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Edad Media Carta Magna 1215.

La Carta Magna de 1215 fue un importante documento firmado por el rey Juan I de Inglaterra en donde se establecieron límites a su poder real y se garantizaron ciertos derechos a los nobles ingleses. La Carta surgió debido al gobierno arbitrario de Juan I y las demandas de los barones por respetar sus derechos y privilegios. El documento protegía derechos eclesiásticos, limitaba la imposición de impuestos y garantizaba acceso a la justicia. Aunque la Carta Magna sentó las
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Edad Media Carta Magna 1215.

La Carta Magna de 1215 fue un importante documento firmado por el rey Juan I de Inglaterra en donde se establecieron límites a su poder real y se garantizaron ciertos derechos a los nobles ingleses. La Carta surgió debido al gobierno arbitrario de Juan I y las demandas de los barones por respetar sus derechos y privilegios. El documento protegía derechos eclesiásticos, limitaba la imposición de impuestos y garantizaba acceso a la justicia. Aunque la Carta Magna sentó las
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FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS HUMANAS

CARRERA PROFESIONAL VARIAS

EDAD MEDIA: “LA CARTA MAGNA DE 1215”

ASIGNATURA:

▪ DERECHOS HUMANOS

DOCENTE:

▪ Ruiz Llontop Susana Irene.

INTEGRANTES:

▪ Gómez Meléndez, Karen Medalit- U21307709

▪ González Herrera, Yussara Solange - U21307710

Chiclayo, 30 de septiembre de 2022


EDAD MEDIA: LA CARTA MAGNA DE 1215

RESUMEN:
La carta Magna de 1215 es un importante documento en donde que el rey Juan
denominado en aquella época “Juan sin tierra' de Inglaterra proporcionó a los nobles
ingleses el 15 de junio de 1215 un compromiso de respetar los fueros e inmunidades de la
nobleza y a no disponer la muerte ni la prisión de los nobles ni la incautación de sus
bienes, mientras aquellos no fuesen juzgados por sus iguales.
Se ha referido a la Carta Magna como el punto de partida de la historia constitucional de
Inglaterra, pero su creación hay que observarla en cuanto a la tradición del derecho inglés.
Sin embargo, la carta magna por sí sola no fue suficiente para garantizar y asegurar la
libertad de los súbditos ingleses. Las garantías de la libertad y los derechos individuales
no valen ni tienen eficacia real, si no se dictan reglamentaciones para ponerlos en vigor y
darles vida.

PALABRAS CLAVE: Carta Magna, derechos, impuestos, finanzas públicas, Derecho


medieval, constitucionalismo, Juan sin Tierra, Derechos humanos, poder constituyente,
consuetudinario, evolución institucional, gobierno.

INTRODUCCIÓN:
La Carta Magna o la también llamada “Gran Carta”, representa una importante
influencia en el proceso histórico que llevó a la ley constitucional actual en el mundo de
habla inglesa. Esto producto de que el año de 1215, después de que el rey Juan de
Inglaterra violara un sin número de leyes y tradiciones antiguas con que se había
gobernado Inglaterra, sus súbditos lo forzaron a firmar la Carta Magna, la cual enumera lo
que después vino a ser considerado como los derechos humanos.
La Carta Magna representó el origen o punto de partida para la evolución
institucional de Inglaterra y en definitiva para toda Europa, reconociéndose en el tiempo
mayores conquistas, consecuencia de las luchas del individuo por su libertad.

SUMARIO: I. MARCO HISTORICO. -II. LA GRAN CARTA MAGNA DE 1215. III.


NATURALEZA JURIDICA DE LA CARTA MAGNA DE 1215. -IV. CONTENIDO DE
LA CARTA MAGNA DE 1215.- V. V. LA CARTA MAGNA COMO MODELO DE
LAS CONSTITUCIONES LIBERALES
DESARROLLO DE SUMARIO:

I. MARCO HISTORICO:

La Carta Magna surgió como resultado de lo que podemos llamar un


gobierno arbitrario por parte de un Rey el cual, ya vencido y excomulgado por el
Papa, no tuvo más remedio que firmar un documento del cual no estaba de acuerdo,
ya que consideraba una humillación a su poder, y el cual no pensaba respetar ni
poner en práctica. El documento en cuestión prometía la protección de los derechos
eclesiásticos, la protección de los barones ante la detención ilegal, el acceso a
justicia inmediata y limitaciones de tarifas feudales a favor de la Corona. En 1215
Inglaterra estaba gobernada por el rey Juan, quien recibiría el apodo de Juan "sin
Tierra", esto debido a que perdió todos sus territorios en Francia y prácticamente su
propio reino producto de la lucha con su par francés y de una disputa con el Papa.
La herencia establecida por su padre, años antes del nacimiento de Juan, favorecía a
sus hermanos mayores Ricardo y Enrique II. En 1189 Juan se unió a su hermano
Ricardo contra Enrique II, y al ser coronado rey Ricardo, le concedió numerosas
tierras y títulos a Juan. No conforme con esto Juan intentó usurpar la Corona
mientras su hermano luchaba en la tercera Cruzada. Cuando muere su hermano
Ricardo en 1119, Juan fue nombrado rey. El rey Felipe II de Francia continuó la
guerra contra Juan hasta que éste rindió casi todas sus posesiones en Bretaña,
Anjou, Normandía y Turena, en 1207, Juan no contento con esta derrota, desató un
conflicto con el poderoso Papa Inocencio III, que resultó funesto para su reinado,
cuando se negó a aceptar la elección de Stephen Langton, uno de los principales
cardenales ingleses, como arzobispo de Canterbury. Inocencio III comenzó a
negociar con Felipe II de Francia para llevar a cabo la invasión de Inglaterra, Juan,
ante esta situación desesperada, rindió Inglaterra al Papa, el cual la devolvería en
1213 en calidad de feudo. Por último, Juan intentó recuperar una vez más sus
posesiones francesas, pero fue derrocado definitivamente por Felipe en el año de
1214. Su reinado se hizo progresivamente más arbitrario, pues para financiar sus
guerras había recaudado dinero por la fuerza, elevado los impuestos y incautado
propiedades. Como respuesta, finalmente, los barones se unieron para obligarlo a
respetar sus derechos y privilegios. Así, el rey Juan no tuvo otra opción que firmar
la Carta Magna y de esta forma se vio forzado a negociar la paz y pagar una
indemnización.

II. LA GRAN CARTA MAGNA DE 1215:

El 10 de junio de 1215, Juan I se reunió con los líderes rebeldes, y estos


presentaron a Juan I sus proyectos de reforma. Los esfuerzos de Stephen Langton
como mediador durante los siguientes diez días transformaron estas demandas
incompletas en un documento que resumía el acuerdo de paz propuesto; unos años
más tarde, este acuerdo fue renombrado Carta Magna, que significa en su traducción
del latín: “Gran Carta”. El 15 de junio, llegaron a un acuerdo general sobre el
contenido y, el 19 de junio, los rebeldes renovaron sus juramentos de lealtad al rey y
emitieron formalmente las copias de la carta. Respecto a esto el historiador
(Carpenter, 1990) dice que “aunque la carta se apresuró en la teoría política, fue más
allá de simplemente abordar las quejas individuales de los barones y formó una
propuesta más amplia para la reforma política”. Es así que dicho documento
prometía protección de los derechos eclesiásticos, protección contra el
encarcelamiento ilegal, acceso a justicia inmediata y, lo más importante,
limitaciones sobre la tributación y otros pagos feudales a la Corona. Se centró en los
derechos de los hombres libres, en particular los barones, sin embargo, los derechos
de los siervos se incluyeron en las cláusulas 16, 20 y 28. Su estilo y contenido
evocan la Carta de las Libertades de Enrique I, así también un conjunto de
tradiciones legales, como las cartas reales emitidas a las ciudades, las operaciones
de la Iglesia en Inglaterra y los tribunales de los barones. Si el rey no cumplía sus
obligaciones a los cuarenta días de ser notificado de una infracción por el concilio,
los veinticinco barones estaban facultados por la cláusula 61 para apoderarse de los
castillos y tierras de Juan I hasta que, a discreción de ellos, se hayan hecho las
revisiones, pero una vez que se hubieran hecho las reparaciones de cualquier
violación, el soberano continuaría gobernando como antes. Este actuar del rey no
tenía precedentes; es decir otros reyes habían concedido previamente el derecho de
resistencia individual a sus súbditos. Sin embargo, la Carta Magna era novedosa en
el sentido de que estableció un medio formalmente reconocido para coaccionar
colectivamente al rey.

