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Características del Síndrome de Asperger

El documento describe las características del síndrome de Asperger. Las personas con este trastorno presentan dificultades en las habilidades sociales y de comunicación, así como intereses restringidos y comportamientos repetitivos. El síndrome de Asperger forma parte de los trastornos del espectro autista y se caracteriza principalmente por deficiencias en las interacciones sociales.

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Características del Síndrome de Asperger

El documento describe las características del síndrome de Asperger. Las personas con este trastorno presentan dificultades en las habilidades sociales y de comunicación, así como intereses restringidos y comportamientos repetitivos. El síndrome de Asperger forma parte de los trastornos del espectro autista y se caracteriza principalmente por deficiencias en las interacciones sociales.

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Características del Síndrome de Asperger

INTRODUCCIÓN

No existen dos seres humanos iguales. Las personas con Síndrome de Asperger comparten
ciertas características, pero difieren en otras. Cada persona con Asperger es singular y
única. Las siguientes características nos sirven de guía, para sospechar que una persona
pueda tener esta discapacidad. Sólo después de verlas todas podemos tener una visión de
conjunto, y sólo si creemos que se adaptan a las peculiaridades del niño debemos buscar
asesoramiento profesional.

Es en la edad escolar cuando los padres empiezan a preocuparse por ciertas conductas de su
hijo que no acaban de comprender. Es entonces cuando esta información puede ser más útil
y es por ello que muchas de las siguientes afirmaciones hacen referencia a dicho periodo en
el desarrollo.

HABILIDADES SOCIALES Y CONTROL EMOCIONAL

 No disfruta normalmente del contacto social.


 Se relaciona mejor con adultos que con los niños de su misma edad.
 Tiene problemas al jugar con otros niños.
 No entiende las reglas implícitas del juego.
 Quiere imponer sus propias reglas al jugar con sus pares.
 Quiere ganar siempre cuando juega.
 Prefiere jugar solo.
 Le cuesta salir de casa.
 El colegio es una fuente de conflictos con los compañeros.
 Por lo general no le gusta ir al colegio.
 Es fácil objeto de burla y/o abusos por parte de sus compañeros, que se suelen negar
a incluirlo en sus equipos.
 No se interesa por practicar deportes en equipo.
 Tiene poca tolerancia a la frustración.
 Cuando quiere algo, lo quiere inmediatamente.
 Le cuesta identificar sus sentimientos y tiene reacciones emocionales
desproporcionadas.
 Llora fácilmente por pequeños motivos.
 Cuando disfruta suele excitarse: saltar, gritar y hacer palmas.
 Tiene más rabietas de lo normal para su edad cuando no consigue algo.
 Le falta empatía: entender intuitivamente los sentimientos de otra persona.
 Puede realizar comentarios ofensivos para otras personas sin darse cuenta, por Ej.:
"que gordo".
 Tiene dificultad para entender las intenciones de los demás.
 No tiene malicia y es sincero.
 Es inocente socialmente, no sabe como actuar en una situación.
 A veces su conducta es inapropiada y puede parecer desafiante.
 No entiende los niveles apropiados de expresión emocional según las diferentes
personas y situaciones: puede besar a un desconocido, saltar en una iglesia, etc..
 No se interesa por la ultima moda de juguetes, cromos, series TV o ropa.

HABILIDADES DE COMUNICACIÓN

 No suele mirarte a los ojos cuando te habla.


 Interpreta literalmente frases como: "hay miradas que matan".
 Se cree aquello que se le dice aunque sea disparatado.
 No entiende las ironías como: "A ti no te gustan los helados".
 Habla en un tono alto y peculiar: como si fuera extranjero, cantarín o monótono
como un robot.
 Posee un lenguaje hiperformal, hipercorrecto.
 Inventa palabras o expresiones idiosincrásicas.
 En ocasiones parece estar ausente (como en la luna), absorto en sus pensamientos.
 Habla mucho.
 Se interesa poco por lo que dicen los otros.
 Le cuesta entender una conversación larga.
 Cambia de tema cuando está confuso.

