Este apunte está esbozado a partir de lectura y consultas.
El objetivo del mismo es ayudar a
compañeras en el estudio de la materia práctica, es fundamental acompañar con la
bibliografía correspondiente dictada tanto en la materia teórica, como en la práctica.
Conocer la ontogenia del lenguaje, porque a partir de la normalidad del desarrollo podremos
entender la patología. Presentamos ejemplos de cómo abordar cada campo. Tener en
cuenta siempre las características del paciente.
Esperamos les sirva:
Campo Fonológico
Un niño con alteración en este campo va a presentar alteración en:
1. Percepción : dificultad para discriminar auditivamente, baja memoria auditiva.
2. Organización: alteración en habilidades metafonológicas (segmentación de las
palabras)
3. Producción: No puede expresar de manera correcta las palabras. Dificultad para
ejecutar praxias verbales y no verbales.
Se afecta la discriminacion auditiva, la gnosia auditiva está mal formada y el paciente la
pronuncia de mala manera pero no por un error articulatorio, sino por un error en la
discriminacion fonológica.
Una alteración en este nivel lingüístico se traduce en la persistencia de procesos de
simplificación fonológica más allá de los 5 años, ya que dichos procesos son normales
durante la adquisición de los fonemas.
El correcto desarrollo del campo fonológico, va a permitir la inteligibilidad del habla del niño
y es fundamental en la adquisición de la lecto-escritura.
La conciencia fonológica es la conciencia sobre los sonidos del habla (fonemas) para
manipularlos a la hora de componer palabras.
Cuando intervenimos la conciencia fonológica estamos trabajando la representación de un
fonema en particular y programamos todos los engramas motores para su pronunciación.
Intervención práctica
Ejemplo: niño de 6 años que presenta PSF de la M:
Actividades
Elijo el fonema con el que voy a trabajar la conciencia fonológica. En este caso el fonema
/M/. Utilizamos el método de Silvia Mura.
En primer lugar se interviene la articulación, por medio de praxias orofaciales a la orden,
por imitación y alimenticias.
1. Discriminación auditiva:
Puedo incorporar las onomatopeyas para empezar a entrar en el terreno de lo que sería la
discriminacion auditiva:
Cómo trabajamos el fonema M podemos imitar el sonido de una vaca, el maullido de un
gato, el sonido de un bebe llamando a su mamá:
Mira Pedro:
¿Qué es esto? “una vaca”
¿Cómo hace la vaca? “muuu”
¿Y esto que es? “un gato”
¿Cómo hace el gato? “Miau”
Luego vamos a presentar el fonema (punto y modo) = M
Trabajamos también la discriminacion auditiva de ese fonema con la lista propuesta por
Silvia Mura: -Golpea la mesa o aplaude cada vez que escuche una palabra con “mmm”-
pasa - masa poda - moda pío - mío
palo - malo paté - maté pisa - misa
pesa - mesa pozo - mozo dopa - doma
pelón - melón pula - mula pudo - mudo
pipo - mimo pucho - mucho pata - mata
2. Fonema junto con vocales
- ¿Cómo suena la M? “mmm”
- ¿La M con la A? “MmmA”
- ¿La M con la E? “MmmE”
- ¿La M con la I? “MmmI”
- ¿La M con la O? “MmmO”
- ¿La M con la U? “MmmU”
Aquí podemos presentarle las imágenes por ejemplo de masa, mesa, mimo, mula, moto y
preguntarle:
¿Cual de todas estas imágenes comienza con “MA”? = masa
¿Cual de todas estas imágenes comienza con “ME”? = mesa
¿Cual de todas estas imágenes comienza con “MI”? = mimo
¿Cual de todas estas imágenes comienza con “MO”? = moto
¿Cuál de todas estas imágenes comienza con “MU”? = mula
3. Fonema dentro de palabras en posición inicial
Luego pasamos a la representación silábica, vamos a formar palabras con los
rompecabezas de “mamá” “mesa” “masa”, todas palabras con M inicial:
-¿Qué necesito yo para formar la palabra mamá?
La M con la A suena “MA”. Y si yo lo pongo dos veces suena?- “Mamá”
4. Fonema dentro de palabras en posición intermedia
Posteriormente la presentamos en posición intermedia:
Rompecabezas de “dama”, “dame”, “humita o tamal” donde la M está en posición intermedia
por ejemplo.
5. Segmentación fonémica
Por último la segmentación fonémica formando palabras con las letras móviles M- A- M- Á.
M-E-M-E M-I-M-I M-O-M-O M-U-M-U. Luego combinadas M-E-M-A M-I-M-A, etc.
6. Pasamos al plano
Podemos pedirle al paciente que escriba “Mi mamá me mima” o “Mi mamá me ama”
Si logra hacerlo ha incorporado el fonema M.
Campo Semántico
Al intervenir el campo semántico, vamos a realizar en primera instancia actividades con
materiales concretos.
Elegimos una categoría, animales domésticos por ejemplo, y procedemos a trabajar sobre
un elemento en particular de la misma, con el objetivo de que el niño incorpore el concepto,
para luego avanzar a otro elemento dentro de esa misma categoría.
