integración Multinivel (MIM).
La alfabetización científica de la población en general y la formación
académico-científica de los profesores de nivel medio, en particular, son parte
de los grandes problemas que afectan a la sociedad actual en relación con la
educación científica (Imbernón, 1994). En nuestro país también se observa la
tendencia mundial de estos tiempos, donde cada vez son menos los
estudiantes secundarios que se deciden por carreras de corte científico. Esto
repercute negativamente en el desarrollo de la ciencia. Por un lado, en una
deficiente alfabetización científica de la población que restringen por tanto, las
posibilidades de los individuos de comportarse como ciudadanos
comprometidos con el cuidado de la salud y del ambiente o el uso apropiado y
responsable de la tecnología, por ejemplo. Por otro, en la formación de nuevos
científicos que no encuentra jóvenes dispuestos a comprometerse con la
empresa científica, imprescindible para el desarrollo y el avance de un país.
Es por ello que la educación científica se ha convertido en un tema crucial
tanto en las políticas científicas como en las educativas en la búsqueda de
estrategias para revertir esta tendencia (Guber y col.,2007).
Pero también es necesario reconocer que una parte importante de este
problema se relaciona con la enseñanza de la ciencia en el nivel medio de la
educación argentina. La formación científica y académica de los y las
profesores/as no se encuentra en muchos de los casos, al nivel de exigencia de
los tiempos que corren. Una característica distintiva de este nivel es la
heterogeneidad del plantel docente. Algunos de ellos, inicialmente formados
como maestros de grado, fueron “reconvertidos” para la enseñanza del área de
Ciencias Naturales. Por otro lado, los profesores de enseñanza media difieren
en su formación inicial, hay profesores de institutos terciarios de una o varias
de las disciplinas que componen el área (Física y Química, Matemática y Física,
Ciencias Naturales, etc.), profesionales universitarios (químicos, físicos,
bioquímicos, ingenieros, etc.) con poca o ninguna formación pedagógica, por
señalar algunos de los casos. En general, todos comparten una formación con
una visión disociada entre los contenidos disciplinares y los pedagógicos. Esto
conlleva a severas dificultades en cuanto a la actualización de los contenidos
605
Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias Vol. 7 Nº3 (2008)
disciplinares y la formulación de secuencias didácticas que atiendan a temas
transversales integradores, desde una adecuada propuesta pedagógica
(Manassero y Vázquez,2000), quedando muchas veces, la selección y
secuenciación de los contenidos de la enseñanza a merced de las ofertas
editoriales. Frecuentemente, existe una escasa formación en el enfoque
Ciencia-Tecnología-Sociedad-Ambiente (CTSA) (Esteban, 2003), en aspectos
epistemológicos e históricos (Gil Pérez, 1993, Solves y Traver, 1996), en la
construcción y aplicación de modelos, actualización y priorización de
contenidos relacionados con la ciencia del siglo XX (y XXI), por mencionar
algunos de los más relevantes.
La tendencia mundial es promover la jerarquización de la profesión docente
y para ello, la participación de centros universitarios como responsables de la
formación inicial y posterior capacitación adquiere cada vez mayor importancia
(Guber y col., 2007). Por otra parte, debemos aceptar que la incorporación de
nuevos científicos al sistema exige comenzar con una educación científica a
edades tempranas. Para ello, es necesario que los profesores de escuela media
sepan transmitir una visión motivadora de la ciencia y se encuentren
adecuadamente preparados para hacerlo. Para ello se requiere desarrollar las
capacidades y los conocimientos necesarios para el trabajo docente, así como
también incentivar la investigación y la innovación educativa vinculadas con las
tareas de enseñanza, la experimentación y la sistematización de propuestas
(Talanquer, 2004). De este modo, la universidad debe afrontar las
posibilidades de crecimiento y desarrollo de la profesionalización de la carrera
docente comprometiéndose con la actualización y capacitación permanente de
los profesores en actividad.
