TEMA No 1
HISTORIA DE LOS BANCOS
1.1. Antecedentes Históricos
Muchas de las funciones de los bancos, como la de
guardar fondos, prestar dinero y garantizar préstamos, así como
el cambio de monedas, pueden rastrearse hasta la antigüedad.
Durante la edad media, los templarios, una orden militar y
religiosa, no sólo almacenaban bienes de gran valor sino que
también se encargaban de transportar dinero de un país a otro. Las
grandes familias de banqueros del renacimiento, como los Médici
de Florencia (Italia) prestaban dinero y financiaban parte del
comercio internacional. Los primeros bancos modernos
aparecieron durante el siglo XVII: destacan el Riksbank en
Suecia, ( 1596) y el Banco de Inglaterra ( 1694).
Los orfebres ingleses del siglo XVII constituyen el
modelo de partida de la banca contemporánea. Guardaban oro
para otras personas, a quienes tenían que devolvérselo si así les
era requerido. Pronto descubrieron que la parte de oro que los
depositantes querían recuperar era sólo una pequeña parte del
total depositado. Así, podían prestar parte de este oro a otras
personas, a cambio de un instrumento negociable o pagaré y de
la devolución del principal y de un interés. Con el tiempo estos
instrumentos financieros que podían intercambiarse por oro
pasaron a reemplazar a éste. Resulta evidente que el valor total
de estos instrumentos financieros excedía el valor de oro que los
respaldaba.
En la actualidad, el sistema bancario conserva dos
características del sistema utilizado por los orfebres;Én primer
lugar,,los pasivos monetarios del sistema bancario exceden las
reservas: esta característica permitió, en parte, el proceso de
industrialización occidental y sigue siendo un aspecto muy
importante del actual crecimiento económico. Sin embargo, la
excesiva creación de dinero puede acarrear un crecimiento de la
inflación. En segundo lugar, los pasivos de los bancos
(depósitos y dinero prestado) son más líguidos, es decir, se
pueden convertir con mayor facilidad que el oro en dinero en
efectivo- que los activos (préstamos a terceros e inversiones)
que aparecen en su balance. Esta característica permite que los
consumidores, los empresarios y los gobiernos financien
actividades que, de Jo contrario, serían canceladas o diferidas;
sin embargo, ello suele provocar crisis de liquidez recurrentes.
Cuando los depositantes exigen en masa la devolución de sus
depósitos (como fue el caso en España tras la intervención por
parte del Banco de España del Banco Español de Crédito
(Banesto)
1.2. La banca en Gran Bretaña
Desde el siglo XVII Gran Bretaña es conocida por la importancia de su
sistema bancario. Londres continua siendo uno de los mayores
centros financieros mundiales y casi todos los principales bancos
comerciales del mundo tienen abierta en la city (como se conoce
de modo familiar a la ciudad de Londres dentro del mundo
financiero) al menos una sucursal.
Aparte del Banco de Inglaterra, los primeros bancos ingleses
eran sobre todo bancos privados familiares y no bancos propiedad
de accionistas independientes. En un principio, la quiebra de estos
bancos era un fenómeno frecuente, por lo que a principios del siglo
XIX se empezó a fomentar la constitución de bancos de accionistas,
con mayor capital, para ayudar a la estabilización del sector. En
1833 se permitió que esto bancos aceptaran y transfirieran
depósitos a Londres, aunque no podía emitir papel moneda, o
billetes de banco, siendo esta actividad monopolio exclusivo del
Banco de Inglaterra. Las corporaciones de bancos se prodigaron tras
la legislación de 1858, que limitaba los pasivos de las sociedades
anónimas. Sin embargo, el sistema bancario no logró mantener un
elevado número de bancos; al finalizar el siglo, una ola de
fusiones redujo el número de bancos tanto familiares
como de accionistas.
