1.
¿Cuáles son las dos realidades propuestas por el autor en relación
a la cultura institucional?
Las culturas de la enseñanza contribuyen a dar sentido, apoyo e identidad a los
profesores y a su trabajo. A menudo los maestros están físicamente solos en sus aulas,
sin la presencia de otros adultos. Psicológicamente, nunca lo están. Lo que hacen, en
términos de estilos y estrategias en el aula está sometido a la poderosa influencia de
las perspectivas y orientaciones de los compañeros con los que trabajan actualmente y
con los que han colaborado en el pasado. A este respecto, las culturas de los
profesores y las relaciones entre ellos están entre los aspectos más destacados de su
vida y trabajo, desde el punto de vista educativo. Constituyen un contexto vital para el
desarrollo del profesor y para su forma de enseñar. Lo que sucede en el interior del
aula no puede divorciarse de las relaciones establecidas fuera de ella. Las culturas de la
enseñanza, como cualesquiera otras, tienen dos dimensiones importantes: contenido y
forma.
La forma de la cultura de los profesores consiste en los modelos de relación y formas
de asociación características entre los partícipes de esas culturas, se pone de
manifiesto en el modo de articularse las relaciones entre los docentes y sus colegas.
la forma de las culturas de los profesores puede ser individualista o antagonista, por
ejemplo. Las relaciones entre los docentes o, si queremos, la forma de su cultura
puede cambiar con el tiempo. En realidad, a través de las formas de las culturas de los
profesores se realizan, reproducen y redefinen los contenidos de las distintas culturas.
Dicho de otro modo, los cambios de creencias, valores y actitudes de la mano de obra
docente pueden ser contingentes respecto a cambios previos o paralelos de la forma
de relación entre los profesores, de sus modelos característicos de asociación. En
consecuencia, comprender las formas de las culturas de los docentes es entender
muchos de los límites y posibilidades del desarrollo del profesorado y del cambio
educativo.
El aislamiento del aula permite a muchos profesores mantener un deseado nivel de
intimidad, una protección frente a interferencias exteriores que, con frecuencia,
valoran. Sin embargo, el aislamiento en el aula también tiene problemas. Aunque evita
que se culpabilice y critique a la clase, también impide posibles alabanzas y
aprobaciones. Los profesores recluidos en sus aulas reciben muy poca información
procedente de adultos sobre su propio valor, mérito y competencia.
2. Analice la “Perspectiva tridimensional” a partir de una red de conceptos
y emita su crítica al respecto.
El conocimiento. La cultura le
profesor y el nuevo tiempo
Conocimiento y cultura se dan
además en un contexto del
El individualismo, el aislamiento y individualismo
el secretismo constituyen una
forma particular
de lo que se conoce como la
cultura de la enseñanza.
las culturas de la enseñanza comprenden creencias, valores, hábitos y formas de hacer las
cosas
Las culturas de la enseñanza, como cualesquiera otras, tienen dos dimensiones
importantes: contenido y forma.
La educación implica siempre una dimensión ético-política, sencillamente porque se trata de un
espacio de acciones e interacciones, cuya identidad intencional es enseñar
el problema radica en que “pocos saben usar su
Se trata que el rol de enseñar no
subjetividad” para alcanzar un conocimiento válido,
tape la subjetividad, a la inversa:
una acción correcta, una convivencia pacífica y
que la subjetividad fecunde ese
productiva.
rol.
se trata de un encuentro de formas de subjetividad, que implica dejar lugar a los juegos de
poder y de verdad, y desde ahí, entonces, entender y ejercer la autoridad y el saber,
priorizando la comunicación y la participación.
3. Luego de la lectura del cap3, identifique aquellos aspectos que le
resultan importantes, intentando autoevaluar su práctica docente en el
marco de la institucionalización.
Como docentes debemos buscar un continuo crecimiento profesional para un buen
desempeño en su quehacer educativo. El maestro tiene que pensar en enriquecer su
acervo profesional y los fundamentos de su conocimiento, destrezas, métodos educativos
y pedagógicos ya que a mayor educación del maestro mayor serán los beneficios en el
proceso de desarrollo educativo y cognitivo de sus alumnos.
Por tanto, el maestro debe concebir la clase como el lugar donde investiga, experimenta,
modela, se comparten ideas, se toman decisiones para la solución de problemas y se
reflexiona sobre lo que es necesario y pertinente aprender
En estos tiempos vivimos, tiempos de abundancia cognitiva, de una sociedad conectada y
en red esta nos propone nuevos retos, ya que debemos ser consciente de las nuevas
habilidades que implica su rol docente. La tarea principal del docente es educar a sus
alumnos y su gestión debe estar centrada en el desafío que conlleva transmitir
conocimientos a cada alumno.
Nos vemos que necesitamos:
Ser abierto y receptivo a perspectivas nuevas y diversas es incorporar grupo
aportaciones y comentarios en el trabajo.
Ver el fracaso como una oportunidad para aprender.
Entender que la creatividad y la innovación es un recorrido a largo plazo, un proceso
cíclico de errores frecuentes y de pequeños éxitos.
Debemos compartir ideas, inspirar y motivar. Un docente está en un lugar privilegiado
donde se redefine constantemente y donde seguir aprendiendo. Eso es de lo que se va a
tratar: aprendizaje constante y reinvención.