Tema 4 - Amor romántico y violencia de género.
¿Qué es el amor? Una perspectiva psicológica.
Las teorías explicativas sobre el amor.
→ Concepción sociobiológica.
Incide en la funcionalidad biológica del comportamiento amoroso para la persistencia de la
especie. Las diferencias en la conducta sexual y el amor entre hombres y mujeres estarían
relacionadas con:
- La selección sexual (selección intra-sexual o presión que los individuos de un sexo
ejercen sobre los del otro sexo mediante la competición y selección epigámica relativa
a que si los individuos de un sexo eligen a los del otro en función de ciertos atributos,
estos atributos deben ser más característicos de un sexo que del otro).
- La inversión parental (gasto de tiempo, energía y riesgo de un progenitor en su
descendiente, que aumenta las probabilidades de supervivencia de éste y el éxito
reproductivo).
→ Perspectiva culturalista.
Pone el acento en los condicionantes culturales. Considera el amor como construcción social
y lo aborda desde dos puntos de vista:
- Algunos/as autores/as sostienen que el amor pasional es una construcción social que
sólo se da en ciertas culturas y a partir de un determinado momento histórico.
- Otros/as autores/as postulan la existencia transcultural del amor romántico, es decir, el
amor sería un fenómeno universal aunque su significado pueda variar sensiblemente
de un entorno cultural a otro e incluso a través del tiempo.
El concepto de amor.
Tomando como base un punto de vista culturalista, podemos considerar que el amor es una
construcción cultural. Cada período histórico y cada entorno cultural habrían dado un
significado y desarrollado una forma de entender lo que es el amor y establecen los vínculos
que deben existir (o no) entre amor, matrimonio y sexualidad.
El amor romántico surge en los siglos XII y XIII con la tradición del amor cortés medieval
entre los trovadores. Amor, matrimonio y placer sexual se entendían como tres realidades
distintas que encontraban satisfacción en relaciones distintas. Se ensalzaba el amor como
base de la relación entre un hombre y una mujer (una dama de la corte, la esposa de otro)
pero era un juego entre hombres (la mujer era la excusa, no la protagonista) Ver Historia de
la Misoginia (Bosch, Ferrer y Gili, 1999).
En el siglo XIX surge la conexión entre amor romántico, matrimonio y sexualidad que llega
hasta nuestros días. A lo largo de las últimas décadas, en la cultura occidental la relación
entre amor romántico, matrimonio y sexo se ha ido estrechando cada vez más, llegando a
considerarse que el amor romántico es la razón fundamental para mantener relaciones
matrimoniales y que “estar enamorado /a” es la base fundamental para formar una pareja y
para permanecer en ella (Simpson, Campbell y Berscheid, 1986; Ubillos et al., 2001).
El amor romántico se hace popular y normativo. El matrimonio aparece como elección
personal y se entiende que el amor romántico y la satisfacción sexual deben lograrse en el
matrimonio (Barrón et al., 1999; Yela, 2003). Así, en las sociedades occidentales modernas,
la familia (una de las instituciones sociales básicas) se fundamenta en el matrimonio y éste, a
su vez, en el amor romántico (“casarse por amor”).
No es pues extraño el interés actual por este tema:
- Interés social: tema socialmente relevante.
- Interés científico: afán explicativo.
El amor y la psicología: el concepto de amor en psicología.
Aunque parezca un tema más propio de la literatura o de las artes, se convierte también en un
tema de estudio científico. Para la psicología y la psicología social, particularmente a partir
de la década de 1970 y 1980, con la publicación de diversas monografías y artículos.
- Amor como actitud positiva o atracción hacia otra persona, que se relaciona con una
predisposición a pensar, sentir y comportarse de un cierto modo hacia esa persona.
- Amor como sentimiento o pasión que incluye, además, unas ciertas reacciones
fisiológicas.
- Amor como conducta que incluye cuidar de la otra persona, estar con ella, atender sus
necesidades: ver Sangrador (1993).
Los mitos románticos.
Mito.
El estudio de la evolución del amor a través del tiempo (e, incluso la posibilidad de que
existan fases en el amor) ha llevado a la formulación de diferentes tipologías o estilos de
amor. Comentemos brevemente algunas de las más conocidas:
Mitos románticos.
