0% encontró este documento útil (0 votos)
64 vistas9 páginas

Descartes: Res Cogitans y Res Extensa

Una seríe de anotaciones sobre los filósofos de la edad moderna que te ayudarán a entender su pensamiento. Son anotaciones sueltas de algunas de sus ramas de la filosofia.

Cargado por

Fer TAES
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como ODT, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
64 vistas9 páginas

Descartes: Res Cogitans y Res Extensa

Una seríe de anotaciones sobre los filósofos de la edad moderna que te ayudarán a entender su pensamiento. Son anotaciones sueltas de algunas de sus ramas de la filosofia.

Cargado por

Fer TAES
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como ODT, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

DESCARTES ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Resumiendo: Descartes parte de la noción de verdad como certeza. Hay certeza cuando el
entendimiento se halla ante unos contenidos claros y distintos.
Hay una ciencia que cumple como ninguna otra con el criterio de verdad: las matemáticas. Tras observar
esto, Descartes analiza la razón de este privilegio de las matemáticas, lo que le lleva a descubrir un
método, que estaría a la base de todas las ciencias: la mathesis universalis, la ciencia general del
orden y la medida, de la que las matemáticas corrientes serían una parte. Este método consta de
cuatro fases/reglas:

1)Evidencia (dada en una intuición), 2) Análisis, 3) Síntesis deductiva, 4) Enumeración.

Una vez descubierto este método lo aplica a la gnoseología (y, por extensión, ontología), en un
intento de descubrir unos primeros principios absolutos del conocimiento. A través de un proceso
que llama duda metódica alcanza este principio absoluto que buscaba, esa <<evidencia>> absoluta, y
que formula mediante el juicio <<Pienso, luego existo>>.

La existencia de Dios (como ser perfecto) garantiza que el entendimiento no nos engaña cuando
cumplimos con los requisitos precisos, es decir, cuando trabaja con ideas claras y distintas. Las ideas
claras y distintas se dan, sobre todo, en el tratamiento de la cantidad. De ahí que podamos garantizar la
validez de nuestras ideas para el mundo cuando a éste lo reducimos a extensión. Con esto obligamos
a que la física, como ya había dicho Galileo, se exprese con lenguaje matemático (el apropiado para tratar la
cantidad, la extensión).

Descartes define la sustancia como lo que existe por sí, pero luego, un tanto incoherentemente,
postula que hay tres sustancias: el Yo, Dios y la Extensión.

SUSTANCIA ATRIBUTO MODO


Dios (res infinita) Perfección Infinito, eterno, inmutable, independiente,
omnisciente, omnipotente.
Alma (res cogitans) Pensamiento Entendimiento, memoria, imaginación,
sentidos, voluntad.
Cuerpo (res extensa) Extensión Figura, movimiento (o reposo).

Exponga el problema de Dios en un autor o corriente filosófica de la época moderna.

Solución:

El filósofo, matemático y físico francés Descartes es considerado el padre de la filosofía moderna. Entre sus
obras más destacadas se encuentran Meditaciones metafísicas y Discurso del método. El objetivo de la
filosofía cartesiana es construir un edificio filosófico impermeable a los ataques del escepticismo, por ello,
buscará las ideas claras y distintas. La duda metódica la permitirá llegar una verdad indubitable: que estoy
dudando y, por tanto, pensando. La certeza alcanzada será: Cogito ergo sum, es decir, “pienso luego existo”.
Descartes sostiene que el pensamiento siempre piensa ideas, no recae directamente sobre las cosas.
Encontramos diferentes tipos de ideas: adventicias (proceden de la experiencia externa), facticias (aquellas
que construye la mente a partir de otras ideas) e innatas (ideas claras y distintas que posee el entendimiento
por naturaleza). Un ejemplo de idea innata es la idea de Dios. A partir del cogito, Descartes llega a la
existencia de tres sustancias definidas cada una por un atributo: sustancia pensante (yo o alma), sustancia
infinita (Dios) y sustancia extensa (la materia). Aquella sustancia que existe de tal modo que no necesita a
ninguna otra cosa para existir es la sustancia infinita (Dios). Por ello, diferencia la sustancia infinita (Dios) de
las sustancias finitas (pensamiento/alma y extensión/cuerpo).

