1.1.
Bases teóricas
1.1.1. Plan lector
1.1.1.1. Definición de plan lector
El plan lector es una herramienta clave para desarrollar la competencia
lectora. En ese sentido, las habilidades lectoras son importantes para la
consecución de una formación integral de la persona. Muchos de los
aprendizajes que los niños y jóvenes realizan en su etapa escolar y que más
adelante les ayudarán a desenvolverse en la sociedad como adultos se
consiguen a través de la lectura.
En el Perú, el término Plan Lector proviene del Programa Nacional de
Emergencia Educativa contenida en la Resolución Ministerial Nro. 0386-
2006ED del 4 de julio del 2006. En el documento se norma su organización
y aplicación en las instituciones educativas de Educación Básica Regular.
Así pues, el Plan lector se constituye en una de las herramientas
fundamentales para que las instituciones educativas desarrollen el hábito
lector y, a su vez, el desarrollo de competencias comunicativas.
1
Siguiendo al Ministerio de Educación (MED), (2006) el Plan lector se
define como una estrategia pedagógica básica para promover, organizar
y orientar la lectura en los estudiantes de Educación Básica Regular de
las Instituciones Educativas (IIEE) públicas y privadas.
Para efectos de este estudio, se concibe el plan lector como un
conjunto de estrategias de las que el profesor se sirve para que el alumnado
sea un lector competente, comprenda los conocimientos, investigue sobre
ellos y le proporcione, como resultado, la capacidad de transmitir y
comunicar lo que ha aprendido.
1.1.1.2. Objetivos del plan lector
Según el MED (2006), establece los siguientes objetivos para el plan
lector:
o Contribuir al desarrollo de la autonomía de los lectores mediante
la apropiación de métodos y técnicas que permitan desarrollar
la comprensión lectora.
o Fomentar el placer y el hábito de la lectura.
o Fomentar el desarrollo de las capacidades comunicativas,
incorporando estrategias de comprensión lectora.
o Involucrar a la institución educativa la familia y la comunidad en
el desarrollo del hábito y el placer por la lectura.
Para Rimari, W. (2008) los objetivos principales de un plan lector son:
2
o Fomentar el placer y el hábito por la lectura.
o Mejorar el desarrollo de las capacidades comunicativas,
incorporando estrategias de comprensión lectora.
o Involucrar a la escuela, familia y comunidad en el desarrollo del
hábito y el placer por la lectura.
o Actitud positiva hacia la lectura.
o Hacer que todos los miembros de la comunidad educativa se
involucren en este proceso, especialmente los padres de familia,
asumiendo el compromiso de desarrollar en los ambientes
familiares el hábito por la lectura.
De otro lado, el MED (2007), afirma que el Plan Lector pretende
lograr los siguientes objetivos:
o Desarrollar hábitos lectores en todos los estudiantes de Educación
Inicial, Primaria y Secundaria y en la comunidad, a partir del
fomento de la lectura libre, recreativa y placentera.
o Desarrollar las capacidades de lectura y comprensión lectora,
como capacidades esenciales que contribuyen a la formación
integral de niñas, niños, adolescentes y jóvenes.
o Desarrollar las capacidades comunicativas de los estudiantes para
el aprendizaje continuo y durante toda la vida.
o Desarrollar el pensamiento crítico.
3
o Incentivar la participación de las IIEE y la Comunidad, en una
cruzada por el fomento y afianzamiento de la práctica de la
lectura.
Es muy importante que los textos 'seleccionados 'del Plan
Lector guarden correspondencia, en primer Jugar, con los intereses,
características personales; gustos; necesidades, imaginario y el
desarrollo madurativo de los estudiantes; en segundo lugar, con l o s
aprendizajes de las áreas curriculares, y pueden estar relacionados
con los temas transversales y los valores contenidos en el Proyecto
Curricular de cada Institución Educativa.
El desarrollo del Plan Lector debe contemplar actividades
adicionales originadas a partir de los textos seleccionados: propiciar
el dibujo, el modelado, la publicación, en periódicos murales o
revistas, de los trabajos de redacción que motiven la lectura de
algún texto, organizar ferias de libros, realizar · tertulias,
conversatorios, con participación de los autores de los libros
leídos, elaborar reseñas, comentarios, organizar círculos de lectura,
entre otras.
