HORA SANTA POR LAS FAMILIAS
Exposición del Santísimo
Canto Eucarístico
Guía: Padre Nuestro, Dios te Salve. Alabemos en cada instante y momento al
Santísimo y Divinísimo Sacramento.
Presentación al Señor.
Aquí me tienes, Jesús.
Vengo a hacerte un rato de compañía.
Para alabar contigo al Padre.
Para agradecerle sus gracias sobre nosotros.
Para pedir perdón por el mundo pecador.
Para suplicarle sus favores por mediación tuya
Creo que estás aquí presente, Señor Jesús.
Y creo en ti, y te adoro y te amo.
Vengo a verte porque me estás esperando.
Porque me amas, y me quieres ver contigo.
Porque te amo, y no sé pasar sin ti.
Eres mi Dios, y te adoro.
Eres mi Maestro, y te escucho.
Mi Hermano y mi Amigo, y te quiero.
Mi Señor y mi Rey, y te sirvo.
Dejo de lado por un rato mis quehaceres
para estar a tus pies, como María de Betania,
mirándote, escuchándote, amándote
Después, regresaré a mis obligaciones
o al nido de mi hogar,
pero será con el corazón lleno de tu alegría
y con mucho más amor.
Jesús, creo en ti.
Jesús, te quiero.
Jesús, te bendigo.
ORACIÓN POR LAS FAMILIAS
Todos: Oh Dios de quien procede toda paternidad en el cielo y en la tierra; Padre,
que eres Amor y Vida, haz que cada familia humana sobre la tierra se convierta,
por medio de tu Hijo Jesucristo, “nacido de mujer” y del Espíritu Santo, fuente de
caridad divina, en verdadero santuario de la vida y del amor para las generaciones
que siempre se renuevan. Haz que tu gracia guíe los pensamientos y las obras de
los esposos hacia el bien de sus familias y de todas las familias del mundo. Haz
que las jóvenes generaciones encuentren en la familia un fuerte apoyo para su
humanidad y su crecimiento en la verdad y en el amor. Haz que el amor lleno por
la gracia del sacramento del Matrimonio, se demuestre más fuerte que cualquier
debilidad y cualquier crisis, por las que a veces pasan nuestras familias. Haz,
finalmente, te lo pedimos pos la intercesión de la Sagrada Familia de Nazareth,
que la Iglesia en todas las naciones de la tierra pueda cumplir fielmente su misión
en la familia y por medio de la familia. Tú que eres la Vida, Verdad y el Amor, en la
unidad del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
PETICIÓN DE PERDÓN
MONICIÓN: Hermanos y hermanas, ante el Señor Jesús, con un corazón contrito,
reconozcamos nuestras faltas de generosidad para con nuestras familias, por no
esforzarnos en vivir el Plan de Dios para la familia. Escuchemos al Papa San
Juan Pablo II.
Lector: “Por otra parte, no faltan, sin embargo signos de preocupante
degradación de algunos valores fundamentales de la familia una equivocada
concepción teórica y práctica de la independencia de los cónyuges entre sí;
las graves ambigüedades. Acerca de la relación de autoridad entre padres e hijos;
las dificultades concretas que con frecuencia experimenta la familia en la
transmisión de los valores; el número cada vez mayor de divorcios, la plaga
del aborto, el recurso cada vez más frecuente a la esterilización, la
instauración de una verdadera y propia mentalidad anticoncepcional.”
Lectura: (Mateo 1, 18-25)
“Este fue el principio de Jesucristo: María, su madre, estaba comprometida
con José; pero antes de que vivieran juntos, quedó embarazada por
obra del Espíritu Santo. Su esposo, José, pensó despedirla, pero como era un
hombre bueno, quiso actuar discretamente para no difamarla. Mientras lo
estaba pensando, el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José,
descendiente de David, no tengas miedo de llevarte a María, tu esposa, a tu
casa; si bien está esperando por obra del Espíritu Santo, tú eres el que
pondrás el nombre al hijo que dará a luz. Y lo llamarás Jesús, porque él salvará
a su pueblo de sus pecados»... Cuando José se despertó, hizo lo que el
Ángel del Señor le había ordenado y tomó consigo a su esposa. Y sin que
hubieran tenido relaciones, dio a luz un hijo, al que puso por nombre Jesús”.
Palabra del Señor.
CANTO
SALMO 50: Misericordia, Dios mío, por tu bondad
Misericordia, Dios mío, por tu bondad;
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado.
Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente
mi pecado: contra ti, contra ti solo pequé,
cometí la maldad que aborreces.
En la sentencia tendrás razón,
en el juicio brillará tu rectitud.
Mira, que en la culpa nací,
pecador me concibió mi madre.
Te gusta un corazón sincero,
y en mi interior me inculcas sabiduría.
Rocíame con el hisopo: quedaré limpio;
lávame: quedaré más blanco que la nieve.
Hazme oír el gozo y la alegría,
que se alegren los huesos quebrantados.
Aparta de mi pecador tu vista,
borra en mí toda culpa.
Gloria al padre, al hijo y al espíritu santo.
