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¡LOS DIOSES NO ESTÁN MUERTOS!

LEGADO ÉTICO DE LOS MITOS RELIGIOSOS DE LA HUMANIDAD

Carlos Efraín Montúfar Salcedo, MD, MSc, PhD

Mircea Eliade sobre el fenómeno religioso constata que no hay fenómenos religiosos

“simples”, en el sentido de elementales, pre-lógicos o pre-racionales. El animismo, el

totemismo, el chamanismo de las sociedades arcaicas son “complejos” y suponen una

larga evolución histórica.

Solares, Altamirano, Blanca. Mircea Eliade, imaginario religioso y

hermenéutica. Acta Sociológica, No. 57, 2012, Red Universidad

Nacional Autónoma de México, 2012. ProQuest Ebook Central,

[Link]

=3205379.

Or, les religions ne sont pas la divinité ; elles émanent des sociétés, alors que la divinité

est un concept métaphysique. Elles (religions) offrent donc une histoire du besoin de

Dieu et de l'idée qu'on s'en fait.1

Messadié, G. (2012). Histoire générale de Dieu. Robert Laffont.

1
Ahora, las religiones no son la divinidad; ellas (religiones) emanan de las sociedades, mientras que la
divinidad es un concepto metafísico; por lo tanto, lo que las religiones ofrecen es una historia de la
necesidad de Dios y la idea que tenemos al respecto. (Traducción del autor).

1
La ética es saber la diferencia entre lo que tienes derecho de hacer y lo que es correcto

hacer.

Potter Stewart

RESUMEN

En el extenso colorido de la historia religiosa de la humanidad, hemos adorado una

muchedumbre de dioses, con el denominador común del poder, el imaginario ético, la

construcción de las naciones y su utilidad social. Mirando las estrellas construimos el

primer esbozo de inmortalidad, imitando su presencia permanente en el cosmos

(estrellas), quisimos ser también perpetuos, y nos imaginamos a imagen y semejanza de

la eternidad. Al percibirnos perecibles, necesitamos en resarcimiento, consumir la

divina eternidad. Con razón se sostiene que no han habido jamás civilizaciones sin

dioses, y que la necesidad de divinidad es esencial al humano (Messadié, 2012). En

tiempos recientes, ha sido un dios único, creador del mundo el más popular, gracias al

márquetin digital, los algoritmos y la tecnología de comunicación. Dotado de poderes

que desafían la imaginación: el universo en sí mismo no sería más que un simple reflejo

de su infinito poder, o, a veces, sencillamente, su propia creación. No obstante, el

posmodernismo obliga a reconocer la multiplicidad politeísta en la historia de las

culturas humanas, menú rico e imprevisto, y a veces un tanto indigesto para los

monoteísmos.

2
¿Cuáles son los significados de las religiones en el contexto ético de la humanidad?

¿Cuál es el sistema de símbolos religiosos inherente a cada cultura, y sus mensajes a la

realidad social contemporánea? Pero sobretodo, ¿Cuáles son los legados éticos

sobrevivientes de los mitos religiosos de la humanidad, ahora cuando los dioses

aparentemente no gozan de buena salud o peor aún, agonizan?

Palabras clave: dioses, mitos religiosos, legado ético

ÍNDICE

1. Exordio negro: objeto, método y finalidad

2. Arcoíris de los mitos religiosos antiguos

3. Análisis de los mitos religiosos antiguos desde la cromática ética

4. Conclusiones en gris

I. Exordio negro: objeto, método y finalidad

En el extenso colorido de la historia religiosa de la humanidad, hemos adorado una

muchedumbre de dioses, con el denominador común del poder, el imaginario ético, la

construcción de las naciones y la utilidad social. Mirando las estrellas construimos el

primer esbozo de inmortalidad, imitando su presencia permanente en el cosmos,

quisimos ser también perpetuos, y nos imaginamos a imagen y semejanza de la

eternidad. Al sabernos perecibles necesitamos consumir la divina eternidad. Con razón

se sostiene que no ha habido jamás civilizaciones sin dioses, y que la necesidad de

divinidad es esencial al humano (Messadié, 2012).

3
En la actualidad, se relaciona al primer balbuceo de lenguaje como fundamento para la

elaboración del mito religioso en el homo sapiens; es decir, inventamos el lenguaje y

con él, el primer seudónimo de la divinidad, esto sucedería hace 200.000 años2. Por

consiguiente, los dioses son relativamente jóvenes, teniendo en cuenta que la vida

terrestre poseería una ancianidad aproximada de 4.000 millones de años.

Las más antiguas trazas de dioses datan de 6.000 años atrás, en el estado Sumerio

(Carter, 1995). Como resultado de oleadas migratorias que llegarían a lo que hoy son los

países de Irán e Irak, un pueblo de pastores nómadas que se denominaba a sí mismo

“cabezas negras” y se asentarían en la región de Sumer.

Los señores de la region de Sumer, fueron los pioneros de la civilización humana,

sustentada en la agricultura y el comercio, ellos construyeron las primeras ciudades-

Estado administradas por sus propios reyes, como Erech, Nippur, Eridu y la famosa

ciudad de Ur. Inventaron vehículos con ruedas, desarrollaron un sistema formal de

gobierno, y el primer lenguaje escrito. Desarrollaron un estilo propio de arte y de

arquitectura, así como una literatura en la que reflejaban bellamente toda su

cosmovisión y racionalidad. La religión de los sumerios era politeísta, el panteón

sagrado tenía entre 3.000 y 4.000 mil deidades, la mayoría eran dioses antropomórficos

personales y locales, pues cada ciudad estaba bajo la protección de un dios mayor y

cada casa tenía una deidad que protegía los intereses familiares; las familias ricas se

construían estatuillas para ponerlas en los templos como sus intermediarios ante lo

sagrado. Entre los dioses sumerios podemos encontrar a An dios del cielo y padre de

todos los dioses y protector de la ciudad de Uruk. Dumuzi dios de la vegetación y la

2
[Link]

4
fertilidad que moría en invierno y renacía con la primavera. Enlil dios del viento que

separaba el cielo de la tierra y era el creador de otros dioses menores, era el protector de

la ciudad de Nippur. Enki el dios ordenador del caos y que les enseñó la agricultura y la

ingeniería. Nanshe la diosa de los pueblos y la pesca regia. Utu dios del sol portador de

la justicia y la equidad. Ninurta dios del trueno y las tormentas primaverales quien

protegía la ciudad de Girsu. Inanna era la diosa de los almacenes de la fertilidad y de la

estrella de la mañana, y, todos ellos se reunían en consejo para determinar el buen

gobierno del mundo3. Es decir, éramos politeístas y los dioses se organizaban en una

especie de democracia participativa divina, con cierta equidad de género.

En tiempos recientes, ha sido un dios único, creador del mundo, el más popular, gracias

a la mercadotecnia y la tecnología de comunicación. Dotado de poderes que desafían la

imaginación: el universo en sí mismo no sería más que un simple reflejo de su infinito

poder, o, a veces, sencillamente, su propia creación.

Ciertos dioses escogieron no obstante la discreción, otorgando tanta libertad a su

creación, que algunos de nosotros no percibimos tan siquiera sus existencias. Es decir,

nos han otorgado la libertad de libre filiación. En el emancipado albedrío algún filósofo

proclamó incluso su muerte, aparentemente en un signo de procaz actualidad.

Empero, las religiones intentaban abrir al ser humano las dimensiones divinas,

haciéndole participar del infinito de su amor y de la eternidad de su existencia.

Imposible imaginar un estado más completo. El objetivo final de los dioses, habría sido

el completo bienestar del ser humano, consigo y con su entorno, a través del desarrollo

3
[Link]
%20el%20despertar%20cultural%20del%20ser%[Link]

5
más cabal de su espiritualidad. Podría resumirse en la práctica de las diez perfecciones:

caridad, conducta moral, renunciamiento, sabiduría, energía, paciencia, verdad,

determinación, amor, ecuanimidad; establecidos en el “Jataka budista” o los nueve

frutos del espíritu de Gálatas 5, de la Biblia católica: Amor, alegría, paz y paciencia,

bondad, benevolencia, fe, humildad y templanza.

No obstante, en el siglo XXI, las iglesias pecan de soledad, los templos quedan como

pirámides eternas de civilizaciones perdidas en la arena del olvido, las cyberreligiones

proclaman el canibalismo ritual en los nuevos templos o supermercados y se tiñen de

negro las sinagogas y las mezquitas, los congoleños han visto huir a Bakalú hacia lo que

queda de la selva ecuatorial, algunos pigmeos rumorean que está exánime por la

sobredosis de ingratitud. Aparentemente, los dioses han muerto, o por lo menos, sufren

de embolia severa.

Empero, nadie muere sin dejar trazas, los abogados le llaman herencia, los antropólogos

legado. Henry Maine diría que los dioses han deshonrado al contrato de inmortalidad.

Bajo el recuerdo de lo que fueron y prodigaron, sus descendientes se reúnen con el

perfume a ceniza, en el prólogo del siglo XXI, a reconsiderar sus vidas, ahora sin el

tótem divino pero con mucho tabú. ¿Quién conciliará ahora los poderes naturales

superiores frente al hombre?, o mejor aún, ¿Quién disciplinará los poderes omnímodos

otorgados por la ciencia al ser humano, último invento de la creación divina?

En este contexto de luto y bajo el exordio negro, buscamos identificar cuáles son las

herencias éticas, que cada una de las mitologías religiosas han instaurado para la

humanidad, como principios de bienestar y de desarrollo espiritual. Si en el Budismo la

6
ausencia del deseo es la fuente de sabiduría y perfección, en el Catolicismo es el amor al

prójimo y a sí mismo, o la caridad en el Islam.

Las configuraciones éticas de las civilizaciones a través de sus imaginarios religiosos,

aportan un considerable valor cualitativo a la sostenibilidad de nuestra civilización

actual. Civilización enraizada en los marcos cuantitativos del consumo y de la

globalización de la paranoia. Incluso, con el impulso de nuevas religiones que

convergen en dogmas universales, como el libre mercado y más aún, el novísimo ritual

de los algoritmos que promueven el axioma de que la vida, es tan solo un

procesamiento de datos. Ahora que no existe más el ritual de la magia, tildada de falsa

ciencia, ¿qué ritual nos protegerá de la ciencia verdadera?

El hilo metodológico, si es que existe camino empleado en este recorrido, es mixto, y,

busca descubrir en los preceptos éticos de las religiones, el objeto de investigación y

estudio, identificando sus relaciones esenciales y las cualidades, que hacen a estos

preceptos un legado necesario a la durabilidad de nuestra cybercivilización

contemporánea. Nos apoyamos en los procesos de abstracción, análisis, síntesis,

inducción y deducción a través del Método Histórico y Lógico (Hipotético Deductivo).

La categoría intrínsecamente antropológica de las religiones, nos sedujo por la teoría del

Interaccionismo simbólico, en la interpretación de los elementos teóricos. Este método

propugna la constante interacción de los sujetos y los símbolos, la importancia de los

significados aprendidos, y, en el caso concreto que nos atañe, la motivación e

inspiración que los símbolos religiosos adoptan en la humanidad. ¿Cuáles son los

significados de las religiones en el contexto ético de la humanidad? ¿Cuál es el sistema

de símbolos religiosos inherente a cada cultura, y sus mensajes a la realidad social

contemporánea? Pero sobretodo, ¿Cuáles son los legados éticos supervivientes de los

7
mitos religiosos de la humanidad, ahora cuando los dioses aparentemente no gozan de

buena salud o quizás, están muertos?

Obviamente con fines de preservar el respeto tanto a las religiones como al laicismo

extremo, que aún se profesa actualmente, el autor expresa que el título se manifiesta en

exclamativo y bajo ninguna circunstancia debe ser percibido con liviandad, puesto que

en el contenido se incluyen tanto mitos y creencias religiosas extinguidas como

practicadas aún por numerosas poblaciones en la vida actual.

Exclamar: ¡los dioses no están muertos! Podría dejar en el terreno de la libre suspicacia,

la interpretación que solo hay necesidad de aseverar con éxtasis – como los políticos -

lo que se sabe que es rotundamente falso. O, como lo expresa Jacinto Choza Armenta

(2018):

Cuando los hombres empiezan a vivir en un medio artificial, urbano, cuando

empiezan a vivir en el lenguaje, o sea, en la ficción, cuando el entramado de

realidad y ficción configura el medio real desde la interioridad y lo

humaniza, es decir, cuando lo organiza y articula según la imaginación y el

intelecto, o sea, según el logos, entonces toman posesión de ellos mismos en

unos escenarios sociales nuevos y amplios. Entonces pueden decir la verdad

y pueden mentir.

En ese afán por no mentir, que no obstante, tampoco puede confundirse con el sinónimo

de verdad, exponemos los límites de este ensayo. Uno de ellos, es su imposibilidad

para la exhaustividad de todas las religiones y los mitos, siendo ellos tan numerosos

como las culturas humanas, tarea semejante, está absolutamente fuera de nuestras

pretensiones. Los preceptos religiosos de los Acadios, Hititas, Fenicios, Griegos,

8
Romanos, Celtas, Mayas, no se incorporan en nuestro ya largo historial religioso,

permaneciendo a la sombra de las prácticas míticas de las culturas representadas en este

ensayo.

Una segunda restricción está referida con el tiempo de investigación. Las capacidades

técnicas actuales como la luminiscencia, permiten descubrimientos y relecturas de la

historia humana, que con seguridad desmentirán o añadirán nuevos conocimientos a este

texto.