Descartes demuestra la existencia de Dios a partir de la idea de infinito y perfección. En primer lugar,
argumenta que entre las ideas innatas se encuentra la idea de infinito y como ésta no tiene ninguna
limitación y Dios es infinito, no le puede faltar la existencia porque sería un ser limitado. En segundo lugar,
Descartes sostiene que si dudo es porque soy imperfecto y ser consciente de mi imperfección implica que en
mí existe la idea de perfección. La idea de perfección no puede ser adventicia porque nada exterior a mí es
perfecto; tampoco facticia ya que no poseo elementos para crearla; por lo que se concluye que se trata de
una idea innata puesta en mi interior por un ser que posee la cualidad de la perfección. Así, Descartes
demuestra la existencia de Dios y garantiza, a su vez, el principio de evidencia ya que Dios, en su infinita
bondad, no permitiría que me equivocara al percibir algo con absoluta claridad y distinción. Dios es la
garantía de la verdad en la filosofía cartesiana.
En su concepción mecanicista del universo, Dios aparece como creador de la materia y con ella el
movimiento. El universo conserva toda la cantidad de movimiento que puede darse, de lo que deduce la
inmutabilidad divina.
-------------------------------------------------- --------------------------------------------------

El texto pertenece a un fragmento de la obra Meditaciones metafísicas del filósofo y matemático Descartes,
quien fue considerado el padre de la filosofía moderna. Este fragmento presenta el problema del
conocimiento, en concreto, la duda metódica.
El proyecto cartesiano se basa en construir un sistema de principios verdaderos e indudables frente a los
ataques del escepticismo. Para ello, trata de alcanzar ideas claras y distintas, lo que hará a través de la
intuición y la deducción. Descartes utiliza la duda como un procedimiento metodológico para encontrar una
verdad indubitable. Este procedimiento consistirá en el paso gradual de las primeras nociones que se halle y
en ir identificando dónde hay error y dónde verdad. La duda que propone el filósofo es provisional,
constructiva (Descartes trata de vencer el escepticismo), universal y radical. Justifica la necesidad de dudar
por el engaño de los sentidos, la imposibilidad de distinguir la vigilia del sueño y la desconfianza de la razón.
En este último caso y ante la incapacidad de dudar de los conocimientos matemáticos, Descartes plantea la
hipótesis del genio maligno (el “Dios engañador” que nos presenta en este fragmento) como ser responsable
de que vivamos engañados y equivocados en nuestros razonamientos. No obstante, por mucho que este nos
engañe hay algo de lo que no se puede dudar: que estoy dudando y mientras lo hago estoy pensando. Con
esto Descartes llega a la primera certeza ”a priori”, clara y distinta: pienso, luego existo (“cogito, ergo sum”).
Vemos, por tanto, en este texto, el primer logro del proyecto filosófico de construir un sistema de principios
verdaderos indudables.
------------------------------------------------------------------------------
Exponga las ideas fundamentales del texto propuesto y la relación que existe entre ellas.

“Para procurar ahora extender mi conocimiento, seré circunspecto y consideraré con cuidado si no podré
descubrir en mí otras cosas más de las que no me he apercibido todavía. Estoy seguro de que soy una cosa
que piensa; pero ¿no sé también cuáles son los requisitos precisos para estar cierto de algo? Desde luego,
en este mi primer conocimiento nada hay que me asegure su verdad, si no es la percepción clara y
distinta de lo que digo, la cual no sería, por cierto, suficiente para asegurar que lo que digo es verdad, si
pudiese ocurrir alguna vez que fuese falsa una cosa concebida por mí de ese modo claro y distinto; por lo
cual me parece que ya puedo establecer esta regla general: que todas las cosas que concebimos muy
clara y distintamente son verdaderas”.

(RENÉ DESCARTES, Meditaciones metafísicas).

En este texto, Descartes reflexiona sobre el problema del conocimiento.

Solución:
El texto pertenece a un fragmento de Meditaciones metafísicas de Descartes, quien fue filósofo, matemático
y metafísico y a quien se le consideró el padre de la filosofía moderna. Asimismo, en el fragmento inicia el
problema del conocimiento. Parte de sí mismo, de sus consideraciones, para apreciar otras ideas:
“procurar ahora extender mi conocimiento (…) y consideraré con cuidado si no podré descubrir en mí otras
cosas más de las que no he apercibido”. Con ello, consigue llegar a la conclusión de que, puesto que es
capaz de considerar y reflexionar, él mismo se trata de una cosa pensante (“soy una cosa que
piensa”). No obstante, esa idea no es suficiente, sino que ha de conocer cuáles son los requisitos para
que un ente se considere pensante. Incluso, añade, “en este mi primer conocimiento nada hay que me
asegure su verdad”, a no ser que la percepción que infiera sea clara y distinta: todas las cosas que
concebidos muy clara y distintamente son verdaderas”. En otras palabras, por intuición captamos las
ideas de las matemáticas, la aritmética y la geometría. Mientras tanto, las ideas complejas las
debemos conocer mediante demostración: la duda metódica.

