Empatía y Trauma Psicológico en Quetzaltenango
Empatía y Trauma Psicológico en Quetzaltenango
Facultad de Humanidades
Campus Quetzaltenango
TESIS
Carné 1545209
TESIS
Presentada a Coordinación de Facultad de
Humanidades
Por:
El título de
Psicóloga Clínica
Autoridades de la Facultad de
Humanidades
Campus de Quetzaltenango
Subdirector de Integración
Universitaria Msc. P. José María Ferrero Muñiz S.J.
Asesora
Revisor de Fondo
A Dios:
Por permitirme llegar a esta etapa en la que gracias a su compañía y bendiciones
puedo lograr mis metas personales y profesionales.
A mis abuelos:
Que me han acompañado en todo el camino recorrido hasta aquí y cuya
experiencia ha sido mi mayor aprendizaje.
A mis padres:
Su apoyo incondicional en todo momento, su inmenso cariño y motivación me
han guiado y fortalecido desde siempre, encaminándome al cumplimiento de esta meta.
A mis hermanas:
Quienes siempre han tenido fe en mí, me llevan a ser mejor persona y me han
ayudado a creer en mí misma.
A mi beba Camila:
Mi sobrina hermosa, tu existencia me llena de alegría y fuerza para seguir
adelante sin importar qué dificultad se presente en el camino.
A mis amigos:
Por todos esos momentos inolvidables a través del tiempo, superando
dificultades y compartiendo alegrías.
A mis docentes:
Su experiencia profesional y sus enseñanzas me llevaron a sentir verdadera
pasión por la Psicología, descubriendo la belleza del ser humano.
Dedicatoria
A Dios:
Señor, haz de mi un instrumento de tu paz. Que allá donde hay odio, yo ponga el
amor. Que allá donde hay ofensa, yo ponga el perdón. Que allá donde hay discordia, yo
ponga la unión. Que allá donde hay error, yo ponga la verdad. Que allá donde hay
duda, yo ponga la Fe. Que allá donde desesperación, yo ponga la esperanza. Que allá
donde hay tinieblas, yo ponga la luz. Que allá donde hay tristeza, yo ponga la
alegría. Oh Señor, que yo no busque tanto ser consolado, cuanto consolar, ser
comprendido, cuanto comprender, ser amado, cuanto amar. Porque es dándose como
se recibe, es olvidándose de sí mismo como uno se encuentra a sí mismo, es
perdonando, como se es perdonado, es muriendo como se resucita a la vida eterna.
(San Francisco de Asís).
A mi familia:
“Es la cuna donde he nacido, crecido, las manos que me han forjado. Los seres que el
bien del mal, lo justo de lo cruel, me han diferenciado. No hay palabras ni gestos para
devolver la sublime obra que representa traer un niño, cuidarle, alimentarle, protegerle
contra mareas y tormenta. Y hoy esa cuna es mi cuartel, el sitio donde reposa mi alma
con seguridad”. Por ellos soy quien soy, gracias por su apoyo incondicional, por darme
valores y principios, por ser la luz cuando lo he necesitado, por no dejarme caer cuando
el camino se hace difícil de recorrer. Gracias por creer en mí, por todo su cariño y
ternura.
Índice
Pág.
I. Introducción ....................................................................................... 1
1. 1 Empatía .............................................................................................. 10
IX. Anexos
Resumen
Con el objetivo de determinar el nivel de empatía en personas que han sufrido trauma
psicológico, se aplicó la prueba TECA y la Escala de Trauma de Davidson a cuarenta y
un personas, con lo cual se obtuvo un resultado que refleja que el nivel empático es
medio. Dicho resultado lleva a aprobar la hipótesis nula, que plantea que el nivel de
empatía en personas que han sufrido trauma psicológico no es bajo.
De acuerdo a ello se concluye, entonces, que los sujetos participantes del presente
estudio tienen más probabilidad de sentir empatía por otro ser humano y por tanto son
capaces de fomentar buenas relaciones sociales.
Se recomienda por los resultados obtenidos, entonces, sean fortalecidas las habilidades
sociales y los recursos emocionales de los participantes del presente estudio, de
manera que puedan mantener amistades sanas y relaciones con otras personas que
fortalezcan el crecimiento personal de los mismos.
I. Introducción
Los niveles de empatía en una persona pueden verse modificados por una amplia
variedad de situaciones, entre ellas, una experiencia traumática. Un trauma
psicológico es un suceso que afecta al individuo no solo emocionalmente, sino a nivel
neurológico, en el cerebro de la persona queda una huella que es a veces difícil de
borrar, debido a que intervienen no solo los procesos de memoria, como la grabación
del hecho en el hipocampo o la amígdala, sino factores sociales como el apoyo y el
contexto que la rodee después.
Así es como, a partir del hecho, la persona puede quedar hipersensibilizada ante
situaciones que recuerden el evento traumático y si ello sucede, quedará en un estado
de alerta permanente que la enfocará en sí misma, lo cual tendría como consecuencia
la pérdida de interés por los demás y por tanto, de la empatía. Es un mecanismo de
defensa, e incluso de supervivencia, que el cerebro usa para protegerse de otro
acontecimiento igual. Sin embargo, es claro que también hay personas que pueden
tener la capacidad de salir adelante, y superar el trauma psicológico sin que la
capacidad empática en ellas se vea afectada.
1
Por esa razón, es interesante y relevante realizar un estudio científico en el cual se
verifiquen los niveles de empatía predominantes cuando ha habido este tipo de trauma,
y si tales niveles tienen alguna relación con el género o la edad de los sujetos. En un
país como Guatemala es común el trauma psicológico, basta enterarse de los niveles
de violencia de todo tipo o revisar el contexto histórico en el cual una guerra interna
deja huellas de dolor en los pobladores. Y fuera de ello, a una clínica psicológica o
centro donde den ese tipo de ayuda, llegan personas con distintas historias y hechos
traumáticos que han debido enfrentar y que han afectado las relaciones sociales de las
mismas. Por tanto, es de importancia relevante conocer la necesidad de dar un
enfoque especial a la empatía dentro del tratamiento psicoterapéutico, cuando la
persona ha sufrido un trauma psicológico.
A pesar que muchos estudios han utilizado actores para estudiar la precisión empática,
en este tipo de investigaciones necesariamente deben ser personas espontáneas que
relaten experiencias reales. Un actor puede pretender sentir una emoción específica o
traer ciertos pensamientos que intencionalmente representen las señales apropiadas;
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sin embargo, en las interacciones cotidianas, los seres humanos no representan
necesariamente los estados de salud mental. La lectura de esas señales complicadas
es el proceso de la inferencia empática.
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explicación motivacional para encontrar la respuesta al por qué el ser humano protege a
alguien que no es el sí mismo. La gran cantidad de aproximaciones al concepto de la
empatía que han existido se comprenden dado el énfasis que se le da a la distinción
entre los componentes cognitivos y emocionales del mismo. Por un lado, el elemento
cognitivo se refiere a la habilidad para adoptar la perspectiva de otro sujeto, y por otro
lado, el elemento emocional se refiere a las reacciones afectivas provocadas por el otro.
Dentro de lo emocional se han dado propuestas sobre la cualidad de las reacciones
afectivas. Se ha considerado que la naturaleza de la emoción del observador debía
ser paralela o imitar la emoción del observado. Es decir que ambas respuestas debían
coincidir.
Dentro de la misma tesis, los resultados indican que la mayoría de personas tiene
actitudes pro-ambientales como resultado de la empatía, ya que se prefiere sacrificar el
progreso y desarrollo de un lugar antes que dañar el medio ambiente. Las personas
ahorran agua, hacen uso del transporte público, usan papeleras, no ensucian calles o
jardines y reciclan papel. La autora concluye entonces, que sí existe preocupación por
el medio ambiente y participación en actos que tienen que ver con cuestiones
medioambientales. Las personas pro-ambientales, tienen mayores actitudes pro-
ambientales que quienes no lo son. Pero las personas pro-ambientales no
consideran que haya un cambio en hábitos de consumo que sean más respetuosos con
el medioambiente.
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exposición a videojuegos violentos es un factor de riesgo dado que causa incremento
del comportamiento agresivo, la cognición agresiva, el afecto agresivo y de la
disminución de la empatía así como de la conducta prosocial. Esta investigación
encontró una baja y no significativa diferencia entre los resultados en cuanto a
diferencias culturales y de sexo en la susceptibilidad a esta problemática, aclaran
también, que la empatía se refiere a cuánto una persona logra identificar
subjetivamente y compadecerse con una víctima, al sentir por ella una angustia
emocional. Las medidas de empatía son casi siempre basadas en escalas de auto-
reportes en las que los sujetos indican el grado en el que empatizan con, sienten
simpatía por, o sienten pena por una persona particular o un grupo de personas. En
los estudios de alta calidad, las medidas de estado se utilizan en contextos
experimentales de corto plazo, mientras que las medidas de rasgos se usan en
contextos no experimentales. Por otro lado, se hace referencia a que la empatía y la
desensibilización se asemejan en cuanto a que ambas se refieren a reacciones
emocionales automáticas hacia el dolor que recae sobre otra persona.
Brooks (2011), en el artículo Los límites de la empatía, del diario The New York Times,
describe cómo el mundo actual trata de cultivar la empatía por medio de activistas por
la paz, de líderes escolares, y líderes religiosos o de la comunidad. Relaciona esto
con el descubrimiento de las neuronas espejo, ya que las personas empáticas son más
sensibles a las perspectivas y los sufrimientos de los demás. Ellos son más propensos
a hacer juicios morales compasivos. Sin embargo, se presenta un problema cuando se
trata de convertir ese sentimiento en acciones, debido a que si bien la empatía hace al
hombre más consciente del sufrimiento del prójimo, no queda totalmente claro lo que en
realidad le motiva a tomar acciones morales o qué es lo que impide tomar acciones
inmorales. La empatía orienta hacia la acción moral, pero no cuando ésta tiene un
costo personal, es decir, cuando conlleva un esfuerzo a realizar. Empatía y motivación
moral no son lo mismo. Además, hay otro dato interesante, y es que la empatía a
menudo lleva a la gente por un camino en el cual influencia a la gente por preocuparse
más acerca de las víctimas atractivas o lindas, que por las que se consideran feas o
desagradables. Lleva a reaccionar a incidentes impactantes tales como un huracán,
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pero no en condiciones o sucesos de larga duración, como el hambre en el mundo. Si
bien no hay quién esté en contra de la empatía, la empatía en sí misma es insuficiente.
Se ha convertido en un atajo, una forma de experimentar emociones morales sin
enfrentar las debilidades de la naturaleza humana que impiden actuar realmente sobre
las mismas.
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estrés traumático parte desde tiempos remotos, desde las guerras de soldados desde
antes de Jesucristo. Algunos términos para denominar el estrés traumático han sido
Neurosis de Guerra, Neurosis Traumática, síndrome Post-Vietnam o Fatiga de Batalla.
Hasta que, en 1980, el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales
(DSM-III), reconoció como diagnóstico el Trastorno por Estrés Postraumático. Los
eventos traumáticos son, en la mayoría de veces, inesperados e incontrolables y por
ello amenazan la seguridad y autoconfianza de la persona al provocar reacciones
intensas de temor hacia el entorno y vulnerabilidad. Y, a pesar de la heterogeneidad
de los hechos que producen trauma, las víctimas directas e indirectas muestran
psicopatología, la cual se etiqueta como Trastorno por Estrés Postraumático, e incluso
a veces, se presentan trastornos asociados.
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realizada con el objetivo de determinar los traumas psicológicos más frecuentes en una
muestra de 10 niños entre ocho y diez años que trabajan la pólvora y han
experimentado algún accidente relacionada con la misma, declara que un trauma
psicológico en la niñez puede llegar a cambiar la visión que un niño tiene del mundo
que le rodea. Después del trauma, cuestiona lo que con anterioridad pensaba acerca
del concepto de seguridad. Las reacciones de los niños dependerán de la severidad
del trauma, la personalidad, el estilo personal de enfrentamiento y resolución de
problemas y la posibilidad de obtener apoyo. Después de un trauma, es común que en
los niños se presente un período de regresión en cuanto a conducta e incluso en el
rendimiento escolar. Una forma constructiva de ver esta situación es que esos niños
son niños normales, que están involucrados en una circunstancia anormal. Y, al ser un
trauma, impide que respondan adecuadamente, dado que hay un desborde por la
cantidad o la fuerza de las emociones recibidas.
Las autoras evidencian en los resultados que los niños presentan traumas psicológicos
que limitan el desarrollo en varias áreas, principalmente los niños que tienen historial de
una experiencia traumática como quemaduras o heridas oculares así como la muerte
de algún familiar, han quedado con problemas como trastornos del sueño, regresión
emocional, temor a la muerte, pérdida de interés y dolores físicos. Concluyen así, que
entre más grande y de mayor magnitud sea el accidente, más se manifestarán las
secuelas en el niño, lo cual depende también del nivel económico, social y cultural.
Que ese tipo de traumas psicológicos limitan en la mayoría de casos el desarrollo
psicosocial, y la baja autoestima que puedan presentar los niños que pasaron por un
accidente de los antes mencionados se debe más al tipo de afrontamiento que la familia
tiene, que a la gravedad del daño físico en el cuerpo. También los hogares que
estudió tendían a la desintegración familiar.
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Sandoval (2008), en la Revista D del diario Prensa Libre del 13 de enero, en el artículo
Los traumas,una bomba de tiempo, página 18, menciona que un trauma pude dañar
incluso permanentemente el inconsciente, dado que cuando se es niño, el ser humano
vive expuesto a muchas experiencias que resultan fuertes emocionalmente y se
guardan durante mucho tiempo hasta que ya en la adultez pueden explicar conductas
anormales o poco saludables tales como el alcoholismo. En el desarrollo de la
personalidad, se marca el futuro de la persona, y por ello ante los problemas
emocionales es más recomendable la ayuda profesional especialmente si se trata de
niños de 0 a 12 años. También se debe tomar en cuenta que muchos temores y
debilidades de los cuidadores del niño son trasladados al menor, no necesariamente de
manera genética, sino de forma aprendida. Además, los problemas deben ser
detectados a tiempo, ya que de no ser tratados pueden desencadenar en desórdenes
emocionales y comportamientos hostiles; debe encontrarse la razón del
comportamiento indeseado, y solucionarse. Entre las conductas a las que se les debe
prestar la atención debida están la ansiedad, problemas en la escuela, rivalidad
fraterna, aislamiento y problemas de aprendizaje. Si bien los problemas emocionales
infantiles se creían menos frecuentes antes, lo que sucede es que cada vez se les da
más atención, se sabe de ellos y se les puede tratar.