La estructura actual de la banca comercial inglesa es en la
práctica la misma que la de la década de 1930, situándose en la
cúspide el Banco de Inglaterra ( que en aquel entonces era
privado), y tras él once grandes bancos de Londres. Desde
entonces han acontecido dos cambios imponantes: el Banco de
Inglaterra fue nacionalizado en 1946 por el gobierno laborista; en
1968 una fusión entre los primeros cinco bancos dejó al sector
en manos de cuatro grandes bancos (Barclays, Lloyds, Midland
y el National Westminster). La liberalización financiera durante
la década de 1980 ha fomentado el crecimiento de las grandes
sociedades imnobiliarias que desarrollan muchas de las
funciones que de modo tradicional desempeñaban los
bancos comerciales.
Londres se ha convertido en el centro del euromercado
o mercado de euro bonos y eurodólares; entre los agentes de
este mercado se encuentran todo tipo de instituciones
financieras de todo el mundo. Este mercado, que surgió a finales
de la década de 1950 y que ha tenido desde entonces un
crecimiento espectacular, vende y compra dólares y otras
divisas fuera del mercado de divisas del país emisor (por
ejemplo, se opera con cuentas en francos franceses situadas en
cualquier país que no sea Francia).
1.3. La banca en Estados Unidos
El sistema bancario de Estados Unidos difiere de forma radical
de otros sistemas bancarios como pueda ser el francés, el inglés,
el alemán o el español. Que se caracterizan por la gran
concentración del sector en manos de unos pocos grandes bancos.
Antes existían restricciones geográficas a la expansión de los
bancos, prohibiéndoseles traspasar las fronteras de su estado e
incluso de un condado con el fin de proteger a los pequeños bancos
de la competencia. Debido a esta política, la red de bancos
comerciales estadounidenses está integrada por más de 12.000
bancos. En los últimos años casi todos los estados, y el gobierno
federal, han flexibilizado las normas reguladoras de los bancos, en
especial en lo que respecta a las fusiones y adquisiciones. Muchos
bancos han crecido a base de comprar otros bancos de su propio
estado y, también, de otros estados. Los grandes bancos mueven
la mayor parte del negocio. Menos del 5% de los bancos de
Estados Unidos acumulan más del 40% de los depósitos; el 85% de
los bancos poseen menos de la quinta parte de todos los depósitos.
El sistema de la Reserva Federal, que se compone de 12 bancos y
25 distritos, es el banco central, banquero del gobierno y vigilante
del sector bancario nacional.
El sistema bancario estadounidense se caracteriza por la
existencia de numerosas instituciones de ahorro que pretenden
suplir la histórica negligencia de los bancos estadounidenses hacia
las necesidades de los clientes no industriales
1.4.- La banca en Europa occidental
Los principales bancos centrales de la Unión Europea son
el Banco de Francia, el Bundesbank de Alemania y el Banco de
Italia. Entre los principales bancos comerciales destacan los
alemanes Deustche Bank A.G., Dresdner Bank A.G. y el
Cornmerzbak A.G., y en Francia el nacionalizado Banque Nationale
de París, Crédit Lyonnais y la Société Générale. Hay diferencias
estructurales importantes que distinguen al sistema bancario
europeo del de los demás países industrializados. Las principales
se deben al tipo de propiedad, a la profundidad del sistema
financiero y a la concentración del sector.
Una de las características diferenciales del sistema bancario
europeo, sobre todo en los países latinos, se debe al papel ejercido
por el Estado. Todas las instituciones bancarias de Estados Unidos,
Canadá e Inglaterra están en manos privadas. Sin embargo, en
Francia e Italia el gobierno posee los principales bancos, o la mayor
parte de sus acciones. El papel de los gobiernos en el sistema
bancario es pues muy importante y a menudo, controvertido. El
banco francés Crédit Lyonnais sufrió numerosas críticas a
principios de la década de 1990 porque el gobierno cubrió sus
enormes pérdidas. Los bancos europeos pueden llevar a cabo
actividades prohibidas en otros lugares, como es el poseer acciones
de otras empresas. Los bancos comerciales de Europa tienden a
orientar sus actividades, sobre todo hacia los negocios y suelen
limitar sus préstamos a largo plazo, otorgando por lo general
préstamos a corto plazo. Los créditos a largo plazo suelen
concederlos filiales de los bancos. La proporción de depósitos
que controlan los principales bancos comerciales europeos es muy
elevada.