CANTO
“Pidamos perdón por los pecados de las familias”
Lector: Efesios 5, 28ss.
El Respeto a los padres, Hijos obedezcan a sus padres, pues esto es un deber:
honra a tu padre y a tu madre. Es, además, el primer mandamiento que va
acompañado de una promesa: para que seas feliz y goces de larga vida en la
tierra. Y ustedes, padres, no sean pesados con sus hijos, sino más bien,
edúquenlos usando las correcciones y advertencias que pueda inspirar el Señor.”
Palabra del Señor
La alegría del Padre es ofrecer los brazos abiertos al hijo que regresa arrepentido.
La alegría del hijo, es abrir su corazón para derramar hasta la última gota de
sangre para purificarnos de nuestros pecados, y la alegría del Espíritu Santo es
llenar con su presencia de paz y gracia el alma de los penitentes.
M: Pidamos perdón por todas las familias, porque hemos pecado mucho de
pensamiento, obra, palabra y omisión.
T: Perdón Señor y ten misericordia de nuestras familias.
M: Por loes esposos divididos y distanciados que se han dejado de amar.
T: Perdón Señor y ten misericordia de nuestras familias.
M: Por las infidelidades matrimoniales que abren heridas profundas en el corazón
de la pareja.
T: Perdón Señor y ten misericordia de nuestras familias.
M: Por los esposos rutinarios que han convertido el amor en una obligación.
T: Perdón Señor y ten misericordia de nuestras familias.
M: Por los esposos violentos, de palabra y de obra, que rompen la paz y la sana
convivencia familiar.
T: Perdón Señor y ten misericordia de nuestras familias.
M: Por los esposos que se hieren y se difaman ante los demás.
T: Perdón Señor y ten misericordia de nuestras familias.
M: Por los esposos rencorosos, que guardan ofensas y son incapaces de
perdonar.
T: Perdón Señor y ten misericordia de nuestras familias.
M: Por los esposos indiferentes ante su familia, que se encierran en su mundo y
no abren la puerta de su intimidad para compartirla con su familia.
T: Perdón Señor y ten misericordia de nuestras familias.
M: Por los esposos que viven en mutua soledad, compartiendo una misma casa y
una misma familia.
T: Perdón Señor y ten misericordia de nuestras familias.
M: Por los esposos divorciados, que sufren y hacen sufrir a toda su familia.
T: Perdón Señor y ten misericordia de nuestras familias.
M: Por los que viven en unión libre, que por desidia o mala voluntad no arreglan
sus vidas, para darles a sus hijos y a su amor, el testimonio y la fuerza de la
gracia.
T: Perdón Señor y ten misericordia de nuestras familias.
M: Por los que destruyen la vida familiar, mediante el adulterio, creando
distanciamientos, riñas y escándalos.
T: Perdón Señor y ten misericordia de nuestras familias.
Todos: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo…
Padre Nuestro…Dios te salve María…
CANTO: Perdón Oh Dios Mío.
“Suplicamos el bienestar de nuestras familias”
Lector: Del evangelio según San Lucas 11, 9-13
Por eso os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá,
porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le
abrirá. ¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le
pide pescado, en lugar de pescado le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo,
le dará un escorpión? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas
a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los
que se lo pidan?.
CANTO.
La eficacia de la oración.
En cualquier lugar donde se ore, se crea, se ame y se de culto al verdadero Dios y
a su Madre Santísima, la Virgen María, que también es nuestra Madre.
T: ¡Oh Señor! Escucha y ten piedad.
M: te pedimos que los padres y los hermanos pongamos lo mejor de nosotros para
hacer de nuestra familia un taller que nos forme y capacite para el trabajo honrado
y que también sea una escuela que continuamente nos enseñe los valores
cristianos y humanos.
T: ¡Oh Señor! Escucha y ten piedad.
M: Queremos pedir singularmente por cada uno de los que forman parte de
nuestra familia.
T: ¡Oh Señor! Escucha y ten piedad.
M: A los infantes:
T: dales el derecho a nacer y de vivir toda su existencia como Dios lo determine.
M: A los niños:
T: Dales padres pacientes que les pongan atención y los sepaneducar.
M: A los adolescentes:
T: Dales padres comprensivos que los sepan escuchar y hermanos solidarios que
los quieran acompañar.
M: A los jóvenes:
T: dales la capacidad para saber elegir su vocación, movidos por el amor cristiano
y no por los intereses materiales y los apetitoscarnales.
M: A los emigrantes:
T: dales fuerza para no sucumbir ante las tentaciones de lasgrandes ciudades,
que no pierdan su fe, que no abusen de sulibertad y que el dinero no tome el lugar
de Dios.
M: A los hermanos:
T: dales capacidad para perdonarse y ayudarse siempre. Que lascosas materiales
no los separen ni los dividan.
M: A los novios:
T: dales tiempo para conocerse y tratarse, que maduren en suamor y se respeten
como templos vivos de Dios.
M: A los estudiantes:
T: dales perseverancia en el estudio, que superándose hagan progresar a su
pueblo.
