0% encontró este documento útil (0 votos)
244 vistas10 páginas

Importancia de la Reserva Eucarística

Este documento presenta un trabajo de investigación sobre la reserva eucarística. Explica que la eucaristía es el centro de la vida cristiana y de la Iglesia. Luego describe cómo la reserva de la eucaristía ha evolucionado a través de los siglos, pasando de ser principalmente para la comunión de los enfermos a incluir también el culto a la presencia real de Cristo. Finalmente, resume algunas normas canónicas sobre dónde y cómo debe guardarse la eucaristía reservada.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
244 vistas10 páginas

Importancia de la Reserva Eucarística

Este documento presenta un trabajo de investigación sobre la reserva eucarística. Explica que la eucaristía es el centro de la vida cristiana y de la Iglesia. Luego describe cómo la reserva de la eucaristía ha evolucionado a través de los siglos, pasando de ser principalmente para la comunión de los enfermos a incluir también el culto a la presencia real de Cristo. Finalmente, resume algunas normas canónicas sobre dónde y cómo debe guardarse la eucaristía reservada.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Seminario Mayor de la Asunción

Practica Sacramental

Pbro. José Vinicio Sandoval

TRABAJO DE INVESTIGACIÓN SOBRE

LA RESERVA EUCARÍSTICA

Marvin Isaac Castillo Ochoa

Guatemala 22 de octubre de 2021


INTRODUCCIÓN

El siguiente trabajo es una recopilación de los fundamentos y la importancia que tiene


la reserva eucarística dentro de la vida de la Iglesia y la dentro de la vida de todo fiel
cristiano.

La necesidad de aclarar la importancia de la reserva radica principalmente en que es


en la reserva eucarística donde debería estar centrada toda la atención, por su
resguardo, reconociendo quien esta presente en dicho sagrario.

Por ello con esta recopilación se pretende encontrar fundamentos prácticos y


litúrgicos en relación con la reserva eucarística como fundamento y columna de la
vida de todo cristiano, ya que es la presencia prologan de Jesús que se ha hecho
presente en la eucaristía para continuar fortaleciendo a los enfermos y a todo fiel
cristiano confortarlo en su vida y su relación personal con Dios.
Índice

INTRODUCCIÓN .................................................................................................................. 2
RESERVA EUCARISTÍCA................................................................................................... 4
1. CENTRALIDAD DE LA EUCARISTÍA ....................................................................... 4
2. RESERVA DE LA EUCARISTÍA ................................................................................. 5
3. RESERVA DEL SANTISIMO SACRAMENTO DESDE EL DERECHO CANONICO
7
Conclusión .............................................................................................................................. 9
RESERVA EUCARISTÍCA

1. CENTRALIDAD DE LA EUCARISTÍA

En el cristianismo, la Eucaristía siempre ha tenido un lugar privilegiado dentro de la actividad


de la Iglesia, la eucaristía de hecho es considerada por el Concilio Vaticano II, sobre todo en
la Constitución Dogmática Lumen Gentium que en su numeral 11 afirmará: «es la fuente, el
centro y el culmen de toda la vida cristiana y de la vida de la Iglesia» (Cfr. LG11).

La sagrada Eucaristía, en efecto, contiene todo el bien espiritual de la Iglesia, es decir, Cristo
mismo, nuestra Pascua” (PO 5). Como memorial, como sacrificio de la Nueva Alianza, como
signo y causa de la unidad de la Iglesia, como actualización perenne del Misterio pascual,
como Pan de vida eterna y Cáliz de salvación, la celebración de la Eucaristía es el centro
indudable del cristianismo.

El catecismo de la Iglesia Católica definirá por lo tanto considerando que es el centro


de la vida para los cristianos la eucaristía de la siguiente manera: «la Eucaristía es el
compendio y la suma de nuestra fe: “Nuestra manera de pensar armoniza con la
Eucaristía, y a su vez la Eucaristía confirma nuestra manera de pensar” (San Ireneo
de Lyon, Adversus haereses 4, 18, 5)»1.

Durante los primeros dos siglos normalmente, la Misa era únicamente celebra el domingo,
pero ya en los siglos III y IV se generaliza la Misa diaria. Esto empieza a gestar un fenómeno
que para los cristianos será de mucho beneficio, y traerá consigo muchos beneficios. Uno de
ellos es precisamente la devoción al santísimo sacramento. La devoción antigua a la
Eucaristía lleva en algunos momentos y lugares a celebrarla en un solo día varias veces.
«Varios concilios moderan y prohíben estas prácticas excesivas. Alejandro II (+1073)
prescribe una Misa diaria: «muy feliz ha de considerarse el que pueda celebrar dignamente
una sola Misa» cada día.»2

1
CEC 1327
2
D. Borobio, la celebración en la iglesia, sacramento, La penitencia, Salamanca 1988 P. 78
2. RESERVA DE LA EUCARISTÍA

