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Técnicas Operantes en Modificación de Conducta

Este documento describe diferentes técnicas operantes como el refuerzo positivo y negativo, moldeamiento y encadenamiento para modificar la conducta. Explica conceptos clave como estímulos apetitivos y aversivos y los procedimientos operantes básicos. Además, detalla tipos de refuerzos y aspectos a considerar en la aplicación del refuerzo dentro de programas de intervención.

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Técnicas Operantes en Modificación de Conducta

Este documento describe diferentes técnicas operantes como el refuerzo positivo y negativo, moldeamiento y encadenamiento para modificar la conducta. Explica conceptos clave como estímulos apetitivos y aversivos y los procedimientos operantes básicos. Además, detalla tipos de refuerzos y aspectos a considerar en la aplicación del refuerzo dentro de programas de intervención.

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Tema 4

Técnicas Operantes

Técnicas Cognitivas y Modificación de Conducta

Francisco Javier Orteso Rivadeneira

Grado en Psicología
Índice de contenidos

1. Introducción ................................................................... 2
2. Técnicas de adquisición de conductas. ...................... 3
3. Técnicas para reducir y eliminar conductas ............. 15
4. Técnicas mixtas ........................................................... 25
Técnicas Cognitivas
y Modificación de Conducta

1. Introducción
Objetivos

Describir las diferentes técnicas operantes


Incluir estas técnicas dentro de los programas de intervención.
Establecer la relación entre diferentes problemas y las posibles técnicas a utilizar.
Elaborar programas de intervención utilizando todas técnicas.

Conviene iniciar el tema recordando algunos conceptos previos, vistos con


anterioridad en otras asignaturas del grado y que serán de utilidad, más adelante:

Podemos diferenciar dos tipos de estímulos, en función del agrado o rechazo que
pueden provocar en un sujeto:

Estímulo Apetitivo: Estímulo que suele ser potencialmente agradable para un sujeto.
Aunque cada sujeto tiene sus propios estímulos apetitivos, en general, para la mayoría de la
población la alabanza, las caricias, un determinado pastelito, el dinero o los cigarrillos, a
quién le guste fumar, suelen ser estímulos apetecibles.

Estímulo Aversivo: Esta clase de estímulo suelen ser potencialmente dañinos o


desagradables para las personas. Se pueden destacar algunos que suelen ser aversivos para
la mayoría, aunque, al igual que sucede con los estímulos apetitivos, cada persona presentará
rechazo o aversión a una clase de estos: los gritos, un palmetazo, que te dejen en ridículo,
calambrazo, etc. pueden ser ejemplo de estos estímulos.

Cuando un sujeto presenta un comportamiento puede aparecer, a continuación de


este, un estímulo apetitivo o aversivo, también podemos retirar, ante la aparición de una
conducta, estas clases de estímulos. Dependiendo de lo que suceda, las consecuencias sobre
el comportamiento podrán ser muy diferentes, de tal modo que puede ser que una respuesta
se haga más o menos probable en función de que los estímulos se apliquen, se retiren o no
sucedan, a continuación de la aparición del comportamiento. Cada una de estas posibilidades
da lugar a un procedimiento operante básico. En la siguiente tabla (tabla 1) aparecen
representados estos procedimientos básicos, con el nombre que se les asigna. Estos procesos

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Técnicas Cognitivas
y Modificación de Conducta

van a dar lugar a técnicas de adquisición, aumento y mantenimiento de conductas y a otras


técnicas de disminución y extinción del comportamiento.

Tabla 1
Procedimientos operantes básicos
MANIPULACIÓN DEL ESTÍMULO
Presentación Retirada No Contingencia
(Se aplica) (Se quita) (ni se da ni se quita)
Apetitivo Refuerzo Positivo Castigo Negativo Extinción
ESTÍMULO
Aversivo Castigo Positivo Refuerzo Negativo

2. Técnicas de adquisición de conductas.


Dentro de las técnicas de adquisición, mantenimiento e incremento de la conducta
vamos a destacar el refuerzo positivo, refuerzo negativo, moldeamiento, encadenamiento y
desvanecimiento.

Refuerzo Positivo: Consiste en aplicar contingentemente un estímulo apetitivo a un


comportamiento, cuyo efecto será el aumento de dicha conducta (en tiempo o número de
respuestas).

Conviene destacar que el estímulo se define en función del efecto que tiene sobre la
conducta, de este modo, si a continuación de una respuesta le damos un abrazo a un niño,
diremos que es un estímulo apetitivo y que está funcionando como refuerzo cuando
observemos un aumento de la respuesta, en el caso de que la respuesta no se incrementara o
disminuyera, el abrazo no sería un estímulo apetitivo puesto que no funcionaría como
Refuerzo Positivo.

Otra variable por destacar es la contingencia; el estímulo apetitivo debe ser


administrado al aparecer la respuesta sin que exista un desfase temporal entre uno y otro
puesto que, a medida que aumenta el tiempo desde que el sujeto emitió una conducta hasta
que recibe el refuerzo, disminuye la eficacia de ese refuerzo.

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Técnicas Cognitivas
y Modificación de Conducta

A continuación, vamos a comentar los diferentes tipos de refuerzo existente:

Tipos de refuerzos:

• Según el origen:

o Reforzador primario: No es preciso aprender su valor como refuerzo. Generalmente


la comida (cuando se tiene hambre), la bebida (al tener sed) o el afecto suelen ser
ejemplos de refuerzos primarios. Su característica principal es que satisfacen
necesidades básicas.

o Reforzador secundario: Es aquel que precisa de un proceso de aprendizaje para


adquirir su valor como refuerzo; para responder a un reforzador secundario, en
ocasiones, se asocia con un refuerzo primario inicialmente y, posteriormente,
adquiere la propiedad de funcionar como refuerzo. También puede asociarse con
otros refuerzos secundarios, o por observación de un modelo en situaciones de
aprendizaje social (Se observa a un sujeto disfrutar de un juego y ese juego podría
ser reforzante para una respuesta del observador). Un balón, una excursión al zoo o
ver una película pueden ser ejemplos de posibles reforzadores secundarios.

o Reforzador generalizado: Son también aprendidos. Son refuerzos que permiten


acceder a otros refuerzos. El ejemplo que suele emplearse es el dinero puesto que,
una vez obtenido, sirve para acceder a múltiples reforzadores secundarios.

• Según la naturaleza del refuerzo:

o Material: Suelen ser productos tangibles y manipulables como, por ejemplo, una
muñeca o una tarta de manzana.

o De actividad: Suelen ser actividades de alto interés para el sujeto tales como montar
en bicicleta o ir de excursión a un lugar determinado.

o Social: Acciones con relación a otras personas que pueden actuar como refuerzo:
caricias, besos, contacto físico, elogios, reconocimiento, conversación, etc.