Para demostrar la existencia de esta duda, Descartes esgrime varias razones: el engaño de los sentidos, la
imposibilidad de distinguir la vigilia del sueño y, la que nos interesa, la desconfianza de la razón. Ésta es la
que desarrolla el hecho de que, puesto que Descartes es incapaz de dudar de los conocimientos
matemáticos, plantea la posibilidad de la existencia de un genio maligno que nos engaña. No obstante,
aunque nos engañe, hay algo de lo que no se puede dudar y esto es que si estoy dudando, mientras lo hago
también pienso. Esto le lleva a la conclusión de que dudo porque pienso y pienso porque existo.
LOCKE ------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Exponga el problema de la sociedad y/o política en un autor o corriente filosófica de la época


moderna.

Para comenzar tenemos que recordar qué pensaban Aristóteles y Hobbes y Locke sobre la filosofía política.

Para Aristóteles el hombre es un ser social por naturaleza y esta naturaleza social era la que le convertía en
un ser político. El hombre sólo podía tener una vida virtuosa en el seno de una sociedad (de un Estado). El
Estado es una construcción que se entiende como propia de la naturaleza humana.

Por el contrario, Hobbes y Locke son contractualistas (los hombres mediante un contrato crean el Estado,
para su propio bien).

Thomas Hobbes decía que el hombre en estado natural es un ser egoísta y malo (la vida humana es una
guerra de todos contra todos), para poder vivir en paz los hombres tienen que hacer un pacto (contrato). Este
contrato consiste en que todos cedan su fuerza a un gobernante, que, al tener el poder, impone la paz
(justifica con esta teoría el absolutismo).

Locke analiza el estado natural como una situación de buena convivencia entre los hombres, disfrutan de la
vida, de la libertad y de la propiedad. En este estado natural el poder de ejercer estos derechos reside en el
propio individuo y nada garantiza su respeto. Así, la autoridad del Estado se legitima porque es la institución
que garantiza que los hombres puedan ejercer sus derechos (estado liberal).

Para Hume el hombre nace en una familia y tiene una inclinación natural a vivir en sociedad. Después se va
dando cuenta que es útil y necesario que exista el poder político (Estado) para que garantice la justicia, la
seguridad y el intercambio mutuo. Sin Estado (gobierno) sería muy difícil que los hombres (por su egoísmo)
se pusieran de acuerdo sobre los proyectos para alcanzar el bien común.

Las bases que han legitimado el Estado (hasta ese momento) son:

1. Que su poder se haya prolongado en el tiempo, aunque su origen esté en una usurpación o rebelión.
2. Aunque su poder sea actual y se haya adquirido hace poco, se legitiman por las leyes, ya que buscan el
interés social.
3. Por derecho de conquista.

4. Los ciudadanos reconocen la legitimidad del Estado por la utilidad, seguridad y protección individual que
garantizan sus leyes.

HUME------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Relacionar el contenido del texto con el pensamiento del autor

Se trata de enlazar estas ideas con la explicación general de Hume sobre la causalidad, que se encuentra sustentada en su
teoría empirista del conocimiento. Se puede hacer referencia, por tanto, al origen sensible de todas nuestras ideas, a la
distinción entre impresiones e ideas, al papel de la imaginación en la elaboración de ideas complejas de acuerdo con
las leyes de asociación, etc. Lógicamente, también se puede realizar un resumen general sobre el minucioso análisis de
Hume sobre el principio de causalidad o hacer referencia a las consecuencias de dicho análisis para la ciencia y la
metafísica, etc. Aquí se ha optado por explicar brevemente los principales puntos del análisis de Hume sobre la causalidad.