1.1.1.3. El plan lector en las instituciones educativas
En esta coyuntura, no es exagerado afirmar que el panorama de la
lectura en Secundaria no invita al optimismo. Y no cabe buscar
responsables únicos cuando se sabe que la realidad actual es compleja. Por
4
lo general, pocas son las instituciones educativas que han
institucionalizado el plan lector, a pesar que su aplicación ha sido
promovido y ahora normado mediante directivas de inicio del año escolar
por parte del Ministerio de Educación.
En algunos casos, esta estrategia para animar a leer no es parte de la
cultura escolar institucional, generando muchas veces apatía por parte de
los docentes y directivos, traduciéndose en actitudes de rechazo porque
consideran que es una pérdida de tiempo, incluso hay quienes consideran
que ya los estudiantes saben leer.
La animación a la lectura debe ser un compromiso asumido
institucionalmente y desterrar esa idea pasadista que sólo se lee en el área
de Comunicación. El tratamiento de la animación lectora debe ser
transversal, es decir se debe generalizar a todas las áreas curriculares,
porque cada área desarrolla temas diversos, quien más que el docente
especialista para profundizar o resolver preguntas del tema.
Sin embargo, en la práctica numerosa instituciones educativas no
cuentan con esta estrategia pedagógica, las pocas que cuentan no están
concebidas a partir de las características, intereses y necesidades de
aprendizaje de los estudiantes, sobre la base del diagnóstico institucional
y las intenciones educativas.
Desde las instituciones educativas se debe potenciar el plan lector
porque el valor de la lectura es insustituible, pues ella estimula la
imaginación y ayuda al desarrollo del pensamiento abstracto, lo que exige
5
que todos los sectores de la comunidad escolar, especialmente el
profesorado de todas las áreas curriculares, se deben implicar en el
desarrollo de la comprensión lectora.
Para que todo plan lector cumpla los objetivos que se propone, debe
responder a la realidad de cada institución y su entorno. Si las lecturas
están conectadas a la problemática de la comunidad existen muchas
probabilidades que los estudiantes se motiven más a leer. Es muy
importante que en la selección de libros participen los propios estudiantes
con orientación de un docente y que, naturalmente disfruten de cada una
de ellos.
1.1.1.4. Características de un plan lector
Para Tompiks (2003), el plan lector presenta las siguientes
características:
o Flexible: cada institución educativa formula su plan lector,
según las características de cada nivel, la edad, intereses y ritmos
de aprendizajes y nivel lector de los estudiantes.
o Democrático: los estudiantes participan en la selección de los
textos a leer, de acuerdo a sus intereses y motivaciones.
o Integral: abarca diversos aspectos: propósitos lectores, para
recrearse y para aprender diversos tipos de textos: cuentos,
leyendas, mitos, fábulas, canciones, rimas, trabalenguas.
También de acuerdo a la edad textos científicos, informativos,
etc.
6
o Progresivo: enfatiza la lectura recreativa e incorpora
progresivamente la lectura de estudio según cada nivel de la
educación básica regular.
1.1.1.5. Fases de un plan lector
Silva y Abanto (2006, pp. 7-8) plantean las siguientes fases:
o Elaboración de un diagnóstico. Permite la obtención de
información, niveles de lectura, preferencias de un grupo de
alumnos y la planificación de las actividades de animación
a la lectura.
o Planteamiento de objetivos. El objetivo principal es la
formación de lectores autónomos que utilice la lectura como
medio de satisfacer sus necesidades recreativas, culturales y
de información.
o Selección de títulos. Se debe tomar en cuenta: la diversidad
de géneros, dificultad de los libros, lenguaje, valores e
intereses de los alumnos.
o Planeación de las actividades. Éstas deben ser abiertas y
flexibles que generen un espacio de libertad, creatividad y
democracia. El animador deber ser entusiasta.
o Evaluación. Propone un monitoreo o acompañamiento al
hecho de verificar a través de actividades significativas en
torno al libro.
7
1.1.2. La comprensión lectora
1.1.2.1. Definición de la comprensión lectora
El Ministerio de Educación (2018), asumiendo la definición de los
expertos de PISA, señala que la competencia lectora es la comprensión,
el uso, la evaluación, la reflexión y el compromiso con los textos con el
fin de alcanzar las metas propias, desarrollar el conocimiento y el
potencial personal, y participar en la sociedad
Esta definición refleja las nuevas demandas lectoras que la
sociedad de la información impone a sus ciudadanos, según las cuales
los lectores necesitan ser capaces de comprender información
presentada en documentos diversos para cumplir una gran variedad de
fines. En tal sentido la comprensión lectora se convierte en una de las
herramientas psicológicas más relevantes en los procesos de
aprendizaje y enseñanza. Su carácter transversal conlleva efectos
colaterales positivos o negativos sobre el resto de áreas académicas.