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Técnicas Cognitivas
y Modificación de Conducta

• Según la procedencia:

o Extrínsecos: Son refuerzos controlados por otras personas. Son, por tanto, externos
al sujeto. Profesor que deja que un alumno se encargue de repartir la tarea.

o Intrínsecos: Internos, del propio sujeto. Ideas y pensamientos que facilitan


sentimientos positivos. Suelen contribuir al incremento del autoconcepto. Un
ejemplo podría ser la satisfacción obtenida al finalizar una tarea.

• Según quién lo aplica

o Externo: Aplicados por otras personas. Un padre que da un gusanito a un niño ante
una conducta determinada

o Interno: Autoaplicado. Un sujeto que se echa la colonia favorita después de quedar


con una persona por teléfono.

• Según quién lo recibe:

o Directos: El propio sujeto, aquel que tiene que incrementar una conducta.

o Vicarios: Es otra persona quien recibe el refuerzo. El sujeto actúa como observador.
Por ejemplo, en una clase de primaria deseamos que un alumno aumente el número
de palabras que escribe en las tareas de una asignatura, pero el refuerzo se lo
administramos al compañero que está sentado junto a él, cada vez que escribe más
palabras de lo habitual en su tarea.

• Según las condiciones del medio:

o Naturales: Característicos del ambiente natural, suelen estar presentes en el medio


donde aparece la conducta del sujeto. Por ejemplo, dejar a un niño tirarse por el
tobogán del parque si aparecen conductas de acercamiento, en ese lugar, hacia otros
niños.

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Técnicas Cognitivas
y Modificación de Conducta

o Arbitrarios: Típicos de situaciones experimentales o condiciones artificiales. El


refuerzo no está presente en la situación. Por ejemplo, regalar una pecera con dos
peces a un niño por observar cierta conducta.

• Según Condiciones de Aplicación:

o Continuo: Cada respuesta que emite el sujeto se aplica un refuerzo. Produce efectos
positivos al principio. pero resulta muy difícil y costoso de aplicar en el ambiente
natural, salvo en cortos intervalos de tiempo.

o Intermitente: Cada cierto número de respuestas, intervalo o tiempo se aplica un


refuerzo. Por tanto, el refuerzo puede programarse para observar el efecto deseado y
que ese efecto se sostenga en el tiempo. En este mismo tema, más adelante,
comentaremos los diferentes programas de refuerzo.

¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de aplicar el refuerzo?

El refuerzo se administra dentro de programas de intervención, una vez evaluados


los comportamientos del sujeto, los reforzadores, planteadas las hipótesis del trabajo,
enunciados los objetivos del programa de intervención y seleccionada la técnica. Conviene
tener en cuenta los siguientes aspectos:

• Selección de la conducta y definición operativa de la misma. En fundamental que se


defina adecuadamente la respuesta que debe emitir el sujeto para así no tener dudas a la
hora de administrar el refuerzo. Un ejemplo podría ser el siguiente: “Cada vez que el
sujeto permanezca más de 15” sentado en su silla, en la situación de clase…”.

• Otro tema para considerar es la identificación clara del refuerzo que vamos a utilizar.
“…Le dejaremos un cromo de la colección de Panini, dentro de una cajita que tiene en
su mesa”.

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Técnicas Cognitivas
y Modificación de Conducta

• La siguiente variable que debemos tener en cuenta es la Contingencia o inmediatez


respecto de la conducta que se desea reforzar. “los cromos se los pondremos en la cajita
al llegar a los 15 segundos de tiempo de estar serntado…”.

• Combinar diferentes refuerzos para prevenir la saciedad. “…También podemos cambiar


los cromos por echar una gominola en un vaso, para intentar que no produzca saciedad”.

• Aplicar el refuerzo bajo el programa fijado de antemano. Al inicio del programa


podemos definir que son suficientes 5 segundos para obtener el refuerzo (Tiempo Fijo
de 5 segundos TF5”), una vez logrado el objetivo podemos pasar a reforzar cada 10
segundos (TF10”, posteriormente cada 15 segundos (TF15”) y así sucesivamente, hasta
obtener una tiempo o tasa de respuesta razonable, en función de la edad y características
del niño.

• Por último, no debemos olvidar que introducir un programa de refuerzo en la vida de un


niño es algo “artificial”. Una vez logrados los objetivos, en cualquier programa de
intervención, se deben retirar los refuerzos arbitrarios e intentar establecer asociaciones
con refuerzos naturales y sociales, para que sea el propio ambiente del sujeto el que
sostenga la conducta en un futuro. Esta retirada de los refuerzos y su sustitución por otros
naturales y propios de la situación debe ser gradual.

¿Cómo sabemos que es lo puede funcionar como refuerzo?

No todos los estímulos que suponemos son apetitivos lo son en realidad y, por tanto,
no todos van a lograr aumentar la conducta. En la fase de evaluación de una intervención
debemos investigar los posibles reforzadores, para ello podemos utilizar diferentes
estrategias:

• A través de Entrevistas, preguntando cuáles son aquellos objetos, situaciones,


actividades, etc. que más apetecen a una persona. Las respuestas a estas
cuestiones pueden ser facilitadas por el propio sujeto, sus familiares, los
profesores u otras personas.

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Técnicas Cognitivas
y Modificación de Conducta

• Por medio de Inventarios y Cuestionarios de refuerzos. En los siguientes enlaces


aparecen dos cuestionarios que podemos utilizar, uno de ellos orientado a niños
y el otro a la población adulta:

Niños:
https://starautismsupport.com/system/files/resources/SOLS_Reinforcement_Inventory_%
28SPANISH%29_0.pdf

Adultos:
http://www.envejecimientoactivo.es/pdf/LISTADO_POTENCIALES_ACTIVIDADES_A
GRADABLES-1.pdf

• Por medio de la Observación, de tal modo que aquellas conductas que con mayor
frecuencia realiza un sujeto y aquellos objetos con los que más tiempo interactúa, o más
interés tiene en ellos, podrán servir como refuerzos.

¿Qué condiciones deben cumplirse para que el refuerzo sea eficaz?

Para que un programa de refuerzo logre el objetivo deseado, es conveniente que


tengamos en cuenta algunas de las variables que pueden influir en la eficacia.

