JUICIO DE AMPARO DIRECTO.
QUEJOSO.- EVANGELINA CÁRDENAS
GALLEGOS.
AUT. RESP.- CC. MAGISTRADOS
INTEGRANTES DE LA H. CUARTA SALA DEL
HONORABLE SUPREMO TRIBUNAL DE
JUSTICIA EN EL ESTADO DE JALISCO Y C.
SECRETARIO ADJUNTO A DICHA SALA.
CC. MAGISTRADOS INTEGRANTES DE LA H. CUARTA SALA DEL
HONORABLE SUPREMO TRIBUNAL DE JUSTICIA DEL ESTADO DE
JALISCO.
P R E S E N T E.
CON AT´N A LOS CC. MAGISTRADOS INTEGRANTES DEL
TRIBUNAL COLEGIADO DEL TERCER CIRCUITO EN MATERIA
CIVIL EN TURNO QUE TOQUE CONOCER DE ESTE JUICIO DE
GARANTÍAS DENTRO DEL ESTADO DE JALISCO.
EVANGELINA CÁRDENAS GALLEGOS, mexicana,
mayor de edad, autorizando en los amplios términos del artículo 27 de
la Ley de Amparo a los CC. Abogados Luis Octavio Cotero Bernal
y Octavio Macías Ortega, profesionistas que tienen Cédula
Profesional debidamente registradas en el Sistema
Computarizado para el Registro Único de Profesionales del
Derecho, a quienes confiero todas las facultades señaladas en el propio
precepto legal invocado, y quienes designan y yo admito como domicilio
procesal para el efecto de recibir notificaciones, el ubicado en esta
Ciudad de Guadalajara, Jalisco, en la finca marcada con el número 998
de la calle Leandro Valle, en la Colonia Centro, así como también
designo como simples autorizados para recibir y escuchar notificaciones
y para que se impongan de los autos a los CC. FRANCISCO JAVIER
VILLA BERNARDINO Y FRANCISCO FELIPE MACÍAS GONZÁLEZ,
ante Usted con respeto comparezco, y:
E X P O N G O:
Que por medio de este escrito, por mis propios
derechos y con apoyo en lo dispuesto por los artículos 103 y 107
fracciones V y VI Constitucionales, Reglamentarios del Juicio de
Garantías, comparezco ante Ustedes solicitando EL AMPARO Y
PROTECCION DE LA JUSTICIA FEDERAL en contra de los Actos de
las Autoridades que en su oportunidad correspondiente y dentro del
presente líbelo dejare señaladas como Responsables, toda vez que con
dichos Actos he sido violentado en mis derechos, presentando este libelo
Constitucional en términos de lo establecido en el artículo 163 de la
Ley de Amparo ante la Autoridad que se estima Responsable.
Ahora bien, en cumplimiento a lo ordenado por el
artículo 166 de la Ley de Amparo a continuación BAJO PROTESTA
DE DECIR VERDAD, formulo el siguiente:
S E Ñ A L A M I E N T O:
I.- NOMBRE Y DOMICILIO DEL QUEJOSO.- Han
quedado debidamente asentados en líneas precedentes.
II.- NOMBRE Y DOMICILIO DEL TERCERO
PERJUDICADO.- Tiene tal carácter la siguiente persona:
Único.- Le reviste dicho carácter a mi colitigante
inconforme con el fallo primario, a saber:
a).- ÁNGEL CÁRDENAS OCEGUERA, quien tiene domicilio
señalado ante la responsable.
Tercero Perjudicado que le deviene dicho carácter en
mérito a que fue parte demandada dentro de los autos del juicio de
origen y quien en el Toca de Apelación marcado con expediente
número 53/2009 del índice de la H. Cuarta Sala del Honorable
Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Jalisco, tiene el carácter de
parte apelante, toca del cual concretamente emana el Acto Reclamado;
tercero perjudicado que puede ser llamada a esta contienda
Constitucional en su domicilio procesal que tiene designado ante la
responsable.
No les reviste el carácter de terceros
perjudicados a los diversos demandados en el de origen, en
mérito a que aquellos, consintieron el fallo primario, que al ser
revocado, es materia de esta Instancia Garante; más sin
embargo, en el supuesto de que les devenga dicha personalidad,
anexo al presente las respectivas copias para sus
emplazamientos de Ley.
III.- AUTORIDADES RESPONSABLES.- Tiene dicho
carácter los CC. Magistrados Intengrantes de la H. Cuarta Sala del
Honorable Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Jalisco,
con domicilio bien conocido en esta Ciudad de Guadalajara, Jalisco, en el
edificio que ocupa el Honorable Supremo Tribunal de Justicia del Estado
de Jalisco, así como el C. Secretario adjunto a dicha Sala mencionada,
con el mismo domicilio.
IV.- ACTO RECLAMADO.- Reclamo de las
Autoridades que he dejado señaladas como Responsables, la Sentencia
Definitiva de fecha 13 trece de Febrero del año 2009 dos mil
nueve, pronunciada dentro de los autos del Toca de Apelación marcado
con el número 53/2009 del índice correspondiente a la Autoridad
Responsable, dentro del texto de la cual REVOCÓ la resolución
primaria y previamente apelada por el demandado y tercero
perjudicado ante esta Instancia, criterio que la suscrita no comparto,
la que además adolece de falta de fundamentación y motivación.
V.- FECHA DE LA NOTIFICACION DE LA
SENTENCIA.- La resolución que constituye el Acto Reclamado me fue
notificado mediante Boletín Judicial de fecha 16 dieciséis de Febrero
de 2009, surtiendo sus efectos la indicada notificación a partir del día
siguiente 17 diecisiete de Febrero del actual.
VI.- PRECEPTOS CONSTITUCIONALES QUE SE
ESTIMAN VIOLADOS.- Artículos 14 y 16 de la Constitución
General de la República Mexicana.
VII.- PRECEPTOS LEGALES QUE SE APLICARON
INEXACTAMENTE Y QUE SE DEJARON DE APLICAR.- En cuanto a
los primeros, lo son los numerales 87 y 444 del Código de
Procedimientos Civiles para el Estado de Jalisco; por los que ve a
los que se dejaron de aplicar, lo constituye los artículos 8, 14 y 16
Constitucionales; así como lo establecidos en los artículos 1º, 14,
24, 888 y demás aplicables del Código de Procedimientos Civiles
para el Estado de Jalisco, y los numerales 10, 1537, 1763, 1767,
2660, 2664, 2992, 3020, 3033, 3037, 3046, 3047, 3048
fracciones VII y VIII, 3059, 3062, 3063, 3064 del Código Civil
para el Estado de Jalisco.
VIII.- CONCEPTOS DE VIOLACION.- Se viola en
perjuicio de la suscrita y mi representada, las Garantías Constitucionales
de LEGALIDAD Y SEGURIDAD JURÍDICA, en virtud de que la
Autoridad señalada como Responsable, sin basar su juicio en el texto de
la Ley, REVOCA la sentencia apelada, lo que es conculcatorio de
derechos fundamentales de la suscrita y mi Representada; así mismo,
porque la responsable en toda su resolución, no cito el artículo o
artículos que le facultaban al proceder adoptado de su parte, violando
flagrantemente el primer párrafo del artículo 16 del Pacto Federal,
en esencia porque si bien cierto es que cito algunos criterios
jurisprudenciales, no menos cierto resulta, que a excepción del primero
de ellos, los restantes, no son aplicables al caso ponderado, pues
conforme a los temas que tratan dichos criterios, más que robustecer lo
resuelto por el Ad Quem, se apartan del criterio sostenido por dicho
Tribunal de Alzada, como invariablemente se desprende de su
literalidad; porque la responsable, apartándose del sano y recto juicio
que debe imperar en su resolución, demerita la Institución de
Albaceazgo hasta el grado de confundir todo el procedimiento sucesorio
en si, como aconteció en la reclamada y como en seguida se asentara.
Amen de lo anterior, el Ad Quem faltó gravemente a los PRINCIPIOS
DE CONGRUENCIA Y EXHAUSTIVIDAD inmersos en el artículo 87
del Enjuiciamiento Civil Estatal, al dejar de analizar exhaustivamente
las facultades y derechos del albacea en todo procedimiento en que éste
actúa en defensa de la masa hereditaria, incluso PREJUZGANDO sobre
el ejercicio de dicha prerrogativa, al determinarla no ejercida, proceder
que por si solo es ILEGAL y bastante para conceder la protección
Constitucional impetrada.
Es bueno aclarar desde ahora, lo que en lo conducente
el texto de los artículos del Mandato Fundamental disponen al efecto:
“”””””Artículo 14.- Nadie podrá ser privado de la vida, de la libertad o de sus propiedades,
posesiones o derechos, sino mediante juicio seguido ante los tribunales previamente
establecidos, en el que se cumplan las formalidades esenciales del procedimiento y
conforme a las leyes expedidas con anterioridad al hecho.
En los juicios del orden civil, la sentencia definitiva deberá ser conforme a la letra o a
la interpretación jurídica de la ley, y a falta de ésta se fundará en los principios generales
del derecho.”””””
“”””””Artículo 16.- Nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio, papeles o
posesiones, sino en virtud de mandamiento escrito de la autoridad competente, que
funde y motive la causa legal del procedimiento.”””””
En congruencia con dichos ordinales, en lo que aquí
interesa el artículo 87 del Enjuiciamiento Civil Estatal, establece:
“””””ARTICULO 87.- Las sentencias deberán ser claras, precisas y congruentes con la
demanda y su contestación, con las demás pretensiones deducidas oportunamente
y con las pruebas recibidas en el pleito que tengan relación con los hechos sujetos a
debate, condenando o absolviendo al demandado y decidiendo todos los puntos
litigiosos que hubieren sido controvertidos sin tomar en consideración hechos, ni
pruebas distintas. Cuando los puntos litigiosos objeto del debate sean varios, se
hará el pronunciamiento correspondiente a cada uno de ellos.”””””
I.- Cabe precisar desde ahora, que el Tribunal Ad
Quem, toralmente REVOCÓ la resolución apelada, en mérito a que
estimó que en la especie la suscrita carezco de LEGITIMACIÓN
ACTIVA AD CAUSAM, lo que incluso determino aún ante la ausencia de
agravios en ese sentido, pues dijo, al ser una condición necesaria para
la procedencia de la acción y para que se pronuncie sentencia favorable,
ésta puede ser estudiada aún de oficio, lo que no es verdad, sobre todo
si tenemos en cuenta que la citada legitimación, a la postre NO ES NI
UN PRESUPUESTO PROCESAL, NI UN ELEMENTO DE LA ACCIÓN,
que son los autorizados para su estudio aún de oficio, tanto al juzgador
primario, como al Ad Quem, en términos de lo establecido en el ordinal
87 del Enjuiciamiento Civil Estatal.