HABILIDADES DE COMPRENSIÓN

 Le cuesta trabajo entender el enunciado de un problema con varias frases y necesita


que le ayuden explicándoselo por partes.
 Tiene dificultad en entender una pregunta compleja y tarda en responder.
 No comprende porqué se le riñe, se le critica o se le castiga.
 Le es difícil entender cómo debe portarse en una situación social determinada.
 Tiene problemas para vestirse.
 Se suele poner las zapatillas o la camiseta del revés o no encuentra el camal del
pantalón.
 Suele no ser bueno con los puzzles.
 Tiene una memoria excepcional para recordar datos, por ejemplo: fechas de
cumpleaños, hechos sin importancia, etc...
 Le gustan las asignaturas lógicas como las matemáticas y las ciencias en general.
 Aprendió a leer solo o con escasa ayuda a una edad temprana.
 Su juego simbólico es escaso (juega poco con muñecos) o demuestra escasa
imaginación y creatividad.
 Es original al enfocar un problema o al darle una solución. Tiene un gran sentido del
humor.

INTERESES ESPECIFICOS

 Está fascinado por algún tema en particular y selecciona con avidez información o
estadísticas sobre ese interés. Por ejemplo, los números, vehículos, mapas,
clasificaciones ligueras o calendarios.
 Ocupa la mayor parte de su tiempo libre en pensar, hablar o escribir sobre su tema.
 Suele hablar de los temas que son de su interés sin darse cuenta si el otro se aburre.
 Repite compulsivamente ciertas acciones o pensamientos. Eso le da seguridad.
 Le gusta la rutina.
 No tolera bien los cambios imprevistos (rechaza un salida inesperada).
 Tiene rituales elaborados que deben ser cumplidos. Por ejemplo, alinear los juguetes
antes de irse a la cama.

HABILIDADES DE MOVIMIENTO

 Tiene una pobre coordinación motriz.


 No tiene destreza para atrapar una pelota.
 Tiene el niño un ritmo extraño al correr.
 Le cuesta abrocharse los botones o hacer un lazo con la cordonera de los zapatos.

OTRAS CARACTERISTICAS

Miedo, angustia o malestar debido a:

 Sonidos ordinarios, como aparatos eléctricos.


 Ligeros roces sobre la piel o la cabeza.
 Llevar determinadas prendas de ropa.
 Ruidos inesperados.
 La visión de ciertos objetos comunes.
 Lugares ruidosos y concurridos.
 Ciertos alimentos por su textura, temperatura.
 Una tendencia a agitarse o mecerse cuando está excitado o angustiado.
 Una falta de sensibilidad a niveles bajos de dolor.
 Tardanza en adquirir el habla, en pocos casos.
 Muecas, espasmos o tics faciales inusuales.

Un trastorno del espectro autista

El síndrome de Asperger es un trastorno neurobiológico que forma parte de un grupo de


afecciones denominadas trastornos del espectro autista. La expresión "espectro autista"
se refiere a un abanico de trastornos del desarrollo que incluyen tanto el autismo como
otros trastornos de características similares.

La expresión "trastornos del espectro" se refiere a que los síntomas de cada uno de ellos
pueden aparecer en diferentes combinaciones y en distintos grados de severidad: dos niños
con el mismo diagnóstico, a pesar de tener en común ciertos patrones de comportamiento,
pueden presentar una amplia gama de habilidades y de capacidades.

Como consecuencia, se suelen utilizan expresiones de carácter general, como "autismo con
bajo funcionamiento", "autismo con alto funcionamiento", "tendencias autistas" o
"trastorno generalizado del desarrollo" para describir a niños cuyos comportamientos que
se sitúan dentro de este espectro. Los niños con síndrome de Asperger comparten muchos
síntomas con los que padecen un "autismo de alto funcionamiento".