Tal vez por estas razones en la actualidad, la relación entre la secundaria y
la universidad ocupa un lugar central en el debate sobre la calidad de la
enseñanza. Y, como pregonan Gil y Vilches (2004), esta relación no es que no
exista, sino más bien, que entre la universidad y la escuela existe una muy
estrecha vinculación jerárquica de efectos negativos. Al respecto, nosotros, no
pensamos en políticas intervencionistas autoritarias, sino que intentamos
generar estructuras democráticas de participación para que los docentes
adquieran los conocimientos y herramientas necesarias para que puedan
desarrollar su tarea con elevado grado de profesionalidad, autonomía y
autogestión.
En este sentido, el CIAEC se encuentra trabajando en diferentes alternativas
plausibles de ser implementadas en el corto y en el mediano plazo, con
beneficios que se harán inminentes en poco tiempo. El MIM se fundamenta en
la acción conjunta y coordinada de docentes de diferentes niveles del sistema
educativo pertenecientes a diferentes centros, que colaboraran activamente en
un equipo para la implementación de un proyecto común. En este esquema,
las diversas actividades pueden ser propuestas por cualquiera de los
participantes para ser sometidas al análisis y a la discusión del equipo. Luego,
aquellas que hayan logrado el establecimiento del consenso pasarán a la etapa
de implementación. Así, a través de diferentes dispositivos se brinda la
posibilidad de capacitación y perfeccionamiento no sólo a nuestros egresados,
606
Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias Vol. 7 Nº3 (2008)
sino también y fundamentalmente a los profesores en ejercicio que aspiran a
mejorar su práctica como docentes, promoviendo la necesaria articulación para
dar continuidad de estudios en la universidad a los profesores formados en
otros ámbitos.
Entre los diferentes dispositivos de capacitación implementados a través del
CIAEC podemos mencionar:
a) Dictado de cursos de capacitación y actualización docente destinados a la
capacitación de profesores de las disciplinas que componen el campo de las
ciencias naturales (química, física y biología) en un área de vacancia como son
las actividades experimentales (Lorenzo y Rossi, 2007b, Reverdito y Lorenzo,
2007, Seré, 2002). En particular abordan la problemática del aprendizaje en el
laboratorio en consonancia con el cuidado y protección del medio ambiente y
de la salud, en las dimensiones personales, sociales y comunitarias con un
diseño pedagógico-didáctico transferible al aula: Laboratorio de Ciencias y
Ambiente, Laboratorio de Ciencias y Salud, Enseñanza de las Ciencias:
Problemas y Soluciones.
b) Dictado de talleres de capacitación y actualización docente realizados en
el marco de congresos y reuniones científicas.
c) Elaboración de materiales didácticos y artículos de difusión.
B.- Proyectos de investigación-extensión
La concreción de proyectos que integran la investigación con la capacitación
docente en forma conjunta con institutos no universitarios de formación de
profesorado es una nueva estrategia para el mejoramiento de la enseñanza y
el aprendizaje de las ciencias.
Tradicionalmente, la formación de profesores para la enseñanza de las
ciencias ha estado alejada de los laboratorios de investigación. La
incorporación de dichos profesores a la investigación científica es un desafío en
todo sentido. Por ello, nosotros nos proponemos un trabajo articulado de
formación-investigación para el estudio de la problemática de la formación de
profesores de ciencias abordado en forma conjunta con una mirada integral e
integradora. A través de estos proyectos nos proponemos:
a) Articular el trabajo que realizan los docentes en los Institutos (no
universitarios) de Formación Docente, con investigadores universitarios para la
producción conjunta de conocimiento a través de la investigación científica.
b) Realizar una mediación entre los conocimientos elaborados en el campo
científico y su traducción en conocimientos y actitudes operativas implicándose
en una transformación rigurosa y crítica de la realidad.
c) Analizar los procesos educativos institucionales y pedagógicos en la
formación de profesores para la enseñanza de las ciencias.
d) Potenciar las articulaciones entre los niveles secundario, terciario y
universitario, atendiendo a enriquecer los ámbitos de formación no
universitaria con el trabajo de investigación.