Esto se debe a que no hay limitaciones para establecer sucursales,
lo que favorece la existencia de amplias redes bancarias en todos los
países europeos. La inexistencia de una tradición antitrust explica el
alto grado de concentración del sector.
El Bundesbank alemán se ha convertido en el principal
banco central de la Unión Europea, debido al éxito que ha tenido a
la hora de controlar la inflación y a la fortaleza de la economía
alemana. Sus estatutos le permiten una enorme autonomía e
independencia del gobierno alemán. Existe un amplio consenso en
considerarlo como base y modelo para la creación del Banco
Central Europeo en caso de que se lleve a cabo la Unión
Económica y Monetaria. Sin embargo, el propio Bundesbank parece
ser bastante reacio al proyecto, puesto que teme la pérdida de
soberanía y de control sobre la inflación.
1.5 la banca en Suiza
está reconocida en el mundo entero como un centro del sistema
bancario internacional debido a su neutralidad política, su estabilidad
financiera y su tradición de confidencialidad, que proviene de una
ley dictada en 1934 que permitía a los bancos no dar datos sobre
sus clientes sin el consentimiento expreso de éstos. La banca
privada es una de las principales fuentes de recursos del país. La
semiprivada Banca Nacional de Suiza, el banco central es propiedad
de los cantones, otros bancos y accionistas privados.
1.6.- La banca
en Japón
Al ser uno de los países más ricos del mundo, el sistema
bancario japonés ejerce gran influencia sobre la economía mundial.
El Banco de Japón es el banco central que controla todo el sistema
bancario, aunque tiene una menor autonomía del gobierno japonés
que la mayoría de los bancos centrales de los países industrializados.
En Japón. Además del banco central, hay una serie de bancos y
otras instituciones financieras que dependen del gobierno y que se
encargan de financiar distintas actividades económicas de especial
relevancia, como el comercio exterior, la construcción de viviendas o
el sector agropecuario. Algunos bancos privados, como el Dai- Ichi
Kangyo (el mayor banco del mundo) están muy unidos al gobierno
japonés debido a las inversiones que éste realiza en aquéllos; el
Banco de Tokio está especializado en el cambio de moneda
extranjera. Ciertos bancos comerciales, como el Mistubichi, el Banco
Mitsu y el Banco Sumitomo son reliquias del poderío comercial
prebélico de los conglomerados industriales, los denominados
zaibatsu y todavía están muy vinculados a las empresas e
instituciones financieras que los crearon.
1.7 La banca en España
La creación del sistema bancario español ha estado muy
determinada por los problemas financieros del Estado a lo largo de
los siglos XVIII y XIX. Los graves problemas financieros de la
Hacienda española llevan a la creación, a raíz de la reforma de
Lerena de 1785, del Banco Nacional de San Carlos, cuya misión
principal consistía en
amortizar la enorme deuda pública de la Hacienda. A lo largo del siglo
XVlll se crean multitud de bancos con facultad de emisión de moneda
para financiar los crecientes déficits. Todo ello lleva a frecuentes
devaluaciones y enormes inflaciones incontroladas, por lo que los
bancos quiebran o deben fusionarse. El Banco de San Carlos
desaparece en el año 1829, convirtiéndose en el Banco de San
Femando, también con facultad para emitir moneda, en Madrid. En
1844 se crean el Banco de Isabel II y el de Barcelona, ambos también
con el privilegio de emisión de moneda. El Banco de Isabel 11 y el de
San Femando se fusiona en 1847 con el nombre de Nuevo Banco
Español de San Femando. Se le concede el monopolio de emisión en
toda España, excepto en Barcelona y Cádiz (la sucursal del Banco de
Isabel II en Cádiz pasa a denominarse Banco de Cádiz, conservando en
exclusiva el derecho de emisión en dicha provincia). En 1856 se
proclama la Ley de Bancos de Emisión, con funciones de financiación
a corto plazo. El Nuevo Banco Español de San Femando vuelve a ser