Avanzamos de a un elemento por categoría.
Entonces le presentamos al niño un perro haciendo las 3 principales preguntas:
1- ¿Qué es esto? “un perro”
2- ¿Qué es el perro? “es un animal doméstico, una mascota, un animal de la casa”
3- ¿Y cómo hace el perro? “guau, guau”
¿De qué color es este perro? “marrón”
¿Para qué sirve un perro? “sirve para cuidar la casa” etc.
Para pasar del material concreto al plano podemos presentarle al niño el dibujo de un perro
para que lo pinte.
En el plano podemos hacer un collage del perro, vamos a trabajar con imágenes reales
dentro de lo posible.
Para que el niño aprenda un nuevo concepto debe:
1. poder diferenciar un objeto en particular
2. Saber que aunque cambie el contexto sigue siendo el mismo
3. Saber que aunque cambien algunos atributos sigue siendo el mismo
4. Diferenciar qué atributos le son propios.
Una vez que realizamos este mismo proceso con todos los conceptos de la categoría de
animales domésticos y evidenciamos que el paciente adquirió los significados de cada uno
de ellos, recién podemos presentarle todos juntos en material concreto, por ejemplo:
¿Te acordás de esto? Y esto otro? ¿Cómo hacía? ¿Qué son todos ellos? “Animales” ¿Y
dónde viven? “En la casa, son animales domésticos”.
En semiconcreto podemos jugar al juego de la memoria o dominó de animales domésticos
(DBA: memoria, atención).
Después pasamos a realizar actividades en el plano sobre la categoría completa, por
ejemplo juegos de correspondencia de imágenes, etc.
Una vez que terminamos de ver animales domésticos podemos pasar a los de la granja,
luego a los animales de la selva, los marinos y hacemos exactamente el mismo proceso.
Cuando ya los vimos todos, podemos presentar todos juntos los animales domésticos, los
de la granja y los de la selva en concreto para separarlos por hábitat.
Una vez que hicimos este proceso con todas las categorías propuestas, podemos trabajar
las asociaciones por complemento, por similitud y por familia semántica.
Si se trata de un adulto mayor, podemos trabajar con información que haya sido
significativa en su vida, por ejemplo si tenemos un paciente que fue carpintero podríamos
trabajar la semántica con imágenes de herramientas del carpintero, en el mismo orden de
presentación (de a una y luego en conjunto).
Otra forma de trabajar semántica con adolescentes y adultos puede ser con elementos que
le sean de utilidad en la vida diaria, por ejemplo:
1. Objetos de aseo/cuidado personal: toalla, jabón, cepillo de dientes, peine, alicate,
pincita de depilar, crema facial, etc.
2. Utensilios de cocina: plato, tenedor, cuchara, cuchillo, vaso, etc.
3. Útiles del colegio: cuaderno, cartuchera, regla, lapicera, etc.
El orden de presentación es el mismo, elegimos una categoría, luego un objeto de esa
categoría y comenzamos siempre con el material concreto, luego semiconcreto y
plano para después pasar a otro elemento de la misma categoría y así sucesivamente.
Campo Morfosintáctico
La morfosintaxis corresponde a la organización y orden de las palabras dentro de una frase.
Su desarrollo es progresivo y está relacionado con la evolución del pensamiento.
Es a los 4 años de edad donde el niño tiene aproximadamente un 90% de estructuración de
oraciones similar al modelo adulto.
Entre los 5 y 7 años va a haber un proceso de ordenación sintáctica de los elementos
gramaticales y de la comprensión de los significados.
La morfosintaxis completa su desarrollo a los 7 años.
En su desarrollo primero adquiere sustantivos, luego adjetivos, artículos y verbos. Esta
información es importante tenerla en cuenta porque en la intervención nos es más útil
intervenir primero sustantivos, artículos y adjetivos.
Tenemos que corroborar que el paciente conoce los elementos con los que trabajamos la
morfosintaxis o si hay que trabajar antes la semántica ya que el niño no va poder estructurar
una frase sobre algo que no conoce.
El material de representación y programación (preposiciones, adjetivaciones, respuesta a
preguntas, diminutivos, etc) de este campo lo usamos para evaluar las fallas del niño en su
estructuración sintáctica, para saber donde debemos intervenir en el tratamiento. En base al
mismo material podemos pensar actividades para el tratamiento.
Al intervenir el campo morfosintactico vamos a trabajar en primer lugar con material
concreto.
Podemos mostrarle al paciente una manzana y preguntarle:
“¿Qué es esto?” una manzana
“¿Y cómo se dice: el manzana o la manzana?” Con apoyo visual de los artículos “LA” y “EL”
en caso de que lea, sino diciéndoles.
Respuesta del niño: “La manzana”.
¿Y de qué color es la manzana? “Roja”
¿Cómo sonaría si lo decimos todo junto? “La manzana roja”
art. sust. adj.
Podemos poner el color rojo de soporte visual, es decir, ordenar en secuencia el artículo LA,
seguido de la imagen de la manzana y un círculo de color rojo al final.