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accidentes. Etimológicamente, trauma significa herida o laceración,
psicoanalíticamente, se refiere a la intensidad de un evento al que el sujeto no
responde de una manera adecuada. Y actualmente se considera que las personas
están expuestas normalmente a eventos traumáticos como parte del existir, sin
embargo, sí debe haber, para que se considere como trauma, una respuesta emocional
intensa.
1.1 Empatía
1.1.1 Definición
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contexto o disciplina en la que se utiliza. Desde 1740, David Hume comentaba que
existe en la naturaleza humana una marcada inclinación a imaginar que los demás
sienten las mismas emociones que se observan en uno mismo, y esa afirmación es
muy semejante a las definiciones modernas de empatía.
Si se examinan las raíces griegas y latinas, se observa que en griego antiguo, la raíz
pathos significa sufrimiento. El prefijo em- significa dentro de, así pues, basado en
ello, la empatía sería la capacidad de sentir o comprender desde dentro lo que el otro
siente. Implica optar voluntariamente por ver y sentir una situación de la misma forma
en que el prójimo la vive y adoptar el punto de vista de esa persona, incluso las
reacciones emotivas. Y todo ello sin dejar la consciencia de que se trata de una
experiencia ajena y sin que influya en las propias emociones.
Fue en el ámbito psicológico en el que Carl Rogers renovó el concepto, ya que le dio
una definición básica que poco a poco se ha ajustado y precisado aún más con el
descubrimiento de las neuronas-espejo, es por ello que la dimensión biológica confirma
la dimensión intuitiva y psicológica. Según Rogers, la empatía consiste en interpretar
con la mayor exactitud posible las referencias internas y los componentes emocionales
de una persona, comprendiéndolos como si se fuera esa otra persona. Esta definición
es ampliamente utilizada en el ámbito psicoterapéutico y se refiere a la relación entre
terapeuta y paciente más que a las relaciones interpersonales en general, hay varios
estudios que confirman que los terapeutas empáticos obtienen mejores resultados en
cuanto a la eficacia de la terapia. Rogers enfoca el proceso terapéutico en tres etapas
las cuales son la autenticidad, la empatía y el calor humano, la empatía requiere de un
buen conocimiento de sí mismo, apertura espiritual, cero prejuicios, y
fundamentalmente, la aceptación de la existencia de otro sistema de valores. Para
sentir desde dentro lo que el otro experimenta, no hay que pensar que el otro es igual a
la propia persona, puesto que la emoción en él no será exactamente la misma que la
propia en la misma situación.
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1.1.2 Diferenciación entre empatía, simpatía, apatía y otros conceptos
Bourret (2011), manifiesta que al volver a las raíces griegas de la palabra, se pueden
diferenciar varios términos que se relacionan entre sí, como apatía, antipatía, empatía y
simpatía. Pathos, se traduce a sufrimiento o “lo que se siente”. Se habla pues de
emociones, deseos, intenciones, sensaciones internas. El prefijo a- como en apatía,
hace referencia a una ausencia o privación. La apatía niega el sufrimiento y el estado
emocional ajeno, es indiferencia, desinterés absoluto y tal indiferencia se ha dicho es
peor que la aversión, ya que es negación de la propia persona, rechaza la misma
esencia. Por otro lado, el prefijo anti- significa contra, y hace referencia al hecho de
negarse a aceptar una emoción. En esos casos, se reconoce la existencia de una
emoción pero se rechaza la misma. En cuanto al siguiente término, sim- significa con,
e implica que la simpatía comparte la emoción, es decir que se vive desde dentro. La
simpatía suele confundirse con la empatía ya que se trata de sentir realmente en el
interior la emoción del otro.
Pero el prefijo em-, que significa desde dentro, y que se aplica a la actitud de empatía,
quiere decir comprender la emoción del otro, pero sin compartirla, es decir,
comprenderla como si estuviese en el propio interior, pero sin permitir que llegue a
afectar al sí mismo. Empatía es comprender y acoger emociones, sentimientos,
deseos, acciones de los demás pero sin hacer juicios de valor.
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quien se observa; ello es contrario a la empatía que no es más que una herramienta de
percepción y de reconocimiento. Después del suceso que crea la compasión, se
reintegran los propios valores si son diferentes de los del otro. La compasión se
relaciona directamente con el sufrimiento y sobre todo con las emociones negativas, por
lo cual motiva a una acción para remediarlas.
La empatía se diferencia también del contagio emocional, el cual aparece cuando una
persona acaba por encontrarse en el mismo estado afectivo que el otro, lo cual no
marca una distancia. Un ejemplo del contagio emocional es el pánico social ante un
desastre como un terremoto. Otro caso es el de la hipersensibilidad. Un ser
hipersensible es empático en el fondo, pero interpreta lo que percibe sobre los
sentimientos ajenos en base a la propia experiencia y el propio daño emocional;
durante esa interpretación se hace presente una distorsión cognitiva, que rompe el
proceso empático ya que esa persona se vuelve dueña de la situación del otro y
proyecta en él la reacción emocional que le pertenece no a él sino a sí misma.
Para prevenir esa condición, se deben tomar precauciones tales como el conocimiento
de los propios límites, de las debilidades y fortalezas y encontrar el modo de alivianar
las emociones. La empatía no está, por decirlo de una forma, teñida de emoción, sino
que es anterior a la emoción. Y la empatía no es una emoción en sí misma.
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1.1.3 Empatía en la historia de evolución del ser humano
La empatía remonta la historia a la época del hombre en que sobrevivir era una tarea
difícil, por tanto esa característica era indispensable. Facilitaba la descodificación del
ambiente, permitía decidir la reacción a tener en función de una amenaza, agresión, o
en función de la supervivencia o cooperación. Desde el punto de vista evolutivo, es
una herramienta para cazar que detecta a predadores y agresores, además tiene de
utilidad el elegir un compañero sexual. Debido a ella, se percibe el propio entorno
físico, pero, sobre todo, el social. Ayuda a interpretar el humor del prójimo, incluso las
emociones que siente y decidir qué pasos seguir en función de la información recabada
al respecto. El concepto, aún así, es difícil si se considera el amplio abanico de
contextos en que se puede utilizar la empatía.
Bien puede suceder, que la empatía esté dada como un medio del manejo de las
emociones ajenas. Según informa Breithaupt (2011), la empatía es una estrategia que
fomenta reciprocidad. Se cancela estratégicamente la propia posición para adaptarse
a la de alguien más, para influir mediante la imaginación la conducta de otro hacia un
tercero. Así, se modifica la conducta del otro frente al entorno.
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Por otra parte, la empatía misma pretende esa reciprocidad. Y ella puede ser
representada como intercambios sociales. Un ejemplo claro de ello es el amor
romántico. Cuando una persona está enamorada, deja de un lado el Sí mismo, a cierto
punto nihilista, para dar lugar al otro. Y todo ello con un simple objetivo, que es tener la
recompensa que es ser correspondido. En el caso de tomar un partido por parte de
alguien que está en un conflicto de dos, quizá pueda esperarse un gesto de gratitud.
Bourret (2011), refiere que todo ser humano necesita empatía, el querer sentirse
comprendido, incluso en ocasiones sin tener que dar explicaciones. Una finalidad de
las relaciones sociales es el sentimiento de que se existe para los demás, es agradable
saber que el otro conoce las diferencias entre ambos y las respeta. De hecho, no
puede haber intimidad verdadera sin empatía, ya que la intimidad va a la par con la
apertura recíproca al otro, la empatía se sitúa dentro de ese reconocimiento, física y
emocionalmente, deseos, sentimientos, ideas y la manera en que esa persona
reconoce al propio ser.
Pero hay que aclarar que, si bien empatía implica percepción y comprensión del otro,
no necesariamente equivale a una identificación con él o un sufrimiento igual que el que
esa persona tiene. El por qué de la empatía no se reduce a una sola razón. Hay
varias explicaciones de ello, y del por qué resulta importante desarrollar, adquirir y
comprender la empatía, además de la utilidad que tiene. Una razón puede ser que el
ser empático resulta en ocupar un lugar dentro de las relaciones sociales o también
dentro de la solución de conflictos.
Papalia, Olds y Feldman (2010), explican que el desarrollo emocional se da desde poco
después del nacimiento, cuando los bebés muestran signos de satisfacción, interés y
aflicción.
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El bochorno, la empatía y la envidia, son parte del conjunto de emociones
autoconscientes, lo cual quiere decir que aparecen sólo después de que los niños han
desarrollado una conciencia sobre sí mismos.
Es alrededor de los tres años que aparece la conducta altruista, que requiere de
consideración hacia el prójimo, y se refiere al actuar movido por la preocupación por un
desconocido sin expectativa de recompensa. En un experimento, según refiere la
autora, los niños ayudaron al experimentador a alcanzar una meta cuando éste tenía
problemas. Tales conductas son una demostración de empatía, que es la capacidad
creciente para imaginar lo que puede sentir otra persona en una situación particular.
Esa capacidad para ponerse en el lugar de otra persona surge aproximadamente en el
segundo año de edad, para aumentar según el desarrollo y crecimiento del niño.
Bourret (2011), indica que desde el nacimiento, los bebés pueden percibir las
emociones de las personas que les rodean, aunque ello no se manifiesta sino hasta los
cuatro años de edad, es allí cuando tienen la capacidad de ponerse en el lugar de los
demás sin perder la identidad. Más adelante se adquiere la habilidad de afinar la
percepción de lo que ocurre en otra persona al centrarse en el contenido del mensaje
que está transmitiendo, así como en el lenguaje no verbal y en las emociones que
siente, todo ello gracias a las neuronas espejo que permiten tales procesos.
Para Martínez (2005), la empatía establece las bases para el amor, compasión,
cooperación y respeto lo cual previene violencia, destructividad y daño en las relaciones
humanas. La empatía ha sido puesta en duda en los niños pequeños, ya que según
teorías psicológicas, son egocéntricos e incapaces de tomar el lugar del otro. Sin
embargo, en varios estudios se han visto manifestaciones de empatía por parte de
bebés menores de dos años, que demuestran empatía en diversas situaciones por
medio de llanto o compartir juguetes y objetos valiosos. Hay fases por las que
evoluciona y se desarrolla la empatía, las cuales son:
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El llanto reactivo del recién nacido. Es la primera muestra de empatía, los bebés
lloran cuando escuchan el llanto de otro bebé. Es un acto de empatía global
indiferenciada sentida antes de notar que son personas particulares.
Empatía diferenciada. Desaparece el llanto por imitación a los dos años, y hay
comprensión sobre la pena ajena y la diferencia con la propia, se siente entonces,
empatía por los sentimientos de los demás y hacen algo al respecto, usan las
estrategias que conocen para consolar, distraer y alegrar a alguien que demuestra
sufrimiento. Allí es donde comienza la comprensión cognitiva del contexto, la
comprensión de las necesidades de quien sufre y de cuáles son.
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1.1.6 Empatía cognitiva y afectiva
Martínez (2005), establece que la empatía cognitiva permite la compasión por alguien
que no expresa con angustia una necesidad, y también razonar sobre la credibilidad de
una petición de ayuda. Es dependiente de una evaluación de razón moral,
conocimiento social e indicios que se aplican cuando alguien requiere ayuda. Se han
dado cuatro requisitos necesarios para que la empatía cognitiva sea activada:
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Roche (2004), explica que la empatía se ha estudiado bajo los componentes cognitivo y
afectivo, la primera es la percepción por medio de imaginación acerca del estado de la
otra persona, de tal forma que se puede entender y predecir los pensamientos,
sentimientos y acciones de esa persona. Por otro lado, la empatía afectiva sería la
respuesta emocional que es similar y probablemente dependiente de lo que se percibe
que es la experiencia emocional de otros. Supone el compartir sentimientos. Y claro
es, que ambos componentes se relacionan y dependen entre sí.
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violencia es el mayor extintor de la empatía, ya que la falta de la misma es típica en los
niños que han sido maltratados física o psicológicamente.
Rosetree (2009), menciona que las personas empáticas tienen una búsqueda constante
de la verdad espiritual, es decir, que llama la atención la parte más secreta y menos
obvia de la realidad, y una herramienta que les sirve para buscar esa verdad espiritual
es la sensibilidad psíquica. Esta es, un modo de estar neurofisiológicamente
conectado para ser receptivo ante estímulos que a otras personas les resultan
indiferentes. La percepción está ampliada, aparecen la sobre-estimulación y los
sentimientos de dolor. A una persona con estas características se le conoce como
Persona Altamente Sensitiva.
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es el conjunto de reglas de comportamiento social, sobre cuánta emoción se permite
mostrar y los gestos cotidianos del rostro, denominados micro-expresiones.
Córcoles (2008), indica que empatía significa ponerse en el lugar de la otra persona
para entender y comprender por qué piensa y actúa de determinada manera. El autor
la relaciona con la inteligencia emocional, las emociones positivas y negativas y los
trastornos psicosomáticos. Además, si la empatía es ponerse en el lugar del otro, se
infiere que la persona que entiende y comprende situaciones ajenas no actúa de forma
egoísta y puede ponerse en el lugar del interlocutor; así busca alternativas que mejoren
la situación. Por otra parte, las personas egoístas, o que sólo piensan en sí mismas, y
por lo tanto no son empáticas frecuentemente, presentan emociones negativas como
avaricia, ira, celos, envidia, pereza, arrogancia, soberbia, venganza, miedo o
remordimiento. Son estas emociones las que suelen dañar la salud de las personas,
pero también a quienes están alrededor ya que generan desmotivación, desinterés,
apatía, desconcierto y desconfianza.
Rosetree (2009), explica que muchas personas con capacidad empática, pero aún no
definida, malinterpretan el talento empático, le dan una connotación negativa y la toman
como hipersensibilidad, neurotismo o codependencia. La autora lo describe como un
don, que se puede usar a voluntad. Asimismo, explica que muchos supuestos
hipocondriacos son en realidad personas con capacidad de conexión empática con los
problemas de salud de otras personas, y esta conexión puede ser controlada a
voluntad.