• Inmediatez o Contingencia del refuerzo, no debiendo observarse intervalos de tiempo


elevados entre la aparición de la conducta y la aplicación del estímulo apetitivo, dicho
de otro modo, el refuerzo debe aplicarse inmediatamente después de que haya aparecido
la conducta deseada

• Calidad y privación del sujeto. Se refiere a que los refuerzos de alta calidad son más
eficaces que los de baja. Por ejemplo, si a un trabajador se le paga por cada unidad que
realiza 1 euro, fabricará menos unidades que si se le pagan 3 euros. Por otra parte,
conviene que, si se utiliza un estímulo apetitivo como refuerzo, el sujeto esté privado de
ese estímulo, por ejemplo, no sería buen refuerzo el regalar un viaje a Terra Natura a
quién trabaja allí, o dar caramelos al niño que tiene un bote inmenso en su casa.

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Técnicas Cognitivas
y Modificación de Conducta

• Saciedad: La aplicación continuada del mismo refuerzo produce saciedad con la


consiguiente pérdida de eficacia de su valor como refuerzo, por tanto, conviene que
exista una amplia variedad de refuerzos disponibles.

• Tipo de refuerzo: Aunque al principio de la aplicación de algunos programas sea


necesario utilizar refuerzos Primarios, Materiales y Extrínsecos, conviene que, a medida
que se avance en la aplicación del programa sean sustituidos por reforzadores
Secundarios, Sociales e Intrínsecos puesto que son más típicos de ambientes naturales.

• Esfuerzo. Si el esfuerzo para conseguir un refuerzo es demasiado elevado, es menos


probable que se emita la respuesta. Por tanto, la respuesta que va a ser reforzada debe
tener posibilidades de ser ejecutada por el sujeto sin excesivo esfuerzo. El punto de reto
óptimo es aquel en que al sujeto se le solicitan respuestas, discretamente por encima de
su nivel habitual de destreza.

Programas de Refuerzo.

El refuerzo debe programarse para una mayor eficacia en la intervención. Algunas


personas piensan que el reforzador se aplica siempre que aparece la conducta, pero esto no
es así. Los programas de refuerzo definen el modo en que vamos a administrar el Refuerzo,
cada cuantas respuestas, cada cuanto tiempo. Una de las clasificaciones habituales de estos
programas es la siguiente:

Programas de Reforzamiento Continuo: Cada vez que el sujeto emite una respuesta
obtiene un refuerzo. Este programa puede utilizarse en las primeras fases de un tratamiento
o intervención, pero su aplicación supone tal esfuerzo que se hace inviable su uso. Además,
tiene el efecto de que es difícil la generalización, por lo que su supresión conlleva la
disminución de las conductas. Una vez que un sujeto ha iniciado e incrementado la
frecuencia de una respuesta, conviene pasar a programas intermitentes.

Programas de Reforzamiento Intermitente: Se aplica el refuerzo cada cierto número


de respuestas o de tiempo, pudiendo distinguir:

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Técnicas Cognitivas
y Modificación de Conducta

Programas de razón: Son aquellos en que se obtiene un Refuerzo después de un


cierto número de respuestas o conductas, definidas de antemano. Pueden ser de Razón Fija
(RF) O Razón Variable (RV). En los programas de RF se administra el refuerzo cada cierto
número de respuestas, siempre el mismo. Así, en un programa de RF 10 se debe dar el
estímulo apetitivo coincidiendo con la décima respuesta que emite el sujeto, esperando a
entregar el siguiente refuerzo cuando haya producido otras 10 respuestas. En los programas
de RV el refuerzo se administra cada media de respuestas. En un ejemplo de programa de
RV10, la serie de respuestas a reforzar podría ser la siguiente: 5, 12, 21, 9,10, 7, 8, 4, 3 y 21,
que, tal y como puede apreciarse con un sencillo cálculo, la media de respuestas es de 10.

Programas de Intervalo: El estímulo apetitivo se administra en la primera respuesta


que emite el sujeto, una vez que se ha pasado un tiempo definido de antemano. Al igual que
sucede con los programas de razón, los programas de Intervalo también pueden ser Fijos (IF)
o variables (IV). En un programa IF45” se aplica el refuerzo en la primera respuesta que
emite el sujeto, una vez que han transcurrido 45 segundos, desde la anterior, mientras que
en un programa IV45” se podría aplicar el refuerzo en la primera respuesta después de cada
uno de los siguientes intervalos de tiempo: 30”, 28”, 50”, 75”, 36”, 40”, 10”, 38”, 60” y 83”,
de tal modo que, si las operaciones están bien realizadas, la media de tiempo es de 45
segundos.

Programas de tiempo: En este tipo de programas, el sujeto obtiene el refuerzo una


vez que ha transcurrido un tiempo de aparición de la conducta objetivo. Por ejemplo,
deseamos lograr que un niño permanezca sentado durante 3 minutos seguidos en su sitio, así
podríamos iniciar el programa reforzando por cada minuto seguido que esté sentado, una vez
que existen varios periodos en que está sentado un minuto, continuar reforzando por cada 90
segundos que aparezca la respuesta, posteriormente cada 2 minutos, para finalizar aplicando
el estímulo apetitivo por periodos de 3 minutos en que aparece la conducta, que era el
objetivo propuesto. También, en el caso de los programas de tiempo, se puede diferenciar
entre los Fijos (TF) y los Variables. (TV).

Para concluir este apartado podemos destacar que, aunque conviene iniciar la
intervención por programas donde el sujeto obtenga refuerzos abundantes, variados y

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Técnicas Cognitivas
y Modificación de Conducta

frecuentes, a medida que aumenta la conducta en frecuencia o tiempo, los refuerzos deben
pasar a programas variables. También conviene asociar refuerzos materiales o de actividad
a refuerzos sociales para que, al final de la intervención, sean estos últimos los que
mantengan la conducta en los ambientes naturales del sujeto.

Refuerzo Negativo

Es un procedimiento que se utiliza para incrementar conductas. Suele confundirse


fácilmente con los procedimientos de castigo. Aunque sea fácil de definir, es complejo de
entender y, a veces, es difícil encontrar ejemplos donde se aplique en la intervención
psicológica. Consiste en el aumento de una Respuesta, por parte de un sujeto, debido a la
supresión de un Estímulo Aversivo contingente a la aparición de la Respuesta. Otro modo
de definirlo podría ser el siguiente: Supresión de una Estimulación Aversiva contingente a
la aparición de una Conducta y cuyo efecto es el aumento de dicha Conducta.

Como puede apreciarse, es necesario situar al sujeto en un ambiente donde esté


presente un estímulo aversivo (al menos en la fase inicial de entrenamiento). Una vez que
aparece la respuesta deseada, se suprime el estímulo aversivo, dando lugar al posible
aumento de la conducta.