Finalmente, la óptica que pretende iluminar este texto discurre sobre los legados éticos

de las religiones, la visión de un punto de vista, también es la percepción de un solo

punto en el inmenso tejido histórico de las religiones, historias de lo sacro y del ser

humano en sí mismo. La riqueza de las concepciones míticas en la historia de la

humanidad, es más rica y profusa que su legado ético, discurren aspectos de índole

técnico y filosófico. No obstante, considero que la herencia del caminar ético es

fundamental en nuestras vidas actuales, y más aún en las futuras, puesto que

consideramos es un elemento de supervivencia de las sociedades.

Indagar sobre el legado ético de las religiones y sus dioses se incumbe con la invención

de una de las funciones del hecho religioso para la humanidad. En “Histoire Générale de

Dieu” Gerald Messadié (2012) ya se inquiría sobre las razones de nuestra necesidad de

los dioses, ¿era la elevación espiritual, una protección suprema, o la necesidad de una

explicación global? Messadié refiriéndose a esta última, sostenía que el ser humano

posee una irresistible necesidad de todo explicar, puesto que en un mundo sin finalidad

y absurdo, el hombre se desespera, creyéndose tonto (sin sentido4). George Dumézil

4
Explicación añadida por el autor a la traducción del francés.

9
(2016), por su parte, estudiando a las sociedades indo europeas, establecería tres

funciones de los mitos: la función sagrada-jurídica, la función guerrera y la función de

producción. En todo caso, nosotros, más próximos a la reflexión sobre lo ético en lo

sagrado, intentaremos corroborar y añadir desde la modestia de la moderación

intelectual, la herencia moral del imaginario religioso. Un aporte del misticismo a la

conservación longeva de la civilización humana.

II. Arcoíris de los mitos religiosos antiguos

Denomino a este capítulo Arcoíris de los mitos religiosos antiguos, porque la

profundización del análisis de los aportes éticos de las religiones se basa en el

conocimiento de las raíces filosóficas de cada religión o mitología, equiparando en ellas

los aspectos éticos universales. Cada religión es una especie de espectro de luz que

forma un todo que presenta por su variedad y complementariedad en la historia humana,

los colores del espectro solar y aparece en nuestro cielo histórico, reflejado en nuestras

catástrofes y aciertos, catalizado por las gotas de lluvia de sabiduría, que a veces nos

subsisten.

Los avances científicos y tecnológicos han permitido crear nexos entre el universo

religioso y profano, una especie de puente entre las dos concepciones. Incluso existe la

teoría de que el “big bang” fue creado por Dios (Plasencia, 2017). Actualmente

conocemos la importancia que el pensamiento humano simbólico tiene en la conducta

social, o desde la física cuántica, la existencia del fenómeno solo cuando es observado.

Estas evaluaciones han establecido vínculos de reflexión, sobre las salvedades de la

10
ciencia y al mismo tiempo la extensión del nuevo cuerpo de estudios cognitivos. En una

humanidad de profundas crisis éticas, el análisis del pasado mítico religioso, permite

valorar el presente y promover un futuro con raíces en una de las más importantes

fuentes de sapiencia de la humanidad: el arcoíris de sus religiones. La principal ventaja

de esta óptica, es que no analizamos la fe como tal, sino las percepciones y las

conductas de ella derivadas. Rescatando un respeto al aspecto íntimo de los creyentes.

Las desventajas del análisis son múltiples, pues siendo el objeto de estudio, místico y

metafísico, escapa parcialmente a los instrumentos científicos de reflexión y análisis

positivista. Queda el aspecto sociológico y antropológico de las religiones como

elementos de contacto. Además, como toda creación humana, el mito, la religión,

obedecen a criterios subjetivos. Desde Branislaw Manilowski, comprendemos la

importancia de la función en el mito, eje de supervivencia social.

En lo personal, considero, que el terreno de estudio de la herencia ética de las religiones

antiguas, es una rica fuente de análisis para las perspectivas de desarrollo ecológico y

holístico de los sistemas vivos, no solamente de las sociedades humanas. Baso este

criterio en la profunda relación que las religiones antiguas poseen entre la naturaleza y

el ser humano. Ubicándolo en el cosmos, dentro de él y a expensas de él. Se asume de

forma similar como objetivos el estudio de lo sagrado en la religión, del misterio, de la

trascendencia, de los atributos divinos, del problema del mal (Mejía y Arciniegas 2018)

y, en nuestro caso, su contraposición ética.

Las culturas y sus mitos religiosos escogidos como fuente de comparación y análisis

han sido realizadas con cierta arbitrariedad que limita la pretensión de exhaustividad. Se

tomaron en cuenta sin embargo criterios como la importancia histórica y la accesibilidad

de fuentes científicas.

11
Intentando abusivamente una especie de parodia del concepto religión en la historia de

la humanidad, nos referiremos al texto “El inmortal” de Jorge Luís Borges (1949),

donde todas las criaturas son inmortales porque ignoran la muerte, a excepción del

hombre, que converge en ella. Las religiones como los trogloditas de Borges, son

invulnerables a la propia piedad, y por ello poseen el don de la eternidad. Esta

inmortalidad podemos percibirla en las profundas coincidencias en sus mitos, que las

religiones globalmente poseen entre ellas, subrayando la herencia de las más antiguas.

A continuación un cuadro enumerativo de ellas, en su perennidad:

Culturas / religiones

Sumeria

Babilonia

Egipcia

Brahmanismo e Hinduismo.

Persa

Hebrea - Judaísmo

Islam

Budismo

Taoísmo

Cristianismo

Mitologías solares

Sintoísmo

Fuente: autor

2.1 Cultura Sumeria

12
Los sumerios se llamaban a sí mismos “sag giga” o pueblo de los cabezas negras. Según

la mitología sumeria, todos sus dioses morían cada año en invierno, para renacer

nuevamente en verano, gracias a los ritos de la fertilidad y las fiestas que se hacían en su

honor. La vida cotidiana, terrenal profana, tenía una total dependencia de la vida en el

cielo, puesto que cada acto que se hacía en la tierra, tenía repercusión en el mundo de

los dioses; de igual manera, todo acto del mundo uránico o celeste, debía repetirse en el

mundo telúrico. Esto nos recuerda el aforismo: “Como es arriba, es abajo; como es

abajo, es arriba”, atribuido a Hermes Trismegisto en el Kybalion (2019), donde afirma

que este principio se manifiesta en los tres Grandes Planos: el Físico, el Mental y el

Espiritual”.

Es por ello que esta simbólica unión entre el dios del cielo y la diosa de la tierra, era

rememorada con la unión mística y física entre hombres y mujeres, que fue el germen

para institucionalizar la prostitución sagrada, que se practicó en casi todas las religiones

mesopotámicas. Utu dios del sol era el portador de la justicia y la equidad, protegía a la

ciudad de Sippar (Coppel, 1973). Uno de los brillantes aportes a la literatura Universal,

es el poema La Epopeya de Gilgamesh, en el que el legendario rey de Erech, decide

hacerse inmortal viajando al océano de la muerte en donde se encuentra con

Utnapischtim un semidiós inmortal que le narra cómo los dioses provocaron el gran

diluvio universal para destruir la humanidad por haberse vuelto muy bulliciosa y que

gracias a la advertencia del dios Ea, Erech finalmente pudo escaparse en una barca. Los

sumerios consideraban los conceptos de justicia y equidad, existiendo el castigo por los

13
comportamientos innobles, de allí la historia del diluvio universal que reencontraremos

en el viejo testamento5.

Para los sumerios, sus dioses crearon el ser humano a partir del barro con el propósito

de hacerse servir por ellos (humanos). Cuando los dioses se enfurecían expresaban sus

emociones a través de catástrofes naturales. Los hombres estaban a merced de los

Dioses. Apreciaban la bondad y la verdad, la ley y el orden, la justicia y la libertad, la

rectitud y la sinceridad, la misericordia y la compasión. Rechazaban el mal y la

falsedad, la anarquía y el desorden, la injusticia y la opresión, la maldad y la

perversidad, la crueldad e inmisericordia. El bien y el mal eran creados por los dioses,

aunque la naturaleza de los dioses era buena. El código sumerio de Ur Nammu de Ur

(2100 – 2050 a.C) buscaba establecer equidad en la tierra; desterrar la maldición, la

violencia y la lucha; y tenía normas textuales, que explicitan el nivel de orden y aporte

ético de la cultura sumeria, a continuación un segmento de ellas, estudiadas por Samuel

Noah Kramer (1954) :

1. Si un hombre comete un asesinato, ese hombre debe ser asesinado.

2. Si un hombre comete un robo, lo matarán.

3. Si un hombre comete un secuestro, debe ser encarcelado y pagar 15 shekels de plata.

4. Si un esclavo se casa con un esclavo, y ese esclavo es liberado, no abandona la casa.

5. Si un esclavo se casa con una persona nativa (es decir, libre), él / ella debe entregar el

primogénito a su dueño.

5
Basauri Ramírez, V. M. La primera religión de la historia.

14
6. Si un hombre viola el derecho de otro y desflora a la virgen esposa de un joven,

matará a ese macho.

7. Si la esposa de un hombre seguía a otro hombre y él se acostaba con ella, matarán a

esa mujer, pero ese hombre será liberado.

8. Si un hombre procedió por la fuerza y desvirgó a la esclava virgen de otro hombre,

ese hombre debe pagar cinco siclos de plata.

9. Si un hombre se divorcia de su esposa por primera vez, le pagará una mina de plata.

10. Si es una (ex) viuda de quien se divorcia, él le pagará la mitad de una mina de plata.

11. Si el hombre se había acostado con la viuda sin haber tenido ningún contrato de

matrimonio, no necesita pagar plata.

13. Si un hombre es acusado de hechicería, debe someterse a una terrible experiencia

por el agua; Si se demuestra que es inocente, su acusador debe pagar 3 shekels.

14. Si un hombre acusó a la esposa de un hombre de adulterio, y la prueba del río

demostró ser inocente, entonces el hombre que la acusó debe pagar un tercio de una

mina de plata.

15. Si un posible yerno entra en la casa de su futuro suegro, pero su suegro luego le da

su hija a otro hombre, el suegro regresará al hijo rechazado. Los suegros duplicaron la

cantidad de regalos de novia que había traído.

16. Si (no visible) pesará y le entregará 2 siclos de plata.

17. Si un esclavo escapa de los límites de la ciudad y alguien lo devuelve, el propietario

pagará dos shekels al que lo devolvió.

15
18. Si un hombre golpea el ojo de otro hombre, pesará ½ mina de plata.

19. Si un hombre ha cortado el pie de otro, debe pagar diez shekels.

20. Si un hombre, en el transcurso de una pelea, rompió la extremidad de otro hombre

con un garrote, pagará una mina de plata. (Kramer, 1954).

Se tiene referencia actualmente de la existencia de otros textos como el Código del rey

Lipit-Isthar (1934 - 1924 a. C.), el cual fue proclamado cuando Isin era la ciudad más

importante de la Baja Mesopotamia, y está escrito en sumerio. La religión sumeria

manifestó un nivel de desarrollo ético de tipo normativo, basado en leyes, como lo

manifiesta la existencia de estos códigos, contradiciendo el criterio de Henry Maine

(2005) quien sostenía que las sociedades modernas se diferenciarían de las antiguas por

el establecimiento de contratos o convenios. El derecho antiguo según Maine, fijaría a

su vez, la posición social exclusivamente en el estatus o procedencia familiar de las

personas (Marzal, 2016). Esta particularidad nos revela la compleja trama religiosa y

legal de la antigua cultura Sumeria, tanto como su aporte ético y normativo a la

civilización humana. El signo de la religión sumeria fue la estrella de seis extremos, la

cual evolucionaría a la cruz cristiana y la esvástica hindú. La estrella representaba la

eternidad de los astros, como cualidad de la divinidad (Messadié, 2012).

Uno de los descubrimientos más importantes en relación a la existencia de los mitos

religiosos de los sumerios, ha sido la confirmación de la real existencia del rey

Gilgamesh, del cual procede uno de los textos más antiguos de la humanidad: La

epopeya de Gilgamesh6.

6
[Link]

16
2.2 Cultura Babilónica

En las culturas de Oriente son los dioses quienes prescriben las normas de vida a los

hombres, por eso, las leyes poseen un carácter sagrado. Los sacerdotes y luego los

reyes ejecutaban estas normas sobre la población, ejecutando los designios divinos. En

la narrativa histórica de la cultura babilónica se define que a finales del tercer milenio

antes de Cristo, procedentes de Arabia, en la región de Sumer tribus Elamitas y en la

región de Acad tribus Amoritas de lengua semita, ocupan todo el valle mesopotámico,

la lucha entre estas dos tribus se define con el triunfo de los Amoritas, que traerá como

consecuencia el surgimiento de Babilonia (la puerta de los dioses), heredando mucho de

los aportes culturales de los sumerios, lo que permitirá que en muy poco tiempo se

vuelva un gran imperio político, económico y cultural, cuyo mayor esplendor será

alcanzado durante el reinado de Hammurabi. (1792-1750 a.C). Babilonia emplazada en

una región desértica junto al rió Éufrates, conocida por sus extraordinarios jardines

colgantes y su Bíblica Torre de Babel, fue la capital de un imperio que duró 1.500 años

(Carter, 1995). El Código de Hammurabi está tallado en un poste basáltico y cuenta con

282 artículos llamados “Decretos de equidad” que se promulgaba bajo la protección de

Shamash dios solar de la justicia. El Código de Hammurabi determina que la esclavitud

por deudas solo durase tres años, aboliendo la esclavitud de por vida, y, establece que

los esclavos podían comprar su libertad y casarse con mujeres libres. Igualmente,

garantiza la defensa de los derechos de la mujer y de los niños. Según la mitología

Babilónica todas las cosas surgieron de la fusión del agua dulce con el agua salada. Es

decir, en las desembocaduras de los ríos en el mar. Las divinidades originarias fueron

Anu el poderoso y Ea de superior inteligencia y padre de Marduk. Tiamat la gran diosa

madre soberana del mar y representante del caos a la que Marduk destruye en feroz

17
batalla, utilizando su cuerpo para crear el mundo y proclamarse como el dios supremo.