Para Stella y Arciniegas (2004), la comprensión de la lectura debe
entenderse como un proceso gradual y estratégico de creación de
sentido, a partir de la interacción del lector con el texto en un contexto
particular, la cual se encuentra mediada por su propósito de lectura, sus
expectativas y su conocimiento previo.
Esta interacción lleva al lector a involucrarse en una serie de
procesos inferenciales necesarios para ir construyendo, a medida que va
leyendo, una representación o interpretación de lo que el texto describe.
8
La comprensión lectora hace referencia a un proceso simultaneo de
extracción y construcción transaccional entre las experiencias y
conocimientos del lector, con el texto escrito en un contexto de
actividad (Ronsenblatt, 1978).
Pinzás, J. (2003) sostiene que la comprensión de textos es un
proceso constructivo, interactivo, estratégico y metacognitivo.
Constructivo, porque es un proceso activo de elaboración de
interpretaciones del texto y sus partes.
Interactivo, debido a que la información previa del lector y la que
ofrece el texto se complementan en la elaboración de significados.
Estratégico, puesto que varía según la meta, la naturaleza del
material y la familiaridad del lector con el tema. Es decir, utiliza la
estrategia adecuada de acuerdo a las exigencias del tipo de texto, de la
tarea, etc.
Metacognitivo, porque implica controlar los propios procesos de
pensamiento para asegurarse de que la comprensión fluya sin
problemas. Un lector metacognitivo sabe cuándo no comprende un
texto e inmediatamente utiliza estrategias para subsanar su
incomprensión lectora.
9
En consecuencia, la comprensión de un texto es un proceso de
construcción de sentido por parte del lector, y para ello es necesario
entender tanto el significado explícito como aquellas ideas que
expresan el mensaje de fondo que el autor quiere comunicar. No es una
simple repetición de las ideas expuestas en el texto. Comprender un
texto escrito es centralmente darle un significado. Por ello, un aspecto
esencial de la competencia lectora es el manejo del contenido
informativo.
La comprensión lectora, por lo tanto, no es algo estático, sino
dinámico, en este contexto su definición ha ido cambiando junto con
los cambios sociales, económicos y culturales. Antes se consideraba
como una capacidad desarrollada durante los primeros años escolares,
se pensaba que la comprensión lectora se reducía a la mera
descodificación de textos, ahora se define como un conjunto progresivo
de conocimientos, habilidades y estrategias que los individuos
desarrollan a lo largo de la vida en distintos contextos y con distintos
propósitos (OCDE, 2006).
Si un el lector comprende un texto no solo es capaz de
decodificarlo, sino también de obtener información del texto, construir
significados a partir de lo escrito y tomar posición sobre lo que dice el
texto (Ministerio de Educación (2013). Es decir, la comprensión lectora
es posible a partir de la construcción de significados que va haciendo el
10
lector, con sus saberes previos. En este proceso el rol del docente es de
mediador, y va regulando y haciendo los ajustes necesarios en su
proceso de enseñanza que favorezcan el aprendizaje de los estudiantes.
Desde esta perspectiva, la comprensión de lectura es un proceso
por el cual se emplean las claves dadas por el autor y el conocimiento
previo que el lector tiene para conocer el significado que intenta
transmitir el autor, es muy importante tener en cuenta que si el
conocimiento previo que el lector tiene es sólido y amplio este lector va
a construir un modelo de una manera rápida y detallada, entonces la
actividad lectora será productiva.
1.1.2.2. Niveles de comprensión lectora
Cuando se habla de niveles de comprensión se refiere a la
comprensión literal, inferencial y crítica.
a) La comprensión literal o comprensión centrada en el texto
La comprensión literal, también llamada comprensión centrada en
el texto, se refiere a entender bien lo que el texto realmente dice y
recordarlo con precisión y corrección. Para evaluar si el estudiante ha
comprendido literalmente el texto que se ha leído se suele usar las
siguientes preguntas:
¿Quién? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Hizo qué? ¿Con quién? ¿Con qué?
¿Cómo empieza? ¿Qué sucedió después? ¿Cómo acaba?
