Poema 20 julio
Pues fue que un señor Morales, para
atender a su gente, pidió un florero a
González, un tal González Llorente.
González era tendero, de procedencia Y aunque el frío era tremendo, y hacía
española, y se puso de grosero, y hasta viento con furor, el pueblo estaba
les dijo, "mamola". sintiendo, efervescencia y calor. Por eso
se dirigieron al Cabildo con premura, y en
Pero apenas había dicho aquella y otra
un momento lo abrieron para que
indecencia, Morales se puso chicho, y
hubiera frescura. Por fin llegó policía
empezó la efervescencia. Morales sacó la
diciendo "tenga paciencia", pero la gente
mano y le propinó a Llorente un tiestazo
gritaba, "que viva la independencia".
soberano, que alcanzó a volarle un
diente. Temblando el virrey se baña, se viste
pronto y se peina, y huye presuroso a
El criollo, que era un machazo, no quiso
España, llevándose la virreina. Y al
dejarlo muerto, pero eso sí, del tiestazo,
escapar el Virrey, reina calma en la
le dejó el "cabildo abierto". Unas gentes
ciudad; una Junta hace otra ley y
exclamaban, "que viva el señor Morales",
empieza la libertad. Después de
en tanto que otras gritaban, "abajo el
contienda mucha, fue libre el país entero,
señor González".
Colombia ganó la lucha, y España pagó el
De pronto una vieja dijo, allá en medio florero.
del tierrero," mueran todos, viva mijo,
que es el dueño del florero". La gente
que la escuchó, decidió darle su muenda,
se fue y la persiguió, y le pegó en la
trastienda.
Después continuó llegando gente y gente
por montones, y todos venían gritando,
"que mueran los chapetones". Algunos
muy exaltados rompían puertas y
vitrinas, y los decretos pegados por
España, en las esquinas.
Y en medio de aquel enredo, exclamó de
pronto alguno: "queremos que habla
Acevedo, José Acevedo, el Tribuno". Y
Acevedo, muy contento, les dijo, con
elocuencia: "no pierdan este momento,
de calor y efervescencia".