Marduk, gracias al poder de la palabra, ordena el caos, separa los elementos y organiza

el mundo celeste y determina las funciones subalternas para los otros dioses; de igual

manera, mezclando sangre del dios Kingu con arcilla e insuflándole el soplo de la vida,

Marduk crearía la humanidad (Coppel, 1973). Paradójicamente, existiría un femicidio

con el asesinato de Tiamat, y los seres humanos provendrían de la sangre del dios

Kingu.

Los babilonios profesaban el culto a los muertos. Creían en su supervivencia como en la

existencia del infierno o Hades. El alma de los muertos según haya sido su conducta

terrena, caía para siempre al infierno, o llegaba la otra orilla para gozar de la vida feliz

del reino celeste. Existía por consiguiente una categoría de justicia en el mas allá, la

cual era juzgada por los dioses de acuerdo al desarrollo de la vida terrena. Es importante

analizar que el talión sólo se aplicaba entre individuos de igual categoría. Según María

Pilar Rivero - proyecto CLIO7, en caso de que el agresor se de una categoría superior a

la de la víctima no se aplica talión sino que se condena a una pena pecuniaria. En el

código de Hammurabi aparecen tres "categorías de hombres: los libres, los esclavos y

una categoría intermedia llamada "muskenu" que podrían ser siervos8. Los actos no

éticos eran considerados una ofensa a los dioses, razón por lo que se debía castigar, pero

de manera proporcional a la falta.

Los babilonios eran politeístas, y heredaron parte de su cosmogonía religiosa de los

sumerios. El dios Marduk vino a suplantar al dios Enlil. El mito de su creación se

7
Proyecto CLIO.
8
[Link]

18
encuentra en el “Enûma Elish9”, texto sagrado de su cultura. En estos textos, se narra el

conflicto entre los dioses del orden representado por Ea y Marduk, frente a los dioses

del caos representados por Tiamet y Apsa (King, 2009).

Antes de que el cielo y la arena tuvieran nombre (existan), la diosa del agua salada

denominada Tiamet, y su esposo el dios del agua dulce Apsa, engendraron una

generación de dioses. Producto de esta descendencia nacería Ea o Nudimmud (el dios

que crea y procrea), el cual canibalizaría a Apsa. De la unión de Ea y Damkina nacería

el dios Murdok, quien se enfrenta a Tiamat, matando a su nievo esposo Kingu, del cual,

utilizando su piel crearía a la humanidad. La creación es vista no desde los humanos

sino de los propios dioses. (Kragerud, 1972). Esta cosmogonía posee características

especiales, Ea es nieto de Apsa y termina devorándola. Marduk es hijo de Ea y triunfa

cuando vence a Tiamat, que viene a ser su bisabuela. Marduk es el dios creador que de

la piel de Kingu crea al ser humano. Se convierte en el héroe vencedor luego de dos

generaciones.

Finalmente, esta cultura genera El Código de Hammurabi el cual, es uno de los

conjuntos de leyes más antiguos. Se sustenta en la ley del Talión 10 y tiene la

particularidad de aplicar el principio de presunción de inocencia, pues sugiere que el

acusado o el acusador tienen la oportunidad de aportar pruebas11. Un aspecto ético

fundamental del código es que en las penas aplicadas a cada transgresión se distingue si

hay intencionalidad o no, y cuál es la clase social de la víctima y del agresor;

diferenciando la pena si la víctima es un hombre libre y menor si es un esclavo.

9
Significa en acadio: cuando en lo alto. Escrito en el año 1200 a.C.
10
Law, S. E. Code of Hammurabi.
11
Giusti, G., Baptistery, P., & Square, S. Tag Archives: Tamera (2005). The Life & Times of Hammurabi.
Bear: Mitchell Lane Publishers. ISBN978-1-58415-338-2. Driver.

19
2.3 Mitología Egipcia

Egipto está situado en África Nororiental a las orillas del río Nilo, cuyo valle gracias a

las periódicas inundaciones (de julio a noviembre), tiene un suelo fértil en condiciones

muy idóneas para el surgimiento muy temprano de la agricultura; los egipcios

dependían del Nilo para la organización de toda su vida, por ello los antiguos decían que

el valle del Nilo era Egipto. Su existencia como civilización, es la de más larga duración

que alguna otra haya tenido, abarca un periodo que va desde los años 3.100 al 322 a.C,

dentro de las cuales se sucedieron 31 dinastías reales (Manfred, 1983). La mitología

egipcia es el nombre del conjunto de creencias sustentadas por los pobladores del

antiguo Egipto, anteriores a la llegada del cristianismo. Sus prácticas fueron prohibidas

en tiempos de Justiniano I, en el año 535. En la mitología egipcia muchas deidades son

representadas con cuerpo humano y cabeza de animal. Los sacerdotes gozaban de una

enorme influencia frente al Faraón y la nobleza, al ser considerados intermediarios de lo

sagrado. Los sacerdotes legitimaban las acciones políticas del Faraón, el mismo que

pagaba sus servicios con espléndidos regalos y remuneraciones. La construcción de las

pirámides, estaba profundamente ligada a la cosmovisión y religión egipcia con relación

a la vida y la muerte, que fue uno de los rasgos más característicos de su cultura y que

motivó muchas de sus realizaciones. Los egipcios creían en la vida después de la

muerte, por ello la costumbre de conservar el cuerpo y del embalsamamiento de los

cadáveres, o la momificación, que entre los egipcios fue realmente un verdadero arte y

que posibilitó un mayor conocimiento del cuerpo humano y por tanto un desarrollo

mayor de la ciencia médica y la cirugía. El libro de los muertos es un ejemplo de sus

rituales. El panteón egipcio, estaba poblado de más de dos mil divinidades, pero dos

eran los dioses supremos: Ra el dios del sol con cabeza de halcón y Osiris el dios de los

20
muertos, divinidad suprema símbolo de todo lo bueno. Según su mitología, Osiris fue

asesinado y despedazado por su hermano gemelo Seth, quien esparció sus pedazos por

todo Egipto, la esposa de Osiris, que era su hermana Isis recompuso su cuerpo y así

logro que renaciera a la vida y se convierta en el dios de los muertos: es por esto

también, que Osiris e Isis son considerados dioses de la fecundidad, su culto era un

culto de la naturaleza que expresa los ciclos continuos del renacer de la vida. El relato

de la muerte de Osiris y su resurrección simbolizaba las mutaciones de la semilla que

después de ser enterrada, resurge a la vida con una nueva forma. El Libro de los

muertos12 constituye el documento más preciado, en el que se encuentra la profundidad

de la filosofía, el pensamiento, la religión y la cosmovisión de la cultura egipcia.

Durante la época predinástica, divinizaron aquellos fenómenos naturales que les

desconcertaban, o infundían temor, de los que no conocían la razón de su proceder;

asociaron estas divinidades con las características de ciertos animales, y los

representaron con forma humana aunque conservando rasgos zoomorfos: el halcón en el

dios Horus, dios del cielo; el perro egipcio, o chacal del desierto, el guardián de las

necrópolis, se convierte en un dios protector, Anubis; el cocodrilo del Nilo, un peligro

constante, en un dios temido, venerado en la región de El Fayum. A pesar de la

agrupación de los pueblos egipcios en las "Dos Tierras": el Alto y Bajo Egipto, cada

uno de los nomos (provincias) mantuvo sus deidades protectoras, lo que significaba la

veneración a decenas de dioses, que adquirían mayor o menor relevancia según la

12
Literalmente: Libro de la salida al día o Enunciados para la emergencia de la luz. Los textos centran su
disertación en consejos para el regreso a la vida de los muertos. Allen, James P. (2000). Middle
Egyptian. An Introduction to the Language and Culture of Hieroglyphs. D'Auria, S. (et al.) (1989).
Mummies and Magic: the Funerary Arts of Ancient Egypt (en inglés). Boston: Museum of Fine Arts. ISBN
0878463070.

21
importancia que tuviese cada ciudad: en Heliópolis se adoraba a Ra, en Tebas a Amón,

en Menfis a Ptah y Hator (Müller, 2018).

No había en Egipto código moral sino una experiencia de la honestidad del hombre

adquirida de generación en generación y transmitida de padre a hijo. Se transmite la

tradición, las reglas de la vida personal y social. Verdad, justicia y lealtad son las bases

del gobierno y de la vida. En este tema de la moralidad se concentran dos términos:

Maat, que se traduce como orden, verdad, justicia, estado ideal de equilibrio cósmico, e

Isfet, como desorden. Los conceptos religiosos están relacionados con la gobernabilidad

política del imperio, sin embargo existió una exaltación a las virtudes (justicia, verdad).

Steven Levitsky y Daniel Ziblatt (2018) en referencia a los sistemas políticos sostienen

que son tan importantes las normas tácitas como las explícitas o formales en el

equilibrio requerido para la permanencia de democracias. Probablemente la experiencia

y la ética heredada en la sociedad egipcia sean los modelos y contribuciones más

importantes como legado a la humanidad.

La complejidad de la religión egipcia antigua, empezando con sus miles de dioses,

puede resumirse en el pensamiento de Christian Larré (2004) citando a Jean Capart: “De

la religión egipcia se conoce todo menos su alma”. Cuando Egipto cede su

independencia al imperio Romano, el emperador Teodosio I en el siglo IV d. C prohíbe

los ritos paganos (egipcios) y, se impone el cristianismo perdiéndose la lengua

tradicional y los jeroglíficos. El copto se impondría como lengua oficial hasta la llegada

del árabe. La cultura egipcia poseía una fuerte inclinación por la justicia, aunque no eran

muy especializados en derecho. No construyeron un sistema jurídico (Mancini, 2004).

Es más, tenían en Maat a la diosa de la verdad y la justicia.

22
2.4 Brahmanismo e Hinduismo

La historia de la India es muy antigua. Se conoce que estuvo habitada por tribus

Drávidas que tuvieron un nivel de desarrollo semejante a la cultura Sumeria. La religión

constituye pilar básico de la vida espiritual y material de su cultura. La primera religión

conocida de la India es la Védica. Luego con la influencia aria, evolucionaria al

Brahmanismo. Esta religión se basa en la triada (trimurti) de dioses: Brahma el creador

del mundo, Visnú dios del bien, y Shiva dios de la destrucción y regeneración. Es una

religión politeísta, con muchos dioses como Krishna, Shakti, Ghanesa, Manasa,

Hanumán. El Brahmanismo otorgó carácter sagrado a la sociedad de castas y estableció

la costumbre de no comer carne, siendo las vacas, seres sagrados. Se considera a estos

animales como “devi” o diosas, o madre de las diosas. Tienen una relación directa con

la tierra, que es considerada la madre Tierra, la cual según la cosmogonía local, un día

se presentó al Señor Supremo en forma de vaca y pidió la salvación de sus hijos, los

humanos13. A su vez la costumbre del vegetarianismo procedería del Jainismo, una

religión antigua del siglo VI a. C, que no se incluye en este estudio, esta religión

fundada por Mahavirá, basado en el texto del “Sramana dharma” (que confía en sí

mismo) no reconoce los textos sagrados hindúes.

Los Vedas son sus libros sagrados junto al Código de Manú. Promueve la perfección

espiritual, de un sinfín de comienzos y fines, creen en la transmigración de las almas, y

se busca la elevación espiritual para unirse con Brahama, a través del ascetismo extremo

y la práctica del yoga.

13
[Link]

23
El Hinduismo es la versión moderna del Brahmanismo. Mantiene la triada de dioses

principales, pero incorpora antiguas deidades como la diosa Kali. Da preponderancia a

Visnú, que es el dios que se reencarna cada vez que la religión india está en peligro

(invasión aria), como lo narra el Mahabharata, que contiene al Bhagavad Gita (canción

de dios). El Hinduismo es la unidad absoluta del todo (animales, alma, biodiverso,

dios). La religión plantea la vida sensorial transitoria y carente de significado. La

salvación se realiza por la contemplación inactiva, meditación y yoga o por la acción

altruista que busca la ética, la verdad y lo recto, así lo manifiestan los Puranas, los libros

del antiguo amor que plantea consejos como los siguientes: “La libertad o la

emancipación, es la única felicidad concedida al hombre”.

El Hinduismo y el Brahmanismo están entre las grandes religiones que se presentan

bajo aspectos muy diversos desde la adoración de divinidades de la naturaleza y del poli

al monoteísmo más exigente con la creencia en una ley universal que regiría a todo y a

todos llamado dharma “orden del mundo”. Sobre el plano social esta religión está muy

asociada a las castas. El hinduismo está caracterizado por el concepto de causa y efecto:

el “karma”, es un ciclo de renacimiento permanente. La teoría del karma y de la

evolución de las almas forma la base del hinduismo independientemente de la idea de

dios. El objetivo de toda vida humana es de asegurar por las buenas acciones

acometidas, una buena reencarnación.

Abordar estos conceptos, en tanto occidental, requiere mucha prudencia y estudio. Más

aún, si nuestro objetivo es identificar las virtudes éticas, practicadas o promocionadas

por cada cultura religiosa. En el caso que nos concierne, Balbin Sihog (2005), nos habla

de las cuatro finalidades de la vida, en el contexto indio. El “dharma” que se

corresponde con la conducta piadosa correcta; el “artha” que es la causa, motivo que

24
patrocina la prosperidad material; el “kama” que es la plenitud sexual, el amor, los

sentidos; y “moksha”, que es la salvación espiritual. Estas son las cuatro finalidades

morales y de la vida productiva de acuerdo a los Vedas y el hinduismo. Se busca el

balance espiritual y material como elemento de salud humana. No obstante, Chanakya

(350 – 285 a. C), también conocido como Kantilya el Maquiavelo de la India, propuso

que la pobreza era una especie de muerte en vida, escribiría sobre el Estado ideal, el

cual debería ser útil para vencer a la pobreza sin comprometer los valores éticos.