En el caso de textos de ficción –cuentos, novelas, mitos y leyendas–
se utilizan preguntas que buscan respuestas vinculadas a personajes
11
centrales y secundarios, vinculadas a lugar y tiempo, a trama, a
desenlace, etcétera. Cuando las lecturas no son de ficción sino
expositivas o informativas, las preguntas de comprensión de lectura
literal se dirigen al contenido específico; por ejemplo:
¿De qué animal nos habla este texto? ¿Qué nos dice sobre su
hábitat? ¿Cuáles son las cinco características que se describen? ¿Cuáles
son las acciones del ser humano que lo ponen en peligro? ¿De qué
manera se puede proteger a este animal de la extinción o desaparición
de la especie, según este texto?
El estudiante debe responder estas preguntas a partir de lo que el
texto dice y no de sus experiencias, creencias o conocimientos previos.
En el nivel de Secundaria, para lograr una buena comprensión
literal es muy importante la capacidad de localizar velozmente la
información que se pide, saber dónde buscarla utilizando el índice,
anticipar si es información que está al inicio, al medio o al final de la
lectura, etcétera. Cuando se trata de textos informativos muy largos,
con frecuencia los estudiantes requieren aprender a leer el texto
realizando una lectura veloz, casi párrafo por párrafo, pues lo que
interesa es ubicar la información que piden las preguntas. La
comprensión global se dará como resultado de las respuestas a
preguntas específicas.
Finalmente se concluye que el nivel literal es la etapa inicial del
camino hacia el pensamiento crítico. Está centrada en las ideas del
texto. Se refiere a entender bien lo que el texto realmente dice. Algunas
de las operaciones mentales que se desarrollan en este nivel son: la
12
percepción, la observación, la discriminación de ideas, la
identificación, secuenciación, etc.
El Ministerio de Educación del Perú (2007) señala que el nivel
literal es la etapa inicial del camino hacia el pensamiento crítico. Está
centrada en las ideas del texto. Se refiere a entender bien lo que el texto
realmente dice. Algunas de las operaciones mentales que se desarrollan
en este nivel son: la percepción, la observación, la discriminación de
ideas, la identificación, secuenciación, etc.
b) Comprensión inferencial
La comprensión inferencial es muy diferente de la comprensión
literal. Se refiere a establecer relaciones entre partes del texto para
inferir relaciones, información, conclusiones o aspectos que no están
escritos en el texto. Como resulta evidente, la comprensión inferencial
no es posible si la comprensión literal es pobre. ¿Cómo se puede pensar,
inferir, sacar conclusiones y establecer causas y efectos, si no se
recuerda los datos o la información del texto?
Si se hace comprensión inferencial a partir de una comprensión
literal pobre, lo más probable es que se tenga una comprensión
inferencial también pobre. Por ello, lo primero que se debe hacer es
asegurarse de que la comprensión literal es buena. Una vez logrado esto,
se pasa a trabajar la comprensión inferencial. Cuando el alumnado ya
ha desarrollado una buena lectura y una buena memoria de corto plazo
que le permite recordar con comodidad lo que se ha leído, no es
13
necesario verificar la comprensión literal, pues se asume que la puede
lograr sin problemas.
El Ministerio de Educación del Perú (2007) señala que el nivel
inferencial se refiere a utilizar la información de que se dispone para
aplicarla o procesarla con miras a emplearla de una manera nueva o
diferente. Es completar la información que nos da el texto a partir de lo
que ya sabemos. Algunas de las operaciones mentales involucradas en
este nivel son: inferir, comparar, categorizar, describir, analizar,
interpretar, resumir, predecir, generalizar, resolver problemas.
Finalmente, se concluye que el nivel inferencial se refiere a utilizar
la información de que se dispone para aplicarla o procesarla con miras
a emplearla de una manera nueva o diferente. Es completar la
información que da el texto a partir de los saberes previos. Algunas de
las operaciones mentales involucradas en este nivel son: inferir,
comparar, categorizar, describir, analizar, interpretar, resumir, predecir,
generalizar, resolver problemas.
c) Comprensión crítica
El Ministerio de Educación del Perú (2007) señala que el nivel
crítico es el más alto desarrollo del pensar críticamente, porque aquí los
estudiantes están en condiciones de debatir, de argumentar, de evaluar,
juzgar y criticar, utilizando todas las habilidades ya adquiridas en los
niveles literal e inferencial.
14
Este nivel permite la reflexión sobre el contenido del texto. Para ello, el
lector necesita establecer una relación entre la información del texto y
los conocimientos que ha obtenido de otras fuentes, y evaluar las
afirmaciones del texto contrastándolas con su propio conocimiento del
mundo.
