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D’Altroy, Terence N.
Los Incas
Ariel, Barcelona 2003
Título Original: The Incas, 2002.
Prefacio
El Tawantinsuyu quiere decir “Las cuatro partes unidas” p.11 (De ahora en
adelante las páginas las pondré solo con el número)
Fue el mayor imperio de la América Prehispánica con una extensión de 4.000
km. Y una población de más de 10 millones de habitantes. 11
El poder del inca se basaba en una mezcla de: genealogía; mito; obligaciones
mutuas y coerción.
El imperio tenía sus debilidades: desavenencias internas entre los miembros de
la realeza, llegando el caso de que los gobernantes vivos tenían que compartir el poder
con sus antecesores muertos. [Una idea brillante que se mejoraría diciendo que
compartían el poder con los parientes vivos que decían hablar en nombre de los reyes
difuntos] 11
Capítulo 1
Introducción
El 15 de noviembre de 1532 entro Pizarro con 168 soldados en Cajamarca.
Atawallpa estaba descansando en unos baños termales y ayunando, rodeado por un
ejército de 80.000 hombres. Ese día no quiso romper sus sagrados deberes y no aceptó
la propuesta de ir a ver a Pizarro. Al día siguiente si fue y Atawallpa quedo hecho
prisionero en un ataque por sorpresa sostenido con una mezcla de bravura, armamento y
fe a partes iguales. 15
El 26 de julio de 1533, Atawallpa fue ejecutado 15
Tras la conquista española se produjo un verdadero pachakuti es decir “un
vuelco del tiempo y el espacio”, un momento en que acaba la historia y empieza de
nuevo. Eso no era novedad para los incas, que pensaban que la creación había sido
aniquilada cuatro veces antes. 16
Además el propio Atawallpa pensó haber provocado otro pachakuti tras derrotar
a su hermano Waskhar; crear un nuevo orden tras su victoria. “Con el fin de contribuir a
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la ejecución de ese proceso [de ese pachakuti, los generales de Atawallpa] realizaron
una matanza de la familia extensa de Waskhar y con los miembros de otros varios
grupos de parentesco reales que habían compartido su suerte con él. Mataron también a
todos los historiadores que pudieron encontrar y destruyeron todos los registros
numéricos hechos con nudos, llamados Khipu” 16
Sapa Inca significa “El único Inca” 17
Los incas tenían una red de caminos de 40.000 kms. (p.18) estudiada por John
Hyslop 12.
Yupanqui significa honorable 19
Qhapaq significa poderoso [o rico]
Pachakuti lo traduce por “cataclismo”1
Tupa Inca Yupanqui [Túpac] significa “El honorable inca real” [luego Tupa
significaría real ¿?]
Waskhar significaría “El gobernante de la cadena de oro” 19
La interpretación de lo que fueron los incas ha sido notablemente maleable y se
los ha calificado con términos absolutamente contrapuestos
Monarquía benevolente/Estado despótico
Comunismo primitivo/Sociedad feudal
Imperio sólido/ conglomerado de grupos etnicos 19y 20
¿Cómo es posible que un estado pudiera inspirar opiniones tan contradictorias?: porque
“nadie de quienes vivieron en el Tawantinsuyu escribió algo sobre ello” (20).
Investigación sobre los imperios
Aunque el termino imperio recoge organizaciones humanas muy diferentes, el
autor considera que un imperio es “un estado extenso, que contaba a menudo con
millones de súbditos y ocupaba cientos de miles de kilómetros, en los que un núcleo
estatal conseguía el control sobre un amplio abanico de sociedades” 21
En general se ha considerado que los imperios se han analizado desde la
perspectiva de la existencia de un centro y una periferia. El centro es el corazón político,
cultural y económico y allí están los grupos sociales más complejos, cultos y
1
Los incas se cambiaban el nombre al llegar al poder (p. 85).
3
sofisticados. La periferia está formada por sociedades dominadas y explotadas por el
centro, siendo a menudo bárbaras y periféricas. 22
Eso con los incas no se da, pues los incas eran menos cultos que varios de los
pueblos que conquistaron [por ejemplo los chimús]. También se han dado casos en la
historia de sociedades imperiales que dominaron a pueblos que los superaban en su
nivel de refinamiento, población, jerarquía social y especialización económica
[pensemos en los mogoles conquistando China] 23.
Una forma alternativa de interpretar y clasificar los imperios es hacerlo
según el grado de intensidad de su dominio sobre otros pueblos y el tipo de
estrategias para conseguir dicho dominio. Se pueden entonces clasificar los imperios
en hegemónicos y territoriales. 22-23
Los imperios que siguen la estrategia hegemónica: “El objetivo de un enfoque
hegemónico consiste en mantener bajos los costes del dominio, aunque unas
inversiones escasas en administración y en equipamientos se ven contrapesadas
por una extracción de recursos relativamente escasa y por un control limitado
sobre los pueblos sometidos. Los aztecas nos proporcionan un caso clásico de
imperio hegemónico” 23
“En el otro extremo se encontraría la estrategia territorial que se define
como una manera intensa y directa de gobernar los pueblos sometidos en el
interior de un imperio. Se trata de un estilo de gobierno muy costoso, puesto que
requiere elevadas inversiones en administración, en seguridad contra las amenazas
externas y en infraestructuras físicas de dominio imperial, tales como caminos,
centros provinciales y defensas fronterizas…La Roma del siglo I y la China de los
Han [y en otro lugar cita también a los Chin 21] ofrecen buenos ejemplos de
imperios territoriales” 23
Entre estos polos opuestos hay graduaciones, [y aunque no lo dice, el autor
parece sugerir que los incas estaban en un punto intermedio, pues apunta que] los incas
sometieron a poblaciones más cultas y complejas que ellos mismos y porque el control
sobre las comunidades rurales no era tan intenso como muchas fuentes propagandistas
quieren hacer ver 23-24
A la hora de estudiar los imperios hay que tener cuidado con el hecho de que a
veces la propaganda exagera el poder real de la sociedad central. Por ejemplo los
emperadores chinos llegaron a pagar tributo a los mongoles para que no los invadieran.
En muchos casos, también, las relaciones entre el centro y la periferia se canalizaban
4
más a través de la negociación que de la fuerza y constituían un elemento más dinámico
de lo que con frecuencia se ha dicho. 23-24
Por otra parte se ha visto que en el interior de las comunidades locales de
muchos imperios antiguos [el inca incluido] numerosas actividades importantes se
ejecutaban sin la intervención, el interés o el conocimiento de las autoridades centrales.
Las pretensiones de los emperadores de la antigüedad eran normalmente exageradas por
los historiadores áulicos que exageraban en los escritos que hacían en los templos o a
través de la arquitectura monumental. Había mucho de convención literaria y de
propaganda imperial que exageraba el poder de los soberanos” 24
Los incas constituyen un imperio con categorías que muchas veces no coinciden
con las nuestras y hay que tener precaución con ellos: Los incas, por ejemplo, no
distinguían claramente entre liderazgo político e ideológico, pues el soberano era a un
tiempo deidad y jefe del gobierno. Por otra parte, los sacerdotes podían ser generales y
los muertos contribuir en la toma de decisiones. [Insiste en la interesante idea, pero hay
que puntualizar que no eran los muertos los que influían, sino sus parientes directos
vivos] 25
Fuentes escritas. Cronistas españoles del XVI
Comentando las sorpresas que se llevaban algunos cronistas religiosos cuando
estudiaban a los incas y su religión dice algo interesante:
Las creencias sobrenaturales de los incas se resumían en dos: creencia en
los ancestros vivos y en una naturaleza animada. 26
Pedro Pizarro, el primo más pequeño de Francisco Pizarro, un conquistador
reflexivo que escribió en 1571, es decir 40 años después de los hechos que relata. 26
Juan de Betanzos, el mejor traductor de quechua de la primera mitad del XVI.
Casado con Angelina Yupanqui (Cuxirimay Ocllo), que fue sobrina de Wayna Qhapaq,
se caso en 1523 y con 10 años con Atawallpa, en 1538 se convirtió en amante de Pizarro
con quien tuvo dos hijos y en 1541, una vez muerto el marqués, se casó con Betanzos.
28
Juan Polo de Ondegardo, el mejor informado de los administradores coloniales,
que quería conocer para gobernar mejor y que descubrió en 1559 el paradero de la
momias reales que habían sido escondidas 29.
Pedro Sarmiento, que tiene la ventaja de haber entrevistado a un centenar de
testigos que eran “historiadores reales”, pero el inconveniente de seguir el dictado del
virrey Toledo de deslegitimar el dominio incaico. 29
5
Autores nativos
Habla de la “Relación de los Quipucamayos deVaca de Castro”, producto del
testimonio de 4 quipucamayos ante Vaca de Castro en 1542. Estos quipucamaos o
Khipu kamayuq, pertenecían a la panaca de Wiraqocha Inka y afirmaron que muchas de
las hazañas de Pachakuti habían sido hechas en realidad por su padre Wiraqocha. El
cronista Juand e Betanzos desmiente esas afirmaciones y tramite que Pachakuti fue el
verdadero creador del imperio [claro que el estaba casada con una descendiente directa
de Pachakuti; al menos más directa que de Wiraquocha]. Varios autores dudan sobre la
autenticidad de la fuente que no vio la luz hasta 1608. 31.
Hay que tener mucho cuidado porque las pocas historias de origen inca están
muy influidas por la perspectiva de cada grupo de parentesco
Hay también una Probanza de Qhapaq Ayllu realizada en 1569 realizada por los
supervivientes de una matanza que hubo en el Cuzco al final de la guerra civil y que
recurrieron a los tribunales españoles para recuperar las tierras que les quitaron
entonces. 31
Después de estas dos fuentes cita a Garcilaso y a Huaman Poma
Ultimos historiadores españoles
El Jesuita Bernabé Cobo, un lucido y bien organizado escritor, [que es más un
historiador que un cronista], pero que tuvo a la vista manuscritos hoy perdidos. 31-38.
Arqueología incaica.
Cita al “Proyecto Huanuco”, realizado en 1960 y en el que participó John Murra,
consistente en excavar el mayor centro provincial del imperio [Huanuco Pampa].
En este libro se incluyen en medio de los capítulos pequeños tratados sobre un
tema específico. El primero va referido a los quipus.
El khipu fue un sistema anterior en 1000 años a los incas. Hoy se conservan unos
400 quipus, casi todos en la costa, que es donde se han conservado mejor 33.
Además de conservar datos numéricos, también “contribuían a la conservación
de genealogías reales, de las secuencias de las conquistas y de los mitos, e incluso se
utilizaban como ayuda para conservar obras literarias…cada khipu iba acompañado de
un relato oral memorizado por un conservador de recuerdos mediante la técnica de los
nudo o khipu kamayuq” 35
6
Pero seguidamente el autor reconoce “…siempre ha sido un rompecabezas la
manera en que se usaba el registro mediante nudos para recoger poemas narrativos o
cualquier otra información no numérica” 36.
Gary Urton en un trabajo del 2001 (“A calendrical y demographic tomb text
from northern Peru”. En Latin American Antiquity, 12:127-47, 2001) ha intentado
ofrecer una explicación convincente de un registro específico. Se trataba de un ciclo
bianual que reflejaba las obligaciones tributarias al Estado de un señor Chachapoya. 37
Capítulo 2
La tierra y sus gentes
Los Andes son a primera vista un lugar poco adecuado para el nacimiento de
grandes civilizaciones, pero sin embargo poseen un mosaico de microclimas
productivos y unos enormes recursos naturales. 43
Loa andes, con sus volcanes, tienen grandes depósitos de obsidiana, pero
también hay cobre a todo lo largo de la cordillera, estaño en Bolivia, más oro y plata. 46
[El gran secreto de los Andes]: Los Andes contienen mayor cantidad de
biotopos que cualquier otra zona de su tamaño en el mundo 43
Los incas construyeron su imperio sobre milenios de adaptaciones, tradiciones e
innovaciones. 44
La placa costera de Nazca se hunde bajo la placa continental suramericana,
creando una profunda fosa junto a la costa (44), por la que fluye la corriente fría que
viene de la Antártica 46.
La cordillera en realidad son dos cadenas paralelas: al Oeste la cordillera
Occidental o Cordillera Negra y al Este la Oriental o Blanca, que tiene alturas mil
metros superiores a la Negra 44-45. El pico más alto el Aconcagua con 6.960 m. en la
frontera entre Chile y Argentina, era uno de los cincuenta picos venerados por los incas
45.
[La inversión térmica en pocas palabras]: “Desde junio hasta noviembre, los
vientos oceánicos dominantes soplan desde el sudoeste. A medida que el aire va
templándose en contacto con la tierra, la humedad relativa desciende con tal rapidez que
la lluvia no cae casi nunca cerca de la costa. En lugar de ello, una espesa niebla, la
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garúa, se extiende por toda la linea costera, atrapada en superficie por una capa de aire
más templado” 47
El Amazonas tiene 15 veces más agua que el Mississippi. 47.
El Niño es un fenómeno que produce grandes inundaciones en la costa y sequía
en la sierra. “No deja de ser sorprendente, sin embargo, que los cultivadores de
patatas de los altos Andes pudieran anticipar los periodos de sequía (producidos
por El Niño) en las zonas de montañas con sólo observar las estrellas. Cuando el
grupo de estrellas conocidos como las qollqa (el granero [en quechua], es decir, Las
pléyades) se oscurecían en junio debido a las nubes de las capas altas de la
atmósfera que precedían uno de eso episodios [del Niño], los campesinos sabían
que iban a llegar tiempos de sequía y regaban las cosechas. La existencia de cielos
claros significaba que las lluvias ocurrían en noviembre [que era lo normal] y
entonces, actuaban en consecuencia” 47-48.
Zonas medioambientales
Un esquema diseñado por Javier Pulgar Vidal en 1987 combina la terminología
nativa con la clasificación biótica moderna para dividir el paisaje natural en ocho zonas
[Pero no recoge más de 7] 48.
La costa o chala
Yunga 300-2.300 m.
Quechua 3.100-3.500
Suni 3.500-4000
Puna 4.000-5000
Janca por encima de 500
Ceja de Selva (p. 48-49-50)
En el paso de Ticlio a unos 4700m. se encuentran en la actualidad los núcleos de
habitación permanente a mayor altura del planeta y que cuenta con el ferrocarril más
elevado del mundo a 4.900 m. [Creo que es el que va a las minas de la Oroya] 50
La jungla atraía a los incas por sus maderas, plumas de aves tropicales y por el
oro. 50.
En los altos picos viven los Huamanis, espíritus que controlan el tiempo y los
ganados. 51
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El uso tradicional de la tierra en la actualidad
“Las comunidades tradicionales de los Andes centrales se basan en un grupo de
parentesco que recibe el nombre de Ayllu, de la misma manera que sucedía en tiempos
de los incas. Los miembros de este grupo creen que comparten un antepasado común y
el mismo lugar de origen. Consiguen los recursos productivos colectivamente y los
distribuyen entre las familias según su número y posición” [Esto último me parece que
no es exacto. Existe una propiedad comunal de la tierra, pero que se reparte en usufructo
a las familias que obtienen los recursos de manera individual. Hay quien dice que lo
verdaderamente comunal es el tiempo, que debe repartirse entre las tareas comunales,
los tributos en trabajo y las ayudas mutuas, pero que la tierra y los ganados estaban
repartidos entre los individuos] 52
Los ayllus se dividen en mitades: alto/bajo o en tres partes:
izquierda/derecha/centro (ichuq/allawqa/chaupi)
Cerca del Cuzco se planta entre noviembre y diciembre [en noviembre empieza a
llover y yo he visto en Huaman Poma que la roturación de la tierra comenzaba en
agosto. Supongo que la tierra tenía que estar arada y sembrada antes que viniesen las
lluvias] 52
De los camelidos los incas domesticaron las llamas y las alpacas, pero no las
vicuñas y los guanacos 53.
El Chuño y el Charqui, fundamentales en la marcha de los ejércitos incaicos 54.
Kancha significa campo cerrado. 54
Como las llamas solo cargaban 30 kilos y tenían que descansar un día cada tres,
Murra cree que la impedimenta de los ejércitos incaicos era llevada mayoritariamente
por porteadores humanos. 55
En 1532, 2/3 de la población de los Andes vivía por encima de los 3.000 m.