Un ejemplo lo podemos encontrar en el sonido que emite el coche cuando no nos


hemos puesto el cinturón de seguridad, de tal modo que aprendemos a ponernos el cinturón
y emitimos esa respuesta para evitar el desagradable sonido.

Deliberadamente no se exponen ejemplos de la aplicación clínica de este


procedimiento, por ser necesario que el sujeto reciba estimulación aversiva, antes de que
aparezca la conducta y, además, como existen otros procedimientos para incrementar
conductas, no se recomienda su uso en humanos, menos aún, en ambientes naturales.

Moldeamiento o Aproximaciones Sucesivas

Si reflexionamos sobre el uso del refuerzo positivo, podemos apreciar que, para su
aplicación, es condición necesaria que el sujeto tenga la capacidad de emitir esa conducta,

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Técnicas Cognitivas
y Modificación de Conducta

pero ¿de qué modo se podría instaurar una nueva respuesta en el repertorio de un sujeto?
Son varios los procedimientos que se pueden utilizar, destacando entre todos ellos, el
Moldeamiento o Aproximaciones Sucesivas a la respuesta final.

Esta técnica consiste en reforzar, selectivamente, algunas conductas del repertorio


del sujeto que, progresivamente, se irán aproximando a la respuesta terminal. Un ejemplo
ilustrativo podría ser el siguiente: si deseamos que un niño diga la palabra mamá y solamente
emite las sílabas “ma”, “pa”, podríamos reforzar inicialmente al sujeto por emitir la sílaba
“ma”, más adelante por emitir la sílaba de modo repetido (con menos de tres segundos entre
la primera y segunda ejecución), para finalizar por reforzar las dos sílabas seguidas (menos
de un segundo entre ellas) de tal modo que ya habríamos conseguido que emitiera la
respuesta “mamá”.

En la aplicación de este procedimiento conviene tener en cuenta.

- Definir la conducta final, es decir lo que debe aprender el sujeto sobre el que
recae la intervención.

- Definir la conducta inicial. El punto de partida o respuestas que se encuentran en


su repertorio

- Pasos del moldeamiento. Las fases o secuencias de comportamientos que debe


presentar el sujeto en su recorrido hasta la conducta final.

- Duración y criterio de éxito de cada paso. Tiempo aproximado que va a durar


cada paso, en función del criterio de éxito, para pasar al siguiente. En el ejemplo
comentado con anterioridad, para pasar del paso dos a la respuesta final, un
criterio podría ser el siguiente: “cuando el niño haya logrado decir la segunda
sílaba, antes de 3 segundos de haber dicho la primera, en los últimos 20 ensayos”.

En ocasiones es necesario servirse de Ayudas e Instigadores en la aplicación del


Moldeamiento debido a las dificultades para lograr que aparezca la respuesta deseada. Estas
ayudas pueden ser:

- Verbales: Generalmente son instrucciones para que realice la conducta deseada.

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Técnicas Cognitivas
y Modificación de Conducta

- Guías físicas: Ayudar físicamente al sujeto para que aparezca la respuesta.

- Demostraciones: Consisten en proporcionar al sujeto un modelo que realiza la


conducta para favorecer la imitación por parte del que adquiere la conducta.

- Cambios en el ambiente: Se alteran los estímulos del ambiente (añadiendo o


quitando dichos estímulos) para favorecer la aparición de la respuesta deseada.

Ejemplo: Deseamos que un niño aprenda a ponerse un suéter por sí mismo. Podemos
ir guiando la conducta verbalmente: “Tienes que coger el suéter y abrir un agujero grande
que tiene en la parte de abajo, luego hay que mirar por ese agujero y ver otro más pequeño,
por ahí debes meter la cabeza (del grande al pequeño), etc.”. Otra posibilidad son las ayudas
físicas. Se podría realizar al abrirle el suéter, ayudarle a meter la cabeza del niño, cogerle de
la mano derecha y llevarla hasta el agujero de las mangas, etc. También se podría hacer que
un compañero del niño se fuera poniendo el suéter muy despacio para favorecer la imitación
del sujeto (demostraciones) y, por último, a través de cambios en el ambiente, también se
podría lograr el objetivo, realizando modificaciones en el suéter, por ejemplo, con un suéter
que cada manga sea de un color, pintando también la mano del niño del mismo color, para
que así sepa por donde debe meter la mano.

Todas las ayudas que favorezcan la respuesta terminal pueden servir para el logro de
la conducta, sin embargo, es preciso que luego se vayan atenuando, hasta desaparecer,
manteniendo la conducta objetivo. Estos pasos pueden suceder a través de la técnica del
Desvanecimiento que veremos a continuación.

Desvanecimiento

Consiste en la aplicación de ayudas externas para facilitar que el sujeto realice la


conducta. Una vez que la conducta sucede adecuadamente se van retirando esas ayudas,
tratando de mantener la respuesta aprendida. Tiene, por tanto, dos fases:

- Fase aditiva: ayudas necesarias para garantizar la aparición de la conducta.

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Técnicas Cognitivas
y Modificación de Conducta

- Fase sustractiva: retiro gradual de esas ayudas.

Ejemplo. Deseamos que un niño repase una figura geométrica de 3mm. de contorno,
con un máximo de dos errores. Para ello, presentamos un círculo en color gris de 3cms de
contorno y 15 cms de diámetro. Una vez que el niño completa el círculo con menos de dos
errores, pasamos a una figura de 2,5 cms de contorno, y así sucesivamente hasta lograr el
objetivo propuesto. Puede apreciarse la diferencia con el moldeamiento en que la respuesta
es siempre la misma (en el moldeamiento deberían ser distintas respuestas), lo que varía es
el estímulo que facilita la aparición de la respuesta.

Encadenamiento

En ocasiones el sujeto debe aprender a ejecutar una respuesta compleja, compuesta


de diversas conductas simples, ordenadas en una secuencia determinada. Para este tipo de
comportamientos se puede utilizar el encadenamiento. Así, el encadenamiento consiste en
establecer diversas respuestas en un orden determinado de antemano, es decir, descomponer
en “eslabones” una cadena de respuestas e ir asegurando la secuencia de eslabones en orden,
formando la “cadena” de respuestas. Cada conducta de la cadena, excepto la última, funciona
como una señal o estímulo discriminativo para la siguiente respuesta.

La mayor parte de los comportamientos están formados, en realidad, por cadenas de


respuestas, de tal modo que, si el sujeto no ha aprendido toda la cadena, se puede enseñar a
través de esta técnica. Ejemplos: Conducir (pisar embrague, meter marcha, etc.) Comer un
plato de sopa (coger cuchara, llevarla al plato, cargarla, etc.).