Un tipo de comprensión de lectura característico de la Secundaria
es la comprensión evaluativa, también llamada lectura crítica. En la
lectura evaluativa o crítica la tarea del lector consiste en dar un juicio
sobre el texto a partir de ciertos criterios, parámetros o preguntas
preestablecidas. En este caso, el lector lee el texto no para informarse,
recrearse o investigar, sino para detectar el hilo conductor del
pensamiento del autor, detectar sus intenciones, analizar sus
argumentos, entender la organización y estructura del texto, si el texto
tiene las partes que necesita o está incompleto y si es coherente.
El nivel crítico es el más alto desarrollo del pensar críticamente,
porque aquí los estudiantes están en condiciones de debatir, de
argumentar, de evaluar, juzgar y criticar, utilizando todas las
habilidades ya adquiridas en los niveles literal e inferencial.
15
1.1.2.3. Evaluación de la comprensión
¿Qué se evaluara en el nivel literal?
En este nivel el lector ha de hacer valer dos capacidades fundamentales:
reconocer y recordar. Se consignarán es este nivel preguntas dirigidas
al:
o reconocimiento, la localización y la identificación de elementos.
o reconocimiento de detalles: nombres, personajes, tiempo...
o reconocimiento de las ideas principales.
o reconocimiento de las ideas secundarias.
o reconocimiento de las relaciones causa-efecto.
o reconocimiento de los rasgos de los personajes.
o recuerdo de hechos, épocas, lugares...
o recuerdo de detalles.
o recuerdo de las ideas principales.
o recuerdo de las ideas secundarias.
o recuerdo de las relaciones causa- efecto.
o recuerdo de los rasgos de los personajes.
¿Qué se evalúa en el nivel inferencial?
En este nivel también se corresponde con la reorganización de la
información, esto es, con una nueva ordenación de las ideas e
informaciones mediante procesos de clasificación y síntesis. Se
requiere del lector la capacidad de realizar:
16
o clasificaciones: categorizar personas, objetos, lugares, etc.
o bosquejos: reproducir de manera esquemática el texto.
o resúmenes: condensar el texto.
o síntesis: refundir diversas ideas, hechos, etc.
¿Qué se evalúa en el nivel crítico?
En este nivel se evalúa la competencia del lector, en base a las
siguientes habilidades:
o Juicio sobre la realidad, sobre la fantasía, de valores.
o argumentación
Para el efecto del presente estudio se utilizó el siguiente esquema de
evaluación:
Tabla 01: Variable, nivel e indicadores de la comprensión lectora
Variable Nivel Indicadores
Comprensión Literal Recupera información en diversos textos
lectora escritos
Identifica ideas explícitas
Inferencial Infiere información en textos escritos.
Elabora conclusiones.
Crítico Reflexiona sobre la forma, contenido y
contexto de los textos escritos.
Opinan de manera argumentada.
Fuente: Elaboración propia
17
1.1.2.4. Estrategias para mejorar la comprensión lectora
a) Antes de leer
Tradicionalmente, el docente entrega al estudiante el texto a leer e
instruye lo que debe hacer. Le indica en qué página está la lectura y las
preguntas a responder, está metodología no prepara al lector a
predisponerse y a motivarse para encontrar sentido al texto. Es
fundamental desarrollar algunas actividades clave para despertar en él, la
necesidad de leer. Aquí, algunas de ellas.
o Activación de los saberes previos. La comprensión es un asunto de
activación o de construcción de un esquema que ofrece una explicación
coherente de las relaciones entre los eventos referidos en un texto. La
información nueva se aprende y se recuerda mejor cuando se integra
con el conocimiento relevante previamente adquirido o con los
esquemas existentes. La información nueva se aprende y se recuerda
mejor cuando se integra con el conocimiento ya existente. En otras
palabras, el conocimiento que los individuos traen a una situación de
aprendizaje influye sobre cómo y cuánto se comprende, se aprende y
se retiene.
o Formulación de hipótesis y predicciones sobre el texto. La lectura
es un proceso en el que constantemente se formulan hipótesis y luego
se confirma si la predicción que se ha hecho es correcta o no. Hacer
predicciones es una de las estrategias más importantes y complejas. Es
mediante su comprobación que construimos la comprensión. Solé
(1994) postula que las predicciones consisten en establecer hipótesis
ajustadas y razonables sobre lo que va a encontrarse en el texto,
apoyándose en la interpretación que se va construyendo del texto, los
18
o conocimientos previos y la experiencia del lector. En la medida que
respondemos a esas interrogantes, que no nos quedamos con ninguna
incertidumbre, estamos comprendiendo.