En uno de sus escritos el historiador (Warren, 1990) argumentó que “era casi
inevitable que la cláusula resultara en una guerra civil, ya que era tosca en sus
métodos e inquietante en sus implicaciones”. Los barones trataron de obligar a Juan
I a cumplir con la carta, pero la cláusula 61 era tan exigente con el rey que tal
disposición resultó imposible de aplicar. La cláusula 61 contenía el compromiso de
Juan a no tratar de obtener nada de nadie, por lo que cualquiera de estas concesiones
o libertades puede ser revocada o disminuida. A pesar de esto, en julio de 1215, el
rey hizo acudió al papa Inocencio III en busca de ayuda, con el argumento de que la
carta comprometía los derechos de su señor feudal. Como parte del acuerdo de paz
de junio, En consecuencia, a esto, el papa dio instrucciones escritas antes del
acuerdo de paz, con la orden de que los comisionados papales debían excomulgar a
los barones rebeldes. Una vez consciente de la carta, el papa respondió en detalle
por escrito en donde declaró que la carta no solo era vergonzosa y denigrante, sino
ilegal e injusta, ya que Juan I había sido forzado a aceptarla y, en consecuencia, la
carta era nula y carente de validez; bajo amenaza de excomunión, el rey no debía
obedecer la carta ni los barones tratar de imponerla. Para entonces, la violencia
había estallado entre ambos bandos. Los rebeldes concluyeron que la paz con Juan I
era imposible y recurrieron al hijo de Felipe II, el futuro Luis VIII, en busca de
ayuda, ofreciéndole el trono inglés. La guerra pronto se estancó. El rey inglés
enfermó y murió la noche del 18 de octubre, siendo sucedido en el trono por su
heredero Enrique III.
III. NATURALEZA JURIDICA DE LA CARTA MAGNA DE 1215:

La Carta Magna de 1215 es, en su consideración histórica, no más que uno


de los muchos ejemplos de estipulaciones medievales entre Príncipe y señores
feudales. Su naturaleza jurídica ha sido entendida de diferentes maneras. Se le ha
entendido como una ley, porque fue dada por el Rey, y tenía la forma de una
concesión real; o como contrato de Derecho público, en la forma de concesión real,
o también como contrato de Derecho privado. El que se encuentre escrita no
demuestra nada a favor de una Constitución. El nombre “Carta Magna” no se
explica históricamente porque contenga una ley fundamental en el sentido de las
Constituciones modernas, o de los modernos derechos fundamentales, sino por
contraste con una “Carta foresta” de 1217 relativa a derechos de caza; el nombre
originario es “Carta Libertatum” o “Carta Baronum”. Sólo siglos más tarde, desde el
XVII, por la lucha del Parlamento ingles contra el absolutismo de los Estuardos, se
le dio el sentido moderno, haciéndola origen de una Constitución liberal. Pero sería
un error histórico ver en ella, aunque sólo fuera por aproximación, algo semejante a
una Constitución moderna liberal o democrática. Si se garantiza en esa Carta Magna
a todo “hombre libre” ciertos derechos protegidos contra el abuso del poder real, eso
no es otra cosa que una moderna Declaración de derechos del Hombre y del
Ciudadano. “Hombre libre” era entonces sólo el Barón; sólo él pasaba por homo
libero. Así, pues, la Carta Magna históricamente no es más que un convenio de una
aristocracia feudal con un señor territorial, al que renueva su homenaje como
contraprestación por los derechos garantizados. La eficacia política del modelo de
esta Carta descansa en una idea histórica que ciertos partidos se formaron de ella.

No deben confundirse las Declaraciones de derechos, concebidas como


declaraciones firmes de principios, con carácter humanista y general, con las
estipulaciones prácticas de libertades que integran el movimiento cartista. Dicho
esto, debe expresarse que el histórico documento de 1215 marca la iniciación de una
nueva etapa en la dura lucha del individuo por la libertad, y que, por sobre
cualquiera reserva que pudiera tal vez formularse en cuanto a la extensión o el valor
efectivo que en el momento de su formulación tuvieron muchos de sus principios,
debe reconocerse en el a un venerable y glorioso antecesor del moderno
constitucionalismo.