Un mito no es más que una creencia, aunque se halla formulada de tal manera que aparece
como una verdad y es expresada de forma absoluta y poco flexible. Este tipo de creencias
suelen poseer una gran carga emotiva, concentran muchos sentimientos, y suelen contribuir a
crear y mantener la ideología del grupo, y por ello suelen ser resistentes al cambio y al
razonamiento.
Los mitos románticos son un conjunto de creencias socialmente compartidas sobre la
“supuesta verdadera naturaleza del amor” (Yela, 2003). Al igual que sucede en otros
ámbitos, los mitos románticos suelen ser ficticios, absurdos, engañosos irracionales e
imposibles de cumplir. Yela realiza una revisión de los principales mitos románticos, sus
orígenes y sus posibles consecuencias negativas que a continuación vamos a resumir (Yela,
2003, p. 265-267)
Tipos.
Mitos Posibles consecuencias derivadas
• Mito de la “media naranja” (50%/53%): Nivel de exigencia excesivamente elevado
creencia de que elegimos a la pareja que en la relación de pareja, con riesgo de
teníamos predestinada de algún modo y que decepción, o tolerancia excesiva, al
ha sido la única elección posible. Este mito considerar que siendo la pareja ideal hay que
tiene su origen en la Grecia Clásica y se permitirle más o esforzarse más para que las
intensifica con el amor cortés y el cosas vayan bien.
romanticismo.
• Mito del emparejamiento (95%): creencia Conflictos internos para aquellas personas
de que la pareja (heterosexual) es algo que se desvíen de algún modo de esta
natural y universal y que la monogamia creencia normativa (personas no
amorosa está presente en todas las épocas y emparejadas, emparejadas con personas de
todas las culturas. su mismo sexo, …).
• Mito de la exclusividad (55%): creencia en Conflictos internos para la persona (dudas,
que es imposible estar enamorado/a de dos ….) y posibles conflictos relacionales.
personas a la vez.
• Mito de la fidelidad (80%): creencia de De acuerdo con la perspectiva
que todos los deseos pasionales, románticos sociobiológica, las relaciones fuera de la
y eróticos deben satisfacerse exclusivamente pareja son un universal humano, por lo que
con una única persona, la propia pareja, si es resultará problemático llevar esta creencia a
que se la ama de verdad. la práctica; pero no llevarla causará
sanciones sociales
• Mito de la equivalencia (45%): creencia en Los procesos característicos del
que el “amor” (sentimiento) y el enamoramiento intenso van modificándose
“enamoramiento” (estado más o menos con el tiempo. Aceptar este mito supone no
duradero) son equivalentes y, por tanto, si reconocer esta transformación, lo que puede
una persona deja de estar apasionadamente llevar a vivirla de modo traumático.
enamorada es que ya no ama a su pareja y,
por ello, lo mejor es abandonar la relación.
• Mito de la omnipotencia (75%/73%): Puede ser usado como una excusa para no
creencia de que “el amor lo puede todo” por modificar determinados comportamientos o
lo que los obstáculos externos o internos no actitudes o puede llevar a una valoración
influyen sobre la pareja, y, en su caso, es negativa de los conflictos de pareja,
suficiente con amor para solucionar todos dificultando su afrontamiento.
los problemas.
• Mito del libre albedrío: creencia de que Aceptar este mito supone no reconocer las
nuestros sentimientos amorosos son presiones biológicas, sociales y culturales a
absolutamente íntimos y no están influidos las que las personas estamos sometidas, lo
por factores socio-biológicoculturales ajenos cual puede llevar a un exceso de confianza,
a nuestra voluntad y conciencia. culpabilización…
• Mito del matrimonio o de la convivencia Establece una relación entre un elemento
(85%): creencia de que el amor romántico- que se pretende duradero (el matrimonio) y
pasional debe conducir a la unión estable de un estado emocional transitorio (la pasión),
la pareja y constituirse en la única base de su lo que puede llevar fácilmente a la
convivencia. decepción.
• Mito de la pasión eterna (65%/75%): Aceptar este mito supone no reconocer que
creencia de que el amor romántico y la pasión amorosa tiene “fecha de
pasional de los primeros meses de una caducidad” lo cual puede tener
relación puede y debe perdurar tras años de consecuencias negativas sobre la estabilidad
convivencia. emocional de la persona y/o de su pareja.