Existen dos modos de aplicar la técnica:

Encadenamiento Total: El sujeto debe realizar todos los componentes (eslabones) de


la cadena en el orden determinado con las ayudas necesarias, que luego se podrán suprimir
a través del desvanecimiento. Un ejemplo relacionado con lavarse las manos podría ser así:
abrir grifo, meter manos debajo agua, echar jabón en manos, restregar manos, aclarar manos,
cerrar grifo y secarse en toalla. Se van realizando todas las respuestas, ayudando al niño con

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Técnicas Cognitivas
y Modificación de Conducta

instigadores verbales o físicos y, al final del proceso, se refuerza por haber realizado toda la
cadena de respuestas. Posteriormente, se van suprimiendo las ayudas, a través del
desvanecimiento.

Encadenamiento Parcial: las respuestas finales se van aprendiendo progresivamente,


por partes (eslabones) y se van enlazando unas conductas con otras, hasta alcanzar el
objetivo. También hay dos variantes, el encadenamiento hacia adelante y el encadenamiento
hacia atrás.

- Encadenamiento hacia adelante: Se inicia por la primera respuesta y se van


añadiendo, sucesivamente, otras respuestas. En base al ejemplo anterior, el sujeto
debe aprender la respuesta de abrir el grifo (reforzándose por ello). Una vez
adquirida esta respuesta se añade el siguiente eslabón abrir grifo – meter manos
debajo (reforzándose por ello), hasta que aprenda la secuencia. Después se añade
el siguiente eslabón: abrir grifo – meter manos – echar jabón (reforzando por
ello), y así sucesivamente hasta completar la cadena.

- Encadenamiento hacia atrás. Proceso contrario al encadenamiento hacia adelante.


Se inicia con el aprendizaje de la última respuesta: secarse las manos. Una vez
adquirida esta respuesta el siguiente paso sería cerrar grifo – secarse las manos
(Refuerzo). El siguiente paso sería meter manos debajo agua – cerrar grifo –
secarse (refuerzo) y así sucesivamente hasta completar la cadena.

Una vez comentadas las principales técnicas utilizadas para aumentar, instaurar y
mantener comportamientos, se profundizará en las técnicas utilizadas para disminuir, atenuar
o eliminar comportamientos.

3. Técnicas para reducir y eliminar conductas


Las principales técnicas que se van a describir son el castigo positivo, el castigo
negativo en sus dos modalidades (Aislamiento y Coste de Respuesta), La Extinción, El

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Técnicas Cognitivas
y Modificación de Conducta

Reforzamiento de Conductas Incompatibles (RDI), el Reforzamiento de Otras Conductas


(RDO), la Saciación y la Sobrecorrección.

Castigo

Consiste en la aplicación de un Estímulo aversivo, o la supresión de un estímulo


apetitivo, ante la aparición de una conducta, cuyo efecto es la disminución, y posterior
desaparición, de dicha conducta.

Tal y como se desprende de la definición, existen dos tipos de castigo:

Castigo positivo: Aplicación estímulo aversivo ante la respuesta con efecto de


disminución de esta.

Castigo negativo: Supresión del Reforzador positivo, ante el comportamiento, con el


mismo efecto. Este tipo de castigo puede concretarse en dos técnicas que se comentarán más
adelante: Tiempo fuera o Aislamiento y Coste de Respuesta.

Para que el castigo sea eficaz deben cumplirse las condiciones que se describen a
continuación:

Condiciones para que el castigo sea eficaz:

• Contingencia: Es necesario que el estímulo aversivo (o la supresión del


estímulo apetitivo) sea aplicado al aparecer la conducta que se desea suprimir.
Cuanto mayor sea el intervalo entre la respuesta del sujeto y el castigo, menor
eficacia de este.

• El estímulo aversivo debe ser de intensidad elevada o estímulo apetitivo de


alto valor para el sujeto. No se debe graduar la intensidad del estímulo aversivo
en función del tipo de respuesta del sujeto. En todos los casos la intensidad debe
ser elevada.

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Técnicas Cognitivas
y Modificación de Conducta

• Gradualidad del estímulo: Relacionado con la anterior condición, para que el


castigo sea eficaz no debe introducirse gradualmente porque podría dar lugar a
una habituación al estímulo aversivo por parte del sujeto.

• Todas y cada una de las respuestas que se desean suprimir deben ser
castigadas, si deseamos que la técnica tenga eficacia.

• El estímulo aversivo (o la supresión del estímulo apetitivo) debe ser aplicado


por todos, no solamente por una persona.

Si analizamos estas condiciones vemos que es muy complicado aplicar el castigo en


ambientes naturales. En ocasiones los castigos se demoran demasiado (ejemplo: pegar a un
compañero en el colegio un martes y castigarte sin salir el fin de semana), ¿A que madre le
pedimos que castigue a su hijo con intensidad muy elevada?, en ocasiones no podemos
controlar la aparición de todas las respuestas y, por último, es frecuente que uno de los
progenitores vea la conducta pero que sea otro el que castiga (“¡verás cuando se entere tu
padre lo que te va a hacer!”). Además, muchas veces se castiga en función de la conducta, si
es leve poco, pero si la conducta es grave, entonces el castigo es muy elevado, dando lugar
a que sea gradual, en función de la respuesta. Por todo lo anterior, no se recomienda su uso
en ambientes naturales, especialmente a través de la estimulación aversiva.

Efectos secundarios del castigo:

Además de ser complicado cumplir con las condiciones para aumentar la eficacia del
castigo, se debe tener en cuenta que tienes efectos adversos y colaterales para conseguir que
la conducta desaparezca y para el propio sujeto que está siendo castigado; estos efectos son
los siguientes:

• En realidad, lo que sucede es que el sujeto castigado aprende a Evitar al agente


punitivo o persona que le castiga más que a no realizar la conducta. Ejemplo: si
recibes un castigo de tu padre por decir palabrotas, no dirás palabrotas en
presencia de este.

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Técnicas Cognitivas
y Modificación de Conducta

• Por la razón anterior el sujeto dejará de emitir respuestas en presencia del


castigador, pero no en otros contextos o situaciones. Si un adolescente está
iniciándose en el tabaquismo, al ser “pillado” por su madre y recibir un severo
castigo, aprenderá a no fumar en situaciones donde pueda ser “pillado” de nuevo,
pero es probable que siga fumando con sus amigos en otras situaciones.

• Además, se puede observar una Reorganización de la conducta del sujeto


castigado, dando lugar al incremento de algunas conductas y al descenso de otras
que no tienen que ver con la conducta de castigo. Como ejemplo podemos
imaginar una persona que sufre maltrato físico: además de disminuir las
conductas castigadas, se incrementará probablemente el llanto, la preocupación
y otras conductas, a la par que es probable la disminución de otras respuestas:
relacionarse con personas, dejar de hacer determinadas tareas, etc.

