Pirita
La pirita es un mineral del grupo de los sulfuros cuya fórmula química es FeS2. Se compone
de un 53,48 % de azufre y un 46,52 % de hierro. Frecuentemente macizo, granular fino,
algunas veces subfibroso radiado; reniforme, globular, estalactítico. Insoluble en agua, y
magnética por calentamiento. Su nombre deriva de la raíz griega pyr (fuego), ya que al rozarla
con metales emite chispas, lo cual intrigaba al mundo antiguo. También conocida como el "oro
de los tontos", el "oro de los locos" o el "oro de los pobres" por su gran parecido con el oro.
Aspecto
Tiene una forma cúbica, las caras a veces cementadas, también a menudo en octaedros,
piritoedros (doce caras pentagonales) y raramente icosaedro (veinte caras triangulares). A
menudo maclada, masiva, radiada, granular, su color es amarillo latón y su brillo es metálico,
dureza: es duro 6-6,5. No se exfolia, y las fracturas son de forma concoidea (de concha). Color
raya: verde negruzco, diafanidad: opaco
La pirita se funde fácilmente, 2,5-3 en la escala Kobell, y libera vapores de azufre, dejando
como residuo sólido pirrotina.
Uso
La pirita es uno de los minerales más usados para la obtención del ácido sulfúrico (H2SO4) por
su elevado porcentaje en azufre. La obtención del ácido se produce mediante el «tueste» del
mineral, es decir, se calienta hasta altas temperaturas en presencia de oxígeno, ya que así
emana dióxido de azufre (SO2) y posteriormente este se transforma artificialmente a trióxido
de azufre (SO3) al que se añade agua para transformarlo en ácido.1