Chanakya, fue ministro del rey Chandrugupte, y mantuvo como imperativo el

crecimiento económico y el bienestar de todos. Según él, si no hay “dharma” (conducta

piadosa), no hay sociedad. Él creía que los valores éticos allanan el camino al cielo, así

como a la prosperidad en la tierra, es decir, tienen un valor intrínseco y un valor

instrumental. Buscaba relacionar ética y economía. Según Balbin Sihog (2005),

Kantilya / Chanakya en el siglo III - IV a. C, puede ser considerado como el gran

integrador de economía y ética, aun superando a Adams Smith en occidente.

La importancia del pensamiento hindú en relación a la ética, se esboza más aun cuando

Kantilya / Chanakya citado por Sihog (2004) consideraba a los valores éticos como “el

pegamento que une a la sociedad y promueve el desarrollo económico”.

La riqueza ética del pensamiento religioso hindú ha obligado a investigadoras como Arti

Dhand (2002), de la Universidad de Toronto, incluso a formularse la siguiente pregunta:

¿Debería abandonarse la idea de ética universal para el hinduismo? Probablemente

Swami Prabhavananda, define de forma más apropiada esta percepción:

La filosofía india no es meramente una especulación metafísica, sino que tiene

su fundamento en la percepción inmediata. Esta insistencia en la percepción

25
inmediata más que en el razonamiento abstracto es lo que distingue la filosofía

india de la religión tal como la conocen las naciones occidentales.

Prabhavananda, S. (2019). The spiritual heritage of India. Routledge.

Incluso Pratab Mehta (2001) muestra la influencia que la ética hindú pudo haber tenido

en la obra de Max Weber, quien no solo tenía una comprensión flexible de las tensiones

dentro de la ética hindú, sino que su propia explicación del valor a menudo corresponde

estrechamente a la axiología hindú, enriqueciéndose del encuentro con ella.

En la cosmogonía de la religión hindú, encontramos una plaza especial en la práctica del

yoga, el cual es considerado como un camino hacia la práctica religiosa de la

contemplación. Mircea Eliade (1962), gran erudito de religiones nos cuenta la influencia

sobre el catolicismo incluso, religión que “hizo suyos ciertos métodos de meditación y

plegaria propios del yoga”. El yoga es considerado por este autor (Eliade), como una

dimensión especifica de la espiritualidad hindú.

2.5 Cultura Persa

El territorio del antiguo imperio Persa, se encontraba situado en la meseta del Irán en el

este de Mesopotamia, de tierras y vegetación muy pobre, pero con montañas muy ricas

en oro, cobre, plata, hierro, plomo y mármol. En el tercer milenio anterior a nuestra era,

penetran en la meseta por el lado del Asia las llamadas tribus Iranias (Arios), que dieron

el nombre a este país, sometiendo a la población existente y fundiéndose con ella.

Aproximadamente hacia el siglo IX a C. Aparecen en la parte occidental del país dos

tribus iranias, los Medos y los Persas, de los primeros poco se conoce pues tienen un

origen casi legendario. La antigua religión Irania, era claramente animista, se rendía

culto a la naturaleza, a las montañas y algunos animales, luego evolucionó a una

26
religión que se destacó por ser distinta de las religiones de otros imperios; tres religiones

se practicaron entre los Medos y los Persas, la religión de los reyes que tenía un carácter

Monoteísta se sustentaba en el culto al dios Ahura-Mazda dios único, el dios de los

dioses; la religión del pueblo basada en el dios Mitra y la diosa Anahita; y la religión de

los Magos. Ahura-Mazda llamado también Ormúz era el dios supremo del bien y de la

luz, creador del cielo y de la tierra, que se mantenía en continua lucha contra Angra-

Maiñu (Arriman) diosa del mal y las tinieblas; Ahura-Mazda era quien había otorgado

poder a los reyes, el dios no tenía imágenes sino un símbolo que consistía en una figura

masculina barbada de pie en medio de unas alas desplegadas. La religión de Ahura-

Mazda llamada también Mazdeismo, fue fundada por Zaratustra o Zoroastro; los

zoroástricos o mandeistas, fueron los primeros en haber introducido el culto al dios

único y sustentado en una concepción dualista de confrontación eterna entre el bien y el

mal, la luz y la oscuridad, de ahí que se considere a Zaratustra como el iniciador del

culto monoteísta, y cuyas enseñanzas morales las escribió en El Avesta o libro sagrado

de la sabiduría y el conocimiento de los Persas, que se cree fueron dictadas directamente

por Ahura-Mazda a Zaratustra para hacer que vuelva el bien y la luz al mundo. Los

Persas creían en una vida más allá de la muerte, allí en alma de las gentes tenían dos

caminos que habían sido definidos por Ahura-Mazda desde el principio de los tiempos,

según lo señala El Avesta, uno para los justos y otro para los impíos, todos debían

cruzar el puente Cinvat que separa el mundo terreno del trasmundo, allí el alma es

sometida a un juicio y de acuerdo al “libro de cuentas de las buenas y malas obras” se

decide la sentencia, las almas de los injustos van directamente al infierno el reino de la

oscuridad y la fealdad, mientras que el alma de los seres justos y buenos, van a los

reinos celestes de la belleza y la luz, a gozar de la felicidad eterna junto a su creador.

27
Dios por ser inmaterial y por su poder infinito y eterno, no necesita de templos para ser

adorado, y los cadáveres no podían ser cubiertos por la divinidad de la tierra, sino que

debían mantenerse insepultos para que sean devorados por las aves de rapiña, incluso

los emperadores y su familia, era llevados a las más altas montañas por ser el territorio

no de los hombres, sino de las águilas.

Probablemente uno de los testimonios más explícitos de la ética religiosa de los Persas

se encuentra en la Inscripción en la sepultura rupestre del rey Darío:

“Habla Darío el rey / por voluntad de Ahura-Mazda yo soy de esta manera / lo que es

justo lo amo / odio la injusticia / No es grato para mi / que el humilde padezca Injusticia

por culpa del elevado/ no en grato para mi / que el elevado padezca injusticia por culpa

del humilde/ Me es grato lo que es justo / Odio al adepto de Drug (la mentira) / Yo no

soy vengativo/ detengo a quienes me encolerizan / y soy severo señor de mi propia

pasión/ Al que se esfuerza lo premio según su mérito /Al que comete una falta, lo

castigo según su mala acción”.14

La influencia de las creencias religiosas persas es percibida incluso en la biblia cristiana.

La idea de la resurrección de los muertos por ejemplo; la inmortalidad del alma, la

revuelta de los ángeles, el paraíso y el infierno junto a los siete ángeles son conceptos de

origen persa (Shafa, 2000; 104).

La religión persa incluye también el dualismo de lo bueno y lo malo. El libro sagrado

Avesta establece igualmente que las almas no son ni buenas de malas, estas almas

esperan la redención, en un mundo grisáceo (Shafa, 2000; 113).

2.6 Judaísmo

14
Notas, Introducción al pensamiento no occidental. Patricio Guerrero Arias.

28
El Judaísmo es una religión hereditaria, que tiene por principio fundamental la alianza

del dios único (Iahvé) con los hombres que él ha creado y a quienes él ha dado sus

mandamientos. La alianza divina establecida con Noé, luego Abraham conduce al pacto

con Moisés a quien dios confía la Torá. Es una religión íntimamente relacionada con la

historia e identidad de la nación hebrea (Israel). El Judaísmo surgió y creció como una

religión profética de fuerte contenido ético humano, cuyas enseñanzas se formaron en

un solo canon con tres divisiones: la Tora (la ley) que se refieren a las normas de vida

que deben cumplir los hebreos; los Neviin (los profetas) a través de los cuales se

transmite la sabiduría de los Profetas que no son sino los interlocutores de dios; y las

Kitubien (las escrituras o libros sapienciales) que nos hacen conocer todo el conjunto de

plegarias, sabiduría, la moral, el arte de servir a Dios en la vida diaria para convertirnos

en personas responsables en la fe; los cristianos llamarían después a este canon Antiguo

Testamento, todos ellos forman parte de su gran libro sagrado, la Biblia hebrea

considerada el libro de los libros, pues en ellos, según el pueblo Hebreo se revela la

palabra de Dios. La Biblia fue probablemente escrita entre el 1200 y 150 a C, constituye

una de las obras literarias más importante de todos los tiempos. La religión hebrea se

caracteriza por su profundo monoteísmo, creían que Yahvé, Jehová o Elohim, era el

único dios verdadero, inmaterial, omnipotente e infalible, al que no se le podía

representar en forma humana, por ello no creían en divinidades secundarias ni tampoco

tuvo templos, pues su templo estaba en el corazón de todos los que creían en él, por eso

su visión de que su religión y su pueblo son invencibles, puesto que para destruir a su

Dios, no bastará destruir un templo, sino que deberán destruirse a todos los creyentes15.

15
Tomado de Guerrro Arias, Patricio. Unidad de estudios UPS. Antropología.

29
El hecho de estar disponible interiormente para recibir dios, es muy importante. El

hombre debe seguir el orden justo de la creación divina, donde él forma parte. El

hombre debe probarse como compañero de dios en la creación, actuando de acuerdo a

las reglas morales de dios. Sin embargo siendo el hombre a la imagen de dios, su

naturaleza es buena. La idea del pecado original no existe en el Judaísmo. El pecado es

concebido como una rebelión contra dios y el orden divino, el representa denigrar la

naturaleza humana. La palabra hebrea para designar el arrepentimiento es “teshuwah”

que significa regreso. El retorno del hombre a su naturaleza verdadera. El sufrimiento es

un misterio particular en la religión judía.

Existe una cierta tendencia patriarcal en esta religión, su visión es vertical, de

cumplimiento de los fieles. Una característica especial es su carácter hereditario, es

decir, el fuerte compromiso familiar con la práctica religiosa. Al respecto Bernardo

Sorj16 (2011) expone:

El Estado de Israel define como judío, con derecho a recibir la ciudadanía si vive en

el país, una persona con un abuelo judío, en tanto que el establishment religioso

local, que certifica quién es judío, sólo acepta como tal aquellos que nacieron de

madre judía o los convertidos de acuerdo con sus reglas.

Desde el punto de vista ético, Manuel Lozada Sierra (2019) sustenta que: “es en la

tradición judía donde es posible encontrar una respuesta ética al sufrimiento del otro..”

Esta afirmación se enmarca en la necesidad de la postura ética en el presente,

soslayando las interpretaciones a posteriori del hecho. Jordan Glass (2018), analizando

a Levinas, sostiene que este filósofo también está convencido del significado

16
Sorj, B. (2011). Judaísmo para todos.

30
esencialmente trascendente o ético de la práctica judaica. El momento del significado

real está en la relación sostenida con la alteridad, que plantea el judaísmo. Básicamente

el judaísmo plantea que no es mérito para el ser humano poseer una conducta honorable,

una vida honesta, una vida de virtud; es decir, eleva la norma moral. La ética se

fundamenta en la demanda de dios a los hombres: Amaras a tu prójimo como a ti

mismo; incluyendo el perdón y el amor a tus semejantes como parte sustancial de la

moral judía, sin menoscabar la solidaridad. La moral judía plantea que quien destruye

una vida (humana), está destruyendo un mundo entero. Sin embargo, el resumen más

sintético de la moral judía y cristina se ejemplifica en los diez mandamientos de las

tablas de Moisés17:

«Yo, el Señor, soy tu Dios, que te ha sacado del país de Egipto, de la casa de

servidumbre. No habrá para ti otros dioses delante de mí. No te harás escultura ni

imagen alguna ni de lo que hay arriba en los cielos, ni de lo que hay abajo en la tierra, ni

de lo que hay en las aguas debajo de la tierra. No te postrarás ante ellas ni les darás

culto» (Ex 20, 2-5).

«No tomarás en falso el nombre del Señor tu Dios» (Ex 20, 7; Dt 5, 11).

«Recuerda el día del sábado para santificarlo. Seis días trabajarás y harás todos tus

trabajos, pero el día séptimo es día de descanso para el Señor, tu Dios. No harás ningún

trabajo» (Ex 20, 8-10; cf Dt 5, 12-15).

«Honra a tu padre y a tu madre, para que se prolonguen tus días sobre la tierra que el

Señor, tu Dios, te va a dar» (Ex 20, 12).

17
[Link]

31
«No matarás» (Ex 20, 13).

«No cometerás adulterio» (Ex 20, 14; Dt 5, 17).

«No robarás» (Ex 20, 15; Dt 5,19).

«No darás testimonio falso contra tu prójimo» (Ex 20, 16).

«No codiciarás la casa de tu prójimo, ni codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo,

ni su sierva» (Ex 20, 17).

«No codiciarás [...] nada que [...] sea de tu prójimo» (Ex 20, 17). «No desearás su casa,

su campo, su siervo o su sierva, su buey o su asno: nada que sea de tu prójimo» (Dt 5,

21).

Parafraseando a Mateo (capitulo 22), los mandamientos pueden resumirse en amor a

dios y al prójimo. San Agustín18 los divide en mandamientos con deberes del humano

para dios y deberes con el prójimo. Y, justamente en esta proclama del amor como

fundamento ético y religioso, puede encontrarse uno de los legados más importantes a la

perennidad moral de las sociedades humanas.