En efecto, el citado Tribunal Ad Quem, dijo que si bien
el juzgador primario atinentemente resolvió sobre la personalidad y
capacidad procesal de la actora, cometió el yerró de juzgar
deficientemente el tema correspondiente a la Legitimación Ad Causam
de la suscrita; al particular, es materia de queja en Amparo, los puntos
de dicha resolución que en seguida se precisan, a saber:
a).- Que la suscrita en cuanto heredera de la Sucesión a Bienes de
Roberto Cárdenas Oceguera, tengo derecho a heredar en una décima
parte del caudal hereditario, realizando incluso el análisis del porqué de
dicho razonamiento, es decir, determinación a la que llegó, tras analizar
la declaratoria de herederos y las cesiones aludidas en su resolución,
empero, dijo, en todo caso, solo es una expectativa al derecho
mencionado. (Determinación que aún siendo verdad, en nada
interfiere con el derecho controvertido ante el juzgador primario,
atendiendo a la fecha de celebración del convenio atacado de
nulidad (11 de Noviembre del 2004), es decir, antes de la
existencia jurídica del propio Intestado apreciado por el Ad
Quem; así mismo atendiendo a la calidad de la cedente (María de
Jesús Gallegos Rodríguez) cónyuge supérstite del autor de la
herencia, quien evidentemente estaba impedida conforme a la
Ley para celebrar dicho convenio, en términos de lo establecido
en el ordinal 1537 del Código Civil Estatal, que por lo mismo se
dice violentado, en cuanto dicho precepto prohíbe la cesión de
créditos, cuando ésta, esté prohibida por la Ley, lo que es
congruente con lo previsto en los diversos ordinales 10, 3059,
3060, 3061, 3062, 3063 y 3064 todos del Código Civil Estatal;
pero en esencia, porque en el sumario de origen, se trataba de
defender derechos del de cujus, que le habían sido violentados)
De lo anterior se advierte lo infundado en el proceder del Ad
Quem.
b).- Que teniendo en consideración que en el Sucesorio por la
suscrita representado, aún no se ha verificado la Partición y
Adjudicación, mi derecho es meramente especulativo, habiendo incluso
determinado al particular textualmente lo siguiente:
“””””Por tanto, queda claro que la actora únicamente fue reconocida heredera,
más no se le ha adjudicado la parte que le corresponde del haber hereditario,
carece de legitimación para demandar como lo hizo, habida cuenta que la
declaración de heredera hecha a su favor, únicamente constituye una
expectativa del derecho que se formaliza mediante la adjudicación que se haga
a su favor, ya que solo de esta manera se define a la parte interesada como
titular del derecho de propiedad que se le haya trasmitido mediante la
adjudicación, conllevando de esta manera la aptitud para acudir a juicio en
calidad de propietaria legítima de la parte que le haya correspondido y no como
aconteció.”””””””””
c).- Que tampoco importa el hecho de que la suscrita haya
comparecido además en mi calidad de Albacea de la Sucesión a Bienes
de mi finado padre Roberto Cárdenas Oceguera, ya que dijo, los
derechos que de ella, llegarán a formalizarse serían exclusivamente de
la propiedad de la suscrita y mi coheredera (también demanda en el
de origen y quien incluso reconoció haber celebrado el convenio
anulado por el juez de origen, en ausencia libre de su voluntad y
consentimiento), pues dijo SE ADVIERTE QUE EN REALIDAD LA
ALBACEA NO ACUDIÓ A JUICIO EN DEFENSA DE DERECHOS
SUCESORIOS DE COHEREDEROS, SINO ÚNICAMENTE DE LOS QUE
LE CORRESPONDE EN CALIDAD DE COHEREDERA, determinación
que por si sola es incongruente, pues si previamente reconoció que
comparecí como Albacea de la Sucesión a Bienes de Roberto Cárdenas
Oceguera, no puede válidamente determinar que en realidad comparecí
solo como coheredera, sin que ello mismo deje de ser conculcatorio de
Garantías, al traducirse dicha emisión, en una opinión meramente
subjetiva de la responsable, dejando incluso de fundar y motivar ese
proceder, pues al caso concreto, no cito el precepto legal que le
facultaba a tal proceder.
Los anteriores argumentos fueron la base para que el
Ad Quem REVOCARA la resolución que ahora se impetra en Amparo.
El artículo 39 Bis del Enjuiciamiento Civil Estatal,
establece:
“””””ARTICULO 39 bis.- Habrá falta de legitimación activa en la causa,
cuando el actor no sea titular del derecho que se reclame; y pasiva,
cuando el demandado no sea titular del deber que se exige.”””””
Los criterios jurisprudenciales que definen la
legitimación activa en la causa, al particular se pronuncian en el
siguiente sentido:
No. Registro: 185.981
Tesis aislada
Materia(s): Civil
Novena Época
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XVI, Septiembre de 2002
Tesis: I.11o.C.36 C
Página: 1391
LEGITIMACIÓN ACTIVA EN LA CAUSA. ES UNA CONDICIÓN NECESARIA
PARA LA PROCEDENCIA DE LA ACCIÓN Y SÓLO PUEDE ANALIZARSE DE
OFICIO POR EL JUZGADOR AL MOMENTO DE DICTAR SENTENCIA.- La
legitimación activa en la causa no es un presupuesto procesal sino una
condición para obtener sentencia favorable, esto es, se trata de una
condición necesaria para la procedencia de la acción, y consiste en la
identidad del actor con la persona a cuyo favor está la ley, por lo que el
actor estará legitimado en la causa cuando ejercita un derecho que realmente le
corresponde, de tal manera que la legitimación ad causam atañe al fondo de la
cuestión litigiosa y, por ende, es evidente que sólo puede analizarse de oficio
por el juzgador en el momento en que se pronuncie la sentencia definitiva y no
antes.
DÉCIMO PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER
CIRCUITO.
Amparo directo 155/2002. Gracia María Martinelli Pincione. 22 abril de 2002.
Unanimidad de votos. Ponente: María del Carmen Sánchez Hidalgo. Secretario: Fidel
Quiñones Rodríguez.
Véase: Semanario Judicial de la Federación, Octava Época, Tomo XI, mayo de 1993,
página 350, tesis I.3o.C.584 C, de rubro: "LEGITIMACIÓN PROCESAL Y EN LA CAUSA,
DIFERENCIAS." y Séptima Época, Volúmenes 199-204, Sexta Parte, página 99, tesis
de rubro: "LEGITIMACIÓN ‘AD CAUSAM’ Y LEGITIMACIÓN ‘AD PROCESUM’.".
Aclarado lo anterior, conviene precisar desde ahora,
los siguientes puntos puestos en litigio en el de origen, a saber:
a).- La suscrita demandé inicialmente en lo PERSONAL, en
cuanto se miraban afectados mis derechos en calidad de coheredera con
la existencia del convenio atacado de nulidad en el sumario de origen;
además demandé como ALBACEA de la Sucesión a Bienes de mi padre
Roberto Cárdenas Oceguera, en cuanto con la existencia del aludido
convenio atacado de nulidad, se afectaron derechos de propiedad del
mencionado de cujus.
b).- Puse en movimiento e incite la actividad jurisdiccional, a
través de la Acción de NULIDAD del convenio de fecha 11 de
Noviembre del año 2004, celebrado entre Narcisa Oceguera Flores y
María de Jesús Gallegos Rodríguez, en cuanto ésta última a través de
dicho convenio, enajenó bienes propios de mi Representado, sobre los
cuales Gallegos Rodríguez carecía de derecho de disposición alguno para
su enajenación. Es decir, perdió de vista el Ad Quem, que se trataba de
una acción personal, que ante el evento de que el de cujus falleció,
corresponde al representante de aquel su ejercicio, como aconteció en el
de origen.
c).- Informé que en dicho acto jurídico, se hicieron constar hechos
falsos, como lo fue el hecho de que Gallegos Rodríguez pactaba con
personalidad de cónyuge supérstite de Roberto Cárdenas Oceguera y
demostré que en la época de celebración del aludido convenio, si bien
cierto es que la herencia ya existía conforme a lo establecido en el
artículo 2990 del Código Civil Estatal y que dicha contratante tenía
la ADMINISTRACIÓN de dichos bienes conforme a lo dispuesto en el
diverso ordinal 3041 del propio ordenamiento legal, no menos
cierto es que, carecía del aludido derecho de disposición, del que huelga
decir finalmente hizo uso y que en forma concreta fue lo que dio
nacimiento a la acción intentada en autos, pues con su existencia a más
de menoscabar la masa hereditaria, dispuso de bienes que no le
correspondían, como invariablemente se advierte de las actuaciones del
de origen, las que tienen pleno valor probatorio.
Luego, es más que evidente que la resolución de la
responsable adolece incluso de lógica jurídica, pues, cómo entonces se
puede explicar jurídicamente, que determinado heredero realice
disposición de los bienes de la herencia y que no sea el Albacea
(Representante de ella) quien pueda controvertir esa venta; pues
sostener lo resuelto por el Tribunal de Alzada, sosteniendo el silencio del
aludido Albacea, engendraría responsabilidad de su parte, en caso de
ser pasiva su actuación, ante una eventual conducta como la expuesta y
acontecida con la celebración del convenio de fecha 11 de Noviembre
del 2004, que fue materia de Nulidad ante el juzgador primario.
Así las cosas, los CONCEPTOS DE VIOLACIÓN, en
forma concreta se enumeran en los siguientes puntos:
I.- La suscrita demandé en lo PERSONAL (de lo cual
no existe duda) en mérito a que con la celebración del aludido acto
jurídico, se estaba menoscabando la porción que me corresponde como
heredera, al demeritarse con su celebración, los bienes que forman el
caudal hereditario en el Sucesorio en donde la suscrita además, tengo el
carácter de Albacea; luego, es evidente, que con la celebración de dicho
acto jurídico, se menoscabó el fondo social y en ese sentido, me afectó
en forma desorbitante, al reducir la parte alícuota que me corresponde
heredar, pues con todo y aún ante el supuestos sin conceder de que
entonces mi derecho se trate de una mera expectativa de derecho como
lo razono la responsable, no puede soslayarse que es en el Proyecto de
Partición y Adjudicación en donde el heredero recibe su porción
hereditaria, la que en el evento de subsistir el convenio atacado de
nulidad, definitivamente que operará mi derecho menoscabado,
haciendo ello mismo imposible que una vez operada dicha trasmisión, la
suscrita pueda controvertir el citado convenio, que en ese orden de
ideas, habré aceptado y por ende consentido tácitamente en las
condiciones narradas inmediatamente la celebración del convenio que
cuya nulidad peticione a la Autoridad de Instancia. Luego en este
sentido mi legitimación emana del texto de los artículos 1, 14 y 24 del
Enjuiciamiento Civil Estatal, que se dicen entonces violentados por el
Ad Quem.