• Otro de los efectos secundarios tiene que ver con la Imitación de su uso. Si un
sujeto es castigado por emitir ciertas conductas, cuando este sujeto vea a otras
personas con comportamientos que desea suprimir, aplicará también el castigo.
Ejemplo: un niño de tres años da una “colleja” a otro por estar chillando, esta
situación puede informar que es muy probable sea esa la respuesta que le dan al
niño cuando chilla, en su ambiente natural.

• Por último, hay que destacar que la experimentación demuestra que el uso del
castigo conlleva Respuestas emocionales colaterales en el sujeto castigado.
Imaginemos una mujer maltratada que está expuesta frecuentemente a estímulos
aversivos. Además de eliminar todas las conductas por las que está siendo
castigada, pueden aparecer trastornos mentales (Trastorno depresivo, Trastorno
de Estrés Postraumático, etc.) y otras respuestas colaterales, ansiedad, miedo, etc.

Tanto por la dificultad para cumplir con las condiciones que favorecen la eficacia del
castigo como por los efectos secundarios que pueden producir, no se recomienda el uso del
castigo, y menos aún en la forma de aplicación de estimulación aversiva, en ambientes
naturales.

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Técnicas Cognitivas
y Modificación de Conducta

En los apartados siguientes se describen las técnicas derivadas del castigo negativo
o entrenamiento en omisión, es decir, El tiempo Fuera y el Coste de la Respuesta.

Tiempo Fuera

Técnica conocida también como Aislamiento o Time Out. Consiste en apartar al


sujeto de la situación donde puede obtener refuerzo, contingentemente a la aparición de la
conducta no deseada, durante un periodo de tiempo, cuyo resultado será una disminución de
la respuesta no deseada.

Condiciones de aplicación del Tiempo Fuera:

• Explicación previa al sujeto.

• Llevar al sujeto al ambiente no reforzante.

• Duración: entre 2’-30’, en función de diferentes variables: Contexto, edad del


niño, etc. Algunos autores recomiendan que, por cada año, se mantenga un
minuto en situación de aislamiento al niño, así, un niño de 5 años debería estar
cinco minutos en la situación de aislamiento.

• Evitar la posibilidad de obtener otros reforzadores durante el aislamiento. No


enviar a un niño a una habitación donde hay elementos con los que puede obtener
refuerzo (televisión, consola, comic, etc.).

Procedimientos de Tiempo Fuera:

• Tiempo Fuera de Aislamiento: Consiste en trasladar al sujeto a otro lugar distinto


del que se encuentra, para ponerlo en situación de Aislamiento, de no obtención
de Refuerzo. Por ejemplo, a la habitación de la plancha en casa, al despacho de
los profesores en el colegio.

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Técnicas Cognitivas
y Modificación de Conducta

• Tiempo Fuera de Exclusión: Se restringe al sujeto el acceso al reforzamiento, sin


salir de la sala donde se encuentra, por ejemplo, poniéndolo de cara a la pared o
sentándolo en una silla. “El rincón de pensar” o “El rincón de las emociones”,
habituales en las aulas de Educación Infantil, podría ser un claro ejemplo del
tiempo fuera de la exclusión, siempre que se aplique el Tiempo Fuera
adecuadamente, es decir, que el objetivo sea la disminución y/o eliminación de
un comportamiento inaceptable.

• Tiempo Fuera de no Exclusión: Se impide al sujeto que participe en la actividad,


pero se refuerza por conductas adaptadas al resto de sujetos. Por ejemplo, un niño
del aula que presenta una conducta problema, se le pone en un lugar aislado del
resto, sin poder participar en la tarea que realiza el resto, pero viendo lo que hacen
los demás.

Coste de Respuesta

Otra técnica derivada del Castigo negativo es el Coste de la respuesta; consiste en la


supresión de un estímulo apetitivo, a un sujeto, ante la aparición de una respuesta, cuyo
efecto será la disminución y posterior eliminación de dicha respuesta.

Antes de decidirse por el uso de esta técnica, conviene seleccionar otra/s menos
aversiva/s, tales como la extinción o el refuerzo de conductas incompatibles.

Las principales características del Coste de Respuesta son las siguientes:

Características:

- Reducción rápida de la respuesta castigada.

- No es preciso conocer refuerzos que mantienen la conducta. En la aplicación de esta


no es necesario quitar los refuerzos que contribuyen al mantenimiento de las
respuestas a castigar.

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Técnicas Cognitivas
y Modificación de Conducta

- Sin embargo, el sujeto debe tener reforzadores que puedan ser retirados, es decir
estímulos apetitivos de los que puede disponer, por ejemplo, una consola de
videojuegos o un juego determinado.

- Al igual que sucede con todas las técnicas derivadas del Castigo, es preciso tener en
cuenta que, con el uso del Coste de Respuesta, se pueden observar Respuestas
emocionales colaterales (ansiedad, temor, inhibición, etc.) y agresión inducida.

Para aplicar la técnica, conviene tener en cuenta:

- Seleccionar la/s conducta/s que se desea/n suprimir.

- Asegurarse de que los estímulos apetitivos seleccionados para su retirada son


eficaces como reforzadores.

- El sujeto debe poseer suficientes reforzadores para que puedan ser retirados. Si
pierde los estímulos apetitivos utilizados y no ha desaparecido la conducta, la
aplicación no será efectiva.

- Al igual que en el uso del castigo positivo, la contingencia debe tenerse muy en
cuenta. Nada más aparecer la conducta, debemos retirar el estímulo apetitivo, sin
que se produzcan demoras significativas.

- Aunque se observen otros comportamientos diferentes a los definidos, que


también conviene suprimir, no aplicar el coste de respuesta a esas conductas.

- Descartar otras técnicas reductoras de comportamientos y utilizar esta técnica


como “último recurso” por los efectos que conlleva.

Extinción

Una de las alternativas al castigo más utilizadas es la extinción. Consiste en la


supresión (no aplicación) del reforzador, ante la aparición de una conducta, cuyo efecto es
la disminución, y posterior desaparición, de dicha conducta.

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Técnicas Cognitivas
y Modificación de Conducta

Para poder llevar a cabo este procedimiento es necesario detectar aquellos refuerzos
que mantienen la conducta, generalmente problemática.

Es preciso aplicar la extinción el tiempo suficiente, porque, en caso contrario, puede


suceder que aumente la frecuencia o intensidad de la conducta.