b) Durante la lectura
o Elaboración de inferencias. Uno de los hallazgos más comunes de
los investigadores que estudian el proceso de comprensión lectora es
que el hacer inferencias es esencial para la comprensión (Quintana,
H., 2002). Las inferencias son las claves de proceso de comprensión
y se recomienda enseñar a los estudiantes a hacerlas desde los
primeros grados hasta el nivel universitario. Lector que más
inferencias hace, tiene una mayor comprensión del texto
La elaboración de inferencias tiene como propósito construir
significado. Cuando se infiere información de un texto, se lleva a
cabo un proceso constructivo: el lector expande el conocimiento
mediante la proposición de hipótesis acerca del significado del texto,
en un esfuerzo para lograr su comprensión.
o Organización de la información. Los esquemas favorecen la
organización de la información y facilitan su recuerdo. La elaboración
de organizadores gráficos requiere un procesamiento semántico de la
información ya que exige construir una representación alternativa del
material; permite identificar y representar visualmente las relaciones
más importantes entre las ideas de un texto. Durante el proceso de
adquisición de la información, el estudiante identifica conceptos o
19
o ideas importantes en el material y representa su estructura y sus
relaciones. Esta actividad permite la:
1. organización de la información mediante la construcción de una
estructura por parte del aprendiz,
2. identificación de la macroestructura del texto,
3. construcción de una representación gráfica alternativa del material
a aprender,
4. visualización de la organización general de la información y
5. reconstrucción de la información.
c) Después de leer
o Elaboración de resúmenes. Resumir consiste en expresar por escrito
y de manera simplificada la información contenida en un texto, con
nuestras propias palabras, una vez que se ha leído, aislando y
resaltando solamente aquellas secciones o segmentos que contienen
información importante. La habilidad para resumir el contenido de un
texto es de gran utilidad para la comprensión y el aprendizaje,
particularmente en contextos académicos. Las ideas principales sirven
como insumo para elaborar un resumen, la misma que se tiene que
redactar con las palabras propias del lector, ello garantiza un
almacenamiento más efectivo y de calidad.
o Parafraseo de la información. Esta actividad requiere que el lector
utilice sus propias palabras para reconstruir la información contenida
en un texto usando vocabulario, frases u oraciones distintas a las del
20
o texto, pero equivalentes en significado. Luego debe reestructurar
dicha información de manera global con el fin de conformar un
recuento personal acerca del mismo. Al parafrasear un texto, el lector
debe centrar su atención en los aspectos más importantes de la
información contenida en él. Para poder parafrasear correctamente el
contenido de un texto, el lector debe:
1. Comprender el texto. 2. Identificar y extraer la información
importante. 3. Utilizar palabras, frases y oraciones equivalentes
en significado a la información detectada como relevante. 4.
Reorganizar o reestructurar, en forma global, el contenido del
texto. 5. Proveer un recuento personal acerca de su contenido, ya
sea en forma oral o escrita (Pogglioli, L., 1997, p.3).
o Formulación y contestación de preguntas. Es muy importante
estimular a los estudiantes a formular preguntas sobre el texto. Esta
dinámica ayuda a los estudiantes a alcanzar una mayor y más profunda
comprensión del texto. Por eso es necesario formular preguntas que
trasciendan lo literal y que lleven a los estudiantes a los niveles
superiores del pensamiento. Estas preguntas son las que requieren que
los estudiantes vayan más allá de simplemente recordar lo leído.
Las investigaciones realizadas demuestran que los docentes que
utilizan preguntas que estimulan los niveles más altos del pensamiento
promueven el aprendizaje, ya que requieren que el estudiante aplique,
21
analice, sintetice y evalúe la información en vez de recordar hechos
(Quintana, H. 2002).
o Formulación de conclusiones y juicios de valor. Después que se ha
asegurado la comprensión del texto, el docente puede formular
preguntas que orienten a que los estudiantes planteen sus propias
conclusiones y a partir de ella asuman una actitud crítica frente a lo
que leen. En esta etapa del proceso lector, el estudiante ya está en
capacidad de emitir una opinión personal y reflexiva de las ideas que
plantea el autor.
o Supervisión de la comprensión. Esta estrategia de lectura consiste en
tomar conciencia del propio proceso de lectura, de manera que el lector
pueda supervisar y controlar su interacción con el texto, darse cuenta
qué partes no comprende y por qué y, además, saber cómo resolver
estas dificultades.