En ese sentido es INCONGRUENTE lo resuelto por la
responsable, cuando adujo que era menester que la suscrita
primeramente me adjudicará los bienes que forman el caudal hereditario
y posteriormente, ya como dueña de dicho derecho, controvirtiera el
convenio base del juicio de origen, porque entonces mi derecho estaría
menoscabado e imposibilitaría que la suscrita controvirtiera mi derecho,
pues en esas condiciones, será evidente que consentí al menos en forma
tácita, la existencia, legalidad y consecuencias, del aludido convenio,
haciendo imposible con posterioridad, el ejercicio de acción alguna, por
esos mismos motivos. Pero además en este sentido, la responsable
yerra su juicio, dado que pierde de vista el hecho de que en realidad se
estaban defendiendo derechos del de cujus (quien fallecido que era,
no podía él directamente controvertirlos, por lo que precisaba de
un representante), tal y como aconteció en el de origen y que la
responsable soslayo en forma íntegra.
Con ese razonar de la responsable, viola en agravio de
la suscrita en lo PERSONAL, la Garantía de Legalidad, por cuanto a que
me priva del derecho de defender mi porción hereditaria que a título
individual me pertenece, en mi carácter de heredera del de cujus
Roberto Cárdenas Oceguera, legalizando una venta celebrada en contra
del texto de la Ley, con plena infracción a lo establecido en los
ordinales 10, 1537, 1763, 1767, 2660, 2664, 2992, 3020, 3033,
3037, 3046, 3047, 3048 fracciones VII y VIII, 3059, 3062, 3063,
3064 del Código Civil para el Estado de Jalisco, pues huelga decir
que en ellos se plasma la prohibición para disponer de los bienes de la
herencia, si ésta no se da en los términos y condiciones que dichos
numerales prevén al particular.
Consecuentemente, viola en agravio de la suscrita en
lo PERSONAL, el texto del artículo 14 Constitucional, en atención de
que deja de aplicar la Ley en la forma cronológica que dicho numeral
prevé; viola en agravio de la suscrita el texto del artículo 16
Constitucional, en atención de que la responsable es omisa en citar el
artículo que la facultaba a proceder en los términos en que finalmente
resolvió, menos aún realizo el razonamiento jurídico del porqué se
adecuaba dicha aplicación, pues se insiste, no cito precepto legal alguno
al particular, dado que trasciende hasta el grado de menoscabar mi
derecho a heredar en la justa porción que debiera corresponderme y
que no habrá de operarse en esos términos, en virtud de la existencia
del convenio atacado de nulidad.
II.- Pero además, la responsable desatendió el hecho
de que la suscrita comparecí al de origen con carácter de ALBACEA de
la Sucesión a Bienes de mi finado padre Roberto Cárdenas Oceguera,
controvirtiendo en su nombre, un derecho que le había sido
menoscabado con la celebración del convenio atacado de nulidad, en el
cual, huelga decir, mi representado no participó, como invariablemente
se desprende de su existencia.
Luego, mi legitimación deviene del hecho de que es a
la suscrita a quien corresponde la representación y defensa de todos los
derechos del autor de la herencia que me encontré representando ante
el natural, pues así lo establecen armónicamente el texto de los
artículos 24 fracción II del Enjuiciamiento Civil Estatal
Jalisciense y 3020, 3033, 3046, 3047, 3048 fracciones VII y VIII
todos de la Ley Sustantiva Civil Estatal, en cuanto dichos ordinales
establecen en forma cronológica que LAS ACCIONES, DEFENSA Y
RECURSOS que corresponden a la masa de la herencia pueden ser
ejercidas por el Albacea estando nombrando, como acontece en el
caso concreto; establecen además que el trámite de la Sucesión, la
ejecución de la misma, le defensa de la herencia como la de la
validez del testamento, la deducción de todas las acciones que
pertenezcan a la herencia y la representación de la sucesión,
corresponden precisamente al ALBACEA de la misma; luego, no es
creíble, que si la suscrita me encontré controvirtiendo un derecho del de
cujus (en su representación y para el fondo social) se pueda decir
que carezca de legitimación en la causa, ello en la inteligencia que si la
sucesión es una real y verdadera mancomunidad, como lo prevé al
efecto el artículo 2660 del Código Sustantivo Civil de la Entidad, lo
que en consecuencia en términos del diverso artículo 14 del
Enjuiciamiento Civil Estatal, definitivamente LEGITIMA al Albacea
para controvertir la existencia del convenio que el de origen declaro
nulo.
En este sentido, debemos ahondar aún en lo que la
doctrina dice del cargo del Albacea, pues ilustra de mejor manera, la
LEGITIMIDAD de mi actuación en el sumario de origen y que al Ad
Quem, le pareció inexistente; en efecto, citando la obra del ilustre
tratadista jurídico Don Eduardo Pallares, en su obra Diccionario de
Derecho Procesal Civil, Editorial Porrúa Hermanos, S.A., páginas 74 a la
78 vuelta, expone, en lo que al tema interesa, lo siguiente:
“”””El albacea es un auxiliar de la justicia, que tiene a su cargo: I.-
Ejecutar el Testamento, cuando existe; II.- LA GUARDA,
CONSERVACIÓN Y LEGAL ADMINITSRACIÓN DE LOS BIENES
SUCESORIOS; III.- . . . . ; IV.- LA REPRESENTACIÓN EN JUICIO Y EXTRA
JUDICIALMENTE DE LA MASA HEREDITARIA; V.- EL EJERCICIO DE LAS
ACCIONES QUE CORRESPONDEN A LA MASA HEREDITARIA; VI.- EN
GENERAL LLEVAR A CABO TODOS LOS ACTOS NECESARIOS PARA
CONCLUIR LA LIQUIDACIÓN DE LA HERENCIA Y LA ADJUDICACIÓN DE
BIENES A LOS HEREDEROS. “”””””””
El propio Tratadista al referirse a las FACULTADES de
los albaceas, ilustrativa e ilimitativamente, dice:
“””””LAS FACULTADES DEL ALBACEA SON LAS NECESARIAS PARA QUE
PUEDAN CUMPLIR SUS OBLIGACIONES Y DESEMPEÑAR EL CARGO QUE
PRINCIPIO “”””DE
HAN ACEPTADO, TODO DE ACUERDO CON EL
QUE EL DEBER SUPONE EL PODER””””””.
Los anteriores conceptos, en mayor o menor
contenido, se encuentran plasmados por el Legislador Jalisciense a
través del contenido de los artículos 3020, 3033, 3047, 3048 del
Código Civil Estatal, así como lo prevenido en los ordinales 14 y 24
del Enjuiciamiento Civil Estatal, al establecer dichos numerales en
forma concreta lo siguiente:
DEL CÓDIGO CIVIL:
“””””Art. 3020.- El albacea es el representante legal de la sucesión, se
encarga del trámite de la misma; y en caso de que su designación provenga
de disposición testamentaria, será ejecutor de la voluntad del testador.””””
“”””Art. 3033.- Es albacea universal quien tiene la total representación
de los intereses, trámite y ejecución de la sucesión.””””””
“””””Art. 3047.- El albacea universal debe deducir todas las acciones que
pertenezcan a la herencia.”””””””
“””””Art. 3048.- Son obligaciones del albacea universal:
I. La presentación del testamento;
II. El aseguramiento de los bienes de la herencia;
III. La formación de inventarios;
IV. La administración de los bienes y la rendición de las cuentas del albaceazgo;
V. El pago de las deudas mortuorias, hereditarias y testamentarias;
VI. La partición y adjudicación de los bienes entre los herederos y legatarios;
VII. La defensa, en juicio y fuera de él, así de la herencia como de la
validez del testamento;
VIII. La de representar a la sucesión en todos los juicios que hubieren
de promoverse en su nombre o que se promovieren contra ella; y
IX. Las demás que le imponga la ley.”””””
DEL CÓDIGO DE PROCEDIMIENTOS CIVILES:
“””””ARTICULO 14.- Para deducir las acciones mancomunadas, sean
reales o personales, se considerará parte legítima cualquiera de los
acreedores, salvo que del mismo título aparezca que uno de ellos se ha
reservado aquel derecho.
El comunero puede deducir las acciones relativas a la cosa común, en
calidad de dueño, salvo pacto en contrario o ley especial. No podrá sin
embargo, transigir ni comprometer en árbitros el negocio, sin consentimiento
unánime de los demás condueños.”””””””
“””””ARTICULO 24.- Las acciones, defensas y recursos que correspondan
a la masa de la herencia, podrán ser ejercitadas:
I.- Por cualquiera de los herederos y legatarios, si no está en funciones el
interventor o el albacea de la sucesión;
II.- Por el interventor o el albacea, si han sido ya nombrados, y están
en funciones: o por cualquier heredero o legatario, cuando requerido
judicial o notarialmente el albacea o el interventor rehusen o descuiden
deducirlos.””””””
Como se puede advertir, contrario a lo resuelto por la
responsable, la suscrita, lejos de no estar legitimada en la causa en el
de origen, me encuentro controvirtiendo un derecho que si bien
pertenece al de cujus, no menos cierto es que, al ser su representante,
es a quien corresponde la defensa y conservación de sus bienes, entre
tanto no se realice la partición, dado que ésta corre a mi cargo conforme
a la Ley; luego, lo determinado por la responsable efectivamente es
incongruente, porque, si como lo advirtió en el Sucesorio demandante,
aún no se ha llevado a cabo la partición, ello mismo faculta a la suscrita
para seguir actuando en nombre de dicha Sucesión, de donde deviene la
inaplicación de los criterios citados por la responsable; luego entonces,
se dicen violentados los artículos citados en forma inmediata, violación
que trascendió hasta el grado de que debido a su inobservancia hizo que
el Ad Quem, equivocara su juicio y determinara en forma contraria a
ellos y a la Ley por ende, que la suscrita no esta legitimada en el de
origen, lo que como se ha dejado en claro, me encuentro
completamente legitimada, pues incluso, haber consentido dicho
convenio y su posterior sanción en la adjudicación, hubiere acarreado a
la suscrita responsabilidades.