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Breithaupt (2011), indica que la mayoría de los investigadores parecen suponer que la
empatía es una observación particularmente precisa o lograda de un individuo por parte
de otro, sin embargo, es algo más complejo, ya que resulta ser un prejuicio el pensar
que los seres humanos son sociales y buenos porque poseen empatía, la cual no está
compuesta simplemente por benevolencia y aceptación positiva del prójimo. La
empatía ayuda a entender mejor a quienes compiten con uno mismo, y con ello,
desactivarles. Esto conlleva alegría por la desgracia ajena, lo cual, claro está, no es
algo empático. Se toma como empatía el ponerse en los zapatos del otro, simpatizar,
adoptar la perspectiva de él o ella.
El autor comenta que los seres humanos incluso pueden ser hiperempáticos, ya que la
atención empática suele pasar de una persona a otra. Este acto suele ser automático,
prerreflexivo, debido a que la actividad cerebral propia resulta idéntica a la de aquel a
quien se observa, debido a las neuronas espejo. Si es algo automático, entonces, vale
la pena reflexionar sobre cómo se logra impedir o desactivar la empatía, y la pérdida de
sí mismo asociada a ella.
Para el autor, la empatía humana tiene el límite con otros fenómenos en el momento
que la comprensión intelectual, los procesos neuronales o la simulación emocional de
otros lleva a la renuncia de la propia posición, frente a esto, se podría entonces decir
que la empatía, sólo se produce porque frente a alguien más, la atención emocional se
estanca, bloquea y filtra.
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estrategia para legitimar la toma de partido, en la segunda forma, la narración es un
medio de comprensión de los hechos y de la persona que lo vivió. Dentro de esa
narración, puede verse que quien narra incluye detalles en la historia que induce, que
intuye según las intenciones de los otros. Esta predicción o reconstrucción de la
historia no está dada de antemano, por ello se da ese trabajo al espectador. Se tiene
como ejemplo el medio del deporte o videojuegos, en los cuales el sujeto se adapta
rápidamente a los acontecimientos y toma decisiones y realiza predicciones en un
tiempo muy breve.
Otra forma básica de empatía es la empatía casi forzada por la violencia. Un ejemplo
de ello es el Síndrome de Estocolmo, en el cual en un caso de violencia, la víctima
defiende al rehén. En estos casos, la empatía se toma como una forma básica de
comunicación humana así como las charlas sociales. La empatía, allí, podría proveer
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la estructura que se necesita para un intercambio recíproco y retribuir atenciones. En
una situación de secuestro hay un tercero que juega un rol central, que es neutral y en
cuanto éste interviene, el rehén registra el temor que surge del secuestrador hacia el
tercero y así se revela este último como central para empatizar con el secuestrador.
Sea como fuere, la empatía siempre se produce porque la similitud entre el observador
y el observado es sobreestimada. De allí, parte el hecho que el Yo es la instancia
determinante que delimita a las personas unas de otras y en cuanto más se cultivan las
diferencias entre cada uno, menos nivel empático tendrán entre sí.
Bourret (2011), infiere que el descubrimiento de las neuronas-espejo, que son las
principales responsables de la capacidad empática, hace afirmar que todo ser humano,
así como quizás la mayoría de mamíferos, posee el conjunto de herramientas naturales
necesarias para desarrollar empatía. Hay potencialidad para ello, y se utiliza o bloquea
según el propio temperamento, experiencias, capacidad de imaginación, sufrimientos
anteriores y traumatismos y en función de alegrías así como de sensaciones de
seguridad e integridad.
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La empatía es, de esa manera, la facultad de comprender al otro desde dentro al partir
de las señales del sistema de las neuronas-espejo, pero también debido a un proceso
intelectual en el que se integra memoria, reconocimiento, deducciones y previsiones.
Breithaupt (2011), explica que puede ser posible que, después de la activación del
mecanismo de las neuronas espejo, haya otros mecanismos que filtren información, ya
que no siempre las neuronas espejo llevan a la compasión o a la simpatía.
Iacoboni (2009), sugiere que el ser humano lee el mundo, especialmente a las personas
con quien interactúa y reflexiona qué hacen, piensan y sienten esas personas. Esto se
debe a la existencia de grupos de neuronas espejo, que permiten el entendimiento a los
demás. Estas mismas son las que se encargan de leer expresiones faciales de las
personas y hacer sentir lo mismo de esa expresión. Esos son los cimientos de la
empatía y probablemente de la moralidad.
Señala que los humanos pueden ser como camaleones, ya que por instinto se imita al
otro al sincronizar el cuerpo, acciones, incluso el modo de hablar, ello en sí mismo es
un acto de comunicación no verbal con un componente emocional e incluso uno
perceptivo ya que por medio de la imitación de las expresiones faciales se puede
percibir la emoción que transmite el interlocutor.
Por tanto, conviene observar la relación entre la tendencia a imitar a los otros y la
capacidad empática hacia ellos. Además, se ha concluido en algunas investigaciones
que cuando alguien imita, se tiende a gustar más de esa persona.
Otra hipótesis es que cuanto más se imita a los demás, más aumenta la preocupación
que se tiene por esas personas, ello es, la empatía. Se comprobó mediante una
investigación experimental cuyo resultado sugiere que, mediante imitación y mímica, se
puede sentir lo que sienten otras personas y al poder realizar eso, también se pueden
comprender estados emocionales. Incluso se ha demostrado que personas con el
síndrome de Moebius –capacidad congénita para mover los músculos fáciles- ven
25
alterada la capacidad para comunicar emociones y también para reconocer las
emociones de los demás. Esa incapacidad, y el no poder reflejar mediante las
neuronas espejo expresiones faciales ajenas, impiden la interacción emocional y el
sentir compasión profunda ante las emociones de otros.
En cuanto al dolor, se apunta a que las neuronas espejo son principalmente neuronas
motoras, aunque tienen propiedades sensoriales. Y acorde a ello, se demuestra que
cuanta más empatía se tiene con el dolor observado en una situación, mayor es la
simulación que realiza el cerebro de una acción para evadir ese dolor. Se deduce,
pues, que el cerebro hace una simulación completa de las experiencias de dolor que se
observan en otras personas, trata tales situaciones como una experiencia compartida y
ese mecanismo es esencial para generar lazos sociales.
De esa manera, las neuronas espejo son esenciales para la necesidad de encuadrar en
un contexto social y facilitar el comportamiento en el mismo, se necesitan, permiten
reconocer acciones de otros sujetos, imitarles, entender intenciones y sentimientos.
Podría parecer, entonces, que no construyen un sentido del Yo. Pero no es así. Si
bien no se puede separar el Yo del Otro, es en base a él que se sabe lo que el Yo no
es. Comienza en la infancia esa discriminación entre seres, ya que las neuronas
espejo del cerebro infantil se forman por interacciones entre el Yo y el Otro. El niño
aprende a sonreír, el padre lo imita, y ello queda grabado de tal modo que la próxima
vez que alguien sonría, el niño va a simular una sonrisa automáticamente. Esas
mismas neuronas se usarán después para comprender los estados mentales de otros.
Y asimismo, se utilizan para construir un sentido del yo ya que tienen origen en una
26
etapa temprana de la infancia, cuando la conducta ajena refleja la conducta propia, es
decir que en los demás, se ve al Sí Mismo por medio de neuronas espejo.
Sánchez (2006), refiere que estar en una relación donde haya plena conexión con el
propio sentir-pensar-hacer, dicho más profundamente con el Sí Mismo, eso es ser
congruente y auténtico con los demás y ello influye en la creación de empatía,
aceptación incondicional y congruencia, que son las tres actitudes fundamentales que,
según Carl Rogers, facilitan comunicaciones auténticas, verdaderas y saludables.
Rogers investigó cómo estos tres elementos hacían posible la mejora de relaciones
entre personas en diferentes ámbitos, tanto terapéuticos, empresariales y familiares con
las relaciones padres-hijos.
27
el ser”. Esta última modalidad ubica al terapeuta aquí y ahora, en el encuentro con el
cliente.
Menciona que, además, se debe ser cauteloso con la creencia de que realmente se
puede entender a otro o se sabe lo que se dice al hablar de empatía. A menudo, esa
creencia es un obstáculo en el proceso de cuestionar las propias creencias, algo básico
para la apertura y el no conocimiento que facilita una relación terapéutica
auténticamente enriquecedora. Explica cómo la empatía está relacionada con un
resultado terapéutico positiva ya que en numerosas investigaciones apuntan a que los
terapeutas que puntúan alto en empatía también lo hacen en el resultado terapéutico.
Incluso, la empatía resultó ser el mejor predictor del resultado, ya que ambas variables
se correlacionaron enormemente. Queda demostrado así que es útil en el terapeuta el
ser cercano a la experiencia, empático, abierto y receptivo, y más centrado en la
comprensión del cliente que en el diagnóstico o en la técnica.
Refiere que Rogers en 1957 afirmó que la empatía consiste en experimentar el mundo
del cliente como si fuese el propio mundo, pero sin olvidarse de la cualidad “como si”.
Tal definición pertenece al concepto acuñado por el mismo autor, la empatía exacta,
que es fundamental para una relación terapéutica sana y eficaz. De otra manera, la
experiencia se desborda, y el trabajo de terapeuta generará sufrimiento y será menos
eficaz. Y ello se da cuando no hay ecuanimidad, que es la capacidad de aceptar sin
perturbación lo que se da en la propia vida.
28
que el conjunto de los mismos, la ecuanimidad enseña a adentrarse en la experiencia
dolorosa del cliente sin perderse ni desbordarse.
La investigación citada por el autor, que realizó Fessler (1983), sobre el proceso
psicoterapéutico compara el relato que un terapeuta hace sobre las sesiones con el
relato del cliente. El estudio reveló que los momentos que el terapeuta consideraba
más interesantes, y en los que creía que había una conexión e interpretación empática
para romper resistencia, eran experimentados por el cliente como confusos.
29
trayectoria clara y positiva ya que, con el paso del tiempo, puede incluso desaparecer.
Puede suceder también que la propia sensación subjetiva de conseguir ser empático
auténticamente, no coincida con la experiencia del cliente de ser comprendido.
Resulta interesante también que, si el autor define una empatía exacta, debe haber una
empatía inexacta, dicha empatía es aquella en la que el terapeuta supone entender o
imponer la propia visión sobre el cliente. Y aunque ello choca con la fenomenología en
la que se basa Rogers, los presupuestos son el medio que posibilita la comprensión.
Cuando se trata de dar sentido a algo, se hace en virtud del propio marco de referencia,
el cual, aunque se expanda o modifique con el paso del tiempo, es inseparable de la
comprensión.
Por ello, se recomienda explorar y clarificar los sesgos que aparecen en el proceso de
comprender. A esa búsqueda de comprensión que reconoce los sesgos se le conoce
como círculo hermenéutico. Ese círculo ilustra la interacción o el choque entre la
proyección empática –superposición de creencias que acompaña a cualquier intento de
comprensión- y la inadecuación de esa proyección a la experiencia de quien se trata de
comprender.
Quien escucha debe ser consciente de que se comprende muy poco del otro, y aunque
esto crea incerteza sobre la otra persona, aumenta la sensibilidad a los presupuestos
proyectados, lo cual resulta en un mayor intento de comprensión. Incluso se puede
decir que cuando el terapeuta más cree que ha entendido algo, es cuando más perdido
está.
30
Debido a que la interpretación es un ciclo como el descrito, es imposible una
comprensión absoluta. Y esa característica de imposible, es justo la que mantiene el
proceso reflexivo y hace mayor la humildad y respeto hacia la experiencia tan compleja
del cliente.
Córcoles (2008), afirma que desde siempre la relación jefe-empleado ha sido uno de los
problemas más frecuentes a lo largo de la historia. Probablemente el empleado
atienda las órdenes del jefe porque si bien es quien lo contrata, también es quien lo
despide. Además, a menudo sucede que el jefe se cansa de tomar decisiones y
comparte esa responsabilidad muy al extremo, que desespera al empleado. Los
conflictos dentro de una empresa son innumerables, van desde la repartición de los
bonos, el mal ambiente laboral, la competencia en vez de colaboración, entre otros. En
31
estos casos, si la empatía significa tomar el lugar del otro para entender por qué piensa
y actúa como lo hace, el procedimiento a seguir sería el siguiente:
Una persona empática identifica los problemas de quien tiene una conducta errónea,
deja de autocompadecerse y elimina el pensamiento negativo que perturbe, utiliza la
inteligencia emocional para enfrentarse a la situación de forma asertiva, se informa y
actúa en consecuencia, racionaliza pensamientos y emociones, sustituye las emociones
negativas por positivas, por lo que mejora el equilibrio emocional, y la autoestima. La
persona empática incluso, sugiere mejores estrategias para evitar conflictos.
Por otro lado, López (2006), menciona que dentro de la empresa la empatía es un
elemento de gran importancia, esto se debe a que detrás del éxito profesional de la
empresa hay un equipo de trabajo, integrado por un número de trabajadores y
directivos, que persiguen un mismo fin y si los miembros se conocen bien y tienen una
comunicación eficiente y sincera, trabajan juntos sin problemas.
32
Las empresas actuales necesitan un asesoramiento estratégico que atesore el
discernimiento emocional, la empatía y la autenticidad humana, un liderazgo afiliativo,
democrático, empático, que se base en las relaciones humanas y como resultado
mejore la rentabilidad de la empresa. Sin ese acercamiento empático, sincero y
transparente, no solo entre la empresa sino desde la empresa hacia quien presta los
servicios, no se genera la cultura corporativa orientada a la consecución de objetivos ya
que los miembros de la organización no se sienten comprometidos con la misión de la
empresa ni se identifican con la visión de los directivos. La empatía es un talento que
vale la pena desarrollar para la mejora empresarial.