(en la actualidad 10 millones de personas viven entre los 2.500 y 5.000 m) 55
Las lenguas
Los incas llamaban a su idioma runasimi o habla humana 64. Se cree que el
término “quechua” para designar a la lengua que hablaban los incas es debido a los
propios españoles. 64. La palabra qheswa significa valle y los españoles al preguntar
que lengua se hablaban en el Cuzco debieron escuchar qheswa simi, es decir el habla o
la lengua del valle e interpretaron que la lengua se llamaba quechua 65. Esta idea la
toma el autor del trabajo del lingüista Bruce Mannhein en 1991. 64
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El marco temporal
La cronología de los reyes que forjaron el imperio inca la debemos al clérigo
español Miguel Cabello y Balboa en su obra de 1586. Es el que dice que Pachacuti
1438-1471; Túpac 1471-1493 y Hayna Cápac 1593-1526. 66
La verdad es que no conocemos las fuentes de Cabello y Balboa, pero esta
secuencia de tres emperadores conquistadores se corresponde con la mayoría de los
testimonios tomados durante la época colonial. El investigador John Rowe, en 1944 la
dio por buena y hoy todo el mundo la acepta…[pero con las reservas inevitables] 66
Sobre la edad de los emperadores incas no puede haber certeza. Muchos testigos
decían que los reyes más importantes vivieron 100 años, pero esto era porque sabiduría
y edad iban de la mano y los sabios gobernantes tenían que haber sido viejo. 67
La verdad es que los incas no tenían mucho cuidado en medir los tiempos vitales
ni históricos. Medían el ciclo anual [para seguir el ciclo agrícola] pero no se
preocupaban demasiado del número de años que iban acumulando. 67
Según Bernabé Cobo, cuando se preguntaba a los informantes que cuando había
pasado tal hecho, decían que “hace mucho tiempo” y lo mismo daba para algo sucedido
hacía seis años que veinte, un centenar o un millar, solo que cuando era realmente un
suceso muy antiguo usaban “cierta ponderación en las palabras” 67.
Los testigos mismos no sabían decir su edad y se calculaban a si mismos 120 o
130 años en un testimonio y el mismo testigo en otro testimonio decía tener ochenta o
noventa. 67
El Carbono 14 no ayuda mucho, por la reutilización de instrumentos, La
confusión al identificar los contextos en que está el objeto [y por la contaminación
ambiental con carbono] 68
La opinión del autor es que el imperio inca comenzó a principios del siglo XV,
tal vez 40 o 50 años antes de la fecha mítica de 1438 y duró más o menos un siglo. La
arqueología corrobora esto al encontrar muestras de cultura material inca en todos los
Andes por estas fechas. 68.
10
Capítulo 3
Los incas antes de la creación del imperio
Conocemos muy poco de la sociedad preimperial. Los relatos que tenemos no
son otra cosa que relatos épicos plagados de mitos. En cuanto a la arqueología, los
asentamientos preimperiales denominados Killke fueron en muchos casos destruidos, al
menos en el Cuzco, por el programa de edificaciones imperiales. (68)
Finalmente los incas se lanzaron la expansión de su reino mediante la cual “…un
grupo humano de unas cien mil personas 2 impuso su dominio sobre una población de
entre diez y doce millones…se trato de una proeza asombrosa, cuyo mejor paralelismo
en la antigüedad la encontramos en las hazañas de Alejandro Magno.”3 (69-70)
Habla de la conquista incaica y el efecto “bola de nieve” a cada nuevo éxito de la
conquista. 70.
Los orígenes míticos
Al igual que otros muchos pueblos andinos los incas consideraban que sus
antepasados surgieron de un elemento natural del paisaje. (71)
Según la leyenda principal [porque hay varias versiones], en tiempos muy
antiguos había una cueva conocida como Casa de las Ventanas (Tampu T’oqo) [en una
montaña] conocida como Casa del Amanecer (Pacaritambo). El hacedor hizo aparecer a
cuatro hermanos y cuatro hermanas [en la versión de Cieza solo habla de tres parejas]
de la cueva central llamada la Ventana Rica (Qhapaq T’oqo) y a los pueblos maras y
tambos de las ventanas laterales. Los cuatro hermanos se emparejan y en la versión de
Betanzos [y en la de Cieza] salen vestidos ricamente ataviados y ya como parejas de
maridos-esposas (71).
Los cuatro hermanos eran (nombres según Sarmiento, traducción de Urton 1990)
(72)
1. Ayar Manco que significa Primer Ancestro4
2. Ayar Awka que significa Ancestro Enemigo
2
Se debe referir a la población del valle del Cuzco.
3
Que curioso. Al hablar de las conquistas incas las compara con las de Alejandro Magno y las considera
“asombrosas” porque cien mil dominaron a doce millones, con las de Alejandro Magno. En la página 15
dice que ciento sesenta y ocho españoles hicieron lo mismo, es decir, dominar a esos 12 millones de
personas, pero no en cien año, sino en tres o cuatro y de eso no se asombra. Los norteamericanos y
D’altroy, a pesar de su nombre francés, debe serlo, no están dispuestos a reconocer que la conquista
española, a pesar de lo brutal que fuese, fue también una empresa militar asombrosa.
4
Ayar significaría ancestro, pero también, según Rostworowski, 1998, quinua, (D’altroy p. 75) y también
lo dice Urton, Mitos incas 2003, p. 47)
11
3. Ayar Kachi que significa Ancestro Sal
4. Ayar Uchu que significa Ancestro Pimienta
Ayar Manco, una vez que fue nombrado primer rey inca, cambió su nombre por
Manco Qhapaq, que significa Primer Poderoso/Rico. Su pareja era Mama Oqllu, que
significa Madre rolliza o bien formada. (72)
Estas cuatro parejas eran los primeros incas, que al poco decidieron ir a buscar
tierras fértiles y en su viaje contaron con la alianza del pueblo Tambo, que los
acompañó dividido en dos mitades de cinco ayllus cada uno, según recoge Sarmiento
[Uno de esos ayllus era el Tarpuntay, que está aquí recogido y del cual dice Espinoza
que se escogía siempre al sumo sacerdote] 72
Los incas y sus aliados iniciaron la marcha y por el camino Ayar Manco y Mama
Oqllu tuvieron un hijo, Zinchi Roq’a, que habría de ser el segundo rey inca.
Por el camino Ayar Cachi, que era muy violento y rompía montes con su honda
convirtiéndolos en hondonadas, puso en varios apuros al grupo y por ello el resto de los
hermanos lo engañaron mandándolo a la cueva original a coger algunas cosas y allí fue
encerrado para siempre con una gran piedra. 73
Este viaje iniciativo fue bastante errático hasta que llegaron a la cima de un
monte el Huanacauri [Montaña del Arco Iris] desde el que se veía el rico valle del
Cuzco adornado con un arco iris. Esta fue la señal de que habían llegado a la tierra que
habían estado buscando. Allí Ayar Uchu se convirtió en piedra y tanto la piedra como la
montaña fueron un lugar especialmente sagrado para los incas.
Ayar Manqo tiró dos barras de oro, la primera no se clavó en el suelo, pero la
segunda quedó profundamente hincada en lo que luego sería la plaza central del Cuzco.
Supieron que aquella era tierra buena y que habían llegado a lo que sería su hogar.
Ayar Manqo llamó al hermando que quedaba, Ayar Awca, y le recordó que se
había acordado que él sería el encargado de tomar posesión de la tierra y como había
nacido con alas, voló sobre el emplazamiento para después convertirse en un pilar de
piedra, que señalaba la dominación de los incas sobre la tierra (un cozco o mojón de
piedra que servía para fijar la propiedad de los terrenos ver página 79).
[Según cuenta Urton (Mitos Incas, 2003 p 49 y 50) Ayar Awca “extendió un par
de grandes alas y voló desde la cima de la montaña a los cielos. A su vuelta dijo que
había hablado con el Sol y que Ayar Manco debía llamarse desde ese momento Manco
Cápac (el rico supremo) y que todo el cortejo debía avanzar hacia el Cuzco…tras decir
12
esto, Ayar Uchu se transformó en piedra, que los incas veneraron más tarde como una
de sus principales huacas]
Manqo Qhapaq dividió el Cuzco en cuatro partes [a partir de la piedra en que se
transformó Ayar Uchu] y levantaron la primera casa del sol o Indikancha.
La zona del Cuzco estaba ocupada por otros pobladores anteriores con los que
los incas tuvieron problemas, por ejemplo Mama Waqo, (Madre quijada) una de las
hermanas desgarró a un hombre y asustó a los demás hinchado los pulmones que le
arrancó. [Con otros pueblos establecieron alianzas] y finalmente se hicieron con el
dominio de la región. 73.
A la hora de interpretar el mito, lo primero que dice el autor que este mito
coincide con el de otros pueblos, que también hablan de la existencia de un rey
extranjero y errante, dotado con poderes místicos, que llega a la tierra prometida o funda
la nueva ciudad [Moisés o Eneas] 73
Pero del mito se pueden sacar algunas conclusiones (74):
1. “Los incas reclaman una creación independiente de la del resto de la humanidad,
incluso de la de los linajes no incaicos del Cuzco”. [Los incas dicen tener un
origen distinto y más noble que el del resto de los mortales. Salen de la Ventana
central y más rica].
2. La sacralización del espacio. Señalando vías y lugares de peregrinación y
dividiendo en Cuzco en cuatro partes [El mito les sirve para tomar posesión de la
tierra, concretándola con el señalamiento de determinados hitos geográficos que
quedan sacralizados].
3. Se cimenta en el mito el culto al sol, al que se le dedica el primer templo. [Se
establece la especial relación de los incas con el Sol, que es finalmente el que les
da permiso para avanzar hacia el Cuzco].
4. “La jerarquía social [de los incas] queda legitimada, puesto que la agrupación de
las familias no pertenecientes a la realeza en dos subdivisiones de cinco clases
predifura la estructura social que iban a encontrar los españoles”. [Se establece
la jerarquía social básica entre los incas de sangre real y los 10 ayllus que
formarían la nobleza subordinada, ver pag. 121] (74)
13
Se ha intentado localizar Pacaritambo. En respuesta a las pesquisas de los españoles,
los incas dijeron que el lugar se encontraba a unos 30 kilómetros al sur del Cuzco.
[Cieza, p. 43, dice que Hernando Pizarro y Almagro robaron mucho oro de
Pacaritambo]. Los arqueólogos modernos han intentado localizar el lugar, pero sin
resultado definitivos. [existe hoy un pueblo que se llama así, pero es una denominación
moderna de 1571 según demostró Urton, pero lo he sacado de Nigel Davies, p. 105].
(74-75)
Los primeros reinados [según los cronistas]
Los incas aparecen luchando frecuentemente con sus vecinos. Los nombres de
algunos de estos, como los ayarmaca, también parece tener un significado simbólico.
María Rostworowski (1998) dice que ayar es el nombre de la quinua y maca es el de un
tubéculo. Da la impresión que el mito quiere decir que los incas someten a los pueblos
del valle del Cuzco y con ellos a los productos de la tierra. (75).
En las crónicas se ve también como los primeros incas establecen alianzas
matrimoniales casándose con hijas de señores locales. 75
Las crónicas hablan de la lucha entre los quechuas y los chancas que se resuelve a
favor de los segundos. 77
El autor dice que sobre los hechos de los primeros incas hay grandes diferencias
entre unos cronistas y otros. En unos casos se dice que conquistan territorios a 100 o
200 kms. del Cuzco, mientras que otros afirman que los incas solo combatían en lugares
muy cercanos al Cuzco. 77-78.
Las pruebas arqueológicas.
“Los registros arqueológicos de la sociedad incaica son tan incompletos como los
registros históricos, debido en parte a que Cuzco se vio despojado de su población
durante el periodo imperial…el centro sagrado del mundo debería construirse desde los
cimientos” 78.
[Es decir que las construcciones imperiales terminaron con la preimperiales y
además se deportó a mucha de la población local]
Arqueológicamente a los rastros preimperiales se les denomina Killke. (78). La
cronología del periodo Killke va del 1.000 al 1.400 d.C. (82). La mayoría de las
excavaciones de esta época se han hecho a bastantes kilómetros de la capital.
14
Concretamente a distancias de unos sesenta kilómetros del Cuzco, fundamentalmente en
los valles del Apurimac y Vilcanota-Urubamba, en donde se han descubierto varios
cientos de emplazamientos. (78)
Estos emplazamientos tienen algunos varios miles de personas y otros son pequeños
pueblos y aldeas. (78)
En la zona meridional del valle la mayoría de los asentamientos no están en
posiciones defensivas (79). Sin embargo en la parte norte si se ubican en zonas altas y
mejor defendidas (81). [Con respecto a este asunto del periodo Killke es mejor consultar
la obra de Ducio Bonavía incluida en Los reinos preincaicos y los incas pp 133-139.
Este autor dice que Kilke es un tipo de cerámica producto de combinar un estilo local
con influencia Huari. Además indica que en la época Killke temprano las poblaciones se
hacían sobre colinas por motivos defensivos y que en Killke tardío ya se ubicaban en el
fondo de los valles en zonas llanas. Que algunos pueblos tenían una docena de casas y
otros eran “algo mayores” p. 136.]
La propia denominación del Cuzco es problemática. Betanzos indica que el Cuzco
se fundó en una zona pantanosa a los pies de Saqsawaman [también lo dice Cieza].
Huaman Poma dice que antes de llamarse Cuzco, se llamaba Acamada. El lingüista
Hornberger (1983) dice que el nombre viene de de qosqo “el lecho de un lago
desecado”. Sin embargo la mayoría de los informantes de Sarmiento “…coincidían en
que el nombre de la localidad hacía referencia a un mojón de piedra para designar
propiedad, que se conocía como cozco” (79)
Con respecto a las excavaciones hechas en Cuzco, se ha encontrado mucha cerámica
Killke en la colina de Saqsawaman, por lo que se ha considerado que allí había un
asentamiento preimperial. (80). [En ese sentido es posible que primero se poblara la
colina y luego se desecase el fondo del valle como dicen algunos cronistas].
En excavaciones hechas en Cuzco bajo el hotel Libertador ha puesto de manifiesto
muros preimperiales con una orientación similar a otros imperiales, por los que se
piensa que la estructura imperial siguió otra más antigua (80).
Aunque los terremotos y las construcciones imperiales y coloniales han destrozado
mucho de lo anterior, en el convento de Santo Domingo [donde estaba el Coricancha) se
encontraron restos de cerámica Killke (80)
Una aproximación a la sociedad preimperial
Dos mecanismos en los que se cimentaron los primeros éxitos incaicos.
15
En primer lugar las alianzas matrimoniales. En las crónicas vemos de manera
repetitiva la unión entre jefes incas y las hijas de señores locales. Estos matrimonios
fuera del clan debían de constituir una excepción con el sistema matrimonial endógamo
de los campesinos (83).
En segundo lugar la prodigalidad. [Es decir la consecución de botín para hacer
regalos5 y con ello crear nuevos aliados y subordinados. Los receptores de los regalos le
pagaban con tributo en trabajo; de esta manera el inca medía su fuerza por el control del
trabajo, sin controlar directamente los recursos naturales]
“En los mitos incas6 aparece siempre la prodigalidad de sus ancestros, porque
ello ayudaba a legitimar su elevado estatus. Por lo general, la posición de un jefe
dependía a menudo, en parte, de su capacidad para controlar el trabajo y el
producto de este sin ser él mismo propietario de los recursos naturales. Como la
donación de regalos anuncia la capacidad productiva de un jefe, puede atraer nuevos
seguidores y general obligaciones públicas. La generosidad ritualizada quizá contribuyó
a mediar en alianzas políticas...su prodigalidad [la del inca] colocaba a los recipendarios
de regalos en una posición social inferior (Rowstorowski 1999)”. (83).
En la guerra que hacían los incas, primero les interesó la captura de botín, más
que del control efectivo de territorios. Antes de 1400, “...muy pocas serían las tierras
que podían haberse tomado de manera efectiva...por el contrario, el énfasis que las
leyendas ponen en la captura de botín y de trabajo deben haber estado mucho más cerca
de la realidad...” (84).
Sólo a partir del reinado de Wiracocha Inca, se inauguró la práctica de ocupar las
tierras de los vecinos derrotados más que dedicarse simplemente a ejercer el pillaje
sobre ellas (84).