«No tenemos otra noción de causa y efecto que la de EJERCICIO RESUELTO


ciertos objetos siempre unidos entre sí, y observados
como inseparables en todos los casos pasados. Y no En el presente texto, el autor reflexiona sobre la relación causa-
podemos penetrar en la razón de esa conjunción, efecto y, concretamente, se detiene a describir que, en toda relación
sino causal, advertimos la unión constante entre dos objetos, que hace
que observamos tan solo la cosa misma, hallando en que, cuando tenemos la impresión sensible de uno de ellos, nuestra
todo momento que es por esa conjunción constante imaginación enseguida produzca una idea del otro, asociada a dicha
por lo que los objetos se unen en la imaginación. impresión.
Cuando nos es presente la impresión de un objeto, Hume dedicó un amplio espacio al examen de la idea de
nos formamos inmediatamente una idea de su causalidad, del que este fragmento es solo un botón de muestra.
acompañante habitual y, en consecuencia, podemos Este análisis se encuentra apoyado en su empirismo. Para él, la
establecer como elemento de la definición de opinión idea de causalidad no proviene propiamente de ninguna
o creencia que es una idea relacionada o asociada impresión sensible, sino que es un producto de la imaginación,
con una impresión presente.» fruto de una asociación de ideas. Esta asociación se fundamenta
en la regularidad con que experimentamos que dos hechos son
(Hume, Tratado de la naturaleza humana, I, 3, 6, contiguos en el espacio y se suceden en el tiempo.
Tecnos, Madrid, 1988, pág. 157.) Y es dicha constancia la que genera en nosotros un hábito por el
que, cuando aparece un objeto, rápidamente asociamos aquel
otro que vimos junto a él y pensamos que se va a repetir en el
futuro.
Este autor pensó que la relación causal es una idea compleja
elaborada por nuestra mente pero que no es real. Apoyados en
esta idea creemos que, cuando tenemos la impresión de un
objeto, a continuación vamos a tener necesariamente la
impresión de otro, dependiente del anterior.

ROUSSEAU ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Exponga el problema de la sociedad y/o política en un autor o corriente filosófica de la época


moderna.

Solución:
Una de los autores modernos que desarrolla la teoría política es J.J. Rousseau. Para este filósofo francés, la
sociedad debe basarse en un pacto que propicie y respete la libertad de los hombres y legitime su poder,
quitándole el carácter arbitrario que se le presupone. Es necesario organizar la sociedad de manera que
cada individuo se una a todos, pero no se obedezca más que a sí mismo.
Para lograr este objetivo propone una forma de contrato que vincula a toda la comunidad con el individuo y
viceversa. Se trata de un contrato libre, pero que no permite recuperar la libertad en su totalidad, pero que a
cambio garantiza la igualdad. Este contrato crea, a su vez, la voluntad general, la voluntad colectiva, que es
soberana y que tiene como objetivo el bien común. No obstante, el autor diferencia tajantemente la voluntad
general de la voluntad de todos o de la mayoría. Mientras que la primera tiende a lo ideal, es decir, al bien
común, la segunda (la voluntad de todos o de la mayoría) no siempre lo hace. La democracia será perfecta
cuando ambas voluntades coincidan. La forma de gobierno defendida por Rousseau, para territorios
pequeños, es el Estado Republicano.

Exponga el problema del ser humano en un autor o corriente filosófica de la época moderna.

Solución:
El escritor suizo J.J. Rousseau es uno de los autores más representativos de la época moderna. Sus ideas
influyeron en la Revolución Francesa, y basó su filosofía en el estudio de la pedagogía.
Para este filósofo, el ser humano es bueno por naturaleza, lo que tiene muchas implicaciones. Por un lado,
Rousseau afirma que es la sociedad la que corrompe al ser humano, pero también afirma que no es posible,
actualmente, vivir fuera de la sociedad. Así, este autor es uno de los defensores del Contrato Social, es decir,
afirma que para vivir en paz en una sociedad que por definición corrompe a los hombres, es necesario un
acuerdo que prevenga las desigualdades entre ciudadanos, aunque sea a costa de restarles a estos parte de
su libertad.
Por otro lado, precisamente porque el hombre es bueno desde el nacimiento, Rousseau defiende un modelo
pedagógico basado en el concepto del “buen salvaje”. En su obra, Emilio, afirma que la mejor manera de
educar a un niño es precisamente, no educándole, permitiendo que desarrolle su naturaleza sin límites y sin
condiciones.

Exponga el problema de sociedad y/o política en un autor o corriente filosófica de la época moderna.