607
Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias Vol. 7 Nº3 (2008)
e) Plantear recomendaciones para atender la problemática de la
discontinuidad entre dichos niveles.
Nuestra propuesta de articulación entre la investigación científica y la
enseñanza de las ciencias la visualizamos casi como una analogía con el
modelo de Watson y Crick, como una doble hélice dinámica que se enrolla
sobre sí misma a medida que avanza (figura 2), pero que en lugar de bases
púricas y pirimidínicas, tiene otros elementos que interactúan entre sí a uno y
otro lado. De los muchos elementos que podrían considerarse, hemos
seleccionado algunos para dar comienzo a la ejecución de esta idea.
Pretendemos tender puentes entre la investigación en ciencias y la enseñanza
de las ciencias, para investigar el CPC de algunos contenidos disciplinares clave
en el área de las ciencias básicas.
Creemos que esta vinculación en forma de ‘enrollamiento’ en espiral, será
una estrategia que redundará en la producción de una nueva agenda educativa
y científica.
Investigación Enseñanza de las
Científica Ciencias
Aprendizaje
Lenguaje
Científico
Modelos
Contenidos
Metodología
Materiales
CPC
Figura 2.- Modelo de enrollamiento entre la Investigación Científica y la Didáctica
de las Ciencias.
C.- Nuevas problemáticas se incorporan a la agenda: Ciencia y Género
El avance de la Ciencia y la Tecnología en los últimos tiempos es, a todas
luces, incuestionable. Sin embargo, la situación no es tan clara cuando
pretendemos analizar el impacto de dichos avances en nuestra sociedad. En
esta línea, la universidad debe asumir su responsabilidad social como agente
capaz de generar y promover respuestas y soluciones a los problemas
vinculados a la ciencia y la tecnología, desde una concepción democrática y
608
Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias Vol. 7 Nº3 (2008)
participativa que coadyuve la construcción significativa de conocimiento
genuino (Edwards y Mercer, 1994, Coll y Onrubia, 1996). La generación del
conocimiento, como recurso humano, debería alcanzar un desarrollo que se
retroalimente y autogestione en el tiempo más allá de las acciones puntuales,
es decir que nos enfocamos en un desarrollo sustentable del conocimiento (Gil
y col., 2006).
Para ello, debe asegurarse la equidad y la igualdad de oportunidades para la
generación, acceso, apropiación y uso del conocimiento. En particular, aquellas
que confieran un carácter propedéutico a la educación y faciliten la
permanencia y el egreso de los alumnos y alumnas de la escuela media y
posibiliten el pasaje de estudiantes a la universidad evitando la deserción en
los primeros años.
En este sentido, el proyecto Ciencia entre Tod@s para una Educación con
Equidad de Género (CET@) aporta una nueva y enriquecedora mirada sobre la
importancia de la enseñanza de las ciencias en la escuela al incorporar la
perspectiva de género. Abona el terreno de las respuestas posibles a las
cuestiones que afectan a los y las jóvenes de nuestro país, en especial a
aquellos/as que pertenecen a grupos en riesgo cercanos a la marginalidad. En
este sentido, planteamos una resignificación de contenidos curriculares del
área de las ciencias naturales desde la perspectiva de género. El enfoque de
género ofrece nuevas posibilidades para la comprensión de una amplia gama
de características de la ciencia y la tecnología. Así, puede suponerse que las
cuestiones de género afectan la constitución de los individuos como ciudadanos
insertos en un determinado medio sociocultural y por ende, influir en el
acercamiento de niñas y niños a las disciplinas de corte científico.