Sigue planteándose que fue lo que condujo a los incas a alcanzar un éxito local:
“fue sencillamente la exitosa persecución del beneficio personal llevada a cabo por
líderes individuales en las guerras endémicas que invadieron las tierras altas en esa
época”. (85)
[ Esto es como decir que fue la valentía de una serie de caudillos que buscaron
su enriquecimiento con mucha constancia y bastante suerte. Pienso que si la naturaleza
explica ahora la evolución mediante cambios azarosos que luego resultan operativos, es
posible que pueda pensarse que la existencia en un medio inestable de varios jefes
5
Lo de conseguir botín para hacer regalos lo dice un poco más adelante (p. 85), pero yo uno aquí
prodigalidad y botín, porque como iba a ser pródigo si no tenía de donde sacar los regalos.
6
Más adelante, pág. 121 utiliza el término de mitohistoria.
16
seguidos que fueran capaces guerreros, pueda llevar a una comunidad pequeña a hacerse
con un gran poder en poco tiempo]
“El clima político premió a los líderes militares que podían ofrecer seguridad y
botines, así como aquella situación en la que los señores de la guerra y sus seguidores se
beneficiaban en especial de un estado de guerra depredadora” (85)
[Es decir algo que no debió de diferenciarse mucho de la manera en que los
aztecas se hicieron con el poder en el valle de México]
Es posible que también los incas fueran expertos en unir fuerzas con sus vecinos
contra las acciones de merodeo realizadas por otros vecinos más alejados [como los
chancas, por ejemplo]; a lo que se podría unir [una cierta ética conquistadora-religiosa-
colonizadora] que “contuviera exhortaciones a la conquista o a la evangelización (85).
[Esto último me parece menos probable entre los incas, y más entre los aztecas].
Capítulo 4º
La Historia del Imperio: visiones narrativas
En época colonial se escribieron medio centenar de crónicas sobre el pasado
incaico. (87).
Algunos estudiosos, como Rowe, piensan que de ellas puede extraerse un núcleo
de verdad si se realizan estudios comparativos. Otros como Zuidema o Urton,
consideran que es imposible establecer con ellas una historia lineal al estilo europeo,
debido a que se emplean conceptos andinos de tiempo y de jerarquía social muy
diferentes de los nuestros.
D’Altroy considera que siempre tendremos graves problemas al querer hacer una
historia política de los inca, ya que los diferentes grupos sociales se fabricaban un
pasado en provecho propio: “parece más probable que diferentes grupos sociales se
proveyeran de un pasado que se entendiera a nivel general, con el fin de conservar sus
propios intereses políticos”.
Por ello a lo que se atreve el autor es a realizar “un esbozo” de la manera en que
los incas querían recordar su trayectoria imperial (88).
[Inicio de la expansión ] y Las guerras con los chankas
17
El reinado de Wiraqocha, [a partir de ahora Wiracocha], el octavo inca, marcó la
transición de una política de incursiones a otra de conquista (88).
También se atribuye a su hijo, el llamado Pachacuti, el inicio de la fulgurante
expansión imperial. Con todo existe la posibilidad de que otros gobernantes incas
hubieron hecho conquistas antes que Pachacuti y que en cada sucesión los incas
tuviesen que reafirmar su poder con pueblos ya sometidos. En ese sentido Pachacuti no
habría conquistado tanto como se suele afirmar y simplemente se le atribuirían méritos
pertenecientes a algunos de sus antecesores. Así los triunfos de Pachacuti no serían más
que un mecanismo narrativo dirigido a atribuirle la creación del imperio (92).
Pero veamos la versión más extendida de cómo empezó el imperialismo incaico.
Wiracocha y sus dos hijos el Inca Urqon e Inca Yupanqui [de ahora en adelante Urcon y
Yupanqui] condujeron expediciones hasta el altiplano del Titicaca, a parecer para
intervenir en las guerras que sostenían las dos potencias regionales los lupaqa y los qolla
[lupacas y collas] (88). Los lupaca se impusieron y los incas tuvieron que retirarse.
Sobre el asunto de los Chancas existen muchas controversias (89). Hay algunos
informantes indígenas como el quipucamayoc de Pacaritambo, que ni siquiera los cita.
((89). Duviols, sostiene que los chancas pudieron ser un hecho en gran medida mítico
para glorificar la figura de Pachacutic (91).
La mayoría de los cronistas si reflejan la invasión chanca como origen del
imperialismo incaico, pero le atribuyen la victoria a diversos gobernantes incas.
Bernabé Cobo sugirió que fue el Inca Roca; otros apuntan la victoria al haber de
Wiracocha, pero la versión más frecuente es que fue su hijo el Inca Yupanqui, futuro
Pachakuti [Pachacuti], quien logró el triunfo (89).
Parece que el principal inductor de esta versión es Juan de Betanzos, que estaba
casado con una princesa incaica del linaje de Pachacuti. La obra de Betanzos en gran
medida una biografía heroica de Pachacuti (90).
La conocida versión de Betanzos indica que Wiracocha y su hijo Urcon huyen
del Cuzco y se refugian en un lugar fortificado, mientras que Inca Yupanqui resiste y
apoyado por maravillas tales como que las rocas se convierten en guerreros, logra la
victoria. Cuando Yupanqui llevó los prisioneros y los despojos a su padre, para que los
pisoteara ritualmente en señal de triunfo, el viejo monarca exigió que fuera Urcon quien
presidiera la ceremonia, como si estuviese ya entronizado como nuevo inca.
Esto provocó la rebeldía de Yupanqui que apoyándose en su prestigio como
vencedor termino por obligar a su padre a reconocerlo como sucesor (91). Según
18
Betanzos, Yupanqui pidió la cabeza de su hermano Urcon7 y humillo a Wiracoha
obligándole a beber en una jarra sucia y se mofó de él. Aunque posteriormente lo invitó
a participar en las celebraciones del Cuzco, lo que siguió haciendo hasta su muerte
acaecida 10 años después.
Inca Yupanqui quedó investido Sapa Inca con el título de “Pachakuti Inka
Yupanqui Qhapaq Yndichuri” que significa “Cambio de los tiempos, rey Yupanqui, hijo
del Sol”. Pachacuti se dedicó entonces a reorganizar el reino y reconstruir el Cuzco, en
lo que empleó 20 años.
Para finalizar con el asunto de la veracidad del asalto Chanca, D’Atroy consiera
que los chancas debieron ser, en efecto, unos enemigos cruciales en los primeros
momentos y que estos enfrentamientos, convertidos en sagas épicas, fueron usadas para
dar lustre al padre del imperio. [Creo entender que los chancas y los incas lucharían en
muchas ocasiones antes del reinado de Pachacuti, y es posible que hasta hubieran sido
vencidos alguna ves. Con todo, Pachacuti en su expansión imperial también debió
necesariamente someterlos definitivamente y tal vez se le aplicasen algunas victoria y
luchas anteriores]
Momentos principales de expansión: Pachacut yThupa Inka Yupanqui [a partir de
ahora Túpac].
Las crónicas de la expansión imperial difieren en detalles. (92). Con todo la
mayoría de los cronistas coinciden en que los incas iniciaron su imperio controlando el
altiplano del Titicaca, lo que ya empezaron a intentar en tiempos de Wiracocha (94).
Una vez entronizado Pachacuti, las crónicas nos lo presentan realizando en persona una
expedición de conquista al Titicaca. Pachacuti venció a los lupaca y colla, y
concretamente el gobernante colla fue trasladado al cuzco y decapitado.
Las siguientes campañas fueron por la sierra central y septentrional, pero no las
dirigió en persona el inca sino uno de sus hermanos llamado Qhapaq Yupanqui8.
Lo curiosos es que en estas primeras expediciones, tanto al Titicaca como hacia
el norte, intervinieron contingentes de guerreros chancas, a los que había que vigilar
porque desertaban con frecuencia (94). [esto indica que los incas usaban la táctica de
añadir a los vencidos a sus ejércitos, intentando asimilarlos a base de hacerles compartir
el botín y las nuevas conquistas. Esta sería una de las razones que explicaría la
7
Espinoz cuenta que Urco fue apresado y ejecutado por Pachacuti, al que el llama Cusi Yupanqui p. 75.
8
Dvies p. 116
19
velocidad con la que se fraguó el imperio, pues a los pueblos recién sometidos solo se
les asimilaba completamente haciéndoles copartícipes de nuevas victorias]
El ejercito inca llegó hasta Cajamarca y volvió al Cuzco lleno de botín, pero
Pachacuti no sólo no premió a su hermano Cápac Yupanqui, sino que lo mando ejecutar.
Se ha dicho que fue un castigo por haber permitido la deserción de los chancas, pero es
más probable que Pachacuti temiese ser desbancado por su hermano que volvía
triunfante (95). Por supuesto que Betanzos no dice nada de este asesinato.
En las siguientes expediciones, el mando del ejército fue confiado al hijo de
Pachacuti, el futuro sapa Inca, Tupac Yupanqui.
Túpac, avanzando de nuevo hacia Cajamarca, y siguiendo su avance hacia el
norte llegó hasta la sierra del Ecuador, hasta la altura de Tumipampa [al sur de Quito]
Luego calló sobre la costa norte y conquistó el reino Chimú, apresando a su ultimo rey
Minchançaman y enviándolo como rehén al Cuzco (96).
Posteriormente se produjo una de los acontecimientos más fabulosos de la
historia incaica recogida por sarmiento de Gamboa: el viaje de Tupac a las islas del
Pacífico comandando una flota de balsas en las que se suponían que iban embarcados
20.000 guerreros. La expedición regresó sin haber conseguido avistar ninguna tierra
importante (97).
Tupac, todavía bajo el reinado de su padre, conquistó la costa central, pero tuvo
una gran resistencia en la zona de Lima y Cañete (97).
Tras la muerte de Pachacuti, Túpac siguió dirigiendo expediciones. Una de ellas
se dirigió a la selva, en donde lo único que logró fue sufrir un gran número de
penalidades [99] y, además que, aprovechando su ausencia, los colla y los lupaca se
rebelaran en el altiplano del Titicaca (99). Una vez que Túpac regresó de su frustrada
expedición a la selva dirigió a su ejercito para sofocar la rebelión del altiplano, lo que
logró, aplicando ejemplares castigos entre los que se contó el desollar vivos a los reyes
enemigos y construir tambores con sus pieles [100].
La última expedición importante de Túpac se dirigió al norte de Argentina y
Chile, llegando hasta más al sur de la posición de Santiago de Chile.
La consolidación del imperio: Wayna Qhapaq [Huayna Cápac]
La transición de Túpac a Huayna Cápac, fue tan turbulenta como sucesiones
anteriores, llena de intrigas y asesinatos (102).
Una vez que su clan se hizo con el control, “en algún momento de los
comienzos de su reinado, Wayna Qhapq realizó una inspección de sus dominios,
20
puesto que los nuevos gobernantes se veían obligados a restablece su supremacía
física y simbólicamente...el viaje del soberano era una situación que se prolongaba
convenientemente pues, a menudo, hacía pausas a lo largo del camino para atender
asuntos de Estado. En el valle del Mantaro, Cieza (1967, p. 215) oyó decir que el
mandatario había zanjado una disputa, que ya venía de antiguo entre los wankas y
los xauxas...” (103)
Sus primeras conquistas fueron en la Bolivia oriental [Es posible que en ese
momento se fundara el centro regional de Samaipata]. También se debió al nuevo Sapa
Inca la organización en el fértil valle de Cochabamba de importantes explotaciones
agrícolas estatales (103).
Con todo la acción militar de Hayna Capac se centró en el control del Ecuador.
Desde su base de Tumipampa llevó el control incaico hacia el norte, incluyendo la
actual Quito y hasta alcanzar la frontera actual entre Colombia y Ecuador, río
Angasmayo [sic, 105] y en la zona de Pasto (93 y 104).
Fueron 6 a 8 compañas muy duras a lo largo de 20 años, pero sus esfuerzos solo
consiguieron éxitos parciales. “Allí, lo mismo que en aquellos otros lugares en que
los incas pudieran establecer un campo de batalla abierto contra adversarios en
formación masiva o donde pudieran sitiar una fortificación, conservaban buenas
opciones de obtener éxito; pero allí donde el enemigo se mostraba escurridizo o en
lugares de terreno difícil, en especial en zonas boscosas, los esfuerzos militares
incas acababan, a menudo, en fracaso” (104). Sobre esas zonas no conquistadas se
vertían rumores que estaban empobrecidas y llenas de caníbales desnudos,
“....descripción que se aplicaba por lo general a aquellas áreas donde los incas no
habían podido establecer su control” (105)
En la campaña contra Otavalo y Caranqui, Huayna Cápac estuvo a punto de ser
muerto en combate, al ser derribado de su litera. El Sapa Inca, achacó a su guardia de
orejones el que le hubieran permitido estar en peligro y estos indignados estuvieron a
punto de regresar al Cuzco. (105)
Al final una estratagema incaica, fingiendo abandonar el terreno, propició una
salida de los defensores que terminaron masacrado en las agua de Yaguarcocha o
Laguna de Sangre. Muchos jefes terminaron con sus pieles convertidas en tambores, que
sonaban solemnemente en las fiestas dedicadas al Sol.
21
Huayna Cápac murió de viruela y también el primer heredero que había
designado, Ninan Cuyuchi, lo que desató la guerra civil entre dos de sus otros hijos
Waskar y Atawallpa. (106)
La guerra dinástica
Huáscar y Atahualpa eran hijos del mismo padre pero de madres diferentes, lo
que propiciaba una lucha salvaje entre clanes. (106)
Huáscar fue entronizado en el Cuzco con el asentimiento [inicial] de la
aristocracia. Atahualpa, que permanecía en el norte, parece que ofreció inicialmente
sumisión a su hermano, pero no se atrevió a desplazarse al Cuzco. Los que si llegaron
al Cuzco fueron varios nobles acompañando a la momia del antiguo emperador. “Al
emperador se le extrajeron las vísceras y el cadáver fue expuesto al sol y al aire. Sus
sirvientes le vistieron entonces con ropas preciosas y le colocaron en una fina litera
adornada con plumas de oro...” (107).
A la llegada del cortejo, Huáscar enfadado porque Atahualpa permaneciese en el
norte, mando matar a muchos de los orejones del Alto Cuzco que acompañaban el
cortejo. “...al tiempo que, simbólicamente, Waskar se divorciaba del Alto Cuzco en
medio de un ataque de furia” (108).
Hasta tal punto desconfiaba de los del Alto Cuzco que su guardia personal
“....se hallaba compuesta únicamente por hombres procedentes del Hurin Cuzco,
ya que Waskar no confiaba en la mitad superior de la realeza del Cuzco” (112)
Todo esto lo cuenta Betanzos, que estaba casado con una mujer del linaje de
Pachacuti que incluía a Atahualpa (109). La verdad es que versiones favorables a
Huáscar hay pocas, porque tras su definitivo triunfo, Atahualpa realizó, a su vez, una
matanza casi completa de todos los parientes de Huáscar (107)9.
La guerra civil fue larga y sangrienta. Huáscar envió ejércitos numerosos al
norte, pero las tropas de Huáscar eran las más experimentadas. Algunas crónicas indican
que Atahualpa cayó incluso preso, pero escapó y derrotó a los generales de su hermano.
La cabeza de uno de ellos llamado Atoc fue convertida en una copa en la que el soldado
español Ruiz de Arce le vio beber (110).
Finalmente, mientras Atahualpa permanecía en el norte terminado con la
resistencia de los aliados de Huáscar, envió a sus mejores generales, Challcochima y
9
Entiendo que a través de sus madres, Atahualpa pertenecía al linaje de Pachacuti y Huáscar al de Tupac,
porque luego Atahualpa mando quemar la momia de Tupac (113). La madre de Atahualpa pertenecía a la
panaca de Pachacuti, llamada Hatun Ayllu y la de Huáscar a la de Tupac, llamada Capac Ayllu (141)
22
Quizquiz. Huáscar salió al encuentro de las tropas de Atahualpa, pero fue derrotado y
capturado.
Una vez en el Cuzco, los generales de Atahualpa realizaron una matanza general
de los parientes de Huáscar, al que se le obligó a presenciar la ejecución de todas sus
esposas e hijos. Para terminar de acabar con el linaje vencido, se procedió a quemar la
momia de Tupac Inca, con lo que se procedía a la real y simbólica erradicación del
linaje perdedor. (113).
Algunas explicaciones de la expansión inca
“Los conflictos endémicos de las sociedades de las tierras altas en el Periodo
Intermedio tardío crearon las condiciones del expansionismo inca” (114).
