Nombre: Madeline Maldonado
Curso: 2 BGU B
Asignatura: Educación Cultural Artística
Tema: El Musical
Fecha
MUSICAL
QUE ES UN MUSICAL?
Un musical es una forma de expresión de arte escénico en el que
la acción se desenvuelve con secciones cantadas y
generalmente, bailadas justo después de un diálogo no muy
extenso. Es un género que combina la música, canciones, diálogo
y baile, y que suele representarse en grandes escenarios, tal como
los teatros de West End de Londres o Broadway, en Nueva York,
principales sedes del teatro musical, seguidos
de Argentina, Australia, Canadá, España, Brasil y México.
Características
El musical remonta sus orígenes a varias fuentes teatrales
del siglo XIX, incluida la opereta, la ópera cómica, la comedia
musical, la pantomima, el minstrel show, el vodevil y el
género burlesco
Existen diversas variedades de musicales dependiendo de la
manera en la que hayan sido escritas.
El musical es un género teatral o cinematográfico en el que la
acción se desenvuelve con secciones cantadas y bailadas. Es una
forma de teatro que combina música, canción, diálogo y baile, y
que se representa en grandes escenarios, como los teatros de West
End (Londres) o en Broadway (Nueva York).
Otra forma, más común hoy en día, es una mixtura entre ambas
formas: canciones originales, pero con segmentos en bloques,
donde la estructura tiene forma de
canción>escena>canción>escena.
El orden puede variarse, pero en síntesis, los diálogos son
recitados como en una obra teatral tradicional, pero en ciertos
momentos, una canción comienza de imprevisto para ahondar más
en los sentimientos de los personajes o para narrar un hecho (libre
de diálogos).
Historia
Este género renació como se conoce hoy en día en
la Europa del siglo XIX como una variante de la opereta, aunque
en los diferentes países existía teatro musical con diferentes
estilos: zarzuela, género chico y comedia
musical en España, ópera cómica y music
hall en Inglaterra u operette en Francia. Mucho después, durante
la primera mitad del siglo XX, se desarrolló en Estados Unidos,
país donde ha registrado el máximo desarrollo.
Orígenes
Se puede decir que el musical nació el 12 de septiembre de 1866,
el día en el que en Estados Unidos se pone en escena por primera
vez una ópera (The Black Crook), que surge de la unión entre una
compañía de danza y baile europea con una compañía de teatro.
Esta colaboración surge del hecho de que la primera se
encontraba sin un recinto donde actuar mientras que la segunda
estaba montando una producción que resultaba ser mucho más
cara de lo esperado. Superadas las dificultades económicas y de
organización el 12 de septiembre se estrenaba la pieza en el
Niblo's Garden de Nueva York.
Por tanto, el musical se desarrolla como una forma de teatro
dirigido a las masas y para un público muy diverso. Su estructura
y estilo permite que el espectador sea capaz de seguir el
espectáculo como en un vodevil (teatro de variedades), dando
como resultado una representación más simple y fácil de entender
que la prosa tradicional.
La comedia musical nace en los Estados Unidos en un contexto
histórico de fortísima inmigración con una población urbana
compleja y de muy distintos orígenes étnicos y culturales, que a
menudo ni siquiera hablan 'inglés; estos colectivos representan
una vasta audiencia potencial para el musical, porque esta forma
de entretenimiento es capaz de atraer con facilidad el interés del
público con una historia que es claramente evidente en el
desarrollo del espectáculo, sin necesidad de tener un profundo
conocimiento del idioma, y que al mismo tiempo visualmente
atractiva.
A partir de Nueva York (Broadway), la cultura del musical se va
extendiendo por el resto del territorio estadounidense. Comienzan
a estrenarse como las obras que pasarían a la historia de esta
modalidad de espectáculo: Así, A Trip to Chinatown (1891), de
Percy Gaunt; Wang de Woolson Morse; The Belle of New
York (1897) de Gustave Kerker con Edna May o The Wizard of
Oz (1902), de Paul Tietjens.
Por su parte, en Europa el centro del fenómeno de los musicales,
se sitúa en la ciudad de Londres, donde en 1893 se estrenaba A
Gaiety Girl de Sidney Jones y un año más tarde lo hacía The Shop
Girl, de Ivan Caryll con Seymour Hicks y Ellaline Terriss, que
llegó a alcanzar las 546 representaciones A lo largo de la década
de 1910, se afianzan estos espectáculos a ambos lados del
Atlántico. Destacaron Adele (1913), de Adolf Philipp; Watch
Your Step (1914) de Irving Berlin; Very Good Eddie.
SUCESOS QUE AFECTARON EL MUSICAL
Años 1930
La Gran Depresión afectó el público teatral a ambos lados del
Atlántico, ya que la gente tenía poco dinero para gastar en
entretenimiento. Solo unos cuantos espectáculos superaron una
permanencia en Broadway o en Londres de 500 representaciones
durante la década.