Gonzalez (2011), afirma que con una buena escucha viene la empatía y con ella, la
comunicación asertiva. La asertividad de una persona corresponde a la habilidad que
tenga para balancear el saberse expresar con el saber escuchar. Lo que impide la
escucha, además de lo mencionado anteriormente, es el prestar poca atención cuando
otro habla, interrumpir la conversación varias veces, reaccionar de manera iracunda
cuando hay desacuerdos, sesgar la conversación dirigiéndola hacia el propio interés,
ignorar las necesidades ajenas, manifestar apatía y aburrimiento con gestos de
desánimo y lenguaje verbal y no verbal, criticar constantemente todo lo que se está
diciendo, rechazar las opiniones contrarias a las propias y la no aceptación de las
formas de ser y pensar diferentes a las propias.
33
Dar retroalimentación con respuestas cortas del tipo “entiendo”, “claro”, “así es”,
entre otras.
Gonzalez (2011), afirma que una persona exitosa y que se comunica eficazmente, de
manera productiva y fluida, tiene habilidad de escucha. Esta habilidad se logra si se
ejercitan cualidades tales como empatía, calidez, atención dinámica y percepción.
Uno de los impedimentos para la escucha y por tanto para la empatía es el
egocentrismo, la prepotencia, pensar en sí mismo, demostrar los logros propios.
34
El sexto, es ser distraído y ausente. Es el acto de guardar silencio pero de forma
distraída, ausente debido a que se está dentro de sí mismo y no se sale de allí.
Siempre el pensamiento va hacia otro lado. Pero además de todos estos rasgos
indeseables ante la empatía, hay uno que es más grave aún y es no mirar a la persona
mientras habla.
Un mal hábito que se suma a esto, es el tener una tendencia a evaluar todo lo que se
presenta. La escucha es tan activa que no se puede escuchar, ya que se critica casi
todo, y se brindan juicios y consejos que no se han solicitado.
1.2.1 Definición
Gómez (2008), lo define como un evento externo o interno que, debido a la violencia o
repetición, provoca un continuo de excitaciones con mayor fuerza que la defensa
psíquica de la persona que lo padece y lleva a una desorganización de la psique,
etimológicamente viene de traumaticus, latín, que a la vez viene del griego trauma, que
significa herida. Por tanto, el trauma psicológico implica una herida psíquica.
Los eventos traumáticos pueden ser muy variados como por ejemplo conflictos internos,
terrorismo, desplazamiento, secuestros, extorsiones, pobreza, abuso, abandono,
desastres naturales, entre otros.
35
El término de trauma era usado tanto para referirse a una consecuencia mental de un
evento, como al evento en sí.
Lleva un componente de dolor psíquico
Genera categorías diagnósticas diferentes a neurosis o psicosis.
Tiene como efectos más importantes el afecto subyugado y la perturbación de la
psique.
Medina (2008), menciona que a comienzos del siglo XIX, la idea del trauma psicológico
modificó el significado original de la palabra trauma, que anteriormente se refería a
heridas o lesiones de tipo físico. El estudio sobre el tema comenzó como un enigma
para psiquiatras y médicos, y fue llevado a cabo primero en poblaciones específicas,
como personas heridas en accidentes, mujeres y soldados. Luego, en 1980, la
Asociación Psiquiátrica Americana agregó el Trastorno por Estrés Postraumático -
TEPT- a la tercera edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales
–DSM-III-.
Lescano et. al. (2004), explican que la palabra trauma proviene del griego, y quiere
decir herida. El Trastorno por Estrés Postraumático ha recibido distintos nombres,
entre los cuales figuran histeria, shell shock, fatiga de combate, neurosis traumática.
Es importante señalar que al tomarlo como neurosis, se suponía, en concordancia con
las creencias de la época, que había elementos previos en la historia del paciente, o
bien debilidad constitucional, para explicar la patología. Al contrario, hoy en día se
considera que es una respuesta adaptativa frente a un peligro elevado. Se estimula,
en esas condiciones, la respuesta natural al estrés de lucha o huída. Si se mantiene
esa respuesta en el tiempo, persiste cuando ya no es necesaria y los síntomas se
desligan de la fuente de origen. Por otra parte, no se necesita una debilidad
constitucional o historia previa para que eso ocurra, cualquier persona que sufra un
trauma de cierta duración e intensidad puede desarrollar un cuadro de TEPT. Fue en
36
1980 cuando el síndrome de trauma psicológico, por primera vez, se convierte en un
diagnóstico formal, el Trastorno de Estrés Postraumático. Sin embargo, sigue
subdiagnosticado debido a que frecuentemente es comórbido con diferentes cuadros
clínicos.
Los mismos autores explican también que el estudio del trauma psicológico ha sido
inconstante, debido a la controversia que provoca. Es encontrarse con la
vulnerabilidad. La víctima desea olvidar y no lo consigue. El victimario hace todo lo
posible para promover el olvido. Incluso se ha puesto en duda la existencia del
Trastorno por Estrés Postraumático, si los pacientes fingían o si las historias que
relataban eran reales, imaginadas, falsas o inventadas.
Para tomar el trauma como algo real, es necesario un contexto social que dé cabida a
ello. En la víctima individual, el contexto es de familia y amigos. Socialmente, se crea
según la realidad política del momento. Se ha estudiado el tema tres veces durante los
siglos XIX y XX. Cada vez, la investigación iba sobre un movimiento político.
La era de la histeria
37
Janet llamó a la alteración “disociación”.
Breuer y Freud lo nombraron “doublé conscience”.
Freud propuso que detrás de la histeria, hay uno o más episodios de experiencias
sexuales prematuras, que pueden recuperarse por el psicoanálisis a pesar del tiempo
que haya transcurrido. En la clínica privada, en Viena, encontró una y otra vez esas
historias de abuso e incesto entre los pacientes.
Sin embargo, siete años después se retractó de tal teoría, y partir de ello elaboró una
teoría del desarrollo humano, en la que la inferioridad de las mujeres era el punto
central; debido al contexto patriarcal, esa propuesta prosperó y creció. Del recuerdo de
la teoría de la histeria nació el psicoanálisis, teoría basada en la negación de la
realidad. Las niñas ya no eran víctimas de los adultos sino era al contrario, las niñas
deseaban al padre y fantaseaban una relación sexual. Nació el complejo de Edipo y
desaparece el concepto de trauma real para reemplazarse por el de realidad psíquica.
Luego asume que sin importar si el padre realmente seducía o no, o si se trataba
solamente de fantasías, las consecuencias son las mismas en la mujer. Así pues, si da
igual si los acontecimientos de abuso fueron imaginados o reales, no se le dio
importancia merecida al trauma.
Hoy en día, ya no hay duda sobre la patología psiquiátrica causada por traumas
psicológicos o emocionales sean estos abusos sexuales, maltrato físico o negligencia
en la infancia. Se aceptan ya naturalmente la existencia de lesiones anatómicas
cerebrales como en la amígdala y el hipocampo causadas por una infancia abusiva.
También fue olvidado el concepto de disociación. Se sabe, actualmente, que un
cuadro disociativo es resultado de abusos severos y reiterados en la infancia o
adolescencia, y forma parte del Trastorno por Estrés Postraumático, que a veces se
origina por un único trauma.
38
Neurosis de guerra
Al verse forzados a estar allí, muchos comenzaron a tener conductas de una mujer
histérica. Se estima, incluso, que los quiebres –breakdowns- fueron causa de un 40%
de las bajas británicas; al inicio se culpó de ello a las causas físicas, al ruido de la
artillería –shell shock- y a la conmoción cerebral. Pero hubo bajas en hombres sin
exposición a bombarderos ruidosos. El estrés emocional de la guerra, en realidad, fue
suficiente para provocar un cuadro neurótico similar a la histeria.
Hace algunos años, era común subestimar cuán frecuentes eran los hechos de
violencia, que son una rutina habitual en la vida cotidiana, doméstica y sexual de
muchas mujeres. La mayoría de casos están escondidos bajo la vida familiar, aunque
en algunas regiones del mundo el maltrato hacia la mujer es aceptado y habitual.
Ann Burgess y Lynda Holstrom, en los setentas, describieron los efectos psicológicos
de una violación. Describieron el síndrome de víctima de violación, en el cual los
pacientes experimentan la violación como un episodio que arriesga la vida, con miedo a
la muerte y mutilación, sufren de insomnio, náuseas, estado hiperalerta, pesadillas y
39
síntomas disociativos o de anestesia. Este cuadro es muy similar a los soldados en
guerra. Cuando se introdujo el concepto de estrés postraumático, en la década de los
ochenta, se pudo observar con claridad que el cuadro psicológico observado en
sobrevivientes de violencia e incesto era el mismo que en los veteranos de guerra. Los
tres estudios comenzaban ya a derivar en el concepto de trauma psicológico.
Gómez (2008), también postula una teoría donde el psiquismo humano entiende como
traumático, los elementos extraños al Yo que ingresan súbitamente o por medio de
agregados que se suman con el tiempo. Tal y como el sistema inmune tiene
anticuerpos para combatir cuerpos extraños, el sistema del Yo descarta objetos que
intenten ingresar a él, mediante mecanismos de defensa, o lo asimila mediante
homologación, puesto que la estructura narcisista admite solamente lo que es parecido
a ella.
La forma en que esto se hace, es por medio de la proyección de objetos internos que se
aproximen a los futuros introyectos, para incorporarlos después al sistema y cuando
eso suceda, se asimilarán como parte del Yo. El trauma psíquico se entiende así,
como una falla en ese proceso de homologación, de manera que esos introyectos
extraños operarían como objetos que deberían aislarse del resto del yo, y crea una
alteración estructural y funcional de la mente.
En el caso que el proceso de traumatización provenga del interior del Yo –lo cual es
posible por medio de fantasías pulsionales-, se toman como elementos extraños a
pesar que provengan del Yo. El sistema reconoce esas pulsiones como algo ajeno que
debe ser eliminado, ya que no son reconocidas como pertenecientes a él, y chocan con
el núcleo de identidad y aceptación, tanto del Yo como del Superyo; por tanto se
intentan apartar, lo cual puede conllevar una ruptura psíquica, o bien se logran
expulsar, pero se crean estados mentales fóbicos o paranoides.
40
1.2.4 Trastorno por estrés postraumático: El trauma en la actualidad
Para Lescano et. al. (2004), el cuadro de estrés postraumático está bien definido. Se
debe recordar que se produce por eventos traumáticos objetivos. Son episodios que
ponen en peligro la vida, la integridad física o funcional y el bienestar de una persona.
Se caracteriza por alguno –o todos a la vez- de los siguientes síntomas:
41
Sentimiento de desapego y distanciamiento de otros.
Incapacidad de amar o sentir.
Sensación de futuro acortado y breve.
Insomnio de conciliación o de mantenimiento.
Inestabilidad emocional, irritabilidad.
Dificultad para concentrarse.
Estado hiperalerta, con respuesta de sobresalto e hiperreflexia neurológica.
Reactividad fisiológica (taquicardia, sudoración, hiperventilación) ante situaciones
que recuerden el trauma.
42
1.2.5 Vulnerabilidad ante el trauma psicológico
Se han identificado ya, además, ciertos factores que determinan el curso, gravedad y
pronóstico de las reacciones psicológicas a un trauma, y se distinguen factores
pretraumáticos, traumáticos y postraumáticos. Se le ha puesto más atención a los
factores postraumáticos, ya que al parecer, hay una clara relación entre dos clases de
factores que pronostican desfavorablemente una recuperación ante el trauma.
Primero, se encuentra el apoyo hacia la víctima, ya que es bien sabido que entre más
apoyo y respaldo social y familiar reciba, se recuperará con mayor rapidez y presentará
menor sintomatología de estrés postraumático. Así como una respuesta comprensiva
por parte de la sociedad aliviana el impacto del trauma, la hostilidad y el rechazo harán
mayor el daño y hará más grave el trauma psicológico de la víctima. El segundo, es la
manera en que la víctima cuestiona e interpreta la experiencia del trauma, que se
adecúa a la personalidad de cada quien.
La primer ayuda que debe recibir cualquier víctima sobreviviente de un hecho así, tiene
que ser alrededor de la palabra, y hay varias razones para ello, como el que la víctima
necesita saber y comprobar que no está sola, que hay familia y amistades cerca de ella
43
para apoyarle y protegerle, necesita sentir aceptación, no solo por parte del grupo sino
por parte de la comunidad, por el pueblo, que cuentan con una buena red social de
apoyo. Por ello, hay pocas cosas más eficaces que las palabras, de bienvenida, de
solidaridad, de ánimo, que afirmen que puede encontrar la ayuda que necesita porque
está entre una comunidad.
Goleman (2008), indica que la afrontación de los traumas es más sencilla cuando se
cuenta con personas en quienes confiar y con quienes se puede hablar, de quienes se
puede recibir consuelo, ayuda y consejo, lo cual protege del impacto de los traumas y
contratiempos de la vida.
44
trauma puede ser colectivo, y si los recuerdos traumáticos funcionan igual en las
comunidades que en la persona individual. El trauma, de ese modo, puede servir
como un concepto social además de uno clínico, cuando afecta a un sujeto además de
cuando es un amplio proceso cultural, hay postulados de esa memoria colectiva como
un mecanismo que utiliza medios de comunicación como radio, prensa o televisión para
existir y a la cual se lucha por dar un significado. Por lo tanto, los medios pueden
aumentar la susceptibilidad de la persona ante un trauma individual, debido a que el
trauma colectivo ya está presente.
Goleman (2008), también indica que el hipocampo es una parte del cerebro que registra
y da sentido a las pautas perceptivas, proporciona una memoria aguda del contexto, lo
cual es necesario para darle un significado emocional. Ya que es el hipocampo el que
registra solamente hechos, la amígdala, por otra parte, es la que registra el clima
emocional que acompaña a los hechos. Las hormonas adrenalina y noradrenalina
activan receptores en el nervio vago, que transmite los mensajes procedentes del
cerebro que controlan la actividad cardíaca y a la vez, devuelve señales al cerebro,
también por medio de esas hormonas.
45
Postraumático hay hiperreacciones como estas, se secretan dosis mayores de
sustancias cerebrales como respuesta a situaciones que en realidad no son
amenazantes pero que recuerdan el trauma de origen. El locus ceruleus está ligado a
la amígdala, hipocampo e hipotálamo. Las catecolaminas se difunden a través de toda
la corteza cerebral.