No conviene utilizarla en caso de conductas peligrosas o que se tengan que eliminar


muy a corto plazo.

Características de la Extinción:

• Reacción emocional colateral aumentada del sujeto expuesto a la extinción. Por


ejemplo, si alguien habitualmente saca un café de máquina depositando una
moneda, pero un día no aparece el reforzador (café), entonces puede enfadarse,
llegando incluso a dar patadas o palmetazos a la máquina. Del mismo modo si
deseamos aplicar la extinción a las conductas de rabietas de un niño, que consigue
su propósito a través de estas, debemos ser conscientes que, en las fases iniciales
de aplicación de la técnica, pueden aparecer otras conductas no deseadas.

• Incremento inicial de la conducta a extinguir. Se refiere a que, en el inicio de


aplicación de la técnica, la supresión del reforzador conlleva un aumento de las
respuestas que deseamos disminuir. Por ejemplo, un niño que a través de
comportamientos autoagresivos (golpearse fuertemente la cabeza con las manos),
consigue la mayor parte de lo que desea, si no obtiene lo deseado (extinción), al
principio, es posible que se golpee durante más tiempo o con más fuerza.
Conviene ser consciente de este efecto inicial de la extinción porque si, al
incrementar la respuesta obtiene el refuerzo (por temor a que se dañe le damos
aquello que desea), en realidad le estamos enseñando que debe aumentar la
conducta no deseada para obtener sus deseos.

• Puede favorecer la aparición de respuestas o comportamientos agresivos. En un


experimento con palomas, se pusieron dos palomas juntas en una jaula. Una de

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Técnicas Cognitivas
y Modificación de Conducta

ellas estaba atada a un barrote y no podía llegar ni a la comida ni a un disco rojo,


mientras que la otra obtenía comida, picando en un pequeño disco de color rojo;
cuando se suprimió el reforzador y la paloma no lograba comida picando en el
disco, se observó que agredía a la paloma que estaba atada en la jaula. Del mismo
modo un sujeto que no obtiene el refuerzo deseado puede presentar respuestas
agresivas.

• Se puede observar el fenómeno de la recuperación espontánea de la respuesta,


con mayor facilidad que en otras técnicas. Al cabo de un tiempo en que la
conducta parece extinguida, puede suceder que, si el sujeto se expone a un
ambiente donde en el pasado aparecía la conducta problema, pueda aparecer de
nuevo.

Cuando se utiliza la extinción, en un programa de intervención, es recomendable usar


esta técnica en combinación con RDI-RDO, que comentaremos a continuación.

R.D.O. y R.D.I.

Reforzamiento Diferencial de Otras conductas (RDO) y Reforzamiento Diferencial


de conductas Incompatibles (RDI). Son técnicas de aplicación similar al refuerzo, pero se
aplican sobre conductas diferentes o incompatibles con la que queremos atenuar o eliminar,
cuyo efecto es una disminución de la conducta. Si deseamos que un niño disminuya el
número de veces que se levanta de su silla, entonces podemos aplicar estimulación apetitiva
por permanecer durante cierto tiempo, cada vez más, sentado en la misma (RDI) (nótese
como la conducta de permanecer sentado es incompatible con levantarse), de tal forma que
lograremos disminuir el número de veces que se levanta. La diferencia con el refuerzo
positivo reside en que se registra el número de veces que se levanta de la silla para observar
su disminución, que es el objetivo propuesto, más que el tiempo que permanece sentado.
Otro ejemplo podría ser el siguiente: supongamos que hemos planteado el objetivo de
disminuir las veces que un sujeto está mordiéndose las uñas, mientras permanece sentado.
En este caso podríamos reforzar al sujeto por cualquier conducta distinta de morderse las

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Técnicas Cognitivas
y Modificación de Conducta

uñas (RDO), aunque no sean conductas incompatibles, de tal modo que también podemos
conseguir una disminución en el tiempo que se las muerde.

Saciación

Otra alternativa a los métodos aversivos que podemos utilizar para lograr disminuir
una conducta es la Saciación que consiste en proporcionar tal cantidad de Refuerzo al sujeto,
que provoca la no efectividad de este y la consiguiente disminución de la conducta. Existen
dos variantes:

• Saciación del Estímulo o Refuerzo: Se administra tanto refuerzo que hace que
pierda el poder reforzante, disminuyendo así la respuesta observada. Por ejemplo,
en un programa para disminuir el número de cigarrillos, se podría hacer que el
sujeto fumase 5 cigarrillos seguidos, cada media hora. Este ejemplo es para
facilitar la comprensión de la técnica al estudiante, más que para poder ponerlo
en práctica, como técnica para dejar de fumar.

• Saciación de la Respuesta: También llamada Práctica Negativa o Práctica masiva.


Consiste en solicitar al sujeto que emita voluntariamente la respuesta que se
pretende reducir. Un ejemplo de la aplicación de esta técnica puede ser en el
tratamiento de los tics.

La diferencia entre una y otra técnica reside en que sea el estímulo o la respuesta lo que se
administra o repite. En el caso de fumar, la respuesta es inhalar el humo, el cigarrillo es el
estímulo, por eso es saciación del estímulo, mientras que, en la otra técnica, lo que repite el
sujeto es la respuesta (movimientos tics).

Sobrecorrección:

La última de las técnicas utilizadas en la reducción y eliminación de respuestas, que


comentaremos en este punto, es la Sobrecorrección. Consiste en “forzar” al sujeto a realizar
una conducta socialmente aceptable, alternativa a la conducta inapropiada, cuyo efecto es la
atenuación y desaparición del comportamiento inadecuado.

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Técnicas Cognitivas
y Modificación de Conducta

Existen dos variantes:

• Sobrecorrección restitutiva: consiste en reponer el ambiente, por lo menos, al


mismo estado en que estaba antes de que apareciera la conducta no deseada. Por
ejemplo, un niño hace una pintada en el muro del colegio. Se podría solicitar que
pintase, al menos, el trozo de muro donde realizó la pintada, además de pedir las
correspondientes disculpas.

• Sobrecorrección de práctica positiva: Es la práctica de una conducta alternativa


a la conducta que se desea suprimir. Por ejemplo, en el entrenamiento en control
de esfínteres, son habituales los “accidentes” en el niño; cuando se observa que
el niño ha mojado o manchado la ropa, se le cambia y, una vez limpio, se le
pregunta que debe hacer cuando tenga ganas de ir al aseo, practicando todos los
pasos a realizar: ir al aseo, bajarse pantalones, etc., felicitando al niño cuando
haya demostrado todas las conductas adecuadas. En este último ejemplo, el
objetivo sería disminuir el número de “accidentes”.