Por otra parte, la violencia entre los distintos grupos pudo haberse visto inducida
por la escasez de los recursos provocada, a su vez, por periodos prolongados de sequía.
El estudio de los estratos de hielo de los glaciares han indicado que entre 1245 y 1310
se produjeron sequías muy importantes que propiciarían la lucha por los recursos que
escaseaban. Esto daría ocasión para que dirigentes capaces de ampliar dichos recursos
triunfaran en los diversos grupos. Para los incas, las luchas iniciales estaban presididas
tanto por la necesidad de conseguir botín mediante saqueos como por la necesidad de
autodefensa.
“La capacidad militar era mencionada abiertamente en la selección del
liderazgo de los incas...el conflicto endémico seleccionaba como señores de la
guerra a quienes podían ofrecer seguridad y oportunidades de botín” (114).
Una vez que el botín se concentraba en algunos linajes, estos “necesitaban
conservar en marcha la corriente de saqueos con el fin de mantenerse en el poder”
(115)
[Esto explicaría el porqué los incas mantenían un sistema sucesorio que
creaba graves conflictos iniciales. Y es que el sistema permitía escoger a un
dirigente capaz de enfrentarse a los peligros externo] Se trataba de “...una práctica
sucesoria que selecciona un liderazgo dinámico”. Como el problema era la violencia
que engendraba entre los distintos linajes, se trató de suavizarla mediante la asunción de
la co-regencia. 115.
En resumen: [Los incas mantuvieron una practica sucesoria que, aunque creaba
una notable inestabilidad inicial, buscaba seleccionar a un líder dinámico. La
corregencia era un instrumento destinado a suavizar los inevitables enfrentamientos]
23
La importancia del militarismo también se ve en el hecho de que los incas
practicaban el culto al gran guerrero que participa en batallas heroicas y decisivas en las
que, habitualmente aparecen hechos sobrenaturales que ayudan a conseguir la victoria.
Indudablemente lo incas creían en la protección de sus dioses y en la fuerza de sus
antepasados. (116)
Además, es posible que se considerasen una fuerza civilizadora lo que servía
para cimentar su imperialismo.
Algunos autores consideran que el sistema de la herencia partida (el nuevo
gobernante heredaba el control de los recursos estatales y el clan del anterior rey se
quedaba con los recursos personales del monarca muerto) contribuyó a lanzar el
imperialismo inca, pues los recursos cercanos al Cuzco se agotaron rápidamente.
D’Altroy no está de acuerdo, ya que el imperio inca lo forjaron solo dos hombres.
“Además, a pesar de la evidente escasez, incluso Wayna Qhapaq y Waskhar
exigieron zonas de Cuzco y sus alrededores para instalar en ellas sus propios
palacios y haciendas”10
Capítulo 5
Los linajes políticos en Cuzco
La versión que la aristocracia inca dio a los cronistas españoles proporciona un
retrato homogéneo del Tahunatinsuyo (cita a Davies 1995, como ejemplo de
investigadores contemporáneos que siguen esta visión). (117)
Según esta versión el imperio inca sería una maquinaria perfectamente
engrasada; con una administración ordenada hasta el último detalle; al frente de la cual
había un emperador omnipotente presidiendo una vasta burocracia compuesta
principalmente por miembros de las elites locales, reclutados y puestos al servicio del
estado; con unos funcionarios que controlan todo lo que hacen los campesinos; los
cuales conforman una sociedad homogénea gracias al imperialismo inca.
Pero esta teoría del control uniforme y ubicuo es, en gran parte, una ilusión,
con grandes dosis de propaganda, trasmitida por los aristócratas incas a los
conquistadores españoles (118) otra parte, los conquistadores españoles creían esos
planteamientos [porque deseaban creerlos, ya que ellos pretendían establecer ese tipo de
gobierno sólido y homogéneo en las tierras recién conquistadas]. Después el tratado
10
Recuerdo haber leído que algún cronista decía que Huáscar decía que el mejor destino de las momias
reales era ser destruidas para que así no conservasen tantas riquezas.
24
idealizado del Inca Garcilaso sobre la sociedad uniforme y benevolente de sus
antepasados tuvo mucha influencia y esa idea ha llegado hasta mediados del siglo XX.
Hoy en día se piensa que algunas sociedades que vivían bajo el imperio incaico
se transformaron, pero otras no. A pesar de que los pueblos cumpliesen con sus
obligaciones estatales, rara vez veían a un inca y no cambiaron para nada su vida
cotidiana por pertenecer al imperio.
Es verdad que los incas realizaron políticas unificadoras, pero el imperio no
dejó de ser un mosaico de sociedades.
La tradición oral sostenía que la creación del imperio se debió al genio divino de
Pachakuti. Como los incas carecían de escritura [todavía les era más fácil] usar el
pasado como herramienta política. Posiblemente atribuir todo el mérito a Pachakuti sea
una exageración, pero la verdad es que el imperio lo hicieron unos pocos.
El Tawantinsuyu
Tawantinsuyu [desde ahora Tahuantinsuyo] quiere decir “Las cuatro partes
unidas” (120). Cada una de esas cuatro partes estaba dirigida por un Apu o gran señor,
que aconsejaba al emperador en el Cuzco y dirigía los asuntos de su demarcación.
El Chinchaysuyo era la parte más poblada y se le daba esta denominación por la
etnia Chincha de la costa, que era muy respetada 11 y comprendía la costa y la sierra al
NE del Cuzco.
El Antisuyo [en algunos lugares se lee Andesuyo] ocupaba la región del
altiplano y las montañas al N y NO del Cuzco. Precisamente el término tiene que ver
con “Anti” o “Andes”.
El Kollasuyo era la porción más extensa y estaba formado por el altiplano sur
donde habitaban los Kolla o Colla y de ahí venía su nombre, pero también comprendía
una vasta región que llegaba hasta la actual Argentina y Chile.
El Cuntisuyo era la región SO que desde el Cuzco llegaba al pacífico. El nombre
lo tomaba por el nombre inca de una provincia adyacente [al Cuzco]
Aunque no existe certeza de donde se situaba la división exacta de estas zonas,
un estudio realizado en 1977 por Waldemar Espinoza, que a su vez analizaba un
documento del virrey Toledo, demostró que las divisorias no estaban señaladas por
11
Creo recordar que en Cajamarca, el señor de Chincha iba en unas andas tan parecidas a las del inca que
los soldados españoles no supieron distinguir quien era el jefe supremo.
25
puntos cardinales o mediante una distribución simétrica [sino por una realidad histórico-
geográfica de muchos años]
La organización política del Cuzco y los linajes reales aristocráticos
Entre los incas aparentemente existía una monarquía en la que el gobierno
pasaba de padres a hijos, en la realidad “...observamos una jerarquía elaborada que
fusiona el linaje inca y el culto a los antepasados con la defensa de la etnia y una rígida
estructura de clases” (120)
[El autor hace una clasificación de la sociedad Cuzqueña en distintos niveles]
1. “En el régimen incaico las momias de los reyes y reinas fallecidos hacía tiempo,
así como los ídolos oraculares, participaban en los asuntos de Estado mediante
cultos dirigidos por sus descendientes” (121)
2. “El emperador y su familia ocuparon la cima del poder; por debajo de ellos se
encontraban dos clases de Ayllus incaicos y aristocráticos y otros grupo de
nobles incas honorarios”
3. “En 1532 los aristócratas de mayor rango constituían diez clanes reales,
llamados panaqa. En teoría se creaba un nuevo panaqa a cada sucesión real...por
el sistema de división de la herencia” (121). La panaca más importante o de
mayor estatus no era la más antigua, sino la más próxima al emperador del
momento (132).
4. “Por debajo de los panaqa se encontraban diez clanes de la nobleza inca que se
consideraban parientes lejanos de la realeza” (121)
5. “La última clase de la élite cuzqueña se denominaba de los Incas de Privilegio.
Estaba formada por grupos étnicos que, según la mitohistoria, habitaban la
región a la llegada de los ancestros incas fundadores (Bauer 1992) (121)
“El grupo de parentesco de la élite estaba dividido en dos mitades iguales que
llevaban en nombre de Alto y Bajo Cuzco. A la llegada de los españoles cada una de
esas mitades incluía cinco clanes reales y otros cinco que no lo eran.
“Ese diseño era resultado de una de esas periódicas reformas que sucedían cuando la
sociedad cuzqueña iba creciendo y cambiando con el tiempo, pero es difícil...asegurar
cuándo ocurrieron esos cambios” (121)
26
“A finales de la prehistoria, los panaqa del Alto Cuzco constituían el grupo más
poderoso y disfrutaban de los mayores beneficios de la expansión imperial. Sus
miembros habitaban la parte más elevada de la ciudad y gozaban de precedencia en la
política y en las ceremonias. Dominaban las jerarquías civiles, militares y religiosas 12 y
sus haciendas eran mucho más extensas que las del Bajo Cuzco” (121)
Los descendietens de Pachakuti (Hatun ayllu) y los vátagos de Tupa Inka Yupanqui
(Qhapaq ayllu) eran especialmente poderosos. Las crónicas hablan de intensa
rivalidad...y que culminaría en la virtual erradicación del Qhapaq Ayllu tras la victoria
de Atawallpa” (121).
[Más adelante ] explica esta rivalidad que tanto tuvo que ver en la última guerra
civil. Por sus madres, Atawallpa estaba ligado al Hatun ayllu, que era el panaqa de
Pachacuti y Waskhar con el Qhapaq Ayllu, el panaqa de Thupa (141)
[Tras la victoria Atahualpa masacró a la panaca de Huacar y a la de Tupac y esto
pone en evidencia que la división en diez panacas cada una descendiente de un rey era
algo que recreaba en un determinado momento, pues algunas panacas de antiguos reyes
desaparecían por extinción de sus miembros a manos de otros] Eso explica lo que decía
el autor unas páginas antes: “...los incas modificaban periódicamente la jerarquía
gobernantes y la historia que se hacía para defender su legitimidad” (118)
[Y en el mismo sentido dice]:
“Hace un momento hemos hecho notar que, a la llegada de los españoles la elite
cuzqueña estaba formada por diez panaqa reales y diez ayllu no reales. En la actualidad,
la opinión más aceptada defiende que se añadía un nuevo panaqa a la sociedad del
Cuzco con cada generación real...pero no estamos seguros, puesto que una tradición
cree que, en realidad, esos diez grupos estaban ya actuando en el periodo
preimperial...según una tercera versión de la historia incaica, Pachakuti organizó los
grupos de parentesco existentes en el Cuzco en un nuevo diseño dual cuando inventó el
orden imperial” (132)
Siguiendo esa opinión Rowe (1985 a) cree que uno de los grupos familiares del Alto
Cuzco era desplazado al bajo Cuzco cada dos generaciones, con el fin de preservar el
equilibrio de ambas mitades (132).
“Cualquier versión se ve teñida de problemas...Rostowrowski (1983) señala que
algunos grupos de parentesco reales pudieron haber ido quedando apartados a lo largo
12
Una reflexión: el ayllu Tarpuntae, que según Espinoza era de donde salía el Sumo sacerdote, era según
el mismo Espinoza, del Bajo Cuzco, pero Sarmiento (p. 53) lo pone en el Alto Cuzco, lo que estaría de
acuerdo con lo que se dice aquí que los del Alto Cuzco dominaban todas las jerarquías.
27
del tiempo. Además de ese conjunto central formado por diez grupos familiares reales,
las crónicas citan muchos más a los que también se denominaba panaqa o que
reivindicaban su estatus de casta real. Cree que, posiblemente, ciertas maniobras
políticas eliminaron algunos panaqas o quizá que algunos que habían existido con
anterioridad a la formación del imperio no quedaron incluidos en el diseño político
original.” (134)
“Aunque los datos entran en conflicto, personalmente me siento más cómodo con
la idea de que los grupos de parentesco se añadían o eliminaban a medida que iban
sumándose generaciones y que los relatos sobre el pasado inca fueron revisándose
para racionalizar su organización de la manera que existía en un momento
determinado” (134)
El soberano: el Sapa Inca o “Único Inca”
Si nos atenemos a la versión oficial, el Sapa Inca era un ideal de omnipotencia,
pero en la práctica necesitaba [por lo menos al principio de su reinado ] usar de la
negociación e incluso luchar a muerte por el poder. (122)
El Sapa Inca era teóricamente un ser divino y todo poderoso, pero en la práctica
era un ser humano que debía trabajar en estrecho contacto con la belicosa aristocracia
cuzqueña y someterla para conseguir [y, a veces, para mantener] el trono (122).
Los grupos de las familia real cuzqueña (panaqa) eran una poderosa fuerza
política que había que tener en cuenta (132). Gozaban de influencia en la selección de
los sucesores reales y los sucesores y los grupos de parentesco negociaban entre si
constantemente para conseguir el poder. Las intrigas asesinas eran otra de las formas en
las que se demostraba su poder en cada elección d un nuevo sapa Inca (132).
Inicialmente era un guerrero de noble linaje que debía tener el apoyo de los
clanes cuzqueños (123). Una vez ungido se convertía en un semidiós; una deidad con
derechos únicos. Y Tras su muerte conseguía una vitalidad perpetua [una especie de
vida eterna] a través de un grupo de parientes que cuidaban su momia y que, como si
estuviese viva, acudía a fiestas y banquetes y se retiraba a descansar.
En el momento en que un nuevo inca asumía el poder, se cambiaba de nombre y
escogía a su esposa principal o Qoya. El supremo gobernante incaico era denominado
Sapa Inca es decir, “Único Inca” y también se le llamaba Intip Churin o “Hijo del Sol”,
Qhapaq Apu o “Señor Poderoso” y Huaccha Khoyaq o “Benefactor de los Pobres”. A la
28
reina también se le llamaba Mamancik que significaba “Nuestra Madre”. Las espoisas
secundarias del inca se denominaban Palla y a las princesas reales se les llamaba Ñusta.
[Como en los reyes medievales europeos] la gran virtud del inca era la
generosidad y todo el Cuzco emparentado con la realeza vivía de su generosidad. (123).
Los símbolos de poder eran la banda de tejido trenzado que se colocaba en la
cabeza o llauto, que en ocasiones estaba adornado con plumas (126). Estaba colocado
de tal manera que un gruesa borla o mazcaypaycha13 le cubría la frente. Llevaba en las
manos una especie de cetro o báculo, signo de su poder y [parecido a una alabarda
emplumada] llamado sunturpaucar.
A la ceremonia de entronización de un nuevo sapa Inca acudían todos los
curacas regionales y los sacerdotes, para celebrarlo, sacrificaban miles de camélidos y
centenares de niños (dice “doscientos”) delante de los dioses. Los niños, de entre 4 y 10
años eran estrangulados y luego enterrados con ricas ofrendas de oro y plata, mientras
que las llamas sacrificadas eran quemada. (127)
A la muerte de un soberano tenían lugar ceremonias semejantes que duraban un
mes y en las que se visitaban los lugares en los que el inca había realizado proezas y
victorias y se celebraban combates simbólicos en el Cuzco. (128). En los funerales de
Pachacuti, según cuenta Betanzos, se sacrificaron 5.000 llamas, 2.000 de las cuales se
utilizaron para alimentar a los asistentes y 1.00 niños y niñas fueron sacrificados y
enterrados con vajillas de oro y plata.
La momia de Pachacuti, fue vestida con finos ropajes y fue llevada a un lugar
que hoy conocemos como Q’enqo (129). Betanzos sigue contando que su ídolo personal
de oro, al que se consideraba su hermano, era colocado sobre su tumba para adorarlo.
También se fabricaban estatuas del soberano, que los españoles llamaban “bulto”, y que
incluían uñas y cabello del soberano. Luego estaba la momia propiamente dicha o
mallaki. Tanto la momia, como su estatua, eran usadas en la celebraciones del Cuzco,
como auténticos sustitutos del soberano.
Cuenta Pedro Pizarro [del que autor recoge aquí un párrafo interesante (129)]
que en el Cuzco se celebraban banquetes en los que participaban vivos y muertos.
Los muertos “comían” a través de las hogueras en las que les quemaban los alimentos y
“bebían” a través de la tierra que empapaba la chicha que se vertían en ella. Al final este
cronista llega a decir que “...la gente que en este Cuzco había...la más servía a estos
muertos...”.
13
Espinoza, la llama mascaipacha p. 300.
29
Los reyes muertos seguían participando activamente en las ceremonias. Bernabé
Cobo decía que inicialmente las momias se guardaban en el Coricancha. Luego sus
descendientes los trasladaron a sus antiguas residencias para atenderlos mejor. También
se las situaba en santuarios situados en haciendas que pertenecieron a los soberanos.
