INFORME
REVALUACIÓN VOLUNTARIA DE ACTIVOS FIJOS Y SU TRATAMIENTO
TRIBUTARIO
I. MARCO LEGAL
Ley Nº 26887: Ley General de Sociedades
Decreto Supremo N° 179-2004-EF: Texto Único Ordenado de la Ley del
Impuesto a la Renta
II. ANÁLISIS LEGAL
La Ley General de Sociedades, en su artículo 228 precisa que los bienes
pertenecientes al activo fijo son amortizados o depreciados anualmente en
proporción al tiempo de su vida útil y a la disminución de valor que sufran por
su uso o disfrute. Además, establece que pueden ser objeto de revaluación,
realizándose previamente una comprobación pericial.
La justificación de revaluar reposa en el hecho de que probablemente no se
estimó adecuadamente la vida útil de esos bienes o se pretendió tributarizar
las tasas de depreciación para fines contables, a fin de aprovechar el mayor
gasto por depreciación en el menor tiempo posible, lo que origina que al
extinguirse la vida útil contable, el bien todavía tenga un valor de utilización
distinto al de libros
Así, la Ley de Impuesto a la Renta, en su artículo 104 establece tres
regímenes aplicables a la transferencia de activos entre las empresas
participantes de una reorganización societaria (De acuerdo con la Ley Nº
26887, Ley General de Sociedades).
- Revaluación voluntaria de activos con efecto tributario.
- Revaluación voluntaria de activos sin efecto tributario.
- Sin revaluación de activos.
Revaluación voluntaria de activos con efecto tributario
El inciso 1 del artículo 104 de la Ley de Impuesto a la Renta señala que
tratándose de reorganización de sociedades o empresas:
“Si las sociedades o empresas acordaran la revaluación
voluntaria de sus activos, la diferencia entre el mayor valor
pactado y el costo computable determinado de acuerdo con el
Decreto Legislativo N° 797 y normas reglamentarias estará gravado
con el Impuesto a la Renta. En este caso, los bienes transferidos,
así como los del adquirente, tendrán como costo computable el valor
al que fueron revaluados.”
Tal como se aprecia, por regla general, el excedente de la revaluación
voluntaria de activos de la empresa está grabado con el impuesto a la
renta.
Así pues, se debe señalar que las empresas que se reorganicen y opten
por este régimen, deberán pagar el impuesto por las revaluaciones
efectuadas, siempre que las referidas empresas se extingan. En esta
situación, la determinación y pago del impuesto se realizarán por cada una
de las empresas que se extinga, conforme lo establece el numeral 4, inciso
d) del artículo 49 del Reglamento de la Ley del Impuesto a la Renta.
Revaluación voluntaria de activos sin efecto tributario
El inciso 2 del artículo 104 de la Ley de Impuesto a la Renta señala que
tratándose de reorganización de sociedades o empresas:
“Si las sociedades o empresas acordaran la revaluación
voluntaria de sus activos, la diferencia entre el mayor valor
pactado y el costo computable determinado de acuerdo con el
Decreto Legislativo N° 797 y normas reglamentarias no estará
gravado con el Impuesto a la Renta, siempre que no se
distribuya. En este caso, el mayor valor atribuido con motivo de la
revaluación voluntaria no tendrá efecto tributario. En tal sentido, no
será considerado para efecto de determinar el costo computable de
los bienes ni su depreciación.”
De la misma manera, el artículo 105 de la Ley de Impuesto a la Renta
señala que si la ganancia es distribuida en efectivo o en especie por la
sociedad o empresa que la haya generado, se considerará renta gravada
en dicha sociedad o empresa.
Asimismo, se establece una serie de presunciones sin admitir prueba en
contrario, que la ganancia a que se refiere el numeral 2 del artículo 104º de
esta ley es distribuida en cualquiera de los siguientes supuestos:
- Cuando se reduce el capital dentro de los cuatro (4) ejercicios
gravables siguientes al ejercicio en el cual se realiza la reorganización,
excepto cuando dicha reducción se haya producido en aplicación de lo
dispuesto en el numeral 4 del artículo 216º o en el artículo 220º de la
Ley General de Sociedades. (referentes a las modalidades de
reducción de modalidad y la obligatoriedad de la reducción del capital
por pérdidas)
- Cuando se acuerde la distribución de dividendos y otras formas de
distribución de utilidades, incluyendo la distribución de excedentes de
revaluación, ajustes por reexpresión, primas y/o reservas de libre
disposición, dentro de los cuatro (4) ejercicios gravables siguientes al
ejercicio en el cual se realiza la reorganización.
- Cuando una sociedad o empresa realice una escisión y las acciones o
participaciones que reciban sus socios o accionistas como
consecuencia de la reorganización sean transferidas en propiedad o
canceladas por una posterior reorganización, siempre que:
a) Las acciones o participaciones transferidas o canceladas
representen más del cincuenta por ciento (50%), en capital o en
derechos de voto, del total de acciones o participaciones que
fueron emitidas a los socios o accionistas de la sociedad o
empresa escindida como consecuencia de la reorganización; y,
b) La transferencia o cancelación de las acciones o participaciones
se realice hasta el cierre del ejercicio siguiente a aquél en que
entró en vigencia la escisión. De realizarse la transferencia o
cancelación de las acciones en distintas oportunidades, se
presume que la distribución se efectuó en el momento en que se
realizó la transferencia o cancelación con la cual se superó el
cincuenta por ciento (50%) antes señalado.
En el supuesto previsto en este numeral, se presume que la ganancia es
distribuida por la sociedad o empresa que adquirió el bloque patrimonial
escindido, y por tanto, renta gravada de dicha sociedad o empresa. Lo
previsto en este párrafo se aplicará sin perjuicio del impuesto que grave a
los socios o accionistas por la transferencia de sus acciones o
participaciones.
Sin revaluación de activos
El inciso 3 del artículo 104 de la Ley de Impuesto a la Renta señala que
tratándose de reorganización de sociedades o empresas:
“En caso que las sociedades o empresas no acordaran la
revaluación voluntaria de sus activos, los bienes transferidos
tendrán para la adquirente el mismo costo computable que
hubiere correspondido atribuirle en poder de la transferente,
incluido únicamente el ajuste por inflación a que se refiere el
Decreto Legislativo N° 797 y normas reglamentarias. En este caso no
resultará de aplicación lo dispuesto en el Artículo 32° de la presente
Ley.”