Tan cierto es, que la suscrita tengo legitimación activa
en la causa, que además de los preceptos legales inmediatamente
trascritos y abordados en estudio que la sostienen, a la par, existen
diversos criterios jurisprudenciales, que se han pronunciado en el
sentido que he venido exponiendo, los que por lo mismo corroboran los
comentarios vertidos al particular en vía de Conceptos de Violación,
criterios que por lo mismo, en este apartado cito precisamente para
efectos de robustecer lo razonado de mi parte y lo desatinado en la
resolución del Ad Quem, los que por ende se citan bajo los siguientes
datos y rubros:
No. Registro: 171,864
Tesis aislada
Materia(s): Civil
Novena Época
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXVI, Agosto de 2007
Tesis: XVII.1o.C.T.48 C
Página: 1538
ALBACEA. CARECE DE LEGITIMACIÓN PARA IMPUGNAR MEDIANTE EL
JUICIO DE AMPARO EL RECONOCIMIENTO DE CONCUBINA Y EL
CONSECUENTE DERECHO A HEREDAR, PUES ELLO NO AFECTA EL
INTERÉS JURÍDICO DE LA SUCESIÓN.- El reconocimiento de concubina y el
consecuente derecho a heredar, sólo podría afectar derechos personales de los
otros herederos, al reducirse la porción de la herencia que pudiera
corresponderles en la partición, por lo que únicamente éstos estarían
legitimados para combatir tal determinación mediante el juicio de amparo y no
el albacea, puesto que éste sólo representa a la sucesión, ya que está
investido de una serie de facultades que tienen como propósito la
conservación de los bienes que conforman la masa hereditaria y, por
ende, puede ejercitar toda clase de acciones legales en contra de actos
de terceros que puedan poner en peligro dichos bienes, pero no impugnar
declaraciones inherentes a reconocimiento de herederos de esa sucesión, pues
ello no afecta el interés jurídico de esta última, debido a que no la perjudica el
incremento del número de herederos.
PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIAS CIVIL Y DE TRABAJO DEL
DÉCIMO SÉPTIMO CIRCUITO.
Amparo en revisión 62/2007. Lorenzo Salvador Flores Cárdenas, su sucesión. 5 de
julio de 2007. Unanimidad de votos. Ponente: Luis Ignacio Rosas González. Secretario:
Óscar Arturo Andujo Sosa.
No. Registro: 174,250
Tesis aislada
Materia(s): Civil
Novena Época
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIV, Septiembre de 2006
Tesis: VI.2o.C.509 C
Página: 1483
HEREDEROS. NO TIENEN LEGITIMACIÓN PARA PROMOVER JUICIO DE
TERCERÍA QUE LES PERMITA COADYUVAR CON EL ALBACEA DE LA
SUCESIÓN EN QUE PARTICIPAN EN LA DEFENSA JUDICIAL DE LOS
BIENES QUE LA INTEGRAN (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE PUEBLA).- Si
se toma en consideración que los artículos 3020, 3025 y 3119 del Código Civil
para el Estado de Puebla disponen que la sucesión es la transmisión de los
bienes, derechos y obligaciones de una persona a sus herederos que ocurre con
motivo de su fallecimiento, que la propiedad de ese patrimonio corresponde a
los descendientes desde la muerte del de cujus, y que los herederos instituidos
sin designación de la parte que a cada uno corresponda heredan por partes
iguales; así como que en el numeral 3421 de esa legislación se señala que al
albacea corresponde, como órgano representativo de la sucesión, la
defensa de los bienes que la integran, resulta evidente que los
herederos no cuentan con legitimación propia para realizar por sí la
defensa judicial de la masa sucesoria, aun cuando el resultado del
procedimiento que la involucra pudiera representarles algún beneficio
patrimonial. De esta manera, al ser el mismo derecho aquel que corresponde
al albacea en la defensa de la totalidad de los bienes de una sucesión y el que
asiste a cado uno de los herederos en la parte alícuota que les pertenece, éstos
no están legitimados para promover juicio de tercería y de esta manera
coadyuvar con el albacea en el procedimiento seguido en contra de su
representada, pues el derecho en cuestión no puede diferenciarse del que
pertenece a cada uno de los sucesores. Esto es, si para la procedencia del juicio
de tercería se requiere que quien resulta extraño o ajeno a una contienda
judicial sea titular de un derecho y que éste, además, sea distinto del que se
está debatiendo en la controversia ya iniciada, tal supuesto no se actualiza
entre los herederos y el albacea, ya que a los primeros corresponde una parte
del patrimonio respecto del cual el segundo es su representante legal.
SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL SEXTO CIRCUITO.
Amparo en revisión 135/2006. Juvencia Elvira Muñoz Juárez. 8 de junio de 2006.
Unanimidad de votos. Ponente: Gustavo Calvillo Rangel. Secretario: Raúl Rodríguez
Eguíbar.
No. Registro: 184,859
Tesis aislada
Materia(s): Civil
Novena Época
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XVII, Febrero de 2003
Tesis: II.2o.C.395 C
Página: 1082
LEGITIMACIÓN ACTIVA EN EL JUICIO DE AMPARO. CORRESPONDE AL
ALBACEA DE LA SUCESIÓN Y NO A LOS HEREDEROS EN LO INDIVIDUAL
LA DEFENSA DEL DERECHO DE POSESIÓN, DERIVADO DE LO DISPUESTO
EN EL ARTÍCULO 1533 DEL CÓDIGO CIVIL PARA EL ESTADO DE MÉXICO,
VIGENTE HASTA EL DÍA VEINTIUNO DE JUNIO DE DOS MIL DOS.- De una
correcta interpretación de los artículos 107, fracción I, constitucional y 4o. de la
Ley de Amparo, en relación con lo señalado en los dispositivos 1533 y 1534 del
Código Civil de la entidad, anterior al vigente, se llega a la conclusión de que
cuando un heredero reconocido en un juicio sucesorio intestamentario se
ostente como quejoso, carece de legitimación activa para instar ante el órgano
de control constitucional, si acude en defensa del derecho de posesión que
deriva del citado artículo 1533, esto es, en su calidad de heredero respecto de
la masa universal de bienes del de cujus. Ello, porque su título no es
individual sino en comunidad con el resto de los sucesores reconocidos
en el juicio relativo y entonces, es precisamente el albacea quien
resulta legitimado para tales efectos en cuanto representante de la
sucesión, por corresponderle a ésta ese derecho de posesión y no a los
herederos en lo individual.
SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL SEGUNDO
CIRCUITO.
Amparo en revisión 223/2002. Aurora del Carmen Ramos Ortiz. 19 de noviembre
de 2002. Unanimidad de votos. Ponente: Javier Cardoso Chávez. Secretario: Darío
Carlos Contreras Favila.
No. Registro: 223,355
Tesis aislada
Materia(s): Civil
Octava Época
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
VII, Marzo de 1991
Tesis:
Página: 116
ARRENDAMIENTO, LEGITIMACION PROCESAL DEL ALBACEA DE LA
SUCESION DEL ARRENDADOR.- El albacea de la sucesión está
legitimado para demandar la rescisión o terminación del contrato de
arrendamiento firmado por el de cujus, porque es de explorado derecho
que cuando una persona fallece, la legislación positiva contempla la
figura del albacea para que preserve los bienes del patrimonio del autor
de la sucesión hasta el momento en que se los adjudiquen a los
herederos, ya que resultaría erróneo pretender que el titular de un
derecho lo transmitiera antes de morir, porque si no lo hace así, sus
herederos no podrían hacerlo valer; amén de que no sólo es facultad del
albacea defender en juicio y fuera de él, el acervo hereditario e incluso
la validez del testamento, sino que en términos de las fracciones VII y
VIII del artículo 1706 del Código Civil para el Distrito Federal, es una
obligación que de ser incumplida por el albacea, le ocasionaría que
incurriera en responsabilidades ante quienes tuvieran derecho a la
herencia, y por ello, ni presuntivamente se puede considerar ilegal el
reconocimiento de la personalidad del albacea para hacer valer los
derechos de la sucesión.
QUINTO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.
Amparo directo 5707/90. María del Carmen Morales García. 21 de febrero de 1991.
Unanimidad de votos. Ponente: José Luis Caballero Cárdenas. Secretario: Alejandro
Javier Pizaña Nila.
No. Registro: 272,424
Tesis aislada
Materia(s): Civil
Sexta Época
Instancia: Tercera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Cuarta Parte, XIV
Tesis:
Página: 17
ALBACEAS, INTERES EN EL EJERCICIO DE LA ACCION.- No puede
aceptarse que el albacea de una sucesión, a quien obliga la ley en razón
de sus funciones a deducir todas las acciones que pertenezcan a la
herencia, y a defenderla en juicio y fuera de él, carezca de interés en
deducir las acciones de nulidad por causa de lesión y de simulación, así
como la reivindicatoria respecto de bienes inmuebles que con seguridad
habían sido del autor de la sucesión, y tampoco puede estimarse que no
pudiera alcanzarse el objeto que con ello se perseguía, aun suponiendo
favorable la sentencia, porque no era otro en definitiva, que lograr la
restitución de los bienes del autor de la herencia.
Amparo directo 2629/57. Margarito R. de De la Garza. 13 de agosto de 1958.
Mayoría de tres votos. Disidente: José Castro Estrada y Gabriel García Rojas. Ponente:
Mariano Ramírez Vázquez.
No. Registro: 339,450
Tesis aislada
Materia(s): Civil
Quinta Época
Instancia: Tercera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
CXXVII
Tesis:
Página: 175
SUCESIONES, ACCIONES PERSONALES EN CASO DE A QUIEN INCUMBE
SU EJERCICIO.- Si quien demanda la declaración de nulidad de un
contrato celebrado por el de cujus, tiene como interés el que se le
reconozca su calidad de heredera, y la acción que intenta es
mancomunada por título de herencia, habiendo nombrado la testadora
en su testamento albacea para proseguir su ejercicio, sólo a éste le
compete deducir tal acción.
Amparo directo 4020/55. Arminda Córdova Zúñiga. 13 de enero de 1955. Cinco
votos. Ponente: Mariano Ramírez Vázquez.
No. Registro: 339,451
Tesis aislada
Materia(s): Civil
Quinta Época
Instancia: Tercera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
CXXVII
Tesis:
Página: 175
SUCESIONES, ACCIONES PERSONALES EN CASO DE. A QUIEN INCUMBE
SU EJERCICIO. (LEGISLACION DEL ESTADO DE CHIAPAS).- Si se
demanda la declaración de nulidad de un convenio celebrado por el de
cujus, es verdad que esta acción no es una acción real de la herencia,
sino una personal, pero si ésta, como todas las de su naturaleza tienen
las mismas fuentes de las obligaciones, a saber: los contratos y
cuasicontratos, los delitos y cuasi-delitos, es fuera de toda duda que en
aplicación del artículo 28 del Código de Procedimientos Civiles del
Estado de Chiapas, esa acción personal incumbe su ejercicio a la
albacea de la sucesión.
Amparo directo 4020/55. Arminda Córdova Zúñiga. 13 de enero de 1955. Cinco
votos. Ponente: Mariano Ramírez Vázquez.
