Silogismo
En lógica, un silogismo es un método de razonamiento,
tanto inductivo como deductivo. Su nombre proviene del griego syllogismós y fue
estudiado por la filosofía de la antigüedad griega, especialmente por Aristóteles
(384-322 a. C.), quien fuera el primero en formularlo. Se trata de un método fijo de
razonamiento lógico que consta de tres partes: dos premisas y una conclusión,
esta última obtenida a raíz de las dos primeras.
Características
Debe de contener un total de tres proposiciones.
A partir de las dos premisas negativas no se puede llegar a ninguna
conclusión.
De las dos premisas positivas no es posible obtener una conclusión que
sea negativa.
Cuando una premisa es negativa entonces la conclusión también
será negativa y viceversa.
Cuando existen dos premisas que son particulares no se puede llegar a
ningún tipo de conclusión.
En el silogismo, el término medio no puede formar parte de la conclusión.
Resulta de la disposición que tenga en las premisas dependiendo de
su cualidad la cual puede ser afirmativa o negativa y dependiendo de
su cantidad que puede llegar a ser general o particular.
En el campo jurídico, la palabra silogismo se utiliza como
una herramienta de apoyo para la interpretación de la norma.
Ejemplos
- Quienes nacen en España son españoles. Mi madre nació en España. Luego, mi
madre es española.
- Sólo llego tarde cuando llueve. Hoy no llovió. Luego, llegaré a tiempo.
- Algunas personas no saben nadar. Para salvarse hay que nadar. Luego, algunas
personas no se salvarán.
Primera figura: “Cuando tres términos están entre sí en tal relación, que el último
esté en la totalidad del medio y el medio esté o no en la totalidad del primero, es
de necesidad que se forme silogismo completo con los extremos. Llamo medio al
término que, estando él mismo encerrado en otro, encierra él igualmente otro
término, y se hace entonces medio por su misma posición. Los extremos son el
término que está contenido en otro término y el término que contiene igualmente
otro término”
Segunda figura: “Cuando un mismo término se atribuye de una parte a todo el
primer término, y de otra no se dice en manera alguna del segundo, o bien cuando
a la vez se atribuye a los dos por entero, o no se dice de ninguno de los dos, tiene
lugar lo que llamo la segunda figura. Llamo medio en esta figura al término que se
atribuye a los otros dos. Llamo extremos a los términos a que el medio es
atribuido; extremo mayor el que está colocado cerca del medio, y extremo menor
el que está más distante del medio”
Tercera figura: “Cuando, respecto a un mismo término, los demás términos son,
el uno atribuido universalmente, y el otro negado en igual forma, o cuando ambos
son o no son universalmente atribuidos a este mismo término, llamo a esta figura
la tercera. Denomino aquí medio el término a que atribuimos los otros dos;
extremos, a los términos atribuidos; extremo mayor, el que está más distante del
medio, y extremo menor el que está más próximo”
Modos.
Aristóteles al desarrollar cada una de las tres figuras del silogismo que estudió,
aplicó en éstos variantes atendiendo a la cantidad y cualidad de las proposiciones
que los integran. En la actualidad esta noción lógica se mantiene: Benlloch Ibarra,
Tejedor Campomanes (4), Mario Moro (5) y Juan José Sanguineti (6), definen los
modos del silogismo como las combinaciones que pueden hacerse con las
premisas y conclusión de cada figura del silogismo por razón de su cantidad y su
cualidad.
Considerando que son cuatro las formas típicas del juicio categórico atendiendo su
cantidad y su cualidad (las representadas con las letras A, E, I, O), y son tres las
proposiciones en cada figura: cuatro elevado al cubo, resultan sesenta y cuatro
posibles combinaciones por una sola figura, por lo que tal cantidad multiplicada
por las cuatro figuras existentes resultan doscientos cincuenta y seis
combinaciones posible en totalidad. N o obstante lo anterior, solo diecinueve
combinaciones en las cuatro figuras producen silogismos válidos, porque están de
acuerdo a las reglas.
Cada literal representa una de las tres proposiciones del silogismo, y las mismas
desde la época medieval (7) han sido representadas mediante las siguientes
palabras nemotécnicas:
Ejemplos:
1. Del modo DARII (primera figura):
Premisa Mayor: Todos los argumentos lógicos son válidos.
Premisa Menor: Algunos argumentos jurídicos son argumentos lógicos.
Conclusión: Algunos argumentos jurídicos son válidos.
2. Del modo CESARE (segunda figura):
Premisa Mayor: Ningún acto del juez es un acto de parte procesal.
Premisa Menor: Todo acto del demandante es un acto de parte procesal.
Conclusión: Ningún acto del demandante es un acto del juez.
3. Del modo FERISON (tercera figura):
Premisa Mayor: Ningún sofista es creíble.
Premisa Menor: Algún sofista es abogado.
Conclusión: Algún abogado no es creíble.