Los niños son tres a cuatro veces más proclives que las niñas a tener síndrome de Asperger.
Puesto que en la actualidad se están detectando casos leves con mayor frecuencia que en el
pasado, la incidencia de este síndrome parece estar aumentando. De todos modos, como
ocurre con lo demás trastornos del espectro autista, se trata de un síndrome difícil de
diagnosticar y de tratar.

Sobre el síndrome de Asperger

El trastorno debe su nombre a Hans Asperger, un pediatra vienés que, en 1944, describió
por primera vez una serie de patrones de comportamiento que él había observado en
algunos de sus pacientes, mayoritariamente de sexo masculino. Asperger observó que
aquellos pacientes, a pesar de presentar una inteligencia y un desarrollo del lenguaje
normales, tenían graves deficiencias en las habilidades sociales, no sabían comunicarse
eficazmente con los demás y presentaban problemas de coordinación.

Según la Coalición para el Síndrome de Asperger de EE.UU., el síndrome de Asperger


aparece más tarde que el autismo o, por lo menos, se detecta más tarde. Muchos niños se
diagnostican después de haber cumplido 3 años y la mayoría de los afectados se
diagnostican cuando tienen entre 5 y 9 años.

El síndrome de Asperger se caracteriza por la presencia de interacciones sociales


deficientes o inadecuadas, obsesiones, patrones del habla extraños y otras peculiaridades o
rarezas características. Los niños con síndrome de Asperger a menudo muestran poca
expresividad facial y tienen dificultades para leer el lenguaje corporal de los demás; pueden
implicarse en rutinas obsesivas y presentar una sensibilidad inusual a los estímulos
sensoriales (por ejemplo, les puede molestar una luz que a los demás no les afecta, pueden
taparse los oídos para no oír los ruidos fuertes del entorno o pueden preferir llevar prendas
de ropa de un solo tipo tejido).

En general, las personas que padecen síndrome de Asperger son capaces de funcionar
adecuadamente en la vida cotidiana, pero tienden a ser inmaduras desde el punto de vista
social y la gente las suele ver como personas raras o excéntricas.

Entre otras características del síndrome de Asperger, se incluyen el retraso motor y la


torpeza, así como el hecho de presentar intereses limitados y preocupaciones peculiares.
Los adultos con síndrome de Asperger tienen problemas para mostrar empatía hacia los
demás y siguen presentando dificultades en sus interacciones sociales.

Los expertos afirman que el síndrome de Asperger sigue un curso continuo y normalmente
dura toda la vida. De todos modos, los síntomas pueden ir y venir a lo largo del tiempo y
los servicios de intervención precoz pueden ser de gran utilidad.
Signos y síntomas

Puesto que los síntomas del síndrome de Asperger suelen ser difíciles de distinguir de los
que aparecen en otros problemas del comportamiento, lo mejor es que un médico u otro
profesional de la salud evalúe los síntomas de su hijo. No es nada raro que a un niño le
diagnostiquen primero un trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH) antes
de diagnósticarle de síndrome de Asperger.

Los niños con síndrome de Asperger pueden presentar los siguientes signos y síntomas:

 interacciones sociales mínimas o inadecuadas


 conversaciones que siempre tratan sobre sí mismos en vez de los demás
 lenguaje "programado", "robótico" o repetitivo
 falta de "sentido común"
 problemas para leer, escribir y con las matemáticas
 obsesiones sobre estímulos complejos, como determinados patrones visuales o
determinadas melodías
 capacidades cognitivas no verbales entre normales a por debajo de la media, mientras que
sus capacidades cognitivas verbales suelen ser entre normales y por encima de la media
 movimientos torpes (niños patosos)
 comportamientos y gestos peculiares o extraños

Es importante tener en cuenta que, a diferencia de los niños con autismo, los que tienen
síndrome de Asperger pueden no presentar ningún retraso en el desarrollo del lenguaje y
suelen tener buena gramática y un vocabulario desarrollado a edades tempranas. De todos
modos, es típico que presenten trastorno del lenguaje, ya que tienden a ser excesivamente
literales y tienen problemas en el uso del lenguaje en contextos sociales.