1.1.2.5. Enfoques metodológicos de la lectura
Dubois. M. (1991) identifica tres enfoques metodológicos de la lectura: la
lectura como un conjunto de habilidades o como una mera transferencia de
información; la lectura es el producto de la interacción entre el pensamiento
y el lenguaje; la lectura como un proceso de transacción entre el lector y el
texto.
a) La lectura como transferencia de información. Esta teoría supone el
conocimiento de las palabras como el primer nivel de la lectura, seguido
de un segundo nivel que es la comprensión y un tercer nivel que es el de
la evaluación. La comprensión se considera compuesta de diversos
22
b) subniveles: la comprensión o habilidad para comprender explícitamente
lo dicho en el texto, la inferencia o habilidad para comprender lo que está
implícito y la lectura crítica o habilidad para evaluar la calidad de texto,
las ideas y el propósito del autor. De acuerdo con esta concepción, el
lector comprende un texto cuando es capaz precisamente de extraer el
significado que el mismo texto le ofrece. Esto implica reconocer que el
sentido del texto está en las palabras y oraciones que lo componen y que
el papel del lector consiste en descubrirlo.
En la práctica docente se observa que esta concepción aún predomina y
que se manifiesta en las actividades que se llevan a cabo en las aulas, que
no incluyen aspectos relacionados con la comprensión lectora. Esto pone
de manifiesto que los docentes comparten mayoritariamente la visión de
la lectura que corresponde a los modelos de procesamiento ascendente
según los cuales la comprensión va asociada a la correcta oralización del
texto. Si el estudiante lee bien, si puede decodificar el texto, lo entenderá;
porque sabe hablar y entender la lengua oral.
c) La lectura como proceso interactivo
Los avances de la psicolingüística y la psicología cognitiva a finales de la
década del setenta retaron la teoría de la lectura como un conjunto de
habilidades. A partir de este momento surge la teoría interactiva dentro de
la cual se destacan el modelo psicolingüístico y la teoría del esquema.
Esta teoría postula que los lectores utilizan sus conocimientos previos
para interactuar con el texto y construir significado.
Dubois, M. (1990, p.10) considera los siguientes supuestos:
23
1. La lectura es un proceso del lenguaje.
2. Los lectores son usuarios del lenguaje.
3. Los conceptos y métodos lingüísticos pueden explicar la lectura.
4. Nada de lo que hacen los lectores es accidental; todo es el resultado
de su interacción con el texto.
En este proceso de interacción es donde el lector construye el sentido del
texto, convirtiéndose en un proceso activo en el cual los estudiantes
integran sus conocimientos previos con la información del texto para
construir nuevos conocimientos. No hay posibilidad de construcción del
sentido del texto con un lector pasivo.
Esta concepción tiene gran influencia de la Teoría de los esquemas.
Según Rumelhart, (1980), su inventor, un esquema es una estructura de
datos que representa los conceptos genéricos que archivamos en la
memoria. Hay diversos esquemas, unos que representan nuestro
conocimiento otros; eventos, secuencia de eventos, acciones, etc. Esta
teoría de los esquemas explica cómo la información contenida en el texto
se integra a los conocimientos previos del lector e influyen en su proceso
de comprensión.
d) La lectura como proceso transaccional. Esta teoría fue desarrollada por
Louise Rosenblatt en 1978. Adoptó el término transacción para indicar la
relación doble, recíproca que se da entre el cognoscente y lo conocido. Su
24
e) interés era hacer hincapié en el proceso recíproco que ocurre entre el
lector y el texto.
Para Rosenblatt, la lectura es un momento especial en el tiempo que reúne
un lector particular con un texto particular y en unas circunstancias
también muy particulares que dan paso a la creación de lo que ella ha
denominado un poema. Este “poema” (texto) es diferente del texto escrito
en el papel como del texto almacenado en la memoria. De acuerdo con lo
expuesto en su teoría, el significado de este nuevo texto es mayor que la
suma de las partes en el cerebro del lector o en la página.
1.1.2.6. Los beneficios educativos de la lectura
En gran medida los conocimientos que adquiere un estudiante le llegan a
través de la lectura. Durante el proceso de enseñanza aprendizaje, desde la
primaria hasta la educación postgraduada, se necesita leer una variedad de
textos para apropiarse de diferentes conocimientos y la importancia del
hecho, no sólo radica en los contenidos, sino en la cantidad, estilo y propósitos
de la lectura.
La capacidad de comprender acompaña el aprendizaje humano durante
toda la existencia y representa una de las expresiones más significativas del
conocimiento humano. Muchos estudios de investigación señalan que la
competencia lectora es una de las herramientas cognitivas que más relevantes
que influye en los procesos de aprendizaje y enseñanza. Su carácter
transversal produce efectos colaterales positivos o negativos sobre las demás
áreas curriculares, tanto así que las dificultades del lector en comprensión de
25
textos se transfieren al resto de áreas en mención (Nelson & Machek,
2007; Hines, 2009).