Los síntomas del estrés postraumático, según se cree, dependen de los cambios que
se dan en esos circuitos. El trastorno también presenta cambios en la conexión del
sistema límbico con la pituitaria, que regula la secreción de hormona corticotrópica –
HCT-, encargada de activar la respuesta inmediata de lucha o huida ente situaciones de
emergencia. También hay hiperreactividad en el sistema de opiáceos cerebrales, que
secretan endorfinas que disminuyen el dolor y tienen un efecto sedante. Cuando hay
aumento de endorfinas, hay mucha tolerancia al dolor, se produce insensibilización ante
ciertos sentimientos, lo que provoca síntomas psicológicos negativos como anhedonia,
indiferencia emocional, despersonalización y falta de empatía. Incluso puede haber
disociación.
Toda esta sintomatología puede ser ventajosa para enfrentar las experiencias que la
provoca. Se determina así ya que permanecer alerta, dispuesto a la acción, impasible
ante el dolor, e indiferente ante algún acontecimiento grave, sirve realmente para
sobrevivir.
Por otra parte Lescano et. al. (2004), puntualizan que el proceso de percepción de un
estímulo y la evaluación emocional de éste están a cargo de distintas áreas cerebrales,
la percepción de un objeto y la lectura de la significación emocional se realizan en
diferentes regiones. Se puede percibir un objeto aunque no se le dé un sentido
46
emocional. En otras ocasiones se puede activar una respuesta emocional antes de
entender lo que se percibe.
Se ha observado que los pacientes con alto nivel de traumatización presentan una
intensa fuerza emocional en los recuerdos, que lleva a interferir en la comprensión
cognitiva de los hechos.
Los sistemas de apreciación emocional se conectan con los sistemas que controlan las
respuestas emocionales, una vez apreciado el estímulo por estos sistemas, la
47
respuesta se da automáticamente. Sin embargo, los procesos cognitivos no están tan
estrechamente relacionados con la respuesta de esos sistemas de control, mientras los
sistemas de apreciación emocional y respuesta automática sí están acoplados a los de
control. Los pacientes, por tanto, tienen dificultades para entender por qué responden
emocionalmente con facilidad, aunque cognitivamente no comprendan lo que sucede, o
por qué, aunque comprendan cognitivamente lo que sucede, no pueden impedir la
conducta emocional automática que se activa en ellos.
El miedo, para Van der Kolk (1996), según citan los autores, debe domesticarse de
forma que la persona pueda pensar y se consciente de las emociones que se
presentan, la respuesta corporal de miedo puede disminuir por un apego seguro y por
respuestas preestablecidas y controladas.
48
En condiciones normales, ese miedo se ve disminuido y desaparece con el tiempo, lo
cual se debe al reaprendizaje natural que se da cuando hay de nuevo un
enfrentamiento con lo temido, pero en un contexto totalmente seguro. Sin embargo, el
Trastorno por Estrés Postraumático impide que se dé ese reaprendizaje natural, los
cambios que provoca hacen que cualquier recuerdo inconsciente, aunque sea mínimo,
del evento original, active la amígdala y refuerce la respuesta de pánico. Así, no
existirá alguna ocasión en la que se pueda afrontar con calma el evento u objeto
temido, porque la amígdala no es capaz de reaprender una mejor respuesta, más
moderada. Lo positivo del caso es que, mediante experiencias adecuadas, incluso
este trastorno se puede superar.
Los recuerdos emocionales intensos y las pautas de pensamiento y reacción que esos
recuerdos provocan se pueden modificar con el tiempo mediante reaprendizaje a nivel
cortical. Y debe ser a ese nivel porque el miedo grabado en la amígdala jamás
desaparece completamente y el córtex prefrontal es el que inhibe la respuesta de miedo
provocada por la amígdala. Ahora bien, el tiempo que lleva superar el miedo aprendido
depende de la actividad del córtex prefrontal izquierdo, ya que quienes tienen más
actividad en esa área superan el miedo y la ansiedad aprendida más rápidamente.
49
El autor toma como ejemplo el proceso de superación de un trauma de la doctora
Judith Lewis, psiquiatra de Harvard, el cual pasa por tres fases diferentes; primero, el
paciente tiene que recuperar seguridad, lo cual consiste en disminuir la sobreexcitación
emocional que es obstáculo principal para el reaprendizaje y dejar que el sujeto se
tranquilice. Se ayuda al paciente a que comprenda los propios síntomas, lo cual de por
sí alivia los mismos. También debe recuperar una sensación de control sobre lo que
ocurre, con lo cual desaprende la impotencia que generó la situación traumatizante.
Asimismo puede haber un adiestramiento en relajación, que alivie la irritabilidad y
nerviosismo general, ya que la calma corporal es fundamental para que
emocionalmente se descubra que la vida no es amenaza constante.
Seguidamente se debe recordar los detalles del trauma. Ello constituye el segundo
paso. Se refiere a la narración y reconstrucción histórica del trauma dentro del
contexto de seguridad ya recobrada.
De esa manera hay un reencuadre de los recuerdos traumáticos y hay una reacción
más realista ante los mismos, cuando ya se pueden relatar los hechos, hay una
transformación del contenido emocional de los recuerdos y al efecto que conllevan.
Puede existir una alternancia de períodos del recuerdo, lo cual es algo parecido a una
dosificación del mismo que hace que gradualmente se asimilen los incidentes
perturbadores. Se fomentan la integración espontánea del trauma así como el
reaprendizaje de una nueva respuesta emocional. Sin embargo, en personas más
reacias al tratamiento, la narración de la historia puede provocar síntomas
incontrolables, lo cual el terapeuta debe tomar en cuenta para disminuir el ritmo y
mantener las reacciones del paciente en un límite soportable que no interrumpa el
reaprendizaje. Se debe animar al paciente para relatar el hecho tan detalladamente
como si fuese posible, a que incluya todos los datos visuales, auditivos, olfativos,
táctiles así como las reacciones que esas sensaciones produjeron, como miedo o
náusea.
50
El objetivo principal de todo es la traducción verbal del acontecimiento, lo cual reintegra
recuerdos que pueden estar disociados para recomponer la escena, y al tiempo que
eso sucede, se ponen los recuerdos bajo el control del neocórtex para que se puedan
comprender y dirigir mejor las reacciones causadas. El abordaje terapéutico deja al
sujeto experimentar directamente que el recuerdo traumático no tiene por qué
acompañarse de un pánico sin control, sino que se puede revivir con total seguridad.
Cierto es, que las recurrencias ocasionales de los síntomas y los efectos posteriores del
trauma se quedan allí, pero hay signos de la superación del trauma, como la
disminución de los síntomas fisiológicos y la capacidad de afrontamiento de los
sentimientos asociados al recuerdo del trauma, los cuales ya no invaden e irrumpen en
la mente del sujeto, sino que él es capaz de recordarlos a voluntad y puede dejar de
pensar en ellos. Así, se reanuda una nueva existencia donde se pueden establecer
relaciones de confianza.
51
automáticas aunque las emociones básicas que acompañan la situación sigan
profundas. Si bien no se pueda controlar cuándo habrá un arrebato emocional, sí se
puede controlar la duración del mismo, por medio de madurez emocional.
En el curso de una terapia a largo plazo, los pacientes deben afrontar dos tipos de
cambios. Uno, las reacciones emocionales ante los acontecimientos que las provocan
se hacen menos apremiantes, y segundo, la conducta se vuelve más eficaz cuando se
obtiene lo que se desea realmente. Lo que no cambia es el miedo o deseo interno y el
inicio de la emoción. Se concluye, pues, que el sistema límbico emite señales de
alarma ante indicios del suceso temido, pero el córtex prefrontal puede aprender un
nuevo tipo de respuesta, más saludable. El reaprendizaje emocional no finaliza nunca,
ya que puede remodelar incluso los hábitos emocionales que vienen desde la infancia.
Medina (2008), afirma que el trauma conlleva siempre un daño que puede ser superado
mediante mecanismos de olvido, negación, y la formación de una nueva realidad
cognitiva, requiere profundización en las razones del mismo, y ello requiere de
esfuerzo para comprender y recordar. Así, se proponen dos respuestas al trauma, una
es el tratamiento cognitivo, mediante el cual se intenta olvidar o reconstruir el evento
mediante narración que da significado a lo ocurrido y el análisis psicodinámico,
centrado en el recuerdo.
52
1.2.8 Resiliencia
Papalia [Link]. (2010), señalan que los sucesos estresantes forman parte de la niñez y
juventud, y que la mayoría de jóvenes aprenden a afrontarlos, pero cuando el estrés
llega a niveles extremos puede derivar en problemas psicológicos. Sucesos como un
secuestro o maltrato infantil pueden tener consecuencias a largo plazo en el bienestar
físico y psicológico.
El trauma en los niños puede tener varias manifestaciones, como los niños que crecen
rodeados de violencia constante tienen problemas de sueño y de concentración, se
vuelven agresivos o no desarrollan apego a otras personas por temor a sufrir más dolor
y más pérdidas, los niños son más vulnerables a sufrir daño psicológico por un suceso
traumático, y las reacciones ante ello varían con la edad. Los pequeños no entienden
por qué ocurre en evento, y se enfocan en las consecuencias. Los mayores son más
consciencia y se preocupan más del por qué ocurrió el suceso.
Los niños pueden reaccionar ante un trauma en relación con la edad que tienen, de la
siguiente manera:
53
El efecto de un hecho traumático se ve influido por el tipo de evento, la medida de
exposición a él y el grado en que afecta al propio ser y a la familia, los eventos
provocados por el ser humanos como la guerra, son más nocivos psicológicamente que
los desastres naturales.
Un niño resiliente es aquel que conserva la calma cuando está bajo una amenaza y que
se recupera de sucesos traumáticos, el niño tiene la capacidad para obtener fuerza de
recursos que estimulen un desarrollo positivo a pesar de las circunstancias negativas
que le rodean. Los dos factores protectores más importantes que ayudan a superar el
estrés y contribuyen a la resiliencia son las buenas relaciones familiares y el
funcionamiento cognoscitivo. También suelen tener un elevado CI y la capacidad
cognitiva que tienen hace que puedan protegerse, enfrentar la adversidad, regular la
conducta y aprender de la experiencia.
La resiliencia no solo está presente en los niños, sino también en los adultos. Es de
esta manera, que las personas enfrentan los sucesos traumáticos. Las personas
resilientes que sufren alteración de la vida normal hayan caminos para que las
funciones cotidianas sigan como siempre, o como casi siempre. Las relaciones de
apoyo, así como la flexibilidad y positivismo ante las situaciones difíciles, contribuyen a
la resiliencia.
54
II. Planteamiento del problema
El ser empático para algunos autores es algo natural y propio del ser humano, pero no
siempre es así pues la empatía puede verse opacada por circunstancias de la vida e
incluso fisiológicas, en las cuales son mayores la preocupación por el propio ser y la
ansiedad, que la conciencia plena sobre el contexto y las personas que rodean al
sujeto.
Así pues, uno de los bloqueos para la empatía bien podría ser un trauma psicológico,
este último es un suceso que puede dejar como secuela un comportamiento bastante
disfuncional dado que el trauma es capaz de afectar todo en una persona como la vida
social, percepción del entorno, de la propia existencia, de los demás, las funciones
mentales y fisiológicas, funciones neurológicas, así como descontrol sobre la conducta.
En aquellos en quienes el trauma psicológico sí ha dejado huellas profundas, la falta de
empatía puede ser posible debido a que provoca en muchas ocasiones inhibición de los
sentimientos o tomar conductas egocentristas como protección del Yo.
Sin embargo, no en todas las personas el trauma deja consecuencias tan graves, no
todas desarrollan un trastorno derivado del trauma, ni ven afectadas todas las áreas
vitales; es así, debido a que las secuelas dependen de factores diversos como las
55
capacidades de afrontamiento del individuo, la resiliencia y el apoyo social que tenga el
individuo.
2.1 Objetivos
Identificar si los niveles más bajos de empatía de quienes han pasado por un trauma
psicológico se dan en el aspecto afectivo o en el cognitivo.
2.2 Hipótesis
H1: El nivel de empatía en personas que han sufrido trauma psicológico es bajo.
H0: El nivel de empatía en personas que han sufrido trauma psicológico no es bajo.
56
2.3 Variables de Estudio
Empatía
Trauma Psicológico
Empatía
Bourret (2011), define la empatía como la capacidad de sentir o comprender desde
dentro lo que el otro siente, implica optar voluntariamente por ver y sentir una situación
de la misma forma en que el prójimo la vive y adoptar el punto de vista de esa persona,
incluso las reacciones emotivas. Y todo ello sin dejar la consciencia de que se trata de
una experiencia ajena y sin que influya en las propias emociones.
Trauma Psicológico
Gómez (2008), lo define como un evento externo o interno que, debido a la violencia o
repetición, provoca un continuo de excitaciones con mayor fuerza que la defensa
psíquica de la persona que lo padece y lleva a una desorganización de la psique.
Etimológicamente viene de traumaticus, latín, que a la vez viene del griego trauma, que
significa herida. Por tanto, el trauma psicológico implica una herida psíquica.
La empatía se operacionalizó por medio del test psicométrico TECA, Test de Empatía
Cognitiva y Afectiva, el cual está formado por 33 elementos que proporcionan
información de 4 componentes de la empatía: Adopción de perspectivas (AP),
Comprensión emocional (CE), Estrés empático (EE) y Alegría empática (AE). Además,
proporciona una puntuación total de empatía.
57
Para la operacionalización del Trauma psicológico, se utilizó la Escala de Trauma de
Davidson. Está construida por 17 ítems que evalúan los 17 síntomas pertenecientes a
los criterios B, C y D del DSM-IV para el diagnóstico de Trastorno por Estrés
Postraumático. De cada ítem se evalúan dos aspectos, la frecuencia y la gravedad del
síntoma.
2.6 Aporte
El estudio, de tipo descriptivo, puede favorecer a los participantes del mismo ya que
tendrá una propuesta para la promoción de la empatía que al ser llevada a cabo puede
mejorar el ambiente social entre ellos. Por otra parte, los resultados del estudio
aportarán datos relevantes para la formación de los planes de capacitación de quienes
asisten al centro, debido a que se determinará si existe necesidad de dar especial
atención al desarrollo de las capacidades sociales y especialmente empáticas de
quienes han pasado por un evento traumático, para mejorar tanto la salud mental como
las relaciones sociales que tengan y ello puede incluirse dentro del ámbito educativo
para la superación del trauma.