Los niños con síndrome de Asperger no suelen presentar retrasos evidentes en el desarrollo
cognitivo. A pesar de que pueden tener problemas para concentrarse y organizarse y
presentar capacidades bien desarrollados en algunas áreas y deficitarias en otras, su
inteligencia se suele encontrar en la media y a veces o por encima de la media.

¿Cuál es la causa del síndrome de Asperger?

Los investigadores y los expertos en salud mental todavía siguen investigando sobre las
causas del autismo y del síndrome de Asperger. Muchos creen que el patrón de
comportamiento que caracteriza al síndrome de Asperger puede tener muchas causas. Las
investigaciones apuntan a la posibilidad de que las anomalías cerebrales entre las causas de
este síndrome, ya que con técnicas de imagen se han detectado diferencias estructurales y
funcionales en regiones específicas del cerebro de niños afectados por este síndrome.

También parece haber un componente hereditario en el síndrome de Asperger, y las


investigaciones indican que en algunos casos este síndrome se puede asociar a otros
trastornos mentales, como la depresión y el trastorno bipolar.
Contrariamente a la incorrecta asunción que hacen algunas personas sobre este trastorno, el
síndrome de Asperger no está provocado por carencias emocionales ni por el tipo de
educación recibida. Puesto que algunos de los comportamientos que presentan algunas
personas con síndrome de Asperger pueden ser vistos por los demás como faltas de
educación deliberadas, mucha gente asume erróneamente que el síndrome de Asperger es el
resultado de una mala educación por parte de los padres de los afectados, algo que es
absolutamente falso. Se trata de un trastorno neurobiológico cuyas causas todavía no se
acaban de entender por completo.

En la actualidad no es posible curar este trastorno; los niños con síndrome de Asperger se
convierten en adultos con síndrome de Asperger. Pero muchos llevan vidas plenas y felices,
y la posibilidad de lograr este objetivo se ve favorecida si la educación, el apoyo y los
recursos son los adecuados.

Diagnóstico del síndrome de Asperger

El síndrome de Asperger puede ser muy difícil de diagnosticar. Los niños con esta
enfermedad tienen un funcionamiento normal en muchos aspectos de la vida, de modo que
es fácil atribuir sus extraños comportamientos simplemente a que son "diferentes".

Los expertos afirman que una intervención precoz, que englobe tanto aspectos
educacionales como sociales, llevada a cabo en un momento en que el cerebro todavía está
en proceso de desarrollo, es sumamente importante para un niño afectado por este
síndrome.

Si su hijo presenta algunos de los síntomas y comportamientos típicos del síndrome de


Asperger, es fundamental que pida ayuda a su pediatra. Es posible que este les remita a un
profesional de la salud mental o a otro especialista para que haga una evaluación más
detenida del niño.

Para que el especialista pueda emitir un diagnóstico sobre su hijo, tendrá que llevar a cabo
una evaluación "psicosocial" completa. Esto incluirá una entrevista a los padres sobre
cuándo se identificaron los síntomas del niño por primera vez, el desarrollo de la
motricidad y del lenguaje, así como otros aspectos de la personalidad y del comportamiento
del niño (actividades favoritas, hábitos inusuales, preocupaciones, etc.).

Se hará un énfasis especial en el desarrollo social, incluyendo los problemas pasados y


actuales del niño en lo relativo a las relaciones sociales y al desarrollo de las amistades.
Normalmente se realiza una evaluación psicológica y de las habilidades comunicativas del
niño para identificar las áreas donde presenta mayores deficiencias.