Pedro Sancho de la Hoz afirmaba que vio la momia de Huayna Capac en su palacio.
Las momias se usaban para representar al soberano difunto en las fiestas
importantes y para ocasiones de menos importancias se enviaba a las Imágenes
“hermanas” (130). En las grandes fiestas las momias eran colocadas en la plaza mayor,
en hileras según su rango. En ambos casos “hablaban” a través de mediums, uno
femenino y otro masculino. Además las momias, transportadas por sus parientes, iban a
visitar a otras momias, visita que era devuelta más adelante.
En 1559 Polo de Ondegardo descubrió varias momias reales y Gracilazo las vio
y, concretamente, tocó la de Huayna Capac, que parecía una estatua de palo, dura y
fuerte, aunque pesaba tan poco, que una sola persona podía llevarla en brazos. Cuando
las momias salían a la calle y hasta los españoles se quitaban la gorra cuando pasaban
[texto p. 130].
El sumo sacerdote o Villaq Umu
Cuando llegaron los españoles el sumo sacerdote del Sol o Villaq Umu que
significa “sacerdote que cuenta” era el segundo personaje más importante del imperio
tras el Sapa Inca. Fue un cargo creado o engrandecido por Pachacutic. Su importancia
radicaba en que confirmaba el nombramiento del nuevo emperador. [A diferencia de lo
que podía pasar en Europa, los sumos sacerdotes podían ser puestos al frente de
ejércitos y actuar como mariscales del sapa Inca. Su poder fue tanto que en tiempos de
Huayna Capac, el propio sapa Inca asumió las funciones de sumo sacerdote para evitar
la (130)competencia.
¿Dos reyes incas?
Cierto número de autores apoya la proposición de Tom Zuidema de que el
gobierno inca fue una diarquía (135). Se trata de un grupo minoritario entre los
especialistas, pero compuesto por destacados expertos como el propio Zuidema (1964);
Pierre Duviols (1979b) y María Rostworowski (1983 y 1999).
[El problema no es la existencia o no de una diarquía, sino que la lista que
tenemos de 11 nombres reales no correspondería a una sucesión de monarcas que se
sucedieron unos a otros, sino de dos listas paralelas de monarcas, en la que el sexto rey
30
de la lista, esto es el Inca Roca, primer monarca que vivió en el Alto Cuzco, sería, según
esta segunda versión, contemporáneo de Manco Capac, el legendario fundador de la
monarquía incaica.]
Dáltroy no comparte la teoría de la diarquía. Piensa que para que la lista cuadre
[ya que de manco Cápac a Huayna Cápac tenemos 11 reyes, número que no es divisible
entre dos] habría que inventar algún nombre. Por otra parte, aunque hubiese una
diarquía, como ocurría en otras muchas partes de los Andes, siempre uno de los reyes
tenía rango más elevado que el otro. [En ese sentido es factible que mientras dominó el
Bajo Cuzco y se sucedieron los cinco primeros monarcas conocidos, existiese un jefe
del Alto Cuzco que estaría subordinado al primero. A partir del Inca Roca, y con el
predominio del Alto Cuzco, ocurriría lo contrario y habría un jefe en el bajo Cuzco.
Espinoza dice que este jefe del Bajo Cuzco era el Sumo Sacerdote, escogido de ayllu
Tarpuntae del bajo Cuzco, y subordinado al Sapa Inca (ver Espinoza 276, 298, 471)].
Alianzas reales: los matrimonios políticos y el poder de la reina
Antes de que los incas fueran un poder imperial, el rey se casaba con mujeres de
otros grupos étnicos para establecer alianzas. Pero durante el imperio, la esposa
principal terminó por ser de pura raza inca y la qoya era un personaje poderoso, que
daba a su marido consejo, estatus y legitimidad. (136).
Aparte de la esposa principal los emperadores tenían miles de concubinas. Así
cuando Huayna Cápac se desplazó a realizar sus campañas en el norte se llevó a unas
2.000 esposas y dejó en el Cuzco otras cuatro mil.
El linaje de la madre del candidato a Sapa Inca era muy importante y debido a
que el nuevo rey no se encuadraba en la panaca de su padre, sino que formaba una
nueva, solía identificarse con la de su madre. [hay que pensar en el hecho de un
numerosísimo harén en el que cada hijo podía tener una madre distinta y por ello debía
contar con el apoyo del grupo familiar al que pertenecía su madre para alcanzar el poder
en pugna con sus otros hermanos de padre, pero no de madre]. Así pues la madre del rey
[y su panaca o grupo de parentesco] era siempre un personaje importante en la política
del Cuzco. También la esposa principal y su grupo de parentesco tenían una gran
importancia. (136)
No solo las momia del rey tenía sus interpretes, también las de las reinas
hablaban a través de sus mediums y se inmiscuían en las elecciones [es decir las
31
panacas, a través de las momias de sus reyes y reinas se entrometían en este asunto]
(138).
Esa importancia de las reinas y las reinas madre se ve en el hecho de que cuando
Huayna Cápac se hizo con el poder, después de dar un verdadero golpe de estado, el
heredero a quien él desplazó fue solamente desterrado, pero la madre de este y otra
pariente fueron ejecutadas. Del mismo modo, una vez que Huáscar fue derrotado y se le
detuvo, también se aprisionó a su madre y esposa, mientras que, en un primer momento,
el resto de sus parientes fueron dejados libres [aunque finalmente se los masacró a casi
todos] 138.
Todo indica que las reinas madres y las esposas principales tenían enorme poder
y aportaban al soberano el apoyo de su grupo familiar.
El cambio en las políticas matrimoniales que llevó a los incas a casarse con sus
hermanas fue una forma de concentrar el poder frente a la nobleza cuzqueña [y dar así a
los hijos de la coya la posibilidad de pertenecer a la más pura sangre real] . Túpac inca
fue el primer sapa Inca en casarse con su hermana. (137). Este incesto real reducía el
número de pretendientes con posibilidades de llegar al poder en la segunda generación
(142)
Las crisis sucesorias y la formación de la historia política
Los matrimonios y sucesiones reales eran los momentos idóneos para que los
grupos familiares de la realeza realizasen sus maniobras en busca de poder (139). Las
reglas sucesorias andinas favorecían la lección para descubrir el personaje más
enérgico, sin tener en cuenta el derecho de primogenitura. [Esto tenía la ventaja de
tener la seguridad de escoger como rey a un ambicioso, habilidoso, decidido y tal
vez implacable guerrero, capaz de acabar primero con un buen número de sus
pariente, como demostración de lo que podía hacer con sus enemigos. Pero tenía el
inconveniente de provocar graves enfrentamientos y una considerable inestabilidad con
cada relevo en el mando supremo del imperio].
Desde Wiracocha a Atahualpa, todas las sucesiones reales estuvieron teñidas de
violencia. (140)
Así, Pachacuti se impuso como rey al hijo favorito de su padre el inca Urqon,
que es posible que no fuera un simple heredero, sino que hubiera ya comenzado a reinar
antes de la muerte de Wiracocha. [Urcon terminó muerto a manos de su triunfante
hermano.
32
Tupac inca, por su parte, tuvo que disputar con su hermano Amaru al que eclipsó
y consiguió desplazar [al parecer sin que este último pagara con su vida el conflicto]
A Huayna Cápac le costó mucho hacerse con el poder. Inicialmente el candidato
de Tupac fue su hijo Capac Huari, pero a este se le impidió ocupar el tono después de
un sangriento golpe palaciego perpetrado por los partidarios de Huayna Cápac, pero
como este era muy joven se apoyó para gobernar en dos tíos paternos, uno de los cuales
se le rebeló.
Finalmente se produjo la conocida guerra civil entre Huáscar y Atahualpa. Para
explicar el conflicto hay que tener en cuenta que Huascar actuó con poca habilidad
(141). Se enemistó con [buena parte de] la nobleza cuzqueña, al poner en peligro la base
del poder de estos aristócratas, a los que amenazó con enterrar las momias de sus
antepasados y enajenar su patrimonio.
Su enfado se centró en los linajes del Alto Cuzco [quizá porque estos apoyaban a
su hermano, pues el Alto Cuzco fue el impulsor de la actividad militar y Atahualpa era
el favorito del ejército] Huascar declaró su afiliación por el Bajo Cuzco [Tal vez las
fuerzas más tradicionales, menos belicosas y apoyadas por los grupos que controlaban
la religión solar y la preponderancia de los incas puros en el control de la
administración, sin incluir a miembros de la nobleza local como había comenzado a
hacer Huayna Cápac, que estaba creando una capital y una administración alternativa en
Tumipampa]
Huáscar intentó incluso formar una nueva capital en Calca, donde tenía una
hacienda de su propiedad
Cuando al final se impuso Atahualpa, las represalias contra los miembros del
Bajo Cuzco fueron importantes y en especial contra la panaca de Huáscar y la de su
madre, que pertenecía a la de Tupac inca. Los vencedores llegaron a quemar la momia
de Tupac. Por sus madres, Atahualpa estaba identificado con la panaca de Pachacuti el
Hatún Ayllu, mientras que Huáscar se sentía identificado con la panaca a la que
pertenecía su madre, que era el Capac Ayllu, o grupo de descendencia de Tupac Inca.
Como podemos ver , en estas luchas, varios linajes quedaban destrozados. Así
Pachacuti terminó con el del inca Urcon, y Atahualpa con el de Wascar y el de Tupac.
(142) [Eso nos lleva una vez más a considerar que eso de que hubiese una panaca por
cada monarca era solo en teoría, pero que después los avatares de la historia se
encargaban de dejar la teoría reducida a una realidad mucho menos matemática]
33
Capítulo 6º
El corazón del imperio
El Cuzco, situado a 3.450 metros de altura, es denominada hoy como “capital
arqueológica de las Américas” (143). [Está muy cambiada con respecto al tiempo de
los incas], pues resultó incendiada en la rebelión de Manco Inca en 1536 y más tarde
destruida por el terremoto de 1650 (145) [pero, a pesar de todo, es sin duda la ciudad
prehispánica habitada que mantiene hoy mayor capacidad de evocación del pasado
indígena]
En tiempo de los incas era el centro sagrado del Imperio, una pequeña ciudad de
palacios de piedra techados con paja (143). Planificada para provocar asombro, y
majestad (143) por la elegancia de su arquitectura y su elaborada vida ceremonial (147).
Pero además sus constructores pretendieron que diese idea de santidad, ya que los
lugares más sagrados del imperio estaban en el Cuzco y cada uno de sus elementos
recordaban a un pasado legendario.
Constaba de templos, plazas, [palacios], alojamientos para la nobleza y sus
criados. La habitaban la realeza, la nobleza, los señores de los principales grupos étnicos
y los criados de todos estos. Entre los criados o servidores los había dedicados al
servicio doméstico, pero también campesinos [que se ocuparían de producir los
alimentos perecederos que no podrían traerse de lugares lejanos y almacenarse] y
artesanos de todas clases, plateros, alfareros y tejedores, que fabricaban unos objetos de
un reconocible “estilo imperial”.
La realeza vivían en el centro de la ciudad [situado entre los ríos Tulumayo y
Huatanay], que tenía una extensión de aproximadamente medio kilómetro cuadrado 14.
[El conjunto del centro más sus barrios periféricos podría alcanzar 1 kilómetro
cuadrado]15
Cada uno de estos señores étnicos con sus criados y [la mayoría] de los
servidores dela nobleza, vivían en una docena de barrios que rodeaban el núcleo central
de la ciudad. [Estas personas, que procedían de todo el imperio, vivían distribuidos en
barrios cuya posición con respecto al centro del Cuzco coincidían con la posición de sus
provincias en el conjunto del Tahuantinsuyo]. (143). Todo esto convertía a la ciudad en
una “metáfora espacial de la sociedad incaica” (147)
14
En la p. 143 dice 40 hectáreas, es decir: 0.4 km2 y en la p. 148 habla de que el centro de la ciudad tenía
1x0,6 km, es decir 0,6 km2.
15
Es una medida hecha por mi a la vista del mapa que se aporta en la p. 146.
34
Pero además del núcleo urbano, [con su centro y su periferia de barrios] podían
hablarse también de la existencia de un [Cuzco extenso], es decir una región de unos 60
kilómetros a la redonda en la que se encontraban las casas de campo y haciendas de la
nobleza y los grupos étnicos privilegiados. (143)
La población estimada en el centro urbano entre los ríos Tulumayo y Huatanay
sería de entre 15.000 a 20.000 habitantes. (148). Los distritos urbanos periféricos
podrían albergar a 50.000 habitantes más y el área suburbana a unos 5 kilómetros a la
redonda, podría tener de 50.000 a 100.000 habitantes. En total podíamos hablar de que
serían entre 100.000 a 150.000 los habitantes [del Cuzco propiamente urbano y las
cercanías...pero la estricta población urbana estaría en torno a los 60.000 a 70.000
habitantes]. (148)
Pachacutic pasa por ser el gran [reconstructor] del Cuzco (144). Tras entregar el
mando de sus ejércitos a sus hermanos y a su hijo Túpac, se dedicó a reconstruir la
capital. Para ello ordenó vaciar la ciudad y sus alrededores [de muchos de sus antiguos
habitantes], arrasó una buena parte de la arquitectura existente y trazó una nueva. Para
ello el monarca construyó en barro una maqueta y ordenó hacer una ciudad nueva con
canales, fuentes y baños, asi como terrazas en los alrededores.
En ese nuevo Cuzco, cientos de señales culturales y naturales formaban una
geografía sagrada que partía radialmente desde el Cuzco, el ombligo del mundo según
Gracilaso. [Ese nuevo Cuzco creado por Pachacutic incluía, no solo edificios, sino
centenares de peñas, fuentes, templos, que constituían los hitos de una geografía
sagrada. Algunos estaban dentro del casco urbano, otros podían verse a lo lejos o
estaban constituidos por picos o colinas cercanas. El Cuzco era el centro geográfico, el
ombligo, de una red de invisibles caminos sagrados que partían radialmente desde el
centro de la ciudad y llegaban hasta más allá de donde se perdía la vista] (144) Una
ciudad en la que se levantaban lugares sagrados [y se modificaba el paisaje] para honrar
a los espíritus y recrear los mitos (147)
El medio y la planificación urbana
El cuzco se encontraba en un valle a 3.450 metros de altura, en medio de un
terreno fértil [zona quechua] y apto para cultivar, rodeado de laderas de los cercanos
montes [zona suni] muy adecuadas para pastar ganados. (146-147).
En la zona había muchas fuentes y varios cursos de agua, que en época imperial
estaban canalizados. Los dos más importantes eran el Tulumayo que desembocaba en
35
el Huatanay al SE de la ciudad, el cual, a su vez, corre hacia el sur para desembocar a
unos 20 kilómetros de la capital en el río Vilcanota, que en su curso bajo toma el
nombre de Urubamba. [Por el SO] el valle del Cuzco limita con la pantanosa Pampa
de Anta y la profunda garganta del río Apurimac.
Sarmiento de Gamboa decía que la ciudad fue construida en forma de Puma.
(148), siendo la cabeza la fortaleza de Sacsahuamán, el cuerpo la zona comprendida
entre el Tulumayo y el Huatanay, y la cola la unión de los dos ríos, lugar que aun hoy se
llama puma chupan o “la cola del Puma”.
Sin embargo algunos testimonios de Betanzos parecen hacer pensar que esta
identificación con el Puma era más metafórica que real, al afirmar que Pachacuti le dio a
la ciudad el nombre de “el cuerpo del león” y que el rey estaba al frente del feroz animal
(149).
La ciudad estaba planificada con calles rectas, pero estrechas, pues no había
problemas de congestión por tráfico rodado ni de grandes animales. El suelo estaba
empedrado y con un canal en el centro, lo que hacía quejarse a los españoles de que no
cupiese más que un caballero con su montura en cada sentido.
En el centro había dos grandes plazas situadas una al lado de otras y separadas
por el río Huatanay. Al NE estaba la Awkaypata o “terraza del reposo” (o del enemigo,
según otras versiones16) que era el principal lugar de ceremonias y que hoy se ha
conservado formando parte de la Plaza de Armas.. La segunda plaza, a la que se llegaba
cruzando el Huatanay en dirección SO era la Kusipata o “terraza afortunada”, que hoy
no constituye una espacio abierto porque se construyó durante el periodo colonial.