58
en alguna de las variables, ya que las mismas están presentes en diversos contextos
profesionales.
59
III. Método
3.1 Sujetos
Se trabajó con personas del Centro Ecumenico de Integración Pastoral (CEIPA), del
municipio de Quetzaltenango, que reciben capacitación o educación dentro de este
centro. Participaron personas con una edad mínima de 16 años, en su mayoría
indígenas, de ambos sexos, específicamente 19 mujeres y 22 hombres, solteros,
estudiantes de la Etapa II del programa que se trabaja en el centro la cual equivale a
quinto y sexto primaria, así como con los estudiantes de primero, segundo y tercero
básico que cumplen con la edad requerida. Se trabajó con la población total, la cual es
de 41 personas, la mayoría de sujetos viven dentro de la ciudad de Quetzaltenango, la
minoría provienen de lugares cercanos tales como Almolonga, Tierra Colorada Baja,
San Juan Ostuncalco, Salcajá, Pacajá y Llanos del Pinal.
3.2 Instrumentos
60
Estrés empático (EE), capacidad para compartir emociones negativas de otra
persona.
Alegría empática (AE), capacidad para compartir emociones positivas de otra
persona.
Frecuencia Gravedad
0 = nunca 0 = nada
1 = a veces 1 = leve
2 = 2-3 veces 2 = moderada
3 = 4-6 veces 3 = marcada
4 = a diario 4 = extrema
61
3.3 Procedimiento
62
3.4 Tipo de investigación, diseño y metodología estadística
Media Aritmética
x =X/N
Nivel de confianza
NC = 99% entonces Z = 2.58
x
√
63
Hallar la razón crítica
RC = x / x
Proporción
p = f/ N
q
q = 1-p
64
Error típico de proporción
√
Error muestral
E = 2.58 *
Intervalo confidencial
Li = p - E
Ls = p + E
Significación
Rc < 2.58 No significativo
Rc ≥ 2.58 Sí es significativo
65
IV. Presentación de resultados
CUADRO NO. 1
No. Sujeto HOMBRE MUJER Pc Total AP CE EE AE
1 1 35 40 60 15 60
2 1 55 45 75 75 15
3 1 15 10 15 40 25
4 1 70 75 90 15 80
5 1 15 15 15 65 5
6 1 50 20 35 75 65
7 1 85 95 80 85 20
8 1 10 5 15 60 2
9 1 10 5 10 75 3
10 1 40 50 40 25 50
11 1 15 10 50 45 4
12 1 80 45 75 85 80
13 1 10 4 15 65 2
14 1 4 4 25 60 1
15 1 5 10 4 40 10
16 1 75 50 85 45 85
17 1 45 20 85 30 35
18 1 30 40 50 40 15
66
No. Sujeto HOMBRE MUJER Pc Total AP CE EE AE
19 1 50 40 65 75 20
20 1 25 15 95 10 20
21 1 60 60 65 40 80
22 1 75 40 85 60 90
23 1 50 90 50 75 3
24 1 40 45 20 65 25
25 1 20 40 15 35 35
26 1 60 45 80 75 25
27 1 20 50 15 80 2
28 1 10 1 40 25 10
29 1 45 1 98 30 65
30 1 70 50 96 15 85
31 1 35 50 35 45 20
32 1 70 40 90 45 80
33 1 30 50 60 45 3
34 1 45 10 65 55 65
35 1 55 45 40 65 50
36 1 15 45 10 75 2
37 1 45 4 50 85 50
38 1 35 30 15 65 45
39 1 80 96 75 35 85
40 1 15 20 20 30 10
41 1 40 85 15 30 45
TOTALES 22 19 1639 1495 2023 2100 1472
Media
Aritmética 39.9756 36.4634 49.3415 51.2195 35.9024
Se observa que la media aritmética con mayor relevancia es la del área de Estrés
Empático, y la que tiene menor puntuación es la de Alegría Empática. Ambas son parte
de la empatía afectiva.
67
CUADRO NO. 2
Pc Total AP CE EE AE
Media aritmética 39.9756 36.4634 49.3415 51.2195 35.9024
Significación
Desviación
tipica 23.4630 26.1693 29.6908 21.7744 30.0859
Error típico 3.7098 4.1377 4.6945 3.4428 4.7570
Razon critica 10.7756 8.8124 10.5104 14.8772 7.5473
Significacion Significativo Significativo Significativo Significativo Significativo
Fiabilidad
Error muestral 9.5713 10.6754 12.1119 8.8825 12.2731
Intervalo confidencial
Li 30.4043 25.7881 37.2296 42.3370 23.6294
Ls 49.5470 47.1388 61.4533 60.1020 48.1755
CUADRO NO. 3
Pc Total AP CE EE AE
Media M 43.3636 43.4091 49.3182 49.0909 40.7727
aritmética F 36.0526 28.4211 49.3684 53.6842 30.2632
SIGNIFICACIÓN
Desviación M 25.2259 30.3050 27.4398 21.6181 31.3396
típica F 21.2397 20.3567 32.1005 21.9539 28.5656
68
FIABILIDAD
Error M 10.2905 12.3624 11.1936 8.8187 12.7845
Muestral F 8.6644 8.3042 13.0949 8.9558 11.6529
M
Intervalo Li 33.0731 31.0467 38.1245 40.2722 27.9883
confiden Ls 53.6541 55.7715 60.5118 57.9097 53.5572
cial F
Li 27.3882 20.1168 36.2735 44.7285 18.6103
Ls 44.7170 36.7253 62.4633 62.6400 41.9160
Al separar por género, los valores de la media tanto de hombres como de mujeres
también tienen significación así como fiabilidad.
Puntuación Significación
81 en adelante Síntomas Graves
61 a 80 Síntomas Moderados
41 a 60 Síntomas Leves
0 a 40 Sin Relevancia Diagnóstica
En el cuadro número 4 se observan los resultados individuales de cada sujeto así como
el nivel en que dicho resultado se encuentra y el porcentaje correspondiente a cada
nivel.
69
CUADRO NO. 4
Sin
Síntomas Síntomas Síntomas
Sujeto Pc relevancia
Leves Moderados Graves
Dx.
1 14 1
2 51 1
3 56 1
4 40 1
5 48 1
6 14 1
7 42 1
8 37 1
Sin
Síntomas Síntomas Síntomas
Sujeto Pc relevancia
Leves Moderados Graves
Dx.
9 31 1
10 72 1
11 22 1
12 94 1
13 10 1
14 10 1
15 38 1
16 47 1
17 26 1
18 30 1
19 55 1
20 23 1
21 33 1
22 44 1
23 26 1
24 28 1
25 20 1
26 35 1
27 57 1
28 47 1
29 96 1
30 14 1
31 8 1
32 80 1
33 55 1
34 51 1
35 58 1
70
36 6 1
37 88 1
38 27 1
39 22 1
40 29 1
41 9 1
SUMA 1593 24 12 2 3
PORCENTAJE 58.54 29.27 4.88 7.31
CUADRO NO. 5
71
CUADRO NO. 6
No. Item f % p q σp E Li Ls Rc Sig Fiab
Nunca 9 21.95 0.22 0.78 0.06 0.17 0.05 0.39 3.40 Significativo Sí
1. ¿Ha tenido A veces 21 51.22 0.51 0.49 0.08 0.20 0.31 0.71 6.56 Significativo Sí
alguna vez
imágenes, 2-3 veces 6 14.63 0.15 0.85 0.06 0.14 0.00 0.29 2.65 Significativo Sí
recuerdos o 4-6 veces 0 0.00 0.00 1.00 0.00 0.00 0.00 0.00 0.00 No Significativo Sí
pensamientos
dolorosos del
acontecimiento?
A diario 5 12.20 0.12 0.88 0.05 0.13 -0.01 0.25 2.39 No Significativo Sí
Nunca 24 58.54 0.59 0.41 0.08 0.20 0.39 0.78 7.61 Significativo Sí
2. ¿Ha tenido A veces 13 31.71 0.32 0.68 0.07 0.19 0.13 0.50 4.36 Significativo Sí
alguna vez 2-3 veces 1 2.44 0.02 0.98 0.02 0.06 -0.04 0.09 1.01 No Significativo Sí
pesadillas sobre
el 4-6 veces 2 4.88 0.05 0.95 0.03 0.09 -0.04 0.14 1.45 No Significativo Sí
acontecimiento?
A diario 1 2.44 0.02 0.98 0.02 0.06 -0.04 0.09 1.01 No Significativo Sí
Nunca 18 43.90 0.44 0.56 0.08 0.20 0.24 0.64 5.66 Significativo Sí
3. ¿Ha sentido
que el A veces 10 24.39 0.24 0.76 0.07 0.17 0.07 0.42 3.64 Significativo Sí
acontecimiento
estaba 2-3 veces 8 19.51 0.20 0.80 0.06 0.16 0.04 0.35 3.15 Significativo Sí
ocurriendo de
nuevo? 4-6 veces 3 7.32 0.07 0.93 0.04 0.10 -0.03 0.18 1.80 No Significativo Sí
¿Como si lo
estuviera
reviviendo? A diario 2 4.88 0.05 0.95 0.03 0.09 -0.04 0.14 1.45 No Significativo Sí
Nunca 8 19.51 0.20 0.80 0.06 0.16 0.04 0.35 3.15 Significativo Sí
4. ¿Le ha A veces 17 41.46 0.41 0.59 0.08 0.20 0.22 0.61 5.39 Significativo Sí
molestado
alguna cosa que 2-3 veces 7 17.07 0.17 0.83 0.06 0.15 0.02 0.32 2.91 Significativo Sí
se lo haya
4-6 veces 7 17.07 0.17 0.83 0.06 0.15 0.02 0.32 2.91 Significativo Sí
recordado?
A diario 2 4.88 0.05 0.95 0.03 0.09 -0.04 0.14 1.45 No Significativo Sí
Nunca 26 63.41 0.63 0.37 0.08 0.19 0.44 0.83 8.43 Significativo Sí
A veces 8 19.51 0.20 0.80 0.06 0.16 0.04 0.35 3.15 Significativo Sí
5. ¿Ha tenido
2-3 veces 3 7.32 0.07 0.93 0.04 0.10 -0.03 0.18 1.80 No Significativo Sí
manifestaciones
físicas por 4-6 veces 1 2.44 0.02 0.98 0.02 0.06 -0.04 0.09 1.01 No Significativo Sí
recuerdos del
acontecimiento?
A diario 3 7.32 0.07 0.93 0.04 0.10 -0.03 0.18 1.80 No Significativo Sí
Nunca 10 24.39 0.24 0.76 0.07 0.17 0.07 0.42 3.64 Significativo Sí
6. ¿Ha estado A veces 21 51.22 0.51 0.49 0.08 0.20 0.31 0.71 6.56 Significativo Sí
evitando algún
pensamiento o 2-3 veces 5 12.20 0.12 0.88 0.05 0.13 -0.01 0.25 2.39 No Significativo Sí
sentimiento 4-6 veces 3 7.32 0.07 0.93 0.04 0.10 -0.03 0.18 1.80 No Significativo Sí
sobre el
acontecimiento?
A diario 2 4.88 0.05 0.95 0.03 0.09 -0.04 0.14 1.45 No Significativo Sí
72
Nunca 13 31.71 0.32 0.68 0.07 0.19 0.13 0.50 4.36 Significativo Sí
7. ¿Ha estado A veces 13 31.71 0.32 0.68 0.07 0.19 0.13 0.50 4.36 Significativo Sí
evitando hacer
cosas o estar en 2-3 veces 8 19.51 0.20 0.80 0.06 0.16 0.04 0.35 3.15 Significativo Sí
situaciones que 4-6 veces 2 4.88 0.05 0.95 0.03 0.09 -0.04 0.14 1.45 No Significativo Sí
le recordaran el
acontecimiento?
A diario 5 12.20 0.12 0.88 0.05 0.13 -0.01 0.25 2.39 No Significativo Sí
Nunca 12 29.27 0.29 0.71 0.07 0.18 0.11 0.48 4.12 Significativo Sí
8. ¿Ha sido A veces 15 36.59 0.37 0.63 0.08 0.19 0.17 0.56 4.86 Significativo Sí
incapaz de 2-3 veces 6 14.63 0.15 0.85 0.06 0.14 0.00 0.29 2.65 Significativo Sí
recordar partes
importantes del 4-6 veces 4 9.76 0.10 0.90 0.05 0.12 -0.02 0.22 2.11 No Significativo Sí
acontecimiento?
A diario 4 9.76 0.10 0.90 0.05 0.12 -0.02 0.22 2.11 No Significativo Sí
Nunca 19 46.34 0.46 0.54 0.08 0.20 0.26 0.66 5.95 Significativo Sí
A veces 13 31.71 0.32 0.68 0.07 0.19 0.13 0.50 4.36 Significativo Sí
9. ¿Ha tenido
dificultad para 2-3 veces 4 9.76 0.10 0.90 0.05 0.12 -0.02 0.22 2.11 No Significativo Sí
disfrutar de las 4-6 veces 3 7.32 0.07 0.93 0.04 0.10 -0.03 0.18 1.80 No Significativo Sí
cosas?
A diario 2 4.88 0.05 0.95 0.03 0.09 -0.04 0.14 1.45 No Significativo Sí
Nunca 24 58.54 0.59 0.41 0.08 0.20 0.39 0.78 7.61 Significativo Sí
A veces 6 14.63 0.15 0.85 0.06 0.14 0.00 0.29 2.65 Significativo Sí
10. ¿Se ha
sentido distante 2-3 veces 6 14.63 0.15 0.85 0.06 0.14 0.00 0.29 2.65 Significativo Sí
o alejado de la 4-6 veces 2 4.88 0.05 0.95 0.03 0.09 -0.04 0.14 1.45 No Significativo Sí
gente?