A este respecto, resulta clarificador hacer visible las inequidades que
históricamente afectaron a las mujeres en la historia de la ciencia como sujetos
relegados. El enfoque de género permite visualizar los diferentes modos en que
mujeres y varones producen, usan y se apropian del conocimiento científico. La
perspectiva de género permite tomar conciencia de las diferencias que tienen
varones y mujeres, en lo social, lo político y lo educativo, así como en sus
concepciones del mundo y de la vida. Las prácticas de género individuales,
familiares y escolares, afectan la construcción de la identidad de cada individuo
en relación con su identidad sexual y su derecho a la salud.
En resumen, la perspectiva de género es una nueva dimensión para abordar
la problemática de la enseñanza y el aprendizaje de las ciencias.
Conclusiones
La brecha entre los diferentes niveles educativos parece a veces
insuperable. De cada lado abundan expectativas y reclamos y no tanto
iniciativas y proyectos. Por eso, creemos que la articulación entre la
universidad y otros niveles educativos se logra a través de la interacción entre
las personas que allí se desempeñan más que con grandilocuentes discursos. El
Modelo de Integración Multinivel resultó una estrategia exitosa para la
formación en servicio del profesorado. Esto se logra con actividades y tareas
609
Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias Vol. 7 Nº3 (2008)
que sirvan al afianzamiento de las relaciones entre las personas, para
estrechar vínculos entre los y las integrantes de cada una de las instituciones
participantes, poniendo en contacto docentes e investigadores/as
universitarios/as con docentes y directivos/as y en todos los casos, teniendo
presente que nuestros alumnos y alumnas (en cada uno de los niveles) son los
destinatarios de nuestros mejores esfuerzos.
Entre nuestros principales resultados podemos mencionar, en principio la
transformación de aquel proyecto inicial en un verdadero programa con la
implementación de nuevos proyectos financiados por diversas instituciones
(cuatro hasta la fecha). Respecto a los docentes que participan del programa,
siguen acompañándonos en los nuevos emprendimientos, a la vez que se han
incorporado nuevos docentes y nuevas instituciones. De las cinco escuelas
fundadoras hemos pasado a once instituciones incluyendo escuelas primarias
para adultos y una escuela rural.
A la vez, hemos ampliado nuestra zona de influencia en el amplio territorio
de la Provincia de Buenos Aires incorporando nuevas localidades (Carmen de
Areco, Daireaux y Jeppeners).
También es de destacar el impacto producido en la comunidad académica
universitaria que se manifiesta por un lado, en el respaldo institucional a las
actividades de extensión; y por otro, en el mayor interés y entusiasmo
mostrados por los docentes investigadores (de todas las jerarquías
académicas) por participar en el programa, lo que nos permitió la inclusión de
seis Departamentos de la FFyB (sobre un total de diez) y ocho Cátedras.
A lo largo de esta presentación hemos descrito algunos de los proyectos que
hemos ido implementando en estos dos años. Romper con las tradiciones
universitarias incorporando las actividades de extensión y la problemática de la
educación como tema de la investigación científica, es sin duda un tópico de
este nuevo siglo, aún resistida por muchos de los sectores más conservadores.
Abrir las puertas de la universidad permite la entrada (de nuevos problemas,
nuevos puntos de vista, otras necesidades) pero también la salida (de ideas,
de preguntas, de formas particulares de mirar al mundo), lo que obviamente,
favorece el intercambio.
Todos los cambios conllevan resistencias. Está en nosotros, que convencidos
de la necesidad y bondades de estos nuevos horizontes, tengamos la fuerza
necesaria para llevarlos adelante y también, la humildad requerida para
aceptar, que estos cambios sólo se harán duraderos si todos formamos parte
de ellos. Este es el desafío que tenemos por delante.