La Awkaypata era la gran plaza de ceremonias. Sus dimensiones eran de 190 x
165 metros y una extensión de algo más de 3 hectáreas [Podemos simplificar diciendo
que tenía unos 200 x 150 metros, que son 3 hectáreas justas]. Se la llegó cubrir de arena
de la costa para honrar a los dioses del mar y en esta arena se enterraron figurillas de
oro. En su centro había una piedra dorada [que supongo que representaría la huaca de
Ayar Auca que voló al centro del Cuzco y quedó convertido en una piedra] (150) y al
lado un agujero con un sumidero para recoger las libaciones de chicha. En esta plaza se
colocaban también las momias de los emperadores durante las más importantes
ceremonias.
16
Rostworowski (1999 p. 50) considera que el nombre proviene de la palabra auka que significa enemigo
o soldado.
36
A la Awkaypata daba el Hatunkancha o “Gran recinto” un enorme complejo de
efdificios, entre los cuales destacba el de la residencia de las mamakuna o aqllakuna, la
residencia de las mujeres escogidas (151). Uno de los muros del recinto se ha
conservado en la actual calle de Loreto o “del Sol”, mostrando unos de los mejores
trabajos de cantería incaica. A esta plaza daban también el palacio de Huayna Cápac,
con un gran patio central en el que según los cronistas podían hacer ejercicios de monta
sesenta caballeros y el palacio de Huáscar. Sin embargo no se sabe con certeza donde
estuvieron los palacios de Pachacutic y Tupac.
Las diez panacas reales tenían sus residencia en el espacio entre los dos ríos. Los
ayllus no reales y los grandes curacas regionales se ubicaban en [las zonas adyacentes al
centro, pero fuera de este triángulo fluvial] (152). Todos los grandes señores de las
demás etnias del imperio tenían casa abierta en el Cuzco, en donde residían unos 4
meses al año y en donde vivían permanentemente algunos de sus hijos [que los incas
mantenían como invitados-rehenes].
Como el Cuzco era [además de una ciudad palaciega] una ciudad sagrada y
teatro de grandes ceremonias, tenían numerosos lugares relacionados con el culto. El
más importante era el Qorikancha o “Recinto de Oro”. Aunque normalmente se le
considera el templo del Sol, en realidad era un templo en el que se veneraban a varios
dioses celestiales y a las momias de los reyes. El interior estaba formado por entre 4 y
ocho salas rectangulares abiertas sobre un patio central. También incluía residencias de
los sacerdotes, sacerdotisas y servidores. El sol, que era la divinidad más importante
estaba representada por un ídolo de oro llamado Punchao. Durante el día la imagen se
exponía en el patio exterior y por la noche se la devolvía a sus aposentos. “Muy cerca
había un jardín” en donde todas las plantas y animales eran de oro y plata, incluyendo
rebaños de llamas con sus pastores, todos hecho de metales preciosos.
Pero el mayor complejo arquitectónico del Cuzco y del todo el imperio estaba
sobre la colina que dominaba el noroeste de la ciudad. Se trataba del templo-fortaleza-
almacén de Saqsahuamán [desde ahora Sacsahuamán] (154-155).
Se trataba de una combinación de arquitectura religiosa, militar, administrativa y
ceremonial, iniciada en tiemposd e Pachacutic y concluida por Túpac. Según Cieza en
ella trabajaron 20.000 obreros al mismo tiempo. 4.000 realizando labores de transporte,
6.000 colocando las piedras y los 10.000 restantes cavando cimientos.
El cronista Pedro Sancho de la Hoz, describe el edificio en un tono claramente
admirativo: [Texto pp. 155-156] y todavía hoy impresiona, a pesar de que fue
37
desmantelada para conseguir materiales de construcción para el Cuaco español [y
supongo que también para evitar que los incas rebeldes se hicieran fuerte en ella, como
pasó en tiempos de Manco Inca]
Los muros que hoy quedan eran solo una parte del conjunto. En el interior había
grandes almacenes donde se guardaban armas, armaduras acolchadas, vestidos,
pigmentos, ropas, estaño, plomo, plata y oro (156).
Frente a la triple muralla se extendía la llanura de Chuquipampa y más allá se
encuentra una colina, en donde se encuentra una de las piedras mejor talladas del
imperio, denominada popularmente “El trono del Inca”. En realidad era un lugar
sagrado con escalones planos cincelados sobre el suelo rocoso.
El extrarradio del Cuzco
En las cercanía de la ciudad se encontraban un campo sagrado para la plantación
ritual del primer maíz (157). También había una gran cantidad de lugares sagrados o
wak’a [de ahora en adelante Huacas] que unían a la ciudad con el resto del cosmos. Se
trataba de rocas, picos montañosos y sobre todos fuentes y corrientes de agua. De las
332 huacas localizadas un tercio estaban relacionadas con las corrientes de agua.
(158). Las fuentes más importantes eran propiedad de determinadas panacas que les
rendían culto y se aprovechaban de su agua (159)
Pero se entiende mucho mejor el significado de la capital imperial si se la
considera como un área que se extiende partiendo del núcleo urbano hasta una distancia
de “varios” kilómetros. Allí los aristócratas incas poseían su grandes haciendas.
Las haciendas reales y de la aristocracia
“La expansión imperial puso en manos de las elites incas enormes recursos.
Parte de estos se reconvirtieron en reservas privadas de emperadores y de otros
aristócratas vivos y muertos” [es decir a poder de los descendientes de los reyes
muertos] (159)
Las mejores y más elegantes haciendas estaban, [además de en el valle del
Cuzco], en el llamado Valle Sagrado del río Vilcanota-Urubamba, en los 100 kilómetros
que van de Pisac a Machu Pichu (159)
38
Parece que esta posibilidad de que los reyes tuviesen grandes haciendas privadas
ya se inició en tiempos de Viracocha Inca (159). La forma de obtenerla era variada.
Podían adjudicárselas por derecho de conquista, pero también podían construirlas [a
base de ganarle terreno a los montes fabricando terrazas o las ríos, canalizándolos o
desecando sus pantanos]. También era posible arrebatárselas a parientes rebeldes o
incluso adjudicándose tierras del Estado o conseguirlas como “regalos” más o menos
forzados de sus súbditos (159 y 162).
Ahora bien, [las mejores zonas agrícolas del valles del Cuzco y del cercano valle
de Vilcanota-Urubamba se las debieron repartir los aristócratas vivos en tiempos de
Pachacuti y Tupac, y tras quedar en poder de sus descendientes] resultó que las panacas
de los emperadores posteriores a Tupac (es decir Huayna Cápac y Huáscar) ya no
disponían de tierras en el valle del Cuzco (158).
Pachacutic, al ser el primer gran conquistador se adjudicó las mejores haciendas
del “Valle Sagrado” como fueron Pisac u Ollantaytambo adjudicándoselas por derecho
de conquista y [ también fue el constructor de] Machu Pichu] (160 a 163)
Túpac, siguiendo el ejemplo de su padre se adjudicó como haciendas personales
cinco fortalezas que había tomado en el altiplano (162). [Aunque no lo dice en el texto,
señala que fueron haciendas de Yupac Inca los emplazamientos de Chinchero y Tambo
Machay]
Hyuana Cápac da la impresión que tien más dificulatades para conseguir tierras,
pero ocupó las propiedades de sus parientes rebeldes (162) y además consiguió tierras
en Yucay ( en el valle del Urubamba entre Pisac y Ollantaytambo) desecando terrenos
pantanosos (164).
Huascar, por su parte, además de tener que cambiar el curso de algunos ríos para
conseguir tierras (164), terminó por convertir en tierras en propias tierras del Estado en
las proximidades de Huánuco (162) [,es decir, a centenares de kilómetros del Cuzco] [y
a él Pedro Pizarro le atribuye la frase de que lo mejor que habría que hacer era enterrar a
las momias de los reyes y quedarse con sus tierras]
Atahualpa, por su parte se quedó con todas las tierras de las panacas de Huáscar
y de Túpac (162). Es decir cuando terminaban las polvaredas de las luchas por el poder,
muchas tierras cambiaban de manos. “El control de los recursos era un asunto
enmarañado. Los soberanos incas, los grupos de parentesco, las instituciones y
otros hombres y mujeres de las elites poseían haciendas y posiblemente había una
39
buena dosis de discreción implicada en sus transacciones” (162). También las esposas
del inca recibían tierras y siervos (164-165).
Las haciendas reales que conocemos están formadas por elegantes terrazas, con
abundantes obras hidráulicas y edificios residenciales de cantería. Suelen tener además
acceso a varios tipos de recursos: terrenos agrícolas, zonas de pastos, bosques y lagunas
(165). En las haciendas trabajaban miles de personas [yanas] y sus familias, en
contingentes que iban de las 2.400 a las 4.500.
[Las haciendas reales más antiguas fueron las de Wiracocha Inca] Este monarca
tuvo su principal hacienda en Juchuy Cuzco o “Pequño Cuzco” un promontorio rocoso
en la orilla izquierda del Urubamba no lejos de Pisac, aguas abajo del río. La hacienda
tenía un muro exterior y construcciones para la elite y sus servidores en medio de las
terrazas (165). En la hacienda de Viracocha se guardaba su momia y un gran tesoro,
que fue encontrado por Gonzalo Pizarro, que se quedó con el oro y quemó la momia
(166). Sus servidores recogieron las cenizas y las guardaron en una urna que fue
encontrada por Polo de Ondegardo. (166).
“Las localizaciones incaicas más espectaculares han sido identificadas como
haciendas reales de Pachakuti. Entre ellas las más importantes son, sin duda,
Pisac, Ollantaytambo y Machu Piuchu” (166).
Pisac, se encuentra en un promontorio rocoso del valle del Urubamba a unos 30
kilómetros al norte del Cuzco (166). La zona residencial y religiosa se localiza en lo
alto de una colina sobre el valle, cuyas laderas están dotadas de unas espectaculares
terrazas que caen en escalones cientos de metros hasta el pie del promontorio. Los
edificios de la parte alta se encuentran rodeando a una roca tallada, típico lugar sagrado
incaico.
Ollantaytambo, está 40 kilometros río abajo de Pisac. Se encuentra situado en
la confluencia del río Patacancha con el Urubamba, en un lugar donde la tierra fértil
aluvial es especialmente abundante por el meandro que forma el Urubamba y el delta de
la confluencia con el Patacancha.(166 y 168) Los incas aumentaron esa capacidad,
canalizando ambos ríos para dejar libre la mayor parte de terreno posible (168)
Es otro asentamiento residencial planificado y con una notable adaptación al
terreno dotado de palacios, estructuras religiosas y de defensa, almacenes, caminos,
puentes, terrazas y obras hidráulicas. (166) El conjunto supone un claro ejemplo de
cómo los incas modificaban el terreno y lo adaptaban a sus diseños (168)
[El complejo está formado por tres zonas bien definidas]:
40
En primer lugar, en la base de unas colinas que domina el río hay una zona
residencial protegida por puertas estrechas y puentes, compuesta por viviendas de tipo
kancha, es decir formadas por hasta seis edificios de una sala en torno a un patio. [La
estructura de este asentamiento se ha conservado en gran parte en la actual población de
Ollantaytambo].
En segundo lugar tendríamos el sistema de once amplias terrazas que compiten
armónicamente con la pendiente natural del pie del monte [sirviendo de conexión entre
las colinas]17.
En tercer lugar, en la cima, [estarían los edificios más nobles realizados con
impresionantes trabajos de cantería], que son denominados popularmente como “La
Fortaleza” y “El templo del Sol” (167). [Incluye también un típico afloramiento rocoso
modificado y escalonado, formando un típico adoratorio incaico]
La arquitectura de esta colina ha dado mucho que hablar. En especial han
llamado la atención los seis enormes sillares verticales de diorita rosada que son
ejemplares únicos en las construcciones incaicas y que recuerdan a las técnicas
constructivas de Tiahuanaco. Para algunos autores es una prueba de la influencia de
Tiahuanaco sobre la cantería incaica y Sarmiento de Gamboa parece explicarlo (1960 p.
245) al comentar que se usaron canteros qolla en la construcción de Ollantaytambo.
Otros autores dudan de que ese nexo sea tan evidente y ponen de relieve las diferencias,
que también son notables entre ambos sistemas constructivos y la distancia temporal
entre ambas culturas (167).
En la construcción, por otra parte, se usaron más de siete tipos de piedra distinta,
trabadas con otros tantos estilos constructivos, en por lo menos tres grandes fases.[Todo
esto tal vez indique que en la construcción fueron empleados canteros de lugares
diferentes transportados por los incas a través de sistema de mita o como mitimaes].
Machu Pichu
Una de las maravillas arqueológicas mundiales, redescubierto por Hiram
Bingham en 1911. (169)
El lugar contiene dos complejos siguiendo la arista de la montaña. Uno, el
principal, situado en la zona baja y llamado Machu Pichu, que significa “Cerro Viejo” y
otro más elevado sobre un pan de azúcar, el Wayna Pichu o “Pico Joven”. (170)
17
[Las terrazas, colocadas entre colinas, sirven de engarce artificial entre las formaciones rocosas
naturales].
41
El Machu Pichu contiene a su vez dos sectores importantes, un conjunto de
terrazas y un complejo central formado por densos y elegantes edificios alrededor de
una plaza principal.
Machu Pichu fue un “refugio real”, con edificaciones residenciales en torno a la
plaza formadas por edificaciones de una sola sala en torno a patios. Entre los
elementos más sorprendentes están las catorce fuentes y los numeroso afloramientos
rocosos de granito que han sido esculpidos y, a menudo, incorporados a la
arquitectura, con un evidente significado religioso (171).
Las dos rocas más importantes son el inti-huatana, que algunos consideran un
gnomon o reloj solar y que está situado en la parte más alta del complejo y, en segundo
lugar el suelo de piedra grabado que se encuentra debajo del llamado “torreón”.
La mayoría de los enterramientos sacados a la luz por las expediciones de
Bingham eran de mujeres jóvenes, lo que ha llevado a aceptar la opinión general de que
hubo una casa de mujeres escogidas, pero no es cierto que esas mujeres constituyan un
ejemplo representativo de los residentes en el asentamiento18.
***
“Por encima de todo, las haciendas reales ejemplifican la vida de las elites en el
corazón del territorio durante la época imperial. Su diseño, modificado y adaptado a las
características del terreno simbolizan una intensa interacción entre los hombres y los
poderes del cosmos. Resumen como los principales recursos se transformaban en
dominio privado, siendo en un primer momento propiedad del soberano y convertidos, a
su muerte, en una empresa para reverenciarlo. Si se tiene en cuenta la extensión de todo
el imperio, los recursos comprometidos en las haciendas no eran especialmente grandes,
pero esas fincas son un buen ejemplo de la manera en que una clase alta endogámica y
exclusivista concentraba el poder y la riqueza en el corazón del imperio” (172).
Capítulo 7
La ideología inca: Los poderes del cielo y la tierra, el pasado y
el presente.
Los incas rendían culto:
1. Al Sol
18
En un reciente vídeo, autorizado a mi modo de ver, por la presencia de Richard Burger, se dice que la
calificación de los esqueletos no se hizo bien, y que muchos de los considerados como femeninos, no lo
eran en realidad..
42
2. A un linaje de reyes divinos
3. A determinados hitos sagrados de su pasado (173)
Por todo esto, la tradición, la historia y la política se entretejían con las creencias
(174). [Quizá uno de los elementos más visibles de esa relación era] el culto a las
momias reales (173). En otras culturas los reyes muertos eran momificados y hacían de
intermediarios con los vivos, pero no se conoce ningún caso como el de los incas en el
que las momias estuviesen tan “vivas”, ni de reyes que tuviesen una existencia tan
activa después de muertos. [Claro que como quienes hablaban por las momias eran sus
parientes vivos] éstos solían imaginar el pasado par conseguir beneficios políticos y así,
por ejemplo, Atahualpa y sus seguidores ordenaron destruir la momia de Túpac Inca,
para erradicar de la historia a este personaje (173).
Pero una cosa era la religión imperial de los incas y otra distinta las creencias
generales de los pueblos andinos. Muchos cronistas españoles tendían a creer que el
culto al Sol y los otros elementos de la religión imperial eran también los principales
elementos de la religión andina y esto está muy lejos de ser cierto (176).
En la tradición andina [que los incas compartían] , los hombres creían compartir
el cosmos con los dioses, [con los espíritus de los antepasados y con otros espíritus que
animaban y daban vida a diferentes elementos de la naturaleza] (174).