Solución:
Rousseau fue un filósofo, músico, botánico y naturalista que formó parte de la Ilustración francesa. Su
pensamiento es crítico con el abuso de la razón y el individualismo. Entre sus obras más destacadas están
Emilio y El contrato social. Según Rousseau, el ser humano es bueno por naturaleza. Sostenía que al
principio de los tiempos los seres humanos vivían en un estado de paz pero gradualmente los humanos se
agrupan para realizar tareas colectivas. Vivían de forma comunal sin desigualdades. No obstante, cuando
comienza el desarrollo económico (la agricultura y las actividades mineras) nace el concepto de propiedad
privada y, con ello, surge en los hombres el deseo de poseer más. Esto tuvo como consecuencia guerras,
asesinatos y luchas. Para Rousseau, este es el momento en el que el ser humano se corrompe: se vuelve
malo y desconfiado. Esta situación produjo la necesidad de hacer un pacto social, un contrato. Según el
filósofo, la solución no pasa por volver a un estadio primitivo, sino en organizar el estado de acuerdo a unas
leyes justas basadas en el consenso de la mayoría. Este pacto debe garantizar la igualdad y la unidad total
del cuerpo social, de manera que si los poderosos oprimen a los menos privilegiados, los ciudadanos tienen
derecho a rebelarse. Los requisitos fundamentales del pacto social son la soberanía inalienable e indivisible y
la igualdad. La máxima del gobierno legítimo tiene que ser el bien del pueblo y debe guiarse por la voluntad
general. La ley es la expresión de la voluntad general y siempre es justa ya que la voluntad popular nunca
puede ir contra sí misma. El individuo debe renunciar a su egoísmo para aceptar las leyes de la voluntad
general que siempre pretenden el bien común. Entendido así el Estado, los seres humanos pueden alcanzar
un estado superior de libertad.

Exponga el problema de la sociedad y/o política en un autor o corriente filosófica de la época


moderna.

Solución:
Rousseau fue un músico, filósofo, botánico y naturalista de la época moderna; concretamente, del siglo XVIII,
que también recibió el nombre de Ilustración. Una de las preocupaciones de la Ilustración francesa era el
saber y la condición de ciudadanos.
En cuanto a la política, para este autor el ser humano es bueno por naturaleza. Al principio de los tiempos se
vivía en un estado de paz, pero gradualmente los humanos se agrupan para realizar tareas colectivas. En un
principio esta vida comunal no creó desigualdades, pero cuando se produce el desarrollo económico (las
actividades mineras y la agricultura) nace el concepto de propiedad privada. Con esta idea, surge además la
necesidad de poseer más: los problemas, las guerras o los asesinatos. En este momento es cuando la
civilización corrompe al ser humano, este se vuelve malo y desconfiado. A partir de aquí se da el origen de
todos los males. Por eso surge la necesidad de crear un pacto social, un contrato. Rousseau es consciente
de que, a pesar de que la sociedad corrompe, la solución no está en volver a un estado primitivo sino en
organizar el estado de acuerdo a unas leyes justas basadas en el consenso de la mayoría. A este pacto se
suscriben todas las partes de la sociedad y con él acuerdan la igualdad y la unidad total del cuerpo social, de
modo que si los poderosos oprimen a los menos privilegiados, los ciudadanos tienen todo el derecho a
rebelarse.
Entonces, el estado sería la expresión de la voluntad popular. Por tanto, se afirma la soberanía inalienable e
indivisible, la igualdad, la soberanía popular como requisitos fundamentales del pacto social. Igualmente,
defiende que la máxima del gobierno legítimo ha de ser el bien del pueblo, y ha de guiarse mediante la
voluntad general. No obstante, el pueblo soberano no puede estar representado, sino que la soberanía
popular no tiene límites; es, además, inalienable e indivisible. Para él, la ley es la expresión de la voluntad
general, el fundamento del derecho y siempre es justa, ya que la voluntad popular nunca puede ir contra sí
misma. El legislador, por lo tanto, sería el guía de la voluntad general, y el poder ejecutivo haría lo que
mandase la voluntad general. El individuo debe renunciar, así, a su egoísmo para aceptar las leyes en busca
del bien común.