2.7 Islam

En el Sura XI del Corán19, que es el libro sagrado del Islam, expresa: ¿Quién es más

malo que el que inventa mentiras a cuenta de dios? Esos hombres comparecerán algún

18
Lluch-Baixauli, M. (2000). El Decálogo en los escritos de San Agustín.

19
El Corán posee 114 suras o capítulos.

32
día ante su señor, y los testigos dirán: he aquí a los que han acusado a su señor de

mentira. ¿No caerá la maldición de dios sobre los malvados?

En la enseñanza del deber musulmán, la noción del bien y del mal aplicado a los actos

humanos desde los primeros tiempos del islam ha permitido identificar la

responsabilidad de cada acto humano lejos de la responsabilidad directa de dios. El

hombre debe reconocer los mandamientos de dios, interpretarlos y obedecerlos. Los

actos humanos son clasificados en cinco categorías en relación directa a la ley divina:

- Los actos que constituyen de obligaciones, dios recompensa a aquellos que los

desarrollan y penaliza a quienes los omiten.

- Les actos que son buenos para el individuo y la comunidad; dios no penaliza a

quienes lo omiten.

- Les actos autorizados y moralmente neutros. Ellos no reciben ni recompensa ni

penalidad.

- Los actos réprobos porque ellos desobedecen las normas de dios.

- Los actos prohibidos.

En el islam existen los grandes y pequeños pecados. Los primeros se refieren a dios y a

la fe. Los segundos son cometidos contra el hombre y su integridad, robo, difamación y

falso testimonio. El Corán impone el respeto a la vida humana.

El Islam como religión es monoteísta, cree y predica la existencia de un solo dios. “No

hay más dios que Alá y Mahoma es su profeta. Sura20 3.18 y 48.29. Plantea la

obediencia y el conocimiento del dios y rechaza la idolatría. Sus inicios datan del año
20
Capítulos del Corán.

33
622 con las prédicas de Mahoma en la ciudad de La Meca (Arabia saudita). Es la

religión más joven de los tres grandes monoteísmos (Judaísmo, Catolicismo). Comparte

con estos monoteísmos los profetas: Adán, Noé, Abraham, Moisés, Salomón y Jesús,

denominado Isa. Es más, Yibril quien es el intermediario entre el dios Alá y Mahoma

para la escritura del Corán, se lo reconoce como el arcángel Gabriel. Las relaciones

entre estos monoteísmos son muy próximas. Existen dos tendencias dentro del Islam:

Chiitas y Sunitas, estos aspectos si bien son importantes en la estructura histórica de la

religión, no serán abordados en este análisis, puesto que desbordan el sujeto del ensayo.

Desde el punto de vista ético, el Islam prohíbe el mal, cree en la resurrección y la vida

pos mortem. Es proclive a la limosna, el ayuno (practicado durante el Ramadán) y la

oración. Promueve el Yihad que es el esfuerzo espiritual en defensa de la fe. Igualmente

promueve la felicidad del individuo a través de la obediencia a Alá, el goce del alma

conociendo al dios; el bien y el mal es responsabilidad del individuo y rechaza el

pecado original con un argumento preclaro, dios en su perfección no puede generar

sufrimiento y pecado en su creación. Podemos resumir los planteamientos éticos en este

decálogo de acuerdo al Corán:

1.- La superioridad del bien sobre el mal. Aunque el hombre se inclina por naturaleza a

producir mal, este no es equivalente en cantidad al bien. Pero el bien es la felicidad y el

mal es la aflicción (2: 225)

2.- La calificación ética se hace por la intención del acto. No habrá culpa si el hombre se

equivoca, mientras no haya intención maligna. (33:4-5).

3.- Calificación por el conocimiento: Es responsabilidad del hombre tomar un camino y

superar la postración para alcanzar un nivel ético elevado.

34
4.- El que obra bien se hace el bien a sí mismo.

5.- Una palabra buena es como un árbol bueno. Tiene arraigo, germina, florece,

acrecienta el ser. Mientras que el mal es una vanidad. Esto constituye la condición

objetiva de los ejemplos éticos.

6.- Según el Corán, quién deteste la concepción de Alá sobre el ‘más allá’ y la Realidad

Divina tendrá una vida mísera y será recogido ciego de su tumba el Día de la

Resurrección (20:124).

7.- Al que haga el bien, sea hombre o mujer y el creyente vivirá sin duda una vida

placentera y su recompensa será mucho mayor a la que haya realizado (16: 97).

8.- Responsabilidad.- Su fundamento es la libertad recibida por el hombre de su Señor y

supone convencimiento e intención, ya que lo principal en el hombre es el intelecto que

será juzgado por el Señor. Los actos sin conocimiento de ellos no serán castigados. Dice

el Corán que los ‘actos valen por su intención’.

9.- Sociabilidad.- El Islam posee una ética que busca la socialización del hombre bajo la

base de una experiencia trascendente con una fundamentación metafísica donde se

sostiene que el bien solo procede de Alá a quién no se le debe atribuir ninguna injusticia

y ningún mal. A través de su Profeta: ‘Imitad el comportamiento de Alá. ¿Acaso la

recompensa del bien no es el bien mismo? (55:60)

10. La Política.- Uno de los fundamentos de la ética islámica es el de ‘ordenar el bien y

vedar el mal y la corrupción’ y esto se liga con la vida social y política de la comunidad

35
islámica. Dice el Corán: ‘los que son creyentes que cuiden sus almas, ya que no se

dañará a quiénes se desvíen21

No obstante, existen espacios del libro sagrado de penoso asentimiento desde la visión

ética:

La sura 8:12,17 dice: «Cuando vuestro Señor inspiró a los ángeles: Yo estoy con

vosotros. ¡Confirmad, pues, a los que creen! Infundiré el terror en los corazones

de quienes no crean. ¡Cortadles del cuello, pegadles en todos los dedos! No

serais vosotros quienes les mataban, era Alá quien les mataba».

Paradoxalmente, y desde una categoría explícitamente de análisis antropológico en los

estudios culturales comparados, nos sorprendería encontrar textos del libro sagrado de

los Cristianos y Judíos que también pueden ser de fácil interpretación que apremie la

intimidación al otro, por ejemplo: “Los que adoren a otros dioses o al sol, la luna o todo

el ejército del cielo, morirán lapidados” (Deuteronomio 17:2-5). O: “Al que ofrezca

sacrificios a otros dioses fuera de Yavé lo mataréis” (Éxodo 22:19). En todo caso, la

responsabilidad del libre albedrio del ser humano del siglo XXI compromete su

obligación a la búsqueda de la mejor antología ética de sus textos sagrados, sin importar

la religión a la que se digne adherirse. El verdadero sustento del poder de la libertad del

ser humano probablemente repose en su casi divina gracia de la interpretación heurística

y hermenéutica.

21
[Link]
islamica#targetText=La%20Etica%20Isl%C3%A1mica&targetText=La%20%C3%A9tica%20del%20Islam%2
0no,ni%20a%20la%20pr%C3%A1ctica%20concreta.&targetText=De%20hecho%2C%20la%20%C3%A9tica
%20isl%C3%A1mica,y%20no%20para%20el%20sufrimiento.

36
Para Al-Shafi (2019) et col, El Islam instituye una forma de vida perfecta que abarca

todas las facetas de todas las criaturas, vivas o no vivas, un orden de vida, construido

sobre una base sólida, estrechamente relacionada con el mantenimiento de la vida, que

significa salvaguardar y proteger. Además incluye la práctica de la cordialidad hacia sí

mismo, con los vecinos y con los seres no humanos.

Existen estudios actuales que sugieren que la ética laboral islámica tiene un efecto

positivo y significativo en el desempeño en espacios laborales concretos, es el caso de

los trabajadores del Hospital Islámico Purwodadi cuyos estudios explican que la ética

laboral islámica influye positivamente en el desempeño de los trabajadores, como lo

refieren los investigadores Mustakim Ali y Muhammad Sholahuddin (2019).

El análisis de los legados éticos del islam como precepto religioso, está abocado a un

ejercicio complejo, puesto que existe una gran variedad de prácticas e interpretaciones,

que varían con el tiempo y lugar. Hemos tratado de referirnos con mucha prudencia y

humildad a los textos clásicos como el Corán. Estos cambios se reflejan por ejemplo

con el antiguo estudio de Max Weber, quien consideraba al Islam como el polo opuesto

de la ética protestante, particularmente en su variante calvinista. No obstante, estudios

actuales en el islam indonesio nos demuestran que "islam" y "musulmán" no son

unívocos sino multivocales. De hecho, el islam indonesio contrasta fuertemente con el

retrato de Weber del islam en Oriente Medio. Finalmente, el investigador Sukidi (2006)

pone de manifiesto que el ascenso de los puritanos musulmanes dentro del movimiento

reformista islámico temprano en Muhammadiyah de Indonesia se asemeja al

protestantismo ascético, particularmente al calvinismo22, contradiciendo los análisis

22
Sukidi. (2006). Max Weber's remarks on Islam: the protestant ethic among Muslim puritans. Islam and
Christian–Muslim Relations, 17(2), 195-205.

37
realizados por el sociólogo Max Weber en las postrimerías del siglo XIX, esto nos pone

en relieve la “movilidad” de las prácticas religiosas de acuerdo al pensamiento

dominante de cada época.

2.8 Budismo

El termino budismo proviene de la palabra sanscrita “buddh” despertar. Significa salir

de la oscuridad de la ignorancia para despertar a la verdad. Esta religión y/o doctrina

acentúa la obtención del conocimiento por sí mismo, sin revelación divina, por una

práctica asidua de la meditación. Este proceso se basa en las cuatro verdades nobles,

mecanismos por los cuales se obtiene la serenidad interior y el abandono de la creencia

de una individualidad. El budismo señala el carácter efímero de las cosas terrestres.

La teoría de la adquisición de virtudes responde a las necesidades de una buena

conducta de vida, hasta obtener el despertar. Los cinco preceptos budistas que tienen

relación con la doctrina moral son las siguientes:

- No destruir la vida

- No robar

- No cometer adulterio

- No mentir

El Budismo surge en oposición al Brahmanismo, en el siglo VI a. C, en rechazo al

sistema de castas y el monopolio de culto. Dios no aparece por ninguna parte, por ello

38
se considera una religión atea. Buda predico una doctrina de gran elevación moral en

sus sermones o sutras. Promocionó el desapego a las posesiones materiales, pues son

causa de conflicto.

El Budismo es por consiguiente una doctrina filosófica y espiritual, no teísta fundada

por el Buda Gautama en el siglo VI a. C. Existen dos tendencias o vías: el “theravada” o

escuela de los ancianos y el “mahayana” o del gran camino. Podría describirse como la

práctica de las normas y la búsqueda intuitiva de la iluminación, respectivamente. Es

considerada la cuarta religión en el mundo por el número de adeptos. Sus principios

éticos se basan en la renuncia a lo material, cultivar la sabiduría y la bondad, junto a la

compasión. El “ahimsa” se proclama como no ocasionar daño y el camino medio, no

reprimir o aferrarse a nada. Este nivel de práctica ética se logra a través de la

meditación, que es una especie de cultivo del vínculo del ser con sí mismo y con la

naturaleza. El biólogo Francisco Varela Varela, y Poerksen (2006), influenciados por

esta concepción plantean que el individuo y el mundo se crean mutuamente,

desconociendo la separación epistemológica clásica entre objeto y sujeto. Las

contribuciones del budismo a la humanidad estarían en el orden de la conciencia y la

ética. En relaciona a los niveles de conciencia, Natalie Depraz (2006) sostiene que la

meditación es una actividad que desarrolla cualidades atencionales que son

extremadamente precisas, y que influyen en la vivencia de la experiencia y la

profundidad de la conciencia. Una conciencia más preclara influye en la conducta de los

seres. Existen incluso estudios que sostienen la importancia practica de las religiones,

entre ellas el budismo, sobre la conducta ética en los negocios (Ruhe y Lee, 2008).

Básicamente, Hernández Madrid (2019) citando a Zizek sostiene en una visión profunda

y proveedora de gran sentido en relación a estos preceptos éticos y psicológicos: “..el

39
budismo es un acontecimiento, porque en su calidad de fenómeno representa un cambio

del planteamiento a través del cual percibimos el mundo y nos relacionamos con él.”

2.9 Taoísmo

El Daodejing o Tao-to-king significa el libro de la ley universal o de la vía y su efecto.

Único texto escrito de Lao-tseu fundador del taoísmo. El tao es la fuente eterna de la

creación, la ley universal y ética que guía la humanidad. El hombre debe liberarse de las

aspiraciones de este mundo y buscar liberarse de todo nexo terrestre y social,

elevándose.

El taoísmo promociona la no-intervención. Todo el mal del mundo procede del hombre

que se ha alejado de las reglas naturales y morales. Busca la paz y la pasividad. La

unión del yo con el no-yo.

El Tao Té Ching es el libro de la sabiduría del Taoísmo, en el existen máximas muy

profundas como las siguientes: “La victoria militar debe ser celebrada con una

ceremonia fúnebre.” “Aquel que se conoce a sí mismo es iluminado.” “El bondadoso no

es necesariamente elocuente. El elocuente puede ser malvado”. La profundidad del

sentimiento religioso concibe un ser integral dedicado a la meditación y la calma,

principio de la no acción e impregnada de profunda sapiencia y valor ético.