En el cielo se encontraban dioses que controlaban la meteorología y que, si se les
consultaba, podían augurar el futuro, en espacial el de las cosechas. La tierra la
compartían los vivos con muertos animados y todo tipo de elementos naturales dotados
de vida. [Este mundo sobrenatural, quedaba reflejado en el natural]. La historia [tanto
natural como sobrenatural] se hallaba impresa en el paisaje.
Todos esos seres con poderes trascendentales [todos esos seres metafísicos] se
denominaban genéricamente Wak’a [de ahora en adelante huaca].
De esta manera pensaban que existían piedras [o fuentes] animadas; gentes
convertidas en piedra y que un picacho o un nevado podía ser un ancestro o un espíritu
guardián.
Todos esos seres sobrenaturales coexistían formando grupos de parentesco o
rivalizando entre si. Estas relaciones y las que tenían con los vivos podían ser objeto de
negociación, a través de ofrendas, [ceremonia] y consultas realizadas en los oráculos
(174). Algunos de los oráculos más célebres, como el de Chavín o Pachacamac, habían
estado recibiendo consultas de peregrinos mil o dos mil años antes que los incas los
incorporaran a sus dominios (175).
43
También, la mayoría de los pueblos andinos creían que su ancestro fundador
había surgido de la tierra en un lugar determinado denominado paqarisqa, españolizado
como pacarina. (174). El ancestro original era personalizado en un ídolo, cuya captura
o destrucción podía significar un desastre. Los incas que compartían esas creencias, se
ocupaban de capturar los ídolos de las etnias vencidas y de tenerlos como rehenes en el
Cuzco. Si el pueblo de un determinado ídolo se rebelaba, la imagen era castigada y
azotada hasta que la rebelión cesaba.
Los orígenes del Cosmos
Los mitos sobre el origen del mundo y la humanidad eran tantos como pueblos
andinos (176). A mediados del siglo XVII, Bernabé Cobo (1990 p. 11) afirmaba
exasperado que había encontrado “un millar de historia absurdas” “cada nación-escribe-
reclama para si misma el honor de haber sido la primera sobre la tierra y dice que todas
las demás proceden de ella”.
Los científicos modernos (Urton 1990, p. 18) han localizado por lo menos 40
mitos sobre los orígenes en fuentes primitivas. Los mismos incas contaban varios mitos
sobre sus orígenes llenos de contradicciones.
La mayor parte de esos mitos de creación incaicos comienzan en el lago Titicaca
y dicen que antes de que hubiera luz el creador Wiraqocha “modeló una raza de
gigantes para comprobar si sería bueno hacer a los humanos a esa escala. Sin embargo
vio que eran demasiado grandes, y por ello hizo a los humanos según su propio tamaño.
Pero estaban llenos de odio y de codicia, por lo que el creador convirtió a algunos de
ellos en piedras y a otros en diversas formas y algunos fueron tragados por la tierra o
por la mar. Y provocó una gran inundación que cubrió toda la tierra, destruyendo cuanto
había en ella, excepto a tres hombres, a los que salvó para ayudarle a crear a los
hermanos de nuevo (177). Después, en una isla del lago Titicaca, hizo aparecer al Sol, la
Luna y las estrellas. El Sol estaba celoso porque el creador había hecho más brillante a
la Luna y por ello le arrojó ceniza a la cara y así...sigue manteniendo un brillo más
apagado”
“Después el Creador pasó a tierra firma en Tiwanaku, donde grabó y esculpió
imágenes sobre grandes piedras de todas las naciones que tuvo a bien crear . Ordenó a
sus dos sirvientes [¿no eran tres?] que recordaran los nombres de las gentes y los
lugares en los que deberían aparecer sobre la tierra. A continuación envió a uno de ellos
a la costa y al otro a los cerros orientales. El propio Wiraqocha tomó el camino central,
44
convocando a las gentes de los lagos, las corrientes de agua, los valles, cuevas y árboles,
cavernas, promontorios rocosos y montañas. Él parecía ser un hombre de estatura
normal, vestido con ropa blanca y que llevaba una vara y un libro [¿?] en las manos. En
el Cuzco hizo surgir a los alcabizas y a los nobles incas, bautizó la ciudad y continuó
hacia el norte. Finalmente alcanzó la costa ecuatoriana, donde les dijo a sus sirvientes
que sus mensajeros regresarían un día. Juntos caminaron sobre las aguas hasta que
desaparecieron por el oeste”. (177)
Los incas variaron el mito y en algunas de las versiones, por ejemplo, el dios
parte de Pachacamac y no del Ecuador. Se supone que esas diferencias constituyen una
adaptación hecha por los incas, que al ir ampliando sus conquistas, comprobaban las
diversas creencias de los pueblos y se adaptaban sus mitos a ella.. En cualquier caso
parece que “los incas estaban satisfechos de contar versiones que entraban en conflicto
sobre sus orígenes sin sufrir la ansiedad que les tocó vivir a algunos cronistas” (177).
El Panteón Inca
Wiraqocha “El Creador”
La más elevada de las deidades incas fue el dios creador. No disponía de nombre
formal, sino de una serie de títulos Ilya-Tiqsi Wiraqocha Pacayacic (“Antiguo cimiento,
Señor, Instructor del Mundo”) (177). Los cronistas españoles lo llaman simplemente
Viracocha19.
Era un dios que se solía mantener al margen de los asuntos cotidiano, aunque
solía hacer alguna excepción y aparecerse a algunos emperadores (178). Así se apareció
al príncipe Atún Tupac Inca, que, como consecuencia tomó el nombre de Viracocha
Inca. Más adelante este dios (Viracocha), o tal vez el Sol, se la apareció a Inca
Yupanqui, el futuro Pachakuti.
El dios se le apareció en forma humana, con rayos sobre la cabeza, serpientes
enroscadas en los brazos y cabezas de puma proyectándose desde su cuerpo. “La
imagen que se cita con más frecuencia para expresar esta visión es la figura central de la
Puerta del Sol” en Tiahuanaco.
La dudad de si a Pachacutic se le apreció el Sol o Viracocha tal vez quede
solventada por el hecho de que estos dos dioses y el dios del rayo “se hallaban
19
[En otros sitios he leído que Viracocha significa espuma del mar o del agua]
45
claramente entrelazados...y con poderes superpuestos” (178). Algunas plegarias
comenzaban diciendo “Oh Creador y Sol y Trueno”.20
A pesar de su importancia los incas destinaban pocos recursos y energías a su
culto. No se le dedicaba ninguna ceremonia importante ni contaba con sacerdotes
específicos. (178).
Inti “El Sol”
En 1532, Inti eclipsaba a las demás deidades incas juntas, por el culto que
recibía y las propiedades que disfrutaba.(178) El soberano podía reclamar un lazo
genealógico directo con el creador, porque Viracocha creó al Sol y el Sol al primer rey
inca. (180).
Se discute quien fue el primer emperador que impulsó el culto solar, pero la
mayoría de las fuentes señalan a Pachacutic, incluyendo la reedificación del templo
principal y el modelado del más importante ídolo solar.
Inti se representaba por la estatua sedente de un joven. Era el llamado Punchao
o “Día”. De la cabeza o de los hombros se proyectaban rayos. Tenía orejeras, un
pectoral y una banda real en la cabeza. Del cuerpo se proyectaban serpientes y pumas,
en gran medida según la visión de Pachacutic21.
El ídolo hacía de nexo entre la humanidad y el Sol, pues los órganos vitales del
soberano fallecido se quemaban y sus cenizas se depositaban en una orificio oculto en el
estómago de la estatua. Sus sacerdotes lo cuidaban en el Coricancha y lo sacaban al
patio durante el día para retirarlo a sus aposentos por la noche.
Los hombres de Pizarro no lograron captura el ídolo que fue escondido. Parece
que Manco Inca se lo llevó a Vilcabamba. Allí, cuando Tupac Amaru fue apresado,
parece que también se capturó el ídolo, pero no se sabe que fue de la estatua.
Algunas fuentes indígenas como Huaman Poma y Santa Cruz Pachacut [y creo
que también el Inca Garcilaso] citan la existencia de un disco solar. Incluso se cita el
nombre de un soldado español, de nombre Mancio Sierra, que se jactaba de haberlo
sacado del templo y haberlo perdió en el juego al día siguiente. Muchos piensan que se
trata de una imagen de la época colonial adoptada por indígenas que vivían en la
colonia. (Duviols 1976b) (180).
20
Tal vez se trate de incorporaciones de unos dioses en otros, como en el catolicismo, Cristo y el Espíritu
Santo se incorporan al antiguo Dios único o Dios Padre.
21
[La iconografía del Sol y de Viracocha se mezclan]
46
Inti fue el patrón del imperio y de la conquista inca )181). El sacerdote de mayor
rango era el sumo sacerdote del Sol. A este dios se le dedicaban templos en todas las
provincias y se ponían a su disposición ingentes riquezas. Junto a los viejos templos y
oráculos, como el de Pachacamac, se levantaron también templos al dios Sol.
Mama-Quilla (Madre-Luna)
Era otra diosa importante para los incas, aunque no tanto como lo fue para otros
pueblos costeros como los Chimú. El [oro] era el sudor del Sol, lo mismo que [la plata]
era las lágrimas de la luna (181).
La Luna tenía su templo propio en el Cuzco y sus sacerdotisas y su imagen tenía
la forma de una mujer.
Inti-Illapa22
Era el dios del trueno, del rayo, del arco iris y prácticamente de todos los
fenómenos meteorológicos y al el se dirigían las plegarias para obtener lluvia (182). Se
le representaba como un hombre que llevaba un garrote y una honda. El relámpago eran
los brillos de sus ornamentos; el trueno el ruido de la honda; los rayos eran las piedras
que arrojaba y la lluvia se producía cuando [las piedras de su honda] golpeaban el río
celeste que era la Vía Láctea.
Otras deidades importantes
Entre ellas estaba Pachamama, es decir, la madre tierra a la que se hacían
sacrificios para obtener buenas cosechas. Mamacocha, es decir, la madre mar, a la que
rendían culto los pueblos costeros pero también los incas. Un dios regional muy
importante era Pachacamac, o “el hacedor de la tierra”, un oráculo que contaba
milenios de historia antes de la llegada de los incas. También eran importantes algunas
costelaciones y grupos de estrellas, como las Tres Marías y sobre todo las Pléyades,
llamadas qollqa o “granero” al que todos los pueblos andinos rendían culto [pues
observando su aspecto podían predecir la abundancia o escasez de lluvias]23 (183).
22
[El que se le llame “Inti” muestra que existía una relación entre dioses celestiales que tenían realidades
y poderes superpuestos] ver pág. 178. De estos folios, ver el anterior.
23
Ver páginas 47-48, folio 7 de este resumen.
47
Sobre las creencias andinas, el licenciado Juan Polo de Ondegardo redactó
un extenso tratado del que solo nos queda un resumen [¿en Bernabé Cobo?] (182-
183)
El calendario y las observaciones astronómicas
El calendario inca tomaba como base el ciclo solar, pero las festividades se
hacían en buena medida teniendo en cuenta los doce ciclos lunares (184). Como el ciclo
lunar tiene 29,5 días, existe una disparidad de unce días entre 12 ciclos lunares de 29,5
días y los 365 días del año. Los incas sabían esto y realizaban correcciones
aprovechando los solsticios.
Los incas sabían medir los solsticios haciendo observaciones sobre puntos
situados en el interior del Cuzco o en los alrededores observando [la posición del Sol
sobre] ciertos pilares de piedra (184). Es posible que algunas construcciones del
imperio, como el famoso torreón de Machu Pichu tuvieran esa función de marcador de
los solsticios (185).
Sin embargo, los incas no sabían calcular las órbitas de la Tierra, el Sol y la
Luna, y no eran capaces de predecir los eclipses.
Para ellos, los eclipses eran suceso espantosos y que auguraban que algún
príncipe estaba a punto de morir y el Sol se lamentaba de esa manera. En tales casos se
ponían de luto y realizaban sacrificios de niños y ganado.
En los de Luna consideraban que un puma o una serpiente se la comía 24. Por ello
durante los eclipses de luna trataban de asustar a la bestia gritando, haciendo sonar
trompetas y tamboras, arrojando lanzas al cielo y azotando perros para que aullasen.
También los cometas eran augurios. Uno fue visto en Cajamarca poco antes de
que Pizarro apresase a Atahualpa. Este predijo que un gran señor iba a morir...y el
mismo fue muerto en el plazo de dos semnanas. (185).
El ciclo ceremonial
Las dos ceremonias más importantes correspondían a los solsticios.
En el solsticio de [verano sur] de diciembre se celebraba el Qhapaq Raymi o
“festival magnífico”que era cuando se sometía a los jóvenes incas a los ritos de pubertad
que marcaban su paso a la edad adulta (188). Durante estas festividades se pedía a los
súbditos de las provincias que saliesen de la ciudad mientras duraban los ritos.
24
Eso también lo pensaban los mayas.
48
En el solsticio de [invierto sur] de junio se celebraba el Inti Raymi o
“preparación de los guerreros”25. Lo mismo que el Capac Raymi, se dedicaba a honrar al
Sol.
En 1535, [los españoles dejaron que Manco Inca celebrase estas festividades] y
el sacerdote español Bartolomé de Segovia fue uno de los testigos y contó lo que vio
(185).
Se trataba de una gran ceremonia de Estado en la que participaban los señores
vivos y muertos. Antes de la salida del Sol, los nobles incas se dirigían a una explanada
a la salida de la ciudad desde donde podían observar el orto. Allí colocaban en dos filas
las momias de los anteriores gobernantes y las imágenes de los dioses bajo pabellones
de pumas. La nobleza inca también se ponía en dos filas a una distancia de 30 pasaos.
Cada fila estaba formada por unas trescientas personas. A medida que el Sol se elevaba
el soberano iniciaba un canto que iba ascendiendo de volumen hasta alcanzar su
máximo al mediodía , para ir disminuyendo mientras acompañaban el descenso del Sol.
A lo largo del día se ofrecían llamas en sacrificio, que eran quemadas en
hogueras y también se ofrecían coca, chicha y otros productos. Algunas llamas se
soltaban entre los indios del común para que estos las apresaran, de cuyo espectáculo
casi deportivo, todos disfrutaban. Al ponerse el Sol, todos, momias incluidas,
regresaban a sus palacios y templos, y se empaquetaban los doseles que habían
protegido a los nobles.
Los festejos podían durar ocho o nueve días y para finalizarlos, los incas traían
arados de pie y el soberano era el primero en comenzar a roturar la tierra, con lo que
quedaba inaugurada la estación de la siembra26 (189).
La red de lugares sagrados del Cuzco: el sistema Zeq’e
Los incas consideraban que la tierra que los rodeaba estaba poblada de
espíritus y que, al mismo tiempo, que la historia de sus antepasados estaba grabada
en el terreno. Por todo ello, se encontraban inmersos en un espacio y una geografía
sagrada. (190)
25
Eso dice D’Altroy, pero yo creo que la traducción debería ser “Festival del Sol”
26
Por lo que veo en Huaman Poma el comienzo de la siembra era en agosto (fig. 250). Según lo que aquí
dice D’Altroy , el ritual lo inciaba el inca a fines de junio o principios de julio. Todo esto se hacía tras
finalizar la recogida de la cosecha anterior, que según Huaman Poma era en mayo (fig. 244). Ver también
Espinoza p. 465 y mis apuntes de Cieza folio 32.
49
Para estructurar su relación con el terreno santificado, los incas (y el resto
de pueblos andinos) imaginaron la existencia de una red de lugares sagrados unidos
por unas líneas imaginarias llamadas zeque.
“Los lugares sagrados distribuidos por el territorio se hallaban unidos por
líneas zeq’e, que surgían como radios desde el Cuzco central; muchas de las líneas
se originaban en el propio Templo del Sol o muy cerca de él. Cada una de esas
líneas se asignaba a un determinado grupo social de Cuzco que dirigía los rituales
antes los lugares sagrados, siguiendo a una ceremonia relacionada con el
calendario” (191).
Algunos ceques tenía de 5 a 11 kilómetros y contaban con entre 3 y 15 lugares
sagrados o wak’a (que d’Altroy denomina como “fetiches”).
Explicado así parece algo sencillo, pero si se entra en las profundidades del
sistema las cosas se complican hasta llegar a desconcertar a muchos investigadores
(191).
