GUATEMALA DESPERTAR DEMOCRATICO
El presente ensayo desarrolla el proceso de transición a la democracia vivida en
Guatemala, los principales sucesos y cómo éstos influyeron para que se
constituyera un nuevo modelo de Estado. Luego de la década democrática vivida
entre 1944-1954. Este se le conoce como la primavera democrática. La democracia
se encuentra unida al desarrollo histórico de la sociedad, nos brinda condiciones de
igualdad, para reducir las relaciones de poder y dominación social.
El despertar democrático de Guatemala se dio gracias a jóvenes
revolucionarios que estaban cansados por falta de libertades se organizaron y
lograron derrocar el gobierno de ese entonces, el movimiento revolucionario se
completó con dos periodos presidenciales donde se ejecutaron políticas de
beneficio social, uno de estos beneficios fue el código de trabajo.
El termino de transición surge para referiste a las fases en las que se dan diversos
procesos políticos para lograr la consolidación de la democracia, un proceso de
cambio cualitativo por el que un régimen autoritario se convierte en pluralista lo cual
ocurre por medio de categorías dinámicas que implican cambio, desarrollo y
modernización, hasta llegar a la consolidación. La transición sin embargo se inicia
a hablar de ella a partir de los años cincuenta y sesenta cuando se pensaba que la
transición democrática y su consolidación dependían en buena medida de factores
estructurales, tanto de orden económico como sociopolítico, esto conlleva una
relación de la democracia con el crecimiento económico, la modernización y el
desarrollo de una cultura cívica participativa.
Cabe recordar que América Latina vivió una oleada democrática a mediados de la
década del ochenta, donde Guatemala no fue la excepción, sin embargo, el país
vivía sus propias particularidades que incidirían en el tipo de Estado democrático
que se pretendía construir, así como los alcances que éste tendría.
En el caso de Guatemala, la democracia ha sido un proceso de difícil construcción,
con más tropiezos que aciertos desde que intentó implantarse como régimen
político, aunado a una serie de enemigos internos que de manera abierta o
encubierta han tratado de dificultar su consolidación.
Es necesario destacar que, si bien la transición formal de mandos militares de facto
a un presidente civil se da por primera vez en el país en el año de 1986, este
traspaso de poder no hubiera sido posible sin un proceso de negociaciones inter
elitarias que se vinieron gestando entre los años de 1982 y 1985. Esta negociación
permitió la convocatoria para la elección libre de una Asamblea Nacional
Constituyente, misma que tuvo a su cargo la importante responsabilidad de elaborar
una nueva Constitución Política de la República y una serie de leyes de rango
constitucional, siendo éstas: la Ley Electoral y de Partidos Políticos; la Ley de Orden
Público; la Ley de Emisión del Pensamiento; y la Ley de Amparo, Exhibición
Personal y de Constitucionalidad.
Este proceso sustentó el momento fundacional del Estado de derecho, pues
permitía la participación de distintas opciones políticas, garantizando el respeto por
el voto y generando institucionalidad básica para la construcción de democracia por
medio de la creación del Tribunal Supremo Electoral (TSE), la Procuraduría de los
Derechos Humanos (PDH), la Corte de Constitucionalidad (CC), la Procuraduría
General de la Nación (PGN), la Contraloría General de Cuentas de la Nación
(CGCN) y el libre juego de poderes del Estado, con funciones claras para el
Ejecutivo, Legislativo y Judicial, todos bajo el control civil.
Este primer momento fundacional del Estado contemporáneo guatemalteco sería la
base necesaria para que en 1996 se firmaran los Acuerdos de Paz entre el Gobierno
y la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG).
La última experiencia calificada como democrática y que transformó genuinamente
la institucionalidad estatal se ubicaba en la década de 1944-1954 con el triunfo de
la Revolución del 20 de Octubre, pero que había sido derrocada producto de la
intervención de los EEUU por medio de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y
de un grupo de grandes terratenientes que apoyaron el golpe de Estado liderado
por el teniente coronel Carlos Castillo Armas para generar la denominada
Contrarrevolución que se cita al inicio de este apartado y que tuvo como fin derrocar
el gobierno del coronel Jacobo Árbenz Guzmán, quien había impulsado una reforma
agraria mediante el famoso Decreto 900.
En conclusión, Guatemala es un país liberal y republicano, pero no ha sido fácil para
los guatemaltecos la vida política democrática de Guatemala es convulsa y plagada
de diversos tropiezos producto de la lógica de intereses particulares que consideran
prudente mantener el statu quo a cambio de fuertes cuotas de autoritarismo. Esto
conllevó en su momento a la condena comunista contra los gobiernos de la
denominada Primavera Democrática del país entre 1944-1954 y fue factor
condicionante para impulsar un proyecto político de la oligarquía nacional en
conjunto con el poder militar, del cual no eran necesariamente ajenos porque varios
de sus miembros habían participado o tenían vinculación histórico-familiar con las
fuerzas.