El libro del camino a la virtud es la traducción del texto, es un libro complejo de difícil

traducción. Las ideas de ética son muy profundas. El tao es una especie de energía del

cual proceden todas las cosas. Para el tao todos los seres son iguales, proceden de la

misma energía central. Promueve varias virtudes como: la sencillez, el desapego, el

pacifismo, la moderación, la abnegación, vivir para los demás. Considera que el mal se

produce por ignorancia de los réditos que producen la práctica de la bondad. No

40
obstante, predica alejarse de quien practica la maldad. Promueve la paciencia y la

resiliencia, las acciones no violentas, empero es práctico cuando establece la necesidad

de defenderse como última instancia. El tao promueve la acción sin esfuerzo o “wu wei”

(no acción) , el mínimo desgaste, la observación; no remar contra corriente, fluir como

energía diluyendo el sufrimiento, sin resistirse a los cambios. Posee esta tendencia un

contexto político, cuando plantea que mientras más leyes existen, más pobreza en los

pueblos. El tao te chingo o el libro del camino de la virtud es una especie de manual de

normas, no obstante, su legado espiritual y ético es extremadamente rico. Practica el

evitar la tentación, especialmente en cuanto a provocarla con la ostentación. El tao

plantea que: “Quien observa al tao, no desea estar lleno”. Nos plantea la intención de

alcanzar el supremo vacío, un estado de equilibrio.

Se considera que Lao tsé vivió en el año 604 antes de nuestra era, pero sus mensajes

fueron difundidos como practicas globales entre los siglos II y III a.n.e. Es una

tendencia religiosa que puede ser asociada a una forma o escuela de auto desarrollo,

esto lo encontramos en la idea que quien se conquista a sí mismo, es realmente

poderoso.

José Luis Cancelo García (2006) sostiene que El Tao, considerado como principio

absoluto que excluye cualquier intento o pretensión de nombrarle, coincide con el Dios

inefable de las religiones monoteístas. Sostiene igualmente que el tao es más religión

que filosofía y se corresponde con la ética mística. Es indudable que los preceptos

establecidos en el tao te ching plantean una vía de desarrollo espiritual muy profundo.

Cuando plantea que los intereses personales no ganaran el mundo, y que la bondad

practicada con todos, los justos e injustos, implican un nivel ético superior. “Conoces el

mundo, de acuerdo a lo que se halla en mi interior”. Esta declaración confirma la

41
importancia del desarrollo y conocimiento interior en la práctica del taoísmo. “Cuando

todo el mundo reconoce lo bello como bello esto es feo”. Esta declaración se ampara en

la singularidad del camino ético. La búsqueda del equilibrio como un desarrollo

absolutamente personal y no extrapolado a leyes no normas, pero aun la vulgarización.

También propugna el desaprender, y el búsqueda de la verdadera naturaleza en la

simplicidad. El taoísmo celebra tres virtudes, la compasión, la sobriedad y no ser el

primero. Todas tres acepciones representan expresiones de un espíritu previamente

iluminado. La compasión es una práctica externa hacia otros, igualmente la búsqueda de

no ser el primero. No obstante, la sobriedad puede identificarse como un estado interno

del ser; como la templanza de la biblia católica o auto control. Peter Chang (2019)

incluso discurre sobre la influencia actual del Dao sobre la exploración de una

existencia con balance en la China actual. Relacionando estos dos polos asimétricos

pero complementarios que son el yin y el yang. Es indudable la influencia que esta

tendencia posee en cuanto el equilibrio y la paz como virtud, en un mundo que deriva

frecuentemente hacia los excesos.

2.10 Cristianismo

Primera de las grandes religiones universales por el nombre de sus fieles, el cristianismo

gracias a una obra misionera importante, extendido a todos los continentes. Si la imagen

de dios es la del judaísmo, la fe en Jesús el Cristo, hijo de dios e hijo del hombre y el

dogma de la trinidad hacen su diferencia. El pentecostés que reúne a los apóstoles es el

acto fundador de la Iglesia cristina, que durante la edad media, adquiere gracias al

papado romano un poder único, tanto espiritual como secular. La reforma provocaría

cambios interiores y una división de las iglesias.

42
La idea de que el hombre puede pecar juega un rol importante en el cristianismo. Es la

única de las grandes religiones monoteístas que asocia el mal sobre la tierra, existente

después la caída de Adán y Eva del paraíso, concebida como la falta original. A esta

falta original corresponde el rol de Jesús el Cristo, el último Adán. Desde el punto de

vista ético, el amor al prójimo como a sí mismo y el perdón son los pilares de su

contribución. El mensaje del cristianismo posee una gran inflexión entre el mensaje

central del antiguo y del nuevo testamento. Mientras el primero narra con intención

histórica las vivencias del pueblo judío en busca de su independencia, bajo los cánones

de la obediencia a los mandamientos. El nuevo testamento por su parte inicia con Jesús

como hijo de Dios, con un nuevo mensaje que establece la salvación por amor.

Paradoxalmente, posee un cierto paralelismo con el budismo donde se plantean dos vías

para la iniciación y el nirvana, la vía del cumplimiento de la ley y la del despertar

místico súbito. Entre otras razones, esta inflexión es tan grande que conforma la

creación de dos religiones distintas, aunque relacionadas entre sí: el judaísmo y el

cristianismo.

La profundidad del mensaje ético del cristianismo es uno de los más trascedentes de las

religiones, junto al taoísta. El nuevo testamento con el exhorto de Jesús plantea al amor

como virtud revolucionaria. Amar al prójimo como a si mismo implica el

reconocimiento del otro, con el mismo valor. Es la igualdad perfecta, más allá de la

equidad. Incluye una compasión tan profunda que lleva a aceptar el oprobio y dar la otra

mejilla. Es el planteamiento del amor como liberación a través de la práctica de las

virtudes. En Gálatas 5 se establecen las virtudes productos del desarrollo del espíritu:

amor, alegría, paz y paciencia, bondad, benevolencia, fe, humildad, templanza. En este

grupo de virtudes, el amor lleva la prioridad. El ejercicio de estas prédicas implica un

43
desarrollo espiritual formidable. El amor como opuesto al odio manifiesta una elevación

emocional y espiritual de gran envergadura. La alegría es un producto de la paz, de la fe

y del amor, siendo opuesto a la tristeza inmotivada, que se relaciona con la carencia de

significados. La paz no solo es un opuesto a la guerra, es un resultado de armonía y

desarrollo espiritual. La paciencia no es solo una virtud, es un medio para fines de gran

humanidad. La bondad y la benevolencia son también manifestaciones del amor, del

amor como un estado del ser. La fe es no solo un instrumento sino una verdadera causa

y legado que genera actitudes como la humildad y la templanza. Es ultima es un legado

y una aspiración profunda, un estado del ser que facilita avizorar el enfrentamiento a

toda vicisitud. Es también denominada auto control o sobriedad, no obstante es mucho

más que eso. Templanza involucra un nivel de auto conocimiento que permite

establecer una actitud ante la vida, de comprensión y cierto equilibrio, con una

repercusión profunda en la calidad de reacciones del individuo.

Como hemos podido apreciar, el legado ético del catolicismo es profundo y

revolucionario, pues no se queda con códigos de conducta sino que propone cambios

profundos en la psique del ser humano.

2.11 Mitologías solares: Mitología Inca

El Dios Sol, Inti, fue desde los principios el Dios más reverenciado, a quien se ofrecía el

mayor número de tributos, mujeres y de sacrificios, que como ahora sabemos, iban a

parar a la casta de los sacerdotes. Incluso los emperadores le rendían tributo tras

conquistar nuevas tierras. En toda región conquistada se levantaba algún altar en su

nombre; frecuentemente la adoración a Inti y al Sepa-Inca era confundido.

44
La religión Inca respetaba las creencias y costumbres de cada comarca, en este aspecto

se relacionan con los persas, pero también exigía que se le rindiese homenaje al Inti,

Dios principal, y que se entregaran los debidos tributos. La imposición del Inti iba de la

mano con las conquistas territoriales. El más famoso de sus templos era el Coricancha,

en Cuzco, que brillaba sobre todo por todo el oro con que estaba adornado, aunque su

construcción estructural no presentase demasiada refinación: el plano era idéntico al que

presentaban las construcciones de las casas familiares. En su jardín se realizaba la fiesta

de la siembra, cuando el emperador sembraba simbólicamente espigas doradas de maíz,

que pasaron a formar parte del inventario del rescate de Atahualpa, y que dio origen a

algunas leyendas que afirmaban que todo en el jardín era de oro: árboles, hierbas, flores

e insectos.

Existía sin embargo otro Dios mayor, Viracocha (que significa “mar de aceite”), el

Creador, cuyo culto fue introducido por el emperador Pachacuti tras soñar con él antes

de la batalla de la conquista de los Chancas. Pachacuti instauró su culto e incluso

desplazó a Inti como Dios supremo, adquiriendo Viracocha una importancia súbita tras

la ascensión de Pachacuti, quien era su protegido; el emperador hizo que se le ofrecieran

tributos y se le rindiese culto, e hizo construir una estatua del tamaño de un niño de diez

años con el dedo índice extendido, como quien ordena.

Algunos historiadores han afirmado que la existencia del Dios creador se remonta a la

civilización Tiahuanaco, pero según el autor es la representación de un mismo Dios que

se ha venerado en toda América, desde Alaska hasta la Tierra del Fuego: el Dios creador

45
y héroe civilizador. El gran Dios crea todas las cosas, instaura leyes, enseña a los

hombres, y luego se retira no sin anunciar su retorno; tal es la constante23.

Viracocha hizo primero el cielo y la tierra, además de una humanidad que vivía en las

tinieblas; castigó a esta última por alguna falta (no especificada) y la convirtió en

figuras de piedra. Luego salió del lago Titicaca donde reposaba, y creo Tiahuanaco,

creando en las piedras gente con jefes para gobernarlas, mujeres embarazadas y niños,

ordenándoles que se establecieran en lugares que el mismo había señalado.

Abandonando su función creadora, se hizo civilizador, dispuso leyes y enseñó las artes.

Finalmente, cuando todo marchaba bien, recorrió los Andes con un misterioso

compañero, el “Engañador” de las mitologías indígenas, timador y estúpido que se

opone al héroe civilizador (se cuenta que Viracocha, antes de crear todas las cosas, tuvo

un hijo muy malo llamado Taguapica, que siempre contradecía a su padre, destruyendo

lo construido y secando sus fuentes). Después de varias andanzas que explicaron

muchas cosas naturales, Viracocha extendió su manto sobre el océano, se posó en él y

desapareció en el horizonte buscando el sol poniente.

Pocos pueblos de la Tierra han alcanzado el considerable adelanto moral que lograron

los hombres del antiguo Perú. Su sociedad en donde estaban ausentes: el robo, los

crímenes, la mentira, la ociosidad, la pobreza y la mendicidad, distinguiese por el

espíritu laborioso de sus componentes, el respeto mutuo y el bienestar común.

Este extraordinario encumbramiento espiritual fue el resultado, ciertamente, de sabias

enseñanzas morales, de consejos y normas de conducta que el Estado los había

23
[Link]

46
convertido en leyes. Quienes violaban tales normas recibían castigos que llegaban hasta

la pena de muerte.

El código moral de los Incas estuvo formado por dichas normas, especie de preceptos o

mandatos divinos cuyo cumplimiento era obligatorio para todo los habitantes del

imperio. Entre tales preceptos morales, figuran como principales los siguientes:

Ama k'ella = No ser ocioso

Ama sua = No ser ladrón

Ama llulla = No ser mentiroso24

En el imaginario religioso inca se manifiesta la dualidad del bien y el mal, con la

presencia del “Engañador”, un ser timador que se contrapone al dios Viracocha. Es

decir, existe un envés y revés en la divinidad, elemento bipolar, que se concibe en la

demarca del construir / destruir. El personaje del hijo malo llamado Taguapica, que

siempre contradecía a su padre, destruyendo lo construido, s constituye también en

elemento de oposición en la visión de dualidad de la divinidad. En cuanto a la

cronología, los Incas como cultura aparecen en los siglos XII y XIII con el predomino

de un tipo de organización basado en las ciudades-Estado; en el siglo XIV la expansión

imperial; y en el siglo XVI la formación del imperio. Luego de los padres míticos,

parece ser que el primer Inca Jefe fue Sinchi Roca, que fue emperador a mediados del

siglo XII, a partir del cual, se inicia un proceso de conquistas y expansión del imperio

que alcanzo una extensión de 200.000 kilómetros, y se sucedieron once generaciones,

hasta el mandato de Atahualpa quien sería el último Inca (Ninio, Wheeler, Snow, Pan, y

24
Chávarry, W. R. (2014). Ética y moral en el Perú incaico. Lex: Revista de la Facultad de Derecho y
Ciencia Política de la Universidad Alas Peruanas, 12(13), 303-318.

47
Rollins, 1991). Las estrellas y las constelaciones del cielo eran consideradas

divinidades, así como la tierra a la que llamaban Pacha Mama, símbolo de la fecundidad

eterna y de la recreación perpetua de la vida, según nos relata Canals Frau (1959) en sus

estudios sobre “Las civilizaciones prehispánicas de América”.

Los cultos religiosos eran heliolátricos, es decir, fiestas dedicadas al sol o fiestas del Inti

Raimi y que estaban en relación con el calendario agrícola, y se relacionaban con la

llegada del solsticio o de los equinoccios, que tuvieron importancia en las celebraciones

dirigidas por el Estado Inca. La principal era la fiesta del Inti Raimi, que se celebraba en

junio durante el solsticio de verano, La segunda fiesta era la del Capac Raimi o baile

real, llamada también “huarucu” se celebraba en el equinoccio de diciembre. La tercera

fiesta solemne se llamaba Cusquie Raimi, que se la realizaba cuando había nacido el

maíz (agosto y septiembre), su planta sagrada. Y la última fiesta solemne de los

caciques la llamaban Cutua, era la fiesta de los ayunos y para limpiarse de los males,

para desterrar las enfermedades y desgracias, se hacían purificaciones, ayunos y

ofrendas (Coba Andrade, 1994). Persistencias etnoculturales en la fiesta de San Juan en

Otavalo.). Comprendemos que existía una relación práctica e íntima entre las visiones

religiosas y la economía del Estado.