TEXTO
«Por lo tanto, si se aparta del pacto social lo que no pertenece a su esencia, encontraremos que se reduce a
los siguientes términos: Cada uno de nosotros pone en común su persona y todo su poder bajo la suprema
dirección de la voluntad general; y nosotros recibimos corporativamente a cada miembro como parte
indivisible del todo.
En el mismo instante, en lugar de la persona particular de cada contratante, este acto de
asociación produce un cuerpo moral y colectivo, compuesto de tantos miembros como votos tiene la
asamblea, el cual recibe de este mismo acto su unidad, su yo común, su vida y su voluntad. Esta persona
pública que se forma de este modo por la unión de todas las demás tomaba en otro tiempo el nombre de
Ciudad, y toma ahora el de República»

(JEAN-JACQUES ROUSSEAU, Del contratosocial).

En este texto, Rousseau reflexiona sobre el problema de la sociedad.

Exponga las ideas fundamentales del texto propuesto y la relación que existe entre ellas.
Solución:

Dos son las ideas principales que aquí se expresan. En primer lugar, se presenta lo que es la Voluntad
General, que a todos nos une y que nos convierte en ciudadanos, antes que en individuos particulares.
Como ciudadanos, tenemos todos la misma voz y voluntad: la misma voz, pues nos ponemos bajo el poder
de la voluntad general y recibimos corporativamente a los demás; la misma voluntad, pues atendemos,
deseamos, el bien común. Todo esto supone, en segundo lugar, que por una especie de salto antropológico
el ciudadano es algo más que un hombre particular, pues tiene una individualidad en la que se recoge a
todos aquellos que con él forman la República; no tiene más deseos que los que son deseos de todos.
Ambas ideas se relacionan con el hecho de que la Voluntad General supone un ser superior a cada uno de
los individuos, un ente que les comprende al superar los intereses particulares y atender al bien común. Este
ser superior es una “persona pública”, es una República (una ciudad, un Estado) a la que se somete el
ciudadano sin sentir ningún perjuicio, pues en aquella voluntad ve la voluntad y voz propia (i. e.:
convirtiéndose en ciudadano sentirá como propias todas las leyes de la República, pues emanan de la
voluntad general, que es su voluntad propia como ciudadano).
KANT --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Immanuel Kant es uno de los filósofos más importantes no sólo de época moderna, también de la Historia.
Fue el primero en aunar dos conceptos encontrados hasta entonces: empirismo y racionalismo. Tras una
deducción muy profunda y rigurosa, Kant determinó que todo el conocimiento comienza por la
experiencia, pero no todo el conocimiento surge de la experiencia. Esto supone un auténtico giro
copernicano en cuanto al estudio epistemológico previo.

Este prolífico autor analizó, además, cuestiones de tipo ético en su obra Fundamentos de la metafísica de
las costumbres. Advierte, eso sí, que el único criterio que permite determinar el valor moral de una
acción es la buena voluntad, aquella voluntad que, al actuar, se inspira en el deber y no en el interés
personal. Sin embargo, ninguna ética anterior había sido capaz de determinar qué es exactamente
deber, porque usaban imperativos hipotéticos, que tienen una validez condicionada a la consecución
de algún fin exterior al sujeto (Dios, la felicidad, la utilidad, el placer, etc.)

En contra de esos supuestos hipotéticos, Kant construye el concepto de imperativo categórico: las
acciones serán éticamente aceptables o reprobables no en función de una finalidad externa al sujeto,
sino de una forma absoluta. Es decir, los preceptos éticos deben ser aquellos que puedan convertirse
en precepto universal y absoluto. Entonces, el imperativo categórico es la ley moral, universalmente
válida, presente en la razón del sujeto, que le indica incondicionalmente, de un modo categórico, qué
forma ha de adoptar su conducta para actuar moralmente.
El imperativo categórico es el máximo exponente de la libertad o autonomía moral del sujeto, por lo
que le otorga dignidad como persona moral y le hace objeto de un absoluto respeto.

Exponga el problema de la ética y/o moral en un autor o corriente filosófica de la época moderna.

ÉTICA DE KANT

En la obra Crítica la Razón Práctica Kant se ocupa de dar una respuesta a la pregunta ¿qué debo hacer?
Es decir, determinar cómo tiene que comportarse el hombre, elaborar un juicio sintético a priori aplicable a la
conducta humana.
Piensa que el comportamiento moral debe establecerse sobre principios de la propia razón, para que sean a
priori, necesarios y universales.

Analiza las éticas anteriores a las que denomina materiales, finalistas, hipotéticas y heterónomas:

1. Son materiales porque tienen un contenido concreto, te dicen lo que tienes que hacer (bueno) y lo que no
tienes que hacer (malo).