A diario 3 7.32 0.07 0.93 0.04 0.10 -0.03 0.18 1.80 No Significativo Sí
Nunca 11 26.83 0.27 0.73 0.07 0.18 0.09 0.45 3.88 Significativo Sí
11. ¿Ha sido A veces 16 39.02 0.39 0.61 0.08 0.20 0.19 0.59 5.12 Significativo Sí
incapaz de tener 2-3 veces 4 9.76 0.10 0.90 0.05 0.12 -0.02 0.22 2.11 No Significativo Sí
sentimientos de
tristeza o 4-6 veces 3 7.32 0.07 0.93 0.04 0.10 -0.03 0.18 1.80 No Significativo Sí
afecto?
A diario 7 17.07 0.17 0.83 0.06 0.15 0.02 0.32 2.91 Significativo Sí
12. ¿Ha tenido Nunca 19 46.34 0.46 0.54 0.08 0.20 0.26 0.66 5.95 Significativo Sí
dificultad para A veces 7 17.07 0.17 0.83 0.06 0.15 0.02 0.32 2.91 Significativo Sí
imaginar una
vida larga y 2-3 veces 2 4.88 0.05 0.95 0.03 0.09 -0.04 0.14 1.45 No Significativo Sí
cumplir sus 4-6 veces 6 14.63 0.15 0.85 0.06 0.14 0.00 0.29 2.65 Significativo Sí
objetivos?
A diario 7 17.07 0.17 0.83 0.06 0.15 0.02 0.32 2.91 Significativo Sí
73
Nunca 14 34.15 0.34 0.66 0.07 0.19 0.15 0.53 4.61 Significativo Sí
13. ¿Ha tenido A veces 15 36.59 0.37 0.63 0.08 0.19 0.17 0.56 4.86 Significativo Sí
dificultad para 2-3 veces 4 9.76 0.10 0.90 0.05 0.12 -0.02 0.22 2.11 No Significativo Sí
iniciar o
mantener el 4-6 veces 1 2.44 0.02 0.98 0.02 0.06 -0.04 0.09 1.01 No Significativo Sí
sueño?
A diario 7 17.07 0.17 0.83 0.06 0.15 0.02 0.32 2.91 Significativo Sí
Nunca 17 41.46 0.41 0.59 0.08 0.20 0.22 0.61 5.39 Significativo Sí
A veces 15 36.59 0.37 0.63 0.08 0.19 0.17 0.56 4.86 Significativo Sí
14. ¿Ha estado
irritable o ha 2-3 veces 2 4.88 0.05 0.95 0.03 0.09 -0.04 0.14 1.45 No Significativo Sí
tenido accesos 4-6 veces 4 9.76 0.10 0.90 0.05 0.12 -0.02 0.22 2.11 No Significativo Sí
de ira?
A diario 3 7.32 0.07 0.93 0.04 0.10 -0.03 0.18 1.80 No Significativo Sí
Nunca 12 29.27 0.29 0.71 0.07 0.18 0.11 0.48 4.12 Significativo Sí
A veces 18 43.90 0.44 0.56 0.08 0.20 0.24 0.64 5.66 Significativo Sí
15. ¿Ha tenido 2-3 veces 4 9.76 0.10 0.90 0.05 0.12 -0.02 0.22 2.11 No Significativo Sí
dificultades de
4-6 veces 4 9.76 0.10 0.90 0.05 0.12 -0.02 0.22 2.11 No Significativo Sí
concentración?
A diario 3 7.32 0.07 0.93 0.04 0.10 -0.03 0.18 1.80 No Significativo Sí
Nunca 12 29.27 0.29 0.71 0.07 0.18 0.11 0.48 4.12 Significativo Sí
A veces 13 31.71 0.32 0.68 0.07 0.19 0.13 0.50 4.36 Significativo Sí
17. ¿Ha estado
nervioso o se ha 2-3 veces 7 17.07 0.17 0.83 0.06 0.15 0.02 0.32 2.91 Significativo Sí
asustado 4-6 veces 2 4.88 0.05 0.95 0.03 0.09 -0.04 0.14 1.45 No Significativo Sí
fácilmente?
A diario 7 17.07 0.17 0.83 0.06 0.15 0.02 0.32 2.91 Significativo Sí
Los síntomas menos frecuentes corresponden a los que se evalúan en las preguntas 2,
5 y 10. Los síntomas con más frecuencia son los que se manifiestan en las preguntas 4,
11, 15 y 16.
74
En el cuadro No. 7, se observan los valores de las proporciones en cuanto a los
resultados de la gravedad de los síntomas.
CUADRO NO. 7
Nada 10 24.39 0.24 0.76 0.07 0.17 0.07 0.42 3.64 Significativo Sí
1. ¿Ha tenido
alguna vez Leve 18 43.90 0.44 0.56 0.08 0.20 0.24 0.64 5.66 Significativo Sí
imágenes,
Moderada 3 7.32 0.07 0.93 0.04 0.10 -0.03 0.18 1.80 No Significativo Sí
recuerdos o
pensamientos Marcada 4 9.76 0.10 0.90 0.05 0.12 -0.02 0.22 2.11 No Significativo Sí
dolorosos del
acontecimiento? Extrema 6 14.63 0.15 0.85 0.06 0.14 0.00 0.29 2.65 Significativo Sí
Nada 20 48.78 0.49 0.51 0.08 0.20 0.29 0.69 6.25 Significativo Sí
2. ¿Ha tenido Leve 10 24.39 0.24 0.76 0.07 0.17 0.07 0.42 3.64 Significativo Sí
alguna vez
pesadillas sobre Moderada 5 12.20 0.12 0.88 0.05 0.13 -0.01 0.25 2.39 No Significativo Sí
el Marcada 3 7.32 0.07 0.93 0.04 0.10 -0.03 0.18 1.80 No Significativo Sí
acontecimiento?
Extrema 3 7.32 0.07 0.93 0.04 0.10 -0.03 0.18 1.80 No Significativo Sí
3. ¿Ha sentido Nada 18 43.90 0.44 0.56 0.08 0.20 0.24 0.64 5.66 Significativo Sí
que el Leve 10 24.39 0.24 0.76 0.07 0.17 0.07 0.42 3.64 Significativo Sí
acontecimiento
estaba Moderada 6 14.63 0.15 0.85 0.06 0.14 0.00 0.29 2.65 Significativo Sí
ocurriendo de Marcada 5 12.20 0.12 0.88 0.05 0.13 -0.01 0.25 2.39 No Significativo Sí
nuevo?¿Como
si lo estuviera
Extrema 2 4.88 0.05 0.95 0.03 0.09 -0.04 0.14 1.45 No Significativo Sí
reviviendo?
Nada 10 24.39 0.24 0.76 0.07 0.17 0.07 0.42 3.64 Significativo Sí
Leve 17 41.46 0.41 0.59 0.08 0.20 0.22 0.61 5.39 Significativo Sí
4. ¿Le ha
molestado Moderada 8 19.51 0.20 0.80 0.06 0.16 0.04 0.35 3.15 Significativo Sí
alguna cosa que
Marcada 3 7.32 0.07 0.93 0.04 0.10 -0.03 0.18 1.80 No Significativo Sí
se lo haya
recordado?
Extrema 3 7.32 0.07 0.93 0.04 0.10 -0.03 0.18 1.80 No Significativo Sí
Nada 27 65.85 0.66 0.34 0.07 0.19 0.47 0.85 8.89 Significativo Sí
Leve 8 19.51 0.20 0.80 0.06 0.16 0.04 0.35 3.15 Significativo Sí
5. ¿Ha tenido
manifestaciones Moderada 2 4.88 0.05 0.95 0.03 0.09 -0.04 0.14 1.45 No Significativo Sí
físicas por Marcada 1 2.44 0.02 0.98 0.02 0.06 -0.04 0.09 1.01 No Significativo Sí
recuerdos del
acontecimiento?
Extrema 3 7.32 0.07 0.93 0.04 0.10 -0.03 0.18 1.80 No Significativo Sí
75
Nada 11 26.83 0.27 0.73 0.07 0.18 0.09 0.45 3.88 Significativo Sí
6. ¿Ha estado Leve 13 31.71 0.32 0.68 0.07 0.19 0.13 0.50 4.36 Significativo Sí
evitando algún
pensamiento o Moderada 9 21.95 0.22 0.78 0.06 0.17 0.05 0.39 3.40 Significativo Sí
sentimiento Marcada 2 4.88 0.05 0.95 0.03 0.09 -0.04 0.14 1.45 No Significativo Sí
sobre el
acontecimiento?
Extrema 6 14.63 0.15 0.85 0.06 0.14 0.00 0.29 2.65 Significativo Sí
Nada 15 36.59 0.37 0.63 0.08 0.19 0.17 0.56 4.86 Significativo Sí
7. ¿Ha estado Leve 12 29.27 0.29 0.71 0.07 0.18 0.11 0.48 4.12 Significativo Sí
evitando hacer
cosas o estar en Moderada 6 14.63 0.15 0.85 0.06 0.14 0.00 0.29 2.65 Significativo Sí
situaciones que Marcada 5 12.20 0.12 0.88 0.05 0.13 -0.01 0.25 2.39 No Significativo Sí
le recordaran el
acontecimiento?
Extrema 3 7.32 0.07 0.93 0.04 0.10 -0.03 0.18 1.80 No Significativo Sí
Nada 14 34.15 0.34 0.66 0.07 0.19 0.15 0.53 4.61 Significativo Sí
8. ¿Ha sido Leve 13 31.71 0.32 0.68 0.07 0.19 0.13 0.50 4.36 Significativo Sí
incapaz de Moderada 8 19.51 0.20 0.80 0.06 0.16 0.04 0.35 3.15 Significativo Sí
recordar partes
importantes del Marcada 2 4.88 0.05 0.95 0.03 0.09 -0.04 0.14 1.45 No Significativo Sí
acontecimiento?
Extrema 4 9.76 0.10 0.90 0.05 0.12 -0.02 0.22 2.11 No Significativo Sí
Nada 19 46.34 0.46 0.54 0.08 0.20 0.26 0.66 5.95 Significativo Sí
Leve 10 24.39 0.24 0.76 0.07 0.17 0.07 0.42 3.64 Significativo Sí
9. ¿Ha tenido
dificultad para Moderada 5 12.20 0.12 0.88 0.05 0.13 -0.01 0.25 2.39 No Significativo Sí
disfrutar de las Marcada 2 4.88 0.05 0.95 0.03 0.09 -0.04 0.14 1.45 No Significativo Sí
cosas?
Extrema 5 12.20 0.12 0.88 0.05 0.13 -0.01 0.25 2.39 No Significativo Sí
Nada 23 56.10 0.56 0.44 0.08 0.20 0.36 0.76 7.24 Significativo Sí
Leve 6 14.63 0.15 0.85 0.06 0.14 0.00 0.29 2.65 Significativo Sí
10. ¿Se ha
sentido distante Moderada 8 19.51 0.20 0.80 0.06 0.16 0.04 0.35 3.15 Significativo Sí
o alejado de la Marcada 1 2.44 0.02 0.98 0.02 0.06 -0.04 0.09 1.01 No Significativo Sí
gente?
Extrema 3 7.32 0.07 0.93 0.04 0.10 -0.03 0.18 1.80 No Significativo Sí
Nada 12 29.27 0.29 0.71 0.07 0.18 0.11 0.48 4.12 Significativo Sí
Leve 13 31.71 0.32 0.68 0.07 0.19 0.13 0.50 4.36 Significativo Sí
11. ¿Ha sido Moderada 8 19.51 0.20 0.80 0.06 0.16 0.04 0.35 3.15 Significativo Sí
incapaz de tener
sentimientos de Marcada 3 7.32 0.07 0.93 0.04 0.10 -0.03 0.18 1.80 No Significativo Sí
tristeza o
afecto?
Extrema 5 12.20 0.12 0.88 0.05 0.13 -0.01 0.25 2.39 No Significativo Sí
76
Nada 20 48.78 0.49 0.51 0.08 0.20 0.29 0.69 6.25 Significativo Sí
12. ¿Ha tenido Leve 8 19.51 0.20 0.80 0.06 0.16 0.04 0.35 3.15 Significativo Sí
dificultad para
imaginar una Moderada 7 17.07 0.17 0.83 0.06 0.15 0.02 0.32 2.91 Significativo Sí
vida larga y Marcada 2 4.88 0.05 0.95 0.03 0.09 -0.04 0.14 1.45 No Significativo Sí
cumplir sus
objetivos?
Extrema 4 9.76 0.10 0.90 0.05 0.12 -0.02 0.22 2.11 No Significativo Sí
Nada 18 43.90 0.44 0.56 0.08 0.20 0.24 0.64 5.66 Significativo Sí
Leve 11 26.83 0.27 0.73 0.07 0.18 0.09 0.45 3.88 Significativo Sí
13. ¿Ha tenido
dificultad para Moderada 6 14.63 0.15 0.85 0.06 0.14 0.00 0.29 2.65 Significativo Sí
iniciar o
mantener el Marcada 2 4.88 0.05 0.95 0.03 0.09 -0.04 0.14 1.45 No Significativo Sí
sueño?
Extrema 4 9.76 0.10 0.90 0.05 0.12 -0.02 0.22 2.11 No Significativo Sí
Nada 20 48.78 0.49 0.51 0.08 0.20 0.29 0.69 6.25 Significativo Sí
Leve 8 19.51 0.20 0.80 0.06 0.16 0.04 0.35 3.15 Significativo Sí
14. ¿Ha estado
irritable o ha Moderada 6 14.63 0.15 0.85 0.06 0.14 0.00 0.29 2.65 Significativo Sí
tenido accesos Marcada 4 9.76 0.10 0.90 0.05 0.12 -0.02 0.22 2.11 No Significativo Sí
de ira?
Extrema 3 7.32 0.07 0.93 0.04 0.10 -0.03 0.18 1.80 No Significativo Sí
Extrema 3 7.32 0.07 0.93 0.04 0.10 -0.03 0.18 1.80 No Significativo Sí
Nada 16 39.02 0.39 0.61 0.08 0.20 0.19 0.59 5.12 Significativo Sí
16. ¿Se ha
Leve 12 29.27 0.29 0.71 0.07 0.18 0.11 0.48 4.12 Significativo Sí
sentido
nervioso, Moderada 5 12.20 0.12 0.88 0.05 0.13 -0.01 0.25 2.39 No Significativo Sí
fácilmente
distraído o Marcada 3 7.32 0.07 0.93 0.04 0.10 -0.03 0.18 1.80 No Significativo Sí
permanecido
“en guardia”? Extrema 5 12.20 0.12 0.88 0.05 0.13 -0.01 0.25 2.39 No Significativo Sí
Nada 12 29.27 0.29 0.71 0.07 0.18 0.11 0.48 4.12 Significativo Sí
Leve 13 31.71 0.32 0.68 0.07 0.19 0.13 0.50 4.36 Significativo Sí
17. ¿Ha estado
nervioso o se ha Moderada 7 17.07 0.17 0.83 0.06 0.15 0.02 0.32 2.91 Significativo Sí
asustado Marcada 4 9.76 0.10 0.90 0.05 0.12 -0.02 0.22 2.11 No Significativo Sí
fácilmente?