• Mito de los celos (20%): creencia de que Suele usarse para justificar comportamientos
los celos son signo de amor, e incluso el egoístas, injustos, represivos y, en
requisito indispensable de un verdadero ocasiones, violentos
amor.
El príncipe azul.
La Cenicienta.
La Dama y el vagabundo.
El amor más allá de la muerte.
El amor es ciego.
Aceptación.
En general, estos mitos románticos son ampliamente aceptados en nuestro entorno social, con
diferencias entre mujeres y hombres.
- Las mujeres (en comparación con los varones) mostraron niveles más elevados de
acuerdo con el mito de la media naranja, de la pasión eterna, de la omnipotencia y del
emparejamiento.
- Los varones (en comparación con las mujeres) mostraron un mayor nivel de acuerdo
con los mitos de los celos y el matrimonio y con el mito de la compatibilidad entre
amor y maltrato.
De los mitos románticos a la violencia de género.
Los mitos románticos: las consecuencias.
Los mitos románticos han sido creados y potenciados para primar un determinado modelo de
relación (monógama, heterosexual, …). Esto, como ya hemos visto, puede generar
consecuencias personales (insatisfacción, …) y sociales (sanción social, desaprobación,…)
para las personas que “salen de la norma”. A éstas, cabe añadir aquellas derivadas de un
análisis con perspectiva de género: ver Altable (1998), Jónasdottir (1993), Lagarde (1999) o
Távora (2007).
Recordemos que una parte importante de estos mitos románticos han sido impulsados desde
estamentos religiosos y desde otros estamentos de la sociedad patriarcal para reforzar el papel
pasivo y de subordinación de la mujer al varón (sacralizando la pareja y el matrimonio,
dándole carácter de destino irreductible, reforzando la pasividad y su papel de cuidadora,
etc.), esencia del patriarcado.
Así, gran parte de los contenidos recogidos en los mitos románticos forman parte esencial de
los denominados “mandatos de género” femeninos, esto es, de la consideración social de que
lo que es ser y sentirse mujer (dar una enorme importancia a las emociones, los afectos, el
cuidado o las relaciones interpersonales…).
Entre los mandatos de género se incluye también una valoración (diferencial) de las
relaciones y el amor que, en el caso de las mujeres supone la sobredimensionalización de las
relaciones, del amor y, en su caso, de su pérdida. Y “un romanticismo desmedido puede
convertirse en un serio peligro” (González y Santana, 2001, p. 46).
Asumir este modelo de amor romántico y los mitos derivados puede dificultar la reacción de
las mujeres que padecen violencia de género (para poner fin a la relación violenta,
abandonarla, denunciar,….):
- El amor (y la relación de pareja) es lo que da sentido a sus vidas y romper la pareja,
renunciar al amor es entendido como un fracaso (y no como la promesa de una vida
mejor).
- Considerar que el amor todo lo puede las hace creerse capaces de allanar cualquier
dificultad que surja en la relación y/o de cambiar a su pareja (aunque sea un
maltratador irredento) lo que las llevaría a perseverar en esa relación violenta.
- Considerar que la violencia y el amor son compatibles (o que ciertos comportamientos
violentos son una prueba de amor) justificaría los celos, el afán de posesión y/o los
comportamientos de control del maltratador como muestra de amor, y trasladando la
responsabilidad del maltrato a la víctima por no ajustarse a dichos requerimientos.
Conclusiones.
En definitiva, en nuestra sociedad el amor (y, específicamente, el amor romántico) se ha
convertido en la base de una de las instituciones sociales fundamentales, la familia. Pero el
amor romántico (articulado en torno a los mitos románticos descritos) ofrece a las personas
un modelo de conducta alejado de la realidad por lo que tarde o temprano falla o puede fallar,
dejando dosis más o menos grandes de frustración y desengaño. Contribuye a perpetuar los
denominados “mandatos de género” y puede contribuir a perpetuar las relaciones de maltrato.
“La violencia de género está intrínsecamente ligada a nuestro imaginario social sobre el
amor, los modelos amorosos y los modelos de atractivo, a como nos hemos socializado y nos
socializamos continuamente en ellos”