2. Son finalistas porque las acciones se consideran buenas o malas teniendo en cuenta siempre una
finalidad, no son acciones buenas o malas en sí mismas. Aconsejan como obrar para conseguir un fin que
suele ser la felicidad.

3. Están basadas en imperativos hipotéticos nacidos de la experiencia, por lo tanto, a posteriori, principios
subjetivos aplicados a situaciones concretas, no universales.

4. Son heterónomas porque su contenido no es de validez universal, la finalidad cambia según la sociedad y
el momento.

Kant propone una ética formal, a priori, universal y necesaria. Consiste en que la razón establece unos
principios de validez universal que el ser humano debe aplicar a su conducta porque es su deber.

La ética formal que propone el filósofo es:

1. A priori, por lo que el concepto de bueno o malo es absoluto y de validez universal.


2. Se basa en un imperativo categórico, los juicios morales son absolutos, sin condicionantes. No están
orientados a conseguir un fin.
3. Autónoma, porque es el propio sujeto el que se determina a obrar (es su deber). Kant dice que la
autonomía de la voluntad es el “principio supremo de la moralidad”.

La máxima de esta ética formal es el imperativo categórico, ley moral nacida de la razón desde su
propia autonomía.

El imperativo categórico es:


1. Único: sólo hay que seguir un mandato, las éticas materiales establecían distintos mandatos según
variasen las sociedades y los fines.
2. Universal: sirve para todos los hombres, salvando lo concreto y particular).
3. Necesario: es una exigencia de la razón.
4. Apodíctico: no da opción a obrar de otra manera, es una exigencia racional.

Podemos enunciar el imperativo categórico como: obra de tal modo que tus actos puedan ser tomados
como normas universales de conducta.

Kant expone el imperativo categórico en esta obra y en Fundamentación de la metafísica de las costumbres,
con estos enunciados:

1. “Obra solo de acuerdo con la máxima por la cual puedas querer al mismo tiempo que se convierta
en ley universal” (obra por deber, no te dejes llevar por inclinaciones subjetivas).

2. “Obra como si la máxima de tu acción debiera convertirse por tu voluntad en ley universal de la naturaleza”
(la acción de la voluntad tiene el mismo carácter y valor que una ley física).

3. “Obra de tal modo que uses la humanidad, tanto en tu propia persona como en la persona de
cualquier otro, siempre a la vez como un fin, nunca simplemente como un medio” (trata a todos los
seres humanos como a ti mismo, no los uses, obra con dignidad).

4. “Obra como si por medio de tus máximas fueras siempre un miembro legislador en un reino universal de
los fines” (en el que se considere a todos los hombres fines en sí mismos).

El deber es obrar respetando la ley moral (imperativo categórico), la voluntad nos sirve para hacerlo.
El respeto es propio del intelecto y nace al reconocer que la ley moral tiene validez universal.

Para entender mejor qué es obrar por deber podemos analizar tres tipos de acciones:

1. Las acciones que son contrarias al deber, además de ser inmorales son ilegales (asesinar a alguien).

2. Las acciones conformes al deber son legales, pero no son morales porque se hacen para obtener un
beneficio (portarse bien con otra persona para que luego te ayude).

3. Las acciones por respeto al deber son las únicas morales ya que obras de esa manera porque
consideras que es tu obligación (portarse bien con otra persona).

Las acciones realizadas por deber se corresponden con una voluntad buena, pero, cuando siempre se
actúa por deber se tiene una voluntad santa.

Es virtuoso obrar por deber, pero esto no nos conduce a la felicidad. Al contrario de las éticas anteriores,
la virtud y la felicidad no se corresponden. Para Kant esta contradicción es una paradoja de la razón
práctica, alcanzar el bien supremo, entendido como la unión de virtud y felicidad, no se puede
conseguir en el mundo de los fenómenos (lo que conocemos), pero sí en el de los noúmenos.
TEXTO 2
En cuanto a las ideas claras y distintas que tengo de las cosas corporales, hay algunas que parece que he podido sacarlas de
la idea que tengo de mí mismo, como las que tengo de la sustancia, de la duración, del número y de otras cosas semejantes.
Pues cuando pienso que la piedra es una sustancia, o bien una cosa que es capaz de existir por sí misma, y a continuación
que yo soy una sustancia, aunque conciba perfectamente que yo soy una cosa que piensa e inextensa, y que la piedra, por el
contrario, es una cosa extensa y que no piensa en absoluto, de modo que entre estas dos concepciones se da una diferencia
notable, parecen convenir, sin embargo, en que representan sustancias. Del mismo modo, cuando pienso que existo ahora, y
recuerdo además haber existido anteriormente, y concibo varios pensamientos distintos cuyo número conozco, entonces
adquiero en mí las ideas de duración y número, las cuales, posteriormente, puedo transferir a todas las otras cosas que
quiera. Por lo que respecta a las otras cualidades de las que están compuestas las cosas corporales, a saber: la extensión, la
figura, la posición y el movimiento de traslación, es cierto que no están formalmente en mí en absoluto, puesto que yo sólo soy
una cosa que piensa; pero, puesto que son sólo ciertos modos de la sustancia (como los ropajes bajo los que se muestra la
sustancia corporal) y que yo mismo soy también una sustancia, parece que pueden estar contenidas en mí eminentemente.