Las habilidades en dicha competencia pueden facilitar una eficacia
transversal al resto de aprendizajes, como por ejemplo en la resolución de
problemas (Beltrán Campos & Repetto, 2006), así como las dificultades
podrían generar un desarrollo insuficiente o cualitativamente inadecuado de
habilidades sociales y emocionales, e incidir positiva o negativamente en la
autoestima y autoconcepto del escolar (Dockrell, 2003; Hines, 2009). De ello
se desprende que la competencia lectora sólo facilita el desarrollo integral de
la persona, al comprender lo que se lee se pueden ir modificando esquemas
mentales y comportamientos anteriores, de manera que el individuo pueda
sortear con éxito las dificultades que se pueden presentar en la dimensión
personal, académica y social.
Por ello las tareas de comprensión lectora, además de comprender
acciones encaminadas a conseguir eficacia y eficiencia en los procesos de
decodificación y acceso al significado de palabras, han de integrar estrategias
de aprendizaje autorregulado que permitan a los escolares una mayor
consciencia y control de los procesos implicados en la comprensión del texto
que leen (Madariaga & Martinez-Villabeita, 2010).
1.1.2.7. La lectura en la sociedad actual
La lectura ha sido considerada, tradicionalmente, como clave de acceso
al progreso social, cultural y económico. Por esta razón, las sociedades
actuales, conscientes de su trascendencia, han incorporado en los sistemas
educativos su aprendizaje desde los primeros años de la educación
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obligatoria. En este sentido, la lectura es considerada como una herramienta
cognitiva indispensable para la inclusión social, para el acceso al
conocimiento, así como para el desarrollo personal y social del individuo.
Es importante destacar que cada vez es mayor las personas que no leen,
por múltiples factores. Grandes sectores sociales son excluidos de la práctica
lectora, negándoles la posibilidad de acceder a la información actualizada,
repercutiendo en el desarrollo de las capacidades de nivel superior como el
pensamiento crítico y creativo; solución de problemas y toma de decisiones.
Para dar respuesta a esta crisis de la lectura, el Ministerio de Educación
del Perú ha emitido directivas para implementar el Plan lector en las
instituciones educativas de todo el país, sin embargo, son pocas las que han
llevado a la práctica este mandato, y los que lo han hecho, no obtienen los
resultados esperados.
Las instituciones educativas que desarrollan su trabajo pedagógico en
zonas alejadas de la Amazonía, tienen mayores dificultades para hacer de la
lectura una fuente de información por la carencia de medios y materiales
educativos, negándoles a los estudiantes las posibilidades de crear las
condiciones para el desarrollo de una conciencia crítica y creativa.
1.1.2.8. La práctica lectora en el ámbito educativo
Independientemente del papel de la familia y de las distintas campañas
de concienciación social sobre el valor de la lectura, hay que incidir en la
responsabilidad que tiene la institución educativa, no sólo en el aprendizaje
de la lectura, sino en el del hábito lector, pues es diferente saber leer que
poseer el hábito lector; saber leer es una técnica y poseer el hábito lector es
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una actitud, un comportamiento (Cerrillo, Larrañaga y Yubero, 2002: 30-
37).
A nuestro juicio, la única manera de conseguir que un alumno posea el
hábito lector es mediante planes razonados de lecturas razonables,
adecuados a su edad, a su interés, pues es a través de la frecuentación en el
aula y fuera de ella como se consigue fortalecer el gusto por la lectura.
Las actividades en el aula y las de tarea que implementan con mayor
frecuencia los docentes se encaminan a ejercitar la comprensión elemental del
sentido literal de los textos. En cuanto a la promoción de actividades de
lectura y la evaluación, se realizan actividades de corte más comprensivo. Por
lo general, las lecturas que seleccionada el docente no logran motivar a los
estudiantes, realizando la tarea por obligación, más que por placer. Habría
que utilizar un criterio más democrático en la selección de las lecturas y que
sean los estudiantes quienes seleccionan las lecturas de acuerdo a su interés.
Esta práctica tradicional en el aula, dificulta que la lectura se convierta
en prácticas para el desarrollo de la comprensión lectora, entendidas como las
actividades que organiza el docente para ofrecer a los alumnos oportunidades
de interacción con los textos y de construcción de significados a partir de lo
leído.
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