IV. CONTENIDO DE LA CARTA MAGNA DE 1215:

La importancia histórica de la Carta Magna, no se basa tanto en su contenido


específico, sino en principios que le dieron fundamento. La Carta se convirtió con el
pasar del tiempo en un testigo duradero de que el poder real no es absoluto.
Es un documento que estableció, por escrito, límites al poder del rey. Como ya se
mencionó, la Carta Magna fue impuesta en el año 1215 por los barones al rey Juan I
conocido como “Juan sin Tierra”. Este documento, típicamente medieval, estableció
por escrito muchos Derechos que hasta entonces integraban el Derecho
Consuetudinario, las costumbres que tenían los ingleses desde siglos antes, y se
agregaron otros. Debe tenerse en cuenta que tal reconocimiento de Derechos fue
bastante relativo, pues estaba limitado a las clases superiores de la sociedad; sus
destinatarios eran los sectores dominantes, como la Iglesia de Inglaterra y los
hombres libres; además, el rey firmó el documento contra su voluntad, lo cual
provocó que al poco tiempo fuera desconocida la Carta y su aplicación fuera muy
limitada.

Cabe mencionar que existen varias versiones de la Carta Magna: una de


1215, otra de 1216, otra de 1217 y otra de 1225, y que los textos de ellos presentan
variaciones importantes. El documento original, consta de una sola página escrita
con letra pequeña y comprimida.
Como el resto de sus semejantes, la Carta Magna estaba escrita en latín, sobre
pergamino, y no estaba firmada, sino que llevaba un sello real. Las versiones
modernas en inglés u otros idiomas dividen a la Carta, por lo general, en 63
párrafos; sin embargo, ésta es una división que persigue fines metodológicos, pues
el texto original está escrito de corrido.

En la actualidad se conservan cuatro ejemplares originales de la Carta


Magna. Dos de ellos están en la British Library, el tercero en la Catedral de Lincoln,
y el cuarto en la catedral de Salisbury. Ninguno de ellos conserva el sello real.
La mayoría de las cláusulas de la Carta Magna tratan situaciones específicas y los
restantes principios generales de derechos. Entre ellas, es objeto de este trabajo,
resaltar la siguiente: Juicio previo y tipicidad penal: artículo 48: “Nadie podrá ser
arrestado, aprisionado ni desposeído de sus bienes, costumbres y libertades, sino en
virtud del juicio de sus pares, según las leyes del país”.

Como se observa, no sólo protegía la libertad física (arrestado, aprisionado),


sino también la propiedad (desposeído de sus bienes). Y el artículo 27 garantizaba a
los Condes y Barones que no podrían ser condenados a penas pecuniarias, sino por
sus pares y según la calidad de la ofensa.
En este principio, se ha querido ver también el origen del recurso de habeas corpus
y del due process of law. Del mismo modo, destacamos que el artículo 49 establecía
que la justicia no se venderá ni rehusará ni dilatará y resaltamos que no se reconocía
la igualdad, y mucho menos la de sexos: el artículo 58 establecía que “nadie será
encarcelado a petición de una mujer por la muerte de un hombre, a no ser que este
sea su marido”.

La Carta Magna fue desconocida por el propio firmante, y prácticamente no


se cumplió. Además, como era un tratado personal entre el rey y los barones, debía
reelaborarse en cada sucesivo reinado. Por otra parte, como no estaba dirigida al
pueblo, durante siglos no se la tradujo al inglés, que era el idioma que este hablaba.
Solamente tres de las cláusulas originales en la Carta Magna están aun legalmente
vigente. Una defiende la libertad y los derechos de la Iglesia Inglesa, otra confirma
las libertades y costumbres de Londres y otras ciudades, pero la tercera es la más
famosa 14 y dice: “48. Nadie podrá ser arrestado, aprisionado ni desposeído de sus
bienes, costumbres y libertades, sino en virtud del juicio de sus Pares, según las
leyes del país. 49. No venderemos, ni rehusaremos, ni dilataremos a nadie la
administración de justicia”.