4. Técnicas mixtas
Existen algunas técnicas que pueden ser utilizadas tanto para eliminar como para
promover comportamientos. Las más destacadas son:

- Economía de Fichas.

- Contrato de Contingencias.

- Principio de Premack.

Economía de Fichas

Utilizada ampliamente en estudios realizados en ambientes institucionalizados


(centros de internamiento, hospitales psiquiátricos, centros educativos, etc.), consiste en
definir un reforzador generalizado (ficha), que puede servir, tanto para aplicarlo

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Técnicas Cognitivas
y Modificación de Conducta

contingentemente a la aparición de comportamientos que se desea fomentar, como para


suprimirla ante las conductas que conviene atenuar o eliminar.

Para implantar un Sistema de Fichas conviene tener en cuenta los siguientes aspectos:

• Identificar las conductas objetivo que se desean modificar.

• Elegir el tipo de ficha. Son muchos los elementos utilizados tales como fichas de
distintos juegos (ruleta, parchís), cromos, figuras geométricas que pueden
pegarse, tarjetas o simplemente asignar un número de puntos ante la aparición de
la conducta deseada.

• Elección de posibles reforzadores. En la fase de evaluación, se deben explorar


ampliamente los estímulos apetitivos que llamen la atención del sujeto. El listado
de posibles reforzadores conviene que sea amplio y que incluya distintos tipos:
secundarios, sociales, de actividad, etc.

• También deben quedar muy claras cuáles serán las Condiciones de cambio de
fichas por reforzadores.

• Tanto si se aplica como reforzador, como si es en forma de Coste de Respuesta,


es fundamental tener en cuenta la contingencia, es decir, a continuación del
comportamiento emitido por el sujeto.

• Otro aspecto para tener en cuenta son las Posibles penalizaciones que puede
sufrir el sujeto ante la aparición de conductas no deseadas. Se recomienda que
preferentemente se utilice el sistema para aumentar conductas, de tal forma que
el sujeto pueda obtener una gran cantidad de reforzadores, mientras que para
programar penalizaciones conviene tener en cuenta que pueda obtener muchos
más reforzadores de los que podría perder. En ningún caso, el sistema debe
permitir que las penalizaciones dejen sin fichas, o en números negativos, al
sujeto.

• Por último, destacamos también que se debe aclarar la Forma de registro para
saber en cada momento las fichas disponibles, las que obtiene, las que cambia,
etc.

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Técnicas Cognitivas
y Modificación de Conducta

Características de las fichas

El término fichas no hace referencia a una realidad única, sino a una forma de operar
por medio de objetos, que se utilizan como reforzadores artificiales, de características físicas
relativamente similares entre ellos (fichas de plástico, estrellitas de papel, puntos en un
cuaderno).

En los programas dirigidos a adultos, suelen utilizarse puntos, billetes de papel, fichas de
algunos juegos, etc. En general, la ficha debe ser apropiada a la población que va a utilizarla:
niños, adolescentes o adultos (con o sin déficits).

• Las fichas deben ser fácilmente manipulables, permitiendo que el sujeto pueda estar
en contacto con ellas, desde que se le entregan hasta que las intercambia por los
reforzadores deseados.

• Las fichas han de poder ser aplicables en todo momento y funcionar como puente
temporal entre la emisión de la conducta deseada y el momento de entrega del
verdadero estímulo reforzador.

• El valor de las fichas dependerá de la magnitud de los estímulos reforzadores a los


que se ha asociado.

• El tipo de sucesos reforzantes por los que puede cambiarse la ficha es muy variado,
dependiendo de los ambientes en que se aplique el programa. Cuanto más variados
sean, más difícil es que se produzcan efectos de saciación.

Los reforzadores por los que pueden cambiarse las fichas deben estar a la vista de los
sujetos o, en cualquier caso, el sujeto debe conocer las posibilidades de cambio.

Contrato de Contingencias

Otro procedimiento que puede utilizarse tanto para incrementar como para disminuir
conductas en el Contrato de Contingencias. Se trata de un acuerdo establecido entre varios

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Técnicas Cognitivas
y Modificación de Conducta

implicados (dos o más) y el terapeuta, que actuará como notario y mediador de los pactos
acordados. Lo habitual es que participen en el contrato dos o más personas (por ejemplo, una
pareja), Un niño/a y sus padres, un alumno y su/s profesor/es, etc. En el contrato de
contingencias se establecen clara y concisamente la cantidad, tipo y situación de realización
de determinadas conductas por parte de cada una de las partes y el tipo de refuerzo que
obtendrá por las actividades ejecutadas.

La redacción de las cláusulas es similar a las de cualquier tipo de contrato, donde se


detallan, entre otros, los siguientes aspectos:

• Nombre de cada uno de los implicados y papel que representa

• Conductas que hay que alcanzar por parte de cada parte.

• Compromisos adquiridos por ambas partes

• Consecuencias para cada una de las partes de los cumplimientos e


incumplimientos del contrato

Conviene destacar que los contratos de contingencias deben estar en continua


revisión, en función de la evolución de los objetivos a alcanzar, siendo posible modificar las
cláusulas en las sesiones de revisión, a propuesta de cualquiera de las partes, siendo necesario
establecer un consenso entre todos.

Principio de Premack

La última de las técnicas que vamos a comentar es el principio de Premack, cuyo


enunciado establece lo siguiente: “Si asociamos una conducta de baja probabilidad a una de
alta probabilidad, la primera de ellas se incrementa”. Del mismo modo podría definirse el
principio de modo opuesto: “Si asociamos una conducta de alta probabilidad a una de baja
probabilidad, la primera de ellas disminuye”.

Obviamente se puede utilizar tanto para aumentar como para disminuir conductas,
no sirve para aprender nuevas conductas, ni tampoco para la supresión de comportamientos.

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Técnicas Cognitivas
y Modificación de Conducta

Para poder utilizar esta técnica conviene asegurarse que las conductas son de alta o
baja probabilidad. Por ejemplo, si deseamos disminuir el número de cigarrillos de un sujeto
que, en la fase de la evaluación, fuma una media de 27,3 cigarrillos al día, deberíamos
seleccionar una conducta de mucha menor probabilidad, para situarla a continuación de
fumar un cigarrillo. Esta conducta podría ser pasear al perro, que tiene una probabilidad de
ocurrencia de 3 veces al día. En tal caso el sujeto podría fumar cuantos cigarrillos desease
siempre que, nada más fumar un cigarrillo, sacase al perro a pasear. Así, si esto fuera posible
(el sujeto estuviera de acuerdo en la intervención), es muy probable que se redujeran los
cigarrillos que fuma cada día.

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