Los primeros europeos que hablaron sobre este asunto fueron Juan Polo de
Ondegardo. Por el sabemos que los incas veneraban más de cuatrocientos fetiches en la
ciudad y sus alrededores (190). Era la red de lugares sagrados más extensa del Perú,
pero al parecer cada ciudad andina poseía su propia red de lugares sagrados.
Los trabajos de Polo, incluyendo el manuscrito perdido sobre la religión incaica,
fueron consultados por Bernabé Cobo, que es el que nos da la relación más completa de
estos lugares sagrados (191).
Algunos autores modernos como Brian Bauer ha realizado un importante trabajo
de campo para localizar muchas de esas huacas.27 (190-191-197). Pero, además, se han
escrito varios libros dedicados por entero a este asunto (198).
La complejidad del sistema comienzan a manifestarse al comprobarse que el
sistema reflejaba simultáneamente el parentesco, el espacio cósmico [y religioso] y los
calendarios ceremoniales. (197). Además otros autores indican que los grupos de la
jerarquía cuzqueña empleaban los ceques para manifestar su derecho al agua, rindiendo
culto a una serie de fuentes y canales sagrados que se encontraban en los ceques puestos
bajo su cuidado.
Bauer, Brian S: The Sacred Landscape of the Inca: The Cusco Ceque System. University of Texas,
27
Austi, 1988.
50
Para una serie de autores como Tom Zuidema y el astrónomo Anthoni Aveni el
sistema funcionaba como un verdadero calendario [pues las fiestas de las huacas de
cada línea se iban produciendo sucesivamente a los largo de los meses, de tal manera
que el conjunto funcionaba como un gran reloj de duración anual]. [Para funcionar
como calendario, el sistema tendría que ser siempre el mismo]
Pero autores como John Rowe no consideraban que el sistema fuera tan estático,
sino que se introducían variaciones a medida que el desarrollo histórico y el cambio de
generaciones se iba produciendo. [Si cada ceque estaba al cuidado de una panaca, el
sistema tendría que ir cambiando al incorporarse nuevas panacas]
Otro elemento que complica la situación es la falta de simetría del sistema. De
las cuatro partes del Tahuantinsuyo, en las que también se dividía el Cuzco, en tres
había 9 ceques ( 27 en las tres). Pero en el Cuntisuyo, había 14 o 15, (el total serían
27+14 o 15= 41 o 42 ceques). Además, en tres de las partes, la enumeración de las
líneas seguía la dirección de las agujas del reloj, pero en el Chinchaysuyo iban en
dirección contraria. (197). Los investigadores no tienen claro si las asimetrías del
sistema son producto de cambios históricos, de rarezas en las estructura social incaica o
de errores de registro [errores en la trasmisión de los datos por los cronistas] (198).
También hay que resaltar que en cada una de las cuatro partes, las líneas de
ceques se agrupaban de tres en tres y cada una quedaba asociada a un grupo de distinto
rango social en forma descendente y que se denominaban: qollana-payan-kayaw 28
[repitiéndose este mismo esquema en el siguiente grupo de tres ceques] (197). En
numerosos casos una de las líneas de la tríada se asociaba a una grupo de parentesco
real (panaca) y otra a un ayllu que no pertenecía a la nobleza. En cualquier caso, cada
uno de los grupos asociado a una línea debía realizar sacrificios y ceremonias a las
huacas o fetiches asociadas a ella (197).
También se ha discutido sobre si las líneas eran rectas o se movían de manera
errática por el campo. Hay respuesta para todos los gustos y como todavía no se han
localizado todas las huacas es difícil dar un respuesta segura. (198).
Con las informaciones de Bernabé Cobo se puede hacer una clasificación del
tipo de huaca que formaban la red de los ceques, que es la que sigue (198):
96 corrientes de agua
95 piedras
32 colinas y puertos de montaña
28
En función que fueran incas puros, fruto de uniones mixtas o miembros de tribus no incas.
51
28 palacios reales y templos
28 campos y lugares llanos
10 tumbas
07 quebradas
03 cuevas
03 pedreras
03 asientos de piedra
03 mojones de la puesta de sol
02 árboles
02 caminos
[Total 312]
Una de las huacas más sagradas de los incas fue una piedra sin tallar
denominada Huanacauri. Los incas creían que se trataba de los restos petrificados de
uno de los primigenios hermanos, concretamente el “Ancestro Pimienta” [Ayar Uchu]
(198). Según Bernabé Cobo la piedra era “de moderado tamaño, sin forma
representativa y algol afilada”. En los días de festejos, la piedra era adornada con
finos tejidos y se la transportaba a la colina del Cuzco que era denominada también
Huanacauri (199). Sorprendentemente, en dicha colina no había ningún elemento
arquitectónico que pudiera dar cuenta de la importancia que tenía en la mitología
incaica. A menudo llevaban también esa piedra a la guerra, como patrona de los
guerreros nobles. Llegó hasta el ecuador transportada por Huayna Capac, y regresó al
Cuzco con el cuerpo momificado del emperador. Confiscada por los españoles, hoy se
desconoce su paradero.
También eran huacas importantes una quincena de piedras que representaban a
los guerreros que ayudaron a los incas contra los chanacas. Eras los pururaucas .
Entre las piedras talladas se encuentran las bellísimas gradas situadas enfrente de
Sacsahuamán y denominadas “el trono del inca”.
También el lugar de Quenq’o, (que en tiempos incas se denominaba Patallacta),
estaba situado muy cerca del Cuzco y fue probablemente el lugar en el que reposó el
cadáver de Pachacuti. [Costa de una gran roca tallada con escalones y canales en zigzag.
Debajo hay una gruta artificial y delante un gran monolito cercado por un murete de
piedras de típica cantería incaica]
52
También se puede citar la llamada “piedra cansada” situada encima de
Sacsahuamán, de la que se cuenta que “se fatigó” al ser traslada a la fortaleza y lloró
lágrimas de sangre.
La piedra Sayhuite, encontrada al oeste del Cuzco, [tiene su cara superior]
decorada con animales, plantas, seres humanos y edificios en miniatura y para algunos
es una metáfora gráfica del mundo incaico.
Otro lugares sagrados estaban relacionados con el agua. Cercano a Cuzco está
Tambo Machay (Cueva posada) [Posada de la cueva], que los incas llamaban
Quinuapuquio. Se trata de una fuente que ha sido adornada con canales dobles, nichos y
terrazas de finísima cantería.
Pero también existen promontorios tallados en regiones muy alejadas del Cuzco.
Así por ejemplo está Samaipata, en la frontera oriental boliviana, que se considera un
hito destinado a separar el mundo civilizado de los incas del la barbarie exterior (200).
A todas estas huacas se les ofrecían en sacrificio llamas, cuyes, metales, tejidos¡,
coca y mullu, [Spondylus] una concha que servía para propiciar la lluvia. (201 y 202). A
las más importantes también se le ofrecían niños en sacrificio.
En resumen:
El sistema ceque ofrecía un mapa conceptual de la sociedad cuzqueña, del
imperio y del cosmos. Organizaba la ronda anual de ceremonias y relacionaba a
los hombres con los antepasados y otros poderes sagrados. (202).
[Tampoco era un sistema original incaico] pues se ha probado que muchos de los
diseños radiales de las famosas líneas de Nazca, que antecedieron a los incas en un
milenio, eran caminos rituales organizados en la misma manera que los ceques de los
alrededores del Cuzco (202).
Otros lugares sagrados importantes.
Uno de los más importantes era Pachacamac, que había sido un centro urbano desde el
comienzos de primer milenio. Conquistado por Tupac Inca, los incas respetaron su
famoso oráculo, pero construyeron al lado un templo al Sol y una casa para “escogidas”.
Esta presencia inca se notó en la aparición de la figura del Sol en los antiguos mitos
costeros (en los que Pachacamac era el dios principal y el gran creador), como una
forma de aceptar la supremacía incaica (203). Con todo los incas mantuvieron una
relación incómoda con el ídolo y sus servidores y parece que Atahualpa consistió con
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satisfacción en las destrucción del ídolo realizada por Hernando Pizarro, pues el oráculo
había predicho, erróneamente la victoria de Huáscar.
Las cimas de las montañas como lugares de culto
Dentro de la sacralización del paisaje, los incas colocaron un cierto número de
pequeños lugares ceremoniales a una altura inusitada.
El más elevado de todos lo hallados [hasta el momento] se encuentra en el monte
Llullaillaco (Salta, Argentina) a cerca de 7.000 metros de altura (6.739 metros). Es sin
duda el yacimiento arqueológico más elevado del mundo. Allí, en 1998 un grupo de
arqueólogos y alpinistas descubrieron una momia de niño muy bien conservada y dos de
niñas destruidas por los rayos, junto con ofrendas de oro plata, estatuillas y conchas de
Spondylus (203).
Uno de los yacimientos mejor descritos es el encontrado a mediados de los años
90 en el Nevado de Ampato, cerca de Arequipa, en Perú. Allí, a 6.300 metros
(Reinhard, 1998) se encontró la momia de una joven , a la que popularmente se llamó,
juanita. La joven estaba vestida con tejidos ricos, incluyendo un llamativo chal rojo y
blanco con prendedores de plata. Su cadáver estaba acompañado de ofrendas de
estatuillas femeninas adornadas con tejidos parecidos a los que vestí la muchacha, hojas
de coca, plumas y maíz. Lo más probable es que caminase hasta allí voluntariamente
para unirse con los dioses en el más allá. Su muerte tendría lugar al ser golpeada en la
cabeza mientras se encontraba envuelta en un sopor provocado por la bebida.
En total se han descubierto hasta ahora medio centenar de yacimientos
semejantes en todo el imperio situados por encima de los 5.200 metros. Y aunque el
culto a las montañas fuera anterior a los incas, todos los restos encontrados son
puramente incaicos. Los picos eran lugares de origen y morada de espíritus poderosos.
La presencia de las ofrendas incas, permitía a estos reivindicar para si los fundamentos
culturales de los habitantes de la zona [y poner de su parte a los dioses locales]. De esta
manera, los santuarios colocados en los picos, constituían una estratagema análoga al
secuestro de los ídolos de los pueblos vencidos (206).
Para poder llegar a estas alturas, los incas levantaban refugios de paso en las
caras protegidas de las montañas y llegaron a hacer caminos hasta la cima. (206). Una
vez en la cumbre, los restos existentes muestran pequeñas plataformas, chozas de piedra
y cercados. Sus depósitos contiene cabellos humanos, huesos de camélidos, estiércol,
cerámica, madera, hojas de coca, cordeles, carbón plumas, estauillas humanas en parejas
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hechas de oro y plata y figuras de llamas, más conchas de Spondylus. La oposición de
sexo y el que las estatuas sean de oro y plata nos hablan del culto al Sol y la Luna y las
conchas la adoración al mar (203). Depósitos con ofrendas incas parecidas se
encontraron en una pirámide de Túcume en la costa norte del Perú. (203).
Muchos de estos yacimientos contienen cuerpos helados de niños y adolescentes,
normalmente por parejas de niños y niñas, y también adultos de ambos sexos,
posiblemente sacrificados en las ceremonias de Qhapaq Ucha.
Los sacrificios humanos: el Qhapaq Ucha
Los incas ofrecían sacrificios humanos en ocasiones solemnísimas y en las
circunstancias siguientes (206):
1. En las grandes celebraciones del culto al Sol.
2. Para conmemorar la ascensión al poder de un nuevo inca; rogar por su bienestar;
o en su muerte.
3. Para celebrar una victoria
4. Como ofrenda a huacas importantes. Bernabé Cobo dice que solo a 31 de los
332 lugares sagrados del Cuzco se le ofrecían sacrificios humanos (207).
5. En momentos de grandes calamidades o en petición de augurios en situaciones
delicadas.
Las víctimas solían ser hermosos niños y niñas que se reclutaban por todo el país
y en algunos casos también se sacrificaban prisioneros de guerra, pero el autor,
considera que los incas no producían las hecatombes a los que eran tan aficionados los
aztecas. “No obstante, el número de sacrificados nunca llegó siquiera a aproximarse a
las de sus contemporáneos imperiales, los aztecas mesoamericano, entre quienes un
simple suceso único, podía significar la muerte de ochenta mil víctimas 29. Los cronistas
andinos hablan como máximo de sacrificios de entre mil y cuatro mil personas, e
incluso estas cifras quizá sean más simbólicas que reales” (207)
La arqueología no tiene prueba de estos miles de sacrificados y solo depende de
los comentarios de los cronistas españoles. Por otra parte reconoce que los frailes tenían
razón cuando decían que los incas sacrificaban niños a las cumbres de las montañas,
pues algunos de estos sacrificios han sido encontrados (209).
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[Aceptar esta cifra sin una sola crítica, indica que el autor se identifica con el objeto de estudio y no
quiere que los incas aparezcan como salvajes sacrificadores de niños]
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[El autor trata de distinguir también entre las motivaciones de los sacrificios
aztecas e incas. Dice que en Mesoamérica se hacían porque los hombres creían tener
una deuda con los dioses por su creación, deuda que solo se pagaba con sangre humana.
Entre los incas, no existían mitos de esa clase, y lo que trataban de hacer era conseguir
que lo mejor de la humanidad se reuniese con su creador y acompañasen a los soberanos
en su muerte] [A mi no me parece que la diferencia sea tanta, pues cuando los incas
sacrificaban en un momento de catástrofe o cuando pedían por la vida de su soberano,
no estaban haciendo algo muy distinto a lo que hacía un azteca. En el fondo una forma
de combatir el miedo existencial. Por otra parte, cuando un azteca ofrecía un guerrero
valiente en sacrificio, también estaba ofreciendo a lo mejor de la sociedad]
Un ritual en el que se ofrecían sacrificios humanos es el conocido como Qhapaq
Ucha. En el se rendía homenaje al Sol y se reforzaba la legitimidad del linaje incaico,
con lo que podía considerarse un resumen de la ideología imperial (207).
En estos grandes ceremoniales participaban y abarcaban todo el imperio. El
cronista Cristóbal de Molina “El Cuzqueño” es que mejor lo describe y lo pone en
relación con la celebración de la investidura de un monarca (208).
Con tal ocasión, todas las provincias del imperio enviaban a la capital una pareja
de niño y niña de diez años, junto con tejidos, camélidos, estatuillas plata y oro y
conchas.
Los niños desfilaban ante los notables del Cuzco (vivos, muertos y en imagen)
ricamente ataviados y en parejas como si estuvieran desposados. Algunos de los niños
eran estrangulados y a otros se les arrancaba el corazón y se pintaba con su sangre a las
imágenes, con lo que se pedía larga vida, paz y victorias para el nuevo soberano.
Viracocha, el Sol, la madre Tierra, el trueno, o la huaca del Hunacauri recibían los
sacrificios.
[Pero no todos los niños se sacrificaban en el Cuzco] Varios grupos de
sacerdotes salían del Cuzco llevando parte de las ofrendas y de los niños. El camino se
hacía en línea recta y sin desviarse ante montañas o barrancos. El propio inca los
acompañaba un trecho, pero en un determinado momento, los portadores de los
sacrificios pasaban su carga a otros y así las comitivas seguían andando hasta llegar a
los límites del imperio, a veces a 2.000 kilómetros del Cuzco. Cuando las distintas
comitivas llegaban a los lugares sagrados de las provincias realizaban sacrificios,
incluyendo, la muerte de algunos de los niños a las huacas más importantes (209).
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Comentario a modo de conclusión
Los incas, de ente un buen número de creencias tradicionales, como el culto a
los antepasados y a los poderes del cielo y la tierra, elevaron a la categoría principal el
culto al Sol (dios ya adorado por pueblos anteriores) y a sus antepasados, haciendo con
esto último un homenaje al pasado de toda la humanidad.
Pero la religión del Estado no era la religión del pueblo. Cuando cayó el poder
inca, el culto al Sol fuera del Cuzco fue cediendo rápidamente. Los templos del Sol y
los grupos de escogidas fueron desapareciendo y se abandonaron las tierras que se
cultivaban para los dioses incas.
Con lo que se puede afirmar que el culto al Sol y a los descendientes de Manco
Capac fue un revestimiento reciente que cubrió cientos de religiones locales con mayor
capacidad de adaptación [mayor tradición y capacidad de resistencia a la desaparición].
[La rápida expansión y su igualmente veloz desaparición] prueba también que la
ideología oficial inca era tanto un instrumento político como un sistema de
creencias.