Los tres preceptos centrales de la ética en la cosmogonía inca poseen una gran

importancia como legado ético a la humanidad. De ellos, solo el primero: No ser ocioso,

no se encuentra en los doce mandamientos católicos. El segundo y tercero: No ser

ladrón y No ser mentiroso, se corresponden plenamente con el mandamiento siete y

ocho respectivamente. Además, es importante establecer que en el quechua original, no

se habla de la prohibición, es decir no robar o no mentir como acto, ejercicio de la

acción, sino que se interpreta a todo el ser en el proceso, puesto que se manifiesta un

48
estado del individuo, el objeto central no es evitar el robar como acto singular, sino no

“ser” un ladrón como individuo global.

Las cosmovisiones solares de los pueblos del Abya Yala (América), y en el caso que

nos compete, los mitos religiosos incas, ha producido connotaciones en áreas ético –

políticas, que poseen influencia en acuerdos mundiales como los objetivos de desarrollo

sostenible. Una de las declaraciones de índole global es la de Tiwanaku, durante el VII

Encuentro del cóndor y el águila en tiempos del equinoccio realizado entre el 18 y el 21

de marzo del 2009. Añadimos el primer acápite que nos permite comprender el alcance

en el contexto de una ética global e inclusiva de todos los seres vivos del planeta:

Los Pueblos Indígenas hemos vivido y queremos seguir viviendo en una

completa armonía con nuestros ecosistemas como uno de los factores esenciales

de la espiritualidad y bajo estas premisas protegeremos: nuestro bosques del

avance de los desiertos, luchar por la limpieza de nuestras aguas contaminadas y

del aire, fortalecer nuestra relación con la naturaleza protegiendo los páramos,

montañas, lagos, islas, mares y los seres vivos que viven en los mismos porque

constituyen grupos más vulnerables frente a los efectos del calentamiento global,

por la voracidad económica de las empresas multinacionales producto del

imperio capitalista.

2.12 Sintoísmo o “camino de los dioses”25.

El sintoísmo puede ser considerado como una religión animista celebrando un culto

estético de la naturaleza. Regida por el mito de la diosa solar Amaterasu, que justifica la

25
Tanehashi, A. J. (2010). Factores culturales y negocios en Japón. ICE, Revista de Economía, (856).

49
línea genética de los emperadores, así como el culto de las almas y de los ancestros. La

función de emperador, en tanto heredero de Amaterasu es el de restablecer el equilibrio

cósmico. Los ritos hacia los ancestros buscan resultados inmediatos, evitar los peligros,

obtener la prosperidad y sanar los enfermos. Una divinidad original da nacimiento a la

pareja divina Izanagui, con la misión de organizar el mundo, como de erigir la columna

celeste que une cielo y tierra. Izanagui engendraría a Amaterazu. El sintoísmo considera

que el universo está formado por el juego de energías indestructibles que se reflejan en

los fenómenos naturales, siendo estas considerados como divinidades. Esta religión no

conoce el más allá, y por consiguiente las puniciones ni las recompensas. Su objetivo es

el equilibrio, el carácter sagrado de la naturaleza y de la vida. Los ritos buscan sirven a

aumentar las capacidades de sus creyentes, siendo importante en la productividad de la

sociedad nipona. Los textos antiguos son El Kojiki y Nihon Shoki26. En ellos, las

especulaciones metafísicas dejan paso a un sentido de la estética y a un funcionalismo

pragmático. A través de la pureza interior el sintoísmo busca la simplicidad en la vida y

la harmonía con la naturaleza.

Su importancia moral y ética, se encuentra en su búsqueda permanente a poseer un

corazón puro, exhalando la gratitud por lo que el mundo tiene de agradable, deseando

que la belleza y el bienestar sean mantenidos. La religión predica el evitar cometer los

grandes pecados: mentira, asesinato, adulterio. Hay que servir sin el pensamiento de la

recompensa, y buscar el adelanto del mundo como voluntad del kami (corriente Jinja

Shinto). Hay también virtudes fundamentales en esta religión, que son la pureza interior

del corazón, estado natural del hombre; la sinceridad (makoto), que es una toma de

conciencia de lo divino, una actitud de vivir tan limpia como la superficie de un espejo

26
Siglo VIII.

50
sagrado, símbolo material muy utilizado en los templos, donde sirve de soporte para los

Kami; la paz interior (wa)"; el gozo del corazón (seme) ; la gratitud para con los Kami,

la familia, la sociedad, la patria (kansha) ; la sumisión a la patria divina (kenshin) ; la

piedad filial (kókó) para con el emperador y los antepasados. Lo esencial de la

enseñanza del sintoísmo según la tradición, consiste en las tres virtudes de la

honestidad, la benevolencia y la pureza; estas tres palabras se encontraban grabadas en

las armas de los samuráis. Desde la perspectiva ética, el carácter de buena voluntad

hacia el prójimo, es decir, la benevolencia, junto a la honestidad pueden considerarse

legados éticos importantes. No obstante, la categoría pureza, puede tener implicaciones

de superioridad y segregación, cualidades que difícilmente podrían identificarse como

legados éticos desde la convivencia. A pesar que si esa pureza se identifica con lo

espiritual, su connotación es distinta.

El sintoísmo más que una doctrina se corresponde con una seria de prácticas de vida.

Son preceptos concisos que norman la vida cotidiana. Según Alfonso Falero (2015) “En

la tradición sintoísta, el problema de la infracción moral está profundamente relacionado

con nociones específicas sobre el mal y el mundo de los muertos. El problema de la

infracción moral y ritual sigue siendo social, jurídico y relacional”. Podríamos deducir

que es una religión con aplicación práctica desde el orden moral. Los dioses son

restauradores de todo posible infortunio. Al respecto Falero (2015:30) define:

En la mitología japonesa, nada es absoluto, nada es radical, por lo que huelga la

figura mesiánica, tanto como las ideas de paraíso o infierno, pues no se percibe

la necesidad de salvación ni la posibilidad de la condenación. Se comprende,

pues, que la experiencia de culpa esté básicamente ordenada a la relación

individuo-grupo social, y no a la relación hombre-Dios.

51
En consecuencia el pecado es un delito que conlleva impureza y requiere una limpieza.

Esta cualidad de interpretación permite un uso social de la ética en la religión sintoísta

muy importante por su impacto en la conducta social. Es evidente la influencia de estos

preceptos éticos en la conducta habitual y el devenir conductual de los individuos. No es

posible dejar de indicar que el sintoísmo posee influencia del confucianismo u el

budismo coreano. Probablemente allí se encuentre la justificación a su carácter

normativo (confucianismo).

III Análisis de los mitos religiosos antiguos desde la cromática ética

Los mitos religiosos expuestos desde la perspectiva ética, finalmente conllevan al

estudio del destino último del ser humano y el universo. Es decir, al dominio de la

escatología, como parte de la teología. Este conjunto de creencias y doctrinas referentes

a la vida de ultratumba se revela en íntima relación entre los fines del hombre y la

necesidad de cánones religiosos que permitan cual manual de instrucciones espirituales,

acceder o conquistar el desenlace último del ser. Según Shojaeddin Shafa, (2000), este

desenlace está inscrito en el cuarto periodo de los tiempos narrado en El Avesta: "Ante

él (enviado) la cólera se apaciguará, la maldad cederá su lugar a la justicia; el hambre y

la sed desaparecerán y Ahriman será derrocado"

Para la biblia católica en el día del juicio final, el desenlace puede percibirse en

Romanos: “Ese día, todos serán llamados a comparecer ante el gran trono blanco,

incluso esas millones de personas que han sido ignorante tanto de la ley como del

evangelio. No obstante, Dios creó a cada individuo con algo muy importante – una

conciencia. Las leyes del bien y el mal están escritas en el corazón, y la conciencia

debiera dirigir las acciones de una persona. Por eso ellos también tendrán algo por qué

52
responder en aquel día que Dios juzgará los secretos de los hombres. Sin embargo, si no

han tenido entendimiento del bien el mal en alguna área no serán juzgados por eso”.

(Romanos 2:12-16.) La maldad debe ceder ante la justicia, el acto de juzgar es el

espacio para ejercer dicha justicia, en consecuencia, los aportes éticos se basan en esta

noción de búsqueda del equilibrio a través de triunfo de la bondad y la ponderación de

la justicia.

De manera abreviada, he establecido en una matriz de identificación, los aportes que

cada cosmovisión ha aportado a la humanidad. La metáfora de la cromática ética, se

sustenta en la pretensión del equilibrio en la interacción de los colores. Una especie de

búsqueda de armonía en el mensaje estético y ético, la calma del equilibrio, o la

cromática de la concordia humana con el prójimo y consigo mismo.

Matriz de identificación de aportes éticos de las diversas religiones y mitologías

Religiones / Mitologías Aportes éticos

Sumerios Consideraban los conceptos de justicia y equidad,

existiendo el castigo por los comportamientos innobles, de

allí la historia del diluvio universal.

Babilónicos Criterios de justicia y castigo. El alma de los muertos según

haya sido su conducta terrena, caía para siempre al infierno,

o llegaba la otra orilla para gozar de la vida feliz del reino

celeste.

Egipcios No había en Egipto código moral sino una experiencia de la

honestidad del hombre adquirida de generación en

generación y transmitida de padre a hijo. Se transmite la

53
tradición, las reglas de la vida personal y social. Verdad,

justicia y lealtad son las bases del gobierno y de la vida. En

este tema de la moralidad se concentran dos términos:

Maat, que se traduce como orden, e Isfet, como desorden.

Brahmanismo e El Brahmanismo promueve la perfección espiritual, de un

Hinduismo sinfín de comienzos y fines, creen en la transmigración de

las almas, y se busca la elevación espiritual para unirse con

Brahama, a través del ascetismo extremo y la práctica del

yoga.

La teoría del karma y de la evolución de las almas forma la

base del Hinduismo independientemente de la idea de dios.

El objetivo de toda vida humana es de asegurar por las

buenas acciones acometidas, una buena reencarnación.

Cultura Persa Percepción del bien y del mal. Las almas de los injustos van

directamente al infierno, el reino de la oscuridad y la

fealdad, mientras que el alma de los seres justos y buenos,

va a los reinos celestes de la belleza y la luz, a gozar de la

felicidad eterna junto a su creador.

Judaísmo Cultura Hebrea El hombre debe probarse como compañero de dios en la

creación, actuando de acuerdo a las reglas morales de dios.

Sin embargo siendo el hombre a la imagen de dios, su

naturaleza es buena. La idea del pecado original no existe en

el Judaísmo. El pecado es concebido como una rebelión

contra dios y el orden divino, el representa denigrar la

54
naturaleza humana. La base moral es aplicar los

mandamientos y las leyes.

Islam El hombre debe reconocer los mandamientos de dios,

interpretarlos y obedecerlos. Los actos humanos son

clasificados en cinco categorías en relación directa a la ley

divina.

- Los actos que constituyen de obligaciones,

dios recompensa a aquellos que los

desarrollan y penaliza a quienes los omiten

- Les actos que son buenos para el individuo y

la comunidad; dios no penaliza a quienes lo

omiten

- Les actos autorizados y moralmente neutros.

Ellos no reciben ni recompensa ni penalidad

- Los actos réprobos porque ellos desobedecen

las normas de dios

- Los actos prohibidos

En el islam existen los grandes y pequeños pecados. Los

primeros se refieren a dios y a la fe. Los segundos son

cometidos contra el hombre y su integridad, robo,

difamación y falso testimonio. El Corán impone el respeto

a la vida humana.

Budismo La teoría de la adquisición de virtudes responde a las

necesidades de una buena conducta de vida, hasta obtener el

55
despertar. Los cinco preceptos budistas que tienen relación

con la doctrina moral son las siguientes:

- No destruir la vida

- No robar

- No cometer adulterio

- No mentir

Taoísmo El hombre debe liberarse de las aspiraciones de este mundo

y buscar liberarse de todo nexo terrestre y social,

elevándose.

El taoísmo promociona la no-intervención y la harmonía.

Todo el mal del mundo procede de que el hombre se ha

alejado de las reglas naturales y morales. Busca la paz y la

pasividad. La unión del yo con el no-yo.

Cristianismo La idea de que el hombre puede pecar juega un rol

importante en el cristianismo. Es la única de las grandes

religiones monoteístas que asocia el mal sobre la tierra,

existente después la caída de Adán y Eva del paraíso,

concebida como la falta original. A esta falta original

corresponde el rol de Jesús el Cristo, el último Adán. Desde

el punto de vista ético, el amor al prójimo como a sí mismo

y el perdón son los pilares de su contribución.

Mitologías solares El código moral de los Incas estuvo formado por dichas

56
normas, especie de preceptos o mandatos divinos cuyo

cumplimiento era obligatorio para todo los habitantes del

imperio. Entre tales preceptos morales, figuran como

principales los siguientes:

Ama k'ella = No ser ocioso

Ama sua = No ser ladrón

Ama llulla = No ser mentiroso

Sintoísmo A través de la pureza interior el sintoísmo busca la

simplicidad en la vida y la harmonía con la naturaleza.

Su importancia moral y ética, se encuentra en su búsqueda

permanente a poseer un corazón puro, exhalando la gratitud

por lo que el mundo tiene de agradable, deseando que la

belleza y el bienestar sean mantenidos. La religión predica

el evitar cometer los grandes pecados: mentira, asesinato,

adulterio.