Al tratar el tema de la reserva eucarística, es necesario comprender que dicha reserva


va de la mano con la devoción personal al cuerpo de Cristo, con ello la iglesia
sabiamente recomienda desde un inicio lo siguiente: «Por tanto, los fieles aplíquense
con ardor a la veneración de Cristo, el Señor, en el Santísimo Sacramento, según las
condiciones de su propio estado de vida. Los pastores en este punto precédanlos con
el ejemplo y exhórtenlos con las palabras»3

La Reserva del Santísimo Sacramento se refiere la práctica que después de la


celebración de la liturgia, guardar una porción de los elementos consagrados para la
comunión de los enfermos o para otros propósitos piadosos. La práctica de encender
una luz ante el tabernáculo u otro receptáculo data del siglo XIII o antes, pero al
principio no se consideraba de obligación estricta.

En los siglos primeros, a causa de las persecuciones y al no haber templos, la


conservación de las especies eucarísticas se hace normalmente en forma privada, y
tiene por fin la comunión de los enfermos, presos y ausentes. Esta reserva de la
Eucaristía, al cesar las persecuciones, va tomando formas externas cada vez más
solemnes.
Las Constituciones apostólicas -hacia el 400- disponen ya que, después de distribuir
la comunión, las especies sean llevadas a un sacrarium. El sínodo de Verdun, del siglo
VI, manda guardar la Eucaristía «en un lugar eminente y honesto, y si los recursos lo
permiten, debe tener una lámpara permanentemente encendida». Las píxides de la
antigüedad eran cajitas preciosas para guardar el pan eucarístico. León IV (+855)
dispone que «solamente se pongan en el altar las reliquias, los cuatro evangelios y la
píxide con el Cuerpo del Señor para el viático de los enfermos».
Estos signos expresan la veneración cristiana antigua al cuerpo eucarístico del
Salvador y su fe en la presencia real del Señor en la Eucaristía. Todavía, sin embargo,
la reserva eucarística tiene como fin exclusivo la comunión de enfermos y ausentes;
pero no el culto a la Presencia real.

3
Congregación de Ritos y Concilium para la reforma Litúrgica, Eucharisticum Misterium,
P. 42
De esta manera ya en nuestros tiempos al abordar el tema de la Reserva Eucarística
es necesario considerar como afirma el catecismo de la Iglesia Católica «El
tabernáculo -sagrario- debe estar situado dentro de las iglesias en un lugar de los más
dignos con el mayor honor. La nobleza, la disposición y la seguridad del tabernáculo
eucarístico deben favorecer la adoración del Señor realmente presente en el Santísimo
Sacramento del altar»4.
El lugar de la reserva eucarística no es, de por sí, un lugar celebrativo, sino un lugar
de oración personal. Al hacer esta afirmación no queremos decir que la reserva
eucarística esté desligada de la celebración litúrgica, pero sí, en cambio, subrayar que
el creyente que se recoge ante el Santísimo no se sitúa en la dinámica de la celebración
sacramental, sino de la oración personal.
«Conviene, pues, que el sagrario se coloque a juicio del Obispo diocesano... o también
en alguna capilla idónea para la adoración privada y para la plegaria de los fieles, que
se halle estructuralmente unida con la iglesia y a la vista de los fieles»5,. «Se puede
celebrar la misa de cara al pueblo incluso cuando el sagrario está sobre el altar; en
dicho caso, éste será pequeño, pero apropiado»6. Esta observación antes citada
respondo igualmente a la norma utilizada en la capilla de la redención de nuestro
seminario.

Por lo tanto, se puede hablar de algunas características del área física o de la estructura
gris con la finalidad de aprovechar al máximo el espacio y que se dé beneficio para el
encuentro con Cristo en el sagrario.
1. Al ser para la oración personal, lo primero es que se debe procurar que sea aparte
del lugar de la celebración, para facilitar la intimidad, el silencio y recogimiento.
Su sitio no es el presbiterio.
2. Lugar sereno: por la luz, por la comodidad, por los bancos.

3. Una vela encendida, signo de la presencia del Señor. El Documento Eucharisticum


misterium, propone precisamente una norma para indicar la presencia del señor dando
la siguiente directriz. «Indíquese a los fieles la presencia de la santísima Eucaristía en
el sagrario mediante el conopeo u otro me-dio determinado por la autoridad

4
CEC 1183
5
IGMR, n. 315b
6
Congregación de Ritos y Concilium para la reforma Litúrgica, Eucharisticum Misterium, P.
42
competente. Según la costumbre tradicional, arda continuamente junto al sagrario una
lámpara como signo de honor al Señor

4. El centro es el sagrario: incluso un foco con luz directa al sagrario, no las imágenes
que pueda haber en ninguna capilla sacramental.