Tratamiento del síndrome de Asperger

Puesto que el síndrome de Asperger puede cursar con patrones de comportamiento y


problemas muy diferentes entre los afectados, no existe ninguna pauta tratamiento "típica".
De todos modos, en función de cuáles sean sus puntos fuertes y débiles (o de sus
antecedentes evolutivos), los niños con síndrome de Asperger se pueden beneficiar de los
siguientes tratamientos:

 información y entrenamiento para los padres


 intervencion educacional especializada para el niño
 entrenamiento en habilidades sociales
 terapia del lenguaje
 entrenamiento en integración sensorial para los niños más pequeños, normalmente
llevada a cabo por terapeutas ocupacionales, en la cual los niños se desensibilizan ante los
estímulos a los que son excesivamente sensibles
 psicoterapia o terapia cognitivo-conductual para los niños mayores
 medicación

El hecho de que todas las personas que cuidan de su hijo se involucren en su tratamiento
será de gran ayuda para él. Los profesionales de la salud que atienden a su hijo deberían
estar informados de lo que hacen los demás y usted a menudo se encontrará actuando como
el "director general" de toda la escena. Los profesores, canguros, otros miembros de la
familia, los amigos cercanos y cualquier otra persona que cuida de su hijo también deberían
involucrarse en el proceso.

Es importante saber que hay muchas personas que pueden proporcionar asistencia a su hijo.
La clave está en pedir ayuda lo antes posible y encontrar el programa adecuado para el
niño. Los niños con síndrome de Asperger pueden experimentar grandes avances con el
tratamiento y la educación adecuados.

Ayudar a su hijo

Aunque el síndrome de Asperger plantea desafíos tanto a los niños afectados como a sus
padres, usted puede ayudar a su hijo en su proceso de adaptación y ofrecerle su apoyo de
muchas formas diferentes:

 Busque programas educacionales y de formación para padres. Usted es el primer maestro


de su hijo y seguirá siendo una figura clave fundamental para favorecer su desarrollo.
 Enseñe a su hijo las habilidades necesarias para cuidar de sí mismo. Aprender estas
habilidades ayuda a los niños a desarrollar la máxima independencia.
 Puesto que no siempre es fácil reconocer la presencia de el síndrome de Asperger, avise a
los demás de que su hijo tiene necesidades especiales. En calidad de padre, es posible que
deba asumir el papel de educador cuando trate con los profesores, el personal médico y
otros cuidadores de su hijo.
 Busque un programa orientado a tratar las necesidades específicas de su hijo o las áreas
donde presenta mayores deficiencias. La Sociedad Americana del Autismo (ASA, por sus
siglas en inglés) anima a los familiares a que hablen con el director del programa para
determinar si su currículum atiende las cuestiones específicas de su hijo.
 Elija programas y tratamientos especiales que se centren en los resultados a largo plazo y
que tengan en cuenta los niveles evolutivos de los niños.
 Recuerde que su hijo forma parte de la unidad familiar y que sus necesidades se deben
sopesar con las de los demás miembros de la familia.
 Busque apoyo para usted y para los otros miembros de su familia. Usted no podrá ayudar
a su hijo si no atiende sus propias necesidades emocionales y corporales. Es posible que se
organicen grupos de apoyo en hospitales o centros de salud mental de su localidad. De
todos modos, en EE.UU., existe una gran variabilidad entre los diferentes estados en lo
relativo a los tipos de servicios que ofrecen el gobierno y otros programas para niños con
trastornos del espectro autista y sus familias.

El futuro de su hijo

En la actualidad, existen pocos centros dedicados específicamente a niños con síndrome de


Asperger. Algunos niños asisten a escuelas ordinarias donde sus progresos dependen en
gran medida del apoyo y del estímulo de sus padres, cuidadores, profesores y compañeros
de clase. De todos modos, hay otros que asisten a escuelas especiales para niños con
autismo o con trastornos del aprendizaje.

Mucha gente con síndrome de Asperger puede funcionar bien en la mayoría de los aspectos
de la vida, de modo que esta afección no tiene que impedir que su hijo se pueda
desenvolver bien en el mundo académico y social.

Es posible que, si a su hijo le diagnostican síndrome de Asperger, usted se sienta abrumado


y profundamente desalentado. De todos modos, recuerde que el equipo de tratamiento de su
hijo les podrá ofrecer un gran apoyo y aliento, tanto a su hijo como a su familia.

Revisado por: Rhonda S. Walter, MD


Fecha de revisión: enero de 2012

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