Luego, si como antes se afirmó, en la especie se trata
de una mancomunidad, y la suscrita comparecí en defensa de la
sucesión en cuanto se miraron involucrados derechos del de cujus que
represento, y además, en lo personal en cuanto se trataba de demeritar
derechos exclusivos de la suscrita en mi calidad de heredera, es más
que evidente que mi actuación esta legitimada, máxime que en la
especie se trata de una acción, de la cual puede prevalecerse cualquier
interesado.
Para efectos de sostener la legitimación con la cuento
en autos y en consecuencia, exponer el porqué de lo desatinado en la
resolución de la responsable, en seguida se citan criterios
jurisprudenciales, que son aplicables por analogía al caso ponderado, los
que por ende se citan bajo los siguientes datos y rubros:
No. Registro: 246,712
Tesis aislada
Materia(s): Civil
Séptima Época
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
217-228 Sexta Parte
Tesis:
Página: 178
Genealogía: Informe 1987, Tercera Parte, Tribunales Colegiados de Circuito,
tesis 6, página 535.
COPROPIEDAD. LEGITIMACION PARA ACUDIR A JUICIO POR
CUALESQUIERA DE LOS TITULARES.- Los derechos y obligaciones de los
copropietarios son indivisibles en tanto subsista ese régimen, de tal manera que
cualquiera puede salir en defensa ante la autoridad cuando se afecte el todo, sin
que sea jurídico admitir que cada uno de los copropietarios pueda tener la
acción de excitar la administración de justicia en forma sucesiva, pues se
llegaría al absurdo de que se permitiera defender exclusivamente la parte
alícuota y que sobre la misma se definiera la cosa juzgada sin perjudicar o
beneficiar a los restantes copropietarios, pudiendo éstos intentar todas las
acciones por separado como lo sería la constitucional de amparo. Al acudir a
defender uno de los copropietarios la afectación de la propiedad lo hace a
nombre de la totalidad, sin que por ello se estime indispensable la conformidad
de los demás copropietarios, pues las relaciones que ellos guarden entre sí en
punto a derechos y obligaciones no pueden hacerse valer frente a terceros.
PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO DEL SEXTO CIRCUITO.
Amparo en revisión 1080/86. Martín Pérez Ramírez. 29 de abril de 1987.
Unanimidad de votos. Ponente: Mario Gómez Mercado. Secretaria: Rosa María Roldán
Sánchez.
No. Registro: 174,506
Tesis aislada
Materia(s): Civil
Novena Época
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIV, Agosto de 2006
Tesis: IV.2o.C.52 C
Página: 2162
COPROPIEDAD. LA MANCOMUNIDAD QUE POR REGLA GENERAL EXISTE
EN TAL RÉGIMEN, NO IMPIDE QUE CUALQUIERA DE LOS
COPROPIETARIOS TENGA LEGITIMACIÓN PARA EXIGIR EL
CUMPLIMIENTO DE UN CONTRATO DE COMPRAVENTA, AL NO EXISTIR
ENTRE ÉSTOS LITISCONSORCIO ACTIVO NECESARIO (LEGISLACIÓN
DEL ESTADO DE NUEVO LEÓN).- Es inexacto el argumento de que un solo
copropietario no puede exigir el cumplimiento del contrato de compraventa
(pago del precio), sino que es menester la concurrencia de todos los
copropietarios, pues ello implica un litisconsorcio activo necesario, que
contraviene el principio de derecho consagrado en el artículo 5o., del Código de
Procedimientos Civiles del Estado consistente en que: "A nadie puede obligarse
a intentar o proseguir una acción contra su voluntad.". Principio que contiene
diversas excepciones que enumera tal precepto en forma enunciativa, mas no
limitativa, y entre las cuales no se encuentra el régimen de copropiedad, a los
demás copropietarios lo que se estima indispensable, para obligar a los demás
copropietarios para incoar la acción correspondiente, pues si la ley adjetiva local
establece el principio general ya mencionado, es inconcuso que para que se
actualice el litisconsorcio activo necesario, que es una excepción a tal regla,
debe estar expresamente establecido en la ley, de conformidad con el artículo
11 del Código Civil del Estado, que dispone: "Las leyes que establecen
excepción a las reglas generales, no son aplicables a caso alguno que no esté
expresamente especificado en las mismas leyes". Ahora bien, si la copropiedad,
en términos del artículo 935 del Código Civil del Estado, existe "... cuando una
cosa o un derecho pertenecen proindiviso a varias personas.", ello implica que
sobre una cosa o un derecho existe una pluralidad de personas con derecho
sobre ellas; si se trata de una cosa, (bien inmueble por ejemplo), el
copropietario tiene el derecho a usarla e inclusive a enajenarla o gravarla en su
parte alícuota y si se trata de un derecho, además de poder disponer o disfrutar
de él, tiene la facultad de exigir que se incorpore a su esfera jurídica en la parte
alícuota que le corresponde. Ahora bien, de los artículos 1878 y 1882 del
Código Civil para el Estado de Nuevo León, se desprende que tratándose de
obligaciones civiles con pluralidad de acreedores o deudores, la solidaridad no
se presume, sino que debe estar en la ley o existir por acuerdo de las partes.
Luego, si de los artículos 796 y 935 a 976 del código sustantivo citado, que
regulan la copropiedad, no se advierte que se establezca la existencia de la
solidaridad entre los copropietarios y en el caso controvertido, no hay
constancia de que los copartícipes hayan realizado un acuerdo en tal sentido, es
inconcuso que entre los copropietarios existe mancomunidad y en términos de
los artículos 1879 y 1880 del Código Civil del Estado, el crédito o la deuda se
consideran divididos en tantas partes como deudores o acreedores haya y cada
parte constituye una deuda o un crédito distintos unos de otros; asimismo, las
partes se presumen iguales a no ser que se pacte otra cosa o que la ley
disponga lo contrario. Ahora bien, no pasa inadvertido que en términos del
citado artículo 1879, la mancomunidad de acreedores no da derecho a cada uno
de éstos, a exigir el total cumplimiento de la obligación; ello es así, en razón de
que la legitimación de los copropietarios emana de los artículos 796 y 936 del
código sustantivo de la entidad que establecen que cada uno de ellos puede
ejercer actos posesorios sobre la cosa común, siempre y cuando no excluya los
actos posesorios de los otros coposeedores, además, que los copropietarios de
un bien o un derecho, no pueden ser obligados a conservarlo indiviso; es decir,
la circunstancia de que cualquier copropietario esté en aptitud legal para incoar
una acción, sin necesidad de la concurrencia de los demás, o de su
consentimiento, no implica que lo obtenido en la sentencia le deba ser
entregado en su totalidad, (salvo que se trate de acción reivindicatoria o diversa
acción posesoria), pues la simple mancomunidad de acreedores no da derecho a
cada uno de ellos para exigir el total cumplimiento de ella misma, en términos
del referido numeral 1879 y, por tanto, en tales casos, debe repartirse entre los
demás copropietarios a partes iguales, salvo acuerdo en contrario, en términos
del artículo 1880, que tiene concordancia con el numeral 939, que regula la
copropiedad y dispone: "... Se presumirán iguales, mientras no se pruebe lo
contrario, las porciones correspondientes a los partícipes en la comunidad".
Luego, la legitimación activa que la ley confiere a cada uno de los
copropietarios, respecto de la cosa común, no implica que lo obtenido en
cantidad líquida en una sentencia le deba ser entregado en su totalidad al
copropietario accionante, en este caso, lo que el actor obtenga por el
cumplimiento del contrato de compraventa que exige, (pago del precio), pues
existe prohibición expresa en el sentido de que los actos posesorios que ejerza
sobre la cosa común, no excluya los actos posesorios de los otros coposeedores,
lo que acontecería en el caso de que el Juez natural le entregara todo el
numerario obtenido, pues el juzgador debe advertir la existencia de la
mancomunidad, para que a pesar de que en ejecución de sentencia se le
reclame la entrega total de lo obtenido, sólo otorgue la parte proporcional que
le corresponde, en términos de los invocados numerales 939 y 1880. Lo
anterior, con independencia de que los copropietarios que se estimen afectados
por el actuar del condueño que ejercitó la acción, puedan dirigir en su contra las
acciones correspondientes.
SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL CUARTO CIRCUITO.
Amparo directo 111/2006. Fernando Indalecio Gaona Rodríguez. 18 de mayo de
2006. Unanimidad de votos. Ponente: Juan Manuel Rochín Guevara. Secretario:
Fernando Ureña Moreno.
Aunado a lo anterior, es más que evidente que la
responsable, dejo de analizar el aspecto relativo a que la demandada
María de Jesús Gallegos Rodríguez, al apersonarse en juicio, expuso que
dicho convenio lo celebró bajo presiones, de donde se advierte que la
manifestación de la voluntad que ésta pudo haber externado, se
encontró viciada, sin que pueda determinarse certeramente lo aducido
por la responsable cuando dijo, que la aludida demandada hubo
expuesto que además percibía que era lo que más le convenía a su
familia, puesto que entonces y actualmente, Gallegos Rodríguez, no
tiene representación del de cujus y la responsable de nueva cuenta con
ese razonar, prejuzga sobre la verdadera intención de las actuaciones
del de origen; menos aún, cuando se advierte que el mero derecho de
disposición que hizo Gallegos Rodríguez conforme a lo establecido en el
ordinal 10 del Código Civil Estatal, precisamente se trata de un acto
celebrado en contra de leyes prohibitivas o de interés público, como son
las que se desprende del texto de los artículos 888 del
Enjuiciamiento Civil Estatal y 3059, 3060, 3062, 3063 y 3064
todos del Código Civil Estatal, en cuanto a que dichos ordinales
prohíben expresamente la venta de los bienes de la sucesión, sino se da
ésta en la forma y condiciones que dichos numerales establecen, como
quedó evidenciado con la trascripción que de ellos se realizo en líneas
precedentes; luego, si Gallegos Rodríguez, vendió bienes propiedad de
la sucesión, sin tener ésta representatividad alguna, definitivamente que
esa venta es nula de pleno derecho en mérito a que se encuentra
celebrada en contra de normas de interés público y leyes prohibitivas,
de ahí que la legitimidad de la suscrita para controvertir la nulidad a
nombre de la sucesión de Roberto Cárdenas Oceguera emerja de esa
propia posición jurídica, pues no corresponde a nadie más, dado que los
coherederos por más que quisieren, no pueden controvertir ese derecho,
por prohibición expresa del artículo 24 del Enjuiciamiento Civil
Estatal.