Para pasar al plano podemos pintar de color rojo el dibujo de una manzana.
Actividades en el plano para pacientes adolescentes o adultos
Podemos dar actividades de completar oraciones en las que faltan conectores, armar
oraciones en función a una secuencia.
Campo Pragmático
En la intervención del campo pragmático vamos a trabajar en primer lugar con material
concreto construyendo distintos escenarios:
1. Picnic
2. Compras
3. Cumpleaños
El fin de este tipo de juego es constituir un “roll play” o juego de roles, donde el niño se vea
invitado a actuar cómo sí, principalmente para desarrollar la intencionalidad comunicativa,
que se vea como condicionante para seguir el juego el seguimiento de consignas, tópicos
referidos al contexto lúdico, intercambio con sus pares. El cambio de roles es importante
porque en la comunicación siempre hay un emisor y un receptor, que cambian
alternativamente de lugar para permitir el feedback comunicativo.
El juego simbólico comienza alrededor de los 2 años y se extiende hasta los 6 años de edad
aproximadamente.
A los cuatro años el niño puede entender el cambio de reglas de una actividad. Es a esta
edad que puede realizar juegos de reglas con otros niños.
Compras
En caso que elijamos jugar a las compras, vamos a asignar roles. Yo como terapeuta voy a
hacer como sí voy a comprar y voy saludar al niño que sería el encargado del super.
Pedro, ¿qué es lo primero que debemos hacer cuando entramos al almacén? (Trabajamos
sobre los saludos, buen dia, buenas tardes, hasta luego, etc)
Ahora voy a entrar al almacén a comprar y voy a saludarte, tienes que saludarme,
preguntarme qué quiero llevar y yo te contesto.
-Buen día Pepito- “Buen día señora, qué va llevar?”
-Vengo a comprar frutas, ¿puede elegirlas y ponerlas en mi canasto, por favor?-
El niño debería seleccionar sólo frutas de los materiales concretos y ponerlos en el canasto.
En caso que sea yo la vendedora el tendría que saludar al ingresar, pedirme lo que quiere
llevar con uso de “por favor, gracias”.
Pueden en medio del juego surgir preguntas hacia él como por ej:
¿Qué otros alimentos se consiguen en el almacén además de frutas? “yogurt, fideos, arroz,
fiambre”
¿Puedo yo venir a comprar descalza al almacén? “No, no se puede”
¿Puedo irme sin pagar? “No, tiene que venir a la caja y pagar antes de irse”
¿Qué pasa si yo me caigo entrando al almacén, qué puede hacer? :
1. Ayudarme, preguntarme si estoy bien
2. Reírse
3. Ignorarme
¿Cómo me voy a sentir si me caigo? “mal, puede sentir vergüenza, dolor, puede llorar, etc”
Trabajamos pragmática, teoría de la mente y funciones ejecutivas con este tipo de
preguntas.
Cumpleaños
En caso que elijamos el cumpleaños, vamos a preguntarle si sabe cuándo es su
cumpleaños.
¿Qué hay en estos eventos? (regalos, comida, gaseosa, juegos, torta, sorpresitas)
¿Cómo está la gente en los cumpleaños, contenta o triste? (contenta)
Y pasamos a desarrollar el juego, como en el del almacén pero con distinta temática.
Pautar el juego: marcar los turnos, porque el niño con dificultad en este campo no va a
negociar con su lenguaje quién empieza el juego; ofrecer guiones de juego (“ahora eres el
cocinero y puedes cocinar salchichas con huevos, luego los comemos, después lavamos los
platos”); ofrecer modelos para desarrollar juego simbólico (“ahora eres el cocinero,
pregúntales: ¿qué quieres comer?”). El juego simbólico imita la realidad, construye la
función simbólica, a partir de la cual se forma la función pragmática.
En este campo también es importante realizar juegos de turnos, ya que los niños que
presentan alteraciones en este área presentan déficits en lo que conocemos como teoría de
la mente, les cuesta comprender, ponerse en el lugar del otro y actuar en consecuencia a lo
que el otro espera de ellos. Nos sirven estas actividades además para trabajar sobre el
freno inhibitorio, para que entiendan que no pueden andar por la vida manifestando todo lo
que piensan o explicando explícitamente el porqué de sus actitudes (“no puedo sentarme
contigo porque hueles mal”), sino que existen otros recursos (“prefiero sentarme con mi
amigo pablo”).
En el plano podemos trabajar sobre actividades que le ayuden a entender el sentido
figurado y no apegarse al significado literal de los enunciados, sino comprender que debe
apoyarse en el contexto paraverbal. Al tener dificultades en la comprensión de rasgos
suprasegmentales (entonación, ritmo, acento) se apegan al significado literal de los
enunciados.
A pesar de las dificultades que pueden presentar estos niños hay que tener en cuenta que
tanto el campo semántico como el pragmático no tienen un límite o periodo crítico para su
adquisición, sino que se desarrollan a lo largo de toda la vida y dependen del esfuerzo
consciente del sujeto, pudiendo el paciente mejorar en estos aspectos.
(Pensar actividades para adolescentes y adultos).