Agradecimientos
Este trabajo pudo implementarse gracias al financiamiento otorgado por las
siguientes instituciones a través de los Proyectos: Ciencia entre todos para
jóvenes con mejor futuro, Convenio 231/05, MECyT de la Nación, DNGyFD,
Proyectos de Apoyo al Mejoramiento de la Escuela Media (PROYECTO A59); La
comunicación en la enseñanza y el aprendizaje de las ciencias, UBACYT B-051
610
Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias Vol. 7 Nº3 (2008)
(2004-2007) y B-055 (2008-2010); Ciencia Entre Todos: Un Enfoque Sistémico
Para El Estudio De Las Interrelaciones Sociedad, Estado E Instituciones
Educativas Y Su Impacto En La Educación Científica Agencia Nacional de
Promoción Científica y Tecnológica (ANPCYT- FONCYT). Convocatoria PICT
2005 Nº 31947; La formación de profesores para la enseñanza de las ciencias:
La investigación como herramienta para la construcción del conocimiento
pedagógico del contenido, Proyecto PICT-O EDUCACIÓN (2005) Nº 35552.
Resolución ANPCYT Nº 107 del 15/5/2007 y Ciencia Entre Tod@S para una
educación con equidad de género. (2007-2008) Nº 04-01-053 SPU-MECYT.
Referencias bibliográficas
Acevedo, J.A. (2003). Algunas creencias sobre el conocimiento científico de
los profesores de educación secundaria en formación inicial, Nº 34. En:
http://www.oei.es/salactsi/acevedo18.htm.
Bucat, R. (2004). Pedagogical content knowledge as a way forward: applied
research in chemistry education, Chemistry Education: Research and Practice,
5 (2), 215-228.
Coll, C. y Onrubia, J. (1996). La construcción de significados compartidos en
el aula: actividad conjunta y dispositivos semióticos en el control y seguimiento
mutuo entre profesor y alumnos. En: C. Coll y D. Edwards (Eds.) Enseñanza,
aprendizaje y discurso en el aula. Aproximaciones al estudio educacional (pp.
53-73). Madrid: Alianza Aprendizaje.
Danielson, Ch. y Abrutyn, L. (1999). Una Introducción al Uso del Portafolios
en el Aula, Fondo de cultura Económica: México.
Edwards, D. y Mercer, N. (1994). El conocimiento compartido: El desarrollo
de la comprensión en el aula. Barcelona: Paidós.
Esteban, S. (2003). La perspectiva histórica de las relaciones CTS y su papel
en la enseñanza de las ciencias. Revista Electrónica de Enseñanza de las
Ciencias, Vol. 2, Nº (3). En: http://www.saum.uvigo.es/reec
Gil Pérez, D. (1993). Contribución de la Historia y la Filosofía de las Ciencias
al desarrollo de un modelo de enseñanza/aprendizaje como investigación.
Enseñanza de las Ciencias, 11 (2), 197-212.
Gil Pérez, D., Vilches, A., Toscano, J. y Macías, O. (2006). Década de la
educación para un futuro sostenible 2005-2014: un punto de inflexión
necesario en la atención a la situación del planeta, Revista iberoamericana de
educación, 40, 125-180.
Gil, D. y Pessoa, A.M. (2000). Dificultades para la incorporación a la
enseñanza de los hallazgos de la investigación e innovación en didáctica de las
ciencias, Educación Química, 11 (2), 250-257.
Gil, D. y Vilches, A. (2004). La formación del profesorado de ciencias de
secundaria y de universidad. La necesaria superación de algunos mitos
bloqueadores, Educación Química, 15 (1), 43-51.
611
Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias Vol. 7 Nº3 (2008)
Guber, R. y col. (2007). Comisión Nacional para el mejoramiento de la
enseñanza de las ciencias naturales y la matemática. Informe final. Buenos
Aires: Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología.
Hernández, F. y Sancho, J. (1993). Para enseñar no basta con saber la
asignatura. Barcelona: Gedisa.
Imbernón, F. (1994). La formación y el desarrollo profesional del
profesorado. Hacia una nueva cultura profesional. Barcelona: Graò.