Para justificar en forma legal, la ilegalidad de lo
pactado en el convenio relacionado en líneas precedentes, se citan en
seguida los siguientes criterios de la corte, los que se menciona bajo los
siguientes datos y rubros:
No. Registro: 186.624
Tesis aislada
Materia(s): Civil
Novena Época
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XVI, Julio de 2002
Tesis: I.3o.C.324 C
Página: 1273
CÓNYUGE SUPÉRSTITE. CUANDO SE ENCUENTRA EN POSESIÓN Y
ADMINISTRACIÓN DE LOS BIENES DE LA SOCIEDAD CONYUGAL, PUEDE
CELEBRAR CONTRATOS DE ARRENDAMIENTO.- De una interpretación
relacionada de los artículos 205 del Código Civil y 832 del Código de
Procedimientos Civiles, ambos ordenamientos para el Distrito Federal, se sigue
que el cónyuge supérstite que haya celebrado matrimonio bajo el régimen de
sociedad conyugal puede solicitar, mientras no se verifique la partición en el
juicio sucesorio, que se le ponga en posesión y administración de los bienes de
dicha sociedad, aunque esto debe ser con la intervención del albacea de la
sucesión, quien tiene facultades precisas que consisten en vigilar la
administración que efectúe el cónyuge supérstite, con la obligación de dar
cuenta al Juez en cualquier momento en que observe que no lo hace
convenientemente. Ahora bien, si por acto de administración se entiende el
destinado a la conservación o acrecentamiento de un patrimonio, o a la
obtención de los beneficios o utilidades de que es susceptible, realizado por su
dueño o por quien sin serlo, obra legalmente autorizado, en cualquier forma de
representación o en cumplimiento de las funciones de un cargo que le obligue a
ello, es evidente que el dar un inmueble en arrendamiento es un acto de
administración, ya que tiene como finalidad la obtención de un beneficio o
utilidad de que es susceptible el bien arrendado. Sobre tales premisas, es
inconcuso que el cónyuge supérstite se encuentra facultado para celebrar
contratos de arrendamiento respecto de los bienes de la sociedad conyugal que
estén en su posesión y administración pues, además, tiene el carácter de
condueño de los bienes del fondo social, ya que le corresponde el cincuenta por
ciento de éstos, con independencia de los que se le llegasen a heredar.
TERCER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.
Amparo directo 14583/2001. Carlos Carrizosa Sánchez, su sucesión, por conducto
de su albacea María América Carrizosa Juárez. 30 de noviembre de 2001. Unanimidad
de votos. Ponente: Armando Cortés Galván. Secretario: Gabriel Regis López.
Amparo directo 3463/2002. Carlos Carrizosa Sánchez, su sucesión, por conducto de
su albacea María América Carrizosa Juárez. 24 de abril de 2002. Unanimidad de votos.
Ponente: María Soledad Hernández de Mosqueda. Secretario: Ricardo Mercado Oaxaca.
No. Registro: 193,793
Tesis aislada
Materia(s): Civil
Novena Época
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
Tomo: IX, Junio de 1999
Tesis: I.9o.C.59 C
Página: 986
SUCESIONES, LA VENTA DE LOS BIENES DE LAS, NO CONSTITUYE
VENTA DE COSA AJENA SI LA CELEBRAN LA TOTALIDAD DE LOS
HEREDEROS.- La prohibición a los herederos de enajenar los bienes de la
sucesión, que establece el artículo 1289 del Código Civil para el Distrito Federal,
no resulta transgredida cuando la consienten la totalidad de ellos, como si
hubiera existido un único y universal heredero, considerando que son
copropietarios de los bienes de la herencia y que la prohibición tiende a evitar
conflictos entre ellos, lo que no sucede ante la conjunción de voluntades, caso
análogo al que contempla la tesis "HEREDERO ÚNICO Y UNIVERSAL.
TRANSMISIÓN DE LA PROPIEDAD DE LOS BIENES DEL AUTOR DE LA
HERENCIA. SE PRODUCE POR LA MUERTE DE ÉSTE."; de lo que se concluye no
existir la venta de cosa ajena.
NOVENO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.
Amparo directo 11219/98. Ernesto Cid Miranda Fernández y otras. 4 de marzo de
1999. Unanimidad de votos. Ponente: Gonzalo Hernández Cervantes. Secretario:
Héctor Enrique Hernández Torres.
Nota: La tesis a que se hace mención aparece publicada en el Semanario Judicial de la
Federación, Séptima Época, Volumen 22, Sexta Parte, página 27.
Es decir, la resolución en los términos
concebidos, pretende legalizar lo que de origen es
ilegal, como invariablemente se advierte.
Con dicho proceder la responsable violenta el texto de
los artículos 14 y 16 Constitucionales, en mérito a que la resolución
emitida de su parte, en cuanto no esta fundada en el derecho, así como
deja de aplicar la ley en la forma cronológica establecida en el primero
de dichos ordinales, deviene efectivamente conculcatoria de Garantías;
empero, además deviene ilegal en esencia porque además viola el texto
de los artículos 1, 24 fracción II del Enjuiciamiento Civil Estatal,
así como los arábigos 3036, 3047, 3048 fracciones VII y VIII del
Código Civil Estatal, por cuanto a que, aún cuando conforme a la letra
de la Ley, es al Albacea a quien corresponde la defensa de la sucesión,
la responsable expone que me encuentro impedida legítimamente ad
causam para ese fin, violentando entonces el texto de la ley tantas
veces mencionado; violenta el procedimiento, porque si la suscrita ejercí
una acción de la cual puede prevalecerse todo interesado, en el caso
concreto mi legitimación provenía de lo establecido en el ordinal 1
Enjuiciamiento Civil Estatal, así como el arábigo 1763 del Código
Civil Estatal, trascendiendo en forma tal, que finalmente el Ad Quem
decreto improcedente la acción intentada en autos por la suscrita, con
las graves consecuencias jurídica que dicha determinación origina.
Luego, si como de dicha resolución se advierte, el
tema toral en que la responsable basó su resolución y por la cual,
REVOCÓ la determinación primaria, se trata de una cuestión que atañe
en forma directa a la LEGITIMACIÓN EN LA CAUSA, debe decirse que
el Tribunal de Alzada yerra su juicio con dicha determinación, amen de
que lo resuelto en si mismo es INCONGRUENTE y falto de
EXHAUSTIVIDAD violentando el texto del artículo 87 del Código
Adjetivo Civil Estatal.
En efecto, se dice que es INCONGRUENTE lo resuelto
por la responsable, en atención de que efectivamente no es congruente
el hecho de que determine que la suscrita carezco de Legitimación
Activa en la Causa (por haber comparecido a juicio con carácter de
Albacea de la Sucesión a Bienes de Roberto Cárdenas Oceguera),
y a la par, estime que la demandada en cuanto se trata de un mismo
ente jurídicamente ficticio (como es la Sucesión a Bienes de Narcisa
Oceguera Flores), si goce de Legitimación Pasiva en la Causa, pues es
principio general del derecho “””Que en donde existe la misma
razón, debe imperar la misma condición””””.
Dicho de otra forma, lo resuelto por la responsable, es
conculcatorio de Garantías individuales, porque respecto de la sucesión
actora (representada por la suscrita con carácter de Albacea de la
Sucesión a Bienes de Roberto Cárdenas Oceguera), dijo NO
TENÍA LEGITIMACIÓN ACTIVA EN LA CAUSA, mientras que respecto
de la Sucesión demandada (Sucesión a Bienes de Narcisa Oceguera
Flores), ésta si gozaba de LEGITIMACIÓN PASIVA EN LA CAUSA.
Con dicho proceder la responsable violenta el texto del
artículo 87 del Enjuiciamiento Civil Estatal, en cuanto a que éste,
ordena que las sentencias deben ser claras, precisas y CONGRUENTES,
atributos que efectivamente se encuentran ausentes en la recurrida; tal
yerró trasciende al fondo del asunto, hasta el grado de que la
responsable REVOCÓ la resolución primaria, dejando a salvo los
derechos de las partes, porque dijo, no existían las condiciones
necesarias para estudiar el fondo del asunto puesto a su consideración,
lo que de suyo propio deviene además infundado e inmotivado, con
flagrante violación al primer párrafo del artículo 16 Constitucional.
Consecuentemente, viola en agravio de la suscrita en
mi carácter de ALBACEA DE LA SUCESIÓN ACTORA en el de origen,
el texto del artículo 14 Constitucional, en atención de que deja de
aplicar la Ley en la forma cronológica que dicho numeral prevé; viola en
agravio de la suscrita el texto del artículo 16 Constitucional, en
atención de que la responsable es omisa en citar el artículo que la
facultaba a proceder en los términos en que finalmente resolvió, menos
aún realizo el razonamiento jurídico del porqué se adecuaba dicha
aplicación, pues se insiste, no cito precepto legal alguno al particular.
III.- La responsable perdió de vista además, el hecho
de que la suscrita me encontraba controvirtiendo una ACCIÓN DE
NULIDAD ABSOLUTA (DE TIPO PERSONAL), la cual, conforme a lo
establecido en el ordinal 1763 del Código Civil Jalisciense puede
prevalecerse cualquier interesado, como en el caso concreto
aconteció; amen de ello, los ordinales 1 y 24 del Enjuiciamiento
Civil Estatal, me facultan a controvertir dicha acción; luego, conforme
a la resolución que se combate, no es posible que, entonces el de cujus
salga en defensa de los bienes que fueron de su propiedad en vida, dado
que con su muerte éstos pasaron a la posesión de la cónyuge supérstite
y de los demás coherederos conforme a lo prevenido en el ordinal
3046 del Código Civil Estatal, pues ésta opera por ministerio de Ley,
y es evidente que entonces el legitimado para controvertir ese derecho,
es precisamente el Albacea del Sucesión, en cuanto representante de
dicha Sucesión mientras que no haya sido operada la Adjudicación, tal y
como aconteció en el caso concreto.
Es decir, si efectivamente como se desprende del
sumario, se puso en litigio un acto que afecta los intereses del de cujus
Roberto Cárdenas Oceguera, pero éste ha fallecido, es evidente que a
quien corresponde la defensa y quien se encuentra legitimado para
controvertirlos, es el Albacea en cuanto es su Representante y los
herederos, en cuanto a son los beneficiados o perjudicados, con la
existencia del acto tildado de nulo, máxime que en el caso a estudio, en
la suscrita se reúnen las dos personalidades, es decir, amen de ser
Albacea, también tengo personalidad de Heredera; empero cuando el
albacea controvierte ese derecho en representación del de cujus y para
la comunidad, es más que evidente que su actuación esta legitimada,
máxime que en la especie se trata de una acción personal, de la cual
puede prevalecerse cualquier interesado.