Extrema 5 12.20 0.12 0.88 0.05 0.13 -0.01 0.25 2.39 No Significativo Sí
77
Los síntomas menos graves son los evaluados en las preguntas 2, 5, 10, 12 y 14. Los
síntomas con mayor gravedad según manifiestan los resultados, son los que
corresponden a las preguntas 1, 4, 6, 11 y 17.
78
V. Discusión y análisis de resultados
La empatía puede verse afectada por diversos factores tanto ambientales como
sociales y emocionales, luego de un trauma psicológico, puede haber o no disminución
de la capacidad empática.
Los resultados en cuanto al test TECA reflejan que la media aritmética de los cuatro
componentes de la empatía de los sujetos está en un nivel medio.
Bourret (2011) refiere que para Carl Rogers la empatía consiste en interpretar con la
mayor exactitud posible las referencias internas y los componentes emocionales de una
persona, comprendiendo los mismos como si se fuera esa otra persona. En los
resultados del TECA, La Adopción de Perspectivas tiene una media aritmética de 36.46
y la Comprensión Emocional tiene una media aritmética de 49.34, lo cual significa que,
cognitivamente, la capacidad empática está desarrollada en ellos y por tanto son
capaces de procesar información acerca de los estados emocionales acerca de la otra
persona, reconocerlos y comprenderlos, pero son más capaces de imaginarlos cuando
se les presenta una situación dada, que de reconocerlos en el momento.
Roche (2004), explica que empatía es receptividad y acogida del otro, lo cual forma una
auténtica sociabilidad que une y construye lazos de cooperación, solidaridad y amistad.
79
La media aritmética que representa la empatía global de los sujetos es de 39.97, un
nivel medio, que indica que los sujetos tienen habilidades empáticas pero no en todas
las situaciones ni en todos los contextos que se les presenten. Solamente 15 sujetos
tienen puntuaciones que indican un nivel bajo/extremadamente bajo de empatía, por
tanto la mayoría tiene más probabilidad de sentir empatía ante otra persona y por tanto
tienen más posibilidad de fomentar buenas relaciones sociales.
80
los hombres sienten más empatía hacia lo positivo que las mujeres. Por tanto será ese
tipo de situaciones las que comprenderán más fácilmente.
Bourret (2011), refiere que son las mujeres quienes al parecer tienen más facilidad para
demostrar empatía, y posiblemente ello se deba a que en una mujer hay más contacto
con la parte emocional y se comunica con más naturalidad. Los resultados del
presente estudio demostraron que, en cuanto a empatía general, los hombres tienen
una media de 43.36 y las mujeres de 36.05. Ello es bastante sorprendente, dado que
se conoce generalmente, que las mujeres se conmueven con mayor facilidad ante lo
que observan, que los hombres. Claro está, que puede deberse ese conocimiento a un
factor cultural, ya que el que los hombres no demuestren ciertas emociones
socialmente, no significa que no las sientan.
Goleman (2008), explica que los sonidos e imágenes del trauma quedan grabados en el
circuito emocional del afectado, e indican una hiperexcitación de la amígdala que
provoca que los recuerdos del trauma irrumpan en la conciencia. En cuanto a la
pregunta 1 de la escala, revela que el 51.22% tiene a veces imágenes, recuerdos o
pensamientos dolorosos del acontecimiento, y el 43.90% lo considera de gravedad leve.
Es uno de los principales síntomas de que un trauma aún está afectando al individuo, y
aunque la gravedad no sea alta, se considera significativo debido a que recordar el
trauma puede aumentar el dolor emocional del mismo.
81
Goleman (2008) sugiere que una de las formas en que el trauma es palpable es por
medio de la relación de estímulos cotidianos con los hechos del evento traumático. La
pregunta 4 refleja que al 41.46% de los sujetos le ha molestado alguna cosa que le
haya recordado el evento traumático, también el 41.46% contestó que la intensidad del
síntoma es leve. Significa, entonces, que hay una asociación del evento traumático
con acontecimientos de la vida cotidiana, y al enfrentarse a ellos causa cierto malestar.
Ello puede provocar aislamiento para evitación del trauma.
Lescano et. al. (2004) explican que el trauma psicológico es una respuesta adaptativa
frente a un peligro elevado. Se estimula, en esas condiciones, la respuesta natural al
estrés de lucha o huída El 31.71% de sujetos nunca ha evitado hacer cosas que le
recuerden el acontecimiento, otro 31.71% lo ha hecho a veces. El 36.59%, también, lo
considera un síntoma nada grave de acuerdo con la séptima pregunta. Ello refleja que
solo en ocasiones hay un enfoque en el sí mismo de autoprotección, lo cual puede
apartar al individuo de los demás.
Durand (2007) expone que las víctimas eluden situaciones o cosas que les hagan
recordar el trauma. Muestran restricción o aturdimiento de la receptividad emocional,
que puede afectar las relaciones interpersonales. La pregunta 10 sobre el sentirse
distante o alejado de la gente refleja que al 58.54% no le ha sucedido, y el porcentaje
que lo considera sin gravedad y lo calificó con cero es 56.10%, lo cual indica que las
relaciones sociales en su mayoría siguen siendo frecuentes y se integran en los grupos
de manera satisfactoria.
Lescano et. al (2004) sugiere que hay síntomas constrictivos o evitativos del trauma
psicológico tales como incapacidad de respuesta, desapego, despersonalización e
insensibilidad al dolor. La pregunta 11 revela que el 39.02% de sujetos ha sido, a veces,
incapaz de tener sentimientos de tristeza o afecto, lo cual tiene una gravedad leve para
el 31.71%. El resultado es relevante debido a que se relaciona directamente con la
empatía, los sujetos no tienen la capacidad afectiva intacta, y por ello pueden tener
cierta distancia emocional con los demás.
82
Durand (2007) apunta que en general la víctima se sobreexcita de manera crónica, se
asusta fácilmente y tiene arranques de enojo. Se puede observar en la pregunta 14,
que el 41.46% de sujetos respondió que nunca ha estado irritable o ha tenido accesos
de ira, la gravedad con la que lo calificó la mayoría, 48.78%, es de cero. El porcentaje
que tiene el síntoma, es bajo y además de ello no se observa gravedad significativa, por
tanto no existe un riesgo de aislamiento emocional debido a falta de manejo de ira.
Goleman (2008), indica que la amígdala de quien ha sufrido un trauma una vez, está
predispuesta al trauma, y ante un peligro verdadero, se activa elevadamente de forma
casi instantánea. Sentirse nervioso, fácilmente distraído o permanecido en guardia,
según la pregunta 16, es un síntoma presente a veces, respuesta que marcó el 41.46%
de la población, el 39.02% lo calificó con gravedad de cero. Si bien no es un síntoma
marcado en los sujetos, sí es una manifestación propia del trauma psicológico pues es
común que el cerebro esté alerta a que el organismo no esté desprevenido de nuevo.
Van der Kolk (1996), según citan Lescano et. al (2004), expone que las personas
pueden no recordar el trauma y aún así reaccionar a ciertos estímulos sensoriales
pertenecientes al ámbito implícito y no conectarse con recuerdos del hecho. Por
último, en la pregunta 17 se refleja que el 31.71% de la población ha estado nerviosa o
se ha asustado fácilmente, asimismo el 31.71% lo considera un síntoma con gravedad
leve. Es una pregunta semejante a la pregunta anterior, sin embargo la gravedad que
en esta predomina es leve y no nula. Se interpreta como un síntoma significativo ya
que el estado de alerta luego de un evento traumático es una respuesta adaptativa
como mecanismo de autoprotección.
83
que consistieron en identificar en qué áreas se dan los niveles empáticos más altos y
más bajos, diferenciar los mismos entre hombres y mujeres, así como determinar el
nivel de trauma psicológico de los participantes, lo cual hace posible proponer un
programa para la promoción de la empatía.
Con lo anterior, se acepta la hipótesis nula, la cual plantea que el nivel de empatía en
personas que han sufrido trauma psicológico no es bajo.
84
VI. Conclusiones
Se determinó que el nivel de empatía en personas que han pasado por un trauma
psicológico es medio y el trauma psicológico no está a un nivel que perjudique las
habilidades sociales de los sujetos estudiados.
Se identificó que los niveles más bajos de empatía de quienes han pasado por un
trauma psicológico se dan en el aspecto cognitivo aunque difiere poco del nivel afectivo.
Se determinó que el nivel de trauma psicológico en los sujetos estudiados es bajo, por
tanto en ellos la capacidad empática puede desarrollarse más fácilmente que si el nivel
fuera elevado.
85
VII. Recomendaciones
A los participantes del estudio, involucrarse en diversas actividades sociales que les permitan
aumentar la capacidad de empatía y así mejorar las relaciones sociales que puedan tener.
A los participantes del presente estudio, ingresar a grupos juveniles de diferentes actividades
recreativas y sociales donde puedan ampliar su círculo social y conocer historias de personas
que también hayan vivido un evento traumático y lo hayan superado satisfactoriamente.
La empatía cognitiva debe ser reforzada por medio de autoanálisis de cuánta conciencia y
percepción acertada hay sobre los sentimientos ajenos.
Animar al género masculino para seguir fomentando la empatía, y al género femenino para
mejorar la capacidad empática por medio de acercamiento entre pares.
86
VIII. Referencias bibliográficas
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prosocial behavior in Eastern and western countries: A meta-analytic
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Sandoval, J. (2008). Los traumas, una bomba de tiempo. Revista D. 184, 18-21.
Prensa Libre, Guatemala.
90
Anexos
Anexo 1
Propuesta
Introducción
La empatía a pesar de ser natural en el ser humano, puede estar en riesgo cuando hay
un trauma psicológico. Cuando se pretende promover la empatía, es recomendable
hacerlo mediante la comunicación de experiencias en un grupo dirigido por alguien que
facilite la expresión de emociones asociadas a un evento difícil de manejar.
En base a los resultados del presente estudio, se determinó que si bien no hay un nivel
de síntomas realmente grave, sí existe necesidad en algunos sujetos de superar el
trauma, sea porque el mismo es reciente o por diversos motivos. Además, el nivel de
empatía si bien no es muy bajo, es favorecedor aumentarlo ya que no solamente
beneficia a quienes tienen cierto nivel de trauma sino a toda la población, se logra una
mejor convivencia y unidad en el grupo y con ello se obtiene un mejor apoyo en el
momento en que alguna situación difícil para alguno de ellos se haga presente.
Objetivos
Objetivo General
Fortalecer las relaciones sociales entre los miembros participantes del estudio.
Dar a conocer los beneficios de la empatía a los participantes.
Facilitar la sanación de las heridas emocionales que deja un trauma
psicológico.
Descripción de la propuesta
Se divide el grupo para trabajar con un máximo de 20 por actividad. Realizar una
actividad por semana con cada grupo durante un total de 7 semanas de la siguiente
manera:
Número de actividades: 7
Los temas de cada actividad están dirigidos hacia la mejora del concepto del Sí
Mismo, del entorno y de la sanación de un evento traumático, de una manera dinámica,
activa y, en algunas actividades, indirecta. Lo último se debe a que cuando se trata un
trauma psicológico no todos los participantes tienen la misma apertura.
Se trabajará el mismo tema durante toda la semana con los diferentes grupos.
Descripción de temas
Fortalecimiento del Yo: Una vez determinados los componentes de la propia persona,
se debe fomentar la aceptación del propio ser, reconocer fortalezas y debilidades,
hacer énfasis en lo positivo y motivar a aprovechar las cualidades que se poseen.
Cronograma de actividades
Recursos
Los recursos a utilizar para el desarrollo de las actividades son:
Humanos: practicante, una persona auxiliar.
Mobiliario: sillas, mesas.
Audiovisuales: cañonera, computador.
Útiles: Lápices, crayones, marcadores, revistas para recortes, hojas en blanco.
Espacio al aire libre.
Evaluación
Al final de todas las actividades, se evaluará mediante una boleta de opinión de 5
preguntas acerca del proceso en su totalidad. Dichas boletas serán respondidas tanto
por los estudiantes como por los responsables de la institución, para evaluar posibles
mejoras en el programa.
ANEXO II
Gráficas
49.3415 51.2195
50
39.9756
40 36.4634 35.9024
30
20
10
0
Pc Total AP CE EE AE
Escalas
60 53.68
49.31 49.36 49.09
50 43.36 43.41
40.77
36.05 Hombres
40
28.42 30.26
30 Mujeres
20
10
0
Pc Total AP CE EE AE
Escalas
Escala de Trauma de Davidson
Resultados Generales
Síntomas Graves,
Síntomas
7.31%
Moderados,
4.88%
Síntomas Leves,
29.27%
0%
12% Nunca Nada
15%
22% 24%
A veces Leve
15% 10%
2-3 veces Moderada
7%
4-6 veces Marcada
51% 44%
A diario Extrema
2%
Nunca 7% Nada
18% 20% 7% 24%
A veces Leve
2-3 veces 20% Moderada
17%
4-6 veces Marcada
43% 42%
A diario Extrema
Pregunta 7. ¿Ha estado evitando hacer cosas o estar en situaciones que le
recordaran el acontecimiento?
Frecuencia del síntoma Gravedad del síntoma
5% 2%
7% Nunca 7% Nada
A veces Leve
15% 20%
2-3 veces Moderada
58% 56%
15% 4-6 veces 15% Marcada
A diario Extrema
7% Nunca 7% Nada
10% 10%
5% A veces Leve
41%
49%
2-3 veces 15% Moderada
4-6 veces Marcada
37% 19%
A diario Extrema