Lorenzo, M. G. (2001). Química orgánica: Su enseñanza y aprendizaje en la
universidad. Tesis doctoral. Buenos Aires: Universidad de Buenos Aires.
Lorenzo, M.G. (2006a). Science by and for everyone: A transforming
relationship between University and School (short version) ICUC Quaterly,
International Center for First-year Undergraduate Chemistry Education, 2 (1),
4-5.
Lorenzo, M.G. (2006b). Science by and for everyone: A transforming
relationship between University and School, The Chemical Educator, 11 (3),
214-217.
Lorenzo, M.G. (2007a). Ciencia entre todos para jóvenes con mejor futuro.
Una relación transformadora entre la Universidad y la Escuela. Dirección
Nacional de Gestión Curricular y Formación Docente, Ministerio de Educación,
Ciencia y Tecnología de la Nación.
En: http://www.me.gov.ar/curriform/mej_media_bsas.html
Lorenzo, M.G. (2007b). Ciencia Entre Todos. Propuestas se actividades
enredadas. En: http://www.me.gov.ar/curriform/mej_media_bsas_enre.html
Lorenzo, M.G. y Rossi, A. (2007a). Ciencia entre todos para jóvenes con
mejor futuro. Un proyecto hecho por y para todos, Educación en la Química, 1,
56-62.
Lorenzo, M.G. y Rossi, A. (2007c). Análisis de las estrategias didácticas
presentes en el discurso del profesor universitario de química orgánica. En:
Lenguaje, comunicación y construcción de conocimiento, M. A. Campos
Hernández (Ed.) México: Universidad Nacional Autónoma de México (en
prensa).
Lorenzo, M.G., and Rossi, A. (2007b). Experimental practical activities in
scientific education, The Chemical Educator, 12, 1-6.
Lorenzo, M.G., Rossi, A. y Salerno, A. (2007). Ciencia Entre Todos: una
estrategia de capacitación en red, Anuario Latinoamericano de Educación
Química (2006-2007), 22, 102-107.
Manassero, A. y Vázquez, A. (2000). Creencias del profesorado sobre la
naturaleza de la ciencia, Revista Interuniversitaria de Formación del
Profesorado, 37, 187-208.
Monereo, C. y Pozo, J.I. (2003). La universidad ante la nueva cultura
educativa. Enseñar y aprender para la autonomía. Madrid: Síntesis.
612
Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias Vol. 7 Nº3 (2008)
Pozo, J. y Gómez Crespo, M. (1998). Aprender y enseñar ciencia. Del
conocimiento cotidiano al conocimiento científico. Madrid: Morata.
Reverdito, A. y Lorenzo, M.G. (2007). Actividades experimentales simples.
Un punto de partida posible para la enseñanza de la química, Educación en la
Química, 13 (2), 108-121.
Santos Guerra, Miguel A. (1996). Evaluación educativa Vol. 1 y 2. Buenos
Aires: Magisterio del Río de la Plata.
Seré, M. (2002). La enseñanza en el laboratorio. ¿Qué podemos aprender en
términos de conocimiento práctico y de actitudes hacia la ciencia?. Enseñanza
de las Ciencias, 20 (3), 357-368.
Solbes, J. y Traver, M. J. (1996). La utilización de la historia de las ciencias
en la enseñanza de la física y de la química. Enseñanza de las Ciencias, 14 (1),
103-112.
Talanquer, V. (2004). Formación docente: ¿Qué conocimiento distingue a los
buenos maestros de química?. Educación Química, 15 (1), 52-58.
Vázquez, B., Jiménez, R. y Mellado, V. (2007). El desarrollo profesional del
profesorado de ciencias como integración de la reflexión y la práctica. La
hipótesis de la complejidad, Revista Eureka de Enseñanza y Divulgación de las
Ciencias, 4 (3), 372-393.
613