Pero además la responsable dijo que debido a que mis
coherederos hubieron realizado cesión de derechos a favor de la
codemandada María de Jesús Gallegos Rodríguez, el acto se hubo
convalidado; lo anterior, NO ES CIERTO, pues en ese sentido pierde de
vista la responsable el hecho de que, el acto atacado de NULIDAD se
trata de una NULIDAD ABSOLUTA, la que conforme a lo prevenido en
el ordinal 1763 del Código Civil Estatal, NO ES SUSCEPTIBLE DE
REVALIDARSE POR CONFIRMACIÓN NI POR PRESCRIPCIÓN,
PUDIENDO INVOCARSE POR TODO AFECTADO, como aconteció en
el caso concreto, de ahí que se insista en la violación de garantías
acontecida en agravio de la suscrita, tanto en lo personal, como en mi
carácter de albacea de la sucesión de mi finado padre.
IV.- Pero además, la responsable dejo de resolver con
estricto apego a la Ley, violando por ende el texto del artículo 14 del
Pacto Federal, por cuanto a que estimó que, la suscrita al ser un
heredero del caudal hereditario de la sucesión de Roberto Cárdenas
Oceguera, mi derecho se traducía en una mera expectativa de derecho,
y que al no estar concluida la citada sucesión, me impedía defender los
derechos de ésta, incluso PREJUZGÓ al deducir que en realidad me
encontraba controvirtiendo derechos exclusivamente en mi calidad de
heredera y no así de albacea como lo realicé.
En efecto, para arribar a dicha determinación basta
imponerse del escrito inicial de demanda de la suscrita, en el cual,
demandé con doble carácter, en lo PERSONAL en cuanto se estaban
violentando derechos de la suscrita en mi calidad de heredero
reconocido en la Sucesión a Bienes de mi finado padre Roberto
Cárdenas Oceguera, pero además demandé con carácter de ALBACEA
de la citada Sucesión, en cuanto dije, con la celebración del convenio
cuya nulidad se solicito y se obtuvo ante el juzgador de instancia, se
pretendían enajenar bienes propiedad de mi representado, aspectos
que desatendió la responsable.
Es decir, no existe en la Ley, precepto legal alguno que
faculte a la responsable a determinar la forma en que las partes
accionan, cuando éstas expresamente denominan la forma en como
litigan, como aconteció en el caso especifico, pues entonces
efectivamente el Ad Quem PREJUZGA, circunstancia, facultad y atributo
que no le es permitida, so pena de que con dicha determinación violente
el marco legal, como aconteció en el caco concreto.
Empero y contrario a lo razonado por la responsable
en el sentido de que el derecho controvertido en litis ante el natural, se
trataba de una mera expectativa de derecho, debe decirse que se
accionó precisamente en el momento oportuno para ello, puesto que se
ejercito una acción personal y a nombre de la Sucesión y en lo Personal
como se ha venido insistiendo en este pliego de conceptos de violación;
de ahí mismo emerge precisamente que entre tanto no este concluida la
sucesión, es a la suscrita Albacea a quien corresponde el ejercicio y
defensa de los derechos relacionados con ella, pues una vez concluida,
también concluye el cargo de Albacea con el cual se accionó.
Para efectos de robustecer lo asentado, en seguida se
citan los criterios de la corte en el sentido explicado, los cuales deben
interpretarse a contrario sensu y por analogía al caso ponderado, los
que se menciona bajo los siguientes datos y rubros:
No. Registro: 194,133
Tesis aislada
Materia(s): Civil
Novena Época
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
IX, Abril de 1999
Tesis: VII.1o.C.40 C
Página: 488
ALBACEAS. CARECEN DE LEGITIMACIÓN ACTIVA PARA DEMANDAR A
NOMBRE DE LA SUCESIÓN, SI ÉSTA YA CONCLUYÓ (LEGISLACIÓN DEL
ESTADO DE VERACRUZ).- Al establecer el artículo 1712 del Código Civil para
el Estado de Veracruz, que la partición legalmente hecha en el juicio
testamentario o intestamentario "... fija la porción de bienes hereditarios que
corresponde a cada uno de los herederos.", se deduce que con la adjudicación
de los mismos bienes se disuelve la copropiedad que se constituyó al momento
de la muerte del autor de la sucesión, y se determina la parte que a cada
heredero le toca en plena propiedad, quedando así terminado el juicio
sucesorio. Como consecuencia de lo anterior, las funciones del albacea deben
igualmente considerarse concluidas al aprobarse el proyecto de partición y
hacerse la adjudicación respectiva, habida cuenta de que en ese momento
puede enviarse el expediente al notario para que éste proceda a protocolizar lo
actuado en dicho sucesorio y extienda a cada heredero su hijuela; de ahí que si
la persona que fungió como albacea en la sucesión terminada, demandó en su
nombre la nulidad de una escritura relacionada con la compraventa de un bien
que formó parte del acervo hereditario, es claro que carece de legitimación
activa, puesto que corresponde reclamar los derechos derivados de ese bien, en
todo caso, al heredero a quien se le adjudicó en propiedad el inmueble.
PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL SÉPTIMO CIRCUITO.
Amparo directo 917/96. Elpidio Veneroso Ameca, quien se ostentó como albacea de
la sucesión intestamentaria a bienes de Aniceto Veneroso Alvarado. 29 de noviembre
de 1996. Unanimidad de votos. Ponente: Omar Losson Ovando. Secretario: José Ángel
Ramos Bonifaz.
Véase: Semanario Judicial de la Federación, Quinta Época, Tomo LXXX, página 2730,
de rubro: "ALBACEAZGO, TERMINACIÓN DEL.".
No. Registro: 350,251
Tesis aislada
Materia(s): Civil
Quinta Época
Instancia: Tercera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
LXXX
Tesis:
Página: 2730
ALBACEAZGO, TERMINACION DEL.- De acuerdo con la ley, el albacea tiene
la obligación final de repartir y adjudicar los bienes entre los herederos y
legatarios, y practicada la partición y la adjudicación de los bienes entre esas
personas, concluye el albaceazgo. Por otra parte, el albacea está obligado a
representar a la sucesión en todos los juicios que se promovieren en nombre y
en contra de ella, en tanto que exista, pero una vez terminada la sucesión, cesa
esa representación.
Amparo civil en revisión 1558/43. Romo Vivar Pedro. 5 de junio de 1944.
Unanimidad de cuatro votos. Ausente: Emilio Pardo Aspe. La publicación no menciona
el nombre del ponente.
Como antes dije, tampoco hubiere podido controvertir
ese derecho a título PERSONAL, porque ya hube consentido la
existencia, legalidad y consecuencias jurídicas, del convenio que el
primario declaro NULO.
V.- Es contrario a derecho lo resuelto por el de origen,
cuando dijo que, se encontraba facultado para emprender el tema
correspondiente a la LEGITIMACIÓN EN LA CAUSA, no obstante que
el apelante hubiere sido omiso en agraviarse en ese sentido, y no
obstante de que la defensa opuesta haya sido erróneamente planteada,
porque dijo, se encontraba facultado para ello; se dice que es erróneo el
proceder de la responsable en ese sentido, porque si bien es cierto que
el artículo 87 del Enjuiciamiento Civil Estatal, lo faculta para
emprender el estudio oficioso de los PRESUPUESTOS
PROCESALES Y LOS ELEMENTOS DE LA ACCIÓN, al no ser la
LEGITIMACIÓN AD CAUSAM ni un elemento de la acción, ni un
presupuesto procesal, sino una condición necesaria para que se
dicte sentencia y de procedencia de la acción, lo que por si solo
excluye dicho término de los señalados en la Ley como de
estudio oficioso para la autoridad judicial, eso mismo, le impedía
a la responsable llevar a cabo el estudio manifestado, máxime
que en el pliego de agravios hecho valer por el apelante, esa
cuestión no fue ponderada debida y legalmente, es más, el
apelante fue omiso completamente en plantear agravio en ese
sentido.
Luego, si en los agravios que se hicieron valer contra
la sentencia definitiva, no se establecieron las bases para entrar al
estudio de la citada legitimación, no tenía porque emprender dicho
estudio la sala responsable; su proceder entonces se tradujo en
violación de Garantías, al abordar un tema que no le esta permitido
debido a la etapa procesal en que nos encontramos y además, porque
dicha legitimación no se traduce en un presupuesto procesal, ni en un
elemento de la acción, sin que pueda decirse que el criterio asilado
citado al particular por la responsable, devenga de aplicación al caso
concreto, pues de explorado derecho se advierte que el mismo se trata
de un criterio aislados, que pertenece a un circuito diferente al en que
se encuentra resolviendo la responsable y que por ende, no le es
obligatorio conforme a lo establecido en los ordinales 192 de la Ley
de Amparo y 110 fracción X de la Ley del Poder Judicial del
Estado de Jalisco.
Para efectos de robustecer lo asentado en forma
inmediata, en seguida se cita el criterio aislado de la Corte aplicado al
caso tratado, el cual, al menos es más reciente que el citado por la
responsable, el que por los mismo cito bajo los siguientes datos y rubro:
No. Registro: 188,187
Tesis aislada
Materia(s): Civil
Novena Época
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XIV, Diciembre de 2001
Tesis: V.3o.8 C
Página: 1751
LEGITIMACIÓN PROCESAL. DEBE REALIZARSE SU ANÁLISIS EN LA
ALZADA, SI ES MATERIA DE AGRAVIO.- La legitimación procesal de las
partes es un presupuesto procesal sin el cual no puede iniciarse ni tramitarse de
manera válida el juicio. Luego, si bien es cierto que el juzgador de primera
instancia debe estudiarla oficiosamente, también lo es que el tribunal de
segunda instancia sólo puede abordar el examen de tal aspecto, siempre y
cuando en el pliego de agravios se cuestione aquélla, aun cuando no se
impugne oportunamente en el curso del mismo procedimiento, pues la ausencia
del aludido presupuesto impide que el juicio tenga existencia jurídica y validez
formal.
TERCER TRIBUNAL COLEGIADO DEL QUINTO CIRCUITO.
Amparo directo 744/2000. Compañía Impulsora Deportiva de la Cholla, S.A. de C.V.
y otro. 28 de febrero de 2001. Unanimidad de votos. Ponente: Gustavo Aquiles Gasca.
Secretario: Miguel Ángel Medina Montes.
Con dicha determinación la responsable, dejo de
aplicar en la forma cronológica establecida en el texto del artículo 14
del Pacto Federal, por cuanto a que PREZJUGO A PRIORI que en
realidad me encontraba controvirtiendo derechos exclusivamente en mi
calidad de heredera y no así de albacea como lo realicé, lo que
definitivamente es contrario al texto de la Ley; trascendió al sentido de
la resolución en cuanto ello fue lo que origino que la responsable dejará
de analizar a conciencia y exhaustivamente la instancia aperturada ante
ella; porque fue el motivo por el cual, la responsable determino que la
suscrita me encontraba litigando un derecho que no me correspondía,
muy a pesar de que en la especie me encontraba controvirtiendo
derechos que le fueron violentados a mi representado, quien por estar
muerto, era más que evidente que no podía apersonarse a defenderlos,
amen de que los defendí para la comunidad que también representaba
(la herencia), y que en el peor de los casos, a título personal también
me agravia, dado que con la celebración del acto jurídico, se pretende
menoscabar mi derecho a heredar en la parte que me legítimamente me
corresponde, máxime que en el caso concreto, se trata de un acto que
no es convalidable ni puede confirmarse, por disposición expresa del
artículo 1763 del Código Civil, como erróneamente pretende hacer
creer la responsable.
A este punto en particular y analógicamente, cito en
seguida el criterio de la Corte en el sentido explicado, el que por ende se
enuncia bajo los siguientes datos y rubro:
No. Registro: 199,020
Tesis aislada
Materia(s): Civil
Novena Época
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
V, Abril de 1997
Tesis: II.2o.C.T.25 C
Página: 241
HEREDEROS TESTAMENTARIOS. LEGITIMACIÓN PARA EXIGIR EN
JUICIO LA INVALIDEZ DE LOS ACTOS REALIZADOS POR EL ALBACEA
CUANDO NO EXISTE ACUERDO DE ELLOS.- Los herederos
testamentarios están legitimados y, desde luego, tienen interés jurídico
en el juicio en que demandan la nulidad del contrato privado de
compraventa cuando el albacea de la sucesión, sin acuerdo de los
coherederos, enajenó el bien que correspondía al acervo hereditario,
aunque no se haya tramitado el juicio sucesorio testamentario, pues en
dicho juicio lo que hará la autoridad judicial no será instituirlos
herederos, sino que sólo les reconocerá el carácter que ya tienen
otorgado por el autor de la sucesión. Consiguientemente, si de autos se
advierte que la demanda inicial la promovieron los coherederos por su
propio derecho y con el carácter de herederos testamentarios, cuando
el albacea enajene el inmueble sin su anuencia, están legitimados para
exigir la invalidez de aquel contrato.
SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIAS CIVIL Y DE TRABAJO DEL
SEGUNDO CIRCUITO.
Amparo directo 1054/96. Margarita Hernández Garduño y coagraviados. 2 de
octubre de 1996. Unanimidad de votos. Ponente: José Librado Fuerte Chávez.
Secretario: Everardo Shaín Salgado.
Dichas omisiones cometidas por el revisor, trascienden
en forma tal que, que incluso dichas omisiones llevan al Ad Quem a
REVOCAR en forma errónea la resolución primeramente emitida por el
juzgador de instancia, determinación del Tribunal de Alzada emitida aún
en contra de la letra de la Ley, lo que definitivamente es violatorio de
Garantías Individuales tanto de mi representada, como de la suscrita en
los términos pronunciados en este pliego de conceptos de violación.
La reiteración de los conceptos de violación que se
vienen vertiendo a lo largo de este estudio, obedece substancialmente a
la postura del Tribunal resolutor que a toda costa en su actuación
pretende sostener en contra de la propia letra de la ley, por lo cual de
manera ilegal y con argumentos carentes de sustento, REVOCA la
resolución primogénita, y con ello violentar en perjuicio de mi
representada y de la suscrita, las Garantías Individuales consagradas en
la carta Magna en sus artículos 8, 14 y 16 invocados con inmediata
anterioridad, y en vía de consecuencia, los citados de las
Codificaciones Adjetiva y Sustantiva Civil de la Entidad.
Consecuentemente con base en los conceptos de
violación expresados, solicito a los Magistrados del Colegiado de Circuito
que toque conocer del presente Juicio, REVOQUEN la resolución de la
responsable dejando subsistente la emitida por la Autoridad de
Instancia, por estar ajustada a derecho.
Ahora bien, para todo aquello que por inadvertencia o
por otras causas hayan pasado desapercibidas por la suscrita y no
hayan sido alegadas como conceptos de violación en este escrito, desde
ahora solicito verme beneficiado con lo establecido por el artículo 76 Bis
de la Ley de Amparo, pues de sostenerse la resolución atacada,
se me estaría privando de defensa y trascendiendo con ello, al
inevitable e irreparable violación a mis derechos más
elementales.
Para robustecer mi causa de pedir, en este momento
cito el siguiente criterio de jurisprudencia, el que resulta de observancia
obligatoria para el Tribunal que deba conocer de este recurso, en
términos de lo establecido en el numeral 193 de la Ley de Amparo y
que se menciona bajo los siguientes datos y rubro:
No. Registro: 194,444
Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
IX, Marzo de 1999
Tesis: VI.2o. J/166
Página: 1337
SUPLENCIA DE LA DEFICIENCIA DE LA QUEJA EN LAS MATERIAS CIVIL
Y ADMINISTRATIVA, PROCEDENCIA DE LA.- De lo dispuesto por el artículo
76 bis, fracción VI de la Ley de Amparo, se desprende que es procedente suplir
la deficiencia de los conceptos de violación o de los agravios "en otras materias"
cuando se advierta que ha habido en contra del quejoso o del particular
recurrente una violación manifiesta de la ley que lo haya dejado sin defensa; de
lo que se sigue, que la suplencia prevista en esa fracción opera en los amparos
en las materias civil y administrativa, toda vez que el legislador, al emplear las
palabras "en otras materias", se refiere a las que no están expresamente
reguladas en las primeras cinco fracciones del artículo citado, y que son,
precisamente, la civil y la administrativa.
SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO DEL SEXTO CIRCUITO.
Amparo en revisión 197/91. Yolanda Julieta Ballesteros Bonne y otros. 15 de mayo
de 1991. Unanimidad de votos. Ponente: José Galván Rojas. Secretario: Armando
Cortés Galván.
Amparo en revisión 5/93. Francisca Rendón Bazán. 21 de enero de 1993.
Unanimidad de votos. Ponente: Gustavo Calvillo Rangel. Secretario: Jorge Alberto
González Álvarez.
Amparo directo 406/93. Instituto Mexicano del Seguro Social, Delegación Estatal
en Tlaxcala. 31 de agosto de 1993. Unanimidad de votos. Ponente: Gustavo Calvillo
Rangel. Secretario: Jorge Alberto González Álvarez.
Amparo en revisión 716/98. Antonio Valdez Fernández. 28 de enero de 1999.
Unanimidad de votos. Ponente: Antonio Meza Alarcón. Secretaria: Myriam del Perpetuo
Socorro Rodríguez Jara.
Amparo en revisión 722/98. Martín Valdez Fernández. 4 de febrero de 1999.
Unanimidad de votos. Ponente: Antonio Meza Alarcón. Secretaria: Myriam del Perpetuo
Socorro Rodríguez Jara.
Véase: Semanario Judicial de la Federación, Octava Época, Tomo IV, Primera Parte
julio-diciembre de 1989, página 122, tesis P. LIV/89, de rubro: "SUPLENCIA DE LA
DEFICIENCIA DE LA QUEJA. EN LAS MATERIAS CIVIL Y ADMINISTRATIVA
PROCEDENTE.".
INCIDENTE DE SUSPENSION.
Con apoyo en lo establecido por los arábigos 124, 125
y relativos y aplicables de la Ley de Amparo, expresamente solicito de
Su Señoría LA SUSPENSION DEL ACTO RECLAMADO,
PROVISIONALMENTE y en su oportunidad la DEFINITIVA, para el
efecto de que las cosas se mantengan en el estado que actualmente
guardan hasta en tanto no se resuelva el fondo del presente Juicio de
Garantías, medida que es a todas luces procedente acorde con lo
establecido por el primero de los arábigos anteriormente citados, amen
de que en la especie no se sigue perjuicio al interés social, ni se
contravienen disposiciones de orden público.
Por lo antes expuesto, fundado y razonado a
Ustedes CC. Magistrados del Tribunal Colegiado en Materia Civil
en Turno del Tercer Circuito, atentamente,
P I D O:
Se me tenga dentro de tiempo y forma legales
interponiendo demanda de Amparo Directo y se admita la misma por
estar ajustada a derecho y en contra de la resolución de fecha 13 trece
de Febrero del actual, dictada por los CC. Magistrados de la H. Cuarta
Sala del Honorable Supremo Tribunal de Justicia en el Estado de Jalisco,
dentro del Toca marcado con número de expediente 53/2009.
Se me conceda la Suspensión del Acto Reclamado para
los fines anteriormente indicados.
Emplace al tercero perjudicado en su domicilio
señalado en autos ante la Responsable, para los efectos de que
manifiesten con este Juicio, lo que a su interés legal convenga.
Cumplidos que sean los trámites procesales dicte
Resolución concediéndome el Amparo y Protección de la Justicia Federal
en los términos ya solicitados, ORDENANDO A LA AUTORIDAD
RESPONSABLE PROCEDA A REVOCAR LA RESOLUCIÓN EMITIDA
DE SU PARTE Y DICTE UNA NUEVA, EN DONDE ANTE LA FALTA DE
REENVÍO QUE PRIVA EN EL SISTEMA DE APELACIÓN, CONFIRME
LA RESOLUCIÓN PRIMARIA.
Mande pedir a las Responsables sus Informes Previo
y Con Justificación, los cuales deberán rendir dentro de los términos a
que se refieren los artículos 131 y 149 respectivamente de la Ley de la
Materia.
Desde estos momentos ofrezco como Pruebas de mi
parte, las actuaciones del Toca de Apelación marcado con el número de
expediente 53/2009, las cuales acorde a lo establecido por el artículo
402 del Enjuiciamiento Civil del Estado, tienen pleno valor probatorio y
de las cuales se desprende la violación de Garantías invocadas en este
escrito. Así mismo ofrezco como Prueba de mi parte, las actuaciones del
Juicio Civil Ordinario de origen marcado con el número de expediente
30/2007, del índice del Juzgado de Primera Instancia de Tamazula de
Gordiano, Jalisco, que constituyó la revisión del Ad Quem, actuaciones
con igual valor que la probanza reseñada inmediatamente.
Tenga como mis autorizados en los términos del
numeral 27 de la Ley de Amparo a los Profesionistas que he mencionado
y como domicilio para recibir notificaciones el que he dejado asentado
en el preámbulo de este líbelo de Garantías.
A T E N T A M E N T E.
Guadalajara, Jalisco, en 3 de Marzo de 2009.
EVANGELINA CÁRDENAS GALLEGOS.
ACEPTAMOS CARGO CONFERIDO Y PROTESTAMOS SU FIEL Y
LEGAL DESEMPEÑO.
LIC. LUIS OCTAVIO COTERO BERNAL.
LIC. OCTAVIO MACÍAS ORTEGA.
FRANCISCO JAVIER VILLA BERNARDINO.
FRANISCO FELIPE MACÍAS GONZÁLEZ.