Hay que servir sin el pensamiento de la recompensa, y

buscar el adelanto del mundo como voluntad del kami

(corriente Jinja Shinto). Hay también virtudes

fundamentales que son la pureza interior del corazón, estado

natural del hombre; la sinceridad (makoto), que es una toma

de conciencia de lo divino, una actitud de vivir tan limpia

como la superficie de un espejo sagrado, símbolo material

muy utilizado en los templos, donde sirve de soporte para

57
los Kami; la paz interior (wa)"; el gozo del corazón (se¡me¡)

; la gratitud para con los Kami, la familia, la sociedad, la

patria (kansha) ; la sumisión a la patria divina (kenshin) ; la

piedad filial (kókó) para con el emperador y los

antepasados. Lo esencial de la enseñanza del sintoísmo,

según la tradición, consiste en las tres virtudes de la

honestidad, la benevolencia y la pureza; estas tres palabras

se encontraban grabadas en las armas de los samurai.

Los dioses han intentado sugerirnos, a veces con exceso de ímpetu, como vivir una vida

con sentido y dignidad. La historia de la humanidad conocida, manifiesta necesidad de

lineamientos claros para la conducta de nuestra cotidianidad. Algo así, que sabiéndonos

inermes ante el mal, requerimos el bien normatizado a través de los cánones religiosos.

¿Realmente somos seres inermes ante el mal? ¿Requerimos de una voluntad superior

como guía dirimente?

Como contrapartida, existe la Ética dialógica o racionalidad comunicativa, la cual se

basa en las ideas de la escuela de Frankfurt. Ella plantea que toda persona que se

comunica es un interlocutor válido. Las normas morales se establecen en relación a sus

consecuencias y con carácter universal. En el proceso de la comunicación, hablante y

oyente comparten implícitamente nociones morales, y en toda comunicación y discusión

se presuponen las bases de un comportamiento justo y correcto, resolviéndose las

contrariedades. Su pensador principal es Jurgen Habermas (2003), quien sostiene que:

“el que expresa un punto de vista moral está suponiendo que expresa algo

universalmente válido”. La universalidad se logra en el diálogo, en el discurso, y está

58
implícita en la comunicación y, sería en mi percepción, la relatividad ética como

respuesta a la omnipresencia divina.

La ética está actualmente en la mayoría de los Estados en manos de la laicidad. Las

iglesias como instituciones mundiales han sido descartadas de su enorme poder político

y religioso, no obstante, parece arriesgado asegurar que los comportamientos éticos han

mejorado en las sociedades humanas.

El término ética proviene de la palabra griega “ethos”, que originariamente significaba

“morada”, “lugar donde se vive” y que terminó por señalar el “carácter” o el “modo de

ser” peculiar y adquirido de alguien; la costumbre (mos-moris: la moral). La ética tiene

una íntima relación con la moral, tanto que incluso ambos ámbitos se confunden con

bastante frecuencia. En la actualidad se han ido diversificando la Ética como el conjunto

de normas que vienen del interior y la Moral las normas que vienen del exterior; es

decir, de la sociedad.

La ética busca que tomemos decisiones correctas. Aristóteles decía que el objetivo del

vivir es la conducta del bien. Ética se refiere a los fines, la moral a cómo hacerlo, como

lo conduzco. Para Adela Cortina (2010) la ética requiere generarse un buen carácter y se

requiere “phronesis y areté”, es decir, prudencia y virtud. Empero, uno de los grandes

retos es la sectorialidad de su aplicación. Solemos aplicar los criterios éticos

exclusivamente ante nuestra familia, pueblo, nación o cultura, excluyendo a los otros o

extraños (Savater, 2019), probablemente sucede esto también en numerosas religiones

que hemos revisado. ¿Somos inermes ante el mal, porque aún no hemos podido

construir una ética universal? ¿Esta ética debería incluir nuestras relaciones con todos

los seres vivos? Definitivamente, podemos converger con la idea que la ética debería

59
estar relacionada con la condición humana (universal) y no solo con las

circunstancialidades temporales. Probablemente en la revisión que hemos realizado

sobre las diversas religiones, hemos formulado una especie de menú central y

convergente de los valores y actitudes que pueden considerarse con cierto valor

intrínseco para nuestra vida humana. Es decir, el ensayo de emparejar el legado ético de

algunos de los mitos religiosos de la humanidad, buscando en ellos el factor común para

la universalidad que nos permita la supervivencia en convivencia, prescindiendo

cualquier preferencia a la imposición.

IV Conclusiones en gris

El gris es un color que enuncia neutralidad. Es confiable, equilibrado, y, simboliza

flemática imparcialidad. ¿Acaso una conclusión no debe infundir confidencialidad,

ponderación, sensatez? Conclusión en gris también lleva el color, que hoy en día, el

concepto religión se arroga, bajo la amarga indiferencia del cybermodernismo

contemporáneo. En este preciso momento, la palabra religión simboliza crimen contra

la humanidad, pederastia, sometimiento, terrorismo, inequidad de género y demencia.

No obstante, desde la antigüedad, Lactancio, sostenía que religión proviene de

“religare”, “atar”. “Estamos ligados a Dios y unidos a Él, por el vínculo de piedad, y, es

a partir de ello que la religión ha recibido su nombre”27. Hoy somos plurales,

multiculturales, diversos, pero también deslindados, indiferentes, liberados de la

búsqueda de la virtud y la práctica del amor. Obviamente, religión no es sinónimo de

ética, pero en el delirante antónimo del culto a la satisfacción inquebrantable, era, el

postremo vínculo con la ética de máximos como define Adela Cortina (2003), a la

27
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[Link]

60
búsqueda del bien mayor. Los Dioses no pueden estar muertos. Ellos que son odio,

patriarcado y codicia de almas, empero, también representan la paradoja del amor y la

ética; y su creación, el hombre humano, es amor y odio en constante contradicción, luz

de santidad y obscuridad satanizada; los Dioses pertenecen a esa naturaleza siamesa,

que nos singulariza, que nos permite la esquizofrenia de la historia, sin el uno muere el

otro, sin el agravio no nace la virtud del perdón.

Michel Malherbe (2004) expande las necesidades espirituales como una de las

características del ser humano. Las religiones no buscarían en consecuencia otra cosa

que elevar al humano hacia dios. Identificando a la divinidad como el ideal de paz, amor

y justicia. La existencia de los dioses prevendría al humano de auto declararse única

divinidad. Si existe un dios creador todopoderoso, el humano se sugiere a sí mismo en

humildad como ente creado y subalterno.

En cuanto a la herencia moral de los cultos, se pueden clasificar las ponencias éticas de

las distintas religiones y mitologías en dos categorías: La primera, por su inclinación

ética universal y la segunda en relación a la construcción de relaciones fructuosas entre

los pueblos e individuos. En el primer grupo se encuentran: Taoísmo, Hinduismo,

Judaísmo. Las cuales promocionan el respeto a las reglas naturales y morales, las

buenas acciones, el seguimiento del orden cósmico y divino. En el segundo grupo, la

mitología Egipcia, Budismo, Islam, Sintoísmo y Cristianismo, con sus preceptos:

honestidad, verdad, justicia, lealtad (Egipcia), no destrucción de la vida, no robar, no al

adulterio, no mentir (Budismo); honestidad, benevolencia y pureza (Sintoísmo);

integridad, no robar, no difamar, no dar falso testimonio, respeto a la vida (Islam); amor

al prójimo como a ti mismo (Cristianismo).

61
Existen sin embargo dos códigos religiosos que abarcan tanto preceptos morales

universales como relacionales. El Budismo y el Islam con su prédica de la protección de

la vida. Uno de los aspectos más comunes a los códigos éticos de las religiones es la

promoción de la verdad como fundamento de la estructura religiosa y ética. Tanto de

forma positiva (verdad) como negativa (no mentir). Sin embargo, ninguna religión

promueve el respeto a la vida de manera universal de todos los seres vivos (visión

ecológica profunda), generalmente se circunscriben a sus propios congéneres,

exclusivamente. Los Dioses pecan de cierto egocentrismo, al solo proteger a los seres

cultivados a su imagen y semejanza. Los códigos morales obedecen aparentemente a

guardar la cohesión social de las estructuras sociales y sus jerarquías. El Cristianismo es

probablemente la tendencia más renovadora por su sentido de igualdad: amar al prójimo

como a sí mismo. No obstante, investigaciones actuales sugieren que “la ética podría ser

una conducta social típica de los primates, por tanto, más que darse por preceptos

religiosos, nos vendría heredada a los seres humanos por la evolución de las especies”

(Muñoz Navarro, 2018). Todo acto distanciado del comportamiento ético podría

deducirse como una alteración de la programación biológica de los seres, una

enfermedad genética por consiguiente. Si bien, tan solo el 1 por ciento de los bebés

nacen con algún tipo de anormalidad de genes, estas causan un deterioro progresivo e

inexorable, un diagnóstico de esta naturaleza puede suponer virtualmente una sentencia

de muerte precoz (Gonzales, y García, 2008). ¿Arriesga la humanidad una muerte

precoz por carencia de ética, sea esta de causa genética o no? ¿La anormalidad de la

falta de ética solo incumbe al 1% de nuestra población, tal cual los problemas del gen?

Aparentemente, un atisbo a nuestra realidad social nos demuestra, que la falta de ética

en las decisiones humanas, supera ampliamente este macilento porcentaje del 1%. En

62
todo caso, no son cifras insustanciales, y aunque no sabemos establecerlas con un

número exacto, su tendencia al incremento nos acerca más a la muerte precoz como

civilización, que a la redención de los pueblos. Probablemente, en un exceso, la

laicidad borrando las religiones, también ha ensombrecido los valores espirituales. Sin

ellos, los Estados podrían fácilmente caer en la desagregación por debilidad moral o en

el conflicto radical.

Desde la antropología, Michael Singleton (2018) plantea que en la cosmovisión del

África bantú, no existieron las religiones monoteístas, con un dios supremo

globalizador, sino solamente un sistema de negociación con los espíritus de los

ancestros locales, que tenía como fines la regulación de la vida de las comunidades y la

gestión de conflictos. Aparentemente, no eran necesarios los dioses monoteístas para

reglamentar la buena conducta de sus feligreses. James Frazer (1990) ya sostenía que la

religión tenía como fines la conciliación de los poderes superiores al hombre, una

especie de estrategia pacificadora, negociando y complaciendo a las divinidades,

sosegando los temores ante los siniestros naturales o antrópicos. De una u otra manera,

los dioses y los espíritus ancestrales han acompañado nuestros imaginarios,

impregnándonos de verdad, justicia y amor al prójimo, en esa búsqueda complementaria

de lo que probablemente ostentamos mayor carencia, sea por causa genética o adquirida.

Michael Reiss (2019) se pregunta: ¿Cómo podemos y debemos decidir qué es

moralmente correcto y qué es moralmente incorrecto? Hoy que la religión ya no tiene

cabida en esa respuesta gracias a los fenómenos sociales producidos por la filosofía

moral. El pensamiento filosófico (Kant) y no religioso de la ética, especialmente el

utilitarismo, sirvieron para marginar el papel de la religión. Y luego, en segundo lugar,

el siglo XX vio el rápido crecimiento de la biología evolutiva con una presunción

63
entusiasta de que la biología era la fuente de la ética. Para Michael Reiss la religión

todavía es necesaria para una explicación coherente de la ética (Reiss, 2019)

En este contexto, surgen interrogantes importantes: ahora que los dioses antiguos

parecen estar en agonía, ¿quién nos predicará ecuanimidad? Probablemente

requeriremos un nuevo diluvio universal impulsado por el cambio climático, una

ecuación sustentable o un nuevo Mesías con rostro de algoritmo. Pero en esa espera y en

esa frenética búsqueda de ética, de satisfacción, de justicia, de inmortalidad, de sentido

vital, erigimos la más importante de las religiones: el amor a la vida. Y el Dios más

omnipotente por su humildad: el amor. O, ¿acaso no estamos también constituidos del

polvo de nuestras propias esperanzas?

Agradecimientos

Este texto no habría sido posible sin la colaboración de un grupo extraordinario de

personas que me han acompañado en la investigación y el desarrollo de los contenidos.

Más aun quisiera incluir a los docentes que en el camino despertaron en mí la vocación

de la investigación antropológica, en el sendero azaroso y poco transitado de la

reflexión, elemento clave en la producción de estos textos.

Imposible dejar de incluir a mis profesores de primaria y secundaria, una enumeración

que nunca será exhaustiva: Policarpo Gómez, profesor Sánchez (Escuela Otto

Arosemena Gómez de Quevedo), Isabel de Navas, Gualberto Villalba, Francisco

Carcache, Víctor Acosta Moreira, Julio Moscoso, Carlos Riofrío, Adolfo Miño, Piedad

de Iñiguez (Colegio Nicolás Infante Díaz), y a mi madre Ruth Salcedo, y a mi padre

64
Milton Efraín Montufar, quienes acompañaron y sembraron la inquietud del estudio en

mi alma.

A mi profesor de Antropología en la Universidad Central, Luis Campos Martínez, quien

nos impregnó con la idea de Pierre Teilhard de Chardin de que el hombre es un animal

reflexivo. Al eminente decano de la facultad de Medicina: Rodrigo Yépez.

A Myriam Malengreau, Michael Singleton, Kader Bichara, quienes desde el espacio de

la Universidad Católica de Louvain – La – Neuve en Bélgica, supieron sembrar sus

expectativas en los estudiantes del sur

A los tutores de la Atlantic International University, quienes siempre desde la libertad

del aprendizaje han acompañado los pasos del ingenio de sus estudiantes.

A Susana Fernández y Pedro Nonell del EENI - Business School & HA University.

A Sandra Ruiz mi inolvidable profesora de Ética, de la Universidad Católica del

Ecuador, sede Ibarra.

Por último, muy agradecido con la carrera de Antropología de la Universidad

Politécnica Salesiana, por su acogida, textos y apoyo, en especial en los profesores

Patricio Guerrero Arias, Laura Falceri, Rommel Patricio Lara Ponce y a su director

Rubén Darío Bravo.

Muchas gracias a todos, sin ustedes estas líneas no hubieran sido posibles.

65
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