Muchos espectáculos siguieron el estilo de canto y danza alegre
de sus predecesores de los años 1920. La pareja de baile formada
por Fred Astaire y su hermana Adele protagonizaban la
revista The Band Wagon (1931), mientras que Anything
Goes (1934), de Cole Porter consagraba a Ethel Merman como la
reina de teatro musical, título que mantuvo durante muchos años.
Escritores británicos, como Noël Coward e Ivor Novello
continuaron estrenando musicales sentimentales de la antigua
moda, como The Dancing Years. Del mismo modo, Rodgers &
Hart regresaron de Hollywood para triunfar de nuevo en
Broadway, en montajes como On Your Toes (1936), Babes In
Arms (1937) y The Boys From Syracuse (1938). El récord de la
década en permanencia en cartel lo ostenta Hellzapoppin (1938),
una revista con participación del público, que alcanzó las 1404
representaciones.
A pesar de los problemas económicos de la década y la
competencia del cine, el género musical sobrevivió. De hecho, el
movimiento hacia la sátira política en Of Thee I Sing, I'd Rather
Be Right y Knickerbocker Holiday, junto con la sofisticación
musical de los musicales de Gershwin, Kern, Rodgers y Weill y la
puesta en escena de ritmo rápido y estilo de diálogo naturalista
creado por el director George Abbott, mostró que el teatro
musical comenzaba a evolucionar más allá de los gags y coristas
musicales de décadas anteriores y el romance sentimental del
género de la opereta.
Años 1940
La década de 1940 se iniciaría con nuevos éxitos de Porter, Irving
Berlin, Rodgers y Hart, Weill y Gershwin, algunos con
permanencias en cartel de más de 500 representaciones.
Oklahoma! (1943), de Richard Rodgers y Oscar Hammerstein
II supuso la culminación de la revolución artística iniciada
con Show Boat, por la estrecha integración de todos los aspectos
del teatro musical, con una trama coherente, canciones que
respaldaban el argumento y coreografía de apoyo a la trama,
desarrollando los personajes, en lugar de utilizar la danza como
una excusa para un mero desfile de mujeres ligeras de ropa por
todo el escenario. En el montaje, la coreoógrafa Agnes de
Mille utiliza movimientos cotidianos para ayudar a los personajes
a expresar sus ideas. Desafió las convenciones musicales
levantando el telón del primer acto, no con un grupo de coristas,
sino con una mujer batiendo la mantequilla, con una voz en off
cantando las primeras líneas de Oh, What a Beautiful Mornin sin
acompañamiento. La obra recibió críticas muy favorables, fue un
éxito de taquilla y recibió un Premio Pulitzer. Oklahoma fue el
primer gran espectáculo de masas de Broadway, permaneciendo
en cartel durante 2.212 representaciones, y se convirtió en una
película de éxito.
a colaboración entre Rodgers y Hammerstein dio lugar a una
extraordinaria colección de algunos de los mejores y más
perdurables clásicos del teatro musical,
como Carousel (1945), South Pacific (1949), El rey y yo (1951),
y The Sound of Music (1959). Algunos de estos musicales
abordan cuestiones con mayor carga dramática que la mayoría de
los espectáculos anteriores: El villano en Oklahoma! es un
presunto asesino y psicópata; Carousel, trata sobre la violencia
doméstica y el suicidio; South Pacific explora el mestizaje y el
héroe de El rey y yo muere en el escenario.
Tales cotas de creatividad estimularon a otros autores, dando
lugar a la llamada Edad de Oro del musical en Estados Unidos.
Como ejemplos pueden mencionarse On the Town (1944), con
libreto de Betty Comden y Adolph Green, y música de Leonard
Bernstein y coreografiado por Jerome Robbins. La historia está
ambientada en tiempos de guerra y se refiere a tres marineros que
están en un permiso en tierra de 24 horas en la ciudad de Nueva
York, durante la cual cada uno de ellos se enamora
Siglo xxi
En el nuevo siglo, los productores, deseosos de garantizar la
recuperación de sus inversiones, han apostado por musicales
dirigidos a un público masivo. En algunos se apostó por temáticas
novedosas, como Avenida Q (2003), The Light in the
Piazza (2005), Spring Awakening (2006), In the
Heights (2007), Next to Normal (2009) y American Idiot (2010).
Pero la mayoría optó por fórmulas ya probadas, tales como
películas ( The Producers, Spamalot Hairspray, Una rubia muy
legal, The Color Purple, Xanadú, Billy Elliot, Mary
Poppins y Shrek) o clásicos de la Literatura (La pimpinela
escarlata y Wicked) con la esperanza de que los espectáculos
tendrán un público integrado como resultado.