bautizado, esta vez con el nombre de Banco de España, con un
monopolio de emisión para todo el Estado que debía durar 25 años. Sin
embargo, en 1874, mediante decreto ley, se le concede el monopolio
de emisión indefinido, violando la anterior legislación. Podemos
decir que, desde entonces, el Banco de España ha sido el único
banco emisor, cumpliendo todas las funciones de un banco central,
es decir, banco de bancos, banco emisor, banco del Estado y
controlador del sistema bancario. En rigor, el Banco de España sólo
emite los billetes, siendo el Tesoro Público el emisor de monedas que
distribuye el Banco de España. Con la reforma de 1989 se dota al
Banco de España de total autonomía con respecto al gobierno: del todo
independiente de éste se encarga del diseño y aplicación de la política
monetaria, con el objetivo primordial del controlar el crecimiento de la
inflamación ya sea mediante el control de los tipos de interés o
mediante el control de la cantidad de dinero en circulación (billetes,
monedas y dinero bancario). Por otra parte, el sistema bancario
español también ha sufrido un fuerte proceso de concentración a Jo
largo de la década de 1980, con las fusiones del Banco de Bilbao y el
Banco de Vizcaya (Banco Bilbao Vizcaya) y la del Banco Central y
el Banco Hispanoamericano (creándose el Banco Central Hispano,
BCH).
1.8 la banca en America Latina
Cada uno de los países latinoamericanos posee su propio banco
central, pero lo más relevante en cuanto al sistema bancario de
América Latina son los bancos supranacionales que los distintos
países han creado con el fin de ayudarse entre ellos para defenderse de
la gran banca internacional.
Así, destacan el Banco _centroamericano de Integración Económica
(creado en 1961 con sede en Tegucigalpa, Honduras y que integra a
Costa Rica, El Salvador, Guatemala. Honduras y Nicaragua, países
constituyentes del Mercado Común Centroamericano; concede
créditos a largo plazo con bajos tipos de interés para financiar
proyectos que favorezcan la integración económica de los países
miembros) y el Banco Interamericano de Desarrollo, creado en 1957 por
Estados Unidos y la mayoría de los países latinoamericanos, con sede
en Washington. De este banco surge el
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Instituto de la Integración de América Latina, así como la
Corporación Interamericana de Inversiones. La banca en los países
en desarrollo
El sistema económico nacional.. de cada país en desarrollo determina
la naturaleza del sistema bancario. En los países capitalistas
prevalece un sistema bancario en manos privadas; en los países
socialistas (por ejemplo, Egipto o Sudán) se han nacionalizado todos
los bancos. Otros países han tomado como modelo el sistema
europeo; por ejemplo, en Perú o en Kenya, coexisten bancos públicos
y privados. En muchos países, el sistema bancario sigue el modelo
creado durante la época colonialista, con bancos propiedad de los
países colonizadores como en Zambia o en el Camerún, en los que
esta estructura se mantuvo a pesar de la descolonización. En otros,
como en Nigeria o en Arabia Saudita, la aparición del nacionalismo
llevó a que se obligara por ley a que los bancos pasaran a
ser propiedad de la población local.
Los bancos de los países en desarrollo son muy parecidos a los de los
países industrializados. Los bancos comerciales aceptan y transfieren
depósitos y conceden préstamos, sobre todo a corto plazo. Otros
intermediarios financieros, por lo general bancos públicos para el
desarrollo económico, conceden préstamos a largo plazo; se suele
utilizar a los bancos para financiero los gastos públicos. El sistema
bancario también puede desempeñar un importante papel para
financiar las exportaciones.
En los países más pobres sigue existiendo un arcaico sistema
no monetario, por lo que el sistema bancario debe favorecer el
uso de un sistema monetario entre la población.