Descartes, Meditaciones Metafísicas

1. Realice un breve resumen del texto.


2. Explique la frase subrayada y relaciónela con dos nociones del pensamiento del autor.
*No se debe explicar la teoría entera del autor, sino DOS nociones que se encuentren relacionadas con el texto.
Referirse a:
- Cosa pensante
- Cosa extensa
- Modos de la Sustancia
- La explicación, utilizando palabras propias, del sentido del texto a través de la totalidad del resumen (dualismo
metafísico y antropológico).

Dos nociones (posibles):


- Diferencia real entre sustancias
- Problema cuerpo y alma

TEXTO 2
Pues bien, todos los imperativos mandan, ya hipotética, ya categóricamente. Aquéllos representan la necesidad práctica de
una acción posible, como medio de conseguir otra cosa que se quiere (o que es posible que se quiera). El imperativo
categórico sería el que representase una acción por sí misma, sin referencia a ningún otro fin, como objetivamente necesaria.
Toda ley práctica representa una acción posible como buena y, por tanto, como necesaria para un sujeto capaz de
determinarse prácticamente por la razón. Resulta, pues, que todos los imperativos son fórmulas de la determinación de la
acción, que es necesaria según el principio de una voluntad buena en algún modo. Ahora bien, si la acción es buena sólo
como medio para alguna otra cosa, entonces es el imperativo hipotético; pero si la acción es representada como buena en sí,
esto es, como necesaria en una voluntad conforme en sí con la razón, como un principio de tal voluntad, entonces es el
imperativo categórico.

Kant, Metafísica de las costumbres, cap. 2


1. Realice un breve resumen del texto.
Ha de contener:
- Imperativo hipotético
- Imperativo categórico
- Razón
2. Explique la frase subrayada y relaciónela con dos nociones del pensamiento del autor.

- La explicación, utilizando palabras propias, del sentido del texto a través de la totalidad del resumen (utilizando la
referencia a la Razón y los imperativos como guía para la acción moral de los sujetos)

Relación entre los conceptos dentro del contexto del pensamiento del autor. Relaciones posibles y
orientativas:

- Razón práctica
- Universalismo

Escoja y desarrolle UNA de las siguientes cuestiones

- Defina y relacione duda y método en Descartes

- Defina y relacione fenómeno y noumeno en Kant


- Defina y relacione ideas e impresiones en Hume

- Defina y relacione res cogitans y res extensa en Descartes.

- Defina y relacione estado de naturaleza y bondad en Rousseau.

Hay que explicar los conceptos de manera precisa y rigurosa.

Pregunta 2ª: La duda metódica universal como camino hacia la primera verdad.
Pregunta 3ª: Definición de fenómeno y noúmeno y su relación con la crítica de la metafísica.
Pregunta 4ª: Definir ideas e impresiones y establecer la relación entre las mismas.
- Defina y relacione res cogitans y res extensa en Descartes.
- Caracterización del estado de naturaleza en Rousseau y su relación con la bondad humana.

Relacione la pregunta elegida en el apartado anterior con algún otro asunto teórico de interés

Pregunta 2ª: El sujeto como sustancia pensante y el problema del solipsismo.


Pregunta 3ª: El papel de las ideas de la razón
Pregunta 4ª: Crítica de la idea de causa
- Problemas asociados al dualismo antropológico cartesiano: la relación entre las sustancias y el solipsismo.
- El nacimiento de la sociedad y la degeneración humana. Especificidad del pacto social en Rousseau.

También podría gustarte