M: A los trabajadores:
T: Dales sabiduría para que busquen en sus labores diarias, el perfeccionamiento
de la creación y el digno sustento.
M: A los que fracasan:
T: Dales la fuerza para levantarse y llenarse de esperanza.Nunca es tarde para
corregir los errores y ser feliz.
M: A los enfermos del alma y cuerpo.
T: dales médicos que curen su alma para que puedan sanar sucuerpo.
M: A los que cuidan enfermos:
T: Dales paciencia y generosidad para sobrellevar las flaquezasde los enfermos,
que no se cansen de amarlos.
M: A los jóvenes que salen de casa:
T: dales amor por sus costumbres y valores cristianos. Que no sepierdan la fe.
M: A los jóvenes adultos:
T: dales un amor más grande para compartir su tiempo con los más necesitados;
para servir con más amor a la Iglesia en sus diversos apostolados; para dar a los
ancianos de su familia, una caridad más exquisita y abundante.
M: A los esposos:
T: Dales fidelidad en el amor y perseverancia hasta el final.
M: A los padres
T: Dales entrega total para acompañarse y acompañar a sus hijos en todo su largo
caminar hacia Dios.
M: A los ancianos
T: Dales esperanza para que sepan prolongar el ocaso de su vida en la eternidad
de Dios.
Canto: Bendecid oh Señor las familias.
Oración por las vocaciones
¡Oh Jesús, Pastor eterno de las almas!
Dígnate mirar con ojos de misericordia a esta porción de tu grey amada. Señor,
gemimos en la orfandad. Danos vocaciones, danos sacerdotes, religiosos y almas
consagradas santos. Te lo pedimos por la inmaculada Virgen María de Guadalupe,
tu dulce y Santa Madre. ¡Oh Jesús danos sacerdotes, religiosos y almas
consagradas según tu corazón! Amén.
Oración de despedida:
Señor Jesús,
Quiero darte las gracias por este ratito de cielo. Espero que mi compañía haya
sido de tu agrado. Vuelvo a mis ocupaciones, pero procuraré mantenerme unido a
ti donde quiera que me encuentre. Me voy, pero te dejo aquí a mi ángel de la
guarda, También mi corazón se queda en el Sagrario consumiéndose como una
llama ardiente en tu presencia. Ayúdame a ser fiel testigo de mi fe y de tu amor en
mi hogar y con todas las personas con quien me encuentre. Te alabo, te bendigo y
te doy gracias. Hasta el próximo jueves, Señor.
ORACIÓN FINAL
Dios Padre, creador del cielo y de la tierra, por los méritos de tu Hijo Jesucristo y
por la acción del Espíritu Santo en nuestros corazones, te alabamos y damos
gracias por el don de la vida e imploramos tu luz y tu fuerza para afrontar los
momentos difíciles y de sufrimiento, sin perder nunca la esperanza. Ayúdanos a
reconocer, respetar y amar la vida humana. Que experimentemos la solidaridad,
dentro y alrededor de la familia; con atención solícita, vigilante y cordial en las
pequeñas y humildes cosas de cada día. Que la familia de origen matrimonial
entre un hombre y una mujer siga siendo el santuario de la vida. Que nos
empeñemos por el bien común, trabajando para que haya leyes e instituciones de
estado que respeten, defiendan y promuevan el derecho a la vida, desde la
concepción hasta la muerte natural, y que todos nos empeñemos en difundir la
cultura de la vida. Así sea.
Que ninguna familia comience en cualquier de repente
Que ninguna familia se acabe por falta de amor
La pareja sea el uno del otro de cuerpo y de mente
Y que nada en el mundo separe un hogar soñador.
Que ninguna familia se albergue debajo del puente
Y que nada interfiera en la vida en la paz de los dos
Y que nadie les haga vivir sin ningún horizonte
Y que puedan vivir sin temer lo que venga después.
La familia comience sabiendo porque y dónde va
Y que el hombre retrate la gracia de ser un papá
La mujer sea cielo, ternura y afecto y calor
Y los hijos conozcan la fuerza que tiene el amor.
Bendecid, oh, Señor, las familias, amén
Bendecid, oh, Señor, la mía también
Bendecid, oh, Señor, las familias, amén
Bendecid, oh, Señor, la mía también.
Que marido y mujer tengan fuerzas de amar sin medida
Y que nadie se vaya a dormir sin buscar el perdón
Que en la cuna los niños aprendan el don de la vida
La familia celebra el milagro del verso y del pan.
Que marido y mujer de rodillas contemplen sus hijos
Que por ellos encuentren la fuerza de continuar
Y que en su firmamento la estrella que tenga más brillo
Pueda ser la esperanza de paz y certeza de amar.
La familia comience sabiendo porque y dónde van
Y que el hombre retrate la gracia de ser un papá
La mujer sea cielo, ternura, afecto y calor
Y los hijos conozcan la fuerza que tiene el amor.
Bendecid, oh, Señor, las familias, amén
Bendecid, oh, Señor, la mía también
Bendecid, oh, Señor, las familias, amén
Bendecid, oh, Señor, la mía también
Canto: Amor de los amores.