Cabe resaltar que, la Carta Magna fue la piedra fundacional para el


Constitucionalismo Moderno. En ese esquema es que no podemos dejar de
mencionar, cláusulas de nuestra Constitución Nacional, que, en definitiva, reflejan
la voluntad plasmada en el documento inglés de 1215. En ese orden de ideas, no se
puede dejar de destacar que, así como ciertas cláusulas reproducen en cierto modo,
principios plasmados en la Carta Magna, la evolución del constitucionalismo nos
muestra también principios básicos como el de la igualdad, etc. que en la Carta
Magna se encontraban ausentes y que han sido el resultado, en el tiempo, de la
lucha del individuo por la libertad.

V. LA CARTA MAGNA COMO MODELO DE LAS CONSTITUCIONES


LIBERALES

La vieja constitución feudal militar se disolvió, haciéndose independientes


en gran medida los vasallos. El objeto propio de las Constituciones modernas, modo
y forma de existencia de la unidad política, no era el objeto estipulaciones. Con
referencia al Estado de estamentos, no podría hablarse, ni de un Estado monista, ni
de uno dualista o pluralista; a lo sumo, de un compuesto de derechos bien
adquiridos y privilegios. En numerosas cartas, capitulaciones, etc., se afianzaban
numerosos intereses particulares. La totalidad aparece como el proceso de
disolución de una unidad política antes existente. Las estipulaciones no fundan,
pues, ninguna unidad política ni contienen tampoco la decisión total sobre el modo
y forma de la unidad política. Pero los esfuerzos constitucionales del siglo XIX,
podían liarse con ellas porque limitaban y controlaban el ejercicio del poder del
príncipe, siendo así posible que, en las luchas constitucionales del siglo XIX, no
solo hablaran de “Constituciones estamentales” los Gobiernos monárquicos, sino
que también la burguesía tomara como punto de referencia frecuentemente tales
estipulaciones estamentales y viera en ellos el modelo de una Constitución. En
especial, la Magna Carta inglesa del 15 de julio de 1215, suele designarse como
modelo y origen de las modernas Constituciones liberales. El desarrollo del Derecho
político de Inglaterra tomó un curso peculiar, porque los señores feudales y
estamentos de la Edad Media y su representación), pasaron en un proceso lento e
insensible a las condiciones propias del Estado moderno. El Parlamento ingles
apareció en la lucha contra el Rey como el sujeto de la unidad nacional, es decir,
política, mientras que en otros países europeos era el Príncipe absoluto quien
realizaba la unidad política en lucha contra los estamentos medievales.
CONCLUSIONES:

La Carta Magna representó la lucha contra el poder arbitrario del Rey, poniéndole
límites al mismo, y además en ella aparece la voluntad política de carácter constituyente
dándose lugar a la extensión del titular del poder constituyente.
Su legado no se encuentra únicamente en las cláusulas constituciones mencionadas
en el presente artículo, sino que se difunde en lo referente a los derechos humanos. Esto
debido a que la carta magna trata a la justicia como un derecho en donde busca garantizar la
seguridad para la propiedad y para las personas.
Significo un símbolo de supremacía del Derecho sobre los organismos del gobierno,
fungiendo como garantía de que el mecanismo administrativo no puede someter al
individuo, aunque lo guíe o proteja.
La Carta Magna, se puede interpretar como el cambio que se estaba operando en la
sociedad estamental, objetivada en su componente económico, de justicia y libertades. Con
el tiempo fue adquiriendo un alcance general, esto permitía que se le reconocieran sus
principios a toda la población, marcando un antes y un después en la sociedad, mostrando
así su significación histórica, su valor como antecesor del constitucionalismo moderno.

BIBLIOGRAFIA
Bianchi, A. B. (2009). Historia de la Formacion constitucional del Reino Unido. Cathedra.
Carpenter, D. (1990). The Minority of Henry III. Berkeley.
Warren, L. W. (1990).
Linebaugh, P. (2013). El Manifiesto de la Carta Magna. Comunes y Libertades para el
pueblo.
Breay, C. (s.f.). "Treasures in Focus, Magna Carta". The British Library.

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