3. RESERVA DEL SANTISIMO SACRAMENTO DESDE EL


DERECHO CANONICO

En relación con algunas normas canónicas en relación con la reserve eucarística, su cuidado
y autorización el derecho estipula lo siguiente:

934 § 1. La santísima Eucaristía:

1 debe estar reservada en la iglesia catedral o equiparada a ella, en todas las iglesias
parroquiales y en la iglesia u oratorio anejo a la casa de un instituto religioso o
sociedad de vida apostólica;

2 puede reservarse en la capilla del Obispo y, con licencia del Ordinario del lugar, en
otras iglesias, oratorios y capillas.

§ 2. En los lugares sagrados donde se reserva la santísima Eucaristía debe haber


siempre alguien a su cuidado y, en la medida de lo posible, celebrará allí la Misa un
sacerdote al menos dos veces al mes.

936. En la casa de un instituto religioso o en otra casa piadosa, se debe reservar la


santísima Eucaristía sólo en la iglesia o en el oratorio principal anejo a la casa; pero
el Ordinario, por causa justa, puede permitir que se reserve también en otro oratorio
de la misma casa.

937. La iglesia en la que está reservada la santísima Eucaristía debe quedar abierta a
los fieles, por lo menos algunas horas al día, a no ser que obste una razón grave, para
que puedan hacer oración ante el santísimo Sacramento.

Algunas normas que podríamos clasificar como normas de cuidado, o como norma de
resguardo para evitar abusos, profanaciones o situaciones similares el derecho estipula lo
siguiente:
938 § 1. Habitualmente, la santísima Eucaristía estará reservada en un solo sagrario
de la iglesia u oratorio.

§ 2. El sagrario en el que se reserva la santísima Eucaristía ha de estar colocado en


una parte de la iglesia u oratorio verdaderamente noble, destacada convenientemente
adornada, y apropiada para la oración.

§ 3. El sagrario en el que se reserva habitualmente la santísima Eucaristía debe ser


inamovible, hecho de materia sólida no transparente, y cerrado de manera que se evite
al máximo el peligro de profanación.

§ 4. Por causa grave, se puede reservar la santísima Eucaristía en otro lugar digno
y más seguro, sobre todo durante la noche.

§ 5. Quien cuida de la iglesia u oratorio ha de proveer a que se guarde con la mayor


diligencia la llave del sagrario en el que está reservada la santísima Eucaristía.

939. Deben guardarse en un copón o recipiente las Hostias consagradas, en cantidad


que corresponda a las necesidades de los fieles, y renovarse con frecuencia,
consumiendo debidamente las anteriores.

940. Ante el sagrario en el que está reservada la santísima Eucaristía ha de lucir


constantemente una lámpara especial, con la que se indique y honre la presencia de
Cristo.

941 § 1. En las iglesias y oratorios en los que esté permitido tener reservada la
santísima Eucaristía, se puede hacer la exposición tanto con el copón como con la
custodia, cumpliendo las normas prescritas en los libros litúrgicos.

§ 2. Durante la celebración de la Misa, no se tenga exposición del santísimo


Sacramento en la misma iglesia u oratorio.
Conclusión

La reserva del santísimo es evidentemente un tesoro que la iglesia esta llamada a


resguardar con mucho celo, con la finalidad de propiciar en dicho momento un
encuentro con Cristo, por medio de las practicas de piedad popular y adoración a Jesús
sacramentado.

El resguardo de la reserva eucarística es responsabilidad del obispo, del párroco y de


todo presbítero, ya que deben velar por que Jesús se encuentre completamente
resguardado, evitando abusos y profanaciones a su cuerpo.

Las normas estableces la utilización de un sagrario, claro esta que se trata de buscar
un lugar y un sagrario dignos, donde el cuerpo de nuestro señor Jesucristo se conserve
y resguarde de toda inclemencia y de todo abuso. Con ello la reserva es de suma
importancia como una labor de exigencia pastoral por parte de todo presbítero.

La última conclusión es relativamente una enseñanza que he podido aprender en el


transcurso de la vida, por medio de una frase que un sacerdote un día compartía,
¿quieres conocer cómo vive su ministerio el sacerdote? Ve y Mira como cuida del
sagrario. Esta es una llamada a buscar y no olvidar el valor de la reserva y su
importancia.
Bibliografía

BOROBIO, D. (1988). LA CELEBRACION EN LA IGLESIA II SACRAMENTOS. SALAMANCA:


SIGUEME.

II, J. P. (1992). CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA. ROMA: VATICANA.

CODIGO DE DERECHO CANONICO.

CONCILIO ECUMÉNICO VATICANO II, CONSTITUCIÓN DOGMÁTICA LUMEN GENTIUM,


21 NOV 1964, AAS 57(1965) 14-15.

CONGREGACIÓN DE RITOS Y CONCILIUM PARA LA REFORMA LITÚRGICA,


EUCHARISTICUM MISTERIUM, VATICANO. 1998.

CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS


INSTITUCIÓN GENERAL DEL MISAL ROMANO. 17 MAR 2003.

También podría gustarte