CORRUPCIÓN EN CONTRATACIÓN ESTATAL EN COLOMBIA
En la mayoría de los países, la producción y entrega de bienes y servicios públicos a los
ciudadanos depende de cómo el gobierno asigna los contratos públicos a los proveedores más
competentes. Desde esta perspectiva, la contratación estatal es un mecanismo para que los
políticos electos cumplan sus promesas de campaña y las necesidades adicionales que puedan
surgir una vez en el cargo. Pero incluso sin asumir el compromiso con una plataforma
prometida, la contratación estatal sigue siendo el mecanismo a través del cual un político electo
implementará su política preferida. Sin embargo, una posible distorsión en la gestión pública es
la existencia de conflictos de intereses, definidos como una situación en la que un funcionario
público “tiene un interés privado o de otro tipo que puede influir, o parece influir, en el
desempeño imparcial y objetivo de sus funciones”. sus deberes oficiales” (Martini, 2013, p. 1).
Los conflictos de interés en la contratación estatal “pueden surgir en varias etapas del
proceso de contratación siempre que las decisiones o acciones de los funcionarios públicos
estén influenciadas por sus intereses privados” (Martini, 2013, p. 2), y puede beneficiarlos
directamente o a terceros. estrechamente relacionado con ellos. Si se manejan mal, los
conflictos de interés pueden desencadenar la corrupción. Las compras públicas son
particularmente propensas a la existencia de conflictos de interés en Colombia, porque al
menos un tercio del presupuesto nacional se gasta en contratos anualmente (Zuleta et al.,
2018, p. 1). En el caso de los municipios, los alcaldes electos delegan la asignación de
contratos públicos a los funcionarios, como una medida para evitar posibles conflictos de
interés que surjan de los grupos que lo apoyaron en la carrera electoral.
Pero algunos de los escándalos de corrupción más sonados en Colombia en materia de
contratación estatal revelan la existencia de conducta colusoria entre alcaldes electos y
funcionarios públicos a favor de contratistas específicos. Por otro lado, Colombia tiene un
sistema multipartidista compuesto por varios partidos políticos de tamaño medio. Existe una
alta movilidad de políticos entre los partidos políticos, y la cantidad de partidos y movimientos
políticos es muy dinámica en el tiempo (Taylor & Shugart, 2018, p. 8).
Los partidos políticos no están necesariamente apegados a una ideología, incluso si
tienen éxito electoral a nivel de país. Durante la competencia electoral para llegar a la Alcaldía,
los candidatos pueden: i) contar con el aval de un único partido o movimiento político; o ii) el
aval de una coalición de dos o más partidos políticos que no necesariamente sean afines en
sus creencias ideológicas. Como tercera vía, también pueden iii) ser representantes de un
grupo significativo de ciudadanos (sin ideología en particular) previamente legalizados ante las
autoridades electorales. Los alcaldes solo pueden volver a postularse una vez transcurrido un
mandato completo, lo que significa que solo los partidos políticos pueden optar por la
reelección.
El punto de partida para desarrollar las implicaciones del comportamiento de búsqueda
de rentas de los partidos políticos es conceptualizar la corrupción como una de las formas que
puede adoptar el comportamiento de búsqueda de rentas. Si bien existe un debate
considerable sobre cómo conceptualizar la corrupción y sus conceptos asociados 1, la
definición a seguir en este documento define la corrupción como el uso indebido de un cargo
público para beneficio privado (Rose-Ackerman & Palifka, 2016, p. 9). En el caso específico del
sector público, la corrupción atañe a un “pequeño número de jugadores poderosos y grandes
sumas de dinero. Los corruptos buscan contratos del gobierno, empresas privatizadas y
concesiones (...)" (p. 11). Sin embargo, una vez en el contexto de la contratación estatal, "la
gran corrupción institucionalizada se refiere a la asignación y ejecución de contratos públicos al
torcer las reglas universalistas". de acceso abierto y justo a los contratos gubernamentales para
beneficiar a una red cerrada mientras se niega el acceso a todos los demás” (Fazekas et al.,
2016, p. 3). Específicamente, la premisa para la identificación de las rentas de la corrupción en
1Algunos de ellos son el clientelismo, el nepotismo, la puerta giratoria, la malversación y el amiguismo, entre otros
(Rose-Ackerman & Palifka, 2016, pp. 8-9).
la contratación estatal es que “pueden ganarse si y solo si el contratista ganador es una
empresa preseleccionada que obtiene ganancias adicionales debido a un precio superior al de
mercado por la cantidad y/o calidad entregada” (Fazekas et al., 2013, p. 6).
El país está atrapado en un conflicto interno donde las vidas no valen nada, el
compromiso del poder por parte de los políticos socava las instituciones del Estado que
permean los filtros públicos, como las relaciones contractuales, los contratos públicos, donde el
soborno y la corrupción son la base desde lo público estatal hasta las entidades territoriales, El
sistema legal débil e ineficiente se ha explicado repetidamente según los abogados de oficio.
La corrupción es el flagelo más grave que causa los mayores daños al desarrollo económico y
social sostenible, perpetúa la pobreza, los escenarios de corrupción se dan con frecuencia, y
uno de los factores burocráticos importantes es el robo continuo de los recursos públicos, que
en un círculo sin ley es casi siempre favorecer a los delincuentes de cuello blanco.
Las bajas sentencias y los vacíos legales impiden que la justicia actúe en interés de los
ciudadanos, buscando la transparencia institucional Este fenómeno afecta el estado de
derecho, afecta los sistemas económicos, afecta los sistemas políticos y viola las normas,
creando caos en un país con una rica diversidad de flora y la fauna, que es un reservorio de
recursos naturales, minerales y poblaciones recursivas, que son necesarios para ser una gran
nación.
El recurso a las acciones de protección constitucional y popular como mecanismos para
combatir la corrupción es una solución jurídica que podría permitir una mayor participación
ciudadana en el control de los recursos públicos que se manejan en actividades como la
contratación estatal. Su ejercicio es irrestricto ya que pueden ser utilizados por cualquier
persona que quiera proteger los derechos fundamentales y colectivos, los cuales, de ser
vulnerados, afectarán el interés público del país.
Referencias
Alderman, Harold y Donald Bundy (2012). “Escuela Alimentación Programas y Desarrollo:
¿Somos Enmarcado la Pregunta ¿Correctamente?” El Investigación del Banco Mundial
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Dávid -Barrett, Elizabeth y Mihály Fazekas. "Gran corrupción y gobierno cambio: un análisis de